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No recomendado para menores de 7 años ¡Cómo nos reímos! - Cómicas Capítulo 3 - ver ahora
Transcripción completa

# Son las mujeres de Babilonia

# las más ardientes que el amor creó. #

Deja de ver la tele, ¿no? Ven conmigo, cariño.

No te quiero rascar.

No quiero que me rasques, cariño. Quiero que vengas conmigo.

¿Qué te pasa? Luego lo ves, ¿vale?

# Ahí va, ahí va.

# Ay, Va-lentín, ay va, qué bueno está. #

¿Qué pasa? ¿Estás tontito o qué? ¿Estás tontito mi niño?

Mira lo que tengo aquí. ¿Qué voy a hacer?

¿Te has vuelto loca o qué?

Que no me dejas hacer nada. Que pasa, cariño, te deseo.

Te deseo felices fiestas.

¿Pero quién es esta mujercita mía, que me la han cambiado?

Ya verás. ¿Qué te crees? Que yo también sé ser muy mala.

Esto es una ladronada.

Sí, sí, sí. Te vas a enterar.

¿Ahora qué quieres, qué quiere mi niño ahora?

Que me lo des todo.

¿Sí? ¿Cómo te quieres sentir? Llenito, llenito de ti.

¿Llenito, llenito? Sí, sí.

Anda ya, déjame ver la tele.

Sí, sí.

Tendrás que esperar al huevo duro de mañana, Honorato.

Te veo cada día como más loca.

Estoy haciendo una exposición itinerante, que no me comprendes.

¿Y eso qué significa?

Que estoy exponiendo e itinero de aquí para allá.

¿Quieres qué veamos un reportaje sobre ellas?

Yo creo que deberías dejar de itinerar

a la par que vemos ese reportaje.

¿Y si sigo itinerando mientras vemos el reportaje?

No me vuelvas más loca, que ya suficiente estás tú.

¿Qué es el coito?

El coito, sí, es un emperador japonés.

¿Qué es el prepucio?

¡Hala! ¡Hala, qué pregunta!

Ánimo, Honorato, que es la penúltima.

Boquita abierta.

Mastica bien, que tiene frutitas cortaditas a daditos.

Traga, Honorato.

¿Una pastita?

Tú, no, Honorato. Esto es gula. Ya has tomado el yogur, Honorato.

El yogur es un cagarro.

¡Qué cagarro ni tanto cagarro!

Por favor, no alboroten.

Muy buenas noches, señores espectadores

del espacio "No le caben nada".

Esta noche presentamos a un artista de las noches locas de España.

Su nombre, Micaela Paradise. Micaela, buenas noches, bonita.

Hola, buenas noches.

¿Desde cuándo te dedicas al travestismo?

¿Al travestismo? Pues no, es que no es así.

Te lo acabo de explicar

y no te has enterado de lo que te he dicho.

Es que unas cosa es travestismo y otra cosa es transformismo.

¿Para usted qué diferencias hay entre travestismo y ahí mismo?

El transexual es otra cosa que no tiene nada que ver.

En el "transvestismo" no se entra,

uno se "transvieste" con el transformismo,

pero no es lo mismo el transformismo que el "transportismo",

igual que no es lo mismo coger el metro que el suburbano.

Sí que es verdad.

Siempre ha habido grandes espacios diferenciales

entre "paratrerísmo" e intelectualismo.

Es que me rio, señores,

porque verle la cara a Micaela Paradise

es como un orgullo para mí, porque empezamos juntos

en el teatro chino de Manolita Chen,

donde él hacía de angula de aguinaga, y por cierto,

que lo hacías muy bien,

salía con ese traje tan bonito de angula, te acuerdas,

¿con Paquita Flores?

"Angulas" veces lo hacía, no lo hacía siempre.

Me parece que es el momento, es tu turno,

te están ya reclamando para tu espectáculo.

Señores, para nosotros y para ustedes

esperamos que haya sido de su interés

esta entrevista con este hombre, este artista un poco marginal

pero siempre importante y digno de tener en cuenta.

Sigue con tu maquillaje y con tus cosas

para que el público pueda ver

cómo una persona se transforma en "transmotismo"...

# Llevan colgando los hombres un cilindrín, un cilindrín,

# que dicen que es para darnos gustirrinín, gustirrinín. #

Mira a la cámara. ¿Qué cámara?

La cámara. No la veo, Carmela.

Estoy cegata, estoy cegueras, no veo nada.

¿Pero qué te pasa, Rodolfo?

Vas a tener que usar lentes de contacto.

Uy, sí, me encanta el contacto, aunque sea en los ojos.

¡Rodolfo!

# Ay, qué tendrán, Dubidubidubi...

# Que no tengamos nosotras,

# que tendrán, oh, baby, qué tendrán... #

Yo soy macho.

Tú no sabes lo que yo era cuando nací,

que ya se veía venir lo mío.

Pues un pato. No, señora. Yo nací y era huevo.

Un huevo de narices, pedazo de huevo de dos yemas.

Que no soy el rey, Carmela, que no soy el rey.

Pues eres un león.

Aunque quisiera ser un león, la gente no me dejaría.

# Antes de entrar en materia, hijas mías, calibrad,

¿Tú te montarías en la noria? Hombre, si no hay más remedio...

Qué sexy estoy.

¿Pero sabes rugir? Claro que sé.

(RUGIDO AMANERADO) Para que veas.

Tú que eres tan castizo, ¿tú tocas el organillo?

Yo no le toco el organillo a nadie.

Si acaso que me lo toquen a mí, no te digo...

Pero vamos a ver, Nicol...

¿Por tocar la castañuela también? También.

¿Y el pandero, también se cobra por tocar el pandero, María?

# Que no tengamos nosotras,

# que tendrán, oh, baby, qué tendrán... #

¿Pero qué haces? Si sabes que me pongo muy bruta con las burbujitas.

¿Sí? Venga, una noche es una noche. Te pones bruta, ¿eh?

Sí, sí, me pongo bruta, pero bruta, bruta, que no me conoces desbocada.

Bueno, pues por nosotros y por una noche especial y bruta, bruta.

Pillín.

¿Mi programa es violento?

¡Pero, Wenceslao, cómo puedes decir eso!

¡Por favor, no me pongas nerviosa!

Pitas, pitas. Venid aquí, bonita. Venid aquí. No tengáis miedo.

¡Llevo 10 años tragando con todo y estoy harta!

¡Estoy harta de tus infidelidades!

Cariño, relájate un poco, que están mis amigos en el salón.

¡Estoy harta de tus asquerosos amigos!

¡Harta de que me ningunees!

Soy una persona, ¿te enteras? ¡Una persona!

Perdona, sé que no deberíamos meternos...

No, no importa, no importa,

así ya sabéis que estoy casado con una histérica, ¿verdad, cariño?

¡Venga, rompe más cosas, rompe esto!

¡Muy bien!

Y ahora rompe esto, y lo otro, y tira esto si quieres.

¡Así, muy bien, fuera!

¡Perdonad!

¿Os importaría discutir en vuestra casa?

Mira, el día de mi puesta de largo, Honorato.

Parezco de porcelana. Cómo pasa el tiempo, Honorato.

Haciendo este programa he envejecido, sí, he envejecido.

Empecé siendo una niña.

¿Quieres que juguemos un ratito? Bueno. Pero según a lo que sea.

¿Pues a qué va a ser?

Que una ya no está para perder el tiempo.

¿Es un niño? Es un varón.

¿Y tiene todos los deditos? Por supuesto.

Usted me entiende. Todos, no se preocupe.

Se lo traigo en seguida. Es un chaval estupendo. ¡Voila!

Mamá. Me llamo Antonio y soy ingeniero agrónomo, mamá.

Esto es tener hijos, no con otras, que los tenéis así

y no sabéis ni cómo se llaman.

Tengo novia, se llama Puri, es pedicura.

Croquetas para todos, coman.

Cómo son las madres. Yo ahora creo que lo seré.

Todo va para los hijos, ¿verdad? Lo dan todo.

Mi madre fue al médico,

porque tenía la pobre fatiguita de no comer,

se lo daba todo a los hijos, llegó al médico y le dijo, doctor,

que se me juntan las letras.

Pues lo que tiene que hacer es pagarlas poco a poco.

Si a usted se le juntan las letras

es porque tiene una anemia muy grande porque usted está embarazada.

¿Qué dice, doctor? Que tengo 14 hijos... ¿Otro más?

¿Qué tiene 14 hijos y no ha puesto medios?

Doctor, cómo voy a poner medios,

si es lo único caliente que yo me meto en el cuerpo.

Traga, Honorato. Boquita limpia.

Esta tarde me dan el premio a la mejor hija del barrio.

Una madre es lo mejor del mundo y yo a la mía la tengo como una reina.

¿Usted a qué hora levanta a su madre?

¿A las 12? Yo levanto mi madre a las 7:00.

¡Para arriba! ¡Levántate ya!

Y después a la ducha, fría, por supuesto.

Esta por tu padre.

Que no hay nada mejor que una ducha de agua fría

para revitalizar la circulación.

Luego le doy una friega, y a hacer flexiones.

Traga, Honorato, traga, Honorato.

Y después saca al niño de una vecina nuestra

a darle un paseíto por el parque. Nos da 3000 pesetas diarias.

Yo lo hago porque ella no se sienta torpe.

Cuando vuelve le digo, mamá, hija, ¿quieres merendar?

Ella me dice, sí, hija, y yo le pongo de merendar,

pero antes dame las 3000 pesetas.

Esta por tu madre, Honorato.

Si hace falta le doy un pellizco en el brazo.

Autodisciplina. Después, por la noche, a hacer punto.

Si yo es para que se distraiga.

Después la dejo 10 minutos que vea la televisión,

la dejo que se siente conmigo 10 minutos, yo me siento con ella,

me pongo una caja de bombones a la vera...

Traga, Honorato.

Ahora, ella no puede comer ninguno, porque le puede salir un grano,

y si se infecta un grano con su edad...

No me pongas nerviosa.

También me da muchos caprichos.

Siempre me hace de comer lo que mí me gusta.

Hoy para desayunar me ha hecho natillas.

Boquita limpia.

Pues no me estoy poniendo...

Esto tiene que ser del esfuerzo de cuidar a mi madre.

Esta porque me da la gana.

El matarratas.

¡Mamá! ¿Así me agradeces lo que te he cuidado, mamá?

Me pones nerviosa, Honorato, traga.

Ay, que me muero.

Qué paciencia hay que tener, Honorato.

Bueno, ¿entonces regresas el domingo por la noche?

Sí. Va, Roberto, solo son dos días.

No seas bobo, Carlos, claro que pensaré en ti.

Rosa. Te quiero.

Hola, Rosa. Roberto, amor.

¡Carlos, qué alegría!

¿Qué le dijiste?

Lo mismo de siempre, que me iba a ver a mi madre.

¿Y tú, qué?

¿Sigues con lo de los congresos? Si da igual lo que les digas...

Mi mujer se fue a un congreso y yo no he perdido el tiempo.

Qué fin de semana, Carlos. Ni yo, Roberto.

La loca se ha ido a ver a su madre

y yo me he traído a una chiquilla al piso.

Oye, oye, qué bonitas las cortinas que has puesto en el dormitorio.

Yo estuve con una chavala estupenda.

Y el domingo regresa la mía, qué le vamos a hacer.

¿Sabes qué me dijo tu marido? Que si te enterabas, le matarías.

¿Eso te dijo?

Si no se enteran de nada...

Resulta que llega un hombre a su casa

y se encuentra encima del sofá un pantalón.

Dice, Carmen, ¿y este pantalón?

Uy, Paco, Paco, mira, 1500, tú sabes que yo lo registro todo,

y he ido a un mercadillo que hay al lado y mira qué ganga,

por 1500 este pantalón.

Tócalo, tócalo. Mira, bueno, bueno.

Carmen, pero este pantalón es de la talla 52 y yo tengo una 42.

No te preocupes. Mira, yo te pongo dos pinzas delante, dos detrás,

y te queda divino. ¿Y esta camisa? ¡Ay, la camisa!

¿No te ha hablado de la camisa?

Carmen, chiquilla, si esta camisa me queda grande.

Mira el cuello que tiene, que aquí entra la cabeza de Chaves.

Por 800 pesetas, ¿qué quieres?

Carmen, ¿y los zapatos? ¡Los zapatos, los zapatos!

Me han costado exactamente 2000 pesetas menos un duro.

Se va este hombre para el dormitorio a colgar la ropa al ropero,

y a esto que hay un tío agarrado a la barra del ropero,

y le dice, ¿y usted qué hace ahí?

Si usted se ha creído lo que le ha dicho su mujer

yo estoy esperando el autobús.

El pecado es útil, Honorato, ¿no crees?

Mira, un tocinillo de cielo.

# Yo soy un árbol sin fruto

# y llevo de luto la ropa interior,

# y no quiero sustituto

# que al minuto me consuele en mi dolor. #

¡Cielos, mi marido!

Es como una especie de selección, ¿no crees, Honorato?

El siguiente, por favor.

# Siempre vive en mi memoria.

# Él está en la gloria, lo mismo que yo. #

Usted nos prometió que nos iba a contar la continuación

de su viaje de novios. ¿De cuálo?

Del suyo. ¿Con cuálo?

Con su Ildefonso. Estuvo usted contando unas cosas...

¡Porque a su manera era un gañán de cine!

¡Era bien bonico, muy educado, muy majete!

¡Y muy buena persona y muy bueno conmigo!

Bueno, Doña Rogelia...

¡Y a mí nunca me levantó la voz, nunca me levantó la voz!

¡Ni la voz, ni la saya, no me levantaba nada!

Me la tenía que levantar yo...

Doña Rogelia... Que sí, bonico, que sí.

Que la llevó a Valencia de viaje de novios. ¿Allí la vio..?

Qué viaje me dio. Luego me dio más.

A ver qué se cree, ¿que en los pueblos somos tontos del pijo?

No, doña Rogelia.

Vería usted muchas cosas,

porque Valencia es una ciudad que tiene cosas muy bonitas para ver.

La primera semana, nada más que techo.

¿Y la segunda? Goteras.

En fin, su Ildefonso era un hombre parco...

Paco era el cuñado de él. El mío era Ildefonso...

No suelen decir muchas cosas, personas de pocas palabras.

No decía ninguna palabra.

Pero la llevó a ver el mar. La tuvo que decir, Rogelia...

¡Que no me decía nada, le estoy diciendo usted que no me hablaba!

Usted, que me decía... ¿No le digo que no me decía?

Si le digo que no me decía, pues no me decía.

Una persona que no habla es que no dice, ¿me ha entendido?

¿Y cómo se dio cuenta, si no hablaba,

de que la llevaba al mar?

Por los gestos...

Porque al no hablar, yo le observaba, para conocerle.

Como no hablaba, lo observaba, y cuando me hizo así tres veces...

Digo, me lleva. Me llevó.

Qué historia. Se quedó así, sabe usted, un rato...

Y de repente la miró y le dijo... No, mirar y hablar no podía.

Le explota la boina.

Pobrecito mío, ni yo se lo pedí nunca.

Se quedó así un rato.

¿Qué dijo, Doña Rogelia?

Mire usted, se quedó así y me dice, así de repente, Rogelia, el mar.

Escucha bien.

A las diez en la cama estés.

Si puede ser antes, mejor que después.

Y aún mejor que solo, esto tiene picardía, fíjate,

y aún mejor que solo si está tu mujer.

¿Sí?

¿Juan? Perdona que te llame a estas horas,

pero es que llevo todo el día dando vueltas a lo que me has dicho.

¿De verdad crees que estoy muy enganchada al móvil?

Hola, soy yo, amor.

Esperaba tu llamada.

Si ya lo sé, pero es que él ha tardado mucho en dormirse.

Prudencia. Es una locura, cariño.

Mujer, si no, si eso son cosas...

Duerme con la redecilla puesta, y con calcetines de lana,

y con un camisón...

Te pierdo, Juan, creo que estoy perdiendo cobertura.

Yo estoy desnuda para ti.

Mi amor, no me hables así ahora.

¿Qué dices? ¿Juan, Juan?

Un beso, dos.

¿Juan, Juan? No te oigo.

¡Que nooooooo!

Vale, pues ya me quedo más tranquila.

# Tápame, táparme, tápame, tápame, tápame,

# que tengo frío.

# Cómo quieres que te tape si yo no soy tu marido. #

Qué broma dice.

Mira, Manolo, así no podemos seguir.

Nos estamos dejando llevar por la rutina, Manolo.

Hombre, somos jóvenes aún, y todas las noches hacemos lo mismo.

Yo llego a casa tarde, tú ya estás leyendo, acostado,

yo me acuesto, leemos un rato y a dormir.

Necesito un poco más de emoción, Manolo, ilusiones, alegrías,

necesito que me des sorpresas, Manolo.

Vale.

Paco, mi vida, sal de debajo de la cama,

que le vamos a dar una sorpresa a mi mujer.

Un poco mordaces estos muchachos.

Claro, que a ti siempre te ha gustado lo picante, Honorato.

La fantasía siempre es la misma. Estoy tomando el sol en una playa.

Casi no hay nadie, así que me quito la parte de arriba del bikini.

Dejo que el sol caliente todo mi cuerpo.

Me siento bien. El calor es muy placentero.

Siga, siga, Aurora. ¿Qué ve? ¿Hay alguien más en la playa?

Sí, hay un muchacho joven, muy guapo.

Se acerca, me sonríe.

¿Se siente atraída por él? Sí...

Le invito a que se ponga a mi lado.

¿Y qué pasa? Me toca.

Planta sexta. El mejor servicio a nuestros clientes.

Perdón.

Cada día estás más buena.

En planta sexta...

¡Quietecito!

Nuestra mejor oferta de la temporada.

Te voy a pegar un muerdo... ...En planta sexta.

Por favor, joven, a la planta sexta.

Madre mía. Dios mío. Me va a ...

(SUENA MÓVIL) Bueno, pues es todo por hoy.

¿Ya? De verdad, cómo pasa el tiempo. ¿Qué le debo?

Cien, y le hago precio de cliente.

Normalmente por estos trabajos solemos cobrar el doble.

¿El martes a la misma hora? ¿El martes que viene?

No puedo, tengo una despedida de soltero.

Doctor Cifuentes, creo que debería consultar con un especialista.

Ya ves. Todo se despacha. ¿No sale La Bombi?

Este es un programa cultural, Honorato.

(GRITA)

¡Al ataquerr!

¡Pecadorr!

(CANTURREA)

¿Cómorr?

¡Cuidadín!

¡Cuidadín!

¡No puedorr, no puedorr!

¡A pitikanden kondemorr!

¡Norr! ¡Jarr!

¡Padre, no puedorr, no puedorr!

¡Por la gloria de mi madre!

¿Te das cuén?

¿Esto qué es?

¡Basta!

(Aplausos)

(Música)

Buenas noches a todos,

tengo una gran alegría, un gran honor,

de verdad, de encontrarme aquí.

Os voy a contar 700 chistes, le quitaré el IVA,

se quedará un poquito más cortito.

¡Jarr!

¡Relájese usted!

Hace, ¡basta! ¡Pecadorr!

Ese cantaor, el más malo del mundo,

mira que cantaba malamente

que cantó en un bautizo y se murió el niño a la media hora.

Va mu' colorao',

parece que tiene la cara en la puerta de un horno.

Dice: "¿Tú crees en el más allá?"

Dice: "No voy a creer, joputa, si vivo en Melilla".

Y tu marido: "Mi marido trabaja menos que un espía sordo".

Me he enterado que gastas menos que Tarzán en alpargatas.

¡Cobarder!

No te metes las manos en los bolsillos ni en Alaska.

Sin dientes ni na'.

Habla bien que te voy a echar de España,

te doy un guantazo que te pongo las orejas con una tirita.

Le voy a poner una multa a usted

que no se la quitará ni Perry Manson.

(HABLA EN UN IDIOMA INVENTADO)

Le dice uno a otro: "Esta la cosa muy mal, muy mal, muy mal".

Y dice: "¿A mí me vas a decir que está la cosa mala?,

que me he casado y el viaje de novios lo estoy haciendo solo".

Está la cosa muy mala.

Le dice la otra: "¿Qué dices?" "Está la cosa muy mala".

"¿A mí me dices que está la cosa mala,

que frío los huevos con saliva?"

Un fistro de hombre que llega a un quiosco de periódicos

y le dice: "Por favor,

¿me puede usted dar una revista?"

Y dice el del quiosco: "¿Diez Minutos?"

y dice: "Me espero".

Le dice una amiga a otra:

"La Trini, la Trini, la Trini, habla de ti por detrás",

y dice la otra: "¿Y tú la entiendes?"

(Risas y aplausos)

Uno corriendo detrás de un autocar,

el autocar iba, lo menos, a 70 km/h.

¡No puedorr, al ataquerr!

Corriendo y dice una que estaba en la esquina:

"No corra, hombre, ese coche no puedes cogerlo tú,

eso va mu' rápido".

Y dice este:

"No tengo más remedio que cogerlo porque soy el chófer".

Uno que llega a comisaría y dice: "Comisario, vengo a denunciar

a un vecino mío que me despierta todos los días cantando:

Asómate al balcón, Teresa.

Asómate al balcón, Teresa.

Y dice el comisario: "¿Y usted se llama Teresa?"

Dice: "Yo no".

Dice: "Pues entonces no te asomes, leche".

Le dice un amigo a otro:

"¿Cuándo me llevarás a tu casa y me vas a invitar a comer?"

Dice el otro: "¡No puedorr, no puedorr, no puedorr,

no puedorr,

mi mujer está muy mala!"

Y dice el otro: "No importa, comemos otra cosa".

¡Por la gloria de mi madre!

Yo me llamo Gregorio Sánchez Fernández,

pero nor, nor, no me gusta que me digan Gregorio.

(CANTA FLAMENCO)

Me gusta que me digan Chiquito, Chiquito,

trinitario, malagueño, puro de oliva.

Blanca y radiante va la novia.

¿Siempre has sido tú calvo? ¡Norr!

Yo tenía mi pelo ondulado, ¿te das cuen'?

Y me he lavado la cabeza por detrás pa' venir aquí,

que me ha costado más, por la gloria de mi madre,

que llevar un baúl a cuestas a un pueblo.

Hago deporte, ando mucho.

Soy karateca, cinturón negro.

Hago unas comidas mu' ligeritas,

el último filete me lo comí hace dos meses.

¿Por qué no me trae la carne primero?

No sea que se apague la luz y se la lleve.

No fumo,

hago unas cosas con el cuerpo humano

cuando llega el momento, sexuarr, del año cuatro.

(GRITA)

Me acuerdo de Tarzán que ya lleva en la selva 200 años,

todavía está en activo.

¿Cómorr?

Digo: "A ver si puedo llegar al tiempo que lleva él en la selva".

Yo tengo un carácter siempre alegre.

Donde me pongo serio es en los aviones,

porque hay los pilotos que corren más del mundo.

(HABLA EN UN IDIOMA INVENTADO)

¡Al ataquerr!

Ese pedazo de avión,

ese pedazo de Jumbo con cuatrocientas mil misses,

Miss Dinamarca, Miss Finlandia,

Miss Roquet de Flor,

Miss Málaga la Bella,

Miss Alhaurín de la Torre,

Miss Alcobendas,

las mujeres más guapas del planeta.

Por favor, mentalizarse que os habla la azafata,

Grijander Emore Ejaguar,

y dice a la azafata: "¿Qué quiere decir con eso?"

Dice: "No quitarse el cinturón, no quitarse la correa,

que te podrías hacer pupita vaginal en el duodeno del cuerpo humano".

¡Al ataquerr!

Y hace así el avión, se fue, en picado, para abajo,

y cayó ese pedazo de Jumbo, en el río Amazonas.

Y se salvó Miss Dinamarca,

ese pedazo de mujer de 2'5 metros, que no cabía en la selva,

en cueros, con todo el fistro al aire,

y se ve un caníbal.

(Música de percusión)

Con el padre andando,

y hace el niño así y dice: "Papá, papá, carne blanca allí",

dice el padre: "Dame el "telesférico","

hace así,

y cuando vio el padre a ese pedazo de mujer en cueros, hace así,

tira la lanza,

el escudo,

y hace así el padre:

(HACE RUIDOS)

"Por favor, llevadla al poblado ahora mismo, papá, a comérnosla",

y dice el padre muy serio:

"Me la voy a llevar, pero me voy a comer a tu madre".

Hasta luego, Lucas, ¡no puedorr, no puedorr!

Bueno, ese americano,

un americano en el río Amazonas cazando palomitas tropicales,

y dice: "Esta palomita no la tengo yo, por la gloria de mi madre",

y se acerca a una valla que había así de hierro,

dice: "Pues voy a coger esta",

estaba tan gordo,

"Me falta esta especie", ¡ajandermorr!,

loco por cogerla, pero se le fue el cuerpo

y se cayó al otro lado,

y ponían un letrero:

"Cuidadín, cuidadín,

que están los caníbales al otro lado.

No haga esas tonteridas después de la comida."

Si cae al otro lado, hasta luego, Lucas.

Te comen rápidamente.

De noche y de día.

Y salen los caníbales, que están escondidos

detrás de esas plantas... bravidass,

le echan mano a este hombre:

"Carne para dos meses, ¡al ataquerr!"

Se lo llevaron al poblado de la muerte,

lo cogieron, lo metieron en una olla, que estaba hirviendo,

"ahora, no cabe, sí, quítale los zapatos que no cabe".

Total que lo meten en la olla.

Verduras, papas, zanahorias, puerros...

Pero había un negro mu' malo

que cada vez que daba la vuelta por la olla de la muerte,

llevaba una cuchara mu' larga que hacía...

El jefe de la tribu que dice: "Danza de la muerte,

parada, venid aquí".

Se va pa'l negro: "¿Tú por qué le pegas a este hombre?"

Dice: "¿Cómo no le voy a pegar, por la gloria de mi madre,

si ese joputa lleva media hora comiéndose las papas".

¡No puedorr! ¿Te das cuen'?

Señores,

quiero comunicarles a ustedes con el corazón en la mano,

el que tenga euros ya en su mano, por favor, que no lo cambie,

porque más que torpe, soy torpedo, no hacéis caso de nadie.

No lo va a salvar ni la tortuga de D'Artagnan.

Aquí hay una cantidad de especies y de cosas mu' raras de aparatos,

empezando por internet y terminando,

no te vayas mu' lejos, que me has gastado los fideos.

No te metas conmigo que me cago en todas tus muelas.

El fin de semana se espera un tiempo muy agradable

por la parte de Andalucía.

Voy a empezar por Andalucía porque ahí hay una sequía mu' grande,

que hay ranas que no han aprendido a nadar todavía.

¡Cobarde!

España, estoy aquí, y llego abajo, aquí es donde está,

ahí es donde está la sequía, ahí, ahí.

Si salen los coches uno detrás de otro, por favor, mentalizarse,

no pegarse tanto unos con otros.

¡Y es un chulo, ese es un chulo!

¡Ahí ha habido un accidente!

Salieron muchas chispitas por el aire.

Tengo que contratar a un guía

pa' llegar al final a saludar al conductor.

El niño, conocido como "El pecador de la pradera"...

Que no te va a salvar ni los Reyes Católicos.

¡Al ataquerr!

Mamá, en el colegio me llaman peludo.

¡Pepe, Pepe, el perro está hablando!

Me voy a cagar en tus muelas.

Mira si era feo el niño que cuando nació

la madre, en vez de darle el pecho, le daba la espalda.

El más feo del mundo.

Y cuando se hizo mayor el niño, le dice al padre:

"¡Papá, papá, soy yorr, quería hablar contigo,

soy cinturón negro, papá!"

Y dice el padre: "¿Qué quieres?" "Papá, llévame al circo",

dice: "Norr, el que quiera verte que venga a la casa".

El más feo del mundo.

Mira si es feo tu niño, por la gloria de mi madre,

que fue a una tienda a comprarse la careta,

una careta para los carnavales, y le dieron la goma.

Le dice el niño al padre:

"Papá, el maestro del colegio la ha tomado conmigo,

dice que yo soy un mafioso, papá".

Y dice el padre: "Pues no tengo más remedio que ir al colegio

y hablar con el maestro".

Y dice el niño: "Papá, que parezca un accidente".

¡Cobarde!

¿Por qué no sacas al niño a la calle?

Dice: "No puedo sacarlo, tú no has visto a mi niño,

mi niño tiene dos orejas, las más grandes del mundo".

"Eso es mentira", "Sí, ¿quieres verlo?"

Dice el vecino: "Hombre, claro, por eso quiero hablar contigo, Pepe".

Sale el niño del ropero

con esas dos orejas arrastrando por el suelo.

(GRITA)

Cuando lo ve el vecino se metió.

Y dice el vecino: "Por qué no lo sacas a la calle

que están todos los niños de vacaciones,

saca al niño que el niño tiene color de tarta,

el niño es una tarta portátil, por la gloria de mi madre, ¡sácalo!

¡Sácalo a esa plaza que ahora no hay nadie!

Me voy a asomar al balcón, te doy la voz de alarma,

¡no hay nadie!

Los niños están todos en el colegio, ¡al ataquerr!

¡Sácalo!"

Y cuando salió el niño a la plaza, loco de contento, dice:

(RÍE) "¡Tierra, papá!"

Las orejas llegaban a una farola que había en la plaza,

y toda la gente: "Ha salido el orejón",

y dice el padre: "Hijo, mío, por favor, metete aquí en el bar,

tomate un Coca-Cola", "No quiero, papá".

Y tanto movió las orejas que había un mariquita sentado en el bar

y dice el mariquita: "Pasa, cobarde, pecador, pasa,

no muevas tanto las orejas que me estás enfriando el café,

me he tenido que tomar el café con una bufanda".

¡No puedorr! Hasta luego, Lucas.

¡Al ataquer!

(Música: Michael Jackson)

¡Al ataquerr!

(Sigue Michael Jackson)

Ay, ay.

¿Te das cuen' o no?

Le dice el padre al niño:

"Dime una mentira, dime una mentira".

Y dice el niño: "Paparr, paparr, paparr".

¡Paparr, paparr, paparr!

¡Cómo vienes de borracho, cómo vienes de cargado!

Y dice el padre: "¿Qué quieres, que dé dos viajes?"

¿Adónde vas con esa mujer tan fea?

Y dice: "Con tal de no darle un beso y despedirme de ella,

adonde haga falta".

Porque le huelen más los pies que un camello cargado de muebles.

Mira si tenía los pies grandes que se quedaba dormido de pie

y había que empujarle para que se cayera.

Por la gloria de mi madre.

¿Tú quieres mucho a tu mujer?

¡Sí!

Por la gloria de mi madre,

¿tú quieres mucho al fistro de tu mujer sexual?

¡Sí!

Y dice este muy serio:

"Entonces, ¿por qué no dejas tranquila a la mía?"

¡Torpedo!

Eres un torpedo, ¿eh?

Este que cantaba por todos los pueblos de Andalucía

con su perro y llegó a cantar a una peña,

se llamaba "El niño del plomo",

va por todos ustedes, voy a cantar este pedazo de cante:

Para los barcos de vela, Sevilla tiene un camino.

(PÚBLICO) ¡Ole!

Por los ríos de Granada...

solo reman los suspiros.

Al momento el perro. (LADRA)

Y salta uno de la peña, dice: "Mira, "El niño del plomo",

a ver si cantas otro cante que no lo sepa el perro".

(Aplausos)

Muchas gracias.

Va uno paseando por el campo,

paseando por el campo, respirando ese aire puro de oliva,

ese día que quitaba el sentido, esos rayos solares,

iba haciendo deporte.

Haciendo deporte,

y mira pa'l cielo y ve un pato volando,

y dice: "¿Cómorr? Pato a mí",

mira pa¡rriba, levanta la mano,

no llevaba escopeta,

levanta la mano y hace así:

(IMITA UNA ESCOPETA)

Y hace el pato así, pa'l suelo,

¡hasta luego, Lucas!

Y pegó un patazo,

desprendimiento de retina el pato,

el pescuezo doblado,

y dice este: "Tengo poder".

"Tengo poder.

Yo tengo poder, por la gloria de mi madre,

¡tengo poder!"

Y coge al pato pa' llevárselo a su casa pa' comérselo,

y se recupera el pato y hace el pato así otra vez.

(IMITA A UN PATO)

Empezó a volar y pasó por al lado de este y dice el pato:

"Que tú tienes poder, menudo susto me has dado, hijo puta".

¡Cobarde, que eres un pecadorr!

¡Al ataquerr!

¡Al ataquerr!

¡Al ataquerr!

Al ataquerr...,

...querr, querr, querr. ¡Pecadorr!

Uno que ahí va por la Puerta del Sol,

que llevaba un cocodrilo de 100 m, por la gloria de mi madre,

de grande, pesaba 300 kg y el cocodrilo abrió la boca,

y dice uno: "Pero, Manuel, ¿dónde vas con ese cocodrilo?"

¡Cobarderr!

De verdad, se ha comido a un policía de tráfico,

se ha comido a un niño que salía del colegio,

ha tirado tres quioscos de periódicos con la cola,

ha hecho así...

Iba así,

con el cocodrilo por toda la calle así,

y dice ese: "Haz lo que te digo y te quitas de problemas,

llévalo al zoológico de Madrid.

Bueno, vale, suerte".

A la semana, otra vez con el cocodrilo

por el centro de Madrid, así.

(Cláxones)

Y dice este: "Hombre, ¿otra vez con el cocodrilo?

¿No has hecho lo que te dije, de llevarlo al zoológico?"

Y dice este, casi llorando: "Sí, he hecho lo que me dijiste,

lo he llevado al zoológico, pero aquello no le gusta a él,

hoy voy a llevarlo al teatro, por la gloria de mi padre".

¿Te das cuen'?

Os hablo de los Estados Unidos de Barbate,

New York, New York.

Yo leo el futuro en la caspa,

en las personas que no tienen pelo.

(CANTA)

New York, New York.

Te puedo echar de España, yo nada más que digo...

Quería coger una amatoma muy grande en el sobaco,

estoy en el campo como Tarzán porque aquí no hay quien aguante

la humedad, hay mucha humedad.

Por favor, haz pucheros, y me dice: "No hay agua".

¿Cómo que no hay agua?

Y el que sea acuario cogerá una pulmonía

durante todo el mes entero.

¿Qué haces tú ahí metido en el tubo?

Es que esto está creado así para que nadie discuta más.

Yo tenía el proyecto de hacer

una película con Clark Gable y Gary Cooper,

pero como soy muy morena,

este color mío de piel, sexual,

pues me quitaron el papel.

¿Digo algo más o traigo el graduado escolar?

(Aplausos)

Uno que llega borracho a un bar y hace así y dice:

Y desde entonces yo llamo a la muerte.

¡Ole!

Pero la muerte ya no me quiere escuchar.

Y dice el dueño: "De verdad, por la gloria de mi madre,

aquí no se puede cantar. Usted se toma una copita".

Y dice este: "Feliz Año Nuevo a todos, señores".

Y dice el dueño:

"¿Cómo Feliz Año Nuevo a todos, si estamos en agosto?",

y dice: "Uy, qué bronca me va a dar mi mujer,

nunca me he retrasado tanto".

¡No puedorr!

Bueno, ¡al ataque!

Uno que llega muy borracho buscando su casa

y dice la mujer: "¿No te da vergüenza, cobarde?

¿Tú sabes que estamos en Navidades

y esta noche vienen a cenar los 11 niños que tenemos?

¿Tú sabes que tenemos niños para alicatar dos cuartos de baño

y los niños se han comido el ropero?

Te voy a partir el duodeno.

¿No te da vergüenza, todos los días borracho?"

Y dice la mujer, mirando al marido:

"Mientras yo arreglo el pollo al ajillo,

¿por qué no arreglas tú las angulas?"

Y dice el marido borracho:

"¿Qué quieres, tenerme tú, como el año pasado

tres horas pintándole los ojos a los fideos?"

¡Cobarde!

Canastera, canastera.

Un hombre muy grande que le daba la mano al público

dos o tres veces, y se va para la barra y dice uno:

"Antonio, llevo dos días buscándote,

te voy a partir el duodeno vaginal, tú sabes que soy cinturón negro,

y karateca". "Pero, bueno, ¿qué quieres?"

"Te tengo que decir a ti

que las mujeres que tienen los ojos negros, negros, pata negra,

sexualmente negros, es que engañan a los maridos",

y hace así este: "¡al ataquerr!"

Salió corriendo pa' su casa: "¡no puedorr, no puedorr!"

Llegó a su casa, entró en el dormitorio,

la mujer estaba durmiendo después de ver la novela,

la mujer roncaba que casi sacaba al niño de la cuna.

(GRITA)

Y hace el marido así.

A ver si cambia el semáforo.

Una de las veces que se asoma, la mujer roncaba un poquito menos

y hace así: "¡Ahora! ¿Te das cuen'?"

Dio un salto encima de la mujer,

le echo mano al fistro de la garganta: "¡abre los ojos!"

Y abre la mujer el ojo un poquito, uno nada más de los dos,

y hace así este:

"¡Negros!"

Y sale un negro debajo de la cama y dice el negro:

"¿Cómo me ha visto, cobarde?"

Uno que llega borracho a un bar, echando una serenata.

(CANTA)

¡No puedorr, no puedorr!

Dice: "Usted viene muy cargado, la casa le va a invitar.

Póngase usted aquí". Lo arrinconó en la barra,

este se tomó, por su cuenta, cinco o seis fistros de pelotazos,

y se quedó dormido en la barra.

Y, al momento, sale el camarero con una comanda de 120 pelotazos,

tropezó un fistro de ladrillo que había allí,

"Hasta luego, Lucas, ¿te das cuen'?"

Y se cayó de cabeza.

Y cuando abre los ojos este, que estaba durmiendo en el mostrador,

se ve rodeado de enanos, 15 o 20 enanos mu' chiquititos,

que se pusieron de acuerdo para ir a tomar café aquí,

y dice el borracho al dueño:

"Pepe, Pepe, ¿has desarmado el futbolín?

¡Cobarde, te voy a hacer pupita! ¡Cobarde, pecadorr!"

(Música de "Bonanza")

Ese caballo de "Bonanza".

"Bonanza".

¡Soy padre de familia!

¡Brácula!

¡Cuidadín, cuidadín!

(MUJER) ¡Ay, ay, Chiquito!

Un loco en el manicomio dando vueltas,

que andaba más que un cartero en Barcelona,

y pasó el director del manicomio,

y este estaba con el oído pegado a la pared.

(HABLA EN IDIOMA INVENTADO)

Le dice el loco:

(HABLA EN IDIOMA INVENTADO)

Se va donde está el loco que tenía el oído pegado a la pared

e hizo que el director pegara el oído

en la pared de enfrente del loco, y los dos, muy serios, así.

Y a la media hora dice el director: "¡Basta, pecador, basta!

No se escucha nada".

Y dice el loco: "Eso lo sé yo, pero así estoy todo el día".

¿Te das cuen'? ¡No puedorr! ¡Al ataquerr!

En un manicomio, 600 locos.

¡Cuac, cuac, cuac, cuac, cuac, cuac, cuac, cuac!

¡Ocho, ocho, ocho, ocho!

De verdad.

Y pasaron dos amigos por la puerta del manicomio y dicen:

"¡Carlos!", "¿Qué pasa?",

"¿Ves qué escándalo tienen ahí, por la gloria de mi madre?

Escucha ahí: ¡Ocho, ocho, ocho, ocho!"

¿Te das cuen', cuen', cuen'?

Vamos a asomarnos arriba.

Y este que asoma el pescuezo, por la gloria de mi madre,

hace un loco así con ladrillo, ¡al ataquer!

La boca descolgada,

le veo la boca como una escuela sin niños,

todos los dientes arrancados.

Y ahora se siente al grupo de locos diciendo a voces:

¡Nueve, nueve, nueve, nueve!

¡Al ataquer! ¡Nueve! ¿Te das cuen'?

¡No puedorr, no puedorr!

¡No puedorr, no puedorr!

¡No puedorr, no puedorr!

¡No puedorr, no puedorr!

No puedorr, enjandermor.

No puedorr, no puedorr.

No puedorr, no puedorr.

Dice que era un tío tan honrado, tan honrado

que encontró un puesto de trabajo y lo devolvió.

Uno que llega a ver al doctor, Grijander Emore Ejaguar,

me duele el duodeno del pecho, no puedo,

estoy agotado físicamente, no puedo respirar,

¿qué hago, doctor?

Y hace así, le hace un reconocimiento muy bien,

y le dice el médico: "Lo veo muy mal".

"¿Qué tengo, doctor?"

Dice: "Tiene usted cemento en los pulmones.

Tiene usted piedras en el riñón y agua en el vientre".

"¿Cómor?, ¡Milagro, doctor!

Lo justo, lo justo para hacerme un chalet".

Tengo un problema muy grande.

¿Qué problema tiene usted?

Dice: "El problema que tengo, doctor,

es que tengo doble personalidad",

y dice el médico: "Entre usted a la consulta, que ya somos cuatro".

¡Cobarde!

¡Muchas gracias!

No me voy.

Esa mujer embarazada

que llega a ese pedazo de sanatorio madrileño,

y llegó esa mujer de nueve meses, con dos fistros para dar a luz,

y dice el doctor Grijander: "Pase, usted señora".

Y dice: "Señora, relájese usted que la he hecho la radiografía

y trae usted dos bambinos,

dos bambinos con los ojos negros sexuales

que quita la cabeza. Relájese, usted.

Viene el primero".

Salió el primero, lo cogió el médico,

con esa manita.

Lo cogió por las patitas

y hace así, con la mano que tenía como un ropero abierto,

esa mano, la más grande del mundo, hace así.

Le metió un guantazo al niño y el niño no lloraba.

El médico dice: "Llevo 30 años aquí

y del primer guantazo han llorado todos los bambinos,

tiene que llorar".

El médico Grijander muy serio dice:

"El niño no llora, hay que pegarle con algo más fuerte".

Y dice la enfermera: "Por favor, ¿qué va hacer usted?"

Dice: "Deme usted aquella tabla", ¡al ataquer!

Ha perdido usted la visión sexual,

cómo le va a pegar usted con una tabla a este recién nacido

que tiene los conductos vocales en un lado,

el duodenal no está compuesto por esas células.

"Dame la tabla".

Coge la tabla

y le metió un tablazo al niño en el culo,

que le puso el culo al niño mu' colorao'

como si tuviera la cara en la puerta de un horno.

Y hace el niño así: (GRITA)

Y dice el doctor: "Creo que ha llorado.

Lávalo usted que viene el otro".

Esperando el doctor,

esperando al otro seis horas.

No salía mosqueado.

Lo mete en una habitación con la enfermera

y a los diez minutos hace así. Se siente en la habitación.

¡Shh, shh, shh, shh!

¡Shh, shh!

Le da por mirar el fistro vaginal

de la madre,

y asoma el niño la cabeza un poquito

y dice el niño: (GRITA)

"Se ha ido, el de la tabla. Me voy a cagar en tus muelas.

Hay en el barrio de Triana.

Ay, ay.

Tengo una señera, tengo una señera,

donde yo duermo mi borrachera.

Ay.

(Aplausos)

El humor lo he tenido toda mi vida

y cantaor empecé muy chiquitito,

pero cuando cantó también

yo cantaba antes...

Tenía una voz que cantaba y sacaba al niño de la cuna.

(CANTA)

Yo nací como artista de cantaor de flamenco.

Muy chiquitito, cuando yo nací, no había niños ni na', jugaba solo.

(CANTA)

Si tu boquita fuera caña de azúcar, caña de azúcar,

esta haría tortillas, chupa que chupa, chupa que chupa.

Si tu boquita fuera aceituna verde, aceituna verde,

esta haría tortillas, muele que muele, muele que muele,

muele que muele.

Un aplauso pa' ella.

Tiene su porvenir resuelto pa' toda la vida.

¡Cobarde!

Que está la cosa muy mal.

(CANTA)

En Barbate.

Por la gloria de mi madre, no me monto más en avión.

¡Cobarde!

¡Borracho!

Pasa, paparr.

¡Norr!

Roncaba y sacaba al niño de la cuna.

Son dos muñecos que se llevan bien.

16, 17 chinos. No va a haber cura para todo el mundo.

Pecadorr, pecadorr.

Os habla el padre Jande Yilami Jate Purro.

Que quita el sentido.

Y dice el cura: "Hijo mío, por favor,

si hay alguien

que no quiera que se celebre esta boda,

que hable ahora mismo.

Que hable ahora mismo". Y dice uno: "¡Padre! (GRITA)

Padre. Yo, yo, yo".

Y lo miró el cura muy serio y dice: "Me voy a cagar en tus muelas.

Tú te callas, pecadorr, que tú eres el novio".

Bueno, uno que llega a la iglesia. Dice: "Padre, tengo un pecado".

"¿Qué pecado tienes?"

"Aleluya, padre, cada una con la suya.

No me da vergüenza decírselo a usted".

Y dice el cura: "Habla, hijo mío,

que te escucha Moisés y yo.

¿Qué pecado tienes tú?" Dice: "El pecado que tengo, padre,

por la gloria de mi madre

es que he abusado de una negra en un túnel.

¿Usted cree que eso es pecado?"

Y dice el cura: "Eso es tener puntería, hijo de puta".

Uno que llega a la iglesia y dice: "Padre".

"¿Qué pasa, hijo mío?"

"Tengo un pecado muy grande".

"¿Y qué pecado tienes túrr?"

"Le tengo que decir a usted,

que una mala tarde la tiene cualquiera.

Padre, soy mariquita.

Soy mariquita".

"¿Cómorr?"

"Soy mariquita, padre".

Y dice el cura: "Por favor, hijo mío,

¿mariquita, mariquita?"

"Pero mariquita puro de oliva,

pata negra, padre.

Pata negra".

Y dice este: "Padre, yo soy mariquita,

pero mi hermano también es mariquita.

Mi abuelo era mariquita, que murió con 110 años.

Mi tío es mariquita.

Un primo hermano mío que vive en Barcelona

en Roger de la Flor, una calle mu' típica de allí,

también vive allí, es mariquita".

Y dice el cura: "Hijo mío, por favor,

(GRITA)

(GRITA)

(GRITA) ¡Cobarde!

¿Es que en tu casa a nadie le gustan las mujeres?"

"Sí, a mi madre".

(GRITA)

(GRITA)

(GRITA)

(GRITA)

(GRITA)

¿Esto qué es?

Otro mariquita perdido en el río Amazonas.

"Siempre estoy en la selva,

voy a ver otros países escandinavos".

Y hace así con un coche de línea,

pero este mariquita le olían más los pies

que un camello matao' a pellizcos.

Qué peste. Se puso al lao' del conductor.

El conductor... Y hacía el conductor...

"Piste, qué piste. Cobarde, qué peste.

Esto está podrido. Por la gloria de mi madre, cobarde.

¿A quién le huele los pies?" "Este que está al lado de usted".

"Así no puedo conducir, puede haber un accidente laboral

y tiene guasa. ¿Qué hacemos con él?"

Dice: "Lo vamos a dejar en la curva próxima,

próxima curva que venga, lo dejamos".

"Pero ¿ahí la vas a dejar? ¿En el pleno desierto?"

"¡Dejadlo ahí!"

Y veo al mariquita ocho o nueve días

por el desierto sin beber agua. "Quiero agua".

Esa sequía mu' grande, esa sequía que había allí,

que se veían a las ranas con cantimploras.

La sequía más grande. "Quiero agua".

Y a los nueve días perdió la visión sexual, agua.

(GRITA) Agua. No puedo.

Y ve a uno que venía con una puerta en lo alto de la cabeza.

Y se acerca este y dice el mariquita:

"Pero, bueno, ¿dónde vas túrr? ¡Cobarderr!

¿Dónde vas tú con esa puerta en lo alto de la cabeza

con la calor que hace aquí? ¿Te das cuen'?"

Y dice este: "Pero cuando abro la puerta,

no veas qué fresquito entra".

¿Te das cuen'? No puedorr, no puedorr. (GRITA)

"¿Qué pasa ahí?"

Dice: "que a Antoni la ha cogido un camión".

"Pero ¿está muy grave?" "En la UVI está".

"¿Cómo en la UVI?"

Llegó a la UVI corriendo. No estaba en la UVI.

Está en la habitación. Y cuando llegó este mariquita

y vio al otro mariquita que estaba como una tarta,

esas pesas sexuales, ese pescuezo colgado.

Dice el mariquita: "Ánimorr, ánimo,

he hablado con el doctor Grijander y me ha dado dos noticias.

Una es muy buena, por la gloria de mi madre,

pero la otra... muy mala".

Y dice el maricón: "Pues déjate de sumas,

mariquita déjate de sumas. Dime que no puedo hablar,

que puedo tener un desprendimiento de retina,

dime la mala".

Dice:

"La mala es que te van a cortar las dos piernas por el sobaco".

Y dice el mariquita: "¿Tan largo tengo el hueso?"

Y dice el maricón: "Bueno, ahora que te vas a ir,

dime la buena, mariquita,

que ligas menos que la gata del Vaticano".

Dice: "La buena es que el que está acostado

enfrente de tu cama, quiere comprarte los zapatos".

No puedorr.

(HABLA EN UN IDIOMA INVENTADO)

Ahora...

(HABLA EN UN IDIOMA INVENTADO)

Se va usted a hacer usted un anatoma en el sobaco.

Un lago negro, un lago blanco.

¡Norr!

Paparr, paparr, paparr.

Paparr, paparr.

Paparr, paparr.

Mamár.

"Que papá ha venido borracho y se ha caído en el váter, mamá".

Y dice la madre: "Quítale la cartera

y tira de la cisterna. Cobarde".

Uno que llega vestido de soldado a su casa.

La cantimplora, el "mousse" español,

se lo llevó todo.

Y dice el padre: "¿Cómo estás, hijo mío?"

"Muy mar, papár, muy mar, papár.

No me gusta la mili, no me gusta el servicio militar.

Estoy harto, papár".

Y dice el padre: "¡Cobarde,

que todo el mundo tiene un Graduado Escolar

y tú tienes una etiqueta de anís del Mono".

"Te tengo que decir, papá,

que la comida del cuartel tiene tierra, papár".

(GRITA)

"En un torpedo de los grandes relatos,

¿tú no me decías a mí que te gustaba servir a la patria?"

"Sí.

Pero no comérmela".

Bueno le dice el capitán al asistente:

"Por favor, que venga mi asistente ahora mismo".

Dice el capitán: "Se lleva este paquete a mi casa.

No te digo trigo, por no llamarte Rodrigo.

Lo llevas a mi casa. Te daré un mes de permiso.

Te voy a dar la llave de la casa".

Se lo llevó a la puerta de la señora del Capitán.

Pegó en la puerta,

cuatro o cinco veces. No abría la puerta.

Al final metió el fistro de la llave. (GRITA)

Entro adentro. Metió el paquete.

Este asistente era muy curioso

y llega a una habitación

y ve a la mujer haciendo una guarrerida española.

Y hace el asistente: "¿Cómorr? Cobarde, pecadora.

No se puede aguantar.

Le ha puesto los cuernos a mi Capitán.

Se lo digo ahora mismo. Al ataque".

Y sale corriendo para el cuartel y dice:

"Mi capitán, he hecho lo que usted ha dicho,

pero no tengo más remedio que decírselo a usted.

Su mujer está haciendo guarreridas con el cuerpo humano en la cama".

(GRITA)

"Usted va a ser testigo de lo que voy a hacer ahora mismo".

Coge una pistola

y se aparta.

Una bomba.

"Vámonos.

Marcha ligera".

Y llega a su casa y estaba aún la mujer

haciendo guarreridas españolas con ese hombre malo.

Y hace así el capitán: "La pistola". (GRITA)

(DISPARA)

Cuatro tiros en el duodeno que le dio.

Y no tenía balas, por la gloria de mi madre, la pistola.

"La espada. Me voy a cagar yo... La espada".

Su asistente: "Échele usted 3 en 1,

que no sale".

"¿Qué he esperado? Me ha fallado la espada".

Y dice el asistente: "Mi capitán, la bomba, la bomba".

Y la bomba no explotó.

Y dice el capitán muy serio: "¿Qué hago ahora?"

Y dice el asistente:

"Mi capitán, con los cuernos al ataquerr".

Hasta luego, Lucas. No puedorr, no puedorr, no puedorr.

(Música)

Y yo cojo un chiste y lo cambio 600 veces.

Bueno, esto podíamos estar toda la noche.

Dos aceitunas esquiando en Buenos Aires.

Dos aceitunas, dos fistros de aceitunas

esquiando en la Olimpiada de México.

Y salieron las dos aceitunas: "¡Al ataquerr!"

A 70 kilómetros por hora.

Salen las dos aceitunas corriendo a 170 kilómetros por hora.

Las dos aceitunas corriendo,

pero una de las aceitunas cogió la curva muy cerrada.

Yo cuento ahora mismo este chiste

y dentro de un rato te lo cuento distinto.

Soy como un robot "jauve".

Una de ella pegó un porrazo.

Tuvo derrame cerebral.

Y se pegó un porrazo.

Desprendimiento de retina.

El sobaco descolgado.

Dice que pega un porrazo

y me he roto un hueso.

Y se acerca la otra aceituna: "¿Qué te ha pasado a ti?

¿Qué te ha pasado a ti?" Dice: "Que me he hecho pupita,

me he pegado un porrazo. Creo que me he roto un hueso".

Y dice la otra: "Cobarde, ¿cómo te vas a romper un hueso,

si estamos rellenas de anchoas? Me voy a cagar en tus muelas".

(HABLA EN UN IDIOMA INVENTADO)

¿Te das cuen'?

(HABLA EN UN IDIOMA INVENTADO) ¿Te das cuen'?

¿Te das cuen'?

¿Te das cuen', cuen', cuen', cuen', cuen', cuen'...?

"Dónde está tu marido?"

"Mi marido está en la peña flamenca,

una peña que hay ahí, al lado de la Puerta del Sol

y está jugando al dominó".

Dice: "Vamos a tomar un cafelito los dos, ¿no? Venga".

Van las dos a tomarse un café

y dice la que se encontró a Encarni:

"Encarni, tú que dices,

que tu marido está en la peña flamenca jugando.

Tu marido está allí,

tu marido está allí con un ramo de flores".

Y dice ella muy seria:

"Me estoy viendo esta noche con las piernas abiertas".

Y dice la otra: "¿Es que no tienes florero?"

"¿Dónde está?" Y dice la mujer llorando:

"Estoy aquí en el salón agarrado a la lámpara.

Por favor, ayúdame.

No puedorr, no puedorr, no puedorr. Ayúdame".

Y entró el marido y dice: "¿Dónde estás tú?

Pero, bueno, ¿tú qué haces ahí arriba?

¿Tú qué haces ahí agarrada a la lámpara, pecadora?"

Y dice la mujer: "No chilles mucho, que no te escuchen los vecinos.

Es que me he puesto una compresa con alas

y no puedo controlarla". No puedorr, no puedorr, no puedorr.

"Te tengo que dar dos noticias. Una es muy buena.

(GRITA)

Y la otra muy mala".

Y dice la mujer: "Dime la buena".

Dice: "La buena es que he dejado la droga".

Y dice la mujer: "Dime la mala, cobarde, torpedo".

Y dice el marido: "La mala es

que no sé dónde la he dejado. ¿Te das cuen'? No puedorr".

"Señor comisario, vengo a denunciar a mi mujer

porque mi mujer ha hecho una guarrerida

con el cuerpo humano". "¿Cómorr?"

"Mi mujer se ha acostado

con todo el bloque entero, comisario".

(DISPARA)

"Con los 28 vecinos".

(DISPARA)

"Reléjese, usted".

Y dice: "Bueno, comisario, ¿pa'qué lo voy a engañar?

Menos con el portero".(GRITA)

"¿Qué pasa con el portero?" Dice: "Que es automático".

¿Se da cuen'? No puedorr, no puedorr.

Este matrimonio extranjero con un Mercedes.

(Claxon)

Este pedazo de carretera, este Mercedes

y llegó este cateto hasta la carretera,

buscando caracoles.

"Aquí hay uno. No, aquí hay otro".

Dando vueltas y llegó a la carretera

buscando caracoles con un canasto lleno a tope.

Y llegó al lado del coche y dice el del coche:

(HABLA EN UN IDIOMA INVENTADO)

Dice: "Pero, quítate el chicle de la boca

que te voy a dejar en cueros, ¿eh? Que soy cinturón negro, karateca.

Te voy a hacer pupita vaginal".

Y le dice el extranjero:

"Por favor, Ante...,

Ante.... Antequera,

Antequera, Antequera".

Y dice: "Antes era albañil

y ahora, por la gloria de mi madre, estoy cogiendo caracoles,

¿te das cuen'?" Hasta luego, Lucas.

No puedorr, no puedorr, no puedorr.

"Por la gloria de mi madre, ¿cuánto tiempo llevamos casados?"

Dice a la mujer muy seria. "50 años llevamos casados.

No había niños ni na', jugábamos solos los dos."

"¿50 años?" "Sí".

Este hombre sin poder respirar.

"¿Y en los 50 años tú me has engañado alguna vez?

Has hecho alguna guarrerida aquí?"

Y dice la mujer: "¿Te ha dado vergüenza

cómo te he cuidado y te estoy cuidando,

cómo te he tenido de limpio, cómo has comido,

que has picado más que un pollo en agosto,

comías en una bañera?

Antes de morirme dime si me has engañado tú alguna vez?"

Y se queda el hombre muy serio: "¿Y si no te mueres, cobarde?"

Le dice el niño al padre:

"Papár, papár, papár,

anoche vi, en el campo, una pareja haciendo una guarrerida española".

Y dice el padre: "Cobarde, ¿conque tú eras el de la linterna?"

Le dice el niño al padre: "Papár, no te aguanto más,

te huelen más los pies que un camello matado a pellizcos.

Eres un fistro de poblado, papár. No te aguanto más.

Y cómo roncas, papár,

que rocas en un botijo y sacas al niño de la cuna.

Cómo roncas.

Me voy ahora mismo, papá, a Alemania, papár".

Y dice el padre: "Tú te vas donde quieras,

pero a las 22:00 te quiero ver en la casa, ¿te das cuen' o no?"

Y dice el niño: "Papá, antes de irme a Alemania,

papá, te tengo que decir

que el borrico se ha caído en el pozo".

Y dice el padre: "Pues échale pinchos,

que agua no le hace falta".

Le dice el niño al padre: "Papár, papár, papár,

no quiero ir al colegio. No puedorr, no puedorr, no puedorr,

no puedo ir al colegio.

Los niños se meten conmigo.

Me dicen que soy un torpedo, papár".

Y dice el padre: "Siéntate ahí.

No tienes más remedio que ir al colegio, por dos razones,

hijo mío.

La primera es que tienes 42 años

y lo segundo que eres Director del Colegio".

No puedorr, no puedorr, no puedorr.

Le dice el padre al niño: "Por favor, hijo mío,

eres un torpedo de la pradera, por favor. Niño".

"¿Qué quieres, papár?"

"Por favor,

no comas más pasteles que vas a reventar".

Y dice el niño: "Pues dame otro y apártate".

(Aplausos)

Yo, yo.

Ahora.

Sí.

Pa' ti, pa' ti.

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¡Cómo nos reímos! - Cómicas. Capítulo 3

27 nov 2018

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