El ejército chileno ha comenzado a desplegarse en las zonas más castigadas por el terremoto de 8.8 grados que el sábado sacudió gran parte del país. Su misión es ayudar en las tareas de rescate y reparto de ayuda y garantizar la seguridad. Las cifras de la tragedia siguen subiendo y el número de muertos, supera ya los 700.