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Para todos los públicos Crónicas - Ni para todos, ni para siempre - ver ahora
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Subtitulado por Accesibilidad TVE

Estamos en un planeta finito.

Y ese planeta finito no nos puede dar, todo lo que la economía quiere.

La cantidad de depósitos minerales que hay en el planeta

respecto a lo que podemos llamar rocas o corteza terrestre,

está entre un 0,01 y un 0,001% de la corteza.

Es tan pequeña... que es muchísimo más pequeña

que la cantidad de agua que tenemos.

Los minerales baratos, sobre los que la economía está asentada,

están absolutamente limitados.

Hablamos de la Edad del Bronce, de la Edad del Cobre,

la Edad del Hierro...

la siguiente será la edad de la tabla periódica, es decir,

de todos los elementos que tenemos disponibles.

Igual que se ha generado la Opep del petróleo

se generará tarde o temprano la Opep del tántalo, del fósforo,

la Opep del litio o del indio...

Hemos abierto demasiados frentes

y no sabemos por cuáles nos van a llegar las balas.

El reciclado es la solución.

No podemos hacer otra cosa.

Tenemos que vivir de nuestros residuos,

aquellos residuos que de alguna forma

sean la materia prima del futuro.

Si China abre las puertas a una importación masiva de cobre,

el cobre subirá de precio.

La globalización creo que ha dado paso a un mundo

mucho más especulativo que se rige en sitios muy concretos

como puede ser la bolsa de Londres o la bolsa de Nueva York.

-Los chatarreros pequeños, medianos, grandes, y muy muy grandes,

todo el mundo busca su referencia

y sabe cuánto está cotizando el cobre hoy o cuánto el aluminio

primario o secundario y tienes que referenciarte a algo,

tanto en la compra como en la venta,

porque un día te puedes hacer de oro y al otro día te puedes arruinar.

Lo que sí creo es que en este mundo de los valores

lo maneja gente, que entiende muy poco de metales.

Nuestro metal estrella es el hierro,

porque el hierro es el metal estándar,

el que más se mueve en el mundo,

el que más se consume, el que más se produce,

el que más se emplea en todos los sectores.

Nosotros intentamos ser especialistas en corte

y acceder a chatarras de mucho volumen o chatarras complicadas

que si no, hay que trabajar con sopletes o con lanzas térmicas.

Esta es una máquina un poco especial,

la construimos en Alemania,

es una máquina muy potente dentro del mercado,

en España es la más potente, y en Europa de las más potentes.

La chatarra cuánto más pequeña sea y más densa sea, es más valiosa.

-El consumidor tiene la idea de que una planta de reciclaje,

de un chatarrero,

tiene la imagen de la furgoneta que recoge en los hogares, en las casas,

y lo lleva a una especie de totum revolutum

pues esa imagen, ha cambiado mucho en estos veinte o treinta años,

y son industrias muy apalancadas en I+D y en continua mejora.

-Hoy creo que las empresas recuperadoras, las chatarrerías,

evolucionamos más, si tenemos más conciencia ecológica.

Si tú tienes conciencia de no contaminar,

probablemente tu gestión sea mucho más eficiente.

Porque vas a basarte en inversión, en maquinaria moderna,

y quién mejor coche tiene, gana más carreras.

-El hierro, el aluminio y el cobre

son los metales más utilizados a nivel mundial.

Tanto el hierro como el aluminio no hay problemas de escasez

en cientos de años.

A mí el que más me preocupa es el cobre.

El cobre lo estamos utilizando en todas las conexiones eléctricas,

en tuberías,

en muchas aplicaciones electrónicas,

y el cobre no hay tanto

y sobre todo, volvemos a lo mismo

no hay tanto que sea barato.

Su consumo crece de forma exponencial.

Ya hemos agotado más de la mitad de las reservas mundiales de cobre.

Si seguimos devorándolo al ritmo actual,

la demanda podría superar a la oferta, antes de mediados de siglo.

A veces olvidamos que el cobre ya está entre nosotros.

Aquí lo que más entra en contenidos metales,

son aceros, aluminios y cobres.

Todo se va segregando, porque todas las fundiciones al final,

se especializan en algo, y tienes que segregarlo,

que los materiales no vayan mezcladosy sobre todo limpios.

