Clásicos y Reverentes La 2

Clásicos y Reverentes

Domingos a las 12.00 horas

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Para todos los públicos Clásicos y reverentes - 25/02/18 - ver ahora
Transcripción completa

Por seguir con las gracietas, de poco húngaro, poco Mozart;

La semana pasada,

primera gran final de "Clásicos y reverentes".

Debería sonar "tara, tara, tara", y suena "taca, taca, taca".

-Necesitamos mucha más tensión, ¿vale?

-Técnicamente ha estado perfecto, pero necesitamos esto.

-Espero verte con nosotros.

-David... va a ser miembro de la orquesta.

Carlos... va a ser miembro de la orquesta.

Juan Camilo... va a ser miembro de la orquesta.

Y los finalistas de hoy son...

¡Iván Ramón y su clarinete!

Todo lo que tengo, todo lo que he conseguido,

me lo ha aportado la música.

¡Paula Sastre con su violín!

Mi sueño es dedicarme a la música, ser violinista.

¡Bernardino Assunçao con su clarinete también!

La música es una cosa a la que tienes que dedicar el 200%.

¡Daniel López y su fagot!

Para mí la música es una forma de vida.

¡Teresa Álvarez y su violonchelo!

Me gusta el chelo desde el primer momento;

no sabía que me iba a dedicar a ello desde el principio,

pero sí.

¡Jaime González con su clarinete!

El 95% de mi vida lo ocupa hoy en día la música.

¡Y Sara Valencia al violín!

Todo gira en torno a la música.

Ilusión, talento, ambición,

esperanza y, por encima de todo, una gran meta:

tocar con la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE.

¿Quiénes serán los elegidos?

Comienza la aventura; esto es "Clásicos y reverentes".

Sara, Teresa, Dino, Iván, Paula, Daniel y Jaime.

En su día lograsteis convencer con vuestra música al jurado

y hoy, como no podía ser de otra manera, aquí les tenemos.

El maestro Ramón Torrelledó.

Albert Batalla.

Judith Mateo.

Y Máximo Pradera.

Ya sabéis que sus impresiones, sus opiniones

y sus consejos son fundamentales;

pero hoy quien decide es la Orquesta de RTVE.

Aquí están los representantes de su comisión artística.

El maestro Miguel Ángel Gómez-Martínez.

Raúl Benavent.

Mario Torrijo.

Y Yulia Iglinova.

Queridos participantes, comienza Iván y su clarinete.

Estamos en la espalda del castillo;

lo tenemos aquí, a nuestras espaldas.

Es un pueblo pequeño, no es muy pretencioso.

Somos 30 000 personas más o menos; 30 000 o 35 000.

-Ven, hijo, ¿qué me han dicho? -¿Qué pasa, Paqui?

-Que has quedado finalista. -Sí, así es.

Ha salido todo muy bien.

-Pues mira, con la alegría, vamos a tomarnos un vino.

Venga, por el finalista. -Venga.

-Por el finalista. -Suerte, suerte.

-Lo que más me gusta de Iván es su sentido del humor;

a veces divertido, a veces humor negro.

Es un chico que pone a su familia, a los amigos

y sobre todo a su banda por delante.

(TODOS) -¡Campeones, campeones!

-Y lo admiro muchísimo.

-Yo soy Lucía, la hermana de Iván;

yo también soy músico, toca la flauta travesera.

-Bueno, pues ya hemos llegado a la sede de mi banda.

-Aquí empezó su larga carrera, porque esto es interminable.

Tendría seis o siete años... y hasta hoy.

-Como siempre decimos tú y yo,

vamos a ir a por todas, vamos a ir a morder.

-Muchísima suerte, sé que lo puedes hacer muy bien.

-Nada, hijo, suerte y lo que te digo siempre,

disfruta y nos harás disfrutar.

¿Qué tal, Iván? Muy bien, muy contento.

Muy contento, muy contento, Iván con su actuación.

Maestro Ramón Torrelledó.

Iván, esto es racial, esto es absolutamente racial.

No sabes lo que te respeto, y me acuerdo de la otra vez.

Es que nos tenemos que romper el frac, quítatelo.

Esto es otra historia, otro rollo;

esto es música popular culturizada, no es música culta popular.

Vete a la raíz... En fin.

Judith. Creo, como mis compis,

que te has quedado un poco dentro de tu mundo;

era como una burbuja para ti, tocando el clarinete a tu manera.

Si has llegado aquí, tan solo felicitarte,

porque has hecho una pedazo de criba,

con lo cual quédate bien contento,

estás monísimo con esa pajarita y con ese traje.

Muy guapos vienen hoy nuestro participantes.

Máximo. Iván, está poco húngaro;

es lo que te puedo decir. Está... casi francés,

de lo refinado que lo has tocado. Debe ser más salvaje.

Te voy a dar un consejo

sacado de mi experiencia como escritor.

Ya sabes que soy novelista...

Cuando tengo que escribir una escena erótica,

primero la escribo porno, luego quito todo lo cerdo

y se queda en erótico.

Pues tú tienes que hacer primero una parodia de lo húngaro

y luego, cuando lo hayas exagerado, quedarte con lo mejor.

Pero esto, como decía Ramón, lo tienes que sacar más de quicio;

hacerlo más húngaro y sentirte un gitano en la hoguera,

con el campamento,

por la noche, excitando a tus compañeros.

¿Y con la cabra? No, la cabra es para la trompeta.

Muchas gracias, jurado. Quédate con todos estos consejos,

algunos más que otros,

y... mucha suerte.

Gracias.

-Es mi primer año en la escuela Reina Sofía.

Estoy muy contenta de poder estar aquí

porque es una de las mejores escuelas a nivel mundial

y tiene un nivel altísimo.

Estudio en la cátedra del profesor Zajar Bron,

uno de los profesores con más renombre a nivel mundial,

y espero hacerlo lo mejor que pueda y trabajaré por que así sea

y para dar la talla en esta escuela que es una maravilla estar aquí.

Hola. -Paula.

¿Qué te trae por acá, a la vieja casa?

Me encargo fundamentalmente de la enseñanza del violín

y de algún conjunto de cuerdas,

que viene a completar un poco la formación de estos alumnos.

Enseñando violín, un día me encontré con una alumna

que me llamó la atención desde el primer día: Paula Sastre.

Y se vieron pronto unos resultados grandísimos;

unos resultados tan buenos que está hoy por hoy

ganando concursos, tocando con orquesta...

Así que espero verla pronto en los mejores escenarios del mundo

y que se acuerde un poquito siempre de esta escuela,

donde tuvo sus inicios.

-Gracias.

¿Qué tal, Paula? Muy bien.

He tenido ahí... un problema, pero bueno.

Algún percance, ¿no? Sí.

Bueno, eso es normal, ya estarás acostumbrada.

Vamos a ver las impresiones de nuestro jurado

y empezamos con una superviolinista también, Judith Mateo.

Paula, conociéndote lo poco que te conozco del programa;

sé que eres muy perfeccionista

y este tema lo llevas desde hace poquito, ¿no?

Sí. Se te nota.

¿Sabes por qué? No a la hora de tocar,

sino porque te estás moviendo como cuando estás estudiando.

Yo me voy a mis estudios y el profesor te decía:

"Te mueves como un reloj".

O sea, es el momento ese en el que estás concentrada

y mirando la partitura...

Por eso te lo digo.

Muchas gracias. Máximo.

Paula, está correcto; pero igual que a tu compañero

le decía que poco húngaro, eso está poco Mozart.

Esto es el teatro;

tenías que haberte convertido en Nancy Storace,

que fue la soprano que estrenó esta ópera,

y haber hecho un despliegue de pavo real, ¿sabes?

Ser una "prima donna".

Tienes que trabajar más el espíritu teatral de Mozart.

Muy bien. Albert Batalla.

Ha habido algún momento que me has parecido más solista

que haciendo sección de violines, que hacías demasiado cantabile

y que con que hubieras destacado sobre alguna sección,

ha habido algunas cositas de ritmo; cuidado con los silencios,

que te comías algún tiempo...

Pero nada, tocas muy bien. Ole que estás aquí, Paula.

Por supuesto; por eso está aquí como finalista.

Y le deseamos muchísima suerte

y vamos a esperar a ver las demás actuaciones, ¿vale?

Vale. Mucha suerte.

Gracias.

-Eh. -¿Qué tal?

-Moncofa tiene una tradición musical muy importante

y tenemos mucha suerte. En tu familia sois muchos músicos.

-Diego, María José... Mi hermana también era,

mi abuela cantante y mi madre empezó estudios también.

-Todos músicos.

-Sí; no sabría decirte cuántos, pero casi todos.

-Todos, todos. Nietos, hermanos, mis tíos, sobrinos;

todos músicos.

-Yo era trompista, pero lo dejé porque quería bailar,

que era lo que realmente me gustaba;

pero bueno, dentro de la música, como toda la familia.

-Si todos los que son de mi familia se salieran,

la banda se quedaría por la mitad.

¿Qué voy a decir de Bernardino si es mi nieto?

Todo bueno.

-Pues Dino empezó a tocar el clarinete de pequeño,

en la escuela de música de aquí del pueblo.

Primero no estaba muy convencido, pero poco a poco es amor

lo que tiene por el clarinete y por la música.

-Venga, vamos.

Aquí, en esta habitación, a todo lo que tengo

le tengo aprecio; menos a la tele, que nunca la uso.

Y nada, donde me paso la mayoría de horas.

De estar solo, estudiando, concentrado y...

Veréis que hay paneles para que suene más seco

y que los vecinos no se quejen.

Aquí hay un cachito de la playa de Moncofa.

Es la costumbre de tener esto desde que soy pequeño,

entonces igual no le das el valor que realmente tiene.

Pero bueno, pasamos buenos ratos aquí,

muchas risas con los amigos,

y eso sí que tiene muchísimo valor, así que...

(SUSURRA) Fíjate en el labio.

Saluda, saluda.

¿Qué tal, Dino? Bien, muy bien. Muy cómodo.

Muy cómodo. Me lo he pasado genial, la verdad.

Qué bien. Nosotros también lo hemos pasado muy bien viéndote

y esperamos que el jurado igual. Albert Batalla.

Hacía días que no veía a un clarinetista tocarse la nariz

con la boquilla antes de empezar y creo que te da suerte.

Has tocado muy bien.

Cuida el tempo, alguna vez te vas un poco;

pero me ha gustado mucho tu interpretación.

Muchas dinámicas, todas dichas, bien expresivas;

así que enhorabuena.

Muchas gracias.

Max.

Bernardino, estaba muy bien, más húngaro;

pero todavía se puede hungarizar más.

La manera de hungarizarlo, según mi teoría,

es aguantando los contrastes dinámicos.

Gracias. Judith.

Tienes muchísima musicalidad; me has encantado.

Y yo te diría, prueba a no tocarte la nariz,

porque creo que no te hace falta;

o sea, llevas mucho estudio a tus espaldas,

te gusta mucho el instrumento, lo disfrutas y se nota.

Lánzate a no hacerlo, porque no te hace falta.

Con esas dinámicas.

No le hace falta. Sí, sí.

Nos quedamos con estas bonitas impresiones.

Mucha suerte, Dino. Muchas gracias.

-Hola, soy Daniel López y este es mi pueblo, Simancas,

y como podéis ver es una preciosidad,

y también es de carácter histórico

porque tiene archivo, una buena iglesia

y este puente, que es de la época de los romanos.

Pues este es mi colegio, Los Zumacales,

donde estuve estudiando los tres años de Infantil

y los seis años de Primaria.

Este es el aula de música del colegio,

donde empecé con las panderetas, los xilófonos,

a iniciarme en la música.

-¡Hombre!

Así es Daniel; donde los demás veían un reto,

tú veías una posibilidad de aprender.

-Ahora os voy a presentar a mi familia.

Mi padre, artista de la manera.

Mi madre, pianista.

Y mi hermana, también artista, guitarrista y cantante.

Pues nada, aquí estoy con mi amigo Dani,

que como no todo va ser estudiar...

-Concéntrate, que tú al fagot bien, pero aquí...

Daniel, ¿cómo estás? Bien, bien.

¿Qué tal te ha ido con tu fagot? Bien.

Bien, bien... Ay, le falta el aire.

Un poco. Max.

Por seguir con las gracietas, de poco húngaro, poco Mozart;

a ti te digo poco telúrico.

Esto es el despertar de la Tierra, el comienzo de la consagración;

nos tenías que hacer ver los gusanos asomando...

por la hojarasca del bosque o entre el hielo del bosque.

Está bien, pero le falta fuerza,

porque esta es una música absolutamente primitiva y bestial.

Muchas gracias. Judith.

Nada, sigue así, y darte mi enhorabuena

por estar en la final, que eso ya es todo un premio.

Gracias. Maestro.

El comienzo ha sido absolutamente esperanzador;

ese do con el que has comenzado, cómo lo has hecho...

Pero la expectativa ha quedado, se ha cortado, se ha cortado.

Gracias.

Con eso nos quedamos. Muchas gracias, jurado,

y muchas gracias a ti también, Daniel.

Mucha suerte. Gracias.

-Hola.

Ella es Coral, una de mis mejores amigas,

de hace mil años; ni me acuerdo.

Estudia Bellas Artes; como puede verse,

ella es una obra de arte.

¡Tengo tanta suerte, mirad qué chicas!

Ella es mi mejor compi de Filología Alemana.

Es todo arte también.

El Palacio de Anaya,

donde estudié varios años Filología Alemana,

conociendo a gente muy importante para mí.

-Para Teresa, la música va mucho más allá

del tiempo que le dedica.

Con todas las personas tiene esa delicadeza.

No sé, a mí me emociona; es una persona que me emociona;

no solo cuando interpreta, sino en general.

-Conocí a Teresa con siete años, en el conservatorio.

Seguimos siendo amigas y siempre que viene de Zaragoza

encuentra un hueco;

siempre está ahí, siempre sabe cómo estar.

-Mi nieta.

-Te veníamos a dar la sorpresa.

Bueno, mi abuela canta muy bien; tiene un don.

-Ya no puedo cantar.

(CANTA) Salamanca la blanca...

Salamanca la blanca, ¿quién te mantiene?

¿Quién te mantiene?

-Y este es mi padre;

es mi asesor.

-Da el perfil de artista, desordenado, desorganizado;

aunque trabajadora.

-Yo le deseo todo lo mejor en esa final.

Sé que Teresa pone el alma cuando toca.

-Lo más importante es que estés tranquila.

-Sigue luchando por tu sueño, que es la música;

sigue interpretando así como lo haces.

Cada vez que te escuchan tocar, o hay palabras que describan eso.

Muchas gracias por tu música.

¿Qué tal, Teresa? ¿Todo bien? Bien y nerviosa a la vez.

Nervios ahora; bueno... Albert.

Me ha faltado más expresividad en tu interpretación.

Cuidado con la afinación; había algunas notas desafinadas.

Eso sí, tienes un sonido bonito;

me gusta mucho tu sonido, y haber llegado aquí,

con todas estas fases que habéis ido pasando,

ya es meritorio.

Gracias. Judith.

Se te ve con mucha sensibilidad.

Una niña muy delicada, y a la hora de tocar,

que coges tu chelo y se te ve que te encanta tocar.

Creo que a lo mejor te han podido los nervios

de estar aquí en el plató, con la gente,

con todo lo que rodea esto, ¿no?

Sigue disfrutando y sigue tocando,

y enhorabuena por llegar hasta aquí.

Gracias. Máximo.

Teresa, poco Brahms.

Brahms era un tipo aparentemente muy cerebral,

con una técnica compositiva increíble;

pero por dentro había un volcán de pasión.

Me ha dado la impresión de que no sabías

dónde estaba el arco de mayor tensión.

Un intérprete en un guía. Imagínate que estás en El Prado,

enseñándonos al jurado los Tiziano y los Rubens,

y de repente, ¡tachán!

La sala de Velázquez, con "Las meninas" al fondo.

Pues el "tachán" lo tienes que marcar;

nos tienes que guiar hasta el punto de máxima tensión

y luego relajarnos. Eso no estaba. Vale.

Todavía no está nada dicho

y esperamos las siguientes actuaciones.

Suerte. Gracias.

-Entré en el conservatorio Rodolfo Halffter

cuando tenía unos doce o trece años.

Combinaba a la vez el instituto, el colegio,

con el venir aquí a Móstoles a estudiar.

Todo ese estudio, esfuerzo y empeño de los profesores

ayuda muchísimo y desde luego aquí hay

profesores y docentes... Vamos, increíbles.

-Teníamos media hora semanal, una asignatura

donde trabajábamos el repertorio que hay de clarinete con piano,

y en esa media hora semanal demostraba

su empeño por mejorar y por se cada vez mejor,

y que lo que quería era tocar muy bien

y poderse ganar la vida profesionalmente así,

y yo creo que va por muy buen camino.

-Esto es una carrera de fondo,

hay que seguir, aguantar y tirar fuerte.

Por aquí.

Jaime, ¿cómo te has sentido?

Bueno, no del todo cómodo; pero bueno...

Los nervios, ¿no? Sí.

Esto es un momentazo.

Sí. Por favor, Judith.

Me cautivaste la otra vez que estuviste aquí y pasaste,

y hoy me has cautivado por cómo tocas

y por esa elegancia que tienes;

o sea, eres un tío muy elegante.

Has limpiado la caña y la has limpiado así como... Guau.

Yo me he quedado: "Dios, ¿este tío de dónde sale?".

O sea, me creo de ti de los pies a la cabeza.

Me encantas.

Gracias. Muchas gracias. Maestro Torrelledó.

Tienes que poner tu cabeza en equipo.

Estás tocando como un solista

y habido tres momentos que hubiesen sido

el borroncillo de la orquesta.

(TARAREA LA MELODÍA) Te has ido de ese la;

no, no, tienen que ser todas exactas, en tiempo;

y ha habido semicorcheas que...

(TARAREA LA MELODÍA)

Tiene que ser exacto;

independientemente de la expresión, que la pones tú,

y, si está de acuerdo el maestro, te la permite...

En fin, es una cuestión de acuerdos.

Pero lo que es el tempo, no has estado en equipo.

No has estado en equipo.

Por lo demás, tienes un sonido maravilloso

y quiero pensar que serás dúctil para estar equipo.

Muchas gracias. Albert.

Ha habido algunos fallos de tempo.

Tenías una doble pe al inicio, que no ha terminado de salir.

Después pasas a una pe...

Bueno, unos detalles, que creo que falta un poco más de estudio.

Igualmente enhorabuena porque eres un musicazo

y lo demostraste.

Y estás en la final. Claro.

Muchas gracias. Gracias.

Ya lo tiene muy claro Jaime y ahora nos queda esperar.

Y por supuesto, desearte muchísima suerte.

Gracias.

-Aquí es donde vivo, donde me he criado

y donde soy feliz.

Salgo todos los días a las ocho de la mañana

para ir a la escuela Reina Sofía.

Paso allí todo el día;

incluso como allí, en la sala de alumnos.

Para seguir mejorando en el violín, necesito muchas horas de ensayo.

Hasta hace un año solía en casa,

hasta que los vecinos de abajo se mudaron

y han llegado unos nuevos y me han denunciado ya dos veces;

así que tengo que ir todos los días al Reina Sofía,

incluso fines de semana, para estudiar,

porque no puedo dejar de tocar el violín durante dos días

porque pierdes muchísimo.

Espera, vuelvo a empezar.

-¿Qué tal, Sara? -Bien.

Esta es mi madre.

-Hemos ido todos aprendiendo un poco al ritmo de Sara.

-La que más ha aprendido ha sido ella.

Ella es mi hermana, Noemí.

Aquí donde la veis, es una superatleta.

Me gusta mucho verla correr porque se nota que disfruta,

aunque está sufriendo con las cuestas, pero...

-Me encanta. A mi hermana, ya habéis visto,

le encanta el violín, toca genial...

A mí al principio no me gustaba mucho

el mundillo de la música clásica,

pero le he ido cogiendo el gusto y ya me encanta.

-Venga.

-¿Los exámenes de la semana que viene qué tal?

-Bien, ya los tengo bastante preparados.

-¿Y la ortografía? -Estoy en ello.

-¿Y las mates? -Muy bien; en el examen, un nueve.

Muy bien, Sara.

¿Qué tal, se te ha hecho corto?

Sí. Siempre se te hace corto.

Es que es una chica muy valiente; parapente, matrículas de honor...

Vamos, no creo que te dé miedo enfrentarte al jurado.

Por favor, Albert.

Sara, has sabido mantener muy bien la tensión,

que hay todo el rato en esta primera de Brahms...

Has afinado; lo digo porque es muy difícil tocar por arriba

en el violín, esos cambios de cuerda,

los bemoles, los sostenidos...

Así que enhorabuena. Gracias.

Máximo. Sara, muy Brahms, enhorabuena.

Si tocas así a partir de ahora,

me sobran Raúl, Yulia, Mario... Y hasta el maestro.

Aquí no sobra nadie. Judith.

Una auténtica pasada.

A mí me encantas y, si no te cogen en la orquesta,

te vienes a mi casa a vivir, conmigo.

Sí, señor. (RÍEN)

O sea, es un placer escucharte, una auténtica pasada.

Gracias. Muchas gracias, jurado.

Muchísimas gracias, Sara, y, por favor, que se acerquen

todos los participantes aquí, a nuestro escenario,

porque ahora llega el momentazo.

Ya estamos todos,

y primer momentazo de esta última final

de "Clásicos y reverentes".

¿Quién o quiénes pasarán?

Por favor, maestro Miguel Ángel Gómez-Martínez,

acompáñenos en este escenario.

Será un placer hacerle aquí un huequito.

Y ahora sí que sí la palabra es de usted.

Ya.

Bueno, pues yo quiero empezar, lo mismo que en la final anterior,

por felicitar a todos los que han participado

en este programa.

Habéis hecho un trabajo magnífico

y todos tenéis vuestro talento,

vuestros defectillos naturalmente;

pero creo que para los siete os podemos decir

que tenemos que animaros muchísimo porque sois músicos todos,

que eso es ya decir mucho,

y creo que, a pesar de que algunos no podáis pasar

a la siguiente fase de esta final,

habéis hecho muy buen trabajo.

Así que por ahí empezamos.

Y ahora viene lo más... terrible,

porque hay que decir lo que sí y lo que no.

Entonces... Vamos a lo que sí.

Vamos a decir lo que sí, exactamente, entonces...

Bernardino Assunçao. -Sí.

-Bienvenido. Aquí está.

Oh, vaya. "Bienvenido" es que sí, ¡bien!

Le ha pillado de sorpresa totalmente.

De momento, Daniel López también. Enhorabuena.

Gracias. Chis.

Y Sara Valencia.

Enhorabuena, Sara. Enhorabuena.

Chicos, salid ahí y celebradlo. Saludad a ese público

y ahora venís con vuestros compis.

Estamos camino del desenlace.

Las respuestas están cada vez más cerca.

Los finalistas seleccionados se enfrentan a la gran prueba.

Vamos a escuchar las opiniones. ¿Alguna impresión, tribunal?

Si me permitís, le quería felicitar.

Te quería decir algunos apuntes. Desde el primer día que te vi,

para mí quiero que sepas que eres del tipo de músico que me gusta.

Es decir, veo que en el escenario, eres grande;

el músico en el escenario nunca tiene que faltar,

casi mejor que sobre.

Tiene que haber un gran intérprete encima del escenario.

Otra cosa; Albert Einstein dijo que no tenía mucho talento,

pero que era apasionadamente curioso.

No dejes de curiosear siempre en la música

porque eso te hubiese llevado seguramente a una interpretación

mucho más elevada

en cuanto a cultura musical, por decirlo de alguna forma,

o significado musical, que es a veces de lo que se trata.

-Vale. -Te felicito

y muchas gracias por haber venido a esta edición

porque eres de los grandes.

-Muchas gracias a vosotros. Gracias, tribunal.

Has estado fenomenal.

¿Recuerdas lo que te dije el primer día?

-Sí. -¿Qué te dije?

-Bueno, recuerdo muchas cosas que me dijiste,

pero que cuando sopla un valenciano se nota; eso, ¿no?

-¡Ahí estamos, ahí estamos! ¡Bravo!

Muchas gracias, tribunal.

Muchas gracias, Dino. A vosotros.

Y... vamos a esperar.

Muchas gracias.

-Muy bien, muy bien.

Muy bien.

Daniel, dime que ha sido el momento más relajado de tu vida.

Pues sí, no... Sí. (RÍEN)

Te veía levantar los ojos y mirar...

¿Qué querías ver, sus caras?

No; porque hay veces que en pruebas orquestales,

si está el maestro director en las pruebas,

hay veces que dirige;

entonces siempre es bueno levantar el ojo de la partitura.

Muy bien, muy bien. Sí, señor.

Por favor, tribunal. No es fácil hacer lo que haces.

Con el maestro aquí... Vigila mucho el tempo, ¿vale?

Aunque sea un solo, tú lideras, estás haciendo tu solo;

pero tienes que ir a tiempo.

Encima una cosa como Ravel.

Tú puedes tener tu musicalidad, pero debes ir a tiempo.

Sangre fría.

Mucha musicalidad, pero sangre fría para ir a tiempo,

porque si no, estás vendido. De todas formas, muy bien.

Muchas gracias. Yo es que tengo debilidad

por este instrumento.

Mi padre de joven estudiaba fagot

y yo desde pequeña escuchaba discos vinilos

con todos los grandes solos, boleros, Tchaikovski...

Y siempre he estado fascinada desde entonces

por este timbre tan especial.

Eres muy joven y ya muy bueno.

Creo que tu futuro es muy prometedor; enhorabuena.

Muchas gracias, tribunal.

Nos quedamos con que eres muy joven y muy bueno.

Mucha suerte. Gracias.

¿Qué tal, Sara? Bien.

Tribunal, por favor. Raúl Benavent.

Te voy a hablar de algunas cuestiones muy importantes.

Para mí tienes una atracción musical increíble.

Seduces, inspiras;

podría estar mirándote y escuchándote toda la tarde.

-Gracias. -De hecho, estabas tocando

y nadie se movía, no parpadeaba ni Dios.

Ha sido algo increíble.

Tus gestos, tu expresión;

algo muy importante que trabajamos los músicos

acerca de la ejercitación mental,

que es sentirse en el afecto;

creo que tú, para la edad que tienes,

esto lo expresas muy bien

y lo sientes muy, muy, muy bien.

Entonces me parece que esto lo tienes ya de serie.

Estás muy cómoda en tu zona de confort,

te sientes muy segura...

En fin, podría no parar de estar alabándote

y diciendo cosas buenas de ti. -Gracias.

-Así que enhorabuena y felicidades.

Muchas gracias. Nuestra violinista, Yulia.

Es cierto; tienes un gran poder de comunicación.

Es muy importante. Un gran escritor ruso,

León Tolstoi, que también era buen músico,

tocaba el piano y compuso algunas obras,

dijo que la música es la escenografía

de los sentimientos.

Y tú has sabido recoger y transmitir

todo lo que el compositor quería que llegase a nosotros.

Yo creo que vas por muy buen camino,

mi más sincera enhorabuena,

y las cuestiones técnicas seguro que las resuelves sin problema.

-Gracias. Muchas gracias.

Ay, qué bien. Muchísima suerte, Sara.

Dani y Dino, por favor, acompañadnos en el escenario.

Chicos, ¿qué momento ha sido ese? ¿Cómo se vive una experiencia así?

He visto tensión, pánico... Vamos.

¿Cómo se lleva? Hombre, tensión hay siempre

en unas pruebas, pero encima con cámaras

y unos maestros así, pues...

-Toda la razón del mundo tiene, la verdad.

Muchos nervios. Sí, y que es mucha preparación

y llegas aquí y tienes dos minutos

para demostrar lo que has trabajado.

Aquí delante, con los consejos, con las pautas...

Y en la tele es diferente, porque no puedes calentar tanto;

tienes que salir ahí... Y darlo todo en un momento.

El siguiente paso es tocar

con la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE.

Y sabéis que puede pasar uno,

podéis pasar dos,

a lo mejor podéis pasar los tres. O ninguno.

O ninguno; a lo mejor no pasáis ninguno.

Ojalá que no suceda eso, por supuesto.

Para salir de dudas tenemos aquí al mejor que podemos tener,

al maestro Gómez-Martínez.

Por favor, le invitamos a este escenario con nosotros.

Maestro, el futuro de estos chicos está en sus manos;

ahí se lo dejo.

Tocar con una orquesta es algo completamente diferente

a tocar como un solista de cualquier concierto.

Entonces para eso se requiere una serie de facultades...

Iba a decir "cualidades";

es que ni siquiera son cualidades, son facultades.

Son unas determinadas aptitudes

que o se tienen o es muy difícil aprenderlas.

Entonces ha habido momentos en los que lo hemos tenido difícil,

porque es una decisión de gran responsabilidad,

que además no nos gusta cargar...

a artistas

con misiones que a lo mejor no pueden cumplir.

Entonces por eso hemos tenido que afinar muchísimo

y tener mucho cuidado para saber si acertábamos o no,

y creo que hemos acertado.

(TITUBEA) Así que...

Bernardo Assunçao,

bienvenido a la Orquesta de RTVE. -Oh, muchas gracias.

Muchísimas gracias.

Enhorabuena. Gracias.

-Daniel López...

Bienvenido a la Orquesta de RTVE. ¡Guau!

Sara Valencia...

Bienvenida a la Orquesta. ¡Tenemos pleno!

Nuestros finalistas.

¡Guau, enhorabuena, chicos! Enhorabuena.

Los tres. Los tres finalistas.

La próxima semana tenemos

la gran gala de "Clásicos y reverentes"

y nuestros finalistas van a tocar nada menos

que con la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE.

Esta experiencia de "Clásicos y reverentes"...

-Lo he pasado muy bien; ha sido duro.

-Nunca había estado en la televisión.

-Mantener la concentración, con muchas distracciones...

-Con público y con cámaras en plató.

-Yo creo que me va a dar un buen bagaje

para ir más tranquilo, más seguro...

-Y me ha gustado mucho.

Subtitulado por Accesibilidad de TVE.

  • Programa 12

Clásicos y reverentes - Programa 12

25 feb 2018

Programa concurso que trata de encontrar a jóvenes intérpretes que sean capaces de formar parte una Orquesta Sinfónica. Los elegidos interpretarán un concierto junto a los profesores de la Orquesta y Coro de Radiotelevisión Española.

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