Como tantos españoles, los Alcántara emigraron a Madrid desde su pueblo natal en la Mancha, Sagrillas, en los años 50. Sus hijos Tony, Inés, Carlitos y María nacen en la capital. Antonio, el padre, trabaja como bedel en el Ministerio de Agricultura en las mañanas y por las tardes en una imprenta.

Al inicio de la serie, Mercedes, la madre, cose pantalones por encargo en su hogar; guiada por su talento y constancia, crea su propia empresa de moda y abre una tienda en el barrio.

Este contenido no está disponible en Estados Unidos, Canadá y República de Chile por restricciones de derechos. 

Las Temporadas 1 y 2 de este contenido no están disponibles en Estados Unidos, Canadá, México, Argentina, Belice, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y Brasil por restricciones de derechos. 

Temporada 1

Los Alcántara emigraron a Madrid desde su pueblo natal en la Mancha, Sagrillas, en algún momento de los años 50. Sus hijos Tony, Inés, Carlitos y María nacen en la capital. Antonio, el padre, trabaja como bedel en el Ministerio de Agricultura en las mañanas y por las tardes, practica el pluriempleo en una imprenta. Mercedes, la madre, cose pantalones por encargo en su hogar. En los años sesenta España vive una revolución económica que cambia su forma de ser. El turismo y la industrialización hacen que el nivel de vida de millones de españoles mejore sustancialmente. En 1968, los Alcántara son una familia feliz que puede comprar su primera televisión, y en las primeras vacaciones de su vida, ver el mar-todo un hito para la gente del interior.

Temporada 2

En 1969, mientras estalla el caso Matesa, la píldora ya ha llegado a España. Tras el verano, la familia Alcántara emprende nuevos proyectos. Mercedes está entusiasmada con la boutique que acaba de abrir con Nieves, en la que pasa muchas horas trabajando, con lo que deja un poco aparcadas las tareas del hogar. Por su parte, Antonio se despide apenado de su trabajo de ordenanza en el Ministerio. Aunque tiene dudas, espera ganar mucho dinero en la constructora como mano derecha de Don Pablo. Tony, que se ha preparado a conciencia la asignatura de Derecho Romano, tiene por fin que examinarse. El mismo día del examen, le llega una citación del Ministerio del Aire para hacer la mili.

Temporada 3

Comienzan los vertiginosos años setenta para la familia Alcántara, con atisbos de cambio en el horizonte. En el trabajo, aunque Antonio ya es todo un experto vendiendo pisos sobre plano, tanto él como los compradores se extrañan de que no se haya empezado a construir aún. En casa, Antonio teme perder el timón. La gota que colma el vaso de su paciencia es la proposición que un representante hace a Mercedes y a Nieves para ir a París unos días, y así estudiar de cerca la alta costura. Entretanto, Inés acude impaciente al aeropuerto a recoger a Diego, que por fin regresa de su viaje a Roma. Su carrera como actriz está progresando y Diego tiene grandes proyectos para ambos. Toni, que ya tiene más tiempo una vez terminada la instrucción en la mili, vuelve a encontrarse con una universidad muy conflictiva.

Temporada 4

Han pasado varios meses desde el hundimiento de la constructora pero Antonio no levanta cabeza. Embutido en su viejo uniforme de ordenanza, vuelve a trabajar por las mañanas en el Ministerio. Alcántara no tiene mayor aspiración que dejar pasar el tiempo hasta que un día llegue su ansiada jubilación. Su ¿tranquilidad¿ sólo es alterada por una noticia: Don Pablo está en la cárcel. Mercedes se ha pasado todo el verano cuidando a Antonio y llevando las riendas de la casa, pero está más que harta de la actitud de su marido. Al menos en la tienda, donde toda la familia ha tenido que arrimar el hombro, las cosas van bien. Inés, que dedica la mayor parte de su tiempo a ayudar en la tienda, no prospera en su carrera como actriz, sobre todo desde que dejó tirada a la compañía de teatro en Santander. Ante tan pocas expectativas, cuál

Temporada 5

Nochevieja de 1970. Toda la familia Alcántara, a excepción de Tony, está sentada a la mesa, en silencio, esperando que la televisión emita las campanadas de fin de año. Rodeado de caras largas, Carlitos intenta explicarse qué ha pasado en su casa para que en vez de reinar la alegría, ahora que están a punto de recibir el nuevo año, todos estén tristes, sin saber muy bien qué decir ni adónde mirar. El pequeño de los Alcántara recuerda todo lo que les ha sucedido a él y a los suyos en los últimos meses, desde que Antonio trabajaba en el Ministerio y Mercedes se las veía y se las deseaba para sacar adelante a la familia...

Temporada 6

Otoño de 1972. Carlitos pasea a su hermana pequeña en el cochecito mientras recuerda los tiempos en que todavía él era el benjamín de la familia. Con su estilo habitual, Carlos rememora la que fue la peor crisis matrimonial de sus padres, en aquella primavera de 1971 en la que Inés seguía viviendo en Ibiza, Tony trabajaba en una obra y Paquita acababa de llegar del pueblo.

Temporada 7

Con un trasfondo político y económico marcado por el asesinato de Carrero Blanco y la crisis económica que empezaba a acechar a los hogares españoles, los últimos meses de 1973 apuntaban próximos cambios en la vida de todos los españoles y también en el de los Alcántara. Antonio sigue trabajando en la imprenta de los Hermanos Usillos y aunque la empresa no está pasando por su momento más boyante, Antonio se siente tranquilo. Desde que Nieves tomó la decisión de irse del barrio, Mercedes lleva las riendas de Meyni con la ayuda de Pili, Valentina y por supuesto, de su madre. Aunque la situación de la tienda le preocupa, Mercedes sólo puede pensar en su examen de Graduado Escolar. Inés continúa viviendo con Pili en su pequeño piso y sigue vendiendo artesanía que ella misma hace en el "Rastro" para poder vivir.

Temporada 8

La Revolución de los Claveles en Portugal, el 25 de abril de 1974, se convertirá en el telón de fondo y en el motor de nuestra historia, trasladándonos al centro del conflicto, directamente a Lisboa de la mano de Toni Alcántara. Allí conocerá a Carmen, una fotógrafa que le ayudará a conocer los secretos este alzamiento militar. Antonio Alcántara continúa trabajando en la cooperativa de Herederos de Usillos, donde parece que por fin las cosas empiezan a funcionar. En este tiempo, Eugenio sigue trabajando en la imprenta con Antonio mientras prepara unas oposiciones y, por su parte, Inés compagina su vuelta al teatro con Meyni. Mercedes está encantada de tener a su hija otra vez cerca y disfruta viendo cómo su pequeña tienda resurge. También Herminia vuelve a vivir momentos felices al lado de Alfredo sin importarle el qué dir&aacut

Temporada 9

El primero de mayo de 1975 la familia Alcántara descubre una España con síntomas de cambio. Recién llegados de París, Antonio y Mercedes se encuentran con un panorama que anuncia un futuro cargado de nuevos retos y proyecciones. En un ambiente de reivindicaciones sociales, el Día Internacional del Trabajador marcará este devenir de los Alcántara, siempre acompañado de saltos y trompicones. Uno de los tropezones más grande será el de Antonio, que por culpa de unos panfletos se ve obligado a tomar una drástica y dolorosa decisión en la imprenta. Mientras para Carlitos, esos mismos panfletos hacen que, casi sin querer, se acerque a la Joven Guardia Roja. Ajena a todo, Mercedes busca su propio camino como mujer y como empresaria. Respaldada por la nueva ley de la mayoría de edad de la mujer casada, Mercedes se enfrenta a la crítica situación de su querida, pero

Temporada 10

Verano de 1976. Todo está listo en Sagrillas para la boda del año entre Miguel y Paquita. El encuentro de Antonio y Miguel en el pueblo será determinante para que los dos hermanos tomen la decisión de vender las tierras de su madre. Testamentos a parte, Paquita tiene un secreto que no todos conocen: se casa embarazada. Durante todo este tiempo, la sobrina de los Alcántara ha ocultado su estado a su padre porque le conoce muy bien y porque sabe que nunca aceptaría que su hija se casase "preñada".

Temporada 11

Semana Santa de 1977. La familia Alcántara decide pasar unos días en Sagrillas, y de paso cerrar con Maurín la venta de las tierras. Después de las diferencias surgidas en la pasada temporada los hermanos han llegado a un acuerdo y esta vez van al cincuenta por ciento. Cuando parece que la firma va a hacerse efectiva el sonido estrepitoso de las campanas anuncia que un grupo de jornaleros ha ocupado las tierras sin explotar; entre ellas las de Antonio y Miguel. Una vez más los hermanos ven como la venta se les escapa de las manos. Por su parte, Toni tienen que trabajar esta Semana Santa porque tiene que terminar un pedido importante a tiempo. Tanto él como Mercedes están muy preocupados porque un cliente no les quiere pagar. De momento no le han comentado nada a Antonio porque no quieren preocuparle, pero necesitan resolver el problema cuanto antes.

