'Cuatro estaciones en la Habana' es una mini-serie basada en las famosas novelas del premiado escritor cubano Leonardo Padura, Premio Princesa Asturias de las Letras, uno de los máximos renovadores de la novela policiaca. 'Las cuatro estaciones' (Havana Quartet) son: 'Vientos de Cuaresma', 'Pasado perfecto', 'Máscaras' y 'Paisaje de otoño'. Muestran un recorrido por la vida de su protagonista, el teniente investigador Conde, un policía muy poco ortodoxo que suele envolverse sentimental y humanamente en sus investigaciones. El carácter de Conde envuelve todo lo que hace con una especie de ternura y un talento como policía del que parece renegar.

Las adaptaciones de las novelas son a cargo del propio Leonardo Padura, junto a la guionista cubana Lucia López Coll, con la colaboración del director de la serie, Félix Viscarret.

Protagonizada por Jorge Perugorría, Carlos Enrique Almirante y Juan Acosta.

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Cuatro estaciones en La Habana - Máscaras - ver ahora
Transcripción completa

(FIDEL CASTRO, OFF) "El fanatismo

de que ningún problema mundial

debe resolverse

por métodos de fuerza.

Nadie tiene derecho

a usar la violencia

contra ningún ser humano.

Si no hacemos nada,

nadie se salvará.

En esta, como en muchas luchas del pasado,

es posible vencer".

(Trinos)

Alexis Arayán Rodríguez.

La primera evidencia es que murió por asfixia.

Yo diría que entre las 8 y las 10 de la noche.

Pero con este calor...

¿Dónde encontraste esto?

En un bolso que estaba tirado aquí, junto al cadáver.

¿Quién encontró el cuerpo?

Un muchacho que corre con su perro todos los días.

Pero, alrededor del cadáver,

hay huellas de otra persona corpulenta,

aunque no hay señales de lucha.

Es extraño.

Todo el mundo se defiende, ¿no?

("Vivir al borde")

# Una vida sucia,

# un camino oscuro

# y una noche larga

# que nunca conduce a lugar...

# seguro.

# En el horizonte,

# una nube negra

# que no da

# descanso.

# Vivir así

# es vivir al borde,

# de puntillas

# en la cornisa.

# Vivir

# así

# es vivir al borde,

# con manchas de sangre ocultas

# en la camisa. #

Esto es lo único que me faltaba,

que me tocara a mí el caso del maricón.

Yo pensé que tú no tenías complejos.

Complejos no, Manolo,

es que a mí me gustan las cuentas claras.

A ver, cuéntame tú, ¿cómo tú ves esta historia?

Yo lo veo clarísimo.

La mujer que no era mujer vino con un tipo

que sí creía que él era mujer.

La cosa se calentó,

el tipo le metió la mano y candela.

Se volvió loco y lo mató.

Sí, eso pudiera ser.

Tenemos que revisar en la Unidad los travestis que están fichados

por prostitución y escándalo.

Ahora, lo más raro de todo

es la forma en la que estaba vestido,

como si estuviera disfrazado. ¡Claro!

Los travestis se disfrazan, ¿no?

Buenos días.

Buenos días, teniente, el mayor lo está esperando.

Dale, entra.

Viejo, ¿y esa quién es?

¿Dónde está Maruchi?

A Maruchi la trasladaron.

No sé todavía para dónde ni por qué.

Esto está peor de lo que imaginaba.

¡Es una mierda!

Bueno...

Ya sé que el muerto que apareció en el Bosque de La Habana

es el hijo de Faustino Arayán, el diplomático.

Y tú sabes que Arayán no es cualquier gente en este país,

así que a este caso dale toda la prioridad del mundo.

Sí, ya sé.

Y tengo que ser discreto y no pasarme y tener cuidado...

Y no comer mierda conmigo.

¿Tú crees que es fácil trabajar

con un ejército de investigaciones metido aquí, en la Central?

Y tú sabes que ya hay dos policías expulsados por corrupción.

Y otros dos por negligencia.

Y que todas esas historias me las vienen para arriba a mí.

Bueno, pero no te pongas así, viejo.

¿Ya la avisaron a la familia del muerto?

No. Te toca a ti.

¿A mí?

Buenos días. Buenos días.

Somos investigadores de la policía.

Queremos hablar con el compañero Arayán.

El señor Faustino no se encuentra,

voy a avisarle a la señora Matilde.

Pero pueden pasar.

Buenos días.

Buenos días. Buenos días.

¿Me dice Toña que son policías?

Sí, señora.

¿Usted es la madre de Alexis Arayán Rodríguez?

¿Qué pasó ahora con Alexis, por Dios?

Le di las pastillas para la presión y un calmante.

Bueno, necesitamos que usted nos ayude.

¿A qué hora salió Alexis ayer de aquí, de su casa?

Él no salió de esta casa.

Hace como seis meses que él no vivía aquí.

¿Ah, no? ¿Y dónde vivía? En casa

de un amigo suyo: Alberto Marqués.

¿Y de qué se me acusa ahora, señor policía?

Puede sentarse.

¿Alexis Arayán vivía aquí?

¿Usted tenía alguna,... alguna relación con él?

Éramos amiguitos.

No piense otra cosa.

Yo le presté el cuarto del fondo hace como seis meses.

Me dijo que quería independizarse de sus padres.

¿Recuerda a qué hora salió ayer? ¿Le dijo dónde iba?

Bueno, yo no lo vi irse.

Él era

muy discreto, la verdad.

Claro,

su cuarto también tiene una salida independiente por un costado.

¿En qué trabajaba él,

por cierto?

En el Fondo de Bienes Culturales.

Él era especialista

en artes plásticas.

¿Y usted sabe si él tenía alguna relación con alguien?

Él,... con uno que dice que es pintor, un tal Salvador K.

¿No va a sentarse?

Esos sillones no muerden.

(FORENSE) Definitivamente murió por asfixia.

Todo indica que el travesti estaba arrodillado

frente a su asesino cuando este lo estranguló.

¿Se la mamó al tipo?

No tenía restos de líquido seminal en la boca.

Yo diría que no, que no tuvo ninguna relación sexual

con su asesino.

¿Drogas? No, estaba limpio.

Aunque el otro lo pudo haber inmovilizado

con cierta facilidad.

Por las huellas que dejó su atacante,

podría pesar unas 200 libras.

¿Huellas dactilares?

Ninguna.

¿Cuándo usted conoció a Alexis?

Cuando Alexis estaba en el pre,

él estudiaba en la biblioteca

donde yo trabajaba cargando libros.

Yo tengo entendido que usted era director de teatro.

Y lo era, hasta que me expulsaron

en el año 71.

Bueno, a mí solo no, a una pila de gente.

A mí me acusaban de extravagante, extranjerizante, desideologizado

y, claro, de ser maricón.

¡Ay! Perdón.

Mejor dicho: ostensiblemente homosexual.

¿Y en esa época usted y Alexis...?

Ay, no, por favor, él es un niño.

Era un muchacho muy dulce,

con muchas lecturas. Y, de contra,

iba todos los domingos a la iglesia a confesar sus pecados.

Nada que ver conmigo.

Ay, Dios...

(FORENSE) En la escena del crimen,

no apareció nada especialmente revelador.

La basura que siempre hay en esos lugares.

Una botella,

un condón usado,

colillas de cigarros,

una llave oxidada,

cabos de tabaco con marcas y sin marcas...

Bueno, pues tenemos que trabajar con eso.

Pero es que falta lo más raro, Manolete.

¡Te encanta la jodedera! Dale, habla.

El asesino le introdujo al muchacho dos monedas de a peso por el recto.

¡Ahora sí! ¿Dos pesos metidos por el culo?

Ajá. Ya.

¿Y eso qué coño significa?

¿Me lo vas a preguntar a mí?

¿Alexis acostumbraba a vestirse de mujer?

¿De mujer?

No que yo sepa.

Señor policía,

Alexis era homosexual, no era travesti.

Es raro,

porque apareció con un vestido de mujer bastante extraño, rojo.

¿Con unos pliegues así?

Más o menos.

Entonces iba con el vestido de Electra Garrigó.

¿Electra Garrigó?

¿Como el personaje de la obra de Virgilio Piñera?

¡Huy!

Me ha salido usted muy enterado, señor policía.

Cuando a mí me sacaron del grupo,

yo estaba preparando un montaje de "Electra Garrigó"

que nunca se pudo estrenar.

Yo llegué a París en 1969.

En la primavera.

Todavía se respiraba el ambiente del 68.

Yo estaba parando en casa del Recio.

Y, en medio de Saint Michel, lo vi.

La vi.

¡Era como una aparición!

La mujer más bella que había visto

en mi vida.

Con aquel vestido rojo...

Y no era mujer.

El Recio me sacó de mi error: "Es un hombre, marquesa".

Pero ¡qué conmoción!

Algo pasó dentro de mí, señor policía,

algo,... algo muy grande.

Y encontré la solución que estaba buscando

para el concepto mismo de mi "Electra Garrigó".

¿Y por qué Alexis habrá usado este vestido?

Yo no pude montar mi obra de teatro,

pero el Recio sí pudo escribir

y publicar su libro.

"La transfiguración".

Mire.

A lo mejor, ahí encuentra la respuesta

de por qué Alexis se vistió ayer con el traje de la Electra cubana.

¡Cojones! ¿Dos pesos metidos en el culo?

Así mismo. ¿Y eso qué carajo significa?

No sé qué coño significa, pero algo quiere decir.

Toda la mariconería esta ya me tiene cabrón.

¡No entiendo un carajo!

¡Este viejo comemierda y este calor del coño de su madre!

Chico, ¿tú crees que eso de las monedas

sea como una clave entre maricones o algo así?

A lo mejor es una venganza gay.

Hay que localizar al exnovio de Alexis,

un tal Salvador K. Esto se está enredando, Manolo.

Se está enredando.

¿Todas esas obras son suyas? Sí.

Bueno, Salvador, usted sabe de la muerte de Alexis.

Sí, claro. Toda La Habana lo sabe.

Sobre todo los gays, ¿no?

Mi mujer se siente mal.

¿Podríamos salir a la calle a hablar?

¿Con el calor que hay allá afuera?

Nos han dicho que usted y Alexis tenían una relación...

Esos son chismes de gente envidiosa.

Alexis

era el especialista de Bienes Culturales

que me ayudaba a vender mis cuadros,

a hacer mis exposiciones.

Esa era mi relación con él. También nos dijeron

que usted y Alexis habían discutido últimamente.

¿Quién le dijo eso?

No importa quién lo dijo. ¿Eso es verdad o no?

Fue una tontería.

A Alexis no le gustaron unos de mis cuadros

y tuvimos una discusión.

Una discusión estética, claro.

Después de eso, nos distanciamos. Salvador,

¿dónde estuvo usted anoche? Pintando... en mi estudio.

¿Y dónde queda eso?

En 18 y 21.

Eso es cerca del Bosque de La Habana.

¿Alguien lo vio allí? ¿Alguna persona que lo pueda confirmar?

No lo sé. Pero estuve allí toda la noche.

(MUJER, DESDE OTRA HABITACIÓN) Salvador, ¿pasa algo?

Perdonen.

Tenemos que conseguir una orden de registro, ya.

Ajá.

¿Esa es su esposa? Sí.

Ya les dije que se sentía mal. Lo más posible

es que tengamos que regresar

y entonces sí vamos a hablar con ella.

Nos vemos.

Oye, ¿cómo te fue con el Marqués?

¿Tú crees que tiene algo que ver con el asesinato de Alexis?

No lo sé.

Pero el tipo ese, el Marqués,

es demasiado inteligente.

¿Sacaste algo en claro?

Historias viejas. El tipo fue

uno de los que parametraron en el 71 por ser maricón.

¿Eso qué coño es?

Cuando alguien dijo que los artistas

tenían que cumplir determinados parámetros.

Una cacería de brujas de pinga.

Bueno, ¿y eso qué tiene que ver

con los pesos parametidos por el culo?

No lo sé, pero, a lo mejor, tiene algo que ver.

En esos años,

se movieron toneladas de odio.

Y tú sabes que el odio no siempre es biodegradable.

Al final, la mierda revienta por alguna parte.

Y el Marqués ese...

tiene razones de sobra para estar preñado de odio.

Flaco,

¿tú sabes que antes de venir para acá me metí como dos horas

leyéndome un libro que me regaló el Marqués ese

sobre el travestismo, el transformismo,

y todo son historias más complejas que el carajo?

¿Y tú tienes que leerte eso para saber quién mató al muchacho?

Es que se vistió de mujer y no era travesti.

Alguna razón tiene que tener.

La verdad es que tú te metes en cada rollo, mi hermano.

Y, para colmo, la historia de la parametración.

Coño, Flaco, tú sabes

que a mí no me hacen mucha gracia los maricones.

Pero de ahí

a joderles la vida, a botarlos del trabajo...

Toda esa mierda me parece una locura.

Eso es de cuando estábamos en el pre, ¿te acuerdas?

Cuando nos acusaron de intimistas, de problemáticos

y nos cerraron el taller literario.

Oye, ¿por qué tú no me llevas a tomarme una cerveza

en el bar ese que abrió Candito?

Dicen que está buenísimo.

Flaco, ¿tú estás loco?

¿A ti se te olvidó que yo soy policía

y que ese es un bar clandestino? No tienes un letrero en la frente.

Eres un policía vestido de civil, coño.

¡Que soy policía!

¡Policía! Yo no voy a ir a ningún lado.

Pero dile que tú eres... ¡Que soy policía,

zote!

(Música salsa)

(TARAREA)

Dime, ¿se divierten o no se divierten?

Esto es una maravilla.

Un poco flojo de mujeres,

pero las Lager están que se parten de frío.

Lo quieres todo, mi hermano. Candito...

Tú estás loco. Conde, la cosa está muy jodía.

¿Qué estoy haciendo yo? No estoy haciendo nada.

Yo solo doy un servicio.

Sí, Candito es muy servicial,

pero, como lo agarren, le van a partir la cara.

(FLACO) Lo va a hacer bien.

Pero esto es un riesgo.

No pasará nada, viejo. Sí puede pasar.

¡Eh! ¡Eh!

¡Hijo de puta!

¡Maricón!

¡Cojones!

¡Pinga! ¡Llévate al chingao este! ¡Tú estás loco!

¡Pinga! ¡Tú a mí no me haces esto!

¡Candito, cojones! ¡Al pingo todos!

¡Candito, para, coño!

¡Tú estás loco, cojones!

¿Qué coño es lo que está pasando?

¿Ese tipo quería acabarte?

Yo qué sé.

Hermano, ¿cuándo tú vas a dejar toda esta mierda, coño?

¡Deja el bajo mundo y el ambiente, viejo!

Claro, Rojo, para.

Mierda.

(HOMBRE) ¡Toni!

(HOMBRE) Mickey... -Me encantó tu novela, lindísima.

(HOMBRE) Ah, gracias, empecé otra.

Al Salvador K ese yo no lo conozco mucho.

Es un pintor del montón,

aunque hace su buena plata con sus mierdas.

Y sí, es maricón, pero tapado.

¿Y el Marqués?

¿El Marqués? ¿Que si es maricón? No,

eso ya lo sé.

¿Qué clase de personaje es? Tú llegas ahora mismo

y te paras ahí, en la puerta de la Unión,

y gritas "¿Quién es Alberto Marqués?",

enseguida van a salir 200 tipos, se van a arrodillar

y, haciendo reverencias, te van a decir: "¡Es Dios, es Dios!".

Pero hace 20 años, tú hacías esa misma pregunta,

"¿Quién es Alberto Marqués?",

y a lo mejor te hubieran salido esos mismos 200 tipos

y, con el puño en alto, te iban a gritar: "¡Es el diablo!,

¡Es el enemigo de clase!".

Qué pinga.

Antes casi ni podías hablar de él.

Ahora dicen que es el padre del postmodernismo criollo.

¿Y por qué no regresó al teatro cuando viró todo el mundo?

Bueno, el tipo dice que no quiere hacer más teatro

ni publicar nada.

Aguantó como un hombre y se quedó aquí,

porque dice que, si se va de Cuba, se muere.

¿Tú crees que ese tipo sería capaz de matar a alguien?

¿Esa loca?

Bueno,

un tipo así, tan loco, es capaz de cualquier cosa.

¿Tú no crees?

Tenga cuidado.

La verdad, compañero, es que yo nunca

he tenido problemas con Salvador.

Él me paga puntualmente la renta y yo me hago de la vista gorda.

¿Cómo es eso?

Bueno, nada, es que él, a veces, viene con un muchacho.

Alexis.

¿Usted sabe...? ¡Muchacha!

¡Óigame!

Venga, venga por aquí. Muchachos...

¿Usted sabe si Alexis vino por aquí ayer?

Salvador vino por la tardecita.

Y, después, cuando yo fui a botar la basura,

él estaba con alguien ahí.

Lo que no le puedo asegurar que fuera con Alexis.

¿Y usted se fijó si Salvador

volvió a salir o si estuvo aquí toda la noche?

¿Sabe qué?

Salvador siempre oye música.

Ópera.

Y anoche no hubo música.

¡Eh!

Pero ¿aquí todo el mundo está limpiando hoy?

¡Espera, espera!

Hasta luego. Hasta luego.

(Ópera)

(LLORA)

¡Mario! Tamara, ¿cómo estás?

Bastante bien. ¿Y tú?

Necesito hablar contigo. Claro.

Pasa.

Después que murió tu marido, yo... Te agradezco que no hayas venido.

Pensé que necesitabas tiempo.

Aunque, bueno, ahora estoy aquí por otra cosa.

¿Más cosas que hizo Rafael? No, no.

Es que, como tu padre fue diplomático

tantos años y tú te criaste en ese ambiente, te quería preguntar

si tú conoces a la familia de Faustino Arayán.

Sí, claro.

El viejo Arayán es casi una leyenda en el Ministerio.

¿Y eso por qué?

Imagínate.

Su historia viene de la época de Batista,

cuando luchó en la clandestinidad.

Un hombre con un expediente sin mancha.

Aunque mi padre decía que era demasiado recto y muy estricto.

¿Tú sabes que su hijo era homosexual?

No, no tenía ni idea.

Lo mataron hace dos días.

¿El hombre de mármol ocultaba que su hijo era homosexual?

Nadie es perfecto, ¿no?

Esa siempre es tu mejor excusa, Mario, ¿no?

Me voy para el carajo.

Ustedes lo que tienen es tremenda borrachera.

(FLACO) ¡Estás hablando como si fueras un policía, chico!

(HOMBRE) Muchacho, ¿adónde vas? ¡Si no hay transporte!

¡Vente para acá, oye!

(FLACO GRITA BEBIDO)

Sargento...

Salvador K desapareció.

¡Coño, lo sabía!

Dice la mujer que salió ayer por la noche,

que llevaba un maletín, pero que no regresó a dormir.

¿Revisaron la casa? Nada.

Dice ella que faltaba algo de ropa, un par de zapatos...

Algo así, pero que no le pareció raro

porque él a veces se queda a dormir

en el estudio. -Entonces fuimos al estudio.

Pero ni rastro del pájaro.

Pidan al oficial de guardia una orden de búsqueda de Salvador K.

Tenemos que encontrarlo.

Ya sabes que la cagaste, ¿no?

¿Cómo se te ocurre dejar sin custodia

al principal sospechoso?

Es que... este caso no me gusta, viejo.

No me digas.

¿Y cuál es el caso que le gusta al niño?

Con toda esa pajarería,

uno nunca sabe quién coño está mintiendo

y quién te dice algo que se parezca a la verdad.

Y, además, la historia

de la parametración... Olvídate de la parametración,

que ya eso no le interesa a nadie.

Óyeme.

Ni siquiera quiero que hables.

Óyeme.

¿Yo no hablé bien clarito contigo de que te estuvieras más tranquilo

que una monja, eh?

Ya ha habido una investigación que venía

de arriba para toda la Central.

Y mira con lo que tú sales.

¿Tú estás loco o eres comemierda?

Las dos cosas.

Pues tú vas a encontrar a ese asesino.

Y sin hacer ruido.

O yo me quito el nombre de Antonio Rangel.

Nos da mucha pena molestarlo,

compañero Arayán.

No se preocupen,

es su trabajo.

Hasta yo tengo el mío.

La vida sigue andando...

¿Tabaco?

Gracias.

Para fumarlo después.

Usted dirá, teniente.

¿Usted conoce a Salvador K?

Parece que él y su hijo tenían una relación.

Sí, ya sé.

Ya sé de las relaciones de mi hijo. Pero no, no lo conozco.

Supongo que Alexis era un joven complicado.

¿Usted, como padre, pudiera hablarme un poco sobre él?

Alexis siempre fue un niño que nos dio muchos dolores de cabeza.

No solo por su problema, sino por... su carácter.

Cualquier otro muchacho habría estado contento

con la vida que le dábamos, pero él no.

Él siempre nos reclamaba

que estuviéramos tanto tiempo fuera de Cuba

y él tuviera que quedarse con María Antonia

y con mi suegra.

¿Por qué Alexis se fue de la casa?

Hace unos meses, tuvimos una discusión.

¿Por qué motivo?

Cuestiones de política.

Me acusó de ser un dogmático y un extremista.

Después de eso, se fue de la casa.

Esta desgracia que le pasó a Alexis

no es más que el resultado de una mala elección

de sus amistades. Gente sin moral, promiscua.

Sobre todo cuando conoció al tipejo ese,

Alberto Marqués.

Ahí ya no hubo más comunicación.

Le lavó el cerebro.

(OFF) "Todo el mundo se defiende, ¿no?".

El río Almendares.

Y pensar que hay poetas que se inspiraron en este río...

Qué desastre.

¿Y a ti qué te pasa, que te veo tan callado?

Nada.

A ti te pasa algo.

Yo te conozco, no hablaste nada en casa de Arayán.

Chico, no te había dicho nada por no preocuparte.

¿Qué pasa, Manolo?

Me llamaron los de Asuntos Internos.

Eso me tiene, cojones. No cojas lucha, hermano.

Tú estás limpio. Así que no le hagas caso

a los comemierdas esos. Vamos.

Deja ya, Manolo.

Tú no te habrás metido en ninguna candela, ¿no?

No me jodas, Conde.

Cada vez estoy más convencido de una cosa,

Alexis no era travesti,

ni se vistió ni para exhibirse ni para salir a ligar.

Él estaba buscando otra cosa.

A ver, a ver. Si Salvador es el asesino,

la explicación puede ser muy sencilla:

Alexis quería que Salvador dejara a su mujer

y lo amenazó con contárselo todo a ella.

Salvador engaña a Alexis y lo trae hasta aquí.

Sí, pero ya ellos no estaban juntos.

Coño, Conde, no sé. A lo mejor Salvador estaba celoso

porque Alexis tenía otro novio o qué sé yo.

Vale, que siempre te gusta complicarlo todo.

Bueno, ya, Manolo, vamos a dejarnos de tanta paja mental.

¿Por qué el asesino no tiró el cuerpo de Alexis en el río?

Quizá no hubiera aparecido nunca.

¿Y las dos monedas?

¿Qué coño significan las dos monedas?

Anda que está cabrona esta historia.

Ahora lo más urgente es encontrar a Salvador K.

(FLACO) ¡Mamá! Dale, que nos morimos de hambre.

Este tamal está hecho con maíz rayado,

que es mejor que el molido,

leche, carne de puerco,

pollo y unas costillitas de res.

Jose, un día me vas a tener que decir a mí

de dónde tú sacas

toda esta comida, y voy a tener que meterte presa

porque costillas de res no hay ni en el noticiero.

Mama, ¿hay más, verdad? -¡Sí!

¡Oh!

El que pida más es un goloso.

Llamando a la Unidad Central.

Tenemos la visual del posible sospechoso.

¿Podemos proceder?

(RADIO) "Sí,

pero asegúrense de que es él antes de intervenir".

"Conde, seguimos el rastro de Salvador K.

Lo estábamos esperando aquí, en el estudio, pero nada,

no aparece por ningún lado. Hablamos después".

Y este cabrón, que no aparece.

Yo estoy seguro de que sigue en la Habana.

Pero ¿dónde coño se ha metido?

Se les acabó.

¿Qué se acabó? El ron se acabó.

Y para colmo se acabó el ron.

Con las ganas que tengo yo de emborracharme como un perro

y caerme en cuatro patas

y no pensar más en mi puñetera vida.

Para el carajo. Qué fuerte le dio.

¡No bebas más!

Mishima, Zweig,

Hemingway, Calvert, Pavese,

Casey...

Todos suicidas.

¿Le habló en algún momento Alexis sobre el suicidio?

Sufría demasiado

y, si no lo hubieran matado, yo habría dicho que se suicidó.

¿Sufría por alguna razón en concreto?

El pobre Alexis decía que todo en su vida era un error:

su sexo, su familia, su tiempo.

Y decía que, si uno era consciente de esas equivocaciones,

el suicidio podía ser la solución.

Le falta una página a la Biblia.

¿Quién la arrancó?

La única que entraba aquí era Toña.

¿Quién? María Antonia.

La señora que siempre ha trabajado en casa de los Arayán.

Ella viene una vez por semana a limpiar.

La pobre,

malcriaba a Alexis más que su madre

y le traía siempre cosas ricas de comer,

de esas que no se ven en ninguna parte y solo...

A lo mejor el propio Alexis

arrancó la página por alguna razón.

¿De verdad se lo encontraron vestido de mujer?

Eso sí que es extraño, porque él tenía muchos complejos

y era muy tímido... Mire,

Fleitas, nos hace falta saber con quién se relacionaba Alexis.

Se relacionaba con muchas personas,

sobre todo por cuestiones de trabajo.

Alexis era de mis mejores especialistas.

Se llevaba bien con los pintores... Sí, pero...

usted sabía de su relación con Salvador K, ¿no es cierto?

Sí, claro.

Pero, que yo sepa, ellos estaban disgustados.

¿Usted sabe si Alexis andaba con alguna otra persona?

Alexis era muy discreto para sus cosas.

Lo que no entiendo, Marqués,

es por qué usted no regresó al teatro cuando cambiaron

las cosas.

Sí.

En realidad, eso hubiera sido lo más fácil,

pero nadie vino a decirme que se había equivocado,

ni nadie intentó restituirme lo que me habían quitado.

Entiendo que odie a los policías.

¿Quién limpió y recogió las cosas de Alexis?

Nadie. Que yo sepa, nadie.

¿Le gustaría ir a una fiesta esta noche

en casa de un amigo mío?

¿Cómo?

No se asuste, señor teniente.

Va a ir gente interesante y que conocieron a Alexis.

¿Y alguno de ellos pudiera ser el asesino?

Conde, esto está rarísimo:

alguien vació la oficina de Alexis y limpió su buró.

No dejaron ni un papel. Pues yo encontré esta Biblia

en el cuarto de Alexis. Le habían arrancado una página:

el principio del capítulo 17 del "Evangelio de San Mateo".

¿Y qué importancia puede tener eso?

Ahí se cuenta la transformación de Jesús. Escucha.

Siete días después,

toma Jesús a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan

y suben a un monte alto, a solas.

Y se transfiguró delante de ellos.

¿De qué tú me hablas?

¡Está clarísimo, Manolo!

El día que mataron a Alexis era 6 de agosto.

¿Qué te dice esa fecha, compadre?

Ni cojones. ¡Ese es el día

en que los católicos celebran la transfiguración de Cristo!

¿No es demasiada casualidad?

¿Y si ese cabrón de Alexis estaba loco

y se transfiguró por cuenta propia para entrar en su propio calvario?

Aquí, el único que está loco eres tú.

No jodas, Manolo.

Y sal a buscar a Salvador donde quiera que esté metido.

(Llaman)

Menos mal que apareciste.

Y, para alegrarte el día,

te traigo de regalo un tabaco de verdad.

Pero me tienes que decir

qué carajo pasó con Maruchi.

Al fin una buena noticia.

Y lo de Maruchi no es un asunto tuyo.

Dime cómo va el caso. Viejo,

lo que tengo en la cabeza es tremendo arroz con mango.

Lo mismo se me cruzan

los travestis de París con el evangelio,

que "Electra Garrigó" con la transfiguración de Cristo.

Aunque Manolo piensa

que todo pudiera ser un crimen pasional entre maricones.

¿Cómo son las relaciones entre el mayor Rangel y el teniente Conde?

(HOMBRE) Tal vez esa amistad

interfiere con el trabajo.

Se comenta que el mayor tiene preferencias con el teniente.

(HOMBRE) Algunos dicen que es

el protegido de Rangel.

¿El teniente Conde tiene dependencia alcohólica?

¿Quiénes son sus informantes?

Sabemos de un tal Candito, alias el Rojo.

Y además sostuvo relaciones con Tamara Valdemira.

(HOMBRE) ¿Por qué al teniente le gusta entrar en las iglesias?

¿Y qué me dice de su nivel de vida?

¿Es verdad que le gusta escribir?

¿Sobre qué escribe?

Historias escuálidas y conmovedoras.

(Tecleo)

(Tecleo)

(Tecleo)

(Llaman a la puerta)

¡Conde!

¡Eh!

¿Y tú qué haces ahí?

Lo saben todo, compadre.

¿Qué es lo que saben? Que lo saben todo.

Yo no sé si es por ti o por el mayor,

pero ya están empezando a rodar cabezas.

Mira, el primero fue el capitán Cicerón.

Lo acusaron de corrupción

y lo mandaron para su casa hasta que termine todo esto.

¿Sacaron a Cicerón?

Pero eso es algún hijo de puta que lo quiere joder.

Yo no sé si soy muy comemierda o qué,

pero nunca me imaginé que esto fuera así.

Conde, es como estar viviendo dentro de una pecera.

(Música salsa)

Me encanta el Paseo del Prado.

Me recuerda tanto a Las Ramblas, de Barcelona.

Imagínese que muchos de los maestros de obra

que trabajaron aquí

eran catalanes.

Si quiere mirar de cerca

los hábitos de los gays habaneros,

aquí es donde hay que venir,

aunque le advierto

que de noche es un espectáculo muy diferente.

(Música salsa)

(HOMBRE) Al fin

un conde y un marqués en mi humilde morada.

¡Qué honor!

¿Mi beso?

Él es Alquimio.

Y usted es el señor Conde.

Ven conmigo, que lo que te tengo que contar es de horror y misterio.

¡Poly!

Atiende a este señor como él se merece.

Hola. Hola.

¿Es verdad lo que dice el Marqués, que eres escritor?

No. Aspirante.

Ah... No importa, más importante que ser es aspirar.

¿Ah, sí?

¿Tú eres heterosexual?

¿Yo? Bueno, hasta ahora.

¿Y tú eres heterosexual?

Casi siempre.

Bueno, si una persona quiere explorar todas sus posibilidades,

alguna vez debe tener alguna relación...

homosexual. ¿El Marqués no te ha dicho eso?

No. Él sabe que soy de la línea machista-leninista.

Y, hasta ahora, realmente me ha ido bien.

Así que no te preocupes.

Oye, Poly, ¿tú conociste a Alexis?

Sí.

Era... amiguito mío.

Lo que no entiendo es por qué andaba por la calle

vestido de mujer si él no acostumbraba a hacer eso.

Sí.

¿Tú sabes que los travestis están asustados

porque piensan que hay un asesino en serie?

Claro, por eso es que no he visto a ningún travesti aquí,

en la fiesta, ¿no? ¿Que no?

Entonces tú no tienes ojos.

¿Tú sabes, Poly, que me gusta este ambiente?

Me gustaría escribir sobre esto.

¿Por qué tú no me hablas un poco de los invitados?

Aquí hay de todo:

hay militantes de todos los partidos,

practicantes de sexo libre,

teatristas con obra, sin obra,

maricones de todas las categorías,

almas desconsoladas en busca de consuelo,

ganadores de concursos de ballet,

profetas del fin de la historia y de la libreta de abastecimiento,

conversos al marxismo y marxistas convertidos en mierda,

herejes y practicantes de todas las religiones,

alcohólicos, siquiátricos,

reumáticos y dogmáticos,...

y un heterosexual machista-leninista.

Poly, la última vez que viste a Alexis,

¿te habló si estaba enamorado, si tenía algún novio?

Creo que...

¿Y cuál es la preguntadera?

A mí nadie me jode, tú tienes que ser policía.

¿Policía yo? ¡Ni loco!

No, es que... La fiesta esta, como que...

Si quieres, podemos ir a mi casa. Yo vivo aquí, al doblar.

¿Tú no eres travesti? Descúbrelo tú mismo.

(Abren una cerradura)

Eh... ¿Qué buscas? ¿A ver?

¿Viste que me estás registrando como si fueras de la policía?

Ya.

Si me vas a coger presa, vas a tener que trabajar cantidad.

Dime.

"Sargento, estamos buscando por la zona de Cerro y Santo Suárez".

¿Y? "Ni rastro de Salvador K,

¿seguimos buscando?". Sí, me avisan de cualquier cosa.

"A sus órdenes, mi sargento".

Oye... Llamó la mujer de Salvador K.

Está desesperada porque el chico no aparece por ningún lado.

No queda otra que seguir buscándolo.

¿Tú sabes qué? Anoche soñé con el asesino.

No jodas. Coño, ya podemos cerrar el caso.

El problema es que no le pude ver la cara,

pero tuve el presentimiento de que es alguien conocido.

¿Por qué tú me miras con esa cara de mierda?

Tengo que ir a hablar con Cicerón. Conde...

Bueno, si tú quieres, no vayas. Yo tengo que ir.

Gracias.

Tú eres el único que ha venido por aquí de toda la Central,

y eso se agradece, ¿sabes?

Estos hijos de puta me quieren enterrar.

¿Qué coño hiciste, Cicerón?

Te juro que yo estoy limpio, Conde.

Pero, bueno, no te conviene venir más por aquí.

Tú sabes que, cuando te quieren joder, te joden.

Si tú no hiciste nada, yo voy a seguir viniendo.

Ahora, si por culpa tuya le pasa algo al mayor Rangel,

yo voy a venir, pero a darte dos millones de veces por culo.

¿Tú no entiendes, Conde, que no hice nada?

¡Nada!

Yo te creo, Cicerón.

Te lo digo por si acaso.

Sabes que ese viejo es como un padre para mí.

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

Oigo.

"Conde, el Marqués llamó a la Central

y dice que tiene algo muy importante para ti.

Oye, yo creo que tú le gustas mucho".

Qué gracioso.

Sí.

Esta es la página de la Biblia de Alexis.

¿Dónde apareció?

Marcando una página de "Electra Garrigó".

Claro.

Estaba leyendo a Virgilio

y a Alexis se le ocurrió la idea

de usar el vestido que usted había diseñado

para Electra.

Dios Padre,

¿por qué lo obligas a tanto sacrificio?

¿Esa es la letra de Alexis?

Sí.

Creo que sí.

Esto confirma por qué Alexis se travistió.

O estaba loco o tenía un plan,

algún motivo

para representar ese acto de transfiguración

vistiéndose así.

Como si quisiera que lo crucificaran.

¿Y si tenía miedo a suicidarse?

Alexis era católico

y el catolicismo condena el suicidio.

Aunque también condena el homosexualismo.

Ya usted ve.

Nunca ha sido fácil ser maricón en ninguna parte del mundo,

y mucho menos en esta isla.

¡Salvaje! ¿Tú escribiste esto de verdad?

¿De verdad?

Bueno, esto está descojonado.

No jodas.

No, no, coño, en serio, en serio.

Escuálido... Y conmovedor.

Y conmovedor, te lo juro por mi madre.

Okey, le falta el título.

Pero esto está de madre, "brother".

Bueno, esto hay que celebrarlo.

¡Vieja!

¡Vieja, Conde volvió a escribir!

Saca cuatro pesos y vete a comprar una botella.

Saca algo, tú debes tener algo clavado ahí.

No me jodas, yo soy un muerto de hambre. Dame un beso, cabrón.

Jose, este arroz con pollo te quedó insuperable.

Es que me inspiré con tu cuento. (FLACO) Mamá,

un cafecito, anda.

Hijo, tú no me dejas ni descansar.

(FLACO) Si tuviéramos unos buenos tabaquitos,

ahora esto sería perfecto. ¿Tú sabes que el otro día

me regalaron un Montecristo? ¿Y?

Tremendo tabaco. Pero, nada, se lo regalé

al mayor, tú sabes que él es mi socio.

Eso es alta traición. -Tremendo huevón es lo que tú eres.

Mira que regalarle un tabaco de 20 dólares

al jefe. -Teniendo un amigo aquí tullido.

¿Dónde vas? A poner música.

Tú sabes lo que tienes que poner.

La Creedence. (HOMBRE) Si ponen la Creedence,

me voy de aquí para el carajo. (FLACO) ¡Salvaje!

¿Ya descubriste quién mató al travesti?

No me digas nada, que estuve a punto de colgar los guantes.

(HOMBRE) Bueno, que descubran al asesino, caballeros,

yo me voy a servir otra vez.

Porque está... -Fenomenal.

("Born On The Bayou")

(FLACO) Hermano, me estás dejando sin almuerzo. ¿Te das cuenta?

# My poppa said, "Son, don't let the man get you do

# what he done to me".

# Don't forget you.

# Born on the bayou.

# Born on the bayou.

# Born on the bayou. #

Hoy estás...

¿Qué te pasa, eh?

Este trabajo, que es una mierda.

Pero ¿te pasa algo?

Hoy me pidieron declarar en contra de,... de Conde.

Por Dios...

No entiendo.

No sé qué es lo que están buscando.

Pero ya.

Ya.

Yo estoy aquí contigo ahora.

Estás detenido, Salvador.

Pero si no es culpable, como dice, ¿por qué desapareció?

Mire, compañero...

Me fui de mi casa porque no tenía valor para enfrentarme a mi mujer

y decirle la verdad.

¿Por qué se distanciaron usted y Alexis?

Alexis era demasiado complicado

y yo no estaba para esa carga.

¿Por qué era complicado?

No sé.

A veces se deprimía

y le entraba un sentimiento de culpa

y hablaba cosas raras de Cristo, de Dios...

Yo qué sé.

¿Dónde estaba usted realmente el día que mataron a Alexis?

De verdad que estaba en mi estudio.

Pero estaba con Fleitas.

Y eso no lo podía decir

en ese momento.

Manolo, si Salvador dice la verdad

y Alexis estaba tan metido en la religión,

está claro que no podía suicidarse.

Pero sí podía buscar algún tipo de martirio, ¿no?

Y dale con lo mismo.

Buenos días.

Buenos días. No los esperaba.

Faustino, ¿podríamos hablar con ustedes?

Bueno, ahora...

yo voy a una reunión importante y estoy un poco retrasado,

pero mi esposa los puede recibir.

Por favor. Gracias.

Muchas gracias por recibirnos, Matilde.

Matilde,... mire a ver si usted puede reconocer

la letra de Alexis.

Creo que sí. -Sí.

Esa es su letra.

¿Alexis le comentó en algún momento

que quería suicidarse?

(MATILDE) No entiendo

el sentido de su pregunta.

Alexis no se suicidó. No.

No se suicidó.

Pero quizá provocó al asesino

para que hiciera algo que él no podía hacer solo.

Es que no tiene sentido tratar de explicarle

lo que yo sentí cuando,...

cuando comprendí que mi hijo era homosexual.

Para Faustino fue peor, claro.

Con su posición...

Alexis se dio cuenta

y se fue alejando de nosotros.

En una de sus últimas discusiones con su padre,

nos dijo que,...

que para nosotros hubiera sido mejor

que él estuviera muerto.

Hombre, eso es pura paja mental.

¿Cómo alguien va a provocar a su asesino para que lo mate?

Pues yo estoy prácticamente convencido de que fue así.

Igual que Cristo subió al monte para su transfiguración,

Alexis pudo haber llevado a su asesino

al Bosque de la Habana.

A ver, a ver, ¿de qué tú estás hablando, Conde?

Algo había en ese bosque que nosotros hemos pasado por alto.

¿Pasado por alto?

No me jodas, Conde.

Nos vemos después.

Buenos días, teniente.

Buenos días.

¿Cómo le va con su caso?

No tan bien

como a ustedes.

La transfiguración de Cristo me tiene...

muy preocupado.

Dale, entra.

Acabo de encontrarme con los Jinetes del Apocalipsis.

Viejo...

¿Cuándo tú te vas a dejar de tanto misterio

y me vas a contar qué pasó con Maruchi?

No puedo,

pero te lo voy a decir para que no me jodas más con eso.

Tu amiga Maruchi

es también de Control Interno.

Y estaba sembrada aquí como parte de la investigación.

Nos estaban vigilando hasta los tuétanos.

No jodas, ¿Maruchi...? Ya deja eso.

Ahora, dime cómo va el caso.

Bueno, en concreto no tengo nada,

pero tengo un presentimiento.

Anda para el carajo.

¿Qué hiciste con el tabaco que te regalé ayer?

Te jodiste, ya me lo fumé.

Y el cabo, ¿dónde lo tiraste?

No sé, creo que ahí, en la basura.

Pero ¿qué locura es esa?

Esto puede parecer una locura.

Pero con toda la historia esa de la transfiguración,

espero que sea una locura divina.

Sí.

"Teniente, le habla el coronel Frutos.

Nos ha llegado la información de que es la segunda vez

que visita el domicilio del compañero Arayán.

Nos están presionando del Ministerio, teniente.

Así que ándese con mucho ojo, ¿oyó?".

(FORENSE) En el Montecristo que estaba en el Bosque,

no había huellas útiles porque estaba muy estropeado y húmedo.

¿Y entonces? Lo que puedo decirte

es que el último tabaco, el Montecristo que se fumó Rangel,

se parece bastante al que estaba en el Bosque de La Habana.

Casi podría decirse que tienen el mismo origen.

Están hechos con una hoja similar,

con la misma calidad de tabaco

y posiblemente sean de la misma cosecha.

Claro,

esto no es concluyente.

Siéntese.

Dígame una cosa.

¿Usted sabe por qué Alexis se fue de la casa?

Él se fue

después de aquella discusión con el señor Faustino.

Sí, sí, pero ¿por qué discutieron?

No sé.

Cosas de política, creo.

¿Y Alexis nunca le contó nada?

Bueno, él estuvo averiguando por el pasado de su padre.

Eso lo tenía obsesionado últimamente.

Y yo creo que ese mismo día

él le echó algo en cara al señor Faustino.

Pero, bueno, esas son cosas que...

¿Qué piensa usted de Faustino?

Bueno,

el señor Faustino es una persona muy revolucionaria...

Sí, sí, pero yo le hablo como ser humano.

No me gusta hablar por detrás de la gente,

pero el señor Faustino nunca soportó que Alexis fuera así.

Quería esconderlo.

Que no fuera una mancha para su carrera.

María Antonia, ¿usted sabe

que, desde el primer momento, yo tengo así como la sensación

de que usted nos quiere decir algo

acerca de la muerte de Alexis? No,

yo...

María Antonia,

quizá dependa de usted

que podamos agarrar a quien mató a Alexis.

El señor Faustino

tiene la costumbre de dejar su ropa en cualquier parte.

Por eso me extrañó mucho

cuando el viernes fui a lavar la ropa sucia

y encontré en la lavadora

una guayabera de hilo, que yo siempre lavo a mano,

y un pantalón.

Y entonces me di cuenta de que los bajos del pantalón

estaban un poco enfangados.

Ese mismo día,

ustedes nos avisaron de la muerte de Alexis.

¿Y qué hizo con el pantalón?

¿Alguna noticia?

Sí, es por eso que estamos aquí.

Necesitamos que nos acompañe.

¿No podemos hablar aquí? Tengo trabajo en la oficina...

Tiene que ir con nosotros, Faustino.

Va a ser mejor para usted.

Pero ¿ustedes están locos?

¿Cómo creen que sería capaz de matar a mi propio hijo?

Esos tabacos no prueban nada.

Hay millones de Montecristos.

¿Saben el problema en que se están metiendo?

Mire, Faustino,

tenemos un testigo que lo vio irse el jueves en su carro

con una mujer vestida de rojo.

Y esa mujer era Alexis.

A menos que usted pueda probar lo contrario.

Estaba loco.

Alexis estaba completamente loco.

Sí, ese día se apareció en la puerta del Ministerio

vestido de mujer.

Aquí se puede hacer una cosa muy...

De todas formas...

(FAUSTINO, OFF) "Y es verdad".

Me lo llevé en carro al Bosque de La Habana

para poder hablar con él, pero...

no fue posible. Tuvimos una discusión tremenda.

Y yo me fui.

Lo dejé ahí solo.

Ya era de noche.

Quizás alguien lo confundió con una mujer y...

lo asaltó.

Teniente,

piense bien lo que está haciendo, no vaya a ser que después

se arrepienta.

Yo tengo un nombre en este país, ¡y exijo respeto!

Coño, me dejaste solo.

Es que ese tipo tiene algo que me enferma.

Este tipo lo que tiene es más medallas

que un mariscal soviético.

O encontramos con qué apretarlo o se nos va a ir de las manos.

Sigue tú, Manolo.

Tengo el presentimiento

de que le falta o le sobra una ficha a este rompecabezas.

(MATILDE) No, no.

Faustino no puede haber hecho eso.

Ustedes tienen que estar equivocados.

Puede ser, Matilde.

Y, para salir de dudas,

necesitamos saber por qué motivo discutieron Alexis y Faustino

la última vez que se vieron.

Es que...

Por todo.

Por todo, ellos discutían.

Por todo, de política,

de todo eso. ¿Y cuándo fue la última vez?

Piénselo bien.

Piense qué pasó, Matilde.

Nada.

Ese día, Faustino ofendió tanto Alexis...

Y a mí me dio tanta lástima...

Fui a su cuarto y le dije

que Faustino no era tan perfecto como parecía.

Que él también había cometido sus pecados.

¿Qué pecados, Matilde?

¿Qué pecados cometió Faustino?

Cosas del pasado.

Solo eso, cosas del pasado.

(TAMARA) "Un hombre con un expediente"

sin mancha,

aunque mi padre decía que era demasiado recto, muy estricto.

(MARÍA ANTONIA) Él estuvo preguntando

sobre el pasado de su padre.

Últimamente, se había obsesionado con eso.

"Y creo que, ese mismo día,

él le echó algo en cara al señor Faustino".

Yo tengo un nombre en este país, ¡y exijo respeto!

Su historia viene de la época de Batista,

cuando luchó en la clandestinidad.

(MATILDE) "Le dije que Faustino no era tan perfecto como parecía.

Que él también había cometido sus pecados".

Faustino,... ya sabemos

cuál fue el motivo por el cual usted mató a su hijo.

Vamos a probar que Alexis lo amenazó

con denunciar que usted inventó su pasado,

que toda esa historia heroica

de que usted luchó en la clandestinidad

contra la dictadura militar de Batista...

es mentira.

Vamos a traer aquí a declarar

a todos esos supuestos compañeros de lucha.

La muerte de Alexis

no sirvió para nada.

Todo el mundo se va a enterar que usted es un farsante.

Usted no tiene nada. Nada.

Vamos a cotejar fechas.

Vamos a verificar la autenticidad de algunas firmas.

Incluso vamos a traer aquí a declarar a su mujer.

¡No!

No, ella no, por favor.

Mire,

aquí, a nadie le conviene un escándalo.

Si usted me promete que...

Aquí nadie está negociando con usted, Faustino.

Esto lo vamos a llevar hasta el fondo.

Pero ¡es que usted no entiende nada!

¿Cómo podía saber...?

Al final, yo hice lo que Alexis quería.

Se lo vi en los ojos.

Se lo vi en los ojos.

¿Es que te volviste loco

o perdiste la poca decencia que te quedaba?

¿Decencia?

¿De qué decencia me vas a hablar tú a mí?

Tú, que eres un oportunista,

que toda tu vida no has sido más que una mentira.

Sé que falsificaste unos documentos

para probar que habías luchado en la clandestinidad contra Batista.

Soy yo quien tiene vergüenza de ti.

¿Dónde vas? ¿Dónde vas? ¿Dónde vas,

Alexis?

¡Alexis!

¡Alexis!

(FAUSTINO, OFF) "Yo hice"

lo que Alexis quería.

Se lo vi en los ojos.

Él quería que lo matara.

¿Quién cojones te dijo?

No vas a engañar a más nadie porque te voy a denunciar.

No me puedes denunciar, Alexis.

Voy a denunciarte, vas a tener que matarme porque te voy a denunciar.

Tú no me puedes denunciar, Alexis.

Tú no me puedes denunciar, Alexis.

Tú no me vas a denunciar a mí.

¿Y por qué lo de las monedas?

No sé...

Para que pensaran que era un problema entre homosexuales.

Faustino, ¿cómo se puede tener una mente tan retorcida

para matar a su hijo

y después preparar el escenario

para salvar el pellejo?

Pero ya veo...

que usted está acostumbrado a eso.

Esto va a ser una bomba.

El padre al hijo.

Pero ¿este país se ha vuelto loco o qué?

Pues yo creo que sí.

Mira lo que está pasando aquí mismo, en la Unidad.

Todo el mundo espiando a todo el mundo.

Y lo que le hicieron a Cicerón...

A tu amigo Cicerón lo tienen cogido por los huevos.

Tráfico de divisas,

información trucada

y, para colmo, contrabando. Pues yo no lo creo.

Cicerón me juró a mí que estaba limpio.

Eso es una mierda que le quieren hacer aquí.

Por desgracia, hay un montón de pruebas.

Ya dieron la orden de arresto.

Y la mierda me la hizo Cicerón a mí.

Porque yo confiaba en él, coño.

Como confío en ti, Conde. En dos oportunidades,

impedí que lo investigaran,

hasta prohibí que se sospechara de él.

Puse mis huevos ahí, arriba de la mesa.

Viejo,...

yo renuncio.

Me voy para mi casa para el carajo.

Ya no hace falta.

Los investigadores me prohibieron que te diera otro caso

hasta nuevo aviso.

Estás oficialmente suspendido.

¿Me vas a decir algún día...

por qué te metiste a policía?

Cuando lo averigüe, te lo cuento.

Pero sí te puedo decir algo que sí sé.

Que tú eres el jefe de policía más salvaje que hay en este mundo.

Usted está lleno de sorpresas, amigo Conde.

Eso es algo que yo solamente hago cuando el cuerpo me lo pide.

Este cuento suyo

está muy bien escrito para ser usted policía.

Aunque le detecté algunos problemillas ideológicos

un poco demasiado existencialistas, ¿no?

Es que yo quería que fuera

una historia escuálida y conmovedora.

Me gustaría enseñarle algo.

También escuálido y conmovedor. Al menos para mí.

Aquí, hay ocho obras de teatro escritas durante estos años

y un tratado sobre la recreación de los mitos griegos

en el teatro occidental del siglo XX.

¿Y nunca intentó publicarlo?

Claro que no.

Mi personaje debe sufrir el silencio hasta el fin.

Pero el actor hizo lo que debía hacer.

Y, por eso, siguió escribiendo.

Porque, un día, van a recordar al escritor

y nadie será capaz de mencionar

al triste funcionario que lo utilizó.

Esto

es mi único y verdadero desagravio.

Pero nadie debe enterarse.

No se preocupe.

Sus secretos estarán bien guardados conmigo.

Solo me queda una duda.

La primera vez que yo vine a esta casa,

que fui a orinar a su baño,

¿usted me estaba mirando?

¿Yo? ¿Usted me cree capaz de eso?

Y de mucho más.

¡Papi!

¿Quieres compañía?

Papi chulo, ¿quieres compañía?

¡Papi, venga!

(Música salsa)

# Fue

# en La Habana Vieja

# que te encontré

# por la primera vez.

# Verte

# así,

# iluminada,

# fue una gran...

# imagen del amor.

# No pensé

# que, pasados tantos años,

# yo pudiera perderte

# así.

# Fue

# en La Habana Vieja

# que te encontré

# por la primera vez. #

Cuatro estaciones en La Habana - Máscaras

15 jul 2019

Los últimos 10 programas de Cuatro estaciones en La Habana

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