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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 30/09/16 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Carlos ha llegado al hospital con tos seca, fiebre

y problemas respiratorios.

El doctor Herranz llega para atenderle,

y habla con la enfermera sobre el estado de salud del paciente.

Pues tos, le cuesta respirar, y 37 y medio.Bien. Gracias.

37 y medio; que es febrícula.

Dificultad para respirar, y tos. ¿Es tos seca? Sí.

Ábrete la camisa, por favor.Sí.

Incorpórate. Carlos, ¿verdad?

Sí. Ah...

¡Ah!Bien.

Inspira...

Vale.

Espira...

Carlos: ¿Te importa que Pepa, que estudia Medicina, te escuche?

-No, no, claro. Por supuesto.

Ausculta, por favor.

Inspira...

-Otra vez.

¿Qué es?

Crepitantes pulmonares. Muy bien...

Bueno. Abre la boca, por favor.

Bueno, Carlos. Eh... ¿A qué te dedicas?

¿Has viajado últimamente? Eh... Sí. Sí, me dedico, bueno.

A la exportación de productos cárnicos,

y viajo bastante al extranjero.

Aunque en los últimos meses no he salido de España.

La última semana, por ejemplo, estuve en Salamanca.

¿Dónde trabajaste? En el Gran Hotel Salamanquilla.Ah.

Es un hotel de cuatro estrellas, ¿eh? Sí.

¿Comiste algo que pudiese estar en mal estado?

-Eh... Es un hotel de cuatro estrellas.

Así que, en principio, era todo primera calidad.

Voy a pedir una radiografía de tórax.

Y mi compañera te va a sacar sangre. Vale.De acuerdo.-Vale.

-Llevamos media hora esperando. Y cuando nos toca se va el médico.

-Media hora... Si ha sido cinco minutos.

Además, tendrá que hacer cosas.

Tendrá que ir al baño y hablar por teléfono...

Es un médico; no una máquina.

-Oye, no lo disculpes, ¿eh?

Que este parece el taxista que nos ha traído.

A mitad de carrera,

para en un bar y se pone a hacer sus cosas.

¡Esto es lo mismo!

-¡Que no es lo mismo! ¿Cómo va a ser lo mismo?

-Mira. No pienso discutir tonterías, así que cállate.

-Pues yo tampoco pienso discutir tonterías.

¡Las que tú dices todo el tiempo, sin parar!

-Disculpen el retraso. -No pasa nada.

-Disculpen que les haya hecho esperar.

-Desde el accidente, Paco ya no es el mismo.

Tampoco es que antes fuera el típico marido cariñoso y pendiente de mí.

Pero no me hablaba así. Se ha avinagrado.

Y la verdad es que lo entiendo, ¿eh?

Él siempre ha sido un hombre muy activo.

En el fondo es buena gente.

-Bueno, pues ustedes dirán.

-Mi marido. Que se cayó hace dos días.

-Oye. La cabeza la tengo bien. Así que cállate.

Mire: Hace dos días que me caí en la calle.

-Bueno, vamos a ver esas piernas, pues...

-Pero qué piernas ni qué piernas. Soy parapléjico.

-Ah, disculpe.

-Fue hace dos años.

Volvía a casa del trabajo como siempre. En la moto.

Un coche se saltó el semáforo y lo arrolló.

Estuvo a punto de matarse. El casco le salvó la vida.

Pero desde entonces, parapléjico. Dichosas motos.

-Pues, como le iba diciendo,

hace dos días me caí de un bordillo que estaba muy alto.

Y, al poner la mano para amortiguar el golpe,

sentí cómo se me abría la muñeca. -De acuerdo.

Vamos a echar un vistazo a esa mano. Vamos a ver.

Usted dígame cuándo le duele. -Todo el tiempo.

-Es una vergüenza cómo están las calles.

No están preparadas para las personas que vamos en silla de ruedas.

Mucho carril bici. Mucho circuito para los que corren.

Pero los que vamos en silla de ruedas...,

tenemos que sufrir una verdadera carrera de obstáculos cada día,

para ir a cualquier sitio.

En la Sala de Rayos, le realizan una radiografía de tórax a Carlos,

el paciente que presenta fiebre, tos seca y problemas respiratorios.

Bueno, Carlos.

Tienes un infiltrado en el lóbulo superior derecho.

Esto significa que tienes un trastorno pulmonar.

Provocado posiblemente por una enfermedad infecciosa

producida por una bacteria.

Como es el caso de la neumonía.

La neumonía es una infección de los pulmones que se caracteriza

por la multiplicación de microorganismos en los alveolos.

Estos gérmenes pueden llegar al cuerpo por diversas formas.

Por ejemplo: por la aspiración a través de la faringe o la nariz,

inhalación, o por vía sanguínea.

