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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 340: "Ni te cases ni te embarques" - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame

# cómo te ha ido

# en tu viajar

# por ese mundo de amor.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "Hay momentos de la vida

en los que uno solo desearía desaparecer.

No morir, ni marcharse ni despedirse,

sino simplemente huir de la realidad repentinamente.

En junio de 1987

mi padre se encontraba en uno de esos momentos".

# El reloj de la suerte marca la profecía.

# Deseo, angustia, sangre y desamor.

# Mi vida llena y mi alma vacía.

# Yo soy el público y el único actor.

# Las olas rompen el castillo de arena.

# La ceremonia de la desolación.

# Soy un extraño en el paraíso.

# Soy el juguete de la desilusión.

# Estoy ardiendo y siento... frío.

# Grito los nombres, pero nadie responde.

# Perdí el camino de vuelta al hogar.

# Sé que estoy yendo, pero no sé hacia dónde.

# Busco el principio y solo encuentro el final.

# Las olas rompen el castillo de arena.

# La ceremonia de la desolación.

# Soy un extraño en el paraíso.

# Soy un juguete de la desilusión.

# Estoy ardiendo y siento... frío.

# ¡Frío!

# ¡Frío!

# ¡Frío!

# Termina el sueño. Suena el disparo.

# Soy el delirio, soy la confusión.

# Soy solo un verso que está equivocado.

# Mientras, la muerte deja caer el telón.

# Las olas rompen el castillo de arena.

# La ceremonia de la desolación.

# Soy un extraño en el paraíso.

# Soy un juguete de la desilusión.

# Estoy ardiendo y siento... #

Y aún se desconocen las causas del incendio

de los almacenes Arias, que comenzó en la tercera planta

poco antes de las 20:00,

y que ha obligado a desalojar el edificio

y a acordonar todas las zonas colindantes.

El alcalde de Madrid, Juan Barranco,

"se ha trasladado hasta el lugar del suceso

para presenciar las labores de extinción".

"El incendio se detectó con tiempo suficiente

para poder desalojar a todos de los almacenes.

(Timbre)

Muchas personas que estaban dentro

se subieron a la terraza del edificio,

desde donde pudieron ser evacuadas".

-Hola. Hola, Deborah.

El centro estaba imposible. -Sí.

Menos mal que ha venido a buscarme al ensayo.

-Estaba viendo lo del incendio. Impresionante.

-Joder... Y se han quedado unos bomberos atrapados.

-"Entonces, aunque me he quedado sin aire..."

¿Y Toni? -Toni... Llegará a las 22:30.

-Ya, por eso le he dicho que lo dejásemos para mañana.

No. Está bien que hablemos de esto.

¿Es por vuestro padre? Sí.

¿Cómo está? Muy raro.

La última vez que fui a vuestra casa, le vi...

-Sí, no para. Es una detrás de otra.

Y ahora, esto. Así que...

-¿Y cómo se le puede ayudar?

Mi padre no se deja ayudar.

-"La zona ha sido acordonada por la Policía Municipal

y se han cortado al tráfico todas las calles adyacentes

que convergen en la calle Montera".

(Televisión)

(SUSPIRA)

Pues he hablado con Luis esta tarde, ¿sabéis?

Me ha dicho que las cosas

están un poco revueltas en Sagrillas.

No me extraña.

Papá no ha vuelto, ¿no?, que yo sepa.

No, no ha vuelto. Somoza está animando a la gente

para que hablen con la Guardia Civil.

Bueno, pues lo normal, si hay abierta una investigación.

Ya. Pero ya sabéis cómo es la gente en Sagrillas.

Han empezado a hablar...

¿A hablar de qué?

De papá.

Se han empezado a crear rumores.

¿De qué?

En el barrio también, no solo allí.

Bueno, pues digamos que se...

Se está levantando la teoría de que, tal vez, pudo ser papá

el que quemó la bodega para cobrar el dinero del seguro.

Y así evitar que la bodega cayese en manos de Somoza...

Joder, no me lo puedo creer. Ya.

¿Papá sabe algo de esto? No, no sabe nada.

-Voy a hacer café. Creo que deberíamos hablar con él.

¿Y qué le vamos a decir, que sospechan de él?

No, eso lo hundiría.

Peor sería si se entera la aseguradora.

¿Tenemos noticias? No.

He llamado dos veces, pero no contesta.

¿Cómo puede pensar alguien que papá ha podido hacerlo?

Hostia, había bebido y estaba muy cabreado; acuérdate.

Pero lo ha dado todo por la bodega.

¿A vosotros no se os ha pasado por la cabeza?

Pues no.

Vale.

¿Carlos?

Joder, que no me parece tan raro, la verdad.

Un día dejas de ser tu propio jefe.

Estás fumándote un cigarro, lo tiras,

unas hojas se prenden, se quema una pared,

y dices: "A tomar por saco, cobro el dinero del seguro".

Sí, solo que estás hablando de papá.

¿Y? Eso no le exime de haber podido hacer una burrada.

Era el único de nosotros que no estaba en el incendio.

Tardó más de una hora en llegar.

No sé qué me está dando más miedo,

que papá haya hecho lo que dices que ha hecho o que tú lo pienses.

Solo digo que le conozco. Tiene muchos prontos.

¿Por qué estás tan seguro? No estoy seguro.

Solo digo que puede ser.

Claro, igual es lo que habrías hecho tú.

¿Qué? Que también tienes muchos prontos,

eres orgulloso y soberbio. ¿Qué te he hecho yo ahora?

Pues tratarlo de delincuente.

No lo he hecho, pero no necesito tenerle idealizado para quererle.

No le tengo idealizado.

Vale, lo que tú quieras.

Vamos a dejar que la gente hable a sus espaldas.

"La gente", dice. Estás hablando tú, que eres su hijo.

¿Podemos parar? Vamos a acabar como siempre.

¿No sabemos hablar?

¿Qué haces?

¿Adónde vas? Pues irme.

¿Tú qué piensas, Toni?

No lo sé, no lo sé.

¿Qué pasa? ¿También dudas? Bueno, no lo sé. Dejadme en paz.

Mira, yo no le voy a decir nada.

No le digas nada tú porque le vas a matar.

Os quiero mucho, pero estoy flipando.

¿Qué te pasa? ¿Por qué te enfadas?

Adiós, Deborah. -Adiós.

Eh...

Es café, pero a lo mejor preferís una taza de tila.

¿Vas a fumar en la cama?

Sí, para relajarme un poco.

Estoy nervioso.

Dijimos que en la cama no ibas a fumar.

Cada día lo tengo más claro...

Ha sido Venancio. Me ha jodido.

Antonio, ha sido un accidente.

Hasta que los del seguro no digan nada...

Irá bien. No te obsesiones. Qué fácil es decirlo.

Pero es que yo me he dejado la piel.

Yo me dejo la piel en la familia. En eso estás incluido tú.

No, tus hijos.

Nuestros hijos.

Ahora tenemos que pensar en la boda de Carlos.

La boda en un juzgado, el banquete en el Bistró...

De regalo de novios,

podíamos darles la muñeca chochona

o el perro piloto.

No digas eso. No es la boda

que habría soñado, pero es la boda que ellos quieren.

Y nosotros que queríamos no ser una pareja convencional...

Ya, pues a la vista está que lo hemos conseguido.

Sí... Un cuchillo eléctrico.

¿Esto qué es?

¿Qué pasa?

Que me pregunto cómo mi padre me ha podido regalar esto...

si acaba de salir de la cárcel.

¿Cómo sabes que es de tu padre? Lee.

"Solo le falta el tiempo a quien no sabe aprovecharlo".

Bueno, está claro

que quiere recuperar el tiempo perdido, ¿no?

Me da ternura.

Ay, qué cansado que estoy.

Carlos, llama a Julia.

¿Qué?

Es que no quiero que sigas haciendo un trabajo que te repatea.

No me repatea.

Yo ya he conseguido instituto, ¿no? Ahora te toca a ti.

Ya. ¿Y qué tiene que ver Julia con un trabajo nuevo? ¿Soy abogado?

A ver, ella te ofreció trabajar en publicidad,

con ese amigo suyo, ¿no?

Te dijo que se gana mucho dinero.

Sí, pero yo no valgo para eso. La publicidad es lo peor.

Mira, esto es algo que te ronda por la cabeza

desde hace un tiempo, Carlos.

Y sé que no das el paso por mí, por no hacerme daño.

Así que, si no la llamas tú, la voy a llamar yo.

¿La vas a llamar tú? Pues sí.

Muy bien... No, escúchame.

¿Qué haces?

Antonio y Mercedes.

-¿Vienen para acá?

-Sí.

-Oye, ¿y se sabe algo de lo suyo?

-Dejad de inflar el globo ya, hombre.

Lleváis desde junio con el raca, raca, raca.

-Raca, raca, ¿qué, Ramón?

Buenas. -¡Hola, pareja!

¿Qué tal? Buenos días. Muy buenas.

¿Cómo estáis? Ahí vamos, tirando.

-¿Qué va a ser?

Dos desayunos.

Nos reservas una mesa para tres,

que vamos a por la niña al internado.

-¡Ay, María, es verdad! ¿Qué tal, cómo lo lleva?

Está mosqueada con nosotros, pero al final aprobó las cuatro.

¿Seguirá en el internado?

Sí, vamos a dejarla este curso, pero yo estoy...

Hasta que por lo menos sepamos qué va a ser de nosotros.

-¿Qué queréis con los cafés: napolitana, cruasán,

churro, porra...? Yo...

¿Dos churros? Venga, sí.

Churros.

-¿Y cómo van los preparativos de la boda?

Bien, bien. Ya sabes cómo son esas cosas, corre que te corre.

-La yogurtera, ¿les ha gustado?

Les hemos regalado una yogurtera, Ramón y yo.

Muchísimo. Les ha gustado muchísimo, gracias.

-Josete les va a hacer un vídeo precioso.

-Es una pena que no se casen en la iglesia.

El barrio estaba ilusionado.

Que son unos modernos.

Se creen que, si se casan mal, son más auténticos

y más libres...

Al juzgado solo vamos los padres y sus amigos, nada más.

¿Van a ir todos sus amigos? Claro.

¿Tú sabes si va a ir Luis?

¿Luis? Claro que va. ¡Cómo no va a ir!

Pues Luis no debería ir.

Tendría que estar preparando lo de la vendimia.

¿Vais a vendimiar?

Las uvas no se han quemado.

Si las uvas no se han quemado y están listas, hay que vendimiar.

Y yo tendría que estar allí, me cago en la leche.

Es lo que tendría que estar haciendo, y no aquí...

Siempre se complica todo.

Vendimiando y tu hijo casándose... ¡Joder!

Ay, Antonio...

¿Te has quemado? Me cago en la leche.

Sí. Un poco de leche fría, anda.

Me he quemado.

Ay, ya...

Yo tendría que estar allí, me cago en la leche.

Coger a Venancio y matarle, me cago en la madre que lo parió.

Pero ¿sigues pensando que ha sido él?

Claro que ha sido él.

Si no, ¿quién va a ser? Ha sido él.

-¿Por qué iba a quemarla?

Si les están ofreciendo un pastón por ella.

Joder, pues para joderme.

Ya, pero...

¿Por qué te extraña tanto? Desayuna, que hay que irse.

Que no ha sido un accidente. Metéoslo en la cabeza.

Que ha sido provocado, coño.

Vámonos. Que no he terminado.

Y los de la aseguradora

piensan exactamente lo mismo. -Cálmate, Antonio.

No, es que a ver si hay alguien aquí

que crea que la he quemado yo.

Ya sería el colmo, joder.

Yo me voy. Yo también me voy.

Apúntamelo. Yo también me voy.

Total, para lo que hago aquí...

¿Desde cuándo soy yo un pirómano?

Joder, con esas caras que me miráis...

Eh... ¿Sigues pensando que ha sido él?

-Yo hubiera hecho lo mismo.

Vas a romper la pared.

-¿Qué hora es?

-Las 9:45.

¿No vienen tus padres a buscarte?

-Me da igual.

-Estarán abajo.

-Te digo que me da igual.

-Mira, María,

eres mi mejor amiga,

pero es que, cuando te pones a hablar de tus padres,

te pones de un borde que da asco.

-Lo de los padres es un engaño.

-¿Un engaño por qué?

-Te quieren cuando eres pequeña y no das problemas.

Pero, cuando llegas a una cierta edad,

puf, no te escuchan.

No te valoran, no te entienden, desconfían de ti, de tus amigos...

Te vigilan.

Y lo peor...

(Puerta)

Hola.

Hola, cariño.

Qué alegría.

¿No habíamos quedado a las 9:30 abajo?

Hola.

Tú debes ser Lourdes. -Sí.

Encantada. Encantada.

Bueno, mejor un beso.

Venga. Pues date prisa, anda.

Que tu padre, ya sabes, se pone nervioso.

-Vaya novedad.

Cuidadito, María,

que ya sabes cómo lo estamos pasando últimamente.

Pues como no estoy en casa, no lo sé, la verdad.

Hija, de verdad que estás mejor aquí que en casa,

aunque no te lo creas.

-Les quiere mucho, no le hagas caso.

Habla mucho de ustedes, de su hermana, de su abuela...

¿A que sí?

-No es verdad, así que no te hagas ilusiones.

Cariño, estás dolida, pero estás mejor aquí, de verdad.

¿Puede venir Lourdes?

A comprar el vestido con nosotras.

Así me ayuda a escoger.

Bueno, yo te puedo ayudar a escoger.

Tú no tienes los mismos gustos que nosotras.

Se queda sola el fin de semana. Su padre trabaja en el extranjero.

Tú siempre dices

que la familia son aquellas personas que nunca te dan la espalda, ¿no?

Ahora Lourdes es mi familia.

Bueno, pues... ¡Claro que puede venir!

-Gracias.

Os espero en el coche.

Gracias.

Julia, es para ti.

-¿Sí?

Julia, soy Carlos.

¿Carlos?

Eh... ¿Por qué me llamas aquí?

He llamado a tu despacho de Barcelona y...

"Sí, bueno, estoy trabajando en Madrid ahora.

¿Qué quieres?".

(NERVIOSO) Me he acordado de aquello que me ofreciste.

Lo que me dijiste de que tenías un amigo

que tenía una agencia de publicidad, ¿te acuerdas?

Sí, sí, Andrés.

Y que dijiste que igual podía interesarme, ¿no?

Sí, y tú dijiste que te parecía indigno, ¿no?

¿Eso te dije?

A veces soy un poco gilipollas, ya lo sabes.

Ya. ¿Y ahora quieres que te consiga una entrevista?

¿Tú lo harías?

¿Y por qué has cambiado de opinión?

Porque me he cansado de ser pobre. Eso es, quiero ganar dinero.

¿Y te vas a vender?

A cualquier precio.

Estoy de oferta.

Bueno, pues...

Sí, no sé, intento hablar con él y te llamo.

Julia, yo ya no sé cuántas cosas buenas te debo.

Bueno, pues... Nada, te llamo si me entero de algo.

Gracias.

(Pitidos)

(Aspirador)

Mi amor...

¿No habíamos quedado en que la limpieza de los sábados

la hacíamos los dos?

-Eh...

Sí, algo me suena, sí.

-Entonces ¿qué? La estoy haciendo yo sola.

-Perdona, quiero ir bien preparado

para la entrevista del lunes.

Oye, ¿tú sabes la cantidad de información

que nos han estado ocultando a lo largo de la historia?

-No sé, no le haría mucho caso a este tipo de revistas.

-No, ya lo sé, no es verdad todo, pero digo que mola.

-¿Y las patatas? ¿Las has mirado?

¿Cómo van? -No sé, no sé.

Todos esto de los informes de la CIA,

las apariciones de los alienígenas, los Illuminati...

-No sé, cariño,

no sé si me interesa mucho el tema, la verdad.

-Oye, amor, necesito trabajar.

Cuando empiece a trabajar,

voy a sentirme un chico normal, de mi edad.

Deberías apoyarme.

-(RIENDO) Si yo te apoyo, amor.

¡Cómo no te voy a apoyar!

Pero tiende la lavadora.

-Oye, no me trates como a un niño, señora mayor.

-Pues compórtese, pequeñajo.

-Te he oído llorar esta noche.

¿Por lo de tus hermanos?

-Sí, bueno... -¿Y de qué tienes miedo?

-No sé.

¿Y si tiene razón?

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "El día de mi boda cayó en martes.

Una mala elección, ya lo dice el refrán.

Pero el nuestro iba a ser un enlace sencillo

y todo estaba bajo control.

Nada malo podía ocurrir.

O sí".

(Alarma)

¿Preparada para ser mi mujer?

Ni siquiera estoy preparada para salir de la cama. (RÍE)

Pues no salgas. No, Carlos, no.

No salgas.

¡Carlos! ¿Qué?

(BESA)

¿Qué haces? ¡Que no! Es nuestra noche de bodas.

No, nuestra noche de bodas es... por la noche.

Ya, pero es que yo soy de adelantar trabajo.

Ah...

Escúchame, no, no... Quedé con tu madre

en que le llevaría a la niña por la mañana.

A primera hora. Va a ser un día muy largo.

Vas a llegar reventada a la noche.

(Teléfono)

Pues por eso. Mira, esa es tu madre.

¿Mi madre?

Déjame... Son las 7:00, deja a mi madre.

¡Carlos!

Un momento... ¿Qué tienes tú con mi madre? ¡Mamá!

¿Sí? Deja de llamar.

Ah, hola, Julia.

Eh, no, no te preocupes, estábamos ya levantados.

¿Quieres hablar con Carlos?

¿Qué?

¿Hoy, por la mañana? No...

Eh... ¿No puede ser otro día? Es que hoy es un poco precipitado.

¿Qué?

No, no, no, dile que no. Dile que no.

Vale, sí, no te preocupes.

Puede. No, di que no.

A ver, dime.

Paseo de la Castellana, 96. (RESOPLA)

Que no. A las 10:00, vale.

¿Por quién tiene que preguntar?

¿Ya vas vestido de boda? Sí, ya voy vestido de boda.

Me he levantado a las 6:00. Ya te digo que no pego ojo.

Dices que no duermes, pero no paras de roncar.

Que no, eso lo sueñas. ¿Vas con esta chaqueta de cuadros?

Sí, a ver... Entonces yo no sé cómo voy a ir.

No quiero ir más arreglada que la novia.

Eso tenlo por seguro.

Estos son capaces de casarse en vaqueros.

Hay que respetar las decisiones de cada uno.

Ya, pues si respetamos las decisiones de todos,

nos hubieran invitado.

¿Hola?

Mira... ¡Hola, hijo!

Hola. Mira...

¿Ya vas vestido? Sí.

Tengo prisa, tengo una entrevista en una hora.

Te vas tú con Karina,

y que la abuela se lleve a la niña en un taxi, ¿sí?

Bueno... ¿Qué entrevista tienes?

Para una agencia de publicidad, una agencia muy importante.

¿Y tiene que ser hoy?

¿No puede ser otro día? Ya, ya.

Les he dicho que hoy no podía,

pero tenía que ser hoy. Lo necesito.

¿Cómo vas? En taxi.

No, no vayas en taxi. Ya te llevo yo, así me cuentas.

No, que no me importa. Ni a mí, así me cuentas.

Debéis estar antes de las 12:00.

Sí, tranquila. Sé a qué hora es mi boda.

Voy a estar. Ponte guapa.

Espera un momento, hijo. Tu madre tiene razón, coño.

¿Te vas a casar así, sin corbata? Sí, papá, sí.

Hijo, ponte esta, que es la que mejor te combina.

Pareces Marcelo. ¿Cómo que la que mejor me combina?

Te he dicho diez veces que no la quiero.

No te puedes casar sin corbata. Publicidad.

En publicidad, nadie va con corbata.

Y tengo una entrevista en una agencia.

Guárdatela y te la pones luego.

Don Antonio.

Hola. Burofax.

Fírmame aquí. Ah, burofax.

Ay...

Muy bien.

Pues a pasar buen día. Igual, a pasar buen día.

¿Qué es? No, nada.

¿Qué es? Nada.

Déjame verlo. ¿Qué es?

Un burofax de la aseguradora.

¿Te has puesto nervioso o qué? No.

El que te casas eres tú.

Ya, ya.

Ahora vengo, que tengo la boca seca.

(SUSPIRA)

¿Qué dice?

Nada.

Algo dirá.

Que se ha ampliado el periodo de investigación.

Bueno... No, de bueno no tiene nada.

Dijeron que tardarían un mes.

Toni dice que es lo normal en estos casos.

¿Qué ha dicho Toni?

Que las aseguradoras no sueltan la pasta así como así.

¿Has hablado con alguien más de esto?

Si me lo pregunta todo el mundo. Claro que lo he hablado.

Yo también quiero casarme.

-¿Ah, sí? ¿Con quién?

-¿Con quién va a ser? Con Angie.

-No puedes.

-Ya veremos.

-No, es que es la ley.

Un hombre no puede casarse con un hombre.

Nunca pensé que le diría esto a mi hijo.

-Ya, pero es que Angie no es un hombre.

-Y dale.

En su partida de nacimiento, en el Registro Civil, en el DNI,

en todas partes es un hombre.

-Menos en su cabeza.

Y en la mía.

Y en nuestros corazones tampoco.

Y, además, Angie se va a someter a una operación de cambio de sexo.

Estamos decididos.

-¿Y tú sabes cuánto cuesta eso?

-(ASIENTE) Un millón de pesetas.

-¿Y de dónde va a sacar el dinero?

-Vamos a presentarnos a "El tiempo es oro".

-¿El qué? -El concurso de la tele.

-Yo casi siempre acierto todas las respuestas.

-¿Vais a ir a un concurso

para pagarle la operación de cambio sexo a Angie?

-(ASIENTE)

-Tengo que hacer croquetas.

-Constantino... -Romero, Romero.

¡Venga! Papá, tranquilízate, por favor.

(Cláxones)

Eso es que piensan que el incendio ha sido provocado.

¿Y tú qué piensas? Pues exactamente lo mismo.

Que ha sido el cabrón de Venancio.

Y no me digas que no ha sido Venancio.

Lo sé perfectamente.

Papá, ya se había ido con Paquita y con las niñas, acuérdate.

Claro. ¿Le viste en la carretera?

¿Le viste salir y marcharse?

¿O estabas en Benidorm cuando llegó?

¿Eh?

Pues no, no lo vi.

Ha sido el Jato, coño. ¿El Jato?

Lo que pasa es que los del seguro sospechan de mí.

¿Sospechan de ti? Ya lo sabes.

Lo sabe todo el mundo, así que no me mires así.

¿Cómo? ¿Cómo te estoy mirando?

Como me está mirando todo el mundo.

Me tenéis hasta las narices. No te miro de ninguna manera.

No me pongas nervioso.

¿Te estoy poniendo nervioso? Sí.

Tengo una entrevista y me caso dentro de dos horas.

¿Te parece poco? Así que vamos a tranquilizarnos.

(Cláxones)

¡Papá! ¡Para! ¡Para, por favor! ¡Casi le das a ese coche!

Es que se queda parado. El que llega tarde soy yo.

Te pido que te calmes, por favor.

(Cláxones)

Seguro que Somoza ha untado a todo el pueblo

para que testifique en mi contra.

¿Cómo lo sabes?

Lo mismo que lo sabes tú.

Seguramente, no le ha costado ni un duro.

Todos me tienen mucha envidia. No, yo no sé nada.

Sí.

Que la gente te tiene envidia, dices.

Es un país de envidiosos.

La gente no te perdona que saques adelante tu vida

sin deberle nada a nadie.

Papá, mira, esto igual te suena un poco raro, pero...

¿Te acuerdas de un jarrón muy grande que había en casa,

hace muchos años, uno que os encantaba?

El de tu bisabuela. Sí.

¿Ta acuerdas que un día apareció hecho añicos,

al lado de la papelera,

que mamá se puso como una furia? Me acuerdo.

Pues mamá sabía de sobra que había sido yo.

Estuve semanas negándolo, diciendo que había sido Toni,

que había sido Inés, hasta me inventé unos ladrones.

Sí, pero luego confesaste. Exacto.

Confesé que lo había roto jugando al fútbol.

Bueno...

Pues durante las semanas que os estuve mintiendo

no podía ni dormir, me sentía fatal.

Una vez que confesé que había sido yo,

todo lo volvió a la normalidad.

Me volví a sentir bien.

¿Y?

Bueno, pues que... de eso va la culpa, papá.

Que una confesión a tiempo te ahorra muchos disgustos.

Contigo mismo sobre todo.

¿Qué coño quieres decir?

¿Dónde estabas cuando fue el incendio?

¿Qué estás diciendo?

Digo que es normal que la gente piense

que eso de la aseguradora solo te beneficiaría a ti.

¿Eso es lo que piensas? No.

Puedo entender que tú, mi padre, en un momento dado,

hayas hecho una locura. Y no pasa nada.

Solo te pido que me la expliques.

Por eso te pregunto, con confianza.

Bájate del coche, anda.

Anda ya, papá. Que te bajes del puto coche.

Ah, ¿lo estás diciendo en serio? Sí, bájate del coche.

No llego a la entrevista. ¡Que te bajes del coche!

¿Me echas por intentar ayudarte? No, por desconfiar,

como todo el mundo, de mí. Bájate del coche.

Venga, bájate, anda.

No te quiero ni ver. Pero...

Bájate del coche. Papá...

Bájate del coche.

Muy bien, papá, de puta madre.

(Cláxones)

(Claxon)

Muy guapa. Pero hay que ir a por mi hermana y su amiga.

Ya estoy, ya estoy.

¿Quién es usted?

¿Qué hace aquí?

(HABLA EN INGLÉS) ¿Qué coño quiere?

-(ACENTO ITALIANO) En recepción, pregunte por Mazolini.

Muy guapo, su hijo.

-"Fuck!".

Ya está, ya está, ya está.

Mire, disculpe... El señor Laguna sigue reunido.

Espere ahí, por favor. Tengo prisa. ¿Les queda mucho?

Aquí nunca se sabe. Un día empezaron a las 17.00

y cuando volví al día siguiente seguían ahí.

¿El señor Laguna es el del medio?

Sí.

¿Cómo son?

-¿Quiénes?

-Los padres de Carlos.

-Ah...

Bien, normales.

Buena gente.

-Sabrán que vengo yo a la boda, ¿no? -Supongo.

A ver la chaqueta.

Oh... -¿Qué traes?

-La etiqueta.

Gracias.

Muchas gracias por todo.

Algún día te devolveré el dinero que te has tenido que gastar

en el traje, los zapatos...

-Bueno, no ibas a venir a la boda hecho un pordiosero.

-Yolanda, eh...

¿Crees que yo encontraría trabajo en el pueblo ese donde vives,

en Villajoyosa?

-A ver, no te equivoques.

Que te haya comprado ropa, no significa nada.

Que han pasado muchos años y tú y yo no somos los mismos.

-A mí la cárcel me ha cambiado mucho.

Y para bien, ¿eh?

Lo juro. -Me alegro.

Mire, me tengo que marchar.

¿Le dice que vengo otro día?

¿El amigo de Julia? Sí, Carlos Alcántara.

Ven conmigo.

(ACENTO ARGENTINO) ¿Has trabajado alguna vez en publicidad?

No, nunca.

Pero ¿te gusta?

Más o menos.

Vendete.

¿Ahora? Sí, ahora.

Dime por qué te tengo que dar una oportunidad.

Porque soy joven, tengo carácter, tengo imaginación...

Porque, en general, toda la publicidad que veo

me parece una mierda y creo que puedo hacerla mejor.

Mucho mejor, ¿cómo?

Empezando por no tratar a la gente como si fuese gilipollas, supongo.

Ven conmigo. ¿Qué?

A pensar.

¡Karina!

-¡Princesa, pero qué bonita! -¡Ay, ay, pero qué preciosa!

-Qué guapa. -Ay, estás preciosa, cariño.

-Hola.

-Qué bonita.

-Mira, papá, ella es Mercedes,

la madre de Carlos. -Encantado.

Hola. -Y Herminia, su abuela.

-Soy Herminia, mucho gusto. -Señora, encantado.

-¡Preciosa, bonita! Hola.

-Qué mayor.

Qué guapa.

-¿No ha venido Carlos todavía? -No.

-No lo he visto.

Venía con Antonio, deberían estar aquí.

-No hemos visto a ninguno de los dos.

"Marisa, la madre.

Javier, el padre.

Nacho y Bea.

Esta es la familia García.

Todos preparados para recibir el auténtico sabor

de la 'bella' Italia. ¡Pizza Run!

La pizza de masa fina y delicioso queso parmesano

llega ahora a tu casa.

Crujiente, recién hecha.

Directamente en tu hogar con una sola llamada de teléfono.

¡Pizza Run!

La cena perfecta para la familia perfecta.

Haz como la familia García y sienta a Italia en tu mesa".

(FAMILIA) "¡Deliciosa!".

-El anunciante dice que es una puta mierda. ¿Qué falla?

No sé, pero...

No, no, ¿qué?

(SUSPIRA)

Creo que nunca pediría una pizza después de ver este anuncio.

No, no...

Perdonen, ¿eh?

Pero...

No sé, no me han entrado ganas de comer pizza.

Y menos viendo a esta familia. ¿La familia García?

¿No te gusta la familia?

No me comería una pizza con esta gente.

Ya. ¿Y entonces?

Perdón... ¡Hostia! Me tengo que ir.

Que me caso.

Me caso en 20 minutos. Llego tarde.

¿Qué? Sí, que me caso.

Es el día de mi boda. Ahora no te puedes ir, macho.

Díselo a ella, me está esperando. Nada, pues cásate y vuelve.

¿Qué?

Te casas y vuelves.

Macarena. -"¿Sí?".

-Ven un segundo, por favor.

Eh...

-Dime.

-Prepárale mi coche, que dice que se casa.

-Ah, enhorabuena.

Gracias.

Bueno, pues me voy. Adiós.

Adiós.

Y parecía listo, ¿eh? Y ahora va y se casa.

Yo no sé por qué la gente se casa. -¿No?

¿Y lo dices tú, que te has casado dos veces?

-Por eso lo digo.

No me volvería a casar en la vida. -Ya.

A mí me parece una manera bonita de demostrar tu amor por alguien.

No sé, igual a la tercera va la vencida, Inés.

-Oye, el amor no se demuestra con papeles.

-Vienes rebotada. -No, no es verdad.

-¿No? -No.

-Creo que con la cara pagas. -Pues...

-¿Va a venir María?

-Sí, creo que sí.

-¿Por? -Sigo enganchado.

-Mi amor, no puedes seguir enganchado a la tía.

Lo hemos hablado mil veces. -¿Inés?

Qué casualidad. No me digas que también te casas.

-¿Eh? No.

¿Tú sí?

-Sí, es Tomás, mi marido.

Su padre es el dueño de cinco teatros.

¿Es tu hijo? ¡Hola, guapo!

-Inés, ¿nos vamos, que nos están esperando?

-Sí. Que seas muy feliz.

-Yo soy la prueba de que todo se cura. ¿Ves?

Todo se cura, pero también se queda dentro.

Estate atenta.

¡Ven aquí, guapa! -¡Viva el novio! ¡Viva la novia!

"¡Viva!".

No es posible.

(SUSPIRA)

Ya está bien. ¿Qué?

De mirar a ese señor, hombre.

Tenemos que ir a la policía y denunciar.

Nada de denunciar, no va a pasar nada.

Son personas peligrosas.

Han enviado a una persona a nuestra casa.

Entran y salen cuando quieran.

Si quisieran, ya nos habrían hecho algo.

Eh...

¿Y no vas a decir nada a tu familia? No, y tú tampoco.

Vamos. (SUSPIRA)

-Y todavía no conoces a mi hermano Carlos. Es escritor.

Y a mi hermana Inés, que es actriz.

-Ser hija única es una mierda. -Te va a encantar mi barrio.

Se puede fumar en los recreativos.

Y las palmeras de chocolate cuestan 75 pesetas.

-Mataría por una palmera de chocolate.

Perdonad, llegamos un poco tarde. Hijo...

Cariño... Pero ¡qué guapísima estás!

Mira... Un beso.

Cariño, mira, te presento.

Hola, soy Guillermo, el padre de Karina.

Encantado.

-Deborah. Oye, ¿y papá y Carlos?

-Carlos Alcántara

y María Caridad Saavedra.

-Aquí, pero no ha llegado el novio todavía.

-Tenemos tres bodas más, no podemos esperar.

Los siguientes contrayentes son... -A ver, un segundo, está de camino.

No, no es que esté de camino. Está aparcando ya.

-Subiendo las escaleras. -Está aquí ya, así que no...

-Yo creo que Carlos se lo ha pensado dos veces.

-No se puede tirar arroz, confeti ni pétalos en la sala.

¿Dónde se han metido? Que no lo sé.

Han ido a una reunión,

a una agencia de publicidad. ¿Dónde?

Si se lo he dicho: "Cuidado..." Ahí está.

Carlos...

¿Siempre tienes que llegar el último?

Perdonad, ya estoy aquí. Eres un pieza, mamón.

¿Y tu padre? ¿Aparcando?

¿No está aquí?

¿No venías juntos?

No me lo puedo creer.

No, se ha enfadado conmigo y me ha echado del coche.

¿Cómo que se ha enfadado? O sea, se lo has dicho.

Quedamos en no decírselo. Ya, ya.

Pero ¿qué le has dicho? Nada.

Nada, que piensa que papá ha quemado la bodega.

¿Que tú piensas que tu padre...?

Se lo he preguntado. Ya está. ¡Que es tu padre, hijo!

¿Pondrías la mano en el fuego? Claro que sí.

-Carlos, nos están esperando.

Hola.

No, espera, después. Ah. (RÍE)

Que lo siento.

No pasa nada.

Vamos.

Pero ¿que se va a casar sin tu padre?

Que haga lo que quiera. ¿Y las niñas?

No lo sé, mamá, venían detrás. ¿Y los testigos?

-Que no cunda el pánico.

Aquí llegan los testigos.

Estoy tan feliz, tan excitado, Mercedes...

Ya. Me siento como Gunila.

Madre... Madre, ven.

Carlos y María Caridad,

como sabéis, nuestro Código Civil regula el matrimonio.

Y establece que los dos sois iguales en derechos y deberes.

Que debéis respetaros... -María, no se puede comer aquí.

Que es de falta de respeto.

Por cierto, soy Oriol, que María no nos ha presentado.

¿Tienes novio?

-(RÍE)

-Estáis obligados a guardaros fidelidad

y socorrerse mutuamente.

Así como compartir las labores domésticas, ¿eh?,

y la atención y el cuidado de las personas a vuestro cargo.

¿Sí?

Pues pónganse en pie los novios y los testigos, por favor.

Procedemos a prestar el consentimiento.

Carlos,

¿consientes...? No, no consiente.

¿Qué? No puedes casarte sin tu padre.

Mamá, claro que puedo.

Pues nada, haced lo que queráis.

-Carlos, lleva razón, lo podemos hacer otro día.

No pasa nada. No, no lleva razón.

Si no ha querido venir, es su problema.

-Es tu problema,

yo habría hecho lo mismo. Inés...

No te metas. Me duele lo que has hecho.

¿Qué he hecho? Tú no lo has visto.

Tiene razón, no estabas.

Tú ponte de su parte. No me pongo de parte de nadie.

Ya está bien, es mi vida, es mi boda, ¿vale?

Venga, vamos a seguir. Habló el equidistante.

No, habla el sentido común. No te callas ni debajo del agua.

Inés, déjalo ya.

Cuando te pones en plan actriz intensa eres insoportable.

Vamos. No hace falta que le hables así.

No entiendo por qué te levantas.

¡Porque no está papá, por eso se levanta!

(HABLAN A LA VEZ)

-Señores, por favor.

-Qué divertida es tu familia.

-Señores, por favor, ¿podemos...?

(HABLAN A LA VEZ)

-¡A callarse todo el mundo!

¿Será posible que ninguno de mis nietos se pueda casar

de una manera normal?

Me tenéis hasta la coronilla, ¿eh?

He venido con estos zapatos que me aprietan una barbaridad,

me he comprado este chal elegante que me ha costado un riñón

y he venido a una boda que ni parece una boda ni parece nada.

¿Queréis casaros ya, de una puñetera vez,

y terminamos con este suplicio?

Y si Antonio no está, que hubiese venido.

Si os queréis matar, os matáis, pero cuando yo no esté delante.

Señor juez, ni caso.

A lo suyo. -¿Seguro?

Sí.

Vamos a ello. (CARRASPEA)

Carlos, ¿consientes en tomar como esposa a María Caridad?

Sí.

María Caridad, ¿consientes en tomar como esposo a Carlos?

-Sí.

Ahí está, te lo he dicho. No, Carlos.

Ya has montado el numerito.

Pero me está esperando. Ya, ¿y qué hacemos?

Hay una comida organizada. ¿Nos dejas así?

No tardo nada, será un momento.

Estás guapísima. No, no me vengas con estas.

Estás muy guapa. No. Te vas, ¿y qué les digo?

Que nos estamos jugando el futuro.

Que a las 14:00 voy a estar ahí, como un clavo.

Que te quiero. Que te quiero.

Que te voy a hacer el amor esta noche muchísimo.

Diles eso.

-Carlos...

¿Y ahora adónde va?

¡Vivan los novios! ¡Vivan!

Pero ¡qué guapa que está la novia!

Sí. Muy bien.

¿Sí?

Oye, yo no sé, es que esto es...

¿No es demasiado? A lo mejor...

¿No? Oye, Angie... ¿Angie?

Angie, ¿qué te pasa?

-Que a mí me haría mucha ilusión.

-Dicen que de una boda sale otra.

-Sí, pero nosotros no podemos hasta que no se opere.

-Cuando me opere, tampoco, Abraham. Ya lo sabes.

-Pues no lo entiendo.

-Yo tampoco, pero la vida es así. -Algún día,

yo no lo veré, la gente se podrá casar

sin que le miren el DNI.

Tiempo al tiempo, España es un país de sorpresas.

¿En España? ¡Ni de coña!

¡Cisnes!

Qué preciosidad.

-Es una manera de verlo.

-Los he hecho yo. -Son divinos.

¿No te gustan?

-Son una horterada.

Pero las bodas son una horterada en sí mismas.

-Aún falta lo mejor.

Mira.

¡Qué maravilla, parece Venecia!

Cuando me gusta mucho, me parece Venecia.

-¿Has estado?

-No.

-Yo te voy a llevar.

-Hola.

-Hola, padre.

-¿Ya estamos en Navidad?

-No, padre. Es la boda de Carlos y Karina.

-Entonces ¿van a dar puros?

-Padre, no debería usted fumar.

Ya lo sé, hija, pero el cuerpo me lo pide.

-Que ya vienen. -¿Quién?

-Los novios, padre, ¿quién va a ser?

-Los novios, Carlos y Karina. -¿Y yo los tengo que casar?

-Vienen casados de fuera.

-Ah, ah.

-¡Vivan los novios! -¡Vivan!

(VOZ) "¿Adónde vamos?".

¿Adónde vamos?

Huir es de cobardes.

¿Por qué no das la cara, Antonio?

Lo has perdido todo.

¿Qué va a ser de ti? Lo has perdido todo.

Es que, si huyes, le estarás dando la razón.

Que no estoy huyendo.

Nadie cree en ti, Antoñito.

Ni siquiera tu hijo.

Mi hijo.

Se cree que lo sabe todo.

Estabas muy nervioso.

A lo mejor se te fue la mano... y la bodega ardió.

Cállate.

¿Sabes lo que creo?

Que ha sido Venancio.

Sí, sí, el Jato es el culpable.

Claro, Venancio.

Voy a por él.

Voy a por Venancio.

Y no voy a parar hasta que todo el mundo se entere.

Olvídate de Carlos.

Cállate. Olvídate de Carlos.

Basta. Carlos se va a casar.

Tú a lo tuyo. No puedes dejarle colgado.

Basta, basta, basta, ¡basta!

¡Vivan los novios! -¡Vivan!

Nuestra boda podría ser en primavera.

La misa, en San Jaime; el banquete, aquí.

La luna de miel, en Acapulco.

-Mira, ha llegado otra multa.

Exceso de velocidad, Venancio.

-No me jodas.

La madre que los parió.

-Ya he sido viuda una vez.

No me gustaría volver a pasar por esto.

-Entonces ¿eso es un sí?

-Eso es un exceso de velocidad.

-¡Eh, usted! ¿Dónde va?

Venancio, ahora sí que te voy a matar, cabrón.

-Tío, ¿qué hace usted aquí?

Hijo de puta, ¿quieres arruinarme la vida?

(RESPIRA AGITADAMENTE) Está muy nervioso.

No has parado hasta cargarte la bodega.

-Pero ¿qué dice?

Cálmese, por favor. Me ha quemado la bodega.

-¿Por qué iba a quemarla? ¡Para joderme!

Apártate. -Qué barbaridad.

-Quiero venderla para sacar pasta.

-¿Qué? ¿Te das cuenta?

A este desgraciado solo le interesa el dinero.

Te tiene engañada como una sinsorga. ¿No lo ves?

¿Quién te crees, listo? ¡No he hecho nada!

¡Tendrás que demostrarlo delante de un juez, cabrón!

¿Sí? ¡Aquí tienes la prueba! ¿Qué ha dicho?

¡Dáselo, coño! ¿Qué dices?

Que lo leas. ¿Qué dices?

-Tome, tío.

-Nos marchamos nada más terminar el homenaje.

Carretera de Valencia, 19:00. Ahí lo tienes.

Cuando se quemó la bodega,

nosotros estábamos llegando a Benidorm con las niñas.

-¿Dónde estaba usted cuando el incendio?

No lo sé.

Lo que digo es que no me identifico con esta familia

porque no es como mi familia.

¿Y eso qué tiene que ver?

Es que esto no es una familia real ni es nada,

es una familia de anuncio.

-¿Qué tienen de malo los anuncios? Vivimos de ellos.

De malo tienen que son mentira, que no te lo crees.

Vamos a ver...

Las chicas en los anuncios son siempre como rubias,

con los ojos azules, muy altas, muy guapas, increíbles...

Mi chica no es así.

Mi chica es pequeña, es morena, es normal.

Te la puedes encontrar por la calle, es real.

Ya.

Entonces ¿propones cambiar el casting?

¿Quieres que lo intentemos con gente más vulgar?

Mi chica no es vulgar.

No he dicho eso, he dicho que es normal.

No solo es el casting,

es la manera que tienen de relacionarse.

Se nota que no se conocen.

Se conocerían al rodar, pero no son una familia.

Por ejemplo, en mi casa, la gente,

cuando se junta en una mesa, nos juntamos a comer y discutimos,

o nos enfadamos mucho, nos reímos,

hablamos... todos a la vez, es muy caótico,

pero desprende vida.

Aquí no hay vida. Esto es un simulacro de vida.

Si queréis relacionar la pizza con Italia, con la familia,

que lo entiendo perfectamente,

pues, joder, hacedlo con una familia

que se vea que es de verdad, ¿no?

Mi familia es más italiana que esta pizza.

Espero que os sirva. Me tengo que marchar.

El chico tiene razón.

Tiene razón. Me gusta. Gracias.

Tiramos por ahí. Jorge, avisa a Casting.

Diles que vengan ya con fotos, con propuestas.

Quiero una familia de verdad. Paco,

habla con Decoración.

Esa casa no la tiene ni la Preysler, joder.

Venga, chicos, a trabajar.

Suerte. Espera.

Tú no te vas.

Ahora falta lo más importante. No, no, no.

No, no, no, sí, sí, sí. Es... darle forma a la idea.

No me puedo quedar. Me está esperando mi mujer.

Yo acabo de cancelar un viaje, me he peleado con mi ex

y mi hija no me habla porque me voy a perder

su cumpleaños. ¿Te interesa o no te interesa el trabajo?

Si llego tarde a mi noche de bodas, debo llevar algo.

Una buena noticia por lo menos.

¿Cuánto voy a cobrar?

Vos y yo nos vamos a entender.

A ver, tío, un poquito de azúcar.

Ay, gracias.

¿Está mejor?

Lo he perdido todo, Paca.

¿El seguro?

Nada, no sé si me va a pagar.

Bueno, por dinero no va a ser, tío, no se preocupe.

¿Sabes qué es lo peor de todo?

Que desconfía de mí todo el mundo.

Hasta mis hijos desconfían de mí.

Toda la vida trabajando para nada, para terminar así.

Pero ¿cómo que para nada?

Tío, que usted ha sacado adelante una familia.

Tío, míreme.

Que sus hijos han tenido muchas más oportunidades

que el resto. Y todo gracias a usted.

¿Cómo hemos llegado a esto, Paca?

No lo sé.

Ha sido culpa mía.

Un poco mía también. No, no, ha sido culpa mía.

Me dolió.

Me dolió mucho verte con otro hombre, esa es la verdad.

Perdona, Venancio.

Tío...

Usted va a salir ahí afuera

a demostrarle a todo el mundo quién es usted, ¿me oye?

Míreme. No puedo, Paca.

Claro que puede.

Usted va a demostrarles quién es Antonio Alcántara.

Usted no se puede rendir.

¡Te voy a matar! "Por Dios, no me eches la bronca".

"No me riñas..." ¿Se puede saber dónde estás?

Estoy en Benidorm.

¿En Benidorm?

¿Se puede saber qué estás haciendo en Benidorm?

Nada, he venido a aclarar algunas cosas.

"Estaba confundido, Venancio..."

Cuanto más me expliques, menos lo entiendo.

¿Me vas a echar la bronca otra vez?

Te digo... "¿Cómo no voy a hacerlo?".

Te has perdido la boda de tu hijo.

Que estoy aquí dando la cara por todos, por los dos.

¡La has vuelto a liar!

Como tu hijo. ¿Qué hijo?

El novio, que tampoco ha aparecido.

¿Sabes lo que te digo?

¿Por qué no os vais a vivir al Polo Norte, con los esquimales,

y nos dejáis vivir a todos tranquilos?

Oye, no estoy para tonterías.

Escúchame, salgo para Sagrillas inmediatamente.

"Tengo a los trabajadores colgados, a Luis y a Maite, a todos,

y debo tomar una decisión".

Que te vayas a freír puñetas.

Haz lo que te dé la gana, porque lo vas a hacer igual.

¿Sabes qué?

Que ni tú, ni la bodega ni nadie me va a amargar más.

Merche...

Me ha colgado.

¡Alegría, Merche!

Alegría...

¡Que les den! Eso digo yo. ¡Que les den!

¡Viva la novia! (TODOS) ¡Viva!

¡Viva la novia! (TODOS) ¡Viva!

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "La familia es que te digan

que estás más delgado aunque hayas engordado.

Que te hagan hablar aunque no tengas ganas.

La familia es que tengas que comer todos los domingos paella,

aunque no te apetezca.

La familia es que te llamen por teléfono

y acabes hablando del tiempo.

La familia es que te sientas a años luz

de sus ideas y pensamientos,

que te agobien con preguntas,

que discutáis por cualquier motivo.

Familias hay muchas, para todos los gustos y colores,

y, aunque no podamos vivir sin nuestra familia,

no nos engañemos, la familia a veces pesa.

Y mucho".

(Música)

¡Dámela! ¡Dámela!

-Bueno, mira, ¡cada uno a su cuarto ya!

-Se lo voy a decir a mamá... -¡Estoy harta...!

-"Esta es la familia García.

Todavía no saben que van a recibir el auténtico sabor

de la 'bella' Italia.

(Timbre)

Pizza Run, la pizza de masa fina y delicioso queso parmesano,

llega ahora a tu casa.

Crujiente, recién hecha.

Directamente en tu hogar con una sola llamada de teléfono.

Haz como la familia García y sienta a Italia en tu mesa.

Pizza Run, la cena perfecta para familias imperfectas".

Os he pillado fumeteando.

Oriol, Oriol, Oriol.

Oye, que no hace falta que te vayas, ¿eh?

¿Qué tal el internado?

-Me he sentido muy sola, ¿vale?

Papá y mamá son unos carcas, pero vosotros no me habéis ayudado.

-Pero también tienes que verlo como una oportunidad, María.

Papá y mamá a mí no me dejaron estudiar.

-De mí esperan más.

-Estoy segura de que es porque vales mucho más.

-Pero es que yo no quiero esa responsabilidad.

-Bueno, ser pequeña tiene sus ventajas

y... lo tienes que aprovechar.

¿Eh? No seas tonta.

-Lo haré.

-María...

Ay, joder...

-Piensa que queda mal conmigo, pero se equivoca.

Vuestra familia me encanta.

-Gracias.

Vamos, hijo.

-Mi tía me has dicho que estás sola en el mundo.

Yo puedo ser eso que ambiciona toda mujer.

¿Ya están vendimiando?

Vendimia, sí.

¿Dónde?

Cerca de La Roda.

Yo tenía una bodega en Sagrillas.

¿Y no más?

No más.

¿De dónde eres?

De Gambia.

¿Gambia? Sí.

¿Eso dónde está?

En África.

África...

La bodega era mi vida.

Las personas pasan.

Las modas cambian.

La vida también.

Lo único que queda es la tierra.

Hay que escuchar a la Tierra.

Tengo que hacer una cosa.

Gracias.

(Puerta)

Hola, Antonio.

¿Qué hay, Luis?

Es que he visto tu coche ahí fuera y...

Oye, ¿hace mucho frío en esta casa o soy yo?

Sí, está fría la casa, sí.

Claro, como no habéis vuelto... Desde el incendio.

Pensaba que hoy se casaba Carlos. Se ha casado, sí.

Este mediodía.

Maite y yo no hemos podido ir por la vendimia.

Estamos vendimiando para Somoza.

Ya. Andamos muy mal de pasta.

Con el sueldo de alcalde

no llegas a fin de mes, ¿no, Luis?

Sagrillas es un pueblo muy pequeño.

Al final lo de alcalde es por amor al arte.

Antonio, nuestras uvas también están para vendimiar.

O les metemos mano o al domingo no llegan.

Ya las he visto.

¿Cómo está la gente de la bodega?

Pues muy mosqueada.

Hazme un favor.

Reúne a todo el que puedas.

Y me los traes mañana por la mañana a primera hora.

Quiero hablar con ellos. Claro.

Vamos a ver cómo le metemos mano a esto. Hay que dar la cara.

¿Necesitas algo más, Antonio?

No, de momento, calentarme. Bueno...

Oye, Luis...

Dime una cosa.

Tú también crees que he sido yo, ¿verdad?

Voy a avisar a los compañeros.

No te quiero ver disgustada, mamá. Ahora lo que estoy es cabreada.

No me extraña. Ya sabes cómo son. Son un par de idiotas.

Pero no los vamos a cambiar. Pasa de todo.

"Pasa de todo".

Eso es lo que voy a hacer, pasar de todo.

Qué desastre, Deborah.

¡Ánimo!

Hay un proverbio judío que dice:

"Si todos tiráramos del mismo sitio, el mundo volcaría".

Hala, idos ya.

Hala.

Qué desastre, macho.

Joder...

¿Vas a ir la cita? ¿Acaso tengo otra opción?

Entonces voy contigo. No, no vas a venir conmigo.

No quiero dejarte solo. Deborah, no, te vas a casa.

"¡"Brother"!

Eres un capullo... ¿Qué pasa? ¿Dónde estabas?

Eh, eh. ¿Qué?

Hola. Hola.

He conseguido un trabajazo que no te lo imaginas.

¿Sí? Sí.

Eso se lo vas a tener que contar a tu madre y a Karina.

Padre, ¿qué hace aquí? -¿Eh? Quería... un poco de agua.

-¿Agua?

Venga, vamos.

¡Amor! ¡Amor, ya estoy aquí!

Gracias por la peor boda del mundo, Carlos.

-Ha sobrado tarta. ¿Quieres tarta?

He conseguido el trabajo.

Me pagan diez veces más que de mensajero.

Oye, pero, si te parece mal, puedes darme en la otra mejilla.

Qué idiota eres.

-¡Vivan los novios!

(TODOS) ¡Vivan!

¡Fuego, fuego! ¡En la cocina!

¡Fuego, fuego! ¡Fuego!

¡Fuego! ¡Fuego!

-¡Josete!

-¡Traed agua o algo!

-¡Oy! ¡Trae el extintor!

Trae el extintor, rápido.

Corre. Estaba todo apagado. No, tú no.

(Toses)

Vaya día.

Todo bien, todo bien.

-Alguien ha tirado el puro a la basura.

-El cura.

Si he estado aquí hace un momento, estaba aquí...

(SUSPIRA)

¡Don Froilán! ¿Qué es lo que ha hecho usted en la cocina?

-(RECUERDA) "¿Padre?".

Padre Froilán, ¿dónde está?

-Voy, voy.

-Pero, padre, ¿qué hace aquí?

-Iba al baño, hijo, pero me he perdido.

Bueno, venga, vamos. Está todo el mundo buscándole.

¿Qué haces?

(RESOPLA)

Es que no me vas a creer.

(Puerta)

Voy, voy.

Mamá... No, ni hablar.

Mamá... No quiero verte.

Mamá... Que no, que ya me has dado el día.

He metido la pata. ¿Ahora te enteras?

He metido la pata con papá.

¿Con tu padre? Mira, no... Fue don Froilán.

¿El qué? El que provocó el incendio.

Fue sin querer, pero fue él seguro.

¿Seguro?

Seguro. Fue sin querer, pero lo hizo él.

¿Cómo puedo arreglarlo con papá?

¿Con tu padre?

Sí.

Me han dado el trabajo, por cierto.

Es que...

¡Ven aquí, anda!

(ACENTO ITALIANO) Así que tú eres Toni Alcántara.

Señor Mazolini, déjeme que le explique.

¿Que me expliques qué?

¿Que lleváis meses vigilándome... tú y tu amigo el tuerto?

Estábamos... ¿Te apetece tomar algo?

No, muchas gracias. No hace falta.

Por favor... (RÍE)

Así que estás interesado en mi vida.

Tengo todo el material en mi casa. Se lo puedo traer, y usted...

El material... me importa un "cazzo".

Yo quiero otra cosa.

¿Qué es lo que quiere?

"Salute".

Tú escribes bien.

Lo intento. Tienes pulso, te he leído.

Pedí cosas de periódicos antiguos.

Además, sales por la tele... (RÍE)

¡Eres el guapo de la tele! (RÍE) Ya.

Quiero que escribas para mí.

¿Perdón?

Quiero que la gente sepa la verdad sobre la mafia.

"El padrino", la película, ¿sabes?

Está bien, pero ha hecho mucho daño.

Marlon Brando, grande "attore".

(IMITANDO VOZ) "Aunque está un poco sobreactuado".

Quiero que escribas una biografía.

La mía.

La mafia...

"non" es lo que se ve en las películas. No, no, no, no.

La mafia es otra cosa.

¿Y qué es la mafia?

La mafia es, por encima de todo,

la familia.

Ahora es el momento de pasar página,

de mirar para adelante y de dar la cara, claro.

La página que tengo que pasar no es plato de gusto para nadie.

Ahora, en cuanto pague el seguro,

seréis los primeros en recibir el dinero que os corresponde.

Y como sois buena gente y trabajáis muy bien,

no me parece ilógico que andéis de arriba para abajo

buscando trabajo.

Así que voy a hablar con Somoza esta misma mañana.

A ver si ahora que con la vendimia está hasta arriba

pues se hace cargo.

O sea, solos no os voy a dejar.

Primero habrá que vendimiar, ¿no?

Hombre...

Viniendo con el coche he visto que la uva está a punto.

Digo yo que habría que empezar a vendimiar.

¿Qué haces tú aquí?

Animar el cotarro, que os veo muy serios.

¿La boda?

Muy bien. Mira.

¿Qué te parece?

Estupendo.

Bien.

Ha sido hasta cómico. Te has perdido una buena.

¿Cómica? Sí, ha tenido de todo.

La boda, el banquete, el cura...

¿Qué es lo que ha hecho esta vez el cura?

Te va a gustar.

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "Hay momentos en la vida

en los que estás al borde del abismo.

Momentos en los que parece que tienes todo perdido.

Es entonces cuando sabes con quién puedes contar

y con quién no. Y, aunque a veces lleguen tarde,

tener a los tuyos de tu lado siempre reconforta".

Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 340: "Ni te cases ni te embarques"

27 sep 2018

Septiembre de 1987. Carlos y Karina se casan por lo civil y acude toda la familia, incluidos los padres de Karina: Yolanda y Guillermo, que acaba de salir de la cárcel. Mientras, en el barrio, los vecinos de San Genaro se vuelcan con los preparativos del banquete, que se celebra en el bistrot.

Antonio sigue desolado por el incendio de la bodega. Las dudas sobre quien provocó el fuego siguen en el aire. Hay quien apunta directamente a él como posible culpable.

Toni y Deborah están a punto de salir de casa para ir a la boda cuando reciben una visita inesperada de los "amigos" de la mafia de Toni. Inés, por su parte, también tiene un encuentro imprevisto, en la puerta del Juzgado, con Natalia.

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  1. Martha Silva

    Nooóoo, por favor les suplico que chequen la página, he esperado por mucho mucho tiempo y me da una rabia que no pueda ver los capítulos después de muchos intentos, no quiero morir sin disfrutar de ésta gran serie. Su público Mexicano los quiere.¿¿¿¿.

    14 jun 2019
  2. Luis Berni

    De mi parte, sí pude ver el capítulo por aquí. Vaya movido que fue el día (pudo ser peor). De no creer que Carlos se case con un amor de la adolescencia (sus padres se conocían desde la niñez). En el día de su boda, entrevista de trabajo (y reaparición de Julia). Ojalá que le vaya bien con su nuevo empleo y de frente con su mea culpa hacia su padre. Desde el vamos se sabía que el Padre Froilán, con su chochera a cuestas, inició el incendio de la bodega y por poco ocurre lo mismo en el bistrot. Tony: ¿hasta cuando tratará con gente de la peor calaña? Inés: se reencontró con alguien insoportable para ella; María ya salió del internado (y mejor que se evite problemas de salud en el futuro no fumando). Gracias por hacerme pasar un buen momento y hasta la próxima. Saludos desde Buenos Aires (Argentina).

    03 oct 2018
  3. miguel torres

    Por favor pueden reparar este fallo. No está el capítulo completo. Por favor y gracias.

    01 oct 2018
  4. a,urbano

    el capitulo 340 no se puede descargar entero para su visionado posterior

    28 sep 2018