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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 14/12/17 (1) - ver ahora
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-La avioneta de Álvaro... -¿Qué?

¿Qué? ¿Qué?

-Que me acaban de decir que se ha estrellado.

-¿Cómo? ¿Cómo que se ha estrellado?

-Han encontrado cuerpos, pero no estaban todos.

-¿Y eso qué significa?

-Que eran ocho y han encontrado solamente cinco.

-Silvia, ¿te han llamado del Ministerio?

¿Y?

Dime.

-Ninguno es Álvaro.

-Álvaro, antes de marcharse, me dejó un video.

-¿Pero cómo que un video? ¿Pero qué clase de video?

-Era un vídeo despidiéndose de ella, de Silvia,

por si le pasaba algo.

-¿Pero cómo? ¿Pero por qué?

-Me lo dejó a mí porque con todo lo del viaje, pues...

No pudo llevarlo a un abogado para que ese lo custodiase y...

Ahora, con lo que ha pasado

pues... No sé,

está desaparecido y no sé qué hacer.

No sé si dárselo o no dárselo o...

-Pero una cosa: ¿tú has visto ese vídeo?

-No, no. Claro que no.

Ese vídeo no es para mí.

-¿Qué vídeo?

-Marta... que por lo visto se ha enganchado a uno de esos youtubers.

-Creo que se lo voy a dar. -¿Seguro?

-Sí, creo que sí.

-Marta, yo no sé...

Yo no tengo muchas esperanzas de que encuentren a Álvaro con vida.

Pero no sé, al fin y al cabo, siguen buscándolo y no sé...

Darle ese vídeo es como dar por hecho que...

La doctora Ainhoa Cortel

ha acudido al lugar de trabajo de Felipe

después de que este haya llamado a la ambulancia

al ver que su compañero Rodrigo se empezaba a encontrar mal.

-¿Qué ha pasado? -Pues no sé.

Lleva unos días regular, pero de repente,

se ha puesto a decir cosas sin sentido

y no sé muy bien...

-Ya. Tiene mucha fiebre, sí. -¿Pero qué le pasa?

-Pues mira, ahora mismo no lo sé. Pero nos lo llevamos a Centro Médico,

¿vale? Venga.

-Ah, ya sé dónde está. Voy en mi coche.

-La camilla, por favor.

-No, no, no... -Tranquilo. Yo voy en coche,

te veo allí, Rodrigo. Te veo allí, de verdad.

-Pero... prefiero ir andando, no quiero la camilla.

Tengo mucho frío, eso sí.

-¡Hola! -Hola.

-¿Qué ha pasado?

-Nos lo hemos encontrado en la calle, estaba desorientado

y decía muchas incoherencias.

-Vale. ¡Una silla de ruedas, por favor!

-¿Tiene fiebre? -Sí. Fiebre muy alta.

-Ya estoy aquí.

-Es su compañero, el que ha llamado a emergencias.

-Rápido, por favor.

-¿Cómo te llamas? -Rodrigo.

-Rodrigo, venga, ven a la silla de ruedas. Eso es.

Ahí, tranquilo.

Ya estás en el hospital, ¿vale?

Vamos para dentro. Vamos a ver cómo estás.

Rodrigo y yo nos dedicamos a vender seguros.

Somos una especie de pareja laboral,

además de buenos amigos, claro.

Y la verdad es que se nos da muy bien.

Pero hace unos días empezó a sentirse un poco raro,

con falta de apetito y no sé...

Yo creía que era una gripe normal, ¿no? O algo así...

Hasta que ocurrió esto en la oficina

y la verdad es que hemos flipado todos.

-Niña, arréglame esto rápido, que tengo que volver.

-Uy, pues con el hombro como lo tiene,

va a estar complicadillo, ¿eh?

-Pues apáñatelas como puedas

porque yo no pienso dejar tirado a mi hijo

como ha hecho todo el mundo.

-¿Qué ha pasado?

-Pues parece una luxación.

-Dame la historia, Rocío. -No, tranquila, yo puedo.

-Llévatela a Triaje.

Es la madre de Álvaro. Me encargo yo.