Temporada 12

Primavera de 1978. La familia Alcántara se ha mudado de casa, pero el barrio San Genaro permanece en sus vidas. Allí está la peluquería de Mercedes y el Bistró, dónde familia y amigos siguen el Mundial de Fútbol de Argentina. El matrimonio Alcántara ha demostrado ser una pareja sólida. Pero, en esta temporada, Antonio y Mercedes tendrán que hacer frente a momentos delicados. Tampoco se librarán de problemas Miguel y Paquita. Sobre todo él, que acusará, más que nunca, la diferencia de edad con su mujer. Además, Paquita descubrirá que hay vida fuera de San Genaro. Por su parte, Carlos y Karina pasarán por varias pruebas, que harán tambalear su relación. Además, después de tres años fuera, Inés vuelve al barrio. Con Inés en casa, el núcleo familiar vuelve a estar al completo.

Temporada 13

La decimotercera temporada de la serie arranca en 1979, con la familia -y el país- viviendo una difícil situación económica. Antonio y Mercedes forman parte del más de millón de españoles que no encuentra trabajo. Mercedes decide ponerse a trabajar en una inmobiliaria para ayudar en casa pero ellos no son los únicos con dificultades económinas.  En el bar de Miguel y Paquita apenas se sirven comidas y en la peluquería de Pili no se hacen permanentes. El matrimonio acumula la tensión: con tres niñas pequeñas y encadenada a la cocina, Paquita se compara con Françoise, la hija de Miguel.

Mientras tanto, a punto de acabar el servicio militar, Carlos Alcántara se enfrenta a una de las decisiones más importantes de su vida y se matricula en la universidad. En las aulas coincide con Arancha, la chica con la que inició una relación el año pasado.

Temporada 14

El primer capítulo de la nueva temporada, titulado "Larga noche de transistores y teléfonos", arranca el 23 de febrero de 1981. Por fin Antonio y Mercedes han cumplido su sueño de viajar a Venecia y, ajenos a todo, pasan unos días románticos surcando los canales italianos. Pero esa tranquilidad se ve alterada nada más pisar tierra española al enterarse de que un grupo de guardias civiles, comandados por el teniente coronel Tejero, ha tomado el Congreso.

De la mano de los Alcántara reviviremos aquella fecha histórica que pudo cambiar el rumbo político de España. Serán largas horas de espera, miedo e incertidumbre pegados a la radio para no perder detalle y con el teléfono siempre en la mano para asegurarse de que los suyos están bien.

Temporada 15

Verónica Echegui, Ginés García Millán, Ariadna Gil y Bárbara Goenaga son algunos de los nuevos fichajes de la 15ª temporada de Cuéntame cómo pasó, que La 1 estrenará muy pronto. Se sumarán al reparto habitual formado por Imanol Arias, Ana Duato, Ricardo Gómez, Pilar Punzano, Pablo Rivero, Juan Echanove, María Galiana y Ana Arias.

La serie española más premiada de todos los tiempos, vuelve con nuevas entregas de las peripecias y las emociones de la familia Alcántara en unos tiempos de cambio. Este año, la acción comienza en el verano en 1982, una temporada en la que además de actualidad y ficción, la serie incluye nuevas propuestas musicales. Los Secretos podnrán música a la nueva sintonía de la cabecera.

Temporada 16

El inicio de las nuevas tramas se sitúan en abril de 1983, un momento de gran tensión política en el país y que San Genaro vivirá muy pendiente de la actualidad. El barrio, además, vivirá el regreso de queridos personajes como el de Paquita (Ana Arias), Nieves (Rosario Pardo) y Pepe (Sergio Pazos). También aparecerán nuevos personajes como el de Nuka, una artista de intensa personalidad interpretado por Carla Nieto que se colará en la vida de Carlos Alcántara, y Bart Santana y Guillermo Montesinos, como nuevos personajes del barrio. Carlos Bardem, Junio Valverde y Javier Bódalo son otros de los actores que intervendrán en algún capítulo de la nueva temporada.

Temporada 17

Tras catorce años en antena, la acción se retoma a principios de 1984, un año antes de la firma de adhesión de España a la Comunidad Europea. Con una sociedad en proceso de modernización y cambio, los Alcántara comienzan temporada buscando la unidad alrededor de un proyecto común: hacer de la bodega de Sagrillas una gran empresa familiar. Los hijos de Antonio y Mercedes, ya adultos, tendrán que decidir si apoyan a su padre, ilusionado con el proyecto de dejar un legado, o emprenden rumbos con destinos propios. Regresa a la serie Irene Visedo, que retoma el personaje de Inés Alcántara, y llegan nuevos actores como Antonio Resines, Francesc Orella, María José Alfonso, Melody Ruiz o Elena Furiase. Miguel Ríos es el encargado de poner el toque rockero a la mítica sintonía.

Temporada 18

La nueva temporada reflejará la entrada de España en Europa y la campaña del referéndum de la OTAN y sumergirá a los Alcántara en los sueños de los españoles de los 80. Con las incorporaciones de Cristina Marcos, Carlos Cuevas, Miguel Canalejo, Itziar Ituño, Denis Gómez, Paula Soldevila y Paloma Bloyd, entre otros. La temporada 18ª es quizás una de las más ambiciosas de la serie en cuanto a la variedad y alcance de sus tramas, y a sus valores de producción.

Temporada 19

Para los Alcántara, 1987 es un año de crecimiento. La familia se ha hecho más grande: Inés, Toni y Carlos viven ahora con sus parejas, generando un mundo de relaciones nada fáciles de gestionar entre suegros y yernos, nueras y cuñados, en el cual los nietos también demandan atención, complicando la vida de Mercedes y Antonio, padres y abuelos.

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4865379
No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 348: "Buscando" - ver ahora
Transcripción completa

un poco delante de la televisión. Un beso.

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame

# cómo te ha ido

# en tu viajar

# por ese mundo de amor.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

(CARLOS ADULTO, OFF) "Hay quien dice que la isla del tesoro

es la mejor novela de aventuras de la historia.

Fue la primera novela completa que leí.

En ella, el pequeño Jim se embarca en busca de riquezas

y acaba aprendiendo que el dinero y la codicia

son el mal que corrompe el corazón de los hombres".

(Silbato de barco)

"El 11 de septiembre de 1988

me encontraba en algún punto del océano Atlántico

buscando un tesoro.

Un tesoro que no sabía lo que era ni dónde estaba.

Por eso estaba dispuesto a dar la vuelta al mundo.

Aún no sabía que todo viaje,

si es lo suficientemente largo,

acaba devolviéndote al punto de partida".

# Son las tres de la mañana,

# y yo sin poder dormir.

# Doy mil vueltas en mi cama.

# Solo pienso en ti.

# Qué sé yo...

# si estoy tan solo.

# No puedo hablar con nadie. Qué sé yo...

# si estoy tan solo.

# Necesito tu amor.

# Dan las seis y sintonizo a los Stones.

# Recuerdos de pelo largo.

# Viejos blues.

# Queridísimo Eric Burdon.

# Un sonido muy lejano

# llega a mis oídos.

# Es el ruido de un cerrojo...

(KARINA, OFF) "Carlos, lo he intentado.

Y lo sabes. Tú también lo has intentado,

pero... ninguno de los dos puede con esto

y alguien debe plantarle cara al fracaso".

# Quizá solo sea un sueño. Qué sé yo...

# si estoy tan solo.

# Necesito tu amor.

# Dan las seis.

# Sintonizo a los Stones.

# Recuerdos de pelo largo.

# Viejos blues.

# Queridísimo Eric Burdon. #

(TOSE)

(Antonio continúa tosiendo)

(Continúan las toses)

Buenos días.

Hija mía, Antonio va a tener que dejar de fumar.

Qué barbaridad. Tendrá los pulmones como el carbón.

Desde luego...

Gracias.

(Antonio continúa tosiendo)

(Timbre)

Hola, hijo.

¿Qué te ha pasado en la mano? Nada.

¿Cómo que no...? Nada. Me he dado un golpe.

¿Se ha ido?

No me apetece hablar.

A mí tampoco, pero hay que hacerlo.

¿Qué ha pasado?

Que la he cagado.

No me digas que has vuelto a... No.

Dime la verdad. Que no.

¿Has desayunado?

¿Sabes cuál es mi problema, mamá?

¿Cuál?

Me doy demasiada importancia a mí mismo.

Vivo encerrado en mí. En mí.

Solo pienso en mí.

Yo... no sé cómo lo hacéis.

¿El qué?

Conformaros.

Conformaros con todo.

Con el piso, con el barrio, con las vacaciones,

con los regalos de navidad... Todo.

Pero aceptar no es conformarse.

¿Seguro que soy hijo tuyo?

Tú eres de Tripa el gitano.

Llámala.

¿Adónde? ¿Cómo que dónde? Búscala.

No tengo derecho a pedirle que vuelva.

Pues ella sí tiene derecho a que se lo pidas.

Cariño...

Te voy a calentar un café.

Anda, date una ducha.

(TOSE)

Te va a matar el tabaco, Antonio. Si no es el tabaco, será otra cosa.

No. Será el tabaco. ¿Cuántas veces has dicho

que ibas a dejarlo? No puedo hasta que tenga el carné.

Ya. ¿Tanto poder tiene esa porquería?

A mí me daría vergüenza.

En cuanto saque el carné lo dejo. Se lo juro.

Eres culillo de mal asiento, ¿eh?

Ahora el autocar. ¿Qué se te ha perdido con él?

Porque me gustan los retos, ponerme a prueba, coño.

¿Por qué? Para evolucionar.

¿Eso qué es? ¿Evolucionar?

Es lo que nos hace querer ser mejores.

Eso es evolucionar. Pues si quieres ser mejor,

deja el tabaco.

No sabe usted dónde dejé el mechero, ¿no?

Como si le hablara a una pared.

¿Esta también? Sí, todas las que encuentres.

¿Qué hacéis? (AMBOS) Nada.

Nada.

¿Cómo que nada? ¡Estabais recogiendo pavas!

¡Antonio, si fumas, te mearás en la cama!

¡Qué dices!

Karina se ha ido con la niña.

¿Qué? Karina.

Que se ha ido.

¿Adónde se ha ido Karina?

No lo sabe.

Lo más probable es que esté en casa de su madre.

Ah, bueno. Pues que la llame por teléfono.

No. Tu hijo está hecho un lío.

Joder, siempre está hecho un lío este chaval. ¿Han discutido?

Yo creo que esta vez es más que una discusión.

No habrá vuelto... No. No, no.

Me lo ha jurado y yo me lo creo.

Ha dejado el trabajo.

¿Cómo que lo ha dejado? Que no deje el trabajo.

Decía que en ese trabajo le pagaban muy bien y que le valoraban.

Pues dice que no es lo suyo. Joder, pues claro que no.

¿Qué es lo suyo, Merche? ¿Qué es lo suyo?

Dar saltos de trabajo en trabajo. Eso es lo suyo.

Es que no se centra. No está centrado.

Le cuesta encontrar su lugar en el mundo. No sé

a quién ha salido. (TOSE)

¿Por qué me miras así, Merche?

Porque haces preguntas con respuesta incluida.

Ah. ¿Tú sabes dónde coño he metido yo el mechero?

Me estáis escondiendo las cosas.

(TOSE)

¿Te imaginas? ¿Qué?

Que acabamos de hacer un niño. Toni...

¿Qué? Joder, así se hacen los niños, ¿no?

Porque haya dejado de tomar la píldora

no significa que ya el primer día... Ya, pero imagínate que sí.

Que ahora mismo hay un espermatozoide mío

abrazado a un óvulo tuyo.

¿Qué? Joder, no te rías. A mí me parece muy bonito.

Es increíble. Dos adultos intercambian fluidos

y se produce el milagro de la vida. "Intercambian fluidos" suena mal.

Pues sonará horrible, pero es lo que es.

Si tuviéramos un bebé ahora,

tendría mi edad en el año 2019.

Joder. Pues anda que no queda.

Yo estaré viejo, calvo...

Y yo gorda. Tú no vas a estar gorda.

Tú vas a estar maciza.

¿Y si no estamos juntos en el 2019?

¿Por qué no vamos a estar juntos?

Eh... Porque es estadísticamente improbable

aguantar tanto tiempo con una persona.

¿Por qué no? Mis padres siguen juntos.

Otra vez con tus padres. Pues sí.

Es verdad. Están juntos, joder.

Pero son de otra época. Están educados para aguantar.

¿Crees que solo se aguantan?

Se resisten.

Pues yo creo que es otra cosa.

Para los judíos, el amor es sacrificio.

Ah, que lo que quieres es sufrir.

Si quieres sufrir, haberlo dicho antes.

¡Ay, por favor!

¡Por favor!

¡Pero para! ¡Para!

¿De verdad necesitamos tener un hijo?

Con lo libres que somos y lo bien que estamos.

(Teléfono)

Qué loca estás.

Diga. (KARINA) "¿Deborah?".

Karina... ¿Estás bien? ¿Ocurre algo?

(KARINA) No. Perdona que te llame tan temprano.

Verás, es que...

hace unos días recibí una carta de tu empresa,

diciendo que consideraban mi solicitud para Nueva York.

Sí, claro. Yo hablé con Mitch.

Es amigo mío el "headhunter",

el cazatalentos de la casa.

Pues quedé fatal. No le llamé. No estaba segura.

No, si por mí, tranquila. Yo solo hice la gestión.

Pero ahora sí lo estoy. Quiero...

Necesito ese trabajo.

Las manitas.

¿Has cambiado de opinión?

-"Sí, he cambiado de opinión".

-¿Y has hablado con Carlos?

Un momento, Karina. No te metas en esto.

"No, no te metas tú.

Es entre Karina y yo". "No. Afecta a Carlos".

Todos estáis con Carlos, pero nadie con Karina.

"Perdona, Karina".

-Carlos y yo nos vamos a separar.

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

Diga. (INÉS) "¿Carlos?".

Hola. "Oye, pásame un momento a Karina".

Tengo que preguntarle algo de la niña.

-Cariño, prueba la salsa.

"¿Está buena?". -"Buenísima".

-Que tu madre es muy exigente, y tu abuela, ni te cuento.

-¿Estás ahí?

No me dijiste que la novela era una mierda.

"Ni tú ni Toni. Ninguno de los dos".

Pues porque no queríamos hacerte daño.

¿Y cuándo vais a tratarme como a un adulto?

¿Crees que a los adultos se les dice siempre la verdad?

Si se les quiere, sí.

Ya, pues... pensamos que...

no era el mejor momento para ser sinceros.

Pues he hecho el ridículo.

Carmen Balcells me devolvió la novela.

Joder. Lo siento. "Y Karina se ha ido".

Y yo no me tiro por el balcón para no disgustar a la abuela.

¿Karina se ha ido? Sí.

A ver, Carlos.

Mira, cuando sales de las drogas,

"tu vida te parece una mierda, pero...".

(Timbre)

(Llaman a la puerta)

¿Todavía estás así?

Venga, hombre. Tu hermana nos está esperando.

Por cierto, es una bobada ir en dos coches.

Te vienes con nosotros. No voy a ir.

¿Qué te ha pasado en la mano? Nada.

No tendrás un mecherito. No. Y deja de fumar.

Venga, hombre. Vístete. Y ponte una chaqueta.

No voy a ir.

Sí vas a ir. ¿Y por qué?

Porque tu madre me ha dicho que te lleve.

Ella no decide por mí.

Hijo, entérate de una vez: tu madre decide por todos.

Así se ha hecho siempre.

¡Que no voy a ir!

¿Quieres conducir? No.

¿Te has enterado de lo que pasó ayer?

El marido de Amparo casi la mata de un tiro.

No me extraña que estén fatal en el bistró.

Papá fue muy valiente. Se enfrentó a él.

Chis. Yo también estoy mal y me aguanto.

¡Antonio!

¡Que no fumes en el coche, caramba!

¡Olé!

¡Un pito entero, Miguel, y de los buenos!

(Timbre)

Ya voy.

Hola, campeón. Hola.

¿Somos los primeros? -Sí.

-¿Puedo enseñarles la autocaravana? -Claro.

¿Autocaravana?

Marcos ha alquilado una. -Ah.

-Vamos a viajar por toda Europa. -¿Y por qué partes de Europa?

-Francia, Suiza, Italia...

Marcos lo sabe. Está en la cocina. ¿Vamos?

-Vamos.

-Oye. ¿Qué?

¿Sabes lo de Karina?

Sí, sí. Te lo iba a comentar ahora. ¿Y por qué se ha largado?

No lo sé, pero se va a América. ¿A qué?

A trabajar.

¿Ella sola, con la niña? Eso parece, sí.

¿Qué ha pasado?

