Cada vez hay más anuncios en internet de venta o de alquiler de pisos que no existen. Los "cciberdelincuentes" logran colarse en portales inmobiliarios fijando precios mucho más baratos de los reales. Los profesionales de estos portales aseguran que no pueden controlar todo lo que se publica e insisten en que los responsables son siempre los anunciantes.