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Para todos los públicos Crónicas - Cárcel y camino - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

La cruz, además de ser un signo cristiano,

tiene un significado también de encrucijada,

de distintas posibilidades

y en el camino de Santiago tenemos la ventaja

de que tenemos señales y vamos a tiro seguro,

pero en la vida no resulta así,

en la vida tenemos distintas posibilidades

de tomar distintos caminos y hay que tener criterios

para tomar el que a cada cual le convenga.

Nosotros recorremos el camino

pero el camino pasa por nosotros, por dentro de nosotros,

si dejamos el camino, nos peligre

y el fin será el siguiente, ponemos aquí unas vallas

y juntos daremos el primer paso,

parece una tontería esto, pero si no hay un primer paso,

no hay un segundo, entonces, es la decisión,

"yo voy a hacer tal cosa", bueno, se queda aquí,

no, no, hay que dar el paso.

Entonces, ahora vamos a dar este primer paso.

-Venga, vamos por ese primer paso.

Pongamos el pie izquierdo en la línea, como los tenistas.

Venga, uno, dos y tres.

¡"Ultrella"!

(Música)

Yo tuve la mala suerte de no haber tenido infancia

ni adolescencia, porque mi padre murió cuando tenía tres años,

mi madre nos abandonó

y bueno, mi vida ha sido bastante dura,

no es justificable lo que he hecho,

pero ha sido dura la vida.

-Yo era una persona trabajadora, como cualquier otra,

tenía incluso hasta mi propia empresa

y bueno, yo estaba bien, lo único que sí,

que como muchos jóvenes hoy en día pues consume drogas

sin pensar en las consecuencias, piensas que tú controlas,

que tú lo llevas bien, pero en realidad,

eso llega un momento que te absorbe, me atrapó de tal manera

que gastaba una cantidad de dinero indecente,

consumía mucho, ¿qué pasa? Que luego el dinero se acaba,

el dinero se acaba y yo no había robado en mi vida

y de la noche a la mañana pues me vi en un calabozo,

nada por robar, por delitos menores,

porque yo no he hecho delitos, digamos, de sangre,

ni he atracado bancos ni nada,

simplemente han sido, pues sí, robos con fuerza,

robos en un establecimiento, pero yo nunca he hecho daño a nadie.

-Hacía las cosas sin pensar, actuaba y no pensaba

y creo que eso fue lo que me llevó a prisión a mí.

Y no he hecho caso a las personas que verdaderamente

querían el bien para mí.

Todas esas cosas no las he valorado en ese momento,

incluso, mis amigas también me lo llegaron a decir,

pero yo quería hacer más,

quería llegar a conseguir algo por mí misma,

sé que ese fue mal camino, pero...

Pero en ese momento no lo pensé

y no pensé, más que todo, en mis hijos.

Pensaba en mis hijos, pero para darles algo mejor,

tenerles de todo, poder darles todo el gusto,

pero no pensaba que me iba a llegar a pasar algo

y ellos son los que van a sufrir más, ellos son mi familia.

Esta iglesia sorprende en el camino,

porque es una iglesia románica,

que se trasladó aquí,

y se trasladó aquí en mil setecientos y pico.

El románico se caracteriza

por ser un tipo de construcción maciza,

pesada, sin ventanas, sin luz.

Veremos continuamente en el camino muchas iglesias

dentro del cementerio,

pues, en fin, que conservan los restos de seres queridos,

de que no somos eternos, que por aquí estamos de paso

y peregrinar significa esto, estar de paso,

no instalarnos en ningún sitio.

(Música)

Yo trabajaba en la fibra óptica,

primero empecé aquí en Palma

y luego me destinaron a Menorca, me trasladé,

me amañé, compré un teléfono robado

y cuando una vez me paró la Policía pues vieron que estaba robado

y me abrieron expediente

y empezaron los trámites y me condenaron,

me metieron X tiempo por eso

y el otro, también tuve una pelea en una discoteca

y fue un poco..., el chico quedó...,

fue un poco mal, eran dos, uno quedó un poco mal,

obviamente, él tuvo la culpa,

nosotros solo nos defendimos,

pero somos nosotros los que llevamos el bulto por la ley,

porque al él tener las heridas y haber denunciado,

pues eso fue lo que ellos tomaron en cuenta.

Perdí mi furgoneta,

perdí el trabajo,

perdí a una chica que yo quería mucho

y el tiempo con mi niña y haber nacido y no poderla ver,

no poder darle el calor de padre,

que son momentos que ya no van a volver,

porque el tiempo pasa y no regresa.

(Música)

Yo trabajaba de albañil, tengo dos hijos muy guapos,

mi hija tiene 13 años y mi hijo tiene ocho.

Yo, el delito que hice fue atracar una gasolinera.

y nada, a la semana me pillaron,

estuve dos meses en preventivo, me salió el juicio

y me condenaron a dos años y tres meses.

Y ahora llevo 15 meses y me queda un año.

No tenía antecedentes, era mi primer delito

y nada, aguantando ahí, a ver, que ya me queda poquito para salir.

(Música)

La mierda de la ambición, el dinero, el dinero, el dinero,

para hacer la vida más fácil, me olvidaba de la felicidad,

entonces, para mí la felicidad no es el dinero,

estaba muy equivocado y aquí dentro aprendí

que con cinco o diez euros puedes ser feliz

y yo lo que estaba haciendo, yo sabía que estaba mal,

yo en el fondo sabía que estaba mal,

pero seguía haciéndolo.

Me falta gente aquí.

¡Eso es, sí señor!

-¿Dónde vamos? -Para allá.

Elegimos litera, ¿no?

Yo voy a pillar una que tenga enchufe,

aquí mismo, esta es la mía.

-Yo ronco por la nariz, pero tú roncas por otro lado.

-Sí, ten cuidado tú, te voy a comprar un tapón.

Yo hace muchos años que hago el camino de Santiago,

26 o 27,

con mi Parroquia empezamos en el 93

y enseguida me di cuenta que el camino

tiene muchas otras virtudes,

nos ofrece, puede ser una terapia, es un camino terapéutico.

Y tratando con personas en prisión,

enseguida me di cuenta de que podía ser un buen recurso

para acompañar estos procesos de reinserción,

de cambio de mentalidad,

que es lo que pretendemos en prisión.

Detrás de este programa no hay ninguna mentalidad de proselitismo,

ahora mismo yo no me propongo en absoluto

si uno no es creyente, que lo sea,

o si es creyente que sea más creyente, no se trata de eso,

se trata de que se den cuenta que esos valores que yo aprecio,

que son la generosidad,

el darse a los demás ayuda, anima,

el amor traducido en pequeños detalles,

esto es lo que vale en la vida

y esto es lo que también procura la felicidad, opino yo.

Intentamos que las personas para el camino, en realidad,

son de perfil muy diferente,

no tenemos un perfil determinado,

ahora, sí son seleccionados gente que a lo mejor ya ha disfrutado

de permisos, con una buena conducta, una evolución positiva

y también internos que sabemos que van a ser receptivos, ¿no?

Siempre todas las actividades de tratamiento, formativas,

los vecinos son voluntarios.

No es solo que nosotros depositemos confianza en ellos,

ellos la depositan en nosotros y entonces, ven que no pueden

burlar esa confianza, porque en el caso de burlar esa confianza,

pues esta actividad peligra, todo eso se habla muy bien con ellos,

cuando tú a alguien le hablas sinceramente,

depositas esa confianza en ellos, ellos ponen en valor también

lo que se espera de ellos, ¿no?

y aquí lo ven.

Más pensamientos, sentimientos emociones, momentos.

-Liberación.

-¿Liberación? -Mucha liberación.

-Esa palabra la hemos dicho mucho, ¿verdad?

Y ahora en la naturaleza habéis sentido eso.

-Claro, hombre, unos van delante, otros van atrás,

pero todos llegamos al mismo camino,

o sea, ahí es donde, como decía el padre Jaime

en las reuniones, que no hace falta correr, ¿me entiende?

Pero, es llegar, llegaron unos primeros,

otros segundos, otros terceros, pero al final, todos llegamos.

-Como yo. (RISAS)

Veo mucho la palabra valor escrita por el camino,

la vi unas tres veces por lo menos en la pared.

-Debe ser gente que termina como nosotros

y van reflejando también lo que sienten en ese momento,

nos pongan en valor esto de todos.

-Es una mezcla de emociones

como, siempre, cada vez que me tropezaba con alguien,

siempre te decía "buen camino" y el otro, "tal" y es...

-Cuando caminas tocas tierra y cuando caminas sientes

el cansancio en las piernas

y te falta el aliento y bueno, experimentas la limitación humana

y los humanos somos limitados.

-El dolor también, físico, nos lleva a pensar en afrontar cosas,

o sea, habéis afrontado el camino a pesar de ese dolor,

que eso, si se hace un paralelismo con la vida real,

el dolor, hay cosas que nos van a doler en la vida,

entonces, el seguir andando, el seguir afrontando,

es decir, yo miro atrás pero sigo con mi dolor,

él camina conmigo, ¿no?

-Y está muy bien, porque todos vamos en la misma onda,

todos en el mismo sentido.

-He conocido mucha gente también en el camino

y gente que son de diferentes países y te dicen "buen camino"

y te miran con agrado, no te miran con desprecio en ningún momento,

yo considero que es una oportunidad más

para darnos cuenta de cuando uno se equivoca en la vida,

eso te hace reflexionar ahora mucho,

los momentos que tiene uno solo

es cuando más reflexiona cuando se equivoca.

-Lo que dices es bonito, es bonito,

porque hay gente que piensa que cuando uno se equivoca,

lo que hay que hacer es machacarlo, darle caña

y meterlo en prisión y que salgo cuando no sé qué,

cuando, lo importante cuando se equivoca es saber

en qué se han equivocado y qué hay que hacer para rectificar.

Y esto no se consigue machacando, si no, dando oportunidades,

ofreciendo espacios de silencio, espacios de interiorización,

que uno conecte consigo mismo.

-Puede ser también un antes y un después,

eso es lo que nos gustaría, que este camino fuera

un antes y un después,

que cada cosa que hagáis en el camino sea ese simbolismo

que decimos del camino, ese simbolismo de las flechas,

o del puente, de lo que dejas atrás, que decía Omar.

-Pues bueno, pues yo como el primer día,

estoy encantado del camino que hemos hecho hoy,

creo que todos hemos sido muy fuertes,

hemos llegado todos bien, con dolor, sin dolor,

pero todos bien, juntos, en equipo y fuertes

y mañana será incluso mejor,

o sea, que "ultrella".

-"Ultrella, ultrella, ultrella, ultrella, ultrella",

"ultrella, ultrella, ultrella, ultrella, ultrella".

(Música)

Dentro de las familias no todos respondemos igual,

no todos los hijos son iguales, a alguno hay que reprenderle,

quizá a otro hay que corregirle y no dejamos de quererlos,

no dejamos de darles de comer,

sería esta la cuestión, entonces,

en Mallorca tenemos 1.500 presos,

300 en un tercer grado,

yo pienso que eso podía ser perfectamente al revés,

que cumplieran en segundo grado en prisión 300, 500

y 1.000 podían estar en la calle haciendo otro tipo de programas.

(Música)

Yo actualmente llevo ahora mismo

14 años en prisión,

14 años, de los cuales he tenido varias etapas diferentes,

siempre he estado en módulos conflictivos,

donde hay drogas, donde hay peleas, donde no hay respeto,

el respeto te lo tienes que ganar,

o sea, las normas de la cárcel son otras

y esas normas no escritas hay que vivirlas

y hay que cumplirlas y tal y el que no las cumple

pues tiene problemas, tiene sus consecuencias

y no te puedes achantar, ¿qué pasa con estas cosas?

Pues que dejas de sentir,

dejas de..., no sé cómo explicarlo,

dejas de ser tú mismo, o sea, te creas un personaje,

te creas una coraza que es la que realmente te salva

de este tipo de problemas que hay ahí dentro y estas cosas.

Yo tuve un punto de inflexión

que fue el fallecimiento de mi padre,

o sea, el fallecimiento de mi padre a mí me marcó

y fue lo que me hizo tomar la decisión de un cambio.

Tuve la gran suerte de que hay un módulo ahora que le llaman

la UTE, Unidad Terapéutico Educativa,

que soy el único de los que venimos aquí al camino que está ahí

y bueno, yo ahí llevo ahora ya dos años y medio,

en los cuales, pues he hecho un trabajo personal muy grande

y bueno, el hablar de mi infancia, de mis problemas,

de qué me llevó a cometer esos errores,

pues me ha servido un poco para darme cuenta

de por qué he llegado a la situación en la que estaba

y todo eso se lo debo a los profesionales

que han trabajado conmigo y en especial a mí mismo,

porque por mucho que la gente quiera cambiarte,

si tú no quieres, no cambias.

Buenos días, la Virgen de Lourdes los acompañe, ¿qué tal?

-Muy bien. -Ahí un sello.

La fecha.

Ahí tienes la fecha

y este es un sello de los caballeros templarios.

Ahí tiene usted, ¿de dónde es? -De Colombia.

-¿Colombia? ¿Tú eres de Colombia también?

-Yo mallorquín. -¡Ah! Mallorquín, hombre.

-Un poco más de calorcito que aquí.

-Está el día aquí de aquella manera, pero bueno, es lo que hay.

-Venga, muchas gracias. -Hasta luego.

Oye, chicos, agua bendita y a la derecha, por favor.

(Música)

Ya llevo mucho tiempo en prisión

y he cometido errores y lo tomo de una manera,

como quien dice, de esforzarme en la vida

para cuanto salga, estar preparado

y tener las cosas más claras para ser alguien en la vida

y poder luchar por mi hija, que es lo que más me importa.

Mi hija se llama Yaisa,

tiene tres años y ocho meses

y pues en un futuro cuando ella empiece a entender un poco la vida,

pues se lo explicaré de una manera sana,

que lo entienda, que uno se equivoca en esta vida

y tuve que pagar una condena y por ese motivo

pues no pude estar con ella en sus primeros años de la vida.

Y poco a poco, ya en su momento lo pensaré cómo se lo voy a decir,

porque ahora es difícil

y ya lo veré, la verdad, ya lo veré.

(Música)

Yo me puedo definir como una persona,

la verdad es que soy una persona muy entrante con las personas,

aparte soy una persona, aunque no lo parezca,

soy una persona un poco tímida,

pero claro, a lo largo de la vida, la experiencia me ha hecho

perder un poco la timidez también.

Vendí droga por una necesidad,

lo reconozco, no tengo porque esconderme,

estoy pagando por ello, por desgracia

y lo hice porque estaba necesitado y vi que era una forma muy fácil

de poder coger dinero,

pero, a veces, la facilidad empeora la vida de uno.

(Música)

Estoy por narcotráfico,

llevo un año y medio en prisión, la condena mía es de cuatro años,

me siento culpable, sí

al principio, cuando yo recién entré a la prisión,

yo no lo aceptaba, decía: "Yo no he hecho nada malo",

no he hecho nada malo, yo simplemente recogí un dinero

y ya está, no he hecho nada, pero después del caos,

pasarte un año ahí de estar sola en una celda,

sin hablar con nadie,

empieza una a reflexionar y empiezo a decir:

"Pero, si he hecho algo malo, me metí en cosas malas,

andaba con gente mala y, ¿por qué no pensé eso antes?"

(Música)

Yo entré por un robo con fuerza,

que nunca había tenido esa mala idea

de acudir a robar

por orgullo, por no pedir ayuda a los demás

y sinceramente, se pasa mal en prisión por eso,

porque estás con presos que no están justamente por robo,

si no que están por asesinatos, violación

y uno se siente como que me siento igual que ellos,

y la verdad es que no es así.

(Música)

En prisión siempre tienes que estar a la defensiva,

porque no puedes hacerle una broma a alguien

por mí o lo que sea, que ya tienes un problema.

siempre es así, o sea, que yo patio no hago,

me dedico a hacer marquetería en talleres

o cursos, ahora estoy haciendo un curso de fontanería,

que estoy de mañana y tarde, todo el día fuera

y lo que intento es estar fuera del patio

por eso mismo, para evitar problemas.

(Música)

-¿Y hoy dónde paras? ¿Dónde vas a dormir?

-Hoy, aquí.

-Igual que nosotros.

-¿Dónde las has hecho? ¿Dónde las has hecho?

-En Tokio.

-Pues la vida en prisión es una vida

como si estuviéramos en un pueblo grande,

tenemos organizado todo un sistema de lavandería,

de cocina, los internos tienen trabajos.

Hay gente que ha tenido una evolución positiva

y por eso ha llegado también hasta aquí,

esto es ese proceso de crecimiento,

un poco de superación personal.

-Este camino es bonito, ¿verdad?

-Muchísimo

-Este tramo es muy bonito.

-Yo ha llegado un momento que he pensado que estaba sola,

una tranquilidad, una paz,

como si no hubiese nadie, yo solamente en el mundo,

sin pensar, sin nada, como si estuviera perdida.

-A gusto. -A gusto, de verdad.

Sola, sola ante la vida.

Seis años me echaron,

me quedan tres años y cuatro meses todavía

y estamos pagando, como dicen ellos,

un castigo, pero es muy duro.

El día a día allí es llevarlo muy bien, muy bien,

porque cualquiera que haga un fallo,

como dicen ellos: "La cagaste Burt Lancaster".

La verdad, yo por ahora no he tenido ningún problema

con nadie, allí lo que más cuesta

es cuando estás tirada todo el día en el módulo,

que no tengas trabajo,

que tengas que estar todo el día en el módulo con todo el mundo

y eso es lo que más te cuesta,

llevar el día a día ese, porque si tienes trabajo,

entras, sales, entras, sales y el día se te pasa antes.

Pues estoy trabajando en el locutorio, de limpieza,

limpiamos cuando viene la familia a visitar,

a hacer las visitas, cuando ellos salen,

nosotras entramos, somos un grupo de tres chicas

y limpiamos las habitaciones.

(Música)

Los puentes unen, no separan,

entonces, si hablamos de inclusión, de acercamiento,

de facilitar,

el puente tiene este simbolismo evidente de unir, de juntar,

el puente nos invita a tender puentes entre nosotros,

nosotros que estamos aquí, que estamos bastante unidos,

pero también cuando lleguemos a casa,

es decir, ser pacificadores, constructores de unión,

de vincular, de vínculo.

(Música)

La prisión es dura, muy dura

y es un tópico eso de que en prisión al fin y al cabo

pues les dan de comer, les dan sitio donde dormir,

eso cuando se conoce, no se dice ya,

la prisión es un espacio de sufrimiento también

y yo he aprendido de los presos,

por ejemplo, la capacidad de resistencia que tienen,

la prisión es dura y ellos resisten

y resisten sin poder rechistar,

se pueden quejar, pero saben que nadie escucha esta queja,

porque están aislados,

es un sufrimiento invisible,

en cuanto a castigar en un momento dado,

como también es disuasorio, pero lo que vale la pena,

lo que hace falta en realidad

es, bueno pues ver la causa del problema.

(Música)

Cuando uno camina y medita solo,

se da cuenta, a veces, de los errores tan grandes

que ha cometido en la vida, el daño que ha podido causarle

a la mujer, a la familia, es cuando uno se da cuenta

que es cuando se tiene que buscar el perdón a sí mismo,

porque a veces piensas que has hecho algo muy mal y te encierras

en un bucle, pero claro, ahí es cuando te das cuenta

que tienes que empezar a perdonar, que has cometido un error y ya está.

De la misma forma que aceptamos nuestros defectos,

pues también se trata de conocer y destacar y agradecer

pues nuestras cualidades

y a veces, nos conocen más los demás que nosotros mismos

y va bien escuchar una que te diga:

"Mira, para mí tú eres un tipo amable, simpático

cariñoso, tú eres un tipo auténtico".

Pues quería decir que me siento super a gusto, en general,

con todo el mundo, es decir, cada uno con su cosa,

con algunos caminas más o le cuidas más porque has andado

y dice que le duelen los pies y estás pendiente,

pero la combinación de todo, me siento muy a gusto,

así que gracias a todos.

El testimonio de Mari Ángeles es muy importante, ¿eh?

Porque de alguna forma ella representa

esta sociedad que no nos conoce,

pero que habla de nosotros

y hablan de que..., bueno, se imaginan

que en prisión hay un tipo de gente, un estereotipo

y ella se da cuenta que no es lo que parecía

ni lo que estamos acostumbrados a escuchar,

se ha encontrado con gente muy normal, con gente entusiasta,

con gente generosa, con gente solidaria,

con gente viva que vive

y también es importante porque esto o va a transmitir a otra gente.

(Música)

Cada día tenemos este momento

de inicio de etapa

y damos estas pautas para que nos sirvan de reflexión

durante el camino, vamos a reflexionar un poco

sobre aquellas cosas que se nos pegan

para después hablar desde ese apego,

despegamos algo que se nos a pegado.

Para que nos ayude a todo esto,

les invito a que cojáis un cacho de piedra que hay dentro.

No vale mirar, ¿eh? Lo que venga.

-Parece que la he cogido de río.

Y hoy os propongo que ya nos deshagamos

del teléfono móvil esta media etapa.

Y cuando tiréis la piedra en la merienda,

yo os cambio la piedra por el móvil.

Gracias, muy bien.

(Música)

Estoy sintiendo algo que antes no sentía

y empecé a soltarme en las sesiones que tuvimos

y acepto lo que yo sentía, que yo me sentía ahogada

y aún todavía me queda algo dentro,

pero con todo esto que estoy viviendo acá con esta experiencia

que estoy viviendo aquí, en mi vida me imaginé estar aquí,

en mi vida, de verdad.

Llevo 19 años aquí en España

y en mi vida había pensado venir a hacer el camino de Santiago.

Aquí de lo que se trata es de escenificar un poco

este desapego, esto que queremos despegarnos,

de tantas cosas que nos molestan, que nos cargan demasiado,

que nos impiden avanzar

y que nos hacen ralentizar el paso,

entonces, cuando tiremos la piedra, intentemos que salga de nosotros

todo esto, Juan. -El que esté libre de pecado.

-Que tire la primera piedra.

-Yo mucha fuerza no tengo.

-Eso, muy bien.

-Yo quiero dejar atrás las malas compañías.

-Yo quiero tirar todos mis problemas,

todas mis penas y todo mi sufrimiento.

Dejo atrás el antiguo yo.

-Yo cada vez que me adentro más en la vida de las personas

y profundizo más en ellas, sí que veo mucho dolor

en muchos de ellos y muchas heridas, muchos desapegos de su infancia

y veo cosas que es verdad que han tenido que lidiar,

han tenido que sobrevivir a muchas cosas

y sí que veo mucho trauma también

y eso, a veces, genera comportamientos inadaptados,

que no se justifican, pero sí que explican un poco

por qué han llegado a ese punto,

creo que si una vez llegamos ahí, a veces, no sé, que verbalicen,

no verbalizar, pero que expresen emociones que no se permitiesen

en su infancia, a veces, eso les ayuda un poco a crecer.

(Música)

-Son gente que sí que han tenido muchas carencias afectivas,

que carecen también de muchas habilidades sociales,

pero yo es que no soy partidaria de establecer perfiles rígidos,

porque luego hay de todo.

En realidad te encuentras con gente de todo tipo,

también te encuentras con gente que lo ha tenido todo

y que no ha sabido aprovecharlo,

no ha sabido aprovechar las oportunidades.

(Música)

-En prisión hay mucha gente, bueno, pues que ha delinquido

en cuestiones de droga, mayoritario

y esta gente, meterlos en prisión

no solo muchas veces no resuelve su problema,

si no que crea problemas nuevos,

se dan casos que llaman mucho la atención,

alguien que está en prisión por no pagar una multa,

digamos de 5.000 euros y cuesta 10.000 cada mes,

entonces dices: "Esto no es rentable, esto es un absurdo",

es una respuesta equivocada y como esta sociedad hay muchas,

yo pienso que intentar reinsertar

encerrando, es la contradicción,

las prisiones deberían ser mucho más permeables,

mucho más conocidas, tendría que haber mucha más

comunicación del interior con el exterior.

(Música)

-La estación presión tiene que servir para algo,

si no, no hemos hecho nada ni para ellos

ni para la sociedad, porque al final la sociedad,

lo que tenemos que saber es que ellos van a volver

a la sociedad y una vez que vuelvan a la sociedad,

tenemos que intentar que vuelvan mejor de lo que han entrado

o al menos, algo que les haya despertado ese camino de cambio,

que hemos estado hablando durante todo el camino,

que es lo que se intenta enseñarles.

(Música)

Yo quiero quemar mi antiguo yo y ahora empezar una vida mejor.

Yo me voy a despedir del sinvergüenza este

y bueno, me quedo con el Juan que soy ahora, Juan Pedro

y te digo adiós.

Yo quiero quemar mi pasado, que fue muy duro,

hubo mucho dolor y lo quiero quemar y lo he escrito aquí.

Gran decisión, gran responsabilidad,

para decirle adiós a esta persona

y empezar una nueva vida, un nuevo camino

en rectitud.

(APLAUDEN)

-Enhorabuena.

-Enhorabuena.

-Creo que la sociedad no está preparada para la reinserción,

a veces, no nos educan para eso, no hay unas políticas tampoco

que nos eduquen para la reinserción,

entonces, es difícil que ellos encajen luego,

que el sistema encaje con ellos, bueno, que les abrace un poco

en la reinserción, creo que sería interesante

que hubiera esas políticas más abiertas a terceros grados,

a medidas alternativas a la prisión, creo que eso favorece mucho

el quitar un poco el estigma de lo que es la prisión.

-¡Uno, dos, tres!

(Música)

(Aplausos)

En primer lugar, me alegro mucho una vez más

de saludar a todos, especialmente a los que habéis venido

haciendo el camino y que sois como una familia

que continúa viniendo cada año

y que yo sé que para vosotros

en el mismo centro penitenciario vuestro de Mallorca,

es como un punto más

el hacer el camino.

Cindy Diana.

Muy bien, ¿de dónde eres? -De Colombia.

-¿Llevas mucho tiempo en España? -19 años.

-Entonces eres española ya. -Ya prácticamente sí.

-¿Estás casada o soltera? -Soltera, pero tengo dos hijos.

-¿Y dónde los tienes? -Allí en Palma de Mallorca.

-Muy bien, ¿qué edad tienen?

-Mi niño tiene diez años y la niña, cuatro.

Están pequeñitos todavía.

-¿Te queda mucho tiempo o poco? -Yo espero que poco.

-Me alegro muchísimo.

-Muchas gracias.

-La reflexión de este camino

me ha dado emociones,

porque el esfuerzo que lleva caminar,

los dolores, aguantar, sufrir

y eso se refleja en la vida para seguir adelante,

porque en la vida siempre nos encontramos caminos

y a veces no los sabemos tomar de la mejor decisión posible,

todo tiene su esfuerzo y lo veo de esa manera.

Muy positivo.

-He llegado con mucho dolor

físico, pero a la vez limpia y libre,

porque me he quitado todas las cargas que llevaba atrás

y he podido superar muchas cosas que no pensaba que pudiera.

Y ahora hay que hacer la foto de grupo con la Catedral al fondo.

-Bien, contento, he acabado,

pero a la vez, un poco así triste

de haber acabado esto y volver de nuevo a la rutina de cada día,

pero bueno, es la vida y lo importante es,

este camino continuarlo en la vida

y no volver hacia atrás.

Eso es todo.

(Música)

-Pasan muchas cosas bonitas durante el camino

que por mucho que las cuentes, las tienes que vivir para sentirlo

y me han pasado cosas muy emotivas

y que me llevo y es una experiencia que yo creo que todo el mundo

tendría que vivir, sean creyentes o no

y termino una etapa de mi vida

y empiezo una nueva

y esto me va a servir como un comienzo

de algo mejor y algo bonito.

(Música)

Crónicas - Cárcel y camino

17 oct 2019

Desde Sarria (Lugo) a Santiago de Compostela (A Coruña): 113 km del Camino de Santiago. Es el recorrido que ha hecho a pie un grupo de presos del Centro Penitenciario de Mallorca. Cada año, desde hace 26, un grupo de presos hace el Camino acompañado por el sacerdote Jaume Alemany, director de la Pastoral Penitenciaria de Mallorca. Se suman algunos profesionales de la prisión y voluntarios. Jamás se le ha escapado un preso. Se trata de un Camino terapéutico, una experiencia de éxito que apoya la Dirección de Instituciones Penitenciarias.

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