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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 20/09/17 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Pues yo pensé que íbamos a hablar más de mis problemas con Lucía,

su situación con Natalia. Y estuvimos toda la noche hablando de Mila.

A ver, Ramón... A mí me preocupa Mila

porque ha pasado unos meses muy malos.

Ha sufrido mucho. Hay mucho cariño entre los dos.

Ella me apoyó cuando tuve cáncer de próstata,

yo la apoyé cuando estuvo mal. ¿Estás bien?

No.

No, Mila perdió la visión y he querido hacer una resonancia. Mira.

¿Cómo que perdió la visión?

Natalia me ha enseñado los resultados de tus pruebas.

Sí. Hay que operar.

Durante la intervención, se extraerá una muestra del tumor

para analizarla.

Porque, normalmente, estos tumores suelen ser benignos.

Vale. Yo confío en ti. Siempre lo he hecho.

Fíjate que antes de que le diera la crisis...

Me comentó que cuando estuviste con el cáncer de próstata

os habíais visto y yo, la verdad es que no tenía ni idea.

Me llamó. Estaba de paso por la ciudad y quería tomar un café.

Pues me hubiese gustado estar.

Hace muchísimo que no la veo y la quiero mucho.

Ya lo sé. Pensé que te lo iba a decir ella. Por eso no te dije nada.

Ya. Es tu cuñada.

(Teléfono)

Es del laboratorio. Bueno, pues...

Dime.

Vale, gracias.

Es maligno. Hay que extirparlo cuanto antes.

(Música)

(VOZ EN OFF) "Ana, que está embarazada de 36 semanas,

acude hoy a centro médico para ver al doctor Landó,

el encargado de seguir su embarazo porque está muy preocupada.

-Hola, ¿en qué les pueda atender?

-Hola, ¿qué tal? Pues necesito ver al doctor Landó, por favor.

Tengo una molestia muy rara en la cara.

-Escucha, Ana, en menos de ocho semanas tenemos que empezar

-¿Me podría decir algo más concreto sobre qué le ocurre?

-Y con un poquito de suerte, dos semanas más y recuperamos la forma.

-Pero ¿te puedes callar ya?

¿No te das cuenta que esté todavía embarazada o qué?

-¿A ti qué te pasa? -¿Y tú no sabes quién soy?

-Sí, sé quién eres. -Llame al doctor Landó ya.

-Ahora mismo el aviso. Un momento, por favor.

-Ana Calabuig es la tenista número ocho del mundo.

No creo que necesite presentación, ¿no?

A ver, ella está un poco nerviosa por el tema del embarazo y todo eso,

pero yo, la verdad, es que también lo estoy.

Soy su manager y su entrenador desde que era pequeña.

-A ver, Ana. ¿Qué te pasa? -Nada, que desde hace unos días aquí

tengo una sensación muy rara en la cara, en el lado izquierdo.

Es como si lo tuviera dormido.

Y luego, por encima de los dientes, siento un dolor muy raro también.

-Ya... Verás, Ana.

Te recuerdo que las últimas visitas que has hecho,

al final no te pasaba nada.

Todas las dolencias que decías eran fruto de los nervios,

porque se está acercando el momento de dar a luz.

-Eso mismo le he dicho yo. -Ya, pero es que esta vez no es así.

Yo me noto que no estoy bien, de verdad. Es distinto a otras veces.

No os pongáis en mi contra. ¿Habéis pensado si le pasa algo al niño?

-Bueno, no te preocupes. Pasa a la camilla

que te voy a hacer una exploración, ¿de acuerdo?

-Vale.

-En las últimas semanas, Ana ha venido varias veces

diciendo que tenía distintas molestias

que al final eran fruto de los nervios.

Entiendo que esté tensa,

porque es una deportista de alto nivel

y el hecho de estar embarazada le genera cierta tensión. Pero...

(Música)

"La doctora Romero viene de informar a su cuñada

que el tumor cerebral que le fue extraído

ha resultado ser maligno".

(Música)

Por fin. Estoy deseando que me deis el alta.

Tengo un aburrimiento que no puedo más con él. ¿Qué pasa?

