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Subtítulos de Cuéntame cómo pasó - T11 - Capítulo 190

Cuéntame... ...tú que has vivido... ...el despertar... ...de un tiempo que nos cambió. Volverás... ...a ser un niño... ...al recordar... ...las largas tardes de sol. Háblame de lo que has encontrado... ...en tu largo caminar. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. "40 000 agricultores, según cifras estimativas,... ...participan en la huelga, Guerra de los Tractores". "Demandan una fijación de los precios agrarios,... ...inclusión en la Seguridad Social... ...y el reconocimiento de las organizaciones agrarias". "El mes de septiembre llegó cargado de estrenos". "Las clases en el instituto estaban a la vuelta de la esquina". "Los quioscos se llenaron de fascículos". "Y comenzó el curso político". "En 1977 estaba marcado por una palabra maldita: la de la crisis". "Iba acompañada de otras temibles como desempleo e inflación". "Suárez hablaba de apretarse el cinturón". "Los españoles nos preguntábamos si veríamos la luz al final del túnel". "El mayor de los estrenos para los Alcántara... ...fue el de mi padre como director general". "Mi padre, que había empezado de ordenanza,... ...daba un triple salto mortal". "Entraba en el ministerio de Agricultura por la puerta grande". Juro cumplir fielmente las obligaciones del cargo... ...de director general de la Producción Agraria... ...con lealtad al rey y estricta observancia de la ley. Juro. Enhorabuena, Antonio. Gracias. Tenía que haber cerrado el bar. Me pierdo la jura de Antonio como director general. -¿Y dejarnos sin croquetas? -Ni tocarlas. Son de ración. -Ya tendrás tiempo cuando le nombren ministro. -No te quepa duda. A mi hermano le nombrarán ministro. -Pudiera ser. -¿Y Ramón? -¿Que qué se sabe de Ramón? Sí se sabe. Está en Ulm. ¿Por qué Ramón está solo con mi taxi en Ulm? -Visitando catedrales. Es un viaje muy instructivo y muy gratificante para el alma. -Que vaya a visitar la Catedral de Burgos. -¡Cómo eres! Se ha quedado viudo. Así se da una alegría. -No me opongo a eso, pero lleva más de dos meses de alegría. Fijaos: La Notre Dame,... ...la Catedral de Reims,... ...la de Colonia. -¡Qué místico se ha vuelto! Al volver abrazará los hábitos. -Nunca es tarde para sentir la llamada de la vocación. -Claro. -¡Desiderio! Las croquetas son de ración. -Están cojonudas. Tu suegro es el Cruyff de la croqueta. -¿Está Anselmo? -Sí, en la cocina trabajando. ¿Le aviso? -Ya voy yo. Ya voy yo. Gracias. -¡Ya voy yo! Como si fuera su casa. -¿Qué pasa? ¿Están...? -A la vejez viruelas. -Cóbrame. Voy a recoger a los chicos. -¿Ya vuelven de Irlanda? -Por fin. Han sido 6 semanas. Vendrán cambiados. Ni les reconoceré. -¡Ay! -Lo siento. Creía que era Desiderio. -Es la de bendecir, hijo. -Si no me bautiza la niña pasado mañana, tendrá problemas con Paquita. -Hasta luego, Miguel. -¡Oye! Falta un duro. -Lo pongo yo, Miguel. Una croquetita. Ya llevas tres. No me dejas hacer nada. Perdone. Gracias. Estarán aterrizando. ¿Quién? Carlitos, sí. ¡Quién te ha visto y quién te ve! Eso ya me lo han dicho antes. ¿Y los nervios? Ahora estoy tranquilo. Cuando venía con el ministro, temblaba. Por eso hemos pasado todos. Ya. Venid. Os presento. Merche. Ya. José Luis Escudé, subsecretario del ministerio y pilarista como yo. -Pero mayor que tú. -Bueno. -Antonio. Encantado, señor subsecretario. De tú, Antonio. Aquí somos una gran familia. Encantado, José Luis. -Su mujer. Mercedes. -Un placer. Igualmente. Estamos esperanzados contigo. Gente nueva, ajena al ministerio, con ideas frescas. ¿Conoces a Manuel? No me lo han presentado. Vais a formar un equipo fantástico. Manuel. -Es el anterior director general de Producción Agraria. -Será para ti de gran ayuda su colaboración. -Manuel García Gallego. Antonio Alcántara Barbadillo. Mercedes, mi señora. Un placer. Igualmente. -Dirige una subdirección. -Estoy a tu disposición. Todos ayudaremos en el nuevo Gobierno. Lo mismo digo, Manuel. Os robo a José Luis,... ...que tengo que tratar con él unos asuntos. Enhorabuena. Gracias, Ernesto. -Encantado. Aquí tenemos a Rosario, tu secretaria. Encantado. -Don Antonio... Mi señora. -Me he permitido pedirle que te prepare un pequeño dosier... ...explicándote los frentes abiertos. No te lo leas todo esta noche. Menos mal. Pero corre prisa que te pongas al día en el asunto del aceite. ¿Estás al tanto de las propuestas del sector? Por los periódicos. Los periódicos mienten más que hablan. Vamos a hacer una cosa. Tú léete la carpeta esta noche. Sí. Y mañana te oriento de por dónde podemos enfocar el asunto. Me parece muy bien. -Se lo mando bajar al coche. Gracias. Llévalas a su coche. Hombre, Manolo. -Enhorabuena, Antonio. Gracias, Manolo. Bájalo al cuarto de llaves que paso a recogerlo. Así hablo contigo. Saluda a los demás. De tu parte. -No se asuste. Su marido está en buenas manos. Eso espero. Habrá que ponerse a trabajar. ¿Toño? ¿Toño? -¡Chist! -Perdón. ¿Toño? ¿Toño? -Mari Pili. -¡Ay! Pero ¿de dónde sales? -De echar un pito. ¿Qué haces aquí? -Te he venido a traer un bocadillo. ¿Qué leches hacías en la sacristía? -He ido a mear. -No pasa nada, pero, oye,... ...no te estarás metiendo en ningún lío, ¿verdad? -¿Yo? No. Que soy un hombre nuevo, te lo he dicho. -Bueno. -Oye, Pili. -¿Qué? ¿El sujetador que llevas es de blonda? -¿A qué viene ahora? -Son cosas mías... -¡Por Dios! -Disculpe, ¿eh? Tú ven aquí, hombre. No me hagas quedar mal, ¿eh? Ya sabes el favor que nos hace Froilán dejándote trabajar aquí. Siéntate. -¿Qué le has dicho? -¿De qué? -De mí. ¿Que he estado en el trullo? -No se lo he dicho, Toño, pero se lo imagina, no es tonto. -Porque algo le habrás dicho. -Que no, hombre. Bueno, le he dicho que te venía muy bien trabajar... ...y que le saldrías muy barato. ¿A qué hora vuelves al andamio? -No tengo hora, soy autónomo. -Ah. -Qué nariz tan bonita tienes. -No digas tonterías. -Es la pura verdad. -Gracias. -Dime una cosa. ¿Los pechos son tuyos? -¿Qué dices? -Dame un beso, Pili. -No puedo dártelo aquí. -Las veces que he pensado en ti. -Bueno, pero solo uno. -Hala, ya está. Pero ¿qué haces? Toño, Toño... ¿Qué estás haciendo, hombre? Pero... ¿Estás loco? -Perdona, Pili, no sé qué me ha pasado. -¡Que no me toques! ¡Me voy! Y tú ponte a trabajar, que pasado tienen que celebran un bautizo. -Sin problema. Sin problema. -¡Que no me sigas! -Adiós, guapa. ¡Joder! -¡Ay! -Hombre, por favor... Que no son ustedes unos críos. -Es que nos queremos. -Una cosa es quererse y otra distinta... Que tiene una edad. -Vete yéndote. -Pero, Anselmo... -Ya iré a buscarte luego. -Lo que tú digas, cariño. Envidia es lo que hay y mucha. -Hay que ver, Anselmo. Hay que ver. A sus años... ...y en mitad de la cocina. Se presenta su hija y la tenemos. -A mi hija aquí no se le ha perdido nada. -¿De quién es esta cocina? -Mía. -¿Cómo dice? -Lo que has oído. Si no te gusta, puerta. -Vamos a ver si nos tranquilizamos y dejamos el cuchillito. Una cosa es que usted tenga una relación con Valentina,... ...pero otra es que me amenace. -¿Tú quieres un cocinero o no? -Sí. -Pues entonces, aire. -¿Qué dice? -Lo que has oído. -Que me tenga yo que tragar... -Si quieres que cocine, aquí mando yo. Real Sociedad-Atlético de Madrid, un uno. -Que han llamado de Administración. Que subas. -¿Es urgente? -Ni idea. -Eso. Español-Celta, dos. Elche-Valencia. Buenos días, Manolo. ¡Antonio, qué alegría! No, vamos a ver. Con los demás haz lo que quieras,... ...pero con mis cosas quiero precisión. Por supuesto, Antonio, lo siento, de verdad. Más lo siento yo, es una broma. No pongas esa cara. De verdad... Cómo eres, por Dios. Dame un abrazo, anda. (RIENDO) No vas a cambiar nunca. En serio. Que no me falte ni el "ABC" ni el "Diario 16" ni "El País". Sí, cuenta con ello. No me voy a meter con qué haces con el sobrante de las propinas. Pero ya que estoy aquí, que no haya problemas. Por supuesto. Menos el asunto de los cajetines, todo sigue igual, Manolo. Bueno, todo, todo... Creo que alguna cosa sí ha cambiado. Te refieres a mí. Sigo siendo el de siempre. ¿Qué tal tu mujer? La tengo en el pueblo. Está en el pueblo. Estás de Rodríguez. ¿Y los niños? Bueno, los niños. El pequeño empieza este año la universidad. ¿No fastidies? Sí. ¿Qué estudia? "Pa' abogao". "Pa' abogao". Qué importante. El mío terminó hace años y hasta hace poco,... ...no había ejercido la profesión. Con lo importante que es. Hombre, son palabras mayores. Pues me alegro. Te dejo, que me espera Merche. Mucha alegría verte. Igualmente. Qué pocas llaves de coches te dejan aquí, Manolo. Adiós. ¡Antonio! Dime. Las carpetas. Me cago en la leche... Y mañana tengo una reunión. Vaya un director general... Adiós y gracias. Con Dios. Señora, ¿el párroco de la iglesia? -Ha salido. ¿De parte de quién? -¿Sabe dónde está? -Yo he preguntado antes. -Somos policías. -¿Policías? ¡Jesús! -Solo venimos a hacer unas preguntas. -Unas preguntas. Eso le dijeron a mi marido y estuvo siete años en Carabanchel. -Solo cumplimos con nuestro deber. -Y mi marido, militando en el PC. Lo encerraron. -¿Va a colaborar o no? -¿Colaborar, sabe lo que le digo? Giratorio. -Ya volveremos más tarde. -Giratorio. Giratorio. -Señora, que me la llevo. -Giratorio. Mira que si han llegado... No veo el Dodge de Desi. Ya debe chapurrear un montón de inglés. Eso espero, porque si no, ya me contarás. Con lo que nos ha costado... Oye, Merche. ¿Crees que debo invitar a José Luis? ¿A quién? Al subsecretario del ministerio. Pues tú verás. Lo acabamos de conocer. Eso estaba pensando yo. Y encima, mi hermano lo celebra en esta colmena. En vez de ir a un sitio elegante. Quiere celebrarlo en el bar, en su bar. Podía pensar en los demás. Debería pensar en mí, que soy director general. O en sus hijas. Mis sobrinas. Pienso en ellas. Te pones... ¿Cómo? Egoísta, solo pensando en ti. No digas tonterías! No quiero discutir. Claxon Ahí los tienes. Claxon Ya los tenemos aquí. ¡Hombre! -¡Por los clavos de Cristo! El flamante director general y su esposa. Menos cachondeo. Su vástago. ¡Ay! A ver si te rompes el espinazo. ¡Cómo has crecido! ¡Pero hijo! -Ya verás cómo viene el tuyo. ¿Sí? Hace seis semanas que no te veo. Dame un abrazo. Mi niño. ¿Qué tal lo habéis pasado? Déjame ver a mi heredero. ¡Eh! ¿Cómo se dice "cómo estás, papá"? Déjame, Merche. ¿Cómo se dice...? ¿Qué te has puesto en la oreja? ¿Qué pasa, papá? Eso digo yo. ¿Qué te pasa? ¿Por qué vienes con esas zapatillas y con un pendiente? -Antonio. ¿Eh? ¿Tú estás loco o qué? Antonio, por favor. No seas carca con el chaval. "Como si fuera un fantasma". "Así se quedó mi padre al descubrir... ...que además de chapurrear inglés, me adorné una oreja". "Aunque a mí solo me preocupaba una cosa". "¿Le gustaría a Karina?". Puerta "One moment". ¿Qué dices? Soy yo. Ya salgo, abuela. No, quiero hablar contigo. ¿No te lo piensas quitar? Se me cerraría el agujero. ¡Jesús, María y José! Comprendo que las cosas han cambiado mucho. Pero de eso a llevar pendiente... Es un aro. Y no empieces. No empiezo. Les has dado un disgusto. En Irlanda, lo llevan todos. Ya, en Irlanda. Pero aquí vestimos como las personas decentes. Los chicos no llevan pendientes. No soy menos decente por llevar un aro. En cuanto vais al extranjero, empiezan los problemas. ¿A ti qué te cuesta? No hay para tanto. Sí que hay para tanto. Te doblo la paga. Abuela, por favor. Pero te lo quitas para el bautizo. ¡Que no seáis pesados! ¡Ay! ¡Ay, Señor! Y me dice que no se quita el pendiente. No te pongas así. No me lo quito de la cabeza. No puedo atender este asunto sobre los problemas del aceite. No pienses en ello. Con el pendiente, parece... No digas eso ni en broma. ¿Quien, sino los sarasas, lleva pendiente? Lleva a todas las chicas del barrio de calle. No digo que lo sea. Pero lo parece. Es una cosa de moda. En una semana, se ha cansado. No aguanto con el pendiente ni un día. ¡No aguanto ni una hora, ni un minuto! No te conviene alterarte. Con el pendiente, no te digo que parezca Marco Antonio. Parece Cleopatra. A ver. Se ha detectado que ha aumentado el precio del aceite de oliva. Y ha disminuido... ¡El hijo de un director general no puede tener pendiente! ¿Quieres dejarlo ya y concentrarte en el aceite? Mañana hablo yo con él. ¡Dios santo! Te digo una cosa. Como no se quite el pendiente,... ...le voy a cruzar la cara. Tiene 17 años. Me da igual. ¿No me conoces? ¡Yo tengo más de 50 y me ha costado mucho estar donde estoy! ¡Para que me saque los colores! Así no vas a conseguir nada. ¡Le pego un bofetón que le hago una cicatriz! En vez de Marujita Díaz, parecerá un pirata! ¡Qué carca! ¡Joder! ¡A ver si arreglas esto! ¡Esto no es la habitación de un director general! Estoy cambiando la ropa de invierno. Mañana lo arreglo. Estás cambiando la ropa. Entonces no digo nada. Se nota, se ve al carca de UCD. Tararea Duermen los cachorros. Duermen las ovejas. Y duermen los chuchos. ¡Joder con tu padre! Joder con tu padre, no lo aguanto más. No hay derecho. -¿Qué pasa? -No levanta la tapa. No tira de la cadena. Y ha gastado mi colonia. -Compras otro bote de colonia. -Es el tercero que gasta en este mes. Como va con Valentina... Debe echarse litros de colonia. -Estás siendo egoísta. -¿Yo egoísta? ¡Lo que me faltaba! -Parece mentira. Vas a lo tuyo. Estoy mucho más descansada. -Y me doy cuenta. Pero a qué precio. -¿Quiere un aumento? -No, pero todo tiene un precio. Además de echar una mano en el bistró,... ...podría echar una mano en casa, que está de gorra. -¿Ves qué bonitos? Para el bautizo. -Preciosísimos. Portazo -¿Qué es eso? -¡Paqui, ya estoy en casa! Llanto -¡Joder con tu padre! Buenos días. -Venga, dormilona. -Te queda muy bien esa camisa. -Hay que causar buena impresión. -Es verdad, es tu primer día. -Estoy como un flan. Hace siglos que no toco el Código Civil. -Lo vas a hacer muy bien. -Deja que termine de vestirme, no me líes. -¿Tanta prisa tienes? -He quedado a las 10, pero prefiero llegar con tiempo. ¿Esta semana toca? -No es por eso, es porque me apetece. -Y a mí también me apetece. Pero si toca, lo hacemos esta noche. -Parece que hablas de la lotería. -Si estás en los días fértiles. -Ya, no es por eso. Ya no me tomo la temperatura. -¿Por qué? -Tenías razón. Si te obsesionas, es peor. -No sabes qué peso me quitas de encima. Eso de hacerlo a toque de silbato... -Ni a toque de silbato ni a toque de gaita. -Tendrás tú queja. Déjame. Que me arrepiento y no voy a trabajar. (RADIO) "20 000 tractores están desde ayer... ...estacionados en las carreteras andaluzas". Acaba de llamar el chófer. Te espera abajo. Muy bien. ¿Qué haces? ¿Te acuerdas? ¿Cómo no me voy a acordar? Ganabas 100 duros al mes y nos parecía una fortuna. Gracias a eso, me pude venir a Madrid. La primera vez que me lo puse... ...dijiste que parecía un mariscal. Estabas guapísimo. Y ahora, director general. Sigues estando igual de guapo. Pues entonces, tíralo. Tíralo. Voy a lo del aceite. Tararea Que tenga que ver yo esto. No empieces. ¡Hombre, mira quién está aquí! El pirata de los mares del sur. ¿Por qué no te pones un loro en el hombro? Muy gracioso. ¿Muy gracioso? No me hables hasta que no te lo quites. Que es un aro, dejadlo ya. ¡Que ya está bien! ¡No te cruzo la cara porque está tu abuela! ¡Me cago en la cuna que te arrolló! No me provoques, que me vas a encontrar. Y te parto la cara. Tómate el café. No. ¿No te tomas el café? Aquí se me va a atragantar. Vamos a ver el coche oficial. ¿No te lo vas a quitar nunca? A mí me gusta. Pues a tu padre y a mí no. Es mi oreja. Teléfono ¿No ves que tu padre está nervioso? ¿Sí? ¿Qué culpa tiene mi oreja? Ahora se pone. Es Karina, Carlos. No se lo quita. Igual de terco que su madre. Tarifas del episcopado. -¡Pero padre, vamos a ver! ¡Va a gastar el doble de agua? -Son dos niños. -No pago el doble. -El episcopado... -El encargado. Aplausos -Hermano. ¿Qué pasa? Mucha suerte. ¿Y esa cara que traes? ¿Esa cara? No le he partido la cara a mi hijo de milagro. Eso déjamelo a mí. Quiero que sepas una cosa. Los que no pensamos igual estamos contigo. -Estamos orgullosos. Que Dios te acompañe. -Acabe con los especuladores. -No iba a parar hasta verte de ministro y eres director general. Solo director general. -¿Te parece poco? Gracias. .-¿El chófer? Sí, el chófer. ¿Dónde desayuna? Pues no sé. Ya, no te preocupes. Gracias por todo. Ánimo. -Mucha suerte. Buenos días. ¿Tú no eres Pepe? -El mismo. Aquí seguimos. ¿Cómo acometemos los cambios? ¿Qué? ¿De tú o de usted? De usted. Bien. Cuando yo quiera, te llamo de tú. An... Usted es ahora director general. Las personas no cambiamos. Y que lo diga. Ese es mi hermano, para que tomes café. Llévame antes de que empiece aquí el circo. Adiós, Merche. Adiós, Herminia. Vivir para ver. Sí. ¡Qué suerte tienen algunos! -De suerte nada. Se lo ha ganado a pulso. -Bueno. -¡Huy, pero si está abierto! -A ver si os han robado. -Toño. -¿Cómo? -¡Coño, que no he cerrado! -Con tanta democracia... Pueden estar dentro. -¿Sí? -Seguro que han robado. -Gracias, adiós. -Yo no te dejo sola. -No hace falta. -Ni hablar. -Pero en silencio. -¡Chis! -Buenos días. -¡Aaaah! ¡Valentina! ¡Un día la mato, vaya susto! ¿Qué hace aquí tan temprano? -Me desvelé y me vine. -Y no se ha cambiado. -¿Qué dice? -Lleva la misma ropa que ayer. -Porque no tenía nada planchado. A Josete le hacían cortar el césped. Lo que no le pase a Josete. "Y de cenar, coliflor". ¿Y tú qué tal? Solo me hablas de Josete. Pues yo... Bien, deseando verte. Yo también me muero de ganas de verte. Te quiero. Y yo a ti. Carlos, que me han cogido. ¿De au pair? Sí, es para todo el año. Carlos. "¿Estás ahí?". Sí, sí. Claro que estoy. ¿Recuerdas lo que hablamos? Lo recuerdo. ¿Y qué? No te irás a rajar ahora, ¿no? No, qué va. Cuenta conmigo. "Lo sabía". "Carlos, Londres es..." ...tan libre. Seguro que te encanta. -Karina. Carlos, te tengo que dejar. "Te quiero mucho". Y yo. "Adiós, Carlos". Adiós. ¿Que la han echado de la residencia? -Pero ¿la han echado para siempre? -Para siempre no sé, pero con esas envidiosas no vuelvo. -¿Qué ha hecho? -¿Usted pagaba las cuotas? -Sí, todos los meses. -¿Y por qué la ponen de patitas en la calle? -Por... -Arranque, Valentina. -Conducta indecorosa. Ya está. -¿Conducta indecorosa? ¿Qué ha hecho? Mejor no me lo cuente. -¿Cómo que no? Cuéntelo. -Pues lo cuento para que no vayan inventando por ahí. Es que me sorprendieron en un desliz. -¿En un desliz? -Con Anselmo. -¿Qué entiende por un desliz? -Ardíamos en deseo de estar juntos y le invité a entrar. -Les pillaron. -¡Es que son unas envidiosas! Tienen el corazón de piedra. -Yo no doy crédito. ¿Y se puede saber qué va a hacer ahora? ¿Dónde va a vivir? -Pues con Anselmo. ¿Dónde si no? Hola, buenos días. ¿Me pone un café con leche? -Ahora mismo. Llaman a la puerta Adelante ¿Te has pensado lo de quitarte el pendiente? Es un aro, mamá. No, no me lo voy a quitar. Carlos, cuando venga tu padre no puede verte con ese pendiente. He hablado con Karina. ¿No seguía en Londres? Sí. Este verano os habéis hecho muy amigos. Bueno, es que somos novios. Primera noticia. Hijo, pues mira qué bien. Es una chica muy alegre Karina. Gracias. ¿Y cuándo vuelve de Londres? De eso te quería hablar. ¿Sí? Se queda allí todo el año. ¿Se queda a vivir allí? Si es muy joven. ¿Y de qué va a vivir? No creo que su madre pueda costearlo. Va a trabajar de "au pair". ¿De qué? De niñera. ¡Ah! Pues tan joven y ya trabajar de niñera... Tú no te preocupes, que un año pasa volando. Hay que ver, una chica tan joven vivir sola. Mamá. Dime, hijo. Había pensado en irme con ella. ¿Cómo? No me costará encontrar trabajo y aprenderé inglés rápido. No estás hablando en serio. Ya he apalabrado un apartamento. ¿Cómo te vas a ir a vivir con Karina, juntos? Pero... Carlos. Pase lo del pendiente, que yo no sé qué pareces. Pero esa tontería no la consentiré. No te vas a vivir con Karina a ningún sitio. Esta chica está loca. Karina no está loca, ni yo. Ya tenemos 17 años. ¿Pero vosotros...? ¿Qué? ¿Habéis tenido relaciones? ¡Mamá! ¿Eso es sí o no? Pues no. Bueno, me dejas más tranquila. ¿Me dejas ir o no? ¿Cómo te voy a dejar ir a Londres? Papá y tú os casasteis muy jóvenes. No con 17 años y antes nos casábamos antes. ¿Lo ves? Siempre igual. No nos juntábamos. ¿El problema es Londres o Karina? Uno de los dos es demasiado, pero los dos juntos... Si me voy, me independizo y aprendo inglés. Y dejas tus estudios. Estudiaré más tarde. Un año pasa muy rápido. ¡Ya está bien! ¡No te vas a Londres con Karina! ¡Estaría bueno, hombre! Se me ha hecho tarde. ¡Y quítate ese pendiente, hombre! Estoy embarazada. Y me encantan los niños, mi hermana dice que estoy hecha para ser madre. Ya ves tú qué cosas. Lo que pasa es que no entraba en mis planes. Lo siento. Parezco tonta por decirte esto sin conocerte. Lo que pasa es que solo me atrevo a contárselo a un desconocido. -¿Y a esa hermana que dices? -Imposible. Se lo diría a mi madre y entonces, no tendría nada que hacer. -¿Y al padre? -El padre. Si conocieras al padre... Bueno, me voy. Perdona si te he molestado con esto. -No, no. Si puedo hacer algo por ti... Soy Antonio, Toni. -Gracias, Toni, déjalo así. Ya has hecho bastante. Adiós. A las diez se reúne con los olivareros. Muchísimas gracias. Por aquí, don Antonio. Gracias. -El café. -Gracias. Por la tarde, con los jefes de servicio... Pase, pase. He colocado en su mesa la prensa y los expedientes para la firma. Muy bien. Mañana, en vez de traerme café,... ...tráigame un sobre descafeinado, que no puedo tomar café. Bueno, hoy por ser el primer día, tomaré esta taza. De acuerdo Si me necesita, pulse el interfono. Muy bien, gracias. Gracias. Bueno... ¡Me cago en la cuna que me arrulló! "La crisis en manos de un ordenanza". -¿Qué? -"Un gobierno desnortado nombra a Antonio Alcántara... ...director de Agricultura". -Trae. Y hasta ponen su foto. -Déjame ver. "Alcántara, persona de poca formación y ordenanza del ministerio,... ...tiene en sus manos el futuro de sectores estratégicos... ...como el del olivar y el algodón". ¡La madre que los parió! "Así es la política de Suárez: advenedizos al bollo y España al hoyo". -¿Qué quiere decir "el hoyo"? -Que nos llevan a la ruina. Estos de "Arriba" son unos fascistas y unos canallas del carajo. -Son los franquistas de siempre. -¿Las cosas no habían cambiado? -Ya lo decía yo. En este país van a seguir mandando siempre los mismos. ¿De qué van a permitir que el hijo de un ferroviario sea director general? -A ver qué hacemos. -Nos vamos al ministerio. -¡Sí, hombre! -O al diario "Arriba", a protestar. -¿Qué puedes hacer tú? -Encadenarme en la puerta si hace falta. -No, mejor nos quemamos a lo bonzo. -Hay que demostrarles que no pueden seguir mangoneando. -Miguel, imagínate las portadas de mañana. "El hermano del director general y su amigo se encadenan... ...porque le llamaron lo que era antes: un ordenanza". -¡Que siempre tengan que ser así las cosas! Esto no es democracia ni es nada. -No. Son los mimos perros, pero con otros collares. -Me lo van a matar. Que hace poco le dio un infarto, que está enfermo. Es mala suerte, Merche, ¡el primer día! Casi se me atraganta mi primer café con el titular. "Pone 'un gobierno desnortado'... ...y dicen que no he acabado la secundaria". Lo acabo de leer, Antonio. Sobre todo no te pongas así. ¿Cómo no me voy a poner así? ¿Qué les he hecho a los de "Arriba", por qué me sacan así? Tú no te avergüences. O sí, Merche. Si descubren lo de don Pablo, verán que no tengo que estar aquí. No digas eso. Estás ahí porque te lo mereces. Te lo has ganado a pulso. "Lo que he hecho es trabajar". Y me han puesto aquí y a alguien no le gusta. Estos franquistas no quieren gente nueva que les toque las pelotas. ¡Eso, los franquistas no quieren! Espera. Dime, Manuel. Han llegado los de Unión Olviarera. Enseguida voy. "Antonio". ¿Estás ahí? "Sí, sigo aquí". "Ha entrado Manuel, el antiguo director general". Tú ve con la cabeza bien alta, todos sabemos de qué pie cojea "Arriba". No sé quién ha metido esto. "¡Vaya día!". "Merche, te tengo que dejar". No me esperes a comer, seguramente tengo aceitunas hasta la cena. Vale, cuídate mucho. Lo primero es la salud, ¿eh? Adiós, cariño. "Adiós, milano". Cabrones. Hablan todos a la vez ¡Hombre, Toni! -Hola. -¿Cómo estás? -Vaya lío tenéis. ¿Has oído lo de Motor Ibérica? -Sí. -Estamos hasta arriba. Han cerrado las tres factorías. -¡Joder! -Espera. Carmen, te voy a hacer esperar. Perdona. Te voy a presentar a la gente. Rosa, este es Toni Alcántara. Rosa es la más eficiente. -Encantada. -Tiene el bufete en la cabeza. Si pierdes algo, pregúntale. -Perdonadme. -Sí. -Gracias, Rosa. Tú debes ser Toni. -Sí. -Es Lola, la jefa. -Ni caso, aquí no hay jefes. Te esperábamos como agua de mayo. Estamos hasta arriba. Un placer. -Lo mismo digo. Luego te pongo al día sobre los casos. -Gracias. -Para eso estamos. -Te presentaré a otra persona. Sonia, este es Toni. Sonia es compañera de despacho... ...y mi compañera. -Prefiero que me presentes solo como abogada. Hola, ¿qué tal? -Encantado. -Te dejamos trabajar. Seguiré enseñándole el despacho. -Ha sido un placer. -Si necesitas algo, ya sabes. -Lo mismo digo. -¿Quieres uno? -Sí, te lo agradezco. -Oye, Javier. Bueno, voy a enseñarte tu despacho. Ven por aquí. Aquí lo tienes, siéntate. -Joder. -Echar una ojeada a esto que tienes aquí mientras hago unas llamadas. Cualquier duda, estamos a tu disposición. -Tranquilo, tengo aquí para un rato. -Bienvenido. -Gracias. Padre. -Dime, Sagrario. ¿Sí? -Ayer vino a buscarle la bofia. -¿Cómo? -La pasma. Los polizontes. Que vienen por usted, padre. -¿La policía vino a buscarme? -Dicen que quieren hacerle unas preguntas. Pero como para fiarse. -Pero mujer, no hay que temer a la policía. Están a nuestro servicio. -Claro, claro. Ya está avisado. -Muchas gracias. Gracias, Sagrario. Desde luego, qué cosas tiene esta mujer. Ave María Purísima. -¿Toño? -Ave María Purísima. -Sin pecado concebida. ¿De qué te confiesas, hijo? -Una pregunta: de lo que diga aquí, usted chitón, ¿no? -Todo lo que me digas está protegido por el secreto de confesión. ¿Te refieres a eso? -Vale. -Entonces, ¿cuál es tu pecado, hijo? -¿Recuerda unas joyas que aparecieron en el cepillo hace unos meses? -¡Ave María Purísima! -Sin pecado concebida. Pues eran mías y antes eran de un perista, de un chorizo. -Quieres decir que las robaste. -Ese tío era un chorizo, una mala persona. -Ya, ya, un chorizo. ¿Y tú qué eres, Toño, me lo quieres decir? -Me estoy confesando. -Tú eres otro chorizo. Porque dime una cosa. ¿Esta confesión tiene que ver con la visita de ayer de la policía? -Padre, recuerde que está bajo secreto de confesión. -¿Que recuerde...? Si no vistiera hábitos, te iba a dar secretos. Sinvergüenza. -Bueno, yo me subo, que tengo faena. -Por eso era urgente confesarte, ¿verdad? ¡Mangante! ¡Caradura! ¡Granuja! Primero, decirles que estamos en la mejor disposición... ...para que de aquí salga un acuerdo. Ocúpense del aceite almacenado y limiten el cultivo de soja. -Y debemos tener libertad para las exportaciones. Y el sindicato controlará las importaciones. Eso es una opción. Pero habrá otras. Subir los aranceles de la aceituna italiana. ¿Los aranceles? Eso... No, no, los aranceles es imposible porque... Lo tenía por aquí. Sí, gracias. Aquí está. Verán. Los aranceles es asunto del Estado. Y las negociaciones con Europa estarían... ...complicadas con Italia. -Sin ofender. No creo que usted sea el adecuado para decirnos qué pedir o no. Perdón, ¿cómo dice? -Un ordenanza no puede entender nuestras reivindicaciones. Si no nos toman en serio, nos vamos. -Por favor, señores. Por favor. Me parece que se están equivocando conmigo. Y me extraña, viniendo de gente trabajadora, que tenga tan poco ojo. ¿Es Antonio Alcántara? Sí. La prensa lo dice claro. Pueden decir misa. -Caballeros, mantengamos la calma. Si me permiten un momento, por favor. Antonio. A ver. Antonio, no podemos dejar que se vayan. No quieren acuerdos. Han venido a reventar la reunión y a meterse conmigo. Pero si salimos de vacío, el ministro nos corta el cuello. ¿Cómo quieres que negocie así? Siento que pase esto el primer día. Pero estando las cosas así, lo mejor es que me dejes a mí la negociación. ¿Quieres que me vaya? No te preocupes, estas cosas pasan. ¿Que debe marcharse el director general? Mira, esto es como el poli bueno y el poli malo. Déjame hacer de poli malo. ¿Y yo soy el bueno? O sea, el tonto. No, Antonio, tampoco es eso. Mira, Manolo, no estoy de acuerdo, pero hagámoslo como tú dices. Señores. El señor Alcántara abandona la reunión. Así que tomen asiento y retomemos sus reivindicaciones. Muy buenos días. -Buenos días. -Buenos días. ¿Se lo has dicho de sopetón? No, con indirectas: "Alguien quiere irse a Londres". Tú también, con el pendiente, les dices que te vas a Londres... ...y con Karina. Es un aro, se lo ponen los marineros cuando pasan el cabo de Hornos. ¿Tú lo has hecho? Si les digo que me voy, van a saber que es con Karina. Londres es muy grande. Díselo a mi madre. Ya está, diles que te vas a Irlanda y vete a Londres. ¿Y quién contesta las cartas? Es verdad. Te pillarían enseguida. ¿Es necesario que vayas? Se nota que no estás enamorado. Espera a que venga. No, tenemos nuestros planes. ¿Qué planes? Pues planes. Nuestros planes. No sabes de qué planes hablas. Estoy hablando de... ...despertarnos juntos cada mañana. Irnos a trabajar, ella de "au pair" y yo de lo que encuentre. Y luego, a la hora de la cena,... ...esperarla con su plato favorito. No sabes cocinar. Pues aprendo, joder. "Josete no me ayudó mucho". "Debía buscar el modo de convencer a mis padres... ...de que era imprescindible que yo me fuera a Londres con Karina". "Era cuestión de estrategia". "Y para ganar la guerra, quizá debía ceder y perder alguna batalla". Si estás mucho más guapo. Menos mal, parecías un quinqui. Mamá, he pensado en lo de Londres. ¿Qué has pensado? ¿Qué? Nada, madre. Quiero ir a estudiar a Londres. ¿Sí? ¿El qué, el COU? Déjalo, ya lo hemos hablado. ¿Y si me matriculo allí? Que no. Ya basta. No se te ha perdido nada allí. Te avisé. Nos va a pasar como con la niña. Madre... ¿Por qué no me escuchas? Ya está bien, no quiero oírlo más. No soy un niño. Lo pareces. Quiero estar con Karina. ¿Con Karina? No se va, ni con Karina ni con nadie. Yo podré decir algo. No, eres menor de edad. Se acabó. Esperas a que vuelva. Hablaré con papá. Tu dile a tu padre que te vas a vivir con Karina a ver qué dice. Pero si eres un crío, hijo. Ya no soy un crío. Estamos en 1977 y no te quieres enterar. A mí no me hables así. Te arruinarás la vida si te vas. Tú me la vas a arruinar. Hijo. Que sepas que me voy a ir. Mientras vivas aquí y seas menor, harás lo que te digamos. Siéntate. ¡Carlos! ¡Carlos, ven aquí! Va a ser la segunda edición de Inés. Ya está bien, madre. Tiene unas vistas... -¿Pero no era un bajo? -Sí, pero no importa. Tiene una habitación, pero Anselmo y yo no necesitamos más. -Ya, bueno... -Nos queremos tanto... -Disculpe que me meta. ¿Se va a vivir con Anselmo? -Sí. Esta tarde vemos un piso. -No sé, Valentina, creo que están yendo demasiado deprisa. -Valentina, no haga caso. A su edad, cuanto antes mejor. -Eso digo yo. -Aquí tenéis, mozas. Conejo al ajillo para las dos. -Cariño. Luego damos la fianza del piso. -Yo no sé si voy a poder. -No se preocupe, Anselmo, le doy la tarde libre. Yo me encargo de todo. -Cagüen diola. -¿Qué pasa? -Los filetes. -¡Qué hombre! ¡Qué ímpetu, qué todo! No se ha hecho bien. Los socialistas son cuatro, pero han sabido conseguir votos. -No, en eso tienes razón. Anda, mira. Parece que están discutiendo. -Como todas las parejas, pero estos son pareja a ratos. -¿A ratos? -Tienen una relación abierta. Vamos, que Javier va de flor en flor. Tú lo conoces mejor que yo. -Sí, pero hacía mucho que no lo veía. Aunque en la facultad tenía mucho éxito. -Pues no me lo explico. No es mi tipo. Como abogado, lo que quiera, pero como hombre... "Don Antonio, le llama Ochotorena". Dígale que no estoy, Rosario. "Muy bien, don Antonio". Rosario, anule todas las citas. ¿Se encuentra bien? Perfectamente, Rosario, en mi sitio. ¡Hay que joderse, manda carallo! -Pues no sé de qué te extrañas. Cuando uno no sabe cuál es su sitio, al final pasan estas cosas. -¿Su sitio? ¿Y cuál es su sitio? -Si vuelas muy alto, te puedes partir la crisma. -Muy bonito. Querías que fuera ordenanza toda la vida. -¿Yo? -Como tú. Si la envidia fuera tiña... -¡No pongas palabras en mi boca que no he dicho! Yo no he dicho nada. Adelante. Me han dicho que estás aquí. -¿Le llevo a algún sitio? Estás comiendo. Ya he terminado. Pues recoge y vámonos. ¿Qué hay? -Antonio. Recuerdos de parte de mi esposa. Le das recuerdos, Manolo. Vamos. -Muy bien. Bueno, Miguel. Ya he terminar. -Venga, que va a llegar tarde. Anselmo tose -¿Quería usted algo? -El jornal. -¡Ay! Se me había pasado. Menos mal que me lo ha recordado. Hoy es día de paga. Y con la falta que le hará el dinerito. -¿Por qué? -Hombre. Formar un hogar no es barato. -¿Lo dices por el piso que quiere alquilar? -Eso es lo primero. Luego queda amueblarlo, el contrato de la luz. El agua, el teléfono. -Son prontos de las hembras. -¿Qué dice, no piensa irse a vivir con Valentina? -Ni "jarto" de vino. ¿Para qué quiero alquilar un piso con lo a gusto que estoy con vosotros? -¿No piensa irse de casa? -No. La familia debe estar unida. -Ya. Un momento. -¿Y esto, qué has hecho? -Si se queda en casa, debe compartir los gastos. -¿Por vivir con mi hija? -Con su hija y con su yerno. El que lleva los pantalones. Y si no le gusta, ya sabe lo que tiene que hacer. -¡A tomar por saco! Buen comunista estás hecho. ¡Explotador! ¡Buenas! ¡A quién tenemos por aquí! ¿Qué tal? Te hacía en Irlanda. ¿Qué tal te lo has pasado? Muy bien. ¿Y tú? Aquí, cambiando bobinas y ajustando el foco. Como siempre. Bueno, ¿cuándo te piensas incorporar? De eso quería hablarte. ¿No me digas que vas a dejarlo? No, no es eso. Es que... Es que quería un adelanto. Llevas dos meses sin venir. Pero te lo devolvería. Pues será un préstamo. Como quieras. ¿De cuánto estamos hablando? 5000 ó 7000 pesetas. ¿7000 pesetas? ¿Para qué quieres tanto dinero? Es una larga historia. Bueno, soy todo oídos. Bueno, es que quiero hacer un viaje. "Hello?". ¿Hola? Quería hablar con Karina. "What?". Con Karina. Una chica española. Spain. "Oh, Karina! One minute, please". ¿Oiga? "Hello". -"¿Sí?". Karina. ¿Eres tú? "Sí, ¿quién es?". Mercedes, la madre de Carlos. Ah, hola. ¿Pasa algo? Sí pasa. ¿Es cierto que te quieres quedar a vivir en Londres? "Karina, ¿estás ahí?". Sí. Supongo que crees que sabes lo que haces. "¿Te has planteado cuál va a ser tu futuro trabajando de niñera?". No creo que sea asunto suyo. No, pero Carlos es asunto mío y se quiere ir contigo. Eso es cosa de Carlos. Escúchame. Sois muy jóvenes. "No puede ser". Si lo dice por los estudios... "Lo digo por todo". ¿No os dais cuenta? Si nos va mal, cada uno por su lado. Claro. "¿Te parece bonito hacerlo así?". Carlos ya es bastante mayor para tomar sus decisiones. No, Carlos es un crío. "Y tú". Mercedes... "Escúchame". Carlos está enamorado de ti. "Y me parece muy bien". Si le quieres, piensa en él. "Aquí está vuestro sitio". En casa. No quiero seguir hablando de esto. Igual he sido un poco brusca... "Adiós". Cuelga Y todo por una chica. No, por mi novia. Lo que quieres es largarte. Borrón y cuenta nueva. Pero solo un año. ¿Y de qué vas a vivir? Pues trabajaría de friegaplatos o lo que fuese. ¿Tus padres no te dan dinero? No quieren que me vaya. Yo puedo darte 4000 pesetas, como mucho. Perfecto. Eso no te llega. -¡Que no se ve! Tu vida va a cambiar. Lo sabes, ¿no? Si te pones como mi madre, me voy. Lo único que quiero es que lo pienses de verdad. Todo el mundo igual. Ya lo he pensado. Me quiero ir. Te lo piensas esta noche. Si mañana quieres irte, te doy el dinero. Gracias. No, que me arrepiento. Carlos. Lo que vas a hacer es muy gordo. En la vida, tienes que pensar en las cosas que dejas detrás. ¿Le importa que ponga la radio? No, puede ponerla. (RADIO) "Victoria en el campo del Español con goles de Santillana..." -¡Menudo golazo de cabeza! Medio gol fue de Juanito, que le metió un pase... -"El ministro de Relaciones con las Cortes ha dimitido". "La debilidad del gobierno de Suárez empieza a manifestarse". "Como en Agricultura". "Destaca la poca preparación del director..." Gracias, Pepe. -¿Este año rascamos con el Madrid o pasará comoel año pasado? ¿Me para ahí delante? ¿Espero? No hace falta. ¿Le recojo en algún otro sitio? No, tómese la tarde libre. Gracias. ¡Don Antonio! He visto pasar a muchos. Cada uno que llega... ...hasta que no da un golpe en la mesa, no se le arreglan las cosas. Te he fallado, Presidente. Te he fallado. Es un milagro de Santa Rita. Las joyas las encontré yo. Nadie me las dio. -Vamos a ver, padre. ¿Me está diciendo que alguien le dejó en el cepillo... ...joyas por valor de 60 000 pesetas? -¿Cómo 60 000 pesetas? Solo me dieron 30. -¿Y ese dinero dónde está? -Lo está viendo. En pintura, andamios, mano de obra. Dios sabe cuánta falta nos hacía arreglar esta iglesia. -Por eso le envió un ángel. -¿Duda de la providencia? -Del que dudamos es de usted. -Harán mal, porque soy un vicario de Cristo. -Intente colaborar un poco. -Procuro hacerlo. -Admitamos que alguien lo dejó. -En este cepillo. -En este. ¿No sabe quién pudo ser? -Un alma caritativa. -¿Y no sabe quién puede ser esa alma caritativa? -A esa pregunta no le puedo responder. -¿No iba a colaborar? -Sí, pero más no le puedo decir. -Esto no es el "Un, dos, tres". -No puedo decirles más. -Sabe que encubrir a un delincuente es un delito. -Me lo imagino. -¿Y no nos dice quién dejó las joyas? -Que Dios me perdone, pero no. -Está bien. Tendrá que venir a comisaría. -¿Es necesario? Tengo un bautizo mañana. -No nos deja otra solución. -Está bien. Voy a buscar las llaves de la iglesia. -Aquí le esperamos. -Es duro de pelar. -Ya veremos en comisaría. -No creo que cambie. -Ya veremos. -Cuando ustedes quieran. -Muy bien, vamos. Valentina. ¡No se ponga usted así! -¡Déjeme, Anselmo! -¡Pare usted! ¡Pare! -¿Qué quiere? -Que me escuche. -Ya ha dicho bastante. -Ese piso era muy pequeño. -¿Quiere traer las vacas? -No es mala idea. -Pues monte una vaquería. -Entiéndeme, Valentina. Que nos acabamos de conocer. -¡Según para qué! -Yo no le digo que no vamos a vivir juntos. Pero más adelante. Venga. ¿Lo pasado, pasado? -Anselmo, ¿usted me quiere? -¡Mujer! Lo pasamos bien juntos. ¿Qué más vamos a pedir? -¡Sinvergüenza, no quiero verle en mi vida! ¡Nunca! -Buenas. -Buenas, Anselmo. -Pili. -¡Toño! ¿Ya has terminado? -Por hoy sí. Queda bastante faena. -Vamos a tomar algo. -Es que estoy muy cansado. -Pobrecito, todo el día con la espátula para arriba y para abajo. -¿Te importa si duermo en tu casa? -No empieces. Te llevo a la pensión. -No hay agua caliente. -No es mi problema. -No sabes cómo me mira la patrona. -¿Cómo te mira la patrona? -Pues ya sabes, mujer. -¡Será fresca esa mujer! -Estoy reventado. Va a ser poner la tele y quedarme frito. -Tampoco hace falta que te vayas a dormir tan pronto. -¿Me dejas o qué? -Solo por esta noche. Quiero que vayamos poco a poco, no debemos precipitarnos. -Poco a poco. Poco a poco. -Arranca la moto. -Otra cosa te voy a arrancar. -Estoy muy orgullosa de ti. -Lo sé. No perdamos tiempo. -Agárrate fuerte. ¿Has guardado la provisión de fondos? -Sí, lo llevo mañana al juzgado. -Pues vámonos. ¿Qué tal tu primer día? -Recién aterrizado, pero bien. Muchas gracias. -Espero que pronto me descargues de trabajo. -Eso espero. -Hasta mañana. -Hasta mañana. -Esperad. -¿Te llevo? -No, tengo que hacer unos recados. -Bueno, te acompaño. -Prefiero ir sola. -Estrenan "Una jornada particular". Con Marcelo Mastroiani, Sofia Loren. Puede ser un buen plan. -Nos van a dar las uvas. -Prefiero ir sola. -Hasta mañana. ¿Me da dos americanos sin filtro? ¿Tiene usted fuego? Muchísimas gracias. Real Madrid-Atlético de Madrid. Equis. ¿Has acabado? Ahora mismo. Le he puesto al Valencia-Bilbao, un dos. Al Real Madrid-Atleti, una equis. Ya sabes cómo son los derbis. Anda, vamos a cobrar. Sí. "¿No te habrán subido el sueldo?". "Ordenanza mayor, imagínate". -Antonio, no digas que te lo he dicho yo. "Te van a ascender". "¿De verdad?". "No te hagas ilusiones, que luego es peor". "Ya sabes cómo son estas cosas". "Te han nombrado ordenanza mayor". "Con 500 pesetas más al mes". "¡Date prisa, que es para hoy!". "¡Que ya lo sé, doña Eulalia!". ¡Lo que pasa es que no doy abasto! ¡Que si tráeme un café, un sobre, estoy harto! A mí no me hables así. Soy funcionaria de nivel 24 y jefe de sección. "Tú, un ordenanza de nivel 12". "Pues me trata de usted, se acabó el tuteo". "Con esto de irme del ministerio, estoy que no pego ojo". "Llevas mucho tiempo allí". "Pero no le des más vueltas". "Hay momentos en que tenemos que tomar decisiones difíciles". "De esas que nos pueden cambiar la vida". "Antes de tomarlas, debemos meditarlas con la mente despejada". "Sopesar pros y contras y yo estaba hecho un lío". "Quería estar cerca de Karina". "Pero si me escapaba, iba a hacer sufrir a mucha gente". "¿Tenía derecho a hacerlo?". Teléfono "Hello?". ¿Karina? Hola, Carlos. Hola. Oye, no sé cómo decírtelo. He estado pensando... ¿Le has dado el teléfono a tu madre? ¿Cómo, a mi madre? Me ha llamado para decirme que somos unos críos. ¿Eso te ha dicho? Sí. Y que si te quiero de verdad, debería volver. "¿Estás ahí?". Sí, sí. ¿Qué querías decirme? Pues... ...que te quiero mucho. Y que... Pitido ¿Me oyes? Se va a cortar. No me quedan monedas. Ya lo he pensado. Mañana salgo para Londres. ¿Mañana? Pitido "En caliente, es más fácil tomar decisiones, equivocadas o no". "Mi madre había actuado a mis espaldas". "Sentía una rabia que superaba a la ilusión de ver a Karina". "Sin un duro y sin permiso,... ...no sabía cómo iba a irme a Londres". "Solo tenía una cosa clara: lo iba a hacer". "Fuera como fuera y pesase a quien pesase".

Cuéntame cómo pasó - T11 - Capítulo 190

29 oct 2009

A Antonio Alcántara la decisión de militar en la UCD y participar activamente en la flamante democracia española le ha salido rentable, le han nombrado Director General de Producción Agraria y esa misma mañana tomará posesión, con gran regocijo de la familia y sobre todo de su mujer, Mercedes, que se emociona al verle jurar el cargo. Pero pronto se acaba la alegría, ya que un titular del periódico ¿Arriba¿ le arruina su primer día de trabajo. Y es que parece que muchos no aceptan que el antes ordenanza ahora sea el que manda.

En casa las cosas tampoco marchan bien. Carlos y su amigo Josete han llegado de pasar el verano en Irlanda y Carlos se ha presentado adornado con un pendiente. A Antonio no le gusta nada la idea, sobre todo ahora que tiene un puesto público. A esto se une el hecho de que Carlos planea irse a vivir a Londres con Karina algo que Mercedes intenta evitar a toda costa. 

Por otro lado, hoy es también el primer día de Tony en su nuevo trabajo en el bufete de abogados. Mientras se toma un café coincide con Sonia, una chica que llora desconsolada porque tiene problemas y que no puede evitar desahogarse con él. Lo que ninguno de los dos sabía es que quizás iban a compartir más cosas que confidencias. 

Miguel cada vez está más harto de vivir con su suegro el Matamulas, por que casi no pisa por casa y que encima utiliza sus cosas sin pedirle permiso. Por eso cuando se entera de que Anselmo está planeando irse a vivir con Valentina hará todo lo posible para que la pareja de rienda suelta a su amor aunque fuera de su casa. 

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