www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4518079
Para todos los públicos Crónicas - RAE. La norma y la palabra - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad-TVE.

Estadísticamente, los españoles de España,

significan el 10% de la lengua española,

el 90% estamos del otro lado del Océano.

Puede haber palabras malsonantes, palabras insultantes,

pero si las dice mucha gente, nosotros tenemos que recogerlas

en el diccionario.

Yo creo que el lenguaje no es machista.

Lo que es machista es la sociedad y los discursos que se construyen

con el lenguaje.

Hay 46 sillones, cada uno identificado

con una letra mayúscula o minúscula, el puesto de académico es vitalicio.

Entramos en la Real Academia con el escritor José María Merino,

Premio Nacional de Narrativa, académico de la lengua desde 2009.

Actualmente, ejerce el cargo de censor de la Institución,

censor según la tercera acepción del diccionario.

Mi oficio no es eliminar cosas, no es prohibir.

Es simplemente observar que el reglamento y las ordenanzas

se lleven a cabo de una manera legal.

Lo más agradable es trabajar con las palabras.

La primera reunión que tuve en mi comisión,

pues salieron una serie de palabras, la gente empezó a opinar,

empezó a discutir y yo dije, caramba, qué interesante,

pasarnos una tarde discutiendo sobre las palabras.

La tercera lengua del mundo es nuestra lengua.

De las aproximadamente 6 mil lenguas del mundo,

nuestra lengua es la tercera, imagínese lo que eso significa

y 500 millones de hablantes.

La Real Academia, actúa fundamentalmente

como un notario de la lengua y que por tanto,

lo que hace es, no dirigir la lengua, la lengua ya se dirige a sí misma,

lo que hace es registrar, dar fe del uso mayoritario, culto,

que en cada momento elige la sociedad.

Bueno, pues este es el resultado de último tramo de evolución

de 300 años, en los que tenemos la parte más material,

más visible, del esfuerzo que está haciendo la Academia

desde hace ya bastante tiempo para incorporarse

a las nuevas tecnologías.

Lo que tenemos aquí es uno de los dos centros

de servidores de la Academia.

Esta es una auténtica revolución en la forma de producir,

generar y consultar diccionarios y todo lo que tiene a su alrededor.

Eso termina en correctores ortográficos,

termina en sistemas de traducción automática.

Todo, todo lo que se hace en este momento en lingüística

antes o después, pasa por máquinas de este tipo.

Además de facilitar y mejorar sustancialmente el trabajo

de la Real Academia, sus bases de datos,

sus sistemas de investigación y consulta,

las nuevas tecnologías, ponen al alcance

de cualquier usuario de la web, rae.es,

desde los viejos ficheros y antiguas obras digitalizadas,

hasta la producción más actual,

el Diccionario de la Lengua, el Jurídico, el de Dudas,

el Histórico, la Ortografía o la Gramática.

Esta es una pantalla en la que lo que podemos ver

es en tiempo real

lo que está sucediendo con la parte del sistema informático

de la Academia que atiende las consultas

al Diccionario de la Lengua Española.

De modo que, lo que vemos es que ahora mismo están entrando

2066 personas diferentes a hacer consultas

que están apareciendo por aquí.

Esta es la parte que tiene que ver con las consultas que se hacen

a través de los PCs y está a través de aplicaciones

para dispositivos móviles.

Así que, tenemos el número, hay que tener en cuenta

que estamos en las primeras horas de la mañana, de modo que,

América todavía no ha despertado y América es una fuente importante

de consultas.

Tenemos alrededor de 800 millones de consultas al año,

solo del Diccionario de la Lengua Española.

La Real Academia Española, surgió en el verano de 1713

de una reunión de 8 ilustrados celebrada en el palacio

de uno de ellos, el Marques de Villena,

fundador de la institución.

Pretendían proteger al castellano de la presión que entonces

ejercía el idioma francés.

La RAE no fue una creación del poder político

como la francesa, siglo anterior,

fue el cardenal Richelieu el que promovió la Academia francesa.

En nuestro caso, no fue ni la Corona, ni el Consejo, es decir,

el Gobierno, sino que fue una agrupación de personas

de la sociedad las que tomaron esta iniciativa.

Si bien es cierto que al año siguiente, en 1.714,

el rey Felipe V, que había tenido noticia

de la Constitución de esa agrupación,

les concedió el título de Real Academia Española.

Desde aquellos primeros días, la Real Academia,

mantiene su lema de limpiar, fijar y dar esplendor al idioma.

Hasta 1894, los académicos no tuvieron lugar propio

para realizar sus reuniones de trabajo.

Ese año, se inauguró en Madrid, junto al Museo del Prado

y la iglesia de Los Jerónimos el edificio clasicista,

quedesde entonces es la sede principal

de la Real Academia.

Estamos en la que nosotros llamamos sala de Directores,

porque tiene los retratos de los directores de la Academia

en el siglo XVIII y en el siglo XIX.

Por supuesto también en estos muebles están una selección de las obras

más importantes que la Academia ha venido publicando

a lo largo de estos 300 años largos de vida.

A lo largo de sus más de tres siglos de historia,

han sido 28 los directores de la Real Academia.

A finales de 2014, fue elegido para el cargo el académico

Darío Villanueva, filólogo, catedrático de Teoría

de la Literatura y Literatura Comparada

de la Universidad de Santiago.

Los actuales estatutos, limitan el mandato del director

a 4 años, con posibilidad de dos reelecciones.

El director es el representante de la Academia a todos los efectos,

dirige las sesiones, se ocupa de la distribución

del trabajo entre los académicos en distintas comisiones,

también, por supuesto, preside una junta de gobierno

Y luego, yo quisiera insistir en algo que es muy importante

y es que el director de la RAE es el presidente nato

de la Asociación de Academias de la Lengua Española,

que es una organización que tiene en este momento

22 miembros más, aparte de la española

y que ha radicado su sede aquí desde que se constituyó

esta Asociación.

Curiosamente, la Asociación de Academias de la Lengua Española,

ASALE, fue una iniciativa de un presidente mexicano,

el presidente Miguel Alemán, en el año 1951.

No tiene mucho sentido, en este contexto

que España declare que la marca suya es el español.

No, el español es una lengua internacional,

es un idioma que hablan por lo menos 500 millones de personas en el mundo,

que tienen todas ellas el derecho de considerar que el español

es su propio patrimonio, su propia lengua de expresión.

La gran función de las academias es luchar.

Y en esa lucha estamos por la unidad de la lengua, no por la uniformidad.

No es para nosotros un ideal que todos los hispanohablantes

hablemos igual

y eso es el ideal de la unidad panhispánica

que todos los que hablemos español, nos entendamos.

Junto a la Real Academia, forman parte de la Asociación

ASALE todas las academias de la lengua española de América,

incluida la de Estados Unidos.

Además, está la Academia de Filipinas y la de Guinea Ecuatorial.

Todas las decisiones que tomamos, se consultan

a las 22 academias de ASALE, porque somos plenamente conscientes

de que la lengua española no es propiedad

de la Real Academia española, ni de los españoles.

Somos un 9% de los hablantes de español.

No tenemos expresiones locales para llamarle al sol

o para llamarle a la luna o al padre, la madre, al río,

al océano.

Hay un léxico, la base del léxico común es enorme.

Pero, por supuesto, que también se enriquece

con léxico diferencial.

Hay un léxico que es americano, que ha pasado a la lengua común,

pero hay otro que no ha pasado a la lengua común,

pero que es muy importante en cada una de las regiones.

En este momento, hay un 20% del diccionario

que son lo que de manera discutible llamamos americanismos.

Es decir, términos que se usan en América,

pero que no se usan en España.

Recién descubierto América, ya está la palabra canoa,

que es un americanismo, una palabra del caíno,

de la zona donde llegó Cristóbal Colón y los descubridores.

Allí ya hay un americanismo que penetró.

Es una de las joyas de la Academia.

Un incunable está entre las primeras obras

surgidas de la imprenta.

En 1495, Antonio de Nebrija incluyó en su Vocabulario

español latino la palabra “canoa” para definir a una embarcación

de un solo tronco.

El término, lo había importado el propio Colón,

aparece en sus diarios.

Hay solo 5 ejemplares del Diccionario de Nebrija.

La elaboración de un Diccionario de la Lengua, fue la gran tarea

que se impusieron los primeros académicos.

Tras 26 años de arduo trabajo, apareció en 1739,

el sexto y último tomo del que se conoce

como Diccionario de Autoridades.

Junto a las palabras, los académicos adjuntaron textos

de autores de la época

que certificaban la existencia del término y su significado.

En 1780, el diccionario de la RAE, que se había publicado

inicialmente en seis tomos, se reduce a uno solo,

simplemente por la conveniencia de disponer de un diccionario manual.

Un diccionario en seis tomos, sin duda alguna, no lo era.

Esta es, por lo tanto, la primera edición

de lo que seguimos publicando como diccionario

de la lengua española.

Por supuesto a él le han seguido 22 ediciones más,

hasta la última, que es de 2014 y todas tienen diferencias

sobre la anterior.

El trabajo del diccionario, no termina nunca.

La última edición del DLE de 2014, recoge 93 mil lemas,

93 mil palabras, que suman más de 200 mil acepciones.

No hemos podido meter más.

En esta edición a la que me estoy refiriendo,

hay en torno a 6 mil palabras más que en la edición anterior,

pero ahí hay un límite, el libro no da más de sí.

Para solventar los problemas de espacio, la Academia ha decidido

publicar el diccionario primero en formato digital.

Una vez que tengamos el diccionario digital,

concebido como tal, elaborado y ofrecido en la red

a los usuarios, luego podremos hacer ediciones en libro

que incluso podrán ser ediciones moduladas

conforme a un determinado tipo de destinatario.

Además, al finalizar cada año, la Academia publicará

actualizaciones del diccionario digital.

La primera actualización, en diciembre pasado,

incorporó 3.350 enmiendas, modificaciones o nuevos términos

como buenísimo, humus, postureo o posverdad.

En esta sala, se elabora el corpus del español del siglo XXI,

el llamado Corpes XXI.

Una obra ingente, imposible de realizar

antes de la revolución informática.

Se trata de una gran base de datos que reúne textos, escritos y orales

publicados desde comienzo de siglo.

Textos seleccionados con criterios proporcionales, cronológicos

y temáticos, entre las distintas zonas

de habla hispana.

En el corpes, nos encontramos textos como un temario de oposiciones

a enfermería, pero nos encontramos también

un folleto como los que nos dan por la calle, un tuit o una novela.

Eso va a a ayudar a quienes elaboran después las gramáticas,

los diccionarios o las ortografías,

eso va a ayudar después a todos esos investigadores

a marcar en el diccionario que ese texto procede,

es muy frecuente en América, es más frecuente en España,

si procede de América, de un determinado país, etc.

Argolla, que la vimos hace poco, nos dio alguna sorpresa.

Buscamos las coapariciones, con qué palabras aparece

en los textos más frecuentemente combinada.

Y argolla resulta que aparece combinada con hierro,

lo cual, a todos nos parece más habitual, colgar.

Y argolla aparece con matrimonio como tercera opción más frecuente.

Llegamos a la conclusión de que de lo que se está hablando aquí

es de una alianza o un anillo de compromiso,

Y el diccionario, después se enriquecería a la hora de definir

la palabra argolla con la posibilidad de la combinación con matrimonio

en países procedentes de Venezuela, de Chile o de Colombia.

En la casa de las palabras, habitualmente reina el silencio.

Sólo los jueves, un murmullo contenido,

se dispersa por las estancias.

Es el día en que los académicos acuden su cita semanal,

el día en que se celebran las comisiones de trabajo y el Pleno.

Las comisiones cuentan con el apoyo de los lexicógrafos

de la Real Academia, que proporcionan

la documentación requerida

para elaborar las propuestas que posteriormente

se llevarán al pleno para su aprobación.

Los académicos se reparten en 5 comisiones.

Ciencias Sociales, Vocabulario Científico y Técnico, Cultura,

Ciencias Humanas y Neologismos.

Encontramos preparando los temas de su comisión

a la académica más joven, Inés Fernández Ordóñez,

filóloga especializada en dialectología.

Pues en la comisión, cada uno aporta su sensibilidad,

su punto de vista.

Claro, el filólogo tiene un punto de vista más técnico,

una perspectiva más técnica sobre las palabras.

Muchas veces tenemos que explicar por qué una palabra

debe o no debe estar, o por qué debe

o no debe introducirse.

Entonces en ese sentido, pues les damos un poco de clase

a los escritores, pero los escritores también aportan

puntos de vista y sabiduría fundamental.

En las sesiones, uno oye hablar a los lingüistas,

pero no solamente hay lingüistas, hay gramáticos, hay filósofos

y entonces, a veces, hay discusiones

sumamente interesantes y creo que con mucho provecho

para todos los académicos.

El pleno es el que sabe de todo lo que se hace en la academia

y también es el que interviene en las cuestiones fundamentales

que tienen que ver con las obras básicas

a las que nos venimos dedicando desde hace 300 años,

que son el DLE, la Gramática de la Lengua Española

y la Ortografía.

El funcionamiento del pleno es el director abre el pleno,

de acuerdo con una norma que es la lectura en latín

de una misteriosa oración, el secretario lee el acta

de la sesión anterior, el director nos informa

de las cosas sustantivas.

¿Hay libros? ¿Alguien presenta un libro?

Yo tengo un libro.

Segundo, el director dice ¿Hay papeletas?

En un momento en que el director dice si hay papeletas,

se entiende que es el momento en que cualquier académico

puede decir, esta palabra, qué pasa con ella,

hay que modificar la acepción o la definición,

o si es una palabra que no existe y hay que incorporarla.

Entonces, a partir de ahí, empieza un estudio y un debate.

Yo recuerdo, por ejemplo, la palabra distopía,

que es lo contrario de utopía, es decir,

el futuro lleno de pesadumbre y muy peligroso.

Esa fue una aportación, una propuesta que yo hice,

fue aceptada por el Pleno.

Impone, el Pleno impone, si nunca has asistido.

Ahora ya me siento con una naturalidad

y con confianza, pero la primera vez, uno se siente realmente sobrecogido

por la situación.

No te atreves a hablar, o al menos, yo tardé bastantes plenos

en atreverme a decir nada públicamente

cuando había intervenciones.

Antes de comenzar el pleno, los académicos suelen reunirse

durante unos minutos en el salón de pastas,

el tiempo justo para tomar un café o un refrigerio.

A las 7 y media de la tarde son convocados para debatir en pleno

sobre nuestro idioma.

Los plenos ordinarios, no son públicos

y si alguien pudiera verlos, vería como a veces,

por cuestiones que pueden parecer baladíes, un acento, una tilde,

se monta una discusión muy enérgica, muy llena de argumentaciones

y de contra argumentaciones.

Pero, en fin, siempre se acaba obteniendo

un consenso que, por otra parte, también queda pendiente del consenso

con las academias americanas, filipina y de Guinea Ecuatorial.

Este es uno de los viejos ficheros de la Academia.

Antes de la era digital, cuando el trabajo

de los lexicógrafos se hacía a papel y pluma, aquí se iban catalogando

los términos, sus usos, sus acepciones a lo largo del tiempo,

un archivo de la vida de las palabras.

Los viejos ficheros, acumulan 10 millones de fichas

que juntan términos en uso a otros que han pasado a la historia.

Estas fichas, digitalizadas, hoy pueden consultarse en línea,

forman parte del material de trabajo de José Antonio Pascual,

el académico que ha asumido la dirección de otra obra

de dimensiones extraordinarias,

el Nuevo Diccionario Histórico del Español.

Un diccionario histórico es un diccionario completo.

Es un diccionario que empieza en los orígenes de nuestra lengua

y llega hasta nuestros días.

Además, acoge en él a todas, absolutamente todas las palabras

de nuestra lengua que estén documentadas.

Es la vida de las palabras.

A veces, pierden su uso y se retiran del diccionario

o cambian su sentido.

Se quitó, por ejemplo disvarate, hace tiempo ya,

que era naturalmente una variante de disparate.

Pero, disvarate era lo bueno y disparate es un error.

Se ha mantenido disparate y se ha retirado disvarate

porque había quedado reducido a los pueblos.

Hoy, yo puedo hacer la cama, pero en el siglo XV,

aderezaba la cama.

La palabra cama, sigue existiendo,

pero en cambio el verbo que se junta con la palabra cama es distinto.

Nuestra lengua es la lengua que hablamos nosotros,

pero es la lengua que se ha hablado en el pasado

y entender los textos del pasado, supone sencillamente

disponer de un diccionario histórico.

En la última edición Diccionario, se retiraron 88 términos

o acepciones que habían dejado de usarse.

En el futuro estarán en el Diccionario Histórico.

Once personas se afanan en la inmensa labor

de documentar todo el patrimonio léxico del español,

una tarea laboriosa que precisa entusiasmo y tiempo.

Es una obra enteramente digital, no podría realizarse de otro modo,

pensada para publicarse en red.

Además de las fichas de los viejos ficheros,

el Diccionario Histórico tiene un importante apoyo

en los corpus de la academia.

Es un diccionario bastante más complejo y rico

que los diccionarios tradicionales.

Aquí, podríais ver que hay enlaces a sinónimos, esquemas sintácticos,

grafos de familias.

Tiene una información que va más allá que la definición, ejemplos,

hay palabras que tienen más de mil ejemplos.

No se sigue un orden alfabético, el Diccionario Histórico

se elabora por familias de palabras.

Palabras relacionadas que definan armas,

instrumentos musicales, instrumentos de medidas,

enfermedades.

Y a partir de ahí, después de tener un catálogo

por ejemplo de los nombres de enfermedades, si tenemos pulmonía

vemos que pulmonía viene de pulmón, entonces hacemos toda la familia

y de pulmonía, derivan pulmónico, por ejemplo.

Y después, como decía, extendemos ese ámbito

a los sinónimos.

Una base de datos extraordinaria para filólogos, investigadores

o simplemente para aquellos que tengan curiosidad

por conocer la vida de las palabras desde que, como fuese,

llegaron a nuestra lengua.

Menéndez Pelayo, lector impenitente, nos recibe

en la magnífica sala de Académicos

de la Biblioteca de Real Academia.

La biblioteca de la Academia, tiene aproximadamente

unos 280 mil volúmenes.

La biblioteca contiene ejemplares de valor extraordinario,

manuscritos, códices medievales, incunables.

Pedro Álvarez de Miranda, nos muestra el Quijote de Ibarra,

una de las primeras ediciones ilustradas

de la obra cervantina en España.

Se publicó en 1780.

Prácticamente, todos los grandes impresores

de la historia, han tenido a gala el tener su propio Quijote, es decir,

el Quijote en el que estos impresores echaban el resto

del buen gusto, de la exquisitez, de la elegancia.

El Quijote de Ibarra es una de esas piezas codiciadas

por los coleccionistas, que hay muchos coleccionistas

de Quijotes y en el que la Academia tuvo un papel principal,

es decir, fue un Quijote promovido desde la Academia.

Para la edición de este Quijote, la Real Academia convocó

a notables artistas de la época y para que se atuvieran

al mismo patrón iconográfico, la Institución mandó realizar

estas figuras de terracota, con los rostros de los principales

personajes de la obra.

Tal vez, porque no respetó estos modelos o a saber

por qué razones, el caso es que fue rechazada

la ilustración presentada por un joven pintor

que ya despuntaba, Francisco de Goya.

Su lámina quedó fuera del Quijote de Ibarra.

Esta es otra de las joyas de la biblioteca de la Academia,

un manuscrito del Tenorio de José Zorrilla,

con sus tachones y rectificaciones.

El escritor, que ocupó la silla L mayúscula,

regaló el libro a su compañero académico

Aureliano Fernández Guerra, quien lo cedió a la Institución.

Un retrato de Dámaso Alonso realizado por José Ventó Ruiz,

preside la sala dedicada al literato y filólogo que dirigió la Academia

de 1968 a 1982.

Dámaso Alonso cedió su biblioteca particular,

40 mil volúmenes, a la Real Academia.

Un legado integrado también por obras manuscritas

y otras dedicadas por sus compañeros de la Generación del 27,

como ésta de Vicente Aleixandre.

Se muestran además medallas y distinciones, entre ellas,

el Premio Cervantes, que recibió en 1978.

En otra sala anexa, está el legado del filólogo erudito

Antonio Rodríguez Moñino.

Son 17 mil volúmenes, muchos de gran valor,

como esta primera edición de la segunda parte del Quijote.

Junto a los libros, el académico donó su archivo personal

y una extraordinaria colección de estampas y dibujos.

Un ejemplo, una consulta que ha llegado hoy mismo,

hace una hora, como podéis ver aquí.

Nos preguntaba: “Buenos días", ¿está bien expresado

interponer denuncia?

Si no es el caso, ¿cómo se diría?

A lo cual, hemos contestado, lo que veis aquí,

las denuncias se ponen y los recursos se interponen.

Y le ofrecemos también la fuente donde puede corroborar

esa información, que en este caso, es el diccionario

del español jurídico recientemente publicado por la Academia.

Es el servicio de consultas del departamento de Español al Día.

Resuelven las dudas que les plantean los hablantes.

Ahora mismo tenemos dos vías de entrada de consultas.

Una es a través de un formulario específico que hay en la web

de la Academia, www.rae.es,

formulario de consultas.

Esas consultas, nos llegan en forma de correo electrónico

y así las contestamos.

La segunda vía es nuestra cuenta en Twitter, @ RAEinforma.

Actualmente, estamos en una media entorno a las 300-315

consultas diarias.

La mitad de las consultas que reciben, procede de España,

el 40% de los otros países de habla hispana, el 10% restante,

de cualquier punto del Planeta.

El permanente contacto con los hablantes,

convierte a este servicio en una eficaz herramienta de difusión

de las normas lingüísticas

y es al mismo tiempo el mejor indicador del uso del idioma,

de las dudas más comunes, de losnuevos vocablos.

Nos llegan preguntas de todo tipo en un porcentaje que puede ir,

en un 25% son preguntas de tipo sintáctico morfológico,

un 30 o 40 de tipo ortográfico y el resto de tipo léxico.

Las léxicas, tienen que ver sobre todo con los extranjerismos

que circulan ahora en el uso, o con nuevas palabras

que se incorporan a éste y sobre las cuales,

los hablantes precisan orientación.

La norma es que siempre para un término extranjero

exista una correspondencia, se prefiera, se defienda,

se proponga mantener el uso del español.

Hay veces que eso no es posible, porque lo que está entrando,

no solamente es una palabra, sino también un concepto,

una nueva realidad que antes no existía.

Por ejemplo, rail, neologismo, tren, neologismo.

No había trenes, no había railes, radio, neologismo.

Pero, claro, a veces hay neologismos, no sé, bulling, oiga, acoso

y además, acoso tiene mucho más sentido que eso de bolear

como empiezan a decir ahora algunos.

El departamento de Español al Día es el encargado

dentro de la Academia del estudio y fijación de la norma.

En ese sentido, dicta los borradores de dos obras fundamentales

para afianzar las normas,

la Ortografía y el Diccionario Panhispánico de Dudas.

Además, el departamento es el corrector de todas las obras

que produce la Real Academia.

Hay 46 sillones, cada uno identificado

con una letra mayúscula o minúscula.

El puesto de académico es vitalicio, de manera que

cuando se produce una vacante por fallecimiento del titular

de ese sillón, la Academia lo convoca, se hace a través del BOE,

y 3 académicos tienen la facultad de promover a un candidato,

es decir que, cuando se crea una vacante,

comienzan a surgir las candidaturas, cada una de ellas avalada

por 3 académicos.

Para elegir al nuevo académico entre los candidatos presentados,

se establece un proceso de votaciones secretas,

con diferentes quórums.

Al final, bastará la mitad más uno de los votos de los académicos

presentes en el Pleno.

A cambio de su trabajo en la Academia, los académicos

adquieren el prestigio que otorga tal condición, también el tratamiento

de excelentísimo o excelentísima.

Y poco más.

No tienen ningún sueldo, lo que sí hay es lo que

históricamente se llamaban gajes, es decir, una especie de dieta

por cada reunión a la que asistan en este momento,

aunque en diciembre, por razón de la crisis económica,

es rebajado un 10% estos gajes.

Están entorno a los 140 euros por sesión.

El nuevo académico elegido, tiene un plazo de 2 años

para tomar posesión de cargo,

para leer su discurso en la ceremonia de ingreso.

Este es el salón de actos de la RAE, donde se celebran

las ocasiones solemnes, reuniones importantes y sobre todo,

yo creo que eso sí es interesante precisarlo,

las tomas de posesión de los nuevos miembros de la Institución.

Testigo mudo de las grandes ocasiones, Miguel de Cervantes,

cuyo retrato preside el Salón de Actos.

Un retrato apócrifo.

Hemos confirmado que no es de Juan de Jáuregui,

como se atribuía, es decir, un pintor del siglo XVII,

coetáneo de Cervantes, sino que es un retrato, bien hecho,

pero de principios del siglo XX.

Sin embargo, se ha convertido en el retrato emblemático

de Cervantes.

El primer discurso de ingreso es del año 1848, es decir,

a mediados del siglo XIX,

se establece un ritual y un protocolo por el cual el nuevo académico,

en una sesión pública, no en una sesión privada

como hasta entonces, sino en una sesión pública,

leía un discurso de ingreso y otro académico leía

otro discurso de bienvenida.

Hay algunos que han sido verdaderas piezas literarias

de gran peso, de gran importancia, que sus autores después

han convertido o han incorporado a un libro mayor.

Por ejemplo, el de Azorín.

Es un texto precioso que se llama “Una hora de España”,

que luego se publicó independientemente como librito,

pero inicialmente fue su discurso de ingreso.

Los más heterogéneos paisajes, integran España.

La historia de España, ha sido un perpetuo tumulto

de encontradas pasiones.

La diversidad del ambiente moral, ha sido tan grande en la nación

como la heterogeneidad del suelo.

Clases y ciudades se han recogido sobre sí mismas

y han luchado por su cuenta.

Casi medio millar de académicos, han pasado por la Real Academia

en sus más de 300 años de historia.

Personas de prestigio, de reconocidos méritos.

Ha habido ausencias notables, Valle Inclán, por ejemplo,

aunque seguramente la ausencia más destacada durante años

fue la de las mujeres.

La primera mujer académica fue Carmen Conde, en el año 1978.

Majestades, señores académicos, mis primeras palabras

son de agradecimiento a vuestra generosidad,

al elegirme para un puesto que secularmente no se concedió

a ninguna de nuestras grandes escritoras ya desaparecidas.

Permitid que también manifieste mi homenaje de admiración

y respeto a sus obras.

Vuestra noble decisión, pone fin a una tan injusta

como vetusta discriminación literaria.

Carmen Conde, puso fin a una discriminación histórica.

La Real Academia se perdió la genialidad

de Emilia Pardo Bazán, de Carmen Burgos,

de Concha Espina o de María Moliner.

En este momento, la Academia tiene 8 académicas.

En las últimas elecciones, prácticamente ya se ha equilibrado,

un 50% y un 50% la elección de académicos o de académicas.

Yo creo que en los últimos tiempos, la Academia ha adoptado

una actitud decisiva a favor de la incorporación de mujeres.

La Academia española, tiene el marbete de falta

de sensibilidad, quizá históricamente eso es cierto,

pero habría que preguntarse si en otras academias

se está progresando tanto como en el caso de la española.

Y aquí tenemos el arcón donde se guardaban los primeros

dineros de la Academia.

Eran 60 mil reales de las rentas del tabaco que donó el rey Felipe V

y que era una asignación.

Estaba en el presupuesto, no como ahora, que tenemos

una subvención que pueden rebajárnosla en un 70% aleatoriamente

Las llaves de las cerraduras, las tenían el director,

el tesorero y el secretario, porque solo juntos,

podían abrir el arcón.

En realidad, esta era una cerradura falsa, porque la verdadera

estaba aquí arriba

para engañar a cualquier posible ladrón.

En los momentos mejores, que no son por cierto los actuales,

el Estado en sus presupuestos consignaba a la Academia

una cantidad equivalente al 50% de su presupuesto.

En los últimos años, a raíz de la crisis,

esa cantidad que el Estado aportaba, se ha disminuido en un 60%,

de manera que, ahora no llega sobre el presupuesto total

de la Academia, que se sitúa en torno a los 7 millones de euros anuales,

no llega a un 30%.

Son tiempos complicados para la economía de la Real Academia.

A la disminución de la subvención estatal, hay que añadir otro hecho,

el cambio del mercado editorial.

La extensión de la oferta digital gratuita de las obras

y archivos académicos, ha conllevado un enorme descenso

de las ventas en formato libro,

con la consiguiente disminución de ingresos.

Los rectores de la Institución, con el respaldo de la Fundación

Pro Academia, creada hace 25 años, han tenido que adaptarse

a una estructura más empresarial.

Las principales obras académicas, se sostienen

en patrocinios puntuales, en ingresos que facilitan

la fundamental actividad de la Academia

y de sus profesionales.

La Academia funciona y hace todo lo que hace

por la existencia de una plantilla considerable de personas

muy cualificadas que son lingüistas, lexicógrafos, también hay

periodistas, informáticos y luego expertos

en administración y servicios.

En total, estoy hablando de 85 personas.

85 trabajadores, 46 académicos, 23 academias,

500 millones de hablantes.

Menos de 3.500 palabras, no es fácil manejarse,

yo diría que con menos de 18.000, uno anda mal por la vida.

Desde luego, el número de palabras implica que uno está haciéndose

una idea de una realidad conceptual y por lo tanto,

eso le hace a una persona más libre, más capaz de entender las cosas.

Yo creo que el lenguaje no es machista.

Lo que es machista es la socidad y los discursos que se construyen

con el lenguaje.

No por el hecho de tener femeninos en todos los nombres posibles,

la sociedad va a cambiar necesariamente de mentalidad.

Lo importante es que las mujeres tengan acceso a la educación,

al trabajo, a las oportunidades, que tengan salarios iguales

que los hombres, pero no por transformar

el lenguaje va a cambiar la realidad social.

Lo que no se puede hacer con un idioma es imponer ex cátedra,

ciertas formas, ciertos vocablos.

Eso es una creación continua que hace la propia lengua

a través de su vitalidad. -

Si hay algo que no esté definido en las palabras, no existe.

Las palabras son las que definen el mundo.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • RAE. La norma y la palabra

Crónicas - RAE. La norma y la palabra

12 mar 2018

Hace sólo tres décadas era impensable afrontar obras como el Corpus del Español del Siglo XXI o el Nuevo Diccionario Histórico del Español. La revolución tecnológica ha sacudido el trabajo de la Real Academia Española. Es un hecho: desde 2017 el Diccionario de la Lengua se edita en formato electrónico. Cada año se irá ampliando con nuevas palabras, acepciones o enmiendas. Son ya 95.000 términos que suman más de 200.000 acepciones, demasiado para el limitado espacio del formato libro. Así que asistimos a los últimos días del Diccionario tal y como lo conocemos.

La informática lo ha transformado todo, o casi todo. Hay cosas que no deben cambiar. Desde hace más de 3 siglos la Real Academia fija, limpia y da esplendor al idioma. Y 300 años dan para mucho. La sede principal de la RAE esconde anécdotas y tesoros; recorrer sus estancias es pasear por la vida de las palabras, es reconocer en los 46 sillones con sus letras distintivas a ilustres académicos y a escasas académicas, igual de ilustres. Es, en definitiva, sentirse parte de una comunidad de 500 millones de personas capaces de comunicarse con la misma lengua: el español.

ver más sobre "Crónicas - RAE. La norma y la palabra " ver menos sobre "Crónicas - RAE. La norma y la palabra "
Programas completos (209)
Clips

Los últimos 843 programas de Crónicas

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos