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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T15 - Capítulo 258: Como debe ser - Ver ahora
Transcripción completa

Cuéntame

tú que has vivido

el despertar

del tiempo que nos cambió.

Volverás

a ser un niño,

a recordar

las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

"El 7 de octubre de 1982 dio comienzo la campaña

para las elecciones generales del 28 de octubre.

Mi padre, por diferentes razones, había decidido apoyar al CDS,

el nuevo partido de Adolfo Suárez.

Dando por hecho que mi madre y mi abuela lo apoyaban también.

Aunque solo simpatizaba, les había prestado dinero

y a cambio había conseguido un encargo de banderas del partido

para la campaña.

"Hay que subir las pensiones, ¿eh? -Hay que subir tantas cosas".

"A los jóvenes les habían contagiado su entusiasmo

aquella pareja de sevillanos tan convincentes

que no paraban de hablar de honradez y de libertad.

Prometían un gran cambio en nuestras vidas,

si un partido socialista gobernara España".

"La sociedad debe cambiar mayoritariamente

para la inmensa mayoría de los españoles.

No para un partido concreto".

"Pero a mí en aquel momento la política me traía sin cuidado.

La política y todo lo demás.

Aunque me negaba a reconocerlo, tenía un problema.

Me sentía hundido

y no tenía fuerzas para levantarme de la cama".

¿Sabes quién ha perdido...?

(NERVIOSO) ¿Qué pasa? Perdona.

Estabas dormido con la luz encendida.

¿Qué tal estás?

Bien.

¿Qué tal el Fly? Como siempre, a tope.

A ver si te animas y vas por allí. Se te echa de menos.

¿He intentado escribir? ¿Ah, sí?

Paso.

A ver.

Bueno... poco te veo yo escribiendo.

Deja eso.

A que no has hablado con tus padres. No, mañana llamaré.

No quiero hablar. Solo me preguntan cómo estoy,

como si fuese un enfermo.

Me agobio. ¿Te lo has pensado?

No necesito un psicólogo. Estoy bien.

(RADIO) "Pocos días después del inicio de la campaña..."

¿Has terminado, María?

Ve a lavarte las manos que nos vamos al cole.

Yo también aprovecho y me voy, que llego tarde.

Y no veas las caras de "La Loba", está insoportable.

Quién te ha visto y quién te ve. Eres puntual.

Sí, ya me gustaría verte con ella como jefa.

Desde luego,

no sé lo que le pondrían en el biberón,

ácido sulfúrico como poco, porque tiene una mala leche...

No hay quien la aguante.

¿Te vas, Miguel? Sí.

Espabila en la ducha, que somos muchos.

Merche, yo... Y recoge las toallas también.

Sí, sí, Merche.

Merche, yo también me voy. Hoy no te puedo esperar.

¿Y esas prisas? Espero que me llame Maceiras,

para ver si me han dado las banderas.

Que cumpla lo prometido.

¡Cumplir lo prometido! Qué desconfiada es. Dios mío.

(Teléfono)

¿Será posible? Se han acabado las tostadas.

Hombre, Félix.

Yo llevo la niña al colegio y la recojo.

Me vendrá bien, así desayuno.

¿Qué me dices, Félix?

Joder, pues me haces un hombre. (RÍE)

Esta mañana paso por ahí y lo dejamos todo cerrado.

¿Tienes ideas de cuántas serán?

Dios santo bendito.

Muy bien. Otra cosa, Félix.

De lo ya entregado, ¿tienes algo para mí?

Vale, pues lo hablamos. Voy para allá.

Adiós, Félix, y gracias. (CUELGA)

¿Ves como eres una desconfiada? 10.000 banderas.

10.000 banderas y banderines. Como no empiece, no llego.

Me alegro mucho, Antonio. Pero que te paguen.

Mejor por adelantado. Y si no, que te firmen unas letras.

Compromételes con algo. ¿Que me firmen unas letras?

Me cago en la cuna que me arrulló. ¿Me enseñarás a llevar una empresa?

Me voy. Y cambia esa cara, mujer.

Últimamente tienes una cara de hueso...

(SONRÍE SARCÁSTICA) (RÍE)

Adiós.

Ay, abuela. Ay, hija.

Mira cuántos "repes". Me faltan diez para acabar la colección.

-¿A ver?

-Niñas, que la calle no es vuestra.

-Ese es el del banco, ¿no? -Sí.

-Ana, María, esperadme. Voy con vosotras.

Niñas, vamos. No os entretengáis.

"Sile", "sile",

"siles"... ¡"nole"!

Jo, ese no "le" tengo. Qué bonito. ¿Me lo cambias?

-Es que ya he visto los tuyos y ya los tengo.

-Me lo podrías regalar, que soy tu mejor amiga.

-De eso nada, su mejor amiga soy yo.

Somos vecinas y mejores amigas. ¿A que sí?

-Su mejor amiga soy yo. ¿A que sí, Gala?

Venga, di. ¿Quién es tu mejor amiga? -No sé, las dos.

-No, la mejor amiga solo puede ser una.

No se pueden tener dos mejores amigas.

-¿Ah, no? -Tienes que decidirte por una.

-Bueno, pues ya me decidiré. Qué pesadas.

No enredéis más.

Toma, anda, te lo regalo. Para que veas.

-Gracias. Tengo gominolas. ¿Quieres?

Vamos a llegar tarde.

Ay, qué criaturas.

Ay, señor.

Todo el día que sube que baja la casa.

El trabajo lo tengo al lado, el videoclub lo tengo enfrente.

Se me pasan la semanas que no salgo del barrio.

Este barrio es un poco... Y la calle.

Luego te veo a ti tan guapa,

entrando y saliendo. Cada día conoces a más gente.

Pareces salida de un anuncio. Qué exagerada.

No, no exagero.

Necesito un cambio, hija mía. ¿Un cambio?

¿No estás a gusto en el trabajo?

Bueno, sí.

Ya estoy acostumbrada y Antonio me trata muy bien,

pero es que ya está. Eso es todo.

¿Cómo que eso es todo? Pues que no hay más.

Que...

Que con Antonio ya no tengo posibilidad de crecer.

Ya sabes como es.

Le gustan las cosas como él quiere y no me deja iniciativa.

Me voy, que se me hacen tarde. Perdona, te he dado una murga...

Qué va. A ver si nos tomamos un café un día.

-Entonces esta tarde a las cinco.

Carlos Alcántara.

Muy bien, gracias. Hasta luego.

Bueno, pues ya está.

Tienes cita esta tarde a las 17:00.

Se llama Lucía.

Me la recomendó Fernando, el psicólogo que me trató a mí.

Dice que hicieron la carrera juntos y que es muy maja.

¿Quieres que vaya contigo? No.

Creo que podré ir solo. Tan mal no estoy.

¿Por qué te lo tomas así? No tiene nada de particular.

Todo no se puede afrontar solo. Por eso hay profesionales.

Él me ayudó mucho.

Venga, anímate.

Esto lo entregamos hoy. Esta mañana. A ver si lo termino.

Va, termínalo.

Oye. Sí.

¿A ver si cobramos, no? En eso estoy, Clara.

Venga.

Hombre. Ramón. ¿Qué haces aquí?

Pues, mira, a dar trabajo a tu imprenta.

Para que me hagas las banderas de mi partido.

Solidaridad Española.

-¿Ese qué partido es? -El de Antonio Tejero.

¿Te has metido en el partido de Tejero?

No solo me he metido. Me presento a procurador en Cortes.

Será "diputado". Bueno, como se llame ahora.

Voy en la lista con el número 15.

"Entra con Tejero en el Parlamento".

Buen eslogan, ¿verdad? Mira que tenéis huevos.

Espero que sea para bien. Pero no puedo hacer las banderas.

Estoy a tope con el encargo del CDS

y tendré la estampadora ocupada. No jodas. El CDS.

¿Pero has firmado el contrato ya? No he firmado, ahora iba a...

Si no has firmado, yo me he adelantado.

Y como yo pago en metálico, nosotros pagamos a tocateja...

Ya he dado mi palabra, y mi palabra aún vale.

Y yo también he dado la mía.

He dicho en el partido que tengo un amigo

que se dedica a las banderas.

No tenías que decir nada sin consultarme.

¿Seguro que no puedes hacerlas o no quieres?

Estoy seguro, completamente seguro.

Soy un profesional y acepto cualquier encargo,

pero este no lo acepto.

No voy con Tejero al Congreso ni loco.

¿Me entiendes? Antonio.

Perdona, pero poder sí que podemos.

Contratando personal podemos hacer un esfuerzo.

No contrataré otro turno, no merece la pena.

Es Ramón, pagará a tocateja.

Un poco de liquidez nos vendría muy bien.

¿Qué no entiendes de "no"? He dicho que no y es que no.

Que no.

¿Te ha quedado claro a ti?

Lo siento, me voy que me esperan.

Esta es fantástica. Deberíamos hacer algo así.

¿A ver?

¿Eh? ¿Qué te parece?

¿Tú crees? (RÍE)

Línea Hypolita Zorrón. Por Dios.

¿Qué cara pondría Antonio si me ve con un conjunto así?

¿Antonio?

(GRUÑE) Te mordería y te cogería así.

Te diría: "uy, qué cuerpo, Mercedes". (RÍE)

En serio, deberíamos dar un paso adelante

y hacer algo más atrevido. Ya.

A nosotras también nos gusta sentirnos un poco...

¿Zorrón? "Sexis".

Zorrón, Mercedes, zorrón. No pasa nada. (RÍE)

(Timbre)

Abro yo.

(Teléfono)

Hay que contratar a alguien para la puerta y el teléfono.

Ya, ya.

Hypolita, ¿dígame?

Clara.

Hija, qué sofocón tienes.

¿Habéis discutido por qué?

Mujer, sí que te tiene en cuenta. Ya sabes como es Antonio.

Luego vuelve y se le pasa.

(Se cierra la puerta)

Pero...

¿Cómo vas a buscar otro trabajo?

No, venga, mujer. No seas exagerada. De verdad.

Espera un momento.

Nosotras estamos buscando a alguien.

¿Te gustaría venir a trabajar a Hypolita?

Espera un momento, sí.

Tengo que hablar con mi socia. Que sí, que sí.

Espera. (CUELGA)

¿Es guapa? Guapísima.

Si tiene buena presencia y es tu amiga, puede empezar mañana.

Mañana...

Si a mí espíritu no me falta, Félix.

Pero con solo espíritu no se come. También es bueno ser práctico.

Estamos siendo prácticos. Una buena campaña son votos.

Votos son escaños, y escaño es dinero para el partido.

Ya. Pues eso espero, Félix.

Vosotros habéis contemplado una alianza con el PSOE, ¿no?

En política todo es posible.

Hablando de pensar en todo.

¿Podrías pagarme los trabajos entregados?

Es que he gastado mucho dinero. (SUSPIRA)

Será imposible, Antonio.

El tesorero no está.

Pero te lo resuelvo en dos días. No me jodas, ya empezamos.

(SUSPIRA)

Mira, para serte franco,

no andamos boyantes de liquidez.

Los bancos nos han negado el pan.

Hacemos la campaña con cuatro perras.

O sea, que no tenéis dinero y queréis que lo ponga yo,

que ni soy del partido. Que no, que no es una donación.

Es una contribución temporal. Te lo devolveremos.

¿Cómo me lo devolveréis? ¿Con buenas intenciones?

¿Con una palmada en el hombro o una sonrisa de Adolfo?

De eso ya tengo.

Yo quiero lo que todos, mi dinero. Y dinero te vamos a dar, joder.

Vale, mira...

No ganaremos las elecciones. Pero seremos el partido bisagra,

gane quién gane, ganamos nosotros. Lo que tú digas,

pero no me iré solo con palabras.

Dame algo tangible o no me llevas al huerto.

¿Qué quieres que te dé si el dinero que nos queda

lo necesitamos para la campaña?

¿Me firmas unas letras?

Con vencimiento después de las elecciones.

Este es el trabajo hecho. Y esto por los nuevos encargos.

¿No vais a ser el partido bisagra? Pues poder es dinero.

Antonio, me sabe muy mal, pero yo no puedo firmar esto.

Lo siento.

Firma, que sé que puedes.

Ramón Pascual Carvajal.

Si salgo diputado, todos a llamarme señoría.

-Señoría, venga, a pagar. No te digo, señoría.

Sales tú señoría y yo me corto las venas.

Joder, estoy trabajando. -¿Y yo qué te crees que hago?

-Oye, Paquita. -¿Qué?

-Hoy llegaré tarde, hay un mitin con Carrillo.

-¿Haces lo que te da la gana todos los días?

¿Quién se ocupa del negocio? -Yo, me ocupo yo.

Lo que haya que hacer lo hago yo. -De verdad...

Es que sois... ¡quita!

-¿Tú no renegabas de ese pajarraco

y de su partido? -¿Qué sabrás tú?

¿Y tú, qué? ¿Qué tienes que decir?

Yo soy eurocomunista, Ramón. Estoy por el progreso.

Los trabajadores debemos mirar hacia el futuro

para ganar las elecciones. ¿Te enteras, número 15?

-Ya, ya. Pues yo me voy a trabajar el taxi,

porque alguien tiene que levantar España.

-Hombre, el iluso.

¿Te han pagado los del CDS o se han puesto de perfil?

Me pagan, claro que me pagan.

Hay gente de la que uno puede fiarse,

y gente de la que uno no puede fiarse.

Lo importante es saber de quiénes. Y de Tejero te puedes fiar.

Porque Tejero paga en metálico, al contado,

y con billetes, no con papel mojado.

(RÍE) Te ibas, ¿verdad? Sí.

Venga, anda, no llegues tarde. Diputado. ¡Olé!

¿Por qué vienes tan contento? Me encargan banderas

para parar un tren. ¿No serán los de Ramón?

No, Ramón, no. No le hago banderas ni loco.

Hablo del encargo del CDS, que me tendrá ocupado

toda la campaña. ¿El CDS?

Casi peor, Antonio. El CDS...

Y lo de las banderas no es romanticismo, es negocio.

Mira que sois obtusos. Yo no soy un romántico.

Sé que Suárez no ganará las elecciones.

No lo digo alto, pero lo sé. Pero seremos el partido bisagra

para gobernar el resto de España.

Y tu hermano, no mires con esa cara,

¿Bisagra, no?

Tu hermano se forrará y luego la meterá en la bodega

que es lo que me importa. A ver si es verdad.

-Antonio, al fin te encuentro. Toda la mañana buscándote.

¿Para qué? Para encargarte banderas.

¿También usted? ¿Qué les ha entrado aquí a todos?

Déjeme que adivine, su bandera es

la de Alianza Popular. No, hombre, no.

Son del papa.

Coño, del papa. Sabrás que llega a fin de mes.

Organizamos un grupo parroquial para darle la bienvenida

e ir a la misa de la Castellana.

Muy bien, pero no podré hacerle las banderas.

Pero, son para recibir al papa. A Juan Pablo II.

Que no es un chiquilicuatre. Dios me libre de decirlo.

Tengo un compromiso tan grande

que tendré la maquinaria ocupada y no podré. Lo siento.

Ponle al "pater" un vino, que le invito.

¿Dulce? -Da igual.

-Mamá, ¿has traído lo de la papelería?

Claro, se me había olvidado.

Me habías encargado una goma,

también el pegamento y nada más, ¿no?

Los rotuladores. Claro que sí, cariño.

Toma, anda. Gracias.

Hola. Hola.

Hola, papá. Hola, hija.

¿Qué tal el cole? Bien.

¿Qué tal el día? Bastante bien, Merche.

Me alegro. Me han encargado muchas banderas.

Y los tíos, tan contentos con las expectativas electorales.

Con tantas expectativas, habrán sacado algo de ti.

Lo que les ha dado la gana. Menos con las letras,

lo que han querido. He prometido que haría campaña

en el barrio.

Algo podré hacer, no pongas esa cara.

Ya tengo el voto de las mujeres de esta casa.

El mío sí. Ya lo sé, hija,

pero el tuyo no me hace falta. Necesito el de tu abuela.

El de tu abuela también, anda. Sentaos, que ya está la comida.

En realidad, lo que quiero es el más importante.

Antonio, quería hablar de un asunto un poco urgente.

Bueno, dime.

Me he encontrado a Clara esta mañana.

He estado hablando con ella y la he encontrado baja de ánimos.

¿Qué pasa? ¿Está mala? No, mala no está.

Lo que pasa es que se siente...

siente que necesita renovarse. Cambiar.

Sobre todo necesita sentirse necesaria.

¿Y?

Pues...

Me ha llamado y me ha dicho si puede trabajar

con nosotras en Hypolita.

Ah.

¿Y tú quieres? Justo buscábamos una recepcionista.

Con lo de Galerías Preciados, Estefanía dice que empiece mañana.

O sea, que me quitas a Clara por la cara.

Yo no te robo a Clara, es ella que quiere venir.

Quiere cambiar. Me ha llamado y me lo ha pedido.

Francamente, Merche,

me parece muy mal que me la quites ahora que no doy abasto.

Yo no te estoy quitando a Clara. Ella quiere cambiar de aires.

Si quiere cambiar de aires que haga camas

en el Parador de Guadarrama. ¿No te jode?

Podrías pensar más en ella y menos en ti.

Yo no puedo pensar en Clara, ni dejar mi negocio solo.

Contrata a otra persona.

No es tan difícil, hay 1.500.000 de parados.

Contrata tú a un parado. Tú que eres economista y tan lista.

Es ella la que quiere venir con nosotras.

Tal vez plantéate por qué y no te niegues sin más.

No digo que no esté bien contigo, seguro que lo está,

lo que pasa es que ella necesita

realizarse y contigo está acogotada.

Tú necesitas tanto espacio que a veces no dejas a los demás.

¿Hablas de ti o de Clara?

Ahora, de Clara.

Si quieres luego hablamos de mí. Claro, hablemos luego de ti.

A ver qué pasa.

¿Comemos o discutimos?

Que hay ropa tendida, Mercedes. Es verdad.

Hija. Cariño, que no pasa nada.

(LA BESA) Vamos a comer.

No te preocupes por nada.

Los mayores a veces discutimos pero no pasa nada.

No pasa nada.

(IRÓNICO) Qué agradable comer en casa.

Hola, buenas tardes.

"Todavía para muchos ir a un psicólogo era un estigma,

una cosa de locos, de gente a la que le faltaba un tornillo.

Por suerte, en los 80, ir a terapia empezó a verse de otro modo".

Carlos Alcántara.

¿Carlos Alcántara?

¿Carlos Alcántara?

Bien. Manuela Valera.

Lo importante es que estés a gusto y trabajes donde quieras.

Si quieres trabajar con Merche, te vas y ya está.

Aquí nadie es imprescindible. Nadie. Yo me las arreglo solo.

No te preocupes.

(Teléfono)

Déjame a mí.

Estandartes y Banderas, ¿dígame?

Hola, Mauro.

Llegaría el viernes por la mañana. Así nos da tiempo de hacerlo todo.

Ya. Esas velas que me has encargado,

¿cómo las quieres? ¿Grandes, gordas o pequeñas?

Entonces compro una docena pero gordas, bonitas.

Un momento. Adiós, Clara.

Sí, sí.

Cuando llegue, te llamo. Hala, adiós.

¿Has visto que rotuladores más bonitos?

-¿A ver? Hala, qué "chulis".

-Son para ti. -¿De verdad?

-Yo tengo más en casa. -Gracias.

(RÍE) Qué bien pintan. -Hola.

(LAS DOS) Hola.

(HACE VOCES) -Hola, somos las gemelas Fanfan.

Yo soy Fanfan Emperatriz y yo soy Fanfan Discoteca.

(RÍE) -Dos gemelas, qué chulas.

-Toma, te regalo una. -¿Vas a separar a las gemelas?

-Si es para ti, sí. Así podemos jugar tú yo.

-¿De verdad? -Sí.

-¿Me la regalas? -Claro.

-¿Para siempre? Muchas gracias, Fanfan.

(HACEN VOCES) -A ver si me invitas a tu concierto.

-Y tú a tu palacio. -Claro.

-¿Algún problema, jefa? -Lo de siempre, mi padre.

Quiere que nos vayamos a Benidorm.

Como lo de las paellas le va muy bien,

y se le llena el restaurante abrirá otro chiringuito.

No lo entiendo, con la mala mano que tiene para el arroz.

-Los extranjeros se conforman con muy poco.

Hola, sobrina. Hola, tío.

Señora, para que vote a CDS.

Hola.

Hombre, Ramón. Por la libertad de voto.

Ya, ya.

Paco, toma.

Ya sabes que no hay que votar ni a los muy de derechas

ni a los que son muy de izquierdas. Gracias, pero yo soy de izquierdas.

Ya me lo imaginaba yo. Me cago en la leche.

¿Y mi sobrina favorita qué hace? ¿Qué hace la más lista del bar?

Lo entenderás muy bien porque es de centro.

Y tú, como eres lista y no das puntada sin hilo.

(SILBA) (RÍE)

(SILBA LA INTERNACIONAL) ¿Cómo te ha ido en el mitin?

Muy bien. Me lo imagino,

todos con el puño en alto cantando la Internacional.

Sí, sí señor. Todos los obreros juntos

como uno solo, con un objetivo: el triunfo electoral.

(SILBA)

De verdad, qué ingenuidad. (SILBA)

Ponme un vino de los míos, hija. Voy.

-Por cierto, Paquita. -¿Qué?

-¿Qué pasa con mi dinero? He llamado al banco

y he pedido un extracto y no me has ingresado

todo lo que tenías que ingresarme. -¿Ah, sí?

Quizá no has venido tanto como debías.

-¿Cómo? -Te he descontado las ausencias.

Entre Sagrillas, la mudanza, los mítines y lo que te da la gana,

te has escaqueado bastante. -¿Que me escaqueo?

-A ver. -Joder.

-¿Qué hace aquí? Esto no puede estar aquí.

-¿Qué haces, Paquita? ¿Estás loca?

-Esto tampoco, porque en este bar,

no somos ni comunistas ni del Atleti.

De ser algo, somos monárquicos y del Real Madrid.

-¿Qué dices? Haz el favor de soltar esa bandera.

-Es mi bar y lo decoro como quiero. -Suelta la bandera del Atlético.

La bandera en este bar es un símbolo,

es más importante que la cerveza.

¿O no? -Pues eso era antes.

No te quieres dar cuenta de que este "bistrot" ya no es tuyo.

-¿Pero tú la oyes?

La estoy oyendo, Miguel.

Y tiene razón, ¿no?

Le vendiste su parte. Ahora es tu jefa.

Serás mi jefa,

pero la bandera del Atleti

no la quita de este "bistrot" ni Dios.

¿Te enteras, Paquita? Ni Dios.

¿Qué haces? ¿Qué haces?

Joder.

Vete de aquí, porque no soporto ni una discusión más contigo.

Paca, por Dios... Y usted se calla.

Estoy hasta las narices de que le defienda siempre,

como si yo fuera una...

¿No te he dicho que te vayas?

(GRITA) ¡Fuera!

Oye, Paca... ¡Que se calle!

¿Y ustedes qué están mirando? ¿Eh?

Miguel.

Escúchame un momento. ¿Por qué no vienes para casa?

No, quiero dar una vuelta.

Déjame que vaya yo contigo. No, Antonio.

Quiero ir solo.

No lo tomes en serio. Eso se cose.

Antonio, sube a casa. Ahora voy yo.

Quiero dar un paseo, por favor.

¡Aupa Atleti!

¡Luis, Luis!

¿Qué hay? Hola.

¿Qué tal el día de hoy? Bien. ¿Y tú?

Bastante bien. Ya lo he cogido yo.

He comprado la revista La Buena Mesa.

Sale el artículo de tu vino.

Será de nuestro vino. Es de los dos.

Está el artículo que te ha escrito Paz.

¿Lo has leído? No me ha dado tiempo.

Sí que he visto esto. Mira como ha quedado.

Lo que me imaginaba, como un "tontolaba".

Estás muy bien. Mira los otros bodegueros.

Este tiene buen vino, pero vaya pinta.

¿Y este otro? Ese no sé quién es.

Lo importante es que el artículo esté bien.

No lo sé. El caso es que parezco un payaso.

No. Es que ese fotógrafo...

Tienes una mirada muy atractiva.

(ASIENTE)

Ha llegado más propaganda, ¿no? Hala, aquí cada uno a lo suyo.

Total, para nada.

Déjame un momento, Merche.

¿Qué harás? Pues nada, poner mi propaganda.

Nos jugamos mucho en este envite. Déjame, Merche.

Venga, hombre, de verdad. ¿Ves cómo me ayudas?

¿Ves tú cómo me ayudas? Qué tonto eres.

Claro.

(Silbido)

(Silbido)

(APAGA LOS FOGONES)

¿Ya estás aquí? Sí.

¿Estás tomando té?

Te llevo una taza.

¿Qué tal la psicóloga? Bien, bien.

Una mujer muy simpática.

La verdad, no creo que me sirva para nada.

Que sí, Carlos, de verdad. Hazme caso.

La terapia conductual ayuda mucho.

No notarás los resultados de un día a otro.

Solo con contar las cosas, ayuda.

No me veo todo el año allí.

Me siento incómodo.

Me da no sé qué. Te da vergüenza, Carlos,

llámalo por su nombre. No.

Que sí, que te da vergüenza. Yo también la he sentido.

Vamos, que hay que superarla con unas sesiones más.

-¿Cómo te ha ido por el loquero?

-No es un loquero. Es una psicóloga profesional.

-¿Una psicóloga? Ah, como en las "pelis" americanas.

Terminarás siendo Woody Allen, ¿eh? -Carlos, tú, ni caso.

Verás como te va bien. -¿Te ha hecho tumbarte en el diván?

Haberle dicho que se tumbara contigo. (RÍE)

Mira que eres pesado.

No eres más tonto porque no te entrenas.

(Se cierra la puerta)

Habrá que tomárselo a broma, ¿no? -Pues yo creo que no.

-No podemos estar todo el día diciéndole "pobrecito".

Y él cada día más muermo. Hay que animarle.

Cómo es "La Loba". Cuando enseña los dientes,

me acojona hasta a mí. Qué me dirás de mi sobrina.

Si la conozco muy bien. Pero ella ha aguantado mucho.

Todos tenemos que aguantar.

¿Por qué lo dices? No lo digo por nada.

Por mí, por ti, por todos. Hay que aguantar.

Pues he leído ya el artículo y te pone por las nubes.

¿Ah, sí? Sí.

Vamos, está estupendo.

¿Qué dice? ¿Cómo que qué dice?

Pues mira, que es: "un hombre intuitivo, inteligente,

con un conocimiento ancestral de la tierra,

y un profundo amor por el vino".

Eh. ¿Eso dice?

Eso dice.

Pues muy bien.

Es una chica muy lista, tiene muchos contactos

y se mueve muy bien. Es lo que me importa.

Que hable bien del vino, no de mí. Bueno, bueno.

Tendrías que invitarla a cenar.

A quién? ¿Cómo que a quién?

¿De quién hablamos? ¿No hablamos de Paz?

Pues a Paz y a su marido. ¿Está casada?

No lo sé, Merche, no lo sé. ¿Cómo que no lo sabes?

No.

¿No habéis hablado de eso? Pues no, no hemos hablado de eso.

Tampoco hablamos tanto, no creas.

Es raro, Antonio.

Volviendo a los contactos. Ahora, con mi empresa veo

la importancia de la imagen y las relaciones públicas.

Y más ahora, Antonio, que estás empezando.

De verdad, deberías quedar bien con ella.

No te preocupes, ya le mandaré unas flores

y una pluma y a tomar por saco. No creo que sea suficiente.

Vamos a ver, Antonio.

Con todo el dinero que inviertes en tu vino,

tendrás que sacarle rentabilidad.

Mi vino será rentable, métetelo en la cabeza.

En cinco años será rentable.

No digas tanto "tú", "tu vino", porque es de todos.

Es un vino mío, tuyo, del pueblo. Es de nuestros hijos.

Es lo único que les dejaré, porque otra cosa...

Por Dios, que trascendental te pones

con el vino. Uy.

Para ti la perra gorda.

Lo que tú digas. No, no.

Lo que digas tú, contigo no se puede hablar.

Joder, quién fue a hablar.

Si no se puede hablar conmigo, mira contigo.

Y con lo de Clara, pues...

La verdad, tenías razón. Vaya, hombre.

Creía que nunca tenía razón. Tenías parte de razón.

Pero fue todo así, tan de repente, y la vi tan ilusionada

que no lo pensé. Tienes razón, lo siento mucho.

Debí esperar a que encontraras una sustituta.

No te preocupes, ya lo he solucionado.

¿Ah, sí? Josefina se ocupará de los pedidos

y del teléfono.

(RÍE)¿Con Josefina?

¿De verd...?

Sí, con Josefina que es la que siempre está a disposición.

Hasta que aparezca la adecuada, será Josefina. ¿Te parece mal?

Te he dicho que lo siento. No me importa.

Pero sí que te importa. A ver, Merche.

¿Te digo que me importa o no? Te digo lo que quieras.

Si me dejas en paz, te digo que soy un mono.

Tampoco me hables así. No te hablaré de ninguna manera.

Es la mejor forma de dormir aquí.

Es muy fácil, Josefina. Te lo dije ayer.

Debes coger el teléfono, anotar lo que te digan

y ser muy correcta con todo el mundo.

Que yo soy correctísima, ya me conoces.

Ya, ya, ¿De verdad tienes que salir ahora?

Me he comprometido con ayudar al CDS

en el barrio y no he hecho nada. Ya, ya.

Por cierto, ¿votarás a Suárez? Yo, no. No, no.

Ni aunque me subas el sueldo. España necesita mano dura.

Luis y yo votaremos a Blas Piñar. Lo siento.

Desde luego, las banderas no las haré yo.

No sé quién votará al CDS en todo el barrio.

Espera, que te abro la puerta.

Oye, entonces, ¿qué digo si llaman?

¿Eh?

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

-O sea, que aquí es donde las modelos posan y todo esto.

-Sí, aquí hacemos los catálogos y haremos pases para las clientas

de las novedades.

Por aquí puedes encontrar el "office" y el servicio.

Y esto es todo.

-Si me disculpáis un momento, es que me estoy orinando.

-Me encanta, Mercedes.

¿Qué te ha parecido?

Bien. Bien... ¿pero?

Había pensado en alguien que diera al local

un aspecto más juvenil un estilo más actual.

No quiero ser esnob, pero quien abre la puerta

es la imagen de la empresa. Y esto es un negocio.

Ya, pero ella es muy lista y aprendería muy rápido.

Además, no es una cuestión de edad, es una cuestión de personalidad.

Se tendrá que esforzar su personalidad

en quitarse el pelo de la dehesa un poco. (RÍE)

Entonces, Pepe, lo que tienes que hacer es

recorrerte el barrio de San Genaro de arriba a abajo

sin parar, dando octavillas a todo el mundo.

Perfecto. ¿Ya has probado el megáfono?

Don Antonio, que la duda ofende. Que soy Pepe. Mire:

"Probando, probando".

Ya lo he oído, ya lo he oído. Entonces, toma.

De vez en cuando paras y lees la octavilla completa.

¿Estamos? Que sí.

Venga, que hablamos mucho. Por usted, lo que sea,

pero en esto de votar, yo casi no votaré al CDS.

¿Ah, no? ¿A quién votarás entonces?

A Felipe. ¿Cómo que a Felipe?

Pepe, ¿tú también?

No sabía que eras más rojo que el pimentón.

Cuidado, Pepe.

Pasaremos un momentito por la iglesia,

que me toca confesarme.

Tú me acompañas y le haces una visita a Santa Rita.

Seguro que se alegrará. María.

María. María, hija.

María, hija, que te embobas.

Tenemos prisa. Buenas tardes.

Buenas tardes. Bonita.

-Carlos. Josete y yo nos vamos a comer a un chino.

¿Te vienes? No, estoy concentrado.

Y pedimos el agridulce que tanto te gusta.

No, me hago un bocadillo ahora.

Debes hacer un esfuerzo, Carlos. Díselo tú, Josete.

-¿Cómo que no vienes? Claro que vienes.

Invito yo y la oferta acaba hoy. Que no. Gracias, no estoy de humor.

(RESOPLA) Tú mismo. Pareces una abuela de pueblo.

Me voy con esta que está más buena. -Adiós, Carlos.

(Se cierra la puerta)

(Música dramática)

(Ruidos inquietantes)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Dígame? "Hijo, por fin".

Hola, mamá. "Hola, cariño".

"Me tenías preocupada, ¿cómo estás?"

Bien, ¿por qué? ¿Cómo que por qué?

Hace muchos días que no sé nada de ti.

"Estoy bien".

¿Seguro?

Sí, intento concentrarme para escribir.

"Ah, has vuelto a escribir". Se me olvida que eres escritor.

Estoy deseando volver a leer algo tuyo.

¿Cuándo vas a venir?

No lo sé. ¿Cómo que no lo sabes?

Parece que no quieras vernos. Anda, ven mañana.

Y te prepara la abuela un plato de los que te gusta.

El atascaburras, que hace mucho que no lo comes.

La verdad, mañana...

Hijo, por Dios.

¿Seguro que no te pasa nada?

Mamá, estoy bien.

Mira, mañana estoy aquí. Eso.

Venga, cariño, tengo muchas ganas de verte.

Hale, sigue escribiendo.

Un beso. Otro beso, mamá.

(CUELGA)

(INSPIRA)

Rezas un "Yo, pecador", tres padrenuestros

y convences a tu yerno

de que nos haga las banderas del papa.

Padre Froilán, me parece una penitencia un poco rara.

Usted sabe lo cabezota que es mi yerno.

Póngame un padrenuestro y todos tan felices.

No. En cada momento, la iglesia tiene sus necesidades.

Y ahora necesitamos banderas, no padrenuestros.

Bueno, padre, haré lo que pueda. Pero no le prometo nada.

Yo te absuelvo, en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

Me toca.

¿Qué haces? Estate quietecita.

Muy bien, señor Trigueros, como es un pedido fuera de catálogo

y a medida,

tendremos la unidad en un máximo de diez días.

(CLARA LLAMA) Podemos concretar los modelos.

Con permiso. El cafecito.

Cuidado porque está calentito.

Un momento, perdóname.

Ahora vuelvo, ¿eh?

Podéis seguir vosotros.

Seguid, por favor.

(SUSURRA) Pero bueno...

¿Cómo se te ocurre servir un café así

al jefe de ventas de Galerías Preciados?

¿No has visto la cafetera, la vajilla nueva y todo?

Es que no encontraba los filtros.

He preferido bajar al bar, para no hacerle esperar.

Si no encuentras algo, pregunta. Aquí están los filtros. Fácil.

Vaya, por Dios.

Estamos intentando hacernos una cartera buena de clientes

y hay que cuidarlos un poco. Vale.

Oído cocina.

O sea, a los clientes importantes hay que hacerles la pelota.

Más o menos.

Muy bien. Ponte a hacer el café.

¿He metido la pata? No, no. Un poco,

pero no pasa nada, anda.

Vamos a ver, Antonio.

¿Qué te cuesta hacerle a don Froilán las banderas?

Le he dicho que no puedo, por Dios.

Dígale al padre que deje de mandarme emisarios

a calentarme la cabeza, que bastante caliente la tengo.

Valiente católico de pacotilla estás tú hecho.

Le das más importancia a Suárez que al papa.

Por Dios, qué perra te ha dado con las banderas del papa.

Venga, ya está bien.

Mañana viene Carlos a comer. Debes hacerle el atascaburras.

Así le veo. Desde que llegó de Londres

no sabía nada de él.

Bueno, está escribiendo su novela. ¿Su novela?

Como sea como la otra. Qué tonterías dices. Era buena.

Un poco picante, pero buena. Ahí están los míos.

Tienes que poner el bacalao a remojo.

(Música)

(MEGÁFONO) "Ciudadano de San Genaro,

usted puede votar o no votar. Eso depende.

Pero si vota, vote Suárez, que se lo digo yo.

Suárez cumple lo que promete.

Si ya lo dice él: "Puedo prometer y prometo.

Yo mucho no creo en promesas, pero..."

Pero ¿qué dice? "Asegúrese el progreso,

porque progresar, vamos a progresar..."

-Ya estoy aquí. (ASIENTE)

¿Se ha ido ya el mariquita ese? (ASIENTE)

Perdía aceite por todas partes. Se le notaba a la legua

que era de la acera de enfrente. -Pues no.

No me he ido todavía. Aquí sigo.

Perdona, no se ha dado cuenta. No te disculpes.

No tengo nada en contra de los... Me parece estupendo.

Yo tengo un hijo que se llama Josete,

que creía que era un poco mariquita, como tú,

y me daba igual, me había hecho a la idea.

Natural. -Reina, yo estoy encantado de serlo.

(RESOPLA) Por favor.

¿Seguimos, Mercedes? Claro.

(MEGÁFONO) "De ser seguro, el progreso..."

¿Dónde está María?

Ha ido a la panadería a por chuches, pero tarda mucho.

Ya, ya.

Mira, ahí viene corriendo.

Hija, María.

Iré a por pan para la merienda. Quédate con Gala y portaos bien.

¿Por qué has tardado tanto?

-He ido a por un regalo para ti.

-Hala, qué chulo. ¿Es para mí?

¿De verdad? Muchas gracias. Es chulísimo.

Pero no es mi cumple. ¿Por qué me lo regalas?

-Porque eres mi mejor amiga.

Y espero que yo también sea la tuya.

María.

María, hija, ven.

Ven un momento.

Ven, hija.

María, dice doña Teresa que ha perdido el monedero.

Le parece que ha sido en la iglesia.

¿Tú lo has visto?

Contesta, hija.

No.

("El vacío", Décima Víctima)

"Vives para ti,

quieres ser feliz.

Sin dejar de ser desconocida.

(Cerradura)

(Cerradura)

Si estás conmigo,

(Cerradura)

Y sigo solo aquí.

No sabía que venías a cenar. Hay espagueti.

Ahora me pongo unos pocos.

¿Cómo estás?

Bien. Sin seguridad...

Carlos, he hablado con Fernando, mi psicólogo.

Ha hablado con Lucía y le ha dicho que no has ido.

¿Es verdad? Sí.

¿Por qué?

Porque estoy bien, no me hace falta.

Estás conmigo

y sigo solo aún.

Mañana voy a comer con mis padres. Por la tarde iré al bar.

¿Contenta?

Pues mira, sí. Pero no por mí, por ti.

Estás conmigo...

y sigo solo aún.

Estamos cerrando.

-Perdona.

-No me hables, Miguel.

-He venido a pedirte perdón. -Miguel, estoy cansada y aburrida.

No quiero hablar ni verte.

-Verme, vas a tener que verme todo el tiempo que haga falta,

porque soy el padre de tus hijas. -Qué le vamos a hacer.

-Qué le vamos a hacer. Eso no te lo consiento.

-¿Y lo que te he consentido a ti? Me siento como una tonta.

Completamente engañada.

Cuando me casé contigo me porté como una cría idiota.

-Pues, fíjate.

Cuando me casé contigo estaba completamente enamorado.

-Y yo, Miguel.

Mucho, mucho.

Y no lo entiendo.

Porque es que no te conozco.

Te miro y no veo nada.

(Se abre la puerta)

Por cierto, Merche. (ASIENTE)

¿Me acompañarás a Sagrillas en un par de semanas?

Presentamos los vinos con Mauro. Ha montado una muy gorda,

y ha revolucionado a media provincia.

Claro, si no hay más remedio.

¿Qué es lo que lees?

¿Del PSOE? ¿No irás a votarlos?

No lo sé, Antonio. Aún no sé lo que votaré.

¿Cómo que no lo sabes? Pensaba que todos éramos de Suárez.

¿Tampoco me acompañas en eso? No es nada personal.

Solo lo leo para informarme.

Para estar informada. A ver qué dicen estos.

¿Lo de siempre, no? Que cuando ganen todo será jauja.

Y que acabarán con los 2,5 millones de parados. Tonterías.

Aunque a mí me convenga que gane el CDS,

porque tengo buena relación con ellos y con Suárez,

España necesita un partido de centro fuerte.

Pues deberíais saber, que nos conviene un cambio.

¿Pero qué cambio? En todo caso un cambio

para que mejore un poco todo, pero siga igual.

¿Sabes qué te pasa?

A ti no te valen argumentos políticos ni económicos.

A ti lo que te molesta es que no hagamos lo que dices.

¿Eso piensas?

Pues muy bien.

¿Dónde vas?

Al salón, no tengo sueño. ¿Te has enfadado?

Vamos a ver, Merche. No me he enfadado.

No tengo sueño y no me apetece discutir

con la hija de la Pasionaria.

Por Dios santo, que era una broma.

(PAZ) "Antonio es intuitivo e inteligente,

con un conocimiento ancestral de la tierra

y un profundo amor por el vino".

¿"La Loba"?

(ASIENTE)

Me odia, Antonio.

No creo que te odie, Miguel. Os acabáis de separar.

Deberías haber visto cómo me ha mirado.

La había visto enfadada, celosa o harta de mí, pero...

Lo que he visto hoy, no lo había visto en mi vida.

Se habrá colmado el vaso. No tiene nada que ver.

Es esa mirada de...

¿De qué?

De "muérete".

Anda, siéntate, que te pondré un "whisky".

Ay, Dios mío. Qué pena, chico.

(Música onírica)

María. -¿Tú quién eres?

(VOZ GRAVE)-Soy el demonio.

Date prisa a levantarte, que he de llevarte al infierno

y estoy muy ocupado.

-No quiero ir.

(EL DEMONIO RUGE)

No me hagas perder tiempo, que de día soy banquero.

Y el banco abre a las 9:00.

Ya sabrás que todos los ladrones menos los enchufados,

van al infierno.

¿Tú tienes enchufe?

¿No? (RÍE)

Hala, vamos. (GRITA) -¡No quiero ir!

-Demasiado tarde.

-Mi abuela dice que si te arrepientes

no vas al infierno.

-Tu abuela miente. ¡Miente!

(GRITA) -¡Abuela! ¡Abuela!

¡Abuela! ¿Qué te pasa, mi vida?

¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa a ti?

Que me quiero confesar.

¿Cómo? Ahora no, no.

Mañana, mañana. ¿Y si me muero antes?

¿Cómo te vas a morir?

Ay, mi vida, no digas barbaridades.

Tú no has hecho nada malo. Si eres muy inocente.

Anda, tranquilízate, ¿eh?

Tranquilízate y duérmete, anda.

Que estoy aquí al lado tuyo.

Venga.

¿Se puede?

Me voy a hacer las fotocopias. Muy bien.

¿Te espero y vamos para el barrio? No, tenemos mucho trabajo.

-Ah, bueno. Pues ya me quedo a comer.

-Que aproveche. -Gracias.

Adiós, Clara. Chao.

Diciembre, enero; 85 la unidad. Los otros modelos...

Mercedes, debemos hablar de Clara.

Siento mucho lo que te diré, porque me cae bien.

Pero, francamente, creo que no es apta para el trabajo.

No digo que lo fuera a hacer mal, probablemente lo haría bien.

Es una cuestión de saber estar, de estilo, de personalidad.

Es una amiga de toda la vida. Desde hace muchos años.

Lo entiendo.

Pero ya la has visto.

Es como poner vino con gaseosa en la boda de Lady Di.

(RÍE) Es verdad.

Es que no pega.

Ojo, que me encanta el vino con gaseosa.

Los domingos cuando voy a casa de mi madre.

Tiene que haber vino con gaseosa, pero no aquí.

Sé que ha estado un poco perdida, pero acaba de empezar.

La recepcionista es como el anagrama de la empresa.

Esto no es una mercería de barrio.

Esto es otra cosa. Es un lugar de mucho estilo.

No solo vendemos estilo, vendemos otras cosas.

Además, nuestro negocio no es un negocio convencional.

O sea, que fuiste tú.

Y creía que a doña Teresa le fallaba la memoria.

-¿Se lo dirá a mis padres?

-No puedo, es secreto de confesión. -Jo, qué bien.

¿Ya estoy perdonada? -Ni de broma.

Debes devolver lo robado.

Si no no hay absolución y el pecado no se perdona.

-Ya no tengo el dinero. Me lo gasté. -Pídeselo a tus padres.

-Es que no me atrevo. Me da mucha vergüenza.

-Lo siento, hija. No haberlo robado.

-Devolverle el monedero a la señora, peor todavía.

Esa señora me da un poco de miedo. -Tú tráelo y ya se lo devuelvo yo.

Y ven con tu padre.

Qué buena niña es mi nieta. Ay.

En cuanto llegue tu hermano, comemos.

Yo no tengo hambre.

Por Dios, que vendrá tu hermano. Está al llegar.

Uy, uy, uy. Esta niña está muy rara, ¿no?

¿No se estará poniendo enferma? Está muy rarita.

(Timbre)

Mira, ahí está.

Venga, Antonio, que ha llegado.

Cariño, qué ganas tenía de verte.

Ay. (SUSPIRA)

A ver si tiene razón tu abuela y comes poco.

Qué voy a comer poco. Como muy bien, mamá.

¿Cómo está mi heredero?

Papá. Hijo, me cago en la mar.

Qué de tiempo sin verte. Cuando vayas a tardar tanto,

mándame una foto o no te reconozco. Qué exagerados.

No hace tanto tiempo. ¿Exagerado? Mira.

Mira hasta donde me llega. Ay, mi niño.

¿Cómo estás? Yo muy bien. Y tú, ¿cómo estás?

¿También me has añorado tanto? Claro.

La comida de los domingos es sagrada.

Más que la misa, que ya es decir. Mira, ¿has visto esto?

Tercera página, una encuesta de intención de voto.

¿Estáis fatal, no? ¿Tú también te metes con tu padre?

¿Qué ganáis con eso? Tres diputados sacáis.

¿Tres? Ay, Dios mío. Tres diputados.

Que te devuelvan el dinero antes de que sea tarde.

Que no, Merche, hablaremos de esto en otro momento.

¿Qué tal lo tuyo, hijo?

¿Cómo que lo mío? ¿Por qué lo dices?

Me refiero al Fly, a tu novela, a tus cosas.

Pues bien, todo bien.

Por la cara que pones no parece que estés demasiado bien.

¿Te preocupa algo? Estoy bien.

¿A ver si tendrá este lo mismo que la niña, eh?

Ay, no, mi vida. Fiebre no tienes.

Venga, iros sentando. Voy por la niña,

ahora traigo el atascaburras.

No pasa nada. De verdad, estoy bien.

(RÍE)

Me está costando concentrarme con la nueva novela

y ya está.

Si te está costando, no te preocupes,

ya te concentrarás.

Esas cosas se pasan, ya verás como se te ocurre alguna cosa.

Que no sea tan picante como la otra, que a tu madre

se ponía roja de vergüenza. Era un poco subida de tono.

¿De dónde sacabas todas esas cosas?

No sé. De la imaginación, supongo. La misma que me falla ahora.

Será normal en los escritores, mira Cervantes.

Hasta que no estuvo en la cárcel no pudo escribir "El Quijote".

No me he dado cuenta. Perdona, hijo.

No me pidas perdón. No me tratéis como un enfermo.

Si estoy bien, de verdad. Lo he superado.

(CONTENTA) ¡Hola, Carlos!

¿Qué pasa, enana? ¿Cómo estás? Bien.

(Música dramática)

Mercedes, ¿puedo pasar? Sí, claro. Pasa.

Te quería comentar un asunto delicado.

¿Ah, sí?

He estado pensando en Antonio.

Me parece que está apurado.

Josefina me ha dicho que no encuentra a nadie

y que ella no se aclara.

Te parecerá que soy tonta y que no sé lo que quiero,

pero añoro trabajar en Estandartes y Banderas.

Pero Clara... Trabajar en mi barrio

Y con mi gente, con la de siempre.

Entonces, te quieres ir. No es por nada.

Pero yo aquí me encuentro como un pulpo en un garaje.

La gente es muy rarita para mi gusto.

Yo no les cojo el punto.

Me parecen todos bastante estirados.

Y un poco marcianos.

Prefiero volver con Antonio.

Si quieres volver a trabajar con Antonio,

estoy segura de que estará encantado.

Y nosotras ya buscaremos a alguien. Seguro que sí.

Mercedes.

Hola. -Hola, Paloma.

Perdona que te moleste. Le he visto este reloj a Gala

y dice que se lo regaló María. Y me ha extrañado.

Este reloj no es de María.

Dice que María se lo ha comprado.

No puede ser. ¿Cómo se lo va a comprar?

María no tiene dinero para comprarlo.

Pues nada, debe de haber...

¿Qué crees que puede haber pasado? Crees que Gala lo ha...

Mercedes, no...

¿Cómo va a hacer eso? Pero, ¿entonces?

Se lo habrá encontrado, otro niño se lo ha dado...

Déjamelo y le pregunto a María de dónde lo han sacado.

Vale.

(Sintonía "La cometa blanca")

"La - la - la...

la - la - la..."

Hola, María. Hola, mamá.

"Se baja hasta el suelo..."

¿Tú sabes algo de este reloj?

"La cometa

se sube a la nube, se baja y se sube,

la cometa".

Empieza a contar. ¿De dónde lo has sacado?

"La cometa blanca".

Por Dios, por Dios.

¿Será posible?

Hola, Antonio.

Hola, Clara.

¿Qué haces? ¿Revisas albaranes?

No sé si reviso albaranes o intento aclararme

en este follón que me ha montado Josefina.

Oye, Antonio... Vamos a ver, Clara.

Si vienes a por tus papeles, no he hecho nada.

Estoy de trabajo hasta arriba. ¿Has encontrado a alguien?

No. Ya te he dicho que estoy hasta arriba.

Madre mía, esto qué es.

Tendría que estar con los pedidos. Pues sí.

Esto, como no lo pases a la agenda, se traspapelará.

¿Has hecho el pedido de las tintas? Como no lo hagamos rápido,

nos quedamos sin material. Esto es un zaquizamí.

Pues sí, es un zaquizamí. ¿Qué quieres?

Quita, hombre, quita.

No te quiero dejar empantanado.

Pues ya lo has hecho. Ahora trabajas para Mercedes.

Habla con ella. Ya lo he hecho.

Le he dicho que prefiero volver aquí.

Así que, si me admites...

No sé si te voy a admitir. A lo mejor la semana que viene

apareces aquí y me dices que quieres ser trapecista

y me dejas otra vez empantanado. De trapecista no, porque me mareo.

Si acaso de payasa.

(RÍE)

(RÍE) Antonio.

Para encontrar lo que te gusta tienes que probar otras cosas.

Anda, organízame todo esto. Yo me voy a tomar un café.

Anda.

Gracias, Antonio. Ay.

Merche.

Merche.

Venga, ven.

¿Qué hacéis las tres ahí? Tu hija te contará una cosa.

¿A mí? Venga, cuéntaselo.

Venga. María, hija, ¿qué has hecho?

¿Te ha dejado embarazada Pepón? ¡Antonio!

Tiene que devolver lo robado. Para eso estamos aquí.

Y traemos la cartera y las mil pesetas.

No, no, no. Tendría que devolvérselo directamente a doña Teresa.

¿No podemos hacer una devolución anónima,

para que no pase más vergüenza?

Está muy arrepentida. Te advierto que como lección,

no le vendría nada mal.

Pero si se arrepintió, lo ha confesado.

Y está devolviendo el dinero. Su dinero.

Porque trabajará para pagarlo.

Mira, Antonio.

Lo de devolver el dinero está bien, muy bien,

pero seguro que Nuestro Señor se quedaría más contento

si además nos hicieras las banderas del papa.

Claro, pero eso sería una penitencia para mí,

no para ella.

Déjate de gaitas, Antonio.

No te hablo como cura, te hablo como vecino.

Mira, yo me las entiendo con la víctima del hurto

y tú te las entiendes con las banderas.

Favor por favor.

Esto es un chantaje en toda regla. En fin.

Cuando acabe las banderas del CDS, empiezo con las del papa.

Se lo prometo. Devuelva la cartera. Muchas gracias.

Dios escribe recto con renglones torcidos.

Muy torcidos, padre, muy torcidos.

(Música "rock")

Pero, bueno... tú por aquí. Dichosos los ojos.

(OYE VOCES)"Te juro que yo no quería".

Lo siento".

(DISTORSIONADO) -¿Qué te pasa?

Carlos.

(DISTORSIONADA) -Josete, el cuchillo. Suéltalo.

(JADEA)

(JADEA NERVIOSAMENTE)

Ya, ya. Tranquilízate.

(JADEA NERVIOSAMENTE)

Ya, ya, ya.

Respira, respira.

Carlos, esto no puede seguir así. (JADEA)

(LLORA)

Yo lo siento, pero si Suárez pierde,

me parece que será difícil que Antonio recupere su dinero.

En esta familia nadie votará al CDS.

¿O tú sí? ¿Yo?

No sé a quién votar. Pensaba votar a Felipe.

¿A Felipe? Pues sí.

Bueno, Felipe tiene un algo...

A mí el que no me gusta nada es ese delgadito que anda con él.

Parece que le ha dado un flato. Alfonso Guerra.

Ese es el más listo de todos. ¿Y tú a quién votarás?

Yo siempre he sido muy de Suárez, pero creo que votaré a Fraga.

¿A Fraga? Pues sí, hija.

Será lo que sea, pero a mí me da confianza.

(SUSURRA) Cambia de tema. Pasa, hija.

¿Cómo os ha ido?

Muy bien. He devuelto el dinero al padre Froilán.

María promete trabajar hasta devolver la última peseta.

Anda, venga. ¿Qué harás, hija?

Pues nada, va a meter... Mira, María.

En los sobres vas a meter una octavilla blanca,

otra amarilla. Luego también este tríptico

en cada sobre. ¿Entiendes?

Y te pagaré diez céntimos por sobre.

Así que echa cuentas. Quien echa cuentas compra en SEPU.

Hala, castigada a tu habitación. Venga.

Madre del amor hermoso.

(SUSPIRA)

La pobre. De pobre, nada.

Que se entere de que no se puede robar.

Estaría bueno.

Además hace algo útil y me ayuda, de vosotras no espero nada.

Merche, ¿sabes a quién votarás? Todavía no.

¿Y usted, Herminia?

A mí Suárez me cae divinamente, pero no lo tengo claro.

Qué familia. Haced lo que queráis. Esto es un país libre.

Pero esto no lo esperaba. No te pongas así.

No me lo esperaba. Vamos a cenar.

No tengo hambre.

(Timbre)

Ya voy yo.

Si es que te pones como un niño.

Hola, Paquita, pasa. Hola, Herminia.

Hombre, Paquita. Tía.

¿Pasa algo?

Se lo quería decir yo. ¿El qué?

Que me voy. No aguanto más. Me voy.

¿Que te vas adónde? Pues a Benidorm.

Mi padre abrirá otro local para las paellas.

Pero mujer, por Dios. ¿A Benidorm?

A las niñas les gusta mucho la playa.

¿Lo has pensado bien?

No aguanto más, tía.

No se puede estar todos los días discutiendo así.

Y pelearnos así como si no nos conociéramos.

Espérate un poco, anda.

¿Eh?

Usted sabe cuánto quería a Miguel. (SOLLOZA)

Sabe que mucho, ¿a que sí? Sí.

Pero es que le miro ahora y...

No es él, no le conozco.

No puedo con eso, no puedo.

No puedo más.

Ay, Señor.

(SOLLOZA)

"Dicen que el hombre es el único animal

capaz de tropezar dos veces con la misma piedra.

Pero también es el único capaz de pensarse las cosas dos veces

y dar un paso al frente".

¿Carlos Alcántara?

Pasa, por favor.

Siéntate, por favor.

¿No hay diván?

No.

¿Decepcionado?

Un poco.

Me alegra que hayas vuelto. El otro día no te vi convencido.

(RÍE) ¿Me vio?

No te preocupes, le pasa a mucha gente.

Es muy importante que vengas solo si confías

en que esto te va a ayudar. Si no, es completamente inútil.

¿Empezamos?

Dime, ¿qué te ha traído aquí?

Carlos.

Realmente...

No puedo decir que haya decidido venir.

No...

No considero que me vaya a ayudar mucho.

Pero una amiga se empeño.

Ya.

Tu amiga se habrá empeñado, pero no te habrá obligado.

Si estás aquí es porque crees que necesitas ayuda.

¿Qué es lo que te pasa?

Es simple.

Estuve tres meses en la cárcel por un delito que no cometí.

Y allí me dieron una puñalada que casi me mata.

Desde entonces...

Desde entonces temo que esa situación se repita.

Sé que mi vida no vale nada

y que se puede acabar en cualquier momento.

Tengo miedo. Y pesadillas.

Desconfío de todo el mundo. (SUSPIRA)

Y bueno...

Me pongo tenso cuando se me acerca un desconocido.

Sí. Ahora no puedo ni ver los cuchillos.

Ayer vi uno y me dio un ataque de ansiedad.

Lo vamos a conseguir, Carlos.

Ya lo verás.

No dejo de angustiarme. Genial.

Si usted cree que lo logrará... Tutéame si te sientes más cómodo.

Vale.

¿Me dices tu nombre completo?

Carlos Alcántara Fernández.

¿Cuándo naciste?

El 20 de julio del 60.

¿Y tienes algún oficio?

Bueno, escribo.

"Por primera vez en mucho tiempo, pude hablar sin miedo ni vergüenza

de todo lo que sentía.

Solo tuve que superar mis prejuicios

y aceptar que necesitaba ayuda profesional.

El hecho de admitirlo era un gran paso".

Hola. -Hola.

-¿Qué haces? -Pues aquí, metiendo esto en sobres.

Es para pagar las 1.000 pesetas.

-¿Quieres que te ayude? -Vale.

-Oye, no hacía falta que me regalaras el reloj.

Tú eres mi primera mejor amiga. Por eso somos vecinas, ¿no?

-Claro.

-Pero si me lo quieres dar no pasa nada.

-Lo ha guardado mi madre. -Pues vaya morro.

-Ya.

¿Tú has visto alguna vez al demonio?

-¿Al demonio? No.

-Yo, sí. -Anda ya.

-Que sí. -¿Cuándo lo viste?

-Por la noche.

-¿Y cómo era? -Pues lo primero que vi

es que llevaba un traje superfeo.

Don Diablo ha escapado, no sabes la que ha armado

ten cuidado, yo lo digo por si anda por rincones

y se esconde en cajones de la presa por conseguir.

(HOMBRE) "Solidaridad Española se presenta a elecciones.

Además, lo haremos a la española.

-Sí, señor, a la española. Valientes y patriotas.

Ahí lo tienes. Pero si es Ramón.

"Soy un humilde trabajador del taxi y este compañero

es un honrado Guardia Civil con el honor de servir

a las órdenes de nuestro glorioso presidente de partido".

Es terrible.

"Supo dominar una situación tremenda,

en vez de tanto odio de los señores diputados,

debieron haber tenido más comprensión.

-Sí, señor. Al fin y al cabo,

los estaba secuestrando, sí. Pero por su bien.

Y por el de la patria". Ver para creer.

"... Modelo de la mujer española nos dará la opinión del partido

sobre la familia".

¿Tejero sigue en la cárcel?

Y se presenta a diputado.

"La primera de ellas sería la indisolubilidad del matrimonio.

-Así se habla, lo que Dios ata, no lo desata ni Dios.

España nos necesita. ¿Verdad, Liberto?

-Porque Solidaridad Española es aquel movimiento

que sin ser ni de derechas ni de izquierdas..."

Ahora son todos de centro.

"...aconfesional reconociendo al ser supremo...

-Dos seres supremos, perdón. Dios y Franco.

Los dos, desde el cielo, iluminan nuestros pasos

y nuestra ideología".

Se puede presentar cualquiera.

"Cuéntales cómo solucionaremos lo del paro.

-Nosotros no crearemos ni un millón, ni 100.000 empleos,

nosotros crearemos todos los empleos que sean necesarios.

-Los que sean necesarios. Ni más, ni menos.

Tan malo es que haya trabajo de más, como de menos".

¿No les da vergüenza con la noche que nos dieron el año pasado?

"En este momento,

el pueblo debe unirse, para arreglar las cosas.

Para arreglarlas para España. Para todo el pueblo".

-"España necesita un gobierno que gobierne.

Un gobierno con autoridad moral, que sea eficaz".

¿Qué? "Que mire de cara a su pueblo.

Un gobierno que cumpla la Constitución".

-"Una España en la que sea placentero vivir.

En la que podamos dialogar...".

-"Para entendernos, toda reforma no se agota en sí misma,

porque no produce una transformación de la realidad social,

si no se convierte en instrumento de otras reformas".

Sí, señor. Este sabe lo que dice, porque ha gobernado.

-"Yo les pediría que no acepten propuestas de cambio a peor".

Ninguna. Este se lo quiere llevar y se los llevará, unos cuantos

Pero, no. Es lo mismo. Es lo mismo.

Son los mismos perros con distinto collar.

"En contra del impago, atendiendo al parado,

para el resurgimiento..."

-"Cuando llegan las elecciones, algunos políticos

no suelen resistir la tentación

de presentarse ante las cámaras de televisión

de una manera distinta a la que realmente son."

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Cuéntame cómo pasó - T15 - Capítulo 258: Como debe ser

13 feb 2014

El capítulo arranca el 7 de octubre de 1982, momento en el que comienza oficialmente la campaña para las Elecciones Generales, que tendrán lugar el 28 de octubre. Antonio ha decidido apoyar a el CDS, el nuevo partido de Suárez, por lealtad a su líder y porque sabe que le conviene estar presente. Antonio recurre a Pepe para hacer campaña de el CDS en el barrio, y la tienda de banderas está a punto para los pedidos del partido. Mercedes está preocupada por el dinero que Antonio ha puesto para la campaña de Suárez porque cree que nunca lo va a recuperar.

Por otro lado, Mercedes y Estefanía están entusiasmadas con el éxito de su nuevo negocio, Hypólita. Ahora necesitan contratar una recepcionista y la primera candidata para cubrir el puesto es Clara, que está cansada de la monotonía del negocio de estandartes y banderas de Antonio y Miguel. 

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  1. Luis

    Yo había puesto un comentario pero me lo borraron. A ver si ahora deja de estar vacío. Antonio: su aporte al partido va a ser a pérdida y casi la pierde a Clara como recpecionista, pues ésta trató de hacerlo en la empresa de Mercedes pero no hubo caso (mejor que sólo sigan como amigas).

    28 mar 2014
  2. María Alejandra

    Por qué no se pueden ver los capítulos en IPad o IPhone ?

    10 mar 2014
  3. Luis

    Dos semanas y aún no hubo comentario sobre éste capítulo (espero que quede el mío...). Creo que el jefe de familia pierde su tiempo y dinero con las banderas del partido, además de seguir teninedo muy mal genio con la breve renuncia de Clara, que no encajó en el trabajo de Mercedes. Carlos: bien por él que comenzó terapia; María: se habrá convencido de lo que no debe hacer y en su castigo, al menos Gala la ayudó; Ramón: no me sorprende su elección política. Miguel y Paquita: ¿alguna vez habrá paz entre ellos? Cómo explotó "la loba"...

    01 mar 2014
  4. Aleida

    Me encantan porque aunque soy de México he vibido muchas aventuras parecidasa las de ellos y mi familia igual. Son lo máximo

    19 feb 2014
  5. HLMSTB

    ¿Qué pasa que ésta temporada no aparecen los comentarios enseguida? Antonio: a ver si las banderas para el partido no son dinero perdido (¿nunca va a dejar de tener esas reacciones de mal genio?); Paquita: ¡Cómo se deschavó "la loba"! (¿Miguel volverá a estar bien de nuevo alguna vez?); Carlos: bien por él que empezó terapia (ojalá estén muertos los dos que lo hostilizaban en la cárcel, para su alivio); Clara: no pudo encajar en el nuevo emprendimiento de Mercedes y volvió con Antonio, mientras su marido Desi sigue con el videoclub; Ramón: qué raro, donde se metió, con su forma de ser; María: ojalá que sea la última vez que haga algo así (al menos la amiga pelirroja, Gala, la ayudó en el castigo que le dieron como lección).

    15 feb 2014