Como tantos españoles, los Alcántara emigraron a Madrid desde su pueblo natal en la Mancha, Sagrillas, en los años 50. Sus hijos Tony, Inés, Carlitos y María nacen en la capital. Antonio, el padre, trabaja como bedel en el Ministerio de Agricultura en las mañanas y por las tardes en una imprenta.

Al inicio de la serie, Mercedes, la madre, cose pantalones por encargo en su hogar; guiada por su talento y constancia, crea su propia empresa de moda y abre una tienda en el barrio.

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Temporada 1

Los Alcántara emigraron a Madrid desde su pueblo natal en la Mancha, Sagrillas, en algún momento de los años 50. Sus hijos Tony, Inés, Carlitos y María nacen en la capital. Antonio, el padre, trabaja como bedel en el Ministerio de Agricultura en las mañanas y por las tardes, practica el pluriempleo en una imprenta. Mercedes, la madre, cose pantalones por encargo en su hogar. En los años sesenta España vive una revolución económica que cambia su forma de ser. El turismo y la industrialización hacen que el nivel de vida de millones de españoles mejore sustancialmente. En 1968, los Alcántara son una familia feliz que puede comprar su primera televisión, y en las primeras vacaciones de su vida, ver el mar-todo un hito para la gente del interior.

Temporada 2

En 1969, mientras estalla el caso Matesa, la píldora ya ha llegado a España. Tras el verano, la familia Alcántara emprende nuevos proyectos. Mercedes está entusiasmada con la boutique que acaba de abrir con Nieves, en la que pasa muchas horas trabajando, con lo que deja un poco aparcadas las tareas del hogar. Por su parte, Antonio se despide apenado de su trabajo de ordenanza en el Ministerio. Aunque tiene dudas, espera ganar mucho dinero en la constructora como mano derecha de Don Pablo. Tony, que se ha preparado a conciencia la asignatura de Derecho Romano, tiene por fin que examinarse. El mismo día del examen, le llega una citación del Ministerio del Aire para hacer la mili.

Temporada 3

Comienzan los vertiginosos años setenta para la familia Alcántara, con atisbos de cambio en el horizonte. En el trabajo, aunque Antonio ya es todo un experto vendiendo pisos sobre plano, tanto él como los compradores se extrañan de que no se haya empezado a construir aún. En casa, Antonio teme perder el timón. La gota que colma el vaso de su paciencia es la proposición que un representante hace a Mercedes y a Nieves para ir a París unos días, y así estudiar de cerca la alta costura. Entretanto, Inés acude impaciente al aeropuerto a recoger a Diego, que por fin regresa de su viaje a Roma. Su carrera como actriz está progresando y Diego tiene grandes proyectos para ambos. Toni, que ya tiene más tiempo una vez terminada la instrucción en la mili, vuelve a encontrarse con una universidad muy conflictiva.

Temporada 4

Han pasado varios meses desde el hundimiento de la constructora pero Antonio no levanta cabeza. Embutido en su viejo uniforme de ordenanza, vuelve a trabajar por las mañanas en el Ministerio. Alcántara no tiene mayor aspiración que dejar pasar el tiempo hasta que un día llegue su ansiada jubilación. Su ¿tranquilidad¿ sólo es alterada por una noticia: Don Pablo está en la cárcel. Mercedes se ha pasado todo el verano cuidando a Antonio y llevando las riendas de la casa, pero está más que harta de la actitud de su marido. Al menos en la tienda, donde toda la familia ha tenido que arrimar el hombro, las cosas van bien. Inés, que dedica la mayor parte de su tiempo a ayudar en la tienda, no prospera en su carrera como actriz, sobre todo desde que dejó tirada a la compañía de teatro en Santander. Ante tan pocas expectativas, cuál

Temporada 5

Nochevieja de 1970. Toda la familia Alcántara, a excepción de Tony, está sentada a la mesa, en silencio, esperando que la televisión emita las campanadas de fin de año. Rodeado de caras largas, Carlitos intenta explicarse qué ha pasado en su casa para que en vez de reinar la alegría, ahora que están a punto de recibir el nuevo año, todos estén tristes, sin saber muy bien qué decir ni adónde mirar. El pequeño de los Alcántara recuerda todo lo que les ha sucedido a él y a los suyos en los últimos meses, desde que Antonio trabajaba en el Ministerio y Mercedes se las veía y se las deseaba para sacar adelante a la familia...

Temporada 6

Otoño de 1972. Carlitos pasea a su hermana pequeña en el cochecito mientras recuerda los tiempos en que todavía él era el benjamín de la familia. Con su estilo habitual, Carlos rememora la que fue la peor crisis matrimonial de sus padres, en aquella primavera de 1971 en la que Inés seguía viviendo en Ibiza, Tony trabajaba en una obra y Paquita acababa de llegar del pueblo.

Temporada 7

Con un trasfondo político y económico marcado por el asesinato de Carrero Blanco y la crisis económica que empezaba a acechar a los hogares españoles, los últimos meses de 1973 apuntaban próximos cambios en la vida de todos los españoles y también en el de los Alcántara. Antonio sigue trabajando en la imprenta de los Hermanos Usillos y aunque la empresa no está pasando por su momento más boyante, Antonio se siente tranquilo. Desde que Nieves tomó la decisión de irse del barrio, Mercedes lleva las riendas de Meyni con la ayuda de Pili, Valentina y por supuesto, de su madre. Aunque la situación de la tienda le preocupa, Mercedes sólo puede pensar en su examen de Graduado Escolar. Inés continúa viviendo con Pili en su pequeño piso y sigue vendiendo artesanía que ella misma hace en el "Rastro" para poder vivir.

Temporada 8

La Revolución de los Claveles en Portugal, el 25 de abril de 1974, se convertirá en el telón de fondo y en el motor de nuestra historia, trasladándonos al centro del conflicto, directamente a Lisboa de la mano de Toni Alcántara. Allí conocerá a Carmen, una fotógrafa que le ayudará a conocer los secretos este alzamiento militar. Antonio Alcántara continúa trabajando en la cooperativa de Herederos de Usillos, donde parece que por fin las cosas empiezan a funcionar. En este tiempo, Eugenio sigue trabajando en la imprenta con Antonio mientras prepara unas oposiciones y, por su parte, Inés compagina su vuelta al teatro con Meyni. Mercedes está encantada de tener a su hija otra vez cerca y disfruta viendo cómo su pequeña tienda resurge. También Herminia vuelve a vivir momentos felices al lado de Alfredo sin importarle el qué dir&aacut

Temporada 9

El primero de mayo de 1975 la familia Alcántara descubre una España con síntomas de cambio. Recién llegados de París, Antonio y Mercedes se encuentran con un panorama que anuncia un futuro cargado de nuevos retos y proyecciones. En un ambiente de reivindicaciones sociales, el Día Internacional del Trabajador marcará este devenir de los Alcántara, siempre acompañado de saltos y trompicones. Uno de los tropezones más grande será el de Antonio, que por culpa de unos panfletos se ve obligado a tomar una drástica y dolorosa decisión en la imprenta. Mientras para Carlitos, esos mismos panfletos hacen que, casi sin querer, se acerque a la Joven Guardia Roja. Ajena a todo, Mercedes busca su propio camino como mujer y como empresaria. Respaldada por la nueva ley de la mayoría de edad de la mujer casada, Mercedes se enfrenta a la crítica situación de su querida, pero

Temporada 10

Verano de 1976. Todo está listo en Sagrillas para la boda del año entre Miguel y Paquita. El encuentro de Antonio y Miguel en el pueblo será determinante para que los dos hermanos tomen la decisión de vender las tierras de su madre. Testamentos a parte, Paquita tiene un secreto que no todos conocen: se casa embarazada. Durante todo este tiempo, la sobrina de los Alcántara ha ocultado su estado a su padre porque le conoce muy bien y porque sabe que nunca aceptaría que su hija se casase "preñada".

Temporada 11

Semana Santa de 1977. La familia Alcántara decide pasar unos días en Sagrillas, y de paso cerrar con Maurín la venta de las tierras. Después de las diferencias surgidas en la pasada temporada los hermanos han llegado a un acuerdo y esta vez van al cincuenta por ciento. Cuando parece que la firma va a hacerse efectiva el sonido estrepitoso de las campanas anuncia que un grupo de jornaleros ha ocupado las tierras sin explotar; entre ellas las de Antonio y Miguel. Una vez más los hermanos ven como la venta se les escapa de las manos. Por su parte, Toni tienen que trabajar esta Semana Santa porque tiene que terminar un pedido importante a tiempo. Tanto él como Mercedes están muy preocupados porque un cliente no les quiere pagar. De momento no le han comentado nada a Antonio porque no quieren preocuparle, pero necesitan resolver el problema cuanto antes.

Temporada 12

Primavera de 1978. La familia Alcántara se ha mudado de casa, pero el barrio San Genaro permanece en sus vidas. Allí está la peluquería de Mercedes y el Bistró, dónde familia y amigos siguen el Mundial de Fútbol de Argentina. El matrimonio Alcántara ha demostrado ser una pareja sólida. Pero, en esta temporada, Antonio y Mercedes tendrán que hacer frente a momentos delicados. Tampoco se librarán de problemas Miguel y Paquita. Sobre todo él, que acusará, más que nunca, la diferencia de edad con su mujer. Además, Paquita descubrirá que hay vida fuera de San Genaro. Por su parte, Carlos y Karina pasarán por varias pruebas, que harán tambalear su relación. Además, después de tres años fuera, Inés vuelve al barrio. Con Inés en casa, el núcleo familiar vuelve a estar al completo.

Temporada 13

La decimotercera temporada de la serie arranca en 1979, con la familia -y el país- viviendo una difícil situación económica. Antonio y Mercedes forman parte del más de millón de españoles que no encuentra trabajo. Mercedes decide ponerse a trabajar en una inmobiliaria para ayudar en casa pero ellos no son los únicos con dificultades económinas.  En el bar de Miguel y Paquita apenas se sirven comidas y en la peluquería de Pili no se hacen permanentes. El matrimonio acumula la tensión: con tres niñas pequeñas y encadenada a la cocina, Paquita se compara con Françoise, la hija de Miguel.

Mientras tanto, a punto de acabar el servicio militar, Carlos Alcántara se enfrenta a una de las decisiones más importantes de su vida y se matricula en la universidad. En las aulas coincide con Arancha, la chica con la que inició una relación el año pasado.

Temporada 14

El primer capítulo de la nueva temporada, titulado "Larga noche de transistores y teléfonos", arranca el 23 de febrero de 1981. Por fin Antonio y Mercedes han cumplido su sueño de viajar a Venecia y, ajenos a todo, pasan unos días románticos surcando los canales italianos. Pero esa tranquilidad se ve alterada nada más pisar tierra española al enterarse de que un grupo de guardias civiles, comandados por el teniente coronel Tejero, ha tomado el Congreso.

De la mano de los Alcántara reviviremos aquella fecha histórica que pudo cambiar el rumbo político de España. Serán largas horas de espera, miedo e incertidumbre pegados a la radio para no perder detalle y con el teléfono siempre en la mano para asegurarse de que los suyos están bien.

Temporada 15

Verónica Echegui, Ginés García Millán, Ariadna Gil y Bárbara Goenaga son algunos de los nuevos fichajes de la 15ª temporada de Cuéntame cómo pasó, que La 1 estrenará muy pronto. Se sumarán al reparto habitual formado por Imanol Arias, Ana Duato, Ricardo Gómez, Pilar Punzano, Pablo Rivero, Juan Echanove, María Galiana y Ana Arias.

La serie española más premiada de todos los tiempos, vuelve con nuevas entregas de las peripecias y las emociones de la familia Alcántara en unos tiempos de cambio. Este año, la acción comienza en el verano en 1982, una temporada en la que además de actualidad y ficción, la serie incluye nuevas propuestas musicales. Los Secretos podnrán música a la nueva sintonía de la cabecera.

Temporada 16

El inicio de las nuevas tramas se sitúan en abril de 1983, un momento de gran tensión política en el país y que San Genaro vivirá muy pendiente de la actualidad. El barrio, además, vivirá el regreso de queridos personajes como el de Paquita (Ana Arias), Nieves (Rosario Pardo) y Pepe (Sergio Pazos). También aparecerán nuevos personajes como el de Nuka, una artista de intensa personalidad interpretado por Carla Nieto que se colará en la vida de Carlos Alcántara, y Bart Santana y Guillermo Montesinos, como nuevos personajes del barrio. Carlos Bardem, Junio Valverde y Javier Bódalo son otros de los actores que intervendrán en algún capítulo de la nueva temporada.

Temporada 17

Tras catorce años en antena, la acción se retoma a principios de 1984, un año antes de la firma de adhesión de España a la Comunidad Europea. Con una sociedad en proceso de modernización y cambio, los Alcántara comienzan temporada buscando la unidad alrededor de un proyecto común: hacer de la bodega de Sagrillas una gran empresa familiar. Los hijos de Antonio y Mercedes, ya adultos, tendrán que decidir si apoyan a su padre, ilusionado con el proyecto de dejar un legado, o emprenden rumbos con destinos propios. Regresa a la serie Irene Visedo, que retoma el personaje de Inés Alcántara, y llegan nuevos actores como Antonio Resines, Francesc Orella, María José Alfonso, Melody Ruiz o Elena Furiase. Miguel Ríos es el encargado de poner el toque rockero a la mítica sintonía.

Temporada 18

La nueva temporada reflejará la entrada de España en Europa y la campaña del referéndum de la OTAN y sumergirá a los Alcántara en los sueños de los españoles de los 80. Con las incorporaciones de Cristina Marcos, Carlos Cuevas, Miguel Canalejo, Itziar Ituño, Denis Gómez, Paula Soldevila y Paloma Bloyd, entre otros. La temporada 18ª es quizás una de las más ambiciosas de la serie en cuanto a la variedad y alcance de sus tramas, y a sus valores de producción.

Temporada 19

Para los Alcántara, 1987 es un año de crecimiento. La familia se ha hecho más grande: Inés, Toni y Carlos viven ahora con sus parejas, generando un mundo de relaciones nada fáciles de gestionar entre suegros y yernos, nueras y cuñados, en el cual los nietos también demandan atención, complicando la vida de Mercedes y Antonio, padres y abuelos.

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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 342: "Canción triste de Navidad" - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame

# cómo te ha ido

# en tu viajar

# por ese mundo de amor.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

(VOZ EN OFF) "Pocas fechas del año

despiertan tanta paz y alegría como la Navidad.

Calles y hogares se adornan para crear un ambiente cálido

que haga olvidar el frío invierno

y nos haga recordar gratas vivencias de la infancia:

los belenes, los turrones...".

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "Alguien dijo una vez

que deberíamos meter en tarros el espíritu navideño

y abrir uno al mes. Los Alcántara

afrontábamos las navidades de 1987

con todos los tarros bajo mínimos".

("Faith" - George Michael)

Bueno...

Ya hemos llegado.

¿Qué escuchas?

Música. Ya me imagino que es música.

Pero ¿a quién? No le conoces.

A lo mejor sí. George Michael.

"Because I gotta to have faith faith".

"I gotta to have faith, faith".

Ni idea, ¿no? La verdad es que no.

Anda, vamos.

¿No te hace ilusión volver a casa?

Me voy a pasar las navidades con gente mayor.

Bueno, con tu familia.

Echaré de menos a mis compañeros del internado.

Vaya... ¿Y no echas de menos a tus padres,

a tu abuela, a tus hermanos?

(SUSURRA) Sí.

"La televisión:

manual de instrucciones".

O "Manual de instrucciones".

¿Adónde nos lleva eso? -Al despido.

-¿Vas a estar toda la tarde con el muelle?

-Me ayuda a pensar.

-Pero a mí me desquicia,

y nosotros también debemos pensar. ¿Y si haces otra cosa?

-¿Qué, me echo una siesta, como tú?

-Es que, si las ideas no llegan, se pone la mente en blanco.

-Tú la tienes de nacimiento.

Por favor. Perdón, ¿eh? Parad ya. La televisión.

(VOZ EN OFF CARLOS ADULTO) "Aquella navidad,

el tarro de mi ansiedad rebosó

y acabé abriendo otro que me acercaría al abismo".

"Esta mañana, la Policía ha localizado en Zaragoza

el coche utilizado por ETA para huir

tras el atentado en la casa cuartel de la Guardia Civil

en el que murieron 11 personas, 5 de ellas niños.

El vehículo, un Renault 5 con matrícula de Madrid,

estaba en el mismo lugar desde el día del suceso.

La Policía ha desalojado a todas las viviendas vecinas

por temor a que contuviera explosivos en su interior".

Señor, señor...

Esas pobres familias, ¿cómo van a pasar estas navidades?

(Puerta abriéndose)

(SUSURRA) Ahí están. ¿Hola?

¡Por fin! Ya estamos aquí.

¡Ay, mi niña!

¡Hola, hija! -¡Abuela!

Hola...

-Ay, hija.

¿Y mi beso? ¿Eh?

Qué beso más frío, hija.

Te esperaba para poner el árbol.

-Qué bien. -Te he hecho croquetas.

-Guay. Me voy a mi cuarto.

Pero cariño...

¿Qué le pasa a esta? Yo qué sé.

¿Te ha dicho algo? No paraba de escuchar música.

(CANTA VILLANCICO EN INGLÉS)

Oye, mamá. -Dime.

¿Quiere hacernos creer que es Papá Noel de verdad

o no le importa que sepamos que va disfrazado?

-Pues no sé, Oriol.

-O sea, si es Papá Noel de verdad, ¿por qué pide?

Si es él el que regala cosas. -No lo sé, cariño.

-Tú eres actriz. -Sí.

-¿Si tuvieras que hacer ese papel? -Pues... no sé.

-Se lo voy a preguntar.

Perdona, ¿eres Papá Noel de verdad o un fraude?

-Eh, lo siento, ¿eh?

¿Mike?

¿Mike?

¡Mike! -¿Por qué ha salido corriendo?

Y esto ha sido todo por hoy.

Les dejamos con Pablo Lizcano y "Fin de siglo".

Gracias por estar con nosotros. Buenas noches y hasta mañana.

Gracias.

¿Ha pasado algo?

¿Charlamos?

(SUSURRA) Sí.

¿Un micrófono?

Deben colocarlo en el apartamento de Mazzoli.

Está de broma.

Sabemos que le visitarán unos socios de Palermo.

No sabemos cuándo vendrán, pero debemos saber sobre qué hablan.

Ya. ¿Y por qué debo ser yo?

Es el único que puede acercarse a él sin que sospeche.

Yo solo voy cuando me cita.

Vamos. Invéntese algo. Es periodista.

No es tan fácil. No.

Alcántara, estamos muy cerca.

Llevamos meses esperando esta oportunidad.

Lo siento, pero es muy peligroso.

No me la puedo jugar. Mire.

Esto se coloca muy fácilmente.

Lo pega debajo de la mesa...

y ya está. ¿Ve qué fácil? Muy fácil.

¿Y si me ven colocarlo o se cae? No lo voy a hacer.

No se va a caer.

Y no le dejaremos solo. Estaremos justo debajo.

¿Sabe lo que me puede pasar si se sabe mi relación con un capo?

Que su carrera en televisión se iría a la mierda.

Por eso mejor que no lo sepa nadie.

¿Y qué pasa con mi familia?

No se preocupe, nosotros la protegeremos.

Yo le avisaré cuando tenga que hacerlo.

Usted llévelo siempre hasta que yo le llame.

Y alegre esa cara, hombre. Que es Navidad.

(Música de fondo)

(SUSPIRA)

(RÍE) ¿Qué pasa, Charlie? Yo me voy.

-¿Cómo? Andrés llega mañana a mediodía.

Hay tiempo para pensar, pero aquí no. Estamos secos.

No puede ser tan difícil.

Nos vamos, dormimos

y venimos a las 8:00. ¿Qué vas, de jefe ahora?

No, no. Es una propuesta.

-Y yo la apoyo.

-Pues yo no. Dos a uno. Mayoría.

Muy bien. Iros todos.

No te pongas así. Estamos secos. No sale nada.

Porque no tenemos... ¿no?

Yo me quedo. ¿Tú qué? ¿Yo qué de qué?

No, yo paso. -Uh.

¿Qué vas, de santito? No.

No voy de santito. Cuidado con eso.

Yo controlo.

Ya. Como todos.

Es que yo no soy como todos. -Ni yo tampoco.

Venga, mira. Necesitamos gasolina para el coche.

Gasolina. Venga, Charlie. Venga, va.

Dámelo. -No, no. Cógelo tú.

(Llanto de bebé)

(Muñeco)

Hola. Joder, Carlos. Ya era hora.

¿Pasa algo?

He tenido que llamar al médico.

¿Estás bien? No, la niña. Otitis.

Eso es del oído, ¿no? Sí.

¿Está bien? Ya la oyes. Lleva así tres horas.

¿El médico no le dio nada? Unas gotas. Aún no le hacen efecto.

Te llamé, pero estabas reunido.

¿Y qué hago? Estamos a tope. Les dejé trabajando.

Vale, sí. Yo creo que no. Pues eso.

Mañana presentamos y aún no tenemos la idea.

Es sobre televisión esta vez.

¿Me puedes ayudar? Solo hablas de trabajo.

¿Te das cuenta? El tema lo has sacado tú.

Antes de fin de año hacen fijo a uno, y debo conseguir que sea yo.

Ya. ¿Y nos compensa?

Joder que si nos compensa.

¿Tú no quieres vivir en un piso como el de Toni?

Tienes la novela abandonada.

No. No digas eso, porque no es verdad.

La tengo esperando a que me hagan fijo para ponerme a tope.

Pues yo mañana tengo ginecólogo a las 12:00.

No me baja la regla.

¿Seguro que no estás embarazada? Seguro.

Me he hecho tres pruebas ya.

(Llaman a la puerta)

Hola.

¿No vas a desayunar, hija?

Me he levantado a las 7:30 y he tomado leche y galletas.

Coño, ¿tan temprano?

Sí, es que no podía dormir. Se me hacía extraña la cama.

Ah... Ya.

Eh...

¿Hacemos una tregua, hija?

En las guerras se hace tregua por Navidad.

Pero ¿estamos en guerra? Ah, no lo sé. Eso dímelo tú.

Vamos a ver.

A lo mejor ahora... no te das cuenta, pero...

el internado te está sentando muy bien, hija.

Solo hay que ver tus notas.

Son lo único que te importa.

No, pero sí es importante.

El sobresaliente en Física y Química me ha llegado al alma.

Me gusta mucho.

Voy a abrir la bodega de nuevo, para que seas la enóloga jefe.

Dijiste que sobraba.

¿Cómo que sobrabas?

Sí.

Dijiste que con tres hijos tenías suficiente.

Que llegué de rebote y que estaba de más.

¿Cuándo he dicho yo eso? Antes de mandarme al internado.

No, imposible. Te oí.

Que no. Que te oí. Ya está.

Bueno, estaría muy enfadado.

Habías suspendido medio curso.

¿Y eso te da derecho a no quererme?

Lo dije sin querer.

Lo dijiste porque lo sientes.

Vamos a ver, María. Yo soy un bocazas.

Un bocazas de tomo y lomo.

Y no recuerdo haber dicho esa estupidez, pero si la dije...

te pido perdón.

Lo siento en el alma, hija.

Tú no sabes

cómo te echamos de menos todos estos meses.

Y cuando naciste...

nos diste la mayor alegría de nuestra vida.

Nos quitaste 15 años de encima.

¿Me crees?

Bueno, pues vamos a hacer una cosa.

¿Qué te parece que pasemos el día juntos?

Vamos a ver las luces de Navidad, como hace años.

Ya no soy pequeña.

¿Cómo no vas a cenar con nosotros? Madre, por Dios.

Es la última Nochebuena de don Froilán en el barrio.

Yo quiero cenar con él.

Pues que venga a casa de Toni, que no le importará.

¿Tú sabes lo lejos que vive Toni?

Para don Froilán es un trajín, y para mí también.

Además, a saber la cena que darán en aquella casa.

¿Dónde vais a cenar, si se puede saber?

En el bistró. Ya está todo arreglado. Ah, ¿que Olga va a abrir?

Esa no cierra ni muerta.

Pero ¿cómo vamos a pasar la Nochebuena sin ti?

Mira, la pasas con tus hijos, con tus nietos, con las mu...

Las parejas de tus hijos.

Lo vais a pasar divinamente.

Mamá...

-Toma, apunta.

Apunta... Grijelmo...

Mesa para cinco.

-Con estos cinco estaría todo completo.

Mamá, ¿qué te pasa?

-No me pasa nada. -No me digas que no te pasa nada.

Cuando dices "nada" es mucho.

No deberíamos abrir esta noche.

-Otro mareo.

-Que no me pasa nada.

Que... son esas pastillas, que me dan sofocos.

-Bueno. Si cierras un par de días tampoco se hunde el mundo.

-Si cierro, la que se hunde soy yo.

Voy a preparar el besugo.

-No te preocupes, Abraham. Yo voy a ayudar a tu madre.

-Se va a morir. -¿Cómo? No se va a morir.

-Le van a abrir la cabeza. -Todavía no se sabe.

-Sí. El médico dijo que quizá le abrirían la cabeza.

-No. El médico dijo que necesitaba más pruebas.

-Yo no sé qué hacer.

No sé si llorar, si hablar con ella...

-De verdad, no sufras, Abraham.

Mira, he echado las cartas y he leído que todo saldrá muy bien.

-Eso solo lo dices para tranquilizarme.

-Las cartas no mienten.

-¿Ves? ¿Eh? Todo saldrá bien. -Buenos días.

Feliz Navidad.

-¿Y a este qué le pasa? -Pues no lo sé,

pero cuando me ve sale corriendo.

Desde el día del plantón en casa de Mercedes ni me saluda.

-Menos mal que no te gusta. -Sí, menos mal.

(TOSE REPETIDAMENTE)

(VOZ TOMADA) Gracias.

"Thank you".

(ACENTO INGLÉS) ¡Oh, no, joder! ¿Por qué vuelves?

-El otro día saliste corriendo. -Porque no quiero que me veas así.

-¿Qué...? ¿Cómo es que estás así?

-Yo no sé, Inés.

La mala cabeza, mala suerte... mala todo.

-Pero el karaoke iba bien, ¿no?

-Para mi socio.

Él se llevó el dinero, el equipo y yo me quedé las deudas.

¿Y tú qué? ¿Eh?

Te he visto un par de veces por la tele.

-Sí.

-Estoy muy contento de que estés cumpliendo tu sueño.

-Gracias.

-¿Qué tal la vida de casada?

-No me casé. Pero bueno. (CARRASPEA)

Oye, ¿has desayunado?

-No. -¿No?

¿Tienes tiempo para un café?

-OK.

-Venga. Te llevo esto.

(Conversación inaudible)

Que no. A tu madre no le hagas caso, Merche.

Si no puedo hacer otra cosa.

A ver cómo se lo toma la torre de Londres.

Oye, ¿qué hace aquí el San Bernardo ese?

No digas eso. ¡María!

Lo digo en broma. ¡Bruno!

Tiene el pelo a dos aguas. Qué tonto eres, de verdad.

¿Quieres hacer las paces con ella? Sí.

Pues cuenta tres antes de hablar. ¿Me has oído?

Mi hermana Estrella...

Que no está, María.

Se ha muerto.

-Lo siento, Bruno, de verdad.

-Venimos de incinerarla.

-Bruno, por favor.

-¿Qué pasa?

No se lo han dicho a nadie. Ni a sus amigos. Estaba sola.

-Ya está bien, Bruno. Sube al coche y vámonos a casa.

-Ella habría querido que estuvieran.

-De no haber sido por esos amigos, seguiría viva.

-Eso tú no lo sabes.

-Vamos a ver, escúchame. Estás enfadado con el mundo.

-Nosotros también estamos enfadados.

-Os habéis despedido de ella a escondidas.

Como si fuera algo para quitarse de encima.

-¡Para, Bruno, para! Nos estás rompiendo el corazón.

-¿Qué corazón? -Mira.

Mientras sufríamos este calvario, ¿tú dónde estabas?

¿En París, viviendo la vida? -¡Déjame!

-¡No vengas a darnos lecciones! -¡Que me sueltes!

-¡Ya está bien los dos!

Ten un poco de compasión, cariño.

Mira, tú esto lo vas a superar,

pero nosotros nunca. -¡Déjame!

(SALVA) Vámonos.

-Bruno, no llores.

-Bruno, ¿vienes o no? -¡Que no!

-¡Pues ahí te quedas! -¡Salva, por Dios!

Cariño.

¿Qué pasa?

¿Puede quedarse con nosotros?

La TV es una ventana al mundo:

viajas, sientes, ríes, lloras, descubres, exploras.

Abres esa ventana y...

-Y...

"Aprende a usar la televisión".

¿Qué tal?

Está bien. -Está de puta madre, Carlos.

Está bien, pero... -Ya estamos.

No, que está bien, pero le falta algo.

Pues haberte quedado anoche.

Para lo que he dormido, podría haberlo hecho.

Tendrías que habernos visto a las 4:00.

Estuvimos bailando "La bamba", de Los lobos.

Ah, ¿sí? -Es que Andrés...

¿No habéis ido a casa a dormir?

¿Para qué vamos a ir? Aparte, Andrés nos lo agradeció.

¿Qué? -Llamó al rato de irte tú.

-Claro, para darnos las gracias por quedarnos.

¿Y qué dijo? -"Cada uno tiene sus prioridades".

¿Dijo eso? (ASIENTE)

O sea, que he quedado como el culo.

Carlos, hay que abrir la mente

para que suelte todo lo que lleva dentro.

-Esto es la guerra, Charlie.

Hay que estar en la trinchera siempre.

Siempre.

Cógete algo de pizza si quieres.

¿Qué haces ahí arriba?

Quiero que esté todo perfecto.

Tú sí que eres perfecta. Estás muy sexy cuando limpias.

Ni se te ocurra.

Eres como Benny Hill.

Sí. Ya quisiera Benny Hill.

Necesitamos comprar vajilla.

Si tenemos 200 platos. Pero esto es de uso diario,

y nos faltaría uno, porque somos 17. ¿Somos tantos?

Sí. Los de siempre más Paquita, su novio y las niñas.

Se me olvidó Paquita.

Y también se te ha olvidado y habías dicho

que te ocuparías tú de todo

y que yo no me debía preocupar de nada.

Y no debes preocuparte. Lo tengo bajo control.

¿Sí? A las 18:00 recojo la comida.

Ajá. Y si te portas bien,

te traigo 20 platos hondos y 20 llanos.

Y 20 de postre. Y 20 de postre.

Lo que quieras. ¿Y Santi?

¿Qué pasa con él? ¿No le llevas a la Playa Mayor?

Hoy no. Hoy tengo la copa de la tele a las 13:30.

Viene Pilar Miró a brindar. No puedo.

Eh... ¿Y no puedes llevártelo contigo?

Porque dejarle aquí mientras intento organizarlo todo

y que esté solo... Deborah.

No te va a dar guerra.

Lo sé, pero no puede estar siempre con la consola.

Que sí. Yo no puedo llevármelo a la tele.

Mira, Toni, es tu hijo y tu familia. Yo tengo que ir a la peluquería.

Haberlo pensado todo

antes de organizar la cena de Navidad.

No me lo dices en serio. No puedo llevarme al niño a la tele.

-¿Qué, papá, nos vamos?

Marcos, ven a la cocina. -Ahora voy, cariño. Un momentito.

(Ducha)

Eh... -Ah, hola.

La toalla, por favor.

Tú debes ser Marcos, ¿sí? -Sí. ¿Y tú quién eres?

-Soy Mike. -Hola.

Mike, ¿qué haces en mi ducha?

-Ah, sí. Yo me duché. Me lavé el pelo.

Ah... Ya os habéis conocido.

(AMBOS) Sí.

-Bueno, perdona. Me estoy meando. -Oh, sí.

Lo siento. -Gracias.

No me has dicho que fuera tan joven.

-Anda, vístete, que vas a coger frío. Te he cogido esto. Toma.

-Parece majo.

-Ajá. Venga, va.

(Cisterna)

(MIKE TOSE)

-Bueno... Sorpresa navideña.

Un tío en pelotas en mi cuarto de baño.

-Pero no es un tío cualquiera. Es Mike.

-Ah, ¿es "my darling"? -Sí.

Le encontré en la calle pidiendo, y no sé, tiene un catarro rarísimo.

Creo que es pulmonía.

Quiero que le vea un médico. -Ya.

Pues que vaya a la seguridad social. -No tiene seguridad social.

-Ah. -Claro.

Y le dejé un chándal tuyo.

Su ropa olía fatal, y se la estoy lavando.

-¿Y cuál es el plan? -¿Eh?

Pues... bueno, es que no podía dejarle así, en la calle.

Está muy malito, y... es Navidad.

(ACENTO ARGENTINO) Tengo una abuela gallega. 93 años tiene.

Está estupenda.

Vive en Galicia, con sus vacas.

Las vacas de mi abuela mugen, pacen, comen buen pasto...

¿Y qué hacen cuando acaban de comer?

-Lo cagan. -Sí. Por eso tiene moscas en el culo.

Bueno...

Hasta la última de las moscas del culo de las vacas de mi abuela

pensaría algo mejor.

Caras largas, ya lo sé.

Pensaréis: "Menudo hijo de puta".

Lo soy. No quiero serlo.

Pero no tengo más remedio. ¿Saben por qué?

Porque a fin de mes todos queremos cobrar.

El sueldo y la extra a ser posible.

Es una pena.

Tanto dinero invertido en la educación.

Esperaba mucho más de vosotros.

Andrés, deja que le demos una vuelta más.

-Está a punto de salir. Va a salir.

Va a salir ¿cuándo?

No hay tiempo. A fin de año lo tienen que aprobar.

Hoy es jueves, mañana es Navidad.

Si el lunes no hay una propuesta, os coméis las uvas en el paro.

¡Andrés! ¡Andrés!

Nos quedaremos tras la copa.

Danos tiempo, hasta que encontremos algo.

¿Estamos de acuerdo? -Sí, sí.

-No te vamos a defraudar, Andrés.

Por favor. -Así me gusta.

Que me pongan cachondo.

Ahora, si me quieres poner bien cachondo, no me lo anuncies.

Si necesitáis cargar las pilas con algo especial, adelante.

Tengo de todo.

-Que le den. No puedo más. -Pues a quejarte a la cola del paro.

Joder, qué cagada, coño.

Feliz Navidad. (TODOS) Feliz Navidad.

-Felices fiestas.

Chiquitín, papá termina enseguida.

Un ratito y nos vamos. Vale.

(Teléfono)

Dígame.

Eh... Sí, pásemelo.

¿Qué pasa, Ventura?

¿Hoy? ¿Está usted loco?

Es Nochebuena, estoy con mi hijo.

No me joda, ¿eh?

Hola, guapo. -Hola.

-Toni, tu hijo es muy rico. Se parece a ti.

Oye, Sara.

¿Tienes algún plan para esta tarde?

No, ¿por?

No, es que pensaba que podrías quedarte con el niño un ratito.

Tu novia debe ser una sargento.

No lo sabes tú bien.

Te presento a la chica más guapa de la tele. Sara, Santi.

-Hola, Sara. -Hola.

Te quedarás con ella un par de horas. Debo hacer...

Eh, un momento. Llévale a comer pizza. Le encanta.

-Yo odio la pizza. En la Plaza Mayor a las 16:00.

-¡Toni! En la estatua.

Eh...

Bueno...

-¿Te gusta? -A ver.

(INÉS) Deja eso ya, venga. Que Mike se está yendo.

Deberías esperar a que se sequen las cosas.

Están húmedas y... -No.

Tengo que entregarle esto a un colega.

Lo usamos por turnos, y esta tarde le toca a él.

(TOSE)

-Mike...

Estás temblando. -Perdón.

-Está muy enfermo, mamá.

-Está ardiendo.

-¿Vas a dejar que se vaya así? -(SUSPIRA) ¿Qué hacemos?

-No lo sé. Haz lo que creas.

-Pero no te enfades. -No.

Pero tú te metiste en esto. -Ya.

-Muy bien. Ya he llenado vuestro baño de bacterias.

-Deja que te ponga el termómetro.

-No, estoy bien. Estoy bien.

Ahora vuelvo a la pensión y me meto directo en la cama.

Gracias por todo.

-¿No quieres que te lleve al médico?

-No. Los médicos me ponen enfermo.

Y tú no te preocupes.

¿Eh? Como dicen en mi tierra:

"Good laugh and long sleep are the two best cures for anything".

¿Entiendes?

-Reír bien y dormir mucho es la mejor cura para todo.

-¡Tío! "You speak English?".

-"Yes, a little bit". -"Yes, a little bit".

Oh, el chándal.

-Ni te preocupes. Quédatelo.

No es que sea muy de tu talla, pero...

-Pronto me valdrá. Estoy adelgazando.

Encantado de conocerte, Marcos.

Inés, me alegro mucho de volver a verte.

-Igualmente.

-Nos vemos en la calle.

Cuídate, ¿eh? Haz el favor. -Sí.

-Prométemelo. -Prometido.

(Estruendo)

¡Mike!

¡Marcos!

¡Mike!

Y ya está. Muy bien.

Muchas gracias, Abraham. De nada.

-Joder, el flan.

-¿Qué pasa? -Que todo me recuerda a Estrella.

Le encantaban.

Eso te seguirá pasando, chaval.

Así que ya puedes tener paciencia.

Todos hemos perdido a alguien.

Mi hermana tenía 20 años.

Ni siquiera me dejaban hablar con ella.

-¿Tus padres? -Llamaba y siempre ponían excusas.

Igual tenían miedo de que me contagiara por teléfono.

Los padres siempre tenemos miedo. Debe venir en el cargo.

Joder... Os estoy amargando el día.

Que no, hombre.

No. No, hijo, no.

Es mejor que me vaya. -Voy contigo.

-Quiero estar solo. ¿Solo? ¿Por qué?

Porque es como me siento.

Tú quieres que te compadezcan, ¿no? Antonio...

Mira, yo sé lo que es querer que los demás te compadezcan.

Y ¿sabes una cosa?

Al final, que te compadezcan no arregla las cosas.

¿Qué hay que hacer?

Aguantar.

Y también hacer que tus padres superen su dolor.

Paso. Ya. Hombre, claro. "Paso".

No quiero saber nada de ellos. No les necesito.

Pero ellos a ti sí. Mi madre se va con su hermana.

Mi padre vive con una tres años mayor que yo.

No me necesitan.

Piensa que la peor parte no te la has llevado tú.

La peor parte se la lleva tu hermana. Ella lo perdió todo.

Y después tus padres y tú.

Gracias por la comida. Nada, hombre.

Por todo.

Chaval, escucha una cosa.

Sabes dónde estamos para lo que quieras.

Te lo digo de corazón.

¿Podríais llevarme a un sitio en coche?

No me jodas, Merche. Esto debe estar prohibido.

¿A que tenemos un disgusto?

Dios santo bendito. Madre mía.

Todo sea por María. Ya.

Te voy a decir una cosa: no lo hace nada mal el chaval.

¿Y qué hacemos con él? ¿Nos lo llevamos a casa de Toni?

¡Qué dices! Una cosa es lo que le he dicho

y otra es que lo metamos en casa.

El San Bernardo, fuera.

Ellos no están para celebrar nada.

Pues eso, que estén juntos y que lloren.

No va a querer.

Si no quiere, que se adapte. Yo no voy a adoptarle.

Ay, María...

Hace nada nos pedía películas de Walt Disney y ahora mírala.

¿Por qué no hablo con el instituto?

Nos harán un hueco para el resto del curso.

Merche, me vuelves loco. Cambias más que una veleta, leche.

Sería un buen regalo de Navidad... El mejor regalo de todos.

No podemos hacerlo ahora. Antonio...

Que la traemos y vuelve a las andadas con este y con todos.

¿No lo ves? Claro que lo veo.

¿Tú qué te crees?

¿Son...? Hombre...

¿Sí? ¿Más que amigos? Más que amigos. (RÍE)

Ah, mira.

Joder, Merche.

Delante nuestro. Ay...

¿No te acuerdas...? ¡La Poli!

(SUSURRA) ¡Chicos, la Policía! ¡Venga!

¡Largo, corre!

¡Pero no pintéis la calle, "desgraciaos"!

¡Que las estáis llenando de mierda!

Todo el día pintando. No damos crédito.

Me cago en la leche. Eran unos cuantos.

Joder. ¿Un cigarrito? Unos gamberros.

(Conversación inaudible)

¿Qué haces?

¡Oye! ¡Oye, calma, por favor!

Hola, ¿qué tal?

El patrón no te esperaba hoy. Ya, lo sé.

Pero creo que el otro día me dejé una cosa. El busca.

No he visto ningún busca. ¿Te importa si miro un segundito?

Soy Toni Alcántara, señor Mazzolini. ¡Ah, Tonino!

Pero hoy no quedamos. No, se lo estaba diciendo.

Se lo estaba diciendo, pero... Adelante, entra.

Acabo de abrir un Chianti de mi bodega.

¿Tienes hambre? No, gracias. Ya he comido.

-Dice que perdió un busca.

-¿Y qué es un busca? -Mensáfono.

-Ah. Pero aquí no está. -Ya se lo he dicho.

Ya, pero bueno, le decía que el otro día,

como estuvimos sentados en el sofá,

pensé que quizá se había caído entre los cojines o debajo.

¿Le importa si miro un segundo? Adelante.

Gracias.

Dame un cigarrito. -Pero si yo no fumo.

(HABLA EN ITALIANO)

Qué mierda.

-"¿Lo encuentras?".

No. No, no, no.

Nada. Debo estar equivocado. Me tengo que ir ya.

¿Te vas sin probar mi Chianti?

Un Braulio Barone Ricasoli.

De la añada de 1949, ¿eh?

Una auténtica joya. No, claro. Cómo me voy a ir así.

Gracias.

"Salute". Salud.

Está riquísimo. Te vas a llevar una botella.

Tu padre tiene bodega, ¿no? Tenía. Se quemó.

Ah... "Me dispiace".

Sal de ahí de una puta vez. Vamos.

No me va a dar tiempo.

Me tengo que ir. Viene la familia a cenar

y tengo que comprar la cena todavía.

"Mangiare".

(Interferencias)

Muy rico también.

No es como vuestro jamón, pero...

Cuando acaben las fiestas seguimos con el trabajo.

Las navidades son para pasarlas en familia.

La familia es lo más importante.

Un hombre "senza" familia... "non" es nada.

Es que me tengo que ir. "Va bene".

Siento que tengas que irte.

Pues nada, feliz Navidad.

"Buon Natale". Feliz Navidad.

¿Qué pasa?

¡Valiente mierda de material! ¿No era alemán?

Tú no has venido por el mensáfono.

He venido a por el...

¿Qué es eso? Tonino, Tonino...

Creí que éramos amigos.

Espera. Espera. Puede que alguien sepa que está aquí.

¿Para quién trabajas, Tonino?

(Llaman a la puerta)

-¿Quién es? (VOZ DE MUJER) Tintorería.

-Dejé un traje en la tintorería.

-Un momento.

¡Hay que joderse!

(Ruidos en piso superior)

(Golpes y quejidos)

¡Tonino! ¡Tonino!

(JADEA)

Tienes que llamar a una ambulancia.

Tonino. ¡Tonino!

Me estoy aguantando las tripas

para que no se me salgan de la barriga.

¡Joder, joder, joder!

(Llaman a la puerta)

¡Ventura, abra! ¡Alcántara!

Alcántara, ¿qué ha pasado?

¡No podíamos oírle!

¿Qué le pasa? ¿Que qué me pasa? ¡Joder!

Tranquilícese. ¿Cómo quiere que lo haga?

¡Cómo! ¡Se lo dije! ¡Cuéntame qué ha pasado!

¡No lo sé! ¡No sé lo que ha pasado!

¡El gorila está muerto y Mazzolini va a morir!

¡No sabía qué hacer, joder! Vale.

Venga conmigo, y me lo cuenta.

No. Mi hijo. Debo ir a buscar a mi hijo.

Mi familia me espera. Tendrán que esperar más.

¡No, escúcheme!

He colaborado con ustedes. Me he visto rodeado de muertos.

¡No me toque los cojones! No puede irse.

Lo siento, tendrá que detenerme. No.

Yo no voy a detenerle. Haga lo que sea.

Invéntese lo que sea, pero yo no he estado ahí.

¡Alcántara, no puede irse! ¡Esto es muy grave!

Llama a la Central. Diles que debemos desaparecer.

Que manden a la caballería y a los de la Científica.

(Timbre)

Hola. -No recordaba lo difícil que era

conducir en Madrid. -Entra, pasa.

¿Y las niñas? -Las niñas se han ido al cine.

Se las llevó Venancio a ver "El chip prodigioso".

Ay, qué casa más bonita, Deborah. -Gracias.

-Pero fíjate qué muebles. Por favor.

Ay, la terraza. A ver.

¡Pero si se ve todo Madrid!

Bueno, bueno, bueno.

Tenéis todo puesto con un gusto...

Qué bonito, por favor. Y mira qué mesa.

Una cosa: esto de los cartelitos ¿no es una costumbre inglesa?

Yo lo aprendí en Benidorm.

Me lo enseñó una inglesa. Hablo mucho, ¿no?

-Sí. -¿Dónde pongo eso?

En la nevera, imagino. Son croquetas que he hecho.

En la nevera están bien.

Te iba a decir que en esta casa se está muy a gusto,

Deborah. Está todo muy calentito.

No como en la mía, que es imposible de calentar.

No sé si es por la humedad o por qué será,

pero, chica... ¿Y mi primo?

-Debería estar aquí ya con la cena. -Ah, ¿sí?

Se habrá entretenido, como todos los hombres.

Son un desastre. ¿Dónde puedo dejar el abrigo?

-Qué guapa. -Ay, ¿te gusta?

-Mucho. -¿No crees que tiene mucho escote?

-No. -No, ¿verdad?

Venancio casi no me deja traerlo.

La que hemos tenido. Casi no venimos. -¿Qué?

-Se ha puesto tonto. -¿Habéis discutido

por el vestido? -Un poco.

Es que es un poco celoso, ¿sabes? Bueno, bastante.

El otro día se me ocurrió decirle que Miguel Bosé estaba buenísimo.

Porque ¿está o no está buenísimo?

Pues yo se lo dije y él estuvo sin hablarme una semana.

-¿Y tú se lo permites?

-Hombre, a mí es que me hace gracia.

-¿Y eso que tienes en el brazo?

-Ah, no. Esto es una... Es de la cocina.

Como tenemos mucho trajín, siempre tengo marcas.

Pero que él es buenísimo. Está siempre con las niñas.

Juega con ellas, las lleva de paseo...

La verdad, tiene más paciencia que yo, fíjate.

No será esto vino blanco.

-Eh... -Sí, ¿verdad? Yo creo que sí.

Si no te importa, me sirvo un poco. -Sírvete, claro.

Te voy a echar a ti un poco, y así brindamos.

¿Qué te parece? -Chinchín.

-Es que si no bebo ahora, luego...

Venancio se pone nervioso. Dice que me pongo piripi enseguida.

-¿Piripi? -Sí, así, como borrachilla.

Pero qué va.

-Pues mándale a paseo.

-Más tonto...

(Timbre)

-Ese es Toni, seguro.

Seguro que ha vuelto a dejarse las llaves.

-Hola. ¿Tú eres Deborah? -Hola. ¿Cómo no estás con tu padre?

-Hemos estado más de una hora esperándole bajo esa estatua.

No sabrás dónde está Toni, ¿no?

(Música)

(Puerta abriéndose y cerrándose)

(Aspiración fuerte)

Sea quien sea, feliz Nochebuena.

Hola. ¿Qué tal?

¿Quieres? Hay para los dos, ¿eh?

No, gracias. No me hace falta. Pues nadie lo diría.

Mientras no tengamos un druida que haga la poción mágica,

es la única manera de aguantar la presión.

¿Seguro que no quieres? No.

Anoche estuve reunido hasta las 3:00 con los inútiles de Barcelona.

Esta mañana el avión, ahora la fiesta...

Esto no hay cuerpo que lo aguante.

¿Tú no te metes nada? Café.

Mucho café. Eso es lo peor.

Te destroza el estómago.

Carlos, yo espero mucho de ti, ¿eh?

Te veo a años luz de los otros dos.

Tienes el cielo al alcance de tu dedo. Tú y yo...

ahí.

Pero tienes que darlo todo.

(OFF, CARLOS ADULTO) "'Puedo resistirlo todo

menos la tentación'.

Eso dijo Oscar Wilde, y el 24 de diciembre de 1987,

me di cuenta de que tenía mucha razón".

Míralo. Como un tronco. -Ya.

¿Entonces qué, le dejamos durmiendo aquí?

-¿Hay más opciones?

-El médico dijo que podíamos trasladarle.

-Sí, ¿dónde?

¿A la pensión donde vive, sin calefacción?

-No te hace gracia que se quede.

-No esperaba que Papá Noel viniera a ducharse a casa este año.

-Lo siento. -No pasa nada. Mañana se va, ¿no?

Además, eres una buena samaritana. -Vete a la mierda.

-¿Va a dormir en el sofá? Luego quería jugar al "Super Mario".

-Bueno, si quieres le ponemos en tu cama

y cuando volvamos le cuentas un cuento.

-Lo siento, macho.

Venga, vámonos.

-Voy un momento al baño.

(SUSURRA) Inés...

Estás preciosa.

¿Estás tranquilo?

-Yo sí. ¿Por qué?

-Yo no lo estaría.

-¿No? ¿Lo dices por...? -Es bastante guapo.

-¿Debería estar celoso?

-Atento. -Ya.

Estaré atento, pero no hará falta. Tu madre me quiere mucho.

-Mi madre tiene el corazón muy grande.

Le cabe mucha gente.

(Música y vítores)

(Conversación inaudible)

Hoyo en uno.

Es un poco estirado, pero un tío de puta madre.

Mola como jefe. Sabe motivar a la gente.

-A Andrés le gusta que haya capilaridad en la empresa.

¿Qué? Capilaridad.

Es algo que dice mucho él.

Que haya comunicación entre todos, para hacer equipo.

Es una de esas cosas geniales que tiene.

Capilaridad, ¿eh?

¿Julia?

¿Carlos? ¡Hola! ¡Qué sorpresa!

¿Qué tal?

Qué guapo. ¿Qué haces aquí?

Bueno...

Hola.

¿Os conocéis? ¿Qué tal?

-Pero ¿esto qué es?

-¿Qué haces? -Pensaba que al final no venías.

Bueno, al final lo he podido arreglar.

-Ya ves. Tengo aquí a tu recomendado. Llevabas razón. Tiene potencial.

Solo le falta soltarse un poquito. Ahora vengo.

Voy a llamar.

¿Fuiste por el hotel? -Sí.

-Esta noche cenamos con Merceditas en el Amparo.

Pórtate bien, ¿eh?

¿Eres la novia de mi jefe? Sí.

Sí, sí. ¡Guau!

Cómo cambia la vida, ¿no? Sí, sí.

No te llamé para agradecértelo. Ya lo entiendo.

Bueno, no éramos... Da igual. ¿Te gusta, estás contento?

¿Se te da bien? Sí, se me da bien.

La verdad, creo que sí.

Me alegro.

Estás más guapo... así.

¿Así cómo? Sin la barba.

Que tenías una barba... Ah, sí.

Te queda muy bien el look. Gracias. ¡Amor!

Hola. Ven aquí.

¿Cómo estás?

Mira con quién estoy.

Julia. Hola.

Es la novia de mi jefe. Ah.

Claro. Por eso...

¿Queréis champán? Voy a por unas copas.

Preciosa, ¿hay champán? Sí, claro.

¿Tú conoces a la novia del jefe? -Charlie, Charlie.

Eh... Sí. El huevo de Colón. Perdona.

¿Es sobre la campaña? Sí.

No. Debes prestar mucha atención a este concepto.

O sea, focus total. Vale.

¿Qué es? Las personas, la gente,

no usamos la televisión: abusamos de ella.

"Abusamos" suena fatal.

Fatal tampoco. -Pasamos demasiadas horas ante ella.

Eso es verdad. La gente no habla, no lee, no folla.

Yo últimamente follo mucho menos. -Claro.

-Tenemos que seguir por ahí.

¡Sí, sí, sí!

¡Joder, es cojonudo! ¡Claro!

¿Sí? Vamos a celebrarlo, porque es un ideón.

Siempre nos hace lo mismo. -Sí, sí.

-Pero yo le veo bien.

No sé, parece que ha encontrado su sitio.

-Espero que sí, porque se pega 12 horas aquí metido al día.

-¿Tú cómo lo llevas?

-Regular.

-Karina, yo quería pedirte perdón por la última vez que nos vimos.

Fui superborde contigo, y...

-Tenías motivos, Julia.

-Bueno, puede, pero da igual.

No lo hice bien, y exploté contra ti. Lo siento.

-A lo mejor yo habría reaccionado peor.

-Ya. Bueno, da igual. Que sepas que está todo enterrado,

que estoy bien, que no hay rencor, y estoy con otro...

Bueno, bueno, bueno.

Vaya pareja de reinas.

Los tíos son un desastre. Tú tranquila. ¿Hay más vino?

-En la nevera. Mira qué hora es. Estarán todos al llegar.

Voy a cambiarme. -Bueno. Tú no te preocupes.

(Timbre)

A ver, niñas... ¡Uy, primo! Hola. Qué desastre.

Qué desastre. Espera,

que te ayudo.

Pero ¿esto es la cena? Sí.

¿Sí? ¿Comida de chino? Sí.

-¿Le voy a poner comida china a los Alcántara en Nochebuena?

¿Estás piripi?

12 metros cuadrados de sangre, sudor y lágrimas.

En esta sala me estoy forjando un futuro.

¿Qué te parece? Que estás un poco raro.

¿Raro bien o raro mal? Raro de que has bebido mucho.

¡Qué va! ¿No?

Pues tienes los ojos raros. ¿Así de raros?

No sé ponerme bizco. No hagas eso. No seas tonto.

¿Cómo estás? No me has preguntado por el médico.

¿Qué medico? El ginecólogo.

Ay, perdona. Te iba a llamar. Te lo juro.

¿Qué te parece?

¿Cómo estás? ¿Estás bien?

Pues tiene que ponerme un tratamiento por los desajustes de la regla.

Ah... Pero ¿todo bien? Bueno...

¿Te duele algo? No, estoy bien.

¿Estás con la regla ahora? No.

Ah...

¿Qué haces? (SUSURRA) ¿Cómo que qué hago?

Pero ¿qué coño te pasa? ¿Eh?

¿Te cuento un problema y sales con esto?

Es Navidad.

Vamos a por la niña que está con la abuela.

Me vas a matar, ¿eh? ¿Qué pasa ahora?

Que no puedo ir.

No puedes hacerme esto. Vamos a trabajar hasta las 21:30.

Estamos con una campaña que va a ser un campañón.

Te juro que cenamos con toda mi familia.

Muy bien. ¿Y quién lleva el turrón? Quedamos en llevarlo nosotros.

Comprarlo no es difícil.

¿Cómo? Duro, blando, chocolate y yema.

Bueno, duro, blando, chocolate y yema. No es tan complicado.

Carlos, ¿tú qué te has tomado?

Dos copas de champán esperándote.

Si me voy ahora, me cortan los huevos.

Sí turrón, no curro. No turrón, sí curro.

Tú verás. Espero que llegues a la cena.

Eh, cariño. No te enfades. Estamos de fiesta.

¿Cómo no voy a llegar a la cena?

Dame un beso, anda.

¿No beso?

¿Sí beso?

No beso.

¿Te vas? -Sí. Tengo que recoger a la niña.

-Ya. ¿Y Carlos se queda? -Tiene trabajo.

-Bueno, esto es así. -Ya.

-La publicidad, digo. Es así. -Estoy un poco harta.

-Ya. Bueno, da dinero.

-Y el dinero no lo dan a cambio de nada.

-No. -Ya.

Feliz año, Julia. -Feliz año, cariño.

(Conversación inaudible)

Toni. ¿Qué?

Eso digo yo, ¿qué?

No puedo salir así, Inés. Mira cómo estoy. Estoy temblando.

Si cojo unos palillos, le saco un ojo a alguien.

Pero ¿qué te pasa?

Estoy metido en otro lío.

Joder...

Pero ¿qué es ahora?

¿ETA?

¿El GAL? Mafia.

¡Joder, Toni! Estoy vivo de milagro.

Pero ¿no puedes presentar el telediario y ya?

No. Parece que no.

No sé cómo lo hago, pero no.

Siempre tropiezo con la misma piedra.

Ya... ¿A ti no te pasa?

Sí, pero no hablamos de mí.

No sabes lo que he vivido hoy. No lo sabes.

Pues si te cuento yo...

Empecé con un novio desaparecido

y ahora tengo un ex en mi cama. ¿Qué?

La ventaja de los palillos chinos es que nunca comes mucho,

con lo cual nunca engordas.

Por eso en China no hay gordos, Paca.

Menos Buda. Ese sí está gordo.

Oye, los niños no han comido nada. Por cierto,

Deborah, sé que te dedicas a eso,

pero ¿no es excesivo que los niños no dejen las máquinas?

A ver si al final vamos a salir todos tontos con ellas.

Podría hacerles una tortilla. -Descansa. No estás en casa.

Aquí no debes cocinar.

¿Habéis llamado al médico?

-No le pasa nada. Ha tenido... un susto.

Pero eso no es excusa para no venir a la cena.

Yo voy a tardar mucho más en volver a hablarle.

Karina, ¿y Carlos?

No lo sé, pero parece más importante

el trabajo que la familia.

Pues nunca ha sido así. Siempre se ha compaginado.

Bueno. Cuando le hagan fijo cambiarán las cosas. Eso dice.

Sí, eso dice.

Imaginaos a un tío que se queda tan enganchado a la tele

que al final se queda solo.

Vale, así que este es un gilipollas que se queda solo en su casa

viendo la tele. -Se van todos y él se queda.

Y no se entera, como mi novio. Bueno, pues esto es.

Él se queda mirando el fútbol

mientras su familia, su hijo, su mujer,

empieza a hacer la maleta, a abandonarlo.

-¿Tú te has planteado cuántos estarían encantados

de quedarse solos en casa? Un niño. Es mucho más patético.

Se ve cómo los chavales juegan al fútbol

mientras él mira la televisión.

Se queda solo. Un niño sin amigos. -Qué triste.

¿Qué hora es? ¿Por?

Me voy a quedar más solo que el niño ese.

Charlie, escucha.

¿Te vas a ir ahora, con la idea a punto de salir?

¿O te las vas a perder otra vez?

Media hora. A ver si llego a la Misa del Gallo.

¿A misa de qué?

¡Kikirikí!

¡Kikirikí!

Anda, seguimos.

(CARLOS ADULTO, OFF) "No aprendimos a usar la TV,

pero sí aprendimos a usar la nariz.

Y ese fue para mí el principio y el final de todo.

La firma española publicitaria Contrapunto

se llevó el gato al agua con el famoso anuncio

del perro Pipin.

Gracias a él consiguieron el León de Oro

del Festival de Cine Publicitario de Cannes".

(TV) "Hay muchas cosas que puedes hacer

en lugar de ver tanto la TV.

¿Por qué no las pruebas? Aprende a usar la TV".

¿Puedo quedar con Bruno después de cenar?

¿Después de cenar?

Si vamos a la Misa del Gallo. ¿En serio tengo que ir?

Pues sí. Es la última de Froilán.

Claro que tiene que ir.

Hijo...

Perdonad, ¿eh?

(Teléfono)

Voy yo.

Dígame.

Carlos, ¿dónde estás? Es Carlos.

Yo no hablo con él hasta que llegue.

Como no vengas, te va a caer una buena. ¿Dónde estás?

Paca, ¿cómo es que habéis cerrado justo en navidades,

con la de clientes que hay?

Tuvimos un problema con Sanidad.

Coño... Una plaga de cucarachas.

Qué asco, por Dios.

Pues sí. Hemos cerrado hasta Semana Santa.

-Sí. Así, como estrategia empresarial.

Así se olvidan del asunto. Muy bien.

-Estáis como de vacaciones.

-Sí. -Bueno...

Paquita se lo merece. ¿Eh, amor? -¡Ay!

Muy bien, Jato.

Carlos intentará llegar al turrón.

-Que haga lo que quiera.

¿Estás bien, hijo?

Bien, mamá. Mejor, gracias.

¿Qué tal la cena? Una porquería.

Y la vajilla también lo es.

Que sea la última vez que me haces algo así.

Perdóname. -No ha sido su culpa.

-Y tú no te metas. Estoy piripi. -(PAQUITA RÍE)

Pues ya somos dos.

Bueno. Bueno, pues... (CARRASPEA) Merche.

Antes de que estemos todos más piripis, deberíamos brindar.

-Sí, pero tú con agua. -¡Que no me controles más, hombre!

A ver.

Este año... quiero brindar por una persona...

que ya no está en la mesa de los niños.

Ha crecido y de repente ha pasado a la mesa de los grandes.

Quiero brindar por María que, a pesar de que ha crecido mucho,

sigue siendo nuestra niña.

Además, quiero anunciar

que su madre y yo...

le tenemos un regalo de Reyes por anticipado.

Merche, procede.

(RÍE)

Las llaves de casa.

Queremos que vuelvas.

Vuelve, que sin ti esa casa se nos cae encima.

No es lo mismo.

Entonces, por María y por su vuelta.

¡Qué bonito! ¡Por María!

Hola, Olga.

Abraham está terminando de recoger

y viene para acá.

-Angie, tú y yo hemos tenido nuestros más y nuestros menos.

-Más bien menos que más.

-Pues sí.

Pero reconozco que Abraham está bien contigo.

Que sabes cómo llevarle, y que eso no es fácil.

-Gracias.

Viniendo de ti es como un regalo de Navidad.

-¿Tú estás bien con él? -Estoy en la gloria, Olga.

-Quiero decir bien de verdad. ¿Te ves futuro con él?

-Casarnos ya sabes que no podemos.

-No hablo de papeles. Hablo de lo que sientes por él.

-Abraham no es solo la mejor persona que conozco.

Te aseguro que es el hombre de mi vida.

-Eso es lo que necesitaba oír.

Es muy posible que me muera pronto.

No me da miedo morirme.

Total, es pasar de este barrio a otro.

Pero no le digas que hemos hablado.

¿Te importa que me siente aquí?

-Siéntate. Pero solo porque es Navidad.

-Gracias.

-¿No tienes miedo a que te muerda?

-Te debo una explicación, lo sé.

-No, a mí no me debes nada.

Pero dejaste a seis personas plantadas.

-Clara.

Yo tenía unas expectativas contigo.

Pero me rajé... porque me impones mucho.

-¿Yo? -Tú eres mucha mujer, Clara.

Yo llevo mucho tiempo sin tratar con mujeres.

Tengo miedo de no dar la talla.

-Pues ya está. Todo aclarado.

Buenas.

Madre. Os guardé el sitio.

Gracias. ¿Y María?

Pues María... no ha venido. Pero ¿no va a venir a misa?

No. Pues muy mal.

Vaya...

Anda, siéntate. ¿Qué tal la cena?

Vamos a llamarlo cena porque ha sido de noche.

Pero yo estoy de los palillos hasta la coronilla.

¿Palillos de dientes? Sí. Peor.

¿Y vosotros? ¿Habéis cenado bien?

Pues... ha sido una cena muy bonita. ¿Sí?

Y muy abundante. No la podíamos terminar.

Don Froilán preguntaba todo el rato quién pagaba.

Pobre. Buenas noches a todos.

Quiero daros las gracias no solo por estar aquí,

en este día tan especial,

sino por el cariño con el que habéis tratado a Froilán...

Primero fue don Venancio.

Y luego Eugenio. Sin contar con los curas del pueblo.

La de curas que he tenido en mi vida.

He tenido en mi vida más curas que novios.

Madre...

Y ahora uno negro.

-Además celebramos la última misa del padre Froilán.

Y os pediré un último favor.

Nuestro padre lleva días

ensayando esta misa.

Él quiere que sea la más importante

de toda su vida.

Él ya perdió las palabras,

y poco a poco está perdiendo vuestros nombres

y vuestras caras.

Por eso es importante que pase lo que pase estemos con él hoy...

y le demos todo nuestro cariño.

-¡Guapo!

-"In nomine Patris

et Filii et Spiritus Sancti".

-Amén. (TODOS) Amén.

-(HABLA EN LATÍN)

-(HABLA EN LATÍN)

-(HABLA EN LATÍN)

(CARLOS ADULTO, OFF) "Aquella Navidad de 1987

los vecinos de San Genaro

escucharon la Misa del Gallo en latín,

como muchos de ellos la habían oído la mayor parte de sus vidas.

Se juntaban lo viejo y lo nuevo, un mundo que se va y otro que llega.

Porque como dijo un sabio: "Todo fluye, nada permanece".

Y en un mundo que cambia

a toda velocidad todos necesitamos algo firme a lo que agarrarnos".

Cuéntame cómo pasó - T 19 - Capítulo 342: "Canción triste de Navidad"

11 oct 2018

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