No lo sé, Inés. ¿Tú has hablado con Carlos?

Sí. Está cabreado porque no le dijimos nada de la novela.

Estando como estaba, era normal. Se habría cabreado. ¿O no?

Sí. Pues le sentó fatal.

(Timbre)

No hay quien lo entienda.

Son ellos. Oye, no vamos a sacar el tema.

Yo sí pienso sacarlo.

Hay que aclarar las cosas y ver cómo se siente.

No hagamos psicodramas con sus problemas en la mesa.

Así sufre mamá.

Bueno, es el pequeño.

No, la pequeña es María y no la hacemos caso.

Si Carlos necesita ayuda, que la pida.

(Timbre)

Oso... ¿qué? -Ossobuco.

Es como carne guisada.

-Ah, pero de ternera, ¿no? -Jarrete.

-¿Qué, huele bien o no?

-Uy... yo prácticamente he perdido el olfato.

¿Y no os ha dado explicaciones? No.

Él dice que es culpa suya, y de ahí no le sacas.

Pero ¿se han peleado o algo? Eh... no.

¿Tampoco ha llamado a Karina? No lo sé, hija.

Yo qué sé.

¿Debería llamarla yo? Ni se te ocurra.

No llames a Karina.

Podéis seguir hablando de mí. Yo no os oigo. Cojo una birra.

-Claro.

¿Te vas a tomar otra?

¿Te conviene?

¿Puedo hacer algo en lo que no te metas?

Oye, no hables así.

¿Qué? Que no hables así a mamá.

Sabía yo que no tenía que haber venido.

Marcos, huele de la hostia, pero me voy.

-Carlos...

-¿Y no quitas el hueso?

Por favor, no. Hoy no necesito tener a la familia pegada.

Precisamente es el día. Va, estás mal.

Desembucha. Ya lo sé.

Sé que eres la hermana perfecta que todo el mundo querría tener.

Pero hoy necesito estar solo. Siempre lo estás.

Nunca lo estoy. Siempre hay un Alcántara observándome.

¿Lo ves? ¿Y si sé que estoy en un agujero negro?

Me he quedado sin trabajo, sin novela, sin pareja, sin mi niña.

Y lo peor es que todo es culpa mía. Así que me quiero ir.

Carlos, escúchame.

Echarte la culpa no sirve de nada.

Sí, pero la tengo. La tengo. Y con eso me basta.

No es que la tengas. Te escondes detrás de ella.

Así no lo arreglas. ¿Qué te pasa conmigo?

¿A mí? Sí. ¿Qué problema tienes?

Yo no tengo ningún problema. El que vive en un perpetuo problema

eres tú. ¿Qué pasa, Merche?

Y aclárate.

Si te decimos algo te cabreas. Y si no también.

Al final siempre pides atención. Perdóname, Toni. De verdad.

Lo siento. Es que tengo sentimientos.

Es algo que me afecta.

Yo también tengo sentimientos, y tengo problemas.

Y los intento solucionar. Y si no puedo solo,

pido consejo, y no pasa nada.

Como cuando hablamos de... Ya.

-Cuando te acostaste con Juana. ¿Con Juana?

Dos veces. ¡Coño!

No te rías, que te doy.

¿Qué pasa aquí? Nada, papá. Que me largo.

Hijo, Carlos, que no puedes irte. Que te han puesto plato.

No, hoy no estoy para discursos. Me voy.

¿Por qué no llamas a Karina? ¿Todo el mundo contra mí o qué?

-¿Vas a dejar que se vaya a América con la niña o qué?

¿Qué?

¿Quién se va a América? ¿A América?

Sí, ¿no? Eh...

Creo que Deborah... tiene que hablar.

-Ya veo que no te ha dicho nada.

Eh... La he recomendado para un trabajo

en la sede central de mi empresa,

en Nueva York. Lo siento.

¿Y qué van a hacer separados?

¿Nueva York?

¿Te lo ha pedido ella?

No. Se lo sugerí yo.

¿Y por qué hiciste eso?

Me pareció que estaba pasándolo muy mal,

y que necesitaba un cambio.

-O sea, que te has metido donde no te llaman.

-Va a ganar dinero, va a vivir una buena experiencia

y la niña será bilingüe.

-Eso está bien, pero no habéis contado con él.

-Me dio mucha pena verla tan sola.

Pero que no está sola, Deborah. Que estamos nosotros.

Y la niña está siempre en nuestra casa.

Y la queremos como si fuera nuestra nieta.

No me refiero a eso. Sois muy buena gente, pero...

Pero ¿qué? Si mañana Toni y yo

tenemos un problema, os pondréis de su parte.

Pues claro, hija. Normal, porque es nuestro hijo.

Las familias católicas funcionamos así, joder.

Antonio.

¿Te molesta que diga que somos católicos?

No me molesta eso.

Acabas de pagar un cigarro y enciendes otro.

¿Y qué? Que has tosido toda la noche.

¿Y qué? ¡Que ya está bien!

Apágalo, anda.

Cállate, que tienes mucho que callar.

Apaga ese cigarrillo, por favor.

(TOSE) ¡Por favor!

Me pongo nervioso.

¡Que el tabaco me quita la tos! ¡Es el colmo!

Es que... ¡Y no molesto a nadie!

Nos molestas a todos. La otra...

A mí no me dejas dormir. Ahora dice que no la dejo dormir.

Te voy a grabar, para que veas lo divertido que es.

Pues grábame si quieres. Y come habas, que te dan gases.

Te voy a grabar yo a ti, para que veas cuando tienes gases.

Basta, por favor.

Me rindo. Me quedo a comer.

Pero con una condición:

que hablemos de lo que sea menos de mí.

¿Sí?

(MARCOS) Claro que sí. Vamos a comer.

¡Venga, niños, que la comida está! ¡María!

"En ese momento me di cuenta

de que debía tomar la gran decisión.

En casa de mi hermana, rodeado de la gente que más he querido nunca

y a la que sin embargo había contagiado mi infelicidad.

En ese instante comprendí que había llegado la hora

de cortar el cordón que me unía a mi familia".

Eh.

Tú no tendrás por casualidad... papel de liar.

No. Pero... si quieres...

Hombre... Bien.

Gracias.

¿Qué? ¿Te gustan?

(RÍE) Los tatuajes son...

como las arrugas: cada uno tiene su historia.

¿Qué historia tienes tú?

Esa es una muy buena pregunta.

Pero creo que aún busco la respuesta.

Sí.

Las respuestas... son difíciles.

Hay gente que se muere sin contestar.

Carlos.

Reyes. ¿Es nombre o apellido?

Las dos cosas. Reyes Reyes.

Mi padre era un cabrón muy gracioso, ¿sabes?

Lo llevo aquí. Le gustaban los cuernos.

(RÍE)

Y aquí llevo a mi pobre madre.

Ella lo sufrió.

¿Y tú, cómo te caíste en esta puta ballena?

Tenía ganas de irme de Madrid. Ah, ganas de irte.

Eso es.

Las putas ganas de irse.

¿Sabes... sabes adónde llegaríamos

si siguiéramos en línea recta sin parar?

¿Adónde? Pues aquí mismo, donde estamos.

Sí.

Al final... uno acaba siempre donde empezó.

¡Antonio! ¡Venga, venid a la fiesta, por favor!

¡Vamos, vamos!

Ahora subimos, madre.

Espera, hijo. ¿Nos tomamos la última?

Yo estoy muy cansado. Ya lo sé,

pero tenemos un nudo en el estómago, y solo tú puedes quitárnoslo.

¿Eh? (CLARA) Antonio, Mercedes.

¿Estáis preparados?

Pues no, todavía no.

Santos se me acaba de declarar.

Y he dicho que sí.

Anda... -Que he dado el paso, Antonio.

Que aún me tiemblan las canillas.

Pues enhorabuena

a los dos.

Clara, hija. -Gracias, cariño.

Anda, ven aquí. -¿Un abrazo?

Que sí, hombre. Enhorabuena, hombre.

Y felicidades. Te mereces esa mujer. Es oro de 24 quilates.

Felicidades. Y tú diciéndome que me querías.

Venga, vamos a brindar. Pasar para adentro.

No, en otro momento.

-¡Eh!

¿Qué te ha pasado? ¿Vienes de boxear o qué?

¿Estás bien?

-Josete. ¿Por qué no te llegas a la bodega?

No vamos a tener bastante champán. -Vale, ahora voy.

Eh. Venga.

Vamos.

Vamos a ver, Carlos, hijo.

Sé que te da por saco que me meta en tus cosas,

pero soy tu padre, y no voy a dejar que eches tu vida por la borda.

No sé qué hacer.

Lo primero: ¿vas a dejar el trabajo o no?

Se lo he dicho, pero es que... Era muy buen trabajo.

Que me ha arruinado. No. Te has arruinado tú solito.

Desde fuera se ve todo más fácil.

A ver, que a ti no te ha obligado nadie.

Es mi vida. Te equivocas. No es tu vida.

¿No ves que es la nuestra también, y la de tus hermanos?

Lo siento, pero no.

No puedo llevar en una mochila

todo el peso de la familia Alcántara.

¿Tú entiendes lo de la mochila? Yo no me entero.

He hecho lo posible, todo lo posible y hasta lo imposible

para ser el hijo que queríais, pero no he tenido suerte.

Es que eres el hijo que queremos.

Vamos a ver, hijo.

Que nosotros estamos encantados contigo.

Y más ahora. Estás levantando una familia.

Tienes un trabajo donde se te valora,

y vas a publicar la segunda novela.

No hay novela, es una mierda.

¿Quién te ha dicho eso? Mi representante.

¿Y tú te fías de tu representante? Mis hermanos piensan lo mismo.

Pues inténtalo de nuevo, hijo.

Somos lo que somos porque vamos de fracaso en fracaso.

¿Cuántas veces habré fracasado yo? Yo ya no llevo la cuenta.

Tú seguro que sí. Muchas.

Ya. Muchas.

Pero nunca se ha dado por vencido. Porque hay que pelear.

Yo peleo, pero debo saber por qué peleo y para qué peleo.

Y a esa fiesta no estáis invitados, lo siento.

Habla más claro, porque no sé qué es lo de la fiesta.

De mis decisiones hablo, de mis errores.

Vosotros habéis hecho todo lo que podíais por mí.

Es que somos tus padres.

Pero ahora al que le toca hacer algo por mí es a mí.

¿Lo entendéis? Claro. Que no te hacemos falta.

Yo no he dicho eso. Que sí.

Que sí. No pasa nada, Merche.

Tendremos que coger la mochila que le pesa tanto

y la subimos para casa.

No es momento. Y cuando la necesite, volverá.

No te enfades otra vez. No me enfado.

Que no. Además, me voy. Vale, muy bien.

Que mañana tengo que hacer un examen.

Y yo sí voy a cumplir con lo que me toca.

Ya hablaremos, ¿no?

Poco más.

Hijo, América está muy lejos. ¿De verdad no vas a llamarla?

No pienso en otra cosa.

A mí no me preocupa el trabajo.

Me preocupa tu matrimonio. Se ha ido.

Ya, se ha ido

porque te metiste en un sitio muy feo.

Yo también habría salido corriendo.

Tienes que dar el paso tú. Y te va a perdonar.

No estoy tan seguro.

Mírame.

¿La quieres?

Entonces...

Carlos. Te voy a echar las cartas,

que nunca te las he echado. No, no, no.

Sí, sí, sí. Da igual que creas o no creas.

Lo que te funcione te lo quedas, y lo que no, lo tiras. Anda, corta.

No tengo el día para esto, de verdad.

Pero tienes el alma en la cara. Y menuda cara.

Corta. Corta...

Ahora cierra los ojos.

No cruces los brazos ni las piernas. Un segundito.

Vale.

Lo que buscas te está buscando.

Y te va a encontrar.

Puedes abrir los ojos.

¿Dónde? No lo sé.

Pero veo agua.

¿Agua? Ajá.

(TOSE)

¿A quién llamas? Ya lo sabes.

No lo hagas. No llames a Karina.

No nos quieren en su fiesta. Pero Antonio...

Te lo pido de rodillas si hace falta, Merche.

Cuando quiera algo, que lo pida.

Toni e Inés ya se fueron del nido. Ahora le toca a él.

Y luego se irá María. Es ley de vida.

No pasa nada. Lo tendremos cerca.

Al otro lado del descansillo,

a cinco metros. No.

Si se separan y ella se va a América, no veremos a la niña.

La vamos a ver en vacaciones, en navidad...

Suficiente, que no es nuestra nieta.

Ya, pero la quiero mucho. Escúchame: no te quiero ver así.

¿Eh? No te quiero ver así.

(TOSE) Merche, tú y yo siempre juntos. Hazme caso.

Y siempre adelante. Atrás, ni para tomar impulso.

(TOSE)

¡Eh, eso es mío! ¡Devuélvemelo!

¡No te lo devuelvo! ¡Es mío!

¡Le diré a tu madre que fumas! ¡Es para mi padre!

Eso es mentira. ¡Yo nunca voy a fumar! ¡Nunca!

¡Júralo! ¡Lo juro! Si me das un beso.

"Si me das un beso".

Si me das un beso.

Papá. ¿Qué?

¿Me dejarías ir en la caravana con Inés, Oriol y Marcos?

¿En la caravana?

Sí, en la caravana.

Pues... es que tu madre y yo pensamos ir a Sagrillas, hija.

¿Sagrillas?

Sí, Sagrillas. ¿Qué pasa con Sagrillas?

Que es un aburrimiento. Que ya lo sé.

Qué quieres que hagamos.

Podemos cambiar Sagrillas por la playa. Eso no aburre, ¿no?

Vamos a ver, papá: van a recorrer media Europa.

Eso es cultura. Tú siempre lo dices. Qué pico tienes, hija. De verdad.

A quién habrás salido. Di que sí, por favor.

Bueno, déjame que lo piense.

¿Sabes a qué edad empecé yo a fumar, hija?

Ni idea. Pues yo tampoco.

Pero seguro que fue muy pronto. Demasiado.

Bueno, para ir con mis hermanos no es demasiado pronto, creo yo.

Ya.

Bueno. No le digas nada a tu madre de todo esto.

Hoy no, que está blandita.

Dime que sí, por favor.

Dime que sí.

Joder. Es increíble que esta mierda siga aquí.

-Hay que ver. La de buenos ratos que hemos pasado aquí dentro.

-Sí. -Bueno, pero ¿cómo que te vas?

-Eso. ¿Y adónde?

Quiero estar donde estoy realmente: en ninguna parte.

-Todos hemos estado en ninguna parte. -Todos, macho.

-Y de ahí se sale.

Tú fuiste a Irak.

-Sí, pero me fui por trabajo. Es distinto.

Poco a poco...

fuiste encontrando tu camino.

Y tú igual. -No.

Yo me fui a la mierda.

Sí, te fuiste a la mierda.

Pero te fuiste a la mierda para encontrar lo que buscabas.

De eso va esto, de lo que cada uno busca.

Y ahora me toca a mí.

Ya, pero tú me ayudaste a mí. ¿Por qué yo no a ti?

-A mí, si me das dos días, me puedo ir contigo.

Qué va. Esta es una travesía que tengo que hacer solo.

-Qué obsesión tiene con irse solo.

Nosotros estaremos juntos siempre.

Siempre. Siempre.

Por lejos que esté o tiempo que pase,

estaremos juntos. Y pase lo que pase.

-Siempre juntos los tres.

-¿Los tres?

Qué maricones. Somos cuatro. ¿Qué hace este aquí?

El regreso de Frankenstein. ¿Lo sabíais?

-Hombre, le llamé yo... -Anda, correros.

¿Por qué no contáis conmigo,

si solo yo me tomo la vida como debe tomarse? A ver, ¿qué te pasa?

¿Eh? ¿Qué paranoia te ha dado? Nada, nada.

Si lo tienes todo, chico:

familia, amigos, trabajo, vocación, salud...

Incluso no eres feo del todo.

Ah, ¿no? ¡Ay, que te como!

-¡Bueno, bueno! ¡Quita, coño!

-A mí no. -Eres igualito a tu padre.

¿Qué dices de mi padre? Que te ha contagiado el bicho.

¿Qué bicho?

El de la generación de los muertos de hambre.

Tu padre debió pasarlo mal de pequeño

y aún se le nota el hambre en la cara.

Yo nunca he pasado hambre.

Pero quieres comerte el mundo, como él.

Y el mundo no se deja comer. El mundo te come.

Chicos, sé que soy un tema interesante,

pero ¿podemos dejar de hablar de mí?

-Vale. -Vale.

-Vale. -Vale.

-He leído esta mañana, ojo al dato, que resulta

de máximo rendimiento sexual en los hombres

es de los 19 a los 20 años. -¿A los 20?

-No jodas. Estamos muertos.

-Muerta.

-Te vas sin rumbo, sin tiempo... ¿Cómo se lo dirás a tus viejos?

(SUSPIRA)

No te pongas nervioso.

Y repasa las preguntas, que si no, te precipitas.

No te preocupes. Me lo sé como el padrenuestro.

Mucha suerte.

-Es la seca, Antonio.

Te ha robado el tabaco y lo tiene escondido.

-Vaya, hombre.

Es que ellas son muy listas.

Pero tú y yo somos mucho más listos todavía.

Mira lo que tengo aquí.

¿Ves? Se lo voy a enseñar.

Eh. (RÍE)

Será posible...

Pero será posible...

¡Muy bien! Muy bien, sí, señor.

A ver, ustedes vayan subiendo.

Mejor que empiecen por el salón. Yolanda.

Hola. Hola, Carlos.

¿Cómo está la niña? Con su padre.

Claro... Eh...

Carlos,

tienes que dejar el piso y devolver la llave,

antes de finales de mes. Lo entiendes, ¿no?

Es que tengo que pintar...

y hacer reformas, y vamos a... Lo entiendo.

Me da mucha tristeza todo esto, Carlos.

(EMOCIONADA) Bueno, yo tengo que seguir. Me voy.

(KARINA) Entonces le pago ahora la mitad

y en Villajoyosa la otra mitad. Muy bien.

Gracias.

Hola.

No, Carlos. Ahora no.

De verdad, ahora y aquí, no.

Debí llamarte, ya lo sé.

Pues sí. Hubiera sido un detalle por tu parte.

No he sido capaz.

Mira, déjalo. Lo digo de verdad:

no he sido capaz.

He levantado el teléfono 30 veces. 50.

Me sentía ridículo porque no sabía qué decirte.

¿Y ahora? ¿Ya lo sabes?

Pensé que al vernos las cosas saldrían solas.

Por la gracia de Dios.

No tiene ni puñetera gracia. No, no la tiene.

Espera, para un momento. He venido a hacer una mudanza.

Bastante dolorosa, por cierto.

Que no he venido a pedirte nada. Vale. ¿Entonces?

Pues que te quiero.

Y yo.

Yo también te quiero. ¿Y qué? ¿Qué hacemos?

¿Eh? Aquí estamos los dos.

Deshaciéndonos de la casa, de todo.

Karina. ¿Qué?

Mira, yo no soy normal.

No...

No sé, me cuesta estar tranquilo, sentirme bien.

¿Conmigo? ¡No! ¡Con todo!

Con todo.

Vivo dentro de una jaula preciosa.

Cualquiera pagaría por estar en ella.

Pero... yo veo la puerta,

veo que está abierta y que se puede salir.

Y no sé qué hay fuera.

Pero me apetece salir.

Y no sé si una vez se sale se puede volver a entrar.

Pero me siento así.

Muy bien.

Pues por mí no te preocupes, porque yo ya salí de esa jaula.

Pronto Olivia y yo estaremos lejos.

No, espera. Eso me lo tendrías que haber dicho.

Sí, pero no me arrepiento. Y debiste decirme

que mi novela era una mierda, y no habría hecho el ridículo.

No. No vengas a echarme las culpas, porque no me lo merezco.

Perdona. No.

No pienso perdonarte. De ninguna manera.

No quiero perdonarte.

Lo entiendo.

Tu problema no soy yo, eres tú, Carlos.

Eres tú. Lo sé.

Y tú...

tú eres muy importante.

Eres... eres muy importante.

Pero es que yo soy más importante, y sobre todo Olivia. Es así.

Es así. Es que... no quiero depender de ti. Es muy arriesgado.

Tú harías lo mismo, Carlos.

Pero te pido...

te ruego... que esto sea el final.

No. No, no. No puedes decir eso. Sí.

Escúchame. Vamos a dejar las cosas así y aquí, ¿vale?

Antes de que se hagan más feas.

¿Te refieres para siempre? No puedes decir eso.

Me ha costado mucho aceptarlo, pero sí.

Para siempre, Carlos.

Eh... Al dormitorio, por favor.

Karina, espera un momento. ¡Espera!

Karina, mírame, por favor. Mírame.

Yo nunca he querido hacerte daño.

Nunca.

Nunca he tenido la más mínima duda de que eres la mujer de mi vida.

Eres tú.

Y sé que tú has hecho más por mí que yo por ti,

pero yo tengo mis miedos y mi ansiedad.

Y te quiero con toda mi alma, pero me duele.

¿Lo entiendes? Me duele.

Es que el amor de verdad no debería doler, Carlos.

(Los secretos - "Buscando")

# Turista en mi país.

# Amor de contrabando.

# Extraño en mi ciudad.

# Un náufrago en mi barrio.

# Porque aún no he podido saber...

# qué voy buscando.

# Debí de preguntar en la puerta de al lado,

# y no callejear por barrios de pecado.

# Entre flores y sueños busqué.

# Sigo buscando.

# La cruda realidad, castillos en el aire.

# Correr sin descansar por la tierra de nadie.

# Donde entonces tampoco encontré

# qué voy buscando.

# ¿Qué busco sin parar?

# ¿Qué busco con tanta prisa?

# ¿Que espero, si va a venir...

# una vida agitada, quizá...

# más tranquila? #

(RECUERDA) "En tu primera novela había nervio,"

había sinceridad.

¿Qué has perdido por el camino, Carlos?

¿Y qué hago? Buscar. Seguir buscando.

¿El qué? (CON ECO) "Tu propia voz".

¿Y no te han dicho cuándo viajan? No.

Me hubiese gustado despedirme de la niña.

Creo que está en casa de Mauricio.

¿De verdad lo vuestro no se puede arreglar?

¿Eh?

Todo tiene arreglo.

Excepto la muerte, todo.

Cuando tu padre y yo vinimos del pueblo... no teníamos nada.

Ni un duro. Vinimos con una mano delante y otra detrás.

No teníamos dinero ni para comprar una cama para Inés.

Tu padre tenía dos trabajos.

Dos.

Le dejó un traje un tal Ramírez.

Le quedaba que parecía Charlotte.

Se pasaba el día trabajando.

Y luchó mucho. Mucho.

Luchamos mucho los dos.

¿Qué hay, papá? Muy buenas.

¿Qué es eso? Aprobado, hijo.

Enhorabuena. ¿Está tu madre?

Sí. Bueno...

Papá. Escúchame una cosa, hijo.

He estado pensando: ¿por qué no trabajas conmigo y con Santos?

¿Sabes lo que soñé el otro día?

Que me compraba un avión.

Pero uno enorme, con cuatro motores, con letras rojas que decían:

"Aeroplanos Milano".

No me mires así, hijo. No me mires así.

Tu padre es un niño de 10 años que siempre mira para arriba.

Ay... Qué haría yo sin ti.

Si Yolanda alquila este piso, yo creo que lo alquilamos.

Antonio.

Apto, Merche. 100 por 100 de aciertos.

Parezco una quiniela múltiple.

Me alegro mucho. ¿Te alegras? Pues dilo.

Pues eso, que me alegro. ¿No estás orgullosa?

Estoy orgullosa de ti. Pues dilo.

No es el momento. ¿Sabes que era el mayor?

Parecía el padre de todos. (SUSPIRA)

(Gaviotas)

"A partir de ese momento

empecé a ver y sentir lo que me rodeaba

como si hubiera estado viviendo hasta entonces

encerrado en los fotogramas de una película.

Me parecía como si todo se hubiera preparado para mí:

las tiendas, los escaparates, los coches aparcados...,

y cada vecino fuera un personaje que tuviera algo que enseñarme".

Casi prefiero... Carlos.

"La superación del dolor". Mejor que lo consulte con su mujer.

"El coraje que cambia el mundo.

La valentía de volver a sentir". ...con esto. Gracias.

"La bondad que puede con todo.

La alegría de vivir.

Y la inteligencia de saber cambiar con el tiempo".

(RADIO) "...en la que se abordarán también asuntos de economía.

La lucha contra la recesión y el...". Hola, Ramón.

"A este respecto, Italia...". ¡Ramón!

¿Qué quieres, hijo?

(Radio apagada)

Oye, mira, una cosa.

Voy a hacer un viaje. Sí.

¿Tú podrías encargarte de mi coche? Claro. ¿De cuánto tiempo hablamos?

No lo sé. Quizá vuelva pronto

o... o quizá te llame para que lo vendas.

Qué raro. Ha estado tu padre antes y no me ha dicho nada.

No, es que no lo sabe aún.

Ah. Pero ¿cuándo te vas?

El domingo. ¿Este domingo?

Sí, pero por favor, no le digas nada.

No, yo no digo nada. Si yo soy sordo.

¿Estás escribiendo una carta?

No, no es una carta. Ah. ¿Entonces?

Es nada.

Escribes... nada.

Soy escritor.

Pero salgo de un fracaso. Estoy seco.

Bueno, eres joven.

Sí. Inténtalo de nuevo.

Fracasa de nuevo. ¡Fracasa mejor!

Estoy buscando.

¿Buscando? Sí.

¿Y crees que lo que buscas lo vas a encontrar aquí?

Sí... A los 20 años yo también pensé

que me encontraría a mí mismo en el mar.

¿Y?

Han pasado 40 y sigo aquí.

¿Y esas dos quiénes son?

¿Estas? Unas mellizas que me encontré en Java.

Un amor en cada puerto.

Amor no, gonorrea.

Con ellas pillé unas purgaciones guapas.

Uno busca la aventura...

hasta que se da cuenta que la aventura... es vivir.

Es extraño, ¿sabes?

Es como si hubiera perdido mi voz.

Pero supongo que hay tiempo. El viaje es largo, ¿no?

Ojito con eso.

Cuando llegues a mi edad, te darás cuenta

de que el viaje es más corto de lo que parece.

"Estaba decidido, pero me enfrentaba a la parte más difícil de todas:

contar a mi familia mi plan de aventura

sin fecha de vuelta.

Y lo intenté. De verdad que lo intenté".

Hola. Hola.

¿Me esperabas? Sí.

¿Y esa cara tan contenta? Me ha ido de miedo.

Creo que voy a aprobar.

Enhorabuena.

Y podré irme en la caravana con Inés.

Eso será una pasada. Sí.

Oye, María...

¿Qué?

Es muy importante que... que entiendas

que ahora tendrás que encargarte de papá y de mamá.

¿Ahora por qué?

Bueno, pues porque estás a su lado.

Y... Tú también estás a su lado.

Nos tienes enfrente.

Sí.

Aunque a veces sean pesados... Son muy pesados.

Intenta no hacer como he hecho yo.

Intenta no esconder cuánto los quieres.

-¡María!

Corre, anda.

(SUSURRA) Vuela.

"Pensé que al menos debía contárselo a mis hermanos mayores.

Ellos más que nadie me iban a entender".

Joder, es que no te ha dejado ni un plato.

Ni vasos ni nada, ¿eh? Ni un vaso.

Bueno, te habrá dejado papel higiénico, ¿no?

(SUSPIRA)

¿Hablamos de nuestra porquería?

¿Qué porquería? Lo que ha pasado con la novela.

Eso ya da igual. No, no da igual.

Debimos ser sinceros y no lo fuimos.

Yo debí estar pendiente con lo de la coca.

Que no. Habéis estado encima. No tengo queja.

Podríamos haber hecho más.

Chicos, os quiero decir algo.

¿Qué? ¿Qué?

¿Qué pasa? Que os voy a echar mucho de menos.

Que te crees tú eso. ¿Qué dices?

No nos echarás de menos.

A ver... Oye.

Mira, no te líes. Tenemos un plan. Sí.

¿Qué plan? Queremos rebobinar un poquito

y volver a ser hermanos.

Ya somos hermanos. Ya.

Pero nos hemos dado de hostias. Literalmente, de hecho.

Nos merecemos unas vacaciones juntos.

Todos. ¿Quién?

Pues Toni y Deborah, Marcos y yo y... María y tú,

en una caravana. Un mes, por toda Europa.

A nuestro aire.

Venga, di que sí.

Carlos, tienes que salir de aquí.

Claro. Te va a venir muy bien. Escúchame.

20 países, 3000 kilómetros, sin obligaciones, sin ruta.

¿Que queremos playita? Playita.

Si no, montaña. Cuando vuelvas, adiós problemas.

Seguro.

¡Ay, Carlitos, hijo!

¿Ha pasado algo? No.

Ah. ¿Seguro?

Es que... se me hace raro verte por aquí.

Ya.

Hace un tiempo que no vengo por la iglesia.

Bueno, no vienes nunca a misa.

Y tus hermanos tampoco.

Y tus padres... de pascuas a ramos.

Pues hoy voy a rezar contigo, como de pequeño. ¿Te parece bien?

Uy... No sabes la alegría que me da.

A lo mejor, si no hubieras dejado de venir,

no te hubieran pasado cosas tan malas.

¿Sabes?

Tengo ya muy poco olfato.

Pero yo diría... que hueles como cuando eras pequeño.

Tú sí que hueles igual, abuela.

(Timbre)

No puedo, tío. ¿Qué?

No puedo. Despedirse es muy difícil. Pues vete sin decir nada.

¿Cómo voy a hacer eso?

Pues no sé. Ya me contarás. Escúchame.

¿Aún tienes esa cámara? Sí, claro.

Vale. Pues esto ya está.

Venga, grabando. ¿Eh?

No, espera. Todavía no. Corta esto.

A ver. ¿Qué pasa?

Espera un momento, coño.

No sé qué decir. Estoy pensando.

Pues igual... no tienes que pensar tanto, macho.

Di lo que sientes.

Venga. ¿Voy? Sí.

Grabando.

Hola.

Todo esto es muy extraño, ya lo sé.

¿Qué, cómo va eso?

Bueno, me ha pillado un poco el toro, pero bien.

¿Y este hijo tan cariñoso?

Ya ves...

He hecho tu cama, por si quieres dormir aquí hoy.

Mamá, yo... Hijo, no te preocupes.

Que si tienes otro plan, no pasa nada.

Pero tienes tu habitación.

Gracias.

¿Has oído a papá, que quiere reabrir la bodega?

Sí, y comprar un avión.

Cariño.

Tú puedes llegar tan lejos como quieras.

(Timbre)

Antonio, llegamos tarde otra vez. "Don't worry.

Good new 'are' expecting". ¿Has visto?

Hijo, ¿qué, sube el petróleo? Papá, todo alegrías:

sobornos en el Pentágono, la Iglesia al borde del cisma...

Siguen buscando a Nanni.

Y España eliminada de la Eurocopa. Deja el fútbol,

que estamos de una mala leche. ¿Verdad?

Estos desgraciados...

Carlos, espera.

Llamó Karina a casa para despedirse.

Yo no hablé con ella, pero Deborah sí.

¿Se va tan pronto? Eso parece.

¿Os ha dicho cómo estaba?

Me ha dicho que parece estar muy entera.

¿Piensas hacer algo? ¿Qué quieres que haga?

No. No. Traigo la ruta para el viaje.

¿Queréis verla? Sí, sí, claro.

Tenemos que pasar por Barcelona y subir por el norte,

para cruzar la frontera por Francia.

Porque... yo no cruzaría la frontera

por Irún. Yo iría por Perpiñán.

Entonces... ¿Por qué no vais a Burdeos,

y así veis bodegas?

Es que Deborah quería playa. Papá, ¿qué haces?

Lo uno, hijos. Lo uno. Hay que joderse. Pongo las noticias.

-¿Vais a hacer kilómetros y kilómetros en esa camioneta?

Yo creí que las vacaciones eran para descansar.

Los jóvenes quieren movimiento, Herminia.

-Herminia, ¿qué tal van las plantas?

-¿Te gustan las plantas? Yo te las enseño.

-Vale.

(TOSE)

Joder, papá. Ya, ¿eh?

Tengo que pedirte un favor. Claro. Dime.

¿Me acompañas a casa?

Sí, hombre. Vamos.

No me miréis así, que no disfruto con el cigarro.

(Portazo)

Y este tontolaba...

¿Qué te pasa?

Tengo una sensación muy rara.

No sé cómo explicarte.

¿Qué?

Esto es para que lo vea la familia.

¿Cuándo? No lo sé, cuando a ti te parezca.

Después de comer, por ejemplo.

¿Y por qué no se lo pones tú? No, yo no me quedo a comer.

¿Cómo que no te quedas? No, me tengo que ir.

¿Adónde?

A la isla del tesoro.

¿Qué pasa, Carlos?

Que me voy.

Me voy mucho tiempo, y no puedo despedirme.

Pero ¿cómo se lo digo? No lo sé.

No lo sé, y siento pasarte el marrón, pero es lo mejor.

Lo siento.

Y muchas gracias.

Eres un gran tío.

Siento no haber podido conocerte mejor.

Adiós.

Bueno, mañana llegamos.

Lo sé.

¿Has encontrado alguna cosa?

Creo que no.

¿Te vuelves con nosotros o te quedas en tierra?

No lo sé.

Sigues ahí, ¿no? Dándole vueltas.

Para de pensar y muévete, hombre.

El mar es inmenso,

pero no sería lo mismo si cada ola no hiciera su trabajo.

# Cuéntame...

# tú que has vivido...

# el despertar

# de un tiempo que nos cambió.

# Volverás

# a ser un niño

# al recordar

# las largas tardes de sol.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# La felicidad. #

"Reflejado en ese espejo de agua

era ese sueño que me acompañaba desde pequeño

y que ahora por fin cobraba sentido".

¿Qué pasa?

Creo que... ¿Qué?

Lo tenía tan cerca. ¿Qué?

Sé qué historia quiero contar.

La que necesito contar.

Y no se trata de mí,...

sino desde mí.

No importa lo que pasa o lo que pasó,

sino cómo pasó.

¿Sabes si puedo llamar desde aquí?

Para eso hay que ser muy amigo del capitán.

Y yo soy muy amigo del capitán.

"En 1968 yo tenía 8 años.

Ahora dicen que 1968 fue un año revolucionario.

Y lo fue. Por lo menos para mí. La verdad es que

en 1968 yo no estaba para revoluciones.

Me preocupaban otras cosas.

Me preocupaba que el pobre fugitivo estuviera siempre huyendo

cuando todos sabíamos que no había matado a nadie.

También me preocupaba que la TV que mi padre acababa de comprar

no llegara a tiempo para el festival de Eurovisión".

Ya nos sabemos la ruta de memoria. La primera parada, en Barcelona.

La segunda, en Niza. Cuidado, que quema.

Hoy no me ha salido muy buena.

-Tiene una pinta increíble.

-Sí, huele muy bien. ¿Y Carlos?

¿Dónde está Carlos? Carlos. -Habrá ido a su casa a coger algo.

-No. Ha tenido que irse.

¿Cómo que ha tenido que irse? ¿Dónde coño está Carlos?

No lo sé, Antonio, pero... me ha dado esto para que lo veáis.

(TV) "...rebajar la inflación al tres por ciento".

¿Qué es eso?

¿Que lo tenemos que ver? Lo pongo, sí.

-Sí, ponlo.

"Hola.

Todo esto es muy extraño, ya lo sé.

Lo he intentado.

Lo he intentado una, dos, diez veces.

Pero no he podido.

Despedirse es imposible. Me da vértigo.

Despedirse es una mierda.

Y... lo reconozco. No soy capaz de sentarme alrededor de una paella

con todos vosotros y deciros... que me voy.

Me voy... sin ruta, sin destino.

Perdido.

Pero... feliz.

Un poco asustado.

Y sobre todo me voy sin fecha.

Lo siento, mamá.

Pero... tú eres la persona que mejor me conoce en el mundo,

y sé que sabes que es lo mejor para mí.

Papá, tú no te cabrees, por favor.

Tú también tuviste que salir del pueblo para ser quien eres".

Este hijo mío es gilipollas. "Abuela...

Cuídate, por favor.

Y aunque yo no creo mucho en Dios, reza por mí...

de vez en cuando.

Inés, Toni, María.

Vosotros sois mucho mejores y más fuertes que yo.

Por eso os dejo a cargo de lo que más quiero.

Y lo siento por vosotros,

Deborah, Marcos.

No he tenido el tiempo suficiente para conoceros mejor.

Pero necesito irme.

Romper el huevo y volar.

Lo he pensado mucho.

He dado muchas vueltas. He dormido muy poco últimamente,

hasta darme cuenta de que no puedo seguir así.

Aquí, sin saber qué soy ni quién soy.

Tropezando sin parar con la misma piedra,

pero siempre con la seguridad...

de que hay un colchón que me recogerá si me caigo:

el de la familia Alcántara.

Y necesito saber qué se siente cuando te caes y nadie te recoge.

Cuando cada decisión es tu decisión, cada error es tu error,

y atreverme a vivir sin esperar la recompensa de vuestro amor.

Y necesito escribir. Escribir mucho.

Y perderme para encontrarme, y gritar para encontrar mi voz.

Y atreverme a ser yo.

Sea lo que sea que eso significa.

Y soy lo que soy gracias a vosotros,

y estoy aquí por vosotros. Por eso o quiero.

Os quiero muchísimo.

No os imagináis cuánto.

Y os llevo para siempre conmigo".

"Aquel día de despedidas mi padre le dijo adiós al tabaco.

Se prometió a sí mismo que no volvería a fumar

hasta que yo volviera".

Adiós, hijo.

Dondequiera que vayas, ya sabes dónde me tienes.

Cariño, mándanos postales.

Marcos, vigílame a la Torba. No le quites el ojo de encima.

Os quiero. Venga, tardona.

-Venga, va. -Vámonos.

-¿Preparada? -Sí.

-Vámonos, vámonos.

¡Mucho cuidado en la carretera!

Lleva la ventanilla abierta, leche.

Se cerrará ahora...

Me han hecho sufrir hasta el final. -Pues a disfrutar.

-Marcos, para un momento en el instituto.

-¿Aquí? ¿Por qué? ¿Qué pasa?

¿Paro? -Sí, para, para.

-Vamos, ¿eh?

María...

-Uy, uy, uy. María...

No te rías, ¿eh?

¡Hola! -¡Hola!

¡Buenos días! ¿Qué tal? -¿Qué hay?

-Hola. -Qué ganas, ¿no?

Van a ser unas vacaciones geniales. ¿Qué pasa aquí?

-Solo le llevamos hasta Barcelona. Ah, solo eso.

-¿Cómo? ¿No íbamos por Europa?

-Esto se avisa, ¿eh?

-María, ¿esto lo saben en casa? -¿En casa? Imposible.

O sea, que sois novios al final.

Sois novios, ¿eh?

(TODOS) ¡Uh!

-Venga, vámonos, chicos.

(INÉS CARRASPEA)

Cuando se enteren, la culpa es tuya.

¿Y ahora qué, Merche?

¿Ahora? Ahora empieza lo mejor.

Me lo prometiste el día de las prácticas.

Ah, no. Lo prometido es deuda.

¿Y Carlos?

¿Qué? ¿Cómo estará?

Pues estará bien, haciendo lo que le da la gana.

Lo importante es que encuentre su lugar en el mundo.

Y lo encontrará. Tardará, pero lo encontrará.

Y si no, volverá, porque aquí tiene su casa.

Y su familia. Sí.

O sea, que deberíamos celebrar. Celebrar ¿el qué?

Que llevo 40 días sin fumar, Milano.

¿40 días ya? Y 40 noches.

Pues tengo una botella de champán en la nevera.

No fastidies, champán y todo. Sí.

Coño, qué bien. Yo pensé en una siesta como las de antes.

Pero champán y una siesta

no está mal. La siesta bien, pero sin...

No. Eso a tomar por saco. ¿Y luego vamos al cine?

¿También al cine?

Date prisa, que tenemos muchas cosas que hacer

y no nos da tiempo. Venga. Te espero.

Bueno...

¿Tú no bajas?

No, no. Yo en tierra me mareo.

Gracias. ¿Gracias de qué, chaval?

Vamos, lárgate.

¡Eh!

Estás remando. Lo veo. Ya estás remando.

"Yo encontré mi propia voz en ese viaje. Y con ella encontré

el compromiso que me ha llenado la vida hasta ahora:

contar lo que pasó,

por qué pasó y cómo pasó.

Contar la historia de mi familia, de mi barrio, de mi país.

Y por encima de todo,

contar una historia de amor que aún late a través del tiempo".

# Como una promesa

# eres tú. Eres tú.

# Como una mañana

# de verano.

# Como una sonrisa eres tú. Eres tú.

# Así.

# Así eres tú.

# Toda mi esperanza eres tú, eres tú.

# Como lluvia fresca en mis manos.

# Como fuerte brisa eres tú.

# Eres tú.

# Así. Así eres tú.

# Eres tú

# como el agua de mi fuente.

# Eres tú...

# el fuego de mi hogar.

# Eres tú... -Algo así eres tú.

# ...como el fuego de mi hoguera.

# Algo así como el fuego de mi hoguera.

# Eres tú... -Algo así eres tú.

# ...el trigo de mi pan. -Mi vida, algo así eres tú.

# Como mi poema eres tú. Eres tú.

# Como una guitarra

# en la noche.

# Todo mi horizonte eres tú, eres tú.

# Así, así eres tú.

# Eres tú

# como el agua de mi fuente.

# Eres tú

# el fuego de mi hogar.

# Eres tú... -Algo así eres tú.

# ...como el fuego de mi hoguera.

# Algo así como el fuego de mi hoguera.

# Eres tú... -Algo así eres tú.

# ...el trigo de mi pan. -Mi vida, algo así eres tú.

# Eres tú... -Algo así eres tú.

# ...como el agua de mi fuente. -Algo así como el agua de mi fuente.

# Eres tú... #

Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 348: "Buscando"

29 nov 2018

Programas completos (353)
Clips

Los últimos 2.563 programas de Cuéntame cómo pasó

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios