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Para todos los públicos Crónicas - Guadarrama, educar en la naturaleza - ver ahora
Transcripción completa

Si Madrid puede ser un problema por la sierra de Guadarrama

porque está tan cerca de una ciudad,

sin embargo, también ha sido un beneficio

porque ha habido un amor especial por la Sierra de Guadarrama

que procede de Segovia, pero sobretodo de Madrid.

Ha sido una sierra visitada, querida, estudiada y cantada por los poetas

que ha habido desde el ámbito intelectual y cultural

que lógicamente surge de una gran urbe.

En el corazón de la península,

se encuentra el parque nacional del Guadarrama.

Es una gran muestra de la alta montaña mediterránea

con sus pastizales y matorrales alpinos,

las turberas, los pinares...

Está en la parte oriental del Sistema Central

y se extiende a lo largo de casi 34.000 hectáreas,

ocupando dos provincias.

El 36% pertenece a Segovia y el resto a la Comunidad de Madrid.

Su cercanía a la capital lo han convertido en el más frecuentado,

sobretodo las zonas que están a menos de 50 Kms.

Sin embargo, el aluvión de visitantes no es el único problema.

Más alarmantes resultan las pruebas deportivas

que atraviesan el espacio protegido

y que se han multiplicado en los últimos años.

Está habiendo muchísimo paracaidismo empresarial.

A raíz del boom que está experimentado

la organización de carreras de montaña,

muchas empresas han visto un nicho de mercado

y están viniendo a la Sierra de Guadarrama

a intentar poner en marcha carreras por el simple fin

de tener un beneficio económico a costa de lo que sea,

de la conservación de medio ambiente, etc, etc.

450 corredores participaron en el maratón alpino madrileño.

Cada uno pagó 48 euros.

La prueba discurrió por los lugares más significativos del parque,

como la Cuerda Larga, los puertos de Navacerrada y de Cotos

y Peñalara.

Es una competición muy solicitada,

las inscripciones se cubrieron a los 41 minutos

de colgarse la convocatoria en internet.

Es verdad que hay una cierta rentabilidad a nivel deportivo,

y eso tiene que darse, el deportivo y socioeconómico.

Tiene que haber una rentabilidad para que estos pueblos tengan recursos,

que el parque, en cierto modo, les limita a nivel de industria

o de otros medios,

que a lo mejor una ciudad puede tener

y que un pueblo con la limitación del parque nacional puede no tener.

Hay empresas que se dedican a organizar

y lógicamente, igual que un guía de montaña cobra por sus servicios

o igual que una empresa que desarrolla una actividad

en un entorno natural, que puede ser de barranquismo o piragua,

pues yo creo que el organizar un evento deportivo

tiene que tener una cierta rentabilidad

y tiene que tener empresas que se puedan dedicar a ello

y que puedan obtener rentabilidad.

El lucro es relativo.

Yo sé que hay carreras que no son rentables

o eventos que no son rentables y otros que sí.

Hay pruebas deportivas que se celebran

desde hace muchísimos años, que van por la 30 edición.

Esas lo que ha cambiado es que ya se estaban haciendo

más o menos con la misma intención, pero antes tenían pocos participantes

y ahora suelen estar desbordadas las pruebas,

Y es porque como están de moda, pues es un negocio.

Es así, es un negocio que a veces lo ves directamente

porque es una empresa la que te está pidiendo hacer la carrera,

pero otras veces es un ayuntamiento, es un club, una federación.

Le tendremos que meter mano al asunto.

La moda de correr por la montaña ha provocado

que los parques nacionales estén saturados de velocistas.

Guadarrama es el que soporta más presión.

Según un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid,

el año pasado tuvieron lugar 43 pruebas,

una cantidad que supera el número de eventos deportivos

celebrados en el palacio de deportes.

Las más masificadas, las que más gente llevaba,

se han ido fuera del parque, han decidido pasar por fuera,

algunas se han suspendido

y algunas que nos han solicitado, las hemos denegado.

En otras, ponemos límites de número de participantes

o incluso cambiamos itinerarios.

Y bueno, vamos acotando un poco el por donde sí y por donde no.

En cada una de las pruebas,

el número de participantes no puede sobrepasar los 450,

y la carrera tiene que discurrir por vías delimitadas.

Y tanto el lugar de la salida, como la meta,

han de estar en los pueblos.

Son algunas de las restricciones que se han impuesto

para mitigar el impacto medioambiental.

Las zonas más sensibles son las zonas húmedas

y zonas encharcadizas.

Muchos de estos senderos atraviesan en muchas zonas arroyos temporales,

trampales, prados húmedos

y preferentemente, cuando se realizan en primavera,

estas zonas pueden albergar puestas de anfibios,

puestas de macroinvertebrados, pueden albergar flora de interés.

Y luego, el tema de la nidificación, hay que ser muy pulcros

y tener mucho cuidado para que las carreras no pasen

por zonas donde pueda haber nidos de aves

que, en momentos críticos,

pueden llegar a perderse las polladas de estas aves.

La sierra de Guadarrama fue un territorio inexplorado

hasta finales del siglo XIX.

A muy pocos se les ocurría adentrarse en unos montes

en los que, se decía, campaban bandoleros como Luis Candelas.

Fue la Institución Libre de Enseñanza, la ILE,

la primera que tomó conciencia

y empezó a desvelar la importancia de este entorno natural.

Su fundador, Francisco Giner de los Ríos,

ha sido uno de los grandes renovadores

del sistema pedagógico español.

En Guadarrama, se encontraba todo lo necesario

para estudiar con los nuevos métodos ese nuevo paisaje,

esa geografía moderna, esa biología moderna,

los entomólogos, los científicos, los geólogos,

los que estudiaban los antiguos glaciares.

Y alrededor de ello, también un modelo educativo

porque creían que enseñar ciencia, enseñar valores,

enseñar y formar personas en el Guadarrama, tenía ventajas,

respecto a hacerlo en un aula o en una ciudad.

La ILE pensaba que la formación de las personas

era mediante la experiencia, de forma intuitiva,

mediante la práctica

y creían que en el gabinete había que dar lo justo,

en el aula había que dar lo justo,

había que salir a la realidad, a la vida,

había que salir a los museos, a las ciudades,

había que salir a las calles, pero también a la naturaleza.

Y sin duda, la naturaleza, que fue referente

y que fue canónica para ellos, fue el Guadarrama,

porque la institución se crea en Madrid.

Todo ello unido ha creado una especie de sentimiento

donde por una parte hay estética, hay ética y hay también deporte,

todo mezclado, cada uno en la proporción que quiera.

Y ese es el guadarramismo, es un modo de ser, de sentir,

que bebe en un determinado espacio que es la Sierra de Guadarrama

y sus alrededores.

Aunque bastante deteriorada,

la residencia del Ventorrillo sigue en pie.

La construyeron en 1912.

Eligieron un lugar estratégico,

entre montañas y muy cerca de la localidad de Cercedilla.

En aquellos tiempos, subir a la sierra era una auténtica odisea.

Sólo se podía en tren o en autobús, apenas había coches particulares.

Desde la casita, exploraron parajes como la Maliciosa, los Siete Picos

y Peñalara.

Así comenzaron las primeras excursiones.

Las excursiones eran absolutamente decisivas y fundamentales

en el ideario institucionista,

creían que saliendo a la naturaleza

no estudiabas exclusivamente la ciencia,

también percibías la esencia de los lugares.

De modo que alcanzabas una compresión mucho más cabal,

mucho más profunda,

mucho más alimenticia para unos niños que estaban en formación,

mucho más facilitadora de su desarrollo.

De forma que los niños, cuando volvían,

se habían esforzado físicamente, habían observado, habían compartido,

habían redactado,

habían hecho realmente una inmersión en lo que les rodeaba,

con lo cual habían alcanzado una formación inmensamente mayor

que lo que se estudiaba en los libros de texto, lógicamente.

De aquella época, se conservan dos fuentes muy singulares.

Ambas están en sendos puertos.

La de Cossío lleva el apellido del colaborador más estrecho

de Giner de los Ríos.

Se inauguró en 1932,

cuando se acabó la carretera que conduce a la Morcuera.

También de ese año es la fuente de los geólogos,

en la subida a Navacerrada.

Se construyó como homenaje a los primeros estudiosos

de la sierra del Guadarrama.

Poco a poco empezaba a conocerse la Sierra de Guadarrama

y se iniciaba también la práctica deportiva.

Es ya en el XX, cuando el deporte va tomando carta de naturaleza

y los que conocen y gustan de la montaña

empiezan a hacer deportes de aire libre o montaña, montañismo,

patinar, que decían entonces a los esquiadores,...

Y eso es a comienzo del año 8, 9, 10,

es cuando empieza a hacerse un montañismo ya

más o menos institucionalizado.

En 1913, se constituyó la Real sociedad Española

de Alpinismo de Peñalara.

Fue uno de los primeros círculos montañeros.

Sus integrantes pidieron desde el principio

una protección especial para las cumbres,

solicitando la declaración de parque nacional.

Tendrían que pasar cien años para que la sierra de Guadarrama

obtuviera la máxima figura de conservación.

Antes de ser parque, estaba como un barco en la tormenta,

en la plena galerna,

y en la galerna muy complicada, con muchísimos intereses,

con muchas miradas metidas dentro.

Había muchas amenazas para que la sierra dejara de ser lo que es,

el valor que tiene desde el punto de vista de la naturaleza.

Esta amenaza se ha parado.

Tiene sólo 3 años,

es un parque que todavía no tiene el plan rector de uso y gestión

que es fundamental.

Para saber cómo se regula la actividad dentro del parque

y el uso público en este parque es muy importante,

porque tiene muchos millones de habitantes

colocados en la llanura, justo a su pie.

Entonces, el parque todavía tiene que avanzar más, tiene que dar pasos,

hay que tener paciencia.

Son pasos lentos que se van haciendo con rigor

y por ello, con calma.

La precipitación no es buena.

Yo creo que ha habido cosas muy buenas de estos tres años

y era que las administraciones gestoras

verdaderamente había dos sierras,

el lado segoviano y el lado madrileño

y no había prácticamente conexión entre ambos.

Y ahora mismo, estamos empezando a tener criterios comunes,

está empezando a haber un solo parque.

Aunque seamos 2 codirectores,

pero verdaderamente está empezando a ser un solo parque.

Y la respuesta del parque, tanto en el lado segoviano,

como en el lado madrileño, empieza a ser común.

El puerto de Navacerrada une las provincias de Madrid y Segovia.

El pino silvestre, con su tronco de color asalmonado,

unifica los paisajes de ambos lados.

Muy diferentes, en cambio, son los usos.

Mientras que en la zona madrileña es básicamente recreativo,

en la segoviana continúan las usanzas tradicionales.

La madera es la más importante.

Es la que ha dado de vivir durante siglos.

Los montes de Valsaín albergan más de un millón de pinos

a lo largo de 10.000 hectáreas de terreno.

3.000 pertenecen al Parque Nacional

y las otras 7.000 tienen un estatus singular.

Hay una zona del parque nacional que tiene una figura especial

que es el área de especial protección donde el uso maderedero,

es un oso muy frecuente de la zona,

que supone además trabajo a mucha gente,

pues se mantiene y no hay ningún problema.

La madera es un motor importante de empleo en la zona,

desde la gente que se dedica a cortar el pino en el monte,

a la saca de madera, a los carpinteros,

incluso a aquellos que vienen después de los gabarreros,

que ya es con vehículo todoterreno que se dedican a limpiar el monte,

a sacar las leñas,

para luego, venderlo como leña a los clientes suyos.

La actividad ha vuelto al aserradero de Valsaín.

En 2012, la crisis obligó a cerrarlo.

Ahora, lo explota una empresa privada,

aunque su propietario sigue siendo

el organismo autónomo de parques nacionales.

De momento, hay nueve empleados, con posibilidad de duplicar la cifra

si se establece un segundo turno de trabajo.

La madera de Valsaín está considerada como la mejor del mundo,

especialmente si procede de ejemplares cortados

entre los 80 y los 100 años.

Es muy noble, tiene una estabilidad que no tiene el resto de pinos.

Y dentro del pino silvestre, se nos ha dado el caso de venir suecos

y se han quedado maravillados con la madera.

La querían toda, cosa que no vamos a permitir.

La pondremos en valor y la sacaremos en sitios

que merezca la pena que se lleven la madera.

Hay que tener en cuenta que el monasterio de El Escorial

y muchos palacios, ha salido la madera de los montes de Valsaín.

Y por la fama que tiene la madera de Valsaín,

requieren la madera incluso desde el extranjero

y de todas partes de España.

Arquitectos vienen a buscar viguería de pino de Valsaín

porque el pino de Valsaín da una resistencia en viguería

que no la da otra clase de pinos, aún siendo el silvestre.

En tiempos pasados,

El Real Sitio de San Ildefonso fue un lugar frecuentado por la realeza.

Era la residencia veraniega y también su reserva de caza.

La localidad conserva su legado histórico

en buenas condiciones, y también su patrimonio natural.

Sus 6.000 habitantes siguen sacando provecho

del inmenso espacio verde que les rodea.

El término municipal de la Granja constituye

la cuarta parte del Parque Nacional.

Este 25% del territorio del Parque Nacional

no se puede hurtar a ni un solo vecino de la Granja o Valsaín

de ninguno de los usos ni aprovechamientos

que han venido disfrutando, gestionando

y que ha sido su modo de vida.

Y por lo tanto, usos forestales, usos cinegéticos, usos piscícolas,

todo lo que son los aprovechamientos de los hongos y las setas,

los usos forestales o los usos deportivos.

Cuando se declaró el parque, se prohibió la práctica cinegética.

Este era el coto de los 80 cazadores de la Granja.

Había caza menor y mayor.

Aquí hemos perdido el derecho a cazar en nuestro pueblo,

eso lo primero.

Aquí se nos prometieron cosas que no cumplieron.

En un principio, nos dijeron que con la entrada del Parque Nacional

no íbamos a perder nada.

Nosotros lo apoyamos.

Estábamos de acuerdo y tal.

Y luego, de repente, de la noche a la mañana,

de lo que se nos había dicho, no cumplieron lo que nos dijeron.

Luego, en los despachos o lo que fuera,

cambiaron lo que son los límites del Parque Nacional.

La ley dice que no se puede cazar en un parque nacional,

y entonces las cortes soberanas han declarado esto como parque.

Yo entiendo su enfado, su molestia, pero las cosas son como son.

Y por otro lado,

seguiremos trabajando como hacemos los políticos,

trabajando desde el dialogo, pero cargados de argumentos,

para que se reconsidere esa modificación,

escasa modificación que lo único que hace es reconocer

a todos mis vecinos en su integridad

que, indudablemente, esa práctica de caza puede seguir manteniéndose

porque el cazador,

más que la actividad cinegética como sustancial,

es una disculpa para seguir estando presente en el monte,

cuidando del monte, vigilando el monte.

La longitud de los árboles dificulta la entrada del sol.

Hay rincones como el pinar del río acebeda

en los que resulta imposible transitar en los meses de invierno

porque la nieve se conserva durante semanas.

Este lugar tiene la particularidad

de que el sotobosque está formado por acebos.

Ese haber sido cuidado durante varios siglos

mantenido y explotado racionalmente

nos ha permitido tener una masa única en cuanto a tamaños, formas

e incluso zonas altas en donde hay bosques

prácticamente naturales no intervenidos.

En los elementos de flora, están definidos casi 900 especies de flora

dentro de los montes de Valsaín.

Considerando que la Sierra de Guadarrama pueda tener

en torno a 1.100-1.200 especies, ya es una representación muy grande.

Aunque la parte segoviana está mucho menos poblada que la madrileña,

no se libra de la presión del hombre.

Los mayores deterioros que se han hecho

en el pie de monte de la Sierra de Guadarrama

ha sido la autopista que se hizo comunicando Madrid con Segovia.

En esta zona, la zona más degradada, podía ser el puerto de Navacerrada,

los alrededores,

quizá por la afluencia que tiene,

porque hay demasiadas infraestructuras,

a mi modo de ver, para un puerto de montaña.

Muchos de ellas en desuso.

También una gran presión de la gente

por existir en ellas las estaciones de esquí,

y entonces, se genera basura, erosión,...

Físicamente, las estaciones de esquí de Navacerrada y Valdesquí

están dentro de la superficie del Parque,

pero cuando se hizo la declaración, ambas fueron excluidas.

Se trazaron unas líneas y se levantaron las vallas.

No es normal que a 100 metros de una estación de esquí,

ya sea parque nacional,

y si desandamos esos 100 metros, no sea parque nacional.

No tiene ningún sentido.

El impacto visual es muy alto

y desde luego, con el cambio climático

que se está experimentando en la Sierra de Guadarrama,

como no podía ser de otra manera,

actualmente su futuro es bastante oscuro.

Se abre muy pocos días al año.

Y lo normal sería intentar afrontar su destino

recuperándolo, como ya se hizo con Valcoltos,

que era una estación de esquí que estaba situada en el puerto de Cotos,

se recuperó toda la zona

y se ha renaturalizado toda la zona que se usaba como remonte,

pista de esquí y demás.

Con lo cual, podría ser un buen ejemplo

de lo que se tendría que hacer.

-Era una estación sobre un auténtico modelado del cuaternario,

sobre una zona glaciar.

Eso por un lado.

Y con unos valores tremendos, un mosaico de ambientes tremendos.

Y además, tenía pendiente, aunque parezca mentira,

la construcción en la loma subsidiaria al pueblo de Rascafría

de una urbanización Novolimpo, que podía albergar a 3.400 personas

y edificios de 20 alturas.

Entonces, el propio valor de Peñalara,

la intervención de los grupos conservacionistas

y la valentía, todo hay que decirlo, política de ese momento,

consigue expropiar en Valcotos, la estación de esquí de Valcotos,

para desmontarla y restaurarla,

lo que es sin duda un acto de civilización.

Trabajó un equipo que yo tuve la suerte de dirigir,

un equipo ilusionado, un equipo que nos cuidaba mucho.

Fíjate que el cartel de obra que poníamos a la entrada de la obra

no ponía ni quién era el director de la obra,

ni cuánto dinero gastaba.

Simplemente, ponía lo siguiente:

"Cada vez que restauremos un pedazo de naturaleza,

cada vez que quitemos un artilugio donde sobra,

no sólo estaremos haciendo un bien al mundo,

sino creando un espacio de libertad".

Esa era la premisa que teníamos todos los que trabajamos

en esa restauración".

-Y esto fue lo que dio pie a que el Parque Nacional exista,

que Peñalara se salvará

y que volviera de un proceso de degradación,

de un progreso en degradación verdaderamente tremendo

se volviera a la recuperación, a la restauración y a la vindicación

de lo que es el valor de la naturaleza.

-Ha sido un trabajo muy laborioso.

Ha habido que conseguir semillas produciéndolas aquí

con viveros especializados,

para no hacer ningún tipo contaminación genética.

Como sabes, también el período vegetativo aquí es muy corto.

Las épocas de niebla, lluvia, hielo y tal, imposibilitan mucho

el tener un período vegetativo adaptado

para que podamos vegetar enseguida.

Pero lo que hicimos primero es restituir el perfil topográfico

y después pasamos a vegetar con muchísimo trabajo y laboriosidad.

Todo plantaciones a mano, sin maquinaria.

El paisaje de algunos rincones ha sido trazado por el pastoreo.

La ganadería es además uno de los principales custodios

del territorio.

Antes, eran rebaños de ovejas y cabras.

Ahora, son vacas y caballos.

Hay más de 5.000 cabezas repartidas por 200 parajes.

Si estuviese sin limpiar, sin pastar y sin nada,

pues sería muy peligroso,

y más con la masificación de gente que hay,

que el que no tira una cerilla o hace cualquier cosa y esto sale ardiendo.

El problema es el empiece,

en cuánto empieza a arder, se ha fastidiado.

Somos aquí 50, 60 ganaderos y somos 50, 60 guardas.

Estamos todo el día en el monte, más o menos estás viendo lo q hay.

Desde 1985, Antonio se gana la vida con sus vacas.

Tiene más de un centenar.

La mayoría se pasa pastando ocho meses, desde abril a noviembre,

en la alta montaña.

A medida que aprieta el calor, suben por el puerto de la Morcuera,

en busca de los estivaderos de las cumbres.

La carretera debería estar bien señalizada

porque hay una masificación y el ganado está ahí,

y claro, hay mucha gente que baja despacio,

pero hay otros que bajan muy deprisa.

Para que la gente se mentalice de que es un parque nacional,

que hay ganado y tiene que venir despacio.

Hace poco mataron una vaca ahí arriba con una moto

y no sé como quedaría el de la moto.

-El pastoreo es muy importante,

en cuanto a la labor de limpieza del bosque,

ahora que hay tantos incendios.

Quizás, el principal foco es que los montes están muy sucios,

y el pastoreo bien llevado, sin ser igualmente intensivo,

es un aliciente para ello.

No sólo es que se estén perdiendo desde el punto de vista

de que cada vez hay menos personas que se dedican a ello,

porque evidentemente la vida en el campo es muy dura,

sino que además se está perdiendo un conocimiento imprescindible

desde mi punto de vista como herramienta de conservación.

Guadarrama tiene muchos valores, evidentemente tiene una debilidad

que es la cercanía de una gran ciudad y su proximidad y su accesibilidad.

Y eso hace que mucha gente llegue de forma muy descontrolada.

Pero por otra parte, también tiene muchos rincones muy inaccesibles

que esconden una gran biodiversidad, no sólo a nivel de fauna y de flora,

sino también geológica.

Y que ese es el gran desconocimiento que hay,

los valores intrínsecos del territorio.

A parte, sobretodo de un gran valor cultural,

que es todo lo que ha sido el paso del ser humano por esta encrucijada,

y al final ha sido un lugar que está en el centro de la península

y por el que han pasado muchísimas culturas.

Nuria Hijano es una apasionada de la naturaleza.

Su trabajo está relacionado con ella.

A través de su empresa, difunde los valores naturales

y el patrimonio cultural de la Sierra de Guadarrama.

Tienes que buscar, lo primero, no masificar,

e ir al medio natural de una forma respetuosa con el mismo.

Eso conlleva una serie de prácticas

como reducir los grupos que son muy pequeños,

que el perfil del participante tenga una clara vocación de concienciarse

con el lugar en el que está y de aprender y de valorar la naturaleza.

Y luego, por supuesto, velar por la seguridad,

tanto de los participantes, como del resto del entorno,

que siempre haya unos criterios y una regulación,

y apoyarse en la administración y en los agentes del territorio

para llevar todo a buen término.

Pero sobre todo es la actitud individual lo que hay que cuidar.

Al final, tu eres huésped de un lugar

y tienen unas mínimas normas de hospitalidad

que hay que cumplir en cualquier sitio.

En este caso igual, en la naturaleza igual.

Si tu llegas con la vocación de aprender

y de valorar el sitio donde estás, lo vas a cuidar.

Da igual que vayas a hacer deporte, que vayas a observar

o que vayas a sentarte en una piedra.

Al final es una cuestión de actitud personal.

La cuenca alta del río Manzanares atraviesa la Pedriza.

A su paso forma pozas, como la charca verde.

Miles de madrileños se han remojado en sus gélidas aguas durante años.

Hasta el pasado verano, que se ha prohibido el baño.

No es solo el hecho del baño en si, sino es la estancia en las riberas,

compactando las riberas y perjudicando la vegetación,

la creación de pozas en determinadas partes del río,

haciendo que la calidad del agua disminuya,

con lo cual estamos hablando de daños medio ambientales

y de daños de salubridad, de calidad de las aguas.

Las enormes rocas y las paredes de granito

han convertido a la Pedriza en una de las zonas de escalada

más importantes de la península.

También es un lugar idóneo para el senderismo.

Y está a menos de tres cuartos de hora de Madrid.

Todas estas circunstancias han ocasionado que sea el sitio

más masificado del Parque Nacional.

En 2014, se registró un millón de visitantes.

Hay días que se llegan a contabilizar 5.000 turistas.

Muchos de ellos se quedan en los sitios más accesibles,

como Cantocochino y el Tranco,

dejando a su paso un cúmulo de basuras.

Cuando no hay una educación medioambiental,

cuando viene tanta gente

y no conoce las consecuencias de sus acciones

o no conoce las consecuencias por mucho que quiera tener cuidado

de quedarse cerca del río, como puedas ver grupos de bañistas

que vienen a disfrutar del entorno y tienen el mismo derecho.

Pero cuando no tienen cuidado,

a lo mejor, al aplastar unas determinadas plantas,

las que van compactando la ribera del rio,

te bañas con las cremas, limpias los cacharros,

se te puede quedar algo olvidado,

porque traes muchas costumbres de la ciudad.

Uno de los grandes problemas es que los humanos

somos personas de costumbres.

Y esos hábitos que tenemos inconscientemente

los trasladamos al monte.

Otras de las medidas de choque impuestas durante el verano

ha sido la reducción del número de aparcamientos.

Se permitió un máximo de 270 vehículos al día

y se prohibió dejar el coche durante la noche.

Los problemas de la pedriza no se solucionan,

ni en un año, ni con una medida.

El hecho de la prohibición del baño y la reducción del cupo de vehículos,

son elementos básicos y necesarios para seguir trabajando

pero no es la solución única.

Igual que no se solucionan las cosas en un solo año.

Necesitamos un proceso de educación y concienciación medioambiental

que va a llevar más de 30 años,

y necesitamos afrontar las diferentes problemáticas que hay

en el Parque Nacional, que llevan más de 40 años sin tenerse en cuenta.

El Hueco de San Blas es un valle comprimido

entre La Pedriza y la montaña de La Najarra.

Es uno de los entornos más apacibles del parque.

Es un valle muy bien conservado,

que ha mantenido condiciones de naturalidad

a diferencia de otros sitios de la cuerda larga

como puede ser los Pinares de la Fuenfria

o la Pedriza de Manzanares,...

Es un entorno, hoy por hoy, único.

Sin embargo, este espacio no ha dejado de sufrir amenazas.

En los años 20, estuvieron a punto de construir una colonia de verano.

En la postguerra,

se hicieron repoblaciones con especies inadecuadas

como las arizónicas.

Y ahora, sufre el acoso de los ciclistas.

La agresión más reciente y que más ha dado que hablar últimamente

fue la apertura de unas pistas forestales para extraer del monte

las cabras montesas que se capturan en unas jaulas trampas.

Eso fue una agresión tremenda porque lo que ha hecho es una zona

que es bastante recóndita, como es la vertiente sur de la Najarra,

una zona muy agreste y muy poco frecuentada,

lo que ha hecho es abrir una accesibilidad a una zona muy preciada

además para la fauna.

Con nidos de águila real,...

Es una zona donde potencialmente se podría establecer el lobo.

Ha abierto la pista, acceden allí ciclistas y en fin...

-El número de usuarios de bicicletas de montaña,

dentro de la sierra,

ha aumentado significativamente en los últimos años.

Y este aumento ha generado un mayor número de conflictos,

mayor número de impactos.

Hay gente que hace modalidad de rally, trail,

pasear con la bicicleta de montaña por la sierra,...

Luego también hay modalidades más agresivas

como puede ser el enduro o el down hill, el descenso,...

Esas modalidades son las más impactantes.

Está entrando al parque un usuario de la bicicleta no acostumbrado

a la montaña, ni a la naturaleza,

y que utiliza el parque como si fuera un parque de atracciones.

Tratar de enseñar a estos colectivos que se pueden generar unos impactos

que sean irreversibles.

Aunque el mayor peligro, en estos momentos,

es de origen animal.

En los 90, se reintrodujo la cabra montesa en determinados territorios.

Se ha reproducido con tal rapidez

que hay puntos donde la densidad de población

es de 40 por Km2.

El censo sobrepasa ya los 5.000 ejemplares.

La cabra está allí, la pobre, porque la hemos metido nosotros.

No tiene predadores.

Ella no tiene culpa, pero en el fondo está haciendo mucho más daño.

Porque, en el fondo,

el uso público sobretodo lo que degrada es el paisaje.

Tu vienes aquí a una excursión, a conocer el parque

y vienes en busca de silvestrismo, de naturaleza,

y si te lo encuentras atiborrado, pues ha sido un fracaso de visita.

Y es donde más incide.

Porque luego, ese uso público compacta caminos,

te puede tirar una basura,

pero verdaderamente ahora mismo está haciendo mucho más daño

la sobrepoblación de cabra.

Están generando daño sobre la vegetación y el suelo,

y tenemos que acometer el problema ya.

En el parque, hay animales que están en el extremo opuesto,

es decir, corren peligro de extinción.

Los anfibios que pueblan los humedales de Peñalara

han mermado drásticamente su colonia,

una de las más importantes de Europa.

Aquí tuvimos dos problemas

que no entienden de espacios naturales protegidos,

y son la introducción de especies, por un lado,

y el problema de las enfermedades emergentes.

Enfermedades nuevas que están apareciendo de fauna

y que el ser humano está llevando de un sitio para otro.

Sabemos que originariamente, probablemente, viene de Asia,

pasando por África, y que ya está distribuida por todo el mundo.

Es un hongo patógeno que produce una enfermedad

y produce mortalidades cercanas al 100%

en las especies realmente sensibles.

Este fue el primer caso en Europa de esta enfermedad

y, desde entonces, hemos venido estudiando

la dinámica de la enfermedad,

como era una enfermedad nueva que no se conocía.

Y sobretodo, intentando desarrollar métodos de mitigar la enfermedad

o acabar con este patógeno en el campo.

Desde el centro de investigación del Parque Nacional,

se está llevando a cabo una iniciativa pionera en el mundo.

Se están sacando en cautividad crías de los anfibios

que están amenazados.

De esa manera, se intentan reforzar las poblaciones naturales

y evitar su extinción.

De las nueve especies que habitan en Peñalara,

el sapo partero ha sido la más sensible a la enfermedad.

De ser la más abundante,

pasó a perder el 98% de los ejemplares en cuatro años.

Y en los sitios donde no desapareció,

pasamos de tener del orden de 5.000 animales

contados en el campo, a menos de 10.

En el centro de cría en cautividad de anfibios,

lo que hacemos es mantener esa colonia, reproducir los animales,

de forma que podamos tener un stock de animales nuevos

para varios fines.

En primer lugar, para investigación y para desarrollar estas técnicas

y también para reintroducir.

En este caso, últimamente estamos aplicando estas bacterias

de forma que tenemos animales en estanques

de los cuales los tratamos con esta bacteria simbionte

que les podría dar una ayuda para combatir al hongo.

Y ahora lo que estamos haciendo es liberando esos animales

con la bacteria en el campo,

y observando si realmente les está proporcionando una ventaja

frente a la enfermedad.

Es la especie más emblemática del Parque Nacional.

La sexta colonia de buitre negro del mundo habita

en los frondosos pinares del valle de Lozoya.

En los años 80, los disparos y el veneno estuvieron a punto

de acabar con estas aves,

pero un cambio de leyes transformó su suerte.

Hoy, hay 115 parejas.

El buitre negro es el ave más grande de Europa.

Tiene 3 metros de envergadura. Pesa en torno a 10 kgs.

Es un ave que se encuentra amenazada a nivel mundial.

Su población europea está prácticamente toda en España.

Y buena parte de esta población, el 5%, se encuentra aquí,

en el valle del Lozoya madrileño.

Puede vivir 30, 40, 50 años en la naturaleza.

Tiene una estrategia reproductiva que sacan pocos pollos cada año.

Pero en concreto, el buitre negro pone un único huevo al año,

y los años que tiene suerte y le va bien, saca un pollo como mucho.

Entonces, la mitad de las parejas que empiezan a crear en la colonia,

consiguen sacar su pollo cada año.

Los adultos son sedentarios,

están todo el año ligados a la colonia,

y normalmente suelen repetir el nido.

Y si no repiten, lo suelen hacer muy cerca.

Es una especie bastante filopátrica,

los pollos que nacen en la colonia suelen volver a criar aquí

a los 4 o 5 años, o en las colonias del entorno.

-La fauna de la sierra, yo siempre lo repito medio en broma,

es en medio de lo que es las 2 llanuras,

la de Segovia y Madrid, una especie de arca de Noé colocada en altitud.

La sierra ha sido el santuario y el refugio de una fauna residual

que ha quedado marginada,

precisamente porque la sierra tenía mucho de naturalidad

y por lo tanto, podía correr libremente

y vivir dentro de la montaña.

Pero la Sierra de Guadarrama tiene suficientes valores faunísticos

acoplados a su paisaje,

porque están acoplados al pinar o a la cumbre o a lo que sea,

como para que sea también, desde ese punto de vista,

un lugar dotado de valores.

Pero la fauna es muy frágil, muy sensible a las acciones humanas.

Hay que educar, lo que pasa que la educación,

yo he sido profesor toda mi vida, es muy lenta.

En cambio, estas cosas son urgentes.

Hay que pensar en que hay que educar, el parque también educa.

Y que eso sea con el tiempo debido y entretanto hay que regularlo.

Más regular que prohibir, porque prohibir provoca un rechazo,

y además es cómodo, pero no es útil,

porque la forma de que la naturaleza sea beneficiosa

para el cuerpo y el espíritu del hombre es atravesándola,

estando en ella.

Lo que pasa es que con respeto, claro.

Subtitulación realizada por Mercedes Escudero.

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Crónicas - Guadarrama, educar en la naturaleza

31 oct 2016

El Parque Nacional de Guadarrama se ha convertido en un gigantesco polideportivo. Entre las numerosas actividades que se llevan a cabo hay algunas que están dañando parajes protegidos: maratones, ciclistas y multitud de visitas que se registran por estar tan cerca de la capital.

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