www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4845900
Para todos los públicos Clásicos y reverentes - T2 - Programa 7 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

¿Sabíais que en las grandes orquestas del mundo

la media de las mujeres no supera el 30%?

Esto hay que cambiarlo.

Los aspirantes de esta semana son tres chicos,

pero es por casualidad.

Se llaman José Manuel, Iván y Tomás

y están preparados para salir al escenario.

Ellos no saben que les vamos a dar una sorpresa;

cuatro artistazas, cuatro divas,

que están dispuestas a romperles los esquemas.

¿Pero quiénes sois vosotros? -¿Eso qué es?

-No lo sé. -Madre mía...

Yo por mi parte os aconsejo

que os dejéis invadir por la música sin prejuicios,

os mezcléis en armonía

y disfrutéis como en una gran orquesta.

Esto es "Clásicos y reverentes".

Os hago una pregunta.

¿Esta obra la ha compuesto un hombre o una mujer?

¿Albert?

Una mujer.

Una mujer. ¿Judith?

Una supermujer.

Una supermujer.

¿Ana? Seguro que pertenece

al movimiento queer.

¿Max?

Es evidente que esto ha sido compuesto por ordenador.

(Aplausos)

Las salidas de Max, como siempre.

¿El público qué opina, un hombre o una mujer?

(PÚBLICO) ¡Un hombre, una mujer!

Está igualado.

Tranquilos, tenemos tiempo, también en casa;

dentro de poquito daremos la respuesta.

En este programa creo que vamos a aprender mucho,

igual que aprendieron la semana pasada.

Músicos,

¡tengo vuestras evaluaciones en esta libreta negra!

-Algo muy importante, Elena; la importancia del fraseo.

-Más arco.

(HACE UNA PEDORRETA) Todo el tiempo.

Yo también creo que el futuro lo tienes en tus manos.

Ole qué arte, niña. (RÍE) -Muchas gracias.

Pasa a la semifinal...

¡Elena!

(Aplausos y vítores)

-¿Qué tal?

-Llegar aquí, estar en el programa, ya es un premio.

-Espero aprender mucho de mis compañeros,

de los profesores

y llevarme una buena experiencia de todos.

-Y ojalá poder llegar a tener el premio final

y tocar con la Orquesta de RTVE, que es un poco de lo que se trata.

-Vamos a intentar que para la audición

vayáis lo mejor preparados, lo menos nerviosos

y lo más eficientes, sobre todo.

-Transmitiros también nuestra pasión por la música

y que vosotros, con vuestras herramientas

y nuestros consejos, podáis demostrar lo que podéis hacer,

que estará genial.

-Aquí tenéis al maestro Javi, pianista;

os va a acompañar durante este amargo trance.

-Encantado. (RÍEN)

-¿Manos a la obra?

-Vamos allá. -Vamos, ¡venga!

José Manuel Ribera toca el saxo

y es un soñador con los pies en la tierra.

Tienes apellido de buen vino.

¿Qué vas a tocar? La sonata de Paul Creston.

Atentos, porque es una obra muy difícil;

es un gran reserva.

Antes vamos a ver la relación de tu familia

con el vino

y cómo has apostado por conseguir tus sueños

luchando contra la incomprensión.

Me llamo José Manuel Ribera González, toco el saxofón

y este pueblo tan bonito es mi pueblo.

Persigo los sueños que mi padre no se ha podido permitir.

A los diez años empecé a tocar saxofón

en la banda de mi pueblo, Fontanars,

con mi tío y con mi padre.

Ahora estoy estudiando en Zaragoza, me queda un año.

En Zaragoza tenemos un cuarteto, Zaragozax.

Nos juntamos los fines de semana para sacar algo de dinero.

Mi familia al principio no entendía que me fuese a dedicar a la música

porque lo asociaban a las bandas, al pueblo, a la fiesta.

Mi padre sí me entendía porque también es músico.

-Me encanta que toque música.

-Pero mi madre estaba un poco reticente

a que me dedicara a la música.

-Lo veíamos un poco...

Que no sabíamos por dónde iba a salir.

-No lo veía como una profesión de la que pudiese vivir.

-Le ha costado mucho sacrificio.

-Estoy muy orgullosa de mi hijo.

-Hay que luchar por él.

-Ha llegado muy lejos y le deseo lo mejor del mundo,

porque se lo merece, se lo ha currado mucho

-Los veranos, cuando vengo a casa, ayudo a mis padres en sus tareas.

Voy con mi madre a repartir la prensa...

-Vaya horas de llegar, hay que madrugar.

Y con mi padre voy al campo a hacer las labores del campo.

Ahí te das cuenta de todo el sacrificio

que hay detrás para poder apoyarme en todo lo que hago.

Si no fuera por eso,

pues hoy no estaría aquí y no sé qué sería de mí.

-Toda la vida la música me ha encantado

y yo siempre tenía ilusión de que un nieto mío fuera músico.

-Me hubiera gustado tener un nieto cura,

pero me ha salido músico y estoy muy contento.

(TODOS) ¡Ese Chema, ese Chema, eh!

-¿Qué decir de él? Es el número uno.

-Bromista y un cachondo.

-Es un crack.

-José Manuel, suerte; vales mucho y podrás llegar muy alto.

(TODOS) ¡Chema, eres el mejor, fuerza!

(Aplausos y vítores)

Gran aplauso te has llevado, José Manuel.

Decirte que eres muy valiente al escoger esta sonata,

tan compleja, tan difícil, métrica y armónicamente;

eso ya dice mucho de ti, y la has tocado muy bien.

A mí me ha sorprendido muy gratamente.

Realmente es una... Has sacado color sonoro,

armónico; la métrica ha estado genial.

Enhorabuena.

Apoyo todo lo que dice Ana.

Aparte, me ha gustado mucho tu puesta en escena.

Eres muy musical visualmente y hacer muy buena música.

El fraseo es muy bonito, los cambios de tempo,

llevas muy bien la obra.

Enhorabuena.

Yo creo que no persigues el sueño de tu padre,

sino que ya lo has atrapado, porque eres un musicazo.

Como dicen mis compañeros, a mí me has encantado.

Y es que transmites la música por los poros de tu piel.

Ya sabes lo que decía Stravinski del saxo,

que tenía voz de delincuente juvenil.

Tú has conseguido rehabilitar hoy a ese delincuente;

has conseguido todos los matices...

Sabes que Paul Creston era muy puñetero con los matices.

Pues has conseguido sacarlos de la partitura

y traerlos aquí para compartirlos con nosotros.

Enhorabuena.

-Las palabras del jurado muy bonitas;

las de Judith Mateo me ha emocionado mucho,

porque cuando me nombra a mi padre y me dice lo del sueño

siempre es un poco emocionante.

Iván toca el clarinete y es un denominación de origen;

Valdepeñas. Eso es.

¿Quién ha venido a verte? Mi padre y me hermano mayor,

que también son músicos.

Te van a animar. Seguro.

Si fueras un vino, ¿cuál te gustaría ser?

Me gustaría ser un gran reserva,

pero de momento me considero que soy algo más ligero;

maduraré para llegar a ello. Poquito a poco.

¿Qué obra vas a interpretar?

El "Concierto para clarinete" de Aaron Copland,

que está dedicado a Benny Goodman y es uno de los que más me gusta.

El mejor vino, un buen queso de mi tierra

y mi clarinete;

esto es lo que me define a mí, a mi pueblo y a mi gente.

Soy Iván Camacho, toco el clarinete y soy valdepeñero.

Y os tengo preparada una sorpresa; atentos.

Esta es mi casa y a partir de ahora también la vuestra.

Mi padre toca el clarinete.

Yo tenía siete años cuando empecé a tocar el clarinete.

-De pequeño no querías ser músico porque veías

a tu padre y tu hermano salir en las procesiones

y te daba vergüenza

que la gente te viera vestido de músico.

-Convivir con un instrumento musical no siempre es fácil.

-Varias veces tu padre se ha encontrado

en la sala de espera del conservatorio

un instrumento y lo ha reconocido como tuyo.

-Para mí la música es la vida

y no me considero que sea simplemente un clarinetista;

me gusta más llamarme músico.

Si hay algo que me gusta escuchar

es sobre todo jazz y música klezmer.

-Me llamo Alberto y soy el hermano pequeño de Iván.

Toco el trombón.

-Vamos despacito, midiendo bien, y a sonar.

-Yo soy Lorena, la prima de Iván;

no toco nada, pero me lo paso muy bien con ellos.

-Lo que tiene es que es muy cariñoso.

-Para mí es muy bueno y tocar toca muy bien.

-Muy bien; no porque sea mi nieto...

-Me veían por la calle y me decían: "Vaya nieto que tienes",

y yo pues orgullosa.

Le gustan mucho las albóndigas. -¡Arrea!

-A por todas.

-Cuidado, que van a venir los de la tele.

-Conmigo se porta muy bien, es muy buen amigo.

-No me la liéis.

-Sabe escuchar. -No digáis que soy muy bueno.

-Y propone soluciones.

-Un sitio raro, un poco misterioso, unas escaleras que bajan;

no sé dónde vamos, pero queda poco para la sorpresa.

Valdepeñas es una ciudad con historia

y dentro de sus altos y sus bajos lo que destaca es el vino.

Qué mejor que deleitaros

con un buen vino, un buen queso y un poco de música.

Pues esta es la sorpresa que os tenía preparada.

Vamos a hacer una pequeña cata de vino.

Algo sé; seguro que tú me puedes completar mucho más.

Yo sé que hay tres fases:

la visual, la olfativa y la degustativa.

Mi sueño en la música es poder vivir de ello

y en el futuro poder incluso dirigir.

Quiero soñar alto,

y el tiempo y el trabajo dirán dónde llegue.

-Salud.

-Hay una frase en mi vida que me identifica

que es "per aspera ad astra",

que en latín significa

'a través del esfuerzo hasta las más altas cotas'.

Me encantaría incluso tatuármela en los brazos;

pero no se lo digáis a mi padre.

(Aplausos)

Iván, eres de Valdepeñas, de Ciudad Real;

somos los dos castellano-manchegos.

A mí me hace muchísima ilusión que seas de la tierra,

que seamos los dos de la misma tierra.

Que seas clarinetista,

que estés rodeado de muchos clarinetistas,

y tu sonido es lo que más me ha impactado;

tienes un sonido delicado, muy bien afinado, muy bien puesto.

A mí me obligaron a estudiar clarinete como primer instrumento

cuando empecé en el conservatorio.

Creo que lo conté el año pasado, no me gustaba nada el clarinete

y cuando os veo tocarlo con ese sonido,

como el que tú tienes, me encanta y me enamora.

Muchas gracias.

-Bonito sonido, estoy de acuerdo con Judith;

pero creo que te falta contacto con el público,

alguna mirada de vez en cuando a ver si nos tienes

o estamos... mirando las musarañas.

Te falta algo de técnica;

tu imaginación va más allá de tu técnica,

porque en los pasajes rápidos estabas más inseguro;

pero en general ha sido una actuación agradable.

Iván, a mí me hubiera encantado escucharte la primera parte.

Estaba acordándome... No sé si has escuchado

a Phillip Cooper tocar este concierto,

que es una pasada.

Voy a aprovechar para recomendarte un libro de un clarinetista

de los años 30, que se llama Mezz Mezzrow,

que se llama "La rabia de vivir".

Iván has sido valiente de escoger la cadencia,

porque no se suele tocar

en concursos y audiciones normalmente.

Cuidado con alguna nota falsa,

que a veces te pita el clarinete por arriba; ten cuidado.

Tienes un bonito sonido,

pero te falta un poquito más de expresividad.

Y ahora como bien sabes

tienes que tocar la obra obligada para clarinete,

el "Concierto en la mayor" de Mozart,

y esperamos todos nosotros que no pierdas el clarinete.

Muy bien.

Iván, ahora que estás tranquilo, ¿nos puedes contar un secreto?

Algo que utilizas, además de la boquilla...

Bueno, me pongo un papel en los dientes

porque son muchas horas de estudio

y a veces te puedes hacer daño si tienes los dientes afilados,

te puedes herir el labio.

Entonces hay una pequeña almohadilla de papel y ya está.

¿Habéis visto? Siempre se aprende.

¿Quieres contarle algún consejo a tu compañero Tomás?

Que disfrute, que esto es fugaz; ya no hay música, ya terminó;

así que aprovéchalo y disfruta. -Gracias, tío.

Tomás, ¿cómo definirías tu forma de tocar?

Mi forma de tocar yo la definiría romántica, en todo caso;

muy posromántica,

y me gusta mucho toda esa etapa, principios del s. XX, sobre todo,

Chaikovski me encanta...

¿Qué obra has elegido? Cuéntanos.

He elegido la "Sonata para clarinete" de Saint-Saëns,

que fue una de las que compuso en su última época de compositor.

Además, mezcla dos estilos, el clásico y el romántico.

Sí. Y aunque técnicamente parece fácil,

hay una parte que hay que tener en cuenta: el fraseo.

Mucho, mucho, mucho fraseo.

¿Estás preparado? Sí, lo estoy.

Antes vamos a contar que Tomás ha renunciado a gustos y vocaciones

por la música, que ha sido más fuerte;

tanto que ha roto con la tradición familiar.

Lo vemos.

Para mí la música significa ser tú mismo.

Me llamo Tomás Ocaña, toco el clarinete y soy de Málaga;

ciudad de Picasso.

De pequeño quería ser piloto de Fórmula 1,

pero a los cinco años empecé a estudiar música.

-Mi hermano desde pequeño lleva tocando,

que si en la banda, que si en el colegio...

(CANTURREA)

-Sus hermanos mayores estaban ya en el conservatorio

y de chico él decía: "¿Y yo cuándo voy a ir allí

a tocar un instrumento, qué instrumento voy a tocar yo?".

-Y con ocho años, como la familia de mi madre

son todos músicos, empecé a estudiar clarinete.

-Eligió el clarinete y desde entonces está tocando.

-Tenía el cuarto al lado y pegaba unos pitidos

que no había manera de aguantarlo estudiando; muy mal.

-En mi casa, música de noche, música de día, música al mediodía;

siempre hay música.

-También le gusta mucho componer

y ha compuesto marchas para la Semana Santa de Málaga.

-Estamos en el museo Jorge Rando,

que es un lugar en el que nosotros tocamos mucho.

Este es mi compañero Víctor Santiago

y mi compañero Antonio Ortega.

Formamos parte del cuarteto de clarinete Malacitana.

-Me llamo Ana, soy amiga de Tomás;

lo conocí por la música, en el conservatorio;

yo también toco el clarinete;

y desde entonces estamos muy unidos.

Le deseo lo mejor, seguro que le irá genial.

-Queremos que triunfe y adelante, Tomás. Un beso.

-Hay que dejar de imitar, de intentar ser como los demás;

si eres tú mismo, vas a transmitir lo que quieres con tu instrumento.

(TODOS) ¡Mucha suerte, Tomás, te queremos!

(Aplausos)

Tomás, has elegido una obra preciosa.

Es una obra maravillosa para piano y clarinete.

Es importante lo que has dicho antes de entrar;

sabías que es una obra de madurez,

nada menos que a los 84 años que la escribió,

y destila perfección.

Te ha faltado en tu interpretación transmisión...

Te ganaba la racionalidad, desde mi punto de vista, un poco.

En ese equilibrio que tenemos que buscar, ¿sabes?

Tomás, los pianos también pueden ser expresivos.

Yo creo que tocas muy planito; tocas para ti, digamos.

Tienes que soltarte; tienes buen pelo, desmelénate,

y toca expresivo,

porque es una obra para demostrar eso precisamente.

Cuidado en algunas entradas, que se te escapa la nota,

algunas notas agudas,

y en las notas rápidas te pisas alguna vez.

Cuidado con estos aspectos.

Tienes buen sonido y se te ve,

pero tienes que sacarlo y demostrarlo.

Tomás, entre que no me gusta Saint-Saëns, me gustan dos cosas,

y que tu sonido es algo anémico, por utilizar un término suave,

me he aburrido; lo siento.

Yo creo que el problema que yo te veo

es que no te has metido dentro de la música.

Y si tú no te metes en la música...

Estabas más mirando el foco, al que está sentado,

al otro, no sé quién ha venido a acompañarte, tu familia...

Estabas más mirando por ahí,

que metido dentro de la música para transmitirnos lo que sientes.

A mí no me ha llegado; o sea, no me has invitado a nada.

Ese es el problema que veo en esta actuación.

Y ahora con todo lo que te hemos dicho,

tienes una segunda oportunidad en la obra obligada,

el "Concierto en la mayor" de Mozart,

y espero que no nos defraudes.

Maestro, por favor.

(Piano)

¿Recordáis que al principio del programa os preguntaba

si esta obra la había compuesto un hombre o una mujer?

Os digo la respuesta.

Se trata de "Variaciones sobre un tema de Robert Schumann",

pero no la compuso Robert Schumann;

la compuso Clara Schumann, su mujer.

Era una excelente intérprete y compositora del s. XIX;

incluso admirada por Franz Liszt.

Os propongo una cosa; mujeres del s. XXI,

¡tocad, componed, compartid la música con nosotros!

Desde el principio hemos congeniado muy bien y eso se agradece.

Ha hecho un poco más amena la estancia en el programa.

-Espero aprender mucho de mis compañeros

y llevarme una buena experiencia de todos.

-Me ha encantado pasar un rato con ellos, conocerlos,

escucharles tocar, que es una maravilla.

-Tocan los dos muy bien y voy a tener que hacer

un trabajo muy duro a la hora de tocar en el programa.

-Estar en el programa ya es un premio;

ya es algo que reconoce un poco

el trabajo que he estado haciendo estos últimos años.

-Conocer a los grandes maestros que nos han dado clases.

-Y recordarlo como algo muy bonito, como una buena experiencia.

-Mi clase con Mario ha sido fantástica, lo he pasado genial.

-¿De dónde eres? -De Fontanars dels Alforins.

-De Fontanars, buen vino; me gusta vuestro vino.

-Y eso viene bien a la hora de aprender.

-Quiero claridad extrema.

-Quería que fuese sólido y a la vez vaporoso.

(MARIO TARAREA)

-El Romanticismo es

liberación de sentimientos a veces contradictorios.

-Cuando estás con tu pareja, con tu chica o tu chico,

con quien quiera que estés...

-El paso más alocado es cuando le digo, no le digo...

-Hay momentos en los que vas adelante...

Y luego no, me quedo un poco más.

Cuando oigo eso, se me va lo romántico.

Yo soy muy romántico, empedernidamente romántico.

-Me ha hecho gracia que diga que es empedernidamente romántico

porque yo también lo soy, y ha sido como...

-La articulación no nos exime de ir más allá.

Es como comer cocido y no comerte el tocino.

¡No puede ser, yo me como el tocino siempre!

-Es un poco eso, que llegas, lo tienes todo bien hecho,

y cuando vas a comerte el tocino, que es lo bueno del cocido...

-Toca todo, todas las notas; tienen que estar todas ahí.

(MARIO TARAREA)

-Quería todo más ligado, más expresivo, más lineal.

-¡Muy bonito!

(MARIO TARAREA)

-Ahí me ha corregido: "No seas picaresco aún".

"Aquí sé todavía romántico, no pierdas esa identidad".

-Imagina que ahora está lloviendo, las gotas caen por los cristales;

tu novia te ha dejado, la recuerdas...

-Ha sido muy bonito.

(Aplausos)

-José Manuel,

bien; parafraseando al maestro Mario Torrijo,

que te ha dado la "master class",

he visto la morcilla, el chorizo y el tocino;

me ha faltado el repollo y algún hueso de tuétano;

pero en general muy bien.

A mí me ha encantado. Has escogido,

igual que tu compañero, una obra de madurez;

la hizo en la víspera de morirse, un año antes.

Y la has cuadrado; precioso.

Muy bien, me ha gustado mucho cómo mantienes la tensión;

lo que te decía Mario de ir, pero sin querer llegar, y volver;

lo haces muy bien.

Muy buen sonido, buena calidad, buena articulación, afinación;

bravo.

A mí también me has encantado como a mis compañeros.

Pero he visto por ahí que dices

que no te gusta perder el tiempo en las relaciones.

Tío, vas sobrado con la música. (RÍE) No...

O sea, conoce a gente, ten pareja, pásatelo bien, disfruta;

porque todo eso, a la hora de tocar,

también es muy importante.

Un músico es todo; el músico que lleva dentro,

la música que toca, la música que quiere transmitir.

Y ha llegado tu momento,

tu gran momento para decirnos qué opinas.

Pues nada, tengo que decir que, claro, cuando estás tocando,

intentas ser todo lo buen chico que puedes,

intentas cuidar todo;

pero que fuera también hacemos de las nuestras.

Habrá que verle...

Y nada, primero son todo agradecimientos,

sobre todo al pianista,

que se ha pegado un curro con Creston increíble;

con todas las piezas que tiene y llegar aquí y tocar Creston

como lo ha hecho, yo creo... -¡Un aplauso para el maestro Frías!

(Aplausos y vítores)

-He visto que a Judith te la has ganado ya.

-Bueno... -Al final el guaperas has sido tú.

-Hay que trabajar.

-La clase con Salvador ha sido muy gratificante.

Hemos visto muchos aspectos interpretativos.

-¡Hay más, hay más! Hay más sonido.

(SALVADOR TARAREA)

-El punto culminante...

-Tienes que coger una frase, buscar el punto culminante

y resolver, yendo muchísimo más piano.

-No es tanto buscar dónde está,

sino demostrar que has llegado a él.

-Las agilidades, piénsalas un poquito, no corras.

-El problema que pienso que tenía era que las apoyaba demasiado

y me salía un poco del estilo.

-Intenta sacar; tu gesto también es muy importante.

El gesto... para allá.

Como si la pared fueran personas: "Oye, va por vosotros".

-El concepto de silencio incómodo...

-Tranquilo... (TARAREA)

-Hay que intentar buscar

que el público se quede sin respiración.

-Ese silencio incómodo significa que toda la gente está calladita,

escuchando a ver qué pasa.

-Y diga: "¿Qué viene ahora, dónde estamos?",

"Necesito que sigas conmigo".

Cuando toco hay veces que noto la reacción del público,

otras es verdad que no;

pero eso supongo que también viene a partir de que soy

un músico estudiante que sigue en formación

y que lo tengo que buscar es que todo el mundo

esté todo el momento en el que yo esté tocando enganchado.

-¡Más!

(Aplausos)

Iván, ¿tú qué piensas, se ha enganchado la gente o no?

Creo que sí; por lo menos en ciertos momentos,

creo que estaban a la expectativa de lo que iba a ocurrir.

Y eso es lo mejor que puede pasar, ¿no?

Conmigo has acertado; a mí me has enganchado

y estaba a la expectativa.

Me ha gustado mucho. Gracias.

Iván, me has gustado más que en la primera ronda.

Es un concierto que seguramente ya habías tocado,

un concierto de repertorio.

Creo que todavía te falta trabajarlo un poco más

para tenerlo con la frescura de Mozart que se merece.

Está correcto, bien tocado;

pero todavía le falta un pelín más para tenerlo a la perfección.

Iván, sí, a mí no me has convencido.

Es verdad que por momentos

sí que has hecho cosas muy bonitas.

Pero bueno, tú sabes que lo puedes hacer mucho mejor.

Te falta controlar este Mozart, hacerlo mucho más ligero,

más liviano, y a la vez con más dinámicas.

Más equilibrado todo, más contrastado...

O sea, hay una gama de cosas ahí que te faltan

y que yo creo que tienes cabeza para tenerlas,

pero todavía no lo has conseguido.

Iván, es como si emocionalmente

no hubieras comprendido la psicología de Mozart,

lo cual lastra tu interpretación.

Mozart en tono mayor era un cabrón, porque siempre metía

un pasaje en tono menor que te destrozaba.

Por ejemplo, cuando estás... (TARAREA)

Y metes luego el pasaje menor. (TARAREA)

Y de ahí nos tienes que sacar como diciendo:

"Ha sido solamente una pincelada de nubarrones,

pero ahora vuelvo al tono mayor". Eso falta en tu interpretación.

Y ahora, si tienes lo que hay que tener,

te invito a que pronuncies ¡tu alegato!

-Lo primero agradecer vuestras palabras

tras cada interpretación,

porque conmigo habéis acertado en casi todas.

Siento que no os haya gustado a vosotros dos el Mozart.

Yo creo que no tocaría nunca Mozart en una prueba

y siempre lo piden.

¿Por qué? Porque tocar Mozart es como ir a morir, al matadero.

Lo tocas bien, siempre hay peros;

lo tocas perfecto, siempre hay peros.

Lo toca Martin Fröst, siempre alguien puede decir:

"Sí, pero esto lo podría haber cambiado",

"La articulación no me gusta"...

Todo lo que habéis dicho, al menos conmigo, es con fundamento

y yo acepto todo lo que me habéis dicho.

Agradezco también las palabras de Judith

de que la he tenido expectante.

Bueno, y simplemente quiero agradecer esta oportunidad.

No tengo mucho más que alegar.

Yo también pienso que mi cabeza va

bastante más por delante que mi cuerpo.

Y ya está, soy feliz.

Seguro que si paso tendré una experiencia mejor,

quién sabe cómo me irá;

y si no paso... -Si no pasas, vales para político,

porque vaya labia.

¡Un aplauso! (TODOS RÍEN)

-La clase ha sido muy interesante; hemos trabajado muchos aspectos.

-Muy importante, no solo lo que suena,

sino también la parte visual.

-Sobre todo mucho cómo tratar la escena.

Decir: "Aquí estoy yo".

-Con tu rostro, con tu mirada. Incluso puedes mirar al frente.

Si siempre estás muy para adentro, la atención se va a perder.

Se diluye y se va, y Tomás desaparece.

-Dar color y dar más luz es un poco complejo.

-¿Puedes dar un poco más de luz, más colorido?

-Quizá jugar con tu flexibilidad a la hora de tocar.

-Si el sonido viene muy directo,

nos cargamos la magia que tiene este movimiento.

Vale; cuidado con este re que la afinación no está bien.

-El re estaba desafinado. -Lo mismo pasa con el mi.

-No es por echarle la culpa al clarinete, pero está algo viejo.

También el oído me debe funcionar mejor.

-Si ves que se te va, no lo aguantes. Vete.

-A veces hay que hacerlo para que el oyente no pierda

el hilo de la música.

Escondo un poco la nota, nadie lo nota, y sigo tocando.

-No estamos acostumbrados a musicalizar los silencios.

-Con el silencio, digamos, que la música no para,

que no vaya por fascículos.

-Esos dos silencios de espera los debes vivir.

Si te desenchufas... (TARAREA)

(TARAREA)

Que fluya.

-El concierto de Mozart es la pieza cumbre del clarinete

y siempre tiene algo nuevo que decirte cada vez que lo coges.

Espero expresar todo mi sentimiento y hacer lo que hemos visto en clase

porque seguro que funciona.

(Aplausos)

Tomás, he visto tu interpretación como si estuvieras

andando por el borde de un precipicio todo el rato:

"Me voy a caer, me voy a caer",

y si lo piensas tanto, al final te caes.

Y puedes andar por el borde del precipicio con seguridad,

después de lo que te ha dicho Raúl en la clase maestra,

y andar tranquilo y seguro.

Estaba plano, estaba aburrido;

no me ha gustado mucho tu interpretación.

Es que tú dices que quieres ser tú mismo y dar la esencia.

¿Qué esencia nos quieres dar?

¿Qué has intentado transmitir? ¿Qué esencia tienes dentro?

Al decir lo de la esencia, lo que quería era decir

que cada persona hace la música a su manera

y, si la hace a su manera, conseguirá llegar al público.

Entonces yo la he hecho como yo pienso que es mi manera,

que es la mejor manera que yo sé; la llevo dentro.

Genial; le doy el paso a mis compis.

A ver, me reafirmo en lo que dije antes;

querido amigo, tu música, tu forma de interpretar es anémica;

nos tienes contrastes dinámicos.

Todo es como los pitidos esos de hospital de encefalograma plano;

me he aburrido como una ostra.

¿Por qué me has hecho esto? Me has destrozado.

El movimiento más bonito del concierto

"Memorias de África"...

(LLORIQUEA) ¿Por qué me has hecho esto?

Yo creo que también que...

Yo insisto, yo pienso que tú tienes una lucha interna

entre lo que tú te crees que estás de verdad

entrando en tu interior, haciendo escucha interna,

y sacándolo, y yo creo que estás equivocado,

yo creo que no haces escucha interna y la sacas.

Te falta realmente ahí un trabajo importante.

Yo creo que lo primero reconocerlo, que te falta eso.

Y no toda interpretación vale como yo la sienta;

tenemos que saber dónde estamos, con qué compositor estamos, etc.

Pero ahora tienes tu oportunidad de insultarnos.

Como ha dicho antes Judith, yo me voy a desmelenar un poco.

Y os quiero decir ahora lo que pienso.

Es verdad que el sonido de antes realmente no era mi mejor sonido;

pero yo ahora no podía decir que he tenido un sonido malo.

Este movimiento es muy bonito; como ha dicho Max,

"Memorias de África";

no es una película feliz, tiene mucha tragedia esa película,

y yo creo que he sabido expresarlo aquí.

La obra de Saint-Saëns antes era de madurez.

Es verdad que los pianos hay que frasearlos,

pero al ser madurez yo lo veo algo más reflexivo,

el final de la vida de Saint-Saëns.

Eso es lo que yo quería transmitir ahí.

Y bueno, este movimiento es uno de mis favoritos también

y en la clase he trabajado mucho las entradas.

Antes me dijisteis que no había entrado en sitio;

ahora no os podéis quejar.

Esta es la parte clásica

y la irreverente la pone el cuarteto de cuerda más divertido

que pasea por los escenarios del mundo mundial:

¡Stradivarias!

(Aplausos)

(Aplausos)

Un aplauso para Stradivarias y el maestro Frías.

(Aplausos)

Yo me pongo serio porque estamos a punto

de conocer el veredicto.

Sabéis por qué es negra la libreta, ¿no?

Porque hay más que se caen de los que pasan.

José Manuel Ribera, gran sonido, eres un musicazo;

qué lástima que estás "empartiturizado",

no conectas con la audiencia, y eso podría lastrar

tus posibilidades de pasar a semifinales.

Iván Camacho,

entiendes las obras, tienes serenidad en el escenario,

tienes concentración;

pero tendencia a ensuciar un poco las notas.

Se te ve poco técnico.

No sé si lo has llegado a decir tú,

que tu imaginación iba por delante de tu técnica.

Y eso igual te hace caer en la votación final.

Tomás, sonido agradable,

supongo que te lo dicen en el conservatorio;

pero, chico, te falta garra,

y eso podría ser mucho me temo tu "Waterloo" musical.

Y el semifinalista del programa de hoy es...

¡José Manuel!

(Aplausos)

Felicidades, José Manuel;

felicidades a tus compañeros también,

porque estar aquí ya es un éxito.

Nos vemos la semana que viene.

Un consejo: disfrutad la música sin prejuicios.

Mi experiencia ha sido... -Un placer estar aquí.

-Me llevo buenos profesores.

-Los compañeros eran brutales, me lo he pasado genial.

-Muy buenos compañeros que he hecho.

-Desde el principio hemos estado muy unidos.

-Poco tiempo, mucho que demostrar. -Podía pasar cualquiera.

-Estar aquí en plató, tocar en vivo...

-Un jurado...

Que quizá me haya cogido un poco de manía.

-Mis compañeros y yo hemos dejado mella.

-Mejoraré para la próxima. -Ya dije que esto era un premio.

(Aplausos)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • T2 - Programa 7

Clásicos y reverentes - T2 - Programa 7

18 nov 2018

Programa concurso que trata de encontrar a jóvenes intérpretes que sean capaces de formar parte una Orquesta Sinfónica. Los elegidos formarán parte, como artistas invitados, de la Orquesta y Coro de Radiotelevisión Española en un concierto especial que será la Gala Final del programa.

ver más sobre "Clásicos y reverentes - T2 - Programa 7" ver menos sobre "Clásicos y reverentes - T2 - Programa 7"
Programas completos (27)

Los últimos 27 programas de Clásicos y Reverentes

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios