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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 16/10/17 (1) - ver ahora
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- Toma. Los papeles del divorcio. Ya están firmados.

- Gracias.

- Ha llegado el momento de... decirse adiós.

- Ramón.

Que quiero que sepas que...

has sido y serás siempre el hombre más importante de mi vida.

Y que si necesitas ayuda, pues...

- Verás, Lucía. No necesito ayuda.

- Lo sé. Yo no digo ahora.

Digo cuando lo necesites.

Yo voy a estar aquí para ti.

- Me voy a presentar a las oposiciones para médico del ejército.

- Pero ¿no estás bien aquí?

- Sí, pero...

Sabes que a mí... me gusta lo de la adrenalina,

y aquí, además, no...

No tengo todo lo que quiero.

- ¿Qué iba a ser de este hospital sin tu energía,

y sin tu sonrisa?

- No me hagas la pelota, ¿vale?

y está metiéndote en la cabeza que me quites lo de las oposiciones, ¿no?

- No.

¿Tú crees que te iba a decir que te iba a echar de menos

si no lo sintiera de verdad?

Ainhoa,

Yo sabía que tú eras especial,

pero... Estos últimos días que...,

que hemos tenido la oportunidad de conocernos un poco más,

he estado pensando mucho en una cosa.

Que al final se me va a subir a la cabeza.

¿En qué has pensado? A ver.

¡Ainhoa! Ainhoa!

Oye, que te he estado llamando unas cuantas veces y... Y no sé.

Parece que me estás evitando desde el beso del otro día.

- No. Es que he estado muy liada y no...

Bueno, sí. Te he estado evitando.

Mira, siento mucho haberte dado a entender lo que no era, ¿vale?

- No, perdona tú.

que una chica como tú se fijara en alguien como yo.

si me caes superbién, ¿vale? Y...

Y conectamos mucho, y me has ayudado con...,

con todo lo de las oposiciones y eso.

Pero...

Me gusta una persona, aunque no estoy con ella.

- Pues esa persona es idiota.

- Es un poco más complicado que... Que eso.

le dice a un chico que quiere estar con él,

ese tío está dando saltos de alegría desde el minuto uno.

pero que quede entre nosotros, ¿vale?

Me gusta una persona,

y... Eh... Es una chica.

- De verdad, Javier, que no es necesario.

Hasta que no salga Natalia no me puedo ir.

Y mientras estás haciendo tiempo por aquí,

pues te echo una mano con las urgencias, que están a tope.

- Escúchame. ¿Tú estás aquí para ayudarme o para vigilarme?

Ruth llega a Urgencias con un fuerte dolor de cabeza,

y experimentando alucinaciones visuales.

- Siéntate. Cuidado.

Llevadla a Reanimación.

- Bueno, pues llévala a Triaje. Vamos, ¡vamos!

Y de repente empezó a decir que la comida le sabía mal,

y empezó a tener alucinaciones y...

Y la verdad, nos asustamos muchísimo y la trajimos aquí.

- Ramón, voy a por mi bata y te traigo la tuya.

- De acuerdo. Gracias.

- Ramón: ¿Qué le pasa a esta chica?

- No lo sé, acaba de llegar.

- Es que la conozco. Fue paciente mía.

Le diagnostiqué hace unos meses

un trastorno adaptativo ansioso-depresivo,

porque bueno, se quería morir.

- Vale. Gracias. Pues ya te cuento.

- Vale.

- Tienes la tensión arterial un poco alta, ¿eh? 15-9.

A ver si tienes fiebre...

37,1. Tienes febrícula.

Déjame un segundo...

Tiene 15-9 de tensión, Javier.

Además tiene febrícula. 37,1.

Y algo de taquicardia,

porque tiene las pulsaciones a 134, aproximadamente.

Eh... Ruth:

¿Has tomado algún tipo de drogas? - No.

- ¿Drogas? No, no, no, no. Claro que no. Por supuesto que no.

Todo aquello de la droga ya quedó en el pasado hace tiempo.

Ruth, pues...

tuvo una época un poco rebelde, pero ya se recuperó,

y afortunadamente está haciendo una vida absolutamente normal,

Y con Rodri, también.

