A las puertas de la celebración de las semifinales de la Copa Davis, los tenistas españoles siguen con las espadas en alto contra el presidente de su federación, Pedro Muñoz. Han manifestado que sólo acudirán con él a los actos oficiales "por el bien del equipo y del país". Mientras tanto, el equipo rival, Estados Unidos, se deshace en elogios con los anfitriones.