www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4219200
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 13/09/17 (1) - ver ahora
Transcripción completa

-Trae, trae. Ya te llevo yo la bolsa,

que es mejor que no lleves peso. -Pero...

Pero que es que estoy embarazada, pero no soy inválida.

-Silvia, no te hagas la dura... -Sí. Mamá, dime.

Claro, claro. Ahora mismo voy para allá.

Vale. Vale.

Ff... Me tengo que marchar,

pero es que todavía me falta por comprar el papel higiénico,

y... -Bueno, pues ya te...

Ya te lo compro yo. Ahora mismo tengo tiempo.

-Pero es que también necesito detergente... -Bueno.

-Mira: Hacemos una cosa. Compra todo lo que no haya tachado. -Vale.

Silvia, de verdad: Me vas a acabar volviendo loco.

Es que no te entiendo. No sé si son las hormonas o...

O el cambio climático, o yo