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Para todos los públicos Crónicas - Medicina para el alma - ver ahora
Transcripción completa

# Mamá, la negrita,

# se le salen los pies de la cunita

# y la negra Mercé

# ya no sabe qué hacer. #

La música es luz,

es alegría, es fuerza, es vitamina.

Es como el sol.

# ... una cunita # que va a tener capitel.

# Que va a tener cascabel. #

Un día, abrió una chica una puerta y dice: "Voy a tocar el piano".

Yo, en un hospital,

no concebía eso de "voy a tocar el piano".

Quieras que no, te relaja la música

y si te centras en ella, como que respiras.

El proyecto es poder demostrar

que la música traída a pie de cama del paciente

es algo bueno y es algo positivo

y es algo que podemos tratar incluso como una medicina.

El poder de la música para mí es relajar,

acompañar, aliviar

y ayudar

a que la estancia hospitalaria del paciente

sea más llevadera.

Eso es para mí Música en Vena.

Nació hace exactamente siete años

y fue a raíz de la experiencia

en la que estuve acompañando a mi cuñada,

Marianela García de Cubas,

que vivió un cáncer terrible.

Estuve acompañándola en todo su proceso

y respiré todo el sufrimiento que vivían los pacientes.

Fue cuando dije:

"¿Por qué no traer la belleza de la música

al hospital?".

Hola, buenos días.

Buenos días.

Ya de por sí son espacios fríos y espacios donde se manifiesta dolor

y que llegue Música en Vena para ellos es un regalo, ¿no?

Es un oasis, como dicen algunos.

Soy Virginia, de la asociación Música en Vena,

y les vengo a invitar a un concierto.

Ahora va a tocar Omar Acosta, un gran flautista.

Toca todos los géneros

y va a haber un concierto ahora a las 11:30

frente al módulo de enfermería.

-Así que vengo a invitarles. -Muy bien.

-¿Cómo estás, Paco? -Encantado.

Hoy estoy mejorcito.

-¿Mejor de fuerzas? -Sí.

A ver qué tal llego hasta allí, pero yo creo que sí que llegaré.

-Si quieres ayuda o algo, nos la pides.

Hoy te veo con mejor cara, ¿eh?

-Y vas a estar mejor, porque la música anima.

Anima mucho y alegra, ¿verdad?

Para ellos es vital tener un escape

aunque sea una vez al mes, como vienen ahora,

o dos veces al mes.

Un escape que les haga olvidarse del proceso

y olvidarse un poco de la enfermedad.

Olvidarse del "shock" emocional

que para ellos supone el diagnóstico del cáncer

y también para la familia

es un momento que no tiene precio para ellos.

La verdad es que es bastante emocionante

cuando vas allí

y ves cómo los pacientes con una silla de ruedas,

con un gotero o con medicación intravenosa

quieren ir a ver la sesión de música o la actividad que tengan.

El que no tenga una faceta curativa

o de tratamiento

no quiere decir que no sea útil.

Yo creo que hay que separar bien

que no tienen efectos positivos sobre su enfermedad.

En cuanto a físicamente, no lo va a tener.

Yo creo que hay que tenerlo bastante claro,

pero eso no quiere que si el paciente está mejor

y anímicamente está mejor y más feliz,

no sea útil para el paciente.

Para ellos es un momento donde su imaginación vuela,

donde se olvidan de su proceso...

Les acompaña su familia y están super a gusto con nosotros.

Se les ve en la cara y se les ve en los ojos.

El sentimiento que los artistas les ofrecen

lo recogen y no dejan nada.

La verdad es que es espectacular verlo y sentirlo,

porque se siente también.

Hemos tenido casos de pacientes

que su estado físico lo ha permitido y han arrancado a bailar.

Eso ya es el top de las emociones.

Lo primero es que hemos roto la rutina.

Estamos aquí esperando

a que llegara el paseo de los médicos

y es otra cosa diferente.

Te reúnes con gente

y como las instalaciones también son tan agradables

que te daba el solecito y la música,

ha sido un rato muy muy agradable.