No es la primera vez que Conchi tiene problemas en ese hombro.

Hace cinco años tuvo una rotura en el manguito de los rotadores

y hace tres sufrió una luxación en el mismo hombro,

por lo que tuvieron que reducírselo y movilizárselo.

-¿Cómo te lo has hecho?

-Pues haciendo lo que deberías estar haciendo tú,

exigir que sigan buscando a mi hijo.

-Por la deformidad del hombro,

está bastante claro que ya lo has vuelto a luxar.

-Es lo que tiene pelearse con la seguridad

del Ministerio de Asuntos Exteriores.

-¿Has sufrido algún golpe en el hombro?

-No.

Ha sido al zafarme de uno de esos matones... ¡Uy!

-Conchi, con tus antecedentes en el hombro,

no deberías exponerte a esos riesgos.

-Perfecto.

¿Te cedo el testigo entonces?

-Déjame explorarte la mano y comprobar el pulso de la muñeca,

por favor.

-¿Por qué te has rendido ya?

-Salir adelante es justo lo contrario a rendirse.

El resto de la exploración está bien.

-Hija, yo sé que Álvaro nunca,

nunca hubiera dejado de buscarte a ti.

-Ahora te llevarán a la Sala de Imagen

para hacerte una radiografía y poder ver la luxación.

-¿Pero cómo es posible que quieras que tu hijo crezca sin su padre?

-¡¡Conchi, ya!!

-¡Yo no me voy a rendir!

-¡Ay! ¡Yo no me rindo, eh!

-La tensión es normal.

-Gracias.

La temperatura está bajando también.

No llega a 38.

Vale, perfecto.

A ver, mira a un punto fijo.

Mírame a mí. A mí, eso es.

Rodrigo, ¿sabes dónde estás? -En el hospital, ¿no?

Pero no sé cómo me he puesto así. ¿Qué ha sido? ¿El trabajo?

-Sí, has empezado a delirar y te han traído aquí.

¿Cuánto tiempo llevas sintiéndote así?

-Un par de días con dolor de cabeza y algo de fiebre,

pero vamos, nada preocupante.

-Doctora, por favor, mire esto.

-Mmmm.

Rodrigo, has estado aquí hace poco, ¿verdad?

-Sí, sí.

-Veo tu historial...

-Estuve hace unas semanas para el control semestral del sida.

Pero vamos, que todo bien.

Tengo sida desde los 30 años.

Digamos que tuve una juventud un poco agitada y me contagié.

Afortunadamente, ahora estoy centrado

y llevo una vida totalmente normal.

Sin embargo...,

bueno, en el trabajo no he querido contarlo,

no me parecía oportuno.

Pero con Felipe, bueno...

Con Felipe es diferente.

Él es un buen colega y quería contárselo,

claro que sí,

así que me ha parecido un buen momento para hacerlo.

-Sí, veo que los leucocitos estaban estables,

pero los síntomas que tienes no me gustan.

Podría ser un proceso viral,

quizás una neumonía atípica.

-Pero si estaba todo normal...

-Ya, ya lo sé. Lo veo.

Los índices estaban bien,

pero es que han podido variar.

Hay que tener precaución, Rodrigo.

Te voy a hacer algunas pruebas por si acaso, ¿vale?

-Bien.

-Necesito, Mar, analítica urgente

y radiografía de tórax para descartar una posible neumonía.

-Muy bien. -Gracias.

Voy a prepararlo todo. ¿Necesitas algo?

-No, no. Muchas gracias. -De nada. Pues enseguida vengo.

-De acuerdo.

Un paciente con sida

siempre está en riesgo de coger infecciones oportunistas,

aunque esos parámetros estén controlados,

porque su sistema inmunitario está deprimido.

Las neumonías atípicas

son un claro ejemplo de infecciones en pacientes con el virus.

-Mira, tarde o temprano te tenías que enterar.

Y me ha parecido un buen momento para contártelo.

-No, tranquilo.

De verdad, prefiero saberlo, ¿eh? En serio.

-¿De verdad?

Me quitas un peso de encima porque...

Bueno, esto es algo importante

y no quería contarlo en el trabajo.

-Puedes confiar en mí siempre. Y en el trabajo seguro que también.

La gente de la oficina lo va a entender perfectamente.

Ya no hay tantos prejuicios como antes.

Las cosas han cambiado.

Aparte que puedes confiar en mí siempre, ya lo sabes.

Si hasta te conté lo de mi infidelidad mi mujer...

-No, no. Si llevas toda la razón.

Pero vamos,

que no hay que preocuparse, está todo controlado.

-Seguro que sí, de verdad, tranquilo.

Que puedes confiar en mí para lo que quieras.

-Muchas gracias.

-Silvia,

¿estás bien?

¿Qué te pasa?

-Conchi está en Triaje.

Tiene una luxación en el hombro derecho.

La he dejado sola.

-Bueno, tú respira, ¿vale? ¿Quieres sentarte?

-Que Conchi está en Triaje...

Por favor, ¿podéis ir a atenderla?

-Sí. Rocío, ¿puedes ir tú? -Sí, sí. Voy yo.

-Gracias.

Silvia, tranquilízate.

¿Qué pasa?

-Marta, Álvaro no va a volver.

Álvaro no va a volver.

-Lo siento.

-Lo siento, Silvia.

-Oye, me tengo que marchar, ¿vale? Vengo enseguida, ¿eh?

-Pero, macho, si van a traer ahora los resultados.

-Ya, ya. Son cinco minutos, nada más. ¿Vale?

-Hola.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

-Bueno, un poco mejor. -¿Mejor? Me alegro.

Mira, tengo los resultados de las pruebas, ¿de acuerdo?

La analítica es normal

y la coagulación sin alteraciones.

Te hemos medido los niveles de CD4,

pero esos resultados sí que tardarán un poquito más en llegar, ¿vale?

Por otra parte, mira:

está la radiografía

y sí que hay un leve cambio en la base del pulmón derecho.

-¿Y qué cree que puede ser?

-No lo sé.

Puede ser una infección,

una neumonía por neumocystis jiroveci.

Pero todavía no lo sé.

La neumonía por neumocystis Jiroveci

es una enfermedad micótica de los pulmones.

Este hongo es común encontrarlo en el medio ambiente.

Y rara vez causa enfermedad en personas sanas.

Sin embargo puede causar una infección pulmonar

en aquellas personas

que tienen el sistema inmunitario debilitado.

Como pacientes con sida, cáncer

o que han pasado por un trasplante de órgano o de médula ósea.

No quiero que te preocupes, ¿vale?

Hay que esperar

y ver cómo están los niveles de CD 4

que son las células T del sistema inmunológico.

Hasta entonces tranquilo, ¿vale?

Pero eso sí:

te tienes que quedar ingresado.

Te voy a poner un tratamiento para lo que estamos sospechando

con suero, antibiótico intravenoso y corticoides también. ¿Vale?

Una cosa más, Rodrigo:

quiero pedirte disculpas

porque igual no he sido muy clara a la hora de hablar del sida antes.

Porque nunca se sabe con qué grado de normalidad lo tratáis vosotros,

y sobre todo también los que os acompañan.

-No, no, no. No te preocupes, al revés.

Si no encontraba la manera de decírselo, y mira,

me ha servido para contárselo.

Porque Felipe es..., es muy buen amigo.

Es un amigo del trabajo

y estoy contento de haberlo hecho.

Vale. Voy a preparar el ingreso. Enseguida vuelvo.

-Bien. De acuerdo.

Afortunadamente, en la actualidad, contamos con los medios necesarios

para que las personas que tienen sida puedan llevar una vida normal.

Sin embargo esto ha hecho que nuevas generaciones se confíen,

y dejen de tomar las precauciones necesarias

a la hora de tener relaciones sexuales.

Así que, para evitar problemas, utiliza siempre protección.

La doctora Jiménez se ha hecho cargo del caso de Conchi,

la madre del doctor Mendieta,

que ha acudido a Centro Médico

tras hacerse daño en su hombro derecho.

-La radiografía ha confirmado la luxación de hombro,

aunque afortunadamente sin lesiones óseas.

La luxación de hombro se produce

cuando hay un desencajamiento total de la articulación

que se encuentra

entre la cabeza del húmero y el omóplato.

Hemos procedido a la reducción de la luxación,

hay varias maniobras para hacerlo,

y nosotros hemos optado por hacer la de Hipócrates modificada.

Para ello traccionamos el brazo en extensión,

mientras presionamos en la axila derecha

para lograr así el ascenso de la cabeza del húmero.

Pero después de realizarla el dolor no ha cesado;

y nos hemos dado cuenta, además, de que su mano está fría y pálida.

Así que igual ha habido otras complicaciones

que están empezando a dar la cara ahora.

Bueno, Conchi,

vamos a tener que hacerle un angiotac cuanto antes.

Porque, si existe una sesión vascular y la dejamos mucho en el tiempo,

corremos el riesgo de que igual se produzca una isquemia arterial.

Y entonces sí que correría riesgo su brazo.

-Vale.

-¿Tiene alguna pregunta?

-¿Por qué no está aquí mi nuera?

-Porque... le ha salido una urgencia y se ha tenido que ir.

-¿Y tú sabes quién es mi hijo?

-Sí. Lo sé perfectamente; y la verdad que...,

siento muchísimo todo lo que ha pasado.

-¿Y tú qué opinas de que todo el mundo

le haya abandonado a su suerte, dándolo por muerto?

-Ay, la verdad es que yo no sé qué decirle.

Yo voy a intentar aligerar lo del angiotac, ¿vale?

-Pues mira, sinceramente

yo creo que te estás engañando un poco.

-A ver, que no me estoy engañando.

Que sé perfectamente lo que estoy haciendo.

-Bueno, estás fingiendo ser su amiga

cuando en el fondo estás colada por ella.

-Bueno, pues prefiero eso a perderla totalmente, ¿no?

Y además no sé,

le estoy cogiendo el punto a eso de ser su amiga.

-¡Hola! -Hola.

-¿Qué tal? -Bien.

-Ya he terminado.

¿Me esperáis y...? ¡Ay, qué bonito, los planetas!

¿Me esperáis y tomamos una caña en el Ventanuco?

-Venga. -Vale.

-Sí, no pongas esa cara, vamos. Que es tomar una caña,

no es hacer una maratón.

-Vale, vale. Es genial.

-Vale. Pues voy a cambiarme. -Venga.

-Hola. -Hola.

-¿Qué tal? -¿Qué tal?

-¿Has traído eso? -Sí. Toma.

-Gracias.

-¿Qué es lo que hay dentro?

- ... Nada. Unas cosas para Silvia.

-Ya.

Te vas a quedar esta noche con ella, ¿no?

-sí.

Esta noche y supongo que unas cuantas más.

-Pero ¿y eso? Pero ¿por qué?

-Porque Silvia me necesita, Curro.

-No sé, no. Como tú veas.

Pero es que simplemente me da un poco de pena.

Porque ahora

que estábamos tan a gustito en nuestra casa, ¿eh?

-Ya.

Pero si no fuera importante no lo haría, ¿m?

Me voy.

Luego paso por casa a por unas cosas,

¿vale? -Vale.

-Hasta luego.

Rodrigo Guzmán,

el paciente con una posible neumonía,

sigue ingresado a la espera de resultados.

-Ya estoy. -¡Hombre, menos mal, ya era hora!

¿Tú no ibas a venir conmigo a desayunar?

-Sí, pero me he liado con una cosa del trabajo.

Pero vamos, ya. Ya está.

-¿Del trabajo?

Pero vamos a ver:

si precisamente hoy ibas a coger el día libre para esto.

-sí, bueno, vale, ya. Pero me ha llamado Mateo.

-¿El jefe? -Mm.

Para decirme que justamente hoy

había reunión con los del grupo inmobiliario,

para cerrar el trato.

Oye: que lo hemos cerrado.

-Espera, espera un momentito. ¿Nuestro trato?

-Sí.

-A ver, te recuerdo que esos clientes son de los dos.

-Ya, ya. -¿Y vas y cierras tú solo el trato?

Pues qué quieres que te diga, pero no me parece bien.

-A ver, no es cosa mía.

Me lo ha pedido directamente el jefe, ¿sabes?

Porque tú estás aquí en el hospital y no podías.

Era una oportunidad de oro y ha salido bien.

Tío, que seguimos siendo un equipo, hombre.

-Ya.

-Hola. -Hola, ¿qué tal?

-¿Qué hay?

-Perdón. ¿Cómo estás? -Bueno, aquí voy.

-Te cuento:

tengo la valoración actualizada de tu estado de VIH.

Y, aunque no son buenas noticias,

sí me ayudan a entender lo que te está pasando.

Te explico:

tu barrera defensiva ha bajado bastante

desde tu última revisión de CD 4.

Los linfocitos están en 39.

Y la carga viral ha aumentado a un millón.

-¿Qué son los CD 4?

Las células CD 4

son un tipo de linfocito

y una parte importante del sistema inmune.

Si los CD 4 disminuyen,

significa que el sistema inmunitario se ha debilitado.

Cuanto más bajo sea el recuento de células CD 4,

hay más posibilidades

de que el paciente sufra alguna complicación.

-A ver, esto nunca me había pasado. Siempre ha estado todo bien.

-Y ¿no se puede hacer nada?

-Sí.

Como tu sistema defensivo ha cambiado,

vamos a empezar un tratamiento antirretroviral.

No sé si lo conoces.

Es la terapia TARGA:

tratamiento antirretroviral de gran actividad.

Es la combinación de tres medicamentos

que controlan la cantidad de virus en sangre

y mejoran el sistema defensivo.

-Sí, lo conozco.

Sé de gente que lo ha tomado.

-Perfecto.

-Pues empezamos ya. ¿Te parece? -Muy bien.

-Vemos cómo reacciona tu cuerpo y después hacemos nuevas pruebas.

-De acuerdo. -Perfecto.

Pues me pongo con ello.

-Vale, gracias. -Hasta ahora.

-Hasta ahora.

Conchi se ha sometido a un angiotac

para valorar el posible daño vascular de su brazo derecho

tras la luxación de hombro.

-Ya tengo los resultados del angiotac. ¿Vale?

Y hay un importante hematoma muscular.

También tejido subcutáneo con varios puntos de sangrado activo.

Pero lo más importante

es una trombosis

que hemos encontrado en la arteria axilar derecha.

Voy a consultarlo con el cirujano vascular

porque igual es posible que tenga que pasar por el quirófano

para arreglar todo esto.

¿Quiere que venga alguien a acompañarla y la aviso yo?

-No.

-Bueno, seguro que Silvia, cuando...

-Déjeme sola.

Por favor. -De acuerdo.

-¿Tú lo has...?

-NO. No, no. No lo he visto.

Silvia, si quieres me lo puedo volver a llevar.

-No, Marta, creo que quiero verlo.

Necesito verlo.

Pero no sé si estoy preparada.

-Vale. Tómate tu tiempo.

Ven aquí...

-Silvia...

Creo que es mejor que lo veas tú sola.

Yo estoy fuera, ¿vale?

-Hola, Silvia.

Esto es bueno.

No sé...

-¡Fuf! Necesito unas vacaciones pero ya.

-Pues aún te queda para coger vacaciones, paciencia.

-Pues por eso lo digo, porque vamos.

-¿Y a dónde te gustaría ir? -A mi casa,

a descansar y a dormir, vamos, lo más grande.

-¿En serio?

¿Todo el tiempo?

Hombre, unos días bien. Pero luego un poco aburrido, ¿no?

-No, no. Alguien se apuntará.

-Bueno, entonces sí es un buen plan, sí.

-¡Ff! Una emergencia, ¿ves?

Si es que por eso

hago más kilómetros aquí que yo qué sé qué.

Luego, cuando me voy de vacaciones, no me apetece nada.

Bueno, me voy. -Vale. Chao.

-Jo, pues la verdad es que me hubiera gustado mucho estar con vosotras.

-Ya, bueno.

Te estás ocupando de la madre de Mendieta

y es lo mejor que puedes hacer por Silvia en este momento.

-Os mantendré informadas

de todo lo que pase por la operación de Conchi.

-Lo mismo te digo con Silvia.

-Vale. -¿Vale?

-Muchas gracias.

-Hasta luego. -Hasta ahora.

Después de la valoración por parte del cirujano vascular,

se ha optado por una intervención en el hombro de Conchi,

para intentar revertir los daños sufridos por la luxación.

-La operación a la que ha sido sometida Conchi

consiste básicamente

en la reparación del interior del vaso sanguíneo dañado.

Para ello el cirujano ha drenado el hematoma

y también le ha dejado colocado otro drenaje

para que así vaya expulsando la sangre

que pueda ir quedando acumulada.

Una vez subida a planta,

ya solo nos quedará comprobar que tiene pulso radial

y que la frialdad de la mano ha mejorado.

-¡Aaah ¿qué tal? ¡Anda! ¿Y esto?

-Pues tú sabrás. Es de la oficina.

-Qué guay, ¿no? ¡Qué majos, qué detallazo!

-Sí. Un detallazo.

Como el que ha tenido María Jesús,

que me ha enviado un mensajito

diciendo que su prima tiene lo mismo que yo

y que me cuide mucho.

Pero ¿se puede saber qué demonios les has contado?

-Nada. La verdad,

que estás en el hospital por una complicación de lo del sida.

-¿Perdona? ¿Se lo has contado a todos?

-Hombre, vamos a ver:

tú dijiste que lo querías tratar con normalidad,

que no fuera un secreto.

Bueno, pues ya está; pues ya se lo he dicho.

-sí, pero se lo quería contar yo, ¿te enteras?

A ver,

¿a caso le voy contando yo a todo el mundo

que le has puesto los cuernos a tu mujer?

-Pero no tiene nada que ver.

Además, yo solo quería ayudar, ¿sabes?

-¿ayudar? -Sí.

-Seguro. Ya. Ya veo por dónde vas.

Pero yo no pensaba que eras así,

pero lo que quieres es sacar tajada de todo esto.

-Pero ¿cómo puedes decir una cosa así?

-A ver: ¡que me ha llamado el jefe!

Que me ha dicho que me relega a seguros personales.

Sí, como cuando empecé.

Y qué coincidencia, ¿no? ¡Qué coincidencia!

¡Justo el día que sueltas el bombazo de que tengo sida!

Y que, mira tú qué bien, qué suerte tienes,

que te vas a quedar con toda la cartera de clientes

que me he ganado durante años y años.

Enhorabuena, ¿eh? Enhorabuena.

-Me parece fatal, ¿eh?

Pero fatal, lo que me estás diciendo.

No lo voy a tener en cuenta porque estás como estás.

Pero mira, te dejo.

Vengo en otro momento,

que ahora no estás de humor para nada.

-Sí, vete. ¡Vete pero no vuelvas! Tú no sabes a quién has fastidiado,

pero te vas a enterar. -Que vale, que sí...

-Hola, Rodrigo.

-Hola. ¿Qué hay? -¿Estás bien?

-Sí. Bueno, me duele un poco el cuello y...,

y la verdad es que veo un poco borroso.

-¿A ver?

Voy a ver si tienes fiebre.

Tienes fiebre.

El tratamiento no está haciendo efecto.

Vale.

Te voy a hacer algunas pruebas más porque no sé lo que te está pasando.

-Ahora enseguida vuelvo, ¿vale? -Vale, vale.

Por los síntomas que presenta Rodrigo

es evidente que el tratamiento no le ha hecho efecto.

Podemos estar ante una meningitis viral

por bacterias u hongos,

sífilis o incluso

una leucoencefalopatía multifocal progresiva.

Así es que vamos a hacer un TAC urgentemente.

-No. No lo mueva.

Ha recuperado el pulso

y la frialdad de la mano ha mejorado mucho.

Bueno, habrá que esperar un poquito

hasta recuperar del todo la movilidad y la fuerza de la mano,

pero para eso está aquí Marta.

-Bueno, Conchi.

El objetivo de la rehabilitación

será evitar problemas con el manguito rotador,

que ya tuvo anteriormente antecedentes de rotura

y también evitar

un movimiento limitado del hombro.

La rehabilitación podrá durar unas doce semanas,

y ha de ser progresiva.

Vamos a empezar

con sencillos movimientos de manos, dedos y codo,

hasta llegar a hacer ejercicios

para fortalecer el deltoides o los músculos redondos, por ejemplo.

Aproximadamente en la sexta semana ya podremos retirar el cabestrillo.

-Tú eres amiga de Silvia, ¿verdad?

La que vivía antes con ella.

-Antes de que se casara con Álvaro. -sí. Eso es.

-¿Y tú no podrías hacer que entrara en razón?

-¿A qué se refiere?

-Es que yo no entiendo

cómo se conforma con que hayan dejado de buscar a Álvaro.

-Mire, Conchi:

yo ...

he vivido todo esto con Silvia

y le aseguro que lo ha pasado y lo está pasando muy mal.

Lo único que puedo hacer

es decirle que venga a hablar con usted.

-No va a querer hacer eso.

Pero a mí sí que me gustaría oír lo que tiene que decir.

-Oye, ¿cómo es eso

de que te vas con Silvia unos días a su casa?

-Bueno, porque..., porque es mi amiga y me necesita.

-¿Y cómo se lo ha tomado Curro? -¿Por qué lo dices?

-A ver:

que te pregunto por ver cómo se lo ha tomado él,

que te vayas unos días con Silvia a su casa.

-A ver, Rocío.

No tengo tiempo para esto, ¿vale? Me voy a casa de Silvia.

La imagen obtenida durante el TAC que le hemos hecho a Rodrigo

es normal.

Como el TAC está bien, le vamos a hacer una punción lumbar.

Con esta prueba

obtendremos una muestra de líquido cefalorraquídeo,

con el que podremos hacer un cultivo en busca de alguna bacteria u hongo,

que le esté causando la infección.

Días después, Felipe, el compañero de trabajo de Rodrigo,

regresa al hospital para hablar con él.

-Pues nada he vuelto

porque me sentía fatal por lo del otro día,

haber dejado así a Rodrigo.

Y eso que me dijo cosas muy feas, ¿eh? Pero bueno,

entiendo que no está en un buen momento.

Además, yo igual tampoco hice bien, no sé,

en contar a los del trabajo lo de su enfermedad, no sé. Bueno.

La cosa es que he venido para..., para pedir perdón.

Dime, cariño.

¿Qué dices?

Pero ¿qué..., qué estás dicien...?

A ver, te lo puedo explicar todo.

¿Dónde estás? Vale. Pues quédate ahí, ¿vale?

Ahora voy a casa. Voy enseguida.

¡La madre que lo parió!

-Conchi, antes de que empecemos a discutir,

me gustaría que viésemos algo juntas.

-Esto es muy raro.

No sé muy bien por qué lo estoy haciendo.

Sí. Sí que sé por qué lo hago.

Lo hago porque quiero que sepas una cosa.

Quiero que sepas que...,

que te quiero con toda mi alma.

A ti y a esa personita

que desde hace unos días

nos sonríe cuando se despierta de la siesta y nos tiene embobados.

Además, no creo que lo veas

porque la voy a borrar

antes de bajar al parque con vosotros,

pero, si por algún motivo lo vieras,

es porque, como me han dicho hace poco,

la vida es caprichosa y la muerte tiene sus antojos.

Pero no nos pongamos trágicos.

Ahora mismo estamos viviendo la mejor parte del cuento y...

Y en serio,

no pienso dejar que veas esto hasta dentro de 50 o 60 años.

No te vas a librar tan fácilmente de mí.

Si por algún motivo ves esto antes del año 2040,

dile a Aníbal que...

siento mucho

perderme su fiesta de graduación de la facultad de medicina,

porque sí, sí, hijo mío, vas a ser médico,

te pongas como te pongas.

Adiós, Silvia.

Te quiero.

Te quiero hoy, mañana y te querré siempre.

-Hola.

Os traigo a Aníbal. Mira, mira a mamá.

Te lo dejo.

-Mi niño. -¡Ay! ¡Qué guapo!

-Os dejo, ¿vale? Luego nos vemos.

-Mira, tu abuela. -Mi chico bonito...

¡Ay! Qué bonito es.

La doctora Ortega

ya tiene los resultados

de la punción lumbar que le realizó a Rodrigo.

-¿Cómo estás, Rodrigo?

-Pues un poco molesto

después de la última prueba, la verdad.

-Normal,

pero por lo menos tengo los resultados.

Te explico:

mira, el líquido cefalorraquídeo estaba algo turbio, con pleocitosis,

que son las proteínas elevadas

y también la glucosa estaba disminuida.

No es una buena señal, ¿vale?

Entonces, hicimos un cultivo del líquido

y ha salido positivo para el hongo criptococo,

que es el causante de la meningitis que tienes.

Rodrigo sufre una meningitis por Cryptococus neoformans

que es un hongo bastante común en todo el mundo.

Como tenía los niveles de CD4 bajos y la carga viral aumentada,

el sistema inmune estaba deprimido,

por lo que ha quedado expuesto a sufrir infecciones de este tipo.

-Pero...

¿Los niveles van a seguir siendo bajos?

-No, tranquilo.

Te voy a poner un tratamiento

y yo calculo que en un par de semanas estarás bien.

Te irán aumentando los niveles de CD4 de nuevo y podrás hacer vida normal.

Eso sí:

viniendo a revisiones periódicas como has hecho siempre.

-Sí, sí. Menos mal.

Creía que la enfermedad me iba a pasar factura ahora,

con esta edad.

-No. Tranquilo.

Pero es verdad que hay que empezar el tratamiento cuanto antes.

Me pongo con ello. ¿Necesitas algo?

-No, no. Muchas gracias.

-De nada. Hasta ahora. -Hasta luego.

¿Qué quieres?

-¿Qué quiero?

Mira, que sepas que venía a disculparme

por lo del otro día,

pero lo que tú has hecho hoy..., eso no tiene ningún perdón. Ninguno.

-Tú te lo has buscado. -¿Sí?

-Así puede saber lo que se siente cuando te traicionan.

-Pero... Tú estás loco. Estás loco.

¡Contara mi mujer de la infidelidad!

¡Pero cómo puedes tener esa sangre fría!

-¿Sangre fría?

¿Y tú cómo le llamas

el que cuentes a todo el mundo que tengo sida?

¿O el que te hayas quedado con toda mi cartera de clientes

de todos estos años?

¿O el que me hayan relegado a un segundo plano

y seguramente ese sea el primer paso para que me echen?

Mira, me has fastidiado pero bien, mucho más de lo que crees.

-¿Sabes qué? Que estás muy equivocado conmigo.

-No, perdona.

El que te has equivocado eres tú.

Porque, aunque ahora me veas así,

cuando salga de aquí, voy a recuperar todo lo que es mío.

-Muy bien.

Ya veremos.

A ver, no me siento orgulloso de lo que he hecho,

pero es lo que hay.

Para luchar contra tiburones como Felipe

hay que convertirse en otro tiburón.

Mira, no he pasado por todo esto para que ahora me pisoteen...

-¡Marta!

-Hola. ¿Qué tal?

-Creía que te ibas a dar cuenta tu sola, pero ya veo que no.

-¿De qué me estás hablando?

-¿Qué pasa? ¿Ya no me quieres?

-Curro, de verdad, no seas así.

Que tengo que estar con Silvia. Por favor.

-¿Pero no te das cuenta de lo que está pasando?

Que la señora doctora te está utilizando...

Pasó de ti cuando consiguió su familia de cuento

y ahora que se le ha caído, te vuelve a llamar,

¿o es que no ves? ¿Eh?

-No está siendo justo, ¿eh? Silvia... -¡Que me da igual Silvia!

Venga, vámonos, que tengo ahí el coche. Venga...

  • Centro médico - 14/12/17 (1)

Centro médico - 14/12/17 (1)

14 dic 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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