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Para todos los públicos Cine en TVE - Truman - ver ahora
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Hola. Hola.

(Timbre)

(Toses)

(RESOPLA)

¿Cómo estás? (ACENTO ARGENTINO) Feliz de verte.

Ya veo. Tienes una erección.

Entra, vamos.

Que después los vecinos me critican, y con razón.

(TOSE)

¡Eh!

No te acuerdas de Truman, ¿eh?

¡Mira tu tío, te tiene miedo!

¿Y el equipaje? En el hotel.

En el que está aquí en la esquina. Pero ¿por qué no te quedas aquí?

Bueno, porque tú roncas mucho, tampoco le caigo bien a tu perro...

¿Por qué no me avisaste que venías, boludo?

Paula me dijo que una sorpresa te iba a sentar muy bien.

Sí, sí, sí ya me enteré que...

vos y mi prima

están combinados a mis espaldas.

Bueno, tú tampoco me cuentas demasiado, ¿eh?

¿Qué quieres?

Me sabe mal no haber venido antes.

¡Eso espero!

Y que no duermas por la noche también.

Pues no, no mucho, la verdad.

De hecho, estoy gastando una pasta en terapia por tu culpa.

Me alegro.

He cambiado hasta de psicólogo.

Ah, ¿sí? Sí.

Yo también.

Ahora tengo una especie de...

guía espiritual.

¿De guía espiritual? Bueno, en realidad es...

un chamán del Amazonas que vive en Vallecas.

(TOSE)

Te he traído...

unas cosas del aeropuerto. No.

Un güisqui buenísimo que te va a sentar fatal.

Y... Qué bueno.

¿Y esto?

Ah, no, eso es un...

es un dibujo de parte de mis hijos.

Bueno, ¿ves? Estas son las cosas que vamos a...

tener que tratar de evitar, porque yo no...

¿Cuántos días te vas a quedar?

Cuatro. ¿Solamente?

Sí, es que el lunes tengo que estar de vuelta.

¿Tenemos presupuesto? Porque yo estoy fundido.

Podemos hacer lo que tú quieras.

¿Escuchaste eso?

Lo vamos a pasar bien los tres.

No habrás venido para convencerme de nada, ¿no?

No te pongas a la defensiva, Julián.

Paula te pidió que vengas a convencerme, ¿es eso?

No, he venido porque quería verte.

Y además...

¿Y además?

Es verdad que cuando...

me dijiste lo que habías decidido, pensé que quizá, quizá,

podríamos hablarlo tú y yo un poco. ¿Sí?

Sí. ¿No?

Te volvés ya mismo a Canadá. Si viniste con esa idea,

te volvés con los pingüinos. Escúchame.

¿Sabés qué? Lleváte los chocolates, el güisqui...

No, el güisqui no, dejámelo. Te vas. Si te apurás,

hasta llegás a agarrar un vuelo de vuelta para tu casa.

No, una mierda.

¿Sabes lo que me ha costado a mí el billete?

Me voy a quedar aquí cuatro días.

Me vas a tener que aguantar.

Andá con tu tío,

seguro que tienen un montón de cosas para hablar ustedes dos.

En 20 minutos nos vemos abajo, tengo médico.

Vale.

Hala.

¿Eres amigo de Julián?

Sí.

¿Por qué?

Dale esto.

Hace días que me lo encargó y... y nunca le veo.

Vale.

Son 50 euros.

Ah, es... Claro.

Toma.

¿Y Julián? ¿Está bien? Sí.

Está en casa.

Vale.

No sé, es que...

hace muchos días que no le veo,

y cuando te he visto con Truman,

pues he pensado que igual estaba peor o...

No, está... está bien.

Vale.

Guay.

Me alegro.

Dale recuerdos de mi parte, ¿vale? Se los daré.

¿Y? ¿Qué tal?

Muy bien. ¿Sí?

Esperáme un segundo. Vení, vení, Truman, vení.

Vení conmigo.

¿Me lo tenés un rato? Sí, sí.

Voy a hacer unas cosas y vuelvo.

Gracias.

Es mi vecina, me lo cuida siempre. ¿Vamos?

¿Andando?

Quiero pasar por el veterinario, solo son un par de calles abajo.

Vale.

¿Cuál pongo?

¿Para qué es?

Para que lo adopten.

¿Quieres que adopten a Truman? Sí.

Sí, ¿qué querés que haga?

¿Y tu prima?

No. No, Paula no.

Vive en un piso demasiado chico, además tiene un gato.

Estoy preocupado, no creas, ¿eh? Todavía no se lo dije.

¿El qué? Lo que va a pasar.

¿A quién?

A Truman. Yo le cuento todo.

Los perros no son plantas, Tomás.

No tenés la más puta idea.

Tienen personalidad. Sí, ya me he dado cuenta.

Si antes, Truman, en el parque, me estaba preguntando

sobre la situación de los osos en Canadá.

¿Ves?

Tomás, yo tengo dos hijos.

Uno se llama Truman.

Julián, ya puedes subir a consulta. Gracias.

Hola, Julián. Hola.

Disculpa que no te pueda atender mucho rato,

pero es que estoy con... con una exploración.

Te lo agradezco muchísimo, es... Perdón. Tomás, mi amigo.

Hola. Es solo una consulta.

Dime.

Eh...

¿Es por lo de la pata? No, no, no la pata está perfecta.

Te quería hacer una consulta...

Es otro tema. Eh...

Dime. ¿Cómo te parece

que puede tomar un perro...

una pérdida, un duelo?

Eh...

Si...

Si... si fallece...

El amo, por ejemplo, sí.

¿Cómo uno podría ayudarle?

Bueno, es como en el caso de abandono, ¿no?

Que el animal sufre la pérdida.

¿Y qué tipo de reacciones podría tener?

Eh... ¿Queréis sentaros?

Sí. No, no, no, no hace falta.

Solo esto.

Bueno, pues puede ser...

Puede ser que esté un poco ausente, ¿no?

Que presente reacciones psicosomáticas

de tipo problemas digestivos,

algún tipo de irritabilidad en su conducta, ¿eh?

Eh...

Yo estoy buscando una familia para que lo adopte.

¿Qué te parece? ¿Cómo debería ser?

Es decir, ¿buscar un modelo como el mío, un hombre solo,

o cambiarlo completamente? Una familia con niños, y todo eso.

No lo sé, no lo sé, Julián.

¿Te parece que se podría adaptar a vivir con otros perros?

No es a lo que está acostumbrado. En todo caso,

lo mejor es que no tenga que cambiar los hábitos, ¿no?

Que vaya donde vaya,

se encuentre arropado, que se sienta querido, ¿no?

Lo último. Cuando lo...

tenga que entregar definitivamente,

¿te parece bien dejarle una camiseta

o alguna ropa mía con mi olor?

¿Eso servirá?

Bueno, que tenga cosas suyas, que tenga una...

una manta donde tumbarse, una pelota, algo para jugar,

eso está bien, está bien.

Pero ya cosas tuyas, no... No lo sé, no lo sé.

Tendría que preguntar a un compañero

que es especialista en psicología animal,

y a ver qué me dice.

Te estaría muy agradecido.

Todo lo que sea ayudarlo...

Lo que sí voy a hacer es dejar varias visitas pagadas,

porque lo que quiero es que te lo traigan a vos.

Es decir, asegurarme de que...,

aunque la casa nueva quede lejos de aquí, lo traigan aquí.

No te preocupes, Julián.

Nosotros nos ocuparemos de él.

Y ya te digo que no no le faltará nada.

Te lo prometo.

Gracias.

Mil gracias. Adiós, adiós.

Gracias. Hasta luego. Adiós.

La próxima vez,

antes de una escena así, si no te importa, me avisas.

¿Me oyes? Voy a decir algo importante.

Vale. Lo único que importa en la vida

son las relaciones.

El amor. Ajá.

La familia, vos y yo..., Ya.

Truman y yo... Eh...

Yo, antes de seguir con el día, necesito desayunar un poco, Julián.

¿Quién nos iba a decir...

que íbamos a ser amigos durante tantos años?

Yo no, la verdad.

¿Sabés...

qué es lo que aprendí de vos?

¿Qué me estuviste enseñando sin darte cuenta

durante todo este tiempo?

¿Por qué no seguimos andando?

Porque te estoy diciendo algo importante,

¿no puedes esperar un minuto? ¿A qué viniste?

Ya, es que por eso quiero desayunar, para estar preparado.

¿Qué es eso tan importante que has aprendido de mí? A ver.

Que nunca pedís nada a cambio.

Jamás pasás facturas.

Sos generoso.

Yo no.

Gracias.

¿Y yo?

¿Tú qué?

¿Qué aprendiste de mí?

¿De ti? ¡Nada! Absolutamente nada.

Cosas ilegales, como mucho.

A ser valiente.

Siempre te has atrevido con todo.

Como ahora.

¿Ves? Ya solamente por esto valió la pena

que te vengás desde el Polo Norte, ¿o no?

Perdona el retraso, Julián.

No se preocupe, doctor. Ya sé que preferiría...

que haya venido con mi prima, que es más guapa que mi amigo,

pero como vino a visitarme, no me lo puedo quitar de encima.

Vino desde Canadá.

¿Qué tal? Hola.

A despedirse.

Bueno...

Eh...

Como te comenté, tendríamos que empezar una nueva tanda

de quimioterapia.

Vamos a cambiar de medicamento para intentar

que la incidencia en los tumores sea mayor.

Y, como te dije en la última visita,

también te voy a programar un TAC,

para ver el alcance de estas nuevas formaciones

que han aparecido en el hígado.

¿Puedes venir... mañana o pasado para los análisis,

y te programo el TAC para el viernes?

No.

Vine para decirle que no pienso volver.

Julián, si cuando, en la última visita,

hablamos del resultado de las pruebas,

yo te di la sensación de que...

Hicimos todo lo que hemos podido, ¿verdad, doctor?

Sí.

Hemos luchado mucho, durante meses, ¿no?

Ajá.

Lo que me quede, no lo quiero pasar entrando y saliendo del hospital.

Voy a extrañar a las enfermeras, por supuesto, pero...

Ya está.

Estuve luchando,

durante un año,

para ganarle al cáncer de mis pulmones,

y cuando me estaba empezando a dar un descanso, el hijo de puta...

se fue a hacer turismo por todo mi cuerpo.

¿Qué voy a ganar volviendo a la quimioterapia?

Quiero decir...

Si vuelvo al tratamiento..., ¿me va a curar?

Sé que la gente no pregunta este tipo de cosas, pero yo sí.

¿Me va a curar?

No. No, no lo creo.

Me voy a morir igualmente, haga lo que haga.

¿No?

Sí.

¿Para qué seguir?

Para ganar tiempo, Julián.

Claro.

¿De cuánto tiempo hablamos? Prometiste que estarías callado.

¿Crees que he cruzado el planeta para callarme?

¿Cuánto tiempo?

Es difícil de decir, pero, evidentemente,

todo se va a acelerar si no seguimos con el tratamiento.

Bueno, eh,

igual merece la pena.

Es una decisión que tomé ya, lo sabés.

A veces, nos precipitamos

decidiendo las cosas,

pero cuando las pensamos tranquilamente,

las cosas se ven de otra manera.

Yo llevo un año pensando las cosas tranquilamente.

Sos vos el que acaba de llegar, Tomás, no yo.

Tendría que haber venido con mi prima.

Y si no seguimos con el tratamiento,

no sé, ¿cuánto tiempo puede aguantar?

No es fácil de decir, ya le digo.

Todo depende de la evolución final de la enfermedad.

Claro.

¿Hay algún tipo de documentación que tenga que firmar ahora?

Yo le voy a pasar un informe a la comisión del hospital.

Les voy a transmitir tu decisión.

Y, si quieres, podemos quedar dentro de un par de semanas

para ver cómo te encuentras.

¿Te parece? Vale.

Recéteme todas las drogas que pueda, ¿de acuerdo?

Bueno...

Ah.

Le traje un detalle.

Una película muy mala que hice hace unos años,

pero como me dijo que le gustan los policiales...

Sí. No hacía falta, Julián.

Ya lo sé.

Gracias por todo, doctor. De nada.

Adiós.

Antes no quise reprocharte nada, ¿eh?

Vale, vale. Hacemos lo que podemos. Todos.

¿Sí?

Nadie tiene la culpa de nada.

Bueno, mi mujer sí.

Mi mujer sí tiene la culpa.

Porque es la que me ha obligado a venir, yo no quería.

Ya me parecía, sí.

¿Tú te crees que a mí me apetece acompañarte a...?

No, no, no, me imagino que no.

Claro.

Pero bueno, me dijo que si no venía ahora,

que luego me podía arrepentir, así que...

no he tenido más remedio. Claro.

¿Dónde vamos? A comer.

¿No me dijiste que tenías tanta hambre?

Vamos al restaurante de un amigo mío.

Pagá.

Gracias.

¿Adónde vas, Tomás?

Hola. Hola.

Estoy buscando libros...

de psicología animal. Eh... Ajá.

Animales de compañía, perros.

Pautas de conducta, comportamiento...

Sí, sígame.

Todo lo relacionado con animales y mascotas está aquí.

Hay sobre nutrición,

comportamiento canino, salud...

Todo lo que tenemos está aquí.

Vale, gracias. De nada.

Puede estar bien, ¿no?

Te regalo estos dos.

¿Vale?

Gracias.

¿Este?

"La muerte, un amanecer".

"La autora nos hace comprender que la experiencia de la muerte es

casi idéntica a la del nacimiento".

A lo mejor está bien, ¿o no?

Este.

"Ayudar a morir".

Si me fuera a Tailandia, necesitaría una guía o un mapa.

Es lo mismo, ¿no?

Me estoy mareando un poco.

Dame, dame. Vamos Vamos.

¿Quién es?

Uno, que hizo que no me vio.

Bueno, a lo mejor no te vio. No. Me vio, me vio.

Pero hizo como que no me vio.

Es un actor.

Trabajábamos muchas veces juntos.

No es mi amigo, pero...

Y la mujer también me vio.

Bueno...

No sé, ¿por qué no te van a saludar?

Porque la gente no sabe qué decirme.

Es eso. Huelen a muerto, se asustan.

Ya. No saben qué hacer.

Prefieren evitarme.

Supongo que es normal. Sí, supongo.

¿Podemos cambiar de tema durante la comida?

Sí, sí, perdón, perdón.

Ya vuelvo. Julián.

Julián...

Gerardo. ¡Julián!

¿Cómo estás? -¡Hola! Qué alegría verte.

No te molestes.

¿Y qué tal?

-Eh... -Muy bien.

Me alegro.

-Sí, ella no para de trabajar.

Yo, no tanto, pero...

¿Y tú? ¿Tú estás en el teatro?

Sí, claro. -Es verdad, a ver si vamos a verte.

Dense prisa, me quedan pocas funciones, ¿eh?

-Sí, a ver qué día podemos, ¿no?

¿Estabas comiendo aquí? Sí.

Ahí, en esa mesa de ahí adelante.

Ah, nosotros acabamos de entrar. No... no te hemos visto.

Sí me vieron, sí.

Solo que disimularon.

Hombre, Julián...

No estoy pidiendo que me llamen para saber cómo estoy,

ni nada de eso. Pero digo,

si coincidimos en un lugar como este, ahora,

un abrazo, un saludo...

Un poco de ánimo me vendría bien.

Creo que no nos vamos a volver a ver...,

así que... los dejo.

No quiero molestar más.

¿Estás mejor?

Mejor.

(Móvil)

Paula.

No. Paula. Vamos.

¿No son tan amigos?

(Música clásica)

Se lo imploro, váyase.

Tome en consideración mis ruegos y váyase.

Mi madre puede venir en cualquier momento,

y encontrarnos así sería un contratiempo para los dos.

(Música clásica)

"¿Por qué mi corazón...

late tan fuertemente cuando le escribo?".

"No desespere".

"Su amiga Cecile".

(Música jazz)

(ACENTO ARGENTINO) ¿Y te gusta estar ahí?

¿Nunca pensaste en volver?

No, nunca.

Qué claras tenés las cosas, ¿no?

Eso parece, ¿no? Sí.

¿Y tú nunca has querido volver a Buenos Aires?

El año pasado, lo pensé, porque me separé y...

y lo estuve considerando.

Pero bueno, es imposible, ¿no?

O sea, dejar a Valentina sin padre no estaría bien.

Él va a tener otro hijo,

y Valentina está feliz con su hermano nuevo.

¿Qué voy a hacer? Ya está.

Es mi culpa, en definitiva.

Me enganché con un gallego, ¿qué voy a hacer?

Eh...

Nada, gracias por...

responder a todos los mails durante todo este tiempo.

Ah.

Sí, me sale bien lo de secretaria, soy bastante eficaz, ¿no?

¿Cómo fue con el médico hoy?

¿Pensás que él se lo puede llegar a replantear?

No.

No. De hecho, él...

ha ido a despedirse. Pero ¿vos hablaste con él?

Él te escucha.

Todo lo que vos opines le parece importante.

Sí. Eh...

Lo intenté.

Pero no... Pero ¿qué?

No tengo muchos argumentos.

No sabía que hacían falta argumentos para seguir viviendo.

¿Qué puede hacer?

Bueno, oye, no te enfades.

No, no estoy enfadada, estoy cansada.

Julián tiene muchos amigos,

lo invitan a todas las fiestas, a todo.

Pero después, cada uno tiene su vida, ¿no?

Y los amigos de verdad están lejos...,

o solo venís de visita.

No, no, tienes razón.

Lo siento, pero es...

He tardado mucho en venir, ¿no?

Ya lo sé, ya ves...

No sé.

Es el primer amigo que se me va a morir y...

No sabes cómo...

Te había traído un regalo, unos bombones,

pero se los voy a dar a Truman.

(Música lenta)

(Móvil vibra)

Eh... Sí, Julián, ¿qué pasa?

Pues... ¿qué voy a hacer? Dormir.

¿Eh?

Oh. Son las cuatro de la mañana.

No, no, no quiero hablar.

A ver, a ver.

¿Para qué quieres que abra la ventana?

(ALTAVOZ) "Para que te llegue un poco del olor

de la marihuana que me compraste, es buenísima; me dio un hambre...".

"Vení a casa, ¿no querés comer algo?".

No, no quiero comer, quiero dormir.

"Sí, yo también, pero tengo insomnio".

"Y después, cuando al final me duermo, no paro de soñar".

Ya. "Con mis padres, sobre todo".

"Estaba leyendo el libro este tan instructivo que me compraste

y dice que es normal soñar con los muertos en mi estado".

"¿Sabés por qué?".

Bue... No, ahora no... No me acuerdo ahora mismo.

"Porque parece que es una forma...

subconsciente de irnos preparando para el viaje".

"Pensar en quién nos va a venir a buscar".

Ah, ¿te vienen a buscar? "Claro".

Ah, sí. ¿Y adónde te vienen a buscar?

"No lo sé, todavía voy por el primer capítulo".

Ya.

"¿A vos...

quién te gustaría que te viniese a buscar?".

Mi madre...,

supongo.

Bueno, o Marilyn Monroe también.

(RÍE)

"Fijáte que yo nunca me entendí con mi padre, ya lo sabés,

pero me da cierta seguridad si viene él a buscarme".

"Porque mi madre, con lo despistada que era,

seguro que llega tarde y se pierde".

(RÍE)

Oye, pero ¿tú no eras ateo? "Mucho, antes mucho".

"Ahora, nada".

Ya.

"Bueno...,

nada, voy a seguir con la lectura".

"Que descanses".

"Gracias por venir".

"Te quiero mucho".

(Comunica)

(Música lenta)

Buenos días, señor. Su desayuno.

Dejálo por ahí.

Gracias.

Te pedí unos huevos revueltos y jugo de naranja,

que supongo que es lo que desayunan ahí en Groenlandia.

Le quiero pegar un buen baño a Truman.

Hace rato que no le puedo bañar porque no tengo bañera.

Y Paula no me deja hacerlo en su casa, no sé.

¡Apuráte!

Que quedé con una familia adoptiva.

¿Cómo se llama tu hijo? Sasha.

Lindo nombre.

Lo adoptamos en Rusia, cuando tenía tres años.

¿Y habíais tenido algún perro alguna vez?

No. La verdad es que mi mujer no quería,

pero, al final, la convencimos. Sasha está muy ilusionado, ¿eh?

-Bueno, ¿y qué, Truman? ¿Te gusta la casa?

Es muy linda, muy linda.

-Les estaba contando que nunca habíamos tenido un perro.

-Bueno, porque teníamos un gato.

Yo soy más de gatos, sobre todo, viviendo en un piso.

Pero desde que estamos aquí, me he quedado sin excusa.

Parece muy educado. Y muy limpio.

Lo llevé a un colegio de pago.

(TODOS RÍEN)

Me está costando un poco encontrar a alguien que lo quiera.

Todo el mundo busca perros jóvenes, cachorros.

¿Eso no va a ser un problema para ustedes?

-No. Forma parte de la terapia.

Ah, ¿de la terapia? -Sí.

La idea es adoptar a un animal, igual que lo adoptamos a él.

La identificación entre los dos

parece ser que será buena para Sasha.

Claro. Es interesante eso, ¿no?

Sí, sí, mucho, mucho.

¿Y por qué quieres deshacerte del perro?

No es que... No. Me voy de viaje...,

lejos, y...

no lo puedo llevar conmigo.

-Puedes venir a visitarlo, cuando vuelvas.

Gracias, eso estaría muy bien.

-Ya verás cuando conozcas a Sasha.

Qué tranquilidad, ¿no?

Es como si no estuviéramos en Madrid.

-¿Por qué no nos lo dejas?

Y así vemos cómo va.

¿Ahora? Sí.

Bueno, para probar, un día, no sé. A ver cómo se entiende con Sasha.

Sí, sí, sí, pero no traje nada,

no tengo su cepillo de dientes, ni su pijama.

Me parece una buena idea.

¿No?

Digo, ya que estamos aquí.

Sobre todo, por ver cómo se siente Truman también, ¿no?

No sé.

¿Por qué no?

¿Por qué no? Mejor otro día.

Pero ¿cuándo? ¿Cuándo?

-Oye, va a estar bien aquí.

No acostumbra a dormir solo, ni afuera.

A lo mejor es buena idea que duerma con el niño, ¿no?

-Claro. Bebe mucha agua.

Le pueden dar alimento para perros,

pero, normalmente, yo le hiervo arroz

y corto unos trozos de carne roja;

eso le gusta mucho.

Y las magdalenas.

-¿Las magdalenas? Sí.

-¿Un café? Sí.

-Bueno... ¿Las llamo mañana?

Así paso a recogerlo, y eso.

-O, si quieres, nos acercamos nosotras.

Encantado. -Igualmente.

Pórtate bien, Truman.

No me hagas quedar mal.

-Adiós. Adiós.

Ven, ven. Ven, vamos.

(LLORA)

Son muchos años juntos.

Dormimos juntos, nos bañamos juntos...

Ya, ya, ya. Bueno...

Esta noche, quiero que te quedes en casa conmigo.

No me gusta dormir solo. Bueno.

Puedes dormir en el sofá, no sé, donde quieras.

(Música lenta)

¿Qué vamos a hacer aquí?

Si querés, puedes esperarme en el parque.

Divertido no va a ser.

¿Y quién me dijo que le había atendido?

Eh... Una mujer,

hablé con ella hace un par de semanas.

Quedé en venir a verla, pero no pude hasta hoy.

Supongo que sería Beatriz.

Bueno, ella hoy no está, pero les atiendo yo con mucho gusto.

Sí, sí. Bueno, básicamente, lo que necesito es un presupuesto.

¿Para qué tipo de entierro? ¿Quién es el difunto?

Yo.

Ah. Voy a ser yo.

Él me acompaña y me ayuda con los trámites.

Lo siento.

Gracias.

Un segundo, por favor.

¿Me acompañan, por favor?

¿Y qué es lo que había concretado exactamente con mi compañera?

Bueno, concretado, nada.

En realidad,

es porque todavía no me decidí si por un entierro normal o...

una cremación. Ajá.

Ya.

Bueno, esta es una decisión muy personal, claro está, ¿eh?

En cuanto a los precios, no son muy diferentes.

Depende un poco...

de la calidad de los materiales.

Tanto en las urnas, como en lo referente a los ataúdes.

¿Usted tiene un columbario o un nicho

donde dar sepultura? No.

de un tipo de urnas para guardar las cenizas

en el domicilio familiar, en un lugar a la vista.

Y para esto, tenemos unas urnas

de diferentes diseños con muy buenos acabados, ¿eh?

Luego están también las urnas biodegradables,

que son unas urnas que se entierran, como si fuera un ataúd.

Y luego están las urnas de sal,

que son unas urnas que se disuelven en el mar.

No, no.

No, en el mar no.

¿No? No.

O, si lo prefieren,

tenemos la opción porcelana blanca, que es esta,

que tiene unos hilitos dorados,

a modo de decoración, que le dan...

cierta solemnidad.

Perdón, una pregunta.

¿No son un poco pequeñas?

Quiero decir,

¿entran todas las cenizas ahí?

Sí. Sí, claro.

Si es que se quedan reducidas a...

a muy poco.

Bueno, les voy a mostrar...

los recordatorios y las tarjetas, ¿eh?

También tenemos una selección de poemas, si quieren.

Y hay incluso tarjetas que, al abrirse,

pues suena una música.

¿Una música? Sí, sí. Música, música clásica.

Bueno, gusta mucho.

También nos encargamos de la ornamentación floral,

de la ceremonia, sea religiosa o no. Ajá.

Si quieren música en directo, disponemos de un...

un pequeño cuarteto.

¿Y qué más? Ah, sí, muy importante.

Elaboramos DVD con fotos...

e imágenes de...,

bueno, de la persona,

que se proyectan durante la ceremonia.

Me gustaría... Si pudiera enviarme...

diversos presupuestos con todo lo que incluyen.

¿Puede ser... por mail?

Sí, claro, claro, por supuesto.

Si me acompaña, y le tomo los datos en el ordenador, por favor.

Sí. Venga por aquí.

Puedo dejarte dinero, si lo necesitas.

No. Eh.

Lo vas a necesitar.

¿Cuánto dinero tienes en el banco?

En el banco, nada.

Le debo demasiado a Hacienda; además, se lo quedan todo.

Lo poco que me queda, lo tengo en un tarro de galletas.

No te quiero decir dónde está porque no te tengo confianza aún.

No te lo voy a volver a ofrecer.

Hagamos una cosa.

Antes de que te vayas...,

sin que me dé cuenta, puedes dejarme un poco de dinero en un sobre,

lo que puedas, por ahí, y ya está.

Si me llego a encontrar a Marilyn, le voy a hablar bien de vos.

¿Qué pasa? ¿Qué haces?

Nada.

¿Qué haces?

(CARRASPEA)

¿Se sentó ya?

Se está sentando, sí.

¿Quién es?

Un amigo.

¿Un amigo?

¿Qué hiciste?

Me acosté con su mujer

y, al poco tiempo, se divorciaron.

Está viniendo hacia aquí.

Yo que tú dejaría de hacer el idiota.

Deja de hacer el idiota.

Julián.

Hola, Luis.

¿Cómo estás? ¿Cómo estás? Bien.

Tanto tiempo. Bueno...

¿Qué tal? No te vi. ¿Recién llegás? Sí, acabo de entrar, sí.

No estaba seguro si eras tú.

¿Cómo va todo?

Bien, muy bien.

Trabajando, que ya es mucho.

¿Qué tal? Hola.

¿Seguís con el estudio? Sí.

Sí. Ahora tengo un socio francés,

y hago muchas cosas para ellos.

Qué bueno, me alegro.

Eh... Julián.

Que me sabe muy mal lo tuyo.

Me lo contaron hace poco.

Me sabe muy mal, de verdad, por lo que estás pasando.

Solo quería decírtelo.

Pienso en ti a veces.

Gracias, Luis, gracias.

Ánimo.

Bueno...

Gracias.

Perdón. Eh... Nada.

Me...

Ya me voy, y quería...

despedirme.

Te presento a Mónica.

Es Julián. Encantado.

-Encantada.

Gracias por haberme saludado antes.

Después de lo que pasó, que me saludaras como lo hiciste...

Realmente, no lo esperaba.

Te lo agradezco.

Me emocionó, y te quiero pedir disculpas.

No, no hace falta, Julián.

Sí. Sí, hace falta, hace falta.

Te pido disculpas porque eras mi amigo...,

y lo que yo hice fue lamentable.

Pero, sobre todo, te pido disculpas

porque no te pedí disculpas en su día, en su momento.

Sobre todo, por eso, porque lo podría haber hecho.

Pues te las acepto, y te doy las gracias.

Aunque, mira, si no hubiera pasado lo que pasó,

no hubiera conocido a Mónica. Está embarazada.

¡No!

Qué bueno. Felicidades.

-Gracias. ¡Está embarazada!

Felicidades. Gracias.

Bueno, no dije nada entonces, retiro las disculpas.

Perdón.

Bueno...

Adiós. Vamos.

Eres una especie en extinción.

Ajá. Lo sabes, ¿no?

Me podrías disecar

y ponerme en una vitrina.

Es buena idea.

Así recupero el dinero que me debes.

(Música clásica)

(Llaman a la puerta)

¡Don Alfredo! ¿Cómo le va?

¿Molesto? Usted nunca molesta.

Mi amigo Tomás, que vino a visitarme unos días.

Don Alfredo es el productor de la obra

y el dueño del teatro. Encantado.

El teatro no tiene dueño, Julián.

¿Quiere sentarse?

Me he enterado de lo de tu enfermedad.

Cuando me lo contaron hace una semana, me eché a llorar.

Y...

y no tengo palabras de consuelo.

Se lo agradezco.

Pero...

también te digo...

que me agarré un buen cabreo contigo.

Me cabreé...

porque pensé que yo debía haber sido el primero en saberlo.

Somos amigos.

¿No?

Sí, sí, claro.

¿Quién te dio aquí el primer trabajo en el teatro?

Usted, don Alfredo.

Entonces casi nadie contrataba a actores argentinos. Nadie.

No quise importunarlo.

Ya lo sé, ya lo sé.

Juliancito.

Julián...,

tú ahora tienes que descansar.

Quedarte en tu casa,

dejar que te cuiden.

Y yo tengo que seguir trabajando para que esto continúe,

para que todo el mundo pueda cobrar a fin de mes.

No ha sido fácil encontrarte sustituto.

No está a tu altura.

Pero ya ha ensayado un poco, y se sabe la función.

He quedado con él que comenzará a fin de mes,

así tienes un poquito de tiempo para despedirte.

Lo entiendes, ¿verdad?

Te pienso todo el tiempo.

¿Qué pasó?

Yo diría que te acaba de echar.

Ah.

Me estoy yendo a la mierda.

(Música lenta)

Rock argentino.

(Móvil)

No. Atendéla vos, atendéla vos.

Quiere saber cómo estoy, el reporte diario.

Atendéla vos. Ustedes tienen... Paula.

muy buena onda. Hola.

Hola.

Sí, sí, sí.

Bueno...

(Continúa la música)

Sí, buen día. Soy Julián.

Sí, el del perro.

Llamaba para saber a qué hora más o menos lo podía pasar a buscar.

¿Comió?

Sí.

Perfecto. Perfecto, no hay problema.

Ah.

Ah, claro, claro.

Eh...

No, no. No hay problema. No, al contrario. Eh...

Bueno..., de acuerdo.

Bueno, gracias.

Hasta mañana.

¿Qué pasa?

Nada, que me pidieron si se podía quedar un día más.

Porque parece que el chico ruso ayer llegó tarde,

no estuvo lo suficiente con él...

Hoy, querían llevarlo al parque, para que jueguen.

Esas cosas. Bueno, mejor, ¿no?

Quiero decir que es buena señal, que pinta bien.

Sí. Sí, no sé, supongo que sí.

¿Qué quieres hacer?

¿Qué sorpresas me has preparado para hoy?

Nada. Era ir a buscar a Truman y...

nada más.

¿Cuántos años tiene tu hijo ya?

¿Nico?

21.

Mañana cumple 22.

¿Mañana?

Bueno, si quieres que le invitemos a comer... ¿Celebramos?

¿A comer? ¿Cuándo?

Pues... hoy, si quieres.

Sí, sí quiero, a mí me encantaría, pero...

Igual queréis estar vosotros dos solos, yo ya no...

¡No! No, no, si le encantaría verte.

No, al contario, siempre te cito como ejemplo. No, no.

No sé de qué, pero siempre lo hago. No.

Compramos los billetes por Internet, ¿no?

¿Qué billetes? Los del avión.

¿Qué avión?

Nicolás vive en Ámsterdam, Tomás.

¿Nico vive en Ámsterdam?

Claro, está estudiando allá, ya te lo conté.

No me acordaba. Pero ¿qué quieres?

¿Que vayamos allí a comer con él?

Me lo propusiste vos.

Sí.

Sí, pero yo no sabía que estaba viviendo en Holanda.

¿Qué problema hay? Vamos y venimos, no tardamos nada.

No, sí, claro. ¿Qué? ¿Qué?

¿Quieres que vayamos allí, comamos con él y volvamos?

No, sí, sí, es una gran idea. Es original.

A ver, empecemos de nuevo. Vos me preguntaste qué quería hacer.

Sí. Yo te dije: "Quiero ir a Ámsterdam

a ver a Nicolás". Sí.

Es mi hijo, hace mucho que no le veo y mañana es su cumpleaños.

De paso, salgo un rato de Madrid, que me viene bien.

Ahora, si no es cierto que podemos hacer lo que queremos...

Me dijiste que teníamos presupuesto, ¿no?

Sí, sí, sí, sí.

Bueno...

No. No te preocupes. ¿Qué?

Lo haré cuando te vayas. No pasa nada.

Podemos preparar unos sandwichitos y nos vamos a remar al parque,

alquilamos unos botes.

Lo vamos a pasar muy bien, vas a ver. Tranquilo.

(Megafonía en inglés)

No sirven nada, ni café, ni agua, ni nada.

Es que te lo dije.

Estuve a punto de mostrarle mis análisis, a ver si con eso...

Te di las gracias ya, ¿no? Sí, me duele la pierna.

(TOSE)

¿Cómo está Nico?

¿Cómo lo lleva?

Ahora mejor. ¿Sí?

No es de hablar mucho de sus sentimientos.

En eso, no se parece nada a mí, pero...

está bien, está bien.

Igual no sabe todo.

¿El qué no sabe?

Él cree que el cáncer está controlado.

No le conté nada del último mes,

y tampoco le dije que no voy a seguir con la quimio.

¿Para qué? No tiene sentido. Que viva su vida tranquilo ahora.

Ya más adelante se va...

¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Por qué ponés esa cara?

¿Qué cara? Esa, la que pusiste recién,

cuando te parece que alguien está equivocado.

Igual no estoy de acuerdo contigo, ya está.

Pero está feliz. Ya. Sí.

Está feliz, está con su novia, viviendo lejos.

Viene de pasar un año horrible. No, ya.

¿Qué sentido tiene? ¿Para qué lo voy a angustiar?

Qué manía tiene la gente de hacer sufrir a los demás.

¿Para qué?

Igual tiene derecho a saberlo. También.

¿Yo te pedí tu opinión? No te la pedí, ¿no?

Todo el mundo opina, todo el mundo da consejos,

nadie tiene ni puta idea de nada. Me importa una mierda todo el mundo.

He comprado estos billetes y, en este avión,

si quiero, te doy mi opinión. Cuando estés a punto de morirte,

avisáme y lo charlamos. La concha de tu hermana.

Julián.

Julián. Estoy leyendo una revista.

No me molestes, o llamo a la azafata.

Vale, lo siento.

Tienes razón, cada uno...

Cada uno se muere como puede.

Vale, venga, ¿cuáles son los planes? ¿Cómo has quedado con Nico?

¿Quieres que luego reserve un restaurante para comer,

o averigüe algo rico, no sé, y celebremos?

No, es que no sé, no sé, todavía no me contestó.

¿Cómo que no te...? ¿No sabe que vamos?

Supongo que sí. Le dejé otro mensaje.

¿Y si no está?

O sea, ¿para qué tanto lío?

O sea, no pasa nada por asegurarse que alguien está...

Pero ¿por qué no va a estar si vive allí?

Bueno, igual se ha ido de excursión con su novia, no sé.

Se han alquilado unas bicicletas, y se han ido a Bélgica.

Yo qué sé, Julián. ¿Por qué no te hacés una paja?

Estás muy nervioso; te va a calmar. Hacéte una paja, andá al baño.

¿Te acordás cómo de hace? Si no, le pido a la azafata.

(Megafonía en inglés)

¿Adónde vas?

Estoy buscando el barco. Porque la calle creo que es esta,

pero el barco, no sé...

Parece que es este, ¿no?

¿Vive en un barco?

A ver.

(Timbre)

Eh...

Eh... ¿Está Nico?

¿Nico?

(HABLA EN INGLÉS)

No está. Se ha ido temprano. Ah.

(HABLAN EN INGLÉS)

Y se ha ido en bici.

(HABLAN EN INGLÉS)

Hola, ¿cómo estás?

Eh... Bien, bien.

Preguntále si sabe dónde queda la universidad.

(HABLAN EN INGLÉS)

¿Adónde va?

A apuntar la dirección. Ah.

Dice que podemos coger el tranvía justo ahí.

Estos deben estar todo el día fumando marihuana,

escuchando música, cogiendo... Qué hijos de puta.

Ser joven es lo mejor, ¿no?

(HABLAN EN INGLÉS)

Que estemos aquí tiene un sentido, ¿no?

Digo, a lo mejor tenés razón.

Yo... tendría que contarle todo a Nico.

Debería.

¿No es mejor que estéis solos?

Los dos tranquilos.

Yo le saludo, pero luego, me voy.

Y os vais juntos a comer. No, no.

Para mí, está bien que estés por ahí.

Cuando yo vea el momento, te voy a hacer una señal

y te vas a fumar, o lo que sea. No fumo.

Bueno, vas al baño, o cualquier cosa.

Vale. ¿No?

¿Qué señal? O sea, ¿como qué?

¿Para... para no...? Un gesto.

¿Cómo? Algo simple, nada.

Nada más. Vale.

Vale, vale.

¡Nico!

¿Escuchaste mis mensajes?

¡En Ámsterdam, te lo dije!

Ahora, en la universidad, sí.

No sé, es el primer piso, el hall.

¿Qué? ¿Cómo que me ves?

¿Dónde estás? ¿Dó...?

Papá.

¿Qué haces aquí? Dame un abrazo.

¿Qué pasa? Nada, nada.

No pasa nada, no pasa nada.

Vine a acompañar a Tomás, ¿te acordás de Tomás?

Sí. Sí, sí. ¿Qué tal, Tomás? Él está en un congreso aquí.

Y me invitó..., lo acompañé.

De paso, te veía un poco a vos.

Mañana es tu cumpleaños. Sí. Por...

¿Por qué no me has avisado antes?

Porque surgió de repente, no lo teníamos planeado.

Además, quería darte una sorpresa. Ya.

Igual te llamé, te dejé mensajes.

Sí, bueno, las sorpresas no...

No escuché ningún mensaje tampoco. Claro.

Nada, era...

Comer algo.

Celebrar un poco. Pero es que yo ahora he quedado

y luego, tengo un examen.

Y... por la noche, vamos a un concierto.

Es que si me hubieras avisado antes...

No, no.

No te preocupes en lo más mínimo, no, no.

No pasa nada. Es solo eso, lo que puedas.

Yo ya estoy contento de verte.

Me podría ir ahora mismo.

Ya está.

¿Y cómo está Truman?

Mejor, mejor, mucho mejor.

¿Sí? Todo bien, todo bien.

Iba a comer algo ahora, si queréis...

Bueno, vamos. Eh...

He quedado con Sophie.

Perfecto.

En realidad, quiero conocer a tu novia.

A vos ya te conozco.

Vamos.

(CHICAS HABLAN EN INGLÉS)

(HABLAN EN INGLÉS)

Lindo lugar.

¿Venís seguido por acá?

A veces.

Hay WiFi.

Aquí conocí a Sophie. ¿Sí?

Te gusta, ¿eh?

Estás bastante metido, por lo que veo.

¿Qué es? Un regalo.

No iba a venir sin un regalo.

Una petaca.

Para que le pongas güisqui, o... Ya.

lo que uses en los tragos. Yo lo hacía siempre.

La eligió Truman.

Bueno, gracias, papá.

Casi no bebo, pero gracias.

Nico.

¿Qué?

¿Cómo va todo por acá? ¿Todo bien?

Sí.

Genial.

Ah, gracias.

Papá.

Que antes te dije todo eso,

pero estoy contento de que hayas venido.

Ya lo sé.

Yo lo llevo.

¿Y de qué es tu congreso?

¿Cuál? El que viniste a hacer.

¡Ah! Eh...

De... de robótica.

¿De robótica? Sí.

Trabajo en una empresa en Montreal

desarrollando prototipos,

y doy clases en la universidad.

Fui allí a hacer un doctorado y me quedé.

Ten cuidado.

¿Por? No creo que me quede a vivir en Ámsterdam.

Yo decía lo mismo cuando llegue a Madrid

¿y cuántos años pasaron ya? Pensálo.

¿No?

No, seguramente...

me iré a vivir a Buenos Aires,

un tiempo.

¿Y eso? No sabía, ¿qué...?

Bueno, he estado solo un par de veces,

y pensé...

¿Desde cuándo tenés esta idea, estos planes?

Desde hace un tiempo.

Voy a fumar.

Estoy encantado. -Y yo.

(ACENTO FRANCÉS) ¿Por qué no me dijiste que venía tu padre?

Es que es una sorpresa de cumpleaños.

Ah. ¿Os interrumpo?

¿Queréis hablar solos?

-¿Seguro? Tranquila.

Ah.

Es que me hago un lío con estos cigarrillos.

-Sophie, él es Tomás, un amigo de mi padre.

-Hola. Hola.

¿De dónde eres? De París.

Ah.

Bueno, a ver, chicos.

Pidamos algo. Pidan lo que quieran, invitamos nosotros.

¿Usted se queda muchos días? Puede dormir en el barco, si quiere.

Eso me encantaría.

Pero no, gracias, Sophie.

Nos tenemos que volver hoy mismo a Madrid.

Fue un viaje relámpago, para ver a Nico

y festejar un poco su cumpleaños.

Hacen muy buena pareja ustedes, ¿eh?

Muy buena.

-Vale, papá. No, "vale, papá" no, es la verdad.

Y eso es por ella, que es mucho más guapa que vos.

Aunque, la verdad, me la imaginaba de otra forma, igual, ¿eh?

No sé, más holandesa. Te dije que era francesa, papá.

Sí, pero me había... -Ah, ¿sí?

Bueno, yo también me imaginaba a usted de otra manera.

Como Nico siempre me cuenta cosas de usted.

¿Te cuenta cosas sobre mí?

Sí, siempre.

Qué raro, a mí nunca me cuenta nada.

Por eso tuve que venir, para conocerte.

¿Ya se encuentra bien?

Sí. Sí, mucho mejor.

Gracias por preguntar.

Pedimos algo de beber y brindamos, ¿no?

Por el cumpleaños de Nico.

A eso vinimos, ¿o no? Claro. Felicidades.

(Campanas)

Bueno, ¿y cuándo vas a venir a Madrid?

Cuando termine los exámenes. Me lo has preguntado antes.

Ah, sí, sí.

Prometéme que, cuando vengas a Madrid, vas a traer a Sophie.

¿Sí? Yo les dejo la casa para ustedes, así están solos.

Me voy a la de tu madre; ya veré qué hago.

Sí, eso me gustaría, tú y mamá juntos.

¿Cuánto llevás encima? ¿De qué?

Euros. Ah.

No sé... No, papá.

Papá, no. No hace falta. Sí, sí, sí. Hace falta.

Hace falta, hace falta.

Hace muchas semanas que no te doy nada.

Hace falta. Tranquilo.

Así se van a cenar a un lindo restaurante.

Por el dinero no te hagas problemas, él me debe demasiado.

Eso es verdad.

Bueno, pues gracias.

Tenemos que irnos ya. Sí. Sí.

Eh... Tomás. -Adiós.

Adiós. Encantada de conocerte.

Yo más.

Cuidámelo. Sí.

Sí.

Chao. Chao. Bueno...

Fue una visita corta, pero valió la pena, ¿no?

-Sí.

Nos vemos en un par de semanas. Vale.

Tu mechero.

No pasa nada.

Adiós.

No pude.

Lo intenté, ¿eh? Lo intenté, pero no...

No pasa nada, ¿eh?

No, ya hablaréis, ya...

Ya vengo. ¿Dónde vas?

A llorar, un momento.

Estoy... estoy...

(Música lenta)

(Móvil)

(Móvil)

¿No contestas?

No, son del teatro.

¿Tienes función? Sí.

¿Te habías olvidado? No, no.

¿Cómo me voy a olvidar? No.

Pero no te preocupes, no pasa nada.

Ya tienen a otro, ¿no?

Seguro que va a contestar al teléfono.

Esta noche, me voy a emborrachar.

Y vos te vas a emborrachar también.

Te lo merecés.

Gracias.

(Música rock)

¿Qué?

Nada.

Todo esto,

es tu culpa, lo sabés.

Ámsterdam, que esté tan contento, todo.

Salud. Salud.

(Continúa la música)

¿Cuándo te vas? Pasado.

Mañana es mi último día.

Vení a cenar a casa,

no me dejes solo mañana con él, no lo aguanto más.

Ni yo tampoco.

Bueno, intentaré, pero...

Cocino yo, tranquila.

Entonces, puede ser que venga, sí. ¿Sí?

Sí. Vale. Vale.

Bueno... Buenas noches.

Chao.

Tus vitaminas, no te olvides de tomarlas.

Eh.

¿Dónde dormimos hoy, gordi?

(Música dramática)

Truman.

¿Cómo te han tratado los rusos?

Mal, ¿no ves que está hinchado?

Tiene mal aliento; no sé qué le dieron.

¿Acostumbras a desayunar aquí? No.

No, pero quedé con una candidata. Está en el baño.

Ah. A ver si lo adopta.

Llamó en la mañana, mientras estabas roncando.

Bueno, cuántos más candidatos, mejor, también.

Ya que el ruso no lo quiere...

¿No lo quiere? No.

¿Por qué? ¿Qué te ha dicho? No sé, que...

El niño tiene miedo de que el perro se muera.

El niño tiene miedo de que el perro se...

Sí, porque Truman es mayor, y...

que no soportaría otra pérdida.

No lo habían pensado, ni siquiera el terapeuta.

Bueno, la cuestión es que ahora quieren un cachorro.

O una tortuga, o un loro, no sé.

¿Qué te estaba contando?

Que a tu marido no le gustan los perros.

A mi marido no, mi exmarido.

Ah, sí, perdón. Eh...

Tomás, mi amigo. Elena. Hola.

Dime una cosa, ¿tienes una terraza, un patio,

o algo donde Truman pueda

tomar un poco de aire? Tengo un patio con un árbol.

Le va a encantar. Está muy bien.

Es un poco pequeño, pero a mí es que me encantan los perros.

¿Cuándo os vais?

¿Adónde? A Canadá.

Le conté que en un par de meses, nos vamos a instalar allá.

Perfecto. Así tengo tiempo de arreglar un poquito el patio.

Qué bien. Y cuando volváis por Madrid,

siempre podéis venir a visitarlo, sin ningún problema.

Muchas gracias. Y os quedáis a cenar.

Muy amable de tu parte.

Te había pedido otra caña, hace un rato ya.

No sé si es que a lo mejor no entiendes lo que te digo.

Será eso, quizá. -Se lo traigo.

-No, ya no. Ahora ya me tengo que ir.

En fin.

Me tengo que ir volando. Sí.

Llámame mañana, o cuando quieras, y te pasas a ver la casa.

Te llamo. Encantado.

Gracias.

Te llamo en unos días. Sí.

Adiós.

Es una mujer, Truman, ya te vas a acostumbrar.

Estás de broma, ¿no? ¿Por qué?

No pensarás de verdad dejar a Truman con esa mujer.

¿Qué tiene?

Es una racista. ¿Has visto cómo ha tratado al camarero?

Piénsatelo, piénsatelo.

Está bien. Lo voy a pensar.

(HUELE) Uf.

No sé qué le dieron los rusos. Estará un par de días así. Vamos.

La cuenta, por favor.

¡Hola, amigo! ¿Cómo estás?

Eh. Gloria.

¡Madre mía!

¡Pero bueno!

¿Qué haces aquí?

¿Te has vuelto de Canadá? No, no, no.

No, he venido unos días.

He venido a ver a Julián.

¿Dónde está?

En la farmacia.

Julián no me dijo que ibas a venir. Bueno, tampoco es que hablemos mucho.

Bueno, ha sido un viaje sorpresa,

y me voy mañana. Bueno, bueno, bueno.

Mi exmujer y mi mejor amigo juntos. ¿Qué significa esto?

Gloria.

¿Cómo estás? Bien, bien.

Vi a Truman aquí solo y...

¿Te contó Nico?

No. ¿El qué?

Estuvimos en Ámsterdam ayer, le dimos una sorpresa.

¿De verdad que fuisteis a verle? Ajá.

Tampoco pudimos mucho

porque ellos no tenían tiempo, tenían un examen.

Pero tomamos algo,

comimos, celebramos un poco, hablamos...

Me alegro mucho, Julián.

Me quitas un peso de encima, porque no sabía cómo manejar esto.

Nico me llamó el fin de semana.

Mira, ya sé que se lo querías decir tú,

pero empezó a hacerme preguntas y más preguntas,

y se dio cuenta de que algo iba mal. Así que se lo conté.

¿No te lo dijo? Sí, sí, sí, claro, claro.

Le conté la decisión que habías tomado,

y le dije que tenía que estar preparado.

Lo siento si me... No, no, no.

Tranquila, tranquila.

Tampoco pudimos demasiado porque estaba Sophie presente,

pero... estuvo muy bien.

Estuvo muy bien. Me alegro mucho.

Nico necesitaba verte.

Estaba desolado.

Quería llamarte, pero no se veía capaz de hablarlo por teléfono.

No, claro. Ya sabes cómo es,

está encima de cada prueba y cada análisis que te haces.

Nico nos prometió que iba a traer a Sophie a Madrid, pronto.

Ojalá, a ver si es verdad.

Bueno...

Tengo que marcharme. Me alegro muchísimo de verte.

Cuídate mucho. Igualmente, cuídate.

Si necesitas algo, me llamas. Claro.

¿Vale?

Los inseparables.

Ven.

Julián, vamos.

Gracias.

¿Quieres algo más?

¿Estás bien?

Estoy un poco nervioso.

¿Por qué?

Porque mañana te vas.

Ya.

Y no te voy a volver a ver.

Odio las despedidas, no voy a ir al aeropuerto.

Te lo digo para que te quede claro, ¿sí?

Ni yo tampoco quiero que vengas.

Perfecto, nos despedimos en la calle.

Bien. Te tomás un taxi,

te volvés al Polo Norte, ya está. Me parece una muy buena idea.

¿Cómo no me di cuenta?

En el abrazo.

¿Cómo no me di cuenta?

Llámale.

Sí.

Voy al baño, ya vengo.

Que rápido, ¿no? ¿No has ido al baño?

Me acabo de mear encima.

No pasa nada.

No pasa nada. Vamos a casa, ¿eh?

Yo era un galán, Tomás.

Era un galán.

(Música lenta)

Este día empieza a crecer.

Voy a ver si puedo correr.

Con la mañana

silbándome en la espalda,

o mirarme en las burbujas.

"Qué rico, Tomás".

¿Por qué no aprendés?

¿Para qué?

Si las veces que te invité a cenar, no viniste nunca.

No vengo porque siempre terminás pidiendo pizza.

¿Qué tiene de malo la pizza?

No es una pizza cualquiera, es especial.

La masa es así, finita, y la hacen con leña, es riquísima.

Cuando vivíamos juntos...,

no cocinaba nunca.

No, me imagino, me imagino.

Voy a aprovechar que están de tan buen humor...

para decirles algo.

Uy, empezamos.

Eh... Discursos de despedida, no.

No, no. No es un discurso.

¿Y qué es? ¿Es otro de tus secretos?

Bueno, en cierto sentido, sí. Ah. ¿Qué secretos?

Ah, perdón.

Te escuchamos.

Eh... No.

Nada, que...

decidí que no voy a esperar hasta el final.

¿De qué hablás?

Julián...

Nada, de...

Es eso solamente.

Cuando la cosa se ponga fea, muy fea...,

me pienso meter en la cama, tomarme unas pastillas

que me consiguió un médico amigo y...

Ya está, solo eso.

¿Solo eso?

¿Y para qué me lo estás diciendo? ¿De qué me sirve a mí saberlo?

¿Por qué no te vas a la mierda? ¿Me invitaste para decirme esto?

No. No, no, no.

Bueno, en realidad, te lo quería contar hace rato.

Pero es...

Nada, es...

terminar un poco antes.

Ahorrarnos toda esa...

agonía de mierda del final.

No quiero que me termines limpiando el culo, Paula,

o mi hijo.

O peor, morirme en un hospital...

rodeado de enfermeras que se quieren sacar fotos conmigo.

Ya, Julián.

¿Ha sido por lo que ha pasado hoy?

No. ¿Qué pasó hoy?

Me meé encima hoy, eso pasó.

¿Y qué? ¿Y qué con eso?

Nada, nada. A lo mejor me equivoqué, les pido disculpas.

No tendría que haber dicho nada,

hubiera bastado con dejarles una carta, no sé.

Ya me contaste. Ya te equivocaste, me lo dijiste.

No te hagas la víctima ahora. Bueno, Paula...

Yo también estoy cansada, es difícil para mí también.

No te enojes, por favor.

Quiero que me digas que es una de tus bromas. ¿Eh?

¿Qué pastillas? No entiendo.

Unas.

Bárbaro.

¿Desde cuándo estás pensado en esto?

Desde del día en que fui a buscar mis análisis

y me pidieron que me sentara para contarme

que me estaba muriendo. Desde ese día, Paula.

¿Por qué no te morís de una vez y me dejás tranquila?

¡Si es lo que querés!

¿Y vos qué, no vas a decir nada?

Ah, no, es cierto, que estás de visita, ¿no?

Yo voy a estar aquí, si él quiere.

No, no, no. No. No, yo no quiero que vuelvas.

Lo voy a hacer yo solo.

Quería que lo supieran

para que no les tome después de sorpresa.

Bueno, me alegro de...

de que nos lo hayas contado.

Y me alegro de haber venido.

¿Por qué no se van a la mierda? ¿Eh? ¡Los dos!

Es la sangre italiana.

Ya se le va a pasar.

Te lo podés quedar, si querés.

Es mío.

Sí, ya sé. Por eso.

¿A qué hora es el vuelo mañana? A las...

doce y media.

Ya.

Bueno, yo paso a las diez por el hotel.

Hasta mañana.

Han pasado rápido estos cuatro días, ¿no?

Tengo la sensación de que no hemos hablado demasiado,

y me hubiera gustado...

Gracias por el sobre.

Igual es mucho dinero, ¿no?

¿Quieres que baje a Truman?

No.

No, no hace falta, gracias.

Hasta mañana. Hasta mañana.

¿Julián está en casa? Claro. ¿Por qué?

No sé, por ahí se habían ido de fiesta.

Como la pasan tan bien juntos. ¿Adónde vas?

Me dejé el teléfono, por eso volví. ¿Puedes parar un momento, por favor?

¿Para qué? ¿Eh?

No sé. ¿Para que nos podamos despedir?

Adiós.

Adiós. Te mantengo al tanto.

O mejor no, porque no creo que te guste lo que va a pasar

en las próximas semanas. Nadie tiene la culpa.

No. Hacemos cada uno lo que podemos.

Algunos más que otros.

No intentes que me sienta culpable porque no lo vas a conseguir.

Estoy segura que no. ¿Sabes por qué?

No, no tengo ni idea.

Porque yo me siento orgulloso de Julián.

Me siento orgulloso de él. Bárbaro.

¿Se lo dijiste?

No, no pude.

Lo intenté, pero no pude.

Me hubiera echado a llorar y... Y eso nunca, ¿no?

No nos despidamos así.

No nos lo merecemos.

¿Querés que subamos a tu habitación?

Sí.

(JADEAN)

(GIMEN)

(LLORAN)

(Música dramática)

Vamos, Truman, vamos.

Tiene sentido.

Me dejé el teléfono en tu casa. Sí, ya me di cuenta.

¿Pediste un taxi? No, vamos en mi auto.

¿Sí? Sí. Ajá.

(Música lenta)

Eh...

¿Me esperáis, o...?

¿Nos despedimos aquí?

Sí. Es un buen lugar.

Chao.

Estamos en contacto. Claro.

Tomá.

Y esto también.

Estos son...

todos los documentos de Truman.

Y su pasaje.

Hablé con la compañía

para preguntarles si podía viajar con vos en la cabina,

pero es demasiado grande, tiene que ir en bodega.

Ellos me aseguraron que ahora te van a dar un contenedor,

especial para perros,

y, cuando factures, directamente se lo quedan.

Todo lo demás son...

las vacunas de todos estos años, sus estudios, todo.

Y este...

Este es muy importante,

es el que hice hoy en la mañana.

Me da el veterinario esto para certificar que Truman

no tiene rabia. Este es muy importante,

porque es el que te van a pedir en la aduana, en Canadá.

¿Sí?

Tomá. Julián...

Le... le di unas pastillas hoy en la mañana,

porque lo relajan mucho.

No te preocupes si babea o si parece muy borracho.

No pasa nada.

Pegále un baño cuando lleguen.

Un buen baño; le va a venir bien.

Y decíle a los vikingos de tus hijos que lo traten bien, ¿si?

Por favor.

Truman.

(TRUMAN LLORA)

Váyanse, por favor.

Vamos.

(Música dramática)

Cine en TVE - Truman

23 sep 2017

Julián recibe la visita inesperada de su amigo Tomás que vive en Canadá. Los dos amigos, junto a Truman, su perro fiel, compartirán a lo largo de cuatro intensos días, momentos emotivos y sorprendentes, provocados por la difícil situación que está atravesando Julián.

Contenido disponible hasta el 29 de mayo de 2027.

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