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Subtítulos de Cuéntame cómo pasó - T12 - Capítulo 214

Cuéntame cómo te encuentras, cómo eres hoy si el tiempo no te cambió. Sin querer, ibas creciendo, te fuiste de casa y estás de vuelta otra vez. Háblame de cómo te han besado. Hoy lo quiero recordar. Cuéntame. "En en el 79 el país seguía quemando etapas con la perspectiva de consolidar lo que aún era una democracia que pendía de un hilo". "Los atentados terroristas y la crisis económica que nos sacudía, un día sí y otro también, nos hacían seguir adelante". "Sin olvidar que un paso en falso, podría dar al traste con tanto esfuerzo". "Mientras España continuaba avanzaba, mi padre consciente de que acabado su etapa en la política tomó dos decisiones para asegurar nuestro futuro". "La primera: invertir un buen pellizco en las máquinas de matar marcianitos". "Y la segunda: olvidarse de alquileres y ser vecino del barrio de Salamanca". La finca número ocho en la calle Claudio Coello, piso tercero. Con un total de 305 metros cuadrados y un trastero de dos por cuatro, situado en la planta séptima del edificio. El inmueble... Explosión ¡Dios! ¿Que ha sido eso? No sé, pero ha debido ser muy cerca. -A ver si es un terremoto. Eso a mí no me suena a terremoto. Aquí no se ve nada. -Puede ser una bombona de butano. Felipe, eso es una bomba. Ha sonado como lo de Carrero Blanco, ¿te acuerdas? Es que nos pilló allí. Estábamos en el coche. Casi me reventó el tímpano. ¿Seguimos? El precio de la compra es de veinticinco millones de pesetas. En este momento se abonan diez millones. Correspondiendo el resto a una hipoteca concedida por el Banco de Granada. Siendo testigos el director del banco Felipe Alonso. Los compradores: don Antonio Alcántara Barbadillo y Mercedes López. Llevamos dos meses sin cobrar. -Al final siempre cobramos, ¿o no? -Pero cada vez con más retraso. Para qué habré estudiado derecho. No puedo llegar a fin de mes. ¿Tú cómo lo haces? -¿Yo? Voy tirando como puedo con un dinero que nos dio mi padre. Se me olvidaba que eras un rico heredero. -Bueno... -Debo hablar con vosotros. Un noticia buena y otra mala. La buena es que he logrado dinero y puedo pagar las nóminas que os debo. -¿Y la mala? -Que tenemos que cerrar el bufete. Teléfono Puerta ¿La señorita Françoise Alcántara? -(ACENTO FRANCÉS) Soy yo. -Estupendo. Fírmeme aquí. -¡Qué barbaridad! Esto no es de nadie del barrio, aquí son muy tacaños. ¿Quién la envía? -No lo firma. Lo de siempre: "Je t'aime!". -Madre mía, no sé qué les das. -Y lo escribe en francés. Si supiera quién es. -Pues es alguien que habla francés. -Lo podría pintar en... Se va a enterar, me está poniendo en ridículo. Bueno. Muy bien, vamos allá. Ya es vuestro el piso. Ambulancias ¿Y ahora qué? Bomberos ¡Vaya atasco! Esto ha sido una bomba, hombre. Antonio, ¿tú crees que Carlos está en casa aún? No tengo ni idea, Merche. ¡Han puesto una bomba en la cafetería! ¡Antonio! En la cafetería California. Hay muchos muertos. -(RADIO) "...la calle Goya". "En estos momentos, reina una gran confusión". "Testigos presenciales aseguran que hay muchos heridos que están siendo trasladados a diversos hospitales" No puedo hacer nada. Ningún banco me ha concedido... -¡Han puesto una bomba en Goya! -¿Qué? -En la cafetería California. -Creo que hay muertos. -¡A la mierda! -Lo están diciendo en la radio. -"...llevados a diversos hospitales". "Se desconoce el alcance y la gravedad de las lesiones". "En estos momentos nos llega la confirmación de que ha habido víctimas mortales". "Aunque aún no...". -¡Cobardes! No hay quién lo aguante. Esto con Caudillo no pasaba. -Claro que pasaba, Ramón. Lo de Carrero Blanco, ¿que? ¿Lo de la calle Correo? Claro que pasaban. -No podremos tomar ni café. -"...en la calle Goya...". -¿Tu hermano no vivía por ahí? -¡No me asustes! -Te entra una esquirla por la ventana y adiós. -¡Oiga, por favor! ¿Quiere terminar ya? ¿No está escuchando que ha habido un atentado? ¡Termine! -Aún me quedan dos partidas. ¡Tengas las monedas! -Bueno, si me las da. -¡Termine ya! -¡Vale, vale! -¡Se acabó! -"...lo tenían...". -Dame un café solo. -¡Vaya salvajada, ha estallado una bomba donde vive Antonio! ¿Quién ha sido? -Los de siempre. -Pues han montado una escabechina de la leche. -"...a la espera de la confirmación del número de víctimas". "Hasta los coches particulares, transportan a los heridos a distintos hospitales para ser atendidos de urgencia". "En las próximas horas se nos facilitará el parte médico para conocer el estado de las...". -¡No tienen perdón de Dios! Mira que poner una bomba en donde la gente se toma unos churros. -Esto está muy mal, doña Herminia. Y ya veremos si no se pone peor. -¿Crees que han sido los de la ETA? Los del GRAPO o los fascistas. Quién sabe, abuela. Voy a llamar a Karina. ¡Estáis todos en casa! ¡Por Dios qué susto! ¿Lo sabéis? Sí. Hay muertos. Estábamos en casa de Pituca y lo oímos, ¿El qué? -Aquí retumbó todo. Carlos, ¿has visto a Felipe? No, ¿por qué? Por qué, dice. Por lo visto va a esa cafetería. Sí. ¿No lo has visto? En el cuartel. Solo faltaba eso. Karina. Bueno, nosotros nos vamos. Voy a pagar el crucero. ¿Ahora? Con lo que pasa. Si cada vez que pusieran una bomba nunca haríamos nada. Solo es un viaje. Para viaje estamos nosotros. Además, en barco. ¿Eso no se hunde? Pues no, Herminia. Lo que tú digas. -Casa de los señores Alcántara. Sí. Un momento, ahora se pone. Su hijo Tony. ¡Hijo! ¿Cómo estás? ¿Estás bien? Nosotros estamos estupendamente, estábamos en casa... ¿Os cuento? Salimos de Barcelona, luego vamos a Génova y de allí, a Capri. Vamos a Capri. Luego a Pompeya, hay unas ruinas impresionantes. -¡Qué envidia! Un crucero como el de "Vacaciones en el mar". Me han dicho que en los cruceros se liga mucho. -Anda, pues más envidia aún. Estar con un chico abrazada, en la luz de la Luna, oyendo el sonido del mar y el de los violines... Porque hay orquesta. -Esto ya está. -Hace más de 10 años que no nos vamos juntos de vacaciones. La última vez fue a Benidorm. -Pero hace un montón de eso. -Hola, chicas. -Hola, Françoise. -¿Me haces un moldeado y las cejas? -Sí, sube. Te han puesto otra pintada. -Sí, ya lo sé. Ya me estoy cansando. Me ha mandado unas flores y siempre me pone lo mismo: que me quiere". -Ya me gustaría a mí eso y que me lo dijera en francés, sobre todo. -A mí me gustaría ir por góndola por Venecia. Lo he visto en las películas y es muy romántico. -"...una nueva llamada de nuestros oyentes". "¿Dígame? -Buenas tardes". -"¿A quién le dedica el disco?". -"Es para un mujer maravillosa. No diré su nombre ella sabe quién es". Habla en francés Inés, sube la radio, por favor. -¿Qué dice? -Se lo dedica a una mujer bella. -"Quiero que pongan 'A toi'". -Qué bonito, me encanta esa canción. -"Je t'aime". -¡Es él! (AMBAS) ¿Quién? -El de las pintadas en las paredes y el que me manda las flores. Lo que me faltaba, un loquito. ¡Estoy harta de los españoles! O ligo con casados o con productores de cine que se enamoran de repente. O con chalados. ¿No puede haber un hombre normal? -Claro que no, hija, ni uno. Teléfono -Ya voy yo. ¿Sí? Hola, ¿cómo estás? Bien. ¿Cómo? ¿Qué? ¿Sí? No, estoy aquí, sí. Sí, allí estaré mañana. Vale, gracias. Adiós, muchas gracias. -¿Qué pasa, Inés? -Era Eugenio. -¡Ah! ¿Sí? -Mañana me trae al niño. -Bueno. -Ven aquí. Cómo me alegro, Inés. -Espero que este no salga trastornado. "Las primeras estimaciones hablan de la extrema derecha como autora del atentado". "Testigos identifican a un joven con un jersey verde vinculado a estos grupos ultras saliendo de la cafetería antes de la explosión". Han ido a la agencia de viajes para lo del crucero. Ahora toca viajar en barco. Ya. La cosa es gastar, como millonarios. Puerta Espera, oigo la puerta. Antonio, tu hermano, al teléfono. Mi hermano. ¿Qué hay, hijo? Dime, De Gaulle. ¿Estáis bien? Sí, todos bien. "Bien". La que nos ha armado Ramón. Dice que podría entrar una esquirla de la explosión por la ventana. Este tonto está preocupado por si nos había dado alguna esquirla. Tú estás majara. Mañana me tienes que traer el talón para pagar al de las maquinitas. Mañana paso por ahí. No me falles. ¿Cuándo te he fallado yo a ti? Dicen que a lo mejor han tenido la culpa los de la Fuerza Nueva. O como se llamen. Habrán sido. Los fascistas. Siempre hablas de los fascistas. Han sido ellos. No me gusta que lo vea. ¿Quiénes son los fascistas? Los de Franco. ¿Y quién es Franco? Quién es Franco. Y se murió hace tres años. Madre. Qué pesado. ¿Habéis pagado ya el viajecito? Sí. Hola, Paco. -Hola. -Me caes un poco mal, pero gracias por borrar esto. Bueno, para eso te paga mi padre. Papá. -Espera. -Gracias por quitar la pintura. -¿Tú con quién te relacionas? Es la tercera vez que tengo que limpiar la fachada. -No es mi culpa. -Solo te pido que vigiles más a tus amistades. -No sé quién es. -¿Que no sabes? "Je t'aime, Françoise, Je t'aime". Como descubra quién pinta la fachada, lo voy a descabezar, y a ti con él. -¡Eres detestable! -Antonio. ¿Qué te pasa? Relaciones de padre e hija. Eso que tienes no es una hija, es Ava Gadner en "Mogambo". Eres muy gracioso. No olvides lo nuestro. "No te preocupes". Te paso a Desi, quiere hablarte. -¿Cuándo te pasas por aquí para solucionar tu tema? Mañana por la mañana, que luego me voy de crucero. Compréndeme, con el local cerrado estoy palmando pasta. Si no la tienes. Paso mañana por la mañana. La vida sigue, pero me fastidia que tanto esfuerzo no sirva. -¿Y la experiencia? -Mira qué bien. A empezar de nuevo. Tú lo puedes intentar en un periódico. Pero yo solo sé trabajar de abogada. -Bueno, ya nos saldrán otras cosas. Me tengo que marchar. Mi hermana vuelve a dormir en casa. Brindemos por el futuro. -El negro futuro. -Por el negro futuro y las largas colas en la oficina del paro. Me voy. Chicos, hasta luego. Silba Parece que mides la habitación por si nos han engañado. ¿Te molesta? No. Si yo tampoco tengo la cabeza en esto. ¿Piensas en Inés? ¿Hicimos bien dejándola irse a vivir con Tony? Pues yo creo que sí. Es lo que ha dicho Pascual, debe rehacer su vida. Eso sí, estando vigilada. Pues la vigilamos. Es que ha sido todo tan... Suspira ¿Y tú en qué piensas? Esta casa es nuestra. No hasta que paguemos los 15 millones. Tenemos que pagar 15 millones, pero tenemos otros 15 de depósito. Se te olvida. No. Pero nunca hemos debido tanto dinero. Claro, ¿y sabes por qué debemos tanto dinero? ¿Por? El banco se fía. ¿O te crees que un crédito de 15 millones se lo dan a cualquiera? Para que te den un duro, te piden 20. Les pagas los intereses y ya está. Pero hay que pagar los intereses. ¿Cómo vamos a pagarlos? Gracias a las maquinitas de marcianos. No entiendo cómo la gente se gasta dinero en máquinas de marcianos. Pues se lo gastan. Y mi hermano cagado de miedo, pensando que nos arruinaríamos. Esa es la diferencia entre mi hermano y yo. Él no es un empresario, y si no te arriesgas... ¿Por qué siempre te comparas con él? ¿Y con quién si no? Hijo de la misma madre. Y mira dónde está él y dónde estoy yo. Hasta hace nada era conserje. ¿Y ahora? Ahora no soy nada pero tengo dinero. ¡Venga, ahí! -¡Id por ahí! Llego tarde, lo sé. -No pasa nada, hermanito. -¿Qué estás fumando? -Droga. Un cigarrillo. ¿Qué tal el día? -Bueno, un poco de todo. Me han pagado los dos meses que me debían. -Bien. -Me he quedado sin trabajo. -¿Te han echado del trabajo? -No exactamente. Van a cerrar el despacho. -¿Y qué vas a hacer? -No sé, ahora solo quiero pensar en el crucero. -Qué cosas se le ocurren a papá, un crucero para toda la familia. -La familia Ulises. -No. -¿Te acuerdas cuando fuimos a Benidorm en tren? -Ay, sí. ¿Recuerdas la cara de la abuela cuando vio el mar? Casi llora. -Anda que no ha llovido. -Pues sí, diez años ya. -¿Qué dices? ¿Diez años? Qué horror. -¡No te he contado! -¿Qué? -Mañana llega Oriol. Ya lo podré abrazar. -Cómo me alegro. Teléfono Lo cojo yo. -Vale. Teléfono ¿Dígame? -Hola, Tony, soy yo. -¿Pasa algo? -Estoy pensando algo. -¿Qué? -¿Y si montamos nuestro propio bufete? -¿Qué dices? Están bien las cosas para abrir un bufete. Si cierran el nuestro. -Porque es laboralista. Escucha. Podemos montar un despacho pero dedicándonos al mercantil. -Al mercantil. -O al derecho canónico. Cada día hay más separaciones, y autorizarán el divorcio. "Habrá trabajo". Se va a divorciar todo Dios, ¿eh? ¿Qué me dices? -Así de repente... -"Puedo pedir dinero a mis padres". Tú tienes algo. -Bueno, ya lo hablaremos. -Bueno, pero dime al menos qué te parece. Y, además, ya he pensado en el nombre del despacho. Alcántara y Sánchez Abogados. ¿A que suena bien? -No sé, a mí la idea la verdad es que... -Piénsatelo. -Me lo pienso. Adiós, Sonia. -Adiós, Tony. Cagado... -¿Pasa algo? -No, no. ¿Cómo te suena "Alcántara y Sánchez Abogados"? Timbre Antonio. ¿Qué? Llaman. ¿Quién? Si son las tres y cuarto. Cago en la leche. ¿Quién será a estas horas? Han despertado a toda la casa. Timbre ¿Es usted Felipe Forneda? No. ¿Cómo que no? Documentación. Felipe no vive aquí. Buenas noches, ¿qué pasa? Preguntan por Felipe. Los señores Forneda viven abajo. ¿Ocurre algo? ¿Por qué habrán preguntado por ese chico? ¿Tú sabes algo, Carlos? No. Ha venido la policía, ¿no sabes nada? No, papá. Buenas noches. Vamos a la cama. Venga. Espera. -Busco a Felipe Forneda. -¿Mi hijo? ¿Por qué? -Debe venir a la comisaría. -¿Por qué? -Tenemos que entrar. Vamos. -¡No! ¡Mi marido es notario! ¡Goyo! ¡Goyo! ¡Quieren ver a Felipe! ¿Por qué quieren detenerle? Cierra la puerta. No se te ha perdido nada. ¡Goyo! -Por favor, señora. ¿Estás seguro que tu amigo Felipe no está metido en algo muy gordo? No me ha contado nada. ¿Y para qué viene la policía? No lo sé. Timbre Voy. Voy. -Felicidades. -¿Cómo? -Felicidades, tonto. -¿Qué haces? -¿Estás acostumbrado a que venga una chica cada noche con un champán? -¿Qué haces? ¿Estás loca? -Sí. Felicidades. -No entiendo nada. -¿No te han echado? -Sí. ¿Es bueno? -Lo mejor, queridito. Se te acaba de abrir un abanico de posibilidades que vamos a explorar vos y yo. Timbre ¿Otra vez llaman? Vete a la cama. ¿Será la policía? No. Hombre. Hola. -Hola. Hola. Ha venido la policía. Lo sabemos, han venido aquí primero. -¿Qué está pasando? La policía se presenta en las casas. -¿Se da cuenta? ¿De qué? -Como en tiempos de la cheka. ¿Qué está diciendo, general? Cuando los rojos te sacaban de casa. -Tiene razón. -Así se llevaron a Calvo Sotelo en el 36 y le pegaron cuatro tiros. ¿Por qué me lo dice? A alguien se lo tendré que decir. No me lo diga a mí, en el 1936 tenía 10 años. Y comprenderá que no maté a Calvo Sotelo. No he matado a nadie. ¿Por qué lo buscan? -No nos lo han dicho. ¿Lo han detenido? No. -No estaba en casa. -Haga algo por esta pobre gente. ¿Qué quiere que haga? Caray, algo. Ayer por ti, hoy por estos. ¿O no se acuerda de favores pasados? Estamos muy agradecidos. Lo que quiere decir es que no está en el Gobierno. Coyunturalmente. -¿No podéis ayudar? Si yo supiera cómo, Goyo. Por favor. Mueve hilos, sabes de eso. -Dile a Suárez que no ha hecho nada. Hace mucho que no veo a Suárez. Me tienen arrinconado. -Tendrá amigos en la UCD. Alguno me queda, hablaré con ellos. Vamos a tranquilizarnos. Hay que saber dónde está tu hijo. Estará con amigos y nos preocupamos por nada. -¿Lo han desaparecido? No. Eso es en Argentina, en España no desaparece la gente. -Esto ya lo veía yo venir. La noche menos pensada vienen a buscarnos a uno de nosotros. Eso sí, como vengan, me encuentran. ¡Yo me llevo por delante al lucero del alba! Buenas noches. Portazo Nosotros también nos vamos a la cama. Pituca... -Gracias. Todo se arreglará. Hablaré con quien tenga que hablar. Descansad. Intentad descansar. Vamos. Por Dios. ¿Por qué crees que lo están buscando? La policía busca al niño. El general se pone nervioso. Blanco y en botella. ¿Qué quieres decir? A lo mejor está metido en algo. Y tú diciendo que era una buena compañía. Pensando en sus padres. "Por mucho que dijeran los vecinos, en el 79 la policía no venía a detenerte así como así". "Las chekas eran cosa del pasado". "La brigada político-social había desaparecido hacía tres años". "No sabíamos en qué, pero Felipe se había metido en un lío, y de los gordos". Despertador Un ratito más. ¿Sabes una cosa? -¿Hum? -Estaba deseando que te despidieran. No pongas esa cara. Tenés muchas preocupaciones, necesitás vacaciones. Tú estabas así siempre... con demasiadas responsabilidades. El bufete, los clientes, tu sobrino. Tenés que sacarte ese gesto. -¿Qué gesto? -Ese gesto. Estás siempre todo tenso, parece que vas a explotar en cualquier momento. -Me acabo de quedar en el paro. -Relajate. Relajate. ¿Te hago unos masajitos? -Eso ayudaría. -Tenés que olvidarte de la familia, el trabajo, de tu hermana. -Sí. -De todo. Puerta -¡Tony! Uh, perdón, no sabía que estabais aquí. -¿Dónde estábamos? -En que me relajara. -Eso. ¿Dónde te gustaría irte de vacaciones o irnos de viaje? Teléfono -No sé quién es. Teléfono A Roma. -¿A Roma? ¿No te apetece una playa tropical? Bueno, Roma es perfecto. El Coliseo. Las catacumbas, Juan Pablo II. Llaman a la puerta -¿Sí? -Hola, perdonadme otra vez. El autobús de Oriol llega a las diez. -Sí. -Ha llamado Carola. Dice que nos lo trae ella a casa. -Ah, mejor. -Vale. Perdón. -Nada. No quiero dejarla sola. ¿Te importa que vaya? Hace mucho que no ve a Oriol y está nerviosa. -Está bien. "La policía sigue buscando al joven sospechoso de la colocación de la bomba que destruyó la cafetería California". "Son las 7.45 de la mañana". "El día ha amanecido despejado". Buenos días, hijo. Buenos días. Es lo que tiene estar retirado circunstancialmente de la política. Me sigo despertando a las siete de la mañana. Y tu madre, que a estas horas no atiende a razones. ¿Estás seguro que no sabes en qué anda metido Felipe? No. Siempre ha sido un poco facha, pero... Nos ha fastidiado. De casta le viene al galgo. Igual que su padre. Aunque te voy a decir algo: que la policía estuviera en su casa y él no, no me gusta nada. Habría quedado, ya me entiendes. ¿A qué? Habría ligado. ¿Tú crees? Ahora me contará en el cuartel. ¿Qué piensas hacer? Nada, lo de siempre. ¿Y tú? Lo de siempre también. Ir al banco. Voy a por un talón para tu tío. Bueno, pues me marcho. Tú y yo deberíamos hablar. ¿Ah, sí? ¿De qué? De ti. No pasa nada, pero deberíamos hablar de ti. Debes decidir antes terminar la mili, no te reengancharás. Lo estaba pensando. ¿Cómo? Era broma. No bromees a estas horas. Eso que pensabas hacer, Filosofía y Letras, no está mal. Filología Hispánica. ¿El qué? Filología Hispánica. Ah, bueno, me da igual. No todo el mundo tiene que ser ingeniero. Tendrá que haber filólogos hispánicos. ¿Me entiendes? Bueno. Ya hablaremos. Que lo pienses. Piénsalo rápido. Hasta luego. Te vas haciendo mayor. Anda. Adiós. Adiós. Adiós. ¿Por qué me despiertas tan temprano? La vida hay que vivirla, durmiendo se pierde el tiempo. Cómo te has levantado. Madre mía. ¿Qué haces? Tengo que hablar contigo. ¿En qué cojones estás metido? Vino la policía. Ya. Ya lo sé. ¿Dónde me llevas? Al trastero. No me jodas. Carlos, no me fastidies. Dame 5 minutos. No. No me dejes tirado. Por favor. 5 minutos. Lo primero que tienes que hacer es que esto desaparezca. Yo no tengo nada que ver con eso. Te lo juro, créeme. He hecho locuras en el pasado, pero no voy matando a gente. ¿Por qué dan tu descripción? El del jersey soy yo. Eres tú. Sí, joder, pero... Yo no voy poniendo bombas. Ya. Si no me crees, habla con Arantxa. ¿Qué tiene que ver ella? Estuve merendando con ella antes de la explosión. Créeme, te lo juro. Habla con ella. ¡Me van a cargar el mochuelo por gilipollas! ¿Por qué no te detuvieron? Vi el coche de la poli y esperé. Llevo toda la noche esperando aquí. Esto es muy gordo. Ya lo sé. Por eso necesito tu ayuda. No tengo otro en el que confiar. Por favor. Anda, trae. Gracias. Si puedes, quémalo. Ya, ¿y qué más? Ropa. ¿Qué? Ropa y dinero, y algo de comida. No tengo dinero. Me dijiste que tu padre te había ingresado. Ya veremos. Vale. Gracias, eres un amigo. Carlos, Carlos, joder. Mírame. Yo no he sido el de California 47, créeme. No abras a nadie. Daré cuatro toques en la puerta. Gracias. Nos llevamos el caballo, nos tenemos que ir. Nos ponemos el abrigo. ¡Françoise! ¡Françoise! ¡Françoise! -¿Qué pasa? -Ven. Mira. -¿Qué? -Ha vuelto. Habla en francés Timbre -No abras así la puerta. Que no abras así. -Qué más da. -¿Señorita Françoise Alcántara? -Que sí, joder. -Y esto. Pues muchas gracias. Portazo Venga, ábrelo. ¿Qué es eso? -Unas esposas, ¿no lo ves? -¿Para qué? -¿Tú qué crees? -No lo sé. -¿Mi padre no te ha atado a la cama? -¿A la cama? Pues no. -"Je t'espère à midi a Retiro, je porteré une vêtement Prince du Galles". -¿Qué dice? -Que me invita a una cita a ciegas en el Retiro a la una. Y que va a llevar ropa de Príncipe de Gales. -No irás. -¿Por qué no? Alguien que regala esto merece una oportunidad. ¿No crees? Tose ¿Están las tortillas? -No. -¿Le falta mucho? -Falta lo que falta. -¿Qué te pasa? -Encima me lo preguntas. Que qué me pasa. -Pero bueno, ¿yo qué te he hecho? -Ese es el problema, que tu a mí no me has hecho nada. -¿A ti qué mosca te ha picado? -Déjame. -Pero tienes todo a medio hacer. Se te va a quemar la tortilla. -Pues que se queme. Si total... Llevo casi tres años casada y nunca, nunca en la vida, nunca. -Pero nunca ¿qué? ¿Eh? -Lo sabes perfectamente. -No tengo ni idea, explícamelo. ¿Qué quieres decir con "nunca"? -¿Te lo digo? -Sí. -Muy bien, te lo voy a decir, Miguel. ¡Nunca en la vida me has esposado! Nunca, ni una sola vez, ni una. -¿Qué? Pero... ¿Que yo qué...? ¿Qué me estás diciendo? -No te hagas más el tonto. ¿Me quieres decir cuántas veces has puesto las esposas en los barrotes de la cama? ¿Cuántas? -Por favor... -¿Te lo digo yo? Ni una vez. -¿Qué cosas me estás diciendo? Piénsalo un poco. Te estás volviendo loca. Te pasa algo raro. -A todas las esposan menos a mí. A todas. A todas menos a mí. -¿Quién te llena la cabeza de pájaros? -Françoise. Que sabe más que yo de eso. -¡Françoise...! Joder. La verdad... ¿Françoise te ha dicho...? Esta niña se va a enterar. Llora ¿Cuándo vence tu excedencia? La semana que viene. Vamos a hacer una cosa. Si quieres seguir conmigo, pide otra excedencia de seis meses. Me he acostumbrado a que me lleves. Cuente conmigo, yo lo que usted quiera. Tengo algún negocio nuevo en las manos. Yo, de cabeza adonde usted vaya. Entonces pides otros seis meses. Te propongo un aumento de sueldo de 3000 pesetas. ¿Qué te parece? Pues una maravilla. Es usted como un padre para mí. ¿Qué pasa ahí? Gritos ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? -¡Ladrones! -¡Tu puta madre! ¿Qué pasa? ¿Que qué pasa? ¿No ha oído la radio? No la he oído. Han dicho que han quebrado. ¡Pero no quieren dar la cara! ¿Que han quebrado? Sí, ¡el banco se ha ido a hacer puñetas! ¡Abran la puerta, que quiero mi dinero! ¡Abran la puerta! ¡Que abran la puerta, joder! ¡Abran la puerta, coño! ¡Quiero mi dinero! ¡Quiero mi dinero! -¡Abran! Felipe. ¡Felipe! ¡Felipe! ¿Qué? ¿Dónde? ¡Mi dinero! -¡Quiero mi dinero! ¡Oiga! ¡Oiga, abra la puerta! ¿Ese es tu coche? Sí. Sácame de aquí. ¿Qué está pasando? Te lo explico, pero sácame. Sácame de aquí. -¡Eh, el director! "A primera hora ha sido intervenido el Banco de Granada por el Banco de España". "Clientes de la entidad se agrupan ante las puertas cerradas de las oficinas de toda España reclamando sus ahorros". "El Banco de Granada Vamos. tiene un agujero de millones al que no ha hecho frente". ¿No es donde tenéis el dinero? "Una auditoría ha concluido con lo que se temía que podía suceder, es decir, con la quiebra del que era considerado un banco solvente, con una clientela que hasta ayer depositó sus ahorros sin temor a perderlos". Madre mía. ¡Ay, Señor! ¿Cómo quiebra un banco? Igual que quiebra una tienda de telas o una churrería. Hay una diferencia entre una tienda de telas y un banco, o eso creo. -No hay banco bueno. Cállate, Pepe. ¿Ha quebrado el banco y ya está? ¿Y el dinero de la gente? ¿Qué pasa con mi dinero y con la hipoteca que tengo con vosotros? -Ese es el problema. ¿Qué problema? Me tienes que decir cuánto más voy a tardar en sacar mi dinero. A lo mejor nunca. ¿Cómo que nunca? No me jodas, ¿hablas en serio? Lo siento de verdad. Si yo hubiera sospechado que podía ocurrir algo así... No me jodas, ¿qué es eso de sospechar? Eras el director, algo sabrías. Soy el director. Pero un bancario, no un banquero. No sé qué se cuece en la cúpula de arriba. Yo también he perdido mis ahorros. Te voy a decir una cosa. Si no tengo mi dinero, olvidaos de la hipoteca, no pongo ni un duro. Lo comido por lo servido. Eso no puede ser. ¿Cómo que no? Claro que puede ser. Esa hipoteca pertenece al Banco de España. Se la pagaréis a ellos. ¿Cómo que pertenece al...? ¿Quieres decir que de lo mío tengo que olvidarme pero de lo vuestro no? Está el fondo de garantía interbancario, cubre una parte. ¿Cuánto cubre el fondo? Hasta 500 000 pesetas. Si tengo 15 millones de depósito y 15 millones de hipoteca. Ya lo sé. 500 000 pesetas. Si hubiera tenido idea de que iba a ocurrir, yo te habría avisado. ¿Y cuándo me vas a avisar, Felipe? ¿Cuándo me avisas? ¿O la quiebra se fragua de repente? Perdone, a mí me vendría de perlas bajarme aquí. Para, por Dios, para. Lo siento, de verdad. Quién pensaba que acabaría así. En fin. Me cago en la leche. -No lo puedo creer. Cago en la... ¿Qué hace? Para, Pepe. -Sé que no es el mejor momento. Si supieses de algo... ¿De qué? De trabajo. Soy licenciado en Económicas. Tengo 20 años en experiencia bancaria. Mira, ¡que te den por el saco! Antonio... ¡Tira! ¡Que te den por el saco! -Será sinvergüenza. Me quiere quitar el puesto. Alcántara, a mi despacho. Sí, mi capitán. Atiende tú. Qué nerviosa estoy. ¿Se acordará de mí? -¿Cómo no se va a acordar? -Me he portado tan mal con el pobre. -Él no se habrá dado cuenta. Volvéis a estar juntos. -Ya. Oye. ¿Qué harás con lo de Sonia? -¿Con lo de montar un bufete? No sé, igual sí. -No se habrá olvidado de mí, ¿no? -No digas tonterías. Un hijo no se olvida de su madre. ¿Cuándo fue la última vez que vio a Felipe? ¿La última vez? Sí, eso he dicho. La última vez fue... -Responda al agente, soldado. Estoy haciendo memoria. Fue ayer aquí. Nos íbamos a casa. -¿No ha vuelto a verle? No. Hoy todavía no ha venido. ¿En qué partido milita? No milito en ningún partido. Me refiero al cabo Felipe. No sé si milita o no, nunca hablamos de eso. ¿Lo ha visto con armas? No. Bueno, aquí, en el cuartel, pero nada más. No se haga el gracioso. No me hago el gracioso. Anda. ¿Puede ser ese taxi? ¿Qué hora es? -10.30. -Ay, que sí. Es él. ¡Hola! ¡Hola, mi amor! -¡Oriol! -Hola, Oriol. Mi vida. Voy a bajar. -Espera, voy contigo. ¡Oriol! Oriol, mi vida. Hola, mi amor. Hola. Mi amor. ¿Qué te pasa? ¿No me recuerdas? -Gracias. -Hola, Carola. -Toni, qué alegría verte. ¿Cómo estás? -Muy bien, ¿tú? -Bien. ¿Y Eugenio? -Ha tenido un problema con un alumno y me ha enviado a mí. -Subes un rato, ¿no? -Sí, porque vengo un poco mareada. -Pues venga. No, no te preocupes. Pero bueno, si es leoncito. Qué ganas teníamos de verte. -Gracias. -No es nada. ¿Cómo estás? -Pues bien. Bastante bien. ¿Estás embarazada? -Sí. -¿Estás embarazada? ¿De cuántos meses? -Ya voy por el sexto. -Madre mía. Bueno, sube, que estaréis cansados. -Sí. -Te preparemos algo. -Vale. Eugenio estará encantado con el embarazo. -Estamos contentos los dos. -Qué bien. ¿Y qué vais a hacer? ¿Os vais a casar? -Sí, creo que sí, pero no sé cuándo. Primero os tenéis que divorciar. -No creo que tarden mucho en aprobar la ley. Un año o año y medio. -Yo pensaba que esa boda, como la hicimos así, no valía. -Sí, sí vale. El padre Froilán os consiguió un libro de familia. -Es verdad. Oye, Oriol, cuéntame. ¿Has visto a tu amigo Antonio? ¿Habéis jugado en el parque? ¿Eh? ¿Y con papá qué tal, has jugado? Carola, estoy muy contenta de que estéis juntos Eugenio y tú. -Lo sé, Inés. Y yo, de que estés bien. Hemos estado preocupados por ti. -Ya estoy bien, sí. Voy a estar mejor. -Estoy segura. Bueno,... me marcho. -¿No te quedas un rato más? -Imposible. Tengo una reunión en el ministerio. Esta tarde salgo para Cuenca. -Te acerco yo. -No, me voy en taxi. Gracias. Cariño. Mírame. ¿Te vas a portar bien? ¿Me lo prometes? ¿Eh? Dame un beso. Venga, cariño. Que te lo vas a pasar muy bien con tu mamá. Venga. -Venga, mi amor. Y te he puesto una habitación preciosa. -Espera. Te acerco el abrigo. -¿Nos despedimos de Carola? ¿Eh? -Gracias. -Toma la maleta. Dale un beso a Eugenio. Teléfono -Cuidaos. -Lo cojo. ¿Dígame? Hola, mamá. -Bueno, Carola. Que muchísimas gracias. -Cuídate, ¿eh? -Sí. Lo haré. -Adiós, mi amor. -Di: "Adiós, Carola". -Te quiero. -Y suerte con el hermanito. -Gracias. ¿Nos vamos al parque? -Parque. -Al parque. -Por aquí no ha venido papá. ¿Seguro que hablan de vuestro banco? -¿Qué pasa? (RADIO) "La noticia ha caído como una bomba, pero no es la primera quiebra bancaria". -Perdón, don Antonio. ¿Adónde vamos? -"Habría seguido la senda de la suspensión provocada por la liberalización bancaria". -¿Se encuentra usted bien? -"Cabe achacársela a la situación industrial...". -Si quiere, paramos en cualquier sitio y descansa. -"El Banco de España...". ¡Eh! ¡Eh! ¡Eh, tú! ¡Tú! ¿Qué haces? ¿Dónde vas así vestida y a estas horas? -¿Así cómo? -Con ese cinturón. -¿Qué cinturón, papá? Es una minifalda. -Que me da igual. ¿Por qué tienes que hablar con Paquita de unas esposas? -Pero ¿qué le he dicho yo? -No me hagas hablar, hija. -Qué reaccionario. Normal que nunca le hayas puesto unas esposas a Paquita. -Tú no tienes que hablar de esposas con nadie. ¿Te enteras? Apaga el taxi. Apaga el taxi, que se baja. ¡Que lo apagues, Ramón! -¡Don Miguel! Su cuñada al teléfono. -Voy. -Por cierto, me tengo que ir. -¿Adónde? -Me toca la revisión de la hernia. -¿Hernia? -Sí. -Si estás estupendamente. -Don Miguel, al teléfono. -Si te tienes que ir, vete. -Vale. Gracias, ¿eh? -De nada. Adiós. -¡Taxi! ¡Taxi! "Dime, Merche". ¿Está por ahí Antonio? Aquí no está, y lo estoy esperando. Me ha llamado el dueño de las maquinitas. "O le damos el dinero o se las vende a otro". Mercedes, ¿estás ahí? Sí, estoy aquí. Mercedes, ¿pasa algo? ¿No te has enterado? "¿De qué?". El Banco de Granada ha quebrado. "Lo han dicho por la radio". Tenemos todo ahí. ¿Cómo? -¿Te pasa algo? -No, no, nada, nada. Merche. Merche. No te preocupes por Antonio. Seguro que sabe qué hacer. "Oye". ¿Cuánto dinero teníais metido? Todo. ¿Todo? Para ahí delante. Déjame conducir a mí, Pepe. Como usted diga. Si quiere conducir, yo encantado. No me he explicado bien. Además, quiero estar solo. Coge un taxi en la parada y vete a casa. ¿Cómo le voy a dejar aquí solo? Si usted quiere, le puedo esperar aquí el tiempo que haga falta. Don Antonio. Déjeme que le acerque a casa, se estarán preguntando dónde estamos. Si lo piensa bien, 500 000 pesetas es un buen pellizco. Seguro que usted lo recupera en un pispás. Vete para casa, Pepe. Como usted mande, don Antonio. Arantxa. Carlos. Ya era hora. ¿Dónde te has metido todo este tiempo? Eh... Espera, espera. Vamos a la casa de muñecas, que mis padres no están. No, no, no. Hoy no puedo. Pero si los peluches te esperan. Que no, que hoy es imposible. ¿Qué pasa? Tengo que decirte algo. Ya hablaremos después. Que no, que tiene que ser ahora. A ver. ¿Qué pasa? Sabía que volverías. Vamos a la casa. Que no. Tengo que decirte algo serio. ¿Y a mí no se me puede tomar en serio? Sí, pero lo que te tengo que decir es algo más serio. Mira que te gusta hablar. Y mi madre está a punto de venir. Mientras hablamos, se pasa el tiempo. Arantxa. Te quiero hablar de Felipe. ¿Y qué pinta Felipe en esto? Me ha dicho que ayer estuvisteis juntos en California. ¿Eso te ha dicho? Hace tiempo que no lo veo. Arantxa, que esto es en serio. Yo te lo digo en serio. Hace mucho que no lo veo. No sé nada de él, ¿te enteras? ¿No estuvisteis juntos? Te he dicho que no sé nada de él. No sé por qué te dijo eso. Es mentira. ¿Te ha quedado claro, imbécil? "Felipe me había engañado, pero lo peor no era eso". "Lo peor era que el que estaba metido en un lío era yo". "Me había convertido en su cómplice". Buenas tardes. -Buenas. ¿Puedo decirle algo? -Sí, pero no me hables de usted. -Bueno, no te molestes, pero... -¿Pero... qué? -Eres distinta a como sales en televisión. Qué decepción. -¿Cómo? -No sé. Menos guapa, francamente. ¡Dónde va a parar! Tienes patas de gallo. -Las tendrá su madre. -Si no estás mal, pero no es como te imaginaba. La tele engaña mucho. ¡Dónde va a parar! -Me dice que soy una birria. -Una birria no, pero tampoco estás para tirar cohetes. Te veía en "Un, dos, tres" y parecías un ángel, pero ahora... Tengo un mal día. Me voy a matar. -¡A mí qué me importa! -El banco ha quebrado y estoy en la ruina. -Me alegro. -También tienes arrugas. -Mira para allá. -Oye, pero... -Que me olvides. Y que sea la última vez que pinta letreros en el bar de mi padre. ¿Ha entendido? -¡Oye, oye, oye! ¿Y cómo me mato yo ahora? ¡Oye! -"Chérie!". Perdón por el retraso, pero no quería que tu padre sospechara. ¿Qué, sorprendida? -¡Oye! ¡Eh! Hombre. -¿No tienes nada que decir? -Sí, pero te lo voy a decir en español. ¡Gilipollas! -"Chérie", te lo puedo explicar todo. -¡Que me olvides! -"Je t'aime!". ¿A quién se las has puesto? -A ninguna. -A tu ex. -Claro, en eso estaba pensando yo, en esposarla por la garganta. -A alguna se las has tenido que poner. -Sí. -Porque allí, en Francia, las tienen todas metidas en la mesilla de noche. Me lo ha dicho Françoise. -¿Eso te ha dicho? -No me lo ha dicho, pero me lo imagino. ¿Cuántas? -¿Cuántas qué? -¿Cuántas veces las has puesto? -Paquita, déjalo ya. Parece mentira. Con la de problemas que tenemos y vienes a sacarme de quicio. Piensa las cosas. Piensa en tu cuñado, pobrecillo. -Anda que no pienso. Menos mal que no te escuché. Llegamos a tener ahí los ahorros y nos veo pidiendo limosna. -Un momento. Encárgate de todo. Ahora vengo. ¡Inés! ¡Inés! ¡Toni! ¿Sabéis algo de tu padre? -Nada. Vamos a su casa. Abren la puerta Mamá, vamos a ir al parque. Ay, cariño. Ay. ¿Se sabe algo de Antonio? Hija, vete a lavar las manos. No se sabe nada. No ha estado en el bar ni en casa de Toni. Estoy desesperada. Ya sabes cómo es para sus cosas. Si les hubiera pasado algo, Pepe hubiera llamado. No es por Antonio, es por el dinero. En el banco no contestan. Que va a ser verdad. ¿Tanto dinero teníais ahí? ¿Tanto? Hasta la última peseta. Ay, señor, señor. ¿Tanto? Una y mil veces me acuerdo de tu padre que decía siempre: "El dinero en el colchón crece un montón". A buenas horas. Si, por lo menos, llamara. Nos hemos confiado demasiado. Solo pido que no le pase nada a Antonio. Anda, hija, tómate la tila. Es buena para los nervios. Pero tener todo en un solo banco... Por confianza. Timbre Tanto gastar y tanto gastar. Parece un castigo divino. Eso parece. Con permiso. Ha llegado el chofer del señor. ¿El chofer del señor? Sí. Dile que pase. Pase por aquí, por favor. ¿Ha pasado algo? -No ha pasado nada, doña Mercedes. ¿Dónde está? En un polígono de las afueras. ¿Un polígono? Me pidió que me fuera y se quedó con el coche. Me hubiera quedado, pero me lo pidió. ¿Y dónde está? En la carretera de Andalucía. Ah. Creo que sé dónde ha ido. Yo creo que también. Acompáñame. ¿Dónde vas? Creo que sé dónde está. ¿Tú sabes dónde está Antonio? En cuanto sepáis algo, llamadme. Id tranquilos. No corráis, por Dios. Ay, Señor, Señor. Ahí está el coche. ¿Cómo se le ocurre dejarlo solo? Lo sé. Pero ¿qué iba a hacer? Es mi jefe. Espere, que le acompaño. No, usted espere aquí. Es una zona un poco peligrosa. Estaré bien, Pepe. Tenga cuidado. Bombón, no vayas por el sol, que te derrites, mi alma. "Tanto esfuerzo, tanto luchar, para recibir un mazazo terrible". "Como sucede en las tragedias griegas, parecía como si los dioses tuvieran envidia del éxito de mi padre". "De repente, todo se desmoronó como un castillo de naipes en aquella mañana en que el Banco de Granada bajó a mi padre del pedestal haciéndole volver a la realidad".

Cuéntame cómo pasó - T12 - Capítulo 214

10 mar 2011

 Mayo de 1979. Un nuevo atentado, esta vez en la cafetería California en pleno barrio Salamanca, causa la alarma entre los vecinos. Afortunadamente los Alcántara están bien y la explosión pilla a Antonio y a Mercedes en la firma de la compra del piso donde viven ahora. La situación en el bufete para Toni tampoco es muy buena y lleva dos meses sin cobrar. Cansada de esta situación, Sonia animará a Toni para que juntos se embarquen en un proyecto que les permita seguir vinculados a la abogacía.

Carlos sospecha que Felipe ha tenido algo que ver con el atentado de la cafetería California porque minutos antes de la explosión se encontraba en el interior. Intentará averiguar si su amigo tiene algún tipo de vinculación.

Miguel sigue pendiente del negocio que quiere montar con su hermano, pero últimamente ve a Antonio con la mente en otro sitio. Mientras, está preocupado por su hija ya que un admirador secreto no para de dejarle mensajes de amor.

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  1. GNG

    Pueden explicar porque ahora no podemos ver las temporadas pasadas acá en Estados Unidos? Aún usando su App recibo mensaje que los episodios no están accesibles en mi localización. Porque no?

    12 feb 2013
  2. Ma. d Lourdes Reyes Ruiz

    Mis mas sinceras felicitaciones a todos los actores de cuentame estan super, soy su mas ferviente admiradora me encanta la serie y no me la pierdo,saludos y muchos besos desde México.

    19 oct 2011
  3. Zzz

    Y hoy en dia esto también puede pasar yo por que no tengo un duro ,que si no lo sacaba del banco ya.

    18 oct 2011
  4. saritaa_:D

    unas de las mejores series q he visto nunca. EL mejor Tony guapisimo y genial actor, y Oriol tiene un puntazo flipante. :D

    03 sep 2011
  5. nubiana

    @IsaMar: el titulo es "à toi" y el cantante es Joe Dassin.

    30 may 2011
  6. IsaMar

    Hola. Alguien sabe el título de la cansión en francés que este capítulo toca cuando Fransuas va a encontrarse con su admirador secreto en el Retiro?

    07 may 2011
  7. sheila utrera

    hola van aechar mas capitulos de cuentame antonio eres un guapeton

    22 abr 2011
  8. elsiebracht

    FELICITACIONES DESDE ACA, ARGENTINA !!!! SOY SUPER ADMIRDORA DE ESTA SERIE, TODOS GENIALES...PERO QUIERO MAS...VI HASTA EL CAPITULO 215.....ACA SE SUPENDE HASTA SETIEMBRE O SIGUE...??? POR FAVOR QUIERO SABERLO...GRACIAS

    27 mar 2011
  9. EMILIO MANUEL

    POR FAVOR NO HAY FORMA DE VER EL CAPITULO 214 SE ENTRE CORTA SABES POR QUE???? GRACIAS

    25 mar 2011
  10. sandra

    no dieron el capítulo 215 de la serie el 24 de marzo? la espero desde Buenos Aires, Argentina y la extrañé. gracias

    25 mar 2011