La música yo creo que ayuda a quitar bastante tensión,

a romper el aislamiento de los pacientes entre sí,

porque se conectan también en la sala de reuniones,

a que no haya tanta disrupción

entre su vida normal y su vida hospitalaria

y creo también

que los pacientes perciben que se les trata con cariño, ¿no?

Que alguien se preocupa de que estén bien.

Es un momento de desconexión porque ves gente nueva,

que no está en tu vida, que sabe tratar la enfermedad

y que de lo único de lo que se van a preocupar

es de hacerte diez minutos feliz.

Mi padre ingresa en la unidad de oncología

del Hospital Puerta de Hierro

y nada más entrar veo un cartel en la puerta

que pone "Música en Vena", que el próximo martes viene

y que venía una violinista de Buenos Aires.

Le empiezan a hacer pruebas y le diagnostican cáncer de pulmón

con una metástasis ósea muy grave.

Él tenía una parte que decía: "Sí, me voy a curar",

pero tenía otra parte que pensaba que se iba a ir.

Yo le preguntaba:

"¿Quieres que te traiga música? Te pongo música.

Hay música maravillosa".

"No".

Cuando alguien que ama la música te dice que no,

dices:

"¿En qué punto estamos de su mente? Qué bloqueo mental tan fuerte".

Entonces, cuando le dije lo de Música en Vena,

él me dijo que sí.

No quería el casco puesto con la música,

sino que quería sentir la música de otra manera.

Mi padre no se podía mover porque había riesgo de tocar médula

y, entonces, podía quedar tetrapléjico.

Estaba tumbado, pero casi no hablaba.

Mi padre salió de ese mundo en el que estaba metido

y habló muchísimo con Virginia y habló con la violinista

y fue preciosísimo preciosísimo.

(CANTA EN INGLÉS)

Muchas veces, el paciente está cerrado,

pero la música tiene el poder de entrar.

Yo siempre digo que de las artes

la que más llega al corazón y atraviesa el alma

es la música,

porque tiene ese poder de emocionar.

(CANTA EN INGLÉS)

Y eso es lo que pasó con mi padre.

Que hizo que se emocionase.

Que se emocionase tremendamente

y pudiese hacer una descarga energética de su dolor.

(CANTA EN INGLÉS)

La música, desde tiempos ancestrales,

ha estado muy vinculada a rituales o a ceremonias

que tenían que ver con la sanación,

con la salud

o con estados de transformación del alma,

que es lo más profundo del ser humano,

para ir hacia otra situación normalmente a mejor, ¿no?

Llevamos siete años humanizando la estancia hospitalaria

a través de la música.

Hemos trabajado con 6000 músicos, que se dice pronto,

hemos hecho más de 2500 microconciertos,

hemos beneficiado a casi 50 000 pacientes

y hemos propiciado que se instale la música

de una forma constante y consolidada

en el sistema sanitario de Madrid y de Cataluña.

Yo creo que no hay ser humano

ni cultura que haya habitado este planeta

que no sea consciente del poder de la música

para transmitir una emoción en concreto

y para arrastrarnos hasta ese estado emocional, ¿no?

Me viene a la mente una obra maestra

de Johann Sebastian Bach

como son las "Variaciones Goldberg".

Cuando las toco en público, siempre las introduzco

y explico que son una especie de catálogo

de las diversas emociones o estados anímicos

por los que puede atravesar el alma humana, ¿no?

Si no de todos, de al menos 30,

que son las 30 variaciones.

Pero, ahora sí,

la emoción que te puedan suscitar esas variaciones

puede ser muy diferente a la que a mí me pueda generar.

Por ejemplo, el Aria.

Tenemos el aria inicial.

A mí me sugiere una calma positiva,

pero a otra persona le puede resultar melancólica, ¿no?

Por ejemplo, la siguiente variación, la variación número 1.

Creo que la mayoría estaríamos de acuerdo

en que es una explosión de alegría

y que contrasta radicalmente con esta otra.

Yo creo que hay poca sugerencia

a otra cosa que no sea un estado de tristeza.

La música interviene

en múltiples áreas del cerebro izquierdo y derecho.

En lado izquierdo de nuestro cerebro tenemos mayor resolución temporal.

Por ejemplo,

cuando uno está escuchando una pieza en "allegro" o con "tempo" rápido,

una pieza rápida musicalmente hablando,

ese cerebro izquierdo está percibiendo resolución espacial

de esas notas rápidas.

En cambio,

para deleitarse en esa parte del espectro sonoro,

el timbre, qué tipo de instrumento es,

la calidad y la cualidad de ese instrumento y de ese sonido

tendríamos el cerebro derecho.

Directamente, cuando escuchamos música,

nos está llegando

a la parte de procesamiento más cognitivo o más puro

y a la parte de un procesamiento más emocional

y desencadena esa reacción inmediata

cuando escuchamos una melodía que es agradable o nos emociona.

Cuando desperté, yo no sabía...

De momento, no sabía lo que me había pasado.

Desperté, además, entubado, no podía hablar,

estaba atado también

y desperté como en un mal sueño.

Lo que más recuerdo cuando estoy soñando es...

Muchas veces sueño con la UVI

y con la música de la flauta travesera.

La oigo todavía.

(Flauta travesera)

El sonido de la UVI

no es el sonido estridente de los aparatos

ni de la gente gritando.

Es el sonido de la flauta.

Es la tranquilidad de la flauta.

Yo decía:

"Pues estoy muerto y estoy en el cielo, ¿no?",

pero me transmitía una inmensa paz escucharla.

Cuando hemos aprendido a tratar al paciente en su conjunto,

nos hemos dado cuenta

de que además del paciente, alrededor del paciente,

está su vida, su entorno familiar, sus amigos y su trabajo

y es lo que tenemos que recuperar entre todos.

Empezamos por tratar una dolencia,

pero terminamos por tratar

todo un escenario físico y psíquico de una persona.

Pasaba el tiempo y pasaba el tiempo y les decía:

"Yo no tengo solución".

Hablaba con los médicos y decían:

"No te podemos operar,

puede que te matemos en el quirófano".

Yo decía: "Pero es igual.

Yo quiero una solución. La muerte es estar aquí metido".

Veía a mi hija que tenía los ojitos llorosos

y la miraba y yo decía:

"Tengo que recuperarme

y tengo que seguir por ella, por mi hija".

Cuando yo sentía dolor, me ponían un calmante,

pero cuando tenía desesperanza, cuando me embargaba la desesperanza,

era como que me insuflaban vida.

Yo tengo una idea de la música como que es medicina para el alma.

Yo, mientras tenga vida,

tendré ganas de venir a cantar a los hospitales.

Lo tengo clarísimo.

Es mi escenario favorito.

Es donde más tranquila canto, no tengo presión de ningún tipo...

Es un público

que está enfrentado realmente a lo que vale la pena en la vida,

que es la misma vida y la lucha por la vida.

# A la nanita nana nanita ella.

# A la nanita nana.

# Nana ella. #

Yo lo vivo con una intensidad increíble

y me siento una persona especial cuando llego aquí

porque me siento como con una herramienta muy potente

y muy poderosa

con la que puedo manipular

los estados de ánimo no solo de los bebés,

sino de los padres también,

porque ves cuando acabas de cantar cómo te miran

y cómo te agradecen con la mirada humedecida

y a los niños veo cómo les bajan las pulsaciones.

Es mágico.

Es magia.

# Solo tus labios

# que tanto besé. #

La curación no es solo un hecho.

Es la música,

es profesionales entrenados y capacitados,

es padres cuidando a sus hijos enfermos,

es ambiente adecuado,

es lactancia materna, es método canguro,

es manipulaciones mínimas

y es ofertarles música para que estén más confortables

y para el buen desarrollo de su órgano de sonido.

Desde ese punto,

sí está en el campo de las herramientas de salud.

Cuando estaban tocando,

ha habido un momento que ha abierto los ojos,

pero se la veía tranquila.

Los padres también se relajan y se tranquilizan

y eso creo que les transmite a ellos

y, a la vez,

ellos mismos acaban relajándose y estabilizándose.

No hacen bajadas de saturación,

y la frecuencia cardiaca se mantiene.

Yo creo que sí.

Yo creo que la música no cura, pero cuida.

Yo creo que sí.

# Nana nanita nana.

# Nana ella. #

Yo creo que le ha transmitido eso.

Serenidad, paz y relajación.

Al final, creo que es lo que necesitan.

Mucha relajación y mucho amor.

Creo que es lo que ha transmitido.

Se forma un bucle de empatía

en torno a una música que se le está ofreciendo

porque, en el fondo, los padres saben

que es porque estamos pensando en el estrés

que supone la hostilidad del medio hospitalario.

# Y el clavel # al verte cariño mío... #

Aparte de la cercanía que hay a nivel físico,

a nivel sentimental es brutal.

Con eso no puedes contar

en un escenario de un teatro ni de una sala.

Con eso cuentas en los hospitales.

# Que está quemando.

# Que está quemando mi piel. #

¿Has visto?

Qué sonrisa te ha echado.

La música es magia

y la música la tenemos los músicos en el estómago y en el corazón.

Entonces, sale para ser medicina.

Los pacientes no pueden ir a los auditorios

o a los clubes de "jazz" o los tablaos flamencos,

pero estos sí pueden venir a los hospitales.

Así empezamos desde el principio en Música en Vena

a organizar conciertos en salones de actos.

Entraba en mi corazón y en mis sentimientos.

Desde el momento que me hablaron de Música en Vena,

si con mi música los puedo aliviar en algo

y les puedo quitar un poquito de pena

y darles alegría,

para mí es una satisfacción grandiosa.

# El faro de Chipiona

# lo van a poner más alto

# para que alumbre los vapores # y se vean venir los barcos. #

Regalarles mi música y mi cante y que se lo pasen bien

y que si este ratito que vamos a echar aquí

les sirve para sentirse mejor,

pues bendito sea Dios, ¿no?

# Se cura tu enfermedad

# con la sangre de mis venas. #

Creo que tenemos una de las sanidades públicas

mas importantes del mundo.

Con todos sus pros y sus contras,

pero, realmente, hoy en día,

que siempre estamos que si eso de pago y no sé qué,

cuando está cosa mal, ¿adónde va todo el mundo?

A la sanidad pública.

# ... que yo te voy a dar. #

Hoy es un día importante

para que José Mercé abra camino a otros grandes músicos

que pueden ser embajadores, que pueden acompañarnos,

que pueden dar credibilidad al proyecto

y hacer que el proyecto crezca.

Este es el objetivo fundamental de la música cura.

Si demostramos que la música cura

y lo dicen prescriptores como grandes musicazos,

va a llegar el momento en que tenga sentido

que la música forme parte del entorno hospitalario.

# Tiene que tiene # que tiene una maña

# cuando... #

A mí me gusta tanto la música y me gusta tanto lo que hago

que siempre pongo mi corazón.

En este caso,

será un corazón más grande o más especial.

# ... tiene una maña. #

Nosotros nos atrevemos a decir que la música cura

por una serie de experiencias

que nos han llevado

a poner en marcha un estudio científico,

un estudio de investigación

que llamamos Músicos Internos Residentes.

Es un trabajo intensivo

que está permitiendo ofrecer música a diario, todos los días,

en el hospital 12 de Octubre

y los médicos investigan esos efectos.

Es una experiencia en general positiva y diferente.

Te hace salir un poco de todo el mundo musical

al que yo, al menos, estoy acostumbrada

que es la orquesta sinfónica, los auditorios o grupos, ¿no?

Llegas a una sala de la UCI en la que están sonando máquinas,

de repente, hay gente hablando,

una camilla que va de un lado a otro corriendo.

No te puede molestar como músico

que te estén interrumpiendo la actuación.

La empatía es algo fundamental para tocar en un hospital.

Es una de las cualidades que tiene que estar sí o sí

porque entra dentro de esa flexibilidad

que hay que tener

y esa capacidad de adaptarse al entorno sanitario.

El proyecto es aplicar la estructura de un proyecto científico

a algo tan en teoría poco científico como puede ser la música.

Lo que queremos es ver si la música,

administrada como si fuera medicina a los pacientes

durante un tiempo concreto y una temporada concreta,

es beneficiosa.

Queremos medir ese beneficio.

Se puede hacer de muchas maneras,

pero nosotros decidimos un proyecto

en el cual son 30 minutos al día para cada paciente

que esté incluido en este proyecto

todos los días de la semana

mientras esté con la sedación y mientras esté con un respirador.

Estas mediciones corresponden a constantes vitales

como la frecuencia cardiaca, la tensión arterial,

la frecuencia respiratoria...

Y también medimos el nivel de sedación del paciente

o agitación

a través de escalas variadas que tenemos para ello.

En este caso,

lo positivo de ser en directo también es eso, ¿no?

Que hay una mayor interacción

entre música, paciente, familia y personal sanitario.

No es lo mismo ver "La Gioconda" de Da Vinci

en una imagen en un libro

que ir al museo a verla, ¿no?

A los músicos les digo que ellos tocan el instrumento

porque al paciente la música le va a entrar

por los poros de la piel,

porque las vibraciones que transmite

seguro que llegan directamente a la piel

y al interior del organismo.

Una vez que hemos detectado

que la música tiene sentido en el ámbito hospitalario,

que el músico tiene una función más allá de lo artístico,

una función social, una función clínica,

tenemos que organizarnos

para que ese trabajo tenga justa compensación económica

a través de contratación ordinaria.

Y este proyecto consigue esto.

No solamente investigamos y humanizamos,

sino que generamos empleo.

Es un horizonte laboral que tenemos que contemplar

porque estamos preparando a nuestros alumnos

para empleos que todavía no se han inventado

y por aquí, seguramente, que haya una oportunidad

de proyección social de la música.

No hay que ver el arte como algo restringido a una élite

de una clase medio o alta que va al Teatro Real

o que va al Auditorio Nacional,

sino que intentamos romper un poco ese marco

y hacer que la música llegue a otras personas.

También se rompe esa distancia del escenario, ¿no?

Esa cuarta pared.

Están ahí los artistas como en su altar,

el público mirando ahí en la distancia y en la perspectiva.

Aquí estás casi piel con piel, ¿no?

¿Qué gana el músico?

Yo creo que esta vivencia que le va a hacer más humano,

le va a hacer más sensible, le va a hacer más buena persona

y, en definitiva, mejor artista.

Todo viene de la idea que tuvo Música en Vena

de los Músicos Internos Residentes.

Los MIR.

Ya me di cuenta

que mi manera de tocar se estaba transformando

y que estaba empezando a hacer ciertas improvisaciones

que podrían dar lugar a composiciones largas

basadas en mi experiencia en el hospital 12 de Octubre.

Musicalmente,

lo que yo he intentado es despojarme

de un virtuosismo vacío.

Llegar a un sitio

muy difícil de explicar con palabras.

A un sitio que sea puro, que sea honesto

y que esté vacío de sustancia que no haga falta.

El proyecto de Música en Vena en hematología

va dirigido a los pacientes

que tenemos ingresados por trasplante de médula.

Esta quimio es de mucha intensidad.

Hay mucha náusea, el pelo se cae, hay días de debilidad extrema,

hay transfusiones, hay fiebre, infecciones...

Es un ingreso complicado y complejo

y, encima, en unas situaciones

que anímicamente afectan muchísimo.

Cada minuto se hace horas porque no puedes hacer nada.

Tampoco te encuentras con ganas de hacer nada.

Estás tumbado con los ojos cerrados y ya está.

Estás a ver si se pasan los dolores y pongan algo para los dolores,

pero es que no haces nada.

Después de seis días de quimio me pusieron en aislamiento.

A ver, aislamiento relativo porque la gente podía pasar,

pero con mascarilla, con gorro y con la bata

para que no me pegaran nada.

Eso fue a lo mejor lo más duro

porque no podía salir de las cuatro paredes.

Para nosotros es muy importante que el nivel de ansiedad disminuya,

porque si el nivel de ansiedad baja,

la tolerancia al tratamiento es infinitamente mejor.

Aunque el ingreso siga siendo largo,

si es más cómodo y más confortable y el paciente lo pasa menos mal,

ya está.

Ya nos vale.

Lo que intento hacer es darles un poco de tranquilidad,

de serenidad, de paz

y que sepan que hay alguien que está con ellos.

Trabajar en una experiencia así en cualquier hospital

es una cosa digna de ser vivida

porque estás haciendo algo más que música.

Mucho más que música.

Ya desde tiempos históricos

se ha hablado de ese poder que tiene la música

para curar las afecciones del alma.

En la historia hay también ejemplos muy divertidos.

El rey Felipe V sufría depresión

y se reunieron los músicos de la corte

y le recetaron cinco arias

y había que administrarle todas las mañanas y todas las tardes

cinco arias que eligieran los médicos

para que se curara.

Entonces, fueron los embajadores

a contratar al mejor cantante de la época

que era Farinelli.

Lo trajeron a la corte

y Farinelli le cantaba al rey las arias

hasta que el rey se curó de sus depresiones.

También nos encontramos ahora con que hay algunos médicos

que además de Medicina, han estudiado en el conservatorio.

Que tienen un doble perfil, de músicos y médicos,

y saben encontrar cuáles son esos puntos de conexión.

El hecho de estar escuchando música puede ser muy beneficioso

para la recuperación en el lenguaje,

en algunos aspectos motores y en el ánimo.

Está demostradísimo

que la mera audición de música durante un tiempo al día

es muy beneficiosa

para la recuperación, por ejemplo, anímica, del paciente

porque en un gran porcentaje de los pacientes con daño cerebral

producido por un ictus isquémico o un ictus hemorrágico

uno de los problemas

es que las consecuencias de este daño cerebral

o esta lesión cerebral

es un trastorno del ánimo.

La depresión es la más frecuente y la música ayuda a mejorar esto.

(CANTA EN INGLÉS)

Es una pesadez ir todas las semanas al hospital,

venir aquí a conectarte...

Aunque es poco tiempo, se te hace pesado.

Se hace pesado.

Ya son 18 sesiones las que llevo y ya estás un poco saturada.

A veces es difícil desconectar

porque te ves los cables, te ves las cosas y dices:

"Me están metiendo veneno o no sé".

Algo que está matando a un bicho que tú tienes dentro.

Pero...

Escuchando la música es como desconectas.

(CANTA EN INGLÉS)

Es todo muy bonito.

He estado tocando con un nudo en la garganta

de la emoción.

El arte está para compartir sobre todo

como los conocimientos.

Si puedes hacer algo o sabes hacer algo,

qué mejor regalo para ti y para los demás

que mostrarlo sin pretensiones ni pretender nada a cambio.

(CANTA EN INGLÉS)

Yo creo que me llevo más que lo que se llevan ellos.

Me llevo más por ver la cara de alegría

y por ver cómo se distraen.

Eso me lo llevo yo.

Eso me enriquece a mí

y yo me siento lleno cuando salgo de aquí.

Con ganas de haber podido tocar un poco más

y espero que podamos repetir.

¡Muchas gracias!

Hay días que estás bien y que se te pasa rápido

y hay otros días que se te pasa eterno

y tirarías la toalla.

Pero, al final, tienes que seguir luchando

por estar con tu familia,

con mi niña de cinco años que es la que me da todo

y es lo que te hace no tirar la toalla.

(CANTA EN INGLÉS)

¿Por qué nos afecta tanto?

¿Por qué nos eriza tanto un timbre

que emana de un instrumento musical?

El tema de la vibración es la clave.

Me parece muy importante

la presencia de la vibración puramente física.

Por tanto,

solo utilizamos instrumentos acústicos

y no empleamos ningún componente electrónico

ni amplificación.

Música en Vena no aplica la musicoterapia

en el sentido tradicional del término.

En cambio,

en Música en Vena buscamos es exponer al paciente

a una experiencia musical

llevada a cabo por músicos profesionales

que han sido seleccionados por su alto nivel artístico

para probar la potencia terapéutica de la música en directo.

Cuando aparece un ingrediente insospechado

como es el de un músico en un lugar como los hospitales,

ocurren cosas.

Ocurren cosas que son simple transformación

y me atrevo a decir que son transformaciones a mejor.

Tenemos encuestas validadas

en las que dicen que hay un altísimo porcentaje,

hasta un 87 %,

de personal sanitario que cree que la música puede ayudar

a los procesos de mejora de sus pacientes

y que les significa a ellos un aporte positivo

en su dinámica laboral.

Y los músicos no digamos.

Los músicos son transformados desde el minuto 1

porque descubren un poder que no conocían.

Nació prematuro, no te lo esperas, a las 24 horas al quirófano

y ya los médicos nos hablaron de una enfermedad rara.

El contacto físico no le gustaba

porque lo relacionaba con curas, con pinchazos...

No era agradable.

Es muy duro querer abrazar a tu bebé y saber que lo está pasando mal.

Es muy duro no poder alimentarlo.

No es lo que te esperas.

Se te rompen todos los esquemas.

Tenía para respirar, para el corazón,

una sonda en la boca, en el estómago...

Se alimentaba solo por vía parenteral.

El problema

fue cuando le quitaron esa alimentación

y nos dimos cuenta

de que no es que hubiera perdido el instinto de mamar o de biberón,

no sabía tragar.

# Cómo fue.

# No sé decirte cómo fue. #

Y, de repente, llega una persona que empieza a cantar una canción.

Y yo me acuerdo perfectamente.

Como si le hubiéramos desenchufado.

Estaba rígido

y de repente llegó esta chica y le empezó a cantar

e hicieron los brazos pa y las piernecitas pa.

# Fue una luz

# que iluminó todo mi ser. #

Y yo le giré un poquito la cara

y cogió con las dos manos el pecho y empezó a echar leche por aquí.

# Regó mi vida de inquietud. #

Y en ese momento sucedió un milagro.

Su madre lloraba, el equipo médico...

Yo no entendía muy bien qué pasaba

porque a la misma vez que cantaba

tenía que estar también atenta de todo aquello, ¿no?

La emoción de la música y que se vivió en aquel momento.

Y cuando terminamos la canción,

nos consiguieron decir lo que había pasado.

Es que había mamado.

Es que había comido.

Es que fue mágico.

# ... de tanto esperar tu llegada.

# Mas yo no sé. #

Yo la veía a ella que lloraba contenida.

# No sé decirte cómo fue. #

Lloraba por dentro,

pero a la misma vez

esos ojos llenos de lágrimas estaban llenos de felicidad.

Sentir cómo se creó una conexión

entre el niño, papá, yo,

Sandra en el momento que cantaba y el guitarrista.

Todos vivimos algo que ninguno nos esperábamos.

Es que ese día nos fuimos a casa.

Es que ese día nos fuimos a casa.

No tengo la capacidad de poner en palabras

ni lo que se vivió ni lo que se sintió.

# ... tu boca.

# ¿Fueron tus manos o fue tu voz? #

Aritz tiene una conexión especial con la música.

Yo diría que no la oye.

Yo diría que la siente.

Oye una canción de Sandra y él se sienta y se recoge.

Mira, no puedo oírla.

Sin llorar no puedo oírla todavía y creo que será siempre así.

Sí, es muy emocionante.

# No sé explicarme qué pasó,

# pero de ti

# me enamoré. #

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Crónicas - Medicina para el alma

17 may 2019

Cuando la música en directo entre en la UCI de un hospital, en la unidad de trasplantes de médula o en el área de oncología, deja de ser sólo música para convertirse en una herramienta de salud. Está demostrado que alivia y acompaña, mejora el estado de ánimo o combate el estrés. Pero hay mucho más. Un estudio científico que realizan el Hospital 12 de Octubre y la Asociación Música en Vena, ha estado midiendo durante cuatro años el efecto de la música en directo en las constantes vitales de los pacientes, sus necesidades de analgesia y sedación y su respuesta a los tratamientos. Los médicos quieren saber si pueden utilizarla como un medicamento más. También los familiares de los pacientes y el personal sanitario se benefician de la música como medicina para el alma. La asociación "Música en Vena" nació hace siete años y desde entonces seis mil músicos, en más de dos mil quinientos conciertos, han llevado sus beneficios a unos cincuenta mil pacientes.

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