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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 21/11/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Lucas acude con su padre, Carlos, al hospital

porque lleva días con lumbago

y un fuerte dolor en la espalda y en la pierna.

-Mira, papá:

esto no hubiera pasado si a ti no se te ocurre mirar en mis cajones.

Si es que, ¿no ves que no eres quién para cotillear mis cosas?

-Oye, soy tu padre. ¿Te parece poco? -Bueno, y yo soy tu hijo

y también podría hacer lo mismo. -Pues no; no es lo mismo, Lucas.

Yo no me drogo; eso para empezar.

-¿Cuántas veces tengo que decirte

que la marihuana es para el dolor de espalda, papá?

-Oye, mira: que no me cuentes cuentos chinos. Que no soy tonto, ¿estamos?

-Bueno, ya está, ¿eh?

-Un frasco así de grande hasta arriba de marihuana.

¡Pero por Dios, que solo tiene 18 años!

Yo ya sabía que fumaba, porque la casa huele a hachís desde hace meses.

Se empeña en hacerme creer que, que son sus amigos.

Que él solo lo fuma cuando le duele la espalda.

Anda que no le echa geta el niño.

-Vamos a ver: no hagas fuerza... -¡Ffff, ff! ¡Aaah!

-Vale. Vale, vale. Ya está, ya está.

Oye, ¿has hecho algún sobreesfuerzo últimamente? -No.

-Bueno, descríbeme el dolor que sientes.

-Pues es... como un pinchazo aquí en la nalga

que se me baja hasta la pierna.

-Pues es la primera noticia que tengo.

-Bueno, pues ya lo sabes, papá.

-Pensaba que solo te dolía la espalda.

-Como ya sabéis, para prevenir el dolor de espalda,

es importante utilizar las técnicas adecuadas a la hora de levantar peso.

Lo que tenemos que hacer es flexionar las rodillas,

mantener el cuerpo recto,

y todo esto para llevar la fuerza a las piernas.

También es importante fortalecer la musculatura,

tanto de la espalda como del abdomen.

Y también muy importante sentarnos correctamente.

Y eso quiere decir, con la espalda bien recta

y los pies bien apoyados en el suelo.

Bueno, tiene pinta de ser una lumbociatalgia. ¿De acuerdo?,

de origen mecánico. -¿Y eso qué es?

-Es lumbago. El nervio ciático, que es el más largo del cuerpo humano,

habrá sido comprimido por alguna causa.

Un sobreesfuerzo involuntario, ¿vale?

Te vamos a administrar antiinflamatorios intravenosos

aquí en el hospital,

y te recetaré antiinflamatorios

para que te los lleves a casa, durante una semana.

El calor también te puede ir muy bien, ¿vale?

Escucha: ¿has tomado algún medicamento estos días que te dolía?

-Marihuana. -¿Marihuana?

-Pues sí, sí. Marihuana.

Pero porque me alivia muchísimo el dolor de la espalda.

-Yo ya le he dicho que las drogas no son

el sustituto de ningún medicamento. Pero...

-Bueno, a ver: en realidad los cannabinoides,

que son los componentes activos y derivados del cannabis,

de la marihuana,

pueden utilizarse como paliativos con pacientes que tienen cáncer.

Va muy bien para el dolor, las náuseas, los vómitos...

-No, pero mi hijo no tiene cáncer.

-No. Bueno, yo solo cuento las investigaciones que hay, ¿vale?

Pero bueno, tu padre tiene razón.

Yo no dudo que te vaya bien para el dolor de espalda, Lucas.

Pero en este caso no..., no tienes que tomar marihuana, ¿vale?

Escucha, ¿has tomado algún estupefaciente más? -Pues no.

No. Además que... que la marihuana

es lo único que me alivia el dolor de la espalda.

-¿Y por qué no la dejas ya? -Mira, podemos hacer una cosa:

te vas a casa, te tomas lo antiinflamatorios

y si no hacen efecto, pues vuelves y vemos qué hacemos. ¿Vale? Venga.

¿Qué ha pasado?

Tiene náuseas, vómitos oscuros y dolor estomacal.

Llevadlo a Reanimación, rápido. Vale. Muy bien.

Venga, chicos, a Reanimación.

-¿Qué pasa, Ramón?

Es un chico, bueno, un paciente mío. ¿Quién es?

Bueno, luego te lo cuento, Lucía, ¿de acuerdo?

Tengo que ir a cambiarme. Vale.

Estaba con Andrés en una reunión de... Bueno,

y en un momento dado se ha llevado la mano a la boca del estómago

y ha caído desplomado, perdiendo el conocimiento.

En un principio pensé que podía ser un infarto,

pero al rato recobró el conocimiento y no presentaba ningún signo

que me hiciera pensar en un episodio cardiaco.

Ahora, si me perdonáis, tengo que dejaros.

Andrés, ¿has tenido un episodio previo al dolor gástrico?No.

Vale. ¿Tienes algún problema cardiovascular?

-¿Estás tomando algún tipo de medicación?No.

Bueno, de todas formas tu problema ya es suficiente factor de riesgo.

Llevo años arrastrando la adicción al alcohol,

y cada vez me parece más imposible de superar.

Y de verdad que lo he intentado un montón de veces,

pero no..., no puedo. Es que es más fuerte que yo. No...

Hay un dolor difuso, no tienes irritación peritoneal,

o sea que imagino que no será muy grave. ¿De acuerdo?

Te vamos a hacer unos análisis de sangre

y voy a pedir una radiografía toracoabdominal.

Voy a hablar con una enfermera y con Rayos

para que lo vaya preparando todo.

Por favor, no avises a mi mujer.

Verás: lo más probable es que te quedes aquí unas cuantas horas.

Así que deberías avisarla tú.

Vale. Entonces cuando venga, por favor, no...,

no le digas que he vuelto a beber.

Bueno, eso es una decisión tuya.

Es que mi mujer piensa que me está yendo muy bien

en Alcohólicos Anónimos.

Y yo sin embargo pienso que cada vez se me hace más difícil soportar

esas reuniones que no sirven de nada. Y sé que tú piensas lo mismo.

Bueno, Andrés.

Que he visto que has faltado a varias reuniones,

y cuando vienes sales al poco de llegar.

No te preocupes, no diré nada.

Yo también te guardaré el secreto.

Está bien.

Voy a avisar a una enfermera y llamar a Rayos.

El uso prolongado del alcohol

acarrea graves perjuicios para la salud.

Irrita las capas protectoras del esófago, la garganta o el estómago,

reduce considerablemente la absorción de vitaminas,

altera las funciones de órganos vitales

como el páncreas, el hígado o el corazón,

daña los tejidos nerviosos... En fin, y muchos más.

-Hola. -Hola.

-¡Anda! ¿Tú también has recibido la invitación de la boda?

-¡Ay! Espero que les vaya muy bien. -Que sí, hombre. Seguro que sí.

Va a ser un bodorrio. Y sin ningún tipo de sorpresa.

Oye, ¿vas a ir con Juanra? -Sí, claro. -Muy bien.

-¿Y tú con Rebeca? -Con Rebe.

Que le gusta que la llamen así. -Ah, Rebe. Ah, vale.

-Sí. Y no, no. No estoy seguro si voy a ir con ella. -¿Por?

Hombre, yo creo que, no sé,

puede ser un buen momento para que tengas algo un poquito más serio ¿no?

-No sé. Es que tengo la sensación de que está un poco verde la cosa aún.

-Ah. Bueno, aunque sea así, puede ser divertido.

Y además seguro que Rebe le pide alguna canción de estas de reggaeton

o de bachata,

o de lo que le guste al DJ. -Ya.

-Lo podemos pasar bien. -Puede.

-Bueno, te dejo, que tengo cosas que hacer. -Muy bien.

Después de conocer los resultados de la analítica y la radiografía,

y de realizarle un lavado gástrico a Andrés pinilla,

el doctor Ramón Landó decide hacerle una ecografía abdominal.

En la analítica de Andrés destaca la alteración de las enzimas hepáticas,

lo cual es propio del alcoholismo, como una leucocitosis.

Esto me hace pensar en una infección de origen bacteriano, desconocida,

que espero localizar con la ecografía.

Andrés. Se aprecia un engrosamiento simétrico y difuso

en la pared del estómago.

Posiblemente esto tenga un origen infeccioso vascular

o incluso tumoral.

Así que... te voy a derivar al especialista de digestivo

para que él se haga cargo. ¿De acuerdo?

¿Estás bien?

Creo que sí.

Aunque me derives al digestivo, por favor, no me dejes solo.

De acuerdo. ¿Has avisado ya a tu mujer?

No, no quería preocuparla.

Pero supongo que tendré que decirle que estoy aquí, ¿no?Deberías.

Le hemos realizado a Andrés una panendoscopia de urgencia

para visualizar cómo se encuentra el estómago, el esófago y el duodeno.

En ella hemos visto unos pliegues gástricos, edematosos y engrosados

que están estrechando el estómago.

Esto podría deberse a diferentes posibilidades:

entre ellas algunos tipos de cáncer.

Por eso el especialista ahora le está haciendo una biopsia.

Lucas, el paciente diagnosticado de lumbociatalgia,

es traído al hospital en ambulancia

tras sufrir un empeoramiento de sus síntomas.

-A ver ahí. -¡Ah!

-Vale. A ver... Vale. Tranquilo, tranquilo.

A ver, escucha: ¿Has seguido el tratamiento?

-Sí. -¿Sí?

Y cuéntame: ¿Qué sientes ahora mismo?

-Es como... Como... un hormigueo en las dos piernas,

como si se me durmieran todo el rato.

-Yo he llamado a la ambulancia porque me ha empezado a decir

que no sentía las piernas, que no podía caminar, y...

-Vale. A ver, necesito más detalles. Cuéntame cuándo empezaron los dolores

-Pues... Hace como... dos años que... tengo dolores de cadera.

-Pero yo no tenía ni idea de eso.

-Bueno, pues ¿qué quieres que te diga, papá?

No te voy a contar todo lo que me pasa.

-Hombre, hijo: Cuando se trata de tu salud, sí.

-Bueno, a ver. Tranquilidad.

Mira: Por lo que estoy viendo, la movilidad lumbar

y extremidades inferiores han empeorado, ¿vale?

Podríamos estar frente a una hernia discal.

Tenemos que hacer radiografía de columna lumbar. ¿Vale?

Para explorar mejor la zona, y también pediré que...,

que te quedes ingresado en observación. ¿De acuerdo?

Tranquilo. ¿Vale? Vamos viendo poco a poco.

Lamentablemente, en la radiografía que le hemos realizado a Lucas,

hemos podido observar la presencia de una tumoración,

en esta zona de aquí.

Esto descarta por completo la hernia discal.

Y lo que tenemos que hacer ahora es un TAC de la columna lumbar,

para saber a qué tipo de tumoración nos enfrentamos.

Hola. ¿Cómo estás?

Pues mal. ¿Qué me estáis poniendo?

Verás: Como tienes que estar a dieta absoluta,

hemos empezado con sueroterapia.

También te hemos puesto analgésicos para el dolor,

antieméticos para los vómitos,

y pantoprazol para inhibir las secreciones ácidas estomacales.

Pues nada de esto funciona. Yo cada vez estoy más ansioso.

Ya, ya lo sé. Y necesito un trago.

O esto... Esto va a ser peor, ¿eh?

Escúchame. Andrés: Estás empezando a tener los síntomas

del síndrome de abstinencia. Y lo sabes.

Sí. Lo sé, por eso sé que no voy a... No lo voy a aguantar.

Los primeros síntomas del síndrome de abstinencia

suelen aparecer entre las cinco y ocho horas después

de la ingesta de la última copa de alcohol.

Suelen aparecer cansancio, sudoración, temblores,

aceleración del pulso...

Entre las 24 y las 72 horas posteriores,

estos síntomas se agravan.

Pudiendo aparecer convulsiones, hipertensión y alucinaciones.

-Mira, Lucas. Las medicinas están para algo.

Los médicos están para algo. La solución no es drogarse.

-Papá, de verdad, o sea:

¿Se puede saber por qué te afecta tanto el tema de los porros?

Es que me he pasado toda la vida presumiendo

de que tengo un padre enrollado, y ahora mírate.

¿Eh? ¿Qué pasa? ¿Has tenido un...? No sé.

¿Un problema con..., con drogas, de joven?

-Mira, vamos a dejarlo, ¿eh?

-¿Qué tal va el dolor, Lucas?

-Pues mejor. La verdad que me habéis pinchado algo bueno, ¿eh? -Ya.

Oye, escucha: He estado mirando las placas,

y ha aparecido que tienes una tumoración

en la zona de las vértebras lumbares. -¿Cómo?

-A ver. No tenemos que alarmarnos. ¿Vale?

Tenemos que seguir haciendo pruebas y... ir viendo poco a poco.

-¿Cómo que una tumoración?

-Mírame a los ojos. No nos precipitemos. ¿Vale?

Porque cabe la posibilidad de que se trate de un quiste y...,

y no sería nada. ¿Me estás oyendo?

-Sí. -Vale. Tranquilo.

-Papá. Sácame esto.

-Hola. Pase, pase. Adelante.

Gracias.

Hola, cariño. -Hola.

-Hola. ¿Qué tal estás?

-Bien. Hola. Soy el doctor Landó.

Mi mujer. Carmen. -Sí.

¿Cómo lleva el embarazo? -Bien. Al principio, un poco mal.

Pero ahora lo llevamos bien, gracias. De acuerdo. Me alegro.

Eh... Pues les dejo solos, que hablen.

-Vale. Gracias.

Hasta ahora. Hasta ahora.

Estás sudando.

-Espero que traigan las analíticas, cuanto antes.

Porque necesito salir de aquí. -Andrés, tienes que tener paciencia.

Ahora lo importante es que descarten el cáncer.

-Pues a veces pienso que ojalá tuviera cáncer.

Todo esto sería mucho más fácil. -Qué tonterías dices, anda.

-¿Cómo..., cómo están los niños? -Bien. Con mi madre.

Tú no te preocupes por eso.

-¿Les has dicho que estoy... enfermo? -Pues no. Porque no tiene importancia

Te vas a poner bien, hombre. Tranquilízate, Andrés.

-Todo esto sería mucho más fácil para todos si yo no estuviera.

-Pero... Pero qué tonterías estás diciendo, hombre.

Los niños te quieren muchísimo. Yo te quiero más todavía.

Y bueno, este niño que va a nacer

te va a necesitar más que a nada en este mundo.

Así que no te hagas la víctima, anda. Que no toca.

-¡Nadie os ha pedido que me queráis! No me lo merezco.

-Pues no, desde luego. A lo mejor no te lo mereces.

Porque no haces más que boicotearte una y otra vez.

¿Qué te crees? ¿Que no me había dado cuenta?

Mira: No te lo he dicho porque sabía que te ibas a poner peor.

Mira, toma. Haz lo que quieras con ella.

Yo, si te rindes antes de empezar, no puedo luchar contigo.

Lo siento mucho.

-Ay...

-Oye, tengo una pregunta muy importante que hacerte.

-Vale, dime.

-¿Qué me pongo yo para la boda de tus amigos?

-Ah... Qué tonto eres. Pues... no sé.

Pero si quieres te acompaño y lo compramos juntos.

-No, no, no. Voy yo solo porque así es una sorpresa.

-Ah, pero qué sorpresa, por favor.

Pero si todos los tíos vais vestidos con traje.

-¿Y quién te ha dicho a ti que me voy a poner un traje?

-¿No te vas a poner un traje? -Pues a lo mejor no.

-¿No? Bueno. Oye, pues hablando de la boda,

es que me ha parecido superextraño.

Porque antes me ha dicho Dacaret que no sabía si invitar a Rebeca.

-¿Y por qué no la va a invitar? -Pues no sé, no tengo ni idea.

Vamos, yo le he dicho que es una fiesta

y que, cuantos más seamos, pues mucho mejor.

-Pero, si están juntos, ¿por qué no van a ir a la boda?

Bueno, no sé. -No sé. Bueno, ya nos lo dirá.

-Que voy a ver qué me compro. -Vale. Envíame una foto con el traje.

-No. -¡Que sí!

-No, no. ¡Adiós!

Al día siguiente de su ingreso,

Andrés Pinilla, el paciente con una alteración de la pared gástrica,

sufre una crisis de pánico.

¿Qué ocurre, Mar? Está teniendo una crisis.

Venga. Avisa a Psiquiatría. Corre. Enseguida.

-¡Déjame en paz! ¡Tú tenías que haber dejado que me fuera!

Andrés: Estás teniendo una crisis,

pero ahora con la medicación se te pasará.

¡Pero es que no quiero más veneno en el cuerpo!

¿De dónde has sacado esto?

Pero bueno. Si estás bebiendo no deberías estar así.

¡No he bebido! ¡Quédatela si quieres!

Venga, Andrés: Intenta respirar. Venga.

¡Cállate! ¿Tú qué sabes? ¡Tú eres igual que yo: un borracho!

No, Andrés: ¡Yo ya no bebo! ¿Que no bebes? Claro.

Y por eso te escapas de las reuniones

y nos miras como si fueras mejor que nosotros.

¿Has avisado a Psiquiatría? Sí, sí, ahora vienen.

Lucía: Está teniendo una crisis de pánico. No sabe lo que dice.

Sé perfectamente cuáles son los síntomas de una crisis de ansiedad,

y la mentira no está entre ellos.

Lucía. ¡Lucía! ¿Qué quieres?

Escúchame. No puedes hacer caso a un hombre en el estado de Andrés.

¿Tú vas a las reuniones?

Porque yo creo que es el momento de que nos digamos la verdad.

¿Vas a las reuniones de Alcohólicos Anónimos? ¿Sí o no?

Algunas veces. ¿Algunas veces?

Tú no estás comprometido con tu recuperación,

¿y estás intentando que yo te crea? Escúchame, Lucía. Escúchame.

Déjame que te explique. A ver. Yo no soy como Andrés.

Él tiene un problema. Yo solamente estoy pasando una mala racha.

Ramón: ¿De verdad te crees eso?

Porque es que entonces el problema no es que me estés mintiendo a mí.

Es que te estás mintiendo a ti.

Por lo menos Andrés está intentando recuperarse.

Tú solo finges que lo intentas.

Lucas, el paciente con una tumoración

a la altura de las vértebras lumbares

espera en planta los resultados del TAC.

-Lucas: El doctor ya... ¿En el hospital también?

-¿Podrías dejarme tranquilo, papá, un rato?

-¿Tú qué pasa? ¿Que lo haces para molestarme, o qué?

-Pero papá. Es que...

¿No te das cuenta de que podría tener cáncer?

-¡Pero qué tonterías dices! ¿Qué vas a tener cáncer?

-Pero ¿no has escuchado al médico? -Sí.

Y en ningún momento ha dicho que tuvieras cáncer.

No lo utilices como excusas, ¿eh? Ya es lo que me faltaba.

Voy a llamar a mamá. -¿Está todo bien? -Sí.

-¿Tienes los resultados del TAC ese ya? -Sí. Aquí los traigo.

Escucha: Han mostrado una tumoración de características sólidas.

Que están invadiendo el canal raquídeo.

Está comprimiendo los nervios, y eso es lo que te causa el dolor.

-Sin palabrería médica, ¿qué..., qué es lo que tengo?

-Pues mira. Hay dos opciones.

Podría ser un meningioma o un neurinoma.

Ambos son tumores benignos.

Pero también podría ser un tumor maligno. ¿De acuerdo?

Oye. No nos podemos poner en lo peor. ¿De acuerdo?

Aún quedan muchas posibilidades.

Para empezar voy a hablar con Neurocirugía.

Para ver si se puede programar una operación para mañana mismo.

-¿Y qué complicaciones podría tener la operación?

-Pues mira, el postoperatorio... puede ser bastante doloroso

y se puede prolongar.

Y tampoco te puedo engañar, Lucas. Se podrían ver afectados los nervios.

Y que perjudicaran la movilidad de las extremidades. ¿De acuerdo?

Escuchadme los dos. Si tenéis cualquier duda o cualquier pregunta,

estoy aquí para solucionarla. ¿Vale? Lucas. Lucas, escucha.

Es muy difícil, pero aún tenemos que analizar las muestras.

Y no hay nada seguro. ¿De acuerdo?

-Hijo...

Varios días después de ser ingresado,

Andrés sufre intenso dolor epigástrico y 39 de fiebre.

Doctor: En laboratorio me han dado esto para usted.

Gracias, Mar.

Bueno. Vamos a tapar.

-¿Son los resultados de la biopsia? No, son los resultados del análisis.

Los cuales indican que tu número de leucocitos

es el doble del que tenías cuando llegaste.

Junto con estos síntomas,

me hace pensar en una perforación gástrica. ¿Eh?

Voy a hablar con el especialista de Digestivo,

posiblemente te pidamos un hemocultivo y un TAC abdominal.

Para confirmar que realmente existe una perforación.

-Ramón.

Quería disculparme por lo que te dije el otro día.

Te dije cosas que no..., no sentía.

No, no te preocupes.

Estabas en plena crisis de pánico y tampoco estabas para prometer nada.

De todos modos, ya no tendrás que mantener la tuya.

Mi mujer lo sabe todo. Lo sabía desde el principio.

Fue ella quien trajo la petaca. Pero bueno, no la puedo culpar.

Bueno. Intenta descansar. Muchas... Muchas gracias.

El neurocirujano opera a Lucas

del tumor que presenta a la altura del sistema nervioso central.

La cirugía consiste en una laminectomía central.

Es decir: en cortar a nivel de las láminas de las vértebras.

Mediante técnicas microquirúrgicas,

lo que hacemos es localizar la lesión adherida a las raíces nerviosas,

y vamos separando poco a poco.

-Cariño. Sí. Lucas está todavía en el quirófano.

Pero ya no creo que tarde mucho.

Ah, genial, pues... Pues te esperamos aquí.

Estoy muy asustado, Miriam.

Encima, con el tema de la marihuana,

cada vez me siento más miserable por mentirle.

Yo creo que ha llegado el momento de..., de decirle la verdad.

Te tengo que dejar. Sí, luego hablamos. Te quiero.

-Disculpa. Carlos. -Sí.

-Oye, la operación está siendo más larga de lo que esperábamos.

He hablado con el neurocirujano,

y el problema es que el tumor está más adherido de lo que pensaban

y tienen que ir poco a poco, para no dañar el nervio raquídeo.

En cuanto sepa cosas nuevas te aviso. -Bueno. -¿Vale?

Hola. Hola.

¿Qué haces aquí?

He ido al hospital, me han dicho que ya habías salido y..., bueno.

Quería hablar contigo,

he dado al portero y Marcos me ha dicho que habías ido a la compra.

Y como no me ha invitado a subir, pues...

Bueno. Preferiría que no te hicieras la víctima.

Ya que no vas a intentar solucionar tu problema,

por lo menos no juzgues a tu hijo, tampoco.

Escúchame una cosa. Lucía. Escúchame una cosa.

Es verdad que estoy yendo a las reuniones de Alcohólicos Anónimos.

Ya. Es verdad.

No voy muy convencido. Pero voy. Y lo que no pretendía era mentirte.

Es que prefiero que no me cuentes nada.

Porque tengo la sensación de que, desde que estuviste con Mónica,

para ti y para mí la verdad ya no tiene el mismo valor.

Lucía, por favor: ¡No dejes las cosas así!

Lucas: La operación ha sido un éxito. ¿De acuerdo?

Hemos conseguido una resección total del tumor.

Y lo hemos enviado a Anatomía Patológica para estudiarlo. ¿Vale?

-Y ¿mi padre? -Pues está ahí fuera.

Lo que pasa que no sé si es buena idea que entre a verte, la verdad.

-Pues estaría bien, sí. -Le digo que pase.

-Sí. -¿Vale? Venga. Os dejo a solas.

-Gracias.

-Para la recuperación de una intervención como esta,

es necesario que el paciente esté durante 48 horas

boca arribay en reposo.

Pasado este tiempo,

le podremos retirar el drenaje y la sonda vesical,

e intentaremos, en la medida de lo posible que haga paseos cortos

para evitar el encamado prolongado.

-Mamá ha conseguido un vuelo para mañana.

-Gracias. Papá. ¿Estás bien?

-Pues todavía un poco asustado. Pero bien.

¿Y tú? ¿Cómo estás? -Tranquilo.

-Me alegro mucho de que haya salido todo bien.

Las imágenes del TAC confirman

el engrosamiento de la pared del estómago que ya reveló la ecografía.

Pero niegan la existencia de perforación gástrica.

Bueno, amigo. Eh..., no vas a pasar por quirófano.

Parecen buenas noticias.

Pero por la cara que pones diría que no.

Verás: La biopsia no revela datos de malignidad.

Tampoco tienes infección por Helicobacter pylori,

y los hemocultivos son estériles.

¿Entonces?

Entonces tienes una gastritis flemonosa aguda.

Es un tipo raro de gastritis,

que se suele producir por una infección bacteriana

de la pared gástrica.

Y ¿es grave?

Bastante.

¿Cuánto? Y por favor, sé sincero.

En tu caso, la probabilidad es bastante baja.

De hecho, la mortalidad está establecida en un 50 %.

Lo sabía.

Sabía que algo así acabaría pasándome, lo sabía.

Verás. Tu alcoholismo tiene mucho que ver.

La mitad de los pacientes que contraen esta enfermedad

son personas sanas.

En tu caso el alcoholismo

es un factor de riesgo que agrava la situación.

El alcohol tiene un efecto gastrolesivo directo,

ya que aumenta la producción de ácidos gástricos

que desencadenan la irritación y la inflamación

de las paredes del estómago.

A largo plazo, esta irritación puede provocar cirrosis, úlceras

y perforaciones de la pared gástrica.

¿Quieres que me quede aquí contigo? No hace falta. Gracias, pero no...

Esto era cuestión de tiempo.

Lo que no imaginaba es que fuera tan pronto.

Escúchame. Vamos a comenzar con el tratamiento de antibióticos

y alimentación por vía.

Y bueno. Iremos viendo cómo vas evolucionando.

Ahí fuera hay una persona que te manda muchos besos y mucho ánimo.

Quizás esa compañía sea más agradable, ¿no?

Sí. Vale.

Si cree que tiene un problema con el alcohol, acuda a su médico.

Cuanto antes se ponga en manos de profesionales,

más fácil le resultará superar su problema.

-Dacaret: ¿Cuál es tu bebida favorita?

-¿Qué pasa? ¿Que me quieres emborrachar, o qué?

-Claro. Y llevarte a lo oscuro luego...

Que quiero comprar unas botellas buenas, buenas, para la boda...

Para reservarte alguna de lo que tú quieras.

Ah, y..., y Rebe bebe alcohol, ¿no? -¿Tú de qué conoces a Rebe?

-Ah, no, pero... Bueno, me lo ha contado Marina.

-Bueno, sí, sí, sí que bebe. Pero... da igual.

-Ah, que al final no va a ir, ¿no?

-¿Eso también te lo ha contado Marina? -Pues sí.

-Pero ¿qué pasa? ¿Que estáis cotilleando todo el día, o cómo va?

-Que no, cotilleando no, pero... Macho, somos pareja,

y, pues hablamos de todo, sí. Pero... -Ya, hombre, pero bueno.

Lo que no entiendo es por qué le cuento algo a ella

y de repente lo sabes tú. No sé. En fin. Oye: Cóbrame la cerveza.

-Nada, anda, déjalo, déjalo. -Que no.

-Perdona, tío. -Toma. ¿Vale?

Venga. -No te mosquees, anda.

-Hasta luego. -Hasta luego.

Unos días después, el doctor Landó realiza un TAC de control a Andrés

para comprobar el estado de su estómago.

Oye, tengo buenas noticias.

Tengo el resultado del TAC, y por lo visto,

el engrosamiento de la pared gástrica, pues...

está desapareciendo por completo.

¿Eso quiere decir que los fármacos han dado resultado?

Eso parece.

Hasta ahora..., no sabía las ganas que tenía de seguir vivo.

Verás. Hay veces que nos creemos que somos intocables.

Y la vida nos demuestra que, al contrario:

somos bastante vulnerables.

Y cuando eso pasa todo cambia.

Ramón, eh... Quería proponerte un pacto.

De acuerdo. Ya que tiene usted una segunda oportunidad, se lo acepto.

Y usted, también.

Por favor.

Para que nuestras familias puedan sentirse orgullosas de nosotros.

Claro.

Y por favor, ¿puedes llamar a Carmen, y decirle...?

Estará de los nervios, la pobre. Claro.

Carmen.

Tiempo después, Lucas se recupera de la operación,

en la que le extirparon un tumor del sistema central nervioso.

-Hola. -Ah, hola.

-¿Qué tal estás, Lucas? -Mejor.

-¿Sí? Oye: Te van a traer la comida ahora, ¿de acuerdo?

-Genial. Porque tenía un hambre que...

-Ah, ¿sí? Pues eso es muy buena señal. ¿Vale?

Tengo buenas noticias:

Al final se trataba de un tumor benigno. ¿De acuerdo?

Oye, escucha. Una pregunta.

¿Tú has sido operado de un sinus dérmico?

-No..., no me han operado en la vida.

El sinus dérmico es una malformación congénita que se manifiesta al nacer.

Los bebés que la sufren tienen unido

el sistema nervioso central con la piel mediante un orificio,

normalmente en la zona de las lumbares.

Y puede ir acompañado de supuración, de lesiones vasculares,

de exceso de vello, e incluso, de alguna tumoración palpable,

como es el caso de nuestro paciente.

Ya. Bueno. Escucha.

Te lo pregunto porque, cuando has sido operado del sinus dérmico

cuando eres pequeño, puede resurgir con edad adulta.

Bueno. ¿Me dejas que revise la cicatriz?

-Sí. ¿Me ayudas, papá? ¡Ah...!

-Vale. Ahí, suficiente.

Pues, o yo me equivoco,

o esta es la cicatriz de la operación de un sinus dérmico.

-Doctor, ¿nos puede dejar un momento, por favor?

-Sí, mejor. Sí.

-Papá, ¿qué pasa?

-El padre biológico de Lucas era mi hermano Miguel,

que murió hace muchos años, de sobredosis.

Al igual que su madre.

Cuando Lucas nació intentaron hacerse cargo, pero...

las drogas lo complicaron todo.

Así que nos pidieron a mi mujer y a mí que cuidásemos de él, y...

Y así lo hemos hecho.

Para Lucas somos, y seremos sus padres.

Le prometí a Miguel que... Que nunca le diría nada. Pero...

Esa promesa... ya no la voy a poder cumplir.

Me habría gustado que mamá estuviera aquí, pero no ha podido ser.

Y sí, cuando..., cuando naciste,

tuvieron que operarte de una malformación.

-Ahora entiendo muchas cosas. Tu insistencia con los porros y...

-Nosotros sabemos que tú no eres así.

Que tú eres un chico que tiene las ideas claras. Y eres responsable.

Pero... lo de las drogas, no.

-¿Y por qué habéis esperado todo este tiempo a decírmelo?

-Por miedo, supongo, hijo. No sabíamos cómo ibas a reaccionar.

Solo quiero que me perdones.

Y espero que algún día lo puedas comprender.

-Papá...

Necesito que me dejes solo un poco, por favor.

¡Ay!

Yo supongo que, con el tiempo, lo iré asimilando, pero...

Para mí Carlos y Miriam son mis padres.

Eso es lo único que tengo claro.

-Rey. Hola.

-¿Qué pasa? -Oye, una cosita:

¿Por qué le vas contando mis cosas a Juanra?

-¿A Juanra? -Sí.

Te lo cuento a ti porque eres mi amiga.

Y de repente se lo cuentas a él, pues hombre.

Espero un poco de discreción, la verdad.

-Bueno, perdóname.

Tampoco pensé que era un secreto tan grande, lo siento.

No... -Vale.

-Lo siento. -No, tranquila, no te preocupes.

Si solo es que..., no sé.

Quiero invitarla a la boda,

pero me da la impresión de que es como un paso muy serio.

Y estoy hecho un lío; no sé qué hacer.

-Hombre, pues yo creo que en el fondo es muy sencillo, ¿no?

Si realmente te gusta esta chica, invítala.

-Ajá. -Y si no...

-Pues no. -No sé. Piénsalo.

Perdóname, pero es que tengo un poquito de prisa.

Si quieres te llamo esta noche y hablamos.

-Vale. Perfecto. -¿Vale? Venga. Anímate, anda.

-Adiós.

A ver.

Hola, Rebe. ¿Qué tal?

Que oye, una pregunta:

¿A ti...,a ti te gustaría ir a una boda conmigo?

-¡Hombre! ¿Esta vez sí vas a entrar, o qué?

Sí, sí. Hoy sí. ¿Sí?

Hoy sí. Venga, pues vamos para dentro.

Vamos. Venga.

-Tengo un dolor terrible.

-La mano izquierda es la que tiene menos fuerza,

y este color verdoso que tiene es porque la tienes cianótica.

He encontrado en el pasillo a una chica, una paciente tuya.

¿Quién es tu supervisor? Macías. ¿Por?

Quiero hablar con él porque me gustaría seguir el caso.

-Lorena: ¿Estás bien?

Dime en una escala del uno al diez cuánto te duele. -Diez.

La séptima vértebra cervical tiene costillas bilaterales.

¿Me van a tener que cortar el brazo? Eso es una posibilidad.

-Es mejor que no quedemos más, la verdad.

-Pero... ¡Lucía!

-¿Es la primera vez que te desmayas?

-Bueno, el otro día estaba entrenando y me dio un mareo y...

-Hola. -Hola.

¿Os conocéis?

-Nos conocemos hasta los lunares más ocultos.

-Tienes que recuperarte lo antes posible para volver al entrenamiento.

-Estos síncopes, o desmayos,

se producen cuando se realiza una actividad física extenuante.

Las paredes de tu ventrículo izquierdo

son más gruesas de lo normal.

-¿Cómo está Daniela? -No podrá volver a hacer judo.

¿Sois muy amigas? -Ella entrenaba judo, y yo, natación.

Ya sabes que el deporte une un montón, y..., bueno.

Salíamos por ahí a tomar algo, y... Bueno.

Subtitulación realizada por Teresa García Román

  • Centro médico - 21/11/17 (2)

Centro médico - 21/11/17 (2)

21 nov 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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