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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 24/06/16 (1) - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Os he reunido esta mañana

porque como sabréis, se han convocado las ayudas europeas

para la investigación, en las que estamos muy interesados.

Debemos convertir este hospital

en una institución pionera en investigación,

y esto será gracias a vosotros.

Así que os animo a trabajar y a presentar buenos proyectos.

Venga, gracias. A trabajar.

-Perdona, respecto a esto... -Bueno, luego hablamos.

Luego te cuento detalles. Javier, por favor.

El comité evaluador de las ayudas

está muy sensibilizado con la oncología.

Espero un buen proyecto. Claro, cuenta con ello.

A propósito, ¿qué tal va la ponencia con Natalia?

Eh..., bien. Va... bien. Me alegro. Hasta luego.

(OFF) Fidel, el exmarido de la enfermera Clara,

vuelve al hospital con los mismos síntomas que meses antes.

"La última vez que vine me encontraron un tumor en el oído".

Y desde entonces he venido para la radioterapia.

La verdad, no quiero volver a empezar con este suplicio.

¿A qué has venido?

A tomar un café. Como el de la máquina está tan rico.

Vamos a ver. Muy mal no estarás cuando haces chistes.

Yo voy a atender

a personas que lo necesiten. Espera, que estoy nervioso.

Me ha sangrado el oído.

Seguro que no es para tanto. Siempre exageras.

Ojalá tengas razón, pero ¿puedes acompañarme a la consulta?

No quiero estar solo.

Venga, vamos.

Hace mes y medio

a Fidel le extirparon un tumor en el oído,

y ha estado viniendo a radioterapia.

Parece que este tipo de tumor es proclive a reproducirse de nuevo,

y eso que parecía que no quedaba rastro de cáncer.

Madre mía. Pero ¿dónde vas con tanto libro?

Si no te he visto ni en la universidad con... Urología.

-Sé perfectamente lo que es un libro. -Ajá.

-Sí. Oye, ¿has podido ver lo que te dejé

del trabajo de investigación?

-Sí. -¿Y qué?

-Me parece fantástico.

Ese, ¿no? Sí, el de enfermedades tropicales.

Muy bien. -¿Sí?

-Sí. -Qué bien.

Y te quería decir otra cosa.

¿Te apetece... que lo hagamos a medias?

-Es que... no sé si voy a poder.

Ya sabes que estoy aquí a tope. No tengo mucho tiempo.

Ve tirando tú, y ya vemos.

-Vale.

Bueno, de todos modos, haz alguno tú también, que se te da bien.

-A ver, lo cierto es que estoy dándole vueltas a una idea.

Pero ya veremos. Es que no sé si voy a poder,

con el curro que tengo.

-Vale. Bueno, me voy a leer esto.

-Oye, pero de todas formas, hazlo.

Que cuando tú te pones, también vales mucho, vamos.

-Ya, vale.

Benito, por favor, no me pongas nerviosa,

que me estás poniendo atacada de los nervios.

-Sonia, mejor me vuelvo a casa.

-¿Qué? De eso nada, Benito.

¿Qué dijiste anoche, eh? -¿Qué dije?

-"Voy a poner todo de mi parte para solucionar las cosas".

Pues esta es una de ellas.

Benito acude al hospital presionado por su mujer, Sonia.

Benito sufre desde hace tiempo

un caso especialmente agudo de bromhidrosis.

Que me huelen los pies.

Y eso es muy desagradable.

No sé qué me pasa, pero de un año a esta parte, todo son desgracias.

Parece que he visto a una... ya me entiende.

Y no lo digo por lo de los pies.

(MEGAFONÍA) "...Dacaret, acuda a consulta dos".

Vamos a echar un vistazo, a ver qué encontramos.

Fidel, con tus antecedentes, creo que lo mejor será hacer un tac

para asegurarnos de lo que tienes.

Bueno, ¿nos vamos?

El doctor Blanco le ha pedido un tac a Fidel,

exmarido de Clara, para saber a qué se deben los dolores

y el sangrado del oído.

Lamentablemente, el tac confirma lo que me temía.

Comunicar estos resultados es siempre difícil,

pero cuando los pacientes son conocidos, es mucho más duro.

En cuanto me den los resultados, te llamo y te lo cuento.

Que sí. Que sí, hija. Chao.

¿Para qué la llamas, para preocuparla?

Me ha llamado ella.

Y no quiero engañar a nuestra hija. Ya no es una niña.

Qué sabrás tú.

Blanco te está esperando. ¿Me acompañas, por favor?

Venga, vamos.

No tengo buenas noticias.

Todo indica que el tumor se ha reproducido.

Pero hasta que no operemos, no lo sabremos seguro.

Papá, ¿qué te ha pasado? ¿Por qué estás aquí?

Elsa, espera fuera, cariño.

Me puedo quedar, ¿no?

-Haz caso a tu madre y espera fuera. Venga.

¿Y en qué parte está ahora el tumor?

Está al margen del que le extirpamos la otra vez.

En la apófisis mastoides del hueso temporal.

Es un hueso de esta zona y en el que se insertan

un grupo importante de músculos.

¿Está más cerca del cerebro? Sí.

Me lo temía.

El mismo dolor, los mismos síntomas, la sangre.

Sabíamos que podía volver, y... ha vuelto.

Pues cuéntenme.

-Bueno, pues soy yo, doctora,

que desde hace un par de meses para acá,

pues que tengo una sudoración muy especial.

-¿Cómo de especial? -Habla.

Bueno, pues que me huelen mucho los pies.

Y no lo entiendo. Yo soy muy higiénico,

y hay días que los lavo tres veces. -Eso es verdad.

-Si notamos un olor excesivo en los pies,

es recomendable lavarlos a diario con un jabón antibacteriano

usar calzado que permita su transpiración,

y el uso de calcetines hechos con fibras naturales.

En cuanto a la dieta, es recomendable beber líquido,

evitar la sal, evitar los embutidos

y aquellos alimentos que contengan grasa animal.

¿Y han tenido un cambio en la dieta? -Sí.

Estamos comiendo más bajo en grasa,

porque él está medicado para la depresión.

-La depresión. -El mal olor corporal

lo produce el proceso de degradación del sudor,

que está activado por las bacterias que están en la epidermis.

Este fenómeno puede tener diversas causas,

como por ejemplo un cambio de dieta o una reacción a un fármaco.

Pues mira, Benito: te voy a recetar

unos jabones especiales que son antibacterianos

y unos antitranspirantes con germinicidas.

-Ya. -¿Vale?

-Disculpe, doctora. ¿El baño?

-El baño, en el pasillo, a mano izquierda.

-Vale. Ahora vengo.

-Este hombre, siempre igual. ¿Es que no puede esperar?

-Vale. Tienes aquí las indicaciones. -Vale. ¿Y no tendrá

un fármaco para aumentar la paciencia?

Porque me tiene...

-Me temo que no. Pero si lo inventan, nos lo tomamos las dos.

"Lorena Quesada, acuda a recepción".

Vamos a operar inmediatamente para extirpar el tumor.

Te digo que seguramente deberás someterte de nuevo

a radioterapia.

Pues lo siento por ti, Clara.

Tardarás un tiempo en perderme de vista.

Eso ya lo sé, que no me libraré de ti nunca.

No sabes cuánto me alegra oír eso.

Fidel, lo que viene va a ser duro.

Vamos a ir paso a paso.

Tendrás que ser fuerte y positivo.

En estas situaciones, tanto pacientes como familiares

se sienten vulnerables y más sensibles de lo habitual.

Eso puede provocar decisiones precipitadas.

"En este caso es Clara, pero podría pasarnos a cualquiera".

Venga, hija, tranquila.

Pero ¿tú crees que cualquier cosa podrá con tu padre?

Si es nada, una cosita así, pequeña.

No es buena noticia, pero van a actuar muy rápido

y todavía no hay por qué preocuparse. ¿Vale?

Haz caso a tu madre, que es muy sabia.

Y si ella dice que no hay que preocuparse,

no hay que preocuparse.

Hola. ¡Eh, eh, espera!

Perdón, que te atrapo. -Madre mía.

-Perdona. -¿Qué quieres?

-Es que tenía muchas ganas de verte. Disculpa.

Oye, ¿cómo llevas el proyecto de investigación?

-Bueno, como todos. Ahí.

-Pero ¿lo has empezado? -No.

-No. Vale. Mira, tengo una idea, y quiero compartirla contigo.

A ver si podemos hacer equipo.

Sería combinar medicina interna con cirugía.

-Ya. No creo que sea buena idea. -¿Por qué?

-No trabajo bien en equipo.

-¿No trabajas bien en equipo, viniendo del Ejército?

Me estás vacilando, ¿no?

-Bueno, ya no estoy en el Ejército, ¿no?

-Mira, yo soy muy buena compañera. De verdad.

Me tomo las cosas muy en serio.

Además, sería menos trabajo para ambas y sería más efectivo.

-Para mí lo más efectivo es trabajar sola.

Me caes bien, y si colaboráramos, acabarías cayéndome mal.

Quisiera tener buena relación contigo.

¿Y si le pides a tu novio que colabore contigo?

-Bueno, ya me lo pienso si eso, ¿vale?

-Bueno. Lo siento. -Nada, nada.

A Fidel, el exmarido de Clara,

se le ha reproducido un tumor en el oído.

Ahora hay que volver a operarlo para extirpar el nuevo tumor.

Nunca podré agradecerte lo que estás haciendo por mí.

Y por Elsa.

De verdad, no le des vueltas a ese tema. Y relájate,

que es importante que te relajes para la operación.

Ya, te entiendo.

¿Que me entiendes?

Tú no me entiendes. No entiendes nada.

Entiendo que no puedas perdonarme. Lo que te hice estuvo mal.

¿Que estuvo mal lo que me hiciste?

No. Eso no está mal.

Mal está olvidarse de mi cumpleaños,

o engañarme, diciéndome que estabas en otro sitio.

Eso estaba mal.

Pero lo que tú me has hecho, avalar un negocio ridículo

con nuestra casa, eso no está mal,

es una traición, y una canallada

como no hay otra en la vida. Lo hice para daros una vida mejor.

Estaba seguro de que saldría bien. Sí.

Tú siempre has sido optimista de más.

Como cuando creías que no me enteraría de que me la pegabas.

Días después, Benito, el paciente que llegó al hospital

aquejado de sudoración y olor en los pies,

regresa a la consulta.

Hola, Benito. -Buenos días. ¿Qué tal?

-Muy buenas. ¿Cómo estás?

-Pues... un poco desanimado, porque...

el tratamiento no ha funcionado.

El otro día, por ejemplo,

me llamaron para una entrevista en una inmobiliaria,

para ventas, buen puesto,

y bien, iba la entrevista muy bien.

Hasta que de pronto empecé a notar el olor a pies y me puse nervioso.

Sobre todo pensé: "¿Qué dirá este señor?".

"Vaya un profesional, que ni se ducha".

Entonces, me puse tan nervioso que... fatal. No me darán el trabajo.

-Ya. Pero ¿seguiste todas las indicaciones

de lo que te receté? -Sí, al pie de la letra.

E hice una cosa: tiré todos los zapatos y calcetines.

Por si acaso era eso.

-Vale. Bueno, pues... no te preocupes.

Barajaremos otras opciones.

Cuando todas las opciones se han descartado,

se puede realizar un tratamiento quirúrgico

que consiste en extirparle las glándulas sudoríparas.

De esta manera, la persona dejaría de sudar en la zona operada

y así eliminaríamos el mal olor.

Esta cirugía es ambulatoria.

Eso significa que te podemos operar y dar el alta en el mismo día.

-Ah, muy bien. -¿Vale? Pero sí te quedará

una cicatriz. -¿Cicatriz?

Como si me quiere cortar los pies. Con tal de que no me huelan.

-Vale. Perfecto entonces.

Pues ya te avisaremos cuando podamos operarte.

-No le debí decir eso al paciente.

No sabía qué decirle. -Ya.

-Cosas que pasan. Por cierto, tú que has hecho misiones fuera,

¿no tendrás algún contacto experto en enfermedades tropicales?

-Pues sí, puedo pasarte algún nombre. -¿Sí?

Es para el proyecto de investigación.

-Sí, pero no querrás hacerlo conmigo, ¿verdad? Como Rey.

-Ah, ¿cómo? ¿Rey te propuso hacerlo con ella?

-Sí, nada concreto. Me dio la idea.

Pero le tuve que decir que no. Yo soy muy organizada.

Demasiado. Y si atisbo caos, me cabreo.

-Ya.

-Bueno, confirmo si mi amiga sigue en Tanzania

y te paso el contacto. -Perfecto, muchas gracias.

-"Responsable de laboratorio, acuda a sala de reanimación".

Clara, hemos programado la operación de Fidel

para mañana a primera hora.

Muy bien. Así que tranquila, ¿eh?

Tranquila estoy, porque está en las mejores manos.

¿Y tú qué tal? Bien. Preparo un proyecto

para solicitar unas ayudas europeas de investigación.

Pero el caso más interesante lo preparaba con Romero y...

Y claro, con ella la situación no está como para investigar.

¿Qué puedo hacer?

A ver, yo en este momento no soy la más adecuada para aconsejarte.

Eres la mejor aconsejando.

Pues mira, sé sincero.

Habla con Romero, dile lo que sientes y piensas. Es lo mejor.

Pues sí.

¿Estás bien?

Pues no te voy a contestar a eso,

porque... sabes de sobra cómo soy

y lo que me vas a decir, y encima sé que tendrás razón.

Pero ahora no estás para aceptar ningún consejo.

Eso es. Muy bien.

Pues si sabes lo que pienso, que tengo razón,

y tú sabes lo que debes hacer,

pues hazlo, y no te hagas líos.

Benito ha sido intervenido

para extirparle las glándulas sudoríparas de los pies

esperando que se solucionen sus problemas de olor y sudoración.

Hola, Benito. ¿Cómo estás? -Hola, doctora.

Bien. No me duele mucho,

pero... lo que sí me duele es el abdomen,

y además tengo muchas ganas de orinar.

-Vale. Voy a llamar para que te traigan una cuña.

-No, si ya ha venido tres veces en una hora.

-Vale. Bueno, si ves que persiste el dolor abdominal,

di que me avisen. ¿De acuerdo? -De acuerdo.

Venga. -Madre mía.

Este hombre, cómo me está poniendo. -No te enfades.

-Benito, ¿te parece bien lo que has hecho?

-No te enfades. -Que no me enfade me dice.

¿Que no me enfade?

Que me tenga que enterar de que mi marido se ha operado de los pies

por un mensaje, eso tiene miga.

"Cariño, me opero de los pies. Luego te cuento. Un beso".

Mira qué bien. Y ya está. ¿Eso es normal?

Eh. ¿Qué tal, cómo llevas la mañana?

-Pues regular.

-¿Regular? -Sí.

-¿Por qué?

-No sé. ¿Por qué con Soto sí quieres hacer el trabajo?

¿Qué tiene Soto que no tenga yo? No lo entiendo.

-Bueno, tampoco es definitivo, para empezar.

¿Tú recuerdas en la universidad,

cuando hacíamos los proyectos juntos, y al final,

tú, como eres un poco caótico, no cumplías

los plazos, y debía hacerlo yo?

-¿Y por qué no me lo dijiste? No lo entiendo.

-Porque no quería fastidiar nuestra relación.

Y ahora tampoco, pero entiéndelo.

En la universidad no me importaba, porque solo tenía eso.

Pero ahora tengo mucho trabajo.

-Vale, da igual. Lo voy a hacer solo.

Y lo presentaré a tiempo. Con tu ayuda o sin ella. Y sin Soto.

Así que nada. Que vaya bien.

Hola. Que quería decirte

que han programado tu operación para mañana a primera hora.

¿Sabes? Ahora estoy pensando en la vida.

Me arrepiento de tantas cosas.

Tantas cosas que no han merecido la pena.

Tantas mentiras,

tantas faltas de respeto, engaños. Tantas noches durmiendo separados.

Nada de eso ha merecido la pena.

Pues sí. Con la edad te vas dando cuenta

que es muy importante disfrutar de los buenos momentos.

Y cuidarlos para que duren.

Con lo bien que nos llevábamos de jóvenes. ¿Te acuerdas?

No. Nos entendíamos.

Si salgo bien de esta...

Estás muy guapa.

No te lo digo más porque sé que me odias.

Fidel, yo no... Si esto sale bien, iré a por ti.

Por favor, no digas tonterías.

Me he caído de las escaleras.

Pero ¿qué dices ahora?

No sé... no...

¿Qué pasa?

Eh... no.... senti...

En abril... Fidel.

Fidel. ¡Fidel, mírame, por favor! ¡Fidel!

Decir cosas sin sentido,

lo que conocemos por afasia,

puede indicar una lesión cerebral,

ya sea de origen bascular, por ejemplo,

por un traumatismo o un tumor.

Fidel.

Fidel.

Quizá el tumor afectó al cerebro. Hay que intervenir ya.

Voy a avisar al neurocirujano para operar.

Estaré en el quirófano, y te iré informando.

Vale. Tranquila.

Voy a avisar.

Benito, el hombre que fue al hospital

con fuerte sudoración y olor de pies,

se recupera de la operación

de las glándulas sudoríparas de los pies.

¿Cómo estás, Benito? -Hola, doctora.

Bien. Ahí andamos.

-Ahí, ahí, ¿no? Bueno.

A ver, los puntos se han cerrado perfectamente.

-Vaya. -Las molestias a la hora de caminar

se te irán quitando. -Qué bien.

-¿Vale? Y nos olvidamos del olor. -Eso es lo mejor.

-Eso es lo mejor. -Sí.

Oye, quería preguntarte: ¿has logrado hablar con tu mujer?

-Eh..., pues intenté hablar con ella un par de veces,

pero no coge el teléfono.

Sigue enfadada porque no avisé de la operación.

Pero sabía que si la avisaba, igual me convencía de no hacerlo.

-Ya. -Y ya hemos liquidado una cosa.

-Siempre que pasamos por malas rachas,

como que solemos encerrarnos nosotros mismos.

-Sí. -Pero si me permites el consejo,

no la dejes de lado.

-No. ¿Usted cree en la suerte, doctora?

-Pues mira, sí y no.

Especialmente con lo que veo aquí. -Ya.

-A veces digo: "Bueno, tenía que pasar, y punto".

-Ya. Tenía que pasar. Pero a mí solo me pasa lo malo.

-No. No será para tanto. -Sí.

Bueno... ¡Uf!

-¿Sigues con el dolor? -Sí.

-¿Y con incontinencia? -Sí.

Benito tiene problemas de incontinencia.

Si a esto le añadimos el dolor abdominal

y los problemas de sudoración,

me hace pensar que puede tener más que un dolor de pies.

Vale, mira. Voy a hacerte una ecografía de los riñones.

-¿Sí? -Necesito comprobar su estado.

-De acuerdo. -Y voy a pedir que traigan una cuña.

-Gracias. Hasta luego. -Hasta ahora.

"Doctora Marco, acuda a sala de diagnóstico".

Fidel, exmarido de Clara, está siendo operado

para extirparle un tumor que parece que le afectó al cerebro.

¿Qué ha pasado?

¿Por qué operan a papá ya? A ver.

Porque han cancelado otra operación.

No me mientas, ¿vale? Ya no soy una niña.

Lo sé. Sé que no eres una niña, Elsa.

Vamos a ver. Tu padre empezó a decir

cosas muy raras, palabras inconexas,

y le han tenido que operar de urgencia.

Madre mía. Cuánto siento por todo lo que estás pasando.

Mamá, no es culpa tuya. Ni es culpa de nadie.

Para extirparle el tumor es necesario,

como se hizo la otra vez,

retirarle casi del todo la oreja y después volver a colocarla.

Mamá, quería pedirte perdón

por cómo me he comportado todos estos meses.

La verdad, fui una egoísta y tú no te lo merecías.

Bueno. Se supone que eso es una madre, ¿no?

Sí. Pero es que también estás con papá,

y estás siempre con él.

La verdad, me alegro mucho. Así no se siente solo.

También es natural.

Es el padre de mi hija. Tu padre.

Aunque no sea mi marido, para mí eso es muy importante.

Espero que siga siendo así. ¿A qué te refieres?

Pues que he visto cómo os miráis, y vi cómo os cogíais de la mano.

No quiero que vuelvas otra vez atrás.

Me gusta la Clara de ahora, la que sonríe.

La que ya ha superado su ruptura. Y sobre todo la que es feliz.

¿Sabes qué?

Incluso podría decir que eres casi una madre que mola.

Bueno, que he dicho casi. No te emociones.

Ya me extrañaba a mí.

Benito, ya hemos visto que el riñón derecho está bien.

A ver el izquierdo.

A ver.

Tienes una lesión en la glándula suprarrenal.

-Supra... ¿qué? -Suprarrenal.

Las glándulas suprarrenales están sobre los riñones

y su función consiste en regular las respuestas al estrés

a través de la síntesis del cortisol y la adrenalina.

¿Y qué tipo de lesión es esa?

-Pues aún no te lo puedo confirmar.

La tienes en la parte superior del riñón izquierdo.

Vale, ya está.

Mira, necesito hacerte una biopsia de urgencia.

¿De acuerdo? Debo tomar una muestra. -Vale.

-¿Vale? Venga.

(Puerta)

Javier. ¿Cómo ha ido?

Todo ha ido bien. En unas horas le subirán.

Bueno. Hay buenas noticias:

la mancha que vimos en el tac no era un tumor.

era una radionecrosis a consecuencia de la radioterapia.

Madre mía. Qué bien, Elsa.

Todo ha ido bien, cariño.

Tras detectarle una lesión en una glándula suprarrenal,

la doctora Rey va a comunicarle a Benito los resultados de la biopsia.

(Puerta)

¿Sí? Hola, doctora. -Hola.

Benito me llamó hace unos días por teléfono, y casi le cuelgo.

Pero cuando escuché la palabra biopsia...

Bueno, ya tengo los resultados de la biopsia,

y te hemos detectado un carcinoma de corteza suprarrenal.

-¿Y eso qué es?

-Es una lesión maligna en la glándula suprarrenal.

-Joder. Luego dicen que no soy gafe. -Tú no tienes la culpa de nada.

-Esa es mi mala suerte. -No, no.

-Benito, tranquilo. Escucha.

¿Vale? Voy a hacerte unas pruebas de imagen y endocrinas

para poder operarte cuanto antes. -Vale.

-¿Vale?

Venga.

Te vas a curar. Lo vamos a superar juntos. Ya verás.

Sencillamente,

no puedo creer que esto nos esté pasando a nosotros.

Que esto le esté pasando a Benito.

Que me digan a mí si esto no es mala suerte.

Me arruino, me huelen los pies, me meo encima...

y ahora... cáncer.

Si eso no es tener mala suerte.

Al día siguiente, Blanco reconoce a Fidel

tras la operación en la que le descubrieron una necrosis

consecuencia de la radioterapia a la que era sometido.

Aunque actualmente la precisión de la radiación es máxima,

hay riesgo de que algunos tejidos sanos se vean afectados.

Ese ha sido tu caso. ¿Sabe lo que decía

mi abuela? Que los médicos te arreglan una cosa

para estropearte otra.

Los dichos populares.

Por desgracia, en términos de curación del cáncer,

a la medicina le queda mucho por recorrer.

Gracias por lo que has hecho por mí, otra vez.

Y sí: aunque queda mucho por avanzar,

si no fuera por la medicina, probablemente yo no estaría aquí.

Elsa, si quieres vete a casa, y descansas un poquito, ¿vale?

La radionecrosis puede causar dolores de cabeza, convulsiones,

cambios de personalidad, dificultad para concentrarse o leer,

sensación de lentitud, debilidad focal

y problemas del habla, como le ha pasado a Fidel.

Benito ha sido intervenido de urgencia

para extirparle un carcinoma en la glándula suprarrenal.

La doctora Rey llega a explicarle el resultado de la operación.

Hombre. Hola. -Hola.

Quítate esa cara de susto, tranquila. Vengo con buenas noticias.

La operación ha ido muy bien.

¿Vale? Hemos conseguido extirparte el tumor casi entero.

Entonces bueno, te recomendaría que te dieses

un ciclo de quimio, y ya está. -Vale.

Vale. -¿Vale?

-Sí, sí. -El cáncer estaba muy poco avanzado.

Así que tú fíjate. Ironías de la vida,

al final tu suerte ha sido que te olieran los pies

y que te detectáramos eso.

Bueno, a veces, cuando hay problemas en las glándulas suprarrenales,

no se muestran síntomas. -Ya.

La suerte ha sido el olor de pies. Y Sonia.

Si no es por ella, que me obligó a venir,

yo sigo con mi "para luego".

De ahora en adelante siempre le haré caso,

y dejaré de ser víctima. -Este es mi Benito.

-Bueno. De todas formas,

debes hacerte evaluaciones periódicas.

-Vale. -Para mantener el cáncer a raya.

-De acuerdo. Se lo prometo.

Y prometo ser siempre ese Benito que tú quieres.

¡Un momento! -¿Qué pasa?

-Doctora. -¿Qué pasa?

-Tráigame una cuña, que me meo.

"Carolina, tiene una llamada".

No te veía tan contenta desde que nos colamos

en el festival de música reggae.

Uf, es verdad. Ni me acordaba de aquello.

¿No te acuerdas? Yo sí.

¿No recuerdas que llovió mucho, que inundó la zona de tiendas,

que nos metimos en una furgoneta que estaba abierta?

Madre mía. Qué loca estaba yo de joven, de verdad.

Bueno, loca, dice. Estabas como las maracas de Machín.

Exagerado. No será para tanto.

No sé, lo normal.

Bueno, lo normal, normal...

¿O es que no te acuerdas

de cuando apostaste que te metías en un tren

sin saber el destino y sin bajarte hasta llegar al final?

A París te llevaron. ¡Anda ya, hombre!

Fue a León. León, París. ¿Qué más da?

Madre mía. Y sin dinero.

No tenía ni un duro. Sin móviles. Nada.

Y tan feliz.

Tengo que reconocer que normal, normal...

Digamos, medio normal. Bueno, eso siendo generoso.

Ay, de verdad.

Cómo me gustaría que la vida de vez en cuando...,

no sé, me dejara ser como era entonces.

Solo por un día de aquellos ha merecido la pena vivir.

Bueno, por un día de aquellos...

y por todos los que vendrán.

Medicina... colaborativa...

en la detección temprana de tumores.

Investigadores:

doctora Natalia Romero

y doctor...

Javier... Blanco.

Rey. -¿Sí?

-¿Qué tal vas con el proyecto? -¡Uf!

Pues nada. No he empezado todavía.

Estoy buscando un cirujano, aunque no sea tan bueno como tú.

-Bueno, pues si la propuesta sigue en pie,

puedo colaborar contigo. -¿En serio? ¿Y eso?

-Dacaret vino a hablar conmigo, y debemos trabajar parecido.

Somos muy organizadas y ordenadas. No tiene por qué ir mal.

-Vale. -Bien.

-Gracias. -Hablamos.

Formación de un equipo...

estable,

colaborativo,

para su detección.

Investigadores.

  • Centro médico - 24/06/16 (1)

Centro médico - 24/06/16 (1)

24 jun 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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