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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 29/09/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Carlos Ponce llega al hospital

con dolor torácico y palpitaciones que se han iniciado de madrugada,

mientras descansaba en la cama.

-Respira, por favor. -Lo intento.

-Profundamente. -¡Lo intento!

-No es el primer susto que me da, la verdad.

Hace años tuvo... Un infarto,

después le pusieron también una válvula, en el corazón,

también sufre un ictus...

Bueno. Él dice que es porque ha llevado una vida muy sacrificada.

Y es verdad que ha trabajado mucho y muy duro; pero...

Yo creo que el motivo de sus achaques es otro.

Mi madre murió, y no... No lo ha superado.

-Carlos ¿Sientes que el dolor que tienes en el pecho

se irradia hacia otro lugar?

-No. -¿No?

Vamos a ver...

Está taquicárdico.

-¿Creen que saldré de esta?

-Vamos a hacer todo lo posible para que así sea. ¿De acuerdo?

La buena noticia: No hay ingurgitación yugular.

Y tampoco tienes edemas en las extremidades;

que serían signo de insuficiencia cardiaca.

-Estoy teniendo otro infarto, ¿no?

-Pues, según tus antecedentes, es posible que así sea.

Pero bueno, hay que confirmarlo con algunas pruebas, ¿vale?

Eso es, respira tranquilo.

He pedido una analítica con enzimas cardiacas,

para comprobar si Carlos está teniendo o no un infarto.

Por otro lado, con un electrocardiograma,

hemos confirmado que presenta una taquicardia.

Es decir, un aumento en la frecuencia a la que se contrae el corazón.

Para investigar la causa de esta taquicardia,

hemos programado una radiografía de tórax.

Rubén, un joven indigente,

ha venido por Urgencias

porque ha sufrido un fuerte dolor en la cadera,

y ha sentido un bloqueo que le impedía caminar.

-La cadera, la cadera. Me duele mucho.

-Venga. Llevadlo a Rea. Voy a avisar al médico. Rápido.

-A ver, por favor, avisa al médico de urgencia y que vaya a Rea, ¿vale?

-Enseguida, Clara.

-Llevo como dos semanas que el dolor va aumentando,

y ya ni antiinflamatorios ni analgésicos hacen nada.

-¿Dirías que hay algún punto que te duela más que los otros?

-Bueno. Me duelen las dos caderas,

pero la parte izquierda es casi insoportable.

-La lesión de Rubén parece deberse a un problema mecánico

que está afectando al hueso y a la articulación,

y que impide el correcto funcionamiento de esta.

Es muy posible que haya también inflamación,

y lo vamos a comprobar mediante la radiografía.

-¡Hola! ¿Qué tal?

-¡Elena! ¡Qué sorpresa! ¡Cuánto tiempo sin verte por aquí!

-Ya ves, bueno,

estábamos teniendo una buena temporada

hasta que aquí Rubén ha tenido mala pata. ¿Eh?

-Pensaba que ya no venías.

-Soy asistente social y conozco a Rubén desde hace cosa de mes y medio.

Estaba en una situación de exclusión social,

lo que me llamó bastante la atención siendo tan joven.

Llevaba una semana sin comer,

y bastante más tiempo durmiendo en la calle.

Y sé poco más porque se muestra muy reacio a contar cómo llegó hasta ahí.

Carlos y su hija Belén

esperan los resultados de las pruebas

que la doctora Ortega le ha realizado.

-¿Podrías ayudarme, por favor? -Claro. ¿Qué hago?

-Verás. ¿Podrías ayudarme en localizar a alguien?

-Por supuesto.

-Tú sabes que yo con esto de las redes sociales,

se me da muy mal.

El Internet no..., no lo controlo muy bien.

¿Me ayudarías?

-¿A buscar a alguien por Internet? -Sí.

-Bueno, pues... Lo puedo intentar. -Se llama...

Carmen Serra.

Tiene ..... 55 años.

-¿Y quién es esa mujer, papá?

-Tú localízala....

....solo eso.

Carmen es una mujer especial.

La conocí en un ascensor.

Una noche de tormenta.

Y desde entonces....

.... no ha habido un solo día...

....que no haya pensado en ella.

-Hola. -Hola.

Rubén ¿Qué tal?

¿Te están funcionando los analgésicos?

-No mucho.

-¿Cómo está Rubén?

-Pues en la radiografía hemos visto cambios acetabulares,

geodas y una disminución del espacio interarticular.

Todo esto son cambios que no son nada frecuentes,

en alguien tan joven como tú.

-Y..., pero... ¿Y por qué le ha pasado a él?

-Es lo que tenemos que averiguar ahora.

Podría tratarse de una bursitis,

que es una inflamación de la bolsa articular

situada entre el acetábulo y la cabeza del fémur,

y que ejerce de almohadilla,

pero también podría tratarse de una artritis.

Este es un tipo de inflamación de origen reumático,

y te vamos a tener que ingresar

y hacerte un estudio analítico completo para descartarla.

Además de los análisis con marcadores reumatológicos,

le vamos a hacer a Rubén una placa de tórax.

Para comprobar si sus síntomas

podrían estar causados

por una enfermedad sistemática subyacente.

Es decir, una enfermedad que afecte a todo el organismo.

-Si luego puedes, te pasas por mi consulta, ¿vale?

-Marina. -Claro que puedo.

-¡Hola! -Hola. Gracias.

-Os dejo.

¡Hola! ¿Qué tal? ¿Cómo estás? -Muy bien, la verdad.

-¿Sí? -Sí.

-Bueno, ya más tranquilos en casa, ¿no? Con la abuela ya recuperada.

-Ya está totalmente recuperada y muy bien.

-Qué bien. Me alegro.

-Venía a comer con mi padre. Así que le estoy esperando.

-Oye, por cierto.

Me ha comentado

que te estás tomando muy en serio lo de decidir sobre tu futuro.

-Sí, la verdad que sí.

Eh... Bueno. He estado mirando un curso, que quiero hacer...

-¿Quieres verlo? -Claro.

-Mira. Es de fotografía. -Mm...

-Y aquí te viene todo.

Mira. Puedes hacer fotos de paisaje, retratos, nocturnas...

-Y me he enterado

que muchos exalumnos ya están trabajando como fotógrafos.

-Ah, eso es muy interesante. -La verdad que sí.

-Ya. Pues apúntate. ¿No? A lo mejor es tu vocación.

-Bueno. Ya he empezado a hacer fotos. -¿De verdad?

-Sí. -¿Sí?

-¿Quieres ver alguna? -Claro, venga.

-Pues aquí tengo alguna.

-Espera un momento. Pero...

¿De verdad que lo has hecho tú?

-Sí. Sí, sí.

-¡Está muy bien! -Gracias.

-¿Puedo pasar? -Sí, claro. Dale... ahí.

-¡Me encanta esta! -Gracias.

-Pues... Madre mía. Pues tienes que hacerlo, ¿eh?

-Lo único, que tengo que mirar los precios. Porque...

Mira. Aquí viene. Mm... Imposible, vamos.

Que se han tenido que confundir, ¿no? -Mmm...

-Me parece una pasada.

-A ver, es un poquito caro, sí,

pero teniendo en cuenta que es un curso completo y...,

y con fotógrafos profesionales, pues...

-¿En serio? -Mm.

-Vamos, que mi padre no me va a querer pagar esto.

-A ver. -Que no.

-Intenta ser positiva.

A lo mejor, yo qué se, ofrecen becas.

-Bueno. Sí. Podría mirarlo. -Claro.

-Oye, ¿te puedo hacer fotos mientras trabajas?

Porfa. No molesto. De verdad. Entro, y ya.

-Mmm... Marta... -Porfa...

-Vale. Pero ni se te ocurra sacar a ningún paciente.

-Prometido. -Ni se te ocurra.

-Vale. Vale, vale.

-Céntramela un poco, por favor.

-Tú tienes un poquito de morro, ¿no?

-Una pequeña concesión para un moribundo.

¿Tú no te estabas muriendo? -No.

-Mm... -Pero me duele casi igual, ¿eh?

-Ya.

Tengo que irme. ¿Vale? -Pero ¿vas a volver?

-Sí. Tengo que volver al trabajo y comer algo,

pero en cuanto pueda vuelvo, ¿vale?

-Vale. -Adiós.

¿Qué haces aquí?

-Si me entero de que mi hijo está en el hospital, vengo a verle.

Mi hijo está en la calle por un trato que le propuse.

Le dije que si quería heredar,

tendría que pasar tres meses sin tirar de tarjetas,

ni dinero ni amigos.

Y no podría decírselo a nadie.

Si dejaras de hacer el tonto,

podrías salir de aquí en cinco minutos.

