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No recomendado para menores de 7 años Cómo nos reímos - Monólogos - ver ahora
Transcripción completa

¿Nunca os ha pasado al ir de juerga

que cuando salís del bar se os ha hecho de día?

Es como un apagón, pero a la inversa.

Lo que se te apaga es el cerebro, ¿eh?

No os hace gracia, ¿no? -Es que...

Yo creo que te has liado.

-¿Qué? ¿Que me qué?

-O sea, empiezas el chiste, pero luego no lo terminas.

Oh, no sé, a lo mejor está ahí la gracia. No sé...

-¿Pero de qué hablas? Es que esto no es un chiste. Es un monólogo.

(Música cabecera)

(Ruidos)

Que viva y que viva la gracia, cojones.

(RÍE)

Estoy haciendo tiempo porque los guionistas

están escribiéndome el monólogo de principio del programa y...

claro, a un programa de estas características

hay que salir con mucho empuje, ¿no?

¿Eh?

El problema es que, ahora que nadie está escuchando,

el problema es que beben los guionistas. Beben.

Tú también fumas, ¿eh?, colega.

-Voy a hacer un monólogo.

Como es lo que se lleva ahora...

Sí, además aquí, en el programa de moda, "El club de la comedia".

(Sintonía "El club de la comedia")

-Señoras y señores, Jorge Sanz. Anabel Alonso. Manuel Fuentes.

Luis Piedrahita. Quique San Francisco. Carmen Machi.

Quequé.

Ahora, el que tiene unas caderas preciosas es,

sin duda alguna, Agustín Jiménez.

Blanca Portillo. Bermúdez. Miguel Nadal. Alexis Valdés.

Pedro Reyes. Santi Millán.

-La mayoría de las parejas fracasan por un problema de comunicación.

Sí.

Se comunican demasiado.

-"Manolo". "Qué". Eso es comunicación.

-Por eso yo voy siempre con extranjeras, tío. Sí.

-"Manolo". "Que qué".

Eso es mejor todavía. Eso es mejor comunicación.

-En la pareja, cuanto menos hables, mejor.

A ver, por ejemplo, ¿qué te dice una tía cuando vas a tener bronca?

"Santi, tenemos que hablar".

-"Manolo". "¿Eh?". Ahí está fallando la comunicación.

-O cuando te va a dejar. "Es que no me entiendes".

Y, claro, tú no sabes qué decirle. En cambio, una extranjera te dice:

"Santi, es que no me entiendes".

Y tú le dices: "Coño, pues habla más despacio".

(Risas y aplausos)

Tú, cuando sales con una extranjera, vamos...

Ella te enseña cosas alucinantes.

Por ejemplo, que en tu ciudad hay museos.

-Yo, por ejemplo, me encuentro en una exposición,

supongamos, de arte etrusco... Cosa muy propia en mí.

Y aparece Naomi Campbell. Y me dice: "San Francisco,

quiero hacer el amor contigo".

Cosa muy propia en mí también.

Pues yo voy, lo mejor, y le digo: "No".

-Hombre, ya sé lo que me vais a decir,

que luego en la cama un trío con dos tías...

Pues, no sé, yo la mayor ventaja que le veo a eso es que al acabar

se pondrían a hablar entre ellas y te dejarían dormir, ¿no?

-¿Qué problema tengo? Que al otro día todo el mundo comenta que soy gay.

Total, que al final, pues claro, a la mujer te la tienes que tirar...

-Un hombre...

-No es por el placer, sino por el qué dirán.

-No vale cualquier clase de tío.

Que quede claro que no vale cualquiera.

O sea, el trío ideal... Pues...

Un tío con dos tías, ¿no?

-Sí, sí. Te ponen dos brazos, dos piernas, dos ojos, dos orejas,

pero para cosas fundamentales...

Racaneo, colega.

Te ponen uno, tío. Pon dos...

(RÍE)

Dos corazones, me refiero, ¿me entiendes?

-Joder, si os ponéis a clonar, clonad cosas útiles.

Pero, nada, los científicos se ponen a clonar, clonar,

y se ponen a clonar ovejas.

¿Pero para qué coño clonáis ovejas? Si ya son todas iguales...

Y ya llevan años ellas clonándose solitas,

sin ningún tipo de tecnología ni nada. Follando.

-Bueno, y eso de que "mi marido es como un tigre"...

Como no sea porque tiene la cola a rayas, yo no sé...

Vamos...

-Pon dos...

Dos, que un día tienes gatillazo,

se han dado casos,

que un día tienes gatillazo y le dices: "Tranquila, chavalita,

que tiro de comodín".

-Al sexo hay que echarle imaginación. Pues, joder, vaya pereza.

Y que coñazo, hijo. Antes...

Antes, por ejemplo... Eso es incomodísimo.

Había dos posturas: Te apetece...

o no te apetece.

-Dice claramente que los tigres copulan durante 10 segundos,

tres o cuatro veces por hora, durante cuatro días.

(MUJER PÚBLICO) -¡Joder! -Eso dije yo. Dije: "¡Joder!".

-Otra de las perversiones que se plantean en el sexo,

cuando te dicen cosas como por ejemplo, que todo está permitido,

son los insultos. A mí eso me cabrea.

Estar haciendo el amor, por ejemplo,

intentando coger la postura de la medusa o de la palanca...

y estás con ella y te está diciendo: "Dame más, cabrón",

"Dame, dame, anda, asqueroso". Ya te... Joder, te cabreas y dices:

"¿Y tú qué? Lo mal que aparcas...".

-He estado... Bueno, bueno, haciendo actividades de turismo rural

multiaventura sport fitness... Bueno, bueno. Un exitazo.

Hemos ido cinco amigos, hemos sobrevivido tres,

que yo creo que es un porcentaje altísimo.

Nos han despellejado por el campo. ¿Qué actividades hemos hecho?

Bueno, hemos hecho de todo. Tracking, senderismo, andar por el monte,

que a mí me gusta, pero con dos condiciones:

no salir de la provincia...

Yo creo que un tío que anda 20 km ya vuelve jodidito para casa.

y luego avanzar a velocidad normal. Es que adelantamos a los animales,

a las liebres, a los conejos, nos miraban como las vacas al tren.

Llegué al refugio reventado,

solo el puede quitar el calcetín del pie derecho.

Me quedé en la litera así, como un cuquillo, y digo

si ahora viene Beyoncé con todo lo suyo,

y se me pone, escucha, escucha, escucha,

"Ven aquí, gafitas, que te voy a dar lo tuyo",

y le tiro el otro calcetín. "Déjenme en paz, señora,

que yo lo que quiero es descansar". Y es que no te dejan parar,

al día siguiente, nada más levantarnos,

piragüismo en aguas bravas, aguas bravas.

Yo, para mí, solo son bravas las patatas.

Me dieron un caso, un remo, un chaleco...

Yo le pedí reflectante.

Me dicen: "Tranquilo, que no hay coches",

"es para que me encuentre el helicóptero,

que esto va a acabar muy mal".

Me dieron una piragua del "Toys R Us",

que parecía Rayo McQueen, una patada, pum, a tomar por culo,

al medio del río, yo ahí...

Como una colilla en un váter, dos vueltas más y me voy al fondo.

Del piragüismo en aguas bravas nos meten a hacer barranquismo,

descenso de cañones. Os voy a explicar brevemente

en qué consiste esta actividad,

es bajar un río por donde no se puede.

Con lo fácil que es ir por el borde, vamos, no me jodas,

te suben allí arriba a una piedra, a una roca,

te enseñan un charco que es como una moneda de un euro,

y te tienes que meter en un neopreno. Ay, el neopreno ese,

lo que aprieta el neopreno... Cuándo lo harán de adulto...

Dos horas para meterme allí dentro, una sudada, medio infartado,

parecía una morcilla de Burgos de 96 kilos.

No tenía miedo de morirme en la montaña,

tenía miedo de la foto del forense, porque de verdad, escúchame,

tú te mueres vestido de neopreno en una montaña,

y la familia viene y no se hace cargo.

Dicen: "Sí, es él, pero vamos a dejarle aquí,

que es donde le gustaba vivir". A tomar por culo, por el barranco.

-Soy el bonico.

El bonico del tó.

Cuando te la hacen, hay que devolverla,

es un sentimiento humano, no te lo puedes quitar de encima

así como así, por ejemplo, si te roban la cazadora,

pues luego vas tú y robas otra igual,

aunque sea de otro que no te la había quitado,

pues eso, que no te la hubieran quitado a ti antes.

(Canción en inglés)

(Música)

Curro 12 horas al día, cobro una miseria,

la oficina está a 50 km de mi casa, y soy feliz.

¿Y por qué?

Porque me he enamorado de un compañero de trabajo.

-Y además, está buenísimo.

Yo, para arreglarme, necesito tres horas y salgo hecha un asco,

él, en cinco minutos, ya se ha duchado,

se ha puesto perfecto y me ha limpiado el baño.

-Yo antes ni me duchaba, por dormir 10 minutitos más,

y ahora, a las 6:30 ya estoy arreglada,

que me tengo que decir:

"Tranquila, mujer, que hasta las 9 no entras.

Anda, aprovecha y hazte la cera, por cuarta vez".

-Que no hay forma de enfadarse con él, ¿eh?

Hay que ver cuánto echo de menos aquellas reuniones

en casa de mis amigas poniendo verdes a nuestros novios.

Yo ya no voy, para no poder ni abrir la boca...

-Se llama Jaime,

y trabaja en el departamento de administración y nóminas.

-Es sensible, comprensivo, detallista...

-El caso es que yo no sabía que me gustaba,

pero hace un mes, subí a recoger la nómina,

estuve hablando con él, y cuando me voy,

me dice una compañera: "Tía, a ti te gusta Jaime".

Y yo: "¿Sí?

¿Tú crees?

Oye, pues a lo mejor sí que me gusta,

porque ahora que lo pienso,

siempre estoy deseando que llegue el día de ir a cobrar,

y por la mierda de sueldo que gano, no puede ser".

-Y sobre todo, no me lleva nunca la contraria.

Estoy hasta los cojones de ver comedias románticas.

Por no hablar de cuando vamos de compras.

Oye, que le pone interés, ¿eh?

Le pone tanto interés que me agota. Yo ahí, destrozada,

y él: "Venga, churri, solo una tienda más".

Y yo: "Que no, Víctor, de verdad que este me gusta".

Y él: "Uy, eso lo dices para que nos vayamos".

-¡De puta madre! ¡Una excusa para verle!

Y mi amiga: "Tía, lo ha hecho a posta,

eso es que quiere algo, tía".

Y yo: "¿Tú crees".

"¿Cómo puedes estar tan ciega, tía? Pues claro".

-Oye, tanta perfección no es normal.

Y desde entonces, lo estoy provocando a ver cuánto aguanta.

El otro día estábamos viendo la final de la Champions League,

llego yo, agarro el mando y hago clic, y pongo "Gente".

¿Qué, a que jode?

Y él: "No, churri, no te preocupes si total, los penaltis

son una lotería".

-¿Es la fábrica de armas? El señor Emilio, el ingeniero,

que se ponga, de parte del Ejército.

Señor Emilio, que le llamo por un asunto de reclamaciones.

Que de los seis cañones que mandaron ayer,

vienen dos sin agujero.

Pues estamos disparando con la bala por fuera.

O sea, que al mismo tiempo que uno aprieta el gatillo,

otro corre con la bala, pero se cansa y la suelta.

Pues no sabemos dónde, como no vuelven...

Otra cosa, el submarino que mandaron el martes,

de color, bien, pero no flota.

Nada, lo echamos al fondo del mar después de comer,

y todavía no ha subido.

No me diga que era un barco.

Pues nos costó un trabajo hundirlo...

Y tampoco tenemos tanques. Un 600 con un enano,

y en lugar de disparar, insulta.

Bueno, no mata, pero desmoraliza.

Hola, soy el bonico, el bonico del tó.

La gente dice unas chorradas impresionantes.

¿Cuánto ha subido la temperatura de la Tierra en los últimos años,

dos grados? Yo no creo que eso nos pueda matar, ¿eh?

-El cambio climático tendría consecuencias que hoy

ni siquiera imaginamos, ¿de acuerdo? Afectaría incluso al lenguaje,

porque perderíamos palabras tan hermosas

como biruji y o fresquíbiri, eso no podríamos decirlo más,

y eso, por no hablar de las madres, que verían sus funciones

muy recortadas, porque no podrían terminar las frases, sería como:

"Llévate una rebequita por si refres...".

-La cosa es así. Yo tenía que nacer en invierno,

no caprichosamente, porque lo había dicho la comadrona,

pero no me habían comprado el jersey.

Ustedes saben lo que es un jersey, ¿no?

Un jersey es eso que se ponen los niños

cuando tiene frío la madre.

-Mi madre es una madre de esas normales,

que se ocupan del tiempo, he llegado a pensar

que está conectada al Meteosat.

Y de hecho, me llama esta mañana y me dice: "Oye, oye,

que bajan las temperaturas, abrígate".

Y yo: "Gracias, mamá, si no me llegas a avisar

salgo en tirantes a 10° bajo cero".

-Las células madre, que se les reconoce

porque son las que van detrás de las otras células

diciendo: "Abrígate". -En ese momento tan inoportuno,

mi madre hizo una cosa muy de madre, que es amenazar sonriendo.

Tú sigue así.

Luego hizo la gallinácea.

Tú sigue así, que sabes lo que vas a ser en la vida.

Y yo le dije: "¿Qué, mamá?", porque yo era muy naif,

"¿Qué voy a ser? Un desgraciado".

-Y cuando vino mi madre, salí a abrir la puerta

y dije: "Mamá, he nacido".

Y dijo mi madre: "Que sea la última vez que naces solo".

-Una madre es el único ser vivo capaz de cabrearse de 0 a 100

en cinco segundos, y con un guion perfectamente aprendido.

Una madre te ve una mancha, y no titubea, no te dice:

"Ay, cuidado...". No.

Una madre te ve una mancha,

y dice: "Ya te has manchado. Ya te has manchado,

¿y quién lo va a limpiar? La tonta, porque una es tonta,

pero el día menos pensado, cojo la puerta y me voy y ahí os quedáis".

-Encima, para colmo, llegabas a casa y mamá: "Uy, ¿qué te ha pasado,

qué te ha pasado, hijo? Nada, mira, me he despellejado las piernas.

Ay, la madre que te...". Pum, hostión. Nada más llegar.

(Aplausos)

Y luego te decía: "Anda, ven para acá, que te voy a curar

con agua oxigenada, que no duele". Los cojones no duele.

Que no duele, que salía como unos huevos fritos así, hirviendo.

¡Madre mía! ¿Qué soy, un alien o algo?

-Que conste que salimos adelante, ¿eh?

Gracias a la política económica agresiva que aplicó mi madre,

tú le pedías dinero y ella te remangaba dos hostias,

era superagresiva. -"¿Quién ha sido?

¿El qué?

Que quién ha tirado el cenicero de Cuenca

que nos regaló el tío Manolo.

Venga, hijo, dímelo, confía en mí". Confía en mí, confía en mí,

confía en mí.

"Que no pasa nada, hijo, dímelo, de verdad, no pasa nada.

He sido yo.

¿Por qué me miras así?". Pum, hostión.

-Pero las madres son implacables.

Coño, que parece que tienen comisión con el del vertedero.

Una madre te hace bajar la basura como sea.

Me acuerdo cuando vivía en mi casa con mis viejos y tal,

una noche que me fui de marcha y llegué a las seis de la mañana

con una bolinga, los ojos así, tropezándome con todo,

vomitando en el parque, y mi madre esperándome a las seis de la mañana,

y diciéndome: "Debería darte vergüenza,

irte sin bajar la basura".

-Pero esas madres, que no eran madres ni eran nada,

porque no le daban Actimel al niño, que ya me diréis que eso es maldad,

porque yo entiendo que hay familias con pocos recursos,

y no pueden comprarle al chaval yogures de Danone,

pero cómprale uno de esos de imitación,

que aunque no tenga casi 10 000 millones de L Casei inmunitas,

malo será que no tenga 3000 o 4000,

que para que el chaval vaya tirando, bien vale, ¿no?

-Estabas en el parque con tus amigos, llegaba tu madre y te decía:

"Emilín, ven, hijo, ven". Y te acercabas y te decía:

"Tienes una mancha aquí, ven, deja". Te hacia así en la cara,

y eso me daba una rabia a mí...

Yo le dije un día a mi madre: "Mira, mamá, por favor,

no me hagas eso más delante de mis amigos,

que es que no lo puedo soportar, de verdad, me da mucha vergüenza".

Oye, mano de santo, ¿eh? Desde ayer no me lo hace.

-Mayor, pero bueno, por favor,

¿pero dónde va a ir esa criaturita con apenas 30 años?

Ahora, que yo se lo he dicho, ¿eh?

Hay que ver, de verdad, se necesita ser mal hijo

para dejarme tan pronto.

-Ahora a mi madre le ha dado, a su edad,

por sacarse el carné de conducir, claro, y se ha apuntado

a la autoescuela, pero no da ni golpe.

Tengo que ir todo el día detrás de ella, "Mamá, estudia.

Mamá, ¿pero otra vez a la calle? ¿A que no has hecho los test?

No, hijo, si es que he quedado con Puri,

y voy a hacer los test en su casa".

-¿Qué pasa, mi vida, que no tienes ganitas de hablar?

Bueno, pues déjalo, mi vida, déjalo, hasta mañana.

Manolo, el niño me ha colgado el teléfono.

Claro, y dice mi marido: "Hija, es que eres muy pesada.

¿Pesada, yo? ¿Pesada, yo? Pesada tu madre,

que hay que ir todos los años a ponerle flores".

(Música)

(Ruidos)

Hay que ver lo fácil que se quedan embarazadas las novias,

y lo difícil que es que se quede preñada tu mujer, macho.

Llevas un mes saliendo con una chica,

estás en paro, te odian tus suegros,

no te quitas el condón ni para ducharte, y a la primera,

se queda preñada, macho.

-Acabo de ser padre y estoy acojonado,

porque ser padre primerizo es como vivir

dentro de una película de terror.

-En cambio, si vais a por el niño, es más fácil

sacarla de España de tanto empujar antes que dejarla preñada.

-Ser padre primerizo es como vivir en "Psicosis",

necesitas a tu madre más que Norman Bates.

Y las peores escenas son en la bañera, porque claro,

tú ves a tu mujer, bañando al niño tan tranquila,

como si fregara una ensaladera.

-Lo peor es la semana premenstrual,

sí, porque por lo visto, en esa semana

a ella le sube la temperatura y eso aumenta la fertilidad,

y ahí tienes a tu mujer como el hombre del tiempo,

con el termómetro a todos los sitios,

y te puede pasar que tú estés en el trabajo, en una reunión laboral

y de buenas a primeras, suena el teléfono.

"Cariño, me ha subido, ven aquí rápido, tiene que ser ahora mismo".

A ver cómo se lo dices tu jefe.

Que me voy a tener que ir a casa

porque le ha subido a mi mujer la temperatura.

¿No sería mejor que la atendiera el médico?

Hombre, pues sí, pero es que preferiría que fuera mío el niño.

-Miras al niño y piensas: "Este niño no está sucio".

Y lo metes en el agua y lo sacas como si mojaras un donut.

Ya. Y ella: "¿Y el champú?

¿Champú? Pero si es calvo.

-Te vas al ginecólogo y te dice el tío:

"No pasa nada, esto es normal, pero tenéis que insistir más".

Sí, te receta los polvos como si fueran Frenadol.

Esto va a tener que hacerlo al día tres veces cada seis horas.

Dos meses después, a ese ritmo, pues claro, te quieres morir ya.

-Lo que llevo mal es lo de la caca,

vamos, abrir un pañal da un miedo que te cagas,

porque claro, tu mujer te dice:

"Si llora, cámbiale, y mira si la caca es buena".

¿Cómo lo haces? ¿La pruebas?

Hola, soy el bonico.

El bonico del tó.

A veces leo por ahí que tal o cual actor está deprimido,

y que también pasa mucho con las estrellas de la canción.

Por lo visto, la fama les abruma y eso los deja plof.

Venga, hombre, pobrecitos, ¿no?

O sea, que tienen un porrón de millones y están tristes.

Pues les diría yo que en cuanto quisieran,

que me cambiaba yo por ellos, a ver qué tal se las apañaban

con el sueldo base, o si no les ponía a cavar zanjas,

a ver si así se les curaba la depresión.

Mucha tontería es lo que hay.

-Yo tenía un monólogo, una cosa...

(Música)

Amigos, amigas, muy buenas noches.

Aquí estoy, por tercera vez.

Seguramente, mucha gente aquí y en sus casas se preguntarán:

¿Por qué?

Pues porque no hay dos sin tres,

porque a la tercera va la vencida,

porque las trilogías molan,

porque un triplete es muchísimo más que un doblete,

porque todos hemos soñado con hacer un trío, menos José Coronado,

hijo de puta, que seguro que lo has hecho.

Porque donde comen dos, comen tres tristes tigres,

porque todos hacemos las cosas a la de 1, a la de 2 y a la de 3,

porque con un hat trick te llevas el balón a tu casa,

porque tres eran los reyes magos, los hermanos Marx,

los tres tenores y Camela,

porque todo lo que es con tres, mola,

Tricicle, triatlón, tribu, triunvirato, trigonometría,

tridente, triángulo, tríceps, tritón, Tristán Ulloa,

porque mis padres tuvieron tres varones, porque yo

tengo tres perros, porque tres es el primer número de 31,

que son las galas que llevamos celebradas,

porque tres es el primer número de 35,

que son los presentadores que hemos tenido agallas

de presentarlas, y porque tres es el primer número de 300,

¿y cuál es nuestro oficio? Hacer cine español, ¡Au, au, au!

(Aplausos)

¿Y todo esto en qué canal? En La 1.

Estoy destrozado, estoy triste,

estoy deprimido, estoy hecho polvo.

Sabéis que hay 29 categorías en los Goya,

y no me habéis votado en ninguna.

Yo, José Coronado, lo siento... Hay una rivalidad personal, ¿no?

Siempre que un director piensa en un tío maduro, sexi o, así,

interesante... Pues es José Coronado o Santiago Segura.

(Risas)

¡Y siempre se lo lleva él! Porque tiene mejor representante.

Entonces, yo a este tío no le voto. Entonces, los académicos dicen...

¡Antonio Banderas!

Antonio Banderas es uno de los tíos más majos del cine español.

Es embajador de nuestro cine. Cómo es posible que Antonio

no tenga ni un Goya... Claro, no tiene un Goya,

pero tiene un chalé que te cagas en Marbella.

Y una mansión en Los Ángeles... ¡y está casado con Melanie Griffith!

Y cobra por película más que todos nosotros.

Que le jodan... -¿Cómo seducir en el cine español?

-Tengo un aparato increíble. Unos 20 cm...

Y no puedo dejar de jugar con él todo el rato.

Sí... Sabes de qué hablo, ¿eh? -Esto parece un bocadillo

y sabe a bocadillo, pero es un catering.

-"Habitación en Roma".

Una localización, dos actrices, ni un duro en vestuario.

Bien... Bien, bien. "Madrid, 1987".

Dos actores, un váter. Se quedan sin papel higiénico

en el segundo pis... ¡Perfecto!

El récord, el Todo a 100 del cine.

"Buried"...

El del tío con el mechero en el ataúd.

¿Se puede hacer algo mejor?

Sí, y lo voy a hacer yo.

Un peluche a pilas en un fotomatón.

La cámara, dos euros. El actor, completamente gratis.

Lo voy hacer en 3D, tirando la casa por la ventana.

Y lo voy a llamar... "Abaratar".

(Aplausos)

En primer lugar, Álex de la Iglesia y la ministra Sinde juntos.

Yo creo que, al final, yo creo que se gustan un poco.

Tanto roce, tantas cosas... Bueno, ministra,

espero que la gala le... eMule. Que le mole, quiero decir.

(Risas)

Saludar y dar la bienvenida a todos los políticos y autoridades

que han tenido a bien asistir esta noche.

Y solo decirles que esta noche os vamos a dedicar

el tiempo proporcional que ustedes han dedicado

a la cultura en sus discursos, campañas electorales y debates.

(Aplausos)

Bien. Ya está.

(Risas)

Buenas noches, ministro...

(RÍE) ¿Qué tal la familia?

No es una amenaza, ¿eh?

(Risas)

(Aplausos)

Le voy a decir solo... una cosa.

Felicidades.

No se lo esperaba, ¿verdad? Se lo dicen poco últimamente.

No me extraña.

(RÍE) No, no... Se lo digo porque me han dicho

que prácticamente ya es su cumpleaños.

(MURMURA) Por el otro no, claro.

(Risas)

El ejemplo de cómo, en un minuto, cualquiera de vosotros,

sea cual sea el departamento, puede hacer un discurso estándar.

¡En un minuto!

(CARRASPEA) Y sería una cosa más o menos así.

¡Tres, dos, uno...! ¡Tiempo! Joder, cómo pesa.

Pensaba que no me lo daban. Por si acaso, traigo algo preparado.

"Patata, detergente, lubricante". Huy, me he equivocado.

Se lo quiero dedicar a mis padres, a los dos, a mi padre y a mi madre.

Se lo quiero dedicar a mi hermano, como soy hijo único,

queda raro. También a mis amigos,

excepto a uno, que me debe 300 E. Dedicárselo a mis ex,

a mis ex y a las que no son ex. Me gustaría dedicárselo

a mis seguidores en redes sociales, a Twitter,

Wadoo, ForoCoches... Y al resto, por favor,

dejad de seguirme porque por la noche me da un poquito de miedo.

También a mi director por confiar en mí,

a la maquilladora por razones obvias, a la script, al vestuario,

al cocinero y al meritorio de producción. Gracias a la vida,

que me ha dado tanto; gracias al catering, que me ha dado tinto;

gracias al peluquero, que me ha dado tinte,

y gracias a la droga, que me ha dejado tonto.

También quisiera acordarme de mi profesor de flauta travesera

y de dónde coño he dejado aparcado mi coche... Y por acordarme,

de los dos chiquitillos de "Farmacia de guardia", el mayor,

¿cómo se llamaba? Y me sobra tiempo para decir...

quiero agradecérselo, como el Langui, a mis padres,

por dejar Cola Cao en la balda de arriba. En la de abajo,

estaba el Nesquik, por eso, me aficioné a él.

Me han sobrado siete segundos para decir:

"Vendo Opel Kadett, 7000 E, negociable, buen estado".

¡Dos, uno...! ¡Tiempo! Da tiempo.

(Corneta)

(Aplausos)

He sido guionista de la gala de los Goya,

esta que ha presentado Rovira, ¿por qué? Por enchufe.

De la gala no tengo muchos recuerdos, porque Rovira, con el Goya,

yo me emborraché... Pues iba mal. Iba mal. Bueno, que me encontré

con Massiel. Fui a saludarla. No podía. Era positivo

contra positivo. No podía acercarme. Era, era...

Nos repelíamos, ¿vale? -Es verdad que lo más mágico del cine

es ir al cine en pareja y, si no tienes pareja, yo no sé...

¿Por qué no ponen prostitutos ahí? ¿Sabes? O sea, alguien...

Es que las taquilleras son malas. Hola, una entrada.

¿Una?

(Risas)

Si en ese momento aparece un chulo y hace...

"No, somos dos". Y haces tú... Ay, ay...

Te vienes arriba. Oh, qué maravilloso.

(Aplausos)

Estoy harto de las grandes superproducciones americanas.

A mí, últimamente, lo que me gustan son las películas...

intimistas, de bajo presupuesto... Películas... con planos más cortos,

donde lo importante es el ser humano.

Vamos, las películas porno.

(Risas)

Vuelves a tu casa pensando que lo de la película te puede pasar a ti.

Que tú vas a estar comprando en un supermercado,

pues como compran en estas películas en el supermercado, así.

Claro, de repente, se te va a caer un bote de cebollitas en vinagre

al suelo y, al ir a recogerlo, ahí está él,

cogiéndote las cebollitas... ¡Es el protagonista, sí!

Y tiene cebollitas... Porque son tiernas y delicadas

como el paseo que os vais a dar 20 minutos después por la arena

de la playa, una vez que te pida matrimonio.

En las películas lo hacen así, a lo loco.

No hacen más que conocerle y se piden matrimonio.

Con dos narices, arriesgando. Saben que las mujeres

somos soñadoras. En Madrid, si te lo piden,

como mucho, te das el paseo por la Gran Vía,

que tiene su punto. Te digo una cosa.

Los teatros, escaparates, andamios, escupitajos de los yonquis,

que reflejan las luces, eso tiene su aquel.

El que no se consuela es porque no quiere.

Es un poco triste. La realidad que tienes en casa

es un señor que se llama Paco

y lo más romántico que ha hecho en su vida es decirte:

"¿Me rascas la espalda". Y estabais en plena reconciliación.

-Mecánicos, electricistas, fontaneros...

Todos tienen su sitio en las películas porno.

Para que luego digan que la FP no tiene salidas.

(Risas)

Por ejemplo, la típica película americana...

Chico conoce a chica, pasan toda la noche follando como locos.

Pero, luego, ella se levanta para ir al baño y se pone una sábana.

Qué púdica, ¿no? Luego, él se levanta

y también se pone una sábana. Pero lo gracioso

es que todavía quedan sábanas en la cama.

-Estas películas, básicamente, lo que te enseñan es a compartir.

En una peli porno, tú llegas a tu casa

y te encuentras a tu novia en la cama metida con toda la banda.

Te acercas a la cama y, cuando estás al lado,

te viene este y te dice: "Oye, colabora un poquito, joder,

que es tu novia".

(Risas)

Vengo a defenderte que las películas americanas no estaba todo escrito

porque me entran unas ganas de coger a la rubita, a la protagonista,

y decirle: "Ven, chocho, ven". ¿No estás viendo?

¿No estás viendo que esa calle es una calle mala?

Que ahí está el caco, el ladrón, el asesino...

¿Por qué te metes? ¿Para qué?

(TARAREA BSO "PSICOSIS")

Que te entran ganas de decirle... Quillo,

¿no ves que va la musiquita cada vez más fuerte? ¡No bajes, cojones!

Bueno, pues el nota hace caso omiso a la musiquita... y baja.

Y, cuando baja, lo que se encuentra... ¡Ah, el malo!

¿Qué va a haber, chulo? ¿Un nota alicatándote el sótano a ti?

Pues claro que es el malo, hombre. El nota se asusta, se sorprende...

porque hay un malo en su sótano. ¿No has visto de la peli es de miedo?

Y mira que los malos de las películas de miedo

no han esprintado en la vida. Van los tíos con una seguridad...

¿Has visto alguna vez en una carrera a un malo? Nunca...

Ellos, desde que los ven al principio de la película,

levantan su machete como diciendo... ya te cogeré.

Y despacito, claro. Son dos horas y media de película.

Joder, no voy a estar a una cuarta tuya.

Y también se agradece que no esprinten.

Imagínate que sale el malo, pega una carrera, lo mata

y a tomar por el culo la película.

-El colmo del heroísmo, de la heroicidad,

en las películas americanas es cuando, de repente,

un compañero, que ni siquiera está de servicio...,

tiene que entrar a salvar a su compañero negro

que se jubila al día siguiente. -Qué diferentes son

los padres americanos, ¿eh? Hay que ver el follón que se monta

en una familia americana cada vez que el hijo pequeño tiene partido.

Sí, porque el pequeño Timmy le insiste a su padre

para que vaya a verle a la gran final.

Y el padre se lo promete.

Y la exmujer le llama 18 veces para recordárselo.

¡No falles! No, no, que iré.

Y la secretaria lo tiene apuntado en la agenda.

No falle usted. No, no.

¿Pero qué pasa? Llega el día del partido

y les sale una reunión de varios millones de dólares.

(Risas)

Es increíble porque el tío, que no está de servicio,

da con su novia por la calle, ¿no? De repente, un edificio en llamas.

(Música tensión)

Entonces, yo pensaba en el pobre Timmy así,

que le toca batear... Mirando a la grada

de un lado para otro a ver si está mi padre.

Justo, en ese momento, llega al padre, fíjate qué casualidad.

Y se cruzan las miradas. Y el pobre Timmy piensa...

"Papá, a mí, el béisbol este no me gusta.

Solo lo hago para llamar tu atención".

-De repente llega, entra... con todo el fuego por ahí.

(RUGE)

Que luego te lo repiten a cámara lenta.

(Música peligro)

De repente, llega así al comedor, ¿no?

Y ve a su compañero negro que se jubila al día siguiente

y a un cachorro de labrador. -Y tienes al padre en la grada así.

Que no se la tienen con efecto, por Dios.

Que no se la tiren con efecto. Entonces, aquí hay dos posibilidades.

Si la película acaba de empezar, el pobre Timmy falla fijo.

Ahora, como sea el final de la película,

le pega un pelotazo que la saca fuera del campo

y todos los niños detrás de él. Bien, bien.

-Ya empieza la película, sale la señora Mary Poppins

y dicen: "Buenos días". Ah... ¿Buenos días?

¡Buenos días! ¡Hola, buenos días!

Mira, empieza todo el mundo a bailar.

(CANTURREA) "Hola, buenos días".

(TARAREA)

"Buenos días, buenos días... Buenos, buenos días...".

(Música)

(Aplausos)

(TARAREA "SUPERCALIFRAGILISTICOESPIALIDOSO")

(RUGE)

Y la vieja...

"Ay, Josue, Josue...". Y abajo, el jefe de bomberos Smith.

"Dame el megáfono, Johnny". Atención, señoras...

(HACE ECO) "Señoras, señoras...".

¡No se preocupen! "Preocupen, preocupen...".

Está a salvo, tírese y nosotros la recogemos.

¡Tranquila! "Tranquila, tranquila...".

Y todos los bomberos allí...

Y la señora ya hace así, se coloca...

en el alféizar de la ventana. Y hace...

(SOPLA)

Y se lanza. Entonces, según va cayendo,

ve un punto blanco y dice: "Madre mía, la sábana qué pequeña es"

-De repente, todo el mundo botando y saltando por la calle.

La gente, por los balcones, abrazándose y dándose besos.

Nadie tiene un puñetero problema.

(SUSPIRA) Acaba la canción.

(TARAREA)

Hablando de los americanos, mire... Qué influencia de los americanos.

Yo no sé si ustedes se acuerdan, muchos sí.

Íbamos a comprar algo y nunca nos decían es bueno.

Nos decían "es americano" y nos volvíamos locos.

Por ejemplo, unas gafas de sol. Entramos y decíamos:

"¿Tienen ustedes gafas de sol". Y decía el dependiente

con cara de pito: "Tengo unas buenísimas".

Las polarizadoras.

Que polarizan el rayo solar siempre que no sea superior

a los 37 ° de inclinación visual, es decir, que no le hiere

en la retina directamente, sino que de una forma cóncava

expulsan el reflejo al exterior y lo anulan.

Y decíamos: "¿Pero se ve?". ¿Pero se ve?

(Risas)

Son gafas americanas. Ah, americanas, qué buenas, oiga.

Qué buenas... Y las llevábamos. Nos encontrábamos

a un amigo en la calle y le decíamos:

"Me he comprado unas gafas que polan".

Y de fiel amigo: "Que polan ¿qué?".

El "reluzao", que no... Te "angulan" el ojo...

y se "refractarian". No, no... Y decía al amigo:

"¿Pero qué te has comprado? ¿Un tractor?".

¡Gafas "poralizosas"! ¿Tu ojo es "bóvedo" o eres especial tú?

Como tu ojo es "bóvedo", el sol se te "recóncava" dentro.

Pero si tú lo refractarias con un vidrio "poslizo",

el sol se da contra él, luego, allá el sol.

Que me he comprado unas gafas americanas.

Ah, americanas, qué buenas, oye. Y se compraba otras el imbécil.

Señorita, con los Estados Unidos.

No, con todos no, con uno. Con Washington.

Con la Casa Blanca.

Pues no sé el número, sé el color, pero tiene que venir en la guía.

En la letra "gua".

¿Son los Estados Unidos? ¿Está el encargado? El... el Reagan.

Voy a ver si puedo hablar con el Clinton este.

Sí, que se ponga. ¿Es el enemigo?

(Estruendos)

¿Ustedes podrían parar la guerra un momento?

¡Que si pueden parar la guerra un momento!

Otra cosa, ayer estuvo aquí el espía de ustedes.

Agustín, uno bajito. Vestido de la lagarterana.

Que se llevó los mapas del polvorín, que los traiga que solo tenemos esos.

¿Y ustedes van a avanzar mañana? ¿A qué hora?

Joder, a las siete estamos todos acostados.

(Risas)

¿Y no podrían avanzar por la tarde?

Después del fútbol.

Sí. ¿Van a venir muchos?

Hala, qué bestias...

-Hola, soy el bonico.

(Música)

El bonico del tó.

¿No éramos todos iguales?

Entonces, ¿por qué los minusválidos tienen su sitio para aparcar

que, por cierto, está siempre vacío, y nosotros tenemos

que estar dando vueltas? Qué fuerte, ¿no?

O sea, que porque estés un poco cojo, vas a poder aparcar como un señor,

a pagar menos impuestos y a tener una plaza como un funcionario.

Tú vas en el coche con tu chica, ¿eh?

Vas tranquilo.

De repente, huele mal.

(Pedo)

(Risas)

La semana pasada fui con mi novio a una feria.

De verdad, realmente descubrí que en las ferias hay cosas

que solo un hombre puede hacer. -Estamos los dos solos en el coche.

Ella y yo.

Y yo sé que yo no he sido... porque yo lo sé.

Bueno, pues ella insiste. Oye, que yo no he sido, te lo juro.

Te lo juro que yo no he sido. -Cuando un hombre en una feria

te dice: "Me quiero divertir". Y ya se ha inflado a chorizo,

le ha tocado un deuvedé Panamasonic y ha matado un pato...

(Tiro)

Ya sabes lo que te espera... ¡los coches de choque!

-Sin embargo, nosotros, los tíos, creo que todos...

Cuando nos tiramos un pedo, en lugar de una mentira...

decimos dos.

Se me ha escapado.

(Risas)

Lo siento.

(Aplausos)

Para un lado y para otro y que no había manera.

Claro, en los coches de choque, para dar marcha atrás

no hay una técnica clara. Simplemente, sucede.

(Risas)

(Aplausos)

Al loro,

como el orgasmo.

(Risas)

(Música animada)

¿Cómo se hacen las encuestas?

¿Quién y cómo hizo aquella que decía que el tamaño medio

del pene español es de 14 cm?

¿Pero cómo lo hicieron?

Así, ¿a ojo?

(Risas)

¿A ojete?

(Risas más intensas)

(Aplausos)

Si fue preguntando, ¿a quién le preguntaron?

A él, a ella, ¿a los dos? Yo me imagino que a los dos, claro.

Ella respondería... 8. Y él respondería... 20.

Y luego hacían la media. 20 más 8... ¡28!

Entre 2... ¡14! Clavado. Claro...

(Aplausos)

(Música)

El cortejo de enamoramiento estándar y actual es el siguiente:

Dos puntos, enter, tabulo y continúo.

Ese chaval primero tiene que conseguir el número de teléfono

del móvil de ella.

(Tonos teléfono)

Llaman por teléfono y se oye ¡ring! Se oye una voz...

"Hola, no me conoces, pero he sobornado a tu jefe

para que me diga tu teléfono. ¿Quedamos a tomar un café?".

Ay, debo estar loca, de acuerdo.

(Risas)

Venga, tía, ¿por qué quedas con él? ¿Vosotras quedaríais con un chico

sin conocerle solo porque tenga la voz sexi, viril y templada?

Sí, ¿no?

Guarra...

No lo hagáis, podría ser Constantino Romero.

-¿Que quién soy yo? Pues...

posiblemente un solitario, un hombre de despoblada cabellera.

-Una vez que el chaval ya está en posesión de ese número de teléfono.

Se va a pegar dos semanas a toque, a llamaditas perdidas...

Sí, pero no le voy a contestar hasta dentro de media hora

para que no se crea que está todo hecho.

Tú eres el ser humano, tú eres el animal más inteligente

que hay encima de la tierra. -Yo, muchas veces,

comparo a los animales con los humanos

y me doy cuenta de que los animales son... gilipollas.

-Tú, que eres el ser humano y eres el animal más inteligente

que hay encima de la tierra, te cuesta dinero el café.

Después, te enredas para arriba y para abajo y vas al cine.

Te cuesta dinero el café, el cine, el refresco, las palomitas,

la cena, las copas y los condones. ¡Y tú eres inteligente! ¿Vale o no?

El ciervo no es inteligente.

El ciervo llega y hace...

(BRAMA)

Hombre...

-Bueno, ¿qué? ¿Follamos o no?

(RÍE)

(Aplausos)

Sé que tenía que haber dicho echar un kiki, es verdad.

¿Pero a que no es lo mismo?

(PÚBLICO) ¡No!

No se suda ni nada. No es lo mismo.

-Porque de camarera se liga mogollón. A mí me encanta estar ahí,

detrás de una barra, territorio camarera.

Con un sujetador que separe bien las tetas,

que apunten como misiles, a los ojos.

Unos pantalones bien ajustados, ¿eh? Que marquen bien la boca del cuerpo.

Que te entiendan hasta los sordos.

Rodeada de montones de tíos sedientos, apelotonados,

dándose codazos para acercarse a la barra.

¡Ahí, eh! Segura...

Con tus pantalones parlantes. -Pero no elegí la carrera

en la que te pudieses forrar más fácilmente o la que tuviese

más salidas, no. Yo elegí la que tuviese más salidos.

Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

100 tíos por cada tía. Dios, cómo me voy a poner.

-Estate quieta, tranquila, espera. Voy a dedicar una quitadita de gafas

a estas churris que habéis venido por el reclamo Axe.

Oh, chica...

Bien, ¿cómo se quitaría las gafas el macho español?

Pues no se las quita como Sánchez Dragó.

Me voy a quitar las gafas... ¡No!

El macho español se quita las gafas rajando patilla.

Esto es.

(Risas)

Está, por ejemplo, el pesadito de turno que te dice...

Te deja su número de teléfono apuntado en un trozo

de papel higiénico. Sabes lo que voy hacer con él, ¿eh?

Luego, están los graciosillos, que como les provoques...

Y cualquier cosa que les digas les va a provocar.

Pídeles, por ejemplo, un cigarrillo.

Coge, chata, mi paquete es tu paquete.

(RÍE)

Sujeción del cigarrillo. Eh, se agarra así, con tres dedos,

toma, con el índice, y ya está. No, que empezamos a cogerlo

con dos deditos, subimos la mano aquí y acabamos hablando así...

Hola, qué tal...

Bien, la forma de sentarse, vamos a ver, por el amor de Dios...

¿Qué es esto?

El macho español debe tener en mente tres palabras fundamentales

que son promoción, promoción, promoción. ¿Me entendéis?

(Risas)

(Aplausos)

Pues vaya día que llevo...

Porque es que al venir hacia aquí he tenido que pasar

delante de una obra. Y los obreros me han dicho

unas cosas...

(Silbido)

Mira, si te lo dicen, es porque es verdad.

Seamos sinceras, el albañil no engaña.

Y los piropos, los piropos son verdades como puños

dichas a voces. Si un albañil te dice:

"Vaya torres gemelas que tienes". Pues eso es que las tienes.

Pero lo que está claro es que el piropo te lo tiene que decir

un profesional.

Sí, pues un albañil, un mecánico,

un pintor de brocha gorda...

Uno de esos que te dicen...

"Ay, tú con tanta carne y yo sin dientes".

(Aplausos)

De verdad, ese es el piropo de un profesional.

Un hombre que con tal de halagarte es capaz incluso de reconocer

sus propios defectos. Porque luego está ese otro

que te ve y se para en la acera esperando a que tú pases y te dice...

"Vaya, vaya, vaya, vaya".

Menuda labia...

Luego, si un albañil nos grita...

"Virgen del Copón Bendito, si está para mojar pan".

Ahí ya dudamos de su criterio.

Pero vamos a ver, ¿qué gana ese albañil mintiéndote?

Un hombre que está claro que es católico...

Es más, si no te lo dice te quedas como...

como jodida.

Que te dan ganas de darte la vuelta y decir:

"¿Qué? Estamos vagos hoy, ¿eh?".

(Aplausos)

A las personas hay que juzgarlas por el aspecto que tienen.

Eso de que hay que esperar a conocerlas es mentira.

Porque, además, digan lo que digan, una persona con pinta descuidada

nunca va a ser buena. Si fuera buena persona,

vestiría como Dios manda, ¿sabes?

-Yo creo que algunas de las cosas que hacemos las mujeres

para estar guapas no pueden ser buenas.

¿Sabíais que la crema para las patas de gallo

lleva esperma de ballena? Por eso, si se te mete en el ojo,

escuece. -Hasta ahora, creíamos que la cara

era el espejo de alma. Sí, sí, pero ya no.

Porque ahora hay Corporación Dermoestética.

-Que hay que cuidarse, ¿no? ¿Os habéis dado cuenta

que ahora todo el mundo está a dieta? Que a todo el mundo

le ha dado por adelgazar... -Bueno, yo no, ¿eh?

No, no. Yo me subo al peso y la báscula me da la hora.

Por eso, no me peso en Canarias. ¡Huy, un kilo menos!

-Esta mañana estoy escuchando la radio y dice el locutor muy serio:

"100 g de caviar...

tienen 480 mg de colesterol del malo".

Así me quedé yo. ¿De qué me voy a hacer a ahora

les sándwiches para irme de excursión?

-No, pero es verdad. Ahora se lleva eso,

ese código estético, ¿verdad? Todos delgados, mira tú.

Que yo lo entiendo, es mucho más elegante

llevar los 10 abdominales marcados que no uno solo, como yo.

(Risas)

Claro, con esto viene otra moda. Adelgazar...

No, no. Nos dejamos llevar por eso. Ahora está muy de moda lo sin,

lo light, lo bajo en calorías. Oye...

Y eso que al principio tampoco fue preocupante, ¿sabes?

Porque lo primero que hicieron light fueron las cosas que nadie se come.

La pechuga de pavo...

¡Pechuga de pavo light!

Pero si eso es light aunque no le quites nada.

No, ahora el queso de Burgos sin sal.

Qué putada...

Con lo sabroso que era...

Ahora todo es sin, todo es light. Oye, las galletas integrales,

el café descafeinado, la cerveza sin alcohol,

los refrescos sin burbujas, los chicles sin azúcar,

la panceta sin grasa, la sandía sin pepitas,

las modelos sin tetas...

¡Dónde vamos a llegar!

(Aplausos)

(Música)

(Teléfono)

Se me para uno y dice: "Usted es negro".

¿Cómo? "Que usted es negro".

No, no soy negro. "Vamos, usted es negro".

Que no, que no soy negro. "Que sí, que usted es negro".

Bueno, pues sí, soy negro. Y él: "No lo parece".

(Risas)

Me preguntó: "¿Y haces humor negro?".

Y yo le dije: "¿Eso es con coma o sin coma?".

Sí, porque no es lo mismo. ¿Y tú haces humor negro?

¿Y tú haces humor..., negro? No, a mí no me gusta

que me digan negro. Y no tengo ningún tipo

de complejo racial. Pero no me da la gana.

En primer lugar, yo no soy negro. Yo soy como dice mi padre,

suplente para blanco con el número 1.

Fumar acorta el pene.

(Risas)

¿A que lo deja? ¿A que lo deja?

Todos los tíos que conozco lo dejan, ¿eh?

Porque yo conozco tíos que puede que tengan intenciones suicidas,

pero que quieran tenerla más corta no conozco a nadie.

Hay quien saca una cajetilla y ya estás invitando.

¿Fumas? Y esto es algo que solo pasa

con el tabaco. Porque a ver quién te presenta a la novia

y te dice... ¿follas?

-Un día en un combate le pegué un tiro a uno y dice:

"¡Que me has dado!" Pues no seas el enemigo.

¿Qué quieres? ¿Que te dé un beso en la boca?

"Es que me has hecho un agujero". Pues ponte un corcho.

"¿Y con qué tapo la cantimplora?". Digo...

Muérete ya, ¿no ves que estoy avanzando?

-¡Uh!

Estás en casa. Te has asustado, ¿eh?

No... Pues haber pedido muerte.

Efectivamente, vamos hablar de la muerte.

-Me pagan a ocho dólares el muerto. -Y devolviendo el casco,

tres dólares más.

Los chinos más baratos, como hay tantos...

Yo, a los chinos, ni les mato... Le hago... ¡Ah!

-¡Uh! -¡Ah!

-Mala hierba nunca muere.

(Música fúnebre)

Es decir, si tú eres malo, eres de los que no te mueres.

En los entierros siempre dicen... Ay, solo se van los buenos.

Claro. Yo nunca he ido a un entierro que digan...

Ay, se nos ha ido Manolo, qué lástima con lo cruel que era.

-¿Usted llamada aquí, a la parroquia, pidiendo precio para una boda?

-El alcohol separa a los matrimonios. El casarse también.

-Una cosa muy importante,

¿la novia la pone usted o la pongo yo?

(Risas)

Se lo digo porque yo tengo alguna que me ha sobrado de alguna boda.

Que no ha venido el novio y están aquí esperando.

-Pero yo he tenido suerte con mi mujer, mucho carácter.

Una mujer dura.

¡Intransigente!

Joder, a los tres meses de casados me atreví a preguntarle

cómo se llamaba.

-El matrimonio viene a ser como el metro en las horas punta.

O sea, los que están fuera quieren entrar y los que están dentro

quieren salir.

-Y nos casamos.

Mi mujer estaba feliz... y yo estaba casado.

-A mí, lo que más me cabrea de la guerra...

son las broncas que tengo con mi mujer cuando vuelvo

por la noche. Empieza... "Mira cómo vienes de guarro.

Que te has ido hecho un pincel y cómo vuelves".

Digo... porque nos tenemos que arrastrar por el barro...

Dice: "Pues pon periódicos".

(RÍEN)

El que inventó el matrimonio merecería estar casado...

por sinvergüenza.

Y yo no tengo nada en contra del matrimonio, ¿eh?

Cada uno es libre de morir como quiera.

(Risas)

Escúchame bien. Cuando yo digo...

Sí, sí, sí, sí, sí.

Claro, yo lo di, yo lo di, yo lo di. Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí.

Claro, bien pudié, bien pudié. Sí, sí, sí, sí.

-Ahora hay matrimonios que terminan bien,

pero la mayoría duran toda la vida.

-Peor no me di, no me di... Sí, sí, sí, sí.

Que sí, que sí. Lo que yo di, lo que yo di...

-Y el matrimonio pesa, qué duda cabe.

-Que sí, que sí. Lo que yo di, lo que yo di...

Sí, sí, sí, sí.

-Por eso se necesitan dos personas para llevarlo.

y a veces tres.

(Risas)

Así que tienes dos piernas, dos senos y, ¿ojos cuántos tienes?

(Risas)

(RÍE) Ah, claro, contando. Sí, sí.

(Risas)

(RÍE) No había caído yo, fíjate.

Claro. O sea de los de mirar dos. Sí.

-Llevo 10 años, 10, enamorado de la misma mujer.

(RÍE) Ahora, si se entera mi esposa, me mata.

Pero no me di, no me di... Sí, sí, sí, sí.

Que sí, que sí. Lo que yo di, lo que yo di...

Sí, sí, sí, sí.

(Música)

Los críticos recién comenzaron...

(Grito)

(Risas)

(Música)

(Risas)

(Música)

Los críticos recién comenzaron a apreciar las obras de Mastropiero

cuando ya era grandecito.

(Música)

Cuando ya eran grandes hitos.

(Risas)

En la historia de la música.

(Risas)

Por ejemplo, un conocido crítico se resfrió. Se refirió.

Se refirió a Mastropiero punto.

Con esto termino.

Con estos términos.

(Risas)

Le falta el... Con estos términos.

No le han puesto... Arriba de la t, ahí.

(Risas)

A veces se borra...

la diéresis.

(Risas)

Mastropiero se ha creado fama de artista espiritual,

pero come todo.

Pero con métodos. Con métodos pocos, claro.

Con métodos poco claros.

Pero el tema todavía da para más.

(Risas)

Esto es. Todo esto, todo esto es, todo...

Esto es. Todo, todo esto es... Todo eso es. Este todo.

¿Qué es esto? Este sé... Este sé. Todo eso sé.

Eso se tostó. Ese seto es dos. Dos tés. Eso es sed.

Esto es tos. Tose, tose, Toto. O se destetó Teté o...

(RÍE) Esto es todo.

(Aplausos)

Hola, soy el bonico.

El bonico del tó.

No me gusta la gente que dice las cosas a la cara.

Son muy estomagantes. Esa gente que dice:

"Yo es que voy con la verdad por delante".

¿Ah, sí? Pues a mí no me digas nada, les digo yo siempre.

O la gente que te dice:

"Es que las cosas joden a la espalda".

No, perdona. Las cosas joden a la cara.

¿A la espalda que problema hay? ¿Que te vayan a pitar los oídos?

Eso no está demostrado.

(Música)

Yo creo que lo que más nos gusta de las pipas son las cáscaras.

Si se fijan, las pipas peladas no tienen gracia.

Yo creo que si fabricarán cáscara sola sin pipa dentro,

tendrían mucho más éxito.

Sin embargo, y esto es importante, alguien se ha tomado la molestia

de pelar todas esas pipas peladas.

¿Quién habrá sido? Y sobre todo,

¿cuánto le habrán pagado?

Sí, porque ahora mismo tiene que tener los labios

como dos morcillas. Le habrán pagado un fortunón.

(Aplausos)

Un momento. Pasa una cosa terrible.

Comes pipas, vas tan enganchado, tan enganchado, tan enganchado,

como drogadicto, que solo hay una cosa

que te puede sacar de ese trance.

La pipa amarga.

(Risas)

La pipa amarga es como encontrar un pelo en un pezón.

(Risas)

(Aplausos)

Yo cuando veo una guiri en la discoteca, yo voy del palo.

¿Qué pasa, pretty woman?

(Risas)

(HABLA EN INGLÉS)

-Uy, qué mono.

-Es un chico que es guapo, que es simpático, que es inteligente.

-Ay, cómo eres, tonto. Que cómo soy, no lo sabes tú bien.

-No cabe duda, estoy enamorada.

-Que sí, que es que nos queremos mucho.

-¿Sí? Joder, qué tío más enrollado, ¿no?

Y, ¿qué más?

-Eh, ¿qué? ¿Qué? -Cariño, tenemos que hablar.

-Hay un problema. ¿Qué pasa? -Esto se ha acabado.

Yo no puedo seguir así.

Tengo que agarrar el toro por los cuernos.

-Quiero hacer el amor contigo. -Yo creo que le gusto.

-Chica, pues más claro, agua. ¿Y tú qué le has dicho, boba?

-Fiera, tigre.

(Risas)

Tu hija se ha echado novio.

-¿Y esto es lo mejor que ha encontrado mi hija?

-Que te he puesto los cuernos con tu amigo Emilio.

-Emilio, últimamente estás de un romántico...

-Muy tonto eres. -A ver, a ver, a ver, a ver.

(Risas)

Los 10 castigados.

(Risas)

(Música créditos)

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Cómo nos reímos - Monólogos

04 mar 2018

En este capítulo monográfico, buceamos en los orígenes del monólogo hasta llegar al formato más conocido, El club de la comedia, con Carmen Machi, Flo, Quique San Francisco, Nancho Novo y muchos, muchos más.

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