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Subtítulos de Cuéntame cómo pasó - T11 - Capítulo 191

Juro por mi conciencia y honor... ...cumplir fielmente las obligaciones del cargo... Manuel García. Antonio Alcántara. Es el anterior director general. ¡Ah! ¡Me cago en la cuna que me arrolló! "La crisis del olivar en manos de un ordenanza". "El gobierno sorprende con el nombramiento de Alcántara... ...como director general". No es el más adecuado para decir qué debemos pedir. Perdón, ¿cómo dice? -Un ordenanza no está preparado. Toni Alcántara. Rosa es la más eficiente. Tiene el bufete en la cabeza. Ella es Lola, la jefa. -Aquí no hay jefes. Bienvenido. Te estábamos esperando. -Sonia, este es Toni. Sonia es compañera de despacho. Y mi compañera. ¡Joder con tu padre! ¡No lo aguanto más, no hay derecho! -Que las despiertas. ¿Qué pasa? -No levanta la tapa, no tira de la cadena. Y se ha gastado mi colonia. ¿Se va a vivir con Anselmo? -Sí. Vamos a ver un piso. -Son prontos. -¿No se va con ella? -¿Para qué voy a alquilar un piso con lo a gusto que estoy? ¡Ya he dicho bastante! -Ese piso era muy chiquitico. -¿Quiere llevar las vacas? ¿Usted recuerda unas joyas que le aparecieron en el cepillo? -¡Ave María Purísima! -Sin pecado concebida. Eran mías. ¿Y ese dinero dónde está? -Lo está viendo. En pintura,... ...andamios, mano de obra. Hace seis semanas que no te veo. Dame un abrazo. ¡Ay, mi niño, madre mía! Déjame verlo. ¿Qué llevas ahí? ¡Eh! ¿No te lo piensas quitar? Se me cerraría el agujero. Las cosas han cambiado mucho. Pero que lleves pendiente... Es un aro. ¿Cómo no voy a pensar en el pendiente? Parece... No digas eso ni en broma. ¿Quién sino los sarasas lleva pendiente? ¡Y dale con el pendiente! Que es un aro. ¡Ya está bien! Te quiero. Y yo a ti. ¿Cómo te vas a ir a vivir con Karina? Espera a que venga. Tenemos planes. ¿Cuáles? Despertarnos juntos. Ella trabajará de au pair y yo, de lo que encuentre. ¡Pero si eres un crío! ¡Ya no soy un crío! Estamos en 1977, mamá. No me hables así. No creo que sea asunto suyo. No, pero Carlos sí que lo es. Se quiere ir contigo. ¿Eso te ha dicho? Que debería volver. Mañana salgo. Cuéntame... ...tú que has vivido... ...el despertar... ...de un tiempo que nos cambió. Volverás... ...a ser un niño... ...al recordar... ...las largas tardes de sol. Háblame de lo que has encontrado... ...en tu largo caminar. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. "El primer día de mi padre en la política... ...no fue según lo previsto". "El flamante director general del Ministerio de Agricultura... ...llevaba mucho tiempo soñando con hacer buena faena". "Salir por la puerta grande". "Pero se encontró con que la faena se la habían hecho a él". Por aquí mismo es. Vale. ¿Qué le doy? Son 134 pesetas. 134. Quédese con la peseta. Gracias. Adiós. "Con el rabo entre las piernas,... ...pensando que el cargo le venía demasiado grande,... ...mi padre volvió a rediles, a su mundo". "A lo que él mejor conocía". Mira, esto está desajustado. Anda, ajústalo. Para la máquina. Parece que has visto un fantasma. ¡Coño! ¡Qué sorpresa, Antonio! Buenas tardes. Le decía a Manuel que el cartel está desajustado. ¿No te parece? Tú eres el encargado. Pues encárgate tú. "Mi padre quería desaparecer, que se lo tragase la tierra". "Pero, por mucho que lo intentase,... ...ahí estaba el periódico para recordarle la realidad". "Había volado demasiado alto y tenía ante sí un futuro incierto". "Todo lo contrario que yo. Lo tenía clarísimo". "Mi futuro estaba con Karina en Londres". Un billete a Santander. ¿Cuál? El primero. Mañana, a las 12. Vale. -¿Seguro que sale un barco a Londres? Mira que eres burro. A Plymouth. ¿Y luego? Me las arreglaré. Coge un avión. No tengo dinero. ¿Y si no encuentras trabajo? Lo tengo controlado. -400 pesetas. ¿Me dejas 20 duros? -¿No tienes ni para el billete? Me van a dar un adelanto. ¿Me lo dejas? -Chavales. Decidíos. -Me vas a meter en un lío. -Vale. Gracias. -De nada. Vamos. ¡Qué disgusto, Herminia, qué disgusto! No sabía que era así. Seguro que todo se arregla. Anselmo es muy suyo. Todo han sido pegas. Que si era pequeño, que si era caro. Encontrarán uno que les guste. Todos los hombres son iguales. Herminia, todos. ¡Un canalla, Merche, eso es lo que es! Siéntese, que le hago una tila. Me lleva al huerto y, si te he visto, no me acuerdo. Me deja tirada como una colilla. ¿Y esa maleta, se queda a dormir aquí? Solo por esta noche. No tiene dónde ir. ¿Y dónde la metemos? En el cuarto de Carlos. ¿Con Carlos? La han dejado en la calle. ¿Está ya la cena? Se me ha abierto el apetito. Enseguida va la cena. Le estoy haciendo la tila. Gracias. Mañana voy a las monjas a ver si la readmiten. ¿Qué tal? -¿Y este recibimiento? -Que estoy muy contenta. -Así da gusto volver a casa. -Cuéntame, ¿cómo te ha ido? -Bien, bastante bien. Me ha pasado de todo. -Siéntate. -¿Qué pasa? -Mírame. ¿No notas algo distinto? -Estás muy guapa. ¿Te has cambiado el pelo? -Yo me lo noto. -¿Estás embarazada? -No estoy segura. Tengo todos los síntomas. -¡Pero bueno! ¿Tienes alguna falta? -Solo cuatro días de retraso, pero yo juraría que sí. -La otra vez pensamos que estabas embarazada y nada. -Ya, pero esta vez es distinto. Me lo noto. -Bueno, por si acaso, no nos hagamos ilusiones. -Vale. -¿Vamos a la farmacia y salimos de dudas? -No, es tarde. Vamos a cenar. Mañana voy tranquilamente a la farmacia. No hay que obsesionarse, Toni. Llaman a la puerta Adelante. -Francisco, son las ocho, si no manda más... -Sí, un momentito. Antonio. Es la hora y quieren marcharse. ¿Han encuadernado los folletos? -Sí, Antonio. Antes de iros, metedlos en las cajas. Lo que usted diga. Hasta mañana. -Hasta mañana. Que mañana empiecen con los libros de contabilidad. No quiero retrasar el pedido. Lo tengo anotado aquí, en la agenda. En la agenda no se hacen las cosas. Muy bien, mañana a primera hora lo empezamos. ¿No te vas? Sí, me está esperando Amparito para cenar. ¿Y tú, te quedas? ¿Desde cuándo te importa si me quedo o no? A mí no me importa, tú eres el jefe. Como has venido así, sin avisar... Yo te hacía en el ministerio. De director general. No sé... ¿Pasa algo, algo no va bien? ¿Algo en los libros de cuentas o en los pedidos? Ahí hay un pedido de los calendarios de Cuenca... ...que nos paga a fin de mes. He pensado que como tú se lo permitías... Está muy bien, Curro. No te preocupes, lo estás haciendo muy bien. Gracias, Antonio. Venga. Vete, Amparito te está esperando. Muy bien. Si ocurre alguna cosa... Te llamo aunque sea de madrugada. Muy bien. Antonio. ¿Todo va bien? ¿Tú estás bien? Estupendamente, Shevardnadze. En mi sitio. ¡Françoise, la cena! Padre, ¿cuántas empanadillas? -Una. -¿Una, ha cenado usted fuera? -No, hija. No quiero quitaros de comer. -¿Qué tontería es esa? -Échale a tu marido, no se quede con hambre. -Tranquila, Paquita. Echa, ya me las como yo. Cuatro o cinco. -Como mucho, te echo cuatro. Cuatro. -¡Tachán! ¿Qué os parece? -Muchacha, ¿vas a una boite? -No, es para el bautizo. -¿Qué? ¿Vas a ir así a la iglesia? -Sí, ¿no te gusta? -El vestido es bonito, pero el escote... -¿Qué le pasa a mi escote? -En la iglesia te tienes que cerrar los botones. -Entonces, pierde toda la gracia. -Así estás de muy buen ver. -Muchas gracias, Anselmo. -Hija, quítate el traje del bautizo. No se te ensucie con la cena. -Claro, papá. Ahora mismo vuelvo. -Desde luego, padre... A mí no me hubiera dejado ponerme algo así. Y ahora es el más moderno. ¿Va a venir Valentina al bautizo? -¿Por qué no iba a ir? -Están a la greña. -Quizá no vaya yo. -¡Padre, que es el padrino de Victoria! -Pregúntale a tu marido. -¿Me queréis decir de una vez qué pasa? "El Big Ben o Torre del Parlamento... ...no solo es el centro político de Gran Bretaña". Ese es el sitio donde te ibas a ir, ¿no, Carlos? Pero si siempre llueve. No quiero hablar del tema. No marees ahora la perdiz. Bueno, yo no digo nada. Tiene razón, no te vayas a Londres. En Londres se come fatal, es mejor París. No diga tonterías, Valentina. Y dejemos el tema, Antonio va a llegar. ¿Qué tal su primer día? Pues no lo sé, hijo. Ni ha venido ni ha llamado. Ni su secretaria sabe dónde está. París es la ciudad del amor. Ten cuidado, porque si te enamoras, a la primera de cambio te dejan. Yo lo digo por experiencia. No se va. ¿No? No. Que no me voy. Qué alegría me da oírte decir eso, hijo. ¿Qué pinto yo en Londres? "El trazado de la metrópolis...". "Tuve que reprimir mis ganas de gritar a los cuatro vientos... ...que les gustase o no a mi madre o a mi abuela,... ...al día siguiente iría a Londres". "Sin embargo, si quería que mi plan funcionase,... ...tenía que llevarlo en secreto y no dar ni la más mínima pista". Qué bien que te hayas reformado. -Para algunas cosas, para otras soy un salvaje. Un caníbal. -¿Cómo se puede ser tan tonto? Y todo gracias a Froilán. No hay nada como dar una segunda oportunidad a la gente. -¿Me das otra? -¿Otra qué? -Otra oportunidad y te demuestro que estoy hecho un toro. -Tú lo que eres es un volcán. ¿Sabes qué? Mejor luego, ahora voy a ducharme. -No tardes. -No. -Guapa. Agua Teléfono -¿Lo puedes coger tú? -Claro que sí, guapa. ¿Sí? -¿Es la casa de Pili? -Toño, ¿eres tú? Claro que sí. -"Escúchame, sinvergüenza...". Prometis... Será granuja... Me ha colgado, ¿puedo llamar otra vez? -Cuéntenos todo lo que sabe sobre esas joyas... ...de su parroquia. -Todo está bajo secreto de confesión. ¿Puedo llamar? -Llame a un abogado o a la nunciatura. -A la nunciatura no, de ninguna manera. -De aquí no sale hasta que no hable. -¿Puedo...? -¿Nos lo vas a contar o no? Al final me lo contarás. -Que yo no he sido. Se ha confundido. -Que no. -Que no he sido. Yo no estaba en el lugar. Teléfono Anda, llévatelo. -Acompáñeme. -Oigan. ¿Van a meterme en el calabozo? -Levántese. -Joder con el cura. -Siéntese y espere a que le avisemos. -No les puedo ayudar más. ¿No pretenderán retenerme hoy? -Y mañana y pasado. Colabore o las 72 horas no se las quita ni Dios. -No use el nombre de Dios en vano. ¡Chist! -Hola. -¿Quién era? -Se habían equivocado. -Bueno. -Rubia, ¿tienes algo de comer? -Sí, unas pechugas de pollo. Esas. -¿Tienes laurel? -Sí. Debe de haber por ahí. -Siéntate, que te hago la cena. -¿Sabes cocinar? -Hombre, aprendí en la cárcel. -Eres una caja de sorpresas. Qué suerte. -No lo sabes tú bien. -Bueno. ¿Te vas a dar una ducha? -Después de cenar. Haré un pollo al chilindrón y te vas a chupar los dedos. -Cocina sofisticada. -Sofisticada sofisticada. ¡Cobrar a mi padre por vivir en mi casa! -En voz baja, que la niña no se duerme. -Eres un miserable. -No cabemos todos aquí. Si no le pongo trabas, se queda a vivir. -¿Y Françoise? -¿Qué pasa? -Eso digo yo. No ha puesto ni un duro y no ha hecho ni la cama. -No es lo mismo. -Es peor porque se sube a los novios. -Te prohíbo que hables así de mi hija. -¿Me lo prohíbes? -Sí. Tu padre tiene más cara que un saco de perras. -Eso lo retiras ahora mismo. -No quiero. -¡Que lo retires! -Tu padre es un guarro y un tacaño. ¡Vamos! Es el padrino de mi hija Dolores y no le ha regalado ni un chupete. -Se llama Victoria. -Me da igual. -Miguelón. -¿Qué? -Abre el cajón de mi mesilla. -¿No ves que...? -Ábrelo. -¡Ay, Dios mío! Anda. Vamos a abrir el cajón de la mesilla de mamá. A ver. ¿Qué es esto? -Unas libretas de banco. -¿Tu padre les ha ingresado 20 000 pesetas? -A cada una. A ver cómo le sigues llamando sinvergüenza. -Hombre, Paquita... Eso se me dice antes. Si le ha pasado algo... No, mujer, tranquila. Es la política, que les hace trabajar mucho. Motor Ya que sabe que me preocupo, me podía haber llamado. Anda, tómate la tila. ¡Desde luego, su primer día de trabajo! ¿Antonio no tiene coche oficial? ¿Por qué lo dices? Se ha bajado de un taxi. ¿A ver? Vete a la cama, que está bien. Gracias a Dios. Hasta mañana. Hasta mañana. ¡Será posible! ¿Qué haces levantada? Estaba preocupada. ¿Ha pasado algo? No te preocupes. He estado en la imprenta. Pudiste avisarme. Me han dicho que habías salido hacía horas. He estado en la imprenta. ¿Estás más contenta? ¡Oye, no te pongas así! No lo pagues conmigo. No estoy cabreado. ¡Qué susto! Estoy triste, Merche. Perdóname, pero estoy triste. No es buena idea que me dedique a la política. ¿Lo dices por lo del periódico? ¡Ay! Por lo del periódico y por todo. Quizá tienes razón y las dos cosas son mucho. Yo no puedo dejar la imprenta porque Curro está muy verde. ¡Con la ilusión que te hacía! ¿Qué pinto en el ministerio? ¿Hablas en serio? ¿Con lo que te costó? Pero tienes tú razón. Mi salud es lo primero. Pero, hombre, por un lado, me dejas más tranquila, pero por otro... No sé... Creo que la política no está hecha para mí. O yo no estoy hecho para la política. Ten paciencia, que ha sido tu primer día. Es que tú no sabes qué primer día. Pero ¿vas a hacer caso de un periódico? Tú vale más que todos los ministros juntos. Has levantado una empresa tú solo. Ya lo sé, eso ya lo sé. Habrá momentos buenos y malos. Pero tú te enfrentas de cara. Y no lo puedes dejar así. No sé si vale la pena. Claro que vale la pena. Y todo lo que has hecho estos años con tu esfuerzo. Nadie te ha regalado nada. Ya. Y siempre con honestidad. Porque la honestidad gana y tú lo eres. Si tú lo dices... Vamos a la cama, que mañana será otro día y perdona lo de antes. Es que no... Perdona. "Aquella noche no pude pegar ojo". "Las horas pasaban despacio y yo solo pensaba en una cosa". "Reencontrarme cuanto antes con Karina". "Otros se pasaron la noche en blanco... ...maldiciendo que después de perseguir un sueño... ...este hubiera tornado en pesadilla". "Claro que el insomnio nos puede atrapar por cualquier motivo". "A veces, no podemos dormir... ...porque la culpa nos corroe por dentro". "O porque cargamos con culpas que no son las nuestras... ...mientras los culpables duermen el sueño de los justos". "En otras ocasiones, nos pasamos la noche en vela... ...porque tenemos algo que hacer mejor que dormir". "Aunque, a decir verdad,... ...la mayoría de las veces... ...no dormimos porque alguien nos lo impide". Valentina ronca ¿No tenías prohibido fumar? ¿Qué haces aquí a estas horas? Valentina, que no deja de roncar. Ah, ya me parecía. ¿Y el pendiente, te lo quitas para dormir? No, ya no me lo voy a poner más. ¿No te lo vas a poner más? No sabes la alegría que me das. La primera del día. Papá. Dime, hijo. ¿Cuándo te fuiste del pueblo? ¿Del pueblo? ¡Anda, mi madre! Yo qué sé. Yo creo que tenía 18. ¿Por qué? No, por nada. ¡Ay, Dios mío! ¡Cómo pasa el tiempo! Hace nada eras un mico, tenía que llevarte a caballito. Quisiste ser musulmán. Y mira ahora. Casi eres un hombre. ¿Casi? Sí, casi. Hasta que no te salga la barba. Yo me afeito. ¿Con qué, con una goma de borrar? Venga. Aprovecha las oportunidades, hijo. Si yo hubiera tenido oportunidades, otro gallo me cantaría. Tienes que aprovecharte. Tienes toda la vida por delante. Comerte la vida a bocados. Eso es lo que tienes que hacer. Si no, el día menos pensado... ...te han pasado por delante. Hay que formarse para eso. Formarse mucho. Sobre todo, leer. Hay que leer de todo. Aprender el significado... Y aprender inglés. Aprender inglés. Sí, también. Pero algo sabrás de inglés. ¿Qué has hecho en Irlanda? Sí, pero tendré que perfeccionar. Sí, hay que perfeccionar. Ahora, por lo visto, igual entramos en Europa. Imagínate, el inglés y el francés... ¿Entiendes, hijo? Vamos a la cama, que es muy tarde. Y mañana tengo un día muy duro. Tengo un día muy duro porque no aproveché las oportunidades. Papá. ¿Qué? Que te quiero. Yo también te quiero, heredero. Te quiero mucho, pero te puedo. ¿Qué? Sí, te puedo. Por cierto. A tu madre, ni una palabra del cigarro. Esto es un pecado venial. Venga. No me hagas una llave. No me hagas una llave. ¿De dónde vienes? ¿Tú has hablado con el heredero? ¿Yo? Sí. ¿De qué? Ah. No sé. Le ha sentado bien irse al extranjero. Le noto más hecho. ¿Carlos? Sí. Si tú lo dices... Claro que lo digo. Ya no es un niño, Merche. Anda, duérmete. Sí. Deben de ser las tantas. Si me vieran las monjas desayunar tortilla de patata... ¿Hay más jamón? ¿Ya ha comido para todo el día? Que si hay más jamón. Está de chuparse los dedos. ¿Más jamón? ¡Cuánto lo siento! No queda más jamón. ¡Qué lástima! Ponme un poco más de café. No te conviene tomar café. No sé qué tengo que hacer. Respirar hondo. Eso no es suficiente. ¡Carlos! Casi te me escapas. ¿Te vas ya? Sí, que va a salir mi padre. ¿Y esa gorra? De marino. ¿Estás seguro de lo que vas a hacer? ¿Qué has venido a hacer? Intentar que no te vayas. Me tengo que ir al cine. ¿Vas al cine? Ignacio me va a dejar dinero. ¿Cuánto? Lo que pueda. ¡Espera! ¿Al final te vas? ¡Que sí, pesado! Un momento. ¿Qué es eso? Casi 2000 pesetas. Las tenía en la hucha. Venga. Josete, no sé... Te hará falta. Muchas gracias. Te echaré mucho de menos. Y yo a ti. Llámame cuando llegues. Claro que te llamo. Cuídate. "Me esperaba una nueva vida que tenía trazas de ser apasionante". "Pero no podía evitar sentir nostalgia ante lo que dejaba". "El barrio, la familia y los amigos". ¿Dónde se habrá metido el padre Froilán? -Si no hay misa, pon un cartel. -Nos hemos quedado sin oír misa. -¡Qué vergüenza! -Yo tengo que oír misa. -Vámonos a otra. -Los curas hacen lo que les da la gana. ¿Dónde está el heredero? ¿Quién? Carlos. Lo llama así. Dijo que saldría con Josete. ¿Y dónde iban tan temprano? Ni idea. Señoras, que tengan un buen día. (RADIO) "Los líderes de la oposición..." ¿Has visto? Ha dimitido Ignacio Camuñas, que es de lo mejor. ¡Dios santo! En fin. ¡Ay! Hoy va a ser un día de dimisiones. Piénsatelo. Hagas lo que hagas, será lo mejor. Gracias. ¿Tú no vas a trabajar hoy a la iglesia? -Ya he terminado. -Qué bien, a tiempo para el bautizo. Estoy tan orgullosa de ti. -Si hay que cumplir, se cumple. -Si te soy sincera, yo no las tenía todas conmigo. Cuando te contrató... -Ven aquí, anda. -No me hagas cosquillas. No me gustan las cosquillas. -¿No tienes confianza en mí? -Sí. Cuidado. Bueno. Toño, por favor. Toño, Toño. Que llego tarde. ¡Que me tengo que ir! ¿Y tú qué vas a hacer? -Si no te importa, quedarme un rato descansando. -¿Aquí? -Un rato. -Bueno, pero... ...das un golpe fuerte al cerrar. Que quede bien cerrado. -Para que no entren cacos. -Te lo digo en serio. Está todo muy peligroso. Y ya que estás por aquí, podrías hacer la cama. -Te va a quedar como los chorros del oro. -A ver si es verdad. Hasta luego. -Dame un beso. -Sí, te doy un beso. Entra, que te van a ver los vecinos. ¿Qué tal? Pasa. -¿No te molesto? -No, estaba con el caso de Mario. Lo estás llevando tú. -Sí, a ver si tenemos pronto el juicio. Coincidió con la jubilación del juez. -Tiene derecho a la indemnización. -Sí, sí. No venía a hablarte de eso. Quería darte las gracias. -¿Por qué? -Por tu discreción. No me conocías. Y a él, desde la facultad. -No me iba a meter. -Lo hemos dejado. -Pues lo siento. -No. -¿Se lo has dicho ya? -¿Lo de mi embarazo? Ese es un tema por el que él no está demasiado interesado. -Pero si es el padre, tendrá que saberlo. -O no. -A mí, desde luego, me gustaría. -A ti quizá te lo hubiera dicho. Que las cosas queden así. -Tú lo sabrás mejor. -¿Puedo seguir confiando en ti? -Por supuesto. -Gracias. Teléfono ¿Sí? -¿Sabemos algo? -Acabo de llegar a casa. -¿Y? -Me estaba haciendo la prueba. -¿Y? "Juana". -¡Estoy embarazada! "Toni, ¿estás ahí?". -Sí, estoy aquí, Juana. Estoy tan contento, que no puedo hablar. -No me lo puedo creer. Vamos a ser padres. ¿De verdad estás contento? -Muy contento, cariño. -Te quiero con toda mi alma. -Yo también te quiero. ¡Qué difícil eres de ver! -Lo siento. No se preocupe. ¡Hombre, Ernesto! ¿Qué haces aquí? De visita. ¿Cómo te sienta el cargo? Mal, Ernesto. Sí, el recibimiento ha sido de aúpa. Gajes del oficio. Debe ser eso. Hablando de oficio, a ver qué te parece esto. ¿Dimitir por lo del periódico? ¡No fastidies! No solo por eso. Por lo que puedan decir. Si dimitiéramos por eso, no habría políticos. Eso es verdad. Somos como los boxeadores. Los golpes nos duelen. Pero hay que encajarlos y seguir. Eso del boxeo está muy bien. No quiero que hablen de mi pasado. Trabajé en una constructora. Pocos pasaríamos la prueba del tiempo. Ya sé que muchos ministros han sido franquistas. Hay que mirar al futuro. Si nos vamos a pedir cuentas... Es que no tengo pasado político. Es otra cosa más grave. Ya. La constructora del sinvergüenza Pablo Ramírez Sañudo. Sí, ese. Estuve acusado de estafa. Sí, lo sabemos. ¿Y por qué me habéis propuesto para director general? Porque eres inocente. No somos más papistas que el papa. Si el primer día dicen lo del ordenanza,... ...luego hablarán de lo otro. Esquivas, encajas. Pero, sobre todo, golpeas. Eso es lo que tienes que hacer. Me tratas como si fuera Legrá y no soy Legrá. Además, en el boxeo,... ...tienes al tipo delante y aquí, no dan la cara. No. Vamos a hablar en serio. Después de la dimisión de Camuñas,... ...el presidente ha dicho que ni un movimiento en falso más. A Camuñas no le llego ni a la altura del calcetín. Adolfo confía en muy poca gente. Por eso te necesitamos. Ya. Vengo de hablar con Adolfo. Me ha pedido que te lo diga personalmente. Me ha dicho que tú eres uno de ellos. ¿Eso te ha dicho Adolfo? Si lo ha dicho Adolfo, así será. Claro. Olvídate de los periódicos. Y Construcciones Nueva York. No sabes cómo te agradezco la confianza en este momento. Es que te lo mereces, hombre. Muchas gracias. O sea, que esto es como el boxeo. Eso es. Pegar y fintar. Y si puede ser en el hígado, mejor. Pues ahí será. Oye. Es una apuesta. Creo que la cirrosis la tienes en el segundo de a bordo. ¿En Manuel García Gallego? Exacto. Hay que atarlo corto. ¿A García Gallego? No le ha gustado que entres en su corral. Coño, vas a tener razón. Mira el mamarracho. Tendré que pegarle un crochet y mandarlo a casa. Eso, pero que no lo vea venir. Que no lo vea venir. Interfono Perdona. Dígame, Rosario. -Tiene una reunión con el subsecretario. Suspéndala, Rosario, ya no hace falta. "Muy bien". Y localíceme a Manuel García Gallego. "Está reunido con los de la Unión Olivarera". Muy bien, muchas gracias. Con la Unión Olivarera. Pues allí me voy. He estado mirando esto y tengo algunos asuntos que no me aclaro. ¿Qué es eso de los excedentes, los aranceles y la soja? Los aranceles, la patata caliente de Europa. No tiene solución. Sí, hay que darle hilo. Estamos dándole hilo. Eso es. Ven acá. Muchas gracias, Ernesto. Eres como un padre para mí. Me voy a pegar y fintar. En el hígado. En el hígado será, señor. La entiendo perfectamente, pero esta tarde cerramos. Le puedo dar hora el lunes a las cinco. Gracias. -¿Qué hace aquí este señor? -Ha venido a arreglarse el pelo. Pero yo no le meto la tijera si no se lava la cabeza. -Lávamelo. -Lo siento. Tendría que haber pedido cita. ¿Ha pedido cita, no? Pues adiós. -Valentina, dele una oportunidad. ¿Para que me lo haga otra vez? Ni hablar. -Hazlo por mis nietas, que es el bautizo. Y deja de hablarme de usted. -¡Ande, mujer! -Está bien, suba. Se me acerca y siento que me palpita el corazón. -Claro. -Bueno. Siéntese y acabemos cuanto antes. -No me hables de usted. -Se traen un trajín que para qué. -Las mujeres van muy rápido. Y lo suyo es ir al trantrán. ¿Verdad, Valentina? -¿Al trantrán, dice? Para una cosa que le pido. Con todo lo que yo le he dado. Y usted a mí, nada. Nada. -¡Ay! -¿Le he quemado? -Un poquito. -No me ha dado nada. -¡Qué manitas tienes, Valentina! -Cuando ni siquiera me ha pedido perdón... ...por lo que me ha hecho. -Amar es no decir lo siento. -¿Qué? -Amar... -¿No se dice lo siento? -Sí. -"Love story", mi película favorita. -Valentina. Pelillos a la mar. -¡Ay! Es que no sé. No puedo decirle que no. -Entonces. -¡Ay, Pili! ¡Qué alegría, Pili! Con esto va a ser imposible. Buenos días. Perdón por el retraso. Había quedado claro... Lo único claro es que de esa reunión tiene que salir un acuerdo. A ver si encontramos una solución. -Eso queremos, pero usted no es representativo. Soy director general de Producción Agraria y tengo la confianza... ...del presidente, ratificada hoy. Si quieren una solución, deben hablar con el director general. Bien. He trabajado mucho y estoy dispuesto a escuchar sus peticiones. Encontraremos soluciones. -Antonio. Deberíamos hablar. Sí, pero antes hazme un favor. Prepara el expediente del algodón. Quiero organizarlo. Pero el acuerdo con estos señores... De estos señores me encargo yo. De acuerdo. Bien. ¿Quieren repasar los puntos? Primer punto: excedentes. Estamos estudiando su compra. Pero debemos estudiar otras formas de venta, como comercio de estado. Lo conseguiremos. Los aranceles. Esa es la patata caliente en Europa. Italia tiene una gran producción de aceite. Pero nuestra situación frente a la Comunidad Europea... ...no es muy fuerte, podemos tener aranceles en productos nacionales. Espero que Carlos se acuerde del bautizo. Yo creo que se acordará, está con Josete y uno u otro se acordará. Hay que comer pronto. Timbre Abre, que si no... Si llegamos tarde, don Froilán se pone nervioso. En el funeral de la mujer de Ramón tuvo que esperar media hora. Hola, Josete. ¿Está Carlos? ¿No está contigo? Hola. Hola, Josete. ¿Y Carlos? Pregunta por él. ¿No estabais juntos? Sí, eso era antes, pero nos hemos separado. ¿Y dónde está? No lo sé. Lo tienes que saber, estabais juntos. Me lo dijo, pero no me acuerdo. ¡Demonio de criatura! Yo me marcho. Hala, hasta luego. Hasta luego. Carlos se va a Santander. ¿Cómo? ¡Pero qué tontería es esa! Para coger un barco a Londres. ¡Virgen del Amor Hermoso! Anoche la llamé y no lo cogió. Esta mañana la veo y me quita la cara. Es que no entiendo nada. Hemos discutido más veces. Pero hacer como que no estoy, en mi vida. En mi vida. Llaman a la puerta -Toni. ¿Podéis venir? Lola quiere tener una reunión con todos. -¿Pasa algo? -No sé. -¿Tú sabes algo? -Ni idea. ¿Me afecta a mí también o solo a los abogados? -Todos estamos en el mismo barco. Llevamos unos meses malos, con muchos impagos. -Siempre nos ha costado cobrar. -Es verdad. Pero la situación ahora es peor que nunca. El partido, tras el batacazo electoral, no está en buen momento. -No lo jures. -Tenemos que pediros a todos que nos apretemos el cinturón. Y que nos reduzcamos el sueldo. -¿Cuánto debemos apretárnoslo? -A la mitad. Serán tres o cuatro meses, hasta recuperarnos. -¿Y por qué no se baja el sueldo el compañero Carrillo? ¿No? -Díselo al Comité Central. Entendería que no aceptaseis. Todos tenemos obligaciones. Me gustaría no tener que pedíroslo. ¿Qué decís? -Sí. -Si no hay más remedio... -Si lo primero fuese el dinero, me habría ido. Así que... -¿Y tú, Toni? -¿Cómo voy a decir que no? -Perfecto. Pues entonces, nada más. Manos a la obra. ¿Le traigo un caldito? -No, gracias, no me tendrán mucho tiempo aquí. -¿Un bocadillo? -No se moleste. -¿Desde cuándo lleva aquí? -Desde ayer. -Aquí traigo a otro. Hala, siéntate ahí a esperar. -Yo tengo que trabajar. -¡Que te calles! -Vaya, a ti te han pillado con las manos en la masa. -¿Cómo dice? -El timo del obispo. Yo lo he hecho. -Creo que se equivoca. -¿Y el que iba de obispo ha conseguido escapar? -No sé de qué me habla. Y tampoco sé por qué estoy aquí porque yo no he hecho nada. -Cuídate de cantar, somos inocentes hasta que demuestren lo contrario. -¿Se puede saber qué mira? -Tu cara me suena, pero no sé de qué. ¿En qué zona curras? -Yo tengo la parroquia en el barrio de San Genaro. -¡No jodas! ¿Eres un cura de verdad? -Pues sí, soy el párroco de la iglesia. -¡Ahora detienen hasta a los curas! Con Franco no pasaba. -¡Calle! ¡No moleste al padre! -¿Y usted confiesa? -¿Perdón? -Que si confiesa. Ya que estamos aquí, aprovechamos. -No es momento. -Hace un huevo que no me confieso. -Solo me faltaba esto. -Bueno. Yo voy comenzando. Ave María Purísima. -Sin pecado concebida. -Padre. Yo tengo un pecado muy grande que me da mucha vergüenza confesar. Es la gula. Veo un puchero y me lanzo. Me gusta la pringá, los garbanzos. -Ya, ya. -El chorizo. -Ya. -Eso no es bueno. -Bueno, hijo, eso se remedia estando 15 días a pan y agua nada más. -No será posible. -¿Por qué? -Me obsesiono con el puchero. -Vas a estar en la cárcel. Aquí puedes hacerlo. -No creo que esté 15 días, padre. Dos vermús con hielo con su aperitivo para la familia Quijo. -¡Miguel, cortezas! -Mi favorito: epidermis de gorrino. -¿No tienes otra cosa? -¿Quieres una ración de queso? -No, mejor croquetas. -Sí. -¿Croquetas? -No puede ser, hoy no tengo croquetas. -¿No ha venido el butano? -No pasa nada. -¿No habrás despedido a tu suegro? -¿Por qué iba a despedirlo? -No lo he visto en toda la mañana. -Hablando del rey de Roma... Anselmo, hágase cargo de la cocina, que este la tiene manga por hombro. -Buenos días, Anselmo. Pensaba que no venía. -¿Por qué no iba a venir? -Bueno, como se ha retrasado usted... -¿No me pagas la mitad? Pues trabajo la mitad. -Ya te decía yo que aquí pasaba algo raro. -¡Vaya pintas! Anselmo. -Estás en mi cocina, no lo olvides. -Ya. Bueno, yo lo único que quería era pedirle perdón por lo que pasó. -¿Ahora me pides perdón? Un poco tarde, ¿no, yerno? -Anselmo, sabe que soy un poco vehemente. A veces tengo prontos y digo cosas de las que me tengo que arrepentir. ¿Tú sabes por qué me llaman el Matamulas? ¿Lo sabes o no? -En el pueblo dicen que una vez pegó un puñetazo a una mula y la mató. Pero en el pueblo se inventan cosas. -No se inventan nada. La pegué en todo el hocico. ¡Zas! Y cayó al suelo redonda. ¿Sabes por qué le di? No. No me entendía con ella. Cuando yo quería blanco, ella negro. Cuando yo "p'acá", ella "p'allá". Hasta que un día pasó lo que pasó. -Que la mató. -No se puede andar jugando conmigo, Miguel. No sé si me explico. -Perfectamente. Y ahora... ...si me disculpa, tengo que atender la barra. Tengo mucho lío. Y usted con lo del bautizo... Si quiere, me quedo y echo una mano. -Yo de ti no quiero nada. Al bautizo voy a ir por mi hija y mis nietas. Si fuera por ti, no volvíais a verme el pelo. -Anselmo, por Dios... -Fuera de mi cocina. ¡Fuera! -Si ahora le pido unas croquetas... -¡Fuera! Miguel, ¿esas croquetitas vienen o qué? Te llama Gallardo, ¿te lo paso? -Sí. Oye, Rosa. ¿Eso de los sueldos había pasado antes? -Siempre pagan tarde, pero esto no. ¿Te lo paso? -Sí, sí. Gracias. Gallardo. -"Hola, Toni". -Hola. -Me dieron tu recado. ¿Qué tal, señor letrado? -Bien, bien. -¿Defiendes a esos dos de la rotativa? "Los que nos han denunciado". -No. -¿No me llamas por eso? Como defiendes causas perdidas... -No, además acabo de empezar. Te llamaba para ver si nos podíamos ver. -¿Hoy? -"Estaría genial". "Cuanto antesmejor". -¿Pasa algo? -No, es para charlar un rato. -Ahora tengo una reunión. Pero ven a la redacción esta tarde a primera hora. -Ahí estaré. -"Hasta luego". -Adiós. ¡Mamá! "Hay bofetadas que van directas al orgullo". "Para mi madre yo era un niño". "Y un niño no tiene derecho a elegir ni a ser friegaplatos en Londres". (INTERFONO) "Don Antonio". Diga, Rosario. Está aquí el señor García Gallego. "Dígale que pase". ¿Me querías para algo? Claro, Manuel. Pasa. Siéntate. ¿Cómo va lo del algodón, Manuel? Iba a reunirme ahora con los jefes de servicio. Mejor. Así llego a tiempo. Hay que atajar la situación antes de que se nos suban a las barbas. Por cierto, ¿cómo ha ido lo de la reunión? Muy bien. Ellos han puesto sobre la mesa todos los puntos conflictivos. He adelantado algunas de las soluciones en que trabajamos. Se han quedado como la seda. No hay nada como dar un golpe en la mesa. ¡Qué te voy a contar a ti! Con respecto al algodón,... ...deberías reunirte con los productores allí,... ...sobre el terreno. Sobre todo en Córdoba, Jaén y en Sevilla. Perdona que te interrumpa. Eso no es lo habitual. Lo normal es que vengan ellos. Ya lo sé, pero todo cambia y desde ahora las cosas se harán así. Tenemos que amoldarnos. Allí, sobre el terreno, conocerás mejor los problemas. Luego me llamas. Y me informas. Durará más de una semana. No te preocupes. Tómate tu tiempo. Rosario concertará entrevistas con los productores y los sindicatos. ¿Te importa? No... Gracias. Tienes una mañana. A ver. Sí. Era en... Sí, Fernán Núñez. ¿Fernán Núñez? ¿Conoces Fernán Núñez? No tengo el gusto. Yo tampoco. Dicen que es precioso. Si comes, pide un salmorejo. Ya. Si no mandas nada más... Otra cosa. Todos conocemos cómo se las gastan los productores. El partido de la oposición, el PSOE, está allí intentando sacar tajada. Si hay dificultades, que las habrá, Manuel,... ...la faena por naturales. Con la mano muy bajita y con mucho tiento, ¿entiendes? El presidente nos ha dicho... ...que no quiere sobresaltos. ¿Entiendes? No. Nos ha dicho al ministro y a mí... ...que no quiere enterarse de nada de Agricultura por la prensa. ¡Ah! Pues era eso. Buen viaje, Manuel, y suerte. Bueno. Mantenme informado, Manuel. Llaman a la puerta Carlos. Quería hablar contigo. No tenemos nada de que hablar. No quería, pero lo que ibas a hacer... ¿Y qué hiciste tú? No tenías que llamarla. Pero ¿cómo no iba a hablar con Karina? ¿No te das cuenta? Era una locura. Tú no te das cuenta de nada. ¿Y te ibas a ir así sin más? ¿Y qué pasa con nosotros? ¿Con tu padre, con la abuela, conmigo? ¿No has pensado...? No me hagas chantaje. Estoy aquí. Hala, déjame en paz. No me hables así. ¿Me vas a dar otra bofetada? No, ¿no? Pues ya está. A ver, Valentina. ¿Qué le debo? -¡Cómo te voy a cobrar! Somos casi de la familia. -Bueno, pues nada, muchas gracias. Me alegra que se haya arreglado con mi padre. -Anselmo es mucho Anselmo. -Sí. Me tengo que ir. Voy a dar a las mellizas de comer. -Adiós, hija. Adiós, preciosa. -Pili, me harás una rebaja por lo menos. -¿Por qué? -No soy de la familia, pero soy vecina desde hace muchos años. Teléfono -¡Lo que hay que oír! -¿Dígame? Sí. Sí, sí, enseguida. Enseguida se pone. Sí, hasta ahora. ¡Pili! -¿Sí? -Al teléfono, para ti. Es el padre Froilán. Es urgente. Es de vida o muerte. -¡Qué raro! -Seguro que está llamando desde su escondite. -¿Su escondite, de qué está hablando? -La policía. Le están buscando. -¿Al padre Froilán? -Sí. Ayer vinieron dos agentes. Preguntaron por él en la iglesia. -¿Y de qué le acusan? -No lo sé. -¿Y qué les dijo? -¿Yo? Giratorio. -¿Un corte de mangas? -¿Me ve cara de soplona? -No, pero... -Padre, soy Pili, hola. -¿Te estás escondiendo de mí? -Tranquilo. -¡La que me habéis organizado aquí! ¿Tú sabes dónde está el sinvergüenza de tu novio? -Pues... -Sé perfectamente que ha pasado la noche en tu casa. -¿Y por qué dice usted eso? ¿Se lo ha dicho él? -¡Estoy en comisaría! -¿Comisaría? -Ya lo han trincado. Se lo advertí. -Sabía que no era trigo limpio. -¡Cállense, que no oigo nada! ¿Cómo puedo ayudarle? -¡Pregúntale al canalla de tu novio si sabe por qué estoy detenido! -Bueno. -Te tengo que dejar. Búscale. -¡Basta, no aguanto más! -¡Padre! -¿Qué? -¡Se va a enterar! -¿Quién? -Valentina. Se tiene que hacer cargo de todo. -Oye. -Tengo que salir. -No me dejes a medias. -Se lo hace Valentina. Adiós. -Pero bueno. -Yo la termino. -No me fío. El otro día casi me quema el pelo. Tanta democracia y tanta vida moderna. Los curas, en comisaría. -¡Este cura es tonto, que se lo dije! -¡Qué nervios! -¿Adónde va ahora? Tenías que haberme visto. Me dirigí al centro de la plaza y en la boca de riego,... ...enfilé hacia García Gallego como Manolete. Uno. Y luego, por detrás. Y luego, en redondo. Uno, dos, tres y cuatro. García Gallego se me quedó mirando. Todavía estará pensando a ver qué le he hecho. ¿Y los olivareros? Protestaron, menudos son. Pero les apliqué la técnica de Gitanillo de Triana. En redondo. Uno, dos, tres. Les dije que tenía la confianza del presidente. Palabra mágica. Chitón. La política es como los toros. El presidente da y quita orejas. Y he estado a punto de dejarlo. Con lo que me ha costado. Me alegro de que te haya ido tan bien. Pues tienes una cara que parece que te da pena. ¿Qué pasa? Nada. Te conozco perfectamente. A ti te pasa algo. ¡Ay! Cuéntamelo. No sabes lo que quería hacer Carlos. ¿El heredero? Se quería ir a Londres con Karina. ¿A Londres? Me cago en la leche. ¡Qué manía tienen mis hijos de irse a Londres! ¿Dónde le ves la gracia? Gracia no tiene ninguna. Pero me hace gracia. Estás tonto. ¿Cómo? Pero muy tonto. Llora ¡Cómo me alegro! -Estoy recién aterrizado. -Os cambiará la vida para bien. En cuanto nazca,... ...los primeros meses olvídate de dormir. -Sí, las cosas nos van a cambiar. -Hay que organizarse. -De eso quería hablarte. Ahora, con el crío,... ...vamos a tener más gastos. Me vendría bien colaborar. -No es el mejor momento. ¿Para qué te voy a engañar? Cada día vendemos menos. Nos relacionan con el pasado. -Pero algún reportaje podría hacer. -¿No te va bien? -Sí, estoy muy contento. Mis compañeros son estupendos. Pero no cobramos mucho. Teléfono -¿Sí? ¡No me jodas! Sí, ahora subo. Ni hablar un minuto con un amigo. Bueno, Toni. Veré qué puedo hacer. -Gracias. -No te hagas ilusiones. Es un mal momento. Si sale algo, te aviso. -Gracias. -Felicita a Juana. -No le digas que he venido. -Claro. -Por no preocuparla. -Tranquilo. ¡Como los chorros del oro! -"Querida Pili". "Ojalá todo fuera de otra manera, pero la poli me pisa los talones". "La noche que he pasado contigo la recordaré mientras viva". "Eres lo mejor que me ha pasado en la vida". -¿Por qué me pasan estas cosas? Posdata. "Te he cogido dinero prestado". "Te lo devolveré". "Esto es un hasta luego". ¡No me lo puedo creer! ¡Será sinvergüenza! ¡Me cago en la madre que lo parió! A ver. -Bueno, hija. Voy a la iglesia. -¿Cómo se va a ir usted solo? -Mejor solo que mal acompañado. -Mira la que has montado. -Ya le he pedido disculpas, pero no me escucha. -Eres un egoísta. -Lo siento. -Dormirás dos mese sen el sofá. Y a ver si quitan ese coche. -¡Hombre! La parejita feliz. ¿Dónde vais tan arreglados? -Al bautizo, Josefina. ¿No viene? -A mí nadie me ha invitado. -¡Anda! Pues se habrá traspapelado la invitación. ¿Verdad? -Sí, sin duda, eso habrá pasado. -Pues no os preocupéis. Ya iré otro día. -¡Qué cosas tiene usted! ¿Cómo va a ir otro día? -Con el cura en la cárcel,... ...no puede haber bautizo. -¿El cura en la cárcel? -Pues sí. -Dile algo. -Me está poniendo nervioso. ¿Cómo que está en la cárcel? -Claro, no lo sabéis. Ayer se lo llevaron esposado. Lo vi con mis propios ojos. -No me lo creo. Júremelo, Josefina. -Miguel... -¡Que me lo jure! -Está bien, yo no lo vi. Pero para el caso... Creo que está metido en un asunto de contrabando. -¿Cómo va a estar metido en un asunto de contrabando? -Yo vengo de la iglesia y está cerrada. Y del cura,... ...ni rastro. Id y veréis. -Aquí no hay nadie. -Nos quedamos sin bautizo. -No caerá esa breva. ¿Es este? ¿Cuál es su "modus operandi"? -¿Su qué? -Su manera de actuar. -Yo no le he visto robar. -¿Usted a qué ha venido? -A denunciarle. -Por el robo de unas joyas. -Sí. Resulta que mi novio, mi ex novio,... ...me dejó un paquete. -¿Le duele guardar el botín? -¡Oiga! -Parece que actuó de cómplice. -De eso nada, que yo no sabía que había joyas. -¿Y por qué no llamó a la policía? -Porque le quiero. Y porque en la iglesia, hay unas goteras terribles. Y el padre Froilán debe arreglarlas con lo que le dan en el cepillo. Y va listo. Vamos muchísimo a la iglesia. -Así que decidieron ir al perista. -¡Qué mente tan retorcida! Dejé las joyas en el cepillo. -¿En el cepillo? -Sí. -El padre no sabía que eran robadas. -Y el cura se encontró las joyas en el cepillo. -Supongo, porque ahí las dejé. -Y se lo gastó en la iglesia. -¿Cómo íbamos a arreglar las goteras? -Que me traigan al cura. ¡Vaya por Dios! ¿Hace mucho que se ha ido? -"Dos horas". -¿No sabes dónde? -Pues no. No puedo ayudarte. -No te preocupes. Estará al llegar, gracias. -"Adiós". -Perdona. -No llegamos al bautizo. Vístete. ¿Dónde estabas? -Un día horrible. Me he quedado hasta tarde. Un tráfico del demonio. Y he hecho algunas gestiones. -¿Y este ramo? -Enhorabuena, mamá. -Estás loco. ¿Te sobra el dinero? -¿Por qué dices eso? -No sé. Costarán un riñón. -La ocasión lo merece. -Te quiero. Vete a arreglar. Las meteré en agua. Venga, Toni. Nos dan las uvas. Fíjate bien, que no te lo voy a repetir. ¿En qué estabas pensando? ¿En fregar platos, eso es prepararse el futuro? Eso sería al principio. ¿Y después qué, de limpiabotas, aparcacoches, bedel? Ya me contarás qué haces en Londres sin una carrera. Iba a aparcar los estudios. ¿Aparcar? Como sigas así, vas a aparcar coches, pero de otros. Pero habría aprendido inglés. Sí, eso sí. Pero el inglés, sin estudios, no lleva a ninguna parte. Bueno, sí, al aeropuerto, de taxista. ¿Entiendes? O te podías poner a tocar, como el "my darling". ¿Eso es lo que quieres? ¿Y todo por tu vecina? Fuisteis novios más jóvenes. Pero eso fue hace mucho tiempo. Pero ahora que podéis ir con quien os dé la gana,... ...te enamoras. ¿Y si te deja? No me mires así. Por otro que sea más inglés que Churchill. Te quedas con una mano delante y otra detrás. ¿Entiendes? Llegamos tarde. Quiero ver si me ha entendido. ¿Me has entendido? Quiero que se te meta en la mollera que no tienes que irte. Ni huir como si fueras un fugitivo. Somos gente muy honrada. Y no huimos por nada. Por nada. Y mucho menos por una mujer. Piensa en ti. Cuando lo hagas, todo se arreglará. Y así pareces un bedel. Ya está bien. Los zapatos. Cámbiate de zapatos, que así no puedes ir. Mira que no decirme que quería irse a Londres. Bastante tenías. La culpa es tuya. Déjalo. Las cosas hay que decírmelas. Si no, parezco de plomo derretido. ¡Vamos bajando! ¡Ya voy! Puede usted marcharse. -¿En serio? -No me haga dudar. -¿Usted cree que van a coger a Antonio? -A mí no hay chorizo que se me resista. -Vamos. ¡Vamos! Se me hace tarde para el bautizo. -¿Qué es lo que he hecho? ¿Qué es lo que he hecho? -¡Pili! Has actuado de buena fe. -Lo he entregado a la policía. -¿Querías que yo fuese el conde de Montecristo? -Yo le quiero. -¡De menudo sinvergüenza te has enamorado! -Ya lo sé, pero es que da unos besos... Y es el hombre de mi vida. -Olvídalo. No nos va a traer nada bueno. Todo serán problemas. -Ya lo sé. ¡Pero no lo puedo evitar! -¡Vamos, que es tarde! -¿Qué le van a hacer? Ya estamos aquí. Vamos a llegar tarde. A ver si han empezado. ¿Cómo van a empezar? ¡Vamos, Herminia! ¡Ya voy! Ahora, con prisas. Si hubiéramos salido antes. Ni que fuese en Navalcarnero. Mira que tu ocurrencia de irte a Londres. ¿En qué estabas pensando? ¡No empieces! Mira, están todos ahí. Qué raro que no hayan entrado. -¿Dónde se ha metido? Cuando vuelva, lo va a explicar. -¡Qué guapo estás cuando te sulfuras! -Hoy no las bautiza nadie. -No da señales de vida. ¿Qué pasa aquí? -Froilán está en la cárcel. -Por robar. ¡Qué tontería! -El caso es que en la iglesia no está. -Oye, que ya está. ¿Ya está qué? He llamado a la comisaría y está detenido. ¡Jesús! Vamos a ver, Miguel. Vamos a Gobernación. ¿Cómo vais a ir? Han detenido al cura. Será un error. Le pueden tener 72 horas. Hay que ir a comisaría. -¡Ahí viene! -¡Ahí está! Ya me extrañaba que las dejara sin bautizar. Cuidado con la moto. ¡Pili, Pili, hija, Pili! ¡Hombre, por favor! ¡Padre! -Por favor, coged el bolso. -A ver. -No aplaudáis. ¿Te has metido a quinqui? ¡No me toques las narices! -Cinco minutos más y las hago protestantes. -¿Está bien? -Sí. Todos arriba. Vamos a la iglesia. -Cuidado. Cuidado, Clara. Cuidado. Ahora me lo cuentas. -Cuidado, Carlos. -Despacito. Sara, hija. Cuidado con la niña. Solo nos falta caernos. ¡Eh! Propongo un brindis. Por estas dos rapazuelas. Lo más bonito que ha parido mi hija. -Gracias, padre. -¡Por Dolores y por Victoria! Bailemos el bimbó. -Venga, a bailar. -¡Qué bonito bautizo! -Ha salido bien. -Anímese, padre. -Vete a bailar. Qué bien habla mi Anselmo. -Sí, parece un ministro. -Tú y yo vamos a estar muy bien juntitas. -Sí, pero de subir al Matamulas a casa, nada. -Eres peor que las monjas. -Como le suba, va a la pensión. -Enciende el cigarrillo y dame una calada. -Ay. -Venga, macho, perdóname. ¿Qué querías que hiciese? Lo mires por donde lo mires, era una locura. No quería que te pasase nada. Bailemos el bimbó. -Bimbó, bimbó. -Que está causando sensación. ¿Vas a estar ahí toda la tarde? Saca a bailar a tu madre. No me apetece. Bueno. Es fácil decirlo, pero las cosas no son así. Lo sé, pero te equivocas. No se puede estar subido a la colina siempre. No sé yo. Tía. Gracias por las medallitas. Son preciosas. Que el Niño Jesús les proteja. Les va a hacer falta. No me asuste. No, no era mi intención. Lo que pasa es que los niños... Tus hijas son pequeñas, pero cuando crecen,... ...problemas mayores. Ya verás. Ay... No me hagas caso. -Esta niña pide una madre a gritos. -Mi amor. -Ahí está. Venga. ...sensación. Con esta melodía... ...que te va derecho al corazón. ¿Qué, Anselmo? Vaya una fiesta buena. -Sería mejor si fuera la familia como debe. -De acuerdo. Lo pasado, pasado. Mañana le voy a dar el importe íntegro de la paga. -Será por dinero. -No es por dinero. Es porque es mi suegro y un trabajador. Y tiene sus derechos. -Te perdono con una condición. -Diga. Es el bautizo de mis hijas. -Quiero un aumento. -¿Un aumento? Buen, vale. -¡Anselmo, vamos a bailar! -Vamos a bailar. Al llegar la noche... No se me pasa el disgusto. Ya lo sé. De verdad... No tenía que haberle pegado. Ponme otra copa de champán... No me lo perdonará. No hagas de esto una montaña, mujer. Bueno, en fin, la vida es muy corta y hay que aprovecharla. Cambio de parejas. No. Sí. Muy bien. Carlos, hijo, muy bien. Quiero ser muy feliz. Hijo, perdóname el cachete que te di. No fue un cachete, fue una buena bofetada. Sí, pero lo que ibas a hacer era gordo. ¿Volvemos a empezar? No. No vuelvas a pegarme. Ni tú me digas lo que debo hacer. El cuerpo me pide juerga y todo el mundo quiere bailar. ¡Hola, hijo! Y cuando llega el alba, todo me da lo mismo. Yo vivo como quiero y no me importa lo del vecino. Así, amigos mío, yo vivo mejor que nadie. Van a decirte algo muy importante. Me parece. No me lo digas. ¿Lo sabes? Que estáis esperando un niño. ¿Niño o niña? No lo sabemos, papá. ¡Ven, que vas a ser tío! Que la han hecho bisabuela. Ay, qué alegría. Qué alegría tan grande. A ver... ¡Juana! Qué alegría. Ay... Qué bien. Gracias, Juana, muchas gracias. Ya sabes que te quiero mucho. "La felicidad me rodeaba". "A mí, que era la persona más infeliz del mundo". "Mi amigo Josete me había traicionado". "Mis padres no me dejaban decidir qué hacer con mi vida". "Pero lo peor es que le había fallado a Karina". "¿Me iba a poder perdonar algún día?". Yo vivo como quiero y no me importa lo del vecino. Bodeguero, dame otra copa de champán. Quiero ser muy feliz. Esta noche todo lo tengo que olvidar. Quiero ser muy feliz. Bodeguero, dame otra copa de champán. Quiero ser muy feliz. Esta noche todo lo tengo que olvidar. Quiero ser muy feliz. Pasada la media noche, ya todo se me confunde. Y el alma se me levanta y entonces yo me pongo a bailar. -¡Bodeguero! -Las manos se van por rumbas, las piernas marcan el ritmo... ...y el cuerpo me pide juerga y todos quieren bailar. -¡Bodeguero!

Cuéntame cómo pasó - T11 - Capítulo 191

05 nov 2009

Antonio ha querido volar tan alto que el sol ha derretido sus alas. Convencido de que su nuevo cargo en el Ministerio de Agricultura es un traje que le viene demasiado grande, toma la decisión de presentar su dimisión.  Mercedes trata de convencerle de que no se rinda a las primeras de cambio, pero Alcántara cada vez está más convencido de que el mundo de la política no es para él. Su lugar está en donde siempre, en la imprenta, y en casa al lado de los suyos. 

Para evitarle mayores preocupaciones, Merche decide no contar a su marido que Carlos quiere irse a vivir a Londres con Karina. Lo que no sabe Mercedes es que, a pesar de su negativa, Carlos ha decidido escaparse a Inglaterra en barco desde Santander.

Paquita monta en cólera al enterarse de que Miguel ha cobrado a su padre por vivir en casa. El Matamulas, que también está que trina, amenaza con no asistir al bautizo de las gemelas, y eso que es el padrino de una de ellas. Para terminar de complicarlo todo, el bautizo corre serio peligro de celebrarse, después de que el padre Froilán fuera detenido acusado del robo de las joyas que Pili dejó en el cepillo de la Iglesia.

Por su parte, Tony recibe una muy buena noticia que puede cambiarle la vida. Sin embargo, las cosas en el bufete no marchan como él había imaginado y tendrá que plantearse si lo de meterse a abogado laboralista ha sido una buena idea.  

 

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  1. Victor

    En el capitulo 191, en 50:25 se escucha la voz de un cubano decir "manda pinga esto". Era parte del episodio o un error? Mmm...

    25 oct 2012
  2. josefa mercedes

    quisiera saber cual es la cancion que se oye del dejano oeste! I¿m whot whorum in the moon in star!

    23 sep 2011
  3. Alvaro

    Respecto al comentario de la ilustrada Elena hecho el 30/01/2010 recordarle que las monedas de cinco pesetas eran conocidas y nombradas cono duros luego el gazapo que menciona no es tal porque lo que Josete le pide Carlitos son 20 duros que no euros. A ver si afinamos el oido o mejor, nos callamos la boca ! Cuentame la mejor serie de España !

    29 jun 2011
  4. Armando Ord.

    ¡ Hola, Saludos desde la hermosa Isla de las Golondrinas en el Caribe Mexicano ! Esta serie simplemente es expectacular. Ahora la sigo x internet. ¡ FELICIDADES !

    11 mar 10
  5. nestor

    hola soy nestor la novela esta muy buena soy de argentina no pasaron los ultimos capitulos me dirian si la cambiaron de horario

    06 mar 10
  6. francoise

    el cap 191 no se ve complet, es como un resumen........que pasó?????

    05 mar 10
  7. Imatias

    Este capitulo de congela a los 5:47. ??????????????????????????

    24 feb 10
  8. carmen dalvecio

    hola amigos,gracias por tanbuena serie,soy argentina,de 76 años y he pasado hermosos momento viendo la serie, quisiera me comentaran si este año 2010 va a continuar,pues a pesar que por aca no se ve directo yo la sigu por la web, felicitaciones por los premios recibidos, por estas tierra se van perdiendo las costumbres de familia ,sera por eso que tanto me ha gustado, agradecida carmen

    31 ene 10
  9. ELENA

    QUE GAZAPO AL DECIR CARLITOS EN LA ESTACION DE AUTOBUSES QUE SI LE DABA 20? JOSETE SI NO HABIA EUROS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    30 ene 10
  10. Sergio

    alguien podría decirme como se llama el tema musical de fondo cuando Carlos sale de su casa para irse a Inglaterra para vivir con Karina?

    29 ene 10