'Happy Feet', el pingüino perdido en Nueva Zelanda, vuelve al mar. Apareció hace tres meses en la costa de Nueva Zelanda, tras perder el sentido de la orientación. Dejó la Antártida, el hábitat natural de los pingüinos emperadores, y recorrió más de 3.000 kilómetros hasta llegar a Nueva Zelanda, donde fue rescatado por los veterinarios del zoo de Wellington, que se han hecho cargo del animal durante estos tres meses. Ahora, completamente recuperado, Happy Feet ha sido devuelto al mar, en la cercana isla de Campbell, una zona del océano que tiene una profundidad cercana a los 300 metros.