www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
3936098
Para todos los públicos Crónicas - A flor de piel - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por ACCESIBILIDAD TVE.

Uno de mis sueños era tocar los lobos me encantan.

Lo conseguí porque le dije a una cuidadora que lo quiero tocar

y me dijo que vale y lo toqué.

Toqué a una manada entera.

Luego me lamieron, tengo una conexión muy buena con los animales.

Ella es Celeste, tiene 21 años y es una de las protagonistas

del reportaje sobre discapacidad intelectual y empleo.

Celeste se siente valiente, capaz de muchas cosas

y necesita que la veamos válida para la sociedad.

Se lo contamos de la mano de la Fundación Juan XXIII Roncalli.

Lleva 50 años dedicándose a mejorar la calidad de vida

de las personas adultas con discapacidad intelectual.

-¿Esto es? -Conejo.

-No, conejo no, ratón. -Ratón.

-¿Esto que es? Lavadora.

-Lavadora sí.

-¿Esto de que color es? -¿Azul?

-No, amarillo -Ah amarillo.

-Tratamos de hacer un equipo, ayudarnos unos a los otros,

yo que tengo problemas de visión pues no veo más que ellos,

pero si veo el corazón que tienen, cómo me ayudan,

a veces no veo bien un papel porque no se diferenciar

porque los papeles son blancos,

me cuesta mucho a veces,

pero ellos tratan de ayudarme y puedo salir adelante.

-Este es sol. -Si, me encanta.

Esto si es pera, esto si es pera.

-Uva. No, pera, pera.

Mi mensaje personal es que no vean lo de afuera sino vean lo de dentro,

porque a veces la gente nos juzga o a todos, a todo el mundo

por nuestra apariencia y de verdad no nos conocen,

la realmente persona que somos dentro.

-Yo nací prematura, tengo una traqueotomía, me operaron etc,

y luego también tengo esto del cerebro, como se llama,

retraso cerebral,

que yo le pregunté el otro día a mi madre, eso es una enfermedad o algo,

no, es que tú tienes el cerebro más, no recibió suficiente oxígeno,

por eso antes cuando la gente hablaba interrumpías,

y te paso ese tipo de cosas, y ya he mejorado.

Celeste tiene 21 años.

Cada día acude al centro ocupacional de la Fundación Juan XXIII Roncalli

donde aprende siempre algo nuevo y lo comparte con sus compañeros.

Soy valiente, pero luego también me dan miedo algunos animales,

aunque parezca que no, las cobras, las cucarachas y los chimpancés.

No los puedo ni ver.

Y claro me gusta mucho, yo cuando veo una cosa la quiero hacer

y yo no digo uy, yo no veo un peligro no, yo la hago y ya está.

Soy una imprudente.

-Me encanta dibujar. -¿Y qué dibujas?

-Pues paisajes, flores, lo que surja.

Mi sueño, pues no sé, poder tener mis propios cuadros,

y representarlos a otras personas, es decir esto es mío y lo presento yo.

-Yo hago informática, manualidades, piscina de once a doce,

luego de tres a cuatro, tenemos teatro.

“Con permiso majestad, vengo de mi lejano reino,

cabalgando cientos y cientos de millas a conocer a su hija

que me han hablado de su belleza y de su carácter

y yo creo que yo soy el príncipe azul que la está buscando”.

Aprendemos mucho más de ellos que ellos de nosotros,

estoy convencidísima.

La existencia de este tipo de centros son fundamentales.

Les damos los apoyos, les damos la formación adecuada y una formación

además que tiene que estar muy adaptada a sus capacidades

para que empiecen también a volar.

La Fundación Juan XXIII Roncalli acaba de cumplir 50 años.

Nació no sólo para atender y cuidar

a personas con discapacidad intelectual,

sino para mejorar su calidad de vida y la de sus familias.

Trabajan para que las Personas con Discapacidad sean visibles,

que confíen en ellas mismas y encuentren su sitio.

Potencian sus capacidades y desarrollo personal,

fomentan su independencia y autonomía

para lograr su integración social y laboral.

Mis hijos son gemelos, el uno es totalmente extrovertido,

le gusta mucho el dialogo con las personas,

sobre todo si son mayores, siempre busca el quererte agradar.

Carlos es menos extrovertido pero si también le gusta mucho el dialogar,

le gusta el deporte, le gusta mucho cualquier tipo de actividades,

le gusta participar o sea siempre están intentando ayudarte.

No hubo un diagnóstico previo. Pero eran diferentes a los otros niños.

Empezaron a andar más tarde, no cogían los objetos.

La respuesta de sus padres fue luchar y luchar

e intentar sacarlos adelante todos los días.

El otro día fuimos a un concierto y lo pasamos bomba.

Nos gustan las mismas cosas,

a mi me gusta mucho el baloncesto, por ejemplo.

-¿Y a él también? -Sí, le gusta.

Ellos tienen una discapacidad pero son capaces de muchas cosas,

ellos son capaces de muchas cosas, lo que hay que hacer es ayudarles,

este es un mundo que cuando tienen una persona

que no sabe hacer determinadas cosas lo van relegando y al contrario,

en vez de relegarlos lo que hay que hacer es integrarlos.

Cuando los vean por la calle, cuando los vean en un medio de transporte,

cuando los vean en un centro como este,

todos los días tienen que integrarlos,

todos los días hay que ayudarlos, porque son personas como los demás,

que les falta un poco de una capacidad pero tienen muchas más.

Todos necesitamos ayuda, y cuando recibimos esa ayuda

somos capaces de dar lo mejor de nosotros mismos

y si no tenemos esa ayuda

pues es probable que las personas nos cueste mucho más,

el convivir, el esforzarnos, el trabajar.

Nosotros estamos convencidos de que cuando a estas personas

se les presta los apoyos necesarios son tan validos

o más que una persona que no tenga ninguna discapacidad.

Aquí vienen jóvenes a partir de 18 años.

El objetivo es lograr la integración a través del trabajo.

Pero todos cuentan, incluso aquellos que necesitan mayores apoyos.

Para ellos han abierto una sala, Snoezelen,

donde se respira serenidad

y se busca otra forma de comunicar y conseguir mejorar la atención.

Aquí trabajamos para que sean útiles, para que utilicen sus manos,

sus brazos, para que la postura sea la correcta,

para que si tienen una hemiplejia

sepan usar ese brazo a pesar de la hemiplejia,

corrigiendo los movimientos, usando esa mano, usando la mano más útil,

la menos útil, aprendiendo al final,

a través de la estimulación de los sentidos cosas diarias.

Hay chicos que detectan perfectamente el estímulo,

chicos que detectan la luz, saben que la están recibiendo,

un sonido, un olor pero no responden adecuadamente a ello,

hay un problema de modulación,

entonces puede ser porque hay hipersensibilidad,

que estén recibiendo más una información por encima de lo normal

o hiposensibilidad que es tan bajito para ellos

que aunque para ti es normal a ellos no le llega.

Por ejemplo eso, tú le tocas un toque suave para ellos es desagradable,

entonces tienes que trabajar

para que esa sensación tan normal la puedan recibir adecuadamente.

Hay muchos tipos de discapacidad, muchísimos,

mira simplemente en el autismo

ahora se llama trastorno del espectro autista,

os podéis imaginar la cantidad de personas

que están dentro de este trastorno, de este síndrome,

pues hay muchísimas personas, aquí de verdad hay familias que te dicen,

ojala a mi hijo se le notara, fuera síndrome de Down

porque sería la gente más amable,

fíjate hasta que dureza en ese comentario.

Entran chicos o chicas que les cuesta muchísimo hablar o expresarse

y para el equipo profesional que lleguen a decir alguna palabra

o que puedan mostrar alguna sonrisa es una satisfacción enorme.

Y se nota que la persona necesita eso.

Hay una parte que es más asistencial

donde lo que hay es un concierto con la Administración Pública, es decir,

son plazas públicas gestionadas por una entidad privada.

Por lo tanto aquí la Administración juega un papel clave y esto es así,

y siempre ha sido así.

Dentro de la Fundación, está el Centro de Formación para el Empleo.

Seis de cada diez consiguen trabajo.

Empiezan como unas florecillas a sacar lo mejor de sí mismo

cuando le das justo lo que necesitan

y cuando empiezan ellos a ver cómo sus capacidades se van desarrollando

y empiezan a ver que aprueban exámenes,

que por aprobar un examen su profe le dice que lo está haciendo fenomenal,

cuando tienen un problema

y nuestra compañera de Unidad de Apoyo le da ese apoyo que necesita,

cuando ellos ven que aquí se les escucha sus problemas

porque siempre han sido o ignorados o atacados.

Por aquí han pasado 700 alumnos.

Además de técnica también hay formación humana.

En habilidades sociales que les hace mucha falta,

en formación y orientación laboral, en igualdad de género,

y luego la propia disciplina que también tiene una formación,

el tener que levantarte a una hora, llegar a tu clase a una hora,

tener que vestirte, asearte, tener que ponerte un uniforme,

que el uniforme este limpio, si es en clase de cocina o cafetería,

tener tu epi de seguridad,

todo esto son cosas que de una manera muy natural van formándose

porque los cursos son eminentemente prácticos.

-Ahora vamos a cortar tipo de patata panadera, es un corte en rodajas,

que aprovechamos la patata cuando es de este tamaño la cortamos tal cual.

Estamos aquí igual que una escuela de hostelería normal, con una práctica,

la teórica exactamente igual,

y el nivel de exigencia, pues como luego van a ir a una cocina,

pues tenemos un nivel de exigencia similar,

con lo cual no hay una discriminación

porque tengan ciertas facultades más mermadas

porque están preparándose para una situación regular

donde luego van a trabajar en un entorno normalizado.

Algunos de ellos han terminado en hoteles, en catering,

en residencias, la variedad es muy amplia.

Hice el curso para trabajar, para aprender a cocinar,

se hacer una tortilla de patatas, se hacer fritos,

ayudo a mi madre en la cocina algunas veces, a fregar, a hacer la casa,

y quiero buscar trabajo para el día de mañana trabajar,

ese es mi sueño, trabajar.

La pechuga de pollo la vamos a poner en papel film, la vamos a envolver,

etiqueta y a la nevera,

si no lo usamos hoy la vamos a congelar para otro día.

Me gustaría trabajar en un hotel, en un restaurante, bueno en lo que sea,

pero me gustaría para empezar trabajar en mi cocina,

en la cocina de mi casa.

Además del curso de cocina, imparten entre otros,

Atención al Cliente, Almacén, auxiliares de viveros y jardines.

Tienen su propio huerto ecológico

y preparan cestas de verduras y frutas.

Son dos hectáreas en agricultura ecológica,

en el parque natural soto del Grillo,

que pertenece a la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid.

Para combatir las plagas utilizan productos naturales.

Manuel está haciendo una plantación de espinaca,

es una variedad de espinaca gigante de invierno,

la hacemos a base de semilla

y es una plantación que recolectaremos entre febrero y marzo.

Acelgas, espinacas, lechugas, tomates, judías verdes,

guisantes, de todo un poco.

Antonio Bastiao se formó en la Fundación Juan XXIII Roncalli

y ahora trabaja en la compañía de Seguros Santa Lucía.

Le acompaña y apoya la Asociación Talismán

que también trabaja con chicos con discapacidad

que están en riesgo de exclusión.

Hice las practicas, me toco hacer las prácticas en Santa Lucia

y se quedaron muy contentos conmigo,

de hecho las practicas me las pagaron.

Me llamaron que querían que trabajara con ellos,

tengo un contrato laboral de un año y estoy allí muy contento,

porque allí la verdad me tratan mejor que a los jefes,

son demasiado cariñosos conmigo.

Actualmente en Santa Lucia

contamos con seis personas con discapacidad intelectual.

Antonio es una de las personas

que se ha integrado recientemente al equipo del archivo

que es donde él está realizando ahora sus funciones

y hemos aprendido que son personas igual que cualquiera de nosotros,

suelen ser gente muy afectiva, muy cariñosa,

dan mucha alegría donde están.

Antonio se quedó huérfano y solo.

Pero ahora tiene una tutora que se ha convertido en una segunda madre.

Una vez uno de ellos me lo explicó muy bien, le dije, qué te pasa,

a mí no me pasa nada,

simplemente que me cuesta más trabajo aprender que a ti

y realmente eso es una discapacidad intelectual,

son personas como todos los demás,

con las mismas capacidades son capaces de vivir de manera autónoma,

de tener su trabajo, de llevar una vida independiente.

Vive solo en un piso y planea compartir su vida con Esther,

su novia.

Todos estos logros, lo de llegar a vivir en este piso,

lo del trabajo de Santa Lucia, el llegar a vivir con Esther

y todas estas metas que voy consiguiendo,

pues es verdad que ha sido también gracias a Maribel, a mi tutora,

que es como una madre, que me ha abierto las puertas no de su casa,

que puedo ir a su casa las veces que quiera, pero de su corazón.

Para sensibilizar y dar oportunidad a estas personas,

la Fundación Juan XXIII Roncalli dio un salto hace 26 años

creando un Centro Especial de Empleo

que ofrece eficacia y calidad de servicio.

-¿Cuántos años llevas tú? -26 años aquí.

¿Manolito tú? -26 también.

-¿Tú? -26 también.

Yo creo que el quid de la cuestión ha estado en diversificar la actividad,

apostar muchísimo por la calidad,

no ir vendiendo ninguna lastima ni ninguna pena,

sino ir vendiendo calidad y vendiendo capacidad.

-¿Os acordáis cuando empezamos?

-Empezamos a manipular con los sobres y todas esas cosas,

que íbamos con la furgoneta amarilla a Correos a Chamartín.

¿Cómo estaba la furgoneta amarilla? -Estaba hecha polvo.

Pero la de triunfo que nos dio.

En el ámbito del empleo

nuestra principal fuente de financiación son los clientes,

los servicios que prestamos.

Nosotros hacemos un catering, lo cobramos

y esta es nuestra principal fuente de financiación

aunque también recibimos apoyo público de la Consejería de Empleo,

y luego, tenemos el apoyo de patrocinadores

que son generalmente empresas que confían en el proyecto

y que lo que hacen es aportar recursos,

bien sean económicos o bien sean profesionales con conocimientos,

con apoyo.

No vamos a por los beneficios anuales,

nosotros lo que hacemos es intentar conseguir

que todo lo que se genera en la Fundación, se quede en la Fundación

para qué, para proyectos, para seguir formando, para seguir contratando,

somos yo creo de las empresas o fundaciones más afortunadas

que en época de crisis hemos crecido contratando a gente con discapacidad.

Empezaron doce personas y ahora son 700.

Aproximadamente la mitad pertenece al centro ocupacional y de día.

Pero 370 de ellos son empleados.

Más de un 80% de la plantilla presenta algún tipo de discapacidad.

Obdulia y Carlos se conocieron aquí y se enamoraron.

Cuando tenemos vida, todos tenemos derecho a todo, a vivir,

a ser feliz y a trabajar.

-Yo luchando desde pequeña para tener mi independencia económica,

y ahora mismo con mi marido,

no depender de mi familia, que son muy buenos,

pero me gusta ser independiente.

En esa época que si subnormal, que si esto, que si lo otro.

Yo también he pasado mi padre ha estado muy malo,

también llamándome inútil, no vales para nada,

que no vas a valer para esto, que no vas a ser nada en la vida,

y mira hasta donde he llegado, tengo estabilidad,

qué más quisiera si levantara la cabeza que lo viera y dijera,

pues me he equivocado.

Me siento feliz, me siento lleno de amor, me siento feliz,

es la felicidad,

un mal día de trabajo, que lo tenemos todos,

me voy al descanso al centro ocupacional a ver a los chicos

y me devuelven la vida, me devuelven otra vez, ya no ha pasado nada.

Además de empaquetar productos,

en el Centro Especial de Empleo de la Fundación,

también preparan las bandejas de los aviones.

Estoy muy contento, porque como están las cosas,

el puesto de trabajo está muy mal, yo por lo menos estoy contento,

porque tengo un trabajo, y estoy muy contento.

Vivo con mi madre, vivo también con mi tío, vivimos los tres,

estoy muy bien, con ellos estoy muy a gusto, les ayudo,

pues mi madre está la mujer mal de las piernas, no puede andar,

y yo le ayudo mucho, pongo la lavadora, plancho,

hago muchas cosas en casa.

-Hola, este es nuestro piso. -Lo que hacemos son las habitaciones,

las camas, limpiamos el baño que ahora mismo lo están haciendo

y en el piso formativo hacemos de todo un poco pizzas,

paellas, albóndigas...

-Con nuestro profesor Nacho pues nos ayuda para tener una autonomía

y porque el día de mañana que nuestros padres faltaran

y entonces pues para independizarnos.

Para independizarnos cada uno con la pareja

o en un piso tutelado o en un piso normal.

Nosotros sobre todo trabajamos con ellos también

para acabar con el estereotipo

de que las personas con discapacidad son niños

y como adultos que son pues trabajamos en esa línea.

Les intentamos dar las responsabilidades de su casa

y luego también fuera de ella.

Mila perdió a sus padres y se quedó sola en casa.

Tiene un empleo de ayudante en el Taller de Manualidades

donde le prestan apoyo y supervisión.

Una persona que vive sola tiene unas necesidades emocionales mayores

que alguien que viva acompañado,

ese seguimiento de la parte emocional

en el fondo en la Fundación lo hacemos entre todos

pero principalmente la psicóloga y el maestro de taller,

pero al final es un papel que acabamos haciendo entre todos

porque todos porque todos trabajamos con ellos,

y porque al final pues sabemos que al no tener familia,

al no tener en casa un familiar que le pueda echar una mano,

que la pueda acompañar en el día a día,

asumimos un poco entre todos esas funciones.

Yo me quedé sin mi familia, o sea me quedé sin mis padres,

llevo viviendo siete años yo sola en mi casa.

Yo lo veía todo como un mundo muy grande

y yo decía que no voy a ser capaz de vivir yo sola en mi propia casa.

Pero teniendo ayudas, apoyos, pues de todo que he tenido puedes ser feliz.

Tengo una educadora que viene dos o tres veces a la semana,

y que me ayuda en ciertas tareas que yo tenga dificultad o lo que sea.

Es importante trabajar para poder tener un porvenir

y poder uno vivir bien, poder sus propias libertades,

poderse uno ir de compras o lo que uno necesite.

Un buen futuro para su hija es lo que desean Jessica y Antonio.

-Nos conocimos en esta empresa y fuimos saliendo juntos,

nos fuimos a unas exposiciones, y ahí nos gustamos,

y seguimos saliendo juntos los dos, llevamos catorce años.

-Tenemos una niña de ocho años, y es lo que más queremos ahora mismo.

Ella sabe que el problema que tenemos nosotros,

pero nos ve como unos padres normal y corrientes,

a como son otras personas.

-Va estupendamente en el colegio, se lo pasa muy bien con los compañeros,

estudia más, nos ha sorprendido sacando unas notas muy buenas

y mira estamos súper contentos.

He tenido problemas muy gordos, y entonces estoy así,

a veces deprimida, otras veces estoy bien, otras veces mal.

Estuve muchos años trabajando en la propaganda,

luego me case, tuve al niño, tuvo problemas el niño al nacer.

El niño pues no lo tengo, me gustaría haberlo tenido,

tengo un trabajador social que es muy majo y me está ayudando a mucho,

a mucho, a mucho.

Llevo siete años y estoy limpiando unas clases,

y lo que todo me manden a mí.

Tener un pisito, estar con mi hijo,

como todas la madres cuando no tenemos a nuestros hijos,

porque hoy me ha llamado el niño,

y estaba muy floja y me lo ha notado el niño,

porque es que el niño me lo nota todo, qué te pasa mama,

digo nada, y entonces es cuando me he empezado a reír, te anima,

es que te hace de todo, es que todo,

los fines de semana tienes ganas de que llegue el viernes para recogerle.

Los trabajadores cuentan con una Unidad de Apoyo

que está formada por un trabajador social y un psicóloga.

Entramos en muchas áreas, nos ponemos en contacto con organizaciones,

con médicos, les acompañamos al médico, juicios si es necesario,

pero si es verdad que en alguna pues cuesta,

cuesta llegar a la solución

y es un trabajo que nosotros siempre se lo decimos,

no esperéis que tengamos una varita

y esto se solucione de un día para otro.

Hay cosas que llevan su tiempo que pueden tardar meses incluso años,

entonces por lo menos es que se sientan acompañados,

que no vean que están solos, sino que hay alguien que está detrás.

Sirve para mucho porque nos ayuda.

Digamos que tienes un problema bancario, nos ayuda,

tienes un problema emocional, que una persona esté triste, deprimido,

acudimos a ella.

Llevo 13 años en la empresa,

lo conseguí porque tuve un preparador laboral y me iba preparando,

y fui haciendo cursillos, haciendo cosas,

luego tuve una entrevista en esta empresa y ahí fue como entre.

Me siento bien porque tengo mi independencia,

me puedo costear mis cosas, mi vida.

Me administro yo mismo, me cocino yo mismo, me hago yo todo mismo.

En el Centro ocupacional de la Fundación Juan XXIII Roncalli

sus integrantes preparan carpetas

con documentos que les encargan algunas empresas.

Entre ellos, Carlos que tiene una familia que le apoya en todo.

Mi hijo no me cambio la vida, para nada,

o sea yo he ido tomando las evoluciones que él ha tenido

pues como han ido viniendo y nada más,

él viaja con nosotros, él va con nosotros a todos los sitios,

él no tiene ningún problema, él va a cenar, va y viene, va a la discoteca,

con un grupo de amigos y siempre, evidentemente, con un monitor

porque la madurez de ellos no es la de un chico de 30 años que tiene.

Pero para nosotros no supuso ninguna carga,

ni nos ha destrozado la vida, ni que pena,

yo no he llorado nunca porque mi hijo tenga el síndrome Xfrágil,

al contrario, he llorado de alegría, pero no por tenerle así,

sino por lo que me da.

Yo creo que nos hizo madurar a todos,

pero también nos hizo ser mejores personas a todos

porque no fue un palo el que nos dio la vida, no,

nos cambiaron las circunstancias de la vida y la vida nos hizo aprender.

-He aprendido muchas cosas de ellos y más que tengo que aprender.

-¿Y de tu hermana? -De mi hermana, puff,

he aprendido mucho, de ella, a leer, a escribir, y todo.

-Posiblemente la sociedad no este concienciada de ello,

que es cuestión de prepararnos todos,

uno se entera cuando está metido en el ajo.

Los demás de fuera, pues yo hasta que no me lo contaron yo no sabía nada,

ni entendía nada ni y decía bueno pues será o no será.

Pero es que lo he visto en mis propias carnes,

tú a Carlos dile que la sopa se hace así, así y así,

y te lo hace mejor que nadie,

a lo mejor solamente sabe hacer una sopa de no sé qué, que no es su caso,

porque es un cocinillas,

así como yo no sé ni freír un huevo, él hace cualquier cosa,

pero es cuestión de constancia y hacerlo mejor que nadie.

-Pues mi padre es cabezon, es cabezota, pero le quiero mucho.

Mi madre pues la cuido y la ayudo,

mi hermana pues para mí, no se para mi mi hermana,

¿qué voy a decir yo de ella?

El usuario de más edad de la Fundación tiene 84 años.

A mí de diez a once meses

ataques epilépticos en las piernas y en los brazos.

Tengo una hermana y yo vivo con ella.

Todos los años en el verano nos vamos a Torrevieja a pasar las vacaciones.

Según pasa la edad, las facultades de cada uno van un poco mermando

pero hemos intentado por lo menos que conserva las habilidades adquiridas,

y eso es mucho y sobre todo que venga, que esté feliz de venir aquí,

que esté contento, que le agrada

y eso es muy importante a su edad sobre todo, se siente útil,

hacemos trabajos,

se empeña en cada vez mejorar y hacer cosas mejores.

-Félix, necesito que me digas cómo te llamas y cuántos años tienes.

-Me llamo Félix, tengo 68 años.

-Y cuéntame qué haces. -Yo me cuido bien. Yo me cuido bien.

-¿Y estas leyendo ahora? ¿Qué está leyendo?

El libro este de Rafael Sánchez Ferlosio.

-No caminaba, no hablaba,

y le hemos apoyado desde el primer momento todos,

ha ido a la escuela con nosotros, le hemos enseñado a leer,

porque él tiene mucha memoria,

tiene una capacidad para recordar las cosas fantástica.

Mis padres siempre tenían la preocupación esa,

de que qué pasaría con Félix cuando no estuvieran.

Muchos asumen la tutela de su hermano con discapacidad

y la persona con discapacidad

pasa a formar parte a lo mejor de la vida cotidiana del hermano,

entra a vivir en el domicilio familiar de su hermano,

entonces ante esta necesidad hicimos una escuela específica para hermanos

y nos reunimos con una asiduidad de dos veces al mes

y tratamos diferentes temas.

-No llores, no llores cariño.

¿Cómo te sientes cuándo vienes y cuándo estamos pendientes de ti?

-Yo bien, bien.

-¿Echas de menos a los papas? -Primero si, luego ya ultimo no.

-Ya los has aceptado porque es ley de vida, eran muy mayores,

y murieron muy mayores afortunadamente.

-No me dejaban viajar y ya puedo viajar más.

-Ahora estás mejor, porque mi padre era muy rígido y no le dejaba viajar

y ahora estamos viajando cada dos por tres.

-Y voy a un club de ocio también.

-¿Has ganado en autonomía verdad Felix?

-Sí, en autonomía.

-¿Y alguno mas que queráis compartir vuestra experiencia?

-Mi madre y mi padre vivían con él, y mi madre falleció hace tres años,

entonces pues fue duro el habituarse a mi padre y a mí,

y a nuestra forma de ser,

porque mi madre era la que se ocupaba de todo de él,

y, pero bueno, gracias a Dios, muy bien, y es un sol,

cuando te dice por la noche, hasta mañana dame un beso,

se te cae el alma.

-¿Qué dices David tu de tu hermana, qué es para ti tu hermana?

-Pues que es muy buena

y que para mi que es una madre. -Y que es como si fuera su madre.

-¿Te cuida mucho? -Sí.

-¿Y te da caprichitos también? -Me da galletas.

Yo le cuido los fines de semana,

hay veces que se viene a casa con mi marido y los niños,

y él protege mucho a los niños, mas que protegerles yo.

-Tú nos habías dicho que tenía muy buena relación con tus hijos.

-Y a él le encanta su sobrino. -Sí.

-Se emociona también.

Fue hace 50 años cuando Amparo y Luis empezaron esta aventura.

-¿Qué tal estás? -Bien.

-¿Cuándo es tu cumpleaños? En agosto es su cumpleaños.

-Vas a comer ahora. A comer ahora.

La palabra subnormal, muy bien borrada ahora,

entonces estaba eso totalmente escondido, totalmente tapado,

era una desgracia,

y yo siempre pensé estos chavales son capaces de mucho más.

Entonces por eso escogimos esto.

Solos con 17 niños que nos dieron de la Mutualidad de la construcción,

en un chalet en la colonia del Viso, sin un céntimo, sin un duro,

pasando las mil penalidades pero con una gran ilusión

porque siempre tuvimos la idea de que los chicos

se insertasen en la sociedad de verdad, por medio del trabajo,

entre otras cosas porque nos dieron chicos de 16, 17 años

y ya a esa edad como no sea con trabajo,

entonces empezamos a buscar trabajitos.

Yo gritaría a todos los empresarios españoles diciendo

coloquen a discapacitados porque van a dar paz a la empresa,

porque va a haber ternura.

Es algo que la gente no entiende porque los ve quizá feotones,

los ve quizá desgarbados,

los ve quizá con menos posibilidades que efectivamente tienen menos,

no hay tampoco que aquí,

pero dándoles el apoyo que necesitan

llegamos a equiparar la cosa muy bien, muy bien,

llegan a casarse, a tener hijos, a separarse,

a tener los problemas de la hipoteca, los problemas de los colegios,

los que no pueden pues viven una vida relajada, juvenil, bonita,

si son aceptados en la familia muchísimo mejor.

Ahora es su hijo Javier el que ha asumido la responsabilidad

Nosotros pensamos que somos capaces, pues de construir satélites,

a lo mejor no construir el satélite entero pero a lo mejor si una parte,

creemos que lo podemos hacer.

A pesar de que nosotros nos denominamos

que somos un poco más que ellos, pues tenemos mucho que aprender,

por paciencia, por perseverancia, por constancia,

por la bondad que tienen cada uno de ellos,

y es impresionante, son gente que hay que conocerlos

y yo la verdad que no me arrepiento vamos,

de haber escogido esta profesión porque te da mucha satisfacción.

Una vez conocido a cada uno de ellos tienen cosas fabulosas, maravillosas.

  • A flor de piel

Crónicas - A flor de piel

06 mar 2017

El trabajo es el medio más eficaz para integrar a una persona con discapacidad intelectual. Prueba de ello son los Centros Especiales de Empleo como el de la Fundación Juan XXIII Roncalli, donde el 80 por ciento de sus empleados tiene una discapacidad intelectual.
Para elaborar "A flor de piel" un equipo de Crónicas ha grabado durante unos días en esta Fundación para conocerlos y saber cómo trabajan, porque cada día derriban prejuicios y demuestran que son tan válidos como cualquiera. Desarrollan una decena de actividades, desde servicios de marketing a documentación, catering o cultivo de productos ecológicos. La clave del éxito ha sido no ir vendiendo ninguna lástima o pena sino apostar por la calidad y la capacidad.

ver más sobre "Crónicas - A flor de piel" ver menos sobre "Crónicas - A flor de piel"
Programas completos (197)
Clips

Los últimos 768 programas de Crónicas

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios