www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4230961
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 18/09/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Verás, he estado dándole vueltas a lo que ha dicho

la doctora Del Castillo

y creo que tiene razón.

No podemos retrasar más lo del nombre.

Gracias. -Gracias.

-He estado pensando en nombres de personas que no se rindieron nunca

y no sé, ¿qué te parece Espartaco, el gladiador?

-¿Espartaco? Suena fatal. Ni en broma.

Prefiero ponerle Lobezno antes que Espartaco. Qué horror.

-¿Y... Aníbal?

Aníbal, el general cartaginés

que llegócon su ejército hasta las puertas de Roma,

tenía todas las de perder, y sin embargo,

ganó muchas batallas.

-Aníbal... Me gusta. Me gusta Aníbal. Aníbal Mendieta Castelo.

-O Aníbal Castelo Mendieta.

Pepe llega a Urgencias con Pilar, su mujer,

porque se ha quemado los dedos

intentando desenchufar su móvil de la toma de luz.

-No te hagas la víctima. Aquí la única víctima soy yo.

-Perdonadme un segundo. Gracias.

Hola. ¿Qué ha pasado?

-Me he quemado los dedos con un enchufe.

-Vale, ¿tienes dolor? -Muchísimo.

-Eso es buen síntoma porque significa que la electricidad

no ha dañado los nervios, ¿de acuerdo?

¿Has perdido el conocimiento en algún momento?

-No. -¿No?

Clara.Dime.

Llévatelos a boxes para hacerles unas curas,

que yo ahora mismo me paso. Muy bien.

Acompáñeme, por favor. Venga, hasta ahora.

Ah, perdón. Vamos, vamos.

-Si es que no sé por qué sigues negando la evidencia, Pepe.

Me parece muy bien que seas un alto ejecutivo de televisión

y que estés acostumbrado a mentir para conseguir lo que quieres,

pero yo no soy idiota. No te hagas el dormido.

-Que no te he engañado con nadie, Pilar.

Solo he salido a tomar unas copas con Felipe, nada más.

No te estoy mintiendo. -Ya.

-No me encuentro bien.

-Unas copitas con Felipe y para casa, ¿no? Venga, hombre, por favor.

Si Felipe no ha hecho eso en su vida.

No lo niegues, que hay pruebas.

Hola. Hola. ¿Cómo vas?

Enseguida vendrá la doctora, ¿vale? ¿Te encuentras bien?

-Está perfectamente. Siempre se queda dormido.

No sé si me entiendes.

Hay que vigilar la evolución

de una persona que ha sufrido una quemadura eléctrica

por si aparecen daños neurológicos.

El aletargamiento, la desorientación o el sueño, son signos inequívocos

de que hay daños cerebrales.

¿Qué tal, Pepe? Un poco adormilado, ¿no?

Eso puede ser por la adrenalina.

Lo que vamos a hacer es una analítica.

Vamos a continuar con la analgesia, con el suero.

Me ha confirmado también Clara que las heridas son de segundo grado,

por tanto, son buenas noticias,

pero me gustaría que prepararan todo en quirófano

para una cura ambulatoria.

Esto significa... No te asustes,

pero hay que eliminar todo el tejido dañado o muerto

para evitar infecciones.

A este procedimiento se le llama desbridamiento, ¿vale?

Es un procedimiento sencillo.

Clara, ¿lo tienes todo claro?

Sí, sí. Voy ahora mismo a avisar a quirófano

y a coger el material.

Perfecto. Hasta ahora.

-¿Es estrictamente necesario pasar por quirófano, doctora?

-Es que realmente es algo muy sencillo.

Simplemente, se anestesia la zona,

se quita todo el tejido que puede provocar infección,

y ya está.

No tengas ningún problema. Venga, hasta luego.

-Como si un quirófano fuera

el peor sitio donde has estado tú últimamente.

Perdona, que me he quedado dormida encima.

-Tranquila, tranquila. Perdona tú. -Voy a ducharme.

-Vale. ¿Quieres que te haga un café? -Vale. Gracias.

-Hola, Mendieta. -Hola.

-¿Has vuelto a dormir aquí? -Sí. Sí, sí.

