www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4350499
Para todos los públicos Cine en TVE - Felices 140 - ver ahora
Transcripción completa

¿Te cuento un recuerdo de infancia?

Cuando era pequeño iba de la mano de mi padre

y nos paramos en una juguetería.

Yo le señalé un camión de madera precioso.

No es fácil encontrar ese tipo de juguetes de madera.

Pero antes había muchos.

Bueno, yo quería ese camión.

Pero mi padre me dijo que tenía dinero.

"No tengo dinero, hijo". Y no me lo compró.

A mí me ha ido muy bien con los negocios.

Soy millonario desde hace muchos años

y me encanta.

Dice la gente que el dinero no da la felicidad,

que es mejor tener alguien que te quiera, el amor y todo eso,

pero a mí lo que me hace feliz es tener dinero.

¿Constantes? Cardíaca 83,

saturación 80, tensión 6/11.

(SUSPIRA)

El culpable de que Sancha no pudiera respirar.

¿Eso es un botón? Parece de trenca, ¿no?

No uso trenca desde los 10 años por lo menos.

Pues están de moda otra vez.

Dicen que encontrar un botón da suerte.

Qué bien, falta me hace. He sido yo quien lo ha encontrado.

"Querido Polo:

ha llegado ese bonito momento de la vida en el que cumplo 40 años.

Para celebrar este horror

busco una casa estupenda para pasar el fin de semana todos juntos,

los de siempre.

¿Cuánto hace que no nos vemos?

Un siglo por lo menos, cuento contigo.

No me pongas excusas de viajes de negocios

que ya las pusiste cuando celebré los 30.

Ramón, por si acaso no te has enterado aún,

vuelan miles de aviones al día y se cae uno entre dos millones.

Te juro que no te va a tocar a ti.

Además te nombro jefe de avituallamiento.

Tú me dices qué quieres que comamos

y me encargo de comprar todo lo que necesites.

O si prefieres no mover un dedo

elige a alguien para que sea nuestro chef.

Yo corro con todos los gastos,

así que guardarme el fin de semana, olvidaos del restaurante,

y venid de buen humor".

¿Este fin de semana?

No sé si podremos ir, Juan tiene lío en el despacho.

"Juan que no venga, dile que no me ofendo".

Pero te vienes con Bruno. ¿Y mamá?

Pongo enfermera para que la pasee sábado y domingo.

Qué cómodo, tú lo que sea con tal de escaquearte.

¿Por qué tan lejos? No hace falta ir al quinto pino para un cumpleaños.

Me parece una marcianada.

"Deja de quejarte, joder". Haz las maletas y ven con el niño.

Lo hablo con Juan pero no te prometo nada.

Venga, adiós.

Siempre igual, hay que hacer lo que ella quiera.

Qué harta estoy, coño.

"¿Estás vivo? No coges el teléfono ni contestas mis mensajes.

Si no vienes a mi cumpleaños cancelo el plan entero,

sabes que hablo en serio.

Vienen todos así que no me puedes faltar.

Cumplo 40 y quiero estar rodeada de la gente que más quiero.

Te he comprado un regalo.

Ni en mil años adivinarías qué es.

Nos vemos enseguida.

No me falles, por favor".

Frío no creo que pasen pero hay mantas para parar un tren.

No creo que hagan falta, gracias. Las dejo en las habitaciones.

Mañana me paso a las 11. Perfecto.

(Claxon) Ya están ahí.

Con cuidado.

Póngalo ahí en el centro, por favor.

¿Ha preguntado si podía traerlo? Sí, no se preocupe.

No he visto una cosa igual, si solo se quedan un fin de semana.

Todo bien, Amalia, mañana la veo a las 11.

Si les gusta pescar hay cañas y también hay bicicletas.

Gracias.

¿Un vasito de agua?

Al cumplir 40 lo último

que se me ocurrió fue tirar la casa por la ventana.

Siempre has sido un poco tacaño.

Dejé de celebrar cumpleaños el día que cumplí 20.

(RÍEN)

Lo celebraste el año pasado con una chuletada.

Eso fue para darle gusto a tu madre.

Más que una celebración fue un funeral.

Era una fiesta sorpresa.

¿Qué culpa tengo

de que nos intoxicáramos con el romesco?

A los 20 minutos estábamos arrastrándonos por el suelo.

(RÍE)

La próxima me llamas y te ahorras el disgusto, ¿no?

No, porque ya te digo que yo no celebro nada.

Mirar, nuestra casa.

Joder, qué mansión.

Que bien te lo montas, ¿no?

Madre mía, Elia, qué barbaridad.

¿De quién es el palacio? ¿Te gusta?

Que si me gusta...

Era un antiguo secadero de tabaco.

Lo compró un alemán y se lo regaló a su mujer.

La mujer se largó con el arquitecto y al pobre no se le ha vuelto a ver.

¿Dónde pongo esto?

¿Te has limpiado las zapatillas?

Pero si no hay barro, mamá.

Ven aquí.

Deja de crecer o me pasas, ¿eh?

El médico dice que será una torre. Mira qué suerte,

has salido al abuelo.

¿Y este dispendio? ¿Esto qué es? ¿Sílex?

Toma. Está aplastado por el telescopio del niño.

Gracia. Mira, Juan,

es la encimera que quería poner en casa,

hasta el presupuesto, claro.

¿Hay piscina? Sí, claro.

Y un cuarto con una piscina enorme.

¿Quieres verlo? Vale.

Luego os llevo a vuestra habitación, coged una cervecita.

¿Voy a dormir aquí?

¿Yo solo? Toda la habitación para ti solito.

¿Cómo va todo, cariño?

Como siempre.

¿A quién más has invitado?

A Polo.

Y a Mario. ¿Te acuerdas de él? Claro.

(Móvil)

(Móvil) Hombre perro. ¿No tiene nombre?

Él no sé,

su perro se llama Sancho, lo lleva todos los días a la clínica.

A lo mejor te llama porque se ha muerto.

Sancho digo. (RÍE)

Me llama para invitarme a salir.

Pero no me gusta.

Pasa, puedes conseguir a quien quieras.

¿Tú crees?

Tú eres perfecta.

Venga ya...

Eres guapa, inteligente, te ríes.

Estás de buen humor, hueles bien, eres perfecta.

(SUSPIRA)

(CONTESTADOR) "Tiene un mensaje nuevo".

"Hola, Elia, quería decirte que de diarrea nada.

El estómago de Sancho funciona mejor que el mío.

Gracias por todo.

Me gustaría celebrar la mejoría de Sancho contigo.

Así que con esta van 10 veces que te pido una cita".

Jo,

mira qué joyas, Martina.

Lo que daría por tener unas pocas botellas como estas.

Estos borgoñas valen un cojón, ¿eh?

Valen 3000 euros. Toma.

Pero tendrían cerrado a cal y canto. No toques...

Vaya par de alcohólicos.

Estamos alucinando.

Estoy renovando la carta de vinos del restaurante.

¿Qué tal? ¿Cómo va? Muy bien.

Qué suerte, todo el mundo se queja de lo mal que va todo.

En la clínica tenemos la mitad de animales.

La gente quiere comer y beber. Olvidarse de sus cosas.

Hemos redecorado el comedor. Hemos...

Martina lo ha puesto un poco más zen, ¿no?

Vamos, que os voy a enseñar la habitación.

Qué alegría verte.

Estás estupenda, no parece que tengas 40 años.

No los tengo todavía.

(RÍEN)

¡Bruno!

¿No hay jardín? ¡Me tienes que dar a mí!

Joder, mamá, que ha sido sin querer.

¿No podéis parar un poquito?

¿Qué tal el agua? Helada.

Estupenda.

(Helicóptero)

No me lo puedo creer.

¿Qué?

Me dijo que vendría a lo grande. ¿Quién?

Polo.

¿Has invitado a Polo? (ASIENTE)

¡Eh!

¿Os gusta mi nuevo juguete? Me lo compré en marzo.

¿A que casi os caéis de culo?

Se bambolea un poco. Mario casi se caga de miedo.

¡Esa chica! ¿Y esa casa? La que te mereces, Polito.

(HABLA INGLÉS)

Encantado.

Un gusto, encantada.

Hola. Hola, ¿qué tal?

¿Cómo estás? Soy Elia y ¿tú?

Claudia.

Un gusto. Igualmente.

Viene conmigo. Sí, ya lo vemos.

La plata me convirtió en una buena actriz.

Antes hacía casting y no me daban bola nunca.

Que si el acento, que si la estatura, no daba la edad...

Ahora me toman siempre y dicen que soy una actriz rebuena.

¿Pongo plata en las películas? Es cierto.

Pero que hay mucha gente hipócrita en estas cosas, también.

Yo siempre supe que soy una actriz buenísima.

Lo que pasa es que antes la gente no me lo decía.

Si ahora me lo dicen porque tengo plata que se jodan.

Nos conocimos en un hotel de Roma.

Estaba rodando mi película. Bueno, tenía dos frases.

Pero para mí es mi película.

Ojalá la estrenen pronto, les va a encantar.

Mario llora al final.

Lo has soñado. ¿Por qué?

¿Por qué qué?

¿Por qué estás tan segura de que Mario no llora?

Quizá porque le conozco desde que tenía 15 años.

Pero vos no sabes de qué va la película.

¿O te parece mal que un hombre llore?

Sigo, es una historia tristísima

de esas que gustan a la familia,

no hay sexo, malas palabras, violencia.

Vamos, una juerga...

Mario amenizaba la fiesta de la peli al piano.

Siempre ha tocado muy bien, iba para figura, ¿verdad?

Lo que pasa que al final...

Es una figura y toca bárbaro.

¿No es lo más sexi un hombre que toca bien un instrumento?

No sé, mi marido es abogado.

A mí me mata un hombre así.

Yo estaba en la fiesta como flotando,

y oí el piano, giré,

lo vi ahí concentrado en su música,

me acerqué y le pedí "La chica de Ipanema".

Y antes de que sonara la última nota

ya estábamos cogiendo.

No es por quitar mérito, pero Mario siempre ha sido de gatillo rápido.

Cuando se estrene les invito a todos.

Ahora estoy de finalista para un papel relindo.

Tendía cinco escenas con Darín, ¿lo pueden creer?

No sé qué hago que no miro mi celular.

Mi repre me puede llamar en cualquier momento. Voy por él.

¿Con quién ha dicho? Con nadie.

Es mentira. ¿Sí?

¿No lo has visto? Qué lástima.

¿Se puede odiar a alguien a los 5 minutos de conocerla?

¿Y en 3?

Vaya sorpresa...

¿Qué edad tiene?

Mental digo. ¿12?

Igual si le das una mínima oportunidad...

¿Es verdad que lloraste?

Dice que lloraste al final de su dramón.

No, no lloré, y eso nos costó una bronca.

La película es un truño y ella mediocre,

pero me la suda porque me gusta.

¿Por qué no llamas a las cosas por su nombre?

¿Por qué no dices que es joven y que folla de maravilla?

Lo demás sobra.

Anda, ven. ¿A dónde?

Es para ti. ¿Para mí?

Un regalo.

¿De dónde has sacado el dinero? Este piano vale una millonada.

No seas grosero, ¿te gusta o no te gusta?

¿Por qué no te sientas y lo pruebas?

¿Por qué me regalas un piano?

Porque me da pena que toques en tugurios de mala muerte?

Voy a terminar de deshacer mi equipaje.

Elige cinco cartas y ponlas aquí encima.

¿Por qué te pusieron Bruno? -No tengo ni idea.

Que pregunta más rara.

Me pusieron Claudia por Claudia Cardinale.

Mira, soy actriz. El nombre es importante, ¿sabes?

Determina más de lo que parece. -Qué idiotez.

No es ninguna idiotez. Bruno,

significa morocho, moreno para ustedes.

Los Bruno se expresan por relaciones humanas

y la vida en el hogar. Y le gusta que los quieran.

Nos ha jodido... Eso les pasa a los Pedro, Rafa, Antonio...

A los Antonio ni en pedo, detestan que los quieran.

Mi mejor amigo es Antonio. -Cambia.

Prefiero que se cambie de nombre. -Tienes sentido del humor.

Tienes otras muchas cosas que veo por acá.

Como digas algo malo me cabreo.

Lo bueno y lo malo es subjetivo. -Y una mierda.

Malo es morirse mañana, que tu novia te ponga los cuernos.

¿Tienes novia? -¿No eres adivina?

No, yo no, las que hablan son las cartas.

Y por lo que veo...

¿Molesto?

¿Te importa que este esté acá?

Porque echarse las cartas es lo más parecido a ver al cura.

Me da igual. -¿Qué le va a importar?

Conozco a este chaval desde que no medía un palmo.

Bueno, Bruno, lo que tengo que decirte

es que un amor va a entrar en tu vida.

¿Cuándo? -Pronto.

En un futuro próximo.

Futuro próximo... Vaya mamarrachada.

Entiéndeme,

tiene 15 años, algún amor tendrá, no es Lama.

¿Y ya me corresponde? -Obvio.

Ella te adora, se ve clarísimo.

Enhorabuena, socio, te vas a inflar.

Pero dice tu madre que subas a darte una ducha.

(Puerta)

¿Sí? Elia.

Pasa.

Hay que tener cara de presentarse aquí con esa tía.

No me lo vas a contar, ¿verdad?

¿El qué? Pues todo.

¿Qué hacemos en este palacio? ¿Qué pinta Mario aquí?

Todo esto lo hacer por él, ¿verdad?

Te estás muriendo y has pedido un crédito

para despedirte a lo grande.

No. ¿De dónde has sacado el dinero?

Luego os lo cuento.

Vale.

Y luego lo del piano...

Con lo del piano te has pasado, ¿a quién se le ocurre?

La putada es que es guapísima.

Hay que joderse.

El caso es, marido y mujer,

los dos de 40 años, llevan 10 de casados,

y montan una empresa de buceo que les va de maravilla.

Hasta que el marido se enamora de una alumna jovencita de 25 años.

Típico, ¿no? Pregúntaselo a Mario.

A tu salud, Elia.

Crisis de 40 en su versión más patética.

No empieces, Juan.

Me has dicho que te cuente lo mejor que me ha pasado.

Pero si lanzas cuchillos...

Está bien, no voy a hacer sangre.

Esto del patetismo, del cuarentón, lo usé en el juicio.

¿Se tiró a la alumna o no?

Polo. Polo, por favor...

Que Cati piensa que Bruno tiene 5 años.

Modera tu lenguaje que le causas un trauma.

Sigue, papá.

El caso, como os podéis imaginar,

el marido y la alumna se enrollan.

Y la mujer se entera, gran pollo en la pareja.

Pero sigue con la relación adúltera.

Hasta que un día, en una inmersión de buceo supervisada,

casualmente por la mujer,

algo falla en el respirador de la chica

y se muere ahogada.

¡Qué guacha! ¿La mató? Imagínate.

Hasta el marido la acusó en el juicio de homicidio.

Conseguí que la absolvieran por falta de pruebas.

¿No se dieron cuenta de que el equipo estaba trucado?

No se pudo probar que fue ella.

El caso es que yo gané el juicio

y en el bufete me sacaron a hombros.

La justicia es una mierda. Soy un gran abogado

e hice una buena estrategia.

¿No te da cosa dejar suelto a una asesina?

No tiene escrúpulos, es abogado. Es mi obligación.

Si no lo hago yo, alguien lo hará. ¿Te han hecho socio del bufete?

Todavía no. ¿Y eso?

Ganas un caso medio imposible, llevas años con ellos.

Te lo explicaría más despacio pero no quiero aburrir con historias.

Lo digo porque hace años que estás intentando...

Por qué no hablamos un poquito de ti, ¿eh?

¿Qué es lo mejor que te ha pasado este año?

Lo voy a contar yo.

He vendido mi patente a los chinos. Hombre...

Por un pastizal, Elia.

¿Qué invento?

Una tontería se inventó un día y le ha hecho millonario.

Ese invento es una revolución.

¿Has notado que en los restaurantes hay mesas cojas?

En todos. -Muy pronto van a dejar de estarlo.

He inventado un artilugio hidráulico para calzar mesas.

¿En serio?

Es lo más ese invento, che.

¿Tienes alguno para que lo vea?

Ramón los puso en su restaurante.

Ha sido un éxito.

Una locura.

Desde que lo pusimos... para arriba.

Ese sarcasmo tuyo no lo esgrime el señor Chu Pong.

¿Ah, "Chupón"?

Un nombre muy bonito.

Se llama Chu Pong, ¿qué pasa?

No os gusta mi invento, mi comprador, sois muy tiquismiquis.

Nos da mucha envidia que te hagas rico con una cosa absurda.

Así es la vida. Eso es lo mejor que me ha pasado este año.

Un poco triste si se mira bien.

¿Y tú qué, Bruno? ¿Te ha pasado algo bonito?

No sé, lo mejor el viaje a Port Aventura con Elia.

Estuvo bien, ¿eh? Estuvo que te cagas.

Fue su regalo de cumpleaños, se montó en todo, ¿eh?

Siete veces en la catapulta.

Está emperrado en volver en verano, pero no es lo mismo.

La primera siempre es la mejor. -Pues sí.

Pues no.

El primer polvo nunca es mejor que el tercero.

¿No sabes hablar de otra cosa?

¿Y a ti, Cati? ¿Qué es lo mejor que te ha pasado?

Venga, Cati, di.

Perdonadme...

¿La he cagado con lo de los polvos? No, está mareada.

Que salga a tomar el aire, ¿no?

No te preocupes, siéntate, de verdad.

No es la primera vez que le pasan estas cosas.

Entonces, yo les voy a contar lo mejor de este año.

Y es algo que todavía no pasó.

Que vas a hacer una película con Darín.

Eso también, pero hablo de otra cosa.

Mario y yo nos mudamos a Argentina en menos de un mes.

Déjame decirlo a mí, ¿vale?

Eh...

nos casamos. ¡Olé!

Enhorabuena. -Estáis todos invitados.

Pero eras un soltero profesional.

Eras al envidia de todos.

El hombre libre. Vaya sorpresa.

Quién lo iba a decir, ¿eh?

La gente cambia. Radicalmente.

Un brindis por Mario.

¿Y por mí no? -Por los dos, claro.

Hacéis buena pareja. -Chin chin.

¡Felicidades! ¡Por esa pareja!

(CARRASPEA) Bueno, vamos a brindar por otra cosa.

No.

Dilo tú. Bueno...

Que... vamos a tener un hijo.

Pero, bueno...

Qué cojones tenéis a estas alturas del partido, tronco.

¿Qué pasa?

¡Qué bueno!

Cati, ¿te has enterado?

Mario se casa, Ramón y Martina se casan y yo con el señor "Chupón".

Me siento un pobre hombre.

Enhorabuena. -Muchas gracias.

Faltas tú, Elia.

¿Por casarme o por tener hijos?

Por decir lo mejor que te ha pasado.

Vale, muy bien, lo voy a decir.

Un poco de silencio, por favor.

Queridos amigos,

resulta increíble pero es verdad,

hay veces que la suerte se pone de nuestro lado.

Os quiero.

Y tenéis que ser los primeros en saber que soy tan afortunada

que ni me lo creo.

Lo mejor que me ha pasado este año es...

(RÍEN) Qué misterio...

...ganar 140 millones de euros.

(RÍE)

Pero, Elia, por favor...

Que cumplir 40 años no es tan grave, la cabeza en orden...

Mi cabeza está perfectamente.

Venga ya... es imposible.

¿Por qué es imposible?

Porque lo es. ¿50 millones?

Me cago en mi puta madre.

¿Eres tú?

Eres tú la que están buscando.

No me lo puedo creer... ¿Eres la ganadora del Euromillón?

Madre de Dios divino.

(RÍE) -Qué pelotazo tan bueno...

De verdad, enhorabuena.

Qué bueno. Me alegro mogollón.

La están buscando por todas partes, ¿no lo has leído?

No. Interesado está todo el mundo.

Cariño... Cariño, ¿qué tal?

Ya ves, ¿qué tal?

Bueno, a ver cuando se pasa esta etapa de las náuseas.

(LLORA)

¿Qué te pasa?

Vale.

¿Qué te pasa? No sé.

Baile de hormonas, Ramón.

Va, ya está.

Ahora te lavas la cara y nos vamos con los demás.

Y si no quiero bajar ¿qué?

No bajas y ya está, no pasa nada.

¿Y tú?

¿Yo qué? ¿Que si bajas o te quedas conmigo?

Lo hacemos como tú quieras, mi amor.

Dale tú, dale tú, ¿no?

Tú, Claudia. -Venga, vale.

Dale.

("Money"-Cabaret) (CANTAN EN INGLÉS)

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTAN EN INGLÉS)

(GRITAN)

Joder, eres un puto crack.

El puto crack. Venga, más. Venga, otra.

Un bolerito. No...

Ser abogado es jodido porque estás siempre hurgandoen la mierda de la gente.

En sus problemas, en sus chanchullos, en sus matrimonios.

Y a ti te interesa que se metan en líos

porque eso es más dinero y más clientes.

Sus errores son su razón de ser.

Si eres rico no te preocupas de sacarle los higadillos

al pobre diablo que ha defraudado a Hacienda.

O al borracho que ha atropellado a un niño.

Yo diría que el dinero

te puede convertir en un abogado a escala más humana.

A la cama, hijo, que es tarde.

Voy.

¿Por qué tengo que repetirte cada cosa un millón de veces?

¿Y por qué me tratas como si tuviese cinco años?

A la cama ya.

Pero que cabrona tu hermana lo callado que se lo tenía.

Ahora eso sí, la puesta en escena me ha parecido de un gusto pésimo.

Un amigo le dice que se va a casar,

otro va a ser padre y ¿crees que se ha alegrado? Los cojones.

Ella estaba esperando lanzar su bomba ahí.

A no ser que se le haya ido la olla.

No, mucho no se le ha ido porque dinero no ha ofrecido.

¿Me escuchas, Cati?

Cati...

¿Me escuchas?

Ramón, Ramón.

¿No se te ha pasado por la cabeza?

¿De qué hablas?

Seguro que lo has pensado. Son las dos de la madrugada.

Con que nos prestara una migaja salvamos el restaurante.

Como si fuéramos buitres.

¿Buitres? Pues a lo mejor.

Pero como el niño no venga con un pan, a la calle.

Hemos echado a Loren.

Y a Adela a media jornada. No basta.

Hemos pedido un crédito. ¿Qué hay de malo en pedirle dinero?

No me gusta mendigar.

Se acaba de forrar, joder.

María Martina, por favor.

Yo no le pido dinero ni a mi padre.

Lo que te pasa es que te meas de gusto cuando está delante.

Eso es lo que te pasa.

Apaga la luz, por favor. Cállate.

Menuda cara de gilipollas que se nos ha quedado a todos.

¿No hay noticias?

Alguien tenía que haberme llamado esta noche, un mail o algo.

Pero nada, una mierda.

Cuanto más lo esperes menos va a sonar.

Ya te dirán algo mañana.

Esta oportunidad no se me puede escapar.

Me muero si no me lo dan. -Tampoco es el fin del mundo.

Anda que no hay películas y personajes.

¿A qué viene eso?

¿A qué viene qué?

Das por hecho que no me lo van a dar.

Intento animarte. -¡Así no me animas nadas!

Me prevenís para lo peor y eso trae mala suerte, ¿sabes?

Vaya por Dios.

Si no sos capaz de decirme nada que me consuele,

mejor córtala. -Si no ha pasado nada...

A fumar a fuera, ¿okey?

¿No tienes sueño?

Demasiadas emociones.

Así que te casas...

No querías pareja pero te casas.

Eso es coherencia.

¿Y quién quiere coherencia?

Menudo coñazo una vida coherente.

No estás enamorado de ella. Te conozco.

¿Y?

A lo mejor es que nos conocemos demasiado bien.

Y tú prefieres la novedad.

Fíjate que para mí conocerse no es una desventaja, lo contrario.

¿Nos damos un baño?

¿A qué has venido, Mario?

La verdad, no iba a venir.

Pero después pensé que era

una buena oportunidad para cerrar heridas.

Lo pasado pasado.

Una vez me dijiste que nunca te arrepientes de nada.

Por eso no pides perdón.

Me gustaría que me pidieras perdón.

Perdón.

Perdón por todo.

Perdón por haberte hecho sufrir.

¿Amigos?

Dame un beso.

Amigos.

(Música romántica)

Te estoy escuchando, ya me lo has dicho cien veces.

Entonces ¿qué me estás contando?

Me da vergüenza, ¿es tan difícil de entender?

¿Porque te da vergüenza? Sí.

Pero tú eres tonta.

No me insultes, por favor.

¡Que no te puede negar ni un duro!

Su madre está en una residencia

gracias a mi sueldo, no al suyo. ¡No grites!

¿No es para gritar? No le quiero pedir dinero.

Al menos no ahora, no tan pronto.

El dinero no va a volar, no pasa nada por esperar.

¿A qué vamos a esperar, Cati?

La residencia la va a pagar Elia, está claro.

Si no la paga me descojono.

Digo que afloje toda la pasta que hemos puesto.

Vale, ya lo hablaremos... ¿Cuándo?

¿Cuándo es el momento, Cati?

Cuando ya estemos jubilados

y ya nos dé igual el dinero.

Cuando tu hijo sea mayor, ¿ese es el momento?

¿Cuándo es el momento?

Contéstame.

¿Cuándo es el momento? Vale.

Hablo con mi hermana, pero no te enfades, por favor.

¿Eh?

Si es que me mato a trabajar para ganar una puta mierda.

Está forrada. Lo lógico es que pague la residencia entera.

Desde el primer día.

Y las veces que has ido tú en lugar de ella.

Eso es lo que tiene que hacer.

Ya está bien, hombre,

que tengas que ir por las casas vendiendo cremas, ¿eh?

A mí me gusta mi trabajo. Te mereces algo mejor,

mi amor, ¿eh?

Tu propio negocio.

Habla con ella.

Y me cuentas, ¿vale?

Venga...

Precioso día. -Sí que lo es.

¿Se puede ir andando al faro?

El viejo está abandonado pero el sitio es bonito.

Un camino corre por el acantilado. -¿Se tarda mucho?

Media hora, lleve buen calzado.

Estupendo, muchas gracias. -Adiós.

¡Buen día! Hola.

¿No hay leche de soja? No.

¿De cabra? Tampoco.

La de vaca cae pesadísima.

¿Copos de avena?

¿De mijo? Corrientes,

de los que come todo el mundo, la gente normal.

Che, ¿me puedes decir por qué sos tan antipática conmigo?

Porque hay cruasanes, churros, tostadas

frutas, yogures y un brioche recién hecho.

Y tú pides alfalfa.

¿Quién se viene a dar un paseo?

¿El tándem se puede usar? Sí, claro.

Qué romántico, me recuerda a Ámsterdam.

¿Conocen Ámsterdam?

Es una ciudad bárbara, se la recomiendo.

Aspiradoras robotizadas de fabricación china.

Pero ¿por qué no te compras casas como todo el mundo?

Estaría siendo insensible a los problemas de la gente.

¿Sabes las lesiones de espalda que han provocado las aspiradoras?

No lo sé, odio las aspiradoras.

Como el resto de la humanidad por eso hay robotizarlas.

Estas no son las que van por toda la casa y se chocan con los muebles.

Ven un obstáculo y lo driblan como Messi.

Te lo juro.

Se suben por la pared y la dejan sin una mota de polvo.

Lo que digas, pero un negocio de aspiradoras me parece gris.

Elia, eres rica pero no te enteras de nada.

Los negocios no son ni grises, ni rojos, ni verdes,

son buenos o malos.

Y este es cojonudo. Tampoco tengo prisa.

De momento el boleto está en una caja fuerte del banco.

Quiero tomármelo con calma.

Vale, perfecto.

Pero prométeme que cuando tengas 100 000 ofertas me consultarás.

Cómo me gustan los faros.

Ese está abandonado, cómpratelo.

¿Para qué quiero un faro? Para nada.

Mucho mejor las aspiradoras.

Mira, Elia,

cuando pagues la hipoteca, te compres una casa en la playa

y esas gilipolleces de ricos, tendrás que invertir.

Y en algo fiable. Sí, supongo.

Mandarás a tomar por culo la clínica.

¿Qué dices?

Es mi trabajo, no sé hacer otra cosa.

No entiendo el encanto de vivir entre bestias.

Qué burro eres, Polo.

Debo serlo, si tú lo dices.

Tú de eso controlas, ¿no?

Volvemos.

¿Sabes cuánto hace que no monto en bici?

¿Desde que eras pequeña? Casi.

¿Me acompañas al pueblo? Claro.

Pues coge el tándem.

(Música romántica)

Estás muy callado.

Sí, perdona.

¿Pasa algo?

No sé, que no te he dicho la verdad.

El restaurante es una ruina.

Lo intentado todo.

Cambiar la carta, redecorarlo, quedarme con la mitad del personal.

No hay manera.

Ni siquiera puedo pagarle al banco.

Le debo dos meses.

Ni cuatro, ni cinco, ni ocho, ni doce.

Los hijos de puta llaman todos los días para recordármelo.

¿Sabes qué es lo peor?

Que el restaurante era de mi abuelo

luego de mi padre y he llegado yo para joderlo todo.

No digas eso. Es la verdad.

Soy cocinero, de dinero no entiendo nada.

¿Qué dice Martina?

Saldría corriendo si no fuera por lo del niño.

Nos peleamos más que nunca.

Por qué será que a veces

todo eso se junta para mal. Deja eso.

Ven aquí.

Acabo de desayunar y me comería un buey.

Es lo que tiene estar embarazada.

Yo no me quiero poner como una bola.

Yo engordé 14 kilos.

Y vas a engordar 30

como sigas zampando 5 cruasanes como esta mañana.

Mira, Cati, qué mala leche. No...

(CHISTA)

¿Qué pasa?

¿Qué ves?

¿Juan es tu primer marido?

Sí, ¿por?

Aquí hay algo que no cierra, saca otra carta.

Querida, estás metida en un buen quilombo.

¿Ah, sí?

Tremendo lío que te hace muy infeliz.

¿Qué clase de lío?

Tiene que ver con tu marido, con mal pronóstico.

Pero no te preocupes porque veo que tiene solución.

De vos depende únicamente.

¿Solución a qué?

Vos sabrás.

Vos sabrás, qué morro.

Mejor lo dejamos acá, ¿sí?

No, no.

No lo dejamos, sigue.

En serio,

no vale la pena, lo que importante es que sea lo que sea

vos puedes salir de ahí. Eso es buenísimo.

Ya... Así de fácil, ¿no?

No dije que sea fácil.

Dije que el asunto está en tus manos.

De qué asunto hablas con este desparpajo.

Cálmate, che.

Las cartas no son las grafías.

¿De qué coño vas? Que es un juego.

¡A la mierda un juego, joder!

¡Coño!

Pero ¿qué pasa ahora, por Dios?

¿Qué le has dicho a mi madre?

¿Qué le has dicho? -Nada.

Algo le habrás dicho para que se ponga así.

Es una histérica.

Se acabaron las cartas. -Porque vos lo digas...

Si se prestan es para que les digas lo que quieren oír.

¿Qué quieres? ¿Que les mienta? -Quiero que te calles.

A mi no me manda callar ni mi viejo, ¿entiendes?

Ni que le hubiera dicho que se va a morir mañana.

Cati.

Cati...

Cati, no puedes seguir así.

¿Así cómo?

No puedes seguir ni un minuto más con un tipo que te pega.

Porque te pega.

Eso es mentira.

Eso es mentira, ¿eh?

Juan no es así.

Lo que pasa es que pasa un mal momento

porque en el despacho... No le defiendas encima.

Es un hijo de puta.

A ver si te enteras de una vez.

Cati,

tienes que dejarle.

¿Cómo? Denúnciale, empieza por ahí.

Elia...

si es que no tengo dinero, mi trabajo no da para vivir.

¿No ves que no tengo fuerza?

Él es el centro de toda mi vida.

Él es un hijo de puta.

Ay...

¿Y tú?

¿Estás bien?

Yo sí, claro que estoy bien.

Estamos hablando de ti.

Cati, mírame.

Estoy perfectamente.

Es que no sé, Elia, es todo muy raro.

¿Crees que me lo estoy inventando? No, no, no, no.

Solo digo que es todo rarísimo, Elia,

tanto dinero así de repente.

Anda, ven.

Ven.

¿Tú me dejarías dinero?

Para irme con Bruno, empezar de cero. Claro que sí.

Primero tienes que contarle a un juez qué pasa.

Es abogado...

Me dejaría sin Bruno, me dejaría sin nada.

¿Y luego qué?

¿Me quedo sola?

Eres mi hermana, nunca vas a estar sola, lo sabes, ¿verdad?

Juan quiere que te pida dinero para pagar la residencia de mamá.

Yo pago la residencia,

Y luego te doy lo que quieras para empezar una nueva vida

lejos de ese cabrón.

Pero primero tienes que denunciarle.

Y si no lo hago no me ayudas.

Siempre hay que hacerlo todo a tu manera, ¿verdad?

¿Qué?

Pero tú te has vuelto loco.

¿Cómo va a entrar Elia de socio con nosotros?

¡Que no sabe hacerse un huevo frito, joder!

Tiene dinero, quiere invertir y es una oportunidad.

No me lo puedo creer...

¿Qué hay de malo en que ponga dinero?

¡No queremos que nos compren!

Lo que necesitamos es un préstamo.

¡Ella está forrada! No grites.

Tampoco hace falta que se entere todo el mundo.

¿Le has pedido un préstamo? Le he dicho la verdad.

Eso no es pedir dinero.

Habla tú con ella a ver si se lo pides mejor.

¿No será que quiere estar cerca de ti?

Por favor, somos amigos de siempre. Sí, de siempre...

Sé muy bien lo que me digo.

No me gusta un pelo cómo te mira y el "jujú, jajá" que se trae.

Lo de siempre... ¡No me gusta!

¿Qué quieres que te diga? No me gusta.

Pero eso no te impide pedirle dinero. Anda, prueba esto.

Que te vayas a la mierda, hombre.

(SUSPIRA)

Desde pequeña he oído a mi padre la misma monserga.

"Puedo pasar porque me salgan hijos feos, hijos tontos,

gigantes o enanos, lo que no soporto es que me salgan gandules".

Mi madre murió cuando era adolescente y...

nos hacía trabajar hasta los domingos.

Fregar, las camas, los baños... Un asco.

Dicen que la infancia es el paraíso.

También dice que el trabajo dignifica al ser humano.

Una mierda lo primero y una mierda lo segundo.

El dinero lo que te permite es no dar un palo al agua.

Y sanar tu horrible infancia

a través de la de tus hijos.

¿Está bueno?

(Música romántica)

Pareces una hechicera rodeada de velas.

Llegas pronto.

Digamos que me he quitado de en medio.

Cuando Claudia se revira es mejor apartarse.

Así que la chica tiene mal genio...

¿No te da miedo? ¿Miedo Claudia?

No, a ti no te da miedo nada.

Ya sabes que no. Eres un machote.

Estás guapísima.

Preciosa.

Anda, acompáñame y eliges el vino.

Este vino vale una pasta.

No sé si nos lo merecemos. Claro que sí.

Es tu despedida.

Pero no estamos celebrando eso. No,

porque tú no te vas a ninguna parte.

¿Ah, no? No.

Antes dijiste que parecía una hechicera.

Vamos a comprobar si lo soy o no.

¿Me vas a hacer un hechizo?

¿Qué te gustaría cambiar de tu vida?

Nada. No, no me lo creo,

siempre hay algo a cambiar.

Me encanta mi vida.

Un poco menos de barriga.

Un cambio de sexo.

(RÍEN)

¿Qué tal un cambio de novia?

Cásate conmigo.

Lo digo en serio.

(RÍE) ¿Cuántos porros te has fumado?

Podríamos tener una vida maravillosa imagínatelo.

Tienes muy poca memoria tú.

Anoche dijimos que solo amigos.

Anoche nos dimos un beso.

Y no un beso cualquiera y tú lo sabes.

Eli, me voy a casar con Claudia. (CHISTA)

Te quiero, Mario.

Ya... no quiero seguir con este juego.

Dime que no me quieres.

Dímelo.

No te quiero.

¿Estás contenta?

Te he querido, mucho.

Pero ya no te quiero.

No te entiendo, de verdad.

Vamos a llevar estas botellas y luego venimos a por más.

Me hiciste abortar.

Elia...

Me hiciste un hijo y me obligaste a abortar porque querías ser libre.

Solo te dije que no quería tenerlo. Claro,

no querías ataduras.

¿Vas a tener hijos con Claudia?

¿Qué coño importa? ¿Sí o no?

Sí, voy a tener siete. Normal, siete ¿por qué no?

Como te encanta tu vida, ¿verdad?

¿Qué significa eso? Que eres un cobarde.

Que no tienes miedo de nada y una mierda.

Tienes miedo de la realidad, no te gusta tu vida.

No te gusta ser pianista fracasado

cuando ibas a ser la hostia. Quieres sacarme del fango.

Eres muy bueno, Mario, joder.

No seas tonto. ¡Basta!

Me lo debes. ¿Qué te debo?

¿Qué te debo?

Estás enamorado de mí, pero te casas con otra, joder, explícamelo.

Así empezó, ¿verdad?

Empezó ¿qué? El brote, estuviste un mes encerrada.

¿Cómo lo sabes?

Justo después de que me dejaras porque me dejaste tú.

Hiciste que yo te dejara, pero...

qué valor tienes, qué cara dura.

Hiciste lo imposible para que no me quedara otra.

Empezó con este delirio, ¿verdad? ¿Quién te lo ha contado?

Estás en brote. "Te regalo un piano, una carrera musical".

Métete tu dinero por el culo.

Eres un hijo de puta.

Sí, un hijo de puta.

Y me alegro de que te hayas dado cuenta.

Que hijo de puta.

Loca.

(GRITA)

(SOLLOZA)

(TODOS) Cumpleaños feliz,

cumpleaños feliz,

te deseamos, Elia...

cumple...

Elia, ¿qué pasa?

Estás pálida, ¿qué pasa?

¿Y Mario?

Está en la bodega.

¿Qué pasa, Elia?

¿No vas a hablar?

¿Traigo agua?

¿Qué pasa?

¿Qué ha pasado?

(GRITA)

Llama a una ambulancia.

(Música dramática)

¿Qué hiciste?

(GRITAN)

¡No, no, no, no, no!

(LLORA)

Claudia, tómate una.

(LLORA)

Papá ha dicho que me acueste.

Sí, hijo, vete a dormir. -Como si fuera a pegar ojo.

Bueno, pues lees o lo que sea.

Pero mejor que no estés por aquí en medio.

¿Vale, cariño?

Ha sido un accidente.

Me creéis, ¿verdad? Sí, Elia.

Vamos a la policía

y acabamos con esto cuanto antes. Espera un momento, Elia.

¿Qué le vas a decir?

Lo que ha pasado.

Joder, piensa un minuto.

Yo te creo.

Hay un cadáver que has desnucado.

Y te puedes meter en un buen lío.

Ha sido sin querer.

¿Vas a contar que habéis discutido? Sí.

No lo sé, Juan, no lo sé.

¿Y que estabas rabiosa porque se iba a casar con otra?

¿Qué estás diciendo?

¡Se lo van a preguntar! ¡Que puede ir a la cárcel!

Yo no quería matarle...

¿Sabes lo que es el duelo eventual, Elia?

No querías, pero sabes que un botellazo puede matar.

En el mejor de los casos es homicidio doloso y son 8 años

de cárcel y para un fisca cabrón es homicidio puro

y te mete 20 años. ¡No seas hijo de puta!

Ramón...

Joder, mira cómo está, deja de decir barbaridades.

Que vaya y que diga que ha sido un accidente.

¿Un accidente?

Sí, que diga que estaba agachado ahí

atándose los cordones o mirando una botella de abajo y claro

qué casualidad que cae una de arriba y lo desnuca.

Vaya por Dios...

Vámonos, Ramón, quiero contar lo que ha pasado.

Sí, voy con vosotros.

Si dices la verdad vas a necesitar

al mejor abogado y más con tus antecedentes médicos.

¿Qué antecedentes?

(Música dramática)

¿Y si creen que tenía motivos?

Pero ¿qué motivos?

No sé, celos, yo qué sé...

Fuimos novios, ¿no?

Cuenta lo que pasó y ya está.

No te van a condenar a 20 años de cárcel.

Es imposible.

¿Qué pasa si Juan tiene razón?

No hagas caso de Juan que siempre lo lía todo.

(GRITAN)

Se ha cruzado un conejo, coño. Como si fuera un conejo, perdón.

¿Y si me vuelven a encerrar?

Nadie te va a encerrar porque estás perfectamente.

Igual piensan que me ha vuelto a pasar.

Pero ¿de qué coño estáis hablando?

(LLORA) ¿A cuánto está el pueblo?

No sé qué le habrá dado Cati pero sigue como un tronco.

Hay que joderse cómo se ha puesto tu marido conmigo.

Es que te has pasado. ¿Ah, sí?

Meterle el miedo en el cuerpo de esa manera...

Fíjate, a mí me parece que he sido muy bueno.

Todos aquí hemos sido muy buenos.

Podíamos haber solucionado esto de un plumazo.

Qué coño hablas, Juan.

Que la pasta del premio ha cambiado nuestro silencio.

De eso habla.

Imagínatelo, Martina.

Martina, tiramos el cuerpo al mar,

limpiamos la bodega y Elia sigue con su vida.

Y nosotros nos llevamos el dinero que nos lo merecemos.

Pero ¿de qué coño estás hablando?

Tú conoces a Marido desde pequeño y estás forrado.

Bueno, ya sabes...

siempre queremos más.

No pongas esa cara era solo una hipótesis.

Total, ya han ido a denunciar, pues ya está.

Ya es tarde.

Me parece muy fuerte que lo pienses.

Ya ves.

Soy así de retorcido.

Tenías que haberlo pensado hace una hora.

¿No?

Imagínate, Martina,

no te digo ya un restaurante,

dos, tres, cuatro, los que quieras.

O mejor, uno con tres estrellas Michelin.

Con dinero puedes conseguir lo que quieras.

(RÍEN)

Es broma, joder.

(RÍE)

(Ruido motor)

Nos hemos dado la vuelta, felicidades, Juanito.

¿No habéis denunciado?

Habéis hecho bien.

¿Qué vas a hacer, Elia?

No lo sé.

¿Cómo que no lo sabes? Hay un cadáver en la bodega.

¿Nos ponemos a cenar?

Necesito estar sola.

¿Qué se supone que tenemos que hacer nosotros?

Haced lo que queráis.

Bruno, cariño, ¿qué haces aquí?

¿Te pueden meter en la cárcel?

Yo puedo decir que lo he visto todo.

Que él te provocó, que ha sido sin querer.

Pero si tú no has visto nada. ¿Y qué?

Yo estoy de tu parte, siempre.

Me da igual lo que hayas hecho.

Me da igual que te metan en la cárcel o un manicomio.

Tu madre siempre se va de la lengua, ¿verdad?

Casi siempre, pero yo me acuerdo.

¿Cómo vas a acordarte?

Me acuerdo del lío.

La abuela llorando...

Mi madre llorando...

¿De verdad se te fue la cabeza?

Estaba preparándome algo de comer y

de repente todo dejó de tener sentido.

No sabía por qué tenía una cuchara en la mano ni

qué hacía esa comida delante.

Empecé a oír voces,

música.

Estaba aterrorizada.

Conseguí moverme y llamé a tu madre.

Ya no sé más.

Me desperté en el hospital atada a la cama.

Y no salí de allí en 20 días.

Fueron los 20 días peores de toda mi vida.

Pero no te ha vuelto a pasar.

No.

Prefiero morirme antes que volver a ese lugar.

(Campanadas)

Pero ¿cómo puedes comer en este momento?

Bueno, pues ya que no lo dice nadie, me va a tocar a mí.

¿Qué pasa si lo hacemos?

Si hacemos ¿el qué?

Deshacernos del cadáver.

Ayudar a Elia a salir de esta.

Pero ¿sabes el paquete que te cae si te pillan?

Un delito de encubrimiento y otro de obstrucción a la justicia.

Dos años de prisión, tres como mucho.

No pisaríamos la cárcel.

Pero ¿qué sentido tiene pasar por todo ese lío?

Antecedentes penales, juicio, fianza, la hostia, vamos.

Compensa si tienes algo a cambio.

Si obtienes algo a cambio, nos ha jodido y si...

mi abuela deja de fumar, qué cojones.

¿No me jodáis? Pero ¿qué pasa?

Juan, ¿me puedes explicar qué está pasando?

Siempre la más lenta, ¿por qué no te vas a la cama?

Dilo claro, propones un chantaje.

Estamos.

Enterramos el cuerpo y de paso

nos quedamos con una parte del premio. Es eso, ¿no?

Os habéis vuelto locos.

Cariños, de verdad, ¿qué coño está pasando aquí?

¿De qué cojones habéis estado hablando?

Has visto a Elia, no sabe qué hacer, podemos ayudarla.

Será desplumarla, ¿no?

¿Desplumarla? No seas dramático, Ramón, ¿eh?

A ver, un momento, que es mi hermana, ¿eh?

Aquí nadie le va a quitar un duro. ¿Por qué no te callas?

Tu hermana está a tres cuartos de hora de ir a la cárcel.

Se puede tirar hasta los 60.

¿Cómo le vais a quitar el dinero?

O no me explico o no te enteras.

Estamos hablando de quitarle el marronazo de ir a la cárcel.

Ya, pero ¿a cambio? Sacamos un buen pellizco.

Que nos viene bien a todos.

¿Cuánto para ti es un pellizco, Juan?

Eso. ¿Cuánto?

No sé, eso habría que verlo.

El premio entero. Idos a tomar por culo.

Joder...

140 entre seis, yo no me la juego por menos.

Siete. ¿Cómo que siete?

Mi hijo también cuenta.

Él ha visto y oído como todos.

No es mayor de edad, somos 6.

¿Qué tendrá que ver?

¿Tú de qué lado estás, Cati?

Del de mi hermana. ¿Seguro?

Pues claro, ¿por quién me tomas?

Cati, por favor, no te engañes.

De las dos tú siempre has sido la pánfila.

¡Basta, basta, basta, basta!

Vamos a ver una cosa,

¿de verdad creéis que podemos enterrar un cuerpo, tirarlo al mar,

así sin más?

¿De verdad creéis que nadie lo va a echar en falta?

Mario no tiene familia.

Porque tiene aquí a su novia, que se iban a casar, hostias.

No sé cómo coño vais a hacer para que se coma vuestra mierda.

A no ser que hayáis pensado matarla también.

¿Se lo llevaron?

No.

¿Por qué?

Te lo imaginas.

Esto es una broma macabra, ¿no es cierto?

No es ninguna broma por increíble que parezca.

Pero es mi novio el que está muerto.

¿Piensan que no voy a hacer nada?

Claudia sabemos cómo te sientes.

Vos no sabes un carajo.

¡No tienes ni puta idea de lo que tenía con Mario!

¡Ni la más puta idea! ¿Entiendes?

(SOLLOZA)

Claudia, el mal está hecho.

Nos hemos quedado sin Mario y ante eso no podemos hacer nada.

Pero podemos salir de aquí con nuestra vida solucionada.

Son 20 millones de euros, Claudia.

Puedes hacer una película con quien te dé la gana.

Ustedes son una gente de mierda.

No tienen principios.

Acabas de decir que no querías que Elia se fuera de rositas.

Que mejor castigo que pierda el premio.

Yo no aguanto más, voy a dar una vuelta.

Ramón...

¿te puedo pedir por una vez que no salgas corriendo?

Déjame en paz, Martina.

No soporto este calor.

Déjale, necesita estar solo, normal. Ya.

Pues yo necesito pensar que su actitud no es normal.

Entonces los anormales somos nosotros.

¿No hay nada normal en ayudar a una amiga?

¿A cambio de dinero?

Creo que voy a vomitar.

¿No hay nada normal en querer salir con dinero de esto?

No estoy tan segura.

Mario era solitario, pero alguien tiene que echarle de menos.

Su hermano murió hace años.

Su padre se fue a Brasil persiguiendo una mulata, los abandonó a todos.

Nunca más se supo de él.

Y su madre se murió de pena.

Se murió de cáncer.

Yo sí que voy a vomitar.

Qué más da, el caso es que se murió, no hay nadie.

Tendrá amigos, ¿no?

Claro que tiene...

ustedes.

No te lo vas a creer

pero es la primera vez que veo un muerto en 40 años.

¿Tú crees que podemos sumergirlo?

La argentina no ha aceptado todavía.

Aceptará. ¿Cómo lo sabes?

Bueno, vale, acepto. ¿Y Elia?

Mover un cadáver son palabras mayores.

No digo que haya que moverlo, hay que estar preparados.

Ayúdame a buscar algo de peso.

(Campanas)

¿Y vos?

¿No vas a defender a tu hermana?

Vamos a la policía, por favor.

Esto es un delirio. -¿Quieres dejarla tranquila?

¿Qué te pasa?

¿Te da miedo que se ponga de mi parte?

Que no la molestes. Hablo con ella.

Te veo venir, te vas a aprovechar de la más débil.

Yo soy la más débil.

Perdona, Cati.

No quería decir eso.

Pues yo creo que la más débil eres tú.

Basta, Cati, te he pedido perdón, basta ya.

Te mueres de la envidia.

No soportas que a mi hermana le vaya bien.

Se supone que sois amigas pero no la quieres nada.

Si yo te contara... Es que tú odias a todo el mundo.

Como no eres feliz, odias a todo el mundo.

Mierda para todos.

Ni te das cuenta de lo que tienes a tu lado.

Estás casada con un hombre maravilloso.

¡No te das cuenta de nada!

No me grites. Disfruta de la vida.

Bien dicho. -Tú te callas.

Tenías ganas de decirme todo esto, ¿eh?

¿Hace cuántos años que no sonríes?

¿Sabes por qué me pareces la más débil?

¿Quieres saberlo?

Como te traga Juan, es una vergüenza.

Ni se te ocurra hablar de mi familia.

Dejas que Elia se aproveche de ti.

Te carga a vuestra madre, te juzga todo el rato, ¿eh?

Se ríe de cada cosa que intentas hacer.

Eso es mentira.

Es su hermana mayor, ¿qué quieres?

La cuida, por favor... -Que te calles.

¿Cómo reaccionó con lo de las cremas? Se mofó de ti.

"Te veo haciendo tuppersex". Te dijo eso.

¡Esa es tu estrategia! Hacerle creer que es un monstruo

para que le afane la guita. Su hermana es una hija de puta

que la trata mal, ¡joder! Hasta aquí.

¿Me vas a pegar? ¡Locas!

¿Se nos está yendo la cabeza por culpa del premio?

¡Y a ti también!

Si tanto querías a Mario, ¿qué haces aquí?

Hace 7 horas que se lo cargó, ¡vete!

¿Vos crees que estoy pensando en la guita?

¿Crees que soy como vos?

No soy como vos. No, eres peor que yo.

¿Cuánto tiempo llevabas con Mario?

¿5 meses? Me descojono.

Íbamos a casarnos. Sigues aquí, ¿sabes por qué?

Porque no le querías.

Te haces la santita, te has quedado sola y quieres tu parte.

Ten tu parte. ¿Qué mierda sabes?

Es igual, no te esfuerces, él tampoco te quería a ti.

Mario ha estado toda la vida enamorado de Elia.

Si lo sabemos todos...

Menos tú, como no le conocías.

Qué desastre...

Te han tocado 140 millones, no te olvides.

Ha sido un accidente.

A la cárcel no vas a ir, ni al loquero.

Para algo tiene que servir tanta pasta.

¿Para comprar al juez? Por ejemplo.

No es tan fácil.

Es facilísimo.

Todo el mundo quiere dinero.

Bruno, por Dios, si solo tienes 15 años.

Un día iba en el coche con mi padre

y en un programa de la radio

iban preguntando por la calle

si perderían a su mejor amigo por un millón de euros.

¿Sabes cuántos eligieron al amigo?

Ni uno.

(Puerta)

Elia, queremos hablar contigo.

¿Puedes bajar?

Elia, estás metida en un buen lío.

No me había dado cuenta.

Te vamos a ayudar a deshacerte el cadáver de Mario

a cambio del premio.

Tú ganas y nosotros también.

¿Tú también estás en esto?

No. Cree que no, pero sí está.

No, que no.

¿Y Ramón? ¿Qué?

¿Ramón también?

Elia, queremos ayudarte.

¿Sabéis lo que de verdad me apetece hacer ahora mismo?

Abrir mis regalos de cumpleaños.

Un libro de cocina asiática del Vips.

Muy útil.

Gracias, Martina.

¿Cómo sabes que es mío? Por favor...

No subestimes de esa forma mi escasa inteligencia.

Ya sabes que estamos mal de dinero. Sí,

por eso quieres robarme el mío.

Es el último modelo. Creo, vamos...

(SUSPIRA) Gracias, Polo.

Lo compró mi secretaria, yo es que no tengo tiempo...

Vamos que si tienes, lo cambias. No, no, no, no.

Qué va.

No tengo. Vamos, nunca he tenido.

Me viene de miedo.

Te vas a quedar con las ganas.

¿No me vas a dejar ver el regalo de Mario?

De Mario y mío, no te lo pienso dejar ver.

Vos lo mataste, hija de puta.

Qué bien... Las fundas son de Bruno.

Y... el pañuelo tuyo.

Es precioso.

¿No te gusta? Es precioso, Cati, de verdad.

¿Por qué nunca te gusta lo que te regalo?

¿Y Bruno? Quiero darle las gracias.

Deja a Bruno fuera de esto.

¿Yo? Que le deje fuera... Sí, que le dejes fuera.

Yo me andaría con ojo, a lo mejor ahora mismo tu hijo

está frente a un policía y os quedáis sin un duro.

¿Dónde está el niño? No sé.

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

(Móvil)

(Música dramática)

¿Por qué?

¿Por qué?

Eso digo yo, hijo.

Por qué nos das ese disgusto...

¿Por qué hacéis esto?

Estamos intentando ayudar a tu tía Elia.

Y sabemos que nos la jugamos

pero no nos importa porque la queremos.

¿Tú crees en las señales?

Siempre estás con libros de esos... ¿Qué tiene que ver?

A tu tía le tocó una millonada y después mata a una persona.

Eso es una señal.

Alguien nos está diciendo que ella no se merece el premio.

Estás loco.

Intento que lo entiendas. Le quitáis su dinero.

La ayudamos. Podéis sin quitarle el dinero.

¿No? No.

Si me juego ir a la cárcel a cambio de nada soy gilipollas, ¿vale?

¿Tú sabes en qué trabajaba tu abuelo?

Tu abuelo, en desahucios.

Si alguien no pagaba él era el que tenía que echarlo a la calle.

Un día vi como sacaba a un viejo conectado a una bombona de oxígeno.

Y le dije que era una mala persona.

Me metió una hostia...

Pero esa noche lo pillé llorando como un niño.

Un tiarrón de dos metros llorando...

¿Sabes por qué?

Tu abuela me lo dijo,

no podía soportar que su hijo tuviera una mala opinión de él.

¿Qué quieres que piense de ti? No lo sé, Bruno.

Me conformo con que no me mires como yo le miré aquel día.

¿Entiendes?

No te preocupes, eso no va a pasar.

Me alegro.

No va a pasar porque no me vais a ver el pelo más.

Me voy a vivir con Elia.

¿Sabes lo que estás diciendo?

Que yo me callo, pero con una condición...

irme a vivir con Elia.

Dime. Ramón, ¿dónde te has metido?

"Por ahí".

Por ahí... ¿Qué significa por ahí?

¿Qué estás comiendo?

Patatas fritas. ¿No has desayunado?

No he desayunado. ¿Qué cojones importa si he desayunado o no?

"¿Estás en un bar?".

En la Guardia Civil, ¿hace falta que te cuente para qué?

Mira, Ramón... Mira,

no voy a intentar convencerte de la estupidez que vas a hacer,

te digo una cosa, si hablas me largo.

"Y no me vuelves a ver y si te quedas sin mí, también sin el niño".

Me largo para siempre y a ver cómo te las arreglas solo

con un restaurante en ruinas. No sabes lo que dices.

Claro que sé lo que digo. "Tranquilízate".

¡No me da la gana de tranquilizarme!

¿Sabes por qué? Estoy harta.

de trabajar cada día, pasarlas putas y esperar que vayas a remolque.

Por una vez tenemos la oportunidad de salir a flote,

de respirar un poco, joder, y la vas a cagar con tus remilgos.

Martina, por favor. "No lo soporto, Ramón".

¿Qué pasa? Que te importa más ella que yo y el niño, ¿no?

¿Eso es lo que pasa? Cómo me va a importar más...

Vete a tomar por culo con ella, sin ella, lo que te dé la gana.

Huevos a la plancha, revueltos, pasados por agua.

Huevos a la benedictina,

huevos duros y ya está.

Esas son mis especialidades.

De pequeño mi madre siempre nos daba sopa de huevos.

Mi hermana los odia.

Dice que por eso estábamos amarillos.

A mí me encantan.

Me parece un alimento completo y barato.

Menos mal que eres millonario.

Porque miro por el dinero soy millonario, muchacho.

¿Cuál es la comida más cara que has probado?

Cavia iraní.

Una puta mierda... Menos mal que pagó otro.

Dime una cosa, socio.

¿De verdad se te pasó por la cabeza ir a la policía?

No tengo nada que decir.

Hola, papá.

Bueno sí, que me faltan 3 años para cumplir los 18.

Y no voy a decir nada más.

Eso es imposible.

Bruno no ha podido decir algo así.

Lo ha dicho, lo he oído perfectamente que no soy sordo.

¿Por qué va a querer irse a vivir con ella?

¿Porque prefiere a su tía antes que a su madre...?

¿Te has vuelto loca? Pero, Cati...

¡Bruno es mi hijo, mío!

No voy a permitir que se marche contigo.

¿Qué le has dicho para que diga que se quiere ir contigo?

Ya tengo bastante... ¿Te crees mejor que yo?

¿Te crees con derecho de quitarme a mi hijo?

Se te han echado los años encima y estás sola.

Márchate. Abortaste cuando te venía bien.

¡Ahora te jodes!

Y dejas en paz al mío.

No sabes lo que dices. Ves que sí sé.

Ya lo ves, ¿qué crees? ¿Que era un secreto?

No te enteras de nada, Elia.

Una cosa te voy a decir, Juan me quiere.

Mi hijo me quiere. Y tú estás sola.

Y te vas a quedar sola.

Y si te descuidas sola y encerrada con millones o sin millones.

Das pena.

(Música dramática)

Te prometo, hijo, que a partir de ahora todo va a ser diferente.

Tu madre te quiere con locura.

Ya lo sabes, ¿verdad?

No sé qué hay que hacer para que te den un papel.

Decímelo vos.

La prueba me salió genial, el gordo del casting se babeaba conmigo.

¿Hola? ¿Hola?

Estoy en mitad de la nada, no sé.

Okey, bueno.

Decidle que le compro la película.

Sí, oíste bien.

¿No necesitaban plata? La pongo yo.

Pero no quiero el papel de las cinco sesiones,

quiero el protagónico.

Le dices a Darín que si no me quiere de pareja se queda sin película.

¿Me oís? ¡Puta madre que parió a la cobertura de mierda!

¿Ha visto lo del cobertizo? Qué desastre.

Amalia... Si la ha cogido póngala donde estaba.

Comprendo la tentación, pero al dueño le da algo.

O la devuelve o la paga.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

Todo va a ir bien.

Sí.

Estáis locos.

¿Cómo se os ocurre mover el cadáver?

¿Y qué pasa si Elia no acepta?

Estáis locos, pero ¿qué cojones hacemos aquí?

Esperar. No va a salir bien.

Es imposible.

¿Cómo vamos a justificar el trasiego de dinero?

No habrá trasiego. ¿Ah, no?

Hemos jugado el boleto entre los siete.

Escribiremos un documento que lo refleje.

Los amigos juegan juntos a la lotería de toda la vida.

Los amigos...

El documento que hemos firmado todos dirá:

que hemos pagado el boleto a partes iguales y el premio a repartir.

¿Y si ya he cobrado la pasta y ahora mismo está en una cuenta?

O en dos o en tres...

No está cobrado, Elia, lo tienes en una caja fuerte.

¿Dónde pensáis enterrarlo?

¡Cati!

Tienes que bajar.

¿De dónde lo has sacado?

Lo de que el dinero separa a las personas no es verdad.

A ver,

separa si le prestas dinero a un amigo y no te lo devuelve.

Mi madre está en la mejor residencia, mi hijo en el mejor colegio.

Nosotros veraneamos en China o en Tailandia

o en Mauricio o donde nos da la realísima gana.

Y lo más importante de todo es que...

mi marido y yo ahora nos llevamos de maravilla.

Estamos más unidos que nunca.

Puede sonar increíble, pero...

es verdad, ahora me trata como a una reina.

¿Por qué no puedo irme contigo?

Bruno, tú eres inteligente sabes que eso es imposible.

Y menor de edad.

Eso también.

¿Qué vas a hacer ahora?

Ven aquí.

No dejes que te quiten tu parte.

¿Me oyes?

Busca a alguien que proteja lo tuyo hasta que te hagas mayor.

Prométemelo.

El presente documento privado certifica

que el boleto del Euromillón marcado con los números

2, 5, 8, 12 y 36

más las estrellas 3 y 4

pagado y sellado el 1 de junio en Madrid

es propiedad compartida de los abajo firmantes.

(Música dramática)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Música romántica)

(Música dramática)

(Continúa la música)

(Música dramática)

Cine en TVE - Felices 140

05 dic 2017

La envidia y la ambición desplazan a la amistad durante la celebración del cuarenta cumpleaños de Elia cuando ésta comunica a sus amigos que ha ganado 140 millones de euros. Un inesperado suceso da la oportunidad a los invitados a plantearse cómo repartirse los millones de su amiga.

Contenido disponible hasta el 9 de noviembre de 2028.

ver más sobre "Cine en TVE - Felices 140" ver menos sobre "Cine en TVE - Felices 140"
Programas completos (137)

Los últimos 168 programas de Cine en TVE

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios