www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4939312
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 14/01/19 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Pero si hay una justicia divina

que coloque cada cosa en su sitio, prepárate;

porque vas a pagar un precio muy alto.

-¿Vas a dimitir o vas a seguir dando la chapa?

-Ya he dimitido. Me avisas cuando estén los papeles y vendré a firmar.

-Muy bien.

-Al parecer nuestro querido director llamó al hospital de La Concordia

para que no me cojan y yo siga quedándome aquí.

-Si te quedas, él ganará otra vez.

-Pepa, si me quedo no es por él, precisamente.

-Quiero dejarlo.

Créeme que he intentado superarlo y que no me afecte; pero no.

(SUSPIRA) Lo siento.

-Tenemos un acuerdo, ¿sabes? Alicia y yo.

-Ya te he dicho que no necesito saber nada.

Estoy notando un bulto aquí.

-Ah, pues sí. Eso parece.

-Voy a pedirte una radiografía.

-Esas mujeres nos están mirando. ¿Las conoces?

-No, no. No las he visto en mi vida.

-¡Doctor Marín!

-¡¡Desgraciado!!

-¿Dani está bien?

-Sí, sí. Está bien. Se ha asustado un poco, pero está bien.

Le he tenido que dejar con una vecina porque no...

-A lo mejor mi madre te podría echar una mano con todo esto.

-¿Tu madre?

-Bueno, tiene muy buena voluntad y cuida de maravilla, ¿eh? Mírame a mí.

En serio. ¿Qué?

-Yo no voy a usar a mi hermano para hacer terapia para tu madre. No.

-Eh, no, no. A ver, sería un quid pro quo.

-Que la propuesta de tu madre creo que Ok, para delante.

Yo creo que van a estar muy bien.

(Música)

-¿De dónde vienes? -He estado dando una vuelta.

-¿Qué es eso tan importante que no podemos hablar en casa?

Alicia, ya te he pedido disculpas.

Te juro que no va a volver a pasar.

Aún no sé cómo he podido contagiarte eso.

Pero te juro que es la última vez.

-Quiero..., quiero hablar de lo que pasó ayer. Con esa mujer.

-¿Qué mujer?

-¿Qué mujer va a ser? La que te golpeó y te insultó...

-Vale, sí. Pero ¿de qué quieres hablar?

¿Qué quieres, que la denuncie?

-He estado hablando con ella. Y dice que te conoce.

-Eso ya lo dijo ayer. Pero, pero ¿cómo diste con ella?

-Pregunté en el hospital.

Al parecer viene habitualmente porque su hija está haciendo terapia.

Me..., me ha contado algo terrorífico, Eduardo;

y ahora mismo yo estoy, yo estoy del revés.

-Vete a saber lo que te habrá contado.

Está loca. Ya lo viste ayer.

-Se llama Claudia. ¿Te acuerdas de ella? -No.

-¿Cuándo te has olvidado tú de un paciente?

Si tú siempre lo dices: que no se te olvida una cara.

-No te digo que haya podido venir alguna vez a la consulta.

Pero ahora mismo no podría decirte con exactitud si yo...

-Ella dice que en una de tus consultas la..., la forzaste.

-¡¿Que yo qué?!

Pero ¡¿cómo se ha podido inventar eso?!

¡Ahora sí que la voy a denunciar!

¿No me digas que tú te crees eso? -No lo sé.

-Pero ¿me consideras capaz de hacer una cosa así?

-No. Yo no lo sé. -¡Es mentira! Querrá dinero.

¿Te ha pedido dinero?

-No. ¿Por qué no me dijiste que la conocías?

-Alicia, mírame, por favor. Mírame. Soy yo.

¿De verdad me crees capaz de hacer algo semejante?

-A ver, ¡que no puedo hacer dos cosas a la vez!

Pero bueno, ¿tú esto lo necesitas para ahora?

Si yo no tenía ni idea; ni idea tenía.

A ver, si no me contáis las cosas,

yo por ciencia infusa no puedo adivinar las circunstancias,

¿me entiendes? Ah, ¿ahora sí, no? Ahora sí.

Bueno, pues yo no tengo más tiempo ya para ocuparme de ti, ¿vale?

Luego te lo mando. Venga, hasta luego. ¡Qué desastre!

Chao.

A ver el informe este...

(Llaman a la puerta)

-¿Se puede? -Pero ¿qué hacéis aquí?

-Pues estábamos dándonos el paseo de la mañana y nos hemos dicho:

"Vamos a verle; a ver si se viene a desayunar con nosotros".

-Bueno, pues lo siento mucho, pero estoy muy ocupado

y ahora mismo no es un buen momento.

-Ah, bueno. Pero desayunar tendrás que desayunar, digo yo, ¿no?

-Pues mira, no. No suelo hacerlo.

Además, tengo que terminar un informe y luego tengo una junta.

Así que, ahora mismo... -Ya.

-Dani...

(CON DIFICULTAD PARA HABLAR) -No te preocupes.

Venga, vámonos que está ocupado. -Perdona, ¿eh?

-Dani, tranquilo.

-Pero es que hace días que está diciendo que te ve poco.

Te echa de menos.

-Pero bueno, si estuve ayer contigo un rato. Estuve con él un rato ayer.

-Sí. -¿No? Si es que ahora mismo me...

-Diez minutos de reloj. Y luego te pusiste a hablar por teléfono.

No me gusta meterme entre vosotros, pero...

-Bueno, pues te estás metiendo, Rosalía, por favor.

-Lo sé. Pero le veo tristón.

-Eh... Mira, es que ahora mismo no puedo, de verdad, ¿vale?

Entiéndelo, Dani.

Pero si queréis, después de que tenga la reunión, os invito a comer, ¿eh?

-¿En la cafetería?

-No sé lo que tendrá ese sitio, pero te encanta, ¿eh?

-Tienen buenas croquetas.

-¡Anda ya, bribón! Venga, vale. Comemos en la cafetería. ¿Eh?

-Estupendo. -Vale.

-¿Seguro? -Sí. Nos vemos allí a las dos, ¿vale?

(Teléfono)

Bueno, perdonad. Ahora, si me disculpáis tengo que coger.

¿Sí? Dígame.

¡No, no, no! ¡Yo no he dicho eso! ¿Vale?

No, mira en el otro informe, hazme el favor, ¡anda!

Que sois un desastre. ¿Ves? A partir de ahora voy a poner una secretaria,

Porque yo esto no lo aguanto más.

De verdad me vais a quemar el teléfono,

¡panda de inútiles que sois!

Lo tenías en el otro informe, solo tenías que mirarlo. ¿Bien? Chao.

A ver...

-Toma. Gracias.

¡Ángela! -Hola.

-¿Cuándo has vuelto? -Acabo de llegar.

-Oye, te he llamado unas cuantas veces estos días.

No me has devuelto las llamadas ni me has mandado un mensaje ni nada.

-Lo sé. Lo siento. Tenía cosas importantes en qué pensar.

-¿Ah, sí? ¿Y qué eran esas cosas tan importantes,

en las que tenías que pensar?

-Le he dicho a Herrera que me voy. Dejo el hospital.

-He oído algo de eso.

Pero ahora es cuando me vas a decir que no es verdad.

-Es verdad. He venido a arreglar papeleo con Administración.

-¿De verdad te vas a marchar? -Sí, Carlos. Yo...

Este hospital ya no es mi sitio. Lo fue una vez.

Pero ya no lo es.

-Me vas a dejar muy solo.

-Tú no estás solo. -Ya.

Oye, quería comentarte una cosa. Estos días que no has estado en...

-Dime.

(Mensaje)

-Perdona.

Es del laboratorio,

tengo que ir a recoger unos resultados urgentes de un paciente.

-Sí, claro. No quiero que el director nuevo te eche una bronca,

ahora que no me tiene a mí como diana.

-Oye, pero, de verdad, que quiero hablar contigo, ¿vale?

¿Luego nos podemos tomar un café o algo? Te quiero comentar una cosa.

-Sí, me encantaría. -Vale.

Luego nos vemos.

(Respiración acelerada) -Esto no es normal, ¿eh?

Mira mi cuello y mi cara. Los tengo hinchadísimos. Y me arden.

Además, respiro cada vez peor. A ver si me atienden ya.

Además, respiro cada vez peor. A ver si me atienden ya.

Mira, me da igual que no sea el doctor Silva.

¿No dices nada?

-¿Qué tendría que decir?

-Alicia, por enésima vez, tienes que creerme.

Lo que dijo esa mujer no es verdad. Me ofende que pienses que yo...

-¡Mira! No sigas. He ido a tu hospital.

Tu secretaria me ha dicho que Claudia fue tu paciente.

-Nunca dije que no lo fuese.

Solo que yo no lo recuerdo. -¿Durante siete meses?

¡Siete meses, Eduardo! ¿Me lo vas a seguir negando?

Primero decías que no sabías quién era,

ahora que quizá sí, que no la recuerdas.

¿Con qué versión quieres que me quede?

-Es una desequilibrada. Olvídate ya de versiones y de leches, déjalo ya.

-Pero ¿cómo lo voy a dejar? Esa mujer te acusa, escúchame bien, te acusa...

-¡Por favor, estamos en un hospital!

-Eduardo, esto no es una simple infidelidad. Esto es otra cosa.

Es algo muy serio.

-Por favor... ¡Ya, avisa a un médico! Me encuentro muy mal.

Avisa a un médico, me encuentro, Alicia, me encuentro muy mal.

-¡Por favor, ¿puede venir alguien?! -¡Alicia!

¡Me encuentro fatal! Me encuentro muy mal.

-A ver, Eduardo: ya he avisado a alguien.

Necesito saberlo, ¿lo hiciste? Dímelo, por favor.

¡Dime la verdad! -¡Lo hice, sí! ¡Es verdad!

-Eduardo, Eduardo... -Aaah.

¿Qué pasa? ¿Qué le ha pasado?

Perdone, ¿está bien?

A ver, tranquilo.

Oye, soy Clara, sí.

Por favor traedme una silla a triaje, daos prisa. Venga.

-Y a la sexta conseguí sacármelo. Y me hicieron un test psicológico.

Parece ser que se lo hacen a los zotes como yo.

Pero ahora, aparco a la primera.

-¿Qué hora es? -Las tres menos cuarto.

-Dijo a las dos.

-Ya. Pero seguro que no tarda mucho más.

Se le habrá complicado la reunión esa que decía.

Ya sabes cómo son esas cosas.

Mensaje Es de una amiga,para ir alcine luego.

¿No tienes hambre? ¿Quieres? -No. Gracias.

-Anda, que están muy ricas. -¡He dicho que..., que no quiero!

-Mira, voy a llamarle. -No. No lo llames. -Espera...

Voy a llamarle, que seguro que no tarda en venir.

-¡Déjalo! ¡No va a venir! Solo tiene que bajar dos pisos.

Su despacho está aquí al lado y no viene.

Ya no..., ya no le importo.

Sácame de aquí. Sácame de aquí.

-Vamos. No sé qué tiene Matías en la cabeza.

Que vale, que ahora tiene un puesto de responsabilidad;

pero caray, su hermano también le necesita.

Y una llamadita diciendo que no venía tampoco costaba, digo yo.

No sé qué más hacer ni decirle

para que se dé cuenta de lo que está pasando.

Eduardo verás,

a pesar de que la crisis ha remitido todavía sigues teniendo disnea, ¿no?

Y el ritmo cardiaco también está bajito.

-¿Y mi mujer? Pues está en la sala de espera.

Pero vamos, tranquilo que ya se ha repuesto la pobre del susto.

Oye, lo que está claro

es que la combinación de la bradicardia y la disnea

es lo que ha provocado la pérdida de conciencia.

Es que es el doctor Marín, del hospital de La Concordia.

Que a propósito:

estuve leyendo tus artículos acerca de la vasculitis y son muy buenos.

-Gracias, pero no es para tanto.

No sé si ha visto en el informe que venía a una cita con el doctor Silva.

Sí. Para ver cómo estabas reaccionando a la medicación

que te puso para la trombosis, ¿no? -Efectivamente.

Vale. He intentado localizarlo, pero no está por el hospital.

No sé por qué no ha venido a trabajar hoy.

-Lo que está claro

es que el tratamiento anticoagulante no ha funcionado.

Pues no. Porque todavía sigues teniendo la cara hinchada

y además hay edema en esclavina.

-El doctor Silva quería hacerme un TAC y una analítica

para ver trastornos de coagulación

o para ver si había marcadores tumorales.

Sí. Es algo que debemos descartar.

-Aunque yo me decanto por la primera opción.

Bueno, vamos a hacer una cosa, voy a intentar agilizar las pruebas,

ahora te vamos a poner suero, ¿vale, Clara?,

y todavía es pronto para establecer un diagnóstico. Te dejo.

Voy a preparar cosas y luego te veo.

-Gracias. Hasta ahora.

Bueno, pues vamos a coger esa vía, lo primero...,

y cuando ya esté todo listo, vendrán a por usted, ¿vale?

Y no se preocupe, que enseguida voy a avisar a su mujer.

-Quizás es preferible... Que termine de tranquilizarse.

Hombre, yo lo que usted me diga.

Pero vamos, si fuese ella preferiría venir a verlo

y quedarme tranquila, de que está todo bien.

-Ya, claro. No me haga caso.

Bueno...

-No te preocupes, Ana, de verdad, que yo me quedo con el turno.

-¿Seguro? -Que sí, hombre, que sí.

Si a mí la noche me viene bien para...,

bueno, da igual, para lo que sea. Pero yo te lo hago.

-Vale. Muchas gracias, Pepa. -Nada. Adiós.

Pepa. Oye, que quería preguntarte...

-Si es para el cambio de turno, ya llegas tarde.

Porque ya me lo voy a quedar yo; así que...

Si quieres mañana o pasado te lo cambio.

Que no, que no. Que no es por eso.

Pero ¿y tú por qué haces tantas noches?

-¿Qué pasa, que tiene que haber algún motivo?

Bueno, ha tenido un problema con su canguro.

Pero lo haría por ti igualmente, Clara.

Ya. Bueno, a lo que iba, ¿has visto al doctor Silva?

-No.

Jo, es que vengo de su consulta de atender a un paciente

que había quedado con él y no se ha presentado.

Y he estado llamándolo al móvil y resulta que ni lo coge ni nada.

Debe de estar apagado o fuera de cobertura.

Pero bueno, es que luego he ido a hablar con Administración

y me han dicho que ellos están igual que yo.

Que ayer no se presentó y que le están llamando

y que no les coge el teléfono.

Fff. ¿Tú has hablado con él? -No. Pero...

Ay, Pepa... ¿A ver si le ha pasado algo?

Oye. -¿Qué?

A lo mejor tenemos que llamar a la policía...

-Clara. Que no, que no. Que no le ha pasado nada, de verdad, tranquila;

Está todo bien. ¿Segura?

-A ver, no es oficial. Pero ha dimitido, ¿vale? Es eso.

Pero ¿y eso? ¿Por qué, qué ha pasado?

-Nada.

Pero vamos a ver que no se ha despedido de nadie.

Es que ha sido muy rápido, Clara.

Tenía que airearse un poco y empezar de nuevo lejos de aquí. Ya está.

Ya. ¿Y tú sabes dónde ha ido? -No.

Ay, Pepa, perdona. Que me acabo de dar cuenta.

Lo siento muchísimo¿Y tú cómo estás? -Bien.

¿Seguro? -Sí, sí, sí. Estoy bien, estoy bien.

De hecho, me voy, que tengo que seguir con cosas. ¿Vale?

Vale. Venga.

-Acabo de mentir a Clara, porque la verdad no estoy nada bien.

Pero la vida tiene que seguir adelante.

Y es que además creo que Andrés ha tomado la decisión correcta.

Ya llevo varios días sin verle y se me hace raro,

porque antes lo veía prácticamente todos los días.

Pero bueno, será cuestión de tiempo.

Me imagino, ¿no?

-Alicia, tenemos que hablar.

Si quieres saber si me he acostado con esa mujer, sí, lo hice.

Pero fue consentido, lo juro.

La conocí en un congreso, ella era azafata.

Después apareció en la consulta, una cosa lleva a la otra...

Pero lo juro, solo nos acostamos.

No me mires así.

-Y si solo os acostasteis, ¿por qué no me lo dijiste antes?

-Compréndelo, no quería que te enteraras.

-Mira, eso para ti nunca ha sido un problema.

Dios mío. Pero... ¡¿qué has hecho, qué has hecho?!

-Por favor, Alicia, baja la voz.

-¡¡No me da la gana!! ¡Estoy harta de callar! ¡Harta!

¡Ya lo he hecho demasiado, no puedo más! ¿Me oyes?

¡Esto que has hecho es un delito! ¡¡Un delito!!

-No digas tonterías. No soy un asesino.

No he hecho nada malo. Además, no hay pruebas.

-¿Y si las hubiera?

-Pero, pero no las hay. ¿No?

-Eres... Eres un...

-Alicia... -Eres... ¡Déjame!

-Escucha, por favor. -¡Me das asco!

Esto no se va a quedar así.

-¿Qué piensas hacer? -No voy a callarme.

-Está bien. Ponte al lado de esa mujer, si quieres.

-Lo tengo clarísimo; no me callo. -Es que... Escucha: escucha, Alicia.

Ponte al lado de esa mujer si quieres.

Pero ¿y tú? ¿Has pensado en lo que va a pasar con tu vida?

Si lo haces no va a haber marcha atrás. Vas a destrozar tu vida.

Y lo sabes, ¿no?

¿Qué va a pasar con los amigos, tu estatus, y los niños?

¿Qué pensarán si acusas a su padre? Piénsalo, por favor.

Aunque solo sea por ellos.

Alicia... Alicia.

Alicia...

-¿Qué tenemos?

-Barón, hipotenso, con signos de shock.

¡Dani! Dani, ¿qué pasó, Dani?

-No sé cómo ha pasado. Me lo he encontrado así.

Y estaba ahí...

-Rosalía, tranquilícese y dígame qué ha pasado, por favor.

-Ha hecho... Ha bebido lejía. -¿Qué?

-Y yo estaba en el salón, pero... -A ver, Dani...

¿Cuánto bebió?

-No sé decirte; solo he visto la botella en el suelo.

-¡Mmmm!

-Tranquilo, cariño, no pasa nada.

-El abdomen está en tabla. Con signos de irritación peritoneal.

Llevadle a REA, por favor. -Vamos.

-Tenemos que avisar a cirugía.

Y vamos a ponerle medicación inotrópica

para evitar la parada del corazón y suero intravenoso.

De forma urgente: analítica, gasometría

y radiografías de tórax y abdomen, ¿vale?

Sobre todo, y lo más importante: avisad al doctor Herrera, ¿vale?

-¿Se va a poner bien?

-Rosalía, no lo sé; pero yo le juro que haré cuanto pueda. ¿Vale?

No se preocupe.

-Yo estaba viendo la tele. Y él estaba en el baño.

No es excusa, lo sé. Pero él tarda en el baño.

Y no se me ocurrió pensar que podría estar mal,

pero como tardaba fui a ver y me lo encontré en el suelo.

Dani está a mi cargo...

Y por Dios... yo solo espero que se ponga bien.

Si no, me muero.

Pues ya lo ves, se ve perfectamente la trombosis,

las venas yugulares tanto externa como interna.

Y además la tiroides está algo inflamada.

Eduardo, ¿te encuentras bien? (QUEJIDOS)

Oye, avisa a un enfermero.

A ver, ven, ven, ven. Que te ayudo. ¿Estás bien? ¿Estás bien?

(TOS)

Dile que se den prisa que hay que llevarlo a la UCI.

-Mira, ya, ya.

Tranquilo. Respira, respira. Tranquilo, tranquilo.

-Carlos, por favor, entra y pregunta a ver cómo está.

-Mamá, no te preocupes,

déjales que trabajen que está en buenas manos.

-Lo sé. Pero no sé.

Te juro que estaba tan normal.

-No le gusta que le acompañe al baño; no me deja.

Tenía que haber insistido.

-Mamá, tú has hecho lo que tenías que hacer. ¿Vale?

-¿Qué le has hecho? -Lo siento...

-¡¿En qué momento pensé yo en que cuidaras a Dani?!

-Lo siento, de verdad. -¡A la mierda tus disculpas!

-Oye, ¡eh, eh, eh! Entiendo por lo que estás pasando,

pero no te consiento que le... -¿Qué? ¿Qué no me consientes?

-¡Que le hables con respeto!

-¿Respeto? ¡Dani podía haber muerto, hombre!

-Esto no hubiera pasado si... -Por favor, Carlos. ¡No!

-A ver. No, no. Déjale que me diga lo que me tenga que decir, a ver, ¿qué?

A ver, ¿yo qué?

-A ver un poco de cordura.

Se os está olvidando que aquí lo importante es Dani.

-¡Dime, ¿que yo qué?!

-¡Que tú habías quedado a comer con tu hermano y le has dado plantón

y no es la primera vez! A lo mejor es su forma de hacértelo ver, ¿eh?

-¡Menuda estupidez! Y a ti te quiero ver lejos de Dani. ¿Está claro?

-¡Menudo imbécil!

No te preocupes. Ya está.

Estás llevando el caso de Dani, ¿no?

-Sí. Sí. Estaba tu madre con él, ¿no?

-Sí. Sí, estaba con él porque está ayudando a Herrera con su cuidado.

Y bueno, porque yo le..., da igual. Porque sí.

-Eso está bien.

-Y, bueno, el caso es que encima Herrera se ha portado con ella fatal;

ha sido un mezquino, ha sido un faltón echándole la culpa de todo.

-Ya. Ya me contó.

¿Quieres que te explique el caso?

-Sí. Porque de todas formas mi madre se va a quedar con Dani

hasta asegurarse de que esté bien. Así por lo menos le voy informando.

-Pues mira. Hay un nivel aéreo en el abdomen.

Es un caso de neumoperitoneo.

-Ya. Hay una perforación en el tubo digestivo

y hace que se escape el aire hacia la cavidad abdominal.

Supongo que habrá que operarle en cuanto se le pase el shock.

-Me alegra que digas eso de en cuanto se le pase el shock. -¿Por?

-Bueno, pues porque Herrera fue a por las radiografías antes que yo

y quería obligarnos a intervenir a su hermano ya.

¿Aun sabiendo

que era contraproducente hacerle una endoscopia estando cómo está?

-Aun así. -Es que no se puede ser...

-¡Ángela! -Hola.

-¿Cómo estás? Me dijeron que dejabas el hospital.

-Sí. Me va a venir bien alejarme un poco.

-¿Qué vas a hacer, te vas a otro?

-No. No, no. Voy a recuperar a mi hija y me iré lejos.

Un retiro espiritual.

-Pero ¿que te vas a ir de la ciudad o...?

-Es lo mejor; para todos.

¿Pasa algo? -No. -No, nada.

(Teléfono)

-Perdón. Es mi madre, tengo que cogerlo.

Dime. Vale. Ahora vamos.

-¿Dani? -Ha salido del shock.

-Pues hay que hablar con cirugía ya. ¿Vienes?

-Sí. Ahora voy. -Adiós, Ángela.

-Adiós. -Luego nos vemos.

-Sí. -Vale. Que no se te olvide, ¿eh?

-Te espero.

Verás, durante las pruebas la cosa se ha complicado un poco.

Pero lo hemos podido controlar.

Afortunadamente yo he podido ver lo que necesitaba

y ahora mismo sigue intubado. Alicia, ¿me sigues?

-Sí. Sí, sí. Perfectamente. Vale verás.

Hay una serie de elementos que explican lo que le pasa a Eduardo.

-¿Y cuáles son?

Por un lado, la hinchazón de la cara,

así como todo lo que es la zona del pecho,

es debido a la trombosis de las venas, ¿m?

-Sí, ya. Lo que le detectaron la otra vez.

Exacto. Por otro lado, la tiroides está aumentada de tamaño

y también hay muchos nódulos,

lo que está provocando el estrechamiento de la garganta

y de las cuerdas vocales.

-¿Y la causa? Eduardo siempre habla de las causas.

Sí. Todavía no lo sé.

-¿Se va a morir? Perdona; a veces soy muy brusca.

No, no. No te preocupes.

Verás, creo que todavía es demasiado pronto

para establecer un diagnóstico

y mucho más para hacer un pronóstico.

-Sí. Perdón.

De todas formas,

es cierto que la situación de Eduardo es muy grave.

No sé. ¿Tienes alguna duda, alguna pregunta?

-No. No, no, no. Me ha quedado todo muy, muy claro.

A lo mejor lo que ha pasado, es una señal.

Quizá esto me está diciendo lo que tengo que hacer.

Que tengo que dejarlo pasar. Y ya está.

Dios... ¿Qué hago?

-Deja eso. ¡Que dejes eso! No quiero que nadie toque a mi hermano. ¿Vale?

Ya me encargo yo. -Bien. Ya está.

-Ah, y que no entre nadie, ¿vale?

A ver, menudo susto me has dado. ¿Qué ha pasado, Dani?

-Nada. Me equivoqué de botella. Creí que era colutorio.

-Venga, eso cuéntaselo a otro, ¿eh?

A ver, sé que te he dejado plantado en la comida.

Y que estos días no he podido estar mucho contigo.

Pero es por agarrar el puesto.

A ver, no... No puedes llamar la atención de esa manera, Dani.

Si llegas a haber tragado un poco más de lejía, no lo cuentas.

¿Me oyes?

-No me salió bien.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Centro médico - 14/01/19 (1)

Centro médico - 14/01/19 (1)

14 ene 2019

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 14/01/19 (1)" ver menos sobre "Centro médico - 14/01/19 (1)"
Programas completos (1178)

Los últimos 1.191 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos