Como tantos españoles, los Alcántara emigraron a Madrid desde su pueblo natal en la Mancha, Sagrillas, en los años 50. Sus hijos Tony, Inés, Carlitos y María nacen en la capital. Antonio, el padre, trabaja como bedel en el Ministerio de Agricultura en las mañanas y por las tardes en una imprenta.

Al inicio de la serie, Mercedes, la madre, cose pantalones por encargo en su hogar; guiada por su talento y constancia, crea su propia empresa de moda y abre una tienda en el barrio.

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Temporada 1

Los Alcántara emigraron a Madrid desde su pueblo natal en la Mancha, Sagrillas, en algún momento de los años 50. Sus hijos Tony, Inés, Carlitos y María nacen en la capital. Antonio, el padre, trabaja como bedel en el Ministerio de Agricultura en las mañanas y por las tardes, practica el pluriempleo en una imprenta. Mercedes, la madre, cose pantalones por encargo en su hogar. En los años sesenta España vive una revolución económica que cambia su forma de ser. El turismo y la industrialización hacen que el nivel de vida de millones de españoles mejore sustancialmente. En 1968, los Alcántara son una familia feliz que puede comprar su primera televisión, y en las primeras vacaciones de su vida, ver el mar-todo un hito para la gente del interior.

Temporada 2

En 1969, mientras estalla el caso Matesa, la píldora ya ha llegado a España. Tras el verano, la familia Alcántara emprende nuevos proyectos. Mercedes está entusiasmada con la boutique que acaba de abrir con Nieves, en la que pasa muchas horas trabajando, con lo que deja un poco aparcadas las tareas del hogar. Por su parte, Antonio se despide apenado de su trabajo de ordenanza en el Ministerio. Aunque tiene dudas, espera ganar mucho dinero en la constructora como mano derecha de Don Pablo. Tony, que se ha preparado a conciencia la asignatura de Derecho Romano, tiene por fin que examinarse. El mismo día del examen, le llega una citación del Ministerio del Aire para hacer la mili.

Temporada 3

Comienzan los vertiginosos años setenta para la familia Alcántara, con atisbos de cambio en el horizonte. En el trabajo, aunque Antonio ya es todo un experto vendiendo pisos sobre plano, tanto él como los compradores se extrañan de que no se haya empezado a construir aún. En casa, Antonio teme perder el timón. La gota que colma el vaso de su paciencia es la proposición que un representante hace a Mercedes y a Nieves para ir a París unos días, y así estudiar de cerca la alta costura. Entretanto, Inés acude impaciente al aeropuerto a recoger a Diego, que por fin regresa de su viaje a Roma. Su carrera como actriz está progresando y Diego tiene grandes proyectos para ambos. Toni, que ya tiene más tiempo una vez terminada la instrucción en la mili, vuelve a encontrarse con una universidad muy conflictiva.

Temporada 4

Han pasado varios meses desde el hundimiento de la constructora pero Antonio no levanta cabeza. Embutido en su viejo uniforme de ordenanza, vuelve a trabajar por las mañanas en el Ministerio. Alcántara no tiene mayor aspiración que dejar pasar el tiempo hasta que un día llegue su ansiada jubilación. Su ¿tranquilidad¿ sólo es alterada por una noticia: Don Pablo está en la cárcel. Mercedes se ha pasado todo el verano cuidando a Antonio y llevando las riendas de la casa, pero está más que harta de la actitud de su marido. Al menos en la tienda, donde toda la familia ha tenido que arrimar el hombro, las cosas van bien. Inés, que dedica la mayor parte de su tiempo a ayudar en la tienda, no prospera en su carrera como actriz, sobre todo desde que dejó tirada a la compañía de teatro en Santander. Ante tan pocas expectativas, cuál

Temporada 5

Nochevieja de 1970. Toda la familia Alcántara, a excepción de Tony, está sentada a la mesa, en silencio, esperando que la televisión emita las campanadas de fin de año. Rodeado de caras largas, Carlitos intenta explicarse qué ha pasado en su casa para que en vez de reinar la alegría, ahora que están a punto de recibir el nuevo año, todos estén tristes, sin saber muy bien qué decir ni adónde mirar. El pequeño de los Alcántara recuerda todo lo que les ha sucedido a él y a los suyos en los últimos meses, desde que Antonio trabajaba en el Ministerio y Mercedes se las veía y se las deseaba para sacar adelante a la familia...

Temporada 6

Otoño de 1972. Carlitos pasea a su hermana pequeña en el cochecito mientras recuerda los tiempos en que todavía él era el benjamín de la familia. Con su estilo habitual, Carlos rememora la que fue la peor crisis matrimonial de sus padres, en aquella primavera de 1971 en la que Inés seguía viviendo en Ibiza, Tony trabajaba en una obra y Paquita acababa de llegar del pueblo.

Temporada 7

Con un trasfondo político y económico marcado por el asesinato de Carrero Blanco y la crisis económica que empezaba a acechar a los hogares españoles, los últimos meses de 1973 apuntaban próximos cambios en la vida de todos los españoles y también en el de los Alcántara. Antonio sigue trabajando en la imprenta de los Hermanos Usillos y aunque la empresa no está pasando por su momento más boyante, Antonio se siente tranquilo. Desde que Nieves tomó la decisión de irse del barrio, Mercedes lleva las riendas de Meyni con la ayuda de Pili, Valentina y por supuesto, de su madre. Aunque la situación de la tienda le preocupa, Mercedes sólo puede pensar en su examen de Graduado Escolar. Inés continúa viviendo con Pili en su pequeño piso y sigue vendiendo artesanía que ella misma hace en el "Rastro" para poder vivir.

Temporada 8

La Revolución de los Claveles en Portugal, el 25 de abril de 1974, se convertirá en el telón de fondo y en el motor de nuestra historia, trasladándonos al centro del conflicto, directamente a Lisboa de la mano de Toni Alcántara. Allí conocerá a Carmen, una fotógrafa que le ayudará a conocer los secretos este alzamiento militar. Antonio Alcántara continúa trabajando en la cooperativa de Herederos de Usillos, donde parece que por fin las cosas empiezan a funcionar. En este tiempo, Eugenio sigue trabajando en la imprenta con Antonio mientras prepara unas oposiciones y, por su parte, Inés compagina su vuelta al teatro con Meyni. Mercedes está encantada de tener a su hija otra vez cerca y disfruta viendo cómo su pequeña tienda resurge. También Herminia vuelve a vivir momentos felices al lado de Alfredo sin importarle el qué dir&aacut

Temporada 9

El primero de mayo de 1975 la familia Alcántara descubre una España con síntomas de cambio. Recién llegados de París, Antonio y Mercedes se encuentran con un panorama que anuncia un futuro cargado de nuevos retos y proyecciones. En un ambiente de reivindicaciones sociales, el Día Internacional del Trabajador marcará este devenir de los Alcántara, siempre acompañado de saltos y trompicones. Uno de los tropezones más grande será el de Antonio, que por culpa de unos panfletos se ve obligado a tomar una drástica y dolorosa decisión en la imprenta. Mientras para Carlitos, esos mismos panfletos hacen que, casi sin querer, se acerque a la Joven Guardia Roja. Ajena a todo, Mercedes busca su propio camino como mujer y como empresaria. Respaldada por la nueva ley de la mayoría de edad de la mujer casada, Mercedes se enfrenta a la crítica situación de su querida, pero

Temporada 10

Verano de 1976. Todo está listo en Sagrillas para la boda del año entre Miguel y Paquita. El encuentro de Antonio y Miguel en el pueblo será determinante para que los dos hermanos tomen la decisión de vender las tierras de su madre. Testamentos a parte, Paquita tiene un secreto que no todos conocen: se casa embarazada. Durante todo este tiempo, la sobrina de los Alcántara ha ocultado su estado a su padre porque le conoce muy bien y porque sabe que nunca aceptaría que su hija se casase "preñada".

Temporada 11

Semana Santa de 1977. La familia Alcántara decide pasar unos días en Sagrillas, y de paso cerrar con Maurín la venta de las tierras. Después de las diferencias surgidas en la pasada temporada los hermanos han llegado a un acuerdo y esta vez van al cincuenta por ciento. Cuando parece que la firma va a hacerse efectiva el sonido estrepitoso de las campanas anuncia que un grupo de jornaleros ha ocupado las tierras sin explotar; entre ellas las de Antonio y Miguel. Una vez más los hermanos ven como la venta se les escapa de las manos. Por su parte, Toni tienen que trabajar esta Semana Santa porque tiene que terminar un pedido importante a tiempo. Tanto él como Mercedes están muy preocupados porque un cliente no les quiere pagar. De momento no le han comentado nada a Antonio porque no quieren preocuparle, pero necesitan resolver el problema cuanto antes.

Temporada 12

Primavera de 1978. La familia Alcántara se ha mudado de casa, pero el barrio San Genaro permanece en sus vidas. Allí está la peluquería de Mercedes y el Bistró, dónde familia y amigos siguen el Mundial de Fútbol de Argentina. El matrimonio Alcántara ha demostrado ser una pareja sólida. Pero, en esta temporada, Antonio y Mercedes tendrán que hacer frente a momentos delicados. Tampoco se librarán de problemas Miguel y Paquita. Sobre todo él, que acusará, más que nunca, la diferencia de edad con su mujer. Además, Paquita descubrirá que hay vida fuera de San Genaro. Por su parte, Carlos y Karina pasarán por varias pruebas, que harán tambalear su relación. Además, después de tres años fuera, Inés vuelve al barrio. Con Inés en casa, el núcleo familiar vuelve a estar al completo.

Temporada 13

La decimotercera temporada de la serie arranca en 1979, con la familia -y el país- viviendo una difícil situación económica. Antonio y Mercedes forman parte del más de millón de españoles que no encuentra trabajo. Mercedes decide ponerse a trabajar en una inmobiliaria para ayudar en casa pero ellos no son los únicos con dificultades económinas.  En el bar de Miguel y Paquita apenas se sirven comidas y en la peluquería de Pili no se hacen permanentes. El matrimonio acumula la tensión: con tres niñas pequeñas y encadenada a la cocina, Paquita se compara con Françoise, la hija de Miguel.

Mientras tanto, a punto de acabar el servicio militar, Carlos Alcántara se enfrenta a una de las decisiones más importantes de su vida y se matricula en la universidad. En las aulas coincide con Arancha, la chica con la que inició una relación el año pasado.

Temporada 14

El primer capítulo de la nueva temporada, titulado "Larga noche de transistores y teléfonos", arranca el 23 de febrero de 1981. Por fin Antonio y Mercedes han cumplido su sueño de viajar a Venecia y, ajenos a todo, pasan unos días románticos surcando los canales italianos. Pero esa tranquilidad se ve alterada nada más pisar tierra española al enterarse de que un grupo de guardias civiles, comandados por el teniente coronel Tejero, ha tomado el Congreso.

De la mano de los Alcántara reviviremos aquella fecha histórica que pudo cambiar el rumbo político de España. Serán largas horas de espera, miedo e incertidumbre pegados a la radio para no perder detalle y con el teléfono siempre en la mano para asegurarse de que los suyos están bien.

Temporada 15

Verónica Echegui, Ginés García Millán, Ariadna Gil y Bárbara Goenaga son algunos de los nuevos fichajes de la 15ª temporada de Cuéntame cómo pasó, que La 1 estrenará muy pronto. Se sumarán al reparto habitual formado por Imanol Arias, Ana Duato, Ricardo Gómez, Pilar Punzano, Pablo Rivero, Juan Echanove, María Galiana y Ana Arias.

La serie española más premiada de todos los tiempos, vuelve con nuevas entregas de las peripecias y las emociones de la familia Alcántara en unos tiempos de cambio. Este año, la acción comienza en el verano en 1982, una temporada en la que además de actualidad y ficción, la serie incluye nuevas propuestas musicales. Los Secretos podnrán música a la nueva sintonía de la cabecera.

Temporada 16

El inicio de las nuevas tramas se sitúan en abril de 1983, un momento de gran tensión política en el país y que San Genaro vivirá muy pendiente de la actualidad. El barrio, además, vivirá el regreso de queridos personajes como el de Paquita (Ana Arias), Nieves (Rosario Pardo) y Pepe (Sergio Pazos). También aparecerán nuevos personajes como el de Nuka, una artista de intensa personalidad interpretado por Carla Nieto que se colará en la vida de Carlos Alcántara, y Bart Santana y Guillermo Montesinos, como nuevos personajes del barrio. Carlos Bardem, Junio Valverde y Javier Bódalo son otros de los actores que intervendrán en algún capítulo de la nueva temporada.

Temporada 17

Tras catorce años en antena, la acción se retoma a principios de 1984, un año antes de la firma de adhesión de España a la Comunidad Europea. Con una sociedad en proceso de modernización y cambio, los Alcántara comienzan temporada buscando la unidad alrededor de un proyecto común: hacer de la bodega de Sagrillas una gran empresa familiar. Los hijos de Antonio y Mercedes, ya adultos, tendrán que decidir si apoyan a su padre, ilusionado con el proyecto de dejar un legado, o emprenden rumbos con destinos propios. Regresa a la serie Irene Visedo, que retoma el personaje de Inés Alcántara, y llegan nuevos actores como Antonio Resines, Francesc Orella, María José Alfonso, Melody Ruiz o Elena Furiase. Miguel Ríos es el encargado de poner el toque rockero a la mítica sintonía.

Temporada 18

La nueva temporada reflejará la entrada de España en Europa y la campaña del referéndum de la OTAN y sumergirá a los Alcántara en los sueños de los españoles de los 80. Con las incorporaciones de Cristina Marcos, Carlos Cuevas, Miguel Canalejo, Itziar Ituño, Denis Gómez, Paula Soldevila y Paloma Bloyd, entre otros. La temporada 18ª es quizás una de las más ambiciosas de la serie en cuanto a la variedad y alcance de sus tramas, y a sus valores de producción.

Temporada 19

Para los Alcántara, 1987 es un año de crecimiento. La familia se ha hecho más grande: Inés, Toni y Carlos viven ahora con sus parejas, generando un mundo de relaciones nada fáciles de gestionar entre suegros y yernos, nueras y cuñados, en el cual los nietos también demandan atención, complicando la vida de Mercedes y Antonio, padres y abuelos.

Temporada 20

Nuevos capítulos que se adentran en los años 90, una década en la que la benjamina María Alcántara, a la que dará vida Carmen Climent, cumple la mayoría de edad.

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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 358: "Qué será, será" - ver ahora
Transcripción completa

"Pene".

-Otra vez.

-"Pene". -Otra vez.

-"Pene".

-Demasiado énfasis. Tiene que ser más normal.

Pene.

-Pe... No puedo.

-Quiero que digas "pene" como si dijeras otra palabra.

Por ejemplo...,

bolígrafo.

¿Me prestas tu pene, por favor?

Yo siempre llevo un pene en el bolso.

El otro día, por mi cumpleaños, me regalaron un pene.

Eres profesora universitaria,

especialista en psicología clínica.

Tienes todos los requisitos

para ser la Doctora Sexo que España necesita.

Mira a la cámara

y piensa en esos millones de espectadores

que ansían que respondas a todas esas preguntas

que no se atreven a formular en voz alta.

Confía en ti.

Y...

acción.

-"Pene".

# Cuéntame,

# tú que has vivido

# el despertar

# de un tiempo que nos cambió.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

"Buenas noches.

El programa de este lunes de 'Hablemos de sexo'

lo hemos titulado 'La primera vez'.

La primera vez...

que un chico, una chica, un hombre, una mujer,

lleva a cabo una relación sexual completa.

Por supuesto que la sexualidad suele empezar de otra manera,

suele empezar con excitaciones,

con masturbaciones, con fantasías".

-Yo no entiendo nada de lo que dice esta chica.

¿De qué habla?

-De ciencia.

-Ah, ¿y qué dice?

-Que todo tiene un principio, abuela.

-Súbelo, anda, súbelo un poquito.

-"...y también psicológico.

Popularmente, se cree

que esa primera relación sexual es gratificante.

"Pero la realidad, la realidad es otra.

Y suele ser...

Y a veces..."

¿Por qué tenéis la televisión tan alta?

-Ay, hija, porque esta chica habla muy flojito.

-"...por falta de información

o por otras causas que examinaremos esta noche.

El dónde, el cómo y con quién".

¿Ese es el programa nuevo?

-Sí, "Hablamos de sexo". Es didáctico.

Uy.

Venga, que mañana tienes colegio y hay que madrugar.

Trae.

-"¿Dónde la gente ha hecho el amor...?".

-Abuela, "joé".

Ni "joé" ni "joá", hijo.

-No entiendo estos programas nuevos de la televisión.

Me voy a dormir. Vale.

¿Has llamado a Antonio?

Que no quiere hablar, madre, ya te lo he dicho.

Buenas noches. Vosotros sabréis.

Buenas noches.

Tú sabrás.

Venga, vamos a hacer la cama.

Ayúdame.

-¿Por qué no me dejas ver ese programa?

Porque es muy tarde, ya te lo he dicho.

No, no me lo dejas ver porque habla de sexo.

Hijo, es un programa para adultos.

Y el telediario también y no te importa que lo vea.

El telediario es información.

Guerras, terrorismo, asesinatos, drogas...

Ya lo sé, hijo.

Si quieres saber, pregunta a tu madre.

Las madres no estáis tan informadas como la doctora Ochoa.

Seguramente.

Y no habláis del sexo de manera positiva.

Solo habláis de lo peligroso que es.

Anda, hijo, venga, agarra de ahí.

Tengo la cabeza en otro sitio.

Anda.

Echas en falta al abuelo, ¿verdad?

¿Y tú?

Es...

como si la casa se hubiese quedado sin ruido.

Qué mayor estás.

Lávate los dientes, anda.

No esperes a María.

Va a llegar a las tantas, ya lo sabes.

-"Otra de las ideas erróneas que hay en torno a esa primera vez es

que el hombre lo tiene que saber todo,

el hombre... tiene que marcar todas las directrices,

el hombre tiene que saber dirigir a la mujer,

el hombre no se puede permitir el lujo...".

¿Has podido hablar con él? Le he llamado 500 veces,

pero debe tener el teléfono descolgado.

Puto orgullo, que no quiere hablar con nadie.

Quizá necesita estar solo. ¿Papá solo? Se muere.

He hablado con Carlos esta tarde y está pensando en venir para acá.

-Es un error.

-Si lo puede arreglar, no es un error.

-Vuestra madre tomó una decisión, deberíais respetarla.

No pueden vivir el uno sin el otro; es perder el tiempo.

Eso no lo sabes. Sí lo sé, no es la primera crisis.

Eh, ¿qué haces? "Take it easy".

"Take it easy" no, coño.

El médico te dijo que reposo, que nada de esfuerzos. Dámelo.

Recoger los platos no es hacer esfuerzos.

No seas exagerado. Sois un poco exagerados.

Un poco exagerados. Reposo absoluto; pero exagerados.

¿Sabes algo de Mike?

-Que le mataré cuando le vea.

-¿No sería mejor ir a la Policía y poner una denuncia?

-Lo último que me faltaba ahora, eso.

-Ha abandonado a su hija.

A ver, técnicamente no es un abandono.

-Técnicamente es una putada y ya está.

-Ese tal Mike es un irresponsable y tú le estás cubriendo.

-No te metas, Deborah, joder.

No hago siempre las cosas tan correctas, como tú.

Esa niña solo tiene a su padre y no puedo denunciarle.

Buah. Os estoy dando la cena.

-No, Inés. ¿Cómo nos vas a dar la cena?

Deborah solo intenta ayudarte, ¿eh?

-Que sí, si es que últimamente me estoy comiendo unos marrones.

No sé, tengo la sensación de que voy a explotar.

Ven aquí.

Está siendo un año de mierda.

Primero, lo de Marcos; ahora, lo de papá y mamá.

Y encima, esto.

Ya.

Es que odio esto, ¿eh?

¿El qué?

Volver a casa por la noche, es que lo odio.

Ya, tía, yo también.

Esa sensación horrible de que va a aparecer alguien

y te va a tragar o... María, no digas eso,

que yo tengo que cruzar media urbanización.

Bueno, tú al menos tienes vigilante.

Bueno,

tú te quedas aquí.

Te llamo.

A correr.

Qué ganas tengo de tener un coche. Sí, ya, tía.

Bueno, chao. Adiós.

(GRITA)

¿Salva?

Acompáñame, por favor, no me dejes sola.

¿Qué pasa?

¿Qué haces en la calle a estas horas?

He ido de marcha.

Y además, que tampoco es tan tarde.

¿Te parece normal, de marcha un lunes?

Ya es martes.

En unas horas, tienes clase.

Y tú también.

Y has salido a correr a las 3:00.

Tengo insomnio.

Muchas noches no puedo pegar ojo.

Me pongo nervioso en casa y me echo a la calle a correr.

Pues qué bien.

María.

¿Qué?

Mis padres se llevan 15 años.

Se hicieron novios cuando...

cuando ella tenía 16 años, y...

se quieren, son felices.

Pues me alegro mucho.

Qué bonito es que tus padres se quieran.

¿Entiendes lo que quiero decir?

Quiero decir que me rindo.

Cautivo y desarmado el ejército rojo...,

haz de mí lo que quieras.

(SUSPIRA)

-Me da igual lo que pase y... me dan igual las consecuencias.

Quiero entrar en tu vida y conocerte mejor.

Y hacer mil planes.

Esta tarde, por ejemplo;

digo mañana, porque ya...,

ponen mi película preferida.

¿Te apetecería venir conmigo?

-Claro.

Te quiero.

Yo también.

Ay, me tengo que ir.

Claro, no pasa nada.

Es que no puedo estar más feliz.

Yo tampoco.

A las ocho.

(RESOPLA)

María. Jo, mamá, qué susto.

Cierra la puerta.

Oriol está dormido.

Me habías dicho a la una y son casi las tres.

Lo siento. ¿"Lo siento"?

¿Qué excusa me vas a poner hoy? Estaba en un concierto.

Otro concierto. Sí, en la sala Jácara.

Puedes preguntar a quien quieras si no me crees.

No quiero preguntarle a nadie.

A quien tengo que preguntar es a ti.

Ay, mamá. Que ha empezado algo más tarde, ya está.

Ya. ¿Y no podías haber cogido el montante e irte? ¿Eh?

Como una chica sensata.

Una chica sensata no se perdería ese concierto.

(SUSPIRA)

¿Qué haces?

Pues a ver si me acuerdo.

¿Es un abrigo?

Hueles a tabaco y a alcohol.

Jo.

Has fumado como si fueras un carretero.

María, no puedes hacer lo que te da la gana.

He dicho que lo siento. En esta casa hay unas normas.

Había unas normas.

¿Qué quieres decir?

Que ya todo ha cambiado, que nada es igual.

Todo no. Tú sigues teniendo que obedecer a tu madre,

sigues teniendo deberes y sigues teniendo...

¿Y si no me gustan las normas? Te aguantas. Y si no...

¿Qué? ¿Me echarás, como a mi padre?

María.

¿Qué? Cuenta hasta tres

antes de decir según qué cosas.

Vale, genial.

Las dos contra mí. No, de eso nada.

Y todo por llegar a la misma hora que tú.

Si es que yo flipo.

Madre mía.

(INÉS RESOPLA)

Me echa la culpa de todo.

Bueno, lo de papá la tiene muy afectada.

Lo sé.

¿Y qué crees...,

que a mí no?

Solo digo que María es más frágil de lo que parece.

Yo también.

Ahora mismo, mucho.

Venga, mamá.

Vamos.

Oye.

Menos mal que tú eres fuerte por las dos.

Ha llamado Mike.

No sabía que hubiese vuelto a aparecer.

Mike es como el Guadiana.

Ha dicho que volvería a llamar.

¿Solo eso? Sí.

¿No ha dejado un número de teléfono ni nada?

No. Joder, lo voy a matar.

Pero ¿ocurre algo?

Ocurre de todo, pero da igual. ¿No me lo quieres contar?

(RESOPLA)

¿Estabas dibujando?

Lo tenía olvidado.

A mí me gustaba mucho lo que hacías.

Siempre has sido la mujer perfecta.

Estoy harta de intentar ser la mujer perfecta.

¿Tú crees que lo tuyo con Marcos se puede arreglar?

¿Y lo tuyo con papá?

(Llaman a la puerta)

Hola. -Te he visto besarte con el profe.

-¿Sí?

¿A que estaba guapísimo?

-No me he fijado.

-Hoy tenía un brillo tan especial en los ojos.

De verdad, estaba... tan, tan guapo.

-Estás yendo mucho a tu rollo.

-Ya lo sé.

-Y mamá lo está pasando mal.

-Ya lo sé. -Solo estás pensando en ti.

-No es que piense en mí, es que solo pienso en él.

-Venga, María.

-No puedo pensar en otra cosa

desde que me levanto hasta que me acuesto.

¿Qué puedo hacer?

-Nada.

Si es que no puedes hacer nada.

Ahora, te toca ser feliz.

Pero no te pases.

¡Antonio!

¡Antonio!

Hombre. ¿Qué tal?

Luis.

Muy bien, hijo, muy bien. ¿Y tú? Bien también.

¿Dónde andas metido? Me han dicho que llevas aquí más de una semana.

Ay, Dios, es que no he salido de casa.

¿Qué tal?

He comprado un poco de pintura y de cemento

y voy a hacer unas reformas. Ya.

Vente a cenar esta noche con Maite y conmigo.

Voy a ver si puedo luego.

De todas formas, me he quedado pasmado,

no tenéis podado nada, está esto como un barbecho.

Algunas cosas no están ni recogidas. Ya lo sé.

Si es que estamos Maite y yo solos. Ya.

Pues yo ya he empezado.

No puedo estar mano sobre mano porque me vuelvo loco.

Quedamos mañana y le damos a esto. Bueno.

Pues, venga.

Toma, esto es de Carlos.

¿Del mío?

Coño.

Me lo ha dictado por teléfono. Joder.

Qué novedad.

Ya.

Entre que escribes como un médico y no llevo las gafas, no puedo.

Si quieres, te lo leo. No, porque será personal.

Si lo he escrito yo, sabré lo que pone.

Venga.

(CARRASPEA)

(LEE) "Hola, papá.

Lo primero, pedirte disculpas.

Me fui sin despedirme y encima, escribo y llamo poco.

Aquí la vida es muy cara y coger el teléfono sale por un pico.

Al grano.

Me llegan malas noticias.

No sé los detalles, ni quiero saberlos.

Lo único que quiero es ser tu conciencia,

como tú siempre lo has sido conmigo.

Nos separan 6000 kilómetros

y no hay día que no sienta tu presencia cerca.

Karina dice que hablo solo, pero no es verdad, hablo conti...".

Nos vemos mañana entonces o paso luego por casa, Luis.

Vale.

Dale recuerdos a Maite.

Hasta luego, Antonio.

(LEE) "Lo único que quiero es ser por una vez tu conciencia,

como tú siempre lo has sido conmigo.

Nos separan 6000 kilómetros

y no hay día que no sienta tu presencia cerca.

Karina dice que hablo solo.

No es verdad,

hablo contigo.

Cada día.

Te pido consejo.

Te cuento mis dudas, mis miedos.

No tienes pinta de ángel de la guarda,

pero tú eres el mío.

Y el tuyo es mamá.

Ella siempre ha estado a tu lado,

para ayudarte,

para defenderte, para darte marcha

y para frenarte".

¡Antonio, Antonio!

¡Tu padre! ¿Qué pasa con mi padre?

Los soldados.

¡Vamos!

¡Carguen!

¡Apunten!

¡Fuego!

(Disparos)

¡Papá!

Te pueden ver, ten cuidado.

¡Vamos!

Se van a ir todos al infierno.

(Golpe)

¡La madre que me parió!

Madre, está la lavadora puesta. No me esperéis a comer.

¿Dónde vas, hija? Al pueblo.

Ah.

Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña.

Eso es. Ya.

Yo estuve también a punto de dejar a tu padre.

No te puedes acordar porque eras muy pequeña.

Le dio por beber.

Muy mal beber, durante un año.

Yo no me fui porque entonces no se podía hacer eso.

Aguantaste.

Sí, aguanté.

Pero me volví vieja antes de tiempo.

Aquí me tienes, hija.

Soy tu madre.

Ramón, tienes el coche de Carlos en el taller, ¿verdad?

Sí. Si quería hablar con Antonio porque...

Lo necesito, ¿lo tienes a punto? Está para un rally.

-Mercedes.

¿Clara? Hola.

¿Ya has vuelto? Sí.

Ay. Qué rápido se pasa el tiempo.

También se me ha pasado rápido.

Pero qué viaje, qué bonito.

Ha sido todo tan romántico.

Estoy encantada.

Te he traído unos detallitos. Mira.

El símbolo de Atenea,

que es la diosa de la sabiduría.

Toma, esto es para ti. Gracias.

Y para Antonio, he traído una botella de ouzo.

Es un licor que hacen allí que es como el anís.

¿Qué pasa?

No me lo puedo creer.

¿Seguís peleados?

Pero por favor.

Creí que cuando volviéramos, ya estaría todo arreglado.

Pues no.

No me digas eso, Mercedes.

¿Qué pensáis hacer?

Pues no sé, pero lo que sea, que sea pronto.

¿Y tus hijos qué dicen?

Mis hijos intentan entender lo que pasa, pero no es fácil.

Yo llevo desde hace mucho tiempo con esto dentro.

-La mayoría de las mujeres

llevamos escondidas a otras mujeres que están ahí en la oscuridad,

sin atreverse a salir a la luz.

Yo ya no estoy escondida, ya no.

¿Nos vamos? Sí.

Gracias.

-Uy. Hola.

¿Todavía estás así?

Que nos vamos al Parque de Atracciones.

¿Y esta niña tan guapa? ¿A que es una monada?

-Sí, ¿y esta niña tan chinita de dónde ha salido?

-Japonesa. -Ah.

-La estamos cuidando hasta que vuelva su padre.

-¿Y quién es su padre?

-¿No te ha dicho nada Inés?

¿Qué me tenía que decir?

No te preocupes, que tú ya bastantes problemas tienes.

¿Me estoy perdiendo algo?

-La niña es del "Mydarling".

¿De Mike?

Voy a ir sacando el coche.

Mike llamó ayer.

-Tranquila, si solo van a ser unos días.

Y nosotros estamos encantados.

Nos ha traído la alegría a casa.

¿Os estáis haciendo cargo de la hija de Mike?

Inés.

Yo me quedaría con ella para siempre.

Ay, mi niña.

Ay.

¿Qué te pasa? Qué susto me has dado.

Llevo un rato mirándote y estás ahí,

no sé, pasmado. Estoy intentando escribir

sobre la vida sexual de los españoles,

pero teniendo en cuenta que la mía actualmente es bastante nula...

Pues bienvenido al club.

A mí la mía no me habla, así que de lo otro imagínate.

No sé qué me pasa que no me centro. Pero ¿es por el bebé?

Y por la madre del bebé, que tendría que hacer reposo

y hace lo que quiere.

Por mi hijo, que se siente destronado,

mi hermana, mis padres... Bueno...

¿Sabes cuando todo lo malo se junta? Una mala racha.

Y después de la mala, viene la buena, eso es así.

Pues eso espero. Échale un vistazo.

¿Qué es?

A lo mejor te alegra el día.

Es una entrevista con el doctor de los niños robados.

¿En serio?

El doctor Morales.

¿Ha reaparecido? Ha reaparecido y está ejerciendo.

¿Eh? Resulta que es una eminencia en la implantación del DIU.

"Responsable del departamento de Ginecología".

No puede ser. ¿Que no puede ser qué?

No puede ser. La Clínica Alexander Fleming.

Pero ¿por qué? Es donde daremos a luz nosotros.

Venga ya, no me jodas. ¿Ves como todo lo malo se junta?

Tranquilo, estamos en los 90. ¿Qué pasa porque sean los 90?

Que no creo que el hijoputa este siga haciendo de las suyas.

Tengo que hablar con él.

Debo asegurarme de que no está ocurriendo nada.

Vale. Espera, escúchame.

Si vas a hablar con él, sácale la información que puedas.

Como haya chicha, nos metemos... Siempre hay chicha, Chema.

El reportaje. Consuelo.

¿Cómo estás? Llevo días intentando localizarte.

Me rompí la muñeca y estaba de baja, pero ya estoy bien.

Estuve en Sevilla.

Estuve con el señor Mendoza-Solís.

¿Vio a mi niña?

Vi a la chica de la foto, sí.

Acabo de localizar al médico que la atendió.

Voy a llegar al fondo de esto, pero le pido mucha paciencia.

Lo siento, me tengo que ir. Lo siento.

(Teléfono)

Vamos, Toni, coge el teléfono.

Ay, no, no, no, no.

"Fuck".

Cariño.

(Voces femeninas a la vez)

-Esta criaturita sin padre, con lo buena persona que era.

-¿Qué va a ser de él?

Oh.

-¡Que es El Tuerto, Dios mío!

¡Pura, Pura, que lo han matado!

-Avisa a la Pura, corre. Avisa a la Pura.

¡Pura, Pura! ¡Que han matado a tu marido, Pura!

-¡Pura, Pura! ¡Pura, tu marido!

-¡Pura, por favor, ven corriendo! -¡Que han matado al Tuerto!

-¡Pura, Pura!

Piensa en cosas bonitas, Antonio.

Solo en cosas bonitas. ¡Han matado al Tuerto!

-¡Pobre Tuerto! ¡Pobre Tuerto! -¡Que lo han matado!

-¡Han matado al Tuerto! ¡Al Tuerto, al Tuerto!

Piensa en cosas bonitas, Antonio.

Solo en cosas bonitas.

Solo en cosas bonitas.

(Teléfono)

Te voy a dar otra oportunidad.

A ver qué pasa.

"Soy Antonio Alcántara.

Si escucháis este mensaje es que mi familia no está en casa,

así que dejad un mensaje.

Ah, no lo hagáis muy largo,

que no sé qué le pasa al aparato que se corta si lo es".

Merche.

Soy Antonio.

Eh...

No sé por dónde empezar, la verdad.

Bueno, mira, he estado... pensando mucho tiempo en...

en nosotros

y...

todo lo que hemos vivido juntos, y no sé qué mosca nos ha picado.

Se veía venir que las cosas...

no estaban bien, Merche.

Y yo, ya lo sé, en vez de acercarme...

y en vez de intentar...

entenderte, no he hecho nada, Merche.

Creía que todo se arreglaría

con el paso del tiempo, como siempre.

Pero me he dado cuenta de que "siempre" no dura siempre.

Pero creo que nos merecemos otra cosa.

Que tenemos que quedarnos con todo lo que vivimos juntos.

Así que escúchame bien, porque...

te voy a decir una cosa y voy a ser muy sincero.

No hace falta que me pidas perdón, tú no me pides perdón en absoluto.

Estoy dispuesto a correr un tupido velo

y a hacer como si nada hubiera pasado.

Estoy dispuesto a olvidar.

A intentarlo...

por lo menos.

Y que...

que me voy a quedar aquí,

esperando

a que me llames.

No te preocupes, no me voy a mover de aquí.

Así que cuando me...

(Pitido)

Pues eso, Merche.

Joder, Merche, qué susto me has dado.

¿Qué haces aquí?

¿Qué es eso de que me perdonas?

Ya lo has oído.

Sí, lo he oído, pero no lo entiendo.

Pues nada, Merche, que ya está, que me bajo los pantalones.

Pues súbete los pantalones.

Porque no tienes nada que perdonarme.

Me da mucha vergüenza preguntarte esto, pero...

no tengo más remedio.

¿El qué?

¿Qué cojones pasó con ese tío? Cuéntame la verdad.

(RESOPLA)

Nos pasamos la noche hablando, nada más.

¿Nada más? Nada más.

No pasó nada entre nosotros, si es lo que quieres saber.

Pero me ayudó a sacar toda mi angustia

y me escuchó.

¿Cómo que te escuchó? Sí, me escuchó.

Y no estoy acostumbrada a que me escuchen.

Ah, claro, que yo no te escucho.

¿Y esto?

¿El qué, Merche?

Por Dios, las paredes.

Ah, pues nada,

que como estaban hechas una mierda, dije: "Daré una mano de pintura".

¿Y ese color?

Rojo.

Ya. ¿Qué pasa con el color, Merche?

Rojo.

Como estoy yo.

Claro.

Por eso llevas desaparecido una semana, sin coger el teléfono.

Necesitaba desaparecer, como tú.

¿Como yo?

Antonio, no.

Esta es mi crisis, no tu crisis. Ya, ya sé que esta es tu crisis.

Pues no te quedes con mi crisis, como haces con todo.

Deja algo para mí.

Bonita manera tienes tú de arreglar las cosas.

No he venido a arreglar las cosas.

¿Y a qué has venido?

A hablar, a hablar como las personas.

A intentar hacer las cosas en paz.

Ah.

¿Por qué no lo arreglamos de otra manera?

Vamos a ver.

Vamos a tomarnos un tiempo.

¿Tú no querías ir a Nueva York, a ver a Carlos?

Ah.

A Nueva York puedo ir sola.

¿No quieres venir conmigo?

Te has aburrido de mí, Merche.

Estás cansada de mí.

"De mí, de mí, de mí".

Olvídate del "mí".

Vamos a hablar de nosotros.

Nuestros hijos ya son mayores, viven su vida.

Ahora, nos toca vivir la nuestra.

Eso es lo que hacemos.

No, Antonio, vivimos la tuya.

Ya, ya sé que no te dejo vivir.

No te hagas la víctima. Es que siempre haces lo mismo.

Ya sé que la víctima eres tú.

No, la víctima no somos ninguno de los dos.

Entonces, ¿qué somos?

Somos dos adultos, sensatos...,

que tienen el valor de ponerse en la casilla de salida.

No.

Demasiado tarde para eso, Merche.

Seguramente.

Pero habrá que intentarlo.

¿Cómo?

Pues aquí,

así, sentados y calmados.

Y sin testigos.

Este es el mejor sitio para resolverlo.

¿Qué es esto?

Nuestra vida.

Lo que conseguimos juntos.

No me jodas, ¿has venido a hacer cuentas?

He venido a que nos hagamos una idea de las cosas que hay que resolver.

Ni hablar. Antonio...

No me da la gana, Merche.

No me da la gana. No miraré ningún papel.

No repartiré el botín como si fuera un pirata.

No soy tan frío como tú, no me salen las cosas así.

¿Y qué hacemos?

¿Seguimos como estamos, tú aquí y yo en Madrid?

¿Esperando qué? ¿Eh? ¿Qué?

Dios santo bendito, Merche.

¿Dónde ha quedado todo?

¿Dónde ha quedado todo lo nuestro, Merche?

Escúchame.

Yo te sigo queriendo.

Te sigo queriendo mucho.

Y yo.

Pero no se trata de querer.

Entonces, ¿de qué se trata?

Se trata de mí.

De mi ser.

¿Qué pasa, que no eres?

No. ¿No?

¿Quién soy yo?

Dime. Pues mira, tú...

Según tu hijo Carlos, eres mi ángel de la guarda.

¿Has hablado con Carlos? No he hablado con él,

pero me he llegado una carta

diciendo que estaba muy preocupado por lo nuestro, que lo sabía,

que tú eres mi ángel de la guarda

y que me pelee por ti a muerte, que luche por ti.

Pues eso,

lucha por mí.

Es lo que estoy haciendo. No, estás luchando por retenerme.

No, por entenderte.

Tú tienes tus proyectos y yo tengo los míos.

Bueno, pues nada.

Tú tienes tus proyectos. ¿Cuáles son tus proyectos nuevos?

Quiero trabajar. Bueno.

Quiero ser independiente.

Yo tengo una carrera, Antonio.

A lo mejor quiero diseñar, no lo sé.

Pues diseña, Merche, o haz lo que te dé la gana.

¿Alguna vez te he puesto una traba para que diseñes

o hagas tus trajes? Infinidad de veces.

No digas "infinidad de veces", eres una exagerada.

De vez en cuando, alguna vez, y hace mucho tiempo.

Cuando pensábamos que el trabajo lo hacían los hombres

y las mujeres debían estar en la cocina.

Pero de eso hace un siglo. Yo he cambiado, Merche.

He cambiado. Yo también.

¿Por qué no nos quedamos con lo bueno?

Que tenemos mucho bueno. Escúchame, mira.

Tenemos toda una vida juntos, cuatro hijos maravillosos,

dos nietos, uno que viene en camino

y muchísimas cosas, Merche, muchísimas cosas

que yo no quiero repartir porque son de los dos.

Quiero un tiempo.

¿Cuánto tiempo?

(SUSPIRA) Quiero estar sola.

Ahora mismo, no sé cuánto tiempo.

¿A estas alturas?

Sí.

(Cristales rotos)

Eso.

(Golpe)

Me llaman La Seca,

pero me voy a secar por dentro.

Nos vamos a secar los dos.

(Golpe)

Antonio, por Dios.

Hagámoslo.

Abramos la puerta, por Dios, y que corra el aire.

Qué marzo tan horrible.

Ya se me han constipado las plantas.

Desde luego, el tiempo está loco.

-Abuela.

¿Quién era? -¿El qué?

-El teléfono.

-Ah, no sé, no he oído nada.

(Timbre)

-Bonita forma de saludar.

-Bonita forma de dejar a tu hija tirada.

-No tenía otro remedio.

-¿Abandonar a tu niña es un remedio?

-Sabía que podía confiar en ti. -No estoy para cuidar a nadie,

estoy para que me cuiden. -Lo sé.

-Tengo mi vida patas arriba. -Lo siento.

-¿Por ser guapo te crees que tienes derecho a todo?

-Yo ya no soy guapo, tengo 40 años. -Ya.

Tu hija está con unos vecinos.

Vamos a buscarla y desapareces de mi vida.

¿Me oyes? Quédate ahí.

-No voy a consentir que os muráis.

Os voy a poner en reanimación.

Joder, Mike. Sal.

-Solo quiero decirte una cosa. -No quiero escucharlo.

-No sabes lo que es. -Sea lo que sea, no quiero.

-Te quiero.

Y por mucho que me quieras partir la cara, no dejaré de quererte.

-Vete. -No.

-Sí. Sí. -No. No.

-¿Esto es una broma? -No, es el destino,

que quiere juntarnos y tú te empeñas en separarnos.

-Qué chorrada. -No son chorradas.

Solo hace falta escuchar. -Sal o me pongo a gritar.

-Inés, Inés, Inés.

¿Recuerdas Ibiza?

¿Eh?

Fueron los días más felices de mi vida.

-Es un bonito recuerdo, y tú no haces más que estropearlo.

-Porque estoy loco por ti. -Estás loco y punto.

-¿Y qué hacemos con esto que sentimos?

¿Eh, qué hacemos?

¿Tirarlo a la basura?

-Yo no te quiero, Mike.

No te quiero. ¡Que no te quiero!

-Cerramos la puerta.

(Teléfono)

¿Diga? -¿Herminia?

Soy Deborah. -Ah, hola, hija.

-¿Está Mercedes? -No.

-¿Inés? -Sí, sí está. ¿Pasa algo?

-Es que no consigo localizar a Toni, no está en el trabajo.

No sé dónde se ha metido.

¿Le puede decir a Inés que se ponga, por favor?

-Pero ¿qué te pasa?

-Estoy en la clínica, creo que he roto aguas.

-Ay, Dios mío.

Ay, por Dios. Ay, ay, ay.

Ay, madre. ¡Inés!

¡Inés!

¡Inés!

Ay.

¡Vamos, hija!

¡Date prisa!

¡Ven corriendo! -¡Abuela, ya voy!

-Por favor. -Joder.

-¿Qué haces?

-Vístete.

-No, yo te espero aquí. -Que no.

Que te vistas.

-Deborah, que va a parir. -Pero si sale de cuentas en mayo.

Deborah.

-Inés. -¿Qué te pasa?

-Creo que estoy de parto. -¿Dónde estás?

-No encuentro a Toni. Por favor, tienes que avisarle.

-Dime dónde estás.

-Señora, tenemos que ingresarla ya. -Deborah. Deborah.

-Estoy en la Clínica Alexander Fleming.

¿Vale? Tengo que colgar. Por favor, encuentra a Toni,

que estoy sola y no quiero estar sola.

-Vale, vale, tranquila. -Siéntese.

Hola, buenas tardes. Buenas tardes.

Quiero hablar con el doctor Morales, no sé si tiene consulta hoy.

Se lo miro, un segundo.

-Necesito localizar a mi marido.

-Tranquila, ya verá como llega. -No.

-Lo único importante es que le atienda su médico enseguida.

-No paro de perder líquido continuamente.

-Tranquila, tranquila.

Ya está donde debe estar. -No.

Aún no he entrado en el octavo mes de embarazo.

-Respira, respira.

-Sí, sí tiene.

Pues mire, su consulta está en la primera planta, despacho 28.

Muchas gracias. Si no le encuentra,

vaya al área de maternidad, aquí a la derecha.

Sé dónde es. Gracias.

(Sirenas)

Vuestras palmeras, chicas. -¿Qué pasa ahí, Eladio?

-Pues no lo sé. Antes vino un coche de la Policía.

Y ahora, otro.

Igual ha habido un accidente.

¿No tienes nada más pequeño? -No, lo siento.

Es mi paga, me la dieron esta mañana.

-A ver si encuentro cambio.

Ahí, donde la Eusebia.

Por favor, cuidadme la taberna que vuelvo enseguida.

-¿Estás nerviosa?

No.

¿Y si después del cine te invita a su casa?

Iré. No vayas.

¿Por qué no? Porque no merece la pena.

No te entiendo. Lo del sexo.

Que a ti te fuese mal no significa que me pase lo mismo.

Los tíos consiguen lo que quieren y se olvidan de ti.

No todos los tíos son Aitor. En el fondo, sí.

No lo sabes.

Mira, si te acuestas con él, se acabó el romance.

Tú recuerda lo que te digo.

¿Esa es la idea que tienes del amor romántico?

Sí. ¿Y qué,

piensas pasar del sexo el resto de tu vida?

Me voy a hacer monja seglar.

-Eh, chicas. Ay, madre mía.

No os lo vais a creer.

Han encontrado un cadáver en las obras del metro.

¿Cómo que un cadáver? Sí. Bueno, voy...

Recoge a tu hija, ¿eh?

Mike... -Esto es absurdo.

-Lo absurdo es que nos volvamos a equivocar.

-Equivocarse es no estar juntos. -Bueno, quita.

Abuela, me voy a la clínica.

-¿Este quién es? -Nadie.

-Para no ser nadie, abulta mucho.

-Herminia, soy... Mike.

-Ah, Mike. -¿Me recuerdas?

-Ah, el "Mydarling". -Sí.

-Abuela, si llama Toni, cuéntaselo.

-Claro, ahora mismo. Pero habrá que llamar a tu padre.

-No te lo cogerá, tiene el teléfono desconectado.

-Inés.

Yo sé que no es el momento, pero si me das un día, una hora,

para tener una cita contigo... -No me ocuparé de tu hija.

-No estaba pensando eso.

-Te veo venir. -Yo quiero sentar mi cabeza.

Es cierto.

-Ya.

-Contigo. -¡Ja!

-Ja, ja.

Verás qué bien lo vamos a pasar en el Parque de Atracciones.

Ay, mi niña.

-¿Vas a ir atrás? -Sí, me quedo aquí con la niña.

Tira. -Me parece muy bien.

-¿Qué haces? No puedes fumar dentro del coche con la niña.

-Si voy con la ventanilla abierta. -Sí. Tira, va.

Venga, tira, no te entretengas. -Bueno, bueno.

-Ojo, a la izquierda, un hombre. -Ya, ya lo he visto.

-Mira para adelante, mira para adelante.

-Qué nerviosa. Cálmate un poco, por favor.

Te quiero.

-Yo también, pero lo más lejos de mi vida.

-Mientes muy mal. -Tú también.

-¿Sabes? Nunca te he dicho que...

perdí la virginidad contigo.

Por eso funcionamos tan bien en la cama,

porque es como algo cósmico. -Buah. Eres un capullo.

-Mañana, a las 9, en la Plaza de los Cubos.

"Please".

María, sube.

¿Qué pasa? Que Deborah está de parto.

¿Qué? Si no le toca todavía.

Ya, bueno. Igual tienes que ayudarme. Acompáñame.

¿Yo? Sí. Toni está ilocalizable.

Venga, vamos.

(Claxon)

(Sirenas)

¿Cómo lo ves?

Buah. Si es que me da igual.

Es el 50 % de todo, a partes iguales.

Está muy bien.

Yo creo que es lo justo.

Me da igual, te digo, Merche.

No te parece justo.

Me parece Abundio.

Y triste, Merche.

Estás partiendo todo por la mitad.

Eso es pan para hoy y hambre para mañana.

Si no tomamos distancia, será imposible.

Bueno, eso con tal de no vernos. Pues nada, solucionado.

También me gustaría que no viviéramos enfadados.

Ya.

Y que aprendiéramos a valernos por nosotros mismos.

Qué remedio.

Ay.

No hace falta que te levantes. No hace falta que te levantes.

Entonces, ¿qué?

¿Te vas a ir a casa o te quedas a dormir?

(Teléfono)

Si es para mí, no estoy.

No tengo el cuerpo para jotas.

Dígame.

Madre.

Tranquilízate.

¿Qué?

¿Qué?

¿Deborah?

¿Y Toni?

Ingresó con mucha pérdida de líquido.

Doctor Morales. ¿Sí?

Soy Antonio Alcántara, de "Informe semanal".

Ahora no puedo atenderle. Sé que vengo sin avisarle.

Hable con mi asistente para una cita, pero será otro día.

El reportaje que preparamos puede interesarle.

Investigamos los hechos ocurridos

en la desaparecida Clínica San Ramón.

Si es cesárea, que se encargue el doctor Ituarte.

-Muy bien.

-No tengo nada que decir sobre la Clínica San Ramón.

Usted fue el responsable de Ginecología

entre 1969 y 1982. Estoy harto de esa historia.

Se la inventó un periodista hace años, es una patraña.

Déjeme en paz. ¿Conoce al señor Mendoza-Solís?

Su mujer fue paciente suya.

He asistido miles de partos, ¿quiere que recuerde uno en concreto?

Los señores Mendoza-Solís acudieron a su clínica

el 14 de enero de 1972. Salieron de allí con una niña.

Salga de mi planta o llamaré a la Policía.

Usted y Sor Teresa, la jefa de Enfermería.

Basta. Fuera. Lo sé perfectamente.

Lo estamos investigando.

Has tenido una rotura de la bolsa, por eso sale líquido amniótico.

-¿Y debería de asustarme?

-Vamos a intentar aguantar lo más posible,

porque hay que hacerte pruebas. -De acuerdo.

-¿Le has tomado la temperatura? -No tiene fiebre.

-Genial.

El ritmo cardiaco fetal es perfecto.

Grandes noticias.

Muy bien.

Ahora me vas a permitir, Deborah, porque debo hacer una exploración

para comprobar tu cuello uterino. -Vale.

-No te va a molestar casi nada.

Toma aire, relájate.

Ahí, muy bien.

Genial. Perfecto.

De acuerdo.

Vamos a seguir monitorizando las contracciones

y vamos a intentar inhibirlas para retrasar el parto.

-¿Retrasar el parto?

-Hay que administrar ampicilina y controlarle la glucemia.

-Muy bien. -Consultaré al doctor Morales.

Es el obstetra; una eminencia. -Pero ¿el bebé corre peligro?

-No pienses en eso ahora.

-(LLORA)

-Tranquilízate.

-No sé si puedo.

-Eh, Deborah, Deborah, Deborah.

Eres una mujer muy racional.

-Me siento como un animal ahora mismo.

-Eres una persona muy equilibrada

y necesitamos ese equilibrio para que todo salga bien.

-De verdad que lo intento.

-Tu bebé es prematuro, no tiene mucha fuerza.

Debemos prepararle antes de traerle al mundo.

¿Entiendes?

Debes ser valiente y aguantar.

-Vale. Sí.

No. Necesito a mi marido. Necesito que lo busquen.

Por favor.

Cariño, si me escuchas, cógelo que es importante.

Deborah.

Mira, da igual. Estoy en la clínica, en la nuestra.

Y sé que te sonará fatal, pero no podemos parir aquí.

De ninguna de las maneras.

Localizaré a nuestro ginecólogo

y le convenceré para dar a luz en otro sitio.

Tú quédate con eso, en casa te explicaré los motivos.

Te quiero.

Dios te salve, María, llena eres de gracia.

El Señor es contigo, bendita tú eres...

(Timbre)

Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Ay, Paquita.

Menos mal, hija. -¿Qué ha pasado?

-Que estamos de parto y no toca.

-Ah, la mujer de Toni. -Sí, hija mía.

En esta familia, vamos siempre siete pueblos adelantados.

¿No vas a entrar?

-No, Herminia. Eso es lo que le venía a decir,

que me voy. -¿Que te vas adónde?

-No lo sé. -Ah.

Ese es un sitio estupendo.

-Mire, le he traído unos papeles

para que...

Mira, cójame...

los papeles del colegio de las niñas.

Y aquí tiene sus cartillas de vacunación

y el libro de familia.

Y he firmado un documento, que está aquí firmado por mí,

no creo que tenga validez legal porque no he podido ir al notario,

no he tenido ni tiempo ni dinero, pero aquí lo pone.

Y está mi DNI si no, aquí lo tiene.

Es para si...

si me pasa algo,

la tutela de las niñas será para mis tíos.

-Pero, hija, ¿por qué piensas que te pueda pasar algo?

-Tengo la vida en obras, abuela.

-¿Quieres que recemos juntas?

-Herminia.

¿Me puede dejar dinero?

-Bueno, hija...,

¿para qué?

-Para coger un tren.

-No sabes adónde vas,

pero resulta que sí, que hay un tren.

-Es que voy a coger el primer tren que salga.

El que se vaya más lejos, a Andorra o a Francia.

O si hay más lejos, pues ese.

-Hija, cualquiera diría que has matado a alguien.

Ese es el juez de instrucción, seguro.

Y el que está hablando ahí con los policías,

ese debe de ser el forense. Si yo sé cómo van estas cosas.

Yo fui un lector asiduo de "El caso", una pena que ya no se venda.

Pero claro, normal, como ahora los crímenes se dan por la tele.

Paquita.

Paquita.

¡Paquita!

Manuel, ahora mismo te traigo el pepito.

-Olga.

-¿Qué?

-Estamos perdidas.

Han encontrado el cadáver.

Hay un coche de Policía en las obras, y un juez y un forense.

-Bueno, es que no tienen por qué relacionarlo contigo.

-Me voy a entregar.

Me voy a entregar voluntariamente. Si les digo que soy viuda y...

-Paquita, no seas absurda.

-¿Qué voy a hacer si no?

-Calmarte, eso lo primero.

-¡La Policía!

¡La Policía! -Ya lo he visto, Abraham.

¿Quieres que se enteren todos? -Hay dos coches de Policía

donde las obras de metro. -Lo sé, me acabo de enterar.

-Voy a entregarme. -Otro.

-Después de todo, no soy tan culpable

porque lo maté... -Escucha una cosa.

Lo maté yo, pero fue en defensa propia.

-Pero yo le di el golpe de gracia. -¿Queréis hacer el favor de callaros?

Pasa para adentro.

Pasa.

-Fui yo, fui yo. -Yo os metí en ese lío.

Yo os metí en este lío. -Yo tuve la idea de las obras.

-No, la tuvo tu madre. -Que basta.

Que se acabó.

El miedo no conduce a ninguna parte.

Nadie va a entregarse, ¿me oís?

Ese hombre era un criminal, venía a cargarse a Paquita,

así que si está muerto, mejor para la humanidad.

Y en cuanto a nosotros, ¿quién nos relacionará con él?

-Pues... -Nadie.

Y si era de la mafia, nadie le va a reclamar.

Nadie va a buscar a un asesino en el barrio

porque la Policía pensará

que ha sido un ajuste de cuentas. Y ya está.

Tú te vas a la peluquería y tú te quedas cocinando.

-¿Cocinando el qué? -Crema de ave para la cena.

-La crema de ave se me da muy bien. -Bien.

Y si por casualidad alguien os preguntara,

que no os van a preguntar, nadie sabe nada.

-Ya, pero es que yo no sé mentir, no...

-No te pido que mientas, solo que no digas la verdad.

-Tu madre es la Agustina de Aragón de San Genaro.

-Prepárame un pepito para ya.

Necesito hablar con el doctor Ituarte.

Le he dicho que es imposible, está atendiendo dos partos,

uno programado y otro que nos cayó por sorpresa.

Es de vital importancia que lo haga.

No creo que sea más importante que los dos bebés que van a nacer.

Yo también voy a tener uno aquí. No lo parece. No se puede pasar.

Hola, buenas tardes. -Buenas tardes.

Inés, ¿qué hacéis aquí? Toni, menos mal.

¿Menos mal qué? Que ya estás aquí.

¿Por qué es bueno que esté aquí? ¿No lo sabes?

No. ¿El qué? Deborah está de parto.

¿Dónde está de parto? Aquí.

Imposible, le he dicho que no estuviera aquí.

Esta es la Clínica Doctor Fleming.

¿Está de parto de verdad? Sí.

¿La habitación de Deborah Stern, por favor?

-Habitación 204. Gracias.

-Pero si no lo sabe, ¿qué hace aquí?

Deborah, cariño, ya estoy aquí. Amor, por fin.

¿Cómo estás? ¿Eh, mi amor? Algo va mal.

No digas eso, nada va mal.

Estoy muy asustada. ¿Dónde está el doctor?

Ha salido a consultar con un colega. Voy a ir a hablar con él.

Tú quédate tranquila. Va a salir todo bien.

Quedaos con ella. No os mováis de aquí.

Doctor Ituarte.

Es todo por mi culpa, Inés. -Tú no tienes la culpa.

-Sí, sí, tenía que descansar,

y he puesto una lavadora, ¡una "fucking" lavadora!

Ah.

-Estamos ante un parto de alto riesgo.

¿Alto riesgo para...

el bebé o para la madre?

Sobre todo, para el bebé, es un parto prematuro.

Con 30 semanas de embarazo,

los pulmones de la criatura están inmaduros.

Hay riesgo en adaptación al medio aéreo extrauterino.

¿Y... y qué se puede hacer en estos casos, doctor? ¿Qué?

Ahora estamos intentando ganar tiempo.

Disculpe un momento.

-¿Qué pasa, Javi?

-Tenemos una amenaza de parto prematuro.

Hay riesgo de inmadurez pulmonar del feto.

-¿Qué edad tiene la gestante? -30 años.

-¿Amniorrexis? -Sí.

-¿Fiebre? -No.

-¿Sigue usted ahí? -Sí, soy el padre.

¿El padre de quién? Sería mejor llevarla a un hospital.

Ya está en un hospital. No, esto es una clínica.

En caso de emergencia, es más seguro un hospital.

-¿Es el marido de la paciente?

Quédese con su mujer y deje de dar por saco,

o haré que le expulsen. No puede expulsarme.

Sí puedo. Aquí, la autoridad soy yo.

Vamos, Javi.

Dame el parte.

-Hay amniorrexis, no tenemos fiebre.

Muy buenas, la habitación... Buenos días.

de la señora Alcántara. Alcántara...

También puede venir por Deborah Stern.

Deborah.

Sí, Deborah. Está en el área de maternidad.

Ingresó de urgencia. Habitación 204. ¿Por dónde?

Este pasillo a la derecha, segunda planta.

Gracias. Gracias.

Por Dios, que no nos hemos matado de milagro.

Si venía a 120, leche. A 140, Antonio.

Era una emergencia.

Bueno. Tú venías pegada a mi culo.

Qué remedio. Oye, nadie te lo obliga, Merche.

Podías haber venido a tu ritmo, que es lo que harás ahora.

Vivir a tu ritmo, coño. Venga, no me toques las narices.

Esto va para largo, ¿no?

¿Qué hago? No sé, vete tú.

Si quieres. Yo me quedo.

He quedado para ir al cine a las ocho.

¿Con el profe?

Soy una egoísta, ¿verdad?

Ahí están. Hijas.

Hola. ¿Cómo va?

¿Ha nacido ya o no? Aún no la han bajado al paritorio.

Ah. ¿Toni está con ella?

Sí, sí. Sí.

¿Qué os pasa?

Que igual le tienen que hacer cesárea.

¿Cesárea? Sí.

Sí, Toni está nerviosísimo.

¿Se puede ir a la habitación? Sí.

Os acompaño, vamos.

No, hija, id vosotras. Yo me quedo aquí.

Vamos.

¿Qué?

¿Cómo ha ido?

Está loca, hija.

No digas eso.

Bueno, pues entonces, a lo mejor el que está loco soy yo.

¿No hay posibilidad de arreglarlo? No quiere.

¿Lo has intentado? Buah.

Por activa y por pasiva, hija. Hasta le he pedido perdón, yo.

Joder, papá. Ya lo sé, que he hecho fatal.

Que ahora, pedir perdón está mal visto.

Yo creo que lo único que te pide es un tiempo.

¿Cuánto?

¿Cuánto tiempo me está pidiendo?

No se atreve a reconocerlo, pero en el fondo,

lo que quiere es el divorcio.

No exageres. Que no exagere.

Lo tiene todo preparado, me lo ha enseñado:

el dinero, los pisos, las viñas.

Tu madre es peor que la dama de hierro.

Papá, igual te funciona ponerte en su lugar, no sé.

No.

No quiero.

Yo no quiero su lugar.

Yo quiero el mío.

¿Dónde está el mío?

Estás enfadado. ¡Nos ha jodido!

Si quieres, te canto una zarzuela.

(SUSPIRA)

Creo que te ayudaría a quitarte el disfraz de macho español.

No es un disfraz, hija. Qué va a ser un disfraz.

Yo soy así, soy macho, español, con dos cojones.

Los cojones que no falten, ¿verdad? A ver,

es lo único que me queda, un par de huevos

y tengo uno en ascenso.

Tranquilo. De todas las clínicas de Madrid,

hemos tenido que venir a esta. La clínica está muy bien.

parece muy moderna. Mamá, roban niños.

Hijo... Sé que suena fatal, pero es verdad.

Roban niños. Pero ¿qué te pasa?

Estás temblando.

Todo va a salir bien, ¿me oyes?

¿Dónde está Deborah? Le están haciendo una ecografía.

Pues ve con ella. No me dejan.

Ese es el problema, que no me dejan. Pues pídelo.

Lo he pedido.

Lo he pedido, mamá, que lo he pedido.

Oye, mamá.

Me voy a ir, que tengo mañana un examen.

Mejor, vete a casa, anda.

Así estás con la abuela que debe estar preocupadísima.

¿Tú y papá?

Seguimos igual.

Pero ¿igual igual?

¿No un poco mejor?

Un poco peor.

Pero ¿por qué?

Porque parece que no hablamos el mismo idioma.

Siempre halláis un diccionario para entenderos.

Esta vez, no hay diccionario.

Hija.

Perdón.

Hola.

¿El señor que estaba aquí? ¿Cómo va? Hijo.

¿Qué? No podemos dilatar más el proceso.

Hay signos de sufrimiento fetal. Su mujer está en paritorio.

¿Le van a hacer cesárea?

No, será seguro un parto vaginal salvo que surjan complicaciones.

Y posiblemente habrá que ayudarla. ¿Con fórceps?

Al ser prematuro, sería con espátulas,

pero según evolucione el parto. Es malo para el bebé.

Todo irá bien. Quiero estar con mi mujer.

No se permite la entrada en el paritorio.

Es mi hija y estaré en el parto. Su esposa está en buenas manos.

Me da igual en qué manos esté, quiero estar.

Conmigo está el doctor Morales que es una eminencia.

Deme una bata ahora mismo. Hijo, por Dios.

Mamá, no pienso permitir que me roben a mi hija.

Tranquilo, ¿eh? Tranquilo.

Consígame una bata.

("Whatever will be, will be")

Deborah, jadea, jadea.

(ENFERMERA JADEA)

Jadea, jadea, Deborah.

(DEBORAH JADEA)

-Eso es, eso es.

Jadea. Muy bien.

Eso. Ya.

Ya, tranquila.

Respira, oxigena, Deborah.

Venga.

Eso es.

(DEBORAH GRITA)

("Whatever will be, will be")

(APAGA LA RADIO)

¡6 centímetros de dilatación!

Hay deceleraciones en todas las contracciones.

-Hay alteración de la frecuencia cardiaca.

Puede haber sufrimiento fetal. -¿Determinamos un PH?

-Sí. -Oxigena.

Respira, Deborah. Eso es. -Tranquila, tranquila.

-Respira, eso es.

Venga. Muy bien.

-No hay acidosis sanguínea fetal.

-El parto avanza adecuadamente. Un esfuerzo más.

El bebé ya está casi ahí. -Me duele mucho.

Amor, venga. Ocho centímetros de dilatación.

-Llama al anestesista, vamos a ponerle la epidural.

-Muy bien, oxigena. -Vamos, bien.

-Epidural al quirófano dos.

-¿La epidural? No, no, la epidural no.

-Estás muy nerviosa. -No quiero que me duerman.

Es solo un analgésico. Es un analgésico, tranquila.

-10 centímetros de dilatación. -Tienes que empezar a empujar.

-Venga, Deborah. -Anule el anestesista.

Y prepare las espátulas. -Eso es.

-¿Espátulas?

¿Qué es eso de espátulas? Una especie de fórceps.

No, no, fórceps no. Cariño, te tienen que ayudar.

No, yo puedo hacerlo sola.

(GRITA EN INGLÉS)

Mi amor, relájate. ¡No!

Esta gente lo hace todos los días. Te tienen que ayudar.

No quiero que hagan daño a mi bebé. Nadie le va a hacer daño.

-10 centímetros de dilatación.

No estás empujando, tienes que empujar.

-Empuja, Deborah.

Eso es, así, empuja.

Muy bien. -Nunca más.

Nunca más, nunca más. Nunca más.

-10 centímetros de dilatación y cabeza en tercer y cuarto plano.

Vamos, vamos, muy bien.

-Todo suyo, doctor.

-Quítale eso de la mano. Quítale eso de la mano.

Hagan algo.

-Tranquilícense.

Avise al pediatra para que, en cuanto nazca,

hagan controles de peso y test de Apgar.

Una vez en Neonatos, controles de glucemia, calcio y bilirrubina.

Esto es lo que hago cada día, señor Alcántara.

No otra cosa.

-Bien ahí. ¡Empuja más!

Ahí está, ahí está.

Ahí.

Empuja fuerte.

Empuja fuerte.

Casi está. Empuja fuerte. -Venga, empuja.

-Ahí está la cabecita ya. Ahí está la cabecita.

Muy bien, muy bien, muy bien, muy bien.

Muy bien, muy bien.

Muy bien, muy bien. Venga, cariño.

Aguanta, aguanta.

Ya está, ya está, casi está. Ya está.

Ay, mira. Qué bien, mi amor.

Mira. -¿Cómo está?

Ya está.

-Muy bien. Ya está. Ya está.

-¿Por qué no llora?

¿Por qué no llora?

¿Por qué no llora? No lo sé.

¿Por qué no llora?

¿Por qué no llora?

(LLORA)

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "El 6 de marzo, a las 19:00,

y bajo el signo de piscis,

llegó una nueva Alcántara al mundo y se llamó Sole.

Pesó 2,200 kilos

y vivió sus primeros dos meses en una incubadora".

¿Qué?

Es una niña. ¿Sí? Ay, hijo.

Enhorabuena. Gracias, mamá.

Hermanita. Enhorabuena.

Papá. Felicidades, hijo.

Gracias. ¿Deborah está bien?

Sí, está muy bien. Muy bien.

Felicidades, abuela.

Enhorabuena, Antonio.

Gracias.

Enhorabuena.

¿Dónde vas?

¿Dónde va esa niña? Con la abuela.

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "Ese mismo día,

fue descolgada la enorme estatua de Lenin

que presidía el centro de Bucarest.

Ese mismo día, el PP y los colegios religiosos

amenazaban con movilizaciones contra la reforma educativa.

Ese mismo día, el juez Baltasar Garzón

archivó la querella interpuesta

contra el dibujante del diario 'Ya', Ramón,

imputado por presunto delito de injurias

al cambiar en una viñeta el nombre de Tribunal Constitucional

por 'Tribunal Prostitucional'".

Hola. Ah.

Lo siento mucho, es que vengo de la clínica.

¿Te ha pasado algo? Que soy tía otra vez.

De una niña superpequeña, pero es tan, tan, tan mona.

Pues me alegro mucho. Enhorabuena.

Estás muy guapa.

Gracias. Tú también.

Se nos hace tarde. Adiós. ¿Esta es la peli que vamos a ver?

-No, no es esta. Mira.

Es esta de aquí. Es mi película preferida.

Pero ¿es de amor?

Bueno, de amor amor exactamente no es,

pero espero que te guste.

Vamos, que llegamos tarde.

Qué ganas de verte. Y yo a ti.

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "Ese mismo día,

mi hermana María lloró amargamente

con la trágica historia de Joe Bonham,

un joven soldado de la I Guerra Mundial

que despertó en la cama de un hospital

sin brazos, sin piernas, sin cara, sin esperanza.

Ese mismo día fue como muchos días,

un día de huelgas, denuncias, desacuerdos, guerras.

Un día en el que nació una criatura muy pequeña e indefensa

que esperaba un mundo mejor".

Merche, he estado pensando.

Creo que tienes razón.

Nos hemos estancado.

Yo te asfixio.

Tú me cortas las alas.

Ya.

A estas alturas del partido, creo que ya lo he entendido.

Así no podemos vivir.

Me alegro de que lo entiendas.

Ya, pero una vez que damos el paso, tenemos que darlo firme y bien.

¿Qué quieres decir?

Que si quieres el divorcio, no hay problema.

Yo no te he pedido el divorcio. Ya, pero es lo que quieres.

No quiero que por mí no sea.

No lo dices de corazón.

Sí, lo digo de corazón.

No me tomas en serio.

Te estoy tomando muy en serio.

Además, no pondré ninguna pega.

Tú lo haces por mí y yo lo hago por ti.

Lo hacemos porque...

porque nos importamos, ¿no?

Pues adelante.

Divorciémonos.

Divorciémonos.

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "Ese mismo día, la familia Alcántara

cerró el capítulo más importante de su historia.

Y eso nos dejó a todos más descuartizados

que el pobre Johnny, que cogió su fusil

en la película de Dalton Trumbo".

("Whatever will be, will be")

Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 358: "Qué será, será"

30 may 2019

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