Y así seguiremos hasta que al niño le retiren la nutrición parenteral.

-Escucha, de eso te quería hablar.

Vengo de ver a vuestro hijo y presenta ictericia,

y le han retirado la alimentación. -¿Qué?

-¿No te lo ha dicho la doctora Del Castillo?

-No, no. -Ah.

-Silvia tiene que saberlo. Gracias. -De nada.

-Hala, qué chula esta sala. Qué guay.

Bueno, Carmen, muchas gracias por el tour. Te veo luego, ¿vale?

-¿Luego? ¿Cómo que "luego"?

Mamá, te iba a dar yo la sorpresa. Te fui a buscar y no te vi.

Pues yo sí te vi a ti. A ver, Elsa,

¿me quieres explicar qué haces vestida así, por favor?

Pues que me saqué un título de auxiliar de enfermería

y me han cogido aquí. ¿Un título? ¿Dónde?

Pues en Londres, porque no sabía qué hacer y dije: "Me lo voy a sacar",

y me ha gustado mucho.

¿Se puede saber por qué no me lo has dicho antes?

No sé, mamá, porque no era seguro.

Además, si te lo hubiera dicho, habrías sido superpesada

y me habrías metido mucha presión.

Vamos a ver, Elsa, a mí me parece muy bien que consigas un trabajo,

pero no este.

Te recuerdo que el juez te mandó aquí a hacer servicios sociales

y terminaste harta. ¿O es que ya no te acuerdas?

Pues no, ni me acuerdo. Hace tanto de eso...

Y ahora soy una chica madura.

Además, tú vienes harta también a casa a veces.

Dame una oportunidad para que veas que puedo hacer bien mi trabajo,

que soy una profesional.

¿Profesional? Vamos a ver, que esto no es un juego.

Que aquí hay pacientes, personas de carne y hueso, ¿entiendes?

Y lo sé, y voy a hacer mi trabajo lo mejor que pueda

porque soy una profesional.

¿Una profesional? Sí, así que me voy a trabajar.

-Muchísimas gracias. Venga, hasta luego.

Clara, Clara. Un segundito. Dime.

Perdóname, es que antes... te he visto con la cabeza como ida.

¿Estás bien? A ver... Pues depende cómo lo mires.

¿Sabes qué pasa? Que me pareció ver a Elsa vestida de enfermera.

Y ahora lo he podido comprobar.

¿Sabías que está trabajando aquí, en el hospital, de auxiliar?

Pues claro. Si he sido yo la que le he dado el puesto.

¿Y cómo no me has dicho nada?

-Bueno, porque me dijo que te lo iba a comentar ella.

De todas formas, es un motivo de orgullo, Clara.

No es algo para ocultar.

¿Que no? Mira, te voy a decir una cosa, Natalia.

Tú sabes igual que yo que el trabajo de auxiliar es muy serio

y de mucha responsabilidad.

Y yo te digo que Elsa no está centrada ahora mismo

para una cosa así.

Pero si acaba de venir.

Lo que necesita es ver qué quiere hacer con su vida.

Ajá. Vale, pues contéstame una cosa, ¿tú a qué edad empezaste a trabajar?

¿Yo? Con veintipocos.

Ah. ¿Qué edad tiene ella? Veintipocos.

¿Y tú a su edad sabías de repente hacer todo muy bien,

lo tenías todo controlado como ahora? ¿O necesitabas una oportunidad?

Pues eso es lo que he hecho yo.

Es muy buena, y le he dado una oportunidad. ¿Vale? Piénsalo.

Después de la resección del vólvulo intestinal,

el estado de Aníbal Mendieta ha empeorado repentinamente,

y los doctores Mendieta y Marco

esperan para conocer la evolución de su hijo.

-¿Por qué no nos has avisado de que estaba con ictericia?

¿O es que no te diste cuenta?

-A ver, a ver, a ver... Detecté los altos niveles de bilirrubina

en los análisis que le hice hace 24 horas.

Y le retiré la nutrición parenteral por si esta fuera la causa.

-¿Y? ¿Ha habido alguna mejora? -Desgraciadamente, no.

Acabo de chequear la analítica de control.

-¿Y no vas a hacer nada más para averiguar qué le está pasando?

-Mujer, ya lo he hecho.

Mira, he descartado un montón de posibles diagnósticos.

Como podéis ver, la prueba del sudor ha dado negativa

para fibrosis quística,

y las serologías descartan hepatitis B, C y Torch.

Dado que nos encontramos ante un recién nacido

que ha pasado siete meses protegido en el útero materno,

las sospechas diagnósticas se reducen.

Creo que estamos ante una enfermedad

que afecta a uno de cada 15.000 recién nacidos vivos,

atresia biliar.

Una inflamación de los conductos biliares por causa desconocida.

-Atresia biliar.

-¿Cómo lo vais a confirmar?

-Para confirmarlo, necesito volver a intervenirle

y ver cómo está su hígado.

A ver, tranquilidad.

Lo bueno de todo esto es que estamos ante un diagnóstico muy temprano,

y los dos sabéis tan bien como yo lo importante que es esto,

porque los buenos resultados dependen de lo pronto...

-Solamente tiene días, por favor,

y es la segunda vez que le van a operar.

-Disculpa.

Debido a la cantidad de tejido afectado por las quemaduras,

ha sido necesario intervenir al paciente para limpiar la zona.

-Tengo el informe del cirujano y todo ha salido fenomenal.

Así que ya te puedo dar el alta.

-¿Hasta cuándo voy a tener que estar con las vendas así?

-Depende de cómo cicatrices.

Tendrás que venir periódicamente y vemos cómo se regenera la piel.

-Estoy incómodo. Me duele mucho.

-Vas a estar incómodo durante un tiempo.

Pero si evolucionas bien, será poco tiempo.

-Es que no está incómodo solo por eso.

-¿Qué dices? -¿Qué? Dilo tú.

¿Lo dices tú o lo digo yo?

Cuéntale lo bien que te lo pasas por ahí con otras.

-¿Te quieres callar, por favor? -No me callo. Cuéntaselo.

-Perdonadme, yo no me estoy enterando de nada. Pero ¿tienes otros síntomas?

-No, qué va. -¿Cómo que no?

Que tiene un problema, doctora. Ahí.

-Bueno, hace 24 horas que tengo eso...

-Tranquilo, pasa a la camilla y te echo un vistazo, ¿vale?

-A saber dónde ha estado eso.

-Parece que Pepe tiene una lesión en el pene.

Presenta una mancha parduzca y además, picor.

Ahora tenemos que averiguar de qué se trata.

¿Has tenido otro síntoma, por ejemplo, fiebre?

-No. -¿No?

A ver, hay una... Bueno,

una pregunta que debo hacer. Es obligada.

¿Has mantenido relaciones de riesgo?

-Anda, ya no soy yo solo la que lo dice, también la doctora.

Que te he pillado, Pepe.

-Ya está bien.

Solo he mantenido relaciones sexuales con mi mujer, doctora.

-Vale, vale. Perfecto.

En principio, apunta a que podría ser una enfermedad de transmisión sexual,

pero no tiene que venir solamente de tu parte.

Quiero decir... -Es que a mí no me pasa nada.

-Vale. Lo que vamos a hacer es lo siguiente.

Vamos a hacer una analítica a los dos, salimos de dudas...

-Como encima me hayas pegado algo, te vas a enterar.

-Otra cosa importante que debéis saber es que,

hasta que tenga los resultados,

hay que aplicar una pomada corticoide.

-¿Hay que echar una pomada ahí? -Sí.

-¿Y cómo voy a hacerlo con las manos vendadas?

-¿Yo?

-Bueno, en principio, una auxiliar la aplicará de momento

y os explicará un poco cómo lo tenéis que hacer en casa.

-No, no, no. Yo eso ya no te lo toco en la vida.

-Bueno, pues si cambias de opinión,

la auxiliar, seguro que con mucha amabilidad, te lo explica. ¿Vale?

Por el aspecto, podrían ser varias cosas.

Entre ellas, sífilis, herpes genital...

Pero, en cualquier caso,

tenemos que esperar a los resultados de las pruebas.

Bueno, Pepe, ahora tienes que seguir el prospecto a rajatabla.

Y si ves que no has mejorado o te sientes peor, venís de nuevo,

¿vale? Vale.

-Tiene buena pinta, ¿eh? Pues imagínate verlo todos los días.

-No es para tanto. Además, seguro que se mejora pronto.

-¿Tú no lo pasas mal haciendo estas cosas? Yo no podría.

Es que yo no lo voy a hacer.

-Peor lo estará pasando él, ¿no?

Ya he acabado.

-Gracias. -De nada.

-Silvia. Silvia, tranquila. Escúchame, tranquila.

Sé que lo que estamos viviendo es muy duro,

pero tenemos que ser fuertes. Por el niño, ¿vale?

-Háblame de Aníbal.

-¿Quieres...? ¿Quieres que te hable de nuestro hijo?

-No. No, del general. -Vale, vale.

Aníbal era un general cartaginés hijo de Amílcar, de Amílcar Barca.

Cruzó... Cruzó los Pirineos y los Alpes con su ejército

y con elefantes africanos para coger por sorpresa a Roma.

Era un general brillante. Con mucho tesón y muchísimo valor.

Como nuestro hijo.

Que le está haciendo frente a todo lo que le pasa.

-¡Hola!

Elsa, ¿no estarás buscando agua?

Olvídate, a estas horas aquí no queda ni una.

Mira, en el almacén de la segunda planta. Ya te lo enseñaré.

Toma.

Oye, cariño, lo siento mucho, de verdad.

Siento haberte prejuzgando.

Yo sé que querías una oportunidad,

y es que has demostrado que estás preparada de sobra.

Además, vales para esto, cariño.

Y te digo una cosa, no ha sido fácil lo que te ha tocado.

Me alegro muchísimo, de verdad, de tenerte aquí cerquita de mí.

Mamá. Cariño.

Yo también. Muchas gracias.

Por cierto, vaya bautismo que has tenido, hija mía.

Ya te digo, mamá. Madre mía.

-Hola, Juan. -Hola.

-¿Tienes los resultados de Pilar Moro y José Vázquez?

-Moro y Vázquez, sí. Sí, te lo busco. -Por favor.

Juan, necesito que me cocine... ¡Hombre! ¿Qué tal, Romero?

Bien, bien. Bueno, qué contenta te veo.

Pues sí, la verdad es que estoy contenta.

-Es por Elsa, ¿no? Claro que sí, mujer.

Sabes que fue un error prejuzgarla y que tenías razón.

Está haciendo un trabajo muy profesional.

Me siento muy orgullosa de ella.

Pues claro que sí. Además, me dijo que estaba muy contenta

porque ahora, con su sueldo, podría independizarse y todo esto.

Pero tampoco te preocupes,

porque los fines de semana la tendrás

que si tuppers, que si "lávame la ropa, mamá"...

En fin, lo que hemos hecho todos. Independizarse, ¿no?

-Eh... Sí, bueno. En la entrevista de trabajo me lo comentó, pero...

¿Tienes los resultados? -Aquí tienes, Romero.

-Gracias. Gracias. Hasta luego.

Ah, toma. Aquí tienes. Muchas gracias.Hasta luego.

Horas después, Aníbal Mendieta es intervenido

para comprobar el estado de su hígado

y confirmar el diagnóstico de atresia biliar.

-Hola. -¡Hombre! Ya que has venido a observar,

puedes ir a informar a Marco y Mendieta

de que le hemos extraído la vesícula

y me dispongo a hacer una biopsia hepática.

Durante la intervención, he podido comprobar

que el hígado de Aníbal es grande, de color verdoso y consistencia dura.

Lo que confirma una afección hepática más grave de lo que esperábamos.

Desgraciadamente, la atresia biliar es la causa más común

de trasplante hepático en la infancia.

Para nada es la noticia que esperaba dar a sus padres.

Vistas las lesiones del pene,

la doctora Romero solicitó las pruebas

para enfermedad de transmisión sexual,

tanto para Pepe como para Pilar, y ya tiene los resultados.

-Pues, Pepe, Pilar, los resultados son negativos en ETS.

Es decir, en enfermedad de transmisión sexual.

-¿Cómo? Tiene que haber algún error. -No, no hay ningún error.

-Después de estos resultados, ¿vas a seguir acusándome? ¿En serio?

-Vamos a ver, no hay ningún error.

Eso, por un lado. Por otro lado, es importante que me digas, Pepe,

si últimamente has tomado algún medicamento diferente,

algún laxante... Haz memoria. -No, qué va. Nada, nada.

-Pues algo ha pasado. Conozco a tu amigo Felipe.

Pero si tú mismo me dijiste hace tiempo

que tenía un pisito en el centro para usarlo los fines de semana.

Es demasiada casualidad que le haya salido eso

después de estar por ahí con él.

-¡Que solo han sido un par de gin-tonics!

¿Cómo tengo que decirlo?

-Perdona, ¿has dicho "gin-tonics"?

Espera un segundito.

La verdad es que no me había encontrado nunca

con un caso como el de Pepe.

Pero cuando me comentó lo del gin-tonic, me dio una idea,

así que lo voy a consultar con el dermatólogo. Perdonadme.

-Pilar. Pilar. Pilar, ¿qué pasa? ¿Qué pasa?

Es que parece que quieres que sea infiel.

Tengo la sensación de que quieres cargarte

esta vida tan perfecta que tenemos.

-¿Vida perfecta? Vida perfecta, ¿de qué?

¿A qué te refieres, a esta vida en la que te vas a trabajar

y yo me quedo en casa como un florero?

Porque para mí esa no es la definición de perfecta.

-Creía que eras feliz.

Me mato todos los días a trabajar

para que tú puedas ir a pasar el día al spa.

-Ah, y tú te crees que eso es lo que yo quiero, ¿no?

Acuérdate de cuando nos casamos.

Las promesas y los planes que teníamos.

Esto no es lo que yo pensé que pasaría.

Y tan perfecta no será esta vida cuando tienes que irte por ahí

buscando en un piso de mala muerte con unas cortinas rojas horribles

lo que no tienes en tu casa.

Vida perfecta, ¿eh? No me hagas reír.

-Los resultados indican que el hígado de Aníbal está cirrótico,

así que le he incluido en la lista de trasplantes.

-Pero si la tasa de donación de órganos entre bebés es bajísima.

-Sí. Sí, Silvia tiene toda la razón. Es un caso de donación inter vivos.

Hagámonos las pruebas para ver si podemos ser donantes.

-Mendieta, no eres compatible. Ya he revisado tu historial.

Y doctora Marco,

tu estado no es el más idóneo para hacer un trasplante.

Por donación inter vivos nos referimos

al procedimiento quirúrgico y legal

de trasplante renal o hepático de donante vivo.

Aunque existe la figura del buen samaritano,

los donantes vivos suelen ser familiares del paciente.

Esta cirugía nació

por la falta de donantes apropiados para niños.

Y consiste, básicamente,

en trasplantar una pequeña parte del hígado de un adulto a un bebé.

-Perdone, doctora. Perdonad.

Me he enterado de lo de mi nieto y me gustaría hacerme las pruebas.

-Claro que sí, Amelia. Vamos ahora inmediatamente. Vamos.

Elsa. Mamá.

Sabía que estabas aquí porque vengo yo muchos ratos también.

Pues sí, porque son muchas horas, mamá. Tenías razón.

Necesitaba un descanso.

Oye, Elsa, ¿cuándo pensabas decirme que te vas a independizar?

No sé, mamá, cuando fuera a hacerlo, ¿no? Es una idea.

¿Una idea? No me puedo creer que has cogido este trabajo solo

para independizarte y separarte de mí.

En vez de provocación, como siempre hemos hablado, Elsa.

Te lo digo de verdad, te estás equivocando.

Mamá, no tiene nada que ver.

Cojo un trabajo con el que me van a dar dinero,

y con ese dinero voy a poder independizarme.

No entiendo qué tiene de malo.

Pues que me preocupa, mujer. Me preocupa.

Porque esto no es un trabajo que se pueda coger al tuntún.

Sabes que es algo muy vocacional.

Elsa, de verdad, te vas a arrepentir, ¿eh?

Vale, pues déjame cometer mis propios errores.

Déjame equivocarme a mí.

Es que me has quitado el hambre. Cómete tú el tupper.¡Elsa!

-Sí, claro, un primo segundo también vale. Dame su número.

-Mamá. Mamá, sí, sí, lo sé.

Sé que papá tiene la pierna rota, pero necesito que vengáis al hospital

a haceros las pruebas de compatibilidad.

-Perdonad. ¿Me podéis acompañar un momento, por favor?

Quiero que veáis una cosa.

-Mamá, luego te llamo. -Sí, hablamos después.

-Acompañadme, por favor. ¿Venís?

Se ha corrido la voz de que Aníbal necesita un trasplante de hígado.

Y bueno, lo que ha ocurrido es... esto que podéis ver aquí.

Se están haciendo las pruebas de compatibilidad.

-No me lo puedo creer.

-¡Buenas noticias! Después de las primeras analíticas,

y si el resto de pruebas va bien, ya tenemos donante para Aníbal.

Me voy a convocar al Comité Ético del hospital

para que autoricen el trasplante. -Muy bien.

-Tati, muchísimas gracias. -De nada, Mendieta. Enhorabuena.

-Felicidades. -Gracias.

Después de concluir que Pepe

no sufría una enfermedad de transmisión sexual,

la doctora Romero tenía una sospecha

y decidió consultar con un especialista.

-¿El gin-tonic?

-A ver, lo que he podido comprobar con el dermatólogo,

lo que hemos podido hablar es que

puedes tener una reacción alérgica a la quinina.

La quinina está dentro de la tónica.

Y es posible que la lesión venga por ahí.

Curiosamente, el gin-tonic nació

para enmascarar el amargo sabor de la quinina,

que sirve para curar la malaria.

Se entiende que, en este caso, si deja de tomar el gin-tonic,

desaparecerían las lesiones, pero, tenemos que esperar.

-¿Pero eso cómo puede ser? ¿Se me va a ir curando solo?

-En principio, lo que vamos a hacer es una biopsia cutánea,

y también vamos a hacer unas pruebas de alergia

precisamente con quinina.

-¿Y eso en qué parte del cuerpo es? -Tranquilo, eso es en la espalda.

Se ponen unos parches y vemos cómo reacciona tu organismo.

-Muy bien. -¿Vale? -Gracias.

-Haremos lo mismo que en unas pruebas habituales de alergia;

es decir, colocaremos unos parches de quinina

y veremos cómo reacciona su organismo.

-¿Qué pasa? ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás tan callada?

¿Por qué no has dicho nada durante la consulta?

-¿Qué quieres que te diga?

-¿Qué pasa, que no te alegras de que me voy a poner bien?

-Es que sigo pensando que ahí hubo algo.

-Mira, le he estado dando vueltas a algo que dijiste,

y sí creo que hubo algo, pero entre Felipe y tú.

-¿Qué? Lo que me faltaba por oír. ¿De dónde te sacas eso ahora?

-Yo nunca te he dicho que en el piso de Felipe hay cortinas rojas.

Es más, te dije lo del piso hace un año,

y él lo redecoró hace tres semanas. ¿Cómo lo sabías tú?

-Porque me lo habrá contado él. Yo qué sé.

-Llevas así todo este tiempo porque te remuerde la conciencia.

Te conozco.

-Te equivocas. Mira, sí que estuve con él,

pero no me arrepiento para nada.

¿Qué querías, a la vista de cómo me tratas,

de cómo me has cortado las alas?

Cuando nos casamos,

me prometiste que los dos íbamos a crecer profesionalmente,

y yo me lo creí.

Era una becaria con toda mi carrera por delante,

y tú la has cortado.

Porque no me vas a contratar en tu canal

porque van a decir que soy tu mujer,

y en la competencia no quieren ni escucharme por el mismo motivo.

De verdad, es que... Me siento inútil, Pepe.

-¿Y crees que con Felipe vas a estar mejor?

-Felipe... Tú es que no entiendes nada, ¿eh?

-Hasta mañana. -Hasta mañana.

-¿Podemos hablar un momentito? -Sí, claro.

-Mira, estás constantemente vigilándome,

y me parece una falta de cortesía profesional,

pero no es eso lo que más me molesta.

Yo ya sé que mi forma de ser genera un poco de desconfianza,

pero es que prefiero ser una persona positiva

y centrarme en buscar soluciones que enfocarme en los problemas.

No sé si te has dado cuenta,

pero Neonatología lo que necesita es energía positiva.

Así que, por favor, cambia de actitud.

Porque mis pequeños pacientes son seres muy frágiles, muy sensibles,

que lo sienten todo y les afecta todo.

Así que, por favor.

Que pases buena tarde.

Con la sospecha de que el origen del problema de Pepe era

la exposición a la quinina,

le tomaron muestras para una biopsia

además de ser sometido a una prueba de alergia.

-Bueno, Pepe, las pruebas no son concluyentes.

A veces, estas cosas pasan,

pero lo que está claro es que tienes alergia a la quinina.

Entonces, lo que puedes hacer es

dejar de tomar tónica durante un tiempo,

y si la lesión no mejora,

te pasas por aquí y te echo un vistazo.

-Muy bien. Perfecto.

-Bueno, solo espero que esto alivie un poquito la tensión entre vosotros.

-Me parece a mí que con ese tema no hay mucho que hacer, la verdad.

Muchas gracias, doctora.

Le daría la mano en muestra de agradecimiento,

pero ni eso puedo hacer. -Tranquilo. -Gracias.

Pilar, me alegro de que hayas recapacitado y hayas vuelto.

Las cosas van a cambiar. Voy a despedir a Felipe.

Tenemos que olvidar esto. Te perdono.

Sabes que te quiero, ¿verdad?

-Vine para llevarte a casa en coche porque tú no puedes conducir.

Te dejo en la puerta y me voy.

Este es el final, Pepe.

Quiero el divorcio.

-¿Vas a dejarme? ¿Qué pasa, que te vas a ir con Felipe?

-Con Felipe. ¿Otra vez? No has entendido nada, ¿no?

Me lie con él porque era el que me escuchaba.

Solo me interesaba como cómplice.

Le convencí para que consiguiera que tú me fueras infiel,

así estarías incumpliendo el contrato prematrimonial

y yo me quedaría con todo el dinero. -¿Qué estás diciendo?

-Ya sé que fue una estupidez, ¿vale?

Pero tenía que intentar algo, estaba desesperada.

Ahora ya no, ya me da igual. Te puedes quedar con todo el dinero.

¿Sabes cuál fue la gota que colmó el vaso?

Cuando te dije que quería hacer un máster para retomar mi carrera,

¿y tú qué fue lo que me dijiste? Me dijiste: "Pásame el vino".

Es que ni siquiera respondiste ni opinaste. Te dio igual.

Ese fue el mayor desprecio.

Pero hasta aquí he aguantado.

Tendré pocas cosas, pero las que tengo son mías.

Las que me he ganado.

-Muy bien. No hace falta que me lleves. Me cojo un taxi.

Después de haber estudiado

todas las variaciones anatómicas hepáticas entre Amelia y su nieto,

ha llegado el momento de realizar el trasplante.

-Mamá, tú tranquila. Ya verás como todo saldrá bien.

-Estoy tranquila.

Esto es lo más hermoso que voy a poder hacer por mi nieto.

Todo va a ir bien. -Claro que sí.

Te veo en un rato.

-En el caso del trasplante hepático inter vivos,

el mínimo volumen a trasplantar tiene que estar

entre el 0,8 y el 1 % del peso del receptor.

Las ventajas en este tipo de intervención son

una mayor compatibilidad, una mejor supervivencia del injerto

y un acceso más rápido al trasplante.

Tati. Oye, discúlpame, no pretendía interferir en el caso.

Y todo lo que hice era con buena intención, ¿vale?

-Vale, gracias.

-Y también quiero que sepas que te considero una gran profesional.

-Muchas gracias. Felicidades por tu nuevo puesto.

-Gracias. -Lo vas a hacer muy bien.

-¿Tú crees? -Sí, estoy segura. -Vale.

-Me voy a hablar con estos para darles las buenas noticias.

-Muy bien.

-El mejor momento de nuestra profesión, ¿eh?

-Eso es. -¡Chao!

¡Elsa!

¿Por qué me has hecho venir aquí? No tengo mucho tiempo.

Siéntate un momento, Elsa.

Pues mira, quería que celebrásemos juntas esta nueva etapa.

Y darte la enhorabuena

por el trabajo que estás haciendo en el hospital.

Entonces, aceptas que me quiera independizar.

Pues claro que sí, mujer. Si ya estás hecha una mujercita.

Gracias, mamá. Para mí es superimportante que me apoyes.

Pero los domingos no te libras de mí.

Voy a ir a casa a comer todos los días,

así que vete preparando los tuppers.

¡Anda ya, eso no te lo crees ni tú! ¿Cómo que no, mamá?

Vamos a brindar. Venga.

Por nosotras. Y por tu futuro.

Chinchín Chinchín.

-Las intervenciones han ido estupendamente.

Abuela y nieto se encuentran descansando.

Y en breve podréis pasar a verles.

-Muchísimas gracias. Y perdóname, porque he sido una borde contigo.

-Qué va, mujer. Nada. Enhorabuena. Enhorabuena, de verdad.

-Muchísimas gracias.

-Álvaro.

-La donación de órganos es el mayor acto altruista

que un ser humano puede hacer por otro.

Hacerse el carné de donante es el primer paso.

Nuestra legislación también contempla la donación inter vivos.

Hazte donante.

-Nuestro hijo se va a poner bien.

-Perdona. Perdo...

-Álvaro, perdóname porque he perdido muchas oportunidades

de que podamos disfrutar de esto.

Lo siento, he sido una imbécil.

Pero supongo que tenía miedo. No sé...

-Silvia. Cásate conmigo.

-¿Me vas a pedir que me case contigo así, sin anillo ni nada?

-Mira, te juro que te había comprado un anillo, pero... Ya no lo tengo.

-Ah, ¿y por qué no lo tienes?

-Es una larga historia, pero...

Supongo que había perdido toda la esperanza.

Pero, aun así, cuando pensaba que todo estaba perdido,

no podía deja de pensar en que te quiero.

Y que quiero estar contigo.

-Llevo un rato a ver si se me ocurría algo ingenioso para decirte,

pero como no se me ocurre nada, pues...

Hola, me llamo Ramón. -Hola. Mila.

No paro de hacerme pis cada dos pasos.

Y tengo la boca muy seca también. No paro de beber agua.

Es cada dos por tres lo del pis. -Vale.

-¿Qué pasa? -¿Qué pasa de qué?

-Nada, la cara esa que pones. ¿Qué crees tú que es?

-No te lo digo.

¿Mila?

-¡Hombre, Javier! ¡Qué alegría!

¿Qué tal? Qué bueno.

Perdona, él es Ramón, un compañero. Ginecólogo.

-Es una historia muy larga. -No tan larga.

-¿Por qué no puedo hablar bien?

-Eso es lo que tenemos que averiguar ahora mismo.

Por un lado, es tranquilizador haber podido descartar el ictus.

-No percibo que vaya a morir próximamente.

-Videncia, tarot, rituales y conjuros.

-¿Que si te vas a ir a vivir con Mendieta,

o Mendieta se va a ir a vivir contigo? ¿O cómo?

Lo digo por hacer mis planes.

-La fiebre está subiendo.

-Mar, Mar, que preparen Dobelor, ¡ya!

-No te puedes pasar la vida como un estudiante compartiendo piso.

Tendrás que vivir con tu futuro marido.

Vamos, digo yo.

  • Centro médico - 18/09/17 (2)

Centro médico - 18/09/17 (2)

18 sep 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 18/09/17 (2) " ver menos sobre "Centro médico - 18/09/17 (2) "
Programas completos (685)

Los últimos 698 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios