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Para todos los públicos Crónicas - De la ruina y el esplendor - ver ahora
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Abandonado, en definitiva desde la desamortización

el convento ha estado abandonado.

El edificio es una joya del renacimiento español,

una joya desde el punto de vista de la arquitectura civil.

Cuando se abandonan se convierten en nidos de palomas

o en estercoleros o en lugar de rapiña.

Hay en España centenares, miles de territorios en desuso,

abandonados al paso de tiempo y de la historia,

muros que soportan resignados el avance de la ruina.

Fábricas, monasterios, castillos, iglesias...

Lugares que lucieron esplendor

y ahora sucumben al deterioro de los días,

al escarnio de la intemperie y del olvido.

Pero a veces, a alguien se le ocurre la idea de rescatar

las estructuras moribundas y devolverlas al futuro.

Se renueva la cubierta del frontón Beti Jai.

Quedará igual que cuando se inauguró, hace más de un siglo.

En 2015 culminó el proceso de expropiación

que otorgó la propiedad del inmueble al ayuntamiento de Madrid .

Un año después, y tras un exhaustivo estudio del edificio,

comenzaron las obras de restauración.

Lo que se ha intentado es mantener los mismos materiales,

las mismas soluciones constructivas,

el mismo aspecto,

de hecho se han conservado las viguetas de "ala estrecha"

que ya no es usual fabricarlas,

se han conservado prácticamente todas,

solo se han sustituido algunas que estaban mal,

otras se han reforzado.

La fase inicial de la obra,

consolidación de estructuras y las cubiertas,

ha tenido un presupuesto de 2.800.000 euros.

El edificio está siendo rescatado

de más de tres décadas de absoluto abandono.

Había muchísima humedad, muchísima guarrería,

mucho escombro...

Estaba francamente que daba pena.

Yo de hecho pensé, Dios mío, qué es lo que me ha tocado.

esto, no tenía muy buena pinta

En medio del destrozo,

el Beti Jai conservaba en buen estado

alguno de los distintos elementos originales,

de sus capiteles,

sus balaustres.

Mediante moldes de silicona

se han podido reproducir esos elementos

para devolver al frontón el aspecto que lució en sus primeros años .

Así ocurrió con el arco neomudéjar de la fachada del patio.

Nada quedaba de su ornamentación,

pero al derribar un tabique en la parte posterior

apareció un arco idéntico,

perfectamente conservado.

Con una plantilla, se pudo recomponer el elemento deteriorado.

Algo similar sucedió con las tejas,

tras encontrar en el desescombrado 3 ó 4 de las originales

utilizadas hace 125 años,

cuando comenzaron a fabricarse las primeras tejas planas.

Nos pusimos en contacto

con una casa de tejas de ahora

y lo que hicimos fue sacar el molde

y son, pues la misma.

La verdad es que es una teja preciosa.

Cuando terminen las obras,

Madrid habrá recuperado un edificio extraordinario, singular.

Es una pieza única en efecto

porque de los edificios de espectáculos deportivos del mundo

es probablemente el más antiguo,

aunque Wimbledon y Roland Garros ya existían,

sus edificios han sido renovados, este en cambio se quedó olvidado

Se inauguró en 1894.

El edificio diseñado por Joaquín Rucoba

era el más lujoso de los frontones que entonces había en Madrid.

Trataba de atraer a la burguesía hacia un deporte que causaba furor.

Podía albergar a 4.000 personas.

La pelota vasca se transforma

en el primer espectáculo deportivo profesional que atrae al público.

Hasta entonces no existía el deporte como espectáculo,

existían solamente las carreras de caballos

y de repente aparece, en esta época, aparece el tenis,

que en Madrid no tiene mucha influencia todavía,

y la pelota vasca, la pelota vasca tiene un gran éxito.

Madrid termina el siglo XIX con 5 frontones gigantescos.

Obviamente no hay público para tantos

y este es de los primeros que entra en decadencia.

Comienzan a hacerse nuevos frontones cubiertos,

y este como es descubierto pues pasa al olvido muy pronto.

En 1905 prácticamente

ya habían terminado los espectáculos deportivos”

Apenas 10 años duraron los partidos de pelota en el Beti Jai,

desde entonces el frontón ha sido de todo:

escenario de espectáculos varios, cárcel durante la guerra civil,

fábrica de automóviles y motocicletas,

plató cinematográfico, vivienda, taller mecánico...

Hasta que, en los 80 llegó el cierre definitivo.

Desde entonces, el abandono.

En 2008,un grupo de entusiastas de diversos ámbitos

crearon la plataforma “Salvemos el Beti Jai”

con intención de devolver al frontón el esplendor de sus mejores días.

No han parado.

Para ellos, pasear por las gradas en plena restauración

tiene el sabor del triunfo.

Son partidarios de que en el futuro sea una espacio abierto,

multiusos, una plaza de encuentro ciudadano,

que se mantenga fiel a su estructura original.

Mantener todo tipo de actividades funcionales

que sean de orden deportivo, de orden cultural

y de orden social, incluso para eventos.

A lo largo de este año finalizarán las obras.

El Beti Jai volverá a abrir sus puertas y a exhibir su brillo.

Hispania Nostra es una asociación de interés público,

que abarca todo el territorio nacional,

que intenta promover la participación ciudadana

para potenciar, conservar y crear nuevo patrimonio

Hispania Nostra es la gran catalizadora del asociacionismo,

de la participación ciudadana en favor del Patrimonio en España.

Comenzaron hace más de 40 años.

Tiene vocación además se servir,

de un lado a las instituciones públicas

que son las que por ley

están obligadas a la conservación del patrimonio,

por otro a los privados que también son propietarios de patrimonio,

y en general, de hacer de puente

entre aquellos que están obligados legalmente

y aquellos que tienen interés en que el patrimonio se conserve,

poner en relación público y privado”

200 entidades están asociadas a Hispania Nostra

que a su vez forma parte de Europa Nostra,

la organización continental de defensa del Patrimonio.

Su página web

ofrece información detallada de sus múltiples actividades:

congresos, publicaciones,

convocatoria de premios, participación

o mediación en proyectos...

En 2007 puso en marcha una iniciativa

que ha adquirido especial relevancia:

la Lista Roja del patrimonio en peligro.

La lista roja lo que planteaba

es la posibilidad de que la gente pudiera acceder a una plataforma

como la que proponía en ese momento Hispania Nostra

para que ese tipo de patrimonio que en un determinado momento

la gente podía pensar que estaba en peligro,

peligro de desaparición o peligro de alguno de sus valores,

pues que tuviera la oportunidad

de que a través de la lista roja, a través de Hispania Nostra

se amplificara ese mensaje

y llegara con mayor claridad y mayor nitidez a los poderes públicos.

Un comité científico se encarga de evaluar,

mediante un intenso proceso de información,

las propuestas que los particulares o asociaciones envían

para incluir en la lista bienes que se consideran en peligro.

Ha llegado a haber más de 750,

ahora superan ampliamente los 600.

Es el caso de este imponente palacete de los duques de Terranova

que se alza desde 1882 en Vilagarcía de Arousa.

Llegó a alojar

a los reyes Alfonso XII y su hijo Alfonso XIII

cuando el agua de la ría

llegaba prácticamente a las puertas de la finca.

Deshabitado desde hace décadas

languidece a la espera de algún proyecto

que abra nuevamente a la luz, sus 144 ventanas.

Siempre cuando se habla de patrimonio en el mundo,

España es una gran potencia.

Es verdad que, hay tanto,

que es muy difícil,

no somos la primera potencia,

ni la segunda, ni la tercera en términos económicos

y eso a veces nos hace tener problemas.

España está entre los países con mayor riqueza patrimonial.

Se estima que en los años de la crisis

la inversión de las administraciones públicas

en conservación de patrimonio, disminuyó más de un 70%.

Ahora se recupera lentamente.

En 2013 fue restaurada

la extraordinaria Capilla de San Ildefonso,

uno de los edificios fundacionales de la Universidad de Alcalá.

Contiene el sepulcro del Cardenal Cisneros,

aunque sus restos,

no descansan aquí, sino en la cercana Catedral Magistral.

Tras su restauración,

la capilla universitaria pasó a integrar la lista verde.

La lista verde es otro listado,

una relación de bienes que la administración ha intervenido,

o los particulares han intervenido,

y han eliminado aquellos elementos de riesgo

que en su momento lo pusieron en peligro,

de tal manera que nosotros consideramos

que igual que en su momento se dio publicidad a través de la lista roja

de un bien que estaba en peligro,

merece también ser reconocido el esfuerzo de las administraciones

o de los particulares, para recuperar esos bienes”

En una década, más de un centenar de elementos patrimoniales

han pasado de la lista roja a la lista verde.

El tiempo y el abandono,

han herido de gravedad al convento de San Antonio de Padua,

Se fundó en 1497 por los primeros Condes de Alba de Liste.

La condesa cumplió así su promesa por la liberación de su marido,

preso en Toro.

Durante más de 3 siglos albergó una comunidad franciscana.

Hasta las desamortizaciones de mediados del XIX.

Cada invierno que pasa por este convento es una ruina

porque no hay ninguna cubierta,

con lo cual toda la lluvia cae sobre las bóvedas.

Las bóvedas están debilitadas ya no pueden soportar tanto peso,

De hecho hay varios muros que se han caído en inviernos recientes,

con tormentas o con un par de días de lluvia

que ya se empapan de agua y pesan, se vienen abajo.

La bóveda nervada de su iglesia gótica

o los restos de las pinturas que decoraban el claustro

aún dan testimonio de su esplendor

antes de que la ruina y el expolio impusieran su ley,

Expolio de todo tipo,

desde las simples tejas de su cubierta

a piezas más valiosas de su rica ornamentación.

Se ve perfectamente el corte,

que han cortado ahí

y se han llevado toda esa pieza de cantería.

Son coleccionistas o personas a las que les gusta este tipo de arte

y se lo llevan”

Cuando la desamortización,

se vendió por lotes,

por una parte se vendieron las huertas

y por otra parte se vendió el edificio.

Entonces lo compraron familias del pueblo

y se ha dedicado pues a fábrica de paños,

a habitación de pobres,

a corral de ganado...

Abandonado, en definitiva desde la desamortización

el convento ha estado abandonado.

Hay un hilo de esperanza para el maltrecho convento.

Hace unos meses

recibió la visita de técnicos del Banco Europeo de Desarrollo

y de Europa Nostra.

Contemplan la posibilidad de abrir una vía de financiación

para restaurar el edificio.

Si el informe fuera favorable,

San Antonio de Padua, podría convertirse

en un Centro de Interpretación de la vida franciscana.

con una parte destinada a alojamiento turístico.

En 2016 fue declarado

como uno de los siete monumentos más amenazados del continente.

Un listado que cada año elabora Europa Nostra.

Este año, en ese listado de monumentos en mayor riesgo

pueden estar los yacimientos de arte rupestre del sur de Cádiz,

el conjunto conocido como Arte Sureño.

Ahora mismo tenemos documentados algo más de 300 abrigos con arte rupestre,

cavidades poco profundas

con arte rupestre paleolítico y post paleolítico.”

Estamos hablando que las más antiguas

están en torno a los 20 mil años antes de Cristo,

que son realizadas por grupos nómadas,

cazadores recolectores,

y ya las más modernas

las podemos situar en la edad de los metales,

primer, segundo milenio antes de Cristo.

Estos grabados de caballos de la cueva del Moro, en Tarifa,

fueron realizados antes que los bisontes de Altamira.

La mayor parte de los yacimientos está en suelo privado.

Son en general cavidades rocosas poco profundas,

expuestas a los efectos de las lluvias y el viento,

y a la acción de los animales.

Pero en las últimas décadas,

los mayores daños han llegado de la mano del hombre.

Estamos observando que hay unos factores antrópicos,

hechos por el ser humano,

en forma de raspaduras y pintadas

que son daños,

algunos irreparables, sobre estas pinturas rupestres.

La conservación de este patrimonio, precisa medidas urgentes.

En aquellos yacimientos más susceptibles de ser dañados,

porque son más conocidas,

porque son de fácil acceso,

pues en esos yacimientos,

donde están teniendo visitas incontroladas constantemente,

pues lógicamente, el tomar medidas drásticas

que sería una protección física.

En el año 56 abrieron

las primeras edificaciones

o los primeros edificios de lo que fue la planta de Asland,

desde el 56 hasta el año 72 que fue su cierre.

¿Por qué fue aquí?,

además de por la calidad de la piedra,

porque se necesitaba ese material

para todo lo que fueron las obras del Plan Badajoz,

la construcción de embalses,

los pueblos de colonización

y algunas obras más que estaban dentro de este plan.

Fueron años de bonanza para Los Santos de Maimona.

Casi dos décadas en las que al amparo de la Cementera Asland

el pueblo creció.

La factoría llegó a tener más de 300 empleados.

Pero cuando llegó el cierre, llegó la depresión.

Muchos emigraron y la cementera quedó abandonada.

Desde 2003,

la mayor parte de la cementera es de titularidad municipal.

La empresa la cedió al pueblo,

evitándose así los gastos del derribo o mantenimiento.

La corporación se planteó entonces

dar un nuevo sentido a las viejas instalaciones.

Ahora son un ejemplo de cooperación entre lo público y lo privado.

Aquí conviven empresas,

una iniciativa de dinamización sociocultural

y una fundación, la Fundación Maimona

que promueve el emprendimiento y la innovación en el ámbito rural,

y lo hacen en un lugar cargado de simbolismo,

una fábrica que representó el éxito y el fracaso.

Había sido lo mejor y lo peor,

todo en un mismo espacio

que tenía toda su singularidad arquitectónica.

Pensamos que era un buena manera de recuperar su sentido productivo

pero orientado a lo que el siglo XX nos trae

que es innovación que es conocimiento,

que es, nuevas aproximaciones a los negocios.

y por eso hemos creado un Centro de Empresas e Innovación,

reproduciendo esa idea productiva, pero en el siglo XXI”.

En otro espacio,

en una de las canteras donde la cementera extraía el mineral,

se eleva ahora el auditorio municipal.

En Los Santos de Maimona ya no se hace cemento,

pero la cementera sigue viva.

Es no ver esto como un problema sino verlo como una oportunidad,

lo que pasa que, evidentemente,

para cualquier cosa que queramos hacer aquí

se necesita mucho dinero, mucho recurso,

y tampoco se puede hacer las cosas de hoy para mañana,

pero sí que poquito a poco

vamos poniendo el granito y vamos construyendo cosas.

También en Castellar de Nuch,

una fábrica de Asland ha tenido una segunda oportunidad.

Esta cementera,

que se tiende como un esqueleto de hormigón sobre la montaña,

es ahora de la Generalitat.

Una parte se ha restaurado para convertirla en Museo del Cemento.

El monasterio de Santa María la Real

se eleva majestuoso, al amparo de la montaña.

El monasterio, tal como lo conocemos ahora,

tiene su origen la construcción en los años finales del siglo XII.

Llega una nueva congragación, que son los premostratenses,

les entrega el rey Alfonso VIII, el Monasterio

y ellos empiezan a construir.

Y el monasterio tiene reconstrucciones,

sobre todo en la iglesia, en época gótica

y luego durante el siglo XVII y XVIII,

toda la renovación de la parte oriental

para construir celdas nuevas para los monjes.

Santa María la Real

es hoy sede principal de la Fundación que lleva su nombre.

Un referente internacional en materia de restauración

y gestión del Patrimonio como motor de desarrollo.

Pero en la historia de estos muros no todo ha sido esplendor,

durante más de un siglo, esto ha sido una ruina.

Tras la desamortización de 1835,

una parte pasó a manos privadas,

otra, no encontró compradores

y quedó en poder del Estado.

Ahí comenzaron los años de rapiña y abandono.

A mediados de los 50 del pasado siglo

la Dirección General de Bellas Artes

realizó las primeras obras de restauración,

pero el impulso definitivo, llegó en 1977.

La Asociación de Amigos del Monasterio,

con el estímulo entusiasta del arquitecto y dibujante,

José María Pérez, Peridis,

se propuso la recuperación completa del conjunto.

Y para ello crearon un modelo de éxito, la escuelas-taller.

Cuando empezó la restauración del monasterio en el año 77,

había muy buenas intenciones, pero muy poco dinero.

Como no había muchas posibilidades económicas,

el jefe de obra empezó a buscar gente joven de por aquí y a formarles.

Y de ahí sacó canteros, sacó albañiles,

sacó herreros, sacó muy buenos profesionales.

Entonces Peridis, de quien emana toda esta idea,

pensó que por qué no hacer eso a lo grande,

porque a partir de los años 83-84 había mucha gente joven en paro,

el patrimonio tenía muchísima necesidad de recuperación,

se dijo pues bueno, vamos a unir esas dos necesidades.

Y ahí se llegó a las escuelas taller.

Desde el inicio se abrió paso la filosofía de la Fundación:

hacer del estudio y recuperación del Patrimonio

una oportunidad de desarrollo, de empleo, de negocio.

Empezamos a transformar las escuelas-taller que hacíamos,

creando algunas pequeñas iniciativas,

transformando las escuelas taller en pequeñas empresas,

de turismo, de restauración, de artesanía, etc.,

de tal manera que éramos capaces de aportar financiación

a lo que se recibía de fondos públicos

y entonces empezamos a hacer,

ya hace 20 años aproximadamente,

ese proceso del que hoy se habla que es la financiación público privada,

La Restauración del Monasterio

recibió el premio Europa Nostra en 1987.

Se hizo respetando todas las épocas constructivas,

diferenciando los elementos originales de los reconstruidos.

En la parte de titularidad pública se instaló

un Instituto de Enseñanza Media.

También la Universidad a Distancia tiene aquí una sede.

La Fundación Santa María la Real

adquirió parte del Monasterio.

Lo que fue zona de establos es ahora Posada y restaurante....

Gestiona además el ROM,

Centro de Interpretación del Románico,

cuyo espacio fundamental es la antigua iglesia.

La Fundación es también una editorial,

una agencia de viajes culturales,

ha puesto en marcha iniciativas de atención a los mayores

o de creación de empleo.

Funciona como una empresa, con cerca 250 empleados y 3 sedes,

una empresa que ha hecho del Patrimonio,

el eje fundamental de una actividad con fuerte carga social.

Desarrollamos un trabajo absolutamente empresarial,

el criterio es empresarial.

Tenemos que generar valor,

tenemos que generar economía, tenemos que generar empleo.

Y la base de esto es pensar

que no sólo la financiación pública es suficiente para esto.

Cerca de Monasterio de Aguilar de Campoo, en Canduela,

una ermita construida hace 8 siglos es ahora un laboratorio.

La Fundación Santa María la Real muestra aquí

lo que la tecnología actual puede aportar

a la conservación del Patrimonio artístico.

Lo denominan Sistema de Monitorización del Patrimonio

MHS

Se basa en la instalación de una serie de sensores

que captan y transmiten a un ordenador central

datos diversos sobre el estado del edificio en cada momento.

Obtenemos fundamentalmente dos tipos de información,

una información instantánea, una alarma.

Por ejemplo, la presencia... hay presencia, no hay presencia,

pero también hemos superado un límite de temperatura,

que empieza a ser preocupante,

eso se puede transformar en una alarma instantánea

que nos puede llegar al móvil avisándonos

o puede accionar una mecanismo que abra, por ejemplo una ventana.

Y el otro tipo de información que generamos es a largo plazo.

Analizamos los datos durante periodos largos de tiempo

para entender la evolución del inmueble

para poder tomar medidas correctoras si fueran necesarias.

El sistema puede abarcar parámetros muy diversos, humedad,

temperatura, presencia de xilófagos, seguridad, eficiencia energética...

Se trata al fin, de convertir una capilla gótica

o un castillo medieval, en edificios inteligentes,

capaces incluso de predecir su futuro.

Más de medio centenar de edificios o conjuntos monumentales,

como el casco histórico de Ávila, o la catedral de Salamanca,

cuentan ya con este innovador sistema

que refuerza el modelo de gestión patrimonial

de la Fundación Santa María la Real,

cuya asesoría es requerida

en numerosos proyectos de restauración,

como el que se quiere abordar en el Hospital Simón Ruiz.

El Hospital General de la Purísima Concepción

y San Diego de Alcalá de Medina del Campo,

más conocido como Hospital Simón Ruiz,

tiene su origen precisamente

ligado a la figura de este importante banquero castellano,

uno de los primeros de la historia moderna de la banca,

en torno a finales del siglo XVI.

Tuvo la iniciativa de unificar todos los hospitales,

pequeños hospitales que existían en la histórica villa de las Ferias,

15, 16, 17 pequeños hospitales, los unificó,

tuvo la idea de unificarlos con la construcción de un gran hospital

que de una forma más efectiva

pudiera atender las necesidades de una población

que estaba en torno a los 20 mil habitantes en aquella época,

pero que se multiplicaba por 3 en época de feria.

Medina del Campo había vivido días de esplendor,

pero cuando terminaron las obras del hospital, en 1619,

la decadencia se abría paso.

La población de la villa descendió drásticamente

y el hospital era demasiado grande.

Así que pronto tuvo otros usos:

convento, residencia de ancianos, escuela taller,

centro de salud, paritorio...

Podemos decir que una buena parte de la población

de Medina del Campo actual

nació precisamente en el propio edificio.

No hace tanto que cerró por completo sus puertas,

hasta comienzos de siglo

aún prestaban servicios algunas de las estancias

de este imponente edificio renacentista,

un símbolo para Medina del Campo,

un estandarte venido a menos.

Su restauración es prioritaria

para los vecinos de la histórica villa.

De momento está comprometida por la Junta de Castilla y León

la recuperación completa de las cubiertas,

sobre el futuro del edificio se ha abierto el debate,

una de las opciones que parece cobrar mayor peso,

es abrirlo a la iniciativa privada para crear aquí,

un centro de formación e investigación

en el sector agroalimentario.

Cómo podemos en lugar de un edifico que se hunde

convertirlo en un edificio que sirva de modelo para el desarrollo

haciendo algo que es lo que sabe hacer el territorio, la comarca,

que es el tema vitivinícola fundamentalmente

este edificio puede ser un modelo de desarrollo de I+D+I

en temas de enogastronomía,

y sobre todo, un tema participativo,

son los habitantes de ese territorio los que tienen que decir

qué es lo que quieren de Simón Ruiz.

Un ejército de palomas ha tomado la capilla del hospital,

abierta al culto hasta hace sólo una década.

Su reja de hierro policromado

es tan imponente como todo el conjunto,

lo mismo que el retablo

de Francisco del Rincón y Pedro de la Cuadra.

La figura del prohombre, Simón Ruiz,

mantiene el porte a duras penas

en una desvencijada copia del retrato que le pintó,

Juan Pantoja de la Cruz.

La capilla se transformará en espacio cultural,

sala de exposiciones y eventos.

Para financiar la obra cuentan con casi 640 mil euros,

aportados por el Ministerio de Fomento

con cargo al 1,5 % cultural.

el porcentaje de los contratos de obra pública

que el Estado destina a trabajos de conservación

o enriquecimiento del Patrimonio.

Fue mandada construir por el rey Fernando VI,

se funda en el año 1756.

La hacienda real siempre explotó esta fábrica de paños,

exceptuando cerca de diez años

que pasó a manos de los 10 gremios mayores de Castilla

Y hasta el año 1840,

año en el cual la monarquía decide deshacerse de la fábrica

y la compra don Justo Hernández Pareja.

Ha tenido prácticamente fabricación, o actividad,

pues hasta los años 60.

Y incluso hasta los años 80 había una cooperativa de camisas

en la cual trabajaban muchísimas mujeres de aquí de Brihuega

y, podemos decir que hasta los años 80

la tradición textil se ha mantenido en Brihuega.

Tras un proceso concursal,

el Ayuntamiento adquirió la fábrica en febrero del pasado año.

Un edificio extraordinario, de estructura circular,

con grandes ventanales.

Se trataba de aprovechar al máximo la luz solar

y favorecer la ventilación de las instalaciones.

El edificio tenía dos plantas,

la planta de abajo era donde estaban todas la tinajas,

que era donde se daba proceso al teñido de los paños

y en la planta de arriba estaban los telares,

concretamente en este edificio circular había 53 telares.

El Ayuntamiento ha recuperado también los jardines de la fábrica,

construidos a mediados del XIX,

que ofrecen una panorámica extraordinaria de Brihuega.

Parte de la restauración del edificio

Contará con una aportación de 380 mil euros del Ministerio de Fomento.

Lo previsto es que se convierta en una Hospedería

de las que integran la red de Hospederías de Castilla la Mancha.

Entendemos que el desarrollo de estas zonas rurales es el turismo

y el turismo tiene que ir acompañado de una oferta turística

y la oferta turística tiene que ir acompañada

del mantenimiento del Patrimonio.

Una partida municipal de un millón de euros

se ha destinado a recuperar las cubiertas del edificio

y evitar más deterioro.

El proyecto está ya en marcha.

Lo ha asumido Juan de Dios de la Hoz,

un experto en materia de restauración.

Es un edificio impresionante.

Uno de los mejores edificios de la arquitectura industrial

que quedan en España.

Estamos ante un edificio que tiene muros y palos de madera

y uno puede decir, si solamente son ladrillo y palos,

sí, sí, pero estos palos tienen varios siglos

y son un anciano venerable que hay que cuidar,

hay que respetarlo todo lo que se pueda.

Entonces, cuanto menos palos haya que retirar, muchísimo mejor

Juan de Dios de la Hoz es un restaurador solicitado.

De su estudio han salido numerosos proyectos de éxito.

En 2016 fue Premio Europa Nostra por la recuperación de seis iglesias

que habían resultado gravemente dañadas

en el terremoto de Lorca, en 2011.

No es viable ningún tipo de actuación que no contemple

un estudio previo de todas las condiciones que tiene ese edificio,

ya sean históricas, arqueológicas, constructivas.

Es su premisa, aprenderse el edificio.

Y a partir de ahí, ser respetuoso con su historia,

sus estilos, con los materiales originales.

Puede haber una intervención en ese edificio de hace 100 años,

cuando el edificio tiene 500.

Esa parte que tiene 100 años no hay por qué demolerla;

más al contrario,

hay que intentar ponerla en valor,

explicarla y documentar para que el visitante sepa

qué es lo que ha ocurrido en el largo periodo de tiempo

que ha vivido ese inmueble.

Para él lo más complicado es adecuar instalaciones actuales,

comodidades de nuestro tiempo, luz eléctrica, aire acondicionado,

a edificio cargados de siglos sin alterar su autenticidad.

El arquitecto es también el responsable

de la restauración de otro edificio emblemático de la localidad,

el Castillo de Peña Bermeja.

Parte de la vieja fortaleza fue habilitada como cementerio

en un zarpazo de la peste y quedó ya como camposanto municipal

otra parte, su salón noble, cayó en el abandono.

Estaba completamente derruido, sin cubiertas,

sin suelo, sin nada de nada,

comido por la maleza, por los pájaros...

Entonces, lo que se ha hecho en ese salón

ha sido recuperar su nobleza,

recuperarlo como salón noble del Castillo de Brihuega.

Se ha montado una escalera de caracol

que llega a la parte alta del inmueble

y se puede visitar desde arriba,

y se ve todo el castillo,

se ve Brihuega y se ve toda la Alcarria.

Es un sitio realmente hermoso.

Otro de los proyectos en los que trabaja

es el poblado de Villaflores.

Es una muestra de las arquitectura de finales del siglo XIX,

principios del XX,

donde toda una comarca se aglutinaba en torno a un pequeño poblado

donde había colonos,

trabajadores de la tierra, maestros para los niños...

En fin, había una vida en comunidad

que servía para poner en marcha el cultivo de la tierra.

El poblado fue un encargo de la Duquesa de Sevillano

al arquitecto Ricardo Velázquez Bosco.

En 1887 recibió a los primeros colonos.

Entre personas que vivían de manera permanente

y diferentes agricultores que lo utilizaban como residencia temporal,

mientras estaban trabajando en la agricultura,

podemos decir que aproximadamente en torno a las 200 personas,

con lo cual era un foco de población francamente importante.

Hasta aproximadamente 1940 estuvo ocupado,

y ya fue a partir de 1940

en donde poco a poco fue descendiendo la población

hasta que a finales de los 70,

principios del 80 quedó completamente abandonado.

Las inclemencias del tiempo,

el vandalismo, la desidia... han dejado su rastro de deterioro.

En 2005 la mayor parte del poblado pasó a titularidad municipal.

Ahora se trabaja en un proyecto de restauración

para el que hay ya una cantidad de 3 millones de euros

incautados a la inmobiliaria

que debería haber asumido la urbanización del lugar,

una de las empresas devoradas por la crisis.

Al Poblado de Villaflores le ha salvado la campana.

Lo importante,

que es lo que realmente va a dignificar

al proyecto de restauración

es la calidad absoluta que tienen los materiales

y cómo se ha construido.

Se aprecia que la mampostería está perfectamente concertada,

los ladrillos son maravillosos

porque han aguantado a la intemperie

sin ningún tipo de problema de lacidad y demás,

y al final es un conjunto que yo creo que está todavía bien

para ser para poder ser rehabilitado.

Queremos recuperarlo y queremos dotar,

ese esplendor que tuvo y ese ejemplo,

que es único,

como es la arquitectura colonial,

la arquitectura agrícola, queremos volverlo a tener.

Que sea un foco de atracción,

por qué no decirlo también, desde el turismo en Guadalajara.

Pensamos que el palomar, por ejemplo

puede ser un lugar fantástico para promover la observación de las aves

y de los animales, fundamentalmente de las aves.

Entonces, si el palomar está dedicado a ello

pues una de las casas de colonos

podría estar dedicado a Centro de Interpretación de la naturaleza,

otro podría estar dedicado a pequeñas jornadas,

pequeños seminarios,

pequeños congresos.

Puede haber no dedicado a restauración,

me refiero restauración desde el punto de vista de gastronomía,

En fin que hay siempre un abanico de posibilidades

para hacer que no solamente se restaure el inmueble,

sino que se permita a todas las personas de Guadalajara

y los que lo visiten, pues acceder a él

y darle un uso durante los 365 días del año”

Siempre hay posibilidades,

ideas capaces de rescatar los muros olvidados

y devolverles su antiguo fulgor

con un brillo diferente y nuevo.

Siempre puede la ruina recobrar su esplendor.

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Crónicas - De la ruina y el esplendor

15 ene 2018

España es un tesoro. Es el tercer país en número de bienes incluidos en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Por todo el territorio se reparten castillos, monasterios, palacios o fábricas de extraordinario valor histórico y artístico. Muchos de esos bienes están al borde de la ruina.

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