Los niños acaban cenando a las once de la noche, una vez que la más pequeña se ha quedado ya dormida, sin cenar, en el salón.
Rosario valora ciertas cosas que hace Manolo. Por ejemplo la compra. ¿Él compra fenomenal y a mi no me gusta nada¿, dice. Y Manolo tiene claras las cosas que él no quiere hacer. ¿Yo no plancho¿, afirma tajante, ¿yo creo que podría planchar muy bien pero no me apetece¿.