Conozco los mejores traumatólogos.

Solo tienes que darte por vencido.

-Pues estás de la olla si crees que, a dos días de cumplir el trato,

me voy a rajar.

Pienso heredar todo tu dinero, tus empresas, y todo.

-Vamos a ver. ¿Por qué haces esto?

¿Tanto trabajo te cuesta terminar la carrera?

Con eso hubiera bastado, hijo.

-Sí, esa carrera que elegiste tú. Como todo en mi vida.

-Mira. Eres capaz de quedarte cojo, con tal de no dar tu brazo a torcer.

-Mira, no es para tanto, ¿eh?

-Ah, no, no... -Que estoy mucho mejor.

-No, sí, sí. Estás mucho mejor, ¡pero ni siquiera te puedes mover!

-¿Que no..., que no me puedo mover? -Pues no, no puedes moverte, hijo.

No, no. -Sí me puedo...

-Venga. Hombre... Déjalo ya, anda.

-Sí, siempre diciendo lo que tengo que hacer

y lo que no tengo que hacer.

-Pero ¿cómo no voy a decir lo que tienes que hacer o no?

Estate quieto, niño. ¡Estate quieto, hijo!

-Que me puedo mover, te digo. ¡Que me dejes hacer lo que yo quiera!

-Venga, hombre, no. Estás...

-Ah... -¿Qué, qué...? Pero ¿qué? ¡Hijo!

-Ah... -¡Enfermera!

-¡Ah! -¡Enfermera!

¡Enfermera! -¿Qué pasa? No le toque.

Por favor, salga de la habitación. -Pero...

-Tranquilo. ¡Tranquilo! Ya está, ya está.

-Hola. -Hola, ¿qué tal?

-Bueno, pues venimos ya con los resultados de las pruebas.

-Hemos podido descartar el infarto. ¿De acuerdo?

Porque en la analítica,

tanto las enzimas cardiacas como los marcadores de lesión miocárdica

son negativos.

-Luego. Por otra parte, hemos visto en la radiografía de tórax

que la prótesis valvular que te colocaron

está en su correcta posición. ¿Vale?

Y tampoco hemos visto que tengas ni signos de insuficiencia ventricular,

ni derrame ni tampoco edema.

-Entonces, ¿qué es lo que me pasa?

-Por la clínica y las pruebas que le hemos hecho a Carlos

descartamos el síndrome coronario.

Y orientamos el diagnóstico hacia una taquicardia de QRS ancho.

Esto quiere decir que existe un foco anómalo en el corazón

que está provocando que la taquicardia se mantenga.

Por eso te hemos puesto un tratamiento antiarrítmico.

Para intentar controlar esa taquicardia.

-Mira Carlos, para que lo entiendas.

Lo que hemos hecho ha sido ponerte un bolo de amiodarona de 300 miligramos.

Lo que ocurre es que no ha evolucionado muy bien.

-Como el bolo que le hemos administrado a Carlos

no ha hecho efecto,

le hemos puesto otra dosis de amiodarona.

Si pasados unos minutos continúan los síntomas,

habrá que llevar a Carlos a la UCI

e intentarlo de nuevo con una cardioversión eléctrica.

-Papá. -Mm.

-Que..., bueno. Que he estado mirando

y que creo que he encontrado un curso que quiero hacer.

-No será de astronauta otra vez, ¿no? -No. No.

-A ver ¿de qué se trata? -Mira. Es de fotografía.

-Mira. Aquí viene todo lo que puedes hacer:

retratos, nocturnas, paisajes...

-Oye, esto no será el precio, ¿verdad?

-Bueno, sí. -Marta, esto es una locura.

Además ¿desde cuándo te interesa a ti la fotografía?

-¿Qué más te da? -No, pues sí que me da.

Yo para tu futuro quiero lo mejor.

Y quiero que hagas una carrera útil.

Puedes estudiar, no sé, programación, o informática, o algo que te sirva...

-¡Papá, es que eso no me gusta!

-Ya, Marta. Pero la fotografía,

pues la puedes aprender dando vueltas por la ciudad y haciendo fotos.

-Ya. Dando vueltas por la ciudad.

Pues gracias, ¿eh? De verdad. Muchas gracias.

-Marta, escucha. Que no tenemos... ¡Marta!

El doctor Mendieta examina a Rubén tras la caída de la cama

sufrida durante la visita de su padre.

-Bueno. Pues tengo ya los resultados de la analítica,

con marcadores reumatológicos,

y también los de la placa de tórax,

y en principio parece que todo es normal.

-¿Puedo pasar?

-Es mi padre. -Sí, claro. Adelante.

Verás, Rubén.

No sé qué es lo que puede haber provocado la caída,

pero es muy posible que hayan cambiado las cosas.

En la palpación he detectado un crujido,

que podría ser debido a una fractura.

Así que te vamos a hacer una resonancia magnética

para salir de dudas. ¿De acuerdo?

Hasta ahora. -Hasta ahora.

-Esto para el laboratorio...

-De acuerdo. -Y este, más de lo mismo.

-Muy bien. -¿Vale?

-De acuerdo. -Mira estos análisis...

-Clara. -Dime.

-Hay que llevar a Rubén a la sala de Imagen a hacerle una resonancia.

-Ah, muy bien. -Gracias.

-Oye, tú te has dado cuenta

quién es el señor este que está acompañando al chico, ¿verdad?

¡Carlos Angladas!

-Sí, sí, sí. Parece ser que es el padre de Rubén.

-¡Pero bueno! ¿Y esta gente, a qué juega?

-Mira, Clara, ni lo sé, ni me importa. ¿Vale?

Si realmente es su padre,

Rubén es tonto por hacerse pasar por un indigente.

La gran mayoría de gente

daría lo que fuera por estar en su posición.

Oye, por cierto:

¿Has visto a Silvia hoy?

-Sí. Y se ha ido a casa. Es que dice que estaba muy cansada.

-Clara, la próxima vez, por favor, Avísame.

-A ver, me ha dicho que no te molestase.

Que lo único que quería era llegar a casa y descansar.

-Ya. -Y ya está.

Oye ¿tú crees que Elena

se está dando cuenta de que le están engañando?

-Clara: Rubén. A Imagen. -Ya voy.

-La resonancia nos ha mostrado

que Rubén sufre una necrosis avascular

en ambas caderas.

Especialmente marcada en la izquierda.

Esta es una de las causas más frecuentes

de disfunción osteoarticular,

y se produce cuando el hueso

no recibe el suficiente aporte de sangre,

lo que provoca la muerte del tejido.

-A ver. Papá.

¿Os visteis más veces mientras estabas con mamá?

-Nos vimos varias..., varias veces.

Pero... ¡Pero todo terminó, antes de que empezara!

Yo no quería engañar a tu madre.

-¿Por qué me cuentas esto ahora? ¿Eh?

-Porque...

Lo he estado escondiendo durante mucho tiempo.

Y las circunstancias...

han hecho que...

volvieran a traer otra vez...

...a Carmen a mi cabeza.

-¿Qué circunstancias?

-Tu madre ya no está,

y ver de cerca...

A la muerte...

hace que relativices la vida.

El pasado ... no se puede cambiar.

-Los médicos ya saben quién eres.

Así que no tiene ningún sentido que sigas con esto.

-Yo no he dicho nada y ese era el trato. ¿M?

Si no querías que se enterasen, no haber venido tú.

-Todavía estás a tiempo de dar marcha atrás.

Si yo me voy ahora,

espero que los médicos de este centro sean buenos.

Porque no te voy a ayudar en esto, ¿eh?

-Hola. ¿Todo bien?

Verás, Rubén:

He estado hablando con Traumatología,

y me han recomendado una técnica bastante novedosa

para evitar el tener que ponerte una prótesis de cadera.

La técnica consiste en extraer 120 mililitros de células madre

de la zona de la cresta iliaca...

-Me parece bien. Me parece bien.

-Perfecto, pues voy a hablar con quirófano.

-Espero que todo salga bien.

Porque a partir de ahora estás solo.

-Eso no supone mucho cambio.

-Sr. Angladas.

-Disculpe.

Su relación con su hijo no es asunto mío.

Pero le agradecería que no le alterara.

Al menos hasta que le demos el alta.

No quiero que su evolución

se vea comprometida por problemas personales.

-Ese tono no lo use conmigo.

Usted no tiene ni idea de nada.

Y además, lleva razón. Nada de eso es asunto suyo. ¿M?

Mi hijo lleva toda la vida tirando el dinero.

De fiesta en fiesta,

y comprando todo lo que se le antoja.

No ha trabajado nunca.

Y ni siquiera ha terminado la carrera,

que era lo único que se le pedía.

-Pero bueno, ¿tan tarde por aquí? -¡Ay! Hola, ¿qué tal?

Sí, bueno, es que voy a ir a ver a Rubén.

Que bueno, me lo imagino ahí solo, y...

no me puedo quedar en casa con los brazos cruzados.

-Normalmente no te veo yo tan interesada

en los pacientes que nos traes, ¿eh?

Muy bien. Fenomenal.

Oye: Que... Lo único, me da la impresión de que...

Tampoco sabes mucho de él, ¿no?

Que claro, os estáis conociendo ahora, ¿eh?

-Ya, ya. ¿Sabes qué?

Que siento que tampoco tengo que conocerle más.

No sé. Rubén tiene... algo especial

y... Siento que tengo que ayudarle.

Eh..., bueno, aunque él no quiera.

Pero vamos. Ahí voy a estar yo, quiera él o no.

-Ya. Pues nada. Corre a verle...

-Que seguro que se va a poner muy contento.

-¿Eh? -Nos vemos, Clara.

-Vale, hasta luego. -Adiós, que vaya bien.

-Hola. -Hola, Carlos.

Mira. Te cuento.

Como la cardioversión farmacológica no ha sido efectiva,

y además el ecocardiograma...

indica que no hay presencia de trombos,

pues vamos a intentarlo con una cardioversión eléctrica.

-Eso es... un chispazo, ¿no?

-Sí. -¿Sí?

-Es un chispazo, pero no te preocupes,

porque antes de hacerlo te vamos a poner un sedante.

-¿Podríais permitirme ...una cosa?

Que si pasa algo, decidle a mi hija... que la quiero,

y que me perdone.

-Claro, claro. Lo haremos, por supuesto.

-Bueno, pero tranquilo,

porque vamos a hacer todo lo posible por que no te pase nada.

¿Estás preparado? -Sí.

-Le hemos realizado a Carlos hasta cinco descargas,

pero ninguna de ellas ha sido efectiva.

Le vamos a administrar otro fármaco antiarrítmico.

Para ver si conseguimos que su taquicardia remita

de una vez por todas.

-Hola. ¿Le has puesto el cuarto bolo del antiarrítmico?

-Sí. Hace un ratito que lo tiene puesto ya.

-Vale. Ya está despertando. -Sí.

-¿Cómo estás? -Estoy mejor.

-¿Sí?

-No me duele. -Qué bien.

-Bien. -Vale, perfecto.

Mira, Rey. Le están bajando las pulsaciones ya.

-Muy bien. -A 50 latidos por minuto.

-Muy bien. -Vale, perfecto.

Pero... A ver, no parece la aurícula la que está enviando el estímulo.

Parece que el foco está en otro lugar del corazón.

-Entonces, por eso la medicación no le estaba haciendo efecto

y no podíamos controlar la arritmia.

-Si veis a mi..., a mi hija por ahí,

decidle que quiero..., que quiero verla.

-Sí, claro.

-Sí. Por supuesto.

-Mar, por favor, ¿puedes ir a buscar a su hija?

Y avisa a un celador también. Hay que subirlo a planta.

-Muy bien. -Gracias.

-Si hubiese estado aquí no te habrías caído. ¿M?

-Ya. Eso fue una estupidez, pero... no lo pensé.

-Oye, ¿qué te pasa? Estás muy serio y muy callado.

-La operación, la cadera...

-Ya. Bueno, tú mira el lado positivo.

Si no te hubieses caído,

no te habrían descubierto lo de la necrosis. ¿M?

-Oye: ¿Se puede saber por qué estás aquí?

-Bueno, creía que era lo que querías.

-Sí, pero un sin techo, sin oficio ni beneficio...

¿Qué has visto en mí?

-Pues lo que más me gusta: honestidad.

¿Sabes? Yo tampoco pido mucho de un chico.

Sinceridad, cariño...

No siempre he tenido algo así.

-No sé cómo decírselo.

Porque tengo miedo que..., que se decepcione,

o algo peor.

De hecho eso me da más miedo que la intervención.

¿Cómo..., cómo he podido hacerle eso?

Vaya cagada.

-Pero bueno, ¿qué haces por aquí?

-Nada. Esperando a que mi padre acabe de pasar consulta.

-Ah, ¿sí?

-Así cojo mis cosas y me voy. Porque no le quiero ni ver.

Me tiene harta.

-¿Y esa cara?

No me digas que es por el curso.

-Pues sí.

Me ha dicho que es muy caro, que...,

que me dedique a hacer otra cosa en el futuro,

y que haga fotos por la ciudad. Tal cual.

Los fines de semana.

Vamos, que..., que no voy a poder conseguir nunca lo que quiero.

Primero porque tengo una mala suerte que no me lo creo ni yo.

Eso hay que reconocerlo.

Y luego...

Porque soy una vaga.

-¿Que eres una vaga?

Bueno, vamos a ver.

Para empezar, a mí me gustaría que no fueses tan dura contigo misma. ¿Vale?

Es muy lógico que una persona sea muy perezosa

cuando se está dedicando a algo que no le motiva.

Pero también,

tenemos que comprender a tu padre.

Es un curso que cuesta muchísimo dinero,

y eso lo tienes que entender. -Ya.

-Mira...

Quiero que sepas que yo confío en ti.

-¿Sí?

-Sí.

Y estoy pensando...

que te voy a hacer un regalo, así, como...

Pues como de cumpleaños.

-Sabes que mi cumple es dentro de meses, ¿no?

-No me acordaba.

-Bueno, pues da igual, pues de... precumpleaños.

-Ah, bueno. Y... ¿qué es?

-Te voy a pagar el curso. -No. No. ¿De verdad?

¡Muchísimas gracias! ¡Ay!

-¿Y a ti qué te pasa, que estás tan mustio?

-¿A mí? -Mm.

-Nada. No, es... Es solo que...

Que me preocupa un poco la operación de Rubén.

-A mí la que me preocupa es Elena, ¿sabes?

Porque es una chica encantadora,

que está todo el día intentando ayudar a todo el mundo,

y que ahora la engañen así, de verdad...

-¿Tú crees que debería decírselo? -Decirle, ¿el qué?

-¿Cómo que qué? Pues que la están engañando.

-Mira, Clara, a mí estas cosas me dan un poquito igual.

-De verdad, qué poco me vales para estas cosas.

¿Se puede?

-Sí.

-¿Qué tal?

-Siéntate.

Quiero que sepas...

...que comprendo por qué estás tan cabreada.

Pero también quiero que sepas...

...que yo quería a tu madre,

y por eso no me fui con Carmen.

Aunque...

...no puedo evitar

preguntarme ...

... qué hubiera pasado si yo me hubiera marchado con Carmen.

-¿Te arrepientes de haberte quedado con nosotras?

-No, no.

Tú hubieras seguido siendo mi hija aunque yo hubiera estado con Carmen.

Eres lo más importante que..., que ha sucedido en mi vida.

Y yo no quería que sufrieras.

He escrito una carta.

Está ahí.

-¿Para mí?

-Prométeme que se la harás llegar...

... si sucede algo.

Rubén, el chico que sufre una necrosis avascular de cadera,

está siendo intervenido

con el fin de extraerle células madre de la cresta iliaca,

que serán repuestas en la misma zona,

una vez procesadas.

-¿Cómo estás?

-Bueno. Dolorido.

-Rubén, no soy tonta. ¿Vale? Y sé que algo te pasa.

Y no es de la intervención.

-Necesito que sepas algo.

¿Vale? Pero...

... me da miedo,

porque...

Porque puede separarnos.

-A ver, Rubén.

Tú puedes confiar en mí, ¿vale?

Así que cuéntame, tranquilo.

-Soy hijo de Carlos Angladas.

Y era heredero de los laboratorios Angladas.

Y todo esto del mendigo era por un trato con mi padre.

Pero Elena,

era la única manera que tenía para que no me desheredara.

Pero que... ya..., ya está.

No he cumplido con mi parte del trato,

y la herencia, adiós. Ya no hay nada.

-O sea,

¿que me has estado mintiendo todo este tiempo?

-Elena.

La doctora Ortega ha programado un TAC cardiaco

para investigar la causa de la taquicardia de Carlos,

tan complicada de controlar.

-¿Carmen? ¿Carmen Serra?

-Sí, hola, mira, perdona.

Es que estoy intentando localizar a alguien...

¿Te importaría decirme si el nombre de Carlos Ponce te es familiar? ¿No?

Vale. No, no. Gracias, ¿eh? Perdona.

-Hola, Mar. -Hola.

-Oye, perdona, te estaba buscando.

Eh... A ver

¿Le podrías dar los resultados de esta analítica a la doctora Romero?

-Muy bien. -Es Óscar Navarro.

-Eso es. -¿Vale? Mil gracias.

-Pues yo se los llevo. De nada. Hasta luego.

-Gracias. Eres un amor.

-Perdón. Sí, eh...

¿Se sabe algo, del TAC de mi padre?

-Eh... Pues sí.

Mira justo ahora mismo

está la doctora Ortega comentándole los resultados.

-Vale. Gracias. -De nada.

-Hola, Rey. -Ay... ¡Hola!

-Escúchame. Estoy un poco confuso.

A ver. Yo pensé que el dinero que habías recibido de Luisa

era para invertirlo en tus proyectos. -Mm.

-Y no para pagarle un curso de fotografía a mi hija.

-Bueno, vamos a ver.

Que conste que yo sigo adelante con el proyecto.

Lo que pasa que el curso, pues...

Lo voy a pagar con los intereses que me está dando el banco.

-A ver, mira.

He estado pensando,

y me parece maravillosa la idea de que seáis amigas. ¿Vale?

Eres un buen referente para ella.

Pero sinceramente, creo que la estás mimando demasiado y no puede ser.

-Que no, Daca, que no la estoy mimando.

Simplemente tu hija, pues... Necesita un empujón,

y además está muy ilusionada.

-Ya. Pero ¿sabes qué pasa si haces las cosas así?

Que no valora nada. Y se aburre.

Últimamente se aburre con todo.

Es lo que le pasa cada día: que se aburre.

-Por favor. Un voto de confianza. Por favor.

-¿Un voto de confianza? -Sí.

-¿Has pensado que igual me merezco yo el voto de confianza?

¿No ves que así yo quedo como el poli malo,

y tú como el hada madrina?

Y eso me deja a mí fatal, Rey.

Así que, por favor, piénsalo y échate atrás. ¿Vale?

-Bueno, Rubén, la intervención ha ido muy bien. ¿De acuerdo?

Ahora vas a tener que seguir un tiempo en reposo

y con analgésicos,

y después empezaremos con la rehabilitación.

Con ella irás ganando funcionalidad poco a poco,

y yo creo que podremos evitar la cojera.

Os dejo solos.

-Gracias. -Nada.

-Hola.

-¿Cómo estás? -Bien...

Mal. Sin ti, mal.

Elena, por favor: Perdóname.

Te lo pido por favor.

Que todo ha sido

un cúmulo de circunstancias que se han dado y que...

Y yo no quería nada de esto, de verdad.

Que yo soy..., soy lo que tú quieres.

Soy honesto.

Soy sincero.

Y te quiero con locura.

Y te juro que voy a hacer lo que haga falta.

Voy a retomar la carrera. Lo que haga falta. De verdad.

Perdóname, por favor.

-Así que...

era esto lo que necesitabas para continuar estudiando, ¿m?

-Os dejo solos. ¿Vale?

-Tengo que pedirte disculpas, hijo.

Yo nunca tuve intención de desheredarte.

Eres mi único hijo, Rubén.

Quería que...,

que aprendieras la lección; que espabilaras.

Mira, yo... estaba desesperado.

No sabía qué más hacer

para ayudarte a que estuvieras preparado

para enfrentarte al mundo

antes de que yo me tuviera que ir,

y que no me volvieras a necesitar nunca más, ¿entiendes?

-Pero para irte, ¿dónde?

-Bueno.

Hace un año me diagnosticaron una leucemia.

Y me dieron dos años de vida.

Así que no tendrás que aguantarme mucho.

Perdóname, hijo.

-Perdóname tú, papá.

-A ver: Os cuento.

En el TAC hemos visto una disfunción de las valvas;

de la prótesis valvular que llevas puesta.

-¿Las valvas? ¿Qué son las valvas?

-Son las partes móviles de las válvulas;

que se abren y se cierran. Y no funcionan bien. ¿Vale?

Eso por un lado.

Por otro, hemos visto la imagen de un posible pannus

en el lado izquierdo ventricular de la prótesis.

-¿Qué es un pannus?

-Un pannus es el tejido fibroso

que se forma después de implantar una válvula.

Si ese tejido se desarrolla demasiado,

produce un bloqueo.

Que puede producir una trombosis valvular o una endocarditis.

-Mm. O sea que voy a seguir con taquicardias.

-Eh..., sí. Lo siento, pero sí.

Por eso he programado una cirugía de recambio valvular.

-¿Eso es otra operación?

-Lo siento, pero no hay otra opción.

Hay que limpiar el pannus, y también hay que cambiar la válvula.

Lo siento.

-¿Y tendré que seguir ingresado?

-No. Te vas a ir a casa con un tratamiento antiarrítmico.

En una semana, más o menos, te citaré

para el control previo a la cirugía. ¿De acuerdo?

-Bueno. Aprovecharé la semana como si fuera la última.

-¡Ay, papá, por Dios!

-Hola, Marina, soy Marta.

Que te acabo de enviar las fotos que te hice trabajando. ¿Te gustan?

Bueno. Aparte, he tenido que enviar unas cuantas para lo del curso.

Es que me han dicho que,

como se ha querido apuntar tanta gente,

han tenido que hacer una selección.

Así que nada: Pff... A ver si hay suerte.

Porfa, cuando escuches el mensaje, llámame.

Y de verdad, que te lo agradezco un montón. De verdad.

Es que no sabes lo feliz que estoy.

Muchisísimas gracias. De verdad.

Bueno, que... Que un beso.

Es precioso. ¡Mira qué carita más dulce!

¡Bueno! Espero que no cambie y se parezca a su padre.

-Oye, Clara ¿tú crees que...,

que voy a ser un buen padre, o...,

o acabaré siendo como el de Rubén?

-Mmm... No sé yo qué decirte, ¿eh?

Que sí, hombre, que sí.

¿Cómo no vas a ser buen padre, si ya lo eres? ¿Eh?

Mira, tú de eso no te preocupes.

Ahora lo único que tienes que hacer es pensar en él y en Marco.

En estar junto a ella,

en disfrutarlo y olvidaros de esta etapa, porque ya pasó. ¿Eh?

Así que a quereros mucho,

y a cuidaros mucho el uno al otro.

¡Y cambia esa cara, hombre, de bobalicón que se te queda!

-No sé qué hago hablando contigo. De verdad.

-¡Anda! ¡Porque no tienes a nadie más con quien hablar!

-Sí, ah... ¿Carmen Serra, por favor? ¿Hablo con Carmen Serra? Sí.

Mire disculpe.

Es que estoy intentando localizar a una persona...

¿Podría decirme si el nombre de Carlos Ponce le es familiar?

-¿Belén?

-¿Qué tal, papá?

¿Qué tal? -Podríamos volver paseando a casa.

-Ah, claro. -¿Mm?

-Por supuesto. Vamos.

-El sol..., pensé que no volvería a verlo...

-¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¡A ver, por favor! ¡Ayuda, por favor!

¡Ayuda, por favor! ¡A ver, papá! ¡Papá!

¡Ay, por Dios! ¡Papá! -Tranquila, tranquila.

Anuc, avisa al doctor. Corre.

-Marta sigue pensando que le vas a pagar el curso de fotografía.

-Bueno, es que se lo prometí; no le puedo decir que no.

-Ya, pues dile que no, porque no habíamos quedado en eso.

-¿Qué tal?

-Está teniendo un episodio similar al del otro día.

-Carlos ha tenido mala suerte.

Porque el pannus es una complicación poco frecuente

de la prótesis valvular.

-Estoy a tope de trabajo,

y si no te gustan los hospitales, Marta,

no sé qué haces aquí todos los días. De verdad.

-Te quería agradecer que te hayas distanciado de ella.

-Por lo menos alguien ha sacado algo positivo de todo esto.

Aunque, sinceramente, no..., no entiendo muy bien el qué.

No tiene pulso. Trae, trae. -¡Atrás, descarga!

Sube. Sube a 200.

-¿Recuerdas en qué parte de tu cuerpo ha impactado el coche?

-Ah... El coche no...

-Pero, y entonces, ¿todos estos golpes, de dónde salen?

-Las apuestas se habían convertido en mi forma de vida.

Fuimos a comer... Pero...

-¿La conoces?

-Fue mi entrenadora cuando estaba en el Equipo Nacional de Natación.

Quería decirte que..., que si puedes hacerte cargo del caso.

Porque me estoy involucrando demasiado, y creo que no está bien.

-La paciente que me encargaste que vigilara... ¡se ha escapado!

-¿Cómo que se ha escapado?

¿Dónde está? ¿Se ha ido?

-Tranquilícese. Acompáñeme, por favor.

-¡Quita, que te voy a dar si me tocas...!

  • Centro médico - 29/09/17 (2)

Centro médico - 29/09/17 (2)

29 sep 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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