La verdad es que últimamente me noto más cansado, y más débil.

Quizá eso ha ayudado a que me pueda contagiar, ¿no? O...

Bueno, si tenías las defensas bajas,

es posible que haya sido más fácil que te hayas infectado, sí.

De todas formas lo que vamos a hacer,

es que te voy a recetar antibióticos de amplio espectro,

y los tienes que tomar entre siete y diez días.

Cuando pasen unos días, vente por la consulta,

y vemos cómo evolucionas.Vale.

Muy bien, pues... muchas gracias, doctor.

-A ver, Carlos.

Que voy a mirar a ver cuándo puedes venir.

-A mí no me ha quedado muy claro.

Pero a ver. ¿Tú eres enfermera o eres médico?

-Yo soy enfermera.

Lo que pasa es que estoy estudiando Medicina.

-No, la verdad es que nunca me suelo poner enfermo.

Pero últimamente me noto más cansado, y creo que tengo las defensas bajas.

Quizá sea por todo el estrés del trabajo. Bueno, en fin.

Solo espero que esto se pase pronto.

Porque... no puedo permitirme el lujo de coger una baja.

Es una de las desventajas que tiene ser autónomo.

-Apriete... Apriete fuerte, fuerte, fuerte...

Vale, vale, vale.

¿Cuánto hace que se cayó? -Ya le he dicho que hace dos días.

-Hace dos días. ¿Y se ha tomado algo?

-No, no se quiere tomar las pastillas.

¡Es un cabezón!

-¡Mira, si vas a seguir interrumpiendo,

es mejor que esperes fuera! -¡No pienso esperar fuera!

¡Me voy a quedar aquí, sentada, todo el tiempo! ¡Contigo!

-A ver: A primera vista,

parece una lesión leve. Parece un simple esguince.

Es la lesión de los..., de los ligamentos que rodean la muñeca,

que se han estirado demasiado, y es probable que se hayan roto.

Voy a tener que hacer una radiografía para ver que no haya nada más roto.

Es frecuente hacerse un esguince de muñeca al caerse,

y aterrizar sobre una mano.

Es a lo que comúnmente se le llama abrirse la muñeca.

Se debe aplicar hielo inmediatamente.

Y suspender cualquier actividad que cause dolor.

Si el dolor no remite en unas horas, o si la muñeca se hincha,

se debe acudir al médico.

Me gustaría echar un vistazo a sus piernas, igualmente.

-Ah... -Pues sí.

-Las piernas las tengo inútiles desde hace dos años.

Así que no vamos a perder el tiempo por unas piernas

que no me van a servir más en la vida.

-Oiga, será un momento.

-Eso es porque usted no sabe lo que tardo en quitarme los pantalones.

-No, mírele la pierna, mírele la pierna.

Te remangas un poquito...

Es que la tiene de un color muy feo, ¿eh? Mire.

A ver qué le parece a usted.

-Que no tenga sensibilidad en las piernas

no significa que no tenga que cuidárselas.

Precisamente por no contar con el dolor como mecanismo de protección,

podría tener cualquier lesión grave sin siquiera darse cuenta.

Pero madre de Dios.

Pero ¿cómo no me había dicho antes que tenía esto?

-Porque a mí no me preocupan las piernas.

Lo que me interesa es la muñeca.

-Pues a mí me preocupan las dos cosas.

Voy a tener que hacerle una radiografía,

tanto de la muñeca como de la pierna.

-¿Ves? No se tarda nada.

Dos días más tarde, Carlos vuelve al hospital.

Los síntomas no han remitido, y el malestar general va en aumento.

Parece que la tos seca ha derivado a tos con mucosidad.-¿Y?

-Y tiene 39 de fiebre, ¿eh? Tienes más que el otro día.

Mire doctor,

los antibióticos que me ha dado no me están haciendo nada.

Solo tengo más sueño y... Y me cuesta respirar, y ffff...

Por la noche no paro de sudar.

Bueno. Los vamos a cambiar, a ver si hacen efecto.

Carlos: Me gustaría hacerte más pruebas.

Querría ingresarte. Pero ¿va a ser necesario?

Ábrete la camisa, por favor...

-Eh... Igual quiere practicar ella... ¿No?Claro.

-¿No te importa? No, a mí no.

Para que así practique, claro. -Vale. Venga.

En la auscultación he escuchado roncus, sibilancias y crepitantes.

El roncus es un sonido grave que escuchamos cuando se espira el aire,

y que está producido por la obstrucción de las vías aéreas.

Cuando escuchamos sibilancias,

lo que oímos es un sonido agudo, similar a un silbido,

y que está producido por la estenosis de un bronquio

de pequeño calibre.

Los crepitantes... Son de origen alveolar,

y se producen por el despegamiento de las paredes,

que están cubiertas de líquido. Los crepitantes.

-Es verdad. Los crepitantes. Pero muy bien.

-Vale.Continúa.

¿Sí? Vale.

Landó: ¿Querías algo?

-Sí. Os quiero ver a los dos

en mi despacho cuando terminéis. Vale.

-¿Ese es vuestro jefe?Sí. Pues parece cabreado, ¿no?

Muy cabreado.Sí.

-Huy... ¡Dani...! -¡Ey!

-Dani. -Menos mal que has dicho mi nombre,

¿eh? -Pero ¿qué haces aquí, Dani?

-Yo también te quiero. -Oye, tengo mucho trabajo, de verdad.

Tengo un paciente que me está esperando en la sala de...

-Vale, vale, ya lo sé.

Por eso te he llamado por teléfono.

Para decirte que he hecho una crema de guisantes riquísima,

y como me has colgado... Te la he traído.

-Ay... Déjala en la Sala de Personal, por favor.

En la segunda estantería.

-Pero yo no puedo entrar solo ahí, ¿no? -Sí, sí. Puedes...

-¡Hola, chicos! ¿Qué tal?

-¡Ey! ¿Qué tal, guapa?

-¿Cómo estás? -¡Muy bien!

Ey, ya sé quién me va a acompañar a la sala.

-Me parece que un par de horitas fuera de la nevera

no pasará nada, ¿verdad? Gracias.

-Todos los días así. -¿Todos los días?

-Sí, raro. Yo no le pillo.

-Oye: ¿Te tomas un cafetito conmigo y hablamos? -Pues... sí.

Cinco o diez minutos tengo. -Vamos.

-¿El hombro cuál era? -Este.

-¿Y qué tal? -¿Romero?

Poco después, todo está preparado

para hacerle una radiografía de muñeca derecha,

y otra de la tibia y el peroné de la pierna izquierda, a Paco,

el paciente que sufrió una caída en su silla de ruedas.

-Y bueno, finalmente tenemos los esguinces de grado 3.

Ahí hablamos de una lesión más grave.

Y puede ser necesaria una intervención quirúrgica.

Bueno, eh... Pero no se ponga en lo peor.

Que esta muñeca no tiene tan mala pinta.

Ahí. ¿Llega ahí? ¿Está cómodo?

-Sí... -Bueno.

-¿Se puede saber a qué estáis jugando?

¡Habéis roto el protocolo del hospital!

Pepa es una enfermera. No puede asumir el rol de un médico.

Landó: Pepa estaba auscultando a un paciente con su permiso.Ya.

¡Pues para eso ya tendrá las prácticas en la facultad!

-Muy bien. Haré mi trabajo de enfermera y nada más. -Eso espero.

Landó: Estás viendo problemas donde no los hay.

Pepa y yo somos dos profesionales.

Sabemos dónde está el límite, y no lo hemos cruzado.

-Oye: ¿No ves a Jaime últimamente bastante serio? -Serio y distante.

O sea, no te puedes hacer una idea.

-Pues yo ¿sabes lo que creo? Que está celoso contigo.

-Pero qué celoso ni qué celoso.

Vamos, si entre tú y yo no hubo nada, Dani.

Y tú lo sabes. -Ya, ya.

-Entonces no entiendo este momento que está viviendo.

No lo entiendo. -Pues entiéndelo, pero...

Tú y yo no tuvimos nada porque tú no quisiste.

Recuerda. -Pero no tuvimos nada.

-Bueno, pero es algo a lo que él no para de darle vueltas.

Es así. Lo conozco. Es un cabezota.

-Vamos a ver: Yo a ti te veo muy bien con él.

De verdad. Os veo genial.

Yo estoy fenomenal con Blanco.

O sea, no entiendo tener que buscar tres pies al gato. -Ya.

Mira: ¿Por qué no hacemos una cosa?

Así, para calmar un poquito el ambiente...

Podríamos organizar una cena los cuatro.

En mi casa, por ejemplo. -Pues sí. -¿Sí?

-Está bien. ¿Los cuatro? Vale.

¿Tú crees que va a querer? -Yo creo que sí.

-¿Sí? -Sí.

-Bueno, pues entonces avísame con tiempo,

yo hablo con la canguro y... Esta semana...

-¿Cómo la tienes? -Para la semana que viene. -Vale.

-No. A finales de esta semana. ¿Vale? -Vale.

Venga. Perfecto.

Oye, por cierto: ¿Cómo está esa niña, Andrea?

-¿Que cómo está? -¿Cómo está? -Enorme.

-Si es que me pongo muy pesadita. Pero es que mira.

-A ver. -Es que...

Es que mira qué cosa más bonita.

Tengo el resultado de las pruebas. Han dado negativo.

La fiebre le está subiendo. Tiene casi 40, ¿eh?

Carlos: Hemos hecho bien en dejarte ingresado.

A estas alturas, el antibiótico debería funcionar.

Y no está funcionando.

Me gustaría hacerte una ecografía abdominal,

y un ecocardiograma, a ver si tengo más información

sobre el foco de infección. Vale.

Mira: Necesitaría que me viera un médico.

Es que llevo muchos días con fiebre...

Cecilia llega a Urgencias

presentando un fuerte dolor abdominal,

y fiebre que no remite con antitérmicos.

De acuerdo. Pues no se preocupe.

Pase un momento a la sala de espera,

que voy a avisar para que la atiendan enseguida.

-¿Aquí? -Sí, ahí enfrente.

-Vale. Gracias. -Nada.

-Oh, de verdad. Para un fin de semana que tengo libre, y...

Y me pongo enferma.

La verdad es que es mala suerte, ¿eh? Ah...

La verdad es que llevo cuatro, pero... Sí. Cuatro días.

Cuatro días con fiebre, pero lo típico:

que piensas que se te va a pasar, se te va a pasar, y nada.

Lo que no quería perderme era este fin de semana.

Tenemos fin de semana de chicas.

Lo hacemos una vez al año, fijo, siempre. Y...

Nada, si es que tienen que estar a punto de llegar

a la estaciónde tren.

Como yo llegué ayer, pues me tocaba ir a recogerlas a mí, pero...

Ffff... Es que no puedo.

-Tienes 38 de fiebre. -Ya.

-¿Cuántos días llevas así? -Pues como unos cuatro días.

Me he estado tomando ibuprofeno, y... He conseguido que se baje un poquito.

Pero no... Vamos, que no me la he quitado.

En estos cuatro días he estado todo el tiempo con fiebre.

Y lo que me duele es muchísimo aquí, en el abdomen... Vale.

-Y... Y esta mañana es que me he asustado un montón porque...

Bueno. Pues cuando he ido al baño, había sangre en las heces.

-En las heces. Vale.

El doctor Ferrer informa a Francisco y a su mujer

de los resultados de las radiografías.

-Vamos a ver.

La buena noticia es que la muñeca de Paco está bien.

Es un simple esguince de grado 1.

-¿Y la mala?

-La mala es que tiene una fractura desplazada de tibia y peroné.

Tiene que quedarse ingresado. -Pues sí, hombre. Y ya está.

Ya le he dicho que no pienso gastar un día de mi vida

por unas piernas que no tienen salvación. Así que...

Tira a por un taxi, anda. Y... -Paco, Paco:

Tiene usted una fractura muy seria. Tiene que quedarse.

Requiere osteosíntesis.

Eh... Quiero decir: tratamiento quirúrgico.

Para reducir y fijar la fractura de forma estable.

Usaremos unos clavos intramedulares, con placas y tornillos.

Oiga: Mire, en unos días estará en casa.

Yo he reservado el quirófano para mañana.

Para agilizarlo todo un poquito. ¿Eh?

En cuanto a su muñeca, vamos a ponerle un cabestrillo.

Y voy a administrarle unos antiinflamatorios.

-Jaime: Que me voy.

-Es importante que se tome los antiinflamatorios.

Muy importante. -¿Oyes lo que te dice? ¿Oyes?

-Si me disculpan... -Muy bien, gracias.

-Oye, pero qué haces tú todavía aquí, Daniel.

-Ah, me estaba tomando un cafetito ahí, con Natalia,

con la doctora Romero. -¿Cómo que te es...?

Pero ¿tú has venido aquí a traerme la crema de guisantes,

o a tomar cafetitos con Natalia? -No te pongas así.

Me has dicho que estabas con mucho trabajo ocupado.

-¿Que no me ponga así? Pues sí, sigo ocupado.

-Pero es... Por favor.

Tras una ecografía abdominal, el doctor Herranz

realiza un ecocardiograma a Carlos,

el paciente que presenta fiebre alta problemas respiratorios y tos,

para tratar de obtener más información

acerca de la enfermedad que padece.

Porque has venido aquí a pasar el fin de semana.

-Sí. Con unas amigas que tienen que haber llegado ya.

-¿De dónde eres tú? -De Salamanca.

Trabajo allí en un hotel.

Y ya sabes cómo son los horarios de hostelería.

Que hasta que consigues librar un fin de semana...

Vamos, que me imagino que como aquí, ¿no?

-¿Te puedo preguntar en qué hotel trabajas?

-Sí, en el Gran Hotel Salamanquilla? ¿Por?

-¿Y de qué trabajas exactamente? -En el spa.

En el spa del hotel.

Carlos: La ecografía abdominal y el ecocardiograma son normales.

-¿Y eso qué quiere decir, doctor?

¿Que todavía no sabe lo que tengo, o...?De momento no.

Te voy a repetir los análisis.

las bacterias de algunas enfermedades

tardan días en dar positivo.

¿Tienes un minuto? Sí.Es importante.

¿Qué ha pasado? ¿Landó? No, no tiene nada que ver con eso.

Pero ha llegado una paciente a la consulta,

que tiene fiebre y dolor abdominal.

Es de Salamanca, y trabaja en el mismo hotel donde se alojó Carlos.

¿En serio?Sí. Pues voy a hablar con el paciente.

Pero creo que ya sé cuál es la enfermedad.

Vente. ¿Sí?

No, no, no puedo. Tengo que volver con la paciente.

Hasta luego.

Enhorabuena, crack.

Al día siguiente, Francisco,

el paciente parapléjico del doctor Ferrer,

se recupera tras ser operado de su fractura de tibia y peroné.

La operación ha salido según lo previsto.

En unos días, Francisco podrá volver a su casa.

-Que sí. Mira, la tengo aquí.

¿Que se lo diga yo? Vale, vale. Pues perfecto.

Me parece fenomenal. Venga, cuelga.

Que siempre haces lo mismo. Cuelga. Vale, hasta luego.

Que acabo de hablar con tu chico, y que nos invita el viernes a cenar.

-¿Os invita a cenar? Perfecto, perfecto.

No voy, no, no, y así os lo pasáis genial vosotros solos.

-Ferrer: Nos invita, a Blanco, a ti y a mí.

-Natalia, que era broma.

-Broma. Estás tú muy bromista últimamente, ¿eh?

-Y tú tienes poco sentido del humor últimamente, ¿eh?

Poco después, Francisco despierta de su operación.

-¡Nena! Nena, ¿qué hora es? -Las cuatro.

-¿Y por qué no me has despertado? Es muy tarde.

-¿Qué? ¿Que es muy tarde para qué? -¡Que me tengo que ir!

-¿Adónde? ¿Adónde?

-Tengo que ir a trabajar.

-Pero si hace dos años que no trabajas. ¡Desde el accidente!

Estás parapléjico, Paco. ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa?

Pero ¿qué te pasa? ¡Enfermera, por favor!

-Francisco presenta síntomas de agitación.

Está nervioso, tiembla, y su discurso es desordenado e incoherente.

No tiene muy claro dónde está ni qué hace aquí.

Y ni siquiera es consciente de que no puede andar.

Hola, buenas. -Hola, doctor Ferrer.

-¿Qué tal? ¿Cómo se encuentra?

-Bueno, pues... así así.

Ha empezado a sudar mucho, y le he dado un poco de agua,

pero se le ha caído de la mano por los temblores.

¿Y usted? -Pues cansada, la verdad.

-¿No querría irse a casa? -No.

-¿No tiene algún familiar que la sustituya, o alguna amistad?

-No, no tenemos hijos, ni tampoco ningún familiar.

Es que, después del accidente, Paco se volvió muy huraño,

y poco a poco nos han ido dando la espalda todos.

-Bueno, razón de mas para..., para que se cuide. -Ya.

-Ahora está sedado. Poco se puede hacer.

-Ya, pero yo no voy a dejarle solo. No, no. Me quedo con él. -Bueno.

Pues yo volveré mañana por la mañana, a ver cómo se encuentra.

¿De acuerdo? -Vale, muchas gracias.

-Que pase una buena noche, Teresa. -Gracias.

-A veces ocurren estas cosas al despertar de una anestesia general.

Espero que mañana esté recuperado.

El hotel donde estuviste ¿tenía spa? Sí, sí.

Y bajaba siempre que podía,

porque me viene..., me venía fenomenal para el...,

el relajarme un poco.

Tengo mucho estrés del trabajo y... Y aparte, había una chica guapísima.

Así que bajaba siempre que podía. ¿Por qué lo pregunta, doctor?

Pues porque por los síntomas y el lugar,

creo que tienes legionelosis.

La legionelosis es una enfermedad pulmonar.

Está producida por una bacteria que se llama Legionella pneumophila.

Y es una bacteria que está presente en el ambiente,

y se desarrolla en zonas que sean templadas y húmedas.

Pues como pueda ser un lago, un río, un estanque, una zona con fango,

o en los aires acondicionados.

Y entonces ¿qué quiere decir?

¿Que me cogí la bacteria esa en el spa del hotel?

Fff... Cualquiera puede imaginar que te vas a enfermar en..., en un spa,

cuando parece que están precisamente para todo lo contrario, ¿no?

No, a ver. Esto es algo muy casual.

Me refiero: Te puedes imaginar que, si no,

habría miles de personas infectadas todos los días.

A lo mejor la legionela,

pues pudo contaminar un tanque concreto de agua.

Pero, como te digo, es algo casual.

Lo que no entiendo es cómo ha deducido que estuve en el spa,

si yo creo que no se lo mencioné en ningún momento.

Porque tenemos una paciente que tiene síntomas similares,

y que trabaja en el spa. No, no puede ser que...

¿Me puede decir cómo es, doctor? Lo siento. Pero es confidencial.

Ya, pero es que, si trabajaba en el spa, igual es la...,

la chica que le he dicho que me gustaba tanto.

Carlos: De momento vamos a hacer pruebas. ¿Vale?

Vamos a ver si tienes una neumonía eosinofílica,

o si tuvieses una legionelosis.

O sea que, entonces, ¿todavía no lo sabe, doctor?

De momento no lo sé al cien por cien.

Pero estoy casi seguro.

Y también te tengo que informar que, en caso de que sea legionelosis,

tendría que avisar al Servicio de Vigilancia Epidemiológica.

Pero bueno. Vamos paso a paso, y vamos a hacerte las pruebas.

Bueno, pues muchas gracias, doctor. De nada.

Los brotes de legionelosis suelen aparecer en el ser humano

de forma esporádica.

Sobre todo, en las épocas de verano y de otoño.

A día de hoy, es una enfermedad

que seguimos sin poder reconocer directamente.

Así que la tratamos de forma tardía.

En cualquier caso, desde 2002,

la incidencia de la legionelosis ha bajado.

Y esperamos que con los años siga bajando.

Al día siguiente, el doctor Ferrer acude a ver

qué tal ha pasado la noche Francisco,

el paciente al que ha operado de fractura de tibia y peroné.

-¡Hola, doctor Ferrer! -¿Cómo vamos?

-¿Quién? ¿Paco o yo? -Bueno, ambos.

-Pues hemos pasado una noche horrible. -¿Sí?

-Paco todo el tiempo queriendo levantarse,

yo todo el tiempo sujetándolo a la cama...

-Bueno. -Agotador.

-Oiga: ¿Me está escondiendo algo ahí detrás?

-¿Podemos hablar en algún sitio? -Sí. Acompáñeme.

-Cerveza. Lleva todo el rato pidiéndomela.

-Y ¿cree usted que puede tener problemas con el alcohol?

-Sí, estoy segura de que los tiene.

Paco empezó a beber después del accidente.

Al principio pensé que sería una fase.

Que se le pasaría con el tiempo.

Pero desde entonces bebe todos los días.

Empieza después de comer y no lo deja hasta que se queda dormido.

-Pues me lo tendría que haber dicho antes, Teresa.

-Es que, como sepa que se lo he dicho, me mata.

Por favor, no le diga que se lo he dicho.

-No le diré nada, no le diré nada.

Pero permítame que le dé un consejo.

Oiga, mire, yo... Yo entiendo que quiera cuidarle.

Y que se compadezca.

Porque ser parapléjico tiene que ser algo muy difícil de llevar.

Pero no tiene por qué estar aguantando y...,

y tragando con todo. -Ya.

-No le hace ningún bien a usted. -Ya, ¿y qué puedo hacer?

Dígame. ¿Qué hago?

-¿Qué tal se encuentra, Paco?

-Los temblores están remitiendo, y parece que la cabeza la tengo mejor.

Claro. Es normal que los síntomas remitan

a medida que desaparece el síndrome de abstinencia. -¿De qué?

-Ya tengo su diagnóstico, Paco.

Síndrome de abstinencia con delirios, por consumo de alcohol.

No, no, no, no, Paco.

No la mire a ella porque ella no me ha dicho nada.

Ha salido aquí. En sus análisis de sangre.

No me gusta hacer estas cosas.

Pero me he visto en la obligación de actuar así con mi paciente

para poder llegar a un diagnóstico definitivo.

La verdad es que, después de diez horas de ingerir alcohol,

el cuerpo ya lo ha eliminado completamente del organismo,

sin que quede presencia alguna en la sangre.

Pero no me ha quedado otra.

Debido a las altas probabilidades de padecer legionela,

se le administra un tratamiento específico

para microorganismos atípicos a Celia:

la paciente que ha llegado a Urgencias con fiebre

y fuerte dolor abdominal,

y que ha sido la clave para dar con la enfermedad

que también sufre Carlos: el paciente del doctor Herranz.

Hola. Hola.

¿Cómo te encuentras? Un poco mejor, la verdad.

La enfermera me ha dicho que he podido contagiarme de legionela,

en el spa del hotel donde trabajo.

Pero... Y que hay otro paciente, por lo visto, con...,

con los mismos síntomas.

A ver. Son síntomas similares.

Pero no puedo hablar mucho de ello porque es confidencial.

Ya, claro. Es que estaba pensando que... Bueno.

El fin de semana pasado estuvo un cliente allí, en el spa,

que vivía aquí, y...

Bueno, pensaba que a lo mejor podría ser él.

Se llama Carlos. Carlos Guzmán.

Es él, ¿no? Yo no he dicho nada.

-Ni yo. -Pero le..., le... ¿Le puedo ver?

De momento, tenéis que estar aislados.

Pero bueno, si quieres que le dé algún recado al paciente X...

-Vale. Bueno.

Pues, al paciente X, ¿le podéis dar mi teléfono?

De habitación a habitación, podemos hablar, ¿no, doctor?

Vale. Vale.

Bueno. Venimos en un rato, y vemos cómo estás.

-Vale. -Hasta ahora.

Descansa. Gracias. Chao.

Una bonita historia de amor entre dos pacientes.

Lo que ha unido la legionela, que no lo separe nadie.

Pues ha sido gracias a ti que hemos descubierto la enfermedad.

Pero qué dices, si yo no he hecho nada.

A ver: Yo solamente he detectado dos pacientes

que han estado en el mismo hotel.

Lo de la legionela es tuyo.

Pepa, muchas veces los pequeños detalles

hacen que salvemos o no salvemos a un paciente.

Es que he tenido un muy buen profesor.

Y yo la mejor alumna.

Venga. Vamos a ver a Carlos, y le damos el teléfono de Cecilia.

Sí, vale.

-Teresa, ¿nos disculpa un segundo? -Claro.

-Paco, escúcheme.

Yo entiendo que sea... Que sea muy duro

haber perdido la sensibilidad de las piernas para siempre.

-Pero usted qué va a saber. No sabe nada.

-Oiga, Paco: Si no cambia de actitud, va a perder algo mucho más valioso.

Va a perder a su mujer.

Mire. Lo más duro son las primeras 72 horas.

Usted lleva dos días sin beber. Ya ha pasado lo más difícil.

¿Por qué..., por qué no aguanta un poquito más?

-Bebo para olvidar la mierda de vida que llevo.

-El mundo no se acaba por no poder andar.

Hay muchísimas más cosas por hacer.

Si no lo quiere hacer por usted, hágalo por su mujer.

La está arrastrando y ella no tiene ninguna culpa.

¿No cree?

Al día siguiente, el doctor Herranz vuelve a visitar a Carlos,

para comprobar cómo evoluciona con el tratamiento contra la legionela.

Hola. ¿Cómo te encuentras?

-Pues muy aliviado, la verdad. He pasado una mejor noche y... Bueno.

Es un alivio sentirse mejor.

Bueno, hemos confirmado que tenías legionela.

Puf... Pues menos mal que se está pasando.

Porque es una enfermedad dura, ¿eh?

Bueno. Por lo menos ha servido para reencontrarme con Cecilia.

Por cierto: muchas gracias, doctor, por pasarme su teléfono.

Yo he hecho lo que me pidió ella.

Y muchas gracias por dar con la enfermedad, claro, también.

Eso se lo tienes que decir a Pepa.

Ella ha sido quien ha descubierto la enfermedad.

-Bueno, pues muchas gracias, Pepa. -De nada.

Vamos a ver a Cecilia,

a ver si tiene la misma suerte que tú y evoluciona igual.

-Podéis ir, pero tranquilos,

que ya os adelanto que..., que está bien.

Me lo acaba de decir por teléfono. Descansa.

-Hasta luego. -Hasta luego.Hasta luego.

Días después, Francisco abandona el hospital en compañía de su mujer.

-¡Doctor Ferrer! -Hola, Paco.

-Quería despedirme y darle las gracias por todo.

-No hay de qué. -Eh... No...

Necesitaba que alguien me hablara claramente.

Y a partir de ahora voy a cuidar a mi mujer y...

Voy a compensarla por todo lo que le he amargado la vida.

-¿Me estás pidiendo perdón? Huy, ¡no me lo puedo creer!

-Eso es lo que he hecho: amargarte la vida. -Pues sí.

¿Cuándo hay que revisarle los tornillos?

-En un par de semanas.

-Y ¿nos podemos ir a..., de viaje a Venecia?

-¿A Venecia? -¿Venecia?

-Claro, ningún problema. -¿A Venecia? -Sí.

-Bueno, muchas gracias, doctor. -Un placer.

-Oye, Venecia tiene muchas escaleras.

¿No sería mejor un sitio más llano, tipo Roma o algo así?

-Te voy a montar en góndola. -¿En góndola?

Estás loco.

-Hola, Natalia. -Hola.

-¿Qué tal? ¿Tienes un segundo?

-Me gustaría pedirte un favor.

¿Le podrías decir a..., a Dani que no voy a la cena?

-¿Sigues con eso? ¿Todavía sigues con eso, Ferrer?

¡Vente, por favor! -Si es que no...

No puedo ir, Natalia. No... No puedo ir a la cena.

-Pero ¿qué es lo que te pasa? -Pffff...

A ver. Yo estuve todas esas semanas a tu lado.

Y hasta te ofrecí lo de...

Lo de compartir la educación de la niña.

Pero luego apareció Blanco y todo se esfumó. Y...

-¿Cómo que apareció Blanco? Si él estaba...

-Y luego me entero de que Dani está conmigo porque tú le rechazaste.

Yo no quiero ser el plan B de nadie. No soy el segundo plato de nadie.

-Pero... -Y me siento muy mal.

Si voy a esa cena, me voy a sentir muy mal.

-Pero escúchame: Que Dani y yo no hemos tenido nada, Ferrer. Nada.

¿Cómo quieres que te lo explique? Es que te lo he dicho...

-Pero voy a estar incómodo.

¿No lo entiendes, que no puedo ir a esa cena? ¿No entiendes?

-¿Necesitas tiempo? ¿Qué necesitas?

-No lo sé. Pues a lo mejor sí. Necesito tiempo.

Eh... Lo siento. Me tengo que ir.

Días más tarde, Carlos y Cecilia,

los pacientes que contrajeron la legionela en el spa de un hotel,

son dados de alta.

-Bueno, que... nada,

que muchas gracias por habernos curado, doctores.

Bueno: doctor y doctora... Futura doctora.

-Enfermera. Enfermera. -Doctora en potencia.

Y muchas gracias también por habernos pasado los teléfonos.

De nada. Sí.

Hemos tenido nuestra primera cita así, en Urgencias, pero oye, igual...

-Sí, un poco rara. -No, ¿rara?

-No, no, seguramente saldrá bien, sí. -Puede funcionar. Puede funcionar.

-Hombre, claro.

-Y nada. Y si sale bien os traemos unos jamones, ¿vale?

Uno a cada uno. Si sale bien.

-Oye... Vale, vale.

-Bueno. ¿Vale? -Vale.

-Hasta luego. Muchas gracias.

-Bueno. Adiós. Chao. Adiós.

Bueno, hacemos buen equipo. Sí.

Landó: Perdona.

Eh... Quería decirte que hemos resuelto el caso, gracias a Pepa.

Amo las normas y el protocolo.

Pero, si fuésemos más flexibles, igual a veces avanzábamos. ¿No?

-Diego: Las normas son las normas. Y están para cumplirlas.

Eso no quita para que me alegre

de que Pepa haya ayudado en solucionar el caso.

Estoy seguro que será una futura gran médico,

como ya es una gran enfermera.

-Te ha dejado planchado.

Que bueno. ¿Qué hacemos?Pues algo.

Pero que nada de bolera, ni de maratones fotográficos...

Ni de correr... Ni de salir a correr...Vale.

¿Nos vamos a un spa? ¿A un spa?

Sí. ¿Vale?Me encanta.

¿Sí? ¡Sí!

Venga, va.

Pues hace como tres días que me encuentro mal.

-Yo creo que tiene que tratarse de una faringitis aguda de tipo vírico.

-Romero, que no me coge las llamadas.

Le derivé a un paciente de urgencias, y me gustaría saber cómo está.

-¿Tienes algún problema con ella, o qué?

-Me duele como por aquí. -¿Aquí? ¿En los dos lados?

-Doctora, ¿es normal que tenga estas dificultades al caminar?

-Mira, Eduardo.

Creo que lo mejor va a ser que hable con el neurólogo.

Nada, que no me lo coge. -¿Quién? -Natalia. Quién va a ser.

-Va por libre. ¿Cuántas veces la has llamado hoy?

-Te encuentras en una situación muy grave, ¿vale?

Si ha habido algún tipo de información que no me has dicho

porque estaba tu padre delante,

es el momento de hacerlo.

-No. No, no, no, no, no se lo toque, por favor.

Es una vía con suero glucosado.

¿Qué ha pasado?

Se trata de una chica joven,

todo indica que ha intentado suicidarse,

y dice que ha venido con una niña pequeña: con su hija.

Pero... resulta que no hay tal niña.

-Esther: Necesitamos que te quedes un poquito más.

-La verdad es que..., siempre he querido tener a alguien

que me ayudase a cuidar de mi niña. -Esther.

¡Esther! ¡Esther, cariño!

Abre la boca.

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Centro médico - 30/09/16 (2)

30 sep 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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