Que bendita la hora en la que Rodri apareció.

- Bueno. Me enviaron, en la parroquia en la que colaboro,

para que le hiciera compañía.

Y bueno. El roce hizo el cariño.

Pero cariño casto y puro, ¿eh? Que nadie me malinterprete.

Un año después de ser sometido a un trasplante de riñón,

Camilo viene al hospital acompañado de su madre, Rosario,

para recoger los resultados de un análisis rutinario.

- ¿Qué tal, Camilo? Sentaos, por favor.

- Yo tenía insuficiencia renal crónica.

Me encontraba un poco deprimido, bajo de ánimo, cansado...

Pero el trasplante fue todo un éxito y me cambió la vida.

Entonces, me encuentro mucho mejor y todo está bien.

Eh... A excepción de mi madre, que es que no me la quito de encima.

- ¿Qué, Camilo? ¿Estás más tranquilo?

Ahora solo necesita un trabajo en condiciones,

Que sigue siendo becario, doctora.

Y se hubiese hecho médico...

- Sí, sí. Sigo siendo becario,

pero... de verdad. Este año ya me van a contratar.

Me lo ha dicho el jefe. ¿Vale?

- Sí, ya se lo dijo el año pasado.

- Mira, yo creo que a la doctora no le interesa nada de esto.

Sobre todo porque ya se lo sabe de la otra vez.

Con lo cual, no hace falta que se lo cuentes una vez más, mamá.

- Camilo y Rosario están así desde que los conozco.

La situación de Camilo fue complicada.

Porque sufría síndrome de Alport:

un trastorno hereditario

por el que tenía un riñón inflamado

y fue necesario trasplantarlo.

y tuvimos mucho contacto los tres.

me hubiese gustado coincidir con ellos en otras circunstancias.

La analítica de control muestra un virus activo en tu cuerpo.

Es el virus BK.

- ¿Y eso qué es?

Pues es un patógeno oportunista del sistema nervioso central.

Suele aparecer en personas inmunodeprimidas,

como es tu caso

al haber recibido un trasplante.

- ¿Y es grave? ¿Qué van a hacerle?

He consultado con Nefrología,

y hemos acordado disminuir el tratamiento inmunodepresor

y asociar otro medicamento.

Pero, para todo esto, lo siento, Camilo,

te tienes que quedar ingresado.

- Vale, pero es que ahora mismo, ingresarme no me viene bien. ¿Sabes?

¿No..., no pueden esperar un poco?

- Mira, tú te quedas aquí como me llamo Rosario.

No creo que te digan nada

después de los 500 cochinos euros que te pagan al mes,

trabajando 12 horas al día.

- De verdad, entiendo que te traiga malos recuerdos,

pero sí, es necesario que te quedes ingresado.

Si no detenemos el virus, puede ser grave.

Y además, tenemos que vigilar el riñón trasplantado.

Porque, al disminuir el tratamiento, puede fallar.

- De acuerdo.

Hay que recordar que, si hemos recibido un trasplante,

debemos seguir las recomendaciones de nuestro médico a rajatabla,

hacernos análisis periódicos,

evitar sitios con gente enferma,

y ante la presencia de algún síntoma, especialmente fiebre,

acudir rápidamente a nuestro centro médico.

- ¿Sabes dónde estás? ¿Sabes qué día es hoy?

- Eh... En... En... En el. E..., es martes.

Es mi cumpleaños.

Te voy a... A ver. Perdón.

Eh... ¿Puedes mantener la mano en horizontal sin que te tiemble?

- Es...es dif... A ti te tiembla.

- Bueno. Eh... Toma nota.

Mírame...

Tienes los ojos muy rojos. Y las pupilas, dilatadas.

- Ruth, ¿seguro que no has tomado nada?

- No. Que no he tom...

- Puedes decirnos la verdad.

Estamos para ayudarte. No para juzgarte.

- Que ya lo sé. Que no he tomado nada, de verdad.

Javier si la paciente no tiene por qué estar mintiéndonos.

Vamos a probar otras posibilidades.