Una caldera una vez que la abras, le quitas toda la carcasa de hierro,

se trata de ir sacando todos los materiales

que tienen un valor por encima de la chatarra.

Empezamos por las tuberías de cobre, que es lo que más valor tiene,

eso está unido a la caldera por juntas de latón,

que es lo siguiente,

todo el circuito, es lo que llamamos cobre forrado,

que es hilo de cobre con su plástico,

un enfriador, que es de acero inoxidable.

Se podría decir que es como una pequeña mina

donde tienes que ir escarbando, para sacar lo que tiene más valor.

Una turbina eólica utiliza cinco toneladas de cobre,

en una casa puede haber 100 kilos, y en un coche eléctrico cerca de 75.

Más del 40 % del cobre que se utiliza en Europa, es reciclado.

Las minas tienen fecha de caducidad;

los metales, si los recuperamos, no mueren.

No podemos seguir como estamos,

no podemos seguir en un sistema lineal, consumiendo,

consumiendo recursos, contaminando,

gastando combustibles para producir, para extraer.

Lo lógico, lo sostenible y lo racional también económicamente,

es intentar meter dentro del ciclo todos esos elementos

que ya tenemos a disposición

y que se pueden recuperar, reutilizar y reciclar,

eso sería lo más eficiente.

Nadie hace la cuenta de la cantidad de minerales

que utiliza a lo largo de una vida....

Están transformados, en todas partes, pero no son fáciles de ver,

y no reparamos en ellos.

Cuando la historia de una casa se agota, salen de su escondite.

Esto es una demolición un poco atípica,

se pueden romper los techos, los forjados,

incluso se extienden todos los muebles

y se tiran las tabiquerías interiores

para que no sea la vivienda ocupada ilegalmente.

Es un escenario un poco siniestro, un escenario de guerra.

A la hora de ejecutar una demolición

tenemos un plan y una gestión de residuos obligatoria

se va a intentar valorizar y recuperar todos los materiales

que tengan otra segunda vida.

Es lo que vamos a llamar la economía circular.

Lo primero que hacemos es recuperar los metales,

que es la recuperación más valiosa,

por ejemplo el plomo de las cañerías,

el cobre de las tuberías, el cable de las luces,

radiadores de acero, o los materiales como hierro

que forman parte de la estructura de la vivienda.

No se entienden ya las nuevas obras y las nuevas edificaciones

sin usar como mínimo 20 ó 30 %

de los materiales que se recuperan de la propia obra.

También se recuperan posteriormente electrodomésticos, neveras, hornos

o microondas, y todo va a gestionarse a su punto de reciclado.

Hay que separarlo y clasificarlo perfectamente,

cada residuo a su zona de destino para su propio tratamiento.

Cuando el edificio esté limpio traeremos una máquina pesada.

El fuerte de nuestra empresa es la demolición mecánica,

máquinas muy potentes, que van a tumbar el edificio en un solo día.

Cada persona puede llegar a utilizar 1800 toneladas de minerales

algunos como el gas o el petróleo, los quemamos,

pero otros se quedan atrapados entre los escombros de nuestra vida.

Nos encontramos en una de las plantas de tratamiento,

del complejo de Valdemingómez y aquí recibimos

el residuo que recogemos en la ciudad de Madrid a diario,

y estamos recibiendo fracción resto, cubo gris con la tapa naranja

y fracción de envases, cubo amarillo.

Una de las cosas más importantes que me gustaría transmitir

al ciudadano, es que NO mezclamos el residuo.

No se mezcla por muchas razones, una de las más importantes

es porque el material que hay aprovechable

dentro de la fracción de envases, cuando se procesa,

tiene un valor mayor en el mercado secundario de materias primas

que el que sacamos de la fracción resto, en el que va todo mezclado.

En el foso de los envases,

donde llegan los residuos del contenedor amarillo

que gestiona Ecoembes, hay un yacimiento mineral...

latas de acero y aluminio que se pueden reciclar una y otra vez

sin que pierdan sus propiedades.

Cualquier residuo, en este caso una lata,

es una oportunidad de cuidar el medio ambiente

porque se puede convertir en un nuevo recurso

con 80 latas de bebida, puedes hacer una llanta de bicicleta,

con 500 puedes hacer una silla,

o como dice nuestra última campaña,

con cada seis latas que reciclas

ayudas a contrarrestar 10 minutos de contaminación de tubo de escape

por las emisiones de CO2 que estás ahorrando.

Ecoembes, contenedor amarillo y el contenedor azul,

trabaja sobre el 8% de la totalidad de los residuos sólidos urbanos.

La totalidad de los residuos que se generan en una ciudad

y sobre ese 8%, nosotros estamos en una tasa de reciclaje del 76 %,

es decir, que solo reciclando una parte,

como en este caso los envases domésticos de papel, de cartón,

los envases de plástico o de lata,

no es suficiente para contribuir como país

a los objetivos que nos marca Europa.

Europa quiere que dentro de dos años, en 2020,

reciclemos la mitad de los residuos municipales.

Conseguirlo no va a ser nada fácil, porque solo hemos llegado al 33 %.

El destino principal de nuestra basura sigue siendo el vertedero.

-Lo que estamos viendo por las cintas es la cruda realidad,

muchos materiales se están perdiendo en esta parte,

que es donde estamos tratando la fracción resto.

Porque transportan una cantidad de envases muy alta,

envases que no deberían estar aquí.

Si escucháis el audio en la planta, se escucha mucho vidrio también,

vidrio que no debería estar aquí, y si miramos a las cintas,

también hay mucho papel cartón que tampoco debería estar aquí.

-Lo primero que hay que mejorar es la recogida separada o selectiva

de las distintas fracciones.

Ahora mismo prácticamente el 80% de nuestros residuos va mezclado.

Esto quiere decir que es completamente ineficiente

a la hora de separarlos,

lo estamos viendo en las plantas.

Buena parte de todos los recursos los estamos metiendo en un agujero

que lo llamamos vertedero, o depósito controlado,

o sanitariamente controlado,

o incluso quemándolos en una incineradora o una cementera.

Estamos en la parte de la planta que trata la fracción de envases,

la bolsa amarilla.

Seguimos viendo muchas cosas que deberían ir en otras fracciones,

hablamos de papel cartón incluso de materia orgánica,

estamos hablando de 14% de materia orgánica

dentro de la fracción de envases.

Uno de los materiales más importantes que están dentro de esta bolsa

son los metales.

Con un poquito de esfuerzo que hagamos los ciudadanos

en sacar esos materiales y depositar en la sección de envases

podríamos mejorar bastante el resultado final.

Esto es la zona de descarga

donde vienen todos los camiones de diferentes sitios,

pueden venir de plantas de RSU, de vertederos,

y lo vamos descargando aquí, para ir rompiendo esas balas

y meterlas en la línea

el material tiene que estar suelto para poder hacer el triaje...

Nuestro principal enemigo aquí

es todo lo que sea un residuo que no tenga valor

tierra, plásticos, cartón, inertes...

un bote que venga con más suciedad, será más lento tratarlo

que un bote que venga con más contenido en lata,

que es lo que nosotros buscamos.

Esta máquina puede tratar dos toneladas de latas en una hora.

Por el camino va dejando todo lo que no le interesa,

también los envases de hierro,

porque tienen menos valor en el mercado.

A la última criba, que es manual, sólo llega aluminio,

pero tampoco vale todo.

Esta es una cinta de triaje donde el objetivo final

es recuperar lo que es la lata de refresco.

Todo tiene contenido en aluminio,

pero no es lo mismo una lata de refresco que una lata de sardinas

y lo que buscamos es esa aleación de la lata de refresco.

La bolsa de Londres

es donde están cotizando todas las materias primas,

esto es aluminio, cotiza contra el aluminio,

y nosotros lo vendemos contra un porcentaje

y se va negociando.

Este es el producto final, el material está empaquetado,

y esto ya va directamente a la fundición.

A 800 la lata deja de ser lata, la pieza del motor se funde...

un viejo juguete se licúa ...

el fuego los convierte en lo que son

aluminio que podrá adoptar otras muchas formas

para tener otras muchas vidas.

Nos encontramos en el parque de materiales,

donde están las materias primas

que van a derivar en nuestro producto final

que son lingotes de aluminio

que fundamentalmente llegarán al mundo de la automoción.

Obviamente nuestra mejor chatarra es la que procede de los motores.

Estamos recuperando elementos que ya han sido algo en nuestra vida,

desde el motor de un coche, una manilla de una puerta,

o una lata de bebida, que se recupera muchísimo.

Juguetes como este patinete,

o simplemente como este juguete de aluminio,

radiadores de calefacción,

llantas de automoción,

que podría estar

entre los elementos de mayor calidad

como chatarra de aluminio, tenemos cazuelas...

que luego pasaran a fundirse y acabaran siendo, pues muchas cosas...

-La minería urbana, las minas del siglo XXI,

están en las plantas de reciclaje.

Consiguen obtener de nuevo ese mineral en su estado más puro,

mucho más puro que en una minería real bajo tierra.

Por ejemplo, para conseguir el aluminio de la bauxita

empleamos un 95% más de energía,

mientras que si tenemos aluminio de chatarra o recuperado,

tenemos un aluminio de una pureza de 98% o 99%

ahorrando un 95% de consumo energético.

Venimos a perder un 3% cada vez que fundimos una chatarra,

es decir, de 100 kilos solo obtendremos 97

y así progresivamente.

La gente debe de pensar que en este rio de aluminio

podemos encontrar aluminios que tienen muchísimos años de reciclaje.

Antiguos aluminios que fueron motores hace 30 o 40 años

están en una medida, en un porcentaje mínimo

pueden estar en este proceso de esta colada de hoy,

y los lingotes que salgan hoy, irán a hacerse motores

que dentro de x años, volverán a reciclarse

y volver a ser otros motores u otras piezas.

Esa es la virtud del reciclaje esa es la magia

de poder optimizar nuestros recursos naturales y energéticos.

El año pasado los españoles mandamos al desguace

más de medio millón de coches.

El final de su vida útil pone en marcha un metabolismo industrial

que literalmente los digiere.

De un coche no queda casi nada.

Hay negocios que se alimentan de las sobras del banquete.

Al coche se le tramita la baja.

En un mes debe estar descontaminado y destruido.

Lo pasamos a nuestras instalaciones,

en el área del taller se hace la descontaminación

y el desmontaje de las piezas.

Todo lo que podamos aprovechar de un coche, lo aprovechamos.

Esa es la base del negocio y el criterio que utilizamos.

La descontaminación básicamente es extraer los fluidos, el gasoil,

el aceite, el líquido de frenos, anticongelante, catalizador,

que constituye un contaminante y batería.

Debajo del capó se esconde una historia de éxito.

Las baterías son el producto que más se recicla, casi el 100 %.

A finales del siglo pasado cerró la última gran empresa

que extraía plomo en España.

Echamos el cerrojo a una actividad muy contaminante

y convertimos el plomo de las baterías en la mayor mina del país.

Cuando se despieza un motor tenemos muchas cosas

que utilizamos para la venta, como son las bombas de inyección,

de dirección, motores de arranque, alternadores y demás.

Hacemos una orden de despiece de cada vehículo

y si el motor está en buen estado lo vendemos como motor completo,

y si el motor está en mal estado,

las piezas que están comprobadas que se pueden reutilizar

se le extraen a ese motor,

se limpian, se embalan, se etiquetan y pasan al almacén.

-Europa es la que marca los objetivos de reciclaje.

En el caso de los -VFO- vehículos fuera de uso,

Europa está marcando un 95% y ahí hemos alcanzado los objetivos.

Es una cifra muy importante, quiere decir que de un vehículo,

por ejemplo, estamos recuperando y reciclando el 95%,

la fracción que puede llegar a vertedero es una fracción mínima

y muchas veces esa fracción la estamos valorizando energéticamente.

Cuando el desguace no tiene más que reutilizar

nos trae aquí el coche

y aquí estamos en la planta de trituración,

es donde se procede a la fragmentación del coche,

lo destruimos.

Necesitamos el reciclado

para hacer viable la economía circular sostenible

es indispensable en las ciudades, nos tenemos que mentalizar.

En un minuto somos capaces de fragmentar un coche.

Eso quiere decir que en un turno normal de ocho horas

podríamos destruir mil coches.

Ahora mismo nos situamos en la cabina de mando de la máquina.

Tiene 110 metros de largo y el único sitio donde se puede vigilarla,

digamos, es aquí.

Lo que hacemos es una aspiración para quitar los ligeros,

que son los textiles de los asientos, los plásticos ligeros...

y una vez que esto se ha quitado de la chatarra,

se va a una estación de separación de magnético,

un rodillo enorme, con unos imanes,

que va segregando el hierro de los metales no férricos,

lo que no se imanta, principalmente los aluminios, si hay algún cobre...

lo que lleva un coche.

Es hierro, hierro 100 %

Es el hierro del coche, una vez pasado por la máquina,

Lleva un minuto.

Como veis el tamaño es homogéneo, aquí llegamos, para dar una idea,

a uno de densidad, como el agua.

Trozos como mi puño de grandes.

En esta pila puede haber como unos 350 coches triturados.

Esta chatarra la llamamos fragmentada,

¿qué conseguimos?

Pues algo mucho más denso,

mucho más noble, limpio, maleable y preparado para la fundición.

Esta cifra que crece de forma vertiginosa

es el número de móviles que se están vendiendo en el mundo

en tiempo real.

Utilizan elementos extraños en la naturaleza

que empiezan dar muestras de agotamiento,

que generan guerras

y que no se recuperan porque están en cantidades microscópicas.

La pantalla de un móvil, simplemente tocar con el dedo, mover la pantalla

que en realidad es una ilusión óptica,

es porque tiene una finísima capa, detrás del vidrio,

de indio y de estaño.

Ese indio es un metal extraordinariamente raro.

Se producen en el mundo no más de 750 toneladas,

750 toneladas para todos los teléfonos móviles del planeta.

Necesitamos supercondensadores para almacenar temporalmente la energía,

y ahí lo que tenemos es tántalo.

Necesitamos que las baterías sean potentes y pequeñas,

entonces ahí tenemos litio.

Necesitamos unos circuitos electrónicos muy finos,

muy pequeños y muy precisos,

ahí tenemos plata, oro, cobre, estaño, incluso paladio.

También tenemos un GPS

y para ese GPS necesitamos unas tierras raras,

y en esas tierras raras puede haber gadolinio, lantano,

neodimio, praseodimio etc...

Hay que hacer cuentas

y decirles a las generaciones posteriores

lo que estamos gastando.

Son sustancias muy ricas por la cantidad de componentes que contienen

Probablemente estemos hablando

de 50 o 60 elementos de la tabla periódica,

elementos estratégicos muy interesantes

y presentes en la electrónica y muy especialmente en un móvil.

Los móviles modernos,

lo primero que tenemos que hacer en una planta como esta,

para reciclarlos, es acceder a sus baterías

y ciertamente es bastante difícil,

muchas veces, tenemos que llegar a desmontarlos a porrazos.

Ahí los fabricantes tendrían que definir

y aceptar una política de ecodiseño que facilite que las materias primas

se puedan incorporar al sistema productivo más fácilmente.

-Están diseñados para que duren entre un año y medio y dos años,

cualquiera de estos aparatos.

En un año y medio o dos años

tienes que tirarlo porque no se pueden reparar,

no se pueden ni ampliar, no se puede hacer absolutamente nada con él,

incluso es más caro que comprarte otro nuevo.

En fin, un sistema absolutamente lineal

que va en contra de las políticas o el objetivo de economía circular.

Los raees, los aparatos eléctricos y electrónicos,

contienen sustancias nocivas, como pueden ser las pilas, baterías,

lámparas de descarga, el tóner, metales pesados...

Eso tenemos que empezar a retirarlo en las primeras fases del tratamiento

Por ejemplo las baterías botón que tenemos en muchos equipos,

baterías botón con mercurio, pues quizás dos o tres pilas de este tipo,

nos pueden contaminar uno de los pantanos que tenemos en Madrid

es un material muy contaminante.

Son equipos que todos tenemos en nuestra casa,

una cafetera, una plancha, una impresora, un teléfono móvil,

es decir, electrónica de consumo.

La basura eléctrica y electrónica

crece tres veces más deprisa que la doméstica

y es la más difícil de reciclar.

Un frigorífico, un despertador

o un antiguo televisor de rayos catódicos,

solo tienen en común que se enchufan o llevan pilas.

Pero cuando se convierten en residuos,

pertenecen a la misma familia y se tienen que gestionar

en plantas específicas para su tratamiento.

El material está descontaminado, y aquí lo que estamos haciendo

en primer lugar es separar los plásticos

y en segundo lugar, obtener una serie de fracciones metálicas

que en procesos posteriores nos permitan recuperar el hierro,

el aluminio, el cobre,

incluso metales preciosos como el oro, la plata, el platino...

Conseguimos casi treinta y tantas mil toneladas de metales.

Eso es un volumen muy importante para el ciclo económico.

En España, al igual que en Europa, estamos recogiendo por vía legal

el 45% de lo que se pone cada año en el mercado,

es decir, de lo que se vende

prácticamente la mitad lo hemos recogido y lo hemos tratado.

Lamentablemente casi un treinta y tantos por ciento

acaba en circuitos ilegales.

La media europea, estudiada por Interpol hace unos tres años,

cifra el residuo ilegal en torno a un 30% - 33 %

Al comprar un aparato eléctrico o electrónico

tenemos derecho a que el comercio que nos lo vende

se haga cargo del viejo sin coste adicional.

También podemos llamar a un chatarrero autorizado

o llevarlo a un punto limpio.

¿Le puedo ayudar en algo?

Traigo papel y cartón.

Échalo aquí, ¿vale?

-Los robos en los puntos limpios, yo le puedo decir, como dato

hicimos un estudio en Madrid

y estudiamos 17 candados diferentes de los contenedores,

los rompieron los 17 modelos,

sólo un modelo hidráulico impidió que por la noche

no entraran a robar residuo.

Es fuente de dinero, es fuente de tráfico ilegal,

los robos existen, claro que sí.

Somos de la Asociación "Rivas contaminación cero"

y lo que hacemos es permanentemente tener mapeado el territorio de Rivas

y de Madrid en el límite con Rivas,

para saber dónde se encuentran los vertidos, peligros de incendios

e informar a autoridades, judicial, pero de forma constante.

El colmo llegó cuando ocurrió el incendió del vertedero,

es que era totalmente asfixiante.

Era un vertedero enorme, ilegal,

que se había hecho a costa

de que un señor cobraba para dejar a la gente tirar basuras

en un sitio que no estaba autorizado, ni estaba tratado ni nada.

A raíz del incendio del vertedero en el 2015 nos dimos cuenta

de lo peligroso que es lo que tenemos alrededor.

Mira, es más o menos lo que había, y siguen sin limpiar,

las toneladas de neveras y neveras que siguen en todo este lateral,

y esto no hay forma...

Un buen día, estuvimos haciendo una de nuestras visitas

y nos encontramos este montón de vertidos,

está todo lleno de cristales y de material que puede arder fácilmente

por tanto el peligro potencial es grande.

Los gases que emana el frigorífico son peligrosos,

pero dentro de lo que cabe el gas se disipa

lo que no se disipa es todo el revestimiento que estamos viendo

que si arde es muy contaminante.

Para ser un particular hay demasiados frigoríficos,

creemos que es algo más organizado

todo esto no cabe en la furgoneta de un particular.

Ganan dos veces,

primero cobran el dinero de llevarlo a un sitio legal

segundo, lo tiran en un sitio ilegal

y ahora tenemos el problema de cómo se limpia, quién lo limpia

y de rehabilitar el terreno.

Es absolutamente desolador,

Es una imagen tan tremenda de lo que es una civilización

de tirar, usar, tirar, usar, tirar

sin ningún tipo de margen y además absolutamente ilegal.

Todo esto que veis aquí eran televisiones absolutamente nuevas.

Ya veis, dejan todo, dejan el cristal, dejan la pantalla,

a veces nos hemos encontrado hasta componentes electrónicos sin tocar.

En el vertedero, ya sea legal o ilegal,

se dispersan recursos valiosos de la electrónica

como "las tierras raras".

La Comisión Europea ha incluido estos elementos

en su lista de materias primas críticas.

La tecnología avanzada y las energías verdes, las necesitan

pero las minas no están aquí.

En 1992 el presidente chino Deng Xiao Ping

dijo en una conferencia mundial:

si Oriente Medio tiene el petróleo y gobiernan gracias a eso,

China tiene las tierras raras y van a ser el oro negro del siglo XXI.

Y no le faltaba razón.

Para haceros una idea, sólo una televisión led

tiene en torno a un kg y cuarto de esas materias primas críticas,

de esas tierras raras

y esas tierras raras tienen unos precios oscilantes, que son enormes.

Imaginemos una fábrica que trabaja en leds en Alemania o en Holanda,

van a tener ese problema;

si sube el precio un 40%

no puedes subir el precio de tu led un 40% en el mercado.

Sistemas de comunicación, sistemas de guiado de satélite,

sistemas láseres, hablamos por ejemplo del lantano,

del itrio, importante para el desarrollo de energía nuclear

y un largo etcétara

tenemos esa gran dependencia basadas en propiedades muy específicas

y en que esos yacimientos están localizados en ciertos sitios.

China tiene el 47% de las reservas mundiales de tierras raras.

Y al final es el que produce para todo el mundo el 90 o 95%

de esas tierras raras.

Europa tiene una dependencia casi absoluta

y tres maneras de amortiguarla:

reciclar más y mejor,

sustituir esas materias primas por otras menos críticas

o recurrir a la extracción mineral.

El reciclaje de materias primas críticas está íntimamente relacionado

con lo que llamamos la minería urbana.

Al final hay tanto,

o a veces más materia prima crítica a nuestro alrededor

y más fácil de reciclar y recuperar, que lo que está por extraer.

El problema es tan acuciante que existe una Alianza Estratégica

a nivel europeo en la que este instituto de investigación

juega en primera línea.

Uno de sus proyectos más importantes es sobre el Tungsteno,

un material refractario al que también conocemos como wolframio.

Los metales refractarios,

en la mayoría de las aplicaciones en las que se utilizan,

son muy difíciles de sustituir,

porque tienen esa propiedad refractaria

que son capaces de operar a altas temperaturas

y que no hay otro mineral en la tierra

que sea capaz de resolver ese problema.

Hablamos de las turbinas de los aviones,

las turbinas de generación eléctrica

hablamos de cualquier aplicación

donde haya una aleación que funciona a alta temperatura,

allí hay materiales refractarios y casi en su totalidad son tungsteno.

Tungsteno, increíblemente crítico, no se puede sustituir,

es muy difícil de reciclar, por tanto tenemos que extraer.

Y ahí es donde entra Castilla y León,

y su gobierno que está haciendo una apuesta muy importante

porque geológicamente Castilla y León,

junto con la frontera de Portugal, ahí estamos hermanados,

tiene el 10% de reservas mundiales de Tungsteno.

Hay una empresa que se llama Saloro en Barrueco Pardo

que va a abrir una mina, ya están haciendo operaciones,

una mina de Tungsteno,

que permitirá incrementar en un 3%, incluso un 5%,

el suministro de Tungsteno en Europa.

No sucederá en una década o en dos, quizá no lo viva nuestra generación,

pero si no hacemos algo, ahora,

quienes vienen detrás de nosotros

van a conocer la primera crisis mineral de la historia.

La palabra es eficiencia de los recursos,

economía circular, y modestia.

Economía de los recursos porque hay que diseñar

tratando de consumir lo menos posible.

Además hay que diseñar para reciclar

y además hay que hacer que las cosas duren.

Esto es fundamental, porque la tecnología es necesaria,

pero la ética es tan necesaria como la tecnología.

Subtítulos realizado por Elda Hidalgo Castañeda

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Crónicas - Ni para todos, ni para siempre

29 ene 2018

Desde una lata de bebida, el coche que se envía al desguace, el cobre escondido en la electricidad de las casas o un viejo ordenador. Todo ello contiene metales que se pueden recuperar y reciclar infinidad de veces, ahorrando consumo energético. Cuando el hierro, el aluminio o el cobre se funden, su vida empieza de nuevo.
Existe hay una minería distinta, una mina urbana que está en los vertederos, en las chatarrerías o en las plantas donde tratan los residuos eléctricos y electrónicos. La basura de los aparatos que funcionan con pilas o electricidad, es la que crece más rápido, la más deseada por los traficantes ilegales de residuos y la más difícil de reciclar, porque contiene materias primas críticas en cantidades microscópicas.
En un teléfono móvil puede haber más de 50 elementos de la tabla periódica. Algunos, como el indio, son extraños en la naturaleza. Su producción no supera las 800 toneladas, para todos los móviles del mundo, casi tantos como personas hay en el planeta. También contienen tántalo, tierras raras e incluso metales preciosos. La mayor cantidad de oro ya no está en la joyería, sino en la electrónica, y no se está recuperando. Cuando se tira a la basura un teléfono o un ordenador, se derrocha el capital mineral de la Tierra.
Hay que aprender a vivir de los residuos porque los recursos minerales no son renovables. Antes o después, dejarán de ser asequibles y baratos y no estarán disponibles ni para todos, ni para siempre.

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