Un equipo del Instituto de Sistemas Cognitivos (ICS) de la Universidad de Munich -en colaboración con investigadores japoneses del Instituto de Ciencia y Tecnología Avanzada- ha desarrollado el prototipo de un rostro robótico que, gracias a las tres dimensiones y a una máscara de plástico transparente, reproduce la cabeza de una persona y permite entablar un diálogo simple.