El Málaga empató a cero en Atenas ante el Panathinaikos griego, con lo que hizo valer el 2-0 logrado en la ida para hacer historia y clasificarse por primera vez para la fase de grupos de la Liga de Campeones, en un partido en el que el equipo malagueño, muy serio y sólido, superó siempre a su impotente rival.