A ver, tengo ya los resultados de la biopsia.

Sí.

Y, bueno. El tumor es maligno.

(Música)

Pero... El tumor me lo han extraído en la operación, ¿no?

Sí, sí, cariño. Pero a veces eso no es suficiente.

¿Me estás diciendo que tengo cáncer en el cerebro?

Sí.

(Música suspense)

Escúchame. Te voy a derivar a oncología

y vamos a ver el tratamiento a seguir.

De acuerdo. Gracias. Gracias, no.

¿Me deja sola, por favor? Lo entiendo.

(Música)

Pues...

Dar malas noticias es difícil.

Cuando es un familiar, un amigo o alguien muy cercano, es...

Mucho más complicado. Si me perdonáis...

¿Sientes esto? -Sí.

-¿Sí? Perfecto. ¿Y ahora? -No.

Que no lo siento.

-De acuerdo. Vamos a ver esos ojos.

-¿No los notas como un poco saltones?

-Por favor, Ana. No digas tonterías. Eso son cosas tuyas. No tienes nada.

Ya te lo ha dicho el doctor. Hala, vámonos.

Seguramente que está muy ocupado. -No te preocupes, Pedro.

-La verdad es que sí, están un poco saltones.

Y tienes las pupilas muy dilatadas.

Oye, ¿últimamente has tenido otros síntomas?

-Sí, que noto que me cuesta cerrar los párpados.

-Ya... Intenta seguir mi dedo con la mirada.

-Vale.

-Ana, tienes que seguir el dedo con la mirada.

-Ya, pero que no puedo.

-A ver, arriba, abajo... -No puedo, Landó, que no puedo.

-Inténtalo. -Que no puedo.

-Cálmate, que seguro que es ansiedad.

-Pero ¿cómo que me calme, que seguro que es ansiedad?

Pero ¿no ves que no puedo seguir el dedo con la mirada?

¿Y si le pasa algo al niño, qué, lo has pensado?

-Ya está bien con el niño, ¿eh? Todos los días la misma pregunta.

Hay otras cosas en las que te tienes que preocupar más que del niño.

-Vamos a intentar calmarnos, ¿de acuerdo?

Ana, es evidente que hay algún tipo de problema neurológico

y lo vamos a atajar. ¿De acuerdo?

Es más, me gustaría empezar por hacerte unas pruebas de imagen.

-¿Eso qué quiere decir, Landó?

¿Radiación?

-Sí, verás... -No.

-Escúchame, son absolutamente imprescindibles

y no vamos a poner en riesgo al bebé. -Que no va a pasar.

No le vamos a dar radiación al niño, ni nada que le pueda poner en riesgo.

-Entonces, ¿para qué hemos venido aquí?

-Bueno, ¿y si fuera tu hijo? A que no dirías eso, ¿eh?

¿A que no lo dirías?

-Por favor, Pedro, ¿podrías esperar fuera un momento? Por favor, gracias.

Ana. -¿Qué?

-De acuerdo.

Vamos a optar por medidas conservadoras, por ahora.

¿De acuerdo? -Muy bien.

-Pero creo que necesitas ayuda para empezar a gestionar todo esto.

-Perfecto. Mientras no le hagamos daño al niño, perfecto.

-Vale. Y por favor, quiero que estés tranquila.

Podrían ser varias cosas.

Una trombosis de la arteria cerebral, una meningitis,

y es cierto que existen una serie de riesgos para el feto,

pero hay que entender una cosa,

si los profesionales pedimos pruebas de imagen con radiación

es porque son estrictamente necesarias.

-Hola. -Hola.

-¿Qué tal? ¿Cómo estás? -Bien, ¿y tú?

-Bien, bien.

-Bueno, pues nada. Que me voy, que tengo trabajo.

-Lucía, Lucía. Espera.

-Dime. -Te estaba buscando.

Verás, no sé si sabes que soy el médico de Ana Calabuig.

No sé si te suena la tenista. -Sí, sí.

-Bien, está hoy aquí. Vamos a solucionar sus problemas físicos,

pero me preocupan también sus problemas psicológicos.

Verás, la chica está en un momento de mucha tensión.

Está en el momento álgido de su carrera.

Está embarazada y quiere ser mamá.

Y creo que esto la tiene un poco tensionada.

Me gustaría que pudieras hablar con ella.

-Sí, claro. Por supuesto. Sí. -Oye, escucha a cosa.

Ana tiene mucho carácter, ¿de acuerdo?

Siempre ha llevado el control de todo.

Ahora está un poco despistada.

No controla la situación y no depende de ella.

Te lo digo para que tengas paciencia.

-Bueno, paciencia es mi segundo nombre. Venga, hasta luego.

-Gracias.

(Música)

(MEGAFONÍA) -"Paula Gómez, le esperan en neonatos. Acuda lo antes posible".

-Blanco ha visto... Blanco.

Estás buscando a tu cuñada, ¿verdad? Sí.

No quiero meterme donde no me llaman,

pero le he visto en la terraza.

La que hay al lado de la cafetería.

Estaba llorando. En la terraza. Gracias.

Mila. Me han dicho que estabas en la terraza. ¿No pensarías saltar?

¿Creías que iba a saltar? Mira, como experto en saltos te digo

que hoy no es buen día. El viento no acompaña.

Ya. ¿Y qué haces si no es saltar

cuando te dicen que posiblemente mueras?

Mila... Cuando tuve que decirle a Julián que tenía cáncer,

me encantó, porque no perdió la esperanza

hasta el último momento. Ya. Y yo también soy una luchadora.

Pero cuando estás dispuesto a empezar tu vida desde cero

y te diagnostican un cáncer...

Mira, tú y yo nos conocemos desde antes incluso que fuésemos pareja.

Y siempre te apoyé. Y lo sigo haciendo.

Ahora te voy a hablar como amigo y no como médico.

Así que cámbiate, que nos vamos a dar una vuelta.

(Música)

"Ana, que vino al hospital por sentir molestias en la cara,

espera los resultados de la analítica mientras es visitada por Lucía,

la psicóloga del hospital".

-Llevo desde los 13 años jugando al tenis.

-Madre mía.

-Desde ese momento he tenido superclaro que quería ser madre.

-¿Sí? ¿Y tenías claro que este era el momento en el que querías ser madre?

-Sí. -¿Seguro?

-Bueno, a ver. Es una decisión que, como todo el mundo,

tienes que pensar muy bien, ¿no? Pero en mi caso, más,

porque mi futuro profesional está en juego.

-¿Y el padre? -Lo voy a criar sola.

Visto así, quizás entiendo un poco a Pedro.

Voy a ser mamá ya, el niño va a nacer en nada,

¿y qué pasa si no me recupero? -¿Pedro es el padre?

-No, no. Pedro es mi entrenador.

-Suele ocurrir que en carreras deportivas como esta,

cuando se empieza tan joven, es fundamental

la figura del entrenador.

A veces es más importante que la propia familia.

Esa relación se basa en el apoyo.

El problema es que Ana ahora no siente ese apoyo

y eso le está generando mucha inseguridad.

-Gracias. De verdad, me ha venido muy bien hablar contigo.

-Me alegro.

-Perdón.

Tengo los resultados de la analítica.

La buena noticia es que no hay nada que justifique

ni un coágulo ni un sangrado cerebral.

-¿Y, entonces?

-Pues la verdad es que no lo sé. No lo sé.

Si pudiéramos hacer las pruebas de imagen, podría disponer de más datos.

-Landó, te dije desde el primer momento

que nada de radiación al bebé.

-Pero es que, para que el bebé esté sano, tú tienes que estar sana.

-O sea, que esto era una treta para que yo me hiciera las pruebas.

Que os he dicho desde el principio que no.

Lo que no tenéis es vergüenza, hombre.

-Pero si el doctor Landó te está recomendando

que te hagas las pruebas... -Que no me voy a hacer las pruebas.

Que ya lo he dicho antes. Que no hay pruebas. No va a pasar.

-Evaluada la coagulación de la sangre,

es poco probable que los síntomas se deban a una trombosis cerebral.

Eso no significa que sepamos qué le pasa a la paciente,

pero lo cierto es que, si Ana no accede a hacerse las pruebas,

poco podemos profundizar.

No sé cómo atajar el tema de Ana. Como ves, es muy testaruda.

Imagino que vuestra conversación no habrá sido fácil.

-La verdad es que estaba siendo bastante fluida

hasta que entraste tú.

-Vaya. Lo siento. No quería interrumpir.

-No pasa nada. Lo que sí he sacado en conclusión

es que su entrenador tiene mucha influencia sobre ella

y últimamente está siendo una influencia un poco negativa.

-¿Qué sugieres? -Creo que la clave está en Pedro.

Tenemos que hablar con él.

-Ya. Me parece bien.

El estado de Ana se está agravando

y esto puede traer complicaciones para el bebé.

Oye, gracias por toda esta implicación

que estás teniendo con el caso.

-Nada. Venga, que pases buen día, ¿eh?

-Vale.

Y no es habitual dejar salir a un paciente del hospital

cuando está ingresado.

A veces para hablar del cáncer es mejor

buscar un sitio más despejado. Vamos a cruzar.

Así nos centramos en esas cosas pequeñas de la vida,

como puede ser un paseíto...

La gente que te quiere. También. Verás, Mila, como médico...

Pensaba que venías a hablar conmigo como amigo.

Bueno, siéntate.

Como médico y como amigo quiero hablarte del diagnóstico.

Hay un tratamiento.

Pero si mi problema no es solo el cáncer.

Mi problema es que estoy sola. No tengo a nadie.

Mila, la vida da muchas vueltas. Seguro que algo bonito te espera.

Tú siempre sabe sacarme una sonrisa, ¿eh?

¿Sabes? Cuando yo tuve cáncer, lo que me ayudó muchísimo

fue preparar una lista

con los planes que tenía pendientes en mi vida

y que no había hecho. ¿Y eso te ayudó a seguir adelante?

Sí, muchísimo. Te lo recomiendo.

La verdad es que no sabría por dónde empezar esa lista.

En lo primero que piensas suele ser lo que más te apetece.

¿Qué es lo que más te apetece a ti?

¿A mí? Saltar en parapente con Natalia.

Es lo último que me queda en la lista.

¿Entonces por qué no habéis saltado ya?

Desde que es directora, pues...

Tiene menos tiempo, está más liada. Ya. Siempre se puede sacar tiempo.

Sí. ¿Cuál serían tus planes? -Pues...

Saltar en parapente contigo.

Así matamos dos pájaros de un tiro.

Bueno. Eso no puede ser hasta que no salte con Natalia. Se lo prometí.

Pero cuando salte con ella, tú estarás recuperada.

El día que quieras.

Pues muy bien. Vamos a ir para adentro.

No vaya a ser que nos echen de menos.

No lo entiendo, de verdad. No lo logro entender.

¿Tú sabes lo que nos ha costado llegar donde estamos?

Lo que le ha costado a ella, los sufrimientos,

los sacrificios, el trabajo. Es la número 8.

No logro entender por qué toma esa decisión.

No me entra en la cabeza. No lo puedo entender.

-Pedro, tomar la decisión de ser madre no significa ser egoísta.

-Ya, pero es que esto nos afecta a los dos. A ella y a mí. A los dos.

No es normal que después de un torneo tenga este desliz con un tenista

que no puedo ni decir su nombre.

-Y mi pregunta es, ¿tú sientes que te afecta más

a nivel profesional o a nivel personal esta decisión?

-No lo sé. Imagino que los dos, no lo sé.

-Desde que era pequeña tú has estado con Ana apoyándola todo el rato.

A lo mejor ahora tú también sientes que en este momento de su vida

no te ha tomado en cuenta a la hora de tomar la decisión.

Pero es que ella ya es adulta.

Puede resolver ella sola esos problemas.

Lo que ocurre es que necesita tu apoyo.

Si no se siente un poco abandonada, la verdad.

Si tú en este momento no le muestras tu apoyo,

seguramente la decisión egoísta la estarás tomando tú.

(Música)

-Ya.

-Vamos a ver a Ana.

(Música)

"Tras negarse a ser sometida a una prueba de imagen,

Ana ha empezado a sufrir vómitos repentinos.

Su estado ha empeorado".

-¿Cómo estás, cariño? Estás pálida, ¿eh?

-¿Cómo estás?

-Os veo doble.

Tengo el estómago revuelto. -Vaya.

(Música)

Ayúdame, por favor, a ponerla en posición de seguridad.

-Ana, Ana. -Ayúdame, por favor.

-Ana, Ana.

-Ana ha sufrido una crisis convulsiva.

Si presenciamos una, lo primero que tenemos que hacer

es colocar a la persona de lado para facilitar la respiración

y evitar un posible ahogo por vómitos.

También apartar cualquier objeto de su alrededor

que pudiera ocasionar algún tipo de lesión.

Como esto ha ocurrido en el hospital,

le hemos puesto tratamiento con anticonvulsivante

y un antiemético para intentar reducir el episodio.

-Estoy mejor, de verdad. Solo ha sido el susto. ¿Puedes llamar a Pedro?

-Sí, claro. Lucía, pasad, pasad.

-¿Qué tal, doctor? ¿Cómo estás?

-Mejor. -¿Sí?

-Bueno, Ana. Escúchame. La situación es grave y puede empeorar.

Tenemos dos opciones.

Una, inducimos el parto y luego seguimos con el estudio

o hacemos las pruebas de imagen ahora tal y como estas.

Tú decides.

Ana ha decidido hacerse las pruebas ahora.

Como tiene la cara paralizada,

dolor en el maxilar superior y visión doble,

le vamos a realizar una resonancia magnética

y en función de los resultados, un TAC

para ver cuál es el estado de su cerebro.

Sea lo que sea, se está agravando.

Tenemos que actuar cuanto antes.

Prepara la sala de imagen, es prioritario.

Si alguien se queja, que me llame y hable conmigo.

-Hola. -Hola, ¿qué tal? Vas a mil, ¿no?

-Sí, un poco sí. Pero bueno. A veces ir a mil vale la pena.

-Llevas un caso interesante.

-No es tanto interesante, sino que el proceso es un poco complicado

porque la paciente no quería hacerse las pruebas.

Pero Lucía está trabajando conmigo y está muy bien.

Estamos como en los viejos tiempos. Codo con codo. Como dice el refrán.

Cuanto mayor es el esfuerzo, mejor la recompensa.

(Música)

¿Sí? Sí, sí. Eso es cierto.

Pero estarás de acuerdo conmigo en que esto solamente no beneficia

a mi hospital. Esto beneficia a tu empresa.

Hombre, claro. Menos stock de almacenaje, en fin.

Tú sabes...

No, nada. ¿Estamos de acuerdo entonces?

Vale, perfecto. Te mando la hoja de pedido, ¿vale?

Muy bien.

Hasta luego.

¿Qué tal, mamá? ¿Cómo estás?

Bien.

Ya te veo, estás muy guapa. ¿Qué has venido, a ver a Mila?

No. He venido a verte a ti.

Estás más ocupada que un bombero en un incendio

y si no fuera que de vez en cuando me colocas a mi nieta,

te vería de Navidades en Navidades.

Exagerada es poco. Pero bueno. Ahora mismo...

No sé, mamá. Lo importante es Mila.

Lo mío es, simplemente, cuestión de papeles,

de intentar sacar esto adelante y ya está.

Sí, ya lo sé, ya lo sé.

Cada vez que veo a Mila me acuerdo de Julián y de la niña.

Eso ya lo sé, mamá. Escúchame. ¿Qué querría Julián?

Que la apoyásemos en estos momentos, ¿no? ¿Sí o no?

Pues la vamos a apoyar.

Sí, tienes razón.

Como ahora mismo están los dos,

tanto Javier como ella en la consulta,

voy a avisar a alguien para que te acompañe. Y les ves.

¿Para qué? Si me conozco este hospital como la palma de mi mano.

¿Seguro? Ay, por favor.

(Música)

He sabido muy poco de Mila desde la muerte de Julián y de la niña.

Supongo que entonces, desde aquel momento,

a ella ya mí nos resultaba difícil estar juntas.

Fueron momentos muy dolorosos.

Quizá tuvimos que poner distancia,

pero Mila sigue siendo parte de la familia.

Creo que mi obligación es apoyarla en estos momentos tan difíciles.

(Música)

Oye, muchas gracias por venir conmigo en autobús.

Normalmente viene Rey, pero le ha salido una reunión de última hora.

-Oye, a Rey hace un montón que no la veo.

-Claro, porque está, entre las consultas

y buscando proyectos para invertir el dinero de Luisa, está como loca.

Debería estar emocionada, y lo que está es con un estrés...

-Al que le he visto especialmente emocionado es a Landó.

Estáis llevando un caso juntos, codo con codo,

como en los viejos tiempos.

-A ver, estamos llevando un caso juntos, codo con codo sí,

pero no como en los viejos tiempos. Es trabajo y ya está.

-Vale. Lucía, veo que tú lo tienes claro,

pero ¿Landó lo tiene claro?

Lo digo porque le he visto especialmente emocionado.

-Pues yo creo que sí. Los dos sabemos perfectamente lo que hay.

-¿De verdad? Vale, vale. Tú le conoces mejor que yo.

-Que se nos va el autobús. Corre.

(Música)

"Tras acceder a someterse a las pruebas

y descartar una posible eclampsia,

a Ana se le realizó una resonancia magnética cerebral sin contraste.

El doctor Landó ya tiene los resultados".

-Bueno, venía a contaros. Ya sabemos cuál es el problema.

Hay un tumor en la parte del medio de cerebro

junto al nervio óptico.

De ahí que tengas problemas de visión doble y de paralización de la cara.

-¿Y eso qué quiere decir?

-Verás, no es un cáncer. Es un adenoma.

Es decir, un tumor benigno, ¿de acuerdo?

Es una masa que está comprimiendo al nervio.

-¿Y cuál sería el siguiente paso? ¿Qué es lo que tendríamos que hacer?

-Ahora mismo, lo que tenemos que hacer es

que, como la masa está creciendo demasiado rápido,

tenemos que extirparla. -Pero ¿con el niño dentro?

-No, veréis, lo primero que vamos a hacer es inducir el parto.

El bebé tiene las semanas suficientes

como para que no haya ningún problema.

A continuación, entonces,

se realizará la extirpación del adenoma,

porque podría complicarse la situación,

se podría poner bastante seria.

-¿Y si le pasa algo a ella o al niño?

Ana, lo siento.

-No pasa nada, Pedro. De verdad.

Lo que tengamos que hablar después del parto, ¿vale?

Todo va a salir bien. ¿A que sí?

-Claro que sí. Todo va a ir bien.

Se trata de un adenoma hipofisario invasivo,

y podrían surgir complicaciones graves.

Un edema cerebral o, incluso, podría quedarse parapléjica.

Por eso hemos tenido que realizar una cesárea,

que también conlleva sus riesgos,

pero, afortunadamente, el niño está bien.

Ahora Ana debe prepararse para ser intervenida del adenoma.

Mira, te voy a hablar como médico.

El oligodendroglioma es un tipo de cáncer raro.

De crecimiento lento y empieza en las células

que cubren y protegen las neuronas del cerebro

y de la médula espinal.

¿Pero no me habían extirpado el tumor por completo en la operación?

Hicimos la máxima limpieza posible,

asegurándonos de que tus funciones neurológicas siguieran intactas.

Pero ahora es importante que te sometas

a la terapia combinada de quimioterapia y radioterapia.

Las dos. Quimio y radio.

La decisión de la terapia combinada en el caso de Mila

se ha tomado en una sesión clínica,

tras estudiar los últimos ensayos de este tipo de tumor.

La respuesta a ambas terapias depende mucho

de la variación interpersonal, es decir,

de que a cada persona no le afecta igual

el tratamiento ni los efectos secundarios, ni los beneficios.

Hale, Javier. Háblame claro. ¿Cuál es el pronóstico?

Mila, este tipo de tumor solo es curable si los extirpamos al 100 %

y aún no estamos seguros de haberlo conseguido.

Vale, ¿entonces cuál es el pronóstico? ¿Cuántos años?

El pronóstico de vida a los cinco años es del 40 %.

-Cinco años.

Mila, un 40 %. Tú no llegas a los 40 años.

Tu estado de salud general es bueno.

Tienes todos los factores a tu favor.

Todos los factores clínicos.

No te puedes venir abajo, tienes que venirte arriba.

Tienes que animarte. Tiene que haber algo que te motive.

Si aún no he terminado de llenar una lista de cosas pendientes

que tengo que hacer.

Pero bueno, eso no es tan difícil. A ver.

Además del parapente, tiene que haber algo que te haga ilusión.

Que no hayas podido hacer hasta ahora.

Hay una cosa, pero es una chorrada.

Bueno, lo importante es empezar. Yo te voy a ayudar.

Vale. Pues entonces podemos hacerlo aquí y ahora.

Ya me dirás qué es.

(Música)

Bienvenido al mundo.

Eres tan pequeñito como una pelota de tenis.

Cuando seas mayor vas a ser tenista,

cuando crezcas poquito a poco, poquito a poco.

Pero no vamos a dejar que te entrene Pedro, ¿a qué no?

(LLAMAN A LA PUERTA) -¿Se puede?

-Claro.

-Ana, tengo que pedirte disculpas.

Por no haber estado ahí cuando me has necesitado

y por no haberte visto como la mujer adulta en la que te has convertido.

-No, no podemos dejar que te entrene Pedro, porque sería un poco confuso.

Por el nombre. -¿Cómo?

-Porque se va a llamar Pedro, como el hombre más importante de mi vida.

(Música)

Toma.

-Pedro... Oye, Pedro.

Tenemos que animar a mamá, ¿eh? Es una campeona.

Está jugando el partido más importante de su vida.

Este también lo va a ganar. Porque todo lo gana.

-Enrique.

Sí, soy Mila Iglesias. ¿Te acuerdas de mí?

Ajá. Sí. No, no. Solo llamaba para decirte una cosita.

Que mira, el día que me despediste fue el mejor día de mi vida.

Y también quería decirte otra cosa.

Como jefe de equipo, eres un incompetente.

Sí, no vales un pimiento.

No, que ya va siendo hora de que te lo diga alguien.

Vale, solo para eso.

Te has quedado a gusto, ¿no?

Tenías razón. Es una chorrada, pero...

Te has quedado muy bien. Mayte.

Ya me dijo Natalia que ibas a venir.

He venido enseguida porque estaba preocupada, pero...

Ya veo que estás mucho mejor de tu enfermedad.

-¿De mi cáncer?

-Vaya. Contadme el chiste para que me pueda reír yo también.

Después te lo cuento. Tenemos que ir a ponerle un catéter. Venga.

Ay, ¿te importa? Ponte cómoda.

(Música suspense)

-Hola. -¿Tienes un minuto?

-Sí. Sí, sí, sí.

-Nada, quería informarte que el parto de Ana ha ido muy bien.

Se está preparando para la intervención del adenoma.

-Fenomenal. -Y darte las gracias por tu ayuda.

-Bueno, ha sido cosa de los dos.

-Sí, la verdad es que hacemos un equipo.

-Me alegro. Voy a seguir trabajando. Tengo mucho trabajo.

(Música)

Hola. Hola, mamá. ¿Has visto a Mila?

Oye, ¿es esto lo que vas a comer? Lo que puedo, mamá.

Me gustaría comerme un cocidito de mi santa madre,

Bueno, yo lo que estoy pensando es que ya que tienes la suerte

de poder trabajar con tu marido,

estaría de más esperar para comer juntos.

Ya, mamá, me gustaría, pero ¿tú me ves? ¿Me ves que pueda?

No, ¿verdad?

Escúchame. ¿Dónde está Mila?

Creo que Javier se ha ido con ella para que le pongan un catéter.

Algo así.

Además, pienso que no estaría de más que tú fueras con ellos

No, si me gustaría, hija mía, pero...

Oye, me estás haciendo sentir mal.

Sinceramente, me gustaría pero no puedo.

Mamá, no me gusta el tono.

No me gusta el tono. ¿Qué me quieres decir?

Nada, que Mila está encantada con Javier.

Bueno, pues normal, ¿no?

No sé, ahora mismo está en un momento muy difícil,

un momento muy complicado.

Creo que Javier le puede servir muchísimo, ¿o no?

Sí, sí. Efectivamente. Yo les veo cada vez más unidos.

Mamá, siéntate, por favor. Siéntate

y no te vayas por un sitio donde no... Siéntate.

Bueno.

Dame tres segunditos y nos tomamos un café.

De acuerdo.

¿Qué es eso de...?

"Tras provocarle el parto, Ana fue sometida a una intervención

para extirpar la tumoración.

El equipo de cirugía consiguió llegar al tumor en medio del cerebro

-Venía a confirmaros que la intervención fue muy bien.

Y ya está solucionado el problema.

-¿Entonces podré volver a jugar y no voy a tener secuelas?

-No debería haber complicaciones.

Vamos, no obstante, a tener un seguimiento analítico y radiológico,

pero, en principio, el pronóstico es muy bueno.

-Vale, genial. -Bien.

-Gracias. -Nada.

-¿Nos puedes dejar solos un momento? -Sí, claro que sí. Descansa.

-Y una cosa, dele las gracias también a la psicóloga.

Porque ha sido gran ayuda. -De acuerdo, gracias.

-A ti.

Ven aquí, siéntate.

Que quería decirte que estoy preparada

para volver a entrenar lo antes posible

y que confío más que nunca y que voy a ser...

-Ana. Ana, ya. Escúchame una cosa.

Tienes que pensar en ti. Lo que quieras hacer ahora hazlo por ti.

Si tenemos que dejar los entrenamientos, los dejamos.

No pasa nada. No te preocupes. ¿De acuerdo? El deporte a un lado.

-Yo lo quiero dejar los entrenamientos.

-Ya. Ya, pero es importante, Ana. ¿Sí?

Es importante que lo hagas por ti, que disfrutes de este momento.

Acabas de ser mamá.

¿Quién te lo iba a decir? ¿De acuerdo?

-Este es el momento.

Este es el momento que tú estabas esperando.

-Para ser madre como cualquier otra mujer en mi situación.

-Efectivamente.

-Hola.

Hola, cosita.

(Música)

"A Mila Iglesias, la cuñada de la doctora Romero,

le colocan un sistema implantable para acceso venoso

llamado Port-A-Cath".

Se trata de un reservorio que se coloca debajo de la piel

y se conecta al torrente sanguíneo a través de un catéter.

De esta manera, la medicación y los fluidos

van directamente al torrente sanguíneo.

Es muy útil para pacientes que tienen un tratamiento

en el que se requiere administración de medicación con cierta frecuencia.

(Música)

Bueno, que me alegro que la operación de la tenista

-Pues sí, la verdad es que es una alegría.

-¿Te informó Landó del caso, no?

-¿Qué? -Nada, nada.

-Solo vino a darme las gracias porque habíamos hecho un caso juntos

-Vale. Lucía, solo te digo que Landó parecía un alma en pena

hasta que habéis llevado este caso juntos.

-Y yo, de verdad, que me alegro de que esté mejor.

Así me siento un poco menos culpable.

-¿Culpable? No te tienes que sentir culpable.

Landó la cagó y tú decidiste separarte. Punto.

-Bueno, la culpa es soltera. De verdad, no te preocupes.

Me alegro mucho de que esté mejor.

-Vale. Solo te digo que estés alerta,

porque puede que él se haga ilusiones de nuevo.

-Vale, ¿podemos cambiar de tema? -Si me invitas a otro vino luego, sí.

-¿Otro vino? Venga. -Hombre.

-Madre mía.

-Hola.

-¿Qué tal? -Bien.

-Bien. Pasa, pasa. -¿Quieres un vino o algo?

-Sí, sí. ¿Qué tomáis? -Vino blanco, sí.

-¿Nos pones un vino cuando puedas?

¿Lo ves, Javier? Venga.

(Música)

  • Centro médico - 20/09/17 (1)

Centro médico - 20/09/17 (1)

20 sep 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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