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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 18 - Capítulo 325: "Un mal día lo tiene cualquiera"  -  ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Cuéntame

cómo te ha ido

en tu viajar

por ese mundo de amor.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido

si has conocido la felicidad.

Buenos días. -Hola, buenos días.

-Ha refrescado esta mañana.

-Sí, sí, me he tenido que poner la rebeca.

-Sí. Traigo una suscripción para Emilio Bretón.

-Ah, sí, sí, tercero izquierda. Yo le acompaño.

-Sí. Sí, porque no sé si va a caber en el buzón.

(Golpe)

-¡Ay, ay!

¿Está muerto?

"El verano de 1986 fue el del Mundial de México,

en el que muchos españoles estuvieron pegados al televisor

esperando un milagro que no se produjo.

La maldición de los cuartos de final,

encarnada en un portero belga llamado Pfaff

que las paraba todas, nos envió a casa".

(Gritos)

Ha ido todo bien, bueno.

El último toque de suerte.

"Llegó así un septiembre en el que Frank Sinatra

fue recibido en olor de multitudes,

en el que Manuel Fraga destituyó a Jorge Vestrynge

sustituyéndole por Alberto Ruiz-Gallardón".

"Para sustituirlo ha sido elegido Alberto Ruiz-Gallardón,

asesor jurídico de Alianza Popular

e hijo del jurista José María Ruiz-Gallardón".

"En el que se estrenó en la 2 la nueva serie de Antonio Mercero,

'Turno de oficio'".

"Casi siete millones de niños y niñas de preescolar,

EGB y educación especial inician mañana el nuevo curso escolar.

De ellos, 600.000 pisarán un aula por primera vez.

Según datos del Ministerio de Educación y Ciencia,

el número total de alumnos escolarizados

será de 6.700.000".

"y en el que los últimos coletazos del "baby boom"

se incorporaron a las aulas.

Entre ellos mi hermana María, que se adentraba en un territorio

desconocido y lleno de peligros: el instituto".

María, hija, ¿sales de una vez? ¡No puedo!

María. ¿Qué?

Vas a llegar tarde y te van a poner en la lista negra el primer día.

Es que ahora no puedo salir, de verdad.

Es una emergencia.

En dos minutos te quiero fuera, hija, dos minutos.

¡Que sí, que sí, pero déjame, por favor!

Desde el campesino que trabaja al sol...

El campesino que trabaja... ¿Cómo va la chaqueta, Herminia?

Va, va...

¿Carlos ha salido ya y ha desayunado?

No, yo creo que no ha salido de su cuarto.

Todavía no ha salido del cuarto... ¿La gente qué piensa? (MURMULLA)

Encima esto no me lo sé.

Ay...

(TELEVISIÓN) La mayoría de los pacientes se ha recuperado...

¡Carlos!

...intoxicación. Fiebre, vómitos...

¡Carlos, hijo!

Bueno. Que son las nueve de la mañana.

¿Qué pasa, papá?

Coño, hay que estar a las 10:30 en el Palacio de la Zarzuela.

Joder, la recepción es a las 12, papá.

Ya, pero han dicho que vayamos una hora antes.

Una hora antes son las 11, no las 10:30.

Las 10:30 es una hora antes de las 12 pero con calma, hijo,

que hace falta. Coño, dile algo. Venga, venga, anda, cariño.

Vístete ya. ¡Mamá!

Tu padre se pone muy nervioso con todas estas cosas.

No me gusta llegar tarde. Te hago un café.

De verdad. Prepárame otro para mí.

En esta casa se duerme fatal, toda la noche escuchando a un bebé.

¿Cómo que un bebé? Sí, un bebé, ahí arriba.

Ahí no hay bebés desde vosotros. Como no sea la de al lado...

Venga, date prisa, coño, que tengo que ir a ver al rey.

Vamos a ver al rey. Joder...

(TELEVISIÓN) La mayoría de los casos de salmonela son leves,

aunque en ocasiones puede agravarse

hasta llevar al paciente a la muerte,

especialmente en personas mayores, embarazadas y niños

que tienen el sistema inmunológico más debilitado".

Cuando termine con la chaqueta métamela usted en la funda,

para que no se me arrugue cuando conduzca.

Sí, sí, no te preocupes.

"Majestad,

como humildes bodegueros, solo podemos mostrar gratitud

por el reconocimiento a un saber y un hacer milenario

que hunde sus raíces en la tierra y en el tiempo".

"En la historia", Antonio. ¿"En la historia", seguro?

Seguro, hombre, si te lo he oído mil veces, por Dios.

Si me lo sé de memoria. ¿No queda mejor "en el tiempo"?

Hablo de los campesinos y la sangre de Cristo.

Lo que quieras, la historia el tiempo...

Lo importante es ser natural. Si estoy natural, Milano,

pero Carlos ha escrito un discurso

que ni Echegaray para agradecer el Nobel.

¡Si lo ha escrito a tu dictado, hombre!

Pues precisamente por eso.

Yo escribo muy bien, con muchas palabras, y no es fácil...

¡María, tengo que ducharme!

¡María!

Joder, esta niña se pasa el día en el baño.

Pues como tú. ¿Quién, yo?

Cuando te metes con el "Cambio 16", ¿qué?

Bueno, con el "Cambio", sí. Venga, ¿quieres un café?

Quita, Merche, que me manchas.

Que no se puede tomar café antes de ir a ver al Rey.

Luego se me cruza en el estómago y me rindo en Palacio. Joder.

Pues vaya cagada.

La policía francesa continúa investigando la autoría

de todos los atentados de los últimos días

en medio de una psicosis creciente de miedo

que se extiende por la capital francesa.

-"La policía interroga en estos momentos

a 15 súbditos libaneses ligados o próximos todos ellos

a Georges Ibrahim Abdallah".

-Eso es imposible. -¿Y eso por qué?

Los Abdallah no han puesto esa bomba, están en Trípoli...

-¿Tú cómo lo sabes? -Hablo cada día con dos contactos.

Uno en Londres y otro en Beirut.

Están de acuerdo en que esto acaba de comenzar.

-Esto, ¿qué? -Algo parecido a la Guerra Santa.

-Tú echas de menos el barro.

-A ver, me encanta la adrenalina del directo.

O sea, dar las noticias es un sueño, Chema, pero la vida está fuera.

-Fuera te la juegas, y aquí tienes buena nómina y calefacción central.

¿No?

Oye, ¿tú cómo vienes así? -¿Cómo quieres que venga?

-¿No te han dicho que te tenías que traer chaqueta y corbata?

-Me han dicho que querías verme. ¿Por qué?

-Joder... La Dama de Hierro, tío.

-¿Qué? -Margaret Thatcher.

-Ya sé quién es... -Han cerrado una entrevista

con ella en directo desde Downing Street,

y a las siete de la mañana a Sopena se le ilumina la bombilla

y me llama y resulta que quiere que la hagas tú.

Sí, tiene su lógica, que has estado casi dos años en Londres.

Se supone que si alguien puede sacarle jugo al asunto, ese eres tú.

Así que toda tuya.

Así que, por favor, vete para casa,

consíguete corbata y americana, ya me entiendes, como Dios manda,

y a mediodía me presentas un borrador de la entrevista, ¿vale?

-Muy bien.

-Esto acaba de llegar.

Emilio Bretón.

Se ha tirado por el balcón de su casa.

-Tía, que llegamos tarde.

-Mira.

Encima no te rías, que no hace ninguna gracia, ¿eh?

-María, por eso no puedes faltar a clase.

-¡Si es que me van a llamar "la granos"!

-¿Te lo reviento? -Yo no he podido.

-Toma, agarra.

-Gala, Gala... ¡Gala, que me haces daño, hombre!

-Vale. -Pero ¿qué os pasa?

-¡Mira qué grano me ha salido!

-Guau, es enorme. Y además te lo acabas de tocar, ¿no?

-Y encima es mi primer día de instituto.

Todos los chicos se van a reír de mí. -¿Y qué hacemos?

Ninguno va a ver que detrás de esta monstruosidad

hay una chica preciosa. -¡Eso, ríete tú también!

-Pero ¡que no me estoy riendo! María, oye, es que estáis en la edad.

-¡Que no llegamos! -Va a ser el peor día de mi vida.

(Timbre)

¡Voy!

(Timbre)

Por Dios. Hola.

Hija...

He visto a María, tiene un agobio... Ay, no me hables del grano.

Toma. No tenías que haber madrugado.

Que te pegan mucho con el vestido. ¿Te fueron bien para las fotos?

Superbién. Ay, qué bien.

Las verás en "Fotogramas" el mes que viene.

Mira. Oye, tu padre está nerviosísimo.

Habla con él y le calmas un poco.

Ay, no, mamá. Hoy no, por favor. Que la que está atacada soy yo.

¿Por qué? La obra es una mierda,

no la entiende ni dios. No quiero que vengáis al estreno.

Vaya. Pero ¿qué está diciendo esta chica?

¿No quieres que vayamos al estreno? Merche, ¿tú qué haces así?

Si he sacado las entradas, hija, muy cerca para veros las caras.

Si salgo todo el rato con un cubo en la cabeza.

Algo se te verá, ¿no? Por cierto, hija,

¿por qué no me ayudas con el discurso para el Rey?

Anda, que estoy muy nervioso. Yo también, que tengo un estreno.

Y yo voy a estrenar delante del rey, me cago en la mar.

Oye, que no es lo mismo, ¿eh?

Será mejor delante del Rey que con un cubo en la cabeza.

Venga, le ayudas un poco, hija. ¡Venga!

(Teléfono)

Ya voy yo.

(Teléfono)

Sí, dígame.

Sí, sí, soy yo.

Sí.

¿El lunes, 22?

Pero eso es el lunes que viene.

No, no, claro. A las nueve.

¿Por escrito? Es que yo no tengo fax.

Mejor voy y me lo explican personalmente.

Sí, claro. Allí estaré.

¿Pasa algo? No.

Hija, pues estás más blanca que un gato de escayola.

"Majestad, como humildes bodegueros, queremos expresaros nuestra gratitud

por vuestro reconocimiento a un arte y un saber milenario

que hunde sus raíces en la tierra..."

"Y en la historia". ¡Joder, siempre me trabo ahí!

Tranquilo. No sé qué me pasa con esa frase.

Bueno, pues léelo.

No, leer no, que queda mucho peor, hija.

A ver, papá, que solo es un hombre. Ya, amiga, pero es el rey.

Bueno, pues eso, un hombre, mucho más feo que tú.

Si lo leo, me van a temblar las manos,

entonces la gente se da cuenta, la gente lo ve.

Pues confía en ti y así no te tiemblan.

Ya, es muy fácil decir eso. ¡Antonio!

Que ya tienes el coche.

Abraham lo ha limpiado por fuera y dentro. Lo ha dejado nuevo.

Gracias, Ramón. Ya bajo.

Y te he llenado el depósito de gasolina súper.

Hombre, qué detalle. Ahora bajo y te pago.

Venga, estoy en el bar.

Ay... ¿Qué?

¿Hago yo lo tuyo y tú haces lo mío?

¿Qué? ¿Qué? Va.

Se lo voy a dar a tu hermano, que lo ha escrito él.

Que lo defienda él y ya está. Que no, que te toca a ti.

Mira, tú, antes de decírselo,

respiras profundamente, clavas los pies en el suelo,

le miras a los ojos

y se lo vas diciendo muy despacito, conquistándole.

¿Eh? Ya verás, que te lo vas a comer vivo.

¿Eh? Confía en ti. Me tengo que ir.

-¡Mamá, mamá, mamá, mamá! Van a ver al rey, mamá, al rey.

-Sí, ya lo sé.

-Antonio, Mercedes y Carlos van a ver al Rey.

¿Puedo ir con ellos? -No, hijo.

-Pero ¿por qué no? ¿Por qué no?

-Pues porque para ir a esos sitios hay que tener invitación personal.

-¿Y eso cómo se hace?

-No lo sé. Pregúntale a Antonio.

-Antonio, vale, vale.

-Abraham. -¿Qué?

-¿Tú piensas en chicas? -No siempre.

-¿Tú piensas en casarte y tener hijos?

-Hijos, hijos, sí. Tres.

-Pero para tenerlos, necesitas una mujer.

-Ya lo sé, mamá, ya, ya, pero...

-Pero ¿qué?

-¿Son para nosotros? -Sí.

Con huevos de verdad, de granja.

Me los ha traído Ramón, de un pariente suyo de Ciudad Real.

-Ah... Hala. ¡Hala, hala!

-Yo he visto el piso y está muy bien, Cruz.

Tiene 3 habitaciones, que es lo que necesitáis.

-Sí, sí, sí, porque vienen gemelos.

-O gemelas. ¿Qué tal lo lleva Pili?

-Ella, bien. El que peor lo lleva soy yo.

-No me digas. -Sí, sí.

Tengo fatiga, vómitos, mareos,

dolor abdominal y tengo la tripa como hinchada.

-Embarazo empático. -¿Cómo?

-Les pasa a algunos hombres.

Se sienten tan implicados en el embarazo de sus mujeres

que empiezan a sufrir los mismos síntomas que ellas.

¿Sabes qué pasa?

Yo viví unos años con un comadrón mallorquín.

Experto en partos naturales.

A lo mejor os interesa. -No.

-¡Butanero!

Hola, Ramón, que aproveche.

¿Me das la llave, que quiero salir en 5 minutos?

No das tiempo ni a tomarse un trifásico.

Tengo que ir al Palacio de la Zarzuela, Ramón,

y tengo que estar hora y media antes para entregar el carné y eso.

Toma, ya me lo pagas a la vuelta.

Muchísimas gracias, Ramón. Lo dicho.

Oye Antonio, ven aquí un momento. ¿Qué?

A ver, mira, quiero que entregues esto a los reyes.

Son sus cartas astrales.

¿cómo le voy a entregar a los Reyes las cartas astrales?

Oye, que a la reina le encantan estas cosas.

Los ovnis, el tarot...

Su escritor favorito es Juan José Benítez.

Ya, pero es un asunto de vinos, Casandra,

yo había pensado regalarle un vino.

Ya, pero es que una cosa no quita la otra.

Y esto les va a encantar, créeme.

¿Seguro? Seguro.

¡Ramón! ¿Tengo que llevar las cartas astrales?

Por favor.

-¡Butanero!

Me las llevo, pero hazme tú también un favor.

Hazme un conjuro de esos para que esté tranquilo

y me salga bien el discurso y el Rey se tome todo el vino.

Conjuro no, te voy a hacer una bendición con las cartas

que te va a venir fenomenal. Bendíceme, que llevo un día...

Por Dios. ¡Ánimos, Antonio!

¡Antonio, Antonio! ¡Espera, hombre por Dios!

Merche, ¿dónde está Carlos? Está bajando, hombre.

¿Por qué le cuesta tanto ser puntual?

Bueno, ya. ¿Qué les pasa a los jóvenes?

Cálmate, Antonio, por Dios.

¿Dónde tienes el coche? En el taller,

que está de punta en blanco. ¿Y tú qué quieres?

Que le des las llaves a tu hijo, que conduzca.

¿Por qué, Merche? No te lo tomes a mal...

No me lo tomo a mal. Tú ves que yo no puedo conducir...

Estás un poco... ¿Tú estás segura?

Oye, ¿tú crees que lloverá? No, ¿no? No va a llover.

¿Tú cómo te encuentras, Merche, te encuentras bien?

¿Por qué dices eso? Anda, mírate los pies.

Quítate las zapatillas, que vas al Palacio, Merche.

Luego dices que estoy nervioso. Tú sí que estás nerviosa.

Lo estoy por otro motivo. ¿Por otro motivo?

Ya me dirás que otro motivo más importante tienes.

Tanta cosa, tanta cosa...

El pelo va a ser más importante que ir a ver al Rey.

No dejes conducir a tu padre, que está muy nervioso. Hazme caso.

¡Papá!

Cómo estamos...

¡Papá, espera! ¡Papá! Papá...

Estoy perfectamente, hijo. Perfectamente.

¿Dónde llevas la corbata? La llevo aquí.

Pues en el bolsillo se te va a arrugar.

Papá, ahora me la pongo, ¿vale? Me aprieta un poco, tranquilízate.

¡Estoy tranquilo! ¡Qué manía con que lo esté!

¡Toma las llaves!

Que dice tu madre ahora que no puedo conducir.

Pero, bueno, ¿y esto?

Pues ya ves.

Olivia, la hija de Karina.

Ya. ¿Y qué hace aquí Olivia, la hija de Karina?

Han pasado la noche en casa. Pero no quiere que lo sepas.

Ayer Mauricio se fue de casa. Una bronca...

¿Adónde vas?

¡Carlos, hijo, no te vayas, que tenemos que marcharnos!

¡Sorpresa!

Carlos, por favor. Ahora no puedo.

¿No puedes? ¿El qué no puedes?

No, no puedo nada. Josete es un bocazas.

Si no es por él, no sé que estás. ¿No me ibas a avisar, de verdad?

Estoy de paso.

Caí aquí.

Bueno, en realidad me refugié aquí.

Y no te hacía aquí, te hacía en Sagrillas, Carlos.

Ni siquiera sabía que estabas. ¿Qué ha pasado?

Que se acabó.

Y además de la peor manera posible.

(Interfono)

¿Mauricio se puso violento?

(Interfono)

Déjalo, Carlos.

¿Mauricio se puso violento?

Que no, que no se puso violento. ¿Por qué dices eso?

La última vez que estuve con él estaba muy agresivo.

Bueno, olvídate.

Lo he intentado.

Te juro que lo he intentado, Carlos, pero es que no...

Es que no he podido.

Acabáis de tener a la niña.

Pensé que eso lo iba a solucionar.

Pero cuando ya estás mal, lo de tener un hijo solo...

sirve para ir a peor.

¿Qué puedo hacer yo?

Dime en qué te puedo ayudar.

(Interfono)

Que ya bajo, papá, por favor.

Me tengo que ir ahora. Vuelvo a mediodía.

Yo me voy de Madrid a primera hora de la tarde.

-¡Uy, qué guapo, Antonio! Gracias.

¿No te pones la chaqueta?

Todavía no, no quiero que se me arrugue.

Ah, bueno.

Ya nos contarás luego cómo tienen puesta la casa.

-Ah, sí, y le pides un autógrafo, que es para la pelu.

A ver si llegamos, que a este paso...

Y dile que tienes una amiga que está embarazada de gemelos

y que si salen chicos,

pues uno se va a llamar Juan y el otro, Carlos.

Vale, Juan Carlos, sí. Y le das esto de nuestra parte.

¿Esto qué es? Pues es un champú buenísimo

a base de ortiga blanca para la caída.

¿Cómo le voy a dar al rey un champú en una bolsa?

Por favor, esas entradas, con lo guapo que es, no le pegan.

Ya estoy. ¡Qué guapa!

Gracias. ¿Le has dado las llaves? Le he dado las llaves, sí.

¿Dónde está Carlos? Ahí, pelando la pava con Karina.

¡Yo qué sé! ¡No llegamos! ¡Ya voy!

¡Pero que nos está esperando ya! Vamos.

Venga. Por Dios.

Oye, Antonio, te voy a hacer las cejas, perdóname.

¿Aquí?

Sí, tiene unos pelos rarísimos. A ver...

"...se encuentra en su punto..."

Que le tira, claro.

-Nieves, en la oreja tiene uno. -¿Sabes qué pasa?

A cierta edad a los hombres os salen pelos rarísimos.

Nieves, que me tengo que marchar ¡Un momento!

-El pelo de la nariz. ¡Que nos tenemos que marchar!

-¡Es un momento, hombre! ¡Que nos marchamos!

¡Antonio!

A ver ahora qué hago yo con esto. Toma.

¿Sabes ir, hijo? No, pero me indicas.

Pues sales a la M-30, tiramos por la M-30 hasta casi al final,

luego a la carretera de La Coruña, de la carretera...

¡Papá! ¿Qué?

¿Puedes tranquilizarte? No, no puedo tranquilizarme, hijo.

¿Cómo quieres que me tranquilice? ¿Nos vamos?

Nos vamos, sí, nos vamos.

¡Joder!

Estamos acordonando la zona.

Hola, ¿qué tal? Buenos días. Mire, soy de Informativos de TVE.

Hemos recibido la noticia del suicidio y...

-Hasta que se haga el levantamiento no puedo decirle nada.

-Ya, gracias.

Ha tenido que caerse desde muy alto, ¿no?

-Desde el tercero.

-¿Y lo ha visto alguien, hay algún testigo?

-¿Sabía usted que era policía? -Nosotros no sabemos nada.

Si quiere, pregunte a esos de ahí dentro.

Son del CESID.

-Bueno, me voy a ir a tomar un café mientras viene el juez.

Muchas gracias, ha sido muy amable.

-Dejen paso.

Oiga.

Oiga.

Señor Alcántara. Casi llega usted antes que nosotros.

Pero ¿qué pasa con ese cañón? Que lo quiero donde está ella.

-Vamos a ver, no podemos girarlo a la derecha.

-¡Sí, pero no lo muevas todo el tiempo!

-Hay que dejarlo aquí porque está inestable.

Aunque habría que cambiarlo.

-El patrón ha comprado mi fuerza de trabajo por su valor diario.

Le pertenece el valor de uso de la misma...

-Inés, cariño.

¿Te puedes poner en la posición donde está fregando el suelo?

-Sí. -Y el cañón, quietito.

-Ha obtenido el derecho, pues,

de hacer que trabaje para él durante un día.

Pero ¿qué es una jornada laboral?

Un día natural de mi vida tiene más horas que una jornada laboral,

¿pero qué es una jornada laboral?

A ver, una jornada laboral...

Claro, es menos de un día natural de mi vida.

O sea, pero ¿qué es una jornada laboral?

Es menos de un día natural de mi vida.

-Inés. -¿Sí?

-¿No te acuerdas de mí? "Bajarse al moro".

-¡Ah, sí, claro, Noelia!

-Natalia.

¿Qué haces aquí? -Llevo un rato esperando ahí fuera.

Había un imbécil que no me dejaba entrar.

He tenido que decirle que soy tu novia.

-¿Y por qué le dices eso?

-Inés, ¿qué hacemos, te vas a mover o no?

Tengo que ver dónde te mueves.

-Sí, bueno, pero también necesito mi tiempo

para entender el texto, que todavía hay cosas que no me aclaro.

-No hay que entender nada. Tú te tienes que desplazar

fregando el suelo y diciendo el texto.

¡Y punto! La imagen lo dice todo. ¿Entiendes?

-Ese es un mierda, no tiene ni puta idea de actores.

-Dice que ha trabajado con Peter Brook.

-Y la obra, ¿también es suya?

-Sí, la verdad es que leída tenía otra pinta.

-Ya, ¿y ese texto que recitabas?

-Un trozo de "El Capital" de Carlos Marx.

-¿Con quién hablas, Inés? -Una amiga.

Le estoy repasando el texto.

-Bueno, sigan un ratito, que voy a hablar con el técnico y vengo.

-Yo sí te dirigiría bien.

-Ah, ¿sí? -Sí.

Toma.

-"No te mueras". -Es buen título, ¿verdad?

-¿Qué es, una obra tuya? -Sí, la escribí para ti.

Empecé a escribirla el día que te conocí.

Fue verte y todo me vino a la cabeza:

el título, el personaje... Las palabras salían solas.

No he podido dejar de escribir. Tengo los dedos destrozados.

-Ya, no sé, es que... Lo siento, Noelia, pero me...

-Natalia.

-Perdona, es que no sé qué decirte.

Aparte, hoy estreno y... -Lo sé, lo sé. Yo...

No quiero desconcentrarte, pero...

Es que acabé de escribirla anoche y necesitaba saber, ¿sabes?

Porque ahí está mi corazón y está mi alma y...

Bueno, no sé, solo quiero que la leas.

-Pues nada, la leeré en cuanto pueda. -Esta noche.

-A ver... (CARRASPEA)

Esta noche estreno.

-Es broma.

Léela cuando quieras. Tengo paciencia, esperaré.

Además, este personaje solo lo puedes hacer tú.

-¡Vaya!

-Mucha mierda.

-Hay que mirar los niveles, cambiar los filtros...

Ay, Dios Santo bendito, por Dios. ¿No nos puedes dejar otro coche?

Tengo el 600.

¡Pero no os vais a ir en un 600 al Palacio de la Zarzuela!

Así, como último recurso... ¿Por qué no nos llevas en tu taxi?

¿Qué? ¡Que por qué no nos llevas en taxi!

Hoy no puedo. Si salgo hoy me meten una multa.

¡No te preocupes por la multa! Que me hago cargo yo si hace falta.

Lo hacemos en diez minutos. ¡Corre, corre!

Lo hacemos en diez minutos, hijo. Por favor, es que me va a dar algo.

Lo siento, no sabía que ese hombre iba a dar marcha atrás.

Demasiado bien te has portado con él

cuando estabais intercambiando los papeles.

Yo le parto la crisma, me cago en la cuna que lo arrulló.

Joder. Me estoy poniendo malo, no llegamos.

Sí llegamos, que queda hora y cuarto, todavía.

Y dale, ya sé que queda hora y cuarto,

pero te he repetido que nos ha dicho que vayamos una hora antes, Merche,

por el protocolo, por la seguridad, por lo que sea, me cago en la mar.

¿Llevas la pastilla? ¿Eh?

Que si llevas la pastilla.

¿Qué pastilla? No la llevo. Pues tienes que llevarla.

Lo que me hace falta es llegar a la Zarzuela, joder.

Voy a por ella.

Juan Carlos I de Borbón y Borbón. Rey de España

Archiduque de Austria, Duque de Brabante, Borgoña, Milán,

de Atenas, de Neopatria.

Rey de Hungría, de Dalmacia, de...

Duque de Limburgo, de Luxemburgo, Rey de Croacia también...

¡Tío, para!

¡No, no paro, porque si paro Antonio no llega! ¡Antonio!

¿Qué? ¿Me llevas a ver al rey?

-¿Y tú para qué quieres ver al rey?

-Porque le tengo que decir cinco cosas muy importantes.

Para arreglar España. ¿Cuáles?

Es confidencial.

Mira, Abraham, hijo,

te lo mereces más que nadie,

pero no te voy a poder llevar.

Pero hay otros que sí van a ir que no se lo merecen y aquí están.

Yo, yo. Yo, yo.

¡Anda, no pares, no pares hijo!

¿No tendrás por ahí un cigarro? Yo no fumo.

Ah, es verdad, no fumas.

Yo no puedo decir esto, hijo.

Anda, dilo tú.

¡Cómo lo voy a decir yo!

Papá, no. Eres el presidente de la cooperativa. Lo dices tú.

Tú eres el futuro de la cooperativa. No.

Soy un autor que con suerte publicará una novela.

Carlos, que me has dejado el coche hecho una mierda

y estoy muy nervioso. ¿Que te lo he dejado yo?

Papá, lo has visto perfectamente. Ha venido el tío y me ha dado.

Si hubiéramos salido antes, como te dije...

Si yo no quería ir a la recepción.

Bueno, no quiero ir a la recepción, voy por ti.

Ya sé que nunca quieres lo que quiero yo.

Que no es eso, coño. Es que no me gusta la monarquía.

¿El rey? No, no me gusta la monarquía.

Todos los países modernos tienen monarquía:

Inglaterra Dinamarca, Holanda, Bélgica, Suecia.

Vale, lo que tú quieras, pero ¿qué hago yo hablando con el Rey?

Joder, no voy a tener convicción ninguna.

¿No te das cuenta?

Esto es una cosa tuya.

Vemos a tu amigo y le dices lo que le tienes que decir.

Venga, a ver.

Suéltalo.

Mire, es la tercera vez que se lo digo.

Mi relación con el señor Bretón era estrictamente profesional.

-Ya.

-¿Estoy detenido?

No, porque si estoy detenido me gustaría saber de qué se me acusa.

-Yo le he pedido amablemente que me facilite información.

Y eso es lo que va a hacer.

No está detenido, ha venido a colaborar.

-Ya, pero es tengo un trabajo.

Debería estar preparando una entrevista

muy importante para el telediario.

-No se preocupe. Intentaremos que esté lo antes posible.

-Lo estoy dejando, gracias.

-Bien.

Usted afirma que el señor Bretón era una de sus fuentes.

-Sí.

-Y que hacía más de un año que no mantenía contacto con él.

-Así es.

-Sin embargo,

tuvieron una entrevista el pasado mes de junio

en un hotel del centro donde usted se alojó al volver de Beirut.

-¿Y cómo saben eso?

-Nuestra obligación es saberlo todo.

Por ejemplo, que fue militante de la Liga Comunista Revolucionaria.

-Ya basta. Mi colaboración acaba aquí. Lo siento mucho.

-Siéntese.

-Ustedes no me pueden retener aquí sin ningún motivo.

-Estamos en estado de alerta por amenaza de atentado. Siéntese.

-Solo quiero que me explique

la relación que mantuvo con Emilio Bretón.

-Explíquemela usted.

¿No lo saben todo? Explíquemela, por favor.

-Bueno, mire, señor Alcántara...

He intentado ser amable, he intentado hablarle con educación,

pero hasta aquí hemos llegado.

No se me ponga en plan periodista chulo

porque no nos conviene ni a usted ni a mí.

-Quince de septiembre de 1986.

Once de la mañana.

Antonio Alcántara Fernández va a responder voluntariamente

a unas preguntas relacionadas con el caso Bretón.

-Y el de Sociales...

-Está con la métrica, con no sé qué...

-Y es que cuenta su vida, ¿sabes?

-¡Mirad, el colegio!

-¿No lo echáis de menos? -Yo no.

-Yo, mucho. El instituto no me gusta.

¿Y a ti, María? -Yo aún no lo sé.

-¡Uy, no! Yo me quedo aquí, ¿eh?

-Pero ¿qué te pasa? -Esas de ahí me caen fatal.

Sobre todo la alta. Se llama Astrid.

-¿Quieres que te compremos algo? -No, tengo esto.

-Vamos.

-¿Vuestros padres ya saben que fumáis?

-En mi casa fuma hasta el perro. -Ah. (RÍE)

Siete por tres, 21 me debéis.

Hola, María. Hola, Gala.

¿Qué tal? ¿Qué? Vuestro primer día de instituto, ¿no?

-Sí. -¿Y qué tal?

-Hasta ahora no está mal. -Ah...

-¿Y a ti qué te pasa, María?

-Nada.

-¿Y qué queréis? -Dos pepitos de crema.

-¿Y a vosotras qué os pasa? -A nosotras nada, zanahoria.

-Me llamo Gala. -¡Uy, qué nombre tan elegante!

-Astrid tampoco está mal.

-¿Y tú cómo sabes que me llamo Astrid?

-Me lo ha dicho un pajarito.

-Un pajarito chino cochino, ¿a qué sí?

-Y tú, la del grano, ¿cómo te llamas?

-María.

-Simplemente María.

-Toma. Esas son tres elementas. Las conozco del año pasado.

-Son idiotas.

-Y los chavales, que van como locos detrás de ellas.

¡Hay que ver cómo somos los hombres,

que siempre nos gustan las chicas malas!

No lo entiendo.

-Tía, se están metiendo con Fan Fan. ¡Vamos!

-Espera. -¿Qué?

-¿Tú qué quieres, problemas desde el primer día? Porque yo no.

-Pobre Fan Fan. -Lleva un curso en el insti.

Tendría que saber defenderse ella sola.

Cuidado Antonio, que este coche no es tuyo.

Joder. Hombre, es que vas a más de 120.

Ya, pero es que son las 11:30 y llegamos tarde.

Le estamos dando plantón al rey, al jefe del Estado.

Vamos a ver, no va a pasar, ¿eh? Vamos a llegar a tiempo.

Pero si no llegásemos, ¿no se puede posponer para otro día?

Pues claro, hijo, sin ningún problema.

¿Qué problema va a tener el rey?

Un día entre una visita a la ONU y otra a Catanga, nos coloca.

No eres un súbdito, papá. Eres un ciudadano.

Desde 1978 eres un ciudadano. No le alteres.

Se altera él solo.

No pasa nada, Merche, que tu hijo es republicano.

Entérate. Le importa un pimiento

que el más importante del país reciba a su padre.

¿El más importante del país el rey? ¡Pues claro!

¿Se te ocurre otro más importante? Se me ocurren unos cuantos.

¡No digas bobadas! ¡Basta! Para el coche, conduzco yo.

¿Qué dices? ¡Que conduzco yo!

No puedo parar aquí, en medio, que no llegamos.

Bueno, pues reduce la velocidad. A cuánto.

A 80. Pero ¿cómo que a 80?

Merche, que no llego. Joder, no llego, Merche.

Es que me pones muy nerviosa. Tampoco es para tanto.

Me sacas de quicio. Sí que estás nerviosa.

Me pone muy nerviosa cómo conduces.

Siempre me riñes cuando conduzco.

Que "si vas muy rápido", "cuidado con la señora esa".

El otro día, "la señal a la izquierda, Antonio".

Me cago en la leche, Merche. Eres... Eres infinita.

Yo no te digo nada, sin embargo. No me dejas conducir.

Me dices todo el tiempo lo que tengo que hacer y además...

Venga ya, chicos, por favor. Ya está bien, por favor.

Es que no hay quien te aguante.

¡Qué pesada, por Dios, qué pesada eres!

Me meten en el quirófano el lunes.

¿Habéis visto a Abraham? -No, ¿no estaba contigo?

-Estaba en el taller, pero ha desaparecido.

-¿Y dónde puede haber ido? -Eso quisiera saber yo.

-Ese chico necesita una novia urgentemente.

-¡No se deja tocar! -Si alguna le hiciera caso,

ya me gustaría ver si se deja tocar o no se deja tocar.

-Joder, qué día. Bueno, si viene por aquí,

decidle que tengo el taller a tope. Y además, no me encuentro bien.

-¿No te encuentras bien, cariño mío? -No. Tengo retortijones.

-¡Ostras, otra vez! -¿Qué?

-Nada, que estoy un poco descompuesto hoy.

Segunda vez que tengo que ir al baño hoy.

Cuidado, cuidado, cuidado, que voy, que voy.

-Igual te ha sentado algo mal, ¿qué has desayunado hoy?

-Embarazo empático. -¿Qué?

-Nada. Que digo yo, Olga,

que por qué no dejas que le busque yo una chica a Abraham.

-Una chica para Abraham, sí. ¿Y de dónde la vas a sacar?

-De aquí.

-Buenos días. Hola, muy buenas.

Tenemos una visita al rey.

De la cooperativa Virgen de los Llanos.

Muy bien, ¿me permiten sus DNI? Sí.

Había otro coche de la cooperativa. ¿Sabe usted si ha llegado?

Están dentro, pero hoy va todo con un poco de retraso.

Ah, pues menos mal, menos mal. Menos mal.

Aparque ahí. ¿Pasa algo?

Ustedes tenían acreditado un vehículo con una matrícula y este es otro.

Hemos tenido un problema al salir de casa

y hemos tenido que cambiar de vehículo.

Estacione.

¿Por qué nos manda parar ahora? Esto es lo normal.

Que no, que no es lo normal, Merche, que no.

Ay Dios, a ver.

Salgan del coche los tres y abra el maletero.

¿Los tres? ¿Somos terroristas o qué?

Cállate la boca.

Llevo unas botellas de vino para Su Majestad, ¿sabe?

Y además, bueno, un compromiso, unas cartas astrales,

que espero que sean inocuas,

y un champú muy bueno también para él.

Papá, no se lo cuentes, enséñaselo. Sí, se lo enseño.

¡Por Dios!

No le hagan nada, le conocemos. ¡Esto no estaba aquí!

Pero ¿qué haces aquí por Dios? ¡Joder!

(GRITA)

¡Eso es, estupendo!

¡Fantástico, Inés!

¡Maravilloso!

Se van a quedar todos con la boca abierta.

¿Qué pasa, estás bien? -Sí, sí, nada, es que...

No sé, si supiera lo que estoy haciendo...

-¿Por qué no confías en ti? -Sí que confío en mí,

pero estoy todo el rato con el cubo en la cabeza...

-A la crítica le va a encantar.

-Ya, pero yo no trabajo para los críticos.

-Cariño, todos trabajamos para los críticos.

Venga.

Vete a casa, come algo ligero, échate una siesta si puedes

y a las 6 quedamos aquí, ¿eh?

Que va a salir todo bien. -Sí.

-Sí. -Sí, sí.

-Y no pienses tanto, piensas demasiado.

Los que tienen que pensar son los que se van a sentar aquí, Inés.

-Oye...

¿Alguien ha visto un libreto que tenía por aquí?

-¿Inés Alcántara? -Sí, soy yo.

Ah, gracias.

Esta tía es increíble.

-Aguarde un momento.

No creo que tardemos mucho en solucionarlo.

-Hombre, eso espero...

-No puede abandonar las dependencias hasta que yo se lo diga.

-¿Al baño puedo ir o tampoco? -Final del pasillo.

-¿Samuel? -¡Hostia, Toni!

¡Qué sorpresa! -¿Qué tal?

-Bien. Bueno, no tan bien como tú, que te veo en el telediario.

¡Parece que llevas toda la vida haciéndolo!

-Lo mío me ha costado, no...

-No sé, Toni, pensaba que me llamarías.

-Lo he pensado muchas veces, Samuel, lo que pasa es que...

Bueno, me fui a vivir fuera, estuve en Londres, y...

-Ya, y soy un mal recuerdo. -¡No, no, joder!

¿Cómo vas a ser un mal recuerdo? No.

Es que entre una cosa y otra, al final...

-Estate tranquilo, Toni, no he quedado tan mal. Fíjate.

Les pedí que me lo pusieran del mismo color. ¿A que cuela?

-Está muy bien, sí.

Lo siento. -No pasa nada, Toni.

-¿Estamos aquí por lo mismo? -Supongo que sí.

El hijoputa de Bretón. Suicidio dicen.

-¿Cómo se tira un paralítico de piernas para abajo

solo por el balcón?

-¿Tú quién crees que ha sido? Los GAL, ETA...

-Ha podido ser cualquiera teniendo tantos enemigos.

Lo que está claro es que...

Han tenido que encontrar algo muy gordo en su piso

para ponerse tan nerviosos.

¿Tú sabes algo?

-Ven.

Tiene que ver con el rey.

Muy pocos lo saben pero el año pasado hubo un complot para matar al Rey.

La Coruña, el desfile de las Fuerzas Armadas.

Iban a poner una bomba debajo de la tribuna. Imagínate.

El rey, la reina, las infantas, el Gobierno,

la plana mayor del ejército... Una masacre.

-Pero ¿y qué tiene que ver Bretón? -Espera, espera.

El golpe lo encabezaba el comandante Inestrillas,

con civiles y militares encarcelados por el 23-F.

¿Te acuerdas de un facha, de La Coruña, que se llamaba Lucho?

Bueno, pues este fue de cárcel en cárcel recabando gente.

Zancada, Crespo y Bretón, todos en el ajo.

Iban a cargarle el mochuelo a ETA. -¿Y qué falló al final?

-Lo de siempre, uno se asustó y se fue de la lengua.

-¿El accidente que dejó paralítico a Bretón tuvo que ver con eso?

-Puede, pero él no dio el queo.

-¿Cómo estás tan seguro?

-Porque el que tiró de la manta es mi fuente.

-Pensé que no querías saber nada del terrorismo.

-Sin ojo, sin tres dedos, sin novia, y sin boda,

¿qué más puedo perder?

-¿Qué puedo hacer por ti, Samuel?

-Llamarme algún día, cabronazo.

-Eso está hecho.

Madre mía, para haberse ahogado.

Tenía que haberse ahogado, por tontolaba.

Pero...

¿Qué pasa, te parezco gracioso? No.

Me cago en la leche...

Hago uno de los mayores ridículos y va mi hijo y se descojona.

Perdona, perdón. Esto es un poco raro, ¿no?

De todas formas son las 12 y no nos va a recibir.

O sea, que esto se acabó. Bueno, vamos a tranquilizarnos.

Eso es. No ha pasado nada grave.

Ha sido una mala pata detrás de otra y ya está.

Ya. Papá...

Con lo que me costó conseguir esta recepción.

Que ya lo sé, papá, ya lo sé. Bueno, a lo mejor van con retraso.

Igual aún entramos, o a lo mejor no, y tampoco pasa nada.

Esta generación siempre están igual, pasando de todo.

Claro, por eso se sienten superiores.

Sobre todo viniendo de vuestra generación,

que os habéis sentido tan inferiores.

Pero ¿qué dices, hijo? Yo no me siento inferior nunca.

Ah, ¿no? Siempre tan fascinado con la gente

que crees que está por encima de ti. Pero ¿qué...?

Intentando acercarte a ellos para ver si se te pega algo,

ser alguien que no eres. No empecemos, por Dios.

Es verdad, coño, por eso se dejaba tratar así por Don Pablo.

Por eso organizó esa comunión a María.

Estoy muy orgulloso de esa comunión.

¿A ti no te gustó que el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez,

viniera a casa especialmente...? ¡Pero si no fue, papá!

¡Que sí! Fue a casa a ver a la abuela.

No fue a la comunión porque le importas una mierda.

A esa gente que tú tanto admiras le importamos una mierda.

¡Para ya, hijo!

Me da rabia que no se acepte como es, coño,

que quiera ser otra persona, que no acepte quién realmente es.

¿Y quién soy yo según tú, hijo? Eres el rey, papá.

¿El qué? El rey para ella, para mí, el rey...

El rey para todos nosotros.

Y ella es la reina.

Y a la reina la operan el lunes,

eso es lo único que importa.

Desde luego, hijo,

si escribes también como hablas cuando te cabreas,

vas a vender muchas novelas.

Mira, ahí vienen.

Ya están ahí.

Bueno, parece que ya está todo aclarado.

Hemos podido hablar con la madre del chico.

-Se ha enfadado mucho.

Como Antonio, Antonio también.

Antonio se ha enfadado muchísimo, majete.

Estoy mal. Me duele la tripa.

-Ha ido varias veces al baño.

¿Y qué pasa con la recepción?

El programa de hoy ha quedado suspendido.

¡No me diga! ¿Por nuestra culpa? Causas de fuerza mayor.

Ah. Entonces podremos venir otro día.

Protocolo se pondrá en contacto con ustedes.

Entonces venimos otra vez. Y yo con vosotros.

Antonio me pongo corbata. Nudo Wiloson. Nudo Wilson.

(Pedo)

Perdón.

Perdón. Qué gracia.

Ahora tienen que salir del sector inmediatamente.

Sí, vámonos, que esto es una peste. Abraham, estás podrido, chico.

¿Esto es para Su Majestad o se lo llevan?

Ya lo dejamos, que es todo para Su Majestad.

El champú, las cartas... Joder, de verdad.

¡Qué peste!

(Cisterna)

¿Qué pasa, tía? No nos comemos a nadie.

-Yo solo quería... -Sigue ahí.

-¿Qué?

-Que si venías a ver si se ha caído el grano de la nariz,

sigue ahí.

Tú eres amiga de la china, ¿verdad?

-Amiga, no. Somos del mismo barrio pero nada más.

-Pero vais juntas a clase. Ella, tú y la zanahoria.

-Tengo que volver a clase. -No tendrás un piti, por casualidad.

-Pues no, hoy no he traído, porque como era el primer día...

-No sabías de qué iba el rollo. -Eso.

-Pues ya ves.

El rollo va de relacionarse con la gente indicada.

-Que traiga mañana, ¿no? -¿Que traiga el qué?

-Los pitis.

-¿Te gustaría ser del grupo? -Claro que le gustaría.

-Pero tienes que pasar tres pruebas.

-La primera, esta.

No puedes moverte de aquí hasta que vengamos a por ti.

-¿Por qué?

-Porque tienes que demostrar que eres capaz de saltarte una clase.

"Un mal día lo tiene cualquiera.

Y aquel 15 de septiembre fue pésimo para mi familia.

Todos teníamos el estómago revuelto, todos nos sentíamos descolocados

y lo peor, todos creíamos que los únicos culpables

de nuestras desgracias éramos nosotros mismos.

Mi padre quizá se había equivocado

al pensar que era un hombre seguro de sí mismo,

capaz de llevar adelante una familia y una empresa.

Mi madre quizás se había equivocado

al enfrentarse a la prueba de la operación.

Mi hermana mayor quizá se había equivocado

al elegir una carrera donde se sentía muchas veces

un muñeco en manos de un idiota.

Mi hermano quizá se había equivocado

al pensar que tenía el valor suficiente

para contar la verdad".

Oiga, perdone, tengo que hacer una llamada muy importante.

"Mi hermana pequeña quizá se había equivocado

al intentar formar parte del bando que no le correspondía.

Y yo, seguro que me había equivocado

al reaccionar como había reaccionado con Karina.

Pero estaba volviendo a casa, y todavía lo podía arreglar".

Es que no quiero que vayas.

-Inés, hay que apoyarse en los buenos y en los malos momentos.

-No debí meterme en esta función. -Seguro que no es tan terrible.

-La culpa es mía por no saber decir que no.

-Inés, la culpa no sirve de nada. -Ya.

-No, ¿qué arreglas con la culpa?

Te sientes mal, te clavas puñaladas, pero no arreglas nada, cariño.

-Pues por lo menos aprendo de mis errores.

-No, eso se llama responsabilidad, no culpa.

-Ay... Y a equivocarse tantas veces, ¿cómo se le llama?

-Bueno, el que nunca ha hecho nada no puede equivocarse.

(Teléfono)

¡Cállate macho! Siempre suenas cuando no es.

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

Dígame.

Sí.

Sí, ¿de parte de quién?

Es una tal Natalia.

Está llorando.

No sé, parece...

Inés acaba de entrar en la ducha, que ha llegado muy cansada del...

¿Cómo, cómo?

Dice que le has hecho algo horrible. -¿Yo?

-Sí. No sé.

-Pero si yo no le hecho nada a esta tía.

-Ya, pues parecía muy afectada.

-Joder, ¿eh? Lo que me faltaba hoy, esta loca.

La culpa es mía por no haberla mandado antes a la mierda.

-¿La qué?

-Vamos. -¿Vamos?

-Yo me tengo que ir. -No te van a dejar salir.

-Lo intento, porque me van a echar.

-Yo me quedo. A ver si saco algo en claro de todo esto.

-Bueno... -Bueno...

Toni, por lo menos gracias al cerdo de Bretón nos hemos reencontrado.

-¿Vienes a cenar mañana a casa? -Mañana no puedo. Pero hablamos.

-Samuel...

Sea lo que sea en lo que estás metido, me gustaría participar.

-Te advierto que es un tema jodido. -¿Terrorismo?

-La mafia española. -Suena bien.

-Ustedes dos, pueden irse.

-Me voy corriendo, ¿eh?

-Y de esto, ni una palabra.

-¿Se puede saber qué haces aquí?

-Yo, nada.

-María Alcántara, ¿verdad? -Sí.

-¿Tú no tenías que estar en clase de Lengua?

¿Tu primer día aquí y ya vas a tener una falta?

-¡No, por favor!

-Soy Candela, la jefa de estudios.

Que sepas que esto de las novatadas no me gusta, pero nada.

Si me dices quién te ha dado la bonita idea de quedarte encerrada,

no te va a pasar nada.

Que no te estoy pidiendo que seas una chivata.

Te pido que me ayudes a hacer mi trabajo.

-Ya lo sé.

-Si tienes miedo el primer día, lo vas a tener siempre.

-Ya. -Y esa persona o personas

que te están faltando al respeto lo van a seguir haciendo.

-Sí.

-Anda, ve para clase.

Si cambias de idea, la puerta de mi despacho está siempre abierta.

-¡Hala, hala, hala, hala!

Para compensarme, hijo, vas a coger el coche,

vas a ir al mejor chapista que conozcas

y en dos días lo quiero listo. Sí, sí.

Venga.

¡Anda que no, lo que me has hecho sufrir!

Anda, tranquila, que nos ha dado un susto pero tampoco pasa nada.

Hemos estado a punto de terminar en las mazmorras, pero bueno.

¡Abraham, baja!

Abraham...

O sales o cancelo la suscripción a la revista de coches.

-Bueno, ¿y qué tal en la Zarzuela?

-Eso, eso, ¿hay tantos ciervos como dicen?

-¿Y él va de paisano o de uniforme?

-¿Les habéis entregado las cartas astrales? Sí, ¿no?

-¿Y el champú? Ramón.

¿Qué te pasa? Que estás como pálido.

Que no me encuentro bien.

Tengo retortijones, estoy todo el día yendo al váter.

-Yo también. -Yo también, ¿eh? yo también.

¡Uy, qué raro! ¿Los tres rilándose a la vez?

Eso es que habéis comido algo que os ha sentado mal.

A vosotros dos os he hecho un bocata de tortilla.

-Con los huevos de Ramón.

-Mis huevos.

-¡La tortilla de patatas! -¡La tortilla de escabeche!

-Yo no he comido huevo, ¿no? -Yo tampoco, menos mal.

¿Y eso?

(Timbre)

-¡Voy! Ya casi estamos... Que estaba dándole el pecho...

Pensaba que eras Josete.

Pues no, no soy Josete, soy yo otra vez.

Aquí en tu puerta, dándole vueltas a la cabeza.

Ya. Tú y yo y las puertas, ¿eh?

Se podría escribir una novela sobre eso.

A lo mejor que tengo que poner. Carlos, yo me voy ahora mismo.

¿Cómo que te vas? ¿Adónde te vas?

Me lleva Josete a casa de mi madre. Le deja el coche una amiga.

Karina, voy a pasar.

Y este traje, ¿por qué...? Ven conmigo.

¿Qué? La niña y tú.

Venid conmigo, las dos, al pueblo. Carlos, ¿qué hago yo en el pueblo?

Nada, deja que te cuide. Os quiero cuidar a las dos.

Carlos, es precioso que digas esto pero...

Pero ¿qué? No hay peros, venid conmigo.

Carlos... Conmigo.

Carlos, acabo de cortar con mi marido.

Y ha sido algo muy difícil y muy duro.

Y no solamente para él. Lo entiendo.

Sería una absurda si yo... Solo te pido que me dejes ayudarme.

Ya lo sé. Necesitas tiempo, pero esperaré.

Pues vamos a esperar, Carlos.

Vamos a esperar juntos.

No, juntos no. ¿Por qué?

Porque no puedo, porque no puedo, Carlos.

No puedo seguir dando tumbos entre hombres.

Sin margen, sin tiempo, no puedo. Ponte en mi lugar, por favor.

No quiero.

No quiero ponerme en tu lugar.

No me apetece ser comprensivo ni escucharte.

No quiero eso.

(Bebé llorando)

Perdona.

Ella es en lo único que tengo que pensar ahora.

No es verdad.

Quiero estar con mi madre

y quiero estar con mi hija, Carlos.

Estoy siendo absolutamente sincera, Carlos.

Es mi decisión.

Y no te pido ni que la comprendas, ni siquiera que la entiendas...

Que me la envaine.

Pues no es muy romántico, pero...

Pero sí.

(Bebé llorando)

¿Quieres entrar a verla?

-¡Lo quiero ahora!

-¡Chema, Chema, lo siento!

-Eres un cabrón. Eres un pedazo de cabrón.

-Que lo siento. -Tío...

Me has tenido media mañana colgado del teléfono.

-Me ha dejado tirado el coche y no he cogido corbata ni chaqueta.

No te preocupes, lo consigo abajo. -Venga, va, ¡corriendo a plató!

Que te maquillen. -¿Llego?

-Llegas de milagro, Toni, casi se suspende la entrevista.

-¿Por qué?

-Thatcher está reunida con su gabinete de crisis.

-¿Qué ha pasado?

-Otro atentado en París. Hace escasamente una hora.

-¿Qué dices? -Junto a Notre Dâme.

Muchos heridos y no se sabe si muertos.

-¿Ves cómo iba en serio? -Ya veo. Ojalá no nos toque aquí.

-Bastante tenemos con lo que tenemos ya.

-Exacto, sí. ¡Venga, va, corriendo!

Habrás preparado una entrevista decente, ¿no?

-Sí, sí, sí. Añado esto como última hora.

-¡Añade, añade!

Por Dios, cómo me duelen los pies.

No me vuelvo a poner estos pendientes en la vida.

Antonio... ¿Qué?

A mi madre no se te ocurra decirle lo de la operación, ¿eh?

Yo a tu madre no le digo nada, Merche,

pero tarde o temprano se enterará.

Bueno, ya se enterará cuando se tenga que enterar.

¿Estás preocupada?

No. Pues yo sí, Merche, y mucho.

¿Seguro que no corres ningún peligro?

Segurísima.

¿Y que no lo haces por mí?

No me vengas con tantas preguntas.

No, no, contéstame. ¿Lo haces por mí o no?

Ay, Antonio de verdad.

No me hagas tantas preguntas, no me hagas tantas preguntas...

Joder.

¿Esto qué es?

¡Me cago en la cuna que me arrulló! Merche, ¿esto qué es?

Ay, madre mía, ¿qué es esto?

Joder, que me han quemado el "Armandi", Merche.

Pero ¿tú lo habías visto? No.

¿Cómo, si lo he llevado puesto todo el tiempo?

Si lo hubiese visto, te lo habría dicho, Antonio.

Tu madre, con la plancha. No, hombre.

Que sí, que me ha quemado el "Armandi", Merche.

No le digas nada, anda. ¡Que no le diga nada, dice!

Carlos, para a tu padre. ¿Qué pasa?

Me ha destrozado la chaqueta de "Armandi".

¿Y si me presento así ante el rey? Es una chaqueta.

No lo pagues con la abuela. Lo sé, hijo.

Es la mejor y me la ha destrozado.

Lo peor es que no me ha dicho nada. No se ha dado cuenta.

¿Que no? Hazme un favor, Merche. Quítale la plancha a tu madre,

que esta chaqueta ya no vale para nada.

Ya vale, ¿eh, Antonio? No me hagas así.

¿Qué más tiene que pasar hoy, qué más tengo que hacer?

Antonio, tanto con la recepción y al final...

Estaba de que no, madre.

Bueno, venga, a comer, que la tortilla se enfría.

Ay...

¡Y no me engurruñes la chaqueta, hijo,

con el trabajo que me ha costado plancharla!

¿Qué hago, Merche, la mato o la pego con la zapatilla?

Creo que Josefina también ha comido. Apúntala.

-Y el de la juguetería también, ¿eh? -¿Cuántos van?

-A mí me salen diez. -¡Qué desastre!

-Y conmigo, 11. Y eso que he tenido la suerte

de vomitarlo todo después del embarazo empático, que...

-Creo que alguien se ha llevado una tortilla entera.

-¿Una tortilla entera? -Sí, de seis huevos.

-Pues la habrás servido tú, yo solamente he despachado raciones.

-¿Quién será?

-¡Tortilla no, por favor, tortilla, no!

-¡Abraham! -¡Espera! Me está echando las cartas.

-Luego. Ahora hay algo urgente que hacer.

-No, quiero saber si el rey me va a hacer caso.

-¿Caso de qué?

-De las cinco soluciones para arreglar España.

-España es muy difícil de arreglar, hijo, está llena de españoles.

-Yo no te he dicho que pienses en España.

España no, el amor. Piensa en el amor.

-El amor no existe. -¿Y las mujeres existen o no?

Sí.

Se calcula que hay 3.000 millones de mujeres en todo el mundo.

-Y nos gustan.

-Pero todas, no. -Pero algunas, sí.

-Sí, algunas, sí. -Pues ahí lo tienes.

-Toma, Abraham. Es urgente. Es muy importante.

Tienes que localizar a todas estas personas

y decirles que es muy posible que estén intoxicadas.

-¿Por los huevos? -Sí, por los huevos.

Y si tienen molestias, que vayan al ambulatorio inmediatamente.

-No los conozco a todos. -Pues preguntas.

-Mamá, no me gusta preguntar. -Pues te aguantas.

-¿Y si vuelvo a tener caca?

-¡Te aguantas también!

-Sé que vas de buena fe, pero no quiero que se haga ilusiones.

-¿Y qué tienen de malo las ilusiones?

-Hay qué ver, haber tenido que tirar la tortilla.

-Pues lo que nos faltaba encima, que hoy nos pongamos enfermos.

Ya es que es una cosa... ¡Déjalo! Mañana será otro día.

Sí, y que venga pronto, por Dios, que venga pronto.

Vale, estamos dentro en cinco.

-(HABLA EN INGLÉS)

-"Primera Ministra, la buena relación de los Reyes de España

con la corona inglesa ha abierto nuevos cauces

para la solución del problema de Gibraltar".

¿Qué se ha hecho desde entonces y qué plantea su Gobierno?

-(HABLA EN INGLÉS)

-"Quisiera decir primero que la visita del Rey y la Reina de España

a nuestro país fue todo un éxito".

¡Merche, mira, si está ahí Toni!

¡Anda, pero si es Toni! ¡Está con Margaret Thatcher!

Me cago en la leche.

Con Margaret Thatcher, y yo sin ver al rey.

"...es el que más tiene que decir". -(HABLA EN INGLÉS)

-"España participa actualmente en conversaciones o negociaciones

dentro de la OTAN y de la Unión Europea Occidental.

Reino Unido es, sin duda, un miembro importante de ambas organizaciones.

¿Qué espera su Gobierno de nuestra contribución

en ambas organizaciones?" -(HABLA EN INGLÉS)

-Nos satisfizo profundamente que en el referéndum convocado

por el Primer Ministro, Felipe González, el pueblo..."

Normalmente no sale a estas horas.

Porque él sale siempre por la noche. Claro.

Siempre están a la última noticia que cae.

(Teléfono)

Ya voy yo.

(Teléfono)

Dígame.

Soy yo.

A la orden.

Claro, claro, claro, por supuesto.

Sí, sí, sí, sí, allí estaremos, cómo no.

¿El qué?

Ah, ¿cinco puntos?

Ah, pues muchas gracias.

Muchas gracias y buenas noches, allí estaremos.

Merche... ¿Quién era?

Joder, la Casa Real, el secretario de la Casa Real, Merche.

Vamos el miércoles. ¿Dónde vas?

¿Dónde vas? ¡Bien! ¡Qué viva el rey!

No ha dicho nada del vino, pero ha dicho algo

de cinco soluciones para España. ¿Qué coño de cinco soluciones?

¿Cinco soluciones para España?

Como si fuese tan fácil.

"Resumiendo, la cooperación es buena y está teniendo éxito".

-(HABLA EN INGLÉS)

"Y ya en clave nacional, la Guardia Civil se ha incautado..."

"'Siempre es demasiado temprano para rendirse'.

Yo amé a una mujer que nunca se rindió.

Ella me enseñó que resistir es vencer".

(GRITA)

-¡Bravo!

(Aplausos)

Qué listo eres, truhán. Muy bien, muy bien.

¡Bravo!

"El mundo está lleno de héroes anónimos

que se han dejado la piel resistiendo a la adversidad

y al desencanto contra viento y marea.

Seres anónimos que no se han rendido

ni se han dejado vencer.

Hay días que acaban mejor de lo que han empezado.

Otros días terminan exactamente igual a como han comenzado".

Majestad, como dijo Salvador Dalí:

"Un gran vino necesita un loco para hacerlo crecer,

un hombre sabio para velar por él,

un poeta lúcido para elaborarlo

y un amante para que lo entienda".

Muchas gracias, Majestad.

"Los seres humanos crecemos gracias a esos malos días

que nos hacen seguir adelante". Gracias.

"Un mal día lo tiene cualquiera y es solo eso,

un día en el que las cosas no salen según lo previsto.

Pero de pronto viene otro día

que nos sorprende y que puede abrirnos un camino nuevo".

Lo has hecho muy bien.

Gracias.

Saca pecho, papá.

Sí, como un ciudadano, hijo, ya lo sé.

Exacto, como un ciudadano.

"Cinco cosas para arreglar España.

Una: cada español tendrá la obligación

de leer por lo menos un libro al mes.

Dos: cada español deberá hacer por lo menos

una hora de ejercicio al día.

Tres: cada español deberá vivir fuera de España

por lo menos un año de su vida.

Cuatro: cada español deberá aprender diez palabras nuevas cada día.

Cinco: cada español deberá votar solo a personas

tan honestas como su padre y su madre.

Y... Y ya está".

  • T 18 - Capítulo 325: "Un mal día lo tiene cualquiera"

Cuéntame cómo pasó - T 18 - Capítulo 325: "Un mal día lo tiene cualquiera"

27 abr 2017

Septiembre de 1986. El rey Juan Carlos recibe oficialmente a la Cooperativa Virgen de los Llanos, de la que Antonio es presidente. A la ceremonia acuden, entre otros, Antonio, Mercedes y Carlos. Antonio está muy nervioso por el acto, porque su Majestad le impone y él quiere estar a la altura. Carlos no comprende el nerviosismo de su padre porque para él ver al Rey no es para tanto. Si todo apuntaba a que iba a ser un día perfecto, al final se acaba complicando.
Lo mismo le sucede a Toni, quien recibe la noticia de que va a entrevistar a Margaret Thatcher para el informativo de TVE pero, de manera imprevista, reaparece Bretón en su vida y le trastoca los planes. Inés también está nerviosa: estrena obra pero no está muy convencida del resultado y preferiría que su familia no fuese. En el teatro Inés vuelve a coincidir con Natalia, la ayudante de Alonso de Santos. Mientras, María tiene su primer día de instituto y está alterada. Para colmo le ha salido un enorme grano en la nariz que cree que le va a arruinar su primer día de clase.

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  1. Katherine F.

    Gracias por permitirnos a los que estamos fuera de España, seguir este programa tan espectacular!!! Saludos desde Colombia ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿

    08 may 2017
  2. Mar

    Cuando veo un capitulo en television a la carta no tengo la posibilidad de poder avanzar lo sí ya he visto parte. Alguien sabe como hacerlo? Grx

    05 may 2017
  3. David Muñoz

    Subtítulos¿???

    04 may 2017
  4. graciela angeletti

    no tengo palabras oara el capitulo de hoy,simplemente genial,estupendo como dicen ustedes,gracias por tanto!! desde argentina graciela angeletti

    03 may 2017
  5. carmen rivas

    Como ya nos tienen acostumbrados, otro capítulo sin desperdicio!!!! Amo esta familia!

    01 may 2017
  6. Jairo

    Sin subtítulos ? Porque??? Soy persona sorda , siempre ver todos los capítulos con subtítulos y último capítulo sin subtítulos porque??

    01 may 2017
  7. Jairo

    Sin subtítulos porque????? Soy persona sorda

    01 may 2017
  8. HLMSTB

    Si algo siempre pasó con ésta familia, es que todos, de alguna manera u otra, siempre supieron ponerle el pecho a las balas, afrontando lo bueno y lo malo. Día dificultoso para todos, pero aún así, lograron sacarme varias risas. Nunca hubo en una temporada tanto salto de tiempo. ¿Y porqué no mencionaron a Argentina como campeona de México 86? Por otro lado, creo que era de esperar que Karina se separara, que el violento de Emilio Bretón se muriera, no que reapareciera el compañero de Tony, Samuel (más de uno hubiera querido tener a Margaret Thatcher enfrente para gritarle "Vieja de m..."). María: esa energía que usa en pelear con el padre, ojalá la utilice en gritarle y pegarle a tres esas chicas hostiles. Gracias por todo y hasta la próxima.

    30 abr 2017
  9. Manuel

    Alguno me explica como supuestamente un lunes operan a Merche y luego van el miércoles a ver al rey todos ellos como si nada? ¿¿

    30 abr 2017
  10. Lourdes

    Por que han quitado los subtitulos?

    28 abr 2017