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No recomendado para menores de 7 años Comando al sol - Destinos donde perderse - ver ahora
Transcripción completa

La entrada está aquí y la salida es esta.

Date la vuelta. Es impresionante. 5600 metros cuadrados.

-¡La salida! ¿Dónde está?

¡Está por allí!

Lo pasan realmente mal.

Nos perdemos en el laberinto más grande de España.

¿Derecha o izquierda?

-¿No hay salida ahí? -No.

Hay quien se agobia y sale por la salida de emergencia.

¿Estáis en el punto de pedir la ayuda?

(TODOS) -No. -Somos de Bilbao, hostia.

Ah, bueno, entonces...

-Nos están comiendo los peces.

En España se esconde el lago termal más grande de Europa.

¿Saben dónde?

-Tenemos 68 000 metros cuadrados de jardín.

Y la vuelta al lago termal es un kilómetro.

¿Qué tienen estas aguas? Una leve composición radioactiva.

-Es una maravilla. -Venimos todos los años.

Yo me curé la sinusitis aquí.

¿Quién quiere playa con esto? Además de verdad.

¿Quieren saber por qué Cangas del Narcea es un pueblo de traca?

(Traca)

-Es como una oración de pólvora del pueblo de Cangas.

¿Es vuestro rezo? Exactamente.

(Traca)

Destinos donde perderse, hoy en "Comando al sol".

Si esto es mala vida... (RÍE)

...que venga Dios y lo vea.

(Música)

A Emilio lo trataron de loco cuando hace cuatro años

empezó a plantar estos 4000 árboles aquí, en esta finca.

Hoy es el laberinto más grande de toda España.

Cada día, miles de personas intentan no quedarse atrapadas en él.

-Con silla gemelar y todo.

Vamos a empezar a tomar decisiones: ¿derecha o izquierda?

¿No hay salida ahí? ¿No? Tendremos que ir por otra.

Emilio, buenos días. Eres el creador de este laberinto.

La que has liado aquí. Sí, es una liada buena.

Estas son algunas de las cientos de personas

que pasan cada día por este laberinto.

Sí. Entran sobre 1000 personas al día los fines de semana.

Porque lo habéis limitado, en teoría pueden entrar más.

Sí, pero no entran más. Salen descontentos cuando son muchos.

La entrada está aquí y la salida es esta.

El objetivo es entrar por aquí...

Se entra por aquí, vas por todo el laberinto

y salir por aquí.

¿Lo consigue todo el mundo?

Algunos se cansan, pero casi todo el mundo lo consigue.

Y si no, le ayudamos.

¿Quién ha diseñado este laberinto?

Lo he diseñado yo, pero he copiado de tres laberintos de papel.

¿Te sabes de memoria el laberinto? Sí, hombre.

¿Cómo te dio a ti por hacer esto?

Yo me dedicaba a vender árboles de estos.

Tenía árboles grandes ya, y los tenía plantados en línea.

Y los podaba con el cortasetos.

Y viendo la línea del seto, dije: "Es precioso para un laberinto".

Pero no se enteró nadie hasta hace poco.

Porque ni en Google, o como se llame eso,

no salía en ningún sitio.

Emilio, hacemos esto para ver cómo es el laberinto,

porque si no, no nos hacemos una idea.

Mira, Emilio, date la vuelta. Tu obra.

Es impresionante. 5600 metros cuadrados.

Qué pasada.

¿Qué tal lo lleváis? -¡Hola!

¿Qué? ¡La salida!

¿Dónde está? Está por allí.

¿Queréis que os indiquemos? (TODOS) ¡Sí!

Diles, Emilio. -¡Por allí!

-Como nos vean...

A las de la despedida las veo pasar por donde estaban pasando hace poco.

Sí. Y van a ir a un sitio que no tiene salida.

A ver... (RÍE)

Lo están pasando realmente mal.

¿A cuántos metros están las cuevas de Altamira de aquí?

A kilómetro y medio. Encima de esa ladera, ¿no?

Sí, hay mucha gente que viene de fuera a ver esto,

y otros que vienen a ver las cuevas y después vienen aquí.

Ya que vienen a ver las cuevas. O a Santillana, o a Santander...

¿Cómo te quedas cuando ves esto desde aquí arriba?

Emocionado, de lo que he hecho.

Cuando plantaste el primer árbol, ¿te imaginabas que ocurriría esto?

El único que tenía confianza era yo. ¿Sí?

¿Tú estabas seguro de esto? Yo no tanto.

Estaba seguro de que vendrían 30 personas al día, 40...

Por ahí pensaba yo. Pero no pensaba esto.

¿Qué te decían hace 5 años cuando plantas un árbol

y creas este laberinto?

Algunos me decían que me había pegado el sol,

otros: "Estás loco".

Y los vecinos de por aquí, los que me veían trabajar,

que igual estaba hasta el anochecer trabajando,

¿qué pensaría esa gente? No lo digo.

Y fíjate ahora. Sí, es la leche.

(Niño grita)

Bueno, entramos en la aventura.

O sea, que todo esto son árboles que has ido plantando uno tras otro.

A un metro de distancia, para que tengan algo de comida.

Tú vendías estos árboles,

y llega un momento en que nos e venden mucho.

No se venden mucho, y dije: "Pues nada, hay que hacer algo".

Hay que darle salida. De alguna manera.

¿Cuántos árboles has plantado para hacer este laberinto?

Ah, muy importante: 4000 árboles.

-¿Nos ponemos a dar vueltas? -Por aquí, Celia.

-¡Oye, que yo tengo que ir la primera!

Emilio, ¿qué hacemos? ¿Por aquí o por ahí?

Por aquí. Venga, vamos.

Por ahí no podemos seguir.

He venido por la parte contraria para eso.

Guíame.

Oye, aquí el que se pierde acaba haciendo kilómetros.

Sí, se anda mucho. Se anda bastante.

¿En una hora andando, cuánto andas? Pues bastante.

Seis o siete kilómetros andas.

Podemos hacer deporte. Sí, sí.

Aquí lo tengo claro. Por aquí, izquierda. Venga, vamos.

Pasa tú. Me estoy mareando.

Me da la sensación de que por aquí ya hemos pasado.

Eso pasa. En todos sitios tienes la sensación de que has pasado.

Ahora tengo que decidir por aquí o por aquí.

Exacto.

Por aquí.

¿Bien o no? Mal.

(RÍEN)

Por aquí no pueden seguir, vamos con el enchufado.

Esto puede llegar a ser un poco claustrofóbico.

Sí, hay gente que se agobia y sale por la salida de emergencia.

Por aquí.

Una de las trampas es esta. (RÍE)

¿Y la siguiente? Es más trampa todavía.

¿Sí? Sí.

Vale, estamos en uno de los puntos críticos.

Sí.

Aquí hay que elegir entre esta, esta o esa. Tres.

-Exacto. -Yo elegiría esa.

¿Tú cuál? La de en medio.

¿Esta de en medio?

Emilio, la de en medio dicen aquí los niños.

-La del fondo. -Echan esos por el lado bueno.

Lo ha hecho él. Él solito.

Lleva aquí desde que lo terminó y no sabe salir.

(RÍEN) Hay dos esqueletos por ahí abajo.

¿Estáis en el punto ya de pedir la ayuda?

(TODOS) -¡No! -Somos de Bilbao, hostia.

Ah, bueno, entonces...

¿De dónde venís vosotros? De Salamanca.

¿Y por qué venir al laberinto?

Tampoco hace mucho para playa y merece la pena.

Es la ventaja que tengo.

El día que se nubla, la gente no va a la playa.

Pues te vienes con los críos y te lo pasas bien.

A mí me ha sorprendido tanta gente.

Venga, suerte.

A ver si salimos. A ver.

-¡Espera!

¿Os habéis perdido? Sí.

Vamos al centro.

-Aquí dentro hay ardillas y todo. ¿Ah, sí?

Esto es el centro del laberinto. Sí.

Lo has hecho para que la gente pueda descansar.

Muchos me dicen que instale un bar.

Pero, de momento, quiero poner una torreta

para eso y para vigilancia.

Plantar una torreta aquí mismo. Aquí mismo.

Para que puedan disfrutar desde arriba.

Hola, buenas. Hola.

¿Me puedo sentar con vosotras? Sí.

¿De dónde venís? Venimos de Bilbao.

¿Cuánto tiempo lleváis aquí? Hemos entrado a menos cuarto.

Bueno, media horita. Sí.

¿De dónde se viene la gente? Los más, los vascos.

¿Sí?

Yo no sabía lo que significaba "aita".

(RÍEN)

¿Habéis venido solo a esto,

o aprovechando que visitabais alguna otra cosa, al laberinto?

El objetivo principal, este. ¿En serio?

Y luego ya, colateral, comer por Suances.

Que tengáis suerte para salir. Muchas gracias.

Vamos a seguir.

Si no se pierden, no se divierten. Claro, hay que perderse.

Bueno, y aquí está una salida de emergencia.

¿Las has hecho por la gente que se agobie?

Sí, esas las he hecho yo.

Y voy a hacer más porque me obligan a hacerlas.

¿Quién te obliga?

La autoridad.

Si quieres abandonar, sales por aquí,

pero nosotros queremos salir... Por la salida buena.

Entonces, sigamos. Venga, vamos.

¿Por aquí? Sí.

Bueno, este es el tío de la vara.

Es el que saca a la gente si se pierde alguno.

¿El vigilante? El vigilante.

Muy buenas. Carlos.

Sé sincero, ¿tú les ayudas a salir o a perderse para que estén más?

A ver, si hay poca gente se deja que se pierdan más,

pero habiendo gente como hoy,

hay que ir saliendo para afuera porque si no hace tapón y no...

En vez de ir para adelante, todo el mundo para atrás.

¿Este es un puesto de trabajo creado por el laberinto?

¿Me fío de él o no? Yo creo que sí.

Para mí que me está haciendo perderme.

¿Me fío de él? Sí, sí.

Bueno, ¿por aquí? Venga.

Que vaya bien. Hasta luego, gracias.

Bueno, aquí tenemos la otra encerrona.

Todo el mundo tiende a tirar para abajo.

Y resulta que la salida está aquí, camuflada.

Yo me habría ido por ahí. Sí.

Tiene lo suyo, Emilio. Sí, sí.

¿La salida? ¡Sí!

¿Es la salida? Sí, es la salida.

-Tres. -¿Tres? Vale.

-Muchas gracias. -Gracias.

La jefa, mi hija.

¿Qué tal? Muy buenas. Juan Carlos, "Comando actualidad".

Uno de los motivos por los que lo hizo tu padre

era para que tú estuvieras trabajando.

Sí, eso dice.

Los trabajos hoy en día son de 600 euros

y una pila de horas de la leche.

Digo: "Aquí vas a estar mejor y ganando más dinero".

Mónica, ¿cuánto cuesta entrar al laberinto?

Los adultos, 4 euros. Y de 7 a 12 años, 3 euros.

El máximo es 1000 personas pero ha habido días...

Hasta 2000 y pico personas.

2000 y pico personas, a 4 euros la entrada diaria.

Está bien, ¿eh? Sí.

(Aplausos)

¡Yupi!

Este es el bloque de pisos que está pegando con el laberinto.

Hola, ¿qué tal? Muy buenas. Hola, buenas.

¿Sois vecinos? Sí.

¿Qué ha supuesto este laberinto para el pueblo, para el vecindario?

Se nota la afluencia de gente.

¿Os sorprende?

Todavía hoy yo hablo con él, y me lo dice:

"¿Decías que estaba loco?". Y digo: "Y lo sigues estando".

(RÍE)

Yo tengo aquí mismo un lavadero de coches

y, la verdad, he notado más afluencia en el lavadero.

Y quien no conoce el laberinto pregunta: "¿Eso qué es?".

"Es el laberinto". "Ah, vamos a visitarlo".

Nos ha venido bien a todos.

(Timbre)

Estas son las vistas que tenéis desde vuestra casa del laberinto.

Mira qué bonitas.

¿Nos pueden ayudar para salir de aquí?

-Un poco difícil está. Sigan a su izquierda.

-¡Vale, gracias! -Es que llevamos dos horas perdidos.

Aún les queda mucho.

Por Dios, ¡siempre estamos en el mismo sitio!

(RÍE)

Que tienen que dar la vuelta. Claro, por ahí no es.

Los has engañado. Los he engañado.

¡Adiós! ¡Hasta luego!

A veces, en el bar le han dicho:

"Dale las gracias a una señora que estaba allí

que gracias a ella salimos".

No sé para dónde les diría mi madre, pero acertaron.

-Aquí tienes los nueve, ¿vale? -Sí.

Luis, muy buenas. Buenas, ¿qué tal?

¿El dueño de este restaurante? Sí, señor.

Está pegado al laberinto, al lado. Sí, señor, al lado del laberinto.

El laberinto está pegado al restaurante.

Estabais antes que el laberinto. Sí, andará sobre 100 o 120 años.

Viene todo de tradición. Mis abuelos primero, mis padres...

Y después estoy yo.

Muy buenas, señores.

¿Hoy cómo estáis de ocupación? Hoy al 100 %, lleno.

¿Y esto es habitual? Sábados y domingos, siempre.

Pasamos a cocina, Luis.

Ahora te llevo al corazón del Cuesta.

Uno, dos, tres, cuatro cocineros.

Unos están para unas cosas, otros están para otras.

Aquí estamos haciendo una morcilla a la plancha,

unas gambitas al ajillo, chipirones encebollados,

unas chuletillas...

¿Esto es lechazo? Esto es lechazo.

Otra de las cosas fundamentales: el cocido montañés.

Madre mía, qué pinta. Otro espectáculo.

Madre mía.

Los callos caseros, otra cosa fundamental.

Luis, ¿las raciones contundentes son importantes para que vengan?

Sí, muy importante.

Esto está preparado ya para que salga.

Madre mía. Aquí se viene a comer.

No se viene a ver un plato y a sacarle una fotografía.

Arriba tenemos tres comedores. Madre mía.

¿Esta era la casa tuya? Esta era la casa mía.

Todo esto eran habitaciones.

Un día, me harté y tiré todos los tabiques e hice el comedor.

¿Por cuánto se come en un sitio como este?

25, 24, 23 euros.

Pero también tienes que ir a comer unas raciones

y después comer un plato de carne o un plato de pescado.

Si comes raciones, sales por 12, 14.

¿Tú has notado el laberinto? Sí, algo lo he notado.

-Por el laberinto. -Por el laberinto.

(Música)

¿Quieres otra para el cole?

José Ignacio, Maribel, buenos días.

¿A quién dais de desayunar? Buenos días.

Le damos un picoteo a nuestra última hija,

que tiene ahora un año y dos meses, que se llama Alegra,

y que ahora se va al cole con su familia.

La hemos criado a biberón

porque su madre y su abuela, que viven juntas,

cuando su madre pare a un hijo, a la abuela le gusta mucho,

se los quita y dice: "Los bebés los crío yo".

Y no tiene leche, y tenemos que quitárselos a la abuela,

criarla y devolverlos otra vez a la familia.

Toma. ¿Y así a diario?

Duerme en casa.

Estamos en una casa en medio de un zoo.

Lo habéis hecho vosotros alrededor de vuestra casa.

-Exactamente. -El zoo, y luego la casa.

¿En ese orden? Empezamos por el zoo.

¿Cuánto lleváis viviendo aquí? 39 años.

Vamos.

¿Toda esta es vuestra casa? Esto y aquello.

Allá está la instalación de Alegra.

A las 9:30 o así ya está con ganas de venirse al zoo.

Fíjate. El hermano y la tíallamándola.

Todo esto es el dormitorio.

El hermano mayor. (RÍE) Fíjate cómo salta.

¿De dónde habéis sacado esto?

Estamos en 40 programas internacionales de conservación.

A nivel europeo.

(Aullidos)

Cómo se oye. ¿Qué pasa?

Han venido de Alemania hace poco. Son lobos blancos del Ártico.

Teóricamente vivieron en esta zona unos muy parecidos

en tiempos del hombre de Altamira, cuando las glaciaciones.

Ahí está el grupo de lémures tomando el sol.

Fíjate, qué a gusto están.

Les gusta tomar el sol, y se ponen con los brazos separados

porque les encanta que les dé el sol en la tripa.

Venga para adentro.

¿Pasamos? Sí, pasad.

¿Seguro? ¿Sí? Controla la puerta.

Ya no hay problema.

Mira, ya tengo uno encima. Dame, mira.

Esto son langostas, que es lo que comen. Fíjate.

Comen mucha fruta, pero les gustan las langostas también.

Practican el "self-service". "Dame uno para mí".

Toma, dáselo tú.

¿Quieres más? Mira cómo coge.

Celebramos cumpleaños en el zoo.

Y al niño del cumpleaños, una de las cosas que le hacemos,

es que entre a jugar con los lémures.

Qué bueno. ¿De dónde son? De Madagascar.

Yo crío lo que ellos quieren, no lo que yo quiero.

Yo crío bajo demanda.

De repente, ahora me sobran siete colobos,

me sobran unos titís dorados,

ahora quitaría yo muy a gusto 25, de lo que nos sobra.

Si hubiese un zoo que los necesitase y el coordinador lo autorizase,

o no pueden ir a ningún sitio.

¿De dónde os viene el amor y el conocimiento por los animales?

¿De toda la vida? De toda la vida.

Mi padre era ingeniero de minas,

pero era entomólogo, avicultor, ornitólogo...

Yo a los dos años ya tenía un cazamariposas,

los reyes magos me traían animales y me fomentaron la afición.

Y ahora pasamos a la zona de los colobos.

Son muy bonitos.

Lo más llamativo de estos monos son las colas, ¿no?

Sí, las colas.

Si has visto películas como "Las minas del rey Salomón",

los jefes de las tribus llevaban un bastón de mando

con una cola de colobo.

Aquí gastamos al año unos 30 000 kilos de fruta.

¿30 000 kilos de fruta al año?

Diego les da la fruta ahora.

Fruta variada. Lleva tomate, pera, kiwi, plátano...

Un montón de cosas. ¿Cuánta gente trabaja en este zoo?

23, 22... aproximadamente.

Y en verano, con la cafetería, ya pasamos de 30.

-¡Hubert! -¡Ven!

-Ven, mira. Ahora nos va a hacer una exhibición de potencia.

¿Sabe que le grabamos? Sí, sabe que está de protagonista.

Hubert, venga.

Ahora los golpes, el zapateado...

Esto es para demostrarnos lo fuerte que es.

-El zapateado, mira. -¡Toma!

¿Qué os suponen estos animales?

No puedes decir que sean hijos tuyos, porque no lo son,

pero muy cercanos sí, les coges mucho cariño.

¿Esto qué es, José Ignacio? -Un leopardo de Sri Lanka.

Estos son tigres blancos.

Dos hembras. No queremos criar. Son hermanas.

¿Vuestra función es también reproducir especies en peligro?

Sí, reproducirlas mientras nos autoricen,

y cuando hay demasiadas de nuestra familia,

hacemos una parada de cría. Dicen: "No crieis más,

del apellido Fernández o Pardo de Santayana hay demasiados".

Hace poco hemos mandado nuestro león, el macho que teníamos,

se ha tenido que ir a Irlanda, allí estaba su pareja ideal.

Esa es una pantera de las nieves.

Tiene ahora 16 años, la hemos criado a biberón.

Ha vivido en casa hasta los 7 meses. Hasta los 5 meses corría por casa.

¿Hasta los cinco meses? ¿Y no es peligroso?

No, para una chica solo que había en casa,

que cuidaba a mi suegra, además de Maribel,

y que la perseguía por la escalera.

Y decía: "Señora Maribel, que el gato me está atacando".

(RÍE) ¿De verdad?

Se pone mimoso, quiere caricias. Qué pasada.

Le está acariciando la cabeza.

-Mira, un bicho. Y es una hoja.

Es una pequeña bestezuela. ¿Es de Malasia?

Sí. La hembra pone huevos grandes, pero tardan en nacer casi dos años.

Este es el macho, que es poquita cosa.

Pero a las hembras les gusta.

Aquí, en el insectario, además de las mariposas

están las incubadoras.

Y cuando encuentro un huevo como este,

lo cojo y hago así, lo rompo.

¡Ahí va!

(Piar)

Entonces hago así, tiro, cojo del pico, saco un pavo real.

¿Acaba de nacer un pavo real? Sí, mírale.

El diente de eclosión, un piquito que usa para romper el huevo.

Mañana o pasado se le cae.

Los niños alucinan. Sí.

¿Cuánta gente visita este zoo al año?

Ahora, unas 70 000 personas.

¿Cuánto se paga por entrar aquí? 20 euros los adultos y 10 los niños.

(Graznidos)

Esa cuellirroja... Fíjate cómo se acercan todas.

¿Qué pájaros son estos? Ibis escarlata.

¿De dónde son? Del Amazonas.

¿Les das gusanos de comer? Una golosina.

Ahí está el lince. Uno.

-Uno. Mira, otro ahí, dos. -Tres, allá arriba.

Y otro allí. Y otro más que hay por ahí.

Esta zona que estamos visitando es la zona donde están los animales

que en este mismo lugar los pudo ver el hombre de Altamira

hace 20 000 o 30 000 años.

¿Este es caballo de...?

Przewalski, el antepasado de todos los caballos.

Ha estado a punto de extinguirse. Se extinguió en libertad.

Y habéis conseguido que nazca... Este ha nacido hace poco.

Teníamos dos machos. Uno se fue a Jerez.

Y vino una hembra de un zoo francés.

Ese pequeñín tiene ahora un mes y unos días.

Los modelos de Altamira.

En la Primera Guerra Mundial se exterminaron en libertad.

Y gracias a los de los zoos,

ahora hay bisontes otra vez en libertad.

¿Son los mismos que en las cuevas? Los mismos.

(Música)

A medio camino entre Madrid y Zaragoza,

en el pueblo de Alhama de Aragón,

se encuentra el lago termal más grande de Europa.

Dicen que sus aguas tienen poderes curativos.

(Música)

Todo el día bañándote.

¿Es tu primer balneario?

No, ¿verdad? Ya has ido a otro.

¿Y te gustan? -Mucho.

¿Por qué habéis escogido Alhama de Aragón?

Pues mira, era un viaje de fin de curso para ella.

Y queríamos hacer una actividad...

Pero ¿ya está acabando esta niña? ¿Has acabado ya el graduado?

Sí, en infantil. En infantil.

Ah, y lo estás celebrando. Claro.

Hay un lago secreto aquí con poderes curativos, ¿no?

Pero en serio, ¿eh?

¿Sí? Sí, sí.

¿Lo habéis catado ya, en un día?

En la piel, sobre todo. Se queda supersuave.

Y la piel de ella.

-¿Qué nos dijeron? ¿Que teníamos que ir a la ducha?

-No. -Después del espá no.

Porque entonces los minerales que te ponen se eliminan.

¿De dónde son ustedes? -De Zaragoza.

Yo, es la primera vez que vengo.

Yo ayer en el espá me lo pasé en grande.

Yo lo primero, al entrar, me iba a echar hacia atrás.

El vapor y todo eso me dio congoja.

Y mi hermano me coge y me tira para adentro.

¿Son hermanos ustedes? Sí, los tres.

Luego la tuve que coger de la mano para sacarla

porque decía que quería ir al manantial.

"Oye, que se acabado el tiempo", y yo: "¿Se ha acabado?".

Digo, que me meto otra vez.

Cuando me afeito, cuando me lavo,

me noto la piel como muy fina.

Pero ¿se nota de verdad? Sí, sí.

La gente de casa dirá: "Están exagerando".

¿Después de ducharte no te das crema?

Yo en casa, nada más ducharme, crema. Y aquí no te das y llevas una finura.

¿La habitación os gusta? ¿Sí? Sí, está muy bien. Ya te lo digo.

Esto es un establecimiento de cinco estrellas.

Sí.

Me estabas contando además, Trini,

que habéis cogido una oferta por Internet

para un establecimiento de menor categoría.

De cuatro estrellas. ¿Y qué ha pasado?

Que llamaron a mi cuñada, que es quien hizo la reserva,

y le dijeron que nos pasaban a este mejor de cinco estrellas.

Por el mismo precio y todo. Y cuanto mejor sea, mejor.

Anda, qué suerte, ¿no? ¡Toma!

Encantados, ¿no? Hombre, pues sí.

¿Ya estamos? Preparados.

Qué bien. Vamos, les acompañamos ya.

Todo el mundo parecemos monjes. (RÍE)

Vamos todos al agua con todo blanco.

No sé si es indiscreto, pero ¿cuánto han pagado?

¿Para el fin de semana?

120 euros la oferta, más 22 euros de quedarnos hasta las 18:00.

142 por persona.

El lago es el mismo,

y en torno al lago hay varios complejos hoteleros.

Todo pertenece al mismo recinto.

El lago tiene medio kilómetro.

Puedes dar la vuelta al lago, que es medio kilómetro.

Dos veces y andas un kilómetro.

Pues nada, les dejamos que disfruten y luego les vemos.

A ver si... Venga, allí estaremos.

Hasta luego. Venga, hasta luego.

-Al agua, patos.

Tu hoja de trabajo.

Marisol, la tuya. Y Wendy, la tuya.

Rocío, eres la gobernanta de este establecimiento.

Sí. ¿Cuántas habitaciones hay?

En total, 164. Divididas entre los tres hoteles.

¿Mucho trabajo? Sí, gracias a Dios.

Si no tuviéramos trabajo, no estaríamos aquí.

Yo llevo aquí siete años y medio, y todavía me repiten los mismos.

Y lo mismo viene gente mayor que gente con niños,

que parejas jóvenes... Tenemos diversidad.

¿De dónde eres? Tienes acentazo. Yo de Sevilla.

¿Y qué haces en Aragón? ¡Eso digo yo!

(RÍE)

¿Qué hago aquí? Pues, la verdad, trabajar.

¿Hay mucha gente del pueblo que viva del balneario?

Pues sí que la hay. Sí.

De los turistas... Sí, hay mucho comercio también.

¿Ahora está el hotel en plena ocupación? ¿A tope?

Sí, pero las chicas llevan un ratio de habitaciones.

¿Cuál es el ratio?

Pues unas 20 habitaciones. 20 al día. Claro.

¿Cuánta gente hay trabajando en el hotel?

Pues yo tengo una plantilla fija de siete personas

y después, según la ocupación,

pues ponemos gente. Siempre. Hay refuerzos.

Qué rapidez, ¿eh? -Llevamos muchos años en ello.

¿Sí? ¿Cuántos años? Yo 15.

¿Y qué descubre una trabajando en las habitaciones de los hoteles?

De todo. ¿Sí? ¿Como qué?

Tampoco podemos decir mucho.

A veces nos vienen hasta chinos y rusos.

¿Qué visión tiene la gente del pueblo en el balneario?

El balneario antes era, como aquel que dice,

el medio de vida de lo que es el pueblo.

Ahora ya no porque hay una fábrica, y entonces ya...

Ha sobrevivido los años más duros de la crisis.

Se pasaron gracias a este establecimiento.

Y, además, hay otro establecimiento.

Hay tres hoteles y, luego, un cuarto hotel.

Sí.

¿En un pueblo de cuántos habitantes? Pues 1200, como mucho.

A lo mejor tenemos cada fin de semana 400 turistas.

Y solo en este complejo. En este sí, unos 400 fijo.

Y en el otro vamos a poner otros 400.

O sea, que el pueblo casi duplica.

Marian, que no paras, ¿eh?

¿Está uno estresado? No.

Con tanto relax que hay en el ambiente.

(RÍE)

¿Pregunta la gente del pueblo por el balneario?

Sobre el agua, el sitio...

Sí, si está bien,

cuánto valen las entradas para el lago...

¿Cuánto valen? Pues no lo sé.

Claro, usted no necesita pagar entrada.

Yo no, entro cuando quiero. ¿Ve? Desde ahí.

(RÍEN)

¿Cómo es eso de trabajar en un sitio

donde todos vienen a disfrutar, a pasarlo bien, a relajarse?

Y ustedes, ahí... Bueno, es lo que toca.

Bueno, mejor que esté relajado el cliente.

Por supuesto.

No es un sitio donde esté el cliente enfadado.

Yo no quiero un cliente que esté alterado. Para nada.

(Música)

Son todos una familia, imagino. Sí.

Mis nietos y mi marido, pero él no ha querido entrar.

¿No? ¿Y qué están celebrando? -El 50 aniversario.

Las bodas de oro. ¡Anda!

50 años hace que nos hemos casado. ¿Buen destino este con la familia?

Hemos venido desde Puebla de Sanabria, Zamora.

Que está aquí su mujer como una sirena.

Véngase aquí. ¿Este es su marido?

50 años casado, Agustín. Más cuatro de novios.

¿Sí? Qué alegría, ¿no?

Bueno, ya está uno cansado, ¿no? (RÍE)

¿Y los nietos? ¿Cómo se llama su mujer?

Manuela.

¿Notáis el agua, las propiedades...?

-Está a 28 grados. -Nos están comiendo los peces.

Hay muchísimos peces.

Yo me quedo quieta y me parece un pulpo toda la piel.

En este balneario están permitidos los niños.

En muy pocos de España están permitidos.

Madre mía, cuántos peces. -Sí.

¿Se ven bien los peces? Hay muchos, ¿no?

Un montón. ¿Les están mordiendo un poquito?

Pero no hacen daño. No, dicen que es bueno.

Sí. ¿Se comen la piel muerta?

Eso dicen.

Hola. Carlos, ¿cuántos años tienes?

Tres. ¿Tres años?

-¡Yo sé saltar!

¿Todos familia? Todos, sí.

¿Sois hermanos, primos...?

Mi hermano, que está por ahí, y otra hermana que prepara todo.

Somos de Madrid, de origen de Valencia,

y venía aquí nuestra bisabuela, luego vino nuestra tía abuela...

¿Venía aquí la bisabuela a bañarse? Sí, a hacerse tratamientos.

¿En serio? ¿En el lago termal? Sí, a principios del siglo XX.

Hemos crecido, tenemos familias, trabajo...

Y estamos retomando otra vez la tradición.

Qué bueno.

Yo me he curado la sinusitis aquí.

¿Sí? Sí, cuando era pequeña.

Con tratamientos, inhalaciones, vapores...

Y se me curó la sinusitis.

Vamos, pequeña.

¡Al agua!

¿Qué pasa? ¿Te ha gustado?

Esta es la última generación, ¿no? Sí, la quinta ya.

Ay, pobrecita.

(Niña llora)

¡Papá!

Dando un paseo a la nieta con su mujer.

-A una de las nietas.

Están recuperando esta tradición, nos contaba su hija.

Sí, manteniéndola, recuperándola.

Para encontrar un lago de estas dimensiones

y con esta temperatura, hay que irse a Hungría o Islandia.

Sí, esto es único.

Pero la tradición balneoterápica está en Galicia, Asturias, Cantabria...

Además, esto es el tipo de turismo que más está aumentando.

Un 20 % solo el año pasado.

El turismo de bienestar, de salud, en España.

En los últimos cinco no ha dejado de subir tampoco.

Yo tengo recuerdos fantásticos de venir al balneario

porque veníamos con la tía de mi marido.

Una de mis hijas, que está por ahí, vino aquí con siete días.

Nació el 25 de agosto, y el 2 aparecimos por aquí.

Nos parecían las lámparas... todo era una verdadera maravilla.

-El piano. -Tocábamos el piano.

Tocaban el piano. Era horroroso, pero se lo pasaban fenomenal.

Vamos aquí al sol, venga.

¿Ustedes han venido juntas? ¿Son un grupo de amigas?

-Sí, somos un grupo de amigas. -Venimos todos los años.

¿Vuelven como la seda? ¿Se nota? Sí. Anoche ya se notaba.

Anoche salíamos de aquí con un relax y un...

A ver.

Pero no se ve nada.

Ay, qué a gustito. Parad los pies, a ver si vienen.

A ver si van los pececillos.

-Mira los peces. -Están por aquí, pero muy pequeños.

¡Ay, mira! (RÍEN)

Un planazo en toda regla, ¿eh?

¿Es la primera vez que venís a este sitio?

No, es la segunda vez. ¿La segunda?

¿Y qué pide la gente?

Lo que más, masaje relajante de todo el cuerpo.

¿Y qué coste tiene este servicio?

Pues son 45 minutos, si es de cuerpo entero,

y son unos 49 euros o algo así.

Luego, están los cortitos de 20 minutos, más baratitos.

Esto son vacaciones totales. ¿Quién quiere playa teniendo esto?

Además de verdad.

En la playa se está muy bien, pero el concepto del agua no tiene...

Hay que vivirlo.

Sobre todo la sensación de los pececillos.

Cómo se le corta el discurso. (RÍE)

No quiero ya ni hablar.

¿Qué tal, Mercedes? Muy bien, la verdad es que fenomenal.

La zona de las cervicales me duele bastante

y el masaje me ha dejado nueva.

¿Sí? ¿De dónde venís? De Santander, Cantabria.

(Música)

Bianca, subdirectora del balneario y encargada de toda la zona termal.

En este caso, estamos con un masaje general de relajación

bajo la estructura.

En 45 minutos, está cayendo el agua al cliente.

Como si te dieran un masaje debajo del agua.

¿Debajo del agua? Sí.

Como si fueras pececillo del lago. Eso es.

Hala, el agua está muy caliente.

Está como en la sauna casi. ¿A qué temperatura está el agua?

La tenemos a 36 grados. ¿36?

Parece un quirófano.

(Música)

¿Qué tal?

¡Oh! ¿Bien?

Bien. Yo que tengo este brazo malo, me pongo aquí, hija mía...

Lo que no aguanto es eso.

-Eso da un calor... ¡uh!

Eso está caliente.

Mi hermano, que es friolero, sí.

Esto si es mala vida, que venga Dios y lo vea.

Aquí muy bien, de maravilla.

Se olvida usted de todo, ¿no? Yo, de todo. Relajada por completo.

Se van a morir de envidia las vecinas.

Y mis hijos.

Cómo disfrutan.

Además, le tengo mucho miedo al agua, que no sé nadar.

Y no se lo van a creer.

Mis hijos no se creerán que yo estoy aquí en el lago.

Bianca, ¿qué tienen estas aguas

que todo el mundo dice que son espectaculares?

-Pues, sobre todo, propiedades termomedicinales.

Son relajantes, relajan la musculatura,

calman el sistema nervioso.

Pero ¿qué llevan? ¿Qué sales? ¿Qué componentes?

Me han dicho que son radioactivas.

Sí, tienen una leve composición radioactiva.

Pero eso es lo que hace que todavía sean más relajantes.

¿Esta agua es la misma que la del lago?

Sí, eso es.

Por las bocas que veis en el lateral de la pared,

estaría saliendo agua constantemente

y se está yendo constantemente.

El agua está renovándose en todo momento.

¿En cuánto tiempo el manantial renueva completamente

toda el agua del lago?

Pues te vas a sorprender, porque son 32 horas.

O sea, en un día y medio...

En día y medio, 32 horas... Ha cambiado toda el agua.

...el agua de lago ha cambiado por completo.

No para de salir. No para de manar y no para de irse.

¿El pueblo está encima de estas corrientes?

Por así decirlo, exactamente.

Los hoteles están encima de los manantiales.

Los romanos ya usaban estas aguas

y en el siglo XIX ya se hizo de utilidad pública.

(Música relajante)

-Huelen bien, ¿eh?

Alba, eso que pones es arcilla, ¿no?

Exacto, sí. ¿Y qué propiedades tiene?

Pues este tratamiento es para hacer un reequilibrio hormonal.

Entonces, vamos aplicándolo siguiendo un mapa de medicina china.

Ellos se basan en los meridianos.

Meridiano de riñón o de vejiga, por ejemplo.

Trabajamos un poquito también internamente.

Es un tratamiento que gusta bastante y que llama mucho la atención

por el tema de los colores.

Es como un poco apetitoso, por así decir.

En el verano se nota que a la gente le apetece más cuidarse.

¿Eres del pueblo, de Alhama de Aragón?

Sí, yo soy de aquí. Me he quedado muy cerquita.

No sé si está nervioso ya con la mascarilla,

que no quiere ni articular. Estoy medio dormido.

-Relajado, ¿verdad?

¿Contento?

(Música)

Ana, estamos viendo el plano del hotel.

¿Qué dimensiones tiene?

Pues mira, tenemos 68 000 metros cuadrados de jardín.

Y la vuelta al lago termal es un kilómetro.

Tradicionalmente ha venido mucha gente aquí a pasar temporadas.

Sí.

Todos los edificios datan del año 1863.

Con lo cual, tiene mucha historia el establecimiento.

Y ha estado también siempre muy vinculado a la cultura.

Juan Ramón Jiménez, José Luis Sampedro, el escritor,

que ha pasado aquí más de 40 años, todas sus vacaciones.

Conoció aquí a su mujer.

El turismo de salud es el que tuvo mayor incremento el año pasado.

Se incrementó un 20 %.

¿Y eso lo habéis notado vosotros? Lo hemos notado, claro.

Y cada vez nos preocupamos más por la salud,

vivimos más en el estrés y buscamos más este tipo de turismo.

Pero ¿cuánta gente hay en esta mesa? Que aproveche.

¿Cuántos son? ¿14? 14.

¿Y habéis venido aquí todos? ¿Por qué? ¿Con qué motivo?

¿Están celebrando algo? 50 años de casados.

¡50 años!

No son la primera boda que encontramos aquí.

(RÍEN)

-Nos conocemos desde niños. ¿Sí?

Pero ¿son de Alhama, de aquí del pueblo?

No.

-Venimos de Getafe. De Getafe, en Madrid, a dos horitas.

¿Se emociona ya? Si no hemos empezado a hablar.

No, es que lloro. (RÍEN)

¿La quiere usted igual que el primer día o más?

No, más. ¿Mucho más?

Cada día que pasa, más.

Esto es un planazo, ¿no? Sí, teníamos unas ganas.

¿Os ha gustado?

¿No habías estado en un balneario? No.

Los seis nietos que tengo, de momento, son listos, listos.

Mira que nosotros no pudimos estudiar y no hemos ido nunca al colegio.

(Música)

-Por otros 50 años más. -Y que nosotros lo veamos.

Por vosotros.

Gracias, muchas gracias.

(Continúa la música)

Hola. Fiesta de la Descarga, la más importante de Cangas del Narcea.

Sí, efectivamente.

Vosotras sois la peña femenina más antigua de la zona.

Sí, se juntaron en el 84 dos peñas: la Mecha y la Madreña.

Dos peñas femeninas. Sí.

Masculinas hay más. Siempre ha habido, sí.

Pero la nuestra fue la primera en inscribirse,

entonces, consideramos que somos la primera.

Esta es una fiesta de traca, de ruido.

Veo que las niñas de esta peña ya desde pequeñas...

Desde pequeñas se inician con los pequeños petardos.

A ver, ¿qué petardos tenéis ahí?

Empezáis por esto y acabáis tirando voladores.

A ver, ¿tiro uno? (TODAS) Sí.

(Pequeña explosión)

¡Caray!

Se inician con el fuego de verdad en los cursos que hacen de formación.

Lo hacen ya desde pequeñitos.

Y luego, hay otro que se hace ya cuando tienes 18 años,

que es el de tirador.

Hay dos momentos de esta fiesta: la gran Descarga,

que es el momento donde se concentra más pólvora,

y luego, cada peña, individualmente vais haciendo vuestras tiradas.

Sí.

42 peñas, a lo largo de todo Cangas del Narcea,

vais a estar tirando durante tres días pólvora.

(TODAS) ¡Viva la Mecha! ¡Viva!

Marta, ¿sois naranjas porque la mecha suele ser naranja?

La mecha es naranja.

Y nos pareció un color muy guapo, muy lucido.

Queda fenomenal, vamos.

(TODOS) Vino que bajas de las montañas,

tú nos hieres, tú nos matas, tú nos haces andar a gatas,

pero me cago en tu madre, ¡vas a saber quién soy yo!

(Aplausos)

¿Cuánto tiempo llevas en la peña?

Yo tenía un año cuando me llevaban en el desfile.

A estas cosas no me traían.

¿Cada una tenéis una pareja y es siempre la misma?

-Casi siempre. Llevamos años.

¿Qué significa para vosotras una fiesta como la Descarga?

-Todo. No tiene palabras. -Es el principio y el fin del año.

El año empieza el día 16 y termina el día 16.

David, venís de un restaurante que está a 30 minutos de aquí.

Sí. Venís a servir a esta peña.

Todos los años. A esta y alguna más.

Cocináis aquí, ¿qué estás haciendo de menú?

Unos cachopos, típicos de esta zona.

Está rellena. De jamón y queso.

¿A cómo se le va a cobrar el menú a esta peña?

Pues a 20 euros.

María, tú eres extra.

Hoy tienes trabajo gracias a la Descarga.

Sí, venimos a dar de comer a las peñas.

Ya tenemos varias peñas contratadas.

O sea, que tú a la Virgen del Carmen sí le tienes que agradecer mucho.

Sí.

-¡Pequeñina, cariño! ¡Mi amor!

Mira, la más pequeñina de la mesa.

¿Cuántos años tiene? Dos años y medio.

Y tú eres la primera abuela de la peña que tiene a su nieta.

Sí, la primera abuela de la peña. ¿Cuánto hace que la has metido?

Desde que nació, desde el primer momento.

¿Esta noche vais a tirar algún volador vosotras?

Nosotras no. ¿No? ¿Por qué?

Porque hoy solo tiran las madres.

¿Y te gusta o te da miedo? Me da miedo.

¿Te da miedo? ¿Sí? ¿Y a vosotras os da miedo? ¿No?

A mí sí.

Marta, guardáis aquí la pólvora.

A las 12 disparamos.

Estamos repartiendo los voladores a las tiradoras.

Tú eres una de las fundadoras de la peña. Hoy vas a tirar.

Llevas 33 años tirando. Sí.

¿Cuántas tiradoras tenéis?

Pues una docena creo que podemos ser.

Más las 12 apurridoras, que le van pasando los voladores.

Exactamente.

¿Qué es lo que uno espera antes de la tirada? ¿Que vaya bien?

Que no se mate nadie. Que no se lastime nadie, ¿no?

Eso es, la frase: que no se mate nadie.

Vais a tirar vosotras desde aquí.

En el resto del pueblo, ¿dónde más se va a tirar?

Allí. Enfrente, alrededor...

Hoy solo peñas femeninas.

(Explosiones)

(Vítores)

(CANTAN) "Que reine la alegría.

En Cangas del Narcea, donde reina el buen humor.

No cambiaremos de carácter ningún día.

Aunque lo mande el señor gobernador".

Os estáis preparando para la primera tirada de la mañana.

Somos tres peñas. Tres peñas aquí.

Cachu, la Ramilletera y la Parva.

¿Esos son los voladores que vais a tirar?

Esos son mis voladores, los que voy a tirar yo.

¿Cuánto hay ahí? Pues hay dos docenas y media.

Los voladores van por calibre.

Van de calibres más pequeños a más grandes.

De hecho, la máquina empieza con los voladores más pequeños,

que son del número cuatro. Los azules.

Exacto, y va subiendo.

Y al final acabamos con esos, que son barrenos.

Los verdes, que son el doble que estos.

Y con carcasas.

Hola, ¿eres uno de los tiradores de la peña?

Sí, señorita.

Llevas ahí guantes, ¿te los vas a poner?

Para la mano izquierda.

Para tirar un poco más rápido y seguro, tienes el guante...

Para no quemarte. Sí.

¿Qué medidas de seguridad tomáis?

Pues aparte de esto, ahora se deja la bolsa puesta...

Se deja la bolsa puesta,

por si salta una chispa del tirador, que no se encienda la carga.

¿Alguna vez has tenido un accidente en estos 40 años tirando aquí?

Bueno, no sé. Podría hacer "El Quijote" de accidentes.

Cada vez no, pero de estar corriendo por aquí, muchas veces.

(Explosiones)

Estos ya están tirando. Empieza la procesión.

-Sale la Virgen, ¿la ves?

Cuando llega aquí para, se pone mirando hacia aquí,

y entonces empezamos a tirar y encendemos las máquinas.

(Explosiones)

Este es el nombre de mi hijo.

Tenemos una tradición:

los que tienen hijos durante ese año, pueden abrir la tirada.

(Explosiones)

Esto es increíble.

Esto es una auténtica locura. (RÍE)

-Pues no te queda nada para por la tarde.

Qué locura. Más de 100 años tiene la Descarga.

Yo salgo de casa y los pelos... ¿Qué sensación tienes?

Como escarpias. Por mi padre, por los que no están.

Esto es una devoción dela pólvora.

El culto a la pólvora por los que ya no están.

¿Qué le ha pasado? Varas que caen.

No suelen ser graves, son heridas por alcance de vara.

Al caer, ¿no? Al caer.

¿Es peligrosa esta fiesta?

Y la típica quemadura en los dedos del tirador.

-Deberías ir al médico a que te hicieran una radiografía.

¿Qué se bebe aquí después de la tirada?

-Caipiriña. -En Cangas no se bebe sidra.

Es el único sitio de Asturias donde hay vino,

y entonces, tradicionalmente, apenas se bebía sidra.

Tenéis denominación de origen. Sí, vino de la tierra de Cangas.

¿Qué suponen las fiestas del Carmen y la Descarga para vuestro negocio?

Es una semana muy buena de trabajo, mucha gente.

Mucho trabajo, y se trabaja muy bien.

Pero luego, siempre tienes el sentimiento cangués.

¿Tú eres de Cangas?

Emoción, sentimiento, pensar en los que nos faltan. Todo.

(Música)

Estáis preparando los voladores para la Descarga de esta tarde.

Claro. ¿Cómo van colocados?

Metemos la madera en su fusible,

y con la mecha sacada para dentro de la rendija.

Porque el fuego viene por aquí. Para que le dé a la mecha.

Si queda así, no enciende.

Llevo toda la vida. ¿Eres tirador también?

Bueno, ahora no tiro.

Los años van poniendo a cada uno en su sitio.

Y ahora te toca colocar la Descarga. Bueno, colocarla siempre la coloqué.

Pero lo de tirar...

Vas perdiendo la afición con los años.

Vienen muchos detrás empujando. Y son buenos.

Hay que dejar sitio a la juventud.

¿Qué tiene que tener un tirador de Cangas del Narcea para ser bueno?

-Ser de Cangas. (RÍE)

¿Ser de Cangas? (RÍE)

Antes era muy raro que un chaval del pueblo no pasara por el polvorín.

Un verano o dos, a hacer la pólvora.

Entonces, al hacerla en el polvorín,

ya se supone que lo tienes mamado cuando vienes aquí.

Pero ¿hay que tirarlo de alguna manera concreta

para que se dispare bien?

Hay que cogerlo con la vara. Lo más derecho posible.

Arrimas el cigarro, y él solo sale.

Sin soltarlo. Tú no lo puedes soltar nunca.

Aquí tenemos por norma que el volador nunca se tira.

Si el volador tienes miedo que no salga,

lo tiras al suelo y lo pisas.

El volador va a explotar ahí, pero nunca te va a matar a ti.

Como mucho puede mandarte unas piedras a la cara.

Si lo sueltas, matas a cualquiera. El volador va sin control.

¿De la pólvora aquí no se vive? -No, no.

De la pólvora nada más vive el del polvorín.

¿Por qué hacéis esto en las fiestas de la Virgen del Carmen

si la patrona de Cangas del Narcea es la Magdalena?

Cuentan que vino un marinero que tenía dinero

y se pagó una descarga exclusiva.

Y luego, se cogió como tradición.

-¿Dónde está? -El pirotécnico estará por aquí.

David, jefe de intervención de armas de Cangas del Narcea.

Sí.

Vienes a supervisar que todo esté correcto.

En la Descarga del 2017.

¿Quién puede estar aquí?

Aquí solo pueden estar los que están asegurados.

Aquí hay varios tipos de credenciales.

Esta es Artesanos. Esta sería de tirador y apurridor.

Y después, la tarjeta de invitado, que nada más puede ir por las vallas,

sacar una foto, que no sea con el móvil,

porque el móvil puede afectar a la pólvora.

Y tienen un recorrido, que empieza allí,

tienen que dar la vuelta y marchar.

64 000 voladores se están preparando para la Descarga de esta tarde.

Sí, tenemos 2681 kilos de pólvora

que se van a tirar, aproximadamente, en cinco minutos de duración.

-Hola. ¿Quién es el encargado? -Ahí está Aurelio.

Aurelio, ¿cuántos años lleva trabajando en esto?

Desde el 85.

¿Y cada vez hay más fiestas con pólvora o menos?

No, como estas hay pocas. Tan potentes como esta, muy pocas.

¿Ni en Valencia? Nada, nada.

En Valencia tengo yo...

Vienen aquí amigos míos, de Ricardo y Vicente Caballer,

de lo fuerte de Valencia,

y se meten bajo el camión porque se acojonan.

Allí hay mascletás, petardos y tal. Pero como esta, ninguna.

¿Qué le cuesta esta Descarga a la Sociedad de Artesanos?

-50 000 euros.

¿50 000 euros? Sobre unos 50 000.

Solo la fiesta gorda de la Descarga, que es a la tarde.

Las tiradas de las peñas aparte.

Aquí estamos hablando sobre unos 340 000 euros

de dinero en pólvora en la semana del Carmen.

-Firma ahí. Todos firmamos uno. Y la familia.

"Comando... al sol".

Y este que vuele muy alto.

Juan, eres el presidente de la Sociedad de Artesanos.

Ya está totalmente preparada la pólvora

para ser disparada en menos de una hora.

Tú harás el primer disparo. Aquí, sí.

En el momento en que la Virgen llegue a la mitad del puente.

Debajo de la farola.

800 tiradores y apurridores. Este año hay más.

Cerca de 1000 personas tirando, todo en homenaje a la Virgen.

En homenaje a la Virgen.

Es como una oración de pólvora del pueblo de Cangas.

¿Es vuestro rezo? Exactamente.

César, eres el jefe de Protección Civil

y estás coordinando todo el operativo.

Sí. ¿Cuánta gente hay aquí.

Unas 33 personas. Solo de Protección Civil.

Solo de Protección Civil.

Hemos visto también a la Cruz Roja, la Guardia Civil...

En total, en seguridad, ¿qué operativo hay?

Unas 300 personas en seguridad.

¿Cuál es en concreto el papel de Protección Civil?

Simplemente, evitar que el público acceda a la zona de seguridad.

Esta gente la vais a tener que retirar de aquí.

Sí. 15 minutos antes esto tiene que estar desalojado.

Del muro a la Descarga hay unos 150 metros.

Y ese es el perímetro de seguridad.

¿Qué pasa si la gente se queda por aquí?

No pueden quedarse. ¿Y la de los balcones?

Tienen que meterse dentro también y cerrar las ventanas.

(Música)

(Explosiones)

(Explosiones)

  • Destinos donde perderse

Comando al sol - Destinos donde perderse

23 ago 2017

Nos perdemos en el laberinto más grande de España. Nos ponemos a remojo en el balneario más familiar de Europa y quemamos tres toneladas de pólvora en la fiesta de Cangas del Narcea.

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