www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
2907019
Para todos los públicos  Cocina con Sergio - Hojaldre de lombarda con avellanas - ver ahora
Transcripción completa

Hoy, familia, vamos a disfrutar un espectacular hojaldre

muy dorado de lombarda con avellanas.

Sí, sí, le daremos un punto 10 a la lombarda

para que en el interior del hojaldre mantenga el sabor.

Fíjate, Pepa, un hojaldre de lombarda.

¿Cuántas veces hemos dicho que hay que presentar la verdura

de forma original y divertida para que a todo el mundo

le entre por los ojos? Esta es la mejor prueba.

Y, desde luego, si nos la dan tan preparada, limpia y fresca

como toda esta verdura que tenemos aquí,

no dan ganas, desde luego, ni de encender el fuego.

Directamente yo me ponía "cras, cras"

a comer cada una de ellas. En realidad, de eso se trata,

al menos si nos fijamos en este envase que pone "school".

Os pido que fijéis la vista, es un producto muy especial

con un fin muy especial. Pero eso lo contamos después.

Mira que le gusta a Pepa eso de "suelto una pista,

lo dejo en el aire y, luego, ya... Dios dirá".

Yo necesito, fíjate que hoy, sobre ese ingrediente principal

que conforma este bodegón, nos cuente algo de historia.

Haciendo historia, te tengo que contar

que hace 4500 años los egipcios ya la conocían,

ya la cultivaban y ya la comían. Después, griegos y romanos

la extendieron por todo el Mediterráneo.

Pero si nos quedamos con una fecha curiosa

con respecto a su historia, nos vamos a París

al año 1722, 30 de noviembre, funerales por Carlota de Baviera,

duquesa de Orleans, que tenía un sentido del humor

un poquito fúnebre y también culinario,

le gustaba mucho cocinar. ¿Sabes qué hizo entre sus amigos

el día de su funeral? Dejó repartidos unos pergaminos

envueltos en unos sobres en el que figuraba

la receta de cómo le gustaba a ella cocinar la lombarda.

Y, de hecho, pues la lombarda después pues pasó a formar parte

del recetario navideño, ¿no? Y en Madrid es muy típica

tomarla en Nochebuena. Navidad, qué maravilla.

Imagina que vas al funeral de una amiga y te dan un sobre

y aparece una receta de lombarda. Habría que plantearse

si eso era una indirecta, ¿eh? Porque, por esas fechas...

Pensad, 1722 nos decías, y en 1756 es cuando data

el primer restaurante como se les conoce ahora.

De esto hace un tiempo, por eso, no sé si iba

con segundas eso de... A lo mejor, oye.

"Se cuece la lombarda con un poco de vino".

No sé si era el momento. Nos ponemos a cocinar

yo creo que ese es el momento. Yo no dejaré ninguna receta.

Bueno, para seguir aromatizando, dando gracia, un toque de textura

y de sabor, tenemos avellanas, unas avellanas que hoy

van a entrar a formar parte de la receta:

Avellanas con la lombarda pero, claro, una lombarda

que vamos a cocinar de una manera muy especial.

Aquí dejo las avellanas, no te las comas que te conozco.

No me las comeré, no me caben los dedos ahí.

Se puede poner así también. Venid que vamos a decir

la lista de ingredientes de hoy, a ver:

Una lombarda, 80 gramos de bacón ahumado,

una plancha de hojaldre,

un huevo, una cebolleta, una manzana, cuatro dientes de ajo,

todo lo tenemos ya muy picadito.

20 gramos de avellanas, aceite, sal y cebollino.

Y, como veíais antes, aunque el plato parece un postre,

parece pero no lo es; ahí está la gracia,

que nos encontremos un producto de la huerta

como si fuese un postre. Lo que es un postre,

bueno, o un acompañamiento del café o del té,

son unas trufas de bocado, porque hoy,

en la Escuela de Pastelería, aprenderemos a hacer

unas trufas de chocolate blanco, pero trufas de bocado,

con cítricos. Mirad qué buena pinta,

bien fresquitas, ideal. Ya estamos, ya estamos

No se... Se nota mucho, ¿no?

Anda, cómete esa, cómete esa... Le voy a dar el bocado.

Espolvoreado, azúcar glas y cacao,

para que quede la marca y, así, cuando lleves ya

ocho o nueve degustadas, saber que ha sido Pepa,

pero veis. Está malísima, ¿no?

Qué bien cocinas, Sergio. Está malísima la trufa.

Si queda alguna, os explico cómo se hace,

pero si me deja alguna, con dos me conformo.

Alguna te dejaré. No, le he dado la trufa

para que se entretenga masticando y no se coma la lombarda,

Pepa es de las que se lía... Yo controlo el agua, el aceite...

La lombarda en ensalada está muy rica.

Familia, vamos con el plato que nos gusta dividir en cinco pasos;

y vamos con el paso uno:

La lombarda, la tengo lavada y cortada en tiras finas,

en juliana fina, aquí la tengo ya preparada, bien lavada.

Para la cocción, muy sencillo, recordad, el agua,

que está, como veis, caliente, está a punto de romper a hervir,

están las burbujitas. Bueno, ponemos un toquecito de sal

y una combinación que no debemos de olvidar nunca

para la cocción de la lombarda, el toque de agua a punto de romper

a hervir o hirviendo, un toque de sal y un chorrito de vinagre.

La sal y el vinagre dejan el color de la lombarda

más intenso, que no lo pierda tanto.

Por ese motivo, el agua, como veis tiene que estar caliente,

porque así rápidamente, desde que la pongamos,

empezará la ebullición y, si la ponemos en agua fría,

hasta que rompe la cocción puede ir perdiendo el color, ¿eh?

Te voy a dar una cuchara y, poco a poco, Pepa,

vas a ir añadiendo la lombarda troceada,

vas aplastándola. Vale.

Porque ya, dentro de nada... Ya está rompiendo a hervir,

Bueno, por un lado, cocción de la lombarda,

si es cocción tradicional, por lo menos nos va a llevar

pues casi una hora, si es olla a presión,

en unos 13, 14 minutos

la vamos a tener lista, ¿eh? Bueno, pues está cociendo.

¿Aparte qué haremos? Tengo una sartén preparada,

bien caliente también, la tengo al cinco,

que vaya cogiendo temperatura, donde haremos un sofrito;

un sofrito en el cual luego añadiremos lombarda cocida,

lombarda cocida y rehogaremos ligeramente.

Por lo tanto, ajo, cebolleta,

el bacón, que lo voy a ir troceando.

Es muy importante siempre del bacón que quitemos

la parte más dura, ¿eh? Esa parte dura, dura de la piel

para evitar cualquier tipo de atragantamiento.

Sobre todo, pensando en los más peques.

Ya sabéis cuál es mi máxima, siempre que hagamos

un producto relleno, en este caso, el hojaldre

en forma de ensaimada, relleno con lombarda,

lo que vaya en el interior que se toma sin problemas,

que se pueda degustar, porque si no, si encontramos

con un trozo, por ejemplo, de piel del bacón,

si fuese de pescado y encontramos alguna espina,

uno pierde confianza, cuando se encuentra una espina

o hueso ya no te fías del plato.

Puedes echar en la sartén aceite, un poco de aceite.

A continuación, el ajo y, cuando esté dorado el ajo,...

...añadimos la cebolleta e incorporamos el bacón.

Sube si quieres el fuego, estaba al cinco,

pongo al siete o al ocho si quieres y listo.

Ya para preparar. Ahí está, bueno,

vamos echando poquito a poquito

el ajo que, como veis, rápidamente va a coger color.

Ahí está, ese aroma, ¿eh? A la lombarda le va muy bien

tanto el repollo... A la lombarda le va a ir muy bien

esa base de ajo, de cebolleta...

Las frutas también van muy bien, hoy la manzana pues va a entrar

a formar parte de esta receta,

de esta receta simpática y llena de sabor.

¿Sabes cómo me gusta mucho la lombarda? Con gambas.

No la he probado nunca. Las gambas, unos piñones

y una auténtica delicia. Bueno, rápidamente ese ajo

se va cocinando, va dejando un aroma muy, pero que muy rico,

incluso podemos subir un poco más, no tengas miedo.

Y ahora sí que va la cebolleta, marchando la cebolleta

con la ayuda del toquecito de sal.

Marchando. Y, a continuación, voy a poner el bacón.

El bacón cortado en dados muy pequeñitos, muy pequeñitos,

que sean de bocado y, ten cuidado, porque alguno se vuelve rebelde...

Y salta. Y salta así es que, bueno,

simplemente en casa no os asustéis,

al bacón, a veces, como que no le gustan las temperaturas.

Bueno, pues marchando, la lombarda ya ha roto a hervir,

el sofrito va muy bien. Tengo un poco de lombarda

ya cocina, he guardado aquí para que no se me deshidrate

y para que no se me reseque. Mirad, siempre que

vayáis a conservar lombarda, cubierta con papel de film

porque, si se oxida, cambia de color,

se vuelve con una tonalidad azulona, un poquito fea,

incluso, a veces, tonalidades verdosas,

por eso la tendremos bien tapada esa lombarda y no sufrirá nada.

Bueno, ajo, cebolleta, bacón

y la manzana, la manzana que nos va a aportar

un toque dulzón, muy agradable también, eh...

si es una manzana golden, por ejemplo, o reineta,

con esa carne un poquito más harinosa, espesará.

Que esta mezcla quede espesa ayudará a que la podamos rellenar.

Por tanto, 20 segunditos, fíjate cómo empieza a chillar

un poco ese bacón. Y a dorarse, sí.

Se va dorando, va poco a poco chillando

y, ahora, mira, y va saltando. Bueno, pues ahora, la manzana.

Que la has tenido con sal, con un poco de sal.

Un poco de agua y sal, ya sabéis que, bueno,

hay que tener todo a punto para que no nos falte

ningún ingrediente. Es fundamental en

un programa de cocina y, sobre todo, cuando el programa

no llega a media hora. Incluso en casa, porque

muchas veces en casa nos relajamos y decimos: "Ahora cojo esto,

ahora cojo esto otro". Imagínate que el ajo

se está quemando y te falta la cebolleta,

se nos quema. Cocina divirtiéndote.

Mi consejo, "mise en place" siempre, muy bien hecha,

y nunca tendréis ningún susto.

Bueno, tenemos la base del sofrito, fijaos qué buena pinta:

Ajo, cebolleta, bacón, el toque de la manzana

que, rápidamente, se va haciendo y, ahora, poco a poco,

la lombarda previamente cocida. Mirad, aquí está cocida,

la otra que has puesto, como veis, ya también

ha roto a hervir, está también cociendo

de manera fuerte. A su ritmo.

Y ahora, poco a poco, ve echando esta que está cocida.

Y la vamos a ir entremezclando para que esa lombarda

coja todo el sabor de la manzana, ese toque dulce.

Y es importante, una vez hecho el sofrito,

que esté un poquito frío. Si este sofrito

lo utilizamos muy caliente para rellenar el hojaldre,

corremos el riesgo de que el hojaldre se reblandezca

demasiado y no lleguemos a tiempo para envolverlo.

Por ese motivo, mi consejo es hacer el sofrito

y dejar que se atempere un poco, no hace falta mucho.

Mira qué colorido. Qué bonito, ¿verdad?

Precioso. Pues me quedaré, Pepa,

dándole una vuelta a este sofrito.

Esta que siga cociendo. Me espera un bodegón

muy colorido. Qué envidia con el bodegón.

Ahora te vienes, cuando lo tengas todo...

Más que con las trufas. Porque las has hecho tú.

Venid conmigo que tenemos aquí un bodegón de lo más natural,

de lo más fresco y de lo más sano.

Os tengo que contar que todas las verduras

que tenemos aquí vienen del mismo sitio,

de Cuéllar, de Segovia. Se encargan de la trazabilidad,

es una empresa familiar fundada en 1947

y ya va por la tercera generación, son dos de los nietos

quienes la llevan adelante, han diversificado el producto.

Uno de los productos estrella ahora son estos paquetes que vemos aquí,

que están pensados para que los niños lo lleven

o de merienda o de ese desayuno a media mañana,

desayuno sano y, además, tenemos que contar

que los beneficios de la venta de estos paquetitos de zanahoria,

que viene limpia, dispuesta para comer,

pues se destinan a luchar contra la obesidad infantil,

una lacra que, en España, sufre pues, fíjate,

uno de cada cuatro niños, es una cifra muy importante.

Y no precisamente por comer mucho, sino por comer mal.

O sea, que productos como estos nos pueden ayudar mucho

a dar de comer bien a los peques. Me parece una propuesta 10

que a los chavales se les ponga esto en la mochila

porque muchas veces ese topicazo de "no les gustan las verduras,

lo odian". Ojo, ¿eh? Hay que invitarles,

dársela preparada peladita, lavada, elegiremos, como estas,

que estén dulzonas para que muerdan poco a poco,

como con la fruta, tenemos que ir jugando.

Una auténtica maravilla este bodegón que tenemos aquí

y una propuesta 10 y también nos han enviado coles.

Claro, coles, bueno, un poco la producción

que ellos tienen ahora mismo en el mercado, producción fresca.

¿Y si nos referimos a datos? Aquí nos gusta manejarlos:

Producción 55 000 toneladas al año. No está nada mal.

De coles, fíjate tú. ¿Principalmente se producen dónde?

Pues en Madrid y en Toledo, aunque también en

el litoral mediterráneo entre la zona comprendida

entre Murcia y Barcelona, bueno, pues ahí.

Consumo: tres millones de kilos al año de hortalizas frescas

como estas y, de ellas, 91 millones de kilos al año

son coles, es decir, que es una de las principales bases

de nuestra dieta sana. Pues una maravilla,

y yo hago hincapié en esas bolsitas preparadas

para que los más peques lleven una vida saludable.

¿Sabes qué te digo? Que, mira, Miguelito,

Dieguito y Guillermo, para la merienda del cole.

El lunes tienen que ir a desayunar sano.

Me parece una buena propuesta. Te he dejado este para Abraham,

Lucía como no tiene dientes, pues no...

¿Lucía que no? Lucía es un roedor,

le encanta esto, lo que sea crujiente.

Que se la lleve con rabito le hará más gracia.

¿Te imaginas por El Retiro paseando?

Claro, fenomenal. Una práctica saludable.

Lo tendremos en cuenta, felicidades por el producto.

Y vamos a seguir con otra propuesta que,

incluso a los más peques, la lombarda les apetecerá más.

Tenemos la plancha de hojaldre aquí extendida y, mirad, el sofrito.

Lo has dejado frío, ¿no? Frío, hemos dejado que se enfríe.

Lo que decía en el paso tres, importante, que el sofrito

esté un poco frío, este lo tenía hecho,

lo he dejado enfriar, el otro lo tenemos caliente.

Simplemente, os digo esto porque, a la hora de rellenar el hojaldre,

pues está muy, muy caliente, se va a cocer el hojaldre,

se va a ablandar y, luego, es muy difícil, de verdad,

realmente complicado enroscarlo, darle forma, por eso,

pequeños trucos que nos van a ayudar.

¿En cada bocado qué encontramos? Un toque muy crujiente por fuera,

como veis y, en el interior, el toque jugoso de las manzanas,

ese toque saladito que nos dará el bacón, bueno, el ajo,

la cebolleta, sabores muy ricos. Y, en este paso tres,

aparte de rellenar, vas a moler unas avellanas en el mortero.

Vale. Machaca un poco en el mortero.

Unas cuantas, no hace falta... Suficiente con eso, bueno..

Bueno, ya que estoy... Machácalas.

O me las como, no pasa nada. Es que, con esa teoría

de guardar, guardar, Pepe quería dejar solo una.

Bueno, pues veis cómo, al no estar caliente del todo,

no va a haber ningún problema. ¿Ahora qué hacemos con ello?

Siempre, ayudándonos con el papel que trae el propio hojaldre,

nunca lo tiréis que viene muy bien por dos cosas:

Primero, nos vamos ayudando con el papel, ¿lo veis?

Si va enroscándose con el propio papel,

evitamos que se nos quede pegada en las manos y, segundo,

yo este papel lo utilizo para hornear el propio hojaldre.

De esta manera, ahorramos un pliego de papel y, así,

pues, eh, echamos un cable a la... A la ecología.

A la ecología, al medio ambiente. Bueno, mirad, ya tenemos

el cilindro hecho. Los bordes, vamos así

a presionar los bordes para que queden ligeramente sellados.

Y este por aquí también que quede ligeramente sellado.

Y, con mucha suavidad, vamos a ir estirando,

estirando un poquito para darle más longitud.

Pero con mucho cuidado, ¿eh? Porque se nos puede romper

la mezcla, ¿eh? La masa. Bueno, pues, mirad,

prácticamente, ha duplicado el tamaño que tenía, ¿eh?

Un poquito menos, el doble, pero bueno,

veis que se ha extendido un poquito más.

¿Qué vamos a hacer ahora? Una versión de ensaimada.

Siempre defendiendo esas maravillosas

ensaimadas mallorquinas. Lo que vamos a hacer,

simplemente, es, mirad, lo vamos a ir enroscando así,

lo vamos enroscando, poquito a poquito, así.

Y lo ponemos en el centro del papel.

Así, marchando. Y, ahora, Pepa.

Dime. Vamos a coger, mirad,

la brocha que tengo por aquí, esta que tengo por aquí.

Vamos a pintar con yema de huevo.

Y, por encima, espolvorearemos la avellana,

esa avellana que tú has molido y, ni más ni menos, es un hojaldre,

un hojaldre enroscado con su forma de...

Con la forma de ensaimada, así, marchando.

Anda que no mejora en el horno. Sí, la cosa mejora.

Ahora no deja de ser una masa cruda, ¿verdad?

Bueno, en vez de ensaimada, más bien una coca, ¿no?

A los mallorquines les gusta mucho la coca de verduras.

El hojaldre, bueno, mirad, ahora simplemente

unas avellanas por encima. Qué buena pinta.

Y el horno, 180-190 grados,

incluso 200 grados no le iría nada mal.

El hojaldre necesita bastante temperatura

desde el segundo uno o se cocería lo que hay dentro,

se ablandaría el hojaldre y no daría buen resultado.

Por lo tanto, esta que tengo aquí

la voy a poner en la bandeja de horno y calor arriba y abajo.

Mi consejo, tampoco pasa nada si, al principio,

ponemos la bandeja en lo que es, en el suelo del horno,

en la base del horno, para que se haga primero

la parte de abajo; impedimos, de esa manera,

que ese hojaldre se reblandezca mucho.

Claro, qué buena idea. Venga, lo voy a poner aquí,

pongo la bandeja. ¿Y, luego, a qué minuto lo subimos?

Pues, mirad, que esté unos tres o cuatro minutos

en la parte baja del horno y, luego, ya lo pasamos

a la parte media y unos 35, 30-35 minutos, ¿eh?

Venga, marchando, el hojaldre va a crecer, se va a hinchar...

Este lo dejamos ahí abajo. Va a crecer, se va a hinchar

y nos va a quedar con una forma mucho más bonita,

desde luego que sí. Retiramos esto por aquí

y, con sumo cuidado, trae aquí la pizarra.

Ya una elaborada para que veáis la diferencia, ¿eh?

Mirad qué pintón. Exteriormente, pues exteriormente

qué es lo que vemos, vemos, por supuesto,

una... un postre, ¿verdad? Un hojaldre, bueno,

sí, efectivamente, es lo que es,

pero, en el interior, nos vamos a encontrar

la lombarda cocinada. Mirad qué buena pinta,

el brillo de la yema de huevo.

Esto lo pongo a un lado. Ahora, con mucho cuidado...

Así, recogeré

esta versión, ¿eh? De pastelillo,

eso lo podemos retirar para allá.

Tengo una porción ya troceada que voy a sacar un poquito

para que veáis, en el interior, ahí está esa lombarda ya preparada.

Ah... Y, ahora, venga, ponemos

un toquecito de cebollino simplemente para decorar,

no le voy a poner ningún tipo de salsa ni nada por el estilo.

Nada por el estilo, simplemente un toquecito así

de cebollino y un plato que, simplemente, marcando un poquito

el borde con las avellanas, nos lo vamos a llevar.

Y lo vamos a degustar rápido para que siga crujiente

por fuera, dorado y, por dentro, todo el sabor de la lombarda.

¿La habías probado alguna vez hojaldrada?

Qué va, pero tiene una pinta buenísima y,

cuando me dejes, le hinco el diente.

Para mí el plato, para ti el mantel,

la degustación la dejamos en vuestras manos.

Plato muy sencillo. Si, en lugar de lombarda,

queréis cambiar por cualquier otro tipo

de producto de la huerta, perfecto, seguís el proceso:

El sofrito que se quede frío, rellenamos y servimos.

Y, observando lo que el ojo no ve,

vemos esa base de hojaldre que está bien dorada.

La lombarda jugosa, sabrosa, el bacón, la cebolleta,

han aportado todo su sabor, así como la manzana.

Terminamos con las capas que nos aporta el hojaldre

y ese toque crujiente de la avellana en la superficie.

Un bocado exquisito que solamente falta que disfrutéis.

Y uno de los momentos más interesantes

es cuando abrimos las ventanas a la participación,

servicio público, que vuestras dudas

queden resueltas y que vuestras sugerencias,

vuestras fotos, ideas, lleguen aquí y las expongamos como, por ejemplo:

Vamos con el primer correo, lo manda Mari Ángeles

desde Guadalajara y dice:

"Me han regalado frascos de miel casera,

¿qué me recomiendas para sacarles provecho en esta época?".

Lo primero, buena miel en Guadalajara.

Fijaos qué maravilla, la miel hipnotiza

cuando va cayendo así, poco a poco y vemos esta maravilla de miel.

Mi consejo: Ahora, en esta época, cogemos una calabazas,

las cortamos en lonchas, regamos con miel,

un toquecito de sal, un toquecito de pimienta,

el horno a 160 grados, dejamos hornear unos 20 minutos

y hemos obtenido, fíjate, ahí es nada,

unas calabazas asadas a la miel o, por qué no, en un asado;

estás haciendo un asado de ternera, añades un poco de miel,

dejas que semicaramelice y otra auténtica delicia.

Por tanto, incorporemos miel a nuestros platos.

A ver qué le parece a nuestra amiga.

Vamos con la pregunta de Juaqui desde San Sebastián:

"Empezaré una dieta para intentar perder peso con salud.

¿Qué me aconsejas para desgrasar el chorizo

y la carne curada en general?".

Bueno, lo primero, cuando vamos a incluir chorizo,

morcilla en un guiso de legumbres, de hortalizas,

me da exactamente igual, mi consejo: Si queremos quitar

la mayor cantidad de grasa, vamos a hervirlos aparte.

Los hervimos aparte y vais a ver cómo la capa superior

es grasa, sale la grasa. Recuperamos el chorizo,

lo incorporamos en ese guiso principal que queramos

y, de esa manera, vais a ver cómo reduce la proporción

y la cantidad de grasa. O, bien, si jugamos

con un poquito más de tiempo y hemos hervido en una sopa chorizo,

dejarlo enfriarla víspera; lo que va a flotar

y lo que va a solidificar es la grasa.

Retiramos toda la grasa, va a salir sólida

y ese caldo va a salir ligeramente desgrasado.

De esa manera, podemos disfrutar de todo el sabor

con un poquito menos de grasa y, por tanto, menos calorías.

Bueno, pues un régimen sano pero sin renunciar a condimentos

a los que renunciaríamos cuando nos ponemos a dieta.

¿Dónde podéis mandar vuestras dudas?

¿Dónde está esa página web que pretende ser interactiva

para que participéis?

Pues en www.rtve.es/cocinaconsergio.

Mirad, la tengo aquí, la Escuela de Pastelería,

las recetas que se van a ver próximamente,

las que ya hemos hecho... Llevamos más de 200

Y, bueno, podéis recuperar los vídeos para recordar

cómo se hacían, las podéis imprimir para vuestro recetario.

Una página para vosotros y hecha por vosotros

porque estamos participando mucho con el programa.

Agradeceros que cada vez somos más, más, más...

Más número de telespectadores, más audiencia...

Felicidades, es vuestra cocina, ni más ni menos.

Y nos vamos a nuestro rincón, a la Escuela de Pastelería,

donde los sabores se tienen que volver...

El paladar tiene que vibrar de emoción.

Hoy unas trufas de bocado pero, para conseguir

esas trufas con chocolate blanco, lo primero que tengo es,

semifundido, 300 gramos de chocolate blanco.

Está semifundido. Digo semifundido porque

el chocolate no debe de sufrir, no debe de someterse

a altar temperaturas, y menos el blanco,

que se quema con mirarlo.

Para convertir esto en trufas, ¿qué tengo?

Mirad, aquí aparte tengo 100 mililitros de nata

que han hervido con 20 gramos de mantequilla

y ralladura de lima y de naranja.

100 mililitros de nata, 20 gramos de mantequilla

y ralladura de cítricos, en este caso, lima y naranja.

Pues, cuando todavía está la nata caliente,

voy a incorporar una yema de huevo. ¿Muy caliente para que se cuaje?

Que esté, por lo menos, a 70, que no se llegue a cuajar,

que esté a 70 grados y, ahora, con mucha suavidad,

tú me vas a ir echando esta mezcla al chocolate.

Venga, venga, ve echando...

Vamos echando y vamos trabajando bien,

vamos metiendo un poquito de aire y, así, en casa,

lo que vamos a conseguir es una mezcla

con cierta densidad, con cierta textura.

Suficiente. Lo apuramos bien. Esto en casa lo vais trabajando,

lo vais trabajando poco a poco hasta que os quede

una mezcla homogénea. Cuando toda esta mezcla

ya esté homogénea, volcamos en un recipiente

y dejamos macerar, dejamos que coja más sabor

de los cítrico, que tenga una textura diferente.

Se va a enfriar, lógicamente, porque es chocolate.

Y nos va a quedar como esta que tengo aquí.

Pues, ahora, ni más ni menos, mirad qué fácil es.

Es blandita, ¿eh? Pues te voy a ir echando

sobre cacao pequeñas porciones, a mí, personalmente,

me gusta que queden con forma como de roquitas.

Si queréis, redondas. No las tocamos, como salgan.

Lo dejas como roquitas. Tapo el agujero de antes.

Lo sabía, te estaba esperando ese momento porque digo...

Disculpad, está diciendo: "Pepa, tragona".

No, si no... En esta que he sacado

se ve perfectamente ese filamento de la lima

que veis ahí. Todo esto es aroma.

Mi consejo: Las podemos rebozar, o bien con cacao molido

o bien con azúcar glas, podemos comprar fideos

de chocolate o fideos de colorines.

Es una receta muy sencilla que, al igual que la hemos hecho

con chocolate blanco, podríamos hacerla

con chocolate negro; y que los más peques de la casa

vayan haciendo sus roquitas, sus trufas de bocado.

Como tenemos muchísimas, hoy, sí que sí,

no tengo problema en que degustes alguna que otra.

Primero hago el resumen. Nos debes el resumen,

pero sigue rebozando. Y sigo rebozando.

Debería lavarme las manos. Sigo con el cacao.

A vosotros os cuento, paso por paso,

cómo es la receta de hoy.

Estos son los ingredientes que necesitamos

para hacer el hojaldre de lombarda con avellanas;

y esta la receta paso a paso:

Paso número uno: Corta la lombarda en juliana

y cuece en agua con sal y un chorrito de vinagre.

Paso número dos: Sofríe el ajo,

la cebolleta y el bacón.

Una vez pochado, añade la lombarda bien escurrida

y mantén al fuego unos minutos más.

Paso número tres: Extiende el hojaldre

sobre la encimera, rellena con el sofrito,

enrolla en forma de cilindro y cierra dándole forma de ensaimada.

Pinta con yema de huevo, reparte por encima

las avellanas troceadas y hornea 35 minutos a 185 grados.

Paso número cuatro: Corta en porciones el hojaldre

y decora cada plato con unas ramitas de cebollino

Bueno, pues hoy vamos a despedir el programa

mandando un saludo muy cariñoso hasta Viena, Austria,

para dárselo a Deli que es española,

pero está allí por motivo de trabajo y familiares y dice:

"La ciudad es preciosa, pero añoro mi país

de vez en cuando, por eso me hace mucho bien veros por

el Canal Internacional o por la emisión por Internet".

Un beso muy fuerte. Un beso.

Igual que Deli, muchos estáis fuera,

habéis cruzado fronteras, os queremos un montón;

con el Canal Internacional estamos en contacto.

Recordáis a España, la receta de la abuela,

lo que no conocisteis, hay que aprender cocina española.

Propuesta saludables como las zanahorias

que tenemos por aquí para los peques, para el cole,

ese hojaldre de lombarda y, como si no hubiese mañana,

Pepa se ha liado a hacer trufas. No digo más que sábado y domingo...

"Cocina con Sergio", te regañan pero lo pasarás bien.

¡Adiós! Adiós, chao.

¿Te querías llevar esto? Pues, venga.

Me llevo lo sano. Ya no, me haces sentir culpable.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Hojaldre de lombarda con avellanas

Cocina con Sergio - Hojaldre de lombarda con avellanas

14 dic 2014

INGREDIENTES:

1 lombarda.

80 g beicon ahumado.

1 cebolleta.

1 plancha de hojaldre.

20 g avellanas.

4 dientes ajo.

1 huevo.

1 manzana.

Cebollino.

Aceite, sal.

PASO 1. Corta la lombarda en juliana y cuece en agua con sal y un chorrito de vinagre.

PASO 2. Sofríe el ajo, la cebolleta y el bacon. Una vez pochado, añade la lombarda bien escurrida y mantén al fuego unos minutos más.

PASO 3. Extiende el hojaldre sobre la encimera, rellena con el sofrito, enrolla en forma de cilindro y cierra dándole forma de ensaimada. Pinta con yema de huevo, reparte por encima las avellanas troceadas y hornea 35 minutos a 185º.

PASO 4. Corta en porciones el hojaldre y decora cada plato con unas ramitas de cebollino.

ver más sobre "Cocina con Sergio - Hojaldre de lombarda con avellanas" ver menos sobre "Cocina con Sergio - Hojaldre de lombarda con avellanas"
Programas completos (265)
Clips

Los últimos 358 programas de Cocina con Sergio

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos