www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.14.0/js
3773978
No recomendado para menores de 7 años ¡Cómo nos reímos! - Chiquito de la Calzada (2) - ver ahora
Transcripción completa

¡Al ataque! ¡Al ataque!

¡Al ataque! ¡Al ataque!

¡Pecador!

¿Cómor?

No puedo, no puedo, no puedo. No estoy en forma.

¡Nooor! El fistro vaginal.

Jandemor. ¡Por la gloria de mi madre!

¿Te das cuén? Cuén, cuén, cuén...

¿Te das cuén o no?

No te digo trigo por no llamarte Rodrigo.

¡Quieto! Ajandemore.

Después de los dolores...

No te rías así, que puedes tener un derrame sexual.

Yo canté en un bautizo y se murió el niño a la media hora.

Me cago en tus muelas. Mentalízate.

¿Te das cuén? ¡Relájase usted!

Un lepero en el mismo pueblo de Lepe, por la gloria de mi madre,

montado en un pavo, borracho perdido.

Era un torpedo de los grandes relatos.

Sale otro lepero borracho del bar y le dice, Manuel,

¿dónde vas, borracho perdido, en lo alto de ese pavo?

Y dice, voy a Madrid en el ave.

Mira si es feo tu niño, por la gloria de mi madre,

que fue al zoológico de Madrid, y le preguntó al portero,

por favor, ¿por dónde cae la jaula de los monos?

Dice el empleado, si no sabe volver, por qué se escapa.

Dice que era un tío tan honrado, tan honrado,

que encontró un puesto de trabajo y lo devolvió.

¿Qué tiene, trillizos?

Y dice ella muy seria, no, es uno solo,

lo que pasa es que es muy nervioso. Hasta luego, Lucas.

(Aplausos)

¿Usted no ve televisión?

Grijando doladita more nauer. Jarrr... y se me quita el dolor.

Esta entrevista es una entrevista más, daliniana.

Yo prefiero... Tus muelas, cobarde.

Uno que llega a un bar, ciego, un poquito espeso...

Deme usted un tinto. Deme usted una copita.

Un Cuba libre. ¿Cómor?

Blanco. ¿Quiere usted una tapita de queso?

¡Noooor! ¿Quién?

¡Qué pedazo de merluza trae!

Por todos ustedes y por los que no están.

Llega un esqueleto a un bar, y le dice al camarero,

dame una cerveza y prepare usted la fregona.

Uno que entra borracho a un bar y le dice él camarero, ¡Antonio!

¿Qué pasa? Que vengo a probar el pollo con patatas fritas,

ese pollo con patatas fritas que quita el sentido

por la gloria de mi madre.

¿Tú tienes mucha hambre?

Yo me como ahora mismo la oveja Maya.

Bueno, pues le vamos a poner un loro que hay en la cocina,

que me voy a cagar en sus muelas otra vez,

que el loro tiene locos a los cocineros.

Rompe los platos, tiene liada a toda la cocina,

cambia las comidas, no veas lo que tiene liado.

Tiene a todo el mundo loco ahí.

¿Te da lo mismo comer loro que pollo?

Dice el borracho, ya no quiero ni pollo ni loro.

Me voy a mi casa ahora mismo.

Levanta el paño de la mesa y estaba el loro asustado,

pegado en un palo de la mesa, y dice el loro,

hijo puta, come pollo, que yo te pago la diferencia.

¡Al ataque! ¡Cuidado!

(Aplausos)

Uno que llega a a un bar, se acerca al bar y hace así.

Dame una copita, que me la voy a tomar por los conductos vocales.

Dice, la casa invita.

Pone un pelotazo y dice, yo quiero una copita,

pero en un vaso grande, de vino blanco.

Dice, ¿una tapita, no?

Dice, bueno, una mala tarde la tiene cualquiera.

¿De queso? Sí.

Y el que estaba en la barra se agachó detrás de la barra,

cogió una bolsa muy grande y metió nueve quesos.

Dice el borracho, ¿qué te crees, que estoy de mudanza?

¿Eso es para usted? ¡Cállese usted!

Eso es para que se lo lleve usted a la casa.

Dice, ¿qué te debo? Nada, está usted invitado.

Hombre, ¿esto cómo es?

Esto es para usted, cállese usted,

ese estaba ya loco por irse para la calle,

mirando para la puerta del bar.

Te voy a hacer una pregunta, ¿tu eres el dueño?

No, el dueño del bar está acostado con mi mujer arriba,

y aquí me lo está pagando todo el hijo puta, cobarde, lo voy a matar.

(Aplausos)

Chanquete, ¿está usted ahí?

(Canta)

-Buenas tardes, pensábamos que no estaba.

-Te hemos estado buscando en el puerto y donde el Frasco.

Bueno, hacía, por la gloria de mi madre 200 años que no cantaba.

Si la montaña no viene a mí... Últimamente no se le ve mucho.

Parece que nos huye. ¡Noooor! He dejado la droga.

Si quieres que te ayudemos, yo un día ayudé a mi madre a empapelar.

-Y yo a echar la cola. -En el suelo.

Uno que llega a un bar, se sienta y se acerca el camarero.

¿Qué va a tomar usted? Estoy tomando el sol.

Y dice el camarero mosqueado, para estar sentado aquí

hay que pedir algo. Pues dame un cigarro, leche.

Dice, creo que usted y yo vamos a salir muy malamente.

Y dice, pero la foto la pagas tú,

que me voy a cagar en tus muelas, cobarde.

El restaurante está todo lleno, ¿no hay sitio para mí al menos?

¡Noooor! Y hace así, se asoma y ve a uno solo en una mesa, durmiendo.

¡Despiértelo usted! ¡Échelo usted a la calle!

¡Le voy a partir el duodeno a usted! ¡Despiértelo usted!

Dígale usted que hay personas esperando mesa,

despiértelo usted. El camarero, no puedo, no puedo.

¿Por qué no puede usted?

Porque cada vez que lo despierto, me paga la cuenta

y se duerme otra vez. ¿Te das cuén?

Llévame al zoológico a ver los animales bravidos.

Ni pollo ni loro.

¡Quiero mi mona! ¡Rata!

Los leones. Pavo.

Perro. Un oso.

¡Mono! ¡Pantera!

Pulpo. Borrico.

Pollo. ¡Suelte usted el pollo!

Animales bravidos.

Aquella cabeza de toro mató a mi padre,

me cago en todas sus muelas.

Dice el otro, ¿tu padre era torero? ¡Noooor!

Es que estaba jugando al dominó con dos amigos,

se le cayó encima y lo mató.

(Aplausos)

En un letrero, necesitamos animales bravidos

para mantener a los dos leones que hay aquí, en este pequeño circo,

y una pantera que pica más que un pollo en agosto.

Queremos pájaros, perros,

hay ya en la puerta un hombre con un borrico.

Dice, está muy delgadito, pero por lo menos

para entretener a los leones.

Pidió 500 pesetas el dueño, salió uno muy fuerte del circo...

Coge el borrico y hace así. ¡Quieto!

Y cayó el borrico en medio de los dos leones,

pero el borrico en sus tiempos era cinturón negro, karateca,

nadie lo montaba, y no veas, todavía le quedaban esas raíces.

Se acerca el león y hace así el borrico.

Y dice el borrico, ahora es la mía. ¡Al ataque!

Seis meses sin comer, me lo como.

Salió corriendo y se comió los dos leones.

Dice, me ha buscado usted la ruina.

Se ha comido el borrico a los dos leones,

y tiene arrinconada a la pantera. ¡Hasta luego, Lucas! Vámonos...

No puedo, no puedo.

Le dice el niño al padre, papá, papá, llévame al zoológico,

a ver los animales bravidos, por favor, quiero verlos, papá.

Dice el padre, no puedo llevarte. ¿Por qué no me puedes llevar?

Porque tienes las orejas como una línea continua de grandes.

Me voy a cagar en tus muelas, no puedo llevarte.

¿Qué dirán los animales cuando te vean esas orejas?

Entró al otro día el padre con el niño, agarrado de la mano,

y el niño, 7 caballos que vienen de Bonanza...

Le dice el niño al padre,

papá, hay un gorila ahí enfrente que me está llamando.

¿Qué hago, voy o no? Dice el padre, acércate.

Pero me está haciendo que tú no vengas conmigo, solo tú.

Hace así el niño, cogió las orejas...

Se acercó al gorila y le dice, ¿qué quieres de mí?

Dice el gorila, dime qué abogado te ha sacado de aquí,

que me voy a cagar en sus muelas.

(Aplausos)

# 15 años tiene mi amorrr, los que tiene una canena.

# Jarenare jarrr #

# New York, New York... Jarenare jarrr #

# Abre las puertas, carcelero. Me voy a cagar en tus muelas.

# No te digo trigo por no llamar de Rodrigo #

# Blanca, radiante va la novia. Repicarán de alegrida #

# Conductor, amigo conductor, la carretera es peligrosa #

# Un lago negro, un lago blanco #

# Jarenorr #

# Nejare nar, de monde jar #

Dice la mujer, no cantes más. ¡Cobarde!

Que trabajas menos que el sobaco de un churrero.

Doctor. Dice el médico, ¿qué le pasa?

Dice, doctor, doctor, doctor, ¿qué hago, doctor?

Dice el médico muy serio, doctor, ¿me reconoce usted?

Lo miró el médico muy serio y dice,

ahora no caigo, por la gloria de mi madre.

Uno que llega al doctor Grijandor. ¿Qué enfermedad tiene usted?

Pues la enfermedad que tengo, doctor,

es que me da vergüenza decírselo, la enfermedad que tengo

es que me da por robar.

Le robo a todo el mundo, le robo a mi mujer, a los niños.

A mi suegra, no sabe dónde meter el monedero,

se lo quito a cada momento.

A la limpiadora cuando cobra le quito el parné.

Salgo a la calle para comprar el periódico y robo en las tiendas,

doctor, robo en todos lados.

Dice el médico, relájese usted, físicamente, moralmente.

Le voy a mandar unas pastillas,

y si dentro de 20 días no se le quita,

me trae usted un móvil para el niño.

Dice, doctor, tengo un problema muy grande.

¿Qué problema tiene usted?

El problema que tengo, doctor, es que tengo doble personalidad.

Dice el médico, entre a la consulta, que ya somos cuatro.

Cobarde, te voy a dar un guantazo

que te voy a poner las orejas como una tirita.

Te voy a meter, quieto. ¡Al ataque!

Te voy a hacer pupita vaginal.

¡Quieto! ¡Te voy a hacer pupita!

No te vayas muy lejos, que me vas a echar los fideos.

¡Me voy a cagar en tus muelas! ¡Cobarde!

Una mala tarde la tiene cualquiera. ¡Te voy a matar!

Dice, doctor, tengo un problema muy grande.

¿Qué le pasa? Pase usted de la consulta.

Pasó a la consulta y le dice el médico, ¿qué le pasa a usted?

Doctor, que llevo una temporada que me duele mucho esta pierna, doctor.

Tengo un dolor en la pierna que no puedo aguantarla.

Dice el médico, ¿usted qué edad tiene? ¡Cobarde!

95 años, y dice el médico, hombre, eso es problema de los años.

Dice, no diga eso usted, por la gloria de mi madre,

porque esta tiene la edad de esta, y no me duele nada. ¿Te das cuén?

Doctor, dice mi mujer que yo no sé decir Federico.

¿Cómor? Que dice que yo no sé decir Federico,

y los niños también dicen que yo no sé decir Federico.

Dice, usted habla muy bien. ¿Tiene usted el graduado escolar?

Sí, tengo uno.

¿Para qué quieres más, para alicatar el cuarto de baño?

¡Cobarde! ¿Dice su mujer que no sabe decir Federico?

Usted habla muy bien, márchese usted para la casa.

Tiene usted los pies como un ropero abierto.

Se fue para su casa, llegó, llama a la mujer y dice,

María, abre el Federico y me das un Coca-Cola.

(Aplausos)

Uno que iba por la calle con un dolor de muelas, llorando,

ay, ay, no puedo.

No puedo aguantar el dolor de muelas,

por la gloria de mi madre. Qué dolor más grande, desesperado.

Le para un amigo y dice, ¿qué pasa? La muela, qué dolor.

Tómate una aspirina. Me he tomado dos.

Ponte unos paños calentitos de agua.

¡Me he puesto cuatro!

Ay, qué dolor tengo, y dice, muy serio,

cuando me pasa eso que te pasa a ti del dolor de muelas,

me voy para mi casa, sin hablar con nadie,

cojo a mi mujer, no la dejo de hablar

y le hago una guarrerida en el duodeno del cuerpo humano,

y se me quita el dolor.

Dice, ¿tú crees que tu mujer estará ahora en tu casa? ¡Cobarde!

Llega una señora con quemaduras de primer grado

en todo el fistro de la cara, sin cejas, sin barba, sin nariz.

Era Frankenstein. La más fea del mundo.

Cuando llegó a la consulta dice, doctor,

y cuando abrió el doctor hizo así...

Qué mujer más fea, por la gloria de mi madre.

Por favor, señora, ¿qué le ha pasado a usted en el fistro de la cara?

¡Es usted un monstruo!

Dice la señora, llorando, doctor,

que me dijo mi suegra

que friera la pescadilla con la cola de la boca.

(Risas)

Por la gloria de mi madre, tienes aquí una batidora.

¿Me escuchas? Yo creo que nos conocemos, hola, mira... (comunica)

Jar, jar.

No cabe, achuchadle.

¿Te das cuén?

Me encuentro muy a gusto con ustedes,

no me voy de aquí ni que venga el magra.

Usted ha aparcado aquí muy mal.

¿Esto qué es? Me voy a cagar en tus muelas.

Menudo susto me has dado, hijo puta.

¿Por qué no ha aparcado usted en Alcobendas?

Por favor, por la gloria de mi madre,

que una mala tarde la tiene cualquiera.

No te rías, que puedes tener un derrame sexual.

Doctor, ¿qué tengo?

Dice el médico, un soplo en el ovario.

¿Cómor? Tiene usted un soplo en el ovario.

Sale corriendo para su casa, llamando a la madre.

Mamá, mamá, mamá. ¿Qué te pasa, hija mía?

¿Cómo estás llorando? Parece que vienes de Bobadilla.

¿Por qué lloras así, hija? Mamá, el médico.

¿Qué ha pasado?

Me ha dicho que tengo un soplo en el ovario, mamá.

Hace así la madre. Me voy a cagar en sus muelas.

Salió corriendo para la consulta, con una tabla, en busca del médico.

Entró a la consulta.

¿Quién es el médico? Soy yo.

Le voy a meter un tablazo a usted. Usted ha ofendido a mi niña.

¿Qué dice usted? Usted ha ofendido mi niña.

Le ha dicho que tiene un soplo en el ovario, pecador.

Dice el médico, relájese físicamente.

Yo le he dicho a su hija que se la han soplado varios.

Dice, doctor, me duele el duodeno del pecho.

No puedo, estoy agotado físicamente, no puedo respirar.

¿Qué hago, doctor? Dígame usted lo que tengo.

Dice el médico, pase usted a la pantalla ahora mismo,

y hace así...

¿Qué tengo, doctor?

Tiene usted cemento en los pulmones,

piedras en el riñón y agua en el vientre.

Dice, milagro, doctor, lo justo para hacerme un chalet.

Hasta luego, Lucas.

(Aplausos)

¡Antonio! ¡Paco!

¡Pepe! ¡Manuel!

¡Fito! ¡María!

¡Encarna! ¡María!

¡Ana! ¡Antonio!

¡Federico! ¡Antonio!

¡Ana! ¡Paco!

¡Pepe! ¡Pepe!

¡Pepe! ¡Pepe!

¡Pepe!

¡Pepe, te quiero! ¡No te olvido!

Yo sé que has trabajado menos que el sastre de Tarzán.

Te sigo queriendo, por la gloria de mi madre.

No puedo vivir sin ti. Te echo de menos, Pepe.

Pasa una señora por el cementerio y dice, oiga, por favor,

que ahí no pone Pepe, pone Antonio.

Dice, no, es mi marido,

lo que pasa es que a él no le gustaba tener nada a su nombre.

Le dice un amigo a otro,

a tu mujer la he visto yo ahora mismo con otro hombre.

Salió corriendo este, al ataque.

Salió corriendo y resulta que era el mismo.

José Manuel, ¿qué te pasa?

Calla, hombre, que tengo un problema muy grande.

¿Qué problemas tiene?

Que acabo de venir ahora mismo de enterrar a mi suegra.

Enterrar a mi suegra

me ha costado 300.000 pesetas enterrarla, ¿te das cuén?

Dice el otro, qué arte.

Si yo enterré a la mía la semana pasada

y me costó enterrarla 25.000 pesetas.

Dice, pues ya mismo la tienes otra vez de vuelta en tu casa

dando vueltas por el salón.

¿Por qué lo dices? Porque lo barato sale caro.

¡Está la cosa muy mala! ¿Cómor? Está la cosa muy mala.

¿A mí me vas a decir cómo está la cosa?

Está tan mal la cosa que me he casado

y el viaje de novios lo estoy haciendo solo.

Tenemos un problema, Houston, Alpedrete.

Que te aproveche, Chiquito.

Me tiro para abajo, no subo arriba, que me den mi dinero. ¡Al ataque!

Uno que llega, borracho a su casa, ciego,

por la gloria de mi madre, borracho perdido.

Entra en el dormitorio y ve a la mujer en cueros completamente,

y un tío en cueros en los pies de la mujer, en el suelo,

y dice este, pecadora, ¿qué hace ese hombre en el suelo?

Dice la mujer riéndose, en el suelo no hace nada,

pero arriba es un monstruo, cobarde.

Lo siento mucho, señora, pero le tengo que decir a usted

que su marido, antes de morir, sus últimas palabras fueron para mí.

La mujer, creyendo que le había dejado dinero,

por favor, venga usted aquí. ¿Qué le dijo mi marido?

Su marido me dijo a mí, antes de morir,

no muevas el andamio, que nos matamos,

cobarde de la pradera.

¿Cómo te atreves a venir aquí a las cinco de la mañana?

¿Para qué te voy a engañar?

He estado con un guayabo de 20 años que quita la cabeza de guapa.

Le he hecho la caída de Roma,

no te vayas muy lejos que me vas a echar los fideos,

le he hecho unas cosas sexuales.

Dice la mujer, ¿qué te entraría aquí en el cuerpo,

cobarde, si tú entraras a tu casa, al dormitorio,

y vieras a un hombre acostado en tu cama?

¿Qué harías tú?

Pues yo, por la gloria de mi madre, cogería el perro y el bastón,

y lo tiraría por la ventana.

¿Qué tiene que ver el perro con el bastón aquí?

Porque hay que estar ciego para acostarse contigo.

Hasta luego, Lucas.

De modo que el señorito es estudiante.

¿Qué quiere decirme usted a mí físicamente con esa palabra?

¿Qué has venido a hacer a este pueblo?

Voy a trincar dinerito, euros.

Los niños se han comido el ropero a pellizcos,

por la gloria de mi madre.

¿De dónde has sacado todo ese dinero que llevas encima?

¿Cómor? ¡Relájate físicamente, moralmente! ¿Qué te pasa a ti?

Ese matrimonio recién casado

que se mete en un hotel de nueve estrellas.

Nueve estrellas, grain, dolorri, peticandor, rolarro, garaninaro,

nueve estrellas, el hotel más bonito del mundo.

Se tiran 15 días haciendo unas cosas sexuales del año 1404.

Haciendo la caída de Roma, los 10 mandamientos,

la entrada del túnel...

Y a los 15 días se abre la puerta y dice ella, ole, tierra.

Salió loca de contenta, con una alegría en la cara,

y el marido detrás, no corras, que me voy a cagar en tus muelas.

No corras, cobarde.

El marido era un simio, con los pómulos aquí señalados.

Rápidamente se va al restaurante ella,

se sienta, llega el camarero, le da la carta,

abre la carta y dice ella, mi marido sabe lo que a mí me gusta.

Dice el marido llorando,

¿pero tendremos que comer, me cago en todas tus muelas?

(Aplausos)

(Aplausos)

Voy a contar una cosita.

Dice que había una confitería tan sucia, tan sucia,

que el cabello de ángel tenía caspa.

Mira si es feo tu niño, por la gloria de mi madre,

que fue a una tienda a comprarse la careta,

una careta para los carnavales, y le dieron la goma.

Dice, ¿qué hora es? Las seis de la mañana.

Es muy tarde, ¿no?

Responde, ¿por qué no me has preguntado antes?

Uno que para un taxi y dice, llévame a mi casa,

que te voy a partir el duodeno.

Le dice al taxista, ¿se puede fumar aquí?

Aquí está prohibido fumar. ¿Entonces para qué llevas ceniceros?

Para los que no preguntan.

Dice el niño, papá, antes de irme a Alemania, papá,

te tengo que decir a ti

que el borrico se ha caído en el pozo.

Dice el padre, pues échale pienso, que agua no le hace falta.

Uno paseando por una playa, y mira en un momento dado al suelo

y se encuentra una lámpara maravillosa.

Gracias, me has salvado. Hola, señor.

Pídame usted lo que quiera, lo que quiera,

que se lo consigo ahora mismo.

Pídame usted lo que quiera.

Dice este, hazme rico, y se lo comió.

¿Me da usted una revista?

Y dice en el quiosco, ¿Diez minutos? Me espero.

Matan a tres leperos, en el pueblo de Lepe,

ese pedazo de pueblo que quita la cabeza.

Matan a tres leperos

y allí llega el juez para reconstruir dos hechos,

y mató a otros tres.

Mamá, mamá.

¿Es verdad que venimos del mono?

Y dice la madre, yo que se hijo mío,

tu padre nunca quiso presentarme a su familia.

Lo que te decía, no es nada grave.

Tres horas pintándole los ojos a los fideos,

¿te da vergüenza, cobarde?

Eso no puedo ni suponerlo.

Padre, soy mariquita.

Si fuera verdad lo que me estás diciendo,

tendría que suponer que estás traicionando a tus amigos.

Soy mariquita, ¿te das cuen o no? Sé muy bien lo que vales.

Me pongo supositorio y se me cae. ¿Ves cómo tenía razón al no creerte?

Tú no eres un cobarde. Soy mariquita.

Un mariquita que se le muere la madre,

un fistro de mariquita

que ligaba menos que la gata del Vaticano,

se entera de que se le había muerto la madre

y llega el mariquita a darle el pésame, y entra en la casa.

Lo siento mucho.

¿Dónde está mama? ¿Dónde está el fistro de mamá?

Ahí en la habitación.

Y entra el mariquita a ver a la madre,

ella muy seria, la madre muy colorá,

el mariquita se pasó de la raya, usó dos latas de maquillaje.

La mariquita asustada dice,

te voy a decir una cosa, te ha pasado con tu madre.

Te has pasado con mamá,

le has puesto dos latas de maquillaje,

¿crees que tu madre va grabar "Lo que el viento se llevó"?

Cobarde.

Y dice el mariquita, ahora que estamos los dos solos

te tengo te decir

que tú le has puesto a tu madre los zapatos al revés.

Cobarde.

Y dice el otro, para lo que va a andar.

Hasta luego, Lucas.

Uno que va andando por el centro de Madrid.

Iba con un pollo amarrado con una cuerda,

#y la carreta que va delante#

#al pasodoble de mi romera.#

#Ay, qué romera#

Con el pollo, y sale otro mariquita y dice,

Basta, pecadora,

¿dónde vas con el pollo con la que está cayendo de frío?

¿Por qué no le has puesto una bufanda?

¿Dónde vas con ese pollo a las cuatro de la mañana?

Y dice el mariquita, voy pensando, mi cerebro es una calculadora,

es un Internet.

Voy pensando que mañana a las nueve de la mañana

voy a montar una granja con este pollo.

Y dice el mariquita, ¿una granja con ese pollo?

Y tu madre con un conejo, ¿no ha montado dos pisos en el centro?

#Dios te salve María morena#

#La tierra de Utrera te canto yo a ti#

Y dijo el cura, por favor, hijo mío, ¿tú crees en Dios?

Sí.

No.

Sí.

No.

Todos los nazarenos con eso tieso para arriba,

y dice el cura, ¡aleluya!

Dice, por favor, ¿nos podéis dar algo para el asilo?

Hay una boda dentro. Dicen, dadle, el agüero.

Se celebra una pedazo de boda y dice el cura, Gratina Dolacorra.

Y dice el cura,

si hay alguien que no quiera que se celebre esta boda,

que hable ahora mismo.

Y dice uno, yo, padre, yo.

Y lo miró el cura muy serio,

tú te callas, cobarde, que eres el novio.

Uno que también llega la iglesia,

y dice, padre, estoy desesperado de la vida.

Y llevaba este, por la gloria de mi madre,

un pedazo de fistro de cuchillo de medio metro aquí en la cintura,

el cura ve ese cuchillo y dice, hijo mío, por favor,

¿por qué llevas ese armamento?

Llevo este cuchillo, padre, para que el que me contradiga,

lo cojo y lo rajo.

Y dijo del cura, por favor, hijo mío,

¿tú crees en Dios? Yo no, ¿y usted?

Dice muy asustado, yo tampoco ni te lo aconsejo.

Cobarde.

Me han hecho una guarrería española en el cuerpo humano

con un pepino en la mano, en el fistro vaginal,

esa cosa sexual y guarrerías que hacen después de las comidas.

Bravo, bravo.

Papá, ¿qué estás haciendo a mamá?

Y dice el padre muy tranquilo, le estoy poniendo a mamá,

te das cuen, le estoy poniendo una inyección.

Y dice el niño, pues tiene que estar muy enferma,

porque esta mañana ha venido de lechero

y le ha puesto otra.

#Por lo que te quiero# #entrañita mía#

(GRITA) ¡Basta! Te mueves más que los precios.

Le dice una mujer, mala de la vida, a otra,

¿qué le vas a pedir este año los Reyes Magos?

4500, como a todos.

Otro que está borracho y entra su casa, muy despacito,

con una borrachera muy grande,

abre la puerta y ve a su hija con un pepino en la mano.

¿Cómo? ¿Qué haces?

Pecadora, ¿Qué haces con ese pepino en la mano?

Dice, Papá, tú sabes que tengo 75 años,

tengo años para alicatar dos cuartos de baño,

y el cuerpo me pide la caída de Roma.

No te vayas muy lejos que vamos a echar los fideos.

Y el cuerpo me pide unas tonterías, papá.

Y el padre dice, comprendo las cosas,

te voy a partir el diodeno.

Se va el padre para una habitación, cierra y se tira dos días sin salir

en ese piso de 600 m de grande.

La niña buscando al padre tuvo que contratar a un guía,

entra en una habitación y estaba el padre borracho,

cobarde, y el pepino al lado,

y dice, aquí con mi yerno tomándome en una copita.

Hasta luego, Lucas.

Uno que llega a un bar y dice, estoy amargado.

Se pega a la barra, camarero, dame un cubalibre.

Se toma el cubalibre. ¡Lléname el vaso!

Va reventar usted.

¡Lléname el vaso!

Y coge el vaso y pega un buche y hace, ojú.

¿Qué pasa con tanto ojú?

Por la gloria de mi madre, mi mujer ha tenido un niño.

Y dice el otro, es que un niño lo tiene cualquiera,

y dice éste, es que es negro.

¡Negro!

Y dice el otro, ojú.

Si hay alguien en la iglesia

que no quiera que se celebre esta boda,

que hable ahora mismo, que me voy a cagar en sus muelas.

Al dormitorio.

Te voy a matar ahora mismo.

Un anciano que tenía años para alicatar dos cuartos de baño,

iba paseando por un barrio, por el centro de Madrid.

No puedo, no puedo.

Y llevaba el anciano

el fistro vaginal de la portañuela abierta.

Llevaba la portañuela abierta

y se le acerca un mariquita y le dice,

oiga, por favor, abuelo. ¿Qué pasa, hijo mío?

Se le va a escapar el pájaro.

Lleva usted la portañica abierta, se le va a escapar el pájaro.

Y dice el anciano, no importa, ya volverá

porque sabe dónde está los huevos.

He cogido las palabras y es mi forma de hablar,

cada vez que hablo en un chiste,

pago una multa de tráfico, de la menetérica.

Le voy a poner una multa

que no se la va a quitar ni Perri Manso.

Y pasar la menetérica, la Guardia Civil.

De la menetérica.

¿Cómo andamos de papeles?

Alto, la Guardia Civil.

¿A qué viene esto ahora?

Buenos días, tabernero.

Me ha asustado, no podéis entrar así.

Iba en un seiscientos montado y dice uno de la menetérica,

por favor,

no se puede aguantar. Lleva un Seat 600.

Quieto.

Pare usted ahí. Me paré.

Cabo, buenas tardes.

Es usted un pedazo de conductor. Es usted un monstruo.

Quita el sentido.

La jefatura de tráfico le va a regalar

por ser buen conductor 150.000 pesetas.

¿Qué va hacer usted con el dinero?

Lo primero que voy hacer es sacarme el carnet de conducir.

Y dice, el hijo puta este, que va borracho perdido.

Y va la suegra y le dice,

con un coche robado no íbamos a llegar muy lejos.

Hasta luego.

Tabernero.

Estamos buscando a un bandolero al cual llaman El estudiante.

Aquí no hay nadie.

Aquí hay rastro de sangre.

Eso es sangre con tomate.

Quita el sentido, es el plato que más se vende aquí.

¡Firmes!

Descansen armas.

Uno que aparcó en el centro de Madrid

con un Seat 600, de lavarlo se quedó en Seat.

En el centro de Madrid, al lado de la puerta del sol.

Y se puso en la calle, cruzado, había cortado todo el tráfico,

y se acerca la Guardia Civil, la menetérica.

Usted ha aparcado aquí muy mal, muy mal.

Tiene todo el tráfico de Madrid cortado,

tiene detrás de su pequeño vehículo

2 millones de coches.

¿Por qué no ha aparcado en Alcobendas?

Le voy a poner una multa

que no se la va a quitar ni Perri Manso.

Y dice el del coche,

usted se calla que no sabe quién soy, cobarde.

¿Quién soy yo?

Se vino abajo el guardia y dijo, tiene guasa el gachó este.

Vamos a comisaría.

Llegan a comisaría y estaba el comisario y dice,

no veas la que has armado.

¿Quién es usted que está callando a todo el mundo?

Y dice, soy un concejal de Cuenca.

Y dice el comisario, ¿usted no sabe

que un concejal de Cuenca aquí en Madrid es un mojón?

Y dice este, y en Cuenca también.

Una copita.

Retírate, no vayas más con él.

Éste tiene más maldad que un camello con un flemón.

¡Firmes!

Me han robado, me han robado a mí.

¿Que le han quitado?

Una cosa redonda que lleva el coche dentro,

se la han llevado. Eso es el volante.

Pues me lo han robado.

¿Qué más le han quitado?

Un hierro que hay abajo, con la pierna haces así.

Y dice el policía, eso es el embrague.

¿Qué más le han quitado?

Una cosita que se pone en un lado, redonda,

y hace así,

#Dios te salve, María morena#

Eso es el casette.

Pues me lo han quitado, me lo han robado,

por la gloria de mi madre.

Le voy a decir una cosa, relájese físicamente,

a usted no le han robado nada,

usted está sentado en el asiento de atrás.

¡Al ataque! que te mato, por la gloria de mi padre.

Te mato ahora mismo. No vengáis más por aquí.

¿Has visto como los echaba? Pues me he meado.

Buenas noches a todos,

es una gran alegría y honor encontrarme aquí,

en esta gran ciudad, Murcia.

Jandemore, vengo con mucha alegría e ilusión.

Voy a contar 700 chistes.

Yo me imagino a Chiquito

si tú hubieses sido presidente del gobierno.

Si yo fuese presidente del gobierno, lo primero que haría,

sería quitar el IVA y el RP.

Si fueras presidente del gobierno, ¿lo primero que quitas es el IVA?

El IVA y el RP.

El IRPF. Y es que me como la letra.

A one, a peich y a gromenauer.

No puedo, no puedo.

El guander, pitipicán, pitipicanemore cande.

¡Pasa!

Uno que pasa con un coche por la puerta del manicomio

y le falla el coche,

se queda parado en la puerta del manicomio.

Locos, malos de la pradera. Tened cuidadín con ellos.

Y dice el loco, Víctor, coche malo, ¿no?

Se me ha quedado parado ahora mismo.

Levante el capó del coche y sople las bujías una a una.

Y este, asustado, loco por irse de allí,

levanta el capó y hace así.

(SOPLA)

Se sube en el coche, arranca, y al momento, fenómeno.

Y dice, olé, ¿qué haces aquí?

Llevo 10 años, más años que la puerta,

y dicen que yo estoy loco. ¿Qué dices?

Puedes ganar dinero, no te preocupes

que yo tengo amistades y te voy a sacar mañana,

seguro que te saco, no puedes estar aquí,

eres un fenómeno.

El loco hace así.

Y le pegó un ladrillazo al del coche.

Desprendimiento de retina, la oreja descolgada,

el pescuezo doblado, le arrancó parte de una dentadura postiza.

¡Qué ladrillazo le dio!

Y le dice al loco, ¿a qué viene esto?

Para que no se te olvide mañana, para que me saques de aquí.

Víctor, basta, pecador, vas muy colorado,

parece que tienes en la cara la puerta de un horno.

Mi marido trabaja menos que un espía sordo.

Me he enterado que gastas menos que Tarzán en alpargatas.

Cobarde, no te metes la mano en el bolsillo ni en Alaska.

En agosto, una sequía que se veían a las ranas con cantimploras.

Tiene más mierda que la barriga de una burra.

Le dio un guantazo que tenía la mano como una bañera.

Le voy a poner una multa

que no se la va a quitar ni Perri Manso.

Yo, yo.

Y lo miró el cura muy serio y le dijo,

me voy a cagar en tus muelas.

Por la gloria de mi padre, jor, ¿esto qué es?

¡Al ataque!

Tengo poder, pecador.

Dos albañiles trabajando en un andamio de 600 m de altura,

ajandemore, cuidado.

Dice el otro asustado, no te muevas en el andamio,

que te mueves más que los precios, dame el palaustre.

Y hace así,

porque tú has puesto 600 ladrillos y yo puesto tres,

no puedo, no puedo.

¡Dámelo!

De un tirón se le fue el cuerpo humano para abajo,

hasta luego, Lucas.

Y dice que se quedó arriba, Paco, cobarde, ¿te has hecho daño?

Todavía noooo.

Uno que llega a un hotel de nueve estrellas,

cuidadín, quieto,

no puedo, no puedo, jandemor.

Por favor, ¿dónde está la piscina?

Está ahí enfrente.

Me voy a tirar de lo alto de la piscina, ahora.

Y dice el empleado, no se tire, no hay agua.

Se va a hacer unos amatomas en el sobaco, no se tire.

Me voy a tirar,

y hace así, sin decir nada, ahora, hasta luego, Lucas.

Se tiró en picado pero antes de llegar, sin rozarla,

hace así para arriba.

¿Se ha hecho usted pupita? No.

No es normal.

Y dice el que trabajaba allí, ¿me puedo tirar yo?

Claro, suba usted arriba.

Se tiró en picado y no veas el porrazo que dio.

La cabeza rodando.

Y dice el que se quedó arriba,

para ser ángel de la guarda, qué mala leche tengo.

Como yo no digo una palabra sola, te puedo decir 600.

¿Qué palabra te gusta más de chiquito?

Comorr.

Mire, no entiendo las cosas sexuales

y esas guarderías que hace después de las comidas.

¿Comorr?

Me cago en tus muelas.

No te digo trigo por no llamarte Rodrigo.

Fistro pecador.

Tres fistros de niños.

Con todos los fistros al aire.

¿Qué le ha pasado usted en el fistro de la cara?

Eres un fistro vaginal.

Fistro pecador.

¿Te das cuen?

¿Te das cuen?

Empecé de cantaor flamenco, aquellos espectáculos,

con 14 años ya trabajaba en el teatro Calderón de Madrid.

#Por los ríos de Graná#

#Por los ríos de Graná# #Solo reman los suspiros#

#Ay, amor, que se fue y no vino#

#lo vieron de brazos cruzados# #por la calle real#

#Abre la puerta#

#La carreta que va delante# #al pasodoble de mi romera#

No cantes, son las cuatro de la mañana.

El peine lleva conmigo 19 años.

Y no ha perdido ni un diente.

Mira, es para que vieras en la boca,

el peine, como una escuela sin niños.

Os cuento un chiste.

El niño que llega a la barbería y le dice al barbero,

maestro, vengo a pelarme como se pela mi padre.

¿Cómo se pela tu padre? Y dice el niño,

fiado, mañana te pagaré.

Uno que llega a una zapatería y dice muy serio,

quiero hablar con el dueño.

Creo que se llama Grijader.

Tengo estos fistros de amatomas.

Tengo el dedo gordo,

que se me ha puesto como una albóndiga.

Los zapatos me hacen pupita. No puedo.

Y le dice muy serio al dueño, ¿tiene zapatos del 36?

Y dice, no, de la guerra de España no me queda nada.

Pepe, que trabajas menos que un espía sordo.

A ver si hablas bien que te voy a echar de España,

te voy a dar un guantazo

que te voy a poner la oreja como una tirita.

¡Al ataque!

Este que llega que vivía muy malamente,

y llega al ayuntamiento a hablar con el alcalde,

Lucas Grijander jatepurri.

Que salga el alcalde, quiero hablar con él.

No se puede vivir más malamente que como yo vivo rodeado de ratas,

con esos pedazos de dientes sexuales,

que pican más que un pollo en agosto.

Quiero hablar con el alcalde.

Y dice el alcalde al concejal,

vamos para abajo, me cago en tus muelas.

Baja que este va a dar lugar que me quiten del cargo.

Si es verdad que vive malamente,

te voy a dar un fistro de vivienda ahora mismo.

Voy contigo.

Y antes de entrar con el concejal le dice,

¡quédate ahí!

Se metió la mano en el bolsillo,

sacó un bollo, y cayó en una esquina.

600 ratas.

Y dice el concejal, tienes el piso dentro de 10 minutos.

Mira para otra dirección

y ve a un pulpo gateando por la pared.

¿Qué hace ese pulpo subiendo por la pared?

Y dice este muy tranquilo,

vamos a solucionar lo de las ratas y después te explico las humedades.

Hasta luego, Lucas.

Gracias, guapísima.

Hasta luego, Lucas.

Os voy a contar una cosita española.

Uno que llega a la iglesia, físicamente,

a hablar con el cura, el padre Gratinajauer.

Padre, no puedo aguantarla,

le huelen más los pies que un camello matado a pellizcos.

¿Qué quieres? Divorciarme de ella.

Y dice el cura,

para divorciarte de tu mujer tienes que rezar 600 Padre Nuestro,

el Cristo te está mirando. ¡Rézalos!

No puedo, padre, no sé rezar. Te voy a partir el diodenar.

Por favor, padre.

Empezó a dar vueltas por la iglesia, y a la media hora,

ve a una anciana hincada de rodillas

con un rosario que le llegaba al suelo

y se acerca y le dice, abuela, ¿quiere ganarse 500 pesetas?

Y dice la vieja, ¿y la cama quién la paga?

Cobarde.

Hasta luego, Lucas.

#La culpa fue del cha, cha, chá#

Hombre malo de la pradera, que nació después de los dolores,

nací en una cama sexualmente en el año cuatro.

No te digo trigo por no llamarte Rodrigo,

cuidadín, amatoma.

Te lo dice chiquito de la Calzada.

Condemor, pecador de la pradera, brácula.

No puedo, al ataque.

Te mataré, porque haces estas cosas.

Me duele el diodenar.

  • Chiquito de la Calzada (2)

¡Cómo nos reímos! - Chiquito de la Calzada (2)

26 oct 2016

Como el talento de Chiquito de la Calzada es inabarcable, ha sido un lujo poder dedicarle un segundo capítulo a este humorista irrepetible. Los chistes, los bailes y, sobre todo, la forma de contar de Chiquito han creado un universo único que pocos humoristas han sido capaces de crear.

Histórico de emisiones:

30/07/2014

ver más sobre "¡Cómo nos reímos! - Chiquito de la Calzada (2)" ver menos sobre "¡Cómo nos reímos! - Chiquito de la Calzada (2)"
Programas completos (42)
Clips

Los últimos 95 programas de Cómo nos reímos

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios