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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 343: "La antena colectiva" - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame

# cómo te ha ido

# en tu viajar

# por ese mundo de amor.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

(Claxon)

¡Pare! ¡Por favor! ¡Pare!

¡Socorro! -¿Qué le ocurre, señora?

-Por favor, ayúdeme.

¡Me quiere matar!

-¿Quiere que vayamos a una comisaría?

-¡Por favor, vámonos!

-¡Amparo! ¡Amparo! ¡Amparo, vuelve aquí!

¿Pero dónde coño vas?

¡Amparo, vuelve aquí ahora mismo!

¿Pero adónde vas a ir, adónde vas a ir?

(Timbre puerta)

Hola. -Hola.

¿Está Fernanda? -Venimos al mercadillo.

¿Fernanda es la profesora de yoga?

Sí. Es que llevo poco tiempo aquí.

Todavía no conozco... -Bueno, no te preocupes.

-El mercadillo...

Todavía hay poca gente.

Estaba anunciado para las ocho.

Es que nos tenemos que ir pronto y hemos venido antes.

Bien, pues pasad.

¡Fernanda!

-¡Hola! Fernanda...

-¡Qué bien que hayáis podido venir! -Hola.

Hemos traído cosas: ropa... Aquí unos platos...

-Y yo he hecho una tarta de manzana. -Estupendo.

Les vendrá de maravilla. ¿Lo llevas para exponer?

Os presento a mi pareja, María Luisa.

Ella lleva todo esto. Trabaja en el Instituto de la Mujer.

-Hola. -Hola.

Hola. -Encantada.

¿Aquí también viven mujeres?

Sí, es una casa refugio para mujeres que no tienen dónde vivir

mientras intentan rehacer sus vidas. Ya.

-Bueno, pero pasad, pasad.

¿Cuántas mujeres viven aquí?

Ocho y sus hijos.

-Sí, cuatro niños. No hay espacio para más.

Han pedido una subvención al ayuntamiento,

pero todavía no se la han concedido.

Cuando María Luisa montó todo esto

no se imaginaba que iba a ser tan difícil.

¿Cómo podemos ayudar nosotras?

Lo más difícil es conseguir que se valgan por sí mismas,

porque la mayoría no han trabajado nunca fuera de casa.

-Amas de casa, claro.

-Sí, por eso les ha costado tanto dar el paso.

-Y a los cabrones de sus maridos ¿los han denunciado?

(Platos rotos)

-Ah... ah... lo siento.

Lo siento mucho. Lo siento, de verdad.

Se me han escurrido. -Amparo, no pasa nada.

-Ha sido sin querer.

-Claro que ha sido sin querer.

-Los platos tan bonitos que habían traído ustedes...

Unos platos preciosos...

(TV) "Me parece que su marido tenía una idea de lo que era la pareja

que terminó destrozándolo, creo.

Para él,

usted era algo así como un florero, ¿no?

-Yo era una adquisición más".

Venga, hombre. (RÍE) "Igual que un coche bonito,

o el que tiene un piso mejor. Es un aspecto social".

(Puerta)

¿Hola?

Vaya horitas, Merche, me he tenido que hacer la cena.

Lo siento, es que lo del mercadillo ha durado más de la cuenta.

¿Y mi madre?

Tu madre no está. ¿Y la niña?

La niña tampoco, debe de estar con el "boyfriend".

No le llames así, se llama Bruno.

¿Y cómo quieres que le llame?

Le puedo llamar "el acoplao", que es lo que es.

¿Qué te has hecho?

Una tortilla de patata.

Mira qué bien.

¿Y esto? ¿Qué?

Has fumado muchísimo. Sí. ¡No te lo lleves!

¡Madre mía!

Pero...

Por Dios...

¿Tú has visto cómo has dejado la cocina?

¿De verdad necesitas todas las sartenes de la casa

y media vajilla para hacer una tortilla?

Es que he hecho una tortilla de seis huevos.

¿Pero tú has visto?

Siempre me dices ,que no te ayudo en nada

y cuando te ayudo

tampoco te gusta. No sé qué hacer. Me podías haber esperado.

Es muy tarde y tenía mucha hambre.

Haberte ido al bar.

Yo no me tengo que ir al bar.

Me tienes que llamar tú por teléfono.

Si vas a llegar tarde, me llamas y así sé qué hacer, coño.

Pues lo siento.

Por cierto, mañana voy con Cuco y todavía no he hecho la maleta.

No sé a qué estás esperando. A que me ayudes un poco.

¿Yo? Siempre me ayudas.

No, siempre no. Bueno, casi siempre.

¿Quieres que te haga la maleta yo? No quiero que me la hagas.

Pero ayúdame a colocar las camisas bien dobladitas y los calcetines.

Yo lo meto echo un gurruño y al vestirme parezco un pordiosero.

Bueno, pues nada...

¡Madre! Perdona, hija, se me ha hecho tarde.

Recuerdos de don Froilán.

¿Has cenado? No, no, no he cenado.

Dile que hay una tortilla de patata.

Que Antonio ha hecho una tortilla, de patata.

Desde luego, no es justo, joder.

Sois tres mujeres para un hombre.

Y yo soy un hombre para tres mujeres.

A ti te cubro y a las otras dos las atiendo.

¿Cómo que me cubres? Que te cubro, sí, bueno...

¿Como si fuera una vaca? Una vaca, pero mucho más guapa.

¡Oh, Dios mío!

¡Oh!

¿Qué ha pasado aquí, por Dios?

¿Han venido los bárbaros o qué? ¿Has visto, madre?

A Antonio le ha dado por hacer la cena, mira tú por dónde.

Un hombre en una cocina es peor que una almorrana.

Qué exagerada.

A partir de ahora solo voy a bajar la basura.

Eso es lo que haces, bajar la basura, nada más.

¡No me toques las narices, Merche, no me toques las narices!

Hala, a la mierda todo.

La comida a la mierda, la maleta...

A la mierda Antonio Alcántara.

Antonio, no te enfades. Hoy limpia la almorrana.

Iros al salón a ver la televisión, venga.

(SUSPIRA) Anda, ven.

Siéntate.

(Vajilla rota)

Vaya, hombre.

¿Sabes qué pasa, Merche? ¡Madre del amor hermoso!

Con esta mierda de balda para secar los platos...

Déjale. ...no me cabe todo.

Hay que ver, nosotras dos tan tranquilas viendo la televisión

y Antonio fregando los platos.

Una vez en la vida...

Una vez en toda la vida, madre. Hombre...

Toma, anda.

Qué seca.

Y salada.

Y dura como un leño.

(Música disco)

(Ovaciones)

(ORIOL) ¡Mira, para, para! Ahí, ahí. ¿La ves?

-Sí, una teta, ¿y qué pasa?

-Que se le ha salido.

-Bueno, ¿y qué?

-(ACENTO INGLÉS) No te hagas el santo, te gusta igual que a todos.

-A ver, si la chica está que cruje, pero...

-Ponlo otra vez. Venga.

-Otra vez no, que me voy a saber la canción de memoria.

-Por favor, una vez más. Por favor.

-Una vez más, ¿eh?

(Canción en la TV)

(Silencio)

¿Qué pasa?

-Estamos practicando inglés. -Sí, sí.

-"Hot girl, hot girl".

-"I'm satisfaction, baby".

-"Hot girl, I'm dynamite". -"Good".

-No cuela, Oriol, tienes que inventarte otra excusa.

-Es mi culpa, yo no conocía esta mujer y sentía curiosidad.

-¿Y por qué tenéis la pantalla congelada?

-Va, no te enfades. -No me enfado.

Solo pregunto.

-Lo ha visto todo el mundo de mi colegio.

-Ah, o sea que debes estar aprendiendo muchísimo en el colegio.

-Lo ha visto hasta el profesor de Religión.

-¿Y si fuera un tío al que se le sale un testículo?

-¡Oh! ¡Es feo! -No me jodas...

-No es lo mismo, mamá. -¿Por qué?

-Porque un huevo es un asco.

(RÍEN)

-Ya, y una teta ¿qué?

Os da risa.

-Una teta es una teta.

-Bueno, ya está, fuera.

-Venga, Oriol, a la cama.

-Joé, mamá. -No joé ni nada.

¿Te has lavado los dientes? -No.

-Venga, andando.

-Toma.

-Y vosotros, ya os vale, ¿eh?

Me gustaría que mi hijo creciera pensando

que una mujer es algo más que una teta.

Yo es que alucino.

-Estábamos bromeando, Inés.

-Ya, ya, ya, ya veo, ya.

-A Oriol le encanta sentirse un hombre.

-Está empezando a experimentar esa sensación.

-¿Y las croquetas de mi abuela?

-Creo que se las ha comido Mike.

-¡Joder!

Le dije que las quería para cuando llegase de rodaje.

-No pasa nada, te ayudo a cocinar algo para la cena.

-Ya.

Este lleva aquí casi un mes y no tiene pinta de que se vaya a ir.

-Dice que está buscando trabajo. -No lo creo.

-Al menos ayuda a Oriol con el inglés.

-Ya veo, con la italiana esa.

-El vídeo de la italiana lo ha traído Oriol del cole.

-Ya, pero... ¿tú por qué le defiendes tanto?

-No le defiendo de nada.

-Parece que seáis íntimos amigos.

-Es un tío simpático, estamos yendo a correr,

vemos el fútbol...

Está lavando los platos, pasa la fregona...

Creo que le da un poco de... alegría a la casa.

-Alegría a la casa. Vaya.

Igual te estás enamorando de él.

-Hombre, no sé, yo creo que no. -Ya.

Es un invasivo como la copa de un pino.

-Pues está aquí por ti. -Sí, y me arrepiento.

-Pues vas tú y le dices que se acabó lo que se daba.

Yo no pienso decirle nada. -Ya.

(Llaman a la puerta)

-Hola.

¡Oh! Las croquetas yo las puse en el horno antes

para que cuando tú llegues estén calientes.

He pensado que...

como yo no pago alquiler

quizá mañana podría empapelar el salón.

-Con un color más alegre, ¿sí? -Claro.

Ah... Cojo "un" manzana.

-"Un" manzana.

(TV) "Es una mujer sincera, sencilla,

y yo creo que puede demostrar que es más

que la Cicciolina italiana.

Gente que no se escandalice, ¡tenemos el escándalo aquí!

Miccelina González os va a mostrar..."

-¡Buah! -"...sus encantos a todo el país".

-Pues hasta aquí.

-Ya me diréis que os parece,

se supone que lo van a empezar a emitir este mes.

A mí me parece la hostia. Es divertidísimo.

-Personalidad tiene. -Es moderno.

A mí Javier me carga un poco.

Qué dices, es brillante, macho.

-El caso es que Pilar está acojonada.

Piensa que la van a poner a caldo. Está hecho para eso.

-El objetivo es epatar, ¿no? -Eso lo consigue, ¿eh?

-Pues me ha pedido mi opinión, así que ya me dirás qué le digo.

Que adelante, que España está preparada para esto y más.

(ASIENTE)

Tenéis más sándwiches en la cocina. Voy a mear.

-Sí, voy.

-Yo ahí cuando se pone los dientes...

(Hablan de fondo)

Oye, ¿y a ti qué te ha parecido?

-Ha habido un par de giros que no he entendido del todo

por eso de ser inglesa, supongo.

-Con el tiempo que llevas aquí, prácticamente eres medio española.

-Creo que nunca seré medio española.

Pero sí, me ha gustado.

Es muy simpático, me recuerda al humor de los Monty Python.

-Monty Python, eso estaría genial.

-¿Quieres una cerveza?

-Sí, espera, que ya te ayudo yo.

-¿Qué haces?

-Nada.

He cogido unas cervezas.

-Llamamos a Toni y lo vuelves a repetir a ver qué le parece.

-¿A repetir qué? ¿Yo qué he hecho?

-Has pasado tu pene por mi culo.

-¿Qué estás diciendo? Yo no he hecho eso.

-Sí, sí lo has hecho.

-¿Qué te crees que yo estoy loco? ¿Qué te crees...?

Oye, chicos, ya es más de la una, ¿no?

Yo creo que Deborah está cansada, ¿tomamos la última abajo?

-Venga.

¿No te animas a tomar algo con nosotros?

-No, gracias. -Venga, mujer, la noche es joven.

-No, de verdad. -Bueno...

-Pasadlo bien.

Cariño, igual me tomo una, igual me tomo dos.

No te enfades que mañana recojo yo.

Te quiero.

(RIENDO) ¡Venga! ¿Qué hacéis ahí parados?

(Se cierra la puerta)

Tías, tías, tías.

Dinero, dinero, dinero.

-Poder, poder, poder.

-Que mi madre me diga lo orgullosísima que está de mí.

Que mi padre se dé cuenta de que no le necesito.

Y un buen palmo entre las piernas. -¡Venga!

-Los tíos estáis obsesionados con eso.

-Y las tías no, ¡venga! -Las tías no.

Venga, joder, no puede ser tan difícil.

Se trata de vender un coche.

Es que los coches los asociamos con hombres.

¿Las mujeres no conducimos?

Hombre, el tema de las mujeres al volante lo dejaría...

-¡Oye, tú! -...aparte.

¡Esto es agresión!

-Las mujeres solo podemos estar al lado de un hombre,

cuidando a los hijos o fregando.

¡Eh! No desbarres.

Cindy Crawford no sale fregando en los anuncios.

No eres más tonto porque no te entrenas.

¿Soy tonto? ¿Habéis visto

el último anuncio del año?

Muy bien.

Es un coche haciendo todo tipo de virguerías.

¿Y quién conduce?

Una mujer,

rubia, europea.

¿Y quién sale del coche al final? Otra mujer.

Morena, con su hijo, como del Nepal.

Y el hijo termina haciendo así.

Ya.

¿Propones copiar otro anuncio? Muy buena idea.

(JOSÉ CARRASPEA)

Propongo...

esto.

Propongo que seamos originales, que seamos modernos.

Estamos en 1988, tíos.

Madonna, Lady Di,

Teresa de Calcuta, Cyndi Lauper, Alaska...

-Todo esto está muy bien y son mujeres muy importantes,

pero es la 01:30.

No sé si meternos en otro concepto, dar un cambio radical a todo...

Andrés llega mañana al mediodía. Querrá ver algo.

Yo estoy hecho polvo.

Yo tengo un poco de farlopa.

-¡Ajá!

No, yo paso.

Va, una puntita, Charly. Que no, no.

Yo no necesito eso.

Yo tampoco, que no soy una adicta.

No me tomes por lo que no soy. No te tomo por nada.

Por mí haced lo que queráis.

Yo me voy a tomar un poco que, si no, no aguanto.

-Pues que sean dos.

¿Y una puntita cuánto es?

(RÍE)

Pues una puntita.

A ver...

¿Cuántos jerséis me estás poniendo? Dos.

Con el que llevo son tres, voy a pasar solo un fin de semana.

Ese es muy fino, a ver si vas a pasar frío.

No, este es el de "cashmere".

De "cashmere"...

¿No vas a meter dos calzoncillos y dos calcetines?

Estamos en una caravana, no me voy a poder ni duchar.

Por si te caes al agua.

Si me caigo al agua necesitaré una muda, no dos.

Hazte tú la maleta, anda.

¿Qué te pasa, estás enfadada?

No estoy enfadada. Sí, estás enfadada.

Anoche no dormiste en toda la noche, diste más vueltas que un tiovivo.

Me quedé muy revuelta con el tema de las mujeres.

(Se abre la puerta)

Joder con las mujeres.

Se llama antes de entrar, hija.

Mamá, que no se te olvide coserme el dobladillo.

No sé si voy a poder que tengo muchas cosas que hacer.

Lo quería para esta noche.

¿Qué es lo que pasa esta noche?

Michael celebra su cumpleaños.

Ah, será "Maikel".

No, Michael.

Es el mejor amigo de Bruno y quiere que vaya.

Pues a las 11 te quiero en casa.

Qué más te da si tú no vas a estar.

Te he dicho que en casa a las 11. Vale.

No seas torva.

Por cierto, Bruno viene a comer.

Y te tenemos preparada una sorpresa. ¿Ah, sí?

Sí. Una sorpresa...

(MURMURA)

Merche...

¿No estará embarazada, no? ¡No seas tonto, hombre!

(TV con interferencias)

Hala, me voy.

¿Adónde?

Joder, Herminia, cuando escucha cuando quiere.

Me voy a pescar con Santos.

¿Tú a pescar? ¿Desde cuándo? Pues desde hoy.

Y vamos a vivir en una caravana, como los franceses.

¿Y quién va a hacer la comida?

Supongo que Santos.

No es muy difícil: pez que se pesque, ¡pum!, y a la cuchara.

La televisión está muy tonta, hijo.

¿Cómo que está tonta? Qué raro.

No se ve bien. Estuvo el antenista el otro día

y nos costó 10.000 pesetas a la comunidad.

Nada.

Está un poquito rara, sí.

Cuando vuelva llamamos al antenista.

Pues nada... Hay que animarla a hacer ejercicio.

Está muy... O que juegue a la brisca o algo.

Se pasa todo el día viendo la televisión, no puede ser bueno.

Ya lo sé, qué le voy a hacer.

Se ha quedado sin amigas.

Y don Froilán, que está mal... Ya.

¡Antonio! ¡Antonio!

Chist. Vete, anda.

Bueno, te llamo. Eso, tú llámame.

Si no pescáis, haz una tortilla de las tuyas.

Pero luego recoge.

¿Qué pasa, madre? No se ve la televisión, ¡concho!

A ver, déjame ver.

Tú no sabes. Anda, llama a Antonio.

Trae.

Antonio ya no está.

Yo lo arreglo.

Por Dios, que quiero ver la televisión.

Esta noche ponen lo de Lina Morgan y no me lo quiero perder.

(Puerta)

Joder...

Tengo una resaca que me muero.

Ayer acabamos a las cincuenta mil.

Ese Chema...,

tu jefe... (RIENDO) Ese sí que acabó mal.

Estaba... Me pasó su pene por el culo.

¿Cómo ?

Fui a sacar una cerveza de la nevera,

se acercó y se restregó conmigo.

Sería sin querer, sería un accidente.

Sé perfectamente cuándo es sin querer y cuándo es queriendo.

¿Me lo estás diciendo en serio? Ajá.

¿Y no le dijiste nada?

No le dije mucho porque es tu jefe y no quiero perjudicarte.

Me parece una falta de respeto hacia ti y hacia mí.

Sobre todo hacia ti.

No me puedo creer que sea tan cerdo.

Voy ahora mismo allí y le voy a romper la cabeza.

Toni. ¿Qué?

Cálmate, es tu jefe. Ya, es mi jefe. Y tú eres mi novia.

No se puede ir así por la vida. A Sara la tiene frita.

Quizá es mejor que esperes al lunes.

¡Qué voy a esperar! Esto es mejor en caliente.

Se le van a quitar las ganas de tocar a la mujer del prójimo.

¿No era un paquete de tabaco, no?

Sé perfectamente lo que es un pene, cariño.

Tenía vida propia.

Le voy a romper la cabeza.

(Portazo)

Oriol...

Tú y yo tenemos que hablar.

Una mujer es algo mucho más que un cuerpo.

-Eso ya lo sé, mamá.

-Pues eso, ¿qué te parecería si yo pusiese

a un tío en bolas en mi cuarto?

-Yo estoy en una etapa y tú estás en otra, mamá.

-Ah, muy bien.

Igual ha llegado el momento para que hablemos de sexo.

-Eh... no hace falta, ya le he hecho unas preguntas a Mike.

-¿Has hablado de sexo con Mike?

-Mike y tú fuisteis novios, ¿verdad? -Sí, bueno, pero...

de eso hace muchísimo tiempo, no me acuerdo.

-Dice que la mayor estupidez de su vida fue perderte.

(Se abre la puerta)

-Ah... -(MARCOS RÍE)

Joder, qué paliza nos hemos pegado, ¿eh?

-Estoy muy mayor para esto.

-Tira primero a la ducha. -No, por favor.

-Quiero estirar un poco antes.

-¿Seguro? -Seguro.

-Mike... -Cariño, he comprado un poco...

-Sí. -¡Mike!

-¿Qué?

-¿Le has hablado a mi hijo de nosotros?

-Sí, él me pregunta.

-Me gustaría ser yo la que le cuenta las cosas.

(ENTRECORTADO) Inés, te estás volviendo...

muy... un poco... -Un poco ¿qué?

-Un poco tensa. -Ah, me estoy volviendo tensa.

-Sí, antes estabas más relajada.

No te tomabas todo tan en serio.

-No puedes apalancarte en esta casa, ¿lo sabes, verdad?

-¿Por qué dices esto?

-Me está dando la sensación de que te estás instalando.

-Inés, yo tengo muchos defectos, pero...

no soy un caradura.

-¿Por qué haces esto ahora? -¿Por qué hago qué?

-Desnudarte.

-Porque me voy a duchar. -Estoy yo delante.

-¿Y? Tú me has visto desnudo mil veces.

-¿Qué me estás, provocando?

-Yo no te provoco. Tú ya tienes un novio.

Muy guapo. Muy joven.

-Madre mía...

Tiene que irse.

Sí, ya me lo dijiste ayer.

-Os está conquistando a ti y a Oriol. -Por favor...

-Que sí, que es un seductor.

-¿Qué te pasa, estás colorada? -¿Eh?

Pues porque me da rabia.

-Pues me ha pedido unos cuantos días más.

-¿Cuántos? -No sé cuántos.

¿Por qué estás empeñada en que Mike se vaya?

Es buen tío. -Que no, que es un jeta.

Te estoy diciendo que es un jeta.

-No sé, a lo mejor...

-¿Qué?

-Nada, nada.

-Di lo que tengas que decir.

-Bueno, pues... que a lo mejor le ves como una tentación.

-¿Cómo puedes decir eso?

-Vives con un tío que es prácticamente impotente.

Ves a otro... -No me creo que digas eso.

-No digo nada que no sea verdad.

-¿Qué me estás, poniendo a prueba?

-¡No, no!

-Entonces crees que me quiero acostar con él, ¿no?

-No he dicho eso.

-Si crees eso, no tienes ni puta idea de quién soy.

(Ronquidos)

Mira a Carlos qué cansadito está.

Es que ha llegado muy tarde, ¿sabes?

Trabaja demasiado.

Pero lo hacer por nosotras porque nos quiere mucho.

¿A que sí?

Olivia, vamos a mandarle un besito desde aquí.

Así, mira.

¿Vamos a los columpios?

(Timbre puerta)

Vamos a la calle ahora. ¿A que sí?

Sí, sí, sí.

-Hola, cariño.

¿Qué tal, cómo está mi princesita? -Papá...

-Karina...,

sé que no tengo derecho a pedirte nada, pero...

¿podría quedarme un par de días?

-¿Aquí? -Sí.

Estoy en las últimas.

-Pasa.

-Gracias.

-Es que en la pensión no me fían ni un día más...

Quedarme provisional, ¿eh?

La semana que viene tengo un par de entrevistas de trabajo.

-Ya, pero es que no vivo sola, papá.

-Yo puedo hablar con Carlos.

-Ahora duerme, ha llegado muy tarde de trabajar.

-Quizá en su agencia necesitan a alguien como yo.

A hacer recados, puedo conducir...

-Vale que soy tu hija y te tengo que ayudar,

pero te presentas de repente así, sin avisar...

-Comprende que para alguien como yo

a estas alturas no es fácil encontrar trabajo.

-Ya. Supongo que no.

-¿Entonces me aceptas?

(Timbre puerta)

Karina... Hola.

Hoy sí está despierta. No quiero molestar.

No, pasa, pasa.

-Hola. Hola. Guillermo,

¿cómo estás?

Bueno, no tan bien como tú, pero...

¿Os va la televisión?

Qué bonito es esto, Cuco, no lo conocía.

Sí que es bonito, ¿eh?

Buah, anda que no he pasado yo por aquí.

Madre mía.

Mi ex y yo veníamos todos los fines de semana con los chicos.

Éramos muy felices.

En esa caravana donde vas a dormir tú hoy.

Que sí, hombre, que voy a dormir en la caravana.

Tú tendrías que venir con Clara en vez de conmigo.

Ya empezamos.

Ay...

No quiero complicarme la vida, Antonio.

Tarde o temprano vas a tener que estar con alguien.

¿Por qué?

Se puede vivir perfectamente sin una mujer.

Que no, hombre, que no. Bueno, pues no.

Para gente como nosotros vivir sin una mujer

es como un folitraque pegado a un palo.

O sea, una mierda.

Pues yo estoy bien.

Sí, no hay nada más que verte, cojonudo.

Estás más triste que un torero al otro lado del telón de acero,

como dice el cantante ese que escucha mi hija la pequeña.

Vamos a ver, ¿al final qué, eh?

Son ocho minutos de placer.

Pero luego son ocho años de mierda reconstruyendo tu vida.

Coño, pero son ocho minutos de placer.

¿Te parece poco?

Luego no tienes que esperar ocho años,

esto hay que hacerlo una vez a la semana o cada dos.

¡Qué ocho años!

Mira, macho, llámalo miedo.

Ya me he acostumbrado a ver la vida desde abajo.

Desde abajo no se ve nada, hazme caso.

Ya.

Pero las caídas son menos dolorosas.

Nos ha jodido, y si no te levantas de la cama, no te caes nunca.

Y si no sales de casa, no te gastas una peseta, ¿o no?

Ahí te voy a dar la razón.

Pues eso, hombre.

Aquí es.

Bueno, es esa.

Ah. ¿Seguro que vas a saber hacer esto?

Yo sé hacer un poco de toco.

Mejor, así encontrarás trabajo pronto.

Lo que pasa es que lo de la cárcel echa para atrás a la gente.

Ya me imagino.

¿Pero tú qué buscas exactamente?

Bueno, cualquier cosa, albañil, conductor, camarero...

Justamente están construyendo una urbanización nueva

ahí, al pasar el puente. Podías preguntar.

Siempre hacen lo mismo: "Ya te llamaremos".

Y no te piden ni el teléfono. (SUSPIRA) Ya.

¿En ese bar de ahí no necesitarían a alguien?

¿En el bistró?

Pues mira, a Olga no le vendría nada mal.

Bueno... Yo la veo un poco torcida, ¿no?

Eso debió ser un golpe de viento, esta mañana soplaba de lo lindo.

¿Qué haces? Cuidado, por Dios.

Ten cuidado no te vayas a caer.

¡Cuidado! Tranquila.

Tranquila, que no creo que nadie me echara de menos.

No digas eso. Tu hija...

Mi hija.

No estoy tan seguro.

Sujétame bien las piernas para que no pierda el equilibrio.

Sí, sí. Ahí.

Coge fuerte ahí. Sí.

Ten cuidado, por Dios.

Es que mejor llamo al técnico.

No te preocupes.

Necesitaría algo para sujetarla aquí.

Voy a llamar a un colega y mañana la arreglamos bien

porque ahora mismo no puedo hacerlo.

Sí, mejor baja, que me estoy poniendo muy nerviosa.

A ver. ¡Ay, cuidado!

Cuidado. No pasa nada, tranquila.

Ahí... Cuidado.

Eso es, gracias, ¿eh?

Mejor vuelvo a llamar al antenista a ver si tengo suerte.

Bueno...

Mejor que llame el presidente de la comunidad, ¿no?

Es lo suyo.

Es que es Antonio el presidente de la comunidad.

¿Y no está? No.

Este fin de semana se ha ido de pesca.

Teniendo lo que tiene en casa, no me iría a pescar a otro sitio.

¿A qué viene eso?

¿Cómo?

Lo que has dicho. ¿A qué viene?

Mujer, era solo un cumplido.

Pues no me ha hecho ninguna gracia.

Pues perdóname.

Es que he estado mucho tiempo en la cárcel

y supongo que he perdido la costumbre de hablar con las mujeres.

¿Sabes?

Vale.

De todas formas, gracias.

No, no, gracias a ti por no salir corriendo.

Ya hemos llegado.

¿Qué te parece el sitio?

Muy bonito. ¿A que es idílico?

En San Genaro vivís como sardinas en lata.

Dímelo a mí, que me tuve que volver del barrio de Salamanca.

Mételo aquí.

Así es, hombre.

Mira, Antonio, te va a encantar.

Tienes dos playitas para ti.

Mira, tiene de todo.

Su nevera, su cocina, su fregadero...

Voy a abrir aquí.

Tecnología punta.

¡Ahí va!

Esto es una duchita.

Esto si lo sacas se hace una cama doble de matrimonio cojonuda.

¿Vamos a dormir tú y yo ahí?

Eso se avisa, Cuco. A lo mejor si lo sé no vengo.

Cabemos los dos de sobra. No me jodas, hombre.

Tú tranquilo, que yo dormiré aquí.

No te preocupes, que no te voy a violar.

Ya, ya, me imagino.

¿Qué? ¿Qué te parece?

El sitio muy bonito, pero esto está hecho una mierda.

Es solo polvo.

Lleva mucho tiempo cerrada. Está llena de mierda, coño.

Entran las ratas y vomitan. Tranquilo. Tranquilo.

Que yo paso la fregona.

Está todo inventado. Puedes tardar cuatro horas.

Un chorrito de lejía...

Vaya.

¿No tienes? No hay.

Claro. Hace falta una mujer, Cuco.

¡Eh! Cuando yo venía aquí lo hacía todo.

Cocinaba, fregaba... Ella se ponía a tomar el sol.

Ya se nota.

Aquí la única señal de que ha habido una mujer

son estas revistas que tienes aquí.

Cuco...

Ay, Dios mío.

¿Tú cuando te miras al espejo qué es lo que ves?

No me miro al espejo. Pues mal hecho.

Porque verías un solitario.

Cuco,

las mujeres son el espejo en el que tenemos que mirarnos.

Ya.

Nadie quiere ser mi espejo, Antonio.

Eso de momento.

Te voy a entrenar.

Como en el boxeo, te voy a entrenar.

Te voy a preparar para que nada más llegar a San Genaro

te presentes delante de Clara y le pidas una cita.

Me va a decir que no.

Si te entreno bien, no creo, hazme caso que la conozco.

Vamos a ver, ¿a qué hemos venido, a pescar o a qué?

No te asustes, vamos a pescar.

Primero quiero enseñarte a pescar bien, ¿entiendes?

Braulio, macho,

estuviste hace unos días y nos cobraste una pasta.

Y mira. -Sí.

Y ya le dije al presidente que esa antena había que cambiarla.

-Hiciste una chapuza. -Hice lo que tenía que hacer.

-Haz el favor de subir y ver lo que pasa.

-Ahora mismo no puedo, debo ir a Los altos a mirar unas casas.

-Yo tengo un bar...

y esta noche echan lo de Lina Morgan

y eso significa tener el local hasta los topes.

Pero sin tele, pues no, ¿entiendes? -¡Mamá! ¡Mamá!

Con cuidado. -Estoy bien. No pasa nada.

-Es que te vas a marear.

-Que no, estoy bien, no me trates como si estuviera enferma.

-Es que estás enferma. -¡Ya lo sé!

Pero me pongo más enferma si me tratas como una enferma.

¿Entiendes? Es que...

¿Lo veis? Es que se lo vuelvo a repetir,

que no... -¡Mamá!

-...me tiene que... -¡Mamá!

-Olga, ¿estás bien?

-Estoy bien.

-No, mamá, no estás bien. -Estoy bien, Abraham.

Voy a preparar las lentejas.

(ABRAHAM RESOPLA)

(TARTAMUDEANDO) Si yo no fuera como soy, ¿qué haría?

-Cariño, nadie es normal.

Cada uno es un mundo y apechugamos con lo que somos.

Buenas.

-Hola. -Hola, Mercedes.

Braulio, le he visto desde el balcón.

Es que la antena se ha movido con el viento.

Ahora tendré yo también la culpa del viento.

No digo eso. Digo si puede echarle un vistazo.

¿Hoy? Imposible. Ya le he dicho a esta gente

que no puedo. -Son cinco minutos.

-El lunes sin falta estoy aquí a primera hora.

-Ahora vamos a llamar a Lina Morgan y le vamos a decir

que el lunes ponga la función.

-¿Sabes lo que te digo? Que no es profesional esto.

-Tengo otras citas concertadas, eso funciona así.

-Pero hay una emergencia aquí.

Es que es la antena que da servicio a toda la plaza.

Hay mucha gente afectada. Es que no es solo el viento.

El otro día subí con su marido

y vimos que el cable estaba deteriorado y había que cambiarlo.

Por ahorrarse unas pelillas así andamos ahora.

-Cámbialo ahora.

-Habría que ir a una ferretería que está en Estrecho

donde venden ese tipo de material

y no tengo tiempo, no sé ya cómo decirlo,

si en chino para que me entiendan. ¿Qué hay que comprar? A ver.

Voy yo a la ferretería. ¿Usted?

Sí.

Toma. Gracias.

12 metros de cable coaxial. Cable coaxial.

Un conector. Y ya con eso nos apañaremos.

Pero ya se lo digo, la antena hay que ponerla nueva.

Que sí, ya le he oído. ¿Cuándo va a venir?

No sé decirle exactamente.

-¿Antes de "Falcon Crest"?

-No puedo prometer nada, ya veremos. ¡Ea!

Vale. Con Dios, señores.

Le espero.

Es un tontolaba, de verdad.

(Teléfono)

Un tontolaba...

Casandra, he estado pensando en la casa de acogida.

Yo también.

Hay que hacer algo por esas mujeres. Pues sí.

Y lo tenemos que hacer nosotras, si no ¿quién lo va a hacer?

Los hombres, desde luego que no. -¡Olga!

-Los hombres no.

-Es para ti, los del hospital.

-Sí, dígame.

Sí, soy yo.

Sí. ¿Cuándo?

¿El lunes?

Sí.

Sí, comprendo.

Gracias, muchas gracias.

(CARRASPEA)

Me operan el lunes.

A primera hora, tengo que ingresar a las 08:00.

-Te...

¿Te van a abrir la cabeza?

-Un poco, hijo.

Si todo sale bien, el bistró estará cerrado un mes.

-¿Y si todo sale mal?

Si todo sale mal, yo me voy al puente.

-¿Qué?

-Ayer estuve una 1 hora y 25 minutos mirando pasar los coches

por debajo del puente. Pasaron 12.327 coches.

-¿Y qué me quieres decir con eso?

¿Que vas a hacer una tontería?

-Voy a hacer lo que me dé la gana.

-¿Esa idea tan estúpida la has comentado con tu novia?

-¿Con Angie? No, no.

-¿Y no crees que tiene derecho a saber que está enamorada

de un hombre tan imbécil que a la primera de cambio

se quiere tirar de un puente?

Hola.

¿Quieres uno? No.

¿Chete y José no han venido?

Tienes una cita.

¿Pasa algo? Pasa.

Estaba viendo la propuesta.

Sí, estuvimos ayer hasta las 05:00 dale que te pego.

Esto es lo que hay. Ya.

"Un coche para hombres

pensado para mujeres". Así es.

¿Pensado para mujeres?

Es un coche grande, un todoterreno.

Un poco arriesgado. Lo sé, lo sé, Andrés.

Pero piénsalo.

¿Realmente quién necesita más espacio?

Ellas.

Son las que llevan a los niños al colegio,

las que cargan la compra del mercado...

Precisan máquinas resistentes a prueba de niños

que cumplan doble función: furgoneta y coche.

(ASIENTE) ¿La conclusión es?

El tamaño sí importa.

Joder... Lo sé, lo sé.

Es directo, es impactante, actúa en el subconsciente de todos,

hombres y mujeres.

Lo que pasa es que el cliente es un poco convencional...

Los clientes no tienen ideología, alma ni corazón.

Solo quieren una cosa: vender y no saben cómo.

Esa frase es tuya.

Tengo una comida con el cliente en el golf de Puerta de Hierro.

Pero a las 17.00 te lo traigo aquí para que le presentes la campaña.

¿Yo? Sí.

¿Presento yo la campaña? ¿Hoy?

Hoy.

No, no. Andrés, yo no sé vender.

Claro que sabes.

Desde que entraste en la agencia no has hecho otra cosa.

Vender tus ideas. No, pero no son mías.

Son de los tres, no es lo mismo.

Bah, tienes que empezar a desvirgarte

porque...

(CHISTA) Ven conmigo.

Tu nuevo despacho.

¿Qué?

No es gran cosa, pero te quedas aquí.

¿Y Chete y José? Chete y José siguen en la agencia.

Pero en el zulo.

Andrés...

¡Esto es...! ¡Esto es...!

Esto es solo el principio, chaval.

Tú sigue por el camino que llevas.

Dedícale tu vida a la agencia.

Sé valiente, lucha. Ten ambición.

Reúnes todas las condiciones.

Todas para llegar muy arriba.

Eres un creativo nato.

Y esto no se aprende.

¿Qué?

¿Lo... (ASPIRA) ...celebramos?

Buenas.

¿El último?

Aquí tienes. Son 200 pesetas.

¿Siguiente?

-Yo. -No, Chispa, las mujeres primero.

No, eso nada, yo hago la cola como todo el mundo.

Pase, mujer.

Igual tiene la compra a medio hacer. Y tienes más prisa que nadie.

Pues nada.

Gracias.

(CARRASPEA)

Mire, necesito cable (TITUBEANDO) coaxial...

Querrá decir coaxial.

Pues eso.

¿De RG6?

Es para una antena colectiva.

El RG6 es para antena de señal de televisión terrestre.

Con alma de cobre y malla de papel de aluminio.

También tenemos otro modelo de cable coaxial.

¿Me lo puede explicar de una manera más sencilla para que lo entienda?

¿Más sencilla? Sí, eso he dicho.

¿No sería mejor que viniera su marido?

Mi marido no puede venir porque soy viuda.

Ah, perdone.

Pero él tampoco entendía de antenas.

Ah...

Él era economista, como yo.

A él le encantaba leer, sobre todo a Milton Friedman.

¿Conoce usted a Milton Friedman?

¿Hum?

Ganó el Premio Nobel de Economía en 1976.

Le voy a poner mejor el RG6 estándar.

Muy bien.

¿Cuántos metros necesita? 20 metros.

Y un conector.

¿Macho o hembra?

Pues no sé.

Le pongo de los dos por si acaso.

Muy bien. ¿Algo más?

Nada más.

¿Qué le debo?

Pues...

...son 10 metros, a 71 pesetas el metro...

Son 20 metros.

Ah, 20 metros... ¿Y los conectores?

2 conectores a 50 pesetas... 1.520 pesetas.

Mire, le doy 2.000 y los 4 duros.

Tome usted.

Me devuelve 500.

500 pesetas.

Muy bien, muchas gracias.

Que pase usted un buen día.

Adiós.

¡Vamos ahí!

¡Guau! Muy bien tirado.

¡Sí, señor!

Cuanto más lejos, más posibilidades tienes.

¿De qué? (RÍE)

De que piquen.

Pero si no pican. ¿Cómo no van a picar?

Decías que había muchas carpas y no veo ninguna. No pican.

Y las hay. Y así de grandes.

Lo que pasa es que están muy resabiadas.

¿Y esto del cebo de patata cocida tú crees que es bueno?

Hombre, claro. Funciona.

Hay quien prefiere poner habas, pero yo no lo veo.

Ya.

¿Tú no tendrás miedo a tener un gatillazo?

Oh... ¿otra vez con eso?

Te lo digo porque yo muchas veces he tenido gatillazos.

Yo y todo el mundo.

Tú no te la juegas con Mercedes como yo me la juego con Clara.

Me la juego exactamente igual.

Ahí donde ves a Mercedes, en ese asunto, ¿eh?,

precisamente es muy exigente.

Las mujeres son el origen de todos los problemas.

Cleopatra, Dalila, Elena de Troya, Eva con la manzana...

Que no, que no, que no.

Yo tengo miedo a las mujeres.

No se lo he dicho nunca a nadie, pero es verdad.

¿Tú? Sí, señor.

Lo tengo. Empezando por mi madre.

Mira, yo también. A mi madre yo también.

Luego Merche.

Que ahí donde la ves, con esos ojos claros

y ese pelito y esa voz...

En el pueblo, la llamaban La seca.

Bueno, vale, tú ganas.

Yo le entro a Clara.

¿Pero qué? ¿Cómo lo hago?

¿Le invito a una copa?

No, no, eso era antes, Cuco.

Vamos a ver, llevas un montón de tiempo...

poniendo cebo de patata cocida porque antes funcionaba, ¿no?

Pues ahora ya ves que...

ni tirándola lejos ni nada, no funciona porque no funciona.

Ya.

Así que tienes que cambiar de cebo.

Tú tienes que sorprenderla.

Escúchame.

¿Por qué no escribes un libro de enseñanzas de Antonio Alcántara?

No hace falta que te limites a un tema en concreto,

como los controlas todos.

"La pesca según Antonio Alcántara".

"Las mujeres según Antonio Alcántara".

"El sexo según Antonio Alcántara".

"El inglés según Antonio Alcántara".

Que yo te quiero mucho, Antoñito, que has hecho muchas cosas por mí.

Ay, Dios mío. Pero eres un poco intensito.

Vamos a ver, Cuco, ¿y tú por qué no te vas a la mierda?

¿Y dejas de tocarme las narices? ¡Eh, eh! ¡Ha picado!

¿Seguro? ¡Hombre que sí ha picado!

Es pequeñita, no tira.

Mira. Es pequeña, pero bueno.

Ya ha picado una. Yo sabía que tenía que picar.

Sujétame la caña. Sí.

Cuco, ¿tú sabes bailar?

¡Toni! ¿Qué haces tú aquí?

Es sábado, ¿no?

Sí, pero quería hablar contigo.

(SUSPIRA) Pues... no sé, me pillas de milagro.

He quedado a comer con Pilar aquí, en Torrespaña.

Pero bueno,

los sindicatos están en pie de guerra contra ella.

Y esta vez van a saco.

¿Y sabes por qué?

Porque es una tía.

En fin, siéntate, hace un par de días que quería hablar contigo.

¿De qué quieres hablar conmigo?

¿En qué andas metido, Toni?

¿Cómo? Sí.

Tú y tu amigo Samuel, El tuerto.

La mafia, ¿no?

O sea, que es eso.

¿Tú le has pedido permiso a alguien de esta casa

para meterte en esa movida? No, ¿verdad?

Es un trabajo de investigación. No tengo que pedir permiso.

Es que resulta que esto es un ente público.

No podemos arriesgarnos a que nos relacionen con delincuentes.

Me parece de sentido común. No te preocupes por eso.

El tío al que investigábamos está en la cárcel.

El asunto está muerto y enterrado.

Bueno, yo te voy a creer, ¿eh?

Por nuestra amistad.

Así que espero que sea verdad.

Pero te lo advierto:

como vuelvas a las andadas te voy a poner en la puta calle.

Lo siento, en la puta calle.

No iré al Congreso a dar explicaciones por tu culpa.

Muy bien. Venga, vamos.

Espérate. No, vamos, que tengo prisa.

Ayer te pasaste un poco con Deborah, ¿no?

¿Qué? Con Deborah, con mi chica.

¿Quién, yo? Sí.

No sé si estabas muy borracho o... Para, para.

O sea, sí. Me bebí unos cuantos vinos, como todos.

Pero ¿de dónde sale esa barbaridad? Te frotaste con ella.

¿Que me froté? Sí.

¿Desde cuándo nos conocemos? A ti te gustan mucho las tías.

Sí, claro. Como a ti.

Solo quiero dejar las cosas claras.

¿De verdad piensas que le voy a meter mano a tu mujer en tu casa?

¿Qué tipo de persona crees que soy?

Deborah está muy segura. Estoy casado. Tengo tres hijas.

¿Tú crees que voy de ese palo?

¿Sabes qué? No sé qué interés tendrá tu chica

en enfrentarte conmigo. Interés, ninguno.

Son celosas, tío. Son celosas.

Nunca sabes por dónde saldrán. Deborah no es así.

Me da igual.

Me da exactamente igual lo que te dijera.

A estas alturas te he demostrado que soy serio.

Después de lo que hemos pasado. ¡No me merezco esto!

A lo mejor lo interpretó mal, no sé.

Tu chica es guapísima y es inevitable fijarse en ella.

Pero yo no le he hecho nada.

Mira el sábado. Yo no he estado aquí nunca.

Vamos a borrarlo.

Casi me da una taquicardia.

Anda, que...

Venga, vamos.

Ay, mira. Ahí está Mercedes.

¿Habrá traído...? -A eso iba.

-¿Sí? -Iba a comprar el cable.

Bueno, a ver. -Tú quieta.

Mercedes.

Ya lo traigo todo. Menos mal.

Por Dios.

Oye. ¿Qué?

Ha venido Paquita con las niñas. -Sí.

¿Paquita? -Está arriba, en tu casa.

Anda. -Mira.

(LAS DOS) ¡Hola!

No me ha dicho nada. Está muy rara, ¿eh?

Paquita, digo. ¿Verdad, Clara?

-Sí. Tiene la voz tomada, los ojos cargadillos...

-Dice que está acatarrada... -Ha debido discutir con el novio.

Con Venancio. Vamos...

No me extrañaría.

¿No hay días que los hombres nos tratan como a extraterrestres?

O peor. Parece que venimos de otro planeta.

No digo que a veces no sea nuestra culpa, pero es que...

-Oye, os voy a decir una cosa.

El próximo siglo todas las mujeres se harán lesbianas.

Como María Luisa y Fernanda. Ya lo veréis.

-Qué exagerada. Pero qué dices, hombre.

Yo tampoco quiero eso. -¿Habéis visto a Abraham?

-No. -¿Por qué?

-Desde que se fue cabreado, no aparece.

Y Angie tampoco sabe nada, y tiene cita en el oculista.

-Olga, ¿quieres que me acerque al puente?

Bueno, venga...

¿Cómo se te ocurre? ¿Estás tonta?

Paquita.

Ay, tía. Pero hija, ¿cómo no me avisas?

Pues... ¿Eh?

Tenía que haber llamado.

Pero he venido de repente. Necesitaba cambiar de aires.

¿Estás bien? Estoy divinamente.

Y estoy muy descansada, porque no abrimos en Semana Santa.

Mira qué bien. A ver si se pasa

eso de las cucarachas, el runrún que tienen todos.

Qué asco lo de las cucarachas. Sí, la verdad.

¿Y Venancio, no ha venido?

Está en Benidorm. Se ha quedado allí.

Fue su culpa lo de las cucarachas. No me digas.

Se gastó el dinero de los fumigadores en una timba.

Qué cabrito.

Venga. Os vais a quedar a comer, ¿verdad?

No se preocupe por la comida, que nos bajamos al bistró.

No, os quedáis aquí. Si es que ya está mi prima

haciendo la comida con un chico.

¿Están haciendo la comida?

Creo que sí. ¿Con Bruno?

(NIÑA) ¡Que me la des!

Dios mío. No sabe cómo está Dianita. Luego se lo cuento.

¡Diana, por Dios!

(Llanto de niña)

-Mercedes, hija. ¿Has traído ya lo de la antena?

Sí, ya lo he traído, madre. -¡Te he dicho que de los pelos

no se puede tirar, hombre! -¿Y cuándo vendrá el antenista?

Dice que por la tarde.

¡A ver si es verdad! ¡No quiero perderme lo de la Lina Morgan!

Que va a venir, madre.

Qué bien huele.

Ese chico ahí. No sé qué va a guisar. Ya, ya.

Pero qué bien huele.

Hola, Mercedes. ¿Y esto?

Siempre cocinas tú. Hoy cocino yo para compensar un poco.

-Te dije que te haríamos una sorpresa.

-Es comida francesa.

Aprendí en París. (ACENTO FRANCÉS) "Ratatouille bourguignon".

¿Y qué es eso?

Pues es buey guisado con zanahoria, panceta, cebolla,

un poco de vino tinto...

-Y el ratatouille es como un pisto. -Sí.

Un poco de berenjena, calabacín...

Qué rico. Estoy impresionada.

Además, todo tan recogido. De verdad...

Lo hace todo él. Yo solo le ayudo. -No, no.

Gracias. Estoy deseando probarlo.

Bueno, qué compromiso.

Cuidado, que quema.

Y todo tan limpio.

Menuda diferencia.

Buenísimo. ¿Sí? Muchas gracias.

Es lo mínimo que podía hacer.

Qué tontería.

Oye, Paquita se quedará con las niñas.

¿Hay suficiente?

Sí, sí. De sobra.

Bueno...

-Eh... mamá. ¿Qué?

Las niñas de Paquita.

¿Qué pasa?

Que he estado jugando un rato con ellas, y Dianita pega.

Ya. Ya la he oído.

Es que pega a sus hermanas, y las tira del pelo.

Bueno, son cosas de niñas.

Y las llama zorras.

¿Les ha llamado zorras?

-Y eso la niña no se lo inventa. Lo ha sacado de algún sitio.

Hala, ya está todo fregado.

¿Quién decía que los hombres no sabíamos hacer estas cosas?

Bueno, mejor que ellas no se enteren.

Haz como yo en casa, que nunca me niego a colaborar.

Ahora, procuro hacerlo lo peor posible.

Y si alguna vez voy a la cocina,

intento hacer una cama o cojo la plancha... joder.

Se les ponen los pelos de punta.

Tú tendrías que estar en las Cortes.

Bueno, hay que sobrevivir.

Y no es fácil, no creas.

A medida que pasa el tiempo, estas se van haciendo más fuertes,

y tú cada vez más débil.

Te vas abajo, y al final te abandonan en un rincón

como si fueras un ficus. Ya.

Bueno, entonces ¿qué, lo intentamos? ¿El qué?

La primera lección de baile. ¿Aquí, ahora?

Si lo haces bien, vamos luego al pueblo, comemos un poco de carne,

una botellita de vino y las copas que quieras.

Antonio, yo esto no lo veo, ¿eh?

Que sí, hombre. Venga. Vamos a hacerlo.

A Clara le gusta bailar. La conozco muy bien.

Que no tengo sincronía ninguna. Eso se aprende, coño.

Que me da vergüenza. Saca la música.

(SUSPIRA) ¿Estás seguro?

Pues claro que estoy seguro.

A ver, ¿qué tienes? A ver.

Venga.

A ver, Manolo Escobar. No.

Trío Siboney. Antonio Machín. No, no.

Algo más moderno. A ver ahí.

Los payasos de la tele, La banda trapera,

Miguel Gallardo... Este.

Miguel Gallardo.

A ver qué tiene. No sé, Antonio.

La primera es "Hoy tengo ganas de ti".

"Hoy tengo ganas de ti" me gusta.

¡Joder! Venga, ponla.

Ya verás. Esa me la sé hasta yo.

Ahora despacito. Escucha la música. Ven.

(Canción lenta)

Yo voy a hacer de hombre. Yo te agarro por aquí.

Y tú agárrame... no, por arriba, bien.

Un poquito más. Eso es.

Y ahora hacemos uno, dos...

Pero escucha la música.

No te pongas tieso. Cómo no, si estás aquí arrimado.

(TARAREA)

Eso es. Mírame. ¡Mírame!

Eso es. Bien. Lo estás haciendo cojonudamente.

Bueno, porque me llevas tú. Vamos a ver. Ahora aquí.

Muy bien. Muy bien. Ahora me vas a llevar tú.

Eso ya será más difícil. Es lo mismo.

Me agarras así, yo te agarro... Y yo aquí.

La mano aquí. Agarra bien. ¡No!

Más abajo. Si no es que la... Antonio, más abajo...

Ahí. Eso es, venga.

Y uno.

Muy bien.

(TARAREA)

Uno. Muy bien. Ahora mírame. Di: "Soy un galán".

No digas tonterías. Anda, leche.

"Soy un galán". (ENTRE DIENTES) Soy un galán.

Eso es. "Soy un pedazo de macho". Soy un macho hecho pedazos.

No, "soy un semental".

Antonio... Con la pierna.

Te estás arrimando mucho.

(OFF) "A los hombres del siglo XX nos había nacido un miedo nuevo:

el miedo a la igualdad. Y nos quedaba por delante

un largo camino de búsqueda y replanteamiento que recorrer".

Te vas acercando a ella. Otra vez la trincas, despacito.

Ahora la agarras bien y abajo,

te acercas la cara... Eso, la carita.

Oh...

(Cisterna)

Inés.

¿Tú y Marcos...? -¿Qué?

-¿Tenéis un problema?

-Pues no sé, imagino que alguno tendremos,

como el resto de las parejas.

-Es porque...

yo llevo aquí un mes...

y no os he escuchado ninguna vez...

-No es asunto tuyo.

-Sois jóvenes, guapos, no lleváis mucho tiempo,

y... ¿ya estáis cansados del sexo?

-Mira, Mike...

La que está cansada de ti soy yo.

Te agradecería que estos días te organizases para irte.

-Sí, yo voy donde tú quieras, pero me gustaría ayudarte.

-¿A qué? -Si quieres, yo hablo con él.

-Ah, ¿sí? -Sí.

-¿De qué?

-Inés, o mucho has cambiado o ya no entiendes.

Antes el sexo era algo muy importante para ti.

-¿Qué intentas? -No intento nada.

-No me acostaré contigo.

-Yo no quiero que te acuestes conmigo. Quiero ayudarte.

-Mira, Marcos está tomando una medicación que le afecta.

-Lo siento. No lo sabía. "I'm sorry".

-Además, la sexualidad no es solo genital.

Hay otras formas de obtener placer. -Sí, claro, claro.

Es por eso que lo que tienes en la mesilla de noche

es un rizador de pelo.

-¡Eres un cabrón! ¡No me hagas esto! -Perdón.

-¡Joder! -Solo quiero saber

que no estás con él por compasión.

-Es porque le quiero. Y a ti no te quiero.

-¿No? ¿Y quieres pasar toda tu vida como una monja?

-¡Que no! -Yo soy mucho mejor que el rizador.

-Ya lo sé. (MARCOS) Hola, ya estamos aquí.

(NIÑO) Hola, mamá. -"I Love you".

(ASPIRA PROFUNDAMENTE)

¿Puedo tutearte?

Muy bien. No he venido a venderte ningún anuncio, ninguna idea.

Vengo a abrirte un nuevo camino, a enseñarte otro futuro,

a abrir las posibilidades de tu negocio.

Ya sé, pensarás que quién es este niñato burgués.

Está bien, puedes pensarlo.

Pero antes déjame que te haga una reflexión.

Una reflexión, olvídate del anuncio.

Cuando piensas en colocar un coche tan grande como el que has traído,

¿en quién piensas?

En nosotros, en los hombres, en el público masculino. Error.

Yo lo llamo el 50 por ciento de la población.

¿Te quieres cargar al resto antes de sacarlo?

No. A nosotros ya nos tienes pillados por los huevos.

Cuando vemos tu coche se nos pone dura.

Se nos cae la baba. Pero ¿y ellas? No saben que quieren esa fiera.

Necesitamos que piensen que también está pensado para ellas.

Deben sentir lo mismo que nosotros cuando conducimos uno de tus coches.

Por eso el tamaño sí...

(Aplausos)

Y dice que no sabe vender.

Estabas ahí. Sí.

El cliente está en la sala. ¿Ya?

Venga. Vas a arrasar. Sí.

Ojo con eso, ¿eh? Cuidado. Sí, claro.

Sígame, sígame.

Vamos.

(Canción "Love Missile F1-11")

(Conversación inaudible)

(Continúa la música)

¿Qué te parece? -Una grosería.

¿Queréis que cuando la gente vea el spot no piense en un coche,

sino en una polla?

¿Eso es lo que queréis?

-No, hombre, no. -No, hombre, sí.

Y que la asocie con un ama de casa que lleva a sus hijos al cole

y va a comprar al mercado. Yo creo que...

Conclusión:

a las amas de casa españolas,

a mi madre, a mi mujer, a mi nuera...

les importa el tamaño.

Por el amor de Dios, Andrés.

La mitad del consejo es del Opus.

-Bueno, volvemos a la idea del inicio.

-Aquí la tengo, Andrés. -Eso es.

Quiero un hombre al volante. Me da igual el rabo que tenga.

Pero que sea guapo,

blanco, rico, y a ser posible, que salga de aventura con el coche

los domingos con una mujer muy guapa al lado.

Y unos niños rubios detrás.

Y después de haber oído misa, claro está.

(Interferencias en TV)

¡Niñas, la merienda! Esto no va, Mercedes.

No, no va.

(SUSPIRA)

Anda. ¿Ahora fumas, Paquita?

De vez en cuando.

¿Hasta cuándo os quedáis?

Hasta mañana, que las niñas no pueden perder cole.

Vale.

¿Qué le pasa a Dianita?

Está entrando en la edad del pavo de la peor manera posible.

Yo ya no sé qué hacer.

Ya... A lo mejor interna.

A María le vino bien, ¿no?

Vamos a hacer como si no pasase nada.

No sé a qué se refiere. Sí que lo sabes.

¿Has tenido una bronca con Venancio?

He tenido muchas, tía.

Ya...

Pero ¿él alguna vez te...?

Quiero decir, que... ¿alguna vez...?

Que si me ha puesto la mano encima. Sí.

Tía, usted me conoce.

Si Venancio me pone la mano encima, le echo a patadas.

¿Seguro?

Pues claro.

Los niños imitan lo que ven en casa. Por eso te lo he dicho.

Ya.

Es que Dianita últimamente ve muchos vídeos.

Pues... Los filipinos le ponen cada cosa...

No le dejes ver según qué cosas. Ya lo sé.

Cuando lo veo lo quito. Tú eres su madre.

Ya lo sé, tía.

Mira, ahí está el antenista.

¡Madre!

(Timbre)

Ya. Ya abro yo.

¿Ves tú que sí que ha venido?

Ay... Gracias a Dios, hija. (SUSPIRA)

A ver. A ver, señora.

¿Qué me ha traído usted? Lo que me pidió.

¿Y esto qué es? El cable coaxial.

Y los conectores. Con esto no me llega.

Bueno, son 20 metros. Necesitaba un conector macho.

Le he traído el macho y la hembra.

Ya, pero ¿no ve que está la caperuza suelta?

Le falta el conector F.

¿El F? Sí.

Si le va a poner pegas a todo... Mire, estoy perdiendo el tiempo aquí.

Ni tengo el material para arreglarlo ni creo que esto merezca la pena.

Se lo digo por enésima vez:

esa antena hay que cambiarla. Ya...

¿Sabe lo que le digo?

Que no me gusta cómo me habla ni cómo me trata.

¿Cómo? Lo que ha oído.

Que se vaya de mi azotea. Ya.

¿Y la antena? Ya la arreglaré yo.

Pero mujer... Ni mujer ni nada.

¡Que se largue! No puedo...

¡Que me da igual!

Que ya está bien.

¡Qué...!

Si quieres lo intento yo. ¿Abraham?

Pero qué susto me has dado. ¿Qué haces aquí?

Pues... miro la plaza.

Han pasado 84 coches en 4 horas.

Eso hace un promedio de 21 por hora.

Vaya por Dios. A ver si vas a coger frío.

Más frío tendrá mi madre si se muere.

Después de la muerte, la temperatura cae 0,83 grados por hora.

Abraham, tu madre no se va a morir.

Tu madre es una fuerza de la naturaleza.

Y tú debes estar con ella cuando te necesite, como un hombre.

No escondiéndote como un niño.

Ya, si Angy me lo dice siempre, pero...

Pero yo no sé si quiero ser un hombre.

Los hombres no me interesan mucho.

¿Quieres que arregle la antena?

¿Sabrás? Podría reorientarla.

No se verá del todo bien, pero...

El Pirulí está allí. Sí.

Esa es la dirección que debería tener la antena.

Ah.

Pero ten mucho cuidado, por Dios.

¿Me dejas que te agarre?

Bu... Bueno, vale.

Ten mucho cuidado, ¿eh?

¿Qué? -Nada.

He mirado por todas partes y ni rastro de él.

-Ese es capaz de todo. -¿Seguro que no está en casa de Angy?

¡Ay, suéltala! ¡Cuidado!

¡Abraham!

-La furgoneta a tomar por culo. -Y la antena.

¡Me cago en...! ¡Será posible, hombre!

¡Joder!

Pensaba que el día que Merche vea que no me necesita...

Mis hijos ya me lo han dejado claro,

pero ella, la pobre, todavía, cree que soy necesario.

Es que eres necesario, Antonio.

Me has enseñado a bailar.

Nada, vivo de las rentas, Cuco. Como todos.

Cada día me siento más inútil.

En esto un día lo eres todo y al cabo de dos años no eres nada.

Te estás poniendo melódico.

Eso es por el frío. Es que hace un frío del carajo.

No sé cómo se puede vivir aquí.

Yo no voy a poder dormirme aquí.

¿Quieres que durmamos juntitos?

Eso va a ser demasiado baile.

No, mejor no. Vamos a hacer una cosa.

Vamos a recoger y vamos a Madrid. En dos horas estamos en casa.

Y tú directamente a ligarte a Clara. ¿Estamos?

Hombre... ¿Tú crees que estoy preparado?

Tú sabes que Clara era la mujer

de mi mejor amigo, ¿no? Desi. Lo sé.

Desiderio Urquijo.

Bueno, pues yo no te animaría a que te ligaras a su mujer

si no pensara que eres un tío cojonudo.

Porque Desi era un tío cojonudo.

Para mí era como un hermano.

Más que un hermano.

Porque a un hermano no lo eliges.

Pero yo a Desi sí.

Lo elegí.

Ven aquí.

Tío. -Cuídate mucho, tío.

-Gracias por todo. -Suerte.

(NIÑO) Está en el entresuelo.

-Inés... está muy tensa.

(Ascensor subiendo)

Deberías dejar de tomar las pastillas.

-Está aquí.

-Chaval. -"Goodbye, Mike".

-"Bye, little guy". Cuídate mucho, ¿eh?

Voy a poner apio en la ensalada. ¿Te apetece?

-Sí.

¿Por qué le has contado lo nuestro a Mike?

-Marcos...

-Mira, Inés...

Este tiempo con Mike aquí ha abierto una herida entre nosotros.

-Por favor, no...

-Hay un problema, aunque simules que no pasa nada.

-Ya está, ya se ha ido. Ya estamos otra vez solos los dos.

-Poner distancia emocional no es buena idea.

-Te lo ruego.

-Cuando quieras hablar conmigo, sabes dónde estoy.

Voy a poner la mesa.

(Ruido en la cocina)

Hola. Hola.

Karina está acostando a la pequeña.

Veo que ya habéis cenado. Sí.

Te hemos guardado un poco de verdura.

Y hay cinta de lomo adobada, muy rica.

¿Estás constipado?

No.

¿No?

Pues tienes unos ojillos...

Estoy sin un duro.

No, no. De verdad, que ya no quiero.

Solo necesito un trabajo... y un lugar donde dormir.

Ya.

O sea, que te instalas aquí.

Y no sabes cómo lo agradezco.

El piso es muy pequeño.

Muy pequeño. Bueno, pero será algo provisional.

Karina trabaja mucho todo el día, entre el instituto y la niña,

y yo no doy palo en casa. No es buena idea.

Mira, dentro de poco voy a salir del agujero. ¿Eh?

Y te juro que esto... os lo voy a compensar.

Aquí está tu marido.

Tu padre... Ya lo sé.

Es que está solo, sin dinero... ¿Qué puedo hacer?

Mira qué ojeras tienes. Estoy agotada.

¿Tú qué tal? Una mierda.

¿Cómo? Si me has llamado y estabas muy contento.

Se ha torcido la tarde.

Y parece que la noche también. Solo serán unos días.

Ya, unos días.

(SUSPIRA) Aún falta la lavadora, los cacharros...

¿Has cenado? Por calentarte la verdura.

Joder... Me siento como mi padre.

¿Qué pasa? Como mi padre con mi madre.

Ella todo el día a su servicio, y yo voy igual.

Y voy proponiendo anuncios feministas.

Ya, Carlos. ¿Y qué hacemos?

Tú te pasas el día en esa agencia. No podemos repartir el trabajo.

No quiero que seas mi esclava.

No quiero eso.

Pues está en tus manos ahora mismo.

Dame un beso, anda. Ven aquí.

Eh, vamos a contratar a alguien que te ayude.

-Si queréis, yo os puedo echar una mano con la niña.

Yo sé poner lavadoras, tender la ropa

y friego los platos. Te lo agradezco muchísimo,

pero creo que lo mejor sería que encontraras un trabajo rápido.

Eso está hecho. Me voy a dar una ducha.

Va un poco acelerado, ¿no? -Trabaja mucho.

-Solo le pido que te trate bien. -Lo hace.

-¿Te trata bien? -Sí. A mí y a la niña.

-¿Seguro? -Sí.

-Espero que haya salido a su madre. -¿Por qué, no te cae bien Antonio?

-Antonio es un cretino.

(Música en TV)

# Llego nuevamente a sentir ahora

# a mi alrededor la extraña emoción.

# Todo el tiempo se ha parado # en el reloj del... #

¿Cómo vas a llevar tú solo el bar?

-Que sí.

Sí. Esta noche cerramos,

pero desde el lunes no cerramos ni un día.

Ya verás. Yo soy el hombre de la casa

y yo abro el bar. Yo puedo solo.

-Claro. Tú hablarás con los proveedores, harás la compra,

cocinaras, servirás las mesas, llevarás la barra...

-Sí. Muy bien. Mejor que tú.

Bueno, mejor que tú no,

De manera más lógica, más ordenada.

-¿Seguro?

-No confías en mí.

-Sí que confío en ti. Claro que confío en ti.

Tú eres el hombre de mi vida.

¿Cómo no voy a confiar en el hombre de mi vida?

# Agradecida y emocionada.

# Solamente puedo decir

# gracias por venir. #

(OFF) "Todo lo que sucedió en aquel enero de 1988

podría volver a suceder hoy exactamente de la misma manera.

Me gustaría poder decir que ha llovido mucho desde entonces,

pero a lo que la vida de todas las mujeres se refiere,

me temo que apenas ha empezado a chispear".

¿Me ayudas a abrocharme, porfa? Claro.

A ver.

¿Estás bien? Sí.

Te noto raro. No estoy raro, hombre.

Es como... si te costara mirarme a los ojos.

Qué va.

No has hablado con Chema, ¿verdad? Claro que he hablado con Chema.

¿Y qué le has dicho exactamente?

Lo que te dije, que era un cabrón y un cerdo.

Que cómo hacía eso con tres hijas.

Que merecía que le partiera la cara.

¿Y dices... que no le pareció mal? No, no, no.

Dijo que lo sentía, que fue el alcohol, que se pasó.

Gracias, mi amor.

Me gusta que hayas sido capaz de enfrentarte a tu jefe por mí.

Bueno, por ti y por mí también.

Entonces solo falta que me llame para disculparse conmigo.

¿Tú crees que hace falta? Creo que es lo mínimo.

Estaba muy avergonzado. Eso me dijo.

Eso es lo que quiero, que sienta vergüenza

para que no se lo haga a ninguna otra mujer.

¿Nos vamos? Claro.

Oye, ¿y si te envía un ramo de flores?

¿Qué pasa aquí, que no hay nadie? No sé, y esto está cerrado.

(Aplausos)

Eh, ¿lo oyes?

Es donde Ramón.

Están ahí.

(Música en TV)

¡Bravo!

# No hay que pedir perdón... #

¡Hombre! Pero bueno.

Ahí la tienes.

Pero delante de toda la gente... Venga, hombre.

Venga.

Deséame suerte. Que sí. Quítate la gorra. Suerte.

Bailando, bailando.

Clara. -Hola, Santos.

# La vida es una ilusión

# si vives de corazón.

# No hay que pedir perdón

# por disfrutar del amor.

# La vida es una ilusión

# si vives de corazón.

# Todo comienza de nuevo

# cuando llama a la puerta el amor. #

He pescado una carpita. Ah.

Mañana me la puedes cocinar con mantequilla,

con vino blanco, taquitos de jamón, como hacía mi madre...

Me parece que la carpa te la vas a cocinar tú.

Te puede ayudar el acoplado, que cómo cocina.

Mañana tengo cosas importantes que hacer.

¿Qué tienes que hacer mañana?

Comprar cinco máquinas de coser.

¿Cinco máquinas? Cinco.

Y me cargué la antena colectiva.

Anda, vamos a bailar y cuéntame lo de las máquinas.

¿Seguro que quieres bailar? Vamos a bailar.

Vamos. Cómo vienes de pescar.

¿Dónde dices que tienes el dinero?

(Continúa la música)

Hola. Hola.

¿Está María Luisa? Sí, acaba de llegar.

Pues dile que hemos venido a ayudar. Que venimos a quedarnos.

Pero sobre todo venimos a deciros que no estáis solas.

Pasamos.

(Continúa la música)

# Todo comienza de nuevo

# cuando llama a la puerta el amor.

# Todo comienza de nuevo

# cuando llama a la puerta el amor.

# El amor. #

Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 343: "La antena colectiva"

18 oct 2018

Enero de 1988. Mercedes acude con Casandra a un mercadillo en un centro de acogida para mujeres maltratadas y ahí descubre la realidad que viven muchas mujeres. Antonio, por su parte, se va de fin de semana con Santos a pescar, y los dos amigos reflexionan sobre su relación con el sexo opuesto. El jefe de Carlos confía plenamente en él. Tanto que le concede su propio despacho y le anima a presentar, por primera vez, la campaña a un cliente. Carlos cada vez está más involucrado en la agencia.

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  1. Luis

    Que pesaditos con el tema, vais a perder un fan de siempre.

    30 oct 2018
  2. Martha . M.

    Me encanta esta serie, es una de mis favoritas.empeze a verla hace unos cuantos anos atras y he aprendido mucho de la sociedad espanola y de su historia como tal. Espero que continuen trasmitiendola por la web ya que no puedo verla directamente por la tele. No soy espanola y vivo en otro pais que no es el mio, asi que esta serie siempre me hace bien verla . tambien me recuerda en cierto sentido a mi casa en esa epoca. Espero que tengais un maravilloso dia. Saludos desde Israel.

    24 oct 2018
  3. Esperanza

    Hola, somos un grupo de personas con discapacidad auditiva, les ruego revisen los subtítulos del capítulo 343, están mal subtitulados. Gracias.

    21 oct 2018
  4. Maria

    Es verdad que Carlos y Karina dejan la serie?cuando?

    21 oct 2018
  5. Gerarta

    Así es @Sergio, te doy la razón

    20 oct 2018
  6. sergio

    (..)ademas lo confirma la voz en off al final: lo mal que estaban las mujeres en ese añ y que poco o nada mejoraria para ellas en el futuro dicha situacion. Ver para creer! Si mi abuela levantase la cabeza y viese como estaban las mujeres de aquella y como estan hoy en dia. Propaganda barata y poco o nada objetiva.

    20 oct 2018
  7. sergio

    @Gerarta, Estoy de acuerdo. Me ha parecido un tanto propaganda para una situacion de auje actual. Mucho "machismo" en este episodio pero no han recurrido a un hecho historico del pasado correspondiente al año en el que transcurre el episodio. Se les ha visto el plumero :(

    20 oct 2018
  8. Luis Berni

    Muy buen episodio. Y sin desperdicio lo de Mercedes: ayudar en un refugio de mujeres (es bien sabido el machismo extremo que comete femicidios) como de enfrentar por su maltrato al antenista (se mereció que se le rompa el parabrisas de su furgoneta al caerle una antena encima). Y que Paquita no se quede atrás si el presunto ludópata de Venancio le pone una mano encima. Carlos: se le va a quemar el cerebro si sigue dándole a la cocaína (cómo olvidar la canción "Love missile F11" de Sigue Sigue Sputnik). Otra vez sonó en un episodio "Hoy tengo ganas de ti" (Miguel Gallardo). Sin desperdicio el video "#cuentamemujer". Muchas gracias por todo y hasta la semana próxima.

    19 oct 2018
  9. Yudumila

    Me encantoooooo.La parte del cassette De mi ídolo Miguel Gallardo. Quiero má Miguel Gallardo por Favor. Abrazo Desde Buenos Aires.

    19 oct 2018
  10. Gerarta

    No me quedo muy claro, la mujer es empoderada y simultaneamente oprimida? Muy mal que esta serie haya perdido su enfoque original, donde se buscaba retratar el pasado

    19 oct 2018