Explorando diagnósticos alternativos,

hemos buscado en Ruth algún tipo de signo

que nos indique alguna patología tiroidea,

como bocio u ojos saltones.

Pero no hemos hallado nada.

Tampoco hemos hallado indicios de algún tipo de infección bacteriana,

como la meningitis.

No hay presencia de edema ni de trombosis.

Lo que me hace pensar

que no se trata de ninguna insuficiencia cardiaca.

- Y entonces, ¿qué creen que puede ser?

Vamos a comenzar con unos análisis de orina

y unos de sangre.

- Tómale las muestras, Carlos, por favor,

y ponle Diazepam intravenoso para calmarla un poco.

- Sí. También vamos a...

A programar un electrocardiograma

y una radiografía de tórax.

Ruth, necesito saber que no estás embarazada.

- No, no, no, embarazada, no.

- A veces se me retrasa el periodo, pero... Nada más.

- Bueno. No te preocupes. Ahora descansa.

Señores...

- Muchas gracias. Hasta ahora.

- Ramón deberías incluir en la analítica

el test de embarazo y también de drogas.

¿Tanto te cuesta creer que la chica no nos está mintiendo?

¡Que la gente cambia!

- No te lo lleves a lo personal.

Estamos hartos de ver a gente que oculta información.

- Está bien, bueno. Que lo incluyan.

Y también, que la chica se quede ingresada

y que se quede en observación.

- De acuerdo.

- Gracias.

Tranquilo, hijo. Ya sé lo que te está pasando por la cabeza.

- No, no lo sabes, mamá. No lo sabes. Y si lo supieras...

Es que, si lo supieras...,

no me darías la lata todo el día con el tema del trabajo.

Y menos, delante de cualquiera.

- ¡La doctora no es cualquiera!

Y además, si se lo cuento a la gente es porque me preocupo por ti.

¡Porque quiero que tu vida sea mucho más coherente!

- Sí, sí, mamá. De verdad. O sea. Hace tiempo ya pactamos una cosa.

y luego podía hacer lo que quisiera. ¿Vale?

Pues ya estudié Derecho. Ya terminé Derecho.

Luego hice Bellas Artes, terminé Bellas Artes,

y por eso, ahora, a mis 39 años, soy becarios.

Soy becario en una agencia, ¿vale?

Soy ilustrador. Y ya está. ¿Vale? Ya está. Mi vida está resuelta.

Y dentro de poco, me contratarán, y todo se arreglará.

- Vale, vale, hijo. Si estoy convencida.

Lo único que quiero es que recapacites.

Si no quieres ser abogado,

Paco me ha dicho

que te puede encontrar trabajo en lo de comercial.

Y ahí hay trabajo siempre.

- Mira, mamá: Ya tengo trabajo. Soy ilustrador en mi agencia.

Y punto.

Y además, tengo que llamarles para decirles que no voy a ir.

- Bien. Cuéntame eso que me contabas el otro día.

¿Te vas de..., de médico al ejército?

¿Y yo con quién me tomo cañas, ahora, al terminar de trabajar?

- ¡Oye! ¿Por qué no te presentas conmigo a las oposiciones?

- Haríamos muy buen equipo.

Y estoy segura que el uniforme te quedaría fenomenal.

- Ah, pues sí. Bueno, espera.

Para guerra, tengo ya urgencias un sábado noche.

¿Me esperas y nos tomamos algo?

- ¡A sus órdenes, señorita!

¡Jo, qué pena me da! ¡Qué pena!

Te voy a echar de menos.

- ¿Qué haces por aquí?

- Nada. Salía a tomar un poco el aire.

- Mm. ¿Qué estás leyendo?

- Yoga. He empezado a hacer yoga.

La teoría la tengo muy clara. Pero lo que es la práctica...

Para controlar la ansiedad está bien.

- ¿Qué tal tú, por el hospital?

Tengo a Javier todo el día detrás mío, pero...

- ¿Por?

- ¿Por qué va a ser, Lucía? Pues...,

vaya, en fin, es lo normal.

- Lo estás haciendo muy bien, de verdad. No te ofusques.

tengo que irme para el hospital. Tengo cosas que hacer.

- No, si yo también, voy a ir a ver a Ruth.

- Eh...perdona,

que tengo que recoger unas cosas que dejé en la moto.

Ya... Ya luego si eso nos vemos por allí.

- Vale. Sí.

Al encontrar la presencia de un virus en un análisis rutinario,

se decidió que Camilo se quedase ingresado bajo tratamiento.

- Aunque hemos conseguido disminuir la presencia del virus,

todavía no ha desaparecido del todo.

para comprobar si el órgano trasplantado está infectado.

Ahora mismo Camilo está bien.

Pero si no actuamos rápido, podría llegar a perder el riñón.

- Anímate, cariño.

Ya hemos pasado por esto antes y hemos salido.

- Ya, si ese..., ese es el problema. Que...

Que ya hemos pasado por esto antes, y...

Y parece que se va a repetir siempre el mismo día,

y que no voy a avanzar en nada.

- Cariño. Ven aquí. Un abrazo.

- Es que... Mamá.

Acabo de llamar a los del trabajo, y...

¡Me han quitado el proyecto! ¿Sabes?

He faltado un par de días y me han dicho que...

bueno, que pensaban que no iba a venir.

Ha aparecido otro y se lo han dado.

¡Se lo han dado!

Mamá, me han sustituido.

- Mírame, cariño.

Vamos a tomar esto como un punto y aparte en todo, ¿eh?

En todo.

A partir de ahora,

todo va a ir hacia arriba.

Repítelo conmigo, venga: A partir de ahora...

- Todo va a ir hacia arriba.

A partir de ahora, todo. Todo, todo, todo, todo

Te quiero.

- Fatal.

- ¿Sí? ¿Y eso?

- Es como...

Como los bajones que me daban de la marihuana...

- ¿Sí?

Y... Y es como que dura mucho más tiempo.

- Vaya.

¿Qué tal te va todo en casa, con tus padres y con tu chico?

- Bien. Bien, bien. Están muy contentos conmigo ahora.

- ¿Y tú estás contenta con ellos?

- Es que la última vez que hablamos en la terapia,

me dijiste que, bueno, que...

sentías que igual no estabas muy enamorada de Rodri...

¿Cómo va eso?

- Él...

Él ha cambiado mucho y ha...

Él ha hecho que mi vida cambie,

y me... Y me ha hecho cambiar a mí también.

- ¿Y te gusta esa persona en la que te has convertido?

- Es que no...

Es que no puedo pensar ahora bien, ¿eh?

- Bueno, tranquila, mi vida.

¿Cuándo empezaste a sentirte mal?

- Estábamos bien y estaba...

Estaba soplando las velas,

y fue comerme la tarta y empezar a sentirme mal.

- ¿30? Bueno.

Es que igual también tienes mucha presión, ¿no?

Al cumplir los 30, mucha expectativa.

Respira, cariño, mi amor.

¿Te notas mal? Espera. Que llamo a alguien.

No, tranquila. Intenta respirar. Mi amor.

- Vale. Carlos, benzodiazepinas, y avisa a Landó.

En caso de convulsiones,

hay que proteger a la persona de cualquier posible lesión.

Hay que ponerla en posición lateral de seguridad,

y alejar cualquier posible objeto con el que se pueda lastimar.

- ¿Qué ocurre?

- Pues nada, estaba hablando con ella tranquilamente,

Empezó a contarme que hoy era su cumpleaños,

que se empezó a sentir mal cuando comió la tarta,

y empezó a convulsionar.

- Vale.

Javier, el oxígeno no está llegando bien a los pulmones.

Tenemos que llevarla a la UCI e intubarla.

Al poco tiempo de realizarle una biopsia renal, Camilo empeora.

Su tensión arterial ha aumentado.

No consigue orinar.

La función de su riñón está comprometida,

y además tiene anemia.

hemos realizado una ecografía renal a Camilo

para dar con la causa de lo que le está pasando.

hemos encontrado un importante hematoma subcapsular;

que comprimía el parénquima.

Apareciendo algunas zonas avasculares.

es como si hubiese una pelota de sangre

en la parte externa del riñón, que comprime la de dentro.

Provocando que haya algunas zonas a las que no llega bien la sangre.

El riñón de Camilo está fallando.

Podría ser por un sangrado, pero tenemos que comprobarlo.

Te he quitado el tubo porque no te he visto en condiciones.

- ¡Javier. Estoy perfectamente!

¡Chico teniéndote encima mía todo el tiempo,

juzgando lo que hago bien o lo que hago mal,

pues así no hay manera!

Lucía, estaba confusa pero estaba tranquila.

La crisis que ha tenido se la has originado tú, Lucía.

- Y no sé qué le habrás dicho.

Pero no tienes ningún derecho a hablarle como le hayas hablado.

- ¡Porque ella ya no es tu paciente!

- ¡Tranquilo, por favor! Lo único que...

Todavía es demasiado pronto para sacar conclusiones, Alfredo.

- ¿Y cuándo se van a sacar las conclusiones?

- Verá. Lo que está claro es que las convulsiones que ha sufrido Ruth

han sido provocadas por algún tipo de patología.

- Claro. Estamos en un hospital porque tiene alguna patología.

- Cuando tengamos los resultados de los análisis, saldremos de dudas.

¿Qué hace la gente de laboratorio? ¿No están?

¿Se columpian? ¿Qué hacen?

- Traigo las cosas de Ruth, por si esto dura un poco más.

- A punto.

- Me duele muchísimo la cabeza, mamá. Me va a estallar la cabeza.

- Cálmate, cariño. Todo va a mejorar. Seguro.

- Pero... Pero ¿por qué dices cosas que no sabes?

¿Por qué sabes que va a mejorar? ¡Si no lo sabes!

¿Por qué lo dices, mamá? ¡De verdad!

- ¿Qué..., qué quieres? ¿Qué quieres?

- No quiero hablar por teléfono.

- Sí.

Sí, soy yo.

Pero ¿para hacer de qué?

Vale. Sí, seguro...

que es un trabajo estupendo. ¡Estupendo!

Sí. No. Disculpe, pero es que a mí no me interesa.

No lo sé.

Habrá sido un malentendido. Discúlpeme.

Venga. Gracias.

- Pero ¿qué has hecho?

- No. Qué he hecho yo, no. Qué has hecho tú, mamá.

para que me incorpore a mi nuevo puesto laboral,

de comercial? ¡Mamá!

Habíamos dicho que esto iba a ser un punto y aparte.

Por eso llamé...

Pero ¿cómo me va a hacer ilusión ser comercial,

si yo quiero ser dibujante? ¡Es lo que quiero ser, mamá!

- ¿Lo que quieres ser?

A los 39 años ya no se quiere ser cosas, Camilo.

¡Se es cosas!

cuando se tiene todo pagado y la vida solucionada.

Muy bien. Perfecto.

Pues no hace falta que me soluciones más la vida.

Se acabó: Me voy de casa.

Es lo que tenía que haber hecho hace muchísimo tiempo, mamá.

Me voy de casa, porque ya soy mayorcito. ¿Vale?

Así que, como soy mayorcito,

en cuanto salga de aquí, me marcho.

- No hables así, cariño, ni en broma digas que no vas a salir.

- No, pues diré lo que me dé la gana porque ya soy mayor. ¿Vale?

Y lo que quiero ahora es que te vayas.

- No. No, no. No. No. Vete. Vete.

Por favor.

- Te apuesto lo que quieras a que la chica se droga y está embarazada.

- Pues yo me sentiría muy decepcionada.

Porque, cuando le di el alta, la verdad es que estaba muy centrada.

- Sí, pero tampoco parece llevarse muy bien con el padre.

- Esto no quiere decir nada, Javier.

Ramón y yo estamos discutiendo todo el día.

Y hasta hace unos años yo era su ejemplo para todo.

- Ya.

Yo en cambio tuve muchos desencuentros con mi hijo.

Pero bueno, dentro de lo malo,

pudimos hacer las paces antes de que muriera.

- Eh... Oye, ya están los resultados de laboratorio. Vamos.

- Vamos.

Hasta luego. - Hasta luego.

El doctor Landó y el doctor Blanco interpretan los análisis de Ruth,

la paciente que sufrió alucinaciones y convulsiones.

- He perdido la apuesta.

El test de embarazo da negativo.

- Bueno. No del todo porque... la analítica de tóxicos es positiva.

Concretamente, en benzodiazepinas.

- Bueno, las que le pusimos cuando llegó, por vía intravenosa.

La muestra de orina con la que se ha hecho la analítica

es anterior a haberle administrado la medicación.

Lo que significa que la chica ya llegó drogada al hospital.

- Voy a hablar con el padre.

- Hola. - Hola.

- ¿Ya le has dicho algo a Ortega?

- ¿Algo de qué?

- Sabes perfectamente de lo que hablo.

Ya me he dado cuenta de cómo la miras.

- No le puedo decir nada a Ortega.

- ¿Por qué no?

- Pues porque la última vez que Diana tuvo una historia con una chica

fue..., lo de Lola.

Y terminó intentando matarla.

- No..., no tenía ni idea.

- ¿Cómo crees que se lo va a tomar si de repente le suelto esto?

- Ya. Probablemente tenga una reacción negativa.

- Además, tampoco...

Tampoco creo que sienta nada por mí. Así que...

- Bueno.

A lo mejor estás poniendo pensamientos en la cabeza de Diana

que no sabes si son verdad.

Además ...

hay cosas que solo se saben si se preguntan.

- Hola. - Hola.

- ¿Va todo bien?

- Eh...sí, bueno. Es que me he quedado sin batería.

Y quería llamar a Ramón, y...

A propósito, tú tenías un teléfono como este, ¿no? Sí,

pero es que me..., me lo he dejado arriba.

Si quieres te lo dejo luego.

- Vale. Vale. Gracias.

Bueno. Voy a ir a hablar con el padre de Ruth.

- ¿Querías hablar con Ramón por algo?

- No, por nada. Es que esta...

Bueno, esta tarde la tengo libre, y quería ver si...

Si le apetecía hacer algo.

Si algún día me comporto de manera tan ciega

como lo hace Alfredo con su hija,

por favor, házmelo saber.

- Ramón tú lo estás haciendo muy bien. De verdad, ¿eh?

Y yo también, por otro lado, entiendo a Alfredo.

Porque...

no puede ser solo por tomarse una benzodiazepina.

Hay algo que no me cuadra, Lucía.

Dentro de todo este puzle hay... hay piezas que faltan.

- Bueno. Tú no te ofusques, que nos conocemos.

Además, ella se encontraba bastante bien,

de hecho ya hace meses que el psiquiatra le dio el alta,

le..., le dijo que podía dejar de tomar la medicación,

o sea que...

- Si el psiquiatra se la retiró,

significa que ella podría tener en su casa todavía

un sobrante de pastilla de diazepam, ¿no?

- Pues claro... Puede ser, sí.

- Vale. Gracias.

A la espera de los resultados de la biopsia,

y con la sospecha de que pudiese estar sufriendo un sangrado,

Camilo fue sometido a un angiotac.

- Por suerte, podemos descartar la existencia de un punto de sangrado.

La sangre está llegando bien al riñón.

Pero seguimos sin saber de dónde sale el hematoma.

Hemos empezado con un tratamiento conservador.

Ahora vamos a esperar a ver cómo responde.

- ¿Cómo que a ver cómo responde? Algo tendréis que hacer.

- Es que por ahora no podemos hacer más.

Porque no sabemos de dónde sale el hematoma.

Le tenemos en la UCI para tenerle controlado.

- ¡Mi pobre hijo...! ¿Y si no se pone bien?

Tenía que haberle apoyado más, en lugar de presionarle tanto.

- Rosario. Rosario, por favor, Respira.

No es momento de sentirse culpable. Pero, en cuanto puedas,

eso díselo a él. ¿Vale? - Sí.

- Quiero que confíes en mí porque vamos a hacer todo lo posible.

- Doctora. Es Camilo.

- No... No puedes pasar. Lo siento. Quédate fuera, por favor.

¿Qué ha pasado? ¿Está..., está inconsciente?

- La presión arterial está muy descontrolada.

- ¿La analítica? ¿La tienes?

- Sí. Aquí la tienes. Aquí tienes.

Necesito que le hagas hemodiálisis, vamos a empezar,

y una transfusión de dos concentrados globulares.

- Está al borde del fracaso multiorgánico.

Enseguida vengo.

- Es que no tengo tiempo para cositas, Ainhoa. Lo siento.

Si tanto confía en su hija,

no le importará que revisemos sus pertenencias, ¿verdad?

- Sí. Si no le importa...

- Mire, revise lo que le dé la gana.

Pero ya le digo yo que aquí no va a encontrar nada.

Ahí lo tiene.

- Nuez moscada.

- Hola. - Hola.

- ¿Qué está buscando?

- Benzodiazepinas.

Eh...por favor ¿Me permite un momento su tablet?

- Sí. - Gracias.

Ahora todo comienza a tener algo de sentido.

Recientemente he leído unos estudios

en los que, en la antigüedad,

se relacionaba la ingesta de la nuez moscada como abortivo natural.

Carlos, por favor prepáralo todo para un lavado de estómago a Ruth.

Rápido.

Gracias.

Verá. Lo que creo que ha pasado

es que Ruth empezó a preocuparse debido a sus retrasos menstruales.

Creyó que estaba embarazada

e intentó abortar tomando nuez moscada.

- Pero ¿qué me está contando?

- Eh... Ahora tengo que dejarle. Luego le veo.

Tras perder la consciencia

y sin saber cuál era el origen del problema,

Camilo fue sometido a una nueva ecografía,

tras la cual la doctora Ortega

decidió que había que intervenirle quirúrgicamente.

El hematoma había crecido tanto

que el funcionamiento del riñón estaba comprometido.

No ha quedado más remedio que intervenirle

para descomprimir la zona, y quitar la cápsula del riñón.

Es decir, la parte externa;

que es donde estaba el hematoma.

Por suerte, todo ha salido bien.

Perfecto. La presión arterial... está bien.

Y la analítica muestra que la función renal ha mejorado.

- Entonces, ¿está fuera de peligro?

- Mamá. Mamá, por favor, no te precipites. De verdad.

Que todavía faltan los resultados de la biopsia esa.

- En realidad, Camilo, ya los tenemos.

Y descartan que el virus BK

haya afectado al parénquima del riñón.

Te voy a poner un tratamiento más conservador,

te quedarás ingresado unos días, pero pronto te podrás ir a casa.

- Ajá...vale, pero,

y si no tengo el virus, entonces, ¿qué..., qué me ha pasado?

Camilo está sufriendo la enfermedad de Page.

Es una constricción en el riñón debido a un hematoma.

Es decir, al realizar una biopsia,

para saber si estaba infectado por el virus BK, se produjo un hematoma.

Que ha ido creciendo hasta comprometer el estado de su riñón.

puede ocurrir al realizar una biopsia renal,

en pacientes que han sido sometidos a un trasplante.

- Nada. Me alegro mucho.

- Tranquila.

Hemos encontrado restos de polvo de nuez moscada

en el contenido del jugo gástrico de Ruth.

Esta sustancia, tomada en una gran cantidad,

junto con el diazepam,

ha provocado una intoxicación en su organismo.

Ahora que ya sabemos cuál es el problema,

lo único que falta es esperar a que Ruth se recupere.

Ruth, la paciente intoxicada con nuez moscada,

permanece en observación con monitorización continua,

tratamiento anticonvulsionante y administración de sueros.

- ¿Por qué, Ruth? ¿Por qué?

¿Por qué me has hecho esto?

¿Por qué has vuelto a traicionarme?

¿Qué he hecho mal? Por favor, dime: ¿Qué he hecho mal?

He dedicado todo mi tiempo a curarte.

- Papá: Yo no te he traicionado.

- Ruth, por favor.

No solo me engañas...

sino que pones en riesgo la vida de mi futuro nieto.

- ¿Qué futuro nieto? ¿De qué estás hablando?

- Ruth, por favor.

Si hace un rato estabas delirando. Yo no puedo confiar en ti. Lo siento.

- Hola. Alfredo: Discúlpeme. Pero...

no se precipite.

Ruth, esta maleta que hay aquí. ¿Es tuya?

- No.

Es la maleta de Rodri.

- Bien. Perfecto.

Porque en ella hemos encontrado diazepam y nuez moscada.

Verá, había algo que desde el principio no me cuadraba.

Por eso, al ver la tablet,

donde he querido consultar unos estudios

que relacionan la nuez moscada como abortivo natural,

me di cuenta que ese enlace ya estaba leído.

Y es porque usted ya lo había leído.

- ¿Has sido tú?

- Yo no sabía que te ibas a poner tan mala.

- ¡Por eso sabía así el trozo de tarta. ¿Has sido tú?

¡Rodri!

Vete de aquí.

¡Largooo!

- Pero ¿se puede saber qué has hecho? ¿Tú estás loco? ¡Estás loco!

- No vamos a tener un hijo en pecado. ¡Tenía que evitarlo!

¿Tú sabes lo que has hecho?

- Por favor, Alfredo. ¡Por favor! ¡Que está en un hospital!

- Esto lo vas a pagar muy caro. Voy a llamar a la policía.

- Bueno, mamá, todo va a salir bien.

- Me siento fatal, cariño.

Nunca debí interponerme entre tus sueños y tú.

- Yo he sido un egoísta.

He estado chupando de ti un montón de tiempo.

Y no me parece justo.

Mamá, yo creo que tendríamos que empezar las cosas de nuevo.

Hacer borrón y cuenta nueva.

Así que... voy a volver a casa...

- ¿A casa? ¿Vas a volver a casa? ¡Yo pensaba que no!

Bueno, no, si yo estoy...

- Mamá, mamá, voy a volver de forma temporal. ¿Vale?

Y luego me independizaré. ¿Vale?

Así tú no estarás pendiente de mí todo el día,

y yo me tendré que valer por mí mismo.

- Pero ¿y qué vas a hacer, cariño? ¿Qué vas a comer?

- Mamá, no sé lo que voy a comer. No lo sé. Ya veré lo que como.

Pero lo que sí voy a hacer es coger el trabajo de comercial.

Lo importante es que empiece a ganar dinero, que me independice.

Que... Que haga las cosas por mí mismo.

Y después ya tendré tiempo de buscar ese trabajo de ilustrador

y de hacer lo que quiera. Total ¡si solo tengo 39 años!

- Cariño...

- Y yo a ti, mamá.

- Perdóname, cariño.

Lo siento mucho.

Lo siento.

Perdona por no haber confiado en ti.

- No hay nada que perdonar, papá. - Sí.

No quería volver a pasar por lo mismo.

No quería perderte.

Lo siento.

- Papá, tú solo estabas...

preocupándote por mí. Todo lo contrario que Rodrigo.

- Perdona.

- Enhorabuena. Has resuelto el caso. Eres el héroe del hospital.

Menudo héroe.

Aunque, sinceramente,

preferiría que fueran mis hijos los que... me vieran así.

Cuando te dije que había sido un alivio

poder despedirme de mi hijo y hacer las paces con él,

pues es verdad.

Pero cuántas veces no habría deseado que me odiase y siguiera vivo.

Con esto te quiero decir que es muy difícil controlar a los hijos.

Bastante tenemos con controlarnos a nosotros.

- ¡Hola!

- Sí, sube.

- Oye, perdona, que... Es que antes no podía atenderte.

- Sí, ya. Ya he visto. No pasa nada. Tranquila.

- Tenía un paciente que estaba muy grave.

- No pasa nada.

- ¿Qué era eso que me tenías que comentar?

- Nada.

- Que... que ya no me voy a ir.

Que no me voy a presentar a las oposiciones.

- ¿En serio?

¡Qué bien!

Aunque te voy a decir una cosa:

Te iba a quedar monísimo el uniforme militar.

¡Boba!

No, en serio. Ainhoa, me alegro.

Te iba a echar mucho de menos.

  • Centro médico - 16/10/17 (1)

Centro médico - 16/10/17 (1)

16 oct 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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