www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.10.1/js
3960478
No recomendado para menores de 7 años Comando Actualidad - Huertos del mar - ver ahora
Transcripción completa

¿A por algas? A por algas vamos.

Vámonos.

Aquí hay dos tipos de algas, pero la que nos interesa a nosotros

es esta, tipo tallarín.

En Corea se consume mucho para el tema de la sopa.

Lo que hace 10 años nadie quería es ahora tu motor económico.

Exacto.

Les va a sorprender cómo algunos se ganan la vida en el mar.

¿A cuánto está el kilo de los ostiones?

Creo que a seis euros.

-Esto es un pepino de mar.

Le ha dado a los chinos por comérselo y van a exterminarlo.

-No es un artículo de primera necesidad.

No es leche, pan, no es carne, no es pescado; es marisco.

¿Ha picado, Oriol? Sí. Hay peso, hay peso.

Es un siluro, ¿no? Sí.

Este animal hace que Mequinenza sea la meca de la pesca en Europa.

España tiene cerca de 8000 kilómetros de costa

y bajo el agua una mina de la que se habla poco.

¡Míralo, míralo, míralo el Juanito!

¡Lo tiene, lo tiene! ¡Bien!

¿Cuánto se gasta un alemán que viene aquí a pescar?

Unos 1000-1200 euros.

¿Es cierto, Charlie, que hace unos años se pescaba

mucha más anguila que ahora?

Yo recuerdo de pequeñito que venían los camiones italianos

y se llevaban toneladas y toneladas de anguilas.

Estos berberechos es el tesoro de la Ría de Noia.

Esto es mejor que una mina de oro,

porque la mina de oro le quitas el oro y no da más.

¿Cuánto valen 200 gramos de algas? Aproximadamente unos 8 euros.

40 euros el kilo. El kilo.

Esta, que es la más barata. Es la más barata.

Huertos del mar, hoy en "Comando actualidad".

Mucha gente quiere elaborar grandes platos,

pero van con un desconocimiento y un miedo...

Realmente las algas es una verdura del mar.

(Canción en inglés)

Hasta hace diez años,

estas algas que están en los esteros de la bahía de Cádiz

solo eran un problema, porque, entre otras cosas,

colapsaban los canales que hay por aquí.

Hoy en día, hay gente que se dedica a recogerlas, a limpiarlas

y a prepararlas como un ingrediente más de nuestra cocina,

cada vez más cotizado.

(Canción en inglés)

Ahí al fondo está Cádiz, a la izquierda, San Fernando,

eso es la bahía y estos son los esteros.

Me pongo esto, a por algas. A por algas, vámonos.

¿Cubre mucho? Esperemos que no.

El terreno, como son lodos muy blandos,

poco a poco vas como agua movedizas. De hecho, ya lo estoy notando.

Aquí hay dos tipos de algas, pero la que nos interesa a nosotros

para recolectar es esta,

que son unos tubos, que se les llaman aonoris.

Crecen en la roca y solamente está en la temporada de las lluvias.

Están huecos por dentro.

Entonces, a la hora de freírlas, a los cocineros les gusta mucho

porque sufla. Tipo tallarín.

En Corea se consume mucho para el tema de la sopa y de los wok.

Haces pierna, ¿eh? Sí, y el culo también.

Cuidado.

¿Esto te pasa habitualmente? Sí.

Esto lo que siempre intentamos es tirar

y lo que se queda en la roca va a ser siempre

lo que crezca después.

Allí, en esa zona, he visto también muy buena zona de lechugas de mar,

que es otra de las algas.

Lechugas de mar. Sí.

Si te fijas, son hojas como de lechuga silvestre.

Vamos siempre buscando hojas de este tamaño.

Estas algas son las que nos están haciendo a nosotros

distintas en el mercado.

Nos está haciendo ser más competitivo.

¿Quién es la competencia? La competencia está en Galicia.

En Cádiz, ¿desde hace cuánto se cogen algas, como tú?

Nosotros llevamos diez años.

Consuelo, hasta hace diez años, ¿alguien cogía estas algas?

Nadie, al revés, esto generaba un problema en la zona de los esteros,

porque ten en cuenta que los esteros tienen unas compuertas

que es por donde entra y sale la marea.

Las algas, cuando crecían, hacían de tapón.

Lo que hace 10 años nadie quería es ahora tu motor económico.

Exacto.

Consuelo, hay estudios de la Universidad de Cádiz

que hablan del potencial gastronómico que tiene esto

y económico para la zona,

un sitio además donde hay bastante paro, la Bahía de Cádiz,

y esto puede ser un futuro económico.

Sí; yo fui alumna de la Universidad de Cádiz,

estudiando Ciencias del Mar,

y, precisamente, empezamos un poco así.

Mi hermano, al ser cocinero, el que trabajando con Sergi Arola

empezó a ver un poco el material de las algas en la cocina

y fue preguntándome cómo era la biología y química de las algas

para poder desarrollar técnicas culinarias.

A través de esos profesores de la universidad,

fue cuando nos pusimos en marcha de ver las posibilidades

que tenía todos los esteros

y ahora también estamos viendo mar adentro

las posibilidades que tienen las algas y el potencial comercial.

Un día bueno, ¿cuánto coges?

De lechuga, solemos recoger lo que son dos capachas completas

y suelen ser unos 60-70 kilos.

Hola, yo soy Juan Carlos, de "Comando actualidad".

¿Qué tal? Antonio. ¿Antonio y?

Enrique.

Enrique, que estás cogiendo ostiones.

Sí. -Mira qué buenos ostiones.

¿Ostiones exactamente qué son?

¿Cómo unas ostras que salen en los esteros o qué?

Lo que hacen es cogerlos de chico, que son de un tamaño más chiquitito,

y lo que hace es que los siembran aquí, en los esteros.

Van creciendo hasta adquirir este tamaño comercial.

¿Tú llevas mucho tiempo aquí, dedicándote a esto?

Sí.

¿Cuánto? Tres o cuatro añitos.

¿Antes qué hacías? De albañil.

Arriba.

¿Estas se venden bien? ¿A cuánto está el kilo de los ostiones?

Creo que a seis euros. Seis euros.

¿Qué se hace con las algas?

Ahora lo que hacemos nosotros es una depuración

y una limpieza de cada una de las piezas.

Es una agua tratada, depurada.

¿Quién te enseñó a ti a depurar las algas, a prepararlas,

para que luego se vendan?

Viendo cómo lo hace Francia y cómo lo hace Japón.

Sobre todo Japón.

¿Has viajado tú a verlo? No, quiero, es mi propósito.

¿Cómo has aprendido entonces? Buscando vídeos.

¿De dónde te viene a ti esta pasión por las algas?

Soy vegetariana desde los 15 años y me metí en el mundo de las algas.

Me gustó, empecé a cocinar, me gustaba el sabor,

mi hermano también, al ser cocinero, me lo mostró,

pero aparte él también es alérgico al marisco,

entonces hacíamos los arroces de verdura, pero con sabor a mar,

y era añadiéndole algas.

¿Esa sal, Consuelo?

Esta es una sal natural de las salinas de aquí,

de la zona de Chiclana, y se le añade lo que es la sal natural,

como antiguamente, para restarle lo que es humedad

y hacemos así es proceso de salazón.

¿Así, eh? A mano. A mano, como antiguamente.

¿Exportas también o solo vendes aquí?

No, estamos exportando a Bélgica y a Alemania.

Estamos tratando ahí el tema con japoneses.

¿Venderles algas a los japoneses? Sí.

Cuando pasó el tema del tsunami y hubo el desastre nuclear,

ellos tenían en estocaje de algas hasta seis más.

Igual que han visto la del atún en Barbate,

también están viendo las algas.

Ahí, en Japón, puedes tener un filón, ¿eh?

Mucho, el 25 % de su dieta es alga.

Consuelo, la tuya es una empresa pionera en Cádiz de algas.

No existía ninguna. De Galicia para acá somos la primera.

¿Fue difícil abrirte camino donde no lo había?

Hombre, claro, primero legalmente,

para un par de años se indica que hay que pedir autorización

para extracción de flora marina. Por fin.

Entonces, ¿ahora tú qué eres legalmente?

Legalmente, soy ya recolectora ya de algas.

Preparamos los 200 gramos.

¿Cuánto valen 200 gramos de algas?

Aproximadamente unos 8 euros, dependiendo de qué tipo de alga.

40 euros el kilo. El kilo.

Esta, que es la más barata. Es la más barata.

(Música)

Estamos llegando a uno de los restaurantes cliente tuyo.

Sí, efectivamente.

¿Vendes a muchos restaurantes?

El 80 % de nuestra clientela es restauración.

(Música)

Muy buenas, Julio.

-Las lechugas de mar o nori.

Es muy fácil. Verduras asadas.

Seguidamente vamos a poner la facera,

que previamente hemos metido en escabeche.

Supermelosa, ¿vale? En el plato.

¿El atún está todo inventado?

Nosotros intentamos volver a realzar esa parte más desconocida

como puede ser galete, puede ser la facera,

puede ser ciertas partes que eran aprovechamientos de pescadores.

¿Eso qué es? Esto es un alioli de algas.

Un poco de bonito bien fresco para terminar.

Lo que hemos hecho es envolverlo con la pasta con la lechuga,

un poco de sal, un poco de polvo de algas

para potenciar un poco más el sabor y poco más.

Vamos a dar un corte para que veáis.

¿Marinan bien las algas con el atún?

Muy bien, por fuera la pasta, las algas y luego el atún.

Cómo cambia el color, ¿veis?

Un poco de polvo de algas. Polvo de algas.

Deshidratado. Ahí.

Madre mía, qué pinta tiene eso, Julio.

¿Qué le aportan las algas al atún, por ejemplo?

Que te lo diga Consuelo. Consuelo.

Un poco es eso, que dependiendo de qué tipo de alga

te da más intensidad de yodo, otros te dan más intensidad

a lo que te he dicho antes de la lechuga, clorofila,

hierba fresca del campo, con frescura de la salina del mar.

¿Os ha costado mucho convencer al cliente de que coma algas?

Falta conocimiento y mucha gente quiere ahora,

con tanto "Masterchef" y programas de chefs,

quieren elaborar grandes platos, pero van con desconocimiento y miedo,

y realmente las algas son una verdura del mar.

(Canción en inglés)

Estas especies de rocas que sobresalen

en las aguas de las playas de Chipiona,

forman lo que se conocen como los huertos del mar.

Los construyeron los fenicios

y a día de hoy, cientos de chipioneros

siguen pescando en ellos de la forma más tradicional.

Manolo, ¿nos preparamos ya? -Sí.

¿Qué se necesita para pescar en los corrales?

Nosotros ahora mismo, por las mareas que son,

nada más que llevamos, tenemos que tener un carnet de socio.

¿Cuántos años lleváis pescando aquí?

Bueno, nosotros llevamos mariscando desde que teníamos cinco años, seis,

cuando ya tu madre, ya te podías escapar de tu madre.

Este es uno de los nueve corrales que hay en Chipiona.

Este es La Longuera.

Son como una especie de muros, que, cuando sube la marea,

deja el pescado aquí y cuando baja, se va el agua

y el pescado se queda por aquí. ¿Ves los caños que hay ahí enfrente?

Estamos hablando de una pesca de hace cientos de años.

Miles, miles. Miles de años.

Que yo sepa, de los romanos para acá.

¿Tú vives de esto, de ser catador?

No, ojalá hubiera pescado para vivir de esto.

No es hobby, es que esto es tradición, más que hobby.

Se te olvida todo.

Si tienes que pagar una letra,

te olvidas en ese momento que estás aquí y no te acuerdas.

Esto es un caño.

Esto tiene unas redes y por ahí no puede salir el pescado.

El objetivo es que el pescado, la pesca, se quede aquí, ¿no?

Se quede aquí, encerrada.

Así se coge, directamente, ¿no?

¿Y esa tinta? Es la defensa de él.

¿Para esconderse debajo de ella? Este va a ser para mi amigo.

¿Y los muros del corral de qué están hechos?

De piedra, piedra sobre piedra, lo que pasa es que...

Cuidado, que corta. Ya veo, ya veo.

Son ostras.

Cómetela, si quieres. ¿Cómo se come esto?

Un chupito, para dentro. Anda ya.

Cómetelo, ¿no has comida ostra nunca? Sí.

Pues ya está, es otra especie,

pero está tan buena como la otra o un poco más fuerte.

Está buenísima. Claro.

Sabor a mar.

La gente de Cádiz come que no veas, los gaditanos.

Normal, con lo buena que está.

¿Cuántos socios estáis en esta asociación?

426.

Había 700, con los que se han muerto, los que se han dado de baja.

Pagamos una cuota de 15 euros cada seis meses.

¿De estos corrales, solo hay en Chipiona de esto?

En Chipiona y en Rota. ¿Y en el resto de España no?

Antes había en El Puerto, ¿no?

¿Cómo se ha conseguido conservar después de tantos años esto?

Por la afición del pueblo.

Donde hay afición al marisqueo, lo mantienen.

¿Vender no se puede vender? No, nosotros no podemos vender.

Esto es sin ánimo de lucro. Esto es como si fuera deportivo.

Manuel ha visto un choco por aquí. Ahí está saliendo tinta.

La mano, la mano. Ahora va a ser difícil.

Mira, mira, mira.

Se nos escapa.

Es tan pequeño que no lo pescamos. No lo podemos pescar.

Nosotros podemos llegar a tener 10-12 kilos.

10 y 12 kilos.

Esto es un pepino de mar, esto lo protegemos nosotros a muerte.

El que coja un pepino de estos, llamamos a la Guardia Civil.

Porque esto no se puede pescar. Claro, esto es un tifón del mar.

Esto lo que hace es filtrar agua y lo que hace es echar oxígeno.

Le ha dado a los chinos por comérselo y van a exterminarlo.

En la provincia de Cádiz ha habido mucho furtivismo

del pepino de mar para vendérselo a los chinos.

¿Es cierto que han llegado a pagar 1500-2000 euros?

No lo sé, no sé lo que valen, porque aquí los que hay,

de noche cuando se ven. -Comerse eso tiene cojones.

Esto de pescar con esta puesta de sol es un lujazo.

Si traes un móvil, muchas veces dejas de pescar

y tiras fotos.

Vamos. ¿Dónde está?

¿Por qué cambia de color? Para camuflare.

Mira, mira, mira. Vamos para la orilla.

Mira cómo suelta. Madre mía.

Madre mía.

Manuel, ¿es peligroso esto o no? Me han pegado muchos bocados muchos.

¿Y son fuertes? Sí, duelen mucho.

-Aquí hay uno que está comiendo, ¿lo veis?

Mira cómo está comiendo el pescado.

Este es más grande. Madre mía.

¿Este el color es diferente o me parece a mí?

Es que cambian de color.

Cuando menos te lo esperas salta la liebre.

Joe que sí.

(Canción en inglés)

Hola, buenos días. ¿Qué hacemos?

Vamos.

(Canción en inglés)

Mónica, en esta playa de Noia se recoge el 80 % del berberecho

de todo el litoral español.

Ahora mismo, donde estamos pisando, cuando la marea sube,

aquí habría agua. Sí.

¿Hasta dónde vamos a tener que caminar

para recoger el berberecho? Hoy bastante.

Tenemos que bajar bastante, porque como ya está la marea muy baja.

Hay 5 grados de temperatura fuera,

la sensación térmica en el mar es menor.

Es menor, hemos entrado a menos 3 grados.

A menos tres grados, en invierno, además.

Lo que más sientes son las manos y los pies.

¿Cuántas personas pueden haber aquí? Casi casi unas 450, más o menos.

Y casi todas mujeres. La mayoría.

La gran mayoría somos mujeres, aunque últimamente

entraron bastantes hombres.

Se trata de clavar lo que es el diente del rastrillo.

En la arena. En la arena.

Y después ir tirando hacia atrás.

Vas sintiendo si hay algo en el rastro o no.

Esto es berberecho, es el tesoro de la Ría de Noia.

¿Son buenos? Sí, son buenos.

Eres de los pocos hombres que marisquea a pie.

Bueno, hay bastantes este año. Ahora hay más, ¿no?

¿Por qué? Porque la crisis no da para más.

¿Cuántos años llevas marisqueando? Yo empecé el año pasado.

¿A qué te dedicabas antes? Yo antes era arquitecto técnico.

¿Sigue dando para comer el mar en Galicia?

Hombre, para comer, para subsistir.

-¿Sale grande ahí? -Sí.

-¿Sí? -Mediano.

Este movimiento para los riñones y las cervicales...

Este movimiento es horrible y a veces estamos seis horas así.

¿Genera muchas bajas laborales? Sí.

Poca gente hay que no tenga una hernia discal,

que no tenga tendinitis.

Genera muchos problemas.

Tú solo llevas seis años dedicándote a esto.

¿Qué hacías antes?

Yo estuve fuera, estuve en Suiza 15 años.

Después me vine, compré un local, monté un negocio,

no me fue lo bien que debería, cerré y me apunté a las listas.

¿Hay trabajo para todo el mundo? No.

No, esto sale en las listas cada "x" tiempo,

según la gente que se retire.

(Pájaros)

Y para ser un buen rastreador, ¿qué tiene que tener?

Ganas de trabajar y poco más. ¿Quieres probar?

¿Puedo? Sí.

Como si fuera clavarlo, ahora ve tirando hacia atrás.

Tengo que ir tirando hacia atrás.

Y esto así seis horas al día.

No siempre siempre seis horas, cuatro, tres, seis, seis y media.

Yo solo te digo que aquí no está entrando nada.

Sí que entra, ya verás, tú sigue hacia atrás.

Voy a ver.

Jo, aquí no hay ninguno.

No hay nada que rascar.

(RÍEN)

(Pájaros)

¿Cómo va la jornada? Regular.

¿Qué hace una mariscadora de Muros y de Noia

el resto del año, cuando no viene a capturar el berberecho?

Pues, atendiendo en casa.

El dinero que se gana entre los meses de octubre y marzo.

Sí.

Y ahí se acabó. Se acabó.

Después, todo es gastar.

Hola, buenos días.

Uno no está acostumbrado a ver tractores por el mar, ¿eh?

No, la verdad es que no.

Vienes a recoger el marisco de todos los mariscadores de a pie.

¿Cuánto vas a recoger hoy? Sobre 70 capachos.

Como 70 capachos, que son 600 kilos de berberechos.

¡Pili! ¡El tractor en marcha!

Pili, ¿cuántos años lleva capturando?

Muchos, cuarenta y muchos. Cuarenta y muchos años lleva aquí.

Antes veníamos descalzos, con las manos,

y lloviendo y sin ropas de esto, sin nada.

O sea que aún era mucho más duro de lo que es, que sigue siendo duro.

Era más duro, sigue siendo duro, pero era más duro.

¿Le queda mucho para jubilarse? No, me queda un año.

Un año, ¿y tiene ganas de dejar esta profesión?

Ganas por trabajo. Dureza.

Exactamente, pero por profesión no, que es muy bonita.

Eres el vigilante del mar de la Cofradía de Pescadores.

¿A dónde os lleváis este berberecho?

Este berberecho lo vamos a sembrar ahí,

donde los barcos no pueden trabajar.

Este es el marisco que ayer trajeron los barcos para aquí, para la lonja,

y es el que no la talla. Es el que no da la talla.

Entonces, este marisco no lo tenían que haber faenado.

Ayer no tenían que haber capturado este marisco.

Esto es almeja. Es almeja.

Que tampoco da la talla. Tampoco.

(Canción en inglés)

Esto lo vamos a tirar al mar y hasta el año que viene

no se va a poder capturar.

¿Cuál es tu función exactamente en la cofradía?

Nosotros aquí estamos para controlar el marisqueo,

la comida de los rastros, la comida de los berberechos.

Que cumpla la normativa en todos los sentidos.

Se cumplan las normativas. Los topes de capturas.

Aquí, ahora mismo, estos barquitos están capturando el berberecho.

El sistema es parecido al marisqueo a pie,

solo que desde el barco.

Desde el barco y un rastro, que tiene un palo más grande.

Hola, buenos días, ¿cómo van las capturas?

Muy bien.

¿Qué podéis capturar? 15 cada uno, ¿no?

Sí.

Tú eres el patrón mayor de la Cofradía de Noia.

Tenemos el mejor berberecho del mundo,

porque es el más grande, más sabroso y todo.

Las fabricas lo quieren de Noia, en las rías gallegas, pero de Noia.

Yo siempre digo que aquí, en la Ría de Muros y de Noia,

esto es mejor que una mina de oro, porque la mina de oro

le quitas el oro y no da más.

Esto todos los años se recoge

y se hacen cada año 10 millones de euros entre todos,

15 millones, 8 millones, 14 millones,

según la campaña marisquera.

Todos vivimos la mayor parte, es la economía de la comarca.

(Sirena)

¡Eh! ¡Arriba!

Te piden más tiempo.

Si por ellos fuera, estarían todo el día.

Se acabó. (SILBA)

Venga, ¡eh!

(Música)

Esta es la captura que has traído hoy de tu barco.

Sí.

Y lo estás vendiendo en la lonja. Por supuesto.

¿Y aquí qué es lo que está haciendo?

Aquí lo que hace la máquina es clasificarlo por categorías.

Hay cinco categorías, una que es la discriminación,

lo que no da la talla que luego se devuelve al mar,

y luego está el cuarta, tercera, segunda y primera categoría.

Lo vamos mirando en ese ordenador. Sí.

Llevo 13, 14 kilos de cuarta, dos de tercera y van dos de segunda.

Lo que te interesa es tener más de primera,

porque es lo más caro.

10 kilos llevas casi de segunda categoría.

¿A cómo se te va a pagar esos 10 kilos?

Está estos días alrededor de 8 euros el kilo.

¿Y de cuarta categoría, que es de lo que más tienes, 17 kilos?

1,90 o 2 euros.

Por supuesto que me gustaría traer todo de primera o de segunda,

pero tenemos un tope que son 15 kilos por persona.

Entonces, tú intentas coger los 30 kilos,

que somos dos personas en el barco,

y si no puedes coger del más grande, vas cogiendo luego el que puedes.

El que puedes.

(Canción en inglés)

Hola, Rosalía.

Nos han dicho que usted prepara la mejor empanada de berberechos

de Noia.

La mejor no, pero intentamos hacerlo lo mejor que podamos.

Y que lo hace con una receta de toda la vida, que es la de su madre.

La de mi madre, como hacían antiguamente las empanadas de maíz.

Este es el berberecho de la ría. Sí, señora.

Recién capturada. De postal.

¿Qué hace tan especial este berberecho?

Pues es un berberecho muy bueno, tiene muy buen sabor,

y son unas aguas muy limpias.

Tiene 77 años y todavía no se ha jubilado.

Sigue aquí al pie del cañón de la panadería.

Ahora ya voy descargando un poquito con los hijos.

Sesé es el futuro de esta panadería, el presente,

porque Sesé, tú trabajas con tu madre.

¿No queréis que se jubile? A veces sí, pero...

-Sí, sí.

Quiere que se jubile. A veces.

La tiene aquí, porque ellas no saben hacer su empanada.

Sí saben.

¿Te sale igual que a tu madre?

No, ella tiene su mano, es especial,

eso es indiscutible. -Ahora terminamos, enseguida.

¿Esta empanada cuánto cuesta?

Esta empanada si tiene 2 kilos, ya son 40 euros.

¿Qué sería de este pueblo si no tuviera el marisco que tiene?

Eso digo yo, aún así cuando estamos, para cuánto más,

porque no tenemos ninguna.

Es así la vida. Ahí tienes la empanada de maíz.

¿Qué hacemos con esto? ¿Lo metemos al horno, no?

Esto ahora hay que echarle aceite y cocerlo.

Ah, le echa aceite a la empanada por encima.

Claro, claro.

¿Esto es para darle brillo? Es para darle sabor también.

¿Se deja atrás, contra la piedra?

Esta barra llega hasta el fondo.

¿Cuánto tiempo va a estar aquí?

¿La empanada? Está hecha en una hora.

Una hora. Una hora.

Cuidado, que quema. Coge el tenedor.

Cómelo a tu manera. A ver.

Está riquísima. ¿Verdad que está buena?

Con un vasito de vino, vas como una pepa.

Es la mejor empanada de berberechos y de maíz

que he probado yo en la vida. Me alegro que te guste.

(Canción en inglés)

Muy buenos días. Buenos días.

Estamos en La Albufera, Valencia. Sí, exactamente.

Pescando anguilas. Anguilas, si cogen alguna,

porque hace demasiado buen tiempo para coger anguilas.

Atraviesan muchos kilómetros hasta llegar aquí, ¿verdad?

Sí, cuando la anguila es adulta, grande, a partir de 700 gramos,

ya tienen tendencia a emigrar hacia el mar.

Ahí desahoga y entonces vuelve aquí lo que es la anguila.

Los puestos de pesca.

¿Son puestos que se sortean cada año?

Sí.

¿Y cuánta gente puede pescar?

Esto me imagino que está perfectamente regulado.

Todos los años los que pueden pescar se presentan

o los que quieren entrar en el sorteo.

-¿De dónde sois? De Madrid venimos,

de "Comando actualidad", de TVE.

¿Cómo está? Muy bien.

-Esto es la Gola del Puchol, donde entran la angula y las anguilas

y se hacen gordas.

Ahora la anguila está en La Albufera y se quiere ir al mar.

Tropieza en lo que es las redes y va buscando la salida.

Entonces, le metemos la trampa y ella quiere salir.

Primero, es un gran trampa aquí en forma de semicírculo

y luego está la pequeña trampa de la red.

Es que no suena bien la trampa, hombre.

Acaban de pescar ahora, hace poquito.

Ahora mismo.

¿Por qué esta forma de pesca?

¿Es lo más práctico, es que lo hacéis de toda la vida?

De toda la vida.

Entra por aquí. Entra por aquí.

-De ahí se vacía.

-Una vez que entra en la primera boca, ya no puede salir para atrás.

¿Este año cómo va la temporada? Flojita, flojita.

Dicen que es muy importante la quema de la paja del arroz

a la hora de la pesca.

Si no se quema la paja, el agua se pone putrefacta

y por donde pasa, lo mata todo.

La temporada de pesca, ¿vosotros cuántos meses podéis estar?

Empezamos en octubre y hasta ahora, abril.

Paramos en verano.

-En verano tiene que entrar la angula, para que se haga adulta.

La poca profundidad de La Albufera,

¿también influye a la hora de pescar?

¿Qué son dos metros de profundidad? Aquí 1,10-1,20 metros.

-Lo que pasa es que de barro hay 1,5 metros de barro.

¿Qué hacéis con la carpa cuando la pescáis?

Nos la compran en la cofradía.

O sea que igualmente lo pescáis y luego a la lonja.

Esto sí, la carpa no.

Esto no. ¿Por qué?

Porque esto es carpín.

Ahora está en el tiempo de los huevos, mira.

Millones y millones, hay que tirarlo otra vez, esto lo tiramos.

Esta no, esta es la tenca autóctona de aquí.

Nosotros le decimos tenca, carpa.

Mira, mira si tiene huevos ahora, millones y millones.

Guau. Millones y millones.

Mira cuántos huevos salen de ahí.

Estás limpiando las red, entiendo.

Sí, esto interesa que esté muy limpio.

¿Es cierto, Charlie, que hace unos años se pescaba

mucha más anguila que ahora?

Yo recuerdo de pequeñito que venían los camiones italianos

y se llevaban toneladas y toneladas de anguilas.

¿Ah sí? Madre mía.

Y la lubina, barbaridades.

Estaba el agua mejor, había más comida para los peces

y todo eso.

Ahora, ¿cuántos kilos de anguilas podéis pescar?

Ahora, poco.

Lo normal de cada tres días, 10-12, aproximadamente.

¿Pero tenéis un cupo de kilos? Es decir, hasta tal.

No, hay demanda de anguila.

Vamos al otro, a ver si hay más suerte.

Esto es maña, esperar, paciencia, me imagino, y la sabiduría de uno.

Hombre, claro, son ya muchos años pescando.

Aquí vienes cada dos días y ya sabes

los que más pescan y los que no pescan.

¿Ah sí? Hombre, claro.

Esto es como ver el regalo, a ver qué sale.

Hasta que no se abre...

Menudo buen día de carpa. De carpín.

Si tuviese buen precio, lo que pasa que ni lo compran.

El que lo tiró, se lo tenía que comer él.

Una lubinita. Anda.

Pequeñita, mírala.

La vamos a soltar, ¿eh? Porque es pequeñita, mírala.

Charly, esto no es que sea artesanal,

es que más artesanal que esto no sé lo que hay.

Tienes que venir preparado.

Tapamos el agujero y que vuelva a pescar.

A la hora de la pesca, hacerlo de esta forma tan artesanal,

¿eso aumenta el valor del producto?

Quiero decir, ¿hay otra forma de pescar la anguila?

No. No.

Que yo sepa, no.

¿Y el precio que se pone está acorde al trabajo que hacéis?

No es rentable, no es rentable.

Lo que pasa que a uno le tira la pesca

y viene a pescar.

Cada uno tiene su carrera, cada uno...

Yo me he dedicado toda mi vida al automóvil.

Si vosotros dejáis esto, ¿esto se puede perder o no?

Se pierde. ¿Sí?

La juventud no lo quiere porque es muy pesado.

¿Un catedrático pescador?

A ratos, sí.

¿Qué es lo que le atrapa estar aquí? Esto es una porquería.

Si el medio ambiente en el que se tiene que desarrollar

no está en condiciones,

lo que hace es que los que pueden escapar escapan

y las que no, mueren.

¿Hay mucho amor en esto? Sí, hombre,

esto es, mi padre, mi abuelo, mi familia.

Lo que estaba aquí, estaba con mi padre, que ya no está.

Aquí estamos, tratando de mantener una actividad que fue

la que se desarrolló aquí.

Desde Valencia hasta Cullera era La Albufera,

y ahora no queda nada más que este reducto.

Aquí está el Nichi, el Nichi, haciendo deporte.

Pepe, hemos pescado, pero buena gente.

Anguilas, menos. Hace buen tiempo.

Charly, muchas gracias. De nada, hombre.

Pasarlo bien. Gracias.

Que ganéis mucho dinero. (RÍE)

Esta es la maleza, la grande.

Todas estas pequeñitas son las pastorencas que decimos.

Ahora las llevamos a la lonja.

¿Cuánto podéis sacar? Al año, la temporada,

si te sacas 1000 euros por pescador, ya vas bien.

¿Os pasa factura que a veces La Albufera

se relacione tan directamente con el arroz y no con la pesca?

También, porque aquí mandan primero los agricultores

y los últimos somos nosotros.

¿Te puedo preguntar a qué te dedicas el resto del año?

Yo soy barquero, barquero de La Albufera.

-El turismo. El turismo de La Albufera.

¿Eso sí hay más todo el año?

Sí, trabajamos todo el año y sobre todo, los fines de semana.

De aquí ya no se escapan. De aquí no, esto ya son para vender.

Aquí tenemos la anguila. La anguila, la auténtica anguila.

¿Vosotros ponéis el precio o de qué depende?

Bueno, nosotros queremos poner el precio,

pero el mercado es el que demanda

los precios que tiene que haber de la especie.

Aquí tenemos las madesas gordas,

las que ya son más de 400-500 gramos.

¿Qué diferencia hay entre ellas?

¿Hay mucha diferencia en el precio? No, el precio es el mismo.

Ahora puede estar sobre 15-16 euros el kilo al público.

Se dice que la anguila europea está en extinción

y por eso ahora nosotros no pescamos todo el año anguila.

¿Qué iban a pescar? Estábamos pescando anguilas.

Bueno, algo tienen.

Hay mucho furtivo en España cogiendo anguilas.

¿Dónde van siempre toneladas de angulas

que tenemos que coger nosotros,

si cogen siete toneladas vendiéndolas a millón la tonelada?

¿Está claro eso?

En toda Europa está prohibida la angula

y aquí, en España, están pescando angula, qué vergüenza, señor mío.

Buenos días. ¿Qué pasa, Ignacio?

-Buenos días, Jorge. ¿Qué pasa?

-Aquí, a ver si nos llevamos unas anguilas para hacer un all i pebre.

-¿Podrás con ellas? Si necesitas ayuda, me lo dices.

¿Hay una parte mejor que otra?

Jorge, tú como cocinero, no sé si normalmente demandan algo o no.

Más que una parte, a lo mejor el tamaño es lo que la gente demanda.

En este caso, all i pebre, el tamaño que tiene entre manos es el ideal.

Es un plato casi que de paso obligado.

Venir al mar y no pedir un all i pebre

es casi como ir a Roma y casi como no ver al papa.

Ahora viene lo mejor, la dolorosa.

Bueno, nos vemos.

-Muy bien, Jorge, que vaya bien. -Igualmente.

-Hasta luego. -Hasta luego.

Vamos a ver, que tenemos a la gente esperando.

Vamos a ver.

Ahora vas a poder comprobar que en un pueblo tan pequeño

la cantidad de establecimientos dedicados a la hostelería tenemos.

Perdóname, desde aquí cuento, uno, dos, tres, cuatro,

allí hay otro, cinco, a lo lejos intuyo un sexto.

No está mal. Hay más restaurantes que viviendas.

Exacto, creo que es el lugar donde más restaurantes hay

por metro cuadrado.

Muchas gracias.

Hola, muy buenas.

Ella es Juana, Fede y Amelia.

-Hola, yo soy Amelia.

Digo yo que con la cantidad de restaurantes que hay

aquí, en El Palmar,

todas vuestras familias, hermanos, novios, parejas,

se dedicarán a este mundo de la hostelería, ¿no?

Algunos sí, algunos no.

¿Hay mucho trabajo en esta zona?

Sí. -Bastante.

Se demanda mucho este plato, ¿no?

Sí, porque como es típico de aquí, de La Albufera.

-Ponemos el aceite de oliva, un poquito,

ponemos guindilla picante, una guindilla pequeñita y ajo.

Ahora le pongo un poquito de pimentón.

Me ha enseñado la madre de mi jefe,

que todo viene de abuelos la receta.

Primero ponemos la patata.

Sin embargo, estamos hablando del mismo plato

y nos vamos al local de enfrente,

y seguramente que lo preparan de otra forma.

Nunca le pongo más agua, porque se dice que la anguila deja agua.

-Juana, guárdate algún secreto, no lo digas todo,

porque si no la gente se va a poner a hacer all i pebre.

Como locos.

El ruido que hace, te das cuenta de cómo está.

-Si oyes cómo canta, dice sácame, llévame contigo como los langostinos.

Ya tenemos aquí el all i pebre.

Que aproveche y luego me contáis.

¿Esto se come con pan? Claro, claro.

-Hay que coger el caldo.

Típico de La Albufera, es de Catarroja y El Palmar,

cada uno tiene sus cosas

y ahora probaremos qué tal está.

Yo soy de Catarroja, a ver qué tal está el de El Palmar.

-Ahora están haciendo tapas típicas en Catarroja con anguilas.

¿Ah sí? Sí.

Hacen croquetas de all i pebre, se hace también anguila ahumada.

La espina se rompe en trocitos.

Entonces, si la coges con el cubierto,

es muy complicado. Entonces...

Anda, mira. Se saca entero.

Venimos de grabar hace un rato

a unos pescadores pescando la anguila.

Yo no sé si sabe usted algo de esto.

Un poquito, un poquito.

Hace unos cuantos años las mujeres tuvimos que pelear

para poder entrar a formar parte de la comunidad.

Solamente se pasaba el derecho de padres a hijos simplemente.

¿Ah sí? Y lo hemos conseguido.

Y estamos muy orgullosas,

porque todas las mujeres de El Palmar que quieran

pueden pertenecer hoy en día a la Comunidad de Pescadores

y coger una barquita como la de los pescadores.

Esta mañana también nos decían un poco el riesgo de este oficio,

el de la pesca, el de la anguila en concreto,

que puede tender a desaparecer porque la gente no se anima,

y ustedes, por otro lado, están luchando precisamente...

Para que no desaparezca. Para que no desaparezca.

Para que nuestros nietos y nietas también continúen,

pero hay que transmitirles el valor por La Albufera, por la pesca,

y que puede ser un trabajo.

Pues basta de hablar de trabajo y que disfruten y enhorabuena.

(Canción en inglés)

Kiko, Pablo, lleváis 25 años como mariscadores aquí,

y diez dedicados al buceo para capturar navajas.

Estáis poniéndoos el neopreno. ¿Por qué vais vestidos por debajo?

Porque hace mucho frío. Debajo del agua hace mucho frío.

Pasamos mucho frío. Cuanto más abrigado vayas, mejor.

Esto uno no puede hacerlo. Es complicado.

Sois cuñados, vivís aquí, en Esteiro.

¿Decidisteis de forma conjunta meteros

en el mundo de la captura de la navaja?

Sí, Pablo empezó conmigo, luego compró un barco,

y bueno, fuimos andando.

(Música)

Somos siete barcos, van dos buzos por embarcación.

Sois pocos.

Lo que tratamos es de buscar un equilibrio

entre el recurso, la navaja, y la explotación,

no sobreexplotar.

Soraya, tú eres la única mujer que baja, que bucea,

y que va a capturar navajas.

Bueno, yo normalmente, quedo arriba.

Normalmente quedas arriba.

A no ser que alguien esté enfermo, bajo a practicar.

A practicar, estas empezando todavía.

Sí, estoy aprendiendo a cogerlo.

¿Cuánto llevas? Aquí trabajando cuatro años.

Siempre has sido mariscadora.

He compaginado con otros trabajos, en tierra,

pero lo que me gusta es esto.

¿Es un trabajo peligroso?

Es un trabajo físico, que seguramente te pasa factura con los años.

De hecho, tenemos que hacer un reconocimiento médico exhaustivo,

específico para nosotros.

¿Qué tipo de pruebas os hacen? Aspirometría,

te hacen cardio, electros.

Antes de bucear con oxígeno, lo hacíais a pulmón.

Cuando lo hacíamos a pulmón trabajábamos por la costa.

Más cerca.

Más cerca de la costa por los remansos,

porque aquí ya hay mucha corriente.

Con estas huellas señalizáis la zona de trabajo.

Sí, para que los barcos no pasen por encima de las mangueras.

Lleváis un único compresor que compartís

entre los tres barcos del equipo.

Sí.

Ahí conectáis todas vuestras mangueras

para poder sumergiros. Exactamente.

Vas a sumergirte a diez metros de profundidad,

¿qué es lo que vas a hacer exactamente?

Te pegas al fondo y buscas la marca de la navaja.

Dos hoyitos pequeños cuando bebe, cuando respira.

¿Estáis cuánto tiempo debajo del agua?

Sobre tres horas, más o menos.

Ese es el cable que va unido al compresor

y lo que te va a dar oxígeno.

Por aquí lo metemos y por aquí lo sacamos.

Esto es por donde respiras.

Pues que se dé bien la captura. Trae buenas navajas.

Esperemos.

(Canción en inglés)

Este es Pablo.

700 navajas.

700 navajas tienes en esa bolsa. En esa bolsa.

¿Y por el número de navajas, cuántos kilos?

Habrá sobre 19 kilos o así.

Van casi todas perfectas. Casi todas.

Hay que ver ahora poco a poco.

Esta, por ejemplo, para la venta ya no valdría.

¿Por qué? Porque tiene mala presencia.

Parece que está...

Está viva, lo que pasa que lo que es el músculo

está como estirado.

A la hora de arrancarla, hay veces queda un poco abajo

y quedan flácidas, blandas.

Tú ves la presencia de esta y ves la presencia de esta otra

y hay una diferencia a la vista.

Aunque estén sacadas ahora mismo del mar,

parece como si llevara varios días.

Esto los compradores tampoco lo quieren.

¿A cómo os compra ahora la lonja la navaja esta?

Ahora mismo, en torno a 10-11-12 euros,

pero hace cuestión de cinco años, en plena crisis, sobre 2007-2008,

hemos llegado a venderla a 4,60 euros la misma navaja

y hubo días de no ir al mar, porque llegar a la lonja

y no tener quién comprarla.

No es un artículo de primera necesidad,

no es leche, pan, no es carne, pescado,

es un marisco.

Kiko, ¿sube uno cansado? Puf.

-17 con algo.

Esto es lo que vas a vender en la lonja de Riveira.

Esto lo vamos a llevar a la lonja de Riveira.

La navaja se va a quedar sin agua y por eso pierde peso.

Se va a quedar en esos 15 kilos. 15 kilos.

(Música)

¿Qué estás haciendo, Fran?

Estoy escogiendo la navaja para empaquetarla

y llevarla al restaurante.

Sois la única depuradora que hay aquí en la Ría de Noia.

De cierto abierto, sí; de circuito cerrado hay más.

De circuito abierto, ¿qué significa eso?

Que coges el agua directamente del mar.

Yo compro en la lonja, lo traigo para aquí,

y lo depuro y lo comercializo.

Le quitamos la arena a la navaja, al brezo, a la almeja,

y después se pone en el mercado.

Antes de poner a la venta todo el marisco que hay en la Ría,

primero tiene que pasar por una depuradora.

Sí, todo.

Esta depuradora lleva aquí desde tiempos de tu bisabuelo.

Desde mi bisabuelo, sí.

El marisco en Galicia, directa o indirectamente,

da muchos puestos de trabajo. Muchos, un montón.

Aquí creo que hay 1500-2000 mariscadores en esta ría,

y después todas las mujeres que van a la fábrica, los hombres, todo.

A la batea.

Yo, si quiero comprar un kilo de navajas,

¿puedo venir aquí a comprártelas? Siempre.

¿Por cuánto me vendes un kilo de navajas?

Esta a 13 euros.

La compré ayer a diez y hoy la vendo a 13.

¿Qué hace diferente esta navaja de otras navajas

que podamos encontrarnos en el mercado?

Esta es navaja de aquí, de Noia, de la Ría,

es navaja espectacular.

Yo las de fuera no sé, no te puedo decir comparación,

porque solo trabajo marisco gallego.

-Hola.

Apúntamelo ahí, chao.

Fernando, has venido a buscar navajas para tu restaurante.

¿Cuántos kilos has comprado? Seis kilos para hoy, mañana.

Saltan, ¿eh? Están vivas.

Un minuto. Sí, un minuto.

Un minuto, que cuestan 15 euros el kilo.

Suficiente.

Lo metes en la boca, así, directamente, nada más.

Esto sabe a ría gallega.

¿Qué tal? Estupenda.

¿Sí?

Es lo que buscamos, simplemente un buen producto,

tratado lo mejor posible y nada más. Exquisita.

Esto es un restaurante que lleva 30 años.

35.

35 años lleváis.

Tu padre ya en este restaurante trabajaba el marisco.

¿Entonces era mejor, peor?

Era igual, simplemente que ahora está todo más controlado.

Mi padre codeaba las ostras ahí, en el puerto.

¿Qué sería de esta zona si no hubiese marisco y buen pescado?

Pues no habría nadie aquí.

Nadie, estaríamos todos en Suiza, Alemania o por ahí.

Emigrados. Aquí vivimos todos de esto.

(Canción en inglés)

Mequinenza, capital de la pesca.

Este pueblo aragonés, de unos 2400 habitantes,

es el paraíso a nivel europeo de los amantes de la pesca de interior.

Eso sí, su futuro es incierto por una ley aprobada este mismo año.

Están en tres palmos de agua y este carrete tiene más años que tú.

Marcos, buenos días. Buenos días.

A empezar la jornada de pesca en el embalse de Mequinenza.

Sí, venga pues.

Aquí cada uno con su barca, ¿no?

Vamos ahí enfrente.

Marcos, ¿qué tiene este sitio para ser un paraíso

para los amantes de la pesca?

Hay black bass, siluro, lucio perca, perca europea,

un montón de ciprínidos, carpas enormes.

Se acaba de aprobar una ley que prohíbe

la pesca de especies alóctonas,

que se dicen que son especies invasoras,

y si los llegas a pescar este tipo de especies,

lo que tenéis que hacer los pescadores, según esta ley,

es matarlos.

Resulta que hoy en día en los embalses,

que tenemos más de mil embalses en España,

el 95 o el 96 % de las especies son alóctonas.

Es un pez de goma con un anzuelo clavado.

¿Lo ves? ¿A que parece que está herido?

Pues un ataque de un black bass a eso es espectacular.

¡Míralo! ¡Míralo! ¡Míralo el Juanito!

Mira qué ha picado. ¡Olé!

¡Lo tiene! ¡Lo tiene! ¡Bien!

(APLAUDE)

Mira qué pez. Este fue introducido en el año 54.

El Estado.

El Servicio Nacional de Pesca, el Estado.

El antiguo ICONA.

¿Lo ves qué pesca? Fíjate qué preciosidad.

¿Tú te crees que hay derecho que tengamos que sacrificar este pez?

¿Esta ley se hace para evitar que estas especies acaben

con el ecosistema autóctono?

Esto no es un ecosistema autóctono.

Esto es un ecosistema artificial.

Marcus.

Toma las cañas.

Ellos son Marcus y Marcos, un alemán y un español,

que viven de la pesca aquí, en Mequinenza.

Sí, señor.

¿A qué te dedicas exactamente? Traemos pescadores del extranjero

y les ofrecemos alojamiento, alquilamos una barca.

¿Ahora mismo hay clientes tuyos pescando en este embalse?

Sí, sí.

Tengo cuatro barcas aquí de momento.

Están todas fuera pescando.

La tengo, la tengo. Ha hecho toc.

¿A ver, Marcus? Muy chulo.

Eso es una lucia perca, Juan Carlos. Fíjate.

Fíjate qué pez más precioso.

Date cuenta qué limpieza, qué plateado.

En los hipermercados franceses alcanza cotización de más de 25 euros

los kilos de filete. ¿En serio?

Es una delicia.

La puntera de la caña para arriba y no sueltes.

Línea, pero no vuelves. -Hasta ahí.

-Tranquila, tranquilo. ¿Qué hago?

Una perca, perca, tráela, qué perca, tráela, tráela,

tráela para aquí.

¡Qué perca has pillado! Esta si que es una pieza gorda.

Esto es una pieza de trofeo.

¿Por piezas viene todo el turismo de Europa?

Exacto, esto les vuelven locos, ¿verdad?

Que te lo diga Marcus. -Enhorabuena.

-Mira la aleta qué bonita.

-Yo he perdido la cuenta a partir de los 16.

-Eso está bien.

Cae la tarde, Marcos, y todos los que están pescando

vuelven ahora.

Llegan ellos, que creo que son austríacos.

¿Cuántos clientes tienes al año?

Depende, unos 400.

¿Cuánto se gasta un alemán que viene aquí a pescar?

Pues, cuenta, la media sería en total, con el viaje y todo,

unos 1000-1200 euros.

La semana. La semana.

-La recaudación solamente en tickets de pesca

supera los 500 000 euros.

No para de entrar y salir gente. David Murillo.

-¿Qué tal, Marcos? -Vengo a por unos cebos.

Aquí hay de todo lo que quieras encontrar

relacionado con la pesca. Sí.

Los pescadores somos como los niños, nos gusta ver coloritos

y tocar muchas cosas.

Prácticamente para lo que pescamos aquí tengo de todo.

¿Son muy caras las cañas? Tienes de todo.

Tienes desde los 600-700 euros, tendrás hasta cañas de 9 euros.

700 euros una caña. Sí.

Un turista de la pesca, ¿cuánto dinero se puede llegar a gastar

en una semana que viene aquí, a Mequinenza?

Solo en cebos, por poner un ejemplo,

yo creo que unos 50 euros por día se los gasta.

Una inversión económica que se hace en el pueblo, importante.

Clarísimo, es una cosa que nos hace rodar a todos.

¿A ti la nueva ley te afecta? Me mandan un completo.

¿Qué tal andas de idiomas? Me intento defender un poquito.

¿Tú eres de aquí? Sí, soy de aquí.

¿Amante de la pesca me imagino? Un auténtico loco, es mi pasión.

Que me digan que se te va a acabar el trabajo

y encima que se te va a acabar tu pasión

y que por ello me van a tachar de ilegal si continúo haciéndolo,

hombre, no puede ser.

(Música)

Oriol, ¿listo para pescar de noche? ¿Tu compañero de pesca?

Sí, el señor Chapman.

Hemos estado poniendo unas lombrices, lombrices naturales,

las típicas lombrices.

(Pitido)

¿Ha picado, Oriol? Sí.

Está sonando eso. Yo creo que sí, lo tenemos.

Hay peso. Hay que aplicar fuerza ahí.

Hay peso.

Es un siluro, ¿no? Sí, es un siluro.

Mira, mira, mira. Madre mía.

¿Es grande o no? No está mal.

Madre mía, impresiona verlo.

Toma ya, ¿cuánto medirá?

Yo qué sé, 1,20-1,30 metros. Una cosa así.

Y no es de los más grandes que has pescado.

No, qué va, esto solo es un pequeñín.

Este pez, sin los bigotes, no podría vivir.

Con ello detecta su comida,

detecta las feromonas que desprenden otros peces.

Prácticamente es su satélite, su sonar.

Mira qué boca. Vaya boca.

Estos son peces prehistóricos.

Son unos peces bastante, bastante antiguos.

Los siluriformes son una de las especies,

de las ramas más antiguas que hay desde la creación.

Esto no se come, ¿no? No,

en algunos países del Este es codiciado,

pero como comida tradicional más que nada.

Este es uno de los grandes atractivos de este pueblo, ¿eh?

Por este animal hace que Mequinenza sea la meca de la pesca en Europa.

(Música)

Hace 40 años, ¿no? Sí.

José Antonio, buenas tardes. Hola, muy buenas.

Profesor de Ciencias y ecologista de Amigos de la Tierra.

Amigos de la Tierra Aragón.

¿Qué ocurre? Se ha aprobado hace poco una ley

que prohíbe la pesca de especies invasoras, alóctonas.

Bueno, lo que parece ser que prohíbe es la devolución al medio

de los ejemplares exóticos invasores.

La conservación de la biodiversidad tiende a erradicar

las especies exóticas invasoras

por los perjuicios que causan al medio ambiente

y entonces la caza y la pesca tienen que ir supeditas a esa conservación.

Entonces, no se pueden devolver ejemplares que causan perjuicios.

Durante los años 60 o 70

se introdujeron especies para poderlas pescar,

la Administración favoreció a veces esas reintroducciones

y luego incluso peces que servían de cebo

como el caracol manzana o los cangrejos

han sido reintroducidos para obtener luego la pesca.

Queremos una fauna autóctona y unos ríos vivos.

Entonces, las especies exóticas invasoras hay que extraerlas

y hay que intentar erradicarlos.

¿Qué influencia tienen los siluros, los black bass

o las lucio perca en aguas como estas?

Llegan a consumir incluso hasta pollos y aves jóvenes

y, por supuesto, anfibios y reptiles de Ribera.

¿Serviría de algo crear excepciones en embalses

que son ecosistemas creados por el hombre

para solucionar el problema?

Yo lo veo muy difícil tener un sitio acotado a los peces.

Se mueven por cualquier resquicio, escapan.

¿Es una solución para acabar con especies invasoras esta ley?

Aunque se extrajeran los siluros,

la tasa de reproducción es tan alta, se reproducen tan rápidamente

que no ser extinguirían.

Para extinguir el siluro, haría falta una lucha más concienzuda.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Huertos del mar

Comando Actualidad - Huertos del mar

28 mar 2017

Marisquean con el agua al cuello, llegan hasta donde el mar les permite respirar. Se lanzan a bucear en gélidas aguas, faenan en pequeños barcos, atrapan moluscos a mano, pescan a pie en la orilla intentando no ser engullidos por el barro. Navajas, berberechos, anguilas, algas, carpas, siluros... Todo lo que recogen se vende y hay lista de espera para conseguir una licencia. España tiene cerca de ocho mil kilómetros de costa y, bajo el agua, una mina de la que se habla poco.

ver más sobre "Comando Actualidad - Huertos del mar" ver menos sobre "Comando Actualidad - Huertos del mar"

Los últimos 2.392 programas de Comando Actualidad

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos