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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 18 - Capítulo 323: 'En el cielo está escrito' - ver ahora
Transcripción completa

Cuéntame

cómo te ha ido

en tu viajar

por ese mundo de amor.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido

si has conocido la felicidad.

"Esta historia comienza hace 4.543 millones de años

cuando una enorme explosión de gas y polvo

da lugar al Planeta Tierra.

Mil millones de años después surge la vida,

y con ella uno de los interrogantes más grandes del universo:

¿Hay algo parecido a nosotros ahí afuera?

Aquella primavera de 1986, los españoles buscábamos

en el cielo la estela de un cuerpo celeste

lleno de leyenda y misterio que, a una velocidad

de 200.000 kilómetros por hora,

nos visita cada 75 años: el cometa Halley".

# Te acercarás

# con tu pelo largo y dócil

# al viento estelar. #

-Disculpe, ¿sabe a qué hora abre la peluquería?

-¿La peluquería? Pues mire, debe de estar a punto.

-Muy bien. Gracias. -De nada.

# Halley,

# navegando por el cosmos,

# oh, Halley,

# llegarás tarde a tu cita. #

-Mira, Nieves, ahí está otra vez. -Ay, y ayer igual.

Se queda mirando la peluquería como un pasmarote.

¿Será un detective? Es que las compañías de seguros

los contratan para evitar fraudes.

-No sé. Hombre, tiene buen aspecto, ¿no? Es guapetón.

-¿Y si es un asesino en busca de su próxima víctima?

-¡Ay Pili, por favor! -Que sí,

he leído que cuando pasa el cometa, los asesinatos aumentan

un montón, Nieves. -¡Anda, no digas tonterías!

Anda, tira. -Espera, espera, espera.

# El misterio de mi origen,

# oh, Halley,

# navegando por el cosmos,

# oh, Halley. #

-¡Eh, señora! ¿Qué?

Soy Herminia, padre, Herminia. ¿Nos ha tocado la Prima?

La Primitiva. Tiene usted que tomar fósforo.

¿Hacemos otra?

Sí, ahora cuando yo salga para la peluquería.

¡Esta vez nos va a tocar!

# Nunca te volveré a ver.

# Oh, oh, oh, oh. #

Madre, voy a bajar a por pan.

Quiero hacerle un bocadillo a María, luego pasará a buscarlo.

¿No teníais que ir a casa de Toni a recoger las últimas cosas?

No tardo nada, nos vamos enseguida.

Ajá. Aquí lo tiene Herminia.

¿Qué le parece? ¿Es elegante o no es elegante?

Imagínese una estantería. Ya puede ser elegante, ya, porque...

Y la otra, hombre, todo el día preocupada por el dinero.

Y tú pensando en gastarlo. Sí.

Antonio, ¿esta es la lista de invitados

que van a ir a la presentación?

Trae, Merche, por Dios, trae.

Antonio, es una locura, por Dios.

Mírame a los ojos y sé valiente, dime cuánto nos va a costar, di.

Venta, ochenta. Por ahí, Merche, no lo sé.

¿Noventa, noventa mil? Merche...

Antonio, de verdad, tú estás loco.

Teníamos que haberlo hecho en la bodega.

Que lo he calculado.

Me sale más caro llevar a la gente hasta allí.

No seas pesada, que tengo dos sponsor, joder.

¿Dos qué? Pues dos inversores.

Déjame que haga mi apuesta personal.

¿Dónde va a meter a esa gente? No te preocupes, déjame a mí.

Tú ese día nada más ponte guapa, de rojo, de arriba abajo,

a juego con mi corbata. No tienes que hacer más.

Como si fuese tu florero. ¿Y si te pongo a juego con mis zapatos?

El caso es que estemos a juego.

¿Cuál de las dos pastillas me tengo que tomar: la blanca o la roja?

La roja, por la mañana la roja, madre.

¿Sabe quién va a presentar el vino de Milano?

No. No se lo he dicho ¿verdad?

¡Sarita Montiel! ¡Anda! ¿Y eso?

Pues sí, una casualidad, Ramón, que trabajó con ella

de chófer en la película "Cinco almohadas para una noche".

¿Y te ha dicho Sarita cuánto va a cobrar?

No me lo ha dicho porque no me va a cobrar.

Esto es una cosa de manchega a manchego. No te preocupes.

Va a ser un bombazo, lo tengo todo calculado.

¿Qué pasa el 13 de Marzo? Llega el Cometa Halley.

¿Qué pasa el 13 de marzo también? Que llega el Milano, que eres tú.

Tenías que haberte dedicado a hacer películas fantásticas.

Sí, hombre, sí.

(CHISTA) ¡Ay! Ay, Mercedes.

¿Te he dado susto? Un poquito.

Mujer, ¿qué pasa? Es que estoy esperando un taxi,

y no quiero que Josete me vea. ¡Ah! ¿Y eso?

Pues mira, mi niño está de baja, yo no puedo abrir el videoclub.

De algo tenemos que comer. Ya.

Y Arturo, Arturito Pizarro, el abogado,

el que nos lleva lo del derrumbe. Sí.

Pues me ha ofrecido un trabajo. Ah, ¿sí? ¿De qué?

¿De secretaria? (RÍE)

¿De recepcionista? No.

¿De qué? Cuidando a su madre.

Ah. A ver, que no es el sueño de mi vida,

pero me paga el taxi, y vive en Pozuelo

y son 7.500 a la semana. Así que...

Has tenido mala suerte que te haya tocado a ti.

A mí no se me caen los anillos por limpiar, pero ya sabes

cómo es la gente: muy mala.

No te preocupes, que no diré nada. Vale. Ahí está mi taxi.

Hala. Saldré de esta.

Como he salido siempre, ya verás. Menuda eres tú.

Adiós, venga. Ya me contarás cómo es la señora.

Sí, ya te diré.

-Mercedes. Carlota.

¡Qué flores más bonitas! Justo ahora iba a llamarte.

Voy a comprar el pan. Es que, quería comentarte

que hace meses que hablamos de la reconstrucción de pecho.

¿Tú sigues interesada? (DUDA) Sí.

Es que un amigo, el doctor Martín Broto,

creo que te hablé de él, está poniendo en marcha

un programa experimental específico para reconstrucciones mamarias.

Experimental. Sí, es algo pionero en España.

Y bueno, él es una eminencia, es el mejor.

Creo que hay bofetadas para inscribirse pero ¿lo intentamos?

¿Pero lo tengo que decidir ahora? No, no, ahora no.

Solo quería saber si tú querías que me informara o no.

Sí, claro. No soy una experta,

pero creo que no es un camino de rosas, lo sabes.

No, nada es un camino de rosas.

A veces la operación es demasiado invasiva

y no se puede llevar a cabo. Sí, he leído el folleto.

¿Entonces? Bueno, pues por preguntar

no perdemos nada, ¿no? Lo que cuenta es

dejar el cáncer atrás, ¿verdad? Lo pienso y me pongo a temblar.

Mercedes, eres una mujer valiente.

No sé si lo soy. Que sí.

Muchas gracias de todas formas. Te llamo en cuanto sepa algo.

-Sigue ahí.

-Buenos días. -(AMBAS) Hola, buenos días.

-¿Para cortarme el pelo, por favor?

-Lleva usted el pelo muy corto, ¿no?

-Bueno, es que me gusta llevarlo muy corto.

-Ah. ¿Y lo quiere a máquina o a tijera?

-A tijera, por favor. -A tijera.

-Bueno, pues vamos.

(Portazo)

¿Quién anda ahí?

(Portazo)

¡Luis, Maite!

¿Quién es?

Hola, Carlos.

(DUDA) ¿De verdad estás aquí?

Bueno, no he venido para nada. Simplemente que

sabía que estabas el pueblo y yo también,

así que, no quería que te enteraras por otras personas.

¿Por qué? Bueno, no sé.

No quería que pensaras nada raro y que me importas. No sé.

No entiendo. Bueno, da igual. Da igual.

No he venido para nada. Espera, no te vayas.

¿Qué haces en el pueblo?

He venido a cerrar la venta de la casa de mi madre.

¿Cómo está? Mejor.

¿Te vas a quedar mucho? No, me voy por la mañana a Madrid.

Tengo que votar y además tengo un coche de alquiler,

así que lo tengo que devolver. ¿Sigues en Bruselas?

No, estoy en Barcelona.

¿Y tú? Que te veo muy ocupado.

¡Mira! ¿Qué pone ahí?

F-I-N. Fin.

Acabo de terminar la novela. Hace dos minutos. La he terminado.

Me alegro mucho.

¿Te puedo pedir un favor? ¿Puedes leértela?

¿Pero ahora? Sí, ahora.

¿Toda la novela? Sí.

Que no Carlos, que estás loco, que no, que...

Tengo una comida con los compradores...

Son las 9:30, hay tiempo de sobra. Por favor.

Me haría mucha ilusión que fueses la primera que la lea.

Por favor.

Vale, pero dúchate, por favor. Sí.

"El cometa se acercaba como se acercaba la cita

que tenían con las urnas 29 millones de españoles

que habían de responder a una pregunta que,

por elaborada, resultó bastante polémica".

¿Considera conveniente para España permanecer

en la Alianza Atlántica en los términos acordados

por el Gobierno de la Nación?

"El gobierno español se la jugaba a una carta muy peligrosa:

un referéndum que tenía a medio país en contra.

A la izquierda los que pedían el No".

En el año 82 estábamos también los mismos aquí diciendo:

"No a la OTAN".

"A la derecha los que pedían abstención

para que un mal resultado obligara a Felipe González a dimitir".

Ha sido convocado porque no ha sido convocado.

Ha sido prometido porque no ha sido prometido.

Ha sido formulada la absurda pregunta por quien la ha formulado.

Y así, sucesivamente.

"Una semana antes del plebiscito todo apuntaba a que aquel

iba a ser el primer gran fracaso del Partido Socialista".

Sobre las 21:30, los primeros resultados oficiales

de esta consulta electoral.

-Son mis guiones y mis libretos de todo lo que he hecho

y no quiero perderlos, es muy importante.

No quiero que se queden aquí. -Vale, no pasa nada.

¿En serio vivías aquí? -(RÍE) Sí.

-¿Y a qué se dedicaba tu ex? -Pues no sé,

seguirá viendo la vida pasar, como siempre.

Espérame un minuto. -No, no. Te acompaño

y te ayudo a cargar lo que sea. -Que no, si es solo una caja.

-Ya, a ti te da cosa que conozca al conde.

-(RÍE) No es eso. Si además no está. He llamado y estaba su hija,

que es un bicho que no veas. -Esto no me lo pierdo.

-Tú mismo, ¿eh? -¡Espera, espera!

(Puerta)

-Hola, ¿está Luchi?

Luchi. ¿Está en casa? -¿Me das mil pesetas?

-¿Qué? -Mil pesetas.

-(INCÓMODA) No. -(RÍE)

-¿Esta quién era? ¿Un hada del bosque?

-No sé, qué raro ¿no?

(Campanillas)

¿Hola?

Hola, oye, perdonad, ¿Luchi? -¿Luchi?

-Sí. -No sé. ¿Será Luz?

-(LUCHI) ¡Inés!

(GRITA) ¡Qué alegría, Inés! -Hola.

-No te imaginas la cantidad de veces que he pensado en ti

y en lo mala que fui contigo.

Hola, soy Luz. -Hola, Marcos.

-Encantada. Bueno, pasad, pero dejad los zapatos ahí ¿vale? Porfa, ¿eh?

(Campanillas)

-Vamos.

(Panderetas)

Hola. chicos. ¿Son amigos tuyos, Luz?

-Sí, bueno, son mucho más que eso.

Ella es casi de la familia.

-Oh. Pues bienvenidos.

-Ella iba a ser mi madrastra.

-Hola. -Él es Eliseo.

-En realidad, soy lo que somos todos: materia y energía.

Nada más. -Bueno, pasad.

Pasad, no os quedéis ahí. -Sí.

(Música oriental)

-Esta es nuestra pequeña comunidad.

-Estamos preparándolo todo para la noche el cometa.

-Una fiesta. -Mucho más que una fiesta, ¿verdad?

-Bueno, nosotros hemos venido a por mi caja y ya está.

-(PIENSA) Pues estará en el garaje.

-Pues vamos.

(Panderetas)

-Pues debe de estar por ahí.

Ahí están las cosas de mis otras vidas.

-(SUSPIRA) ¿Tus otras vidas?

El año pasado dices, ¿no?

Oye, ¿y tu padre está al tanto de todo esto?

-Bueno, la casa es mía. -Por eso, Luchi, que la casa es tuya.

-Tienes razón. Mío, tuyo, suyo, nuestro, vuestro...

Pronombres posesivos. ¿Qué significan?

-Ya. ¿Y toda esa gente que hay por ahí arriba?

¿Qué pasa? ¿Que ahora viven aquí o qué?

-Sí somos una comunidad. -Una secta.

-¡Ey, están aquí! Qué bien. Menos mal.

-¿Te ayudo? -Sí, gracias.

-(SUSPIRA) No.

No tenemos nada que ver con una secta.

Somos colonos. Y vamos a repoblar Antares.

-¿Anta qué? -Antares.

La gente no lo sabe pero es que detrás del cometa,

viaja esta gran nave que está tripulada por unos seres

hermosísimos y transparentes, y además están llenos de bondad.

Nosotros les llamamos ángeles, y vienen a salvarnos.

-Ya. Oye Luchi, ¿por qué no hacemos una cosa?

¿Por qué no te cambias y nos vamos a un restaurante

y nos lo cuentas con más calma? -No, yo no necesito salir de aquí.

-Bueno, pues aunque sea un café. -No, yo no tomo café.

-No, café no, pero drogas sí.

-¿Por qué estáis tan reticentes?

Ella os está abriendo su corazón. Luz tiene una nueva vida.

Por fin es feliz.

-Gracias a él me he dado cuenta de lo vacía que he estado.

Ya veréis, en dos días va a cambia todo.

-Vosotros también. Todo el planeta va a dar un vuelco.

-¿Tú y yo no nos conocemos de antes?

-¿En otra vida? -No, no, en esta, en esta.

-Puede ser.

-¿Qué tal? -Perfecto.

Es la primera vez que me cortan el pelo así de bien.

-Muchas gracias. -Muy bien.

-¿Qué le debo? -Pues son 350 pesetas.

Tenga, su cambio. -No, no, déjelo. Así está bien.

-Nieves, que te ha dado 1.000 pelas. -Ah, ¿sí?

-Sí. Es que eso es una propina de 650 pesetas.

-Ya. ¿Has visto cómo se han mirado?

Él no le quitaba ojo, fijo, fijo, fijo.

Y ella trastornada. Ya.

-Me ha dado una cosa, cuando le he tocado la cabeza cortándole el pelo

y cuando me ha dado el billete... -Nieves, no te pongas a llorar.

Nieves. -(SUSPIRA)

-¡Está usted aquí!

¡Asunción! Herminia, padre.

Eso, eso. He cambiado los números, a ver si nos da más suerte.

Bueno, la esperanza es lo último que se pierde.

Son números bíblicos. Verá.

El 3 por las virtudes teologales, el 7 por los pecados capitales.

El 10 por los 10 mandamientos, el 33 por la edad de Cristo,

el 40 por los 40 días que ayunó en el desierto.

Y el 13 por los 13 apóstoles. Pero si son 12.

No, no, son 13. Coja usted el cuadro de la Santa Cena y cuente.

Mire, aquí los tengo: Dos Santiagos, dos Judas,

Andrés, Juan, Felipe, Pedro, Bartolomé, Mateo, Simón, Tomás,

y el del centro. Sí, el guapo, el rubio de pelo largo,

el que reparte el pan. Pero si ese es Jesús.

Pues eso, 13. Como los meses del año.

Toni, hijo, o sea que por fin te vamos a ver en la tele.

Sí. Mañana en el especial referéndum de Campo Vidal.

Oye, a la presentación de Milano podrás venir, ¿no?

Podréis. Los dos. Quiero decir, Deborah y tú, hijo.

¿Cuándo es? Pues es pasado mañana.A las 8.

Bueno, yo creo que sí, papá, lo único...

(AHOGADO) Estará un poco complicado con lo del referéndum.

-Oye, Toni, esto de la voz no es una tontería.

Tendrías que ir al médico a que te lo miren.

-No, estoy bien.

-Oye, ¿y si es por la pintura? Está todavía muy reciente todo.

-Hay que ventilar, voy a abrir las ventanas, espera.

-Oye, ¿estáis seguros de que no queréis un poco de café o té o algo?

Que nos vamos. No, gracias, hija.

Es que hemos desayunado en casa.

De verdad... Cómo es, ¿eh?

¿A ti te gusta ese color rojo del salón, Merche?

Los ingleses no tienen gusto para la decoración.

Mira Mercedes. ¡Deborah!

Estaba comentando aquí, con Merche,

que qué bonita habéis dejado la casa con cuatro detalles, ¿eh?

Y que el color rojo ese del salón me parece muy relajante.

Muchas gracias Antonio.

De nada. Las que tú te mereces, hija.

Voy a...

A por una aspirina o algo para Toni, no sé qué le pasa en la voz.

Eres tonto, de verdad, ¿eh?

Voy a ver si nos hemos dejado algo en el baño.

Date prisa, que estoy loco por marcharme.

¿Por qué dices eso? Si estuvimos estupendamente.

Pues yo no, Merche.

Vivir aquí es un infierno. Venga, date prisa.

Tú eres infinito.

Voy a coger unas cosas y os dejamos tranquilos de una vez,

que ya está bien.

Pero... Tampoco ha estado tan mal.

Sé que a Antonio se le ha hecho un poco cuesta arriba.

Los hombres son menos flexibles, ya lo sabes.

Espero que no me haya cogido manía. Qué va, hija.

Y espero que haya aprendido que un hogar es cosa de dos.

Sí, eso espero.

Yo te agradezco mucho todo.

Fueron días muy difíciles para nosotros.

Me han ofrecido participar en un programa experimental

para reconstruirme el pecho.

Tuve un cáncer, ¿lo sabías?

Sí.

Hay un proverbio judío

que dice:

"El que adelante no mira atrás se queda".

Toni, había pensado, hijo, ahora que tienes mano en televisión,

¿tú podrías colocarme lo de la presentación del Milano?

(AFÓNICO) Eso sería publicidad, papá.

Claro, sería publicidad, pero se le podía dar una vuelta.

Tenemos a Sarita Montiel, tenemos lo del cometa...

¿Qué tiene que ver eso con...? Amigo...

La presentación coincide con la mayor proximidad del cometa

al planeta, ¿entiendes? Por eso elegí el 13 de marzo.

Papa, yo eso en el Telediario no lo veo.

La Mancha y el universo juntos, ¿no lo ves?

Pues eso es El Quijote, ¿sabes?

En el programa "La tarde", todavía, pero ahí....

¿Cuál, el de María Casanova? El de la tarde, sí.

Ah, coño, ese programa está muy bien, hijo.

María Casanova, ¿tú podías hablar con ella?

No sé si voy a poder hablar con alguien, lo siento.

Pero ¿qué te pasa en la garganta, hijo, que hablas como Pepe Isbert?

¿Discutes con la torre de Londres? Papá, no la llames así.

¿Cómo quieres que la llame, hijo?

Será muy guapa y muy inteligente, pero es peor que un sargento.

¿Y tú qué eres, sobre todo con mamá?

Te recuerdo que eres el que quiere todo listo y preparado.

La cama, la ropa, la plancha, la nevera llena, todo.

¿Qué haces tú a cambio?

Qué blandos sois los hombres de esta familia.

Qué buena labor ha hecho tu madre.

Anda, échame una mano con lo de la presentación, hijo.

Habla con María Casanova, o escríbeselo si no puedes hablar.

¡Antonio, ya! ¡Ya voy, Merche!

Bueno, Deborah, pues...

Nada, yo solo quería decirte que...

los días que pasé aquí fueron...

Coño, fueron...

Shalom, Antonio. ¿Shalom?

Significa paz.

Ah, muy bien, pues nada. Paz y amor, ¿eh?

Amor que no falte. Adiós, mamá.

Hijo, tú calla, que te vas a quedar mudo.

Venga, anda, vámonos.

Tenéis que cerrar las ventanas, las corrientes son muy malas para...

Hala.

Lo dicho. Gracias.

¿Te falta mucho? Qué susto, Carlos, Por favor

Estoy leyendo. ¿Por dónde vas?

Déjame, por favor. Dímelo.

Oye, vete, déjame. ¿Te está gustando o no?

Vete. Julia, dime algo, no me dejes así.

¿Ya?

¿Qué?

¿Qué?

Julia di algo. Es que...

Eres un animal, Carlos.

¿No te ha gustado?

Es que me ha encantado.

Es buenísima.

Pero tú no escribes, pegas puñetazos directamente.

¿Te ha parecido buenísima? Te lo juro.

¡Joder, qué alegría!

Te he corregido un par de faltas de ortografía, pero...

Es que es buenísima, Carlos, te lo juro.

Te la van a quitar de las manos, estoy segura.

Sí, no sé quién.

Carmen Balcells.

¿Sabes quién es?

Es la agente en lengua castellana más importante del mundo.

Lleva a Gabriel García Márquez, a... Sí, sí.

No me la tienes que vender, sé perfectamente quién es.

Pero... ¿la conoces? Sí.

Es cliente del bufete, le he hecho unas gestiones...

¿Hablas en serio? La conozco, te lo juro.

Bueno, a ver. A ver, esta mujer lleva a los mejores del mundo,

no me puedo comparar con esa gente. Yo no te estoy comparando.

Es que tu eres tú. Y esa es la gracia: que eres tú.

Bueno, tú dame una copia y yo se la llevo a Barcelona.

No tengo copias, el original es el único que tengo.

Aquí no hay fotocopias.

¿De verdad vas a hacer todo esto? Después de...

¿Después de lo que me hiciste?

Dilo.

No te lo merecías. No.

No, no me lo merecía.

Pero la voy a llamar.

¿Te apetece que cenemos esta noche?

No. No quiero que cenemos esta noche.

"Me gusta tu novela" significa eso: "Me gusta tu novela".

Estás guapa hasta decir basta. Basta.

Lo que sentía por ti se acabó. No existe, está muerto.

Las infantas votan por primera vez, ¿Sociedad o Política?

-¿Sociedad o política?

Política.

-Maceda, operado de menisco.

Causa baja varias semanas.

-Pero ¿qué me cuentas? Se va a perder la Copa del Rey.

¡Madre mía Damián! Estáis perdidos.

-Tengo una pieza muy buena,

con la reconstrucción del asesinato de Olof Palme.

-¿De quién? -Olof Palme.

Ah, bueno, Olof Palme, está muy bien.

Pásaselo a Horrillo, ¿eh?

Macho, que tú estás en capilla.

Mañana te estrenas, bautismo de fuego.

-¡Huy, huy, huy!

-Tú estás bien, ¿no? -Bien, bien, bien, estoy muy bien.

-Cuento contigo para el programa especial.

-Sí, sí. -Bueno.

A partir de ahora, aquí no descansa ni Dios.

Vamos a hacer avances informativos a las diez, a las 12:30,

luego a las tres, el Telediario, luego también a las cinco, siete

y a las nueve, el programa especial.

¿Eh? Nos espera una buena.

Bueno, pero esto es lo que nos gusta, ¿no?

¿Esto es lo que queremos, sí o no? -¡Sí!

-Pues vamos a por ellos, señores. ¡Venga, a trabajar!

-Vamos a ver.

Es alguien de tu pasado, Nieves.

Tienes que conocerle. -Ya, pero no lo conozco de nada.

-Ya, pero te ha removido algo aquí, ¿verdad?

-Eso sí, y cuando lo veo me dan unas ganas de llorar...

-Pues mira, vamos a probar otra vez, a ver si sale algo más concreto,

porque, de verdad, las cartas están loquísimas.

-Ya, por el cometa, ¿no? -Sí. Corta.

A ver...

No puede ser, otra vez... ¡La sacerdotisa!

-¿Y qué pasa, eso es malo? -No, malo no es, pero...

-Este chico. -Sí.

-¿Tiene que ver con la religión?

-Ay, perdona, Casandra.

Perdona un momento, ¿eh?

-Tengo los espermatozoides vagos.

-Mala suerte. ¿Tomates hay?

-Pocos, pocos. Compra un par de kilos.

-Para mañana hemos dicho:

jamoncitos de pollo, caballa y... -Albóndigas con tomate.

Carlota, la del centro de planificación,

nos ha aconsejado inseminación artificial, pero yo no...

-¿Qué? -Pues que soy Testigo de Jehová.

-¿Y qué pasa con eso?

-Pues que no estoy seguro de que Él esté de acuerdo.

-Él. ¿Quién, Jehová?

Jehová está muy ocupado con tanta guerra,

tanta miseria y tanto de todo.

Además, un hijo es un hijo.

Yo pongo a Abraham por encima de Dios,

y que Dios me perdone.

-Hombre, también podemos adoptar

un niño o una niña. ¿Eh?

-Estáis obsesionados, y así no puede ser.

¿Tú cuando haces albóndigas dices: "Estoy haciendo albóndigas"?

No, las haces, salen solas, sin pensar.

Pues lo de los espermatozoides es lo mismo.

-¡Chicos, chicas! -¡Sorpresa, sorpresa!

-Pero ¿de dónde habéis sacado esto? -¡Del Rastro!

-De un amigo de Ramón, de un amigo suyo.

-¡Es para ver el cometa!

-Lleva un mes hablando del dichoso cometa.

-¡Lo vamos a poner arriba, en la azotea!

-Para que puedan verlo todos, ¿verdad, chaval?

-Sí, cinco duros un minuto. -¡Ole ahí, los negociantes!

-Van a pasar cosas, van a pasar muchas cosas.

-¡Van a pasar cosas que no han pasado nunca! Ya lo verás.

-(TELEVISIÓN) "En el colegio electoral dispondrá

de tres tipos de papeletas que responden

a otras tantas opciones de voto.

Unas con el sí, otras con el no y otras con el recuadro en blanco.

Eso si sabemos contestar a la pregunta,

que para contestar a esa pregunta tan complicada

hace falta ir a la universidad, ser graduado

y tener el premio Nobel de Física, leche.

¿Usted qué va a votar, Herminia? Pues no lo tengo pensado.

Porque como se nos venga esa bola de fuego encima

no va a hacer falta ni votar...

La gente piensa que los cometas son bolas de fuego,

pero en realidad están hechos de hielo.

Y la estela que deja, la cola, pues es de gas.

¿Me estás oyendo, papá?

Que sí, que la cola es de gas y el cuerpo es de hielo.

Ya, pues yo cuando era pequeña lo vi.

Estaba yo con mi padre echándole de comer a las vacas.

Sí, y lo vimos.

Tendría yo unos once años, y me dice mi padre:

"Míralo bien, que luego ya no lo vas a ver nunca".

Y fíjate, aquí estoy.

¿Y paso algo diferente?

Pues sí.

Nació una oveja con dos cabezas.

¿Qué dice de dos cabezas?

Nada, cosas del cometa Halley, Merche.

Por Dios... Bueno, voy a apagar la televisión, ¿eh?

¿Por qué la apagáis, Merche? ¿Ni en mi casa puedo verla?

Pues porque hemos dicho que la cena es sagrada.

Y que es hora de hablar.

¿Hablar de qué? Pues de cosas importantes, Antonio,

del colegio, por ejemplo.

¿Tú sabes qué nota media saca tu hija en este curso?

¡Pues claro que lo sé! Ah, ¿sí?

¿Y a qué dos institutos hemos optado?

No, todavía no hemos optado... Sí, nos han dado plaza en dos.

Bueno, hay dos, sí. ¿No te acuerdas?

Más o menos.

(Teléfono)

Ya voy yo.

(Teléfono)

Merche, ¿que pastilla me toca ahora, la blanca o la roja?

La blanca, madre, la blanca.

Dígame. ¿Antonio Alcántara?

Sí, al aparato. Soy Pepe.

¿Qué Pepe? Pepe Tous, el marido de Sara.

Ah.

Hola Pepe. ¿Hay algún problema? El más mínimo.

Llamo para que todo vaya a su gusto.

La hora de recogida, ¿qué va a ser? ¿Pasado mañana a las siete y media?

Sí, la hago yo personalmente, Pepe. Voy a ir a recogerla con un taxi.

¿Con un taxi? Sí, el de un amigo. Bueno, Ramón.

En realidad fue chófer de Sara en "Cinco almohadas para una noche".

Imposible, Antonio.

Es una estrella.

Tienes que recogerla en un coche más representativo, ¿me explico?

Sí, representativo, ya.

¿Va a salir maquillada y vestida de casa?

Pues supongo que sí.

Entonces les dices a Antoñita y a Paco que a las cinco en casa.

Ellos saben la dirección. ¿A quién?

La peluquera y el maquillador.

¿O prefieres que se lo hagan en el hotel?

Tienes una suite para ella, ¿no?

(TITUBEA) ¿Para la peluquera y el maquillador?

Claro, claro. El vestido lo pone Sara.

No te preocupes.

Y el dinero mejor lo pasas a una cuenta, yo te doy el número.

Perdona un momento, Pepe, ¿qué dinero?

¿A qué hora vas a ir a votar?

Pues cuando abran los colegios, así me lo quito de encima.

He soñado que se me caía el pelo otra vez.

¿Estás de mal humor? No, ¿por qué?

Porque te lo noto.

Es por lo de la dichosa presentación, ¿verdad que sí?

Que no... No...

No quieres compartir nada conmigo, pues nada.

Si me dijiste que no te dijera nada,

que si me iba a costar dinero, que me las apañara.

Por lo que oí anoche, se te ha ido de las manos, ¿verdad?

Que no, Merche, coño, que no se me ha ido de las manos.

¿Qué se me va a ir de las manos? No he dormido bien.

Yo tampoco. ¿Que tú no has dormido bien?

Joder, pues me has dado una tabarra toda la noche.

¿Qué?

Merche, que eres casi perfecta pero roncas perfectamente.

¿Que yo he roncado? Sí.

Que yo no ronco, hombre, Antonio. Roncas Merche.

(RONCA) Roncas. A ti sí que te ronca la mandarina.

(RÍE) ¿Qué dices?

Voy a preparar un café. Eres idiota.

No lo entiendo.

¡Oriol! -¡Ya voy!

-Venga, que se te pegan las sábanas, ¿eh?

-Para arriba.

Es que ni su padre, ni su tía.

Estos han desaparecido, ¿eh?

-Ya, pero Luchi es mayor de edad y tú ya no tienes nada que ver.

-¿Y si voy a la policía? -¿Y qué les vas a decir?

-Que son una secta.

-Ya, Inés, pero no tienes pruebas.

-Las puedo conseguir. -Ah, ¿sí? ¿Cómo?

-¡No Inés, por favor te lo pido!

-Es que me da no sé qué que esté viviendo con esos anormales.

-Ya, pero yo me he documentado sobre sectas.

los Niños de Dios, por ejemplo.

Mira, prostitución, incesto,

humillación pública, castigos corporales.

Hay cosas que ponen los pelos de punta, te lo juro.

Y ese tío no me da buena espina, me suena de algo y no sé qué.

-Esto es psicosomático, Toni.

Lo he visto otras veces. Mi prima Ruth.

Cuando algo le supera se queda sorda. -No es eso.

-Te enfrentas a una situación que crees que no puedes controlar.

-¡Que no es eso! -Tu cerebro se resiste

y ataca tu zona corporal más vulnerable, que es la voz.

-Cortisona. -¿Qué?

-Me tienen que inyectar cortisona.

-¿Y no sería mejor que llamaras a tu jefe

y le dijeras que estás enfermo?

-No, no. Voy a hacer ese programa como sea.

-No te rindes. -Nunca.

Necesito un médico, una receta y un practicante.

Y tiene que ser ya, antes de votar.

Esta noche pon la tele a las nueve. Ahí estaré.

Soy todo voluntad.

-De voluntad está hecho el pueblo judío.

-Alcántara es árabe. Significa "el puente".

-Demasiado rubio para ser árabe.

Oye Toni, ¿y qué vas a votar, sí o no?

Pues claro que no. ¿Tú sí o qué? Sí, yo sí.

Me parece absurdo salir de la OTAN.

Hace nada todos querían salir, hasta el Gobierno quería salir.

Bueno, es que es imposible ser neutral.

¿Imposible? Claro.

Estamos entre dos bloques: Estados Unidos y la Unión Soviética.

Somos un clarísimo objetivo nuclear.

Pero ¿qué objetivo nuclear? Que yo soy pacifista.

Y yo. Pero ¿el mundo?

¿Es pacifista el mundo?

Vota lo que quieras, saldrá que no. Lo dicen los sondeos.

Bueno, ya veremos.

Te has vuelto de derechas. No.

No, yo no soy ni de derechas ni de izquierdas.

Yo soy de mi propio partido.

¿Tienes un partido tú? ¿Cuál? El de las mujeres.

Feminista. Sí

Nosotras lo haríamos muchísimo mejor que vosotros.

Ah...

Es que es imposible hacerlo peor que vosotros.

Eh, eh, de vosotros, nada. A mí no me incluyas.

Solo he escrito una novela. Cuidado, cuidado Carlos.

Quedamos a las nueve en la recepción.

Y no vayas así vestido. Ponte... No sé, otra cosa.

¿No te gusta mi jersey? Ponte una camisa.

¿Una camisa? Sí.

Karina y Mauricio han tenido una niña, no sé si lo sabes.

Se llama Olivia.

Nació un minuto después de las campanadas.

Carlos, es que no quiero hablar de eso.

-Hola. -(TODOS) Hola.

-¿Venís de votar? -Sí.

-¿Había mucha gente? -¡Qué va! No hay casi nadie.

-Entonces aprovecho. ¡Abraham, vamos a votar!

Le encanta votar. -Anda.

-No sabéis la murga que me ha dado para que nos empadronáramos aquí.

-Hola. -(AMBOS) Hola.

-La OTAN se fundó el cuatro de abril de 1949.

Los países fundadores fueron Bélgica, Canadá, Dinamarca,

Estados Unidos, Francia, Islandia, Italia,

Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal y Reino Unido.

-Yo lo llevaría a un concurso, de verdad.

-¡Cruz, volvemos enseguida! -¿Y qué hago con Nieves?

-¿Qué?

-Que lleva un rato encerrada en el baño.

-Pero ¿no ha vuelto a la peluquería? -No ha vuelto. Está ahí.

-¡Nieves!

¿Estás bien?

¿Nieves?

(Cisterna)

-Siéntate, siéntate, anda. -Es que no sé qué me pasa.

Yo creo que es la tensión, ¿no? Estoy como mareada.

-¿No será la menopausia?

-¡Ay, no, mujer, la menopausia no! Todavía me falta mucho.

-¡Nieves, que ha vuelto! -¿Quién?

-Pues el chico de ayer, que quiere hablar contigo.

Yo estoy asustadísima. -Y yo también, ¿eh?

-Pregúntale por la religión. -¡Ay que sí, que no seas pesada!

¿Está solo en la peluquería? -No, no, está Mercedes.

-¿Y usted es de aquí? Sí, yo vivo ahí justamente.

¿Y usted? No, no, qué va.

Yo vivo en Arturo Soria. Con mi padre.

¿Y viene a la peluquería aquí? No, qué va.

Bueno, sí, ayer me lo corté aquí. La dueña me lo cortó. Nieves.

Pues se lo dejó muy bien. ¿Cómo es?

¿Quién? Nieves, que cómo es.

Pues es muy buena peluquera.

No, no, no me entiende. Me refiero a cómo es como persona.

Pues es amiga mía.

Es una mujer muy honrada y muy trabajadora, de verdad.

¿Por qué me lo pregunta?

Verá, mire, es que estoy un poco nervioso...

Mire, si Nieves es amiga suya, por favor, no se vaya.

No se vaya porque creo que la va a necesitar.

-Buenos días. -Buenos días.

¿Podemos dar un paseo?

Verá, es que necesito decirle algo muy importante.

Es mejor que les dejemos solos.

¡No, no, no! Yo no dejo a Nieves con este, no.

-Bien, ¿y si hablamos justo ahí fuera? ¿Eh?

Tú dirás.

Bueno, pues vamos, ¿no?

Por Dios, ¿quién es este hombre? No sé quién es y no me gusta nada.

Vamos a mirar.

Es que no me gusta, tiene algo en la mirada que no...

No será un inspector...

Un inspector... ¿de Hacienda?

¡Ay, Dios!

Ay, Dios.

-Venga, arriba. Arriba. -¡Nieves! ¡Nieves!

-Arriba con ella. -Por favor...

-¿Qué le ha hecho? -¡No he hecho nada!

-Pero... ¡bueno! -Cruz, trae coñac.

-¡Voy yo! -Aire, que le dé el aire.

¡Nieves, criatura! Por Dios, ¿qué le ha dicho?

Que soy su hijo.

-¡Inés! ¡Qué alegría! Pasa. -Luchi.

-Pasa.

Pasa, ¿qué tal estás, estás mejor?

Es que ayer estabas un poco tensa.

Me dejó una sensación un poco rara al irte.

-Ya, bueno... Luchi, he venido a por ti, ¿eh?

-¿Cómo? -Que no puedes seguir aquí.

-No te entiendo. -Pues que estás en peligro.

-Antes estaba en peligro.

Cuando era esa niñata malcriada

que trataba a patadas a todo el mundo, ¿no te acuerdas?

-Sí, sí, me acuerdo.

-Yo era basura. -¿Pero por qué dices eso, Luchi?

-Sí, en serio, tenía el cerebro como lleno de tonterías

y he necesitado muchísima ayuda por parte de todos.

Sobre todo por parte de Eliseo.

Bueno, él supo ver lo que llevaba tanto tiempo

escondido dentro de mí.

-Voy a sacarte de aquí. -¿Sabes qué?

-¡Soy yo la que va a sacarte de donde estás!

Porque...

eres una mujer tan herida, tan cansada, tan perdida...

Por eso eres actriz,

porque necesitas ser otras personas para poder seguir adelante.

Inés, eso me da mucha pena.

Ven aquí.

No entiendes nada.

-¡Hola, Inés!

¡Qué gusto verte de nuevo!

Acabamos de hacer jugo de remolacha.

¿Quieres?

-Bueno, de hecho Inés ha venido porque necesita nuestra ayuda.

-Mira, Luchi, yo solo necesito es hablar contigo a solas.

Y fuera de aquí.

-¿Por qué?

Entra un momento.

-Ven.

-Acepta nuestra hospitalidad

y luego os vais tú y Luchi, si es lo que quieres.

Aquí no cerramos la puerta a nadie.

Todo el mundo es libre de salir y entrar.

-Ven. Ven conmigo.

-Vale.

-Él tocaba en la orquesta Solera de España.

Era trompetista.

Fue cuestión de una noche y me quedé embarazada.

Era un niño precioso.

Pesó tres kilos.

Pero a las dos horas, la monja...

me despertó y me dijo que había muerto.

-Nieves, te lo dije. La religión, una monja.

-Y ni siquiera me dejaron verlo.

-¿Y le has dado por muerto todos estos años?

-Sí.

Pero es que eso es una barbaridad.

Es horroroso, es horroroso. -Es como si te lo hubieran robado.

-Claro. Para dárselo a una familia con dinero.

Lo que me alegra es que estos años no le ha faltado de nada.

-Lo que me ha faltado es mi verdadera madre.

¿Está usted mejor? Sí.

¿Podemos hablar? -Sí, claro.

-Me gustaría contarle cómo he llegado hasta aquí.

Pero si puede ser, me gustaría hablar en algún sitio los dos solos.

-Claro, claro. -¿Vas a estar bien?

-Sí, sí. -¿Sí?

-¡Vaya con la monjita!

-Abra bien la boca. ¿Toni?

¡Abra bien la boca! Saque la lengua.

¡Deborah! Ahí. Y estése quieto.

¿Toni? A ver, la lengua fuera.

¡Estése quieto! Joder.

Pero ¿qué pasa aquí? No se asuste. Es solo cortisona.

¿Quiere ayudarme? No abre bien la boca.

¿Cortisona para qué?

Hoy debuto en la tele y mira cómo estoy. Estoy jodido.

Pareces el Mudito, macho. Ya.

-Agárrele la lengua con esto. La lengua.

Sí, sí, agárrele la lengua.

Sí, sí, coja...

Ahí.

Bueno, pues esto ya está. No ha sido para tanto, ¿no?

¿Te avisó Deborah de que venía? Sí, oye,

voy a ir a votar ahora. Tú como en tu casa, ¿eh?

Yo también tengo que ir a votar.

Pero primero me voy a hacer copias de la novela.

No, no... ¡No, no, no, no! ¡No puede ser!

¿Qué pasa? ¡Joder, he perdido la novela!

¿La novela la has terminado? ¡Sí!

Sí, la he terminado pero la acabo de perder.

Seguro que está en el coche. ¿En qué coche?

En el de Julia. Bueno, no, es un coche de alquiler.

No me lo puedo creer. No pasa nada, se dará cuenta.

-No fuerce la voz. El efecto de la cortisona dura muy poco.

¿Y si no se da cuenta? Es el original, no tengo copia.

Llámala a casa. Seguro que no ha llegado.

Estará devolviendo el coche. No pasa nada, llámala a la agencia.

El listín está bajo el teléfono.

-Si sigue hablando no le hará efecto. No puedo perder esta novela.

Ha sido un año de trabajo, no puedo perderla, coño.

¡Carlos! -Bueno, son 2.500.

Pero si sigue hablando, será como tirarlo a la basura.

-Es que es mi hermano. -Ya, y su garganta.

¡De Gaulle! Muchas gracias por venir.

¡Qué alegría, hermano! Qué bien que estés aquí.

¿Cómo no íbamos a venir, Antonio? Con lo importante que es para ti.

Y además que todavía no estamos empadronados en Benidorm.

Hay que votar aquí, hay que venir a Madrid,

y yo tengo que votar no, Antonio, porque el Gobierno hace campaña,

así que en cualquier momento sale el sí

y nos dan a todos por el saco.

¿Qué te parece el hotel, elegante? Para la presentación.

Está bien, el hotel está bien, sí. Barato no es.

No, no, ¿la habitación es grande?

Bueno, la habitación es como en hoteles, sí, es...

Ya, pero ¿tipo suite? Tipo... matrimonio.

Suficiente, ¿has traído, el coche, el bueno?

Que sí, lo he traído, ¿por qué? No, porque...

¡Hola, Paca! Hola.

Confirmado. Óscar Alzaga viene. -Ah, mira tú.

¿Oscar Alzaga viene? Sí.

Va a ser un éxito rotundo, ya verás.

Además, el vino se venderá de maravilla.

Con un poquito de suerte y un poquito de esfuerzo,

en menos de un año os devuelvo el dinero.

¿Queréis ver el salón? Es muy bueno, caben 100 personas.

Ya, Antonio, pero espera un momento.

A ver, cuando dices dinero,

¿te estás refiriendo al dinero que adelantamos nosotros

para contratar al abogado por lo del derrumbe?

No, no, no. Estoy hablando del dinero para pagar esto.

Eh...

Perdóname, Antonio, pero es que no te sigo.

¿Tú nos has pedido dinero? No, ¿cómo os voy a pedir?

Yo os ofrezco la posibilidad de que participéis en el negocio.

No, pero, a ver, un momento, Miguel ya participa.

Que yo sepa sigue siendo socio. Sí, Miguel sí, pero tú, no.

Y con tu visión de futuro, quiero que estés en del negocio.

Debes estar, porque, además, eres familia,

y tienes que tener por lo menos el 5%. Ven que os enseñe.

El 5%. Pero ¿ese 5% se traduce en lo que le tenemos que prestar?

No Paca, es que no me presta.

Si tú entras en el negocio no prestas, inviertes. Explícaselo.

A ver, ¿de cuánto dinero estamos hablamos?

Pues hombre, más o menos...

Millón y medio.

¿Cómo? Millón y medio.

Pero ¿tú estás loco?

¿Tú sabes cuántas botellas tienes que vender

para pagar todo este festival?

Que tengo, no, que tenemos, porque estamos juntos en esto.

No te preocupes, a Óscar Alzaga lo voy a colocar en primera fila

junto con el alcalde de Albacete, con José Bono,

con Álvarez del Manzano y luego está lo de Sarita.

Tienes que ir con el coche a por Sarita.

¿Yo por qué? Sí, sí, y luego me dejas la suite

para peinarla, maquillarla y ponerla guapa para el acto.

Eche el freno, tío.

Ni usted es Mari Carmen, ni nosotros sus muñecos.

Paca, que me estás ofendiendo. No, hombre.

Si hay una cosa que a mí me molesta es que me tomen por tonta, tío.

Si necesita dinero, no tenía más que pedirlo.

Pero que presuponga que le damos lo que quiera

sin ni siquiera decirnos nada me parece muy mal.

Yo me voy a cambiar y a comprar una cosa a las niñas. Me voy de aquí.

¿Qué le pasa? ¡Qué coño te pasa a ti, Antonio!

¡Te lo explico!

¡El coche, el hotel y Sara Montiel! ¡Esto es muy feo, Antonio!

No me dejes solo ante Sara Montiel, que eres mi hermano, De Gaulle.

Hola, buenos días.

Tengo una habitación reservada a nombre de Carmen Balcells.

-(DROGADA) Oye.

¿Y todos los cuadros y los muebles que había aquí?

-Los vendimos.

Eran basura.

-Luchi.

Tú y yo habíamos quedado en hablar.

-Así que vamos a irnos.

Yo creo que antes voy a tener que ir al baño.

¿Me habéis puesto algo en el zumo?

-¿Cómo puedes decir eso, Inés?

Hemos bebido todos lo mismo.

-Luchi...

Ayúdame.

Yo siempre te he ayudado,

y Oriol me está esperando.

Tú... ¿no te acuer...?

¿No te acuerdas...? (BALBUCEA)

-Estás muerta, estás muerta.

-¿Sí? ¡Julia, Julia, por fin!

¿Has devuelto el coche? Sí, ¿por qué?

Dime que has cogido la novela.

No, ¿no la has cogido tú?

Creo que está en el coche, no la encuentro.

No me lo puedo creer.

Dame el teléfono de la casa de alquiler.

Que no, que no, que no. ¿Cómo que no?

Que cuando he llegado había otro cliente esperando ese coche.

¿Ese mismo coche precisamente?

Sí, es el modelo más grande que tienen.

¿Y qué? Irían a por alguien al aeropuerto.

Importante, no lo sé.

No me jodas que mi novela está por el aeropuerto.

Puede ser, no lo sé.

¡No puedo perder esa novela! ¿Me oyes?

No puedo perder la novela, me muero.

¡Mercedes, mira ven, que ya se ve!

¡Ya se ve un puntito! Por el Oeste. Mira. ¿Lo ves?

Yo solo veo una clavícula.

No ves el Halley porque no lo quieres ver.

¡Si lo quiero ver, Abraham! No, no lo quieres ver, no.

Pero ¿tú crees en esas cosas de los astros y todo eso?

El cometa es agua,

agua somos nosotros también, está todo está relacionado.

Si tú lo dices... Ya verás, ya verás.

Sí. Bueno, adiós. Adiós.

-¡Mercedes, qué bien que te veo ahora!

Te he estado llamando a casa. ¿Por lo de...?

Gran noticia.

Si quieres, hay plaza en el programa del doctor Martín Broto.

¿De verdad? Sí.

Pero tienes que decidirlo pronto, hay muchas peticiones.

¿Cuándo, mañana? Hoy, antes de que cierre la consulta.

No me ha dado tiempo a hablarlo con Antonio.

La que te vas a operar eres tú, ¿no? Sí, claro.

Pues la decisión es tuya.

Tu marido y tu familia te apoyarán, pero el trago lo pasas tú.

Ya, claro. Media hora, Merche.

Media hora, sí.

Media hora. ¡Mercedes!

¡Ay, Mercedes, que vengo revuelta! ¡Pues anda que yo!

¡Ese hombre, que me ha invitado a ver Madame Butterfly!

¿Quién? Arturo, el abogado.

Estaba fregando los platos y de repente me dice:

"Clara, ¿a usted le gusta la ópera?"

Y yo, cómo iba a decir que no. Pero ¿a ti te gusta?

No lo sé, ¿la ópera o el abogado? Bueno, los dos.

Pues no lo sé, Mercedes, pero el corazón me va a mil.

Ya, y la madre, ¿qué?

La madre, la pobre, no se entera de nada.

Ah... ¡Pues parece que vas a tener tu primera cita con el abogado!

¿Soy demasiado mayor? Pero qué va.

Para tener ilusiones nunca se es mayor.

Pues también es verdad.

Vente, vamos a votar. No, yo ya he votado, me voy.

Oye, Mercedes, ¿a ti qué te pasa?

Pues que tengo que decidir una cosa muy importante en media hora.

Operarme. Reconstruirme el pecho. ¡La reconstrucción!

Sí, es con un médico especialista, un proyecto experimental.

Es pionero en España.

¿Y a qué estás esperando?

Pues que no sé si es complicarme la vida.

Pero, por favor, Mercedes, yo me pregunto eso cada día.

Y luego me contesto:

"Merece la pena".

Ya, merece la pena.

A ver si va a ser verdad. ¿El qué?

Pues eso, que el cometa dé la vuelta a todo.

¿Tú lo ves? Yo no veo nada.

Ahí.

Pues yo tampoco.

-(TELEVISIÓN) Ahora hay tranquilidad, expectación.

Suponemos que la cosa en las próximas horas

comenzará a animarse. En las visitas que se han recibido...

-De momento, los porcentajes de participación...

bajos, ¿eh? -En Galicia, bajísimos.

-Felipe y Alfonso tienen que estar con el culito así.

-Joder, Damián.

Ten un poquito de cuidado con los comentarios.

-Es una broma.

-Y tú, ¿qué?

No dices nada, no sé. ¿Se te ha comido la lengua el gato?

-Prefiero descansar la voz.

-Ah. ¿Todavía estás afónico? -¡No, no, estoy bien!

-Si alguna vez os quedáis sin voz,

no se os ocurra bajo ningún concepto chutaros cortisona.

Un compañero de Radio Miramar se quedó afónico,

le inyectaron cortisona y acabó en el hospital.

Pero, vamos, casi no lo cuenta.

-Es una reacción alérgica. Un clásico.

-Toni, ¿estás bien?

Porque, coño, empezamos en tres horas.

-Vamos, vamos.

-Tengo un poco de calor, ahora me lo arreglan en maquillaje.

-Este también tiene el culito así.

"Los acontecimientos no podían avanzar peor:

mi hermano, sin voz; mi hermana, sin sentido;

yo, sin novela; y mi padre, sin dinero para la presentación.

Pero esa tarde estaban pasando varias cosas

absolutamente sorprendentes:

Carmen Balcells,

la agente literaria más importante del país,

estaba leyendo mi novela.

¿Cómo había ido a parar a sus manos?

Su agente en Madrid la había ido a buscar al aeropuerto

en el mismo coche de alquiler

en el que Julia y yo acabábamos de llegar de Sagrillas".

Carme.

Que se dejaba esto en el coche.

-¿Y esto? Esto no es mío.

"Carmen Balcells había quedado con una persona importante

en el bar del hotel.

Su objetivo era convencerla y ofrecerle un contrato

para que publicara sus memorias.

Esa persona importante era casualmente

Sara Montiel".

Sara. -Sara.

-Encantada.

"Sara estaba ya en esa edad

en que las mujeres tienen calores incontrolados,

así que se desprendió de su magnífico abrigo de visón.

En ese repóker de casualidades,

su visón fue a parar exactamente al lado del de mi tía Paquita".

Una cosa es comprar un detalle a una niña,

y otra cosa es comprarte media tienda.

-No es un detalle. -Es ropa.

-Dianita necesita... -No era para las niñas.

¿Ropa para mí? No me he comprado nada,

porque a ti te he comprado un regalo, que está en una bolsa,

y además te va a hacer mucha ilusión.

-Sí, una ilusión enorme. -Te va a hacer muchísima ilusión.

Es una cosa que te gusta mucho. ¡Espérame hombre!

"Mientras, mi padre se resignó a tirar la toalla

enfrentándose con el contestador automático de Sara y Pepe Tous".

Esto ha sido una tragedia, Pepe,

así que, dile a Sarita, por Dios, que disculpas,

pero que ha surgido ese problema que te digo, imagínate.

Mi suegra, una mujer con una salud de hierro,

se ha quedado como un pajarito delante del televisor.

¡Huevos rellenos, Antonio, con lo que me gustan!

Le he puesto unas yemitas pasadas por el chino.

Y han quedado preciosos.

Y entonces pues nada, fuerza de causa mayor.

Pepe, lo siento.

Dile a Sarita que lo siento mucho, que otra vez será

y que la admiramos mucho, que cuento con ella.

Y gracias otra vez, Pepe, adiós.

Antonio, que va a empezar el programa de Toni.

¡Mercedes, el programa del niño! ¡Qué empieza!

¡Voy!

Qué estará haciendo tu madre, hija, que no viene.

¡Mamá, que ya empieza!

"Y empezó. ¡Vaya si empezó!

Una noche única donde los hechos se desencadenaron

de una manera tan imprevisible

que solo el influjo del cometa los puede explicar".

-Bienvenidos a este informativo especial de TVE

sobre el referéndum 86.

¡Pero bueno, ese no es Toni!

Ese es Campo Vidal, abuela.

Papá, ¿qué te pasa?

-Llevamos 25 minutos de este programa especial

sobre el referéndum 86,

y, para aquellas personas que se hayan incorporado tarde,

nuestra compañera Ángeles Caso les va a recordar

los datos basados en estimaciones que tenemos hasta este momento.

Unos datos que comentará otro compañero, Joaquín Prieto.

(Música informativo)

Vamos ahora a comenzar por una ampliación con detalle

de estos datos que nosotros acabamos de facilitarles

en una primera impresión.

Comienza aquí este informativo...

(Timbre)

Ve tu a abrir, María. Pregunta quién es, ¿eh?

(Timbre)

Anímate un poco, que ya va a salir Toni.

¿Quién es? -Soy Marcos, vengo con Oriol.

-Espera, que te abro.

¿Es Marcos? Sí, que viene con Oriol.

¿A estas horas? Qué raro. Anda, saca esto.

Buenas noches, tenemos ya unos primeros datos que indican

que el índice de participación ha sido aproximadamente del 60%.

Yo lo veo muy raro.

Igual es que le han puesto demasiado maquillaje.

¿Sabes lo que pasa, hija? Que tenemos el color muy alto.

El color está bien. Que no.

Antonio, estate quieto, que no se ve bien, hijo.

Yo creo que está rojo de verdad.

-¿Es equivalente a anteriores consultas?

-Bueno, el índice de participación, de confirmarse estos datos,

sería ligeramente inferior respecto a los referéndums...

Hola. ¿Está María?

Sí, entra. Corre, hijo.

Perdona que aparezca así, sin avisar, no sabía dónde dejar al chaval.

Pero ¿qué pasa? ¿Dónde está Inés?

¡Papá, que lo has puesto en blanco y negro!

Que no, hija, lo he puesto suave. No, suave no, ¿no lo ves?

-Bueno, como apunte, tenemos que recordar

que son datos provisionales...

¿Qué es lo que ha pasado? Que está en casa de su ex,

y está con la chica esa, con Luchi, y con un grupo de gente que...

Eres de plomo derretido, chica.

Este chico parece como hinchado, ¿eh?

Parece el hermano de Heidi. ¡Antonio, mira lo que dice Marcos!

Anda, pasa.

Coño, Kubala, ¿qué haces tú aquí?

Y es que la mayor parte de estos sondeos

anunciaba, pronosticaba, un resultado negativo.

Y parece ser que el resultado, de ahora confirmarse, es positivo.

-Muchas gracias, Joaquín.

Día intenso el que vivimos hoy a la espera de resultados oficiales

del referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN

celebrado hoy,

organizado por el presidente del Gobierno, Felipe González.

En cuanto vayamos teniendo más datos, les iremos informando.

(Música informativo)

No sé qué coño me pasa, no sé qué coño me pasa.

¿Me estoy muriendo? ¿Cómo estoy?

-Como un tomate, rojo como un tomate.

-¿Se me ve mucho? -No.

"A las nueve y cuarto de la noche,

cuando ya se sabía que el Gobierno se había salvado por los pelos

de sufrir una histórica derrota,

Julia y yo entrábamos completamente destrozados

en el hotel donde se alojaba Carmen Balcells

después de siete intensas horas en busca de la novela perdida".

¿Qué hacemos aquí?

Joder, no tengo nada que enseñar a esta gente.

Bueno, pero quizá recuperes tu novela.

¿Mi novela? Sí.

Estará en una papelera o en la basura. Vete a saber.

Mañana, cuando devuelvan el coche, a lo mejor está ahí, Carlos.

He perdido meses de mi vida, coño, esto es lo peor.

Venga, vamos, anda.

"A esa misma hora, una persona que yo no había visto en mi vida

marcaba el número de teléfono de mi casa".

(Timbre)

(Timbre)

¿Sí?

-Sí, buenas noches, pregunto por don Carlos Alcántara.

-No está en casa ahora mismo.

-¡Ah! ¿Y sabe dónde le puedo localizar?

-Sé que está en Madrid, pero no puedo decirle.

¿De parte de quién?

-Soy el delegado de Carmen Balcells.

-¿Carmen cómo? -Balcells.

La señora es la agente literaria más importante del país,

y ha leído un texto suyo y está muy interesada en conocerle.

-¿Quiere anotar, por favor? -Ah, sí, sí, claro.

-Ella va a estar en el Gran Hotel

hasta mañana al mediodía que regresa a Barcelona.

-Sí. -Que pregunte por Carmen Balcells

-Gracias. -Gracias.

-Venga, a ver si ya de una vez. La factura, por favor, gracias.

A ver, un dineral, ya verás. ¡Qué barbaridad!

Si tenemos pagada la habitación de hoy,

¿por qué no nos quedamos? Tanta prisa...

-¿Cómo nos vamos a quedar estando las cosas como están?

Nos vamos a Benidorm, que hace falta gente en el restaurante.

Aunque quedo mal con Óscar Alzaga. -Y yo, con mi hermano, no te digo...

-Con tu hermano no se puede quedar bien.

Tu hermano se pasa siete pueblos. Piensa que todos somos menos que él.

-Sí, sí, si se pasa, lo reconozco.

Pero es que el vino es la pasión de toda su vida.

-¿Te estás arrepintiendo?

-Un poco sí, Paquita. Te ofreció el 5%.

-Miguel, siempre quedas tú como un santo y yo como la mala.

No sé por qué. -Ya estamos. Las llaves del coche.

-Las llaves las tienes tú. -No, las llevas tú en el abrigo.

Te he visto meterlas. -Como lo pierdes todo,

me las habré guardado yo. ¿Seguro? -¡Sí, seguro!

-Porque yo, aquí...

-Paquita, pero ¿tú fumas puros?

-Hombre, Miguel, esto no es mío. -¿Cómo no va a ser?

Si está en el bolsillo de tu abrigo, será tuyo.

¿Quién te ha dado ese puro? -¡Que no es mi abrigo!

-¿Cómo no va a serlo? -Que no es mi abrigo.

Ya decía yo que estaba muy ligero. ¿No te has dado cuenta?

-¿Por qué me tengo que dar cuenta yo? Si yo no sé nada de abrigos.

-Pero ¿y mi abrigo?

-En cualquier caso, lo significativo de esta jornada

ha sido que nunca antes en nuestro país

se habría dado un vuelco de sondeos de estas características.

(Música informativo)

Va a ser muy difícil, por no decir imposible.

Está con Sara Montiel y llevan media tarde juntas, así que...

La señora Balcells está muy interesada en gestionar

la publicación de sus memorias, y parece ser que el interés es mutuo.

Pero, bueno, que ya les digo que Carme va a acabar agotada.

Así que tranquilos, ya te daremos una fecha...

-(TELEVISIÓN) ...parecen situar al sí por delante del no.

Están dando los primeros resultados.

-Nos llega además una información sobre la Cadena Ser...

-Ese es tu hermano, ¿no? Sí.

-...durante el día de hoy, y ha dado los resultados

a las nueve de la noche...

-Está raro.

Un poco raro sí que está.

El sí obtiene el 49,5%. El no tendría el 44,7%.

-Como que le ha dado el sol.

¡No me lo puedo creer! ¡Está ganando el sí!

¿Qué le pasa a tu hermano? Está rarísimo.

-Les recordamos que la participación ha sido aproximadamente de un 60%.

¿Ha sido así, Joaquín?

-Eso es, Antonio.

Como ya hemos dicho, a la espera de conocer los datos definitivos,

todas las fuentes coinciden en señalar

que el sí está superando al no

en las estimaciones y escrutinios provisionales.

Si esto se confirma, es evidente el vuelco

que se habría dado en campaña

a los sondeos que auguraban otro resultado.

No te preocupes, a ver si no ha pasado nada.

Me cago en la mar. Cuidado, Antonio.

De todas formas a quién se le ocurre meterse ahí.

Por ayudar a esa chica, ya conoces a Inés.

Cuidado con esa chica, Kubala, que está loca como una cabra,

me cago en la leche, con secta y sin secta.

Pero con cuidado, que son peligrosos

y, además, con la llegada del cometa, andan excitados.

¡Como le hagan algo a mi hija, les meto el cometa por el culo!

Que tengáis mucho cuidado. Oye, Kubala... Digo... Marcos.

Contrólale, ¿eh? Que él es muy impulsivo.

Que cuente cinco antes de hacer cualquier tontería, ¿me has oído?

Y que solo una pequeña parte de sus votantes...

Uy, qué raro está. Muchas gracias, Joaquín.

Gracias, les seguiremos informando.

Está como cuando tuvo sarampión.

Mierda, mierda, mierda, mierda.

Dale, dale, dale.

-Bueno, a ver. ¿Qué coño te pasa, Toni?

Estás rojo, rojo como un langostino.

-No lo sé, no lo sé, algo me ha dado alergia.

-Lo siento, macho, tengo que sustituirte.

-Si quieres, yo puedo. -No, no, no me sustituyas.

-Pero si es que estás colorado.

Parece que te diera vergüenza dar los resultados.

-Lo tengo, lo tengo. Lo tengo.

Tranquilos, que está solucionado.

-¿A quién estás llamando? -A un especialista. Confía, confía.

¿Abuela? -¿El especialista es tu abuela?

-Joder, es lo único que se me ocurre. Un segundito.

-A ver, Toni. Yo confío, ¿vale? Entras después de Paco Lobatón.

Con o sin abuela, tienes 18 minutos para volver a la raza blanca.

-Abuela, ¿me estás viendo, no?

Me ha dado alergia algo. ¿Qué hago?

"A las 9:30, casi media España se tiraba de los pelos

con los resultados del referéndum".

Después de todos estos días de campaña,

¿le ha merecido la pena, a pesar del resultado,

adverso a lo que usted propugnaba?

¡No me lo puedo creer! Hemos perdido.

Bueno, tranquilo. ¿Tranquilo?

¡Que hemos perdido, joder!

¡Qué asco de día, qué asco de todo! Vámonos, anda.

Adiós.

Pero, bueno, ¿qué haces tú aquí? ¿Has venido a lo de tu padre?

No. ¿Qué tal, sobrina?

Hemos perdido, tío.

¡Que hemos perdido, que ha ganado el sí!

¡No me jodas! Me estás tomando el pelo.

¡De verdad que no me lo puedo creer! ¿Cómo...? Pero ¿cómo...?

¡Cago en la leche, lo sabía! La puta campaña del Gobierno este.

¿Por qué nuestra gente nunca va a votar? Joder.

No lo sé, no lo sabe nadie, pero a partir de ahora

todas las guerras del mundo nos van a caer encima a nosotros.

-¡Miguel, Miguel! Que este no es mi abrigo, de verdad.

Estoy buscando y no veo a nadie...

-No estoy ahora para abrigos. Hemos perdido el referéndum.

Carlos, ¿qué haces aquí?

¡Hola! -Perdón. Perdónenme, ¿eh?

Yo me despido, que debo seguir trabajando.

¿Me dejan un teléfono de contacto para cuando volvamos aquí, a Madrid?

-Sí, te dejo el mío. -Mira, me lo escribes aquí.

-¡Carlos!

¡Carlos, tu novela! -¿Cómo que su novela

¡Oiga, mi novela!

¿Quién le ha dicho a usted que lo es? ¡La he escrito, yo!

Lleva mi nombre en la portada. ¿Qué hace ahí?

¿Carlos Alcántara es usted? Sí.

Muy bien, ni se muevan.

Carme Balcells ha leído su novela, le ha encantado, y le anda buscando.

O sea, que ni se muevan. Está a punto de bajar.

¿Has oído lo que ha dicho? Sí.

Bueno, yo me voy.

Ahora no, coño, está a punto de bajar.

Que sí, me voy, que esto ya... Ya es cosa tuya.

Pero Julia...

De verdad, que va a ir muy bien.

Suerte.

Julia.

Si todo esto sale bien, será gracias a ti.

(Campana)

Mira, ahí están.

-Sara, por favor, un autógrafo. -Sean tan amables, por favor.

Gracias. -¡Es Sara Montiel!

¡Sara Montiel!

-¿Cómo que Sara Montiel? -¡Miguel mi abrigo!

-¿Cómo que tu abrigo? -¡Sara, Sara, que llevas mi abrigo!

-Pero ¿cómo que su abrigo? -Es mi abrigo y este es el suyo.

Sara, ¿a que este es tu abrigo? -(HABLA EN CATALÁN)

-A mí de espaldas no me... -(HABLA EN CATALÁN)

-Si no te importa, te lo cambio.

-Pero cómo ha podido pasar esto con los abrigos?

En fin, estas cosas ocurren. -Supongo.

-Quien a buen abrigo se arriba buena sombra le cobija.

-Señor Tous.

-Si insisten... -Claro.

-Carmen, no sé muy bien cómo, pero aquí tenemos a Carlos Alcántara.

Carmen Balcells.

-Uy qué joven.

¿Y esto lo ha escrito usted?

(Panderetas)

-Has dormido 8 horas del tirón.

-¿Qué me habéis hecho?

-Te ha puesto vibhuti en la frente, eso es todo.

-Es ceniza sagrada.

-¿Estás bien?

-¿También me has puesto de esta ceniza en el vaso?

-Eres muy negativa, Inés.

-Te están robando en la cara. -Eso no es verdad.

-Ah, ¿no? ¿Cuánto dinero te queda en el banco?

-El dinero es basura.

-Ya, pues pregúntale cuánta basura tiene este tío en su cuenta.

-Solo mi amor y mi fe en el ser humano.

-Me piro.

¡Luchi, dame mi bolso!

-Antes de irte tenemos que aclarar algo.

-Luz es mayor de edad.

Ella toma sus propias decisiones, está aquí por su voluntad.

-Aquí la una voluntad que hay es la tuya.

¿Dónde coño está mi bolso?

Pero que no le pidas permiso a él. -No le pido permiso.

-¿Entonces qué haces?

-¿También te obliga a robar o qué?

-Aquí la única ladrona eres tú, ¿no te das cuenta?

¡Primero a mi padre, y ahora me quieres robar esto!

¡No me gustas, no me gustas Inés! No hace falta que hagas nada por mí.

-No te metas en lo que no te importa y no hables de lo que no sepas.

-¡Pero que no me das miedo, pedazo de cabrón!

¡Que no te creo!

(Llaman a la puerta)

¡Que me dejéis salir!

-Muchas gracias. Ya tenemos de todo.

¿Dónde está mi hija? Un momento, un momento.

Si van a pasar, quítense los zapatos.

Que trae la mala energía del mundo.

¿Qué mala energía ni que nada? ¿Dónde está mi hija, canija?

¡Inés!

Inés. Inés.

Hija, pero ¿qué haces aquí? Por Dios.

¿Qué es esto, el baile de los vampiros?

Nada, tranquilos de verdad, ya está. -Inés, ¿qué te han hecho?

-Estoy bien, de verdad, no pasa nada. Solo quiero mi bolso.

-¡Fuera de mi casa! ¿Qué le has hecho a mi hija?

¡Vamos, largo de aquí! -Ojito, ¿eh? Su casa, Luchi.

A ver lo que tienes que hacer con este,

además de acostarte con él, para ganarte el cielo.

¡Pero despierta! Que no es ningún ángel, no es Dios.

¿No os dais cuenta? ¡Joder!

-Yo he venido al mundo para salvaros.

-Ya te tengo. Ya sé quién es este tío.

-No te conozco de nada. -No, a mí no, pero ¿te suena mi tía?

Blanca García de Blas.

¿Cómo era? El curandero de Chamartín, ¿no?

Mi tía te entrevistó en un programa y yo la acompañé.

Este tío decía que curaba el cáncer con las manos.

Luego se demostró que era una estafa, ¿y cuánto estuviste en la cárcel?

-Os está tomando el pelo.

Tomando el pelo dice. ¿Cuánto cobrabas por visita?

He dicho que os larguéis de aquí o llamo a la policía.

Bueno, pues llama, a ver si aparece mi bolso.

Ay, Luchi, Luchi, hija.

Criaturas, ¿por qué no os vais a casa

y dejáis de tocar la pandereta? Que ni habréis cenado.

"A las diez de la noche,

con el 95% de los resultados escrutados,

mi hermano Toni se jugaba su futuro

poniendo toda su fe y su confianza en el remedio casero de la abuela".

¡Vamos, hombre, por favor!

¿Cómo se puede tardar tanto en conseguir un poco de hielo?

¡Vamos!

¡Bueno, Toni, entras en cuatro minutos!

Hay que echarle huevos, ¿eh?

Vamos a ver si funciona o no funciona el remedio de la abuela.

"Antes de la medianoche, el gran ganador del referéndum

se dirigía a todos los ciudadanos".

Esto significa que la mayoría de los votantes

ha manifestado una opinión favorable

a la permanencia en la Alianza Atlántica.

-Con el 82,25% de los votos escrutados ya,

los resultados son los que aparecen ahora mismo en sus pantallas.

El 53,26% sería para el sí. El 39,17, para el no.

Y 6,68% de los votos en blanco.

Con una participación del 59,21%.

Volvemos al Palacio de Congresos con el recuento de los votos".

(Portazo)

Antonio, qué rabia, que acaba de terminar.

Anda. ¿Qué tal ha ido?

Pues bueno, ha ido mejor, la verdad.

Se le ha pasado, tenía una alergia el pobre...

Anda. Estaba muy guapo.

¿Y tú qué tal?

Que loca está la gente, Merche, por Dios.

Ya me ha contado Inés por teléfono.

Joder, pero ¿cómo la gente joven

puede meterse en esos berenjenales? Por Dios.

¿Y tú, cómo estás? Te has ido con el estómago vacío.

Regular, Merche, regular. Bueno, peor que regular.

Estoy mal, muy mal.

Ahora te preparo algo.

No sé.

¿Sabes Merche?

He decidido que vamos a suspender la presentación de Milano.

Como siempre, tenías razón, se me ha ido de las manos.

¿Y qué vas a hacer con esa gente que has invitado?

Pues no sé, estaba pensando que...

Empezar mañana por la mañana, llamarles a todos

y pedirles disculpas.

Bueno, muy bien.

Y así hacemos algo más sencillo, algo más nuestro, Antonio.

Ya.

Pero es que el cometa no pasa hasta dentro de 75 años, Merche.

Es que...

Ya, pues sí, 75 años son muchos.

Bueno.

Ahora te preparo una sopa

y te tomas una copa de vino. Muy bien.

Mientras puedes ir mirando esto.

A ver qué te parece.

Gracias.

(Televisión)

Vamos a ver, Merche, ¿por qué me dejas ser tan mendrugo?

¿Y por qué eres tan discreta?

¿Y por qué hablamos tanto de mí y tan poco de ti?

No me hagas tantas preguntas y dime qué hago.

Si te vas a sentir mejor, cuenta conmigo para lo que sea,

pero que conste una cosa.

A mí me gustas con pecho, sin pecho, en almíbar, como sea.

Pues ya lo he hecho.

¿Cómo?

Que me he apuntado de voluntaria a un programa.

Es que no he tenido más remedio.

He tenido que decidirlo en el último momento.

Solo quiero que me digas si estás orgulloso de mí.

Y que no me voy a arrepentir. No te vas a arrepentir, Merche.

Y estoy muy orgulloso de ti.

(Teléfono)

¿Quién llama a esta hora, por Dios?

(Teléfono)

(Teléfono)

Dígame. ¡Antonio!

De Gaulle. Me acabo de enterar, chico.

¿De qué? Estábamos cenando con Sarita...

¿Con Sarita? Sí, Sarita, Sarita Montiel.

Paquita y yo estábamos cenando con Sara y con Pepe, su marido.

¿Cómo? Con Pepe.

Estábamos cenando, quitándonos la pena negra por lo de la OTAN.

¿Sarita, Paquita, Pepe y tú? Los cuatro.

Y estábamos hablando, fíjate, de la Mancha, del vino,

y, bueno, pues en un momento Pepe...

(SOLLOZA) me ha contado lo de Herminia.

Ah, ya.

Me ha contado que se ha quedado pajarito viendo la tele.

¿Quién es?

Ya, De Gaulle, que es que... Que no.

¿Qué no qué?

Que ya te cuento, pero que no, De Gaulle.

"Y así llegó el momento en que el cometa Halley

se acercaba más y más a nuestro planeta.

La expectación fue máxima en San Genaro.

Entre los vecinos cundió la curiosidad científica

y también la idea de que ver aquello

tal vez podría cambiar el sino de sus vidas".

Torero, voy a subir a la azotea.

Que pague todo el mundo. Venga. -Tranquilo.

-¡Uh! Yo no veo nada, ¿eh? -Nieves, diez segundos.

-Ya, pero es que no veo nada.

-Busca... -¿Tú lo has puesto bien?

-Cinco.

¿Has puesto bien este chisme? -Nieves, que...

"Es muy posible que nada ocurriera exactamente como lo estoy contando.

Han pasado 30 años

y tengo tendencia a adornar los buenos recuerdos.

Yo no sé si el cometa tuvo algo que ver

con que Pili se quedara embarazada esa noche,

con que Clara encontrara una nueva ilusión,

o con que Nieves descubriera que era madre

con 35 años de retraso...

(Música)

Tampoco sé si tuvo que ver

con que mi hermana salvara a Luchi de la secta,

o que mi hermano se hiciera popular como "el rubio colorado de la tele",

que mi novela fuera a parar milagrosamente

a las manos de la mejor agente literaria del país,

o que Sarita Montiel decidiera hacer la presentación gratis

como favor de manchega a manchego".

Ayer por la tarde,

en los salones de un céntrico hotel madrileño,

se presentó un vino manchego apadrinado por una mujer

muy vinculada a La Mancha: Sara Montiel.

Estuvieron presentes personalidades

del mundo de la política, el cine y la televisión".

-# No te culparé. #

-"Milano, que así se llama el nuevo vino,

quiso salir a la luz el mismo día en que el paso del cometa Halley

fue más próximo a nuestro planeta.

Le preguntamos a su autor, el bodeguero Antonio Alcántara,

por qué".

Bueno, mire, es una casualidad buscada

porque yo siempre miro al cielo, que es donde están los sueños.

"Y es que todo lo que somos o parecemos

es solo un sueño dentro de un sueño".

  • T18 - Capítulo 323: 'En el cielo está escrito'

Cuéntame cómo pasó - T 18 - Capítulo 323: 'En el cielo está escrito'

06 abr 2017

Marzo de 1986. El paso del cometa Halley, una vez cada 75 años, viene cargado de sucesos mágicos para los Alcántara y sus vecinos de San Genaro, quienes por fin pueden volver a sus casas y abrir las puertas de sus comercios. Todos menos el videoclub, que es el más afectado.
Antonio prepara la presentación del vino Milano, que será justo el día en el que el cometa está más próximo a la Tierra. Está muy ilusionando con el acto, pero Mercedes cree que se le está yendo de las manos. Y es que pretende que la mismísima Sara Montiel sea la madrina del acto.
Inés tiene que volver a casa de José Ignacio a recuperar unos guiones que se dejó allí y, para su sorpresa, se encuentra con que la casa está ocupada por personas que no conoce. Carlos, por fin, consigue terminar su novela y gracias a Julia, con la que se reencuentra en Sagrillas, consigue contactar con la editora Carmen Balcells.
Por último, a Toni le proponen presentar el programa especial del Referéndum para la permanencia de España en la OTAN que se emite en TVE, pero lleva muy mal los directos y está de los nervios.

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