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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 344: "Cuarenta años de baile" - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame

# cómo te ha ido

# en tu viajar

# por ese mundo de amor.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

(Canción de Rafaela Carrà)

# Caliente, caliente. # -Eh-oh.

# Caliente, caliente. # -Oh-ah.

# Caliente, caliente. # -Eh-oh.

# Caliente, caliente. # -Oh-ah.

# Hace tiempo que mi cuerpo # anda loco,

# anda suelto # y no lo puedo frenar. #

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "El baile es una expresión artística

tan antigua como el mismo ser humano.

No hay civilización sin música y esta ha invitado desde siempre

a mujeres y hombres a mover su cuerpo.

En origen, el baile era un ritual que servía

para sanar los organismos, entrar en comunicación con los espíritus,

reforzar el sentimiento colectivo y, sobre todo, para formar pareja.

El baile y el cortejo siempre han ido de la mano.

¿Cuál es la clave para encontrar a la pareja de baile ideal

para toda la vida?

Siglos y siglos de historia de la humanidad, y todavía nadie lo sabe".

# Caliente, caliente. # -Eh-oh.

# Caliente, caliente. # -Oh-ah.

# Caliente, caliente. # -Eh-oh.

# Caliente, caliente. # -Oh-ah.

# Hace tiempo que mi cuerpo # está desierto de besos,

# tú me quieres matar.

# Me quieres matar.

# Premio para el caballero # que me bese primero... #

¡Eh, esta ronda es mía! ¡Que no falte de nada!

(TODOS VITOREAN)

Oye, Santos... -¿Qué?

-Mira, es el padre de Karina.

-Sí, sí. -¡Ahí va!

-Ese es Guillermo, ¿no?

# ...será que tienes a otra # que tus fuerzas agota

# y llegas harto de amar.

# Será que ya es primavera. # -Caliente, caliente. #

Es la última persona que pensaba encontrarme aquí.

-Bueno, tiene derecho a rehacer su vida, ¿no?

# ...y llegas harto de amar.

Cabronazo.

# Caliente, caliente. # Será que ya no me besas.

# Caliente, caliente. # No sé.

¿Qué tal baila mi consuegro? Buah, no te lo vas a creer.

El rey del mambo, macho.

No veas cómo se movía el tío.

Parece el dueño de la discoteca.

Todo el mundo le conoce, el puto amo.

Pero el puto amo. Así como te lo digo.

Tirando billetes por ahí...

Nos invitó a unos cubatas y todo. A los cuatro.

A Ramón, a Casandra y a nosotros.

200 duros se gastó por lo menos.

Qué extraño, ¿no?

Vive casi de caridad con su hija, Cuco.

Y luego el local es la bomba. Gente majísima.

Mercedes y tú os tendríais que animar.

No se nos ha perdido nada ahí.

¿Cómo que no? Que no.

¿Tú no me enseñaste a bailar?

¿Qué tendrá que ver? ¿Qué bobada es esa?

¿Cuándo era vuestro aniversario? El domingo.

Pues ahí lo tienes.

Cuarenta años juntos, que se dice pronto.

El sábado los chavales nos llevan a comer a un restaurante italiano

donde cantan ópera.

Luego os venís a la discoteca. Abren a las 7.

Que no, que está llena de carrozas.

¡Eso es un caladero de clientes para el Imserso!

La media de edad ahí...

(Alarma)

¡Eh, eh, eh, eh!

¡Eh, eh, eh, eh!

-¡Al ladrón!

¡Al ladrón, Antonio!

¡Al ladrón!

¡Al ladrón!

Se ha ido por ahí.

-¿Qué ha pasado? -¡Han robado el banco!

-¡Madre del amor hermoso!

-Me ha dejado el pie hecho natillas.

Quietos, quietos.

¡La pistola no se toca!

No se toca hasta que venga la policía.

¡Ha sido horroroso!

A este pobre, al director, casi le da un ataque al corazón.

Y a mí me ha puesto el cañón en los pechos.

¿Dónde? Aquí, Antonio.

¿Cuánto dinero se ha llevado? ¡Yo qué sé, una bolsa! ¡Mucho!

-A mí me da miedo esa pistola. -No toques ni te acerques.

Estará cargada porque ha pegado tiros.

-(TARTAMUDEANDO) Esa pistola es de mentira.

-¿Qué? -¿Eh?

-Es de juguete.

-Cómo va a ser de juguete, qué cosas dices.

(TODOS) ¡Cuidado, Antonio, no la toques!

(Sirena)

Esto es de juguete.

Que no vale para nada, joder.

Si lo llego a saber, le meto un sopapo...

-Suelta eso, anda.

¿Cuesta 50.000 pesetas?

-50.000 por pareja.

-Me parece carísimo, ¿no?

Son 13 días y 12 noches.

Mira. A ver.

Sale de Barcelona, va a Caen, Córcega, Roma,

Nápoles, Mallorca y vuelve a Barcelona.

-Está muy bien.

Sí, bueno, a papá le va a hacer mucha ilusión.

-Ya me lo imagino con una gorra de capitán.

-Bueno, ¿cenamos?

¿No esperamos a Carlos?

Dijimos a las 21.30. Mañana todo el mundo trabaja.

-Podemos esperar un poco.

-No. Hace una hora que tenía que estar aquí.

¿Dónde me siento? -Donde quieras.

-Siempre hace lo mismo. Nunca llega a tiempo. Nunca.

-¿Estáis mosqueados?

-(SUSPIRA) Se pasa el día metido en esa agencia.

Solo piensa en el trabajo.

-Pero está ganando dinero, ¿no?

-Ya, pero el dinero no lo es todo.

Hay mucha gente que te lo discutiría.

(Timbre)

(AMBOS) Mira, ahí está.

(RIENDO) A la vez.

-Voy a sacar...

Perdón, lo sé, llego tarde. Soy el peor.

Ya te vale. Karina está cabreadísima.

Karina se cabrea enseguida. Mira lo que he comprado.

Ribera del Duero. Reserva. ¿Te parece bien? Es caro.

¿Estás bien?

Sí. Estás raro.

Estoy bien, ¿ya habéis empezado? Estás raro.

¡Hostia! ¿Habéis empezado ya? Perdonadme.

Lo siento, llego tarde. Monito, ¿y esa cara?

Me ha dicho un pajarito que estás enfadada.

Ven aquí, ¡ven!

Carlos, cuidado.

Que la vas a tirar.

¡Eh, Carlos! Ya.

La quiero mucho, ¿qué pasa?

Perdonadme, es que estamos con una campaña...

No puedo contar nada porque es secreto,

pero en cuanto pueda contarlo, vais a alucinar.

Estaréis orgullosos de mí.

Qué bien huele, ¿esto qué es?

¡Ah! ¡Quema! Ah...

Berenjenas con queso, ¿lo has hecho tú?

No, yo. Yo he hecho yo. ¿Lo has hecho tú?

Me tienes que enseñar. (ASIENTE)

¿Estáis con lo del crucero? -Sí.

¿Cuánto hay que poner?

¡Eh, eh, eh, eh!

¡Menuda he armado! No pasa nada.

Perdóname.

Que hay fregona. Yo lo recojo yo.

¡Ay! ¡Hostia! ¡Me he cortado!

¡No pasa nada, no pasa nada!

Es un corte de nada.

No pasa nada. ¡Ven aquí!

Joder, cómo está todo.

(SUSPIRA)

Joder...

Ay...

Apriétatelo. ¡Ay!

Quítate eso.

Ay... Toma. Esto está muy mal.

Vamos a tener que ir a urgencias. Necesita un punto.

No. Qué dices de un punto.

Se aprieta hasta que deje de sangrar.

Ah... ah... A ver.

¿Esto me va a doler? No.

¡Ay, ay, ay! Joder, Carlos, ya te vale.

¿Qué? Vas puesto.

¿Qué dices? ¿Qué es? ¿Perico?

Te ha ido Karina con el cuento. Canta la Traviata.

¡Por favor! No será para tanto.

Eres muy lista. Sí, eres muy lista.

Me he tomado una hoy, pero que no es nada.

Vas hasta las cejas. ¡Eh!

Cuida un poco, que no soy un yonqui.

¿Cuánto tiempo llevas en esto?

¿En qué? No llevo en nada.

Hoy me he pasado un poco porque hemos hecho horas extra.

Me invitan, yo ni compro.

Dos veces he tomado, con la de hoy tres.

Tranquila. Hoy la última ya.

Vale. ¿Me oyes?

¡Que vale! La última. Es muy peligroso.

¡Carlos, joder! Ah...

No sabes lo que haces. Sí sé lo que hago.

No lo sabes. Entiendo que te pongas así.

Eres la hermana mayor y has tenido lo tuyo.

Esto no es como el caballo. El caballo te tumba.

Esto te tira para arriba. Como si te llevasen en volandas.

Como la Virgen. Y para mi trabajo me va muy bien.

¿Te quieres callar? ¡Carlos! Lo que quieras, que estoy bien.

No tengo 12 años, sé lo que hago.

¡Ay! No lo sabes.

Sí lo sé. No lo sabes.

Sí lo sé. Además, déjame en paz.

Preocúpate por ti, que demasiado tienes con Marcos.

Se nota a la legua. Déjame tranquilo y vamos a cenar.

(TV) "...el quinto es don Luis Bassat,

es un publicitario catalán muy conocido,

algunos de los spots que han pasado durante la pausa

eran suyos y nos lo ha recordado.

Es Diplomado en Ciencias sociales y Administración de empresas...".

Ah, Merche, se me había olvidado decírtelo.

Han llamado de unos grandes almacenes,

ya puedes pasar a por no sé cuántos metros de tul.

Mira qué bien. Es para la casa de acogida.

Señor, señor...

No sé qué se te ha perdido a ti con esas mujeres.

Madre,

las quiero ayudar. Ya.

A ver si te metes en un lío.

Lo único que hago es buscarles trabajo.

He conseguido un contrato para remates en trajes de novia.

Trajes de novia y mujeres maltratadas parece una broma.

Pues sí, la verdad es que parece una broma.

De algo se tendrán que ganar la vida, digo yo.

Muchas no han trabajado nunca.

Y otras no pueden volver a trabajar por si vuelve el marido

y va a por ellas. Cuánto animal hay por el mundo.

No te metas entre las parejas.

Porque puedes salir escaldada.

¿Te ayudo?

No recojas ese plato, viene la niña.

Ah, sí.

Milano...

(SUSURRANDO) ¿Qué le pasa a tu madre? Está como apalancada.

No se mueve. Ni sale a la calle.

Que no, ya lo hemos hablado. Está mayor.

Y el invierno no le sienta bien.

Le duelen los huesos.

No te lo he dicho, pero mañana necesito el coche.

Todo tuyo, yo tengo que ir con Santos a declarar a Comisaría.

¡Menudo susto!

Un susto... Cuando se me echó encima el tío...

Luego era todo de pacotilla. La pistola era de mentira.

De pacotilla, pero se ha llevado medio millón de pesetas...

Eso dicen. No está nada mal.

¿Cuánto hace que tú y yo no echamos un "dance"?

¿Un qué? ¿Cuánto hace que no bailamos?

Hola, hija. Hola.

Hola, cariño.

Menudas horas de llegar. No te he visto el pelo hoy.

Dame un beso. He estado estudiando.

Ah, sí. Ha estudiado arte moderno con Picasso.

Ay, papá, cómo te pasas. (RÍE)

¿Es verdad que han robado el banco de aquí abajo?

Sí, y tu padre estaba justamente ahí.

A mí me parece bien.

¿Que le roben dinero a la gente?

Lo cubre el seguro. Me lo ha dicho Bruno.

Que es un robo, hija.

Hay peores robos y están escondidos.

¿Qué dice? ¿Pero qué dices, hija?

¿Has cenado? No.

Te hemos dejado tortilla. Ve a lavar las manos.

(RÍE) Qué graciosa está desde que tiene un novio artista.

Qué alegría tenerla aquí.

(Timbre)

¡Antonio, llaman!

Ese es el padre de Karina que viene a por la niña.

Abre tú mejor.

Ya abro yo, Herminia.

¿Pasa algo? No pasa nada.

Me pone un poco nerviosa cómo mira. Pero vamos...

¿Te ha mirado? ¿Dónde te ha mirado?

¿O te ha hecho algo? ¡Que no!

¿Te mira solo a ti o mira a la gente en general?

No digas tonterías. Venga, abre.

Me cago en la leche. Si lo llego a saber no te lo digo.

Anda.

Buenas noches, consuegro. Buenas noches.

Perdona las horas. Me he entretenido en el gimnasio.

Ah, ¿vas al gimnasio?

Sí, le pillé la afición en la cárcel.

Ahí te mueres de asco y algo hay que hacer.

A nuestra edad hay que estar en forma.

Sí. Bueno, yo soy un poco más joven que tú.

¿Ah, sí? Yo soy del 33.

¿Eres del 33? Sí.

Pero tú te conservas muy bien. Un poco delgado, eso sí.

Unas pesitas no te irían mal.

Si te apetece, el dueño del gimnasio es amigo mío.

Está en San Blas.

Un pajarito me ha dicho que también bailas muy bien.

(RÍE) Sí. Santos, sí.

El dueño de la "boîte" también es amigo mío.

En la cárcel se hacen muchos amigos, ¿no?

Sí, ya lo ves.

¿Por fin tienes trabajo?

Todavía no, ¿por qué?

Por si algún amigo tuyo te lo había ofrecido.

Está la cosa difícil.

-¡Aquí tiene su princesa!

-¡Mi niña bonita! Ven aquí con el abuelo.

-Un poquito más y está ya dormida.

-Ay, gulún gulungu.

-Ya está cenada. -Gracias, abuela. Gracias.

-No me llame abuela porque no soy su abuela de usted.

-Bueno, es que...

Vaya carácter la suegra, ¿no?

¿Te has enterado de lo del robo?

¿Qué robo? Han robado el banco de aquí abajo.

Ah, pues no me he enterado.

He estado todo el día fuera.

Me voy a acostarla que está cansada. Buenas noches.

-(LLORA LA NIÑA) -Está cansadísima.

Buenas noches, Olivia, hija.

Las zapatillas, Merche.

¿Qué zapatillas? Lleva las mismas zapatillas.

¿Quién? ¡El padre de Karina!

Él ha atracado el banco.

Antonio, no empieces, de verdad...

Te digo que lleva las mismas zapatillas.

Mucha gente lleva las mismas zapatillas.

¿Y el dinero? ¿De dónde saca el dinero?

¿Qué dinero?

El otro día invitó a todo quisqui en la "boîte"

donde van Santos y Clara. ¿Ah, sí?

El otro día no habían atracado el banco todavía.

Habrá encontrado trabajo.

Me acaba de decir que no. Le habrán prestado el dinero.

A ese hombre le metieron en la cárcel por atraco a mano armada.

¿Y va a atracar el banco de debajo de su casa?

Es el atraco perfecto. Nadie va a sospechar de él.

Menos tú. Tengo las pruebas.

Tienes las zapatillas.

Antonio, le estás juzgando por algo que ya hizo.

Es injusto. ¿Injusto?

Ya ha cumplido su condena.

¿Y si no me equivoco?

¿Y si Carlos y Karina están conviviendo con un atracador?

(SUSPIRA)

-No te comas el tarro. Quizá hoy ha sido algo excepcional.

-No. Iba muy acelerado.

-Te ha jurado que no está enganchado a nada.

-Tú no sabes lo que es vivir enganchado.

-Tomo siete pastillas al día. Algo de eso sé.

-También es verdad.

Si es que no lo entiendo, joder. -Ya está.

Ya está, relájate. -(RESOPLA)

-¿Hum? Ya verás, piensa...

piensa en algo muy bonito. -No quiero ahora.

-Sí, Irene. Piensa en Las Maldivas.

-Que no quiero. -Agua cristalina...

-Que no me apetece. -Arena dorada...

¡No me apetece!

-Vale, pues nada.

Igual tengo que tomar coca también y dejar la medicación.

-¿Eso a qué viene ahora?

-Que lo intento con todas mis fuerzas, pero no paso de ahí.

-Simplemente, no me apetece.

-Simplemente, no puedo ofrecerte lo que quieres.

-Eso no es verdad.

-Tenemos un problema.

Llevamos tiempo fingiendo que no pasa nada, pero tenemos un problema.

-Yo no tengo ningún problema. -¡Yo sí lo tengo!

Pienso en sexo las 24 horas al día, constantemente.

Sé que te gustaría echar un polvo como Dios manda.

Pero no puedo hacer más. -Ya lo sé.

-"Ya lo sé", pero acabas de rechazarme.

-Porque hoy no me apetece.

-Bueno...

Si seguimos así, tenemos los días contados.

-(RESOPLA) Joder...

¿Y ahora adónde vas?

-Al sofá, ¿adónde crees que voy?

-Joder...

-Hasta luego.

(RESOPLA)

he estado haciendo números y pagamos demasiados impuestos.

Bueno, será porque ganamos un buen sueldo.

Pero podríamos pagar bastante menos. ¿Qué quieres? ¿Defraudar?

Como Lola Flores. No, gracias.

No sé quién es esa señora, pero tenemos que casarnos.

¿Cómo?

Como hace la gente, en el Juzgado. Como tu hermano Carlos.

Solo necesitamos pedir cita en el Registro y dos testigos.

¿Me lo estás diciendo en serio? Sí, claro.

Flipo contigo, Déborah. O sea...

¿Por qué? ¿Por qué?

Hablas de casarnos como si fuera pedir un crédito hipotecario.

Es un asunto de pagar menos al Estado.

Casarse por dinero es un poquito frío.

Es práctico.

Debería ser algo bonito, digo yo.

Pagar menos impuestos es muy bonito.

No compares. Es otra cosa.

Tú siempre has dicho que no eras partidario de volver a casarte.

El matrimonio es solo una convención, un papel.

La mayoría de tus amigos casados solo ganan en barriga...

Y pierden pelo. Esto es una gilipollez.

¿Qué parte de eso es bonito?

Mis padres llevan 40 años casados. Eso es bonito.

No todo son números.

Pues me alegro mucho por ellos.

¿No puedes ser un poco más romántica?

¿Tú crees que eres romántico?

Sí, sí.

Yo creo que eres un profesional liberal

que debería intentar pagar menos impuestos a Hacienda.

Si ninguno de los dos creemos en el matrimonio

no entiendo por qué no podemos ir al Registro,

firmamos unos papeles y nos ahorramos más de un millón de pesetas al año.

Sería la boda más fría del mundo. Y seguramente la más inteligente.

Querer no tiene que ver con casarse.

Yo lo sé y tú lo sabes.

Buenas noches.

(RESOPLA)

No me puedo creer que me hayas dicho esto en serio. ¿No?

Venga, suéltalo, ¿eh?

Todo el viaje callada...

Es que no sé dónde estamos.

Bueno, concretamente, no sé dónde estoy yo.

Tú estás en mi cabeza 24 horas. En tu cabeza, pero no contigo.

No, espera, Karina.

Sigo tan colgado como el primer día,

no ha cambiado nada.

Tienes que parar.

¿De qué? Parar de todo.

De trabajar tanto, de pasarte horas y horas fuera de casa.

Es el principio.

Los principios son duros.

No llevo ni cuatro meses en la agencia.

Estoy buscando mi hueco.

De momento, ya tengo mi despacho propio.

Yo me siento muy orgullosa de lo que estás consiguiendo...

He conseguido un trabajo que, por fin, nos da dinero.

Me sale solo, es fácil, me sale natural como cuando escribo.

Ya no escribes. Y se te está acabado el plazo para entregar.

En Semana Santa me voy al pueblo cuatro días y ya está.

Escribo. Lo vomito todo sobre el papel.

Ya está.

(ASIENTE)

¿Y esto qué?

¿Hum? Tu hermana te ha dicho algo, ¿verdad?

Tragedias... Y Toni también se ha dado cuenta.

Déborah, Marcos... Vale, vale. ¡Vale!

Vale. Carlos, de verdad, déjalo.

Déjalo antes de que sea demasiado tarde.

Déjalo.

¿Quieres que lo deje? Sí.

Ya está, dejado.

Lo dices para que me calle. No, pero le das mucha importancia.

Esto es como cuando te tomas un café después de comer.

Te da un poco de energía y ya está.

¿Quieres que deje el café? Pues lo dejo.

No me crees. No lo sé, Carlos.

No me crees. No sé si te creo.

¿Sabes lo que vamos a hacer?

Mañana voy a pedir la tarde libre

y cuando salgas del instituto, nos vamos al cine.

¿Hace cuánto que no vamos a ver una película?

Nos estamos perdiendo cantidad de películas buenas.

¿Te lo imaginas?

No me quiero perder ni una.

Te quiero.

No pongas esa cara, te quiero.

Te quiero, te quiero.

¿Me quieres?

Te quiero.

(Llanto de bebé)

¡Hay que joderse!

¿Qué pasa? ¿No te puedes dormir?

La niña.

¿Qué pasa? Está llorando.

Yo no la oigo. Se acaba de callar.

Media hora lleva berreando.

Yo no he oído nada. Estabas dormida como un tronco.

¿Qué hora es?

La una.

Habrán vuelto Carlos y Karina y se ha despertado.

No. ¿Cómo que no?

Les habría oído entrar.

Ah.

Yo me voy. ¿Dónde vas?

Media hora berreando, Merche. Y el delincuente no le hace caso.

No le llames delincuente, es su abuelo.

Su abuelo el delincuente.

¿Quieres estar quieto? Tómate la leche.

Tú quédate, yo no puedo soportar a la niña berreando media hora.

¿Adónde vas a ir?

Es un sátiro, no hay más que ver cómo te mira.

¿Tú qué sabes? Me lo has contado tú.

De verdad, Antonio, es que...

Yo voy. Métete en la cama.

Merche, hazme una manzanillita.

Si te acabas de hacer una leche. ¡Antonio!

¡Chist! No de esos golpes, por Dios.

No abre. Trae la llave.

No te tenía que haber dicho nada.

¡Que este tío no está!

Chist. Antonio, que la niña no está llorando.

Ha estado llorando hasta hace un momento.

Y este tío no la oye.

A lo mejor le ha pasado algo.

Sí. Ha cogido todo el dinero y se ha ido al Brasil.

La niña está sola.

La vas a asustar. Que no.

¡Guillermo, si estás ahí dentro, abre, que estamos aquí fuera!

(Golpes en la puerta)

¡No de esos golpes!

¿Qué pasa?

Tu padre no contesta, creo que se ha fugado.

¿Que se ha fugado de dónde? Del módulo. De dónde si no.

-Hola... ¿Qué pasa?

¿No te estás enterando de que la niña está llorando?

-¿Le pasa algo a Olivia? -¿Qué, cómo has dicho?

No me jodas, hombre.

¿Qué hacéis aquí a estas horas?

¿Te pones tapones para dormir?

Joder, no me jodas.

¿Cómo te pones tapones teniendo a la niña al lado?

Es una costumbre de la cárcel. Ahí no hay quien duerma.

Ronquidos, gritos y cosas peores que mejor no saber.

Pero que estamos en la calle, en casa de tu hija.

No puedes seguir viviendo como un presidiario.

A la niña no le pasa nada, la he dejado durmiendo.

Yo no la oigo llorar. Mira el otro.

¿Qué? Está dormida como un angelito.

Será ahora mismo.

Ha estado berreando casi 45 minutos.

45 minutos imposible.

Yo he estado viendo el partido de la NBA hasta las 12.30.

¿Qué partido? Ha sido un poco más tarde.

-No pasa nada. Habrá tenido una pesadilla.

Los niños lloran. Es muy tarde. A dormir.

Vámonos. ¿Qué pasa?

-Iros tranquilos, Mercedes.

Ahora estoy yo loco, ¿no?

¿Loco yo? Te voy a decir una cosa:

no me jodas.

No vuelvas a mirar así a mi mujer.

¿Mirarla cómo?

Así como la estás mirando. ¡Ya!

¡Papá, mamá! A dormir. Vámonos.

¡Vámonos! ¡Se acabó!

Perdónale.

Tiene razón. A lo mejor tengo que tirar los tapones.

Porque aquí estoy bien...

Estoy a salvo, estoy con mi familia...

En fin...

-¿Qué le pasa a tu padre?

No lo sé, cada día me sorprende más.

Es que alucino. ¿Es cosa mía o tiene celos de mi padre?

Parece que sí. Primera noticia.

Aparece otro lobo viejo en la manada y se pone en guardia.

Mañana hablo con él. Puede que la niña llorara.

Quizá yo no la haya oído.

Me prepararé una manzanilla.

¿Queréis? No. Buenas noches.

Y no se lo tengas en cuenta.

Hoy se enfada, mañana te come a besos. Es lunar.

Obsesivo compulsivo es tu padre.

¿Cómo se te ocurre decirle eso? Por Dios.

Porque no me fío de él.

¿Qué te ha hecho? No me gusta tenerle ahí delante.

Puerta con puerta. Con mi hijo, con mi nuera y con la niña.

Yo a esa niña le tengo cariño. Yo también.

No es mi nieta, pero como si lo fuera.

Y cada día se parece más a Carlos.

Calla, calla. ¿Sabes lo que te digo?

Mañana por la mañana en la comisaría lo canto todo.

¿Qué vas a cantar?

Que en esa casa hay un maletín con medio millón de pesetas.

Con todo el botín. Ni se te ocurra.

Si lo tengo clarísimo. Sígueme, mujer.

Tú "follow me". ¡"Follow me"! Como en los aeropuertos.

¡Si te llevo "follow" toda la vida!

¡40 años! Que solo me falta el cencerro.

Tolón tolón.

Ay... De verdad.

Me cago en la leche, que se va a ir vivo este...

(SUSPIRA)

Qué vergüenza.

¿Qué haces?

-¿Nos duchamos juntos?

-Te agradezco el esfuerzo, pero... -No es un esfuerzo.

-Es inútil porque no puedo.

-Claro que puedes. Estamos entrando en un bucle obsesivo.

-Por favor, no me hagas pasar más vergüenza.

-¿Vergüenza? -Me cuesta mirarte a los ojos.

-Cariño, te estás metiendo en este jardín tú solo.

Sal de ahí. Déjame que te ayude.

-Necesito que me dejes un tiempo en paz.

Poder enfrentarme a esto yo.

Vivir mi movida solo.

Si tengo que sentirme un hombre,

no tengo que tenerte todo el día aquí apretándome.

¿Qué haces? ¿Se te ha perdido algo?

No. Estoy buscando las llaves del coche.

¿Las llaves del coche? Están aquí.

Ah, gracias.

He dejado a Olivia dormida.

Si salís a la calle, abrígala bien. -No te preocupes.

¿Ya sabes la película que quieres ver?

"El bosque animado".

¿Española?

No pongas esa cara. Está muy bien.

Casi todos los del instituto la han visto.

¿Quedamos en el Tívoli a las 6.30?

¿Vale?

Vale, vale.

Adiós, papá. -Que tengas un buen día.

¿Aparte de las llaves, te falta algo más?

No, no.

Te veo preocupado.

Le estoy dando vueltas a una cosa del trabajo, ya sabes.

No, no sé porque yo...

de trabajar, la verdad, he trabajado muy poco.

Ya.

No nos conocemos mucho, pero al fin y al cabo soy tu suegro.

Si necesitas hablar de algo con alguien...

(ASIENTE)

Algo que igual te resulta difícil hablar con personas más próximas,

aquí me tienes. Gracias.

No sé de qué me hablas, pero... vale.

Tú solo piensa que yo he estado en la cárcel

y que las he visto de todos colores.

La cárcel, de alguna manera, es una escuela de vida.

Yo también he estado.

¿Ah, sí? Sí.

Menos tiempo que tú, pero he estado.

El tiempo es algo relativo.

¿Y por qué has estado en la trena?

Por un error.

Pues procura no volver a cometerlo.

¡Qué niña más bonita!

¡Qué ojos más lindos!

Qué cosita...

-Quítese de en medio y deje de tocarme las pelotas, por favor.

¿Qué haces?

Qué susto me has dado. ¡Qué lío de llaves hay ahí!

Estas son las de Carlos, ¿no? ¿No irás a...?

Solo quiero echar un vistazo. ¿Son estas?

Sí, son estas. Ni hablar, ¿eh?

En esa casa está el botín de un robo.

Si no hacemos, seremos cómplices.

Que ya hiciste bastante ayer el ridículo.

Quédate tranquilo. Vuelvo a la hora de comer.

¿Dónde vas?

A recoger el tul y a la casa de acogida.

Han llegado las factura de las máquinas de coser. Es un dinero.

Sí, ¿y qué pasa? Muy bien empleado está.

No me vengas con tonterías. Dame las llaves.

No.

Soy capaz de saltar por el balcón, me cago en la leche.

Salta por el balcón Al hospital no iré a verte.

Qué pesada eres. 40 años y parece mentira que no me comprendas.

¿Que no te comprenda? 40 años de cadena perpetua.

El que no me comprendes eres tú. Dame las llaves.

¡Que no! ¡Ay, de verdad!

Pues paso por el balcón.

¿Qué es esto?

He hecho un cálculo de lo que nos ahorraríamos

en un año si nos casamos. Joder...

Échale un ojo. ¿Todavía sigues con el temita?

Échale un vistazo.

¿Eso qué es, disciplina inglesa? Exacto.

Y un toque de tradición judía: el aprecio por el dinero.

El aprecio por el sentido común.

Virtud que a veces los españoles...

¿Qué?

Que los españoles os da vergüenza hablar de dinero.

No nos da vergüenza, nos parece de mal gusto, que es diferente.

Solo te pido que lo pienses. No me tengo que pensar nada.

No me parece mala idea, pero me resulta aséptico

pensar en nosotros como en una sociedad limitada.

Si te casas, quieres hacerlo como las princesas de los cuentos.

Bueno, como los príncipes, que es diferente.

No, son las princesas las que quieren casarse.

Los príncipes pasan por el cuento y les pillan.

Y yo puedo ser muchas cosas, pero un príncipe azul no.

¿Me estás tratando como si fuera la mujer en esta relación?

¿Y por qué no? Me gusta.

¿Me estás llamando moñas?

¿Me estás llamando moñas en serio?

¡Eh!

(Timbre puerta)

Me voy a pensar mucho si te voy a perdonar porque lo de moñas...

Pensaba que eras Déborah.

Me he cruzado con ella. ¿Puedo pasar? Sí, pasa, pasa.

Qué rico. ¿Me invitas a un café? Sí, claro.

¿Cómo te lo pongo? Solo.

¿Ha pasado algo?

Bueno, yo creo que tenemos que hablar.

Lo de Carlos, ¿no?

¿Te diste cuenta?

Claro que me di cuenta. Todos nos dimos cuenta.

¿Tú habías notado algo antes? No.

Yo creo que fue algo puntual. ¿Sí?

Eso me dijo. Entonces ya está.

¿Y si no es así?

Va a ser así, no te pongas en lo peor.

Qué ricas las galletas inglesas. Sí.

Llevarán un kilo de mantequilla, pero están buenísimas.

No, sé, ¿y si tiene un problema?

Si tiene un problema con la droga, es gilipollas.

Es fácil caer. Es fácil si eres débil.

¿Y los débiles no merecemos compasión?

Joder, estás tú muy duro.

¿Yo duro? Si soy un moña.

Y a Carlos no le gusta que se metan en sus cosas.

Yo no voy a meterme. Yo sí.

Cuando salgas escaldada, no me vengas llorando, te lo he avisado.

¿Qué te pasa? Que bastante tengo con lo mío.

Ya veo, ya. Joder...

Es Déborah que... ¿Qué?

Es una tontería, no...

Cuéntame esa tontería.

Quiere que nos casemos para pagar menos impuestos.

¿Qué? Lo que oyes.

Qué fuerte. Le pega mucho, la verdad.

Yo tengo a Marcos totalmente obsesionado.

¿Con qué?

Con sus erecciones. Con sus...

Sí, no puede.

Es muy joven, cómo no va a poder.

Es por el tratamiento que le pusieron.

Ah, joder.

Lo siento. (ASIENTE)

Joder, vaya dos.

Nosotros no llegamos a los 40 ni de coña.

40, madre mía...

Qué difícil es querer, ¿eh?

Antonio, animaros.

-Es un club estupendo.

Una música sensacional.

-Y celebramos lo vuestro. Como buenos vecinos que somos.

No podemos, comemos con los hijos.

-Os venís después.

A mí ver gente mayor bailando y ligando no me va.

Poder bailar es el mejor regalo que nos ha hecho Dios.

Dios nos hace bailar de muchas maneras

y algunas no muy agradables.

Antonio, tu cortado. Sí.

Cuidado, hijo, cuidado.

Perdón, perdón... Estoy un poco nervioso.

Mi madre sale hoy del hospital.

Anda, leche. ¿Cómo ha ido todo?

Bien, no era un tumor, era otra cosa.

Un absceso provocado por una otitis.

Lo que pasa es que en el escáner se veía como un tumor.

Qué susto. ¿Y está contenta?

Contenta no. Cabreada.

Quiere denunciar al hospital por el mal rato que le han hecho pasar.

-¡Muy bien, que se jodan por haberse equivocado!

-Angie y yo vamos a cuidarla hasta que se ponga buena del todo y...

juntos los tres, a ver, a ver, a ver.

-Buenos días. -¿Qué hay?

-Hola, buenos días. Que viene, que viene.

El padre de Karina.

-El Travolta. No, Dillinger.

-Chist. -¡Buenos días!

¡Hombre! -Buenos días.

-Un café solo y una copita de anís cuando puedas.

-¡Marchando!

Hola, consuegro. ¿Has dormido bien?

(ASIENTE) Abraham, ¿cuánto tarda en volver tu madre?

Pues medio mes.

No puedes estar solo medio mes.

Hay que buscar a alguien que le ayude.

Angie me ayuda a ratos.

Pero ella tiene que estar la peluquería...

Guillermo, ¿qué tal se te da ser camarero? Bien, ¿no?

¿Camarero yo? Por favor, no, no.

¿No estabas buscando trabajo? Ya tengo un asuntillo entre manos.

Ah, un asuntillo... Sí.

Ah...

¡Nada! Media mañana perdida.

Y la policía no tiene ni idea.

-¿Has estado en comisaría?

-Sí, me han sacado un montón de fotos para nada.

¿Fotos de qué? Si llevaba un pasamontañas.

Estuviste a su lado, alguna pista tendrás.

¿Cómo era de alto, como yo?

(DUBITATIVA) Sí, más o menos.

¿Delgado como yo o más bien fuerte como Guillermo?

La verdad es que era...

quizá era como Gui... La verdad es que no lo sé.

Me puse muy nerviosa. Como puso el cañón entre los pechos...

Eso ya lo has contado. Ya.

Yo también me crucé con él, pero fue solo un momento.

¿Me permites?

No vino hacia mí, vino hacia el otro lado y se quedó aquí.

Claro, que yo los ojos sí que se los vi.

Tenía unos ojitos claritos como tú.

¿Quieres decirme algo, Antonio?

No quiero decirte nada.

Solo estaba haciendo una reconstrucción del crimen,

como en las películas de detectives.

Sherlock Alcántara.

Me gusta más Plinio, ¿y a ti?

Cóbrame lo de toda esta gente.

No, lo mío lo pago yo.

Hasta luego. (TODOS) Hasta luego.

Sherlock Alcántara dice.

Os voy a enseñar esta de muestra.

Se cose entre el velo y la peineta, ¿lo veis?

Haciendo una cruceta. Bueno, dos veces.

Ya iréis cogiendo el tranquillo, no os preocupéis.

Mira, es muy fácil.

¿Tenemos que hacer todos esos?

A cien pesetas nos pagan cada uno.

No es mucho, pero...

-Está muy bien.

Cualquier ayuda es buena para sostener este sitio.

Si lo hacemos bien, nos pagarán más.

Y nos encargarán más cosas.

Ay...

¿La espalda otra vez?

Tendrías que volver al yoga.

Por cierto, que os vendrías fenomenal a todas.

Podríamos organizar un grupo.

-Puestas a hacer cosas de chinos,

mejor nos vendría un curso de kárate.

A ver que te ayude.

Tienes que bajar la aguja. Mejor tira la rueda hacia ti.

Mercedes, a mí esto de coser se me da fatal. Soy muy torpe.

-No eres torpe.

Aquí está prohibido reñirse a una misma.

Eso se queda para los maridos.

Cógelo suave.

Así y mueves la aguja tirando hacia ti.

Yo me casé de luto.

La primera vez que me casé.

Lo que hubiera dado por casarme de blanco y un velo como este.

-¿La primera? ¿Te has casado dos veces?

Sí, pero las dos veces con el mismo.

Ya son ganas.

Sí, ya son ganas.

Yo me casé con un velo como este,

pero más me valdría haber salido corriendo al llegar a la iglesia.

-Yo tuve una boda de campanillas, en Palma de Mallorca, en la catedral,

más de 200 invitados. Pero no estaba enamorada.

¿Y por qué te casaste?

Porque todas mis amigas se casaban

y no veía otra manera de salir de casa de mis padres.

-Yo sí estaba enamorada de Roberto, mucho.

Pero fue casarnos y cambiar completamente.

El primer tortazo me lo dio en el viaje de novios.

-¡Qué cabrón!

-Se me ocurrió decir que el guía que nos llevaba era muy guapo.

Luego me pidió perdón

y me dijo que si había perdido el control

era porque estaba loco por mí.

Y así una vez

y otra...

y al final terminas pensando que el verdadero amor es eso,

que te peguen.

-El verdadero amor.

De eso sabe mucho Mercedes.

¿Yo?

40 años con tu marido, ya me dirás.

-¡40 años!

¡Madre del amor hermoso!

No sé si darte la enhorabuena o el pésame.

-¿Cómo has aguantado?

Pues... ni yo misma lo sé.

La verdad es que ayer mismo quise tirarle por las escaleras...

¿Y eso?

A veces se pone muy celosón.

Es un sinvivir y me agota.

Que no te aburres, vaya.

No, no me aburro con él.

Yo, en cambio, me aburría como una ostra con Ventura.

Y el amor termina cuando empieza el aburrimiento, eso está claro.

-¡Ay, el amor!

¡Menuda mierda!

-Nadie sabe lo que es, pero todo el mundo lo quiere.

(Llaman a la puerta)

¿Qué tal, Charly? Estás como un rajá, ¿no?

Sí, muy bien.

Anteayer estuve reunido con lo de Interviú,

les pasé tu propuesta. ¿Y qué?

Les gustó. Seguramente tiraremos para adelante.

Bien.

Muy guapa tu mujer.

Tiene cara de hada.

Muy... espiritual.

¿Es artista? No, es profesora.

Un humidificador. ¿Qué?

Necesitas un humidificador.

Si no, el aire se seca mucho y es fatal para la garganta.

Le voy a decir a Maca que te ponga uno.

Tendríamos que cenar con Julia y tu chica un día de estos.

¿Qué tipo de comida le gusta a tu mujer?

¿India? ¿Japonesa? ¿Una cosa más tradicional?

No tiene problema con ninguna. Le da igual.

Una cenita los cuatro.

Para que haya un poco de capilaridad.

Nuestro trabajo es muy absorbente,

por eso es importante que las parejas estén en el ajo.

Si no, a veces no lo aguantan. Ya.

¿Tú crees en las dicotomías? ¿Las dicotomías?

Yo no. No es esto o aquello, blanco o negro, luz o sombra.

Ni trabajo o vida privada. Es todo lo mismo.

En nuestra profesión, no se puede elegir.

Todo va junto.

Esto no es un ministerio que fichas y hasta mañana.

¿Qué te parece lo de cenar? Julia me pregunta siempre por ti.

¿Ah, sí?

Sé lo que hubo entre vosotros, me lo ha contado.

No me importa.

Quiero decir que no te sientas violento ni nada.

No, no.

Es una mujer fantástica, ¿verdad? Sí que lo es.

Voy a hacer todo lo posible por hacerla feliz.

Quiero tener hijos pronto además. No quiero ser un padre viejo.

Andrés...

Perdona, te quería pedir una cosa.

Esta tarde tengo un asunto...

He quedado con Karina y me iría bien salir un poco antes de mi hora.

Tu hora... Ya...

¿Tú has visto algún reloj de fichar por alguna parte?

Aquí nadie tiene hora.

Puedes hacer con tu tiempo lo que quieras.

Esto es un espacio de encuentro creativo,

no la fábrica de "Tiempos Modernos". ¿Lo has visto?

¿Hum? Genial Chaplin, ¿no?

No soy de los que controlan si entras o sales.

Pero hay un nivel que mantener.

Eso lo entiendes, ¿no? (ASIENTE)

Un nivel.

Y ese nivel solo se mantiene funcionando

con entusiasmo, 24/7.

24/7 24 horas, 7 días.

Es así. A mí me da igual que te vayas, entiéndeme.

Ahora, eso sí, hay que tener los deberes hechos.

¿Tienes los deberes hechos?

¿Lo de Compac Disc? Lo del Compac Disc. Esto.

Dicen que esta mierda la quieren convertir en el nuevo soporte.

Sí, en eso estamos.

Mañana tengo una propuesta. Mañana seguro.

Solamente es hoy. Mañana a las 8 estoy aquí como un clavo.

Tranquilo. No pasa nada. Ya está.

Vete a cuidar a tu hada.

24/7, no lo olvides.

Vamos a empezar con esto. ¿Y qué quieres que hagamos?

¡Cómo no vamos a empezar con esto!

Es la viuda de Franco.

Yo abriría con lo de Reagan y Gorbachov.

¿Por ser candidatos al Premio Nobel de la Paz? Eso es muy flojo.

-Es un primer paso para el desbloqueo.

-Lo siento, pero no tiene ni punto de comparación.

Es la muerte de Carmen Polo.

Este país se ha tirado 40 años viendo a esta mujer haciendo así,

con la manita. -Es una figura emblemática.

Si abrimos con su cara va a parecer que seguimos en el NODO.

No vamos a discutir más esto, ¿vale?

Abrimos con la muerte de Carmen Polo. Todos fuera.

Tengo que hacer una llamada.

¿Qué le pasa a este?

¿No te has enterado? Se está separando de su mujer.

¿Se está separando? -Es una puta epidemia.

¿Tú también?

-No, por los chicos,

pero llevo seis meses en el cuarto de invitados.

-¡Qué dices! ¿Qué pasa con el amor?

¿Hay que ponerle fecha de caducidad, como los yogures, o qué?

¿Qué hay del amor para toda la vida?

-No existe el amor para toda la vida.

Sí, sí existe.

Mis padres cumplen 40 años de casados.

-Eso no es amor, eso es resistencia olímpica.

-Igual el secreto del amor esté en eso, en resistir.

-¿Tú crees que Carmen Polo estaba enamorada de Franco?

-Hum... -¡Agh!

Oye, Sara... Sara.

¿Tú te casaríais por dinero? -Yo sí.

Por 3.000 pesetas hacemos un apaño. Cállate.

-Lo sabemos. No sé, depende.

¿Depende de qué?

Del hombre que esté detrás del dinero.

Si es un hombre guapetón como tú, me lo pienso.

(TODOS) Uy, uy, uy... -Es muy guapo.

Calla, que me estoy poniendo rojo.

Otra vez llego tarde.

No te preocupes. El caldo ya está terminado.

Solo falta echar la pasta. Vale.

Acabo de acostar a la niña.

Se ha quedado fritita. Es más linda...

Le encanta el cuento de "La viudita". Ya.

Pensaba que estaría con su abuelo.

Me ha dicho que tenía que hacer un recado.

Bueno, pues nada.

¿Y Antonio? Acaba de llegar de la agencia.

Ahí está en el balcón...

A veces pienso que es el tabaco el que lo fuma a él, y no al revés.

(ASIENTE) (RÍE)

Voy a poner los fideos. Vamos.

Antonio, ¿qué haces? Joder, qué susto.

Pues nada... Vamos a comer.

Estaba mirando... ¿Hurgando en el bolso de Mercedes?

Hace más preguntas que si fuera la policía.

Pareces un niño malo con el bolso de su madre.

(SUSURRANDO) Voy a mirar una cosa. ¡Una cosa!

Nada más.

¡Mercedes!

Antonio hurgando en tu bolso. ¿En mi bol...?

Será posible...

¡Antonio!

¿Qué haces? Antonio, que no paras.

Cuanto más mayor eres, peor.

Tengo un runrún y no me lo quito.

¿Pero qué te ha hecho ese hombre?

No me ha hecho nada, pero ese hombre no es buena gente.

Es un ladrón y le gusta robar.

Estará robando a Carlos, que gana mucho dinero.

¿Cómo va a robar a su hija?

Quizá nos roba a nosotros.

Tiene la llave de nuestra casa.

¿No habrás dicho nada en la comisaría?

No. Pero me he tenido que morder la lengua.

Lo tengo clarísimo. Venga, vámonos.

Que no. Antonio, por Dios.

¿Pero qué haces, dónde vas?

Antonio...

Ahora la que me siento como una ladrona soy yo.

No toques nada, Antonio.

Por Dios, deja eso como estaba.

Déjalo. Déjalo ya.

Mira. Mira cómo se hace la cama.

Claro. Como les obligan en la cárcel.

Así, muy planita para que no puedan esconder nada.

Esto puede ser importante.

"Teoría y apuntes de procesal" de la Universidad a Distancia.

El hombre se está sacando los estudios y tú pensando mal.

Sí, estudiando en la cárcel como el Lute.

Déjalo ahí.

¿Qué es esto?

¿Es droga? Claro que es droga.

Es droga, joder.

A ver si va a ser drogadicto.

Claro, te lo estoy diciendo.

¿Qué hacéis aquí?

Estábamos aquí... Hemos venido a por pañales...

Karina no nos ha dejado. Ya.

¿Y tú qué, del gimnasio? Sí, del gimnasio, ya ves.

¿Y por qué me miras así? ¿Crees que he entrado a robar?

Estaba buscando pañales, te lo ha dicho mi mujer.

Y buscáis los pañales en mi habitación.

La niña normalmente duerme aquí. ¡Antonio!

¿Tú crees que yo robé el banco o qué?

¿Qué es esto?

Has mirado debajo de la cama, has abierto la caja...

Tengo que proteger a mi familia. A lo mejor yo también.

¿Qué quieres decir?

Que a lo mejor yo también tengo que proteger a mi hija y a mi nieta.

¿De qué vas a proteger tú? ¿De mi hijo Carlos?

Que se desloma para que estén bien.

Quiere a tu nieta como si fuera su hija.

¿De eso la vas a proteger? Vámonos.

Vámonos. Te he pillado, Guillermo.

Te he pillado con el carrito del helado.

Te voy a vigilar. Te quiero como un suequito.

Vamos. Dios Santo.

¿Marcos?

¿Marcos?

¿Qué haces ahí?

¿Y Oriol?

-Se ha quedado en casa de un amigo.

Me ha pedido permiso y le he dicho que sí.

-(SUSPIRA)

-¿Ese que venía contigo en el coche era un actor?

-Sí.

-Es que os he visto llegar.

-Es Mario Gas. El que hace de mi novio.

Se supone que nos vamos a casar, pero yo estoy enamorada de Sacristán.

-Habéis estado un buen rato.

-Sí, porque mañana tenemos una secuencia complicada.

-Como nosotros, que también tenemos una secuencia complicada.

-Yo no tengo ninguna queja con nuestra sexualidad.

Lo de esta mañana... -Ha estado un poco torpe.

-Déjame hablar. Llevo comiéndome el tarro todo el día.

Y tengo unos argumentos estructurados y no quiero que se me olviden.

-Vale, adelante.

-Tenemos dos opciones.

-Dos opciones.

-Y las dos son malas para ti.

-Vaya.

-Una: sigo tomando la medicación,

con lo que... Bueno, ya sabemos.

Dos: Dejo de tomar la medicación

y recuperamos nuestra vida sexual,

pero puede que recaiga y ahí nos espere el infierno.

-O sea, que estamos en un callejón sin salida.

-Hay una tercera opción,

y es que sigas tu vida sin mí.

-Esa no es una opción.

-¿Y si te acuestas con otros?

-¿Qué?

-A ver, te pasas el día con actores,

directores, técnicos. -Sí.

-Os dais besos en la pantalla,

no sería tan raro que tuvieras fantasías con ellos.

-¿Fantasías, yo?

-Da igual, llámalo como quieras.

Quiero decir que... tienes mi permiso.

-¿Ah, sí?

¿Para qué me das tu permiso exactamente?

Si quisiera acostarme con alguien, no necesitaría tu permiso.

-Ya.

¿Te acostaste con Mike?

-¿Qué?

¡Qué dices! ¡Si lo eché de casa!

-Le echaste, pero te acostaste con él.

-Por ahí vas muy mal, Marcos.

-No quiero que renuncies a nada por mí.

-Pensaba que estabas hecho de otra pasta,

pero eres como todos.

-Como todos. -Sí.

Un machito que en un acto de generosidad suprema, me da permiso.

-Intento arreglar lo nuestro.

-¿Así lo vas a arreglar?

¿Sí? Maca, soy Carlos.

"Hola, Carlos".

El jefe acaba de preguntar por ti.

¿Cómo? Si le he dicho que me tomaba la tarde libre.

Ya sabes cómo es. Cuando quiere algo, lo quiere ya.

Ahora está con unos clientes,

luego se reunirá con José para hablar de lo tuyo.

¿Con José? ¡Este tío es la leche!

Y tú también eres la leche, ¿para qué llamas?

Bueno, para... "Para sufrir".

"Te has tomado la tarde libre. Pues ya está.

¿Entonces qué?".

¿Le digo que vas a volver?

¡Hola! ¡Estás aquí!

Has llegado antes que yo. No me lo puedo creer.

¿Tienes las entradas? Mira. (SILBA)

Luego nos vamos a ir a cenar.

A un sitio de moda: La Famella.

Delante del Retiro. Las hamburguesas son buenísimas.

¿Por qué lo dices tan seria?

¿Tienes calor o qué? Un poco, ¿por qué?

Tienes la frente sudada.

De tanto pensar. ¡Vamos!

Hola. Hola.

No hay casi nadie.

Ya te dije yo que la española no.

Vale, gracias.

Pasa.

Toma. Tienes las manos sudadas.

Estoy un poco estresado. Por el curro.

Bueno, ahora relájate. Sí.

Es que...

He dejado una cosa a medias...

Por mi culpa, quieres decir.

¡No, no, no! Pensaba en voz alta, no te lo decía a ti.

¡Eh, que les den! Eso, que les den.

Ya está. Te explotan muchísimo.

Tampoco me explotan tanto.

Me están una responsabilidad muy importante. Clientes grandes.

Confían en mí. Porque te lo mereces.

Sí. Sí, sí. Creo que sí.

Dedicación 100 %, toda mi energía puesta ahí.

24/7. ¿24 qué?

24/7: 24 horas, 7 días a la semana. Así es mi curro.

¿A qué hora empieza esto?

Carlos.

Tú no estás aquí conmigo.

¿Cómo que no? No.

¡Sí!

No puedo dejar las cosas a medias.

Pensé que podía, pero... Pues nada, vete.

¿Qué dices? Haz lo que tengas que hacer.

No es la primera vez que me dejas tirada.

No me voy a ningún sitio.

No me voy.

Mira, me voy una hora.

Cierro lo que tengo en la cabeza y cenamos en el Retiro.

¿No te parece bien? No. No hace falta.

Déjame compensarte. Cenamos juntos.

Eh... Sigues siendo lo más importante.

Lo único. Eres lo único, eres mi amor.

Un amor incapaz de sentarte en esta butaca.

Es una hora. Cenamos juntos, te lo juro.

Nos vemos allí. Y me cuentas la película.

Creo que al final, la chica le deja.

Disfruta de la película.

Tú eres tonto. Ya lo sé, ¿está Andrés?

En su despacho. ¿Ha vuelto a preguntar por mí?

Un par de veces. Últimamente se le olvidan las cosas.

Dile que ahora le llevo un par de propuestas.

Le dejo esto aquí.

¡Carlos! ¿Qué?

Te está esperando.

Ya lo sé. Paso por el baño y voy.

Eso, pasa por el baño.

Todo se arregla en el baño.

Hola. Hola.

Quiero decirte una cosa. Yo también.

¿Ah, sí?

Empieza tú.

Lo he estado pensado y tienes razón.

A veces me dejo llevar por mi sentido práctico

y puedo parecer poco sensible.

Pero entiendo que sería muy feo para tu familia

que nos casáramos sin decirles nada.

Vaya. Menos mal.

Así que lo mejor es que no nos casemos.

Ni ahora ni nunca.

Es lo pactado.

Si toca pagar más impuestos...

mala suerte.

¿Así, y ya está? Ya está.

Y si te digo que me has hecho pensar en serio en nuestra relación,

y que creo que eres la mujer de mi vida.

Ah, muchas gracias.

Quiero decir...

que creo que tú y yo...

deberíamos casarnos.

De verdad.

Me da igual si por el rito judío, o por el cristiano.

Lo que tú quieras. ¿Hum?

Vamos a ver.

Déborah,

¿quiere usted casarte conmigo?

¡No!

¿Cómo que no? No.

¡Pero si ha sido idea tuya!

Si yo me casara, sería por razones prácticas.

Eso a ti eso te choca porque no es romántico.

No quiero estropear las cosas casándonos por amor.

No te entiendo.

Yo ya me casé.

Con boda, con rabino, con banquete... Duró tres meses.

¿Y por qué no me lo habías dicho?

Porque no tiene ninguna importancia, era una cría.

Es un asunto olvidado. ¿No tiene importancia?

¿Me tomas el pelo?

Me rechazas. ¡No te rechazo!

No me rechazas, me dices que no por amor.

Tiene una lógica aplastante.

Claro que la tiene. ¿A dónde vas?

A tomarme unas cervezas al bar. Vamos juntos.

No vienes conmigo. ¿Pero por qué te enfadas?

Porque haces y deshaces a tu antojo.

El tío soy yo. A mí también me gusta decidir.

¿"What"? El hombre soy yo.

Si me quiero casar por amor, me caso.

¿Y a eso le llamas ser un hombre? ¡Eso es ser un crío!

¡"Asshole"!

Carlos, hijo...

Hola. Tengo que hablar contigo.

¿Qué pasa? Es importante.

Tengo prisa. Escúchame, escúchame.

Esta tarde tu madre y yo hemos entrado en tu casa a por pañales

Eso no es lo importante.

Lo importante es lo que nos hemos encontrado.

Nos hemos encontrado con esto.

Ese tío te está metiendo droga en casa.

¿Guillermo? Sí, joder.

¡No me jodas! Debes mandarle a tomar por culo.

Está bien, hablo con él. Tienes que echarle.

Imagínate que Olivia se lo hubiera llevado a la boca.

No exageres. ¿Se lo dirás a Karina?

Yo me encargo. No se lo digas.

Que la vas a hacer daño. Yo me encargo.

¿Qué vas a hacer con eso? Tíralo al váter.

Sí, sí. Buenas noches.

Karina...

¿Estás enfadada? He ido a ese sitio y no estabas.

¿Y qué querías? ¿Que fuera sola?

(RESOPLA)

(SUSPIRA)

Te echo de menos, Carlos.

No digas eso, estoy aquí.

Si estás aquí, ¿por qué te echo de menos?

(VOZ OFF CARLOS ADULTO) "Nietzsche escribió:

Deberíamos considerar perdidos los días

en que no hemos bailado al menos una vez.

Yo debería considerar perdidos los días en los que no supe ver

la mirada triste de Karina, sus ojos demandando amor,

y yo respondiendo con mentiras".

¿Papá? -Qué madrugadora...

-¿Qué haces, te vas?

Ya va siendo hora de que os deje en paz.

¿Es por lo que pasó la otra noche con Antonio?

-No, no, qué va.

No tiene nada que ver.

Ya sabes que... no me gusta estarme quieto.

-Ya. ¿Y te ibas sin avisar?

-Llegué sin avisar también. Buenos días.

Buenos días. Ya veo que...

Le estaba diciendo a mi hija que...

que soy culo de mal asiento. Vaya.

Me han propuesto compartir un negocio en Málaga.

-Un negocio. -Un picadero. De caballos.

Para hacer rutas turísticas. Me encantan los caballos.

-Tómate un café por lo menos. -No hace falta.

No te preocupes, es que tengo que irme...

Oye, tú.

Chaval, la estás cagando, tío.

La estás cagando mucho. ¿Eh?

Sé de lo que hablo, yo también la cagué.

Y no veas cómo.

Pero Karina no es como su madre.

Son otros tiempos. Ella tiene estudios, puede defenderse sola.

No sé de qué hablas. Yo sé que he sido un mal padre.

He sido un padre de mierda,

pero no voy a tolerar que por la farlopa la hagas sufrir.

No sé de qué me hablas. Los sabes perfectamente.

¿Qué buscabas el otro día?

¿Crees que yo nací ayer?

Eso no era mío. Eso era tuyo.

Y no te engañes. A mí no me vas a engañar.

En mi mundo es algo normal.

¿Normal? Hasta que te quedes sin nariz por donde meterte.

No tengo por qué oír lecciones de alguien como tú.

Te salvé el culo ayer con tu padre, por si no lo sabías.

Así que, aunque no vaya a estar,

voy a estar, ¿me explico?

Gracias, hija.

Tengo prisa porque el tren sale a menos cuarto.

-¿Quieres que Carlos te acompañe a la estación?

-No, no, que descanse, que trabaja mucho.

-Vale.

Lo único bueno que he hecho en la vida.

Toma. Esto es para la niña. -¿Qué es esto?

-Le he abierto una cartilla en la Caja Postal.

-250.000 pesetas. Es un dineral.

-Eso no es nada. No te preocupes.

-Toma, mira.

Llévate esto. -¡Ah! Qué bonito. Muchas gracias.

Me voy a poner los zapatos y te acompaño hasta el portal.

-Venga.

Bueno, pues nos vamos.

¡Ah! ¡Adiós!

(SUSPIRA)

¡Taxi!

Se va.

¿Quién? El padre de Karina.

Parece que se va del barrio.

A mí ese hombre maldita la gracia que me hace.

Pero me da lástima.

A su edad comenzar de nuevo,

eso debe de ser muy difícil.

Nada es fácil en esta vida. Usted lo sabe mejor que nadie.

¿Le vas a regalar un bonito día a mi hija?

Claro.

Sin hacer el mandarín.

¿El qué? El "mandarín", mandando siempre.

No se preocupe. Hoy me lleva ella.

Eres un buen hombre, Antonio.

Me alegro de que te eligiera.

Muchas gracias.

¡Hombre!

Papá... ¿Qué?

¿Puede venir Bruno a cenar con nosotros?

¿Bruno? ¿Qué pinta Bruno en nuestro aniversario?

También es parte de la familia, ¿no?

¿Por qué no va a venir él? ¿Qué dice tu madre?

Que lo que digas tú.

Ah. Eres muy joven para tener novio.

No somos novios. ¿Entonces qué sois, socios?

Amigos del alma.

Es mucho más importante que ser novios.

¿Y los amigos del alma se morrean?

Siempre con lo mismo.

Yo no estoy siempre con lo mismo.

¿Puede venir o no?

¿Para qué preguntas si haces lo que te da la gana siempre?

Vale.

¿Que si puede venir su amigo del alma, Bruno, el novio, a la cena?

Ah... Cada día empiezan antes.

Eso mismo digo yo, que no tiene edad.

("Abrázame", de Bertín Osborne)

# Hoy hemos vuelto # a encontrarnos aquí.

# Mil sensaciones reviven en mí.

# Sé que tú sientes lo mismo que yo.

# No hay que dejar # que se muera nuestro amor.

# Abrázame amor,

# abrázame. #

La verdad es que tenemos unos hijos cojonudos.

Ese crucero les ha costado un dineral.

Fíjate lo que te digo.

Nos han dado muchos problemas, pero son buenos hijos.

Desde luego que lo son.

Mira, ahí están enfadados.

Y tristes. Y han venido solos.

Pero no es por ellos.

Querían que celebráramos el aniversario nosotros,

padres e hijos, sin parejas.

Y que viniéramos a bailar aquí adonde vienen don Pimpín y Futbolín

a aprender. Esa excusa no me la trago.

Han pasado muchas cosas.

Como nosotros, que hemos pasado muchas cosas.

Siempre por mi culpa, pero ¿hemos pasado cosas o no?

Claro que hemos pasado.

¿Tú te imaginas a tus hijos cumpliendo 40 años de casados?

No. Pues yo tampoco.

Eso es más por ellos.

Ahora la vida va muy deprisa.

Y hacen falta por lo menos tres matrimonios

para toda una vida.

¡Tres! ¡O cuatro!

¿Tú me imaginas casada con otro hombre?

¿Quieres que me siente mal el tiramisú?

¿Con otro, con quién? Con el padre de Karina por ejemplo.

Antonio, otra vez, de verdad... Ya está bien.

¿Me ves yendo a la cárcel una vez a la semana?

¿A ti? No. No.

Si yo me fuera con otro,

sería con uno como Gregory Peck por ejemplo.

¡Gregory Peck! Gregory Peck es un triste.

¿Te acuerdas de él en "Matar a un ruiseñor"?

Qué celoso eres. Sí.

¿Sabes con quién te imagino yo? ¿Con quién?

Con Severiano Ballesteros.

¿Con Severiano Ballesteros todo el día jugando al tenis?

Que no es del tenis, es del golf. (RÍE)

¿Qué coño hacemos aquí? Eso digo yo.

No es para tanto.

Hay mucha señora mayor que no para de mirarte, Toni.

Igual esta noche... Qué graciosito estás tú.

Qué cabrón.

Me voy al baño.

¿Otra vez? Sí, otra vez.

¿A qué? A mear, ¿quieres verlo?

Ve. No, no voy a ir.

Ve con él. Inés, que no.

¡Joder! No tiene dos años.

No puedes ir tras él todo el rato.

¿Qué vas a hacer? Ir con él.

¿La vamos a tener? ¿No ves que va a meterse?

¡No vas a entrar dentro...! Inés, espérate un momento.

Entra tú.

¿Qué? ¿Qué?

¿Qué pasa? Que te estás jodiendo la vida.

¡Ahora mismo la vida me la estás jodiendo tú!

¡Eh, eh, eh! ¿Qué, qué?

Eres un sermón continuo. Todo el día dando lecciones.

Solo te decimos que estamos aquí, que somos tus hermanos...

Ocúpate de tu vida. Que demasiado tienes.

Se te está poniendo una cara de amargada

que no sé ni cómo Marcos te aguanta. Vete a la mierda.

¡Olvídame! Olvídame tú.

¡Carlos!

(Música pop)

("Billy boy", de Tino Casal)

# ¡Billy Boy!

# Billy Boy, azul noche tu pelo.

# Billy Boy, vestido todo en cuero.

# Billy Boy, buscando provocación.

# Billy Boy, pirata de la noche.

# Billy Boy, buscando un nuevo coche.

# Billy Boy, es tu mayor afición.

# Vives en un mundo # del que no puedes salir.

# Haces todo por sobrevivir.

# Solo, siempre solo, # entre tanta confusión.

# Y constantemente # juegas con la gente.

# Te vas con el viento, Billy Boy. #

¿Por qué no le dices a tu hermano que no beba más ya?

¿No lo ves?

# Billy Boy, es todo provocación.

# Billy Boy, # violento en tus placeres.

# Billy Boy, la poli te detiene.

# Billy Boy, es solo provocación. #

Está echando a todo el mundo de la pista.

# Loco, loco, loco # entre tanta confusión.

# Y constantemente # te ríes de la gente.

# Águila en el viento, Billy Boy.

# ¡Billy Boy!

# Billy Boy, es todo provocación.

# Billy Boy, colgado del espejo.

# Billy Boy, estudias movimientos.

# Billy Boy, es tu mayor obsesión.

# Desapareciste en un rojo limousine,

# nadie supo nunca más de ti.

# Vuelves con el tiempo # sin ninguna pretensión.

# Pasas del invento,

# siempre en movimiento.

# Águila en el viento, Billy Boy.

# Billy Boy, Billy Boy.

# Billy Boy, Billy Boy. #

# Billy Boy, Billy Boy. #

Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 344: "Cuarenta años de baile"

25 oct 2018

El robo en el banco de San Genaro pone en alerta a Antonio, que está convencido de que el ladrón es el padre de Karina. Mercedes intenta quitarle la idea de la cabeza, pero Antonio no se fía de su consuegro.
Mientras, Inés, Carlos y Toni han organizado una cena porque quieren dar una sorpresa a sus padres por su aniversario. Carlos llega bastante alterado a la reunión, lo que pone en alerta a su hermana. Inés está muy preocupada por su hermano, y también por Marcos, al que ve frustrado por los efectos secundarios de la medicación que toma.

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