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Para todos los públicos Cocina con Sergio - Empanada de morcilla y cebolla caramelizada  - ver ahora
Transcripción completa

Hoy, familia, un plato muy crujiente por fuera y dorado,

jugoso y sabroso en el interior,

porque ni más ni menos que tenemos una empanada con morcilla

y cebolla caramelizada, ahí queda eso.

Hombre, un toque dulce con salado, así me gusta,

que innoves en la cocina los fines de semana.

Tú lo has dicho, hoy, dulce, salado, vamos a jugar,

porque ese toque dulce

que va a agradecer un montón esa empanada en el interior,

¿de dónde proviene? Por un lado de la miel.

Por otro lado vamos a emplear azúcar.

Incluso no solo miel como la que estáis viendo aquí,

fijaos que tenemos miel, polen, jalea...

Te voy a dar para que pruebes una cosita

que a lo mejor nunca has probado antes, pon la mano, por favor.

No te pases, que luego no puedo hablar.

No, esto es salud por todos los rincones,

prueba eso un poco, a ver a qué te recuerda.

A la miel, es como azúcar de miel.

Pues tenemos un producto muy novedoso,

que luego hablaremos de él, que también es saludable

por todos los rincones. ¿Pues sabes qué?

Que yo también he hecho los deberes,

sabía que jugaba hoy la miel en la cocina, así que toma tu lista...

¿Te lo estás tomando en serio? Abro el fuego.

Primer refrán sobre la miel.

"A quien menea miel, miel se le pega".

O aquel que dice "Después de comer miel, nada sabe bien".

"El oro y la miel donde están parecen bien".

"Flores con miel, fruta de sartén".

"Abejas benditas, santos abejares, dan miel a los hombres,

cera en los altares".

"Viaje de luna de miel, ni viaje, ni luna ni miel",

pero miel aquí tenemos mucha.

Este es mi favorito, "No se hizo la miel para la boca del asno",

así es que esto me lo voy a llevar yo...

¿Y quién no puede tomar esto acaso? Cómo viene hoy.

Desde que hace los deberes, se ha hinchado a hacer magdalenas

todos los fines de semana en casa... Qué mal me han salido...

Vamos, que he tenido que hacer bollos directamente.

Por eso lo sé, porque hubo una llamada de última hora,

de urgencia, que no le subían.

Claro, si a uno se le olvida echar levadura,

os aviso que no suben, y ahora, ¿qué nos querías contar?

Ese no era el problema, pero bueno, yo me pongo con la miel

porque tenemos datos muy curiosos que os van a gustar.

Por ejemplo, sabéis que a distintos tipos de flor,

distintos tipos de miel, de color, de aroma.

Bueno, pues cada kilo de miel,

¿sabes cuántos kilómetros les cuesta a las abejas?

150 km y cosechar 2 millones de flores.

Anda que no lleva trabajo. Son grandísimas trabajadoras.

Hay que mimar a las abejas.

Y además es que si te pones a leer sobre ellas, es increíble.

Por ejemplo, la colmena, que aquí tenemos una especie

como de colmena imitada.

Bueno, pues lleva un trabajo inmenso.

Está construida con celdas perfectamente hexagonales,

la construyen toda a la vez

y es el diseño que mayor capacidad permite para acumular la miel

y que no se les caiga. Inteligentes.

Bueno, ellas trabajan permanentemente.

Tienen que tener la colmena a 35° en invierno y en verano.

En verano aletean para refrescarla y en invierno se ponen todas juntas

para dar mucho calor, y sobre eso hay un montón de curiosidades,

como por ejemplo, desde cuándo consume el hombre miel.

Pues por lo menos desde hace 9000 años.

Mira, hay fechas documentadas del antiguo Egipto.

En la tumba del faraón Tutankamon ya se encontraron unas vasijas.

Ellos lo usaban para todo.

Pensaban que eran las lágrimas del dios Ra.

La usaban para conservar la carne, para embalsamar, para curar heridas,

es decir, que la miel era importante a la hora de constituir la vida.

Y jugó un papel muy importante en muchas situaciones de la vida.

Pero muchos, muchos, como por ejemplo la luna de miel.

Qué bonito.

¿De dónde vendrá lo de la luna de miel?

Pues en la cultura babilónica

el padre de la novia le daba miel al novio

durante el primer mes de casados, de luna a luna.

¿Y luego? Para tener nitecitos.

Luego ya estaban los nietos.

Una vez que habían cumplido... Es que venían muy rápido.

Habían cumplido y ya está.

Bueno, pues ya que vamos hoy con dulce y salado,

seguimos poniendo toques, aromas al plato,

porque vamos a utilizar hoy pimentón agridulce,

vamos a jugar también con esos toques que nos va a aportar.

Pondremos poquito, sobre todo a título decorativo al final.

Le va a ir muy bien al plato.

Nos das los ingredientes y nos vamos a la escuela de pastelería.

Pero tenéis que venir aquí para verlos en primer plano, claro.

Para hacer nuestro plato de hoy necesitamos estos ingredientes.

Bueno, pues con estos ingredientes, plato muy sencillo,

plato que podemos dejar hecho y puede ser un segundo plato,

puede ser un entrante, un aperitivo.

Lo dejas hecho y a media tarde, con una bebida,

te haces un trocito vuelta y vuelta,

lo podéis templar o enfriar.

En cualquier caso nos va a dar muchas alternativas.

Y en la escuela de pastelería, y no lo digo por tus magdalenas,

que hoy podría haber hecho magdalenas, podría, pero...

Ha venido enmendarme la plana. Mira cómo se hacen, tontita.

Que no son magdalenas, unas tartaletas de almendra.

Aprenderemos hacer una mezcla muy sencilla de almendra,

rellenaremos las tartaletas y bueno, unos pastelitos que como postre

pueden quedar tan fáciles, tan divertidos y tan sabrosos

como estos que tenemos aquí. Muy monas.

No tienen copete, como las magdalenas.

Ni pretendía que lo tuvieran. Así, planas.

No te pongas a hacerlas esperando que suban.

Igual así me salen mejor, probaré, ya te contaré.

Todo es posible. Ay, cómo está, madre mía, qué peligro.

Familia, vamos con este plato, con el paso uno,

como siempre, dividido en pasos.

Sartén que empieza ya a estar caliente,

te voy a dar la cuchara,

vas a ser la directora general del sofrito, de la base.

Lo que me tienes que dar es paciencia, majete.

Madre mía, paciencia, si eso nos sobra de momento.

Vamos a poner aceite de oliva y a la par incorporaremos

cebolla y pimiento.

Igual que en otros guisos es importante lo de primero el ajo,

luego la cebolla, vamos por orden de dureza

y por orden del agua que va a liberar,

pues más o menos tanto la cebolla como el pimiento

pueden entrar en la sartén a la par, no hay ningún problema.

Voy echando parte y luego voy a seguir.

Es importante pocharlo bien.

Por ese motivo cuando tengamos todo le añadiremos ese toquecito de sal

que siempre ponemos a los pochados,

y cuando esté pochado subiremos el fuego a tope y caramelizaremos.

Vamos a cortar los pimientos en tiras finas como veis

y los vamos a ir pochando. Mínima cantidad de aceite.

A veces me decís qué cantidad de aceite es la correcta

que tenemos que poner en el plato.

Mi consejo es empezar con poca cantidad.

Si hace falta más, ya lo pondremos, no hay ningún problema,

pero es más fácil tener que incorporar un poco más de aceite

que tener que quitar gran cantidad, que ahí es donde viene el problema.

Además los ingredientes, qué sucede,

que si ponemos gran cantidad de aceite van a ir absorbiendo

y nos va a quedar más graso y calórico el plato.

Por ese motivo, poco a poco,

que no pasa nada por tener que echar un poco más de aceite.

El pimiento ya lo termino de cortar, lo voy introducir,

y el resto también de la cebolla.

Si en lugar de cebolla le queréis dar más suavidad

y queréis poner cebolleta o un toque de chalota,

bueno, otros sabores que también va a admitir sin problemas.

Le voy a dar una pasada al cuchillo

y de momento como veis a Pepa no le hace falta más cantidad de agua

y no solo eso sino que ahora va a empezar a liberar,

no le hace falta aceite, va a liberar agua y se va a hacer mejor.

Si lo tapáis, como siempre, regla de oro,

va a quedar mucho más pochado.

Cortamos también la cebolla así, en juliana fina.

¿Para pochar qué tipo de tapa aconsejas,

de las de cristal, que se vea?

Si pones una de cristal puedes ir viéndolo durante el pochado,

aunque se va a empañar, también os lo digo,

pero es más fácil controlar el ingrediente.

Incluso recomiendo tapas que vienen con un pequeño orificio

para que el vapor vaya saliendo

y así no sucede esa condensación exagerada,

que a veces cuando tapamos un guiso empieza la tapa como a bailar.

Claro, se condensa el guiso.

De esta manera si tiene un pequeño orificio

para que vaya saliendo sin problema, mejor.

Eso os lo dejo a vuestro gusto, pero a mí me gustan las de cristal,

son los que tengo en casa, con un pequeño orificio.

Va saliendo el vapor, se empañan, sí, pero también vas un poco

controlando lo que pasa en el interior.

Por ese motivo lo que más os guste.

Voy a terminar de poner la cebolla, marchando,

y como el cuchillo está recién afilado de momento no he llorado.

Ahí parece que tienes mucha cantidad de cebolla, mucha,

pero en breve no habrá tanta,

ya veréis como en breve no va a haber tanto.

Va a mermar, va a ir soltando el agua poco a poco

y ya veréis cómo se nos queda en nada.

Bueno, pues por un lado, marchando ese sofrito.

No tengáis prisa, hacedlo bien.

Si queréis evitar hacerlo sobre la vitro, no pasa nada,

lo ponéis en un plato, una pizca de sal,

podéis taparlo con papel film en un bol y al microondas,

potencia media, unos ocho minutos.

Vais a ver como también nos queda, bueno,

es otra forma de evitar el pochado tradicional.

Eso como más os guste.

Claro, la empanada se compone de dos partes.

Por un lado ese sofrito que luego vamos a caramelizar

con un toque de azúcar, que nos quede rico,

y por otro lado la morcilla.

En el paso dos vamos con la mezcla de la morcilla.

Yo quiero que esta empanada, a pesar de llevar morcilla, primero,

he elegido una morcilla muy suave,

y segundo, que quede muy suave de sabor,

que no repita demasiado y sea fácil de digerir.

Por eso a la morcilla, mirad, lo primero le vamos a quitar la tripa.

Quitamos la tripa de la morcilla, vemos que sale con facilidad,

ahí está, y vamos a introducir todo el relleno en un bol.

Vamos a añadir así las tres.

En función del tamaño, yo he puesto tres porque no eran muy grandes,

pero en función del tamaño con dos a lo mejor tenéis sin ningún problema,

hay que ir tanteando el tamaño de las morcillas.

No hace falta echar tres enteras.

Termino de echar las morcillas, pondremos un toque de miel,

unos piñones, que va a ser muy agradable encontrarnos

el fruto seco en mitad de esta mezcla

que vamos a hacer de morcilla, así como encontrar la miel,

que va a aportar suavidad, un toque cremoso.

Se va a poder mezclar todo mejor,

se va a trabajar sin problema con una cuchara y luego, claro,

si se mezcla bien, a la hora de rellenar la empanada

será mucho más fácil. Oye, voy a poner un toque de sal.

Venga, ya puedes, que ya tienes todo, ahí está.

Ponemos un toque de sal y mientras tanto, la mezcla,

tenemos ya la morcilla.

Vamos a poner los piñones así, suficiente con estos.

Vamos a poner también miel, mirad qué buena pinta,

que vaya cayendo ese toque de miel que nos va a ayudar muchísimo,

repito, a dar un sabor más agradable, más suave.

Luego apuraré bien.

Chorrito de aceite, mínima cantidad, y un huevo.

¿Qué papel desempeña el huevo?

Bueno, pues que luego todo esto, cuando entre al horno, quede unido,

más compacto y sea más fácil trocear esa empanada.

Por tanto, muy importante.

Ahora lo que vamos a hacer es aportar un poco de temperatura.

La fricción de la cuchara con el resto de ingredientes

nos va a aportar poco a poco temperatura.

Esta mezcla hay que trabajarla muy bien.

Cuando veáis que es una mezcla homogénea,

que se han mezclado los piñones, el huevo, la miel,

en ese momento paramos, pero mientras tanto,

a trabajar bien la mezcla.

Por lo tanto, como le estoy dando a la miel, a los piñones, al huevo,

esa mezcla tiene que quedar muy suave,

y el pochado va viento en popa, creo que es momento ahora

de que te recrees con toda la miel que tienes ahí.

Abejas no tenemos. Menos mal.

Alguna avispilla si está suelta por aquí,

pero abejas no hay y vamos a ver qué tenemos por ahí.

Pues venid conmigo, que ya sabéis que me encanta

daros datos de todo, de lo más curioso

y también un poco de historia.

Hablábamos antes, nos hemos quedado

con lo que era la producción en España.

Tenemos que decir que producimos 33.000 t de miel al año,

1600 t de cera de abeja también,

que nuestro consumo es bastante más pequeño,

21 millones de kilos al año,

y que hay 15 mieles con denominación de origen o garantía de calidad,

mieles como por ejemplo, a ver que busque por aquí,

la de la Alcarria, de Mallorca, pasando por la miel de Granada,

Aragón, Cantabria, Tenerife, Extremadura, Galicia,

sierra de Madrid, La Rioja y País Vasco.

Pero nos hemos querido quedar con Córdoba,

por ese homenaje que hacen a la gastronomía árabe,

por ejemplo con el cordero,

que lo aliñan con un poco de miel y está buenísimo.

Muchos postres con ese origen árabe,

donde la miel aparece como protagonista principal.

Mira qué imágenes más bonitas de Córdoba,

anda que no merece un paseíto, está a dos pasos.

Escapadas turísticas y gastronómicas,

combinamos dos ideas muy buenas.

Y luego la miel, en la cocina, no solo en postres,

simplemente un poco de mostaza, un toque de miel, pizca de mayonesa,

batimos bien y tenemos una salsa de mostaza y miel

que para cualquier carne le va muy bien.

Por ejemplo, el producto que nos ha llegado hoy,

en una vinagreta, lo vemos a continuación,

con aceite, sal y pimienta tenemos una vinagreta a la miel.

¿Qué producto nos ha llegado hoy que es una maravilla?

Nos ha llegado un edulcorante elaborado con miel 100% natural.

Liofilizada, deshidratada, es una fuente de salud, de energía,

con bastantes menos calorías que el azúcar banquilla y moreno.

Es de una fábrica de Madrid,

de unos productores están instalados en Madrid,

que utilizan mieles de toda España y se están extendiendo,

tienen fábricas en Europa

y han conseguido abrir una en América Latina.

Desde aquí le mandamos un saludo,

enhorabuena por un producto tan novedoso.

A ti te gusta tomarte un café con miel, por ejemplo,

pues es un rollo irte con el bote y esto te lo facilita.

El envase es magnífico

y para la cocina también juega un papel importante.

Fijaos qué variedad tenemos en la cocina.

Cómo nos gusta que nos mandéis productos novedosos a la cocina

para conocerlos, para compartirlos con vosotros.

Que innovéis, como este producto maravilloso,

porque nos ayudáis un montón a los que nos dedicamos a esto.

Y ahora vamos a seguir con el plato porque en ese paso tres

tenemos que ir rematando.

Como veis que ya ha pochado y empieza a coger color,

ahora muy importante, Pepa, subimos el fuego.

Fuego a tope.

Al nueve, repartimos un poco de azúcar.

¿Un poco cuánto es? Pues aproximadamente unos 20 o 30 g.

Sin mover demasiado, dejas que caramelice

y en cuanto caramelice, removemos.

Me voy a poner las manos detrás que si no lo promuevo.

En el tepanyaki añadimos aceite y las láminas finas de la calabaza,

que solo le damos vuelta y vuelta. Se va a hacer muy rápido.

He dejado la piel de la calabaza.

Se van a hacer rápido, nos van a decorar,

luego evidentemente, el que no quiera que no se coma la piel.

Nosotros lo dejamos y tiene su punto.

Bueno, caramelizando el sofrito, haciéndose la calabaza a la plancha

y vamos a empezar a rellenar la empanada.

Ya tengo una hecha pero para que veáis cómo se hace la otra.

Primero, como siempre, os aconsejo separar del papel el hojaldre

para que no se nos quede pegado. Por un lado vamos poniendo...

Ya lo puedes bajar, puedes apagar el fuego.

... añadimos la morcilla, una base de morcilla.

A los que os encanta la morcilla frita

o en cualquiera de las versiones que podemos cocinarla,

esta empanada va a ser vuestra preferida, ya veréis como sí.

Os va a gustar un montón.

Una base con la morcilla.

Con esto marchando.

Ponemos también el sofrito caramelizado.

La miel va a ayudar por un lado y el sofrito caramelizado

nos ayuda por otro lado. Supercompleta.

Primero esta base y ahora vamos con parte de este sofrito.

Mira qué bien ha quedado.

Mientras pones aquí la sartén voy a por una cuchara y mientras,

Pepa, le das la vuelta a la calabaza que como decía, se hace muy rápido.

Sobre esta pasta que hemos hecho, esta mezcla de morcilla,

ponemos los pimientos y la cebolla caramelizada.

Os podéis imaginar el sabor.

Aroma, sabor, textura, hay que buscar siempre la gracia.

¿Y qué va a suceder? Que parte de ese toque caramelizado,

de ese sabor, lo va a empezar a absorber la morcilla,

un intercambio muy sabroso.

Vamos a terminar así. Suficiente.

Toque tostado, caramelizado, otra versión de empanada.

Hemos hecho de muchos tipos, de muchos sabores,

siempre está bien cambiar un poco lo habitual.

Ahora, ¿qué haremos? Muy sencillo.

Pintamos los bordes de este hojaldre con un huevo, una pasada rápida.

El horno ya está caliente, calor arriba y abajo, 180°,

aunque mi consejo es que empecéis el horneado abajo,

que la base de la empanada sea la que primero se haga

y cuando lleve tres o cautro minutos abajo,

ya rápidamente lo subimos arriba y así de sencillo.

Los bordes los vamos entre metiendo.

Para que el relleno no cale, ¿no?

Claro, para que no se salga y como hemos puesto un poco de huevo

va a hacer de pegamento. No, digo lo de poner abajo el horno.

Porque si no, si lo ponemos arriba y no hay temperatura suficiente

se nos empieza a cocer y al final no nos queda nada bien.

Hacemos unos pequeños agujeros para que respire la empanada.

Y otro consejo. Desde que rellenamos la base de hojaldre

y pintamos con un huevo, rápidamente ¿dónde vamos, Pepa?

Al horno. Bien.

No dejéis reposar porque si no, se nos va a empapar

y no vamos a conseguir ese toque crujiente

que tanto nos gusta en el hojaldre y en las empanadas.

Con masa de empanada también cambiamos el hojaldre,

esas masas que a veces os hemos enseñado a elaborar.

Lo pongo por aquí y al horno.

Como decía, empezamos el horneado en la parte baja del horno

y en cuanto se dore un poco, lo subo arriba sin problema,

tres o cuatro minutos, no más.

Te voy a dar un plato para sacar esa calabaza que ya la tenemos.

Aquí, ya la puede sacar, la calabaza aparentemente

es muy dura pero pasa de estar dura a que rápidamente quede muy blanda

y la textura ya no está tan rica.

Por eso, siempre que sea posible, vuelta y vuelta.

Tengo una empanada terminada y es la que vamos a servir.

¿Qué os parece si ponemos una base de calabaza?

Nos va a venir muy bien para decorar y por ejemplo,

mira, quito esta que ha quedado muy bonita,

la pongo por aquí y esta otra así.

Pásame la sal por favor.

Le vamos a poner un toque de sal a la calabaza, perfecto.

Y como ya he cortado parte de la empanada,

la ponemos así.

La vamos a poner tipo sándwich.

Lo ponemos tipo sandwich y a su vera una porción pequeña

por si cabe alguna duda de lo que es.

Decíamos, simplemente un toque de pimentón.

Más que añadir el pimentón en el plato,

lo vamos a emplear para decorar el plato un poco.

Un toque de perejil rizado.

Poner pequeños detalles en el plato nos va a ayudar a lucir la mesa.

Una rama y por ejemplo la ponemos justo ahí,

¡Qué responsabilidad, madre mía!

Familia, empanada diferente.

Nos lo llevamos a la mesa, prepara cuchillo y tenedor porque esto,

en frío o en caliente, como más os guste,

va a estar rica sí o sí. Ahí la tenemos.

Lo que el ojo no ve nos muestra la base de calabaza en su punto

que va a aportar un toque dulzón al plato.

Es hojaldre muy crujiente y muy dorado, punto importante,

que no se nos quede cocido.

Y en el interior, todo aroma y sabor

con la cebolla y el pimiento caramelizado,

los piñones y crema de morcilla. Buen provecho.

Familia, llega el momento más interesante y divertido,

porque nos hacéis preguntas, las dejáis en la web,

Pepa abre el correo y os las resolvemos.

Programa de servicio público, si no, ¿qué pintaríamos aquí?

¿Cuál has seleccionado?

He seleccionado dos que tienen mucho que ver,

están nuestros espectadores muy preocupados con el arroz.

Empiezo por el correo que nos ha mandado Carmen,

me ha hecho mucha gracia.

Dice que tiene una hija haciendo fútbol en Italia,

ahora viaja ella a verla,

y que los italianos le han metido en un aprieto

porque quieren que les haga una paella y está muy agobiada

porque no sabe si le va a salir bien.

Haré un resumen, porque podríamos hacer un monográfico

sobre este plato tan rico.

Un buen sofrito, un poquito de ajo, judías verdes, garrafón,

carne de conejo, de pollo, crea un buen sofrito,

elige un buen arroz y haz un buen caldo.

Sofrito, buena cocción, buen arroz y buen caldo,

nos va dar un buen resultado.

Y luego un recipiente amplio, como es la paellera

para que no haya gran cantidad,

que no sea muy gruesa la capa de cocción del arroz,

que sea muy finito y aproximadamente,

por cada porción de arroz, dos veces y media de caldo,

de esa manera, cocción constante, déjalo reposar un minuto

y esa paella tiene que estar rica sí o sí.

Y va a meter un gol por la escuadra con la super paella española.

Seguro que esos consejos también le sirven de base para Nereida.

Nos ha escrito desde Miami, EE.UU.

Muchas gracias y un beso, Miami.

Para hacer un arroz negro, lo resumo, un buen sofrito,

un toque de ajo, algo de pimiento verde,

calamar o sepia cortado en dados,

puedes poner una hortaliza más que te guste,

incorporamos ese arroz, rehogamos con el sofrito,

cubrir con un buen caldo, sazonamos

e incorporamos las bolsitas de tinta de calamar,

que es lo más práctico para emplear.

Un par de bolsas, removemos bien y dejamos cocer.

Si ves que le falta color, añade un toque más de tinta,

no pasa nada, pero no remuevas demasiado ese arroz.

Que lo rompemos.

Deja reposar y también una capa finita.

Y foto, luego os digo dónde nos mandáis las fotos.

Eso como resumen, otro día haremos un monográfico de la paella,

arroz negro y lo que queráis.

Ahora nos vamos con nuestra escuela de pastelería,

porque aprenderemos a hacer unas tartaletas de almendra,

muy sencillo.

Tengo 20 g de mantequilla con 4 g de levadura en polvo,

gasificante. Vamos a añadir 100 g de azúcar, lo mezclamos bien,

y también un par de huevos.

Cascados primero en un bol.

Removemos bien.

Incorporamos también aroma, por ejemplo ralladura de limón,

de lima le puede ir bien, va a ser muy agradable ponerle un cítrico.

Falta añadir 100 g de almendra molida que tengo aquí.

Todo muy bien medido, porque en repostería todo es muy exacto.

Sobre todo en algunas elaboraciones de repostería, son como mijitas,

y como te pases ya no sale bien. Ese es mi problema.

Y unos 20 o 25 g de harina para dar un poco de consistencia.

En casa, trabajad muy bien esta mezcla,

como veis rápidamente se mezclan los ingredientes.

Batid un poquito para que entre aire y luego haremos el siguiente paso.

Tenemos unas tartaletas, en la manga pastelera tengo esa misma mezcla,

por ahorrar tiempo. Vamos rellenando.

El horno a 180°, vamos a meter calor arriba y abajo,

si ponéis ventilador mejor que mejor,

y en cuestión de unos 15 minutos,

estas tartaletas con la crema de almendra

se van a convertir en estas que tengo aquí.

Hacemos un trato, Pepa hace el resumen y os invitamos.

No voy a poder, porque tengo la boca llena de agua.

Atentos en casa, que lo resumo rapidito.

Estos son los ingredientes que necesitamos para hacer

la empanada de morcilla y cebolla caramelizada

y esta la receta paso a paso.

Paso uno. Corta en tiras la cebolla y el pimiento

y póchalos en un recipiente con aceite,

cuando estén tiernos añade el azúcar,

sube el fuego al máximo y deja caramelizar.

Paso dos. Mezcla en un bol las morcillas en tripa, el huevo,

los piñones y un chorro de aceite,

y trabaja bien hasta obtener una masa homogénea.

Paso tres. Corta la calabaza en lonchas muy finas

y dóralas por ambos lados.

Rellena una plancha de hojaldre con una base de morcilla,

extiende sobre ella el sofrito caramelizado

y cubre con la otra plancha. Sella bien los bordes,

pinta con huevo y hornea a 180° entre 18 y 20 minutos.

Paso cuatro. Corta la empanada en porciones

y sírvelas sobre una base de calabazas y decora el plato

con pimentón y perejil rizado.

Nos consta que cada vez más os animáis a elaborar estos platos,

salados, dulces y que muchas veces ¿cómo quedan?

Os quedan estupendos porque nos mandáis fotos

que a nosotros nos encanta poner en esta pantalla,

y que nos podéis mandar a nuestra página web.

Ahí tenemos los platos que vamos a hacer,

los que ya hemos hecho, la escuela de repostería,

el enlace donde nos podéis mandar vuestras dudas y fotos.

Tenéis que visitarla, sin duda.

Y por cierto, nos han dicho nuestros compañeros de las redes sociales

que en Facebook tenemos más de 12.000 Me gusta.

Muchas gracias.

Y más de medio millón que somos ya en "Cocina con Sergio".

Cada sábado y cada domingo en...

..."Cocina con Sergio", que os esperamos, por favor,

no nos falléis. Hasta el próximo.

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Cocina con Sergio - Empanada de morcilla y cebolla caramelizada

15 feb 2015

INGREDIENTES:

2 planchas hojaldre

2 morcillas de cebolla

1 pimiento rojo

20 g piñones

2 cebollas

40 g azúcar

1 huevo

1 cucharada  miel

300 g calabaza

Sal, perejil rizado

Pimentón agridulce 

PASO 1. Corta en tiras la cebolla y el pimiento y póchalos en un recipiente con aceite. Cuando estén tiernos, añade el azúcar, sube el fuego al máximo y deja caramelizar.

PASO 2. Mezcla en un bol las morcillas sin tripa, el huevo, los piñones y un chorrito de aceite y trabaja bien hasta obtener una masa homogénea.

PASO 3.Corta la calabaza en lonchas muy finas y dóralas por ambos lados. Rellena una plancha de hojaldre con una base de morcilla, extiende sobre ella el sofrito caramelizado y cubre con la otra plancha. Sella bien los bordes, pinta con huevo y hornea a 180º entre 18 y 20 minutos.

PASO 4. Corta la empanada en porciones, sírvelas sobre una base de calabaza y decora el plato con pimentón y perejil rizado

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  1. Mel

    En que momento se le añade la miel?

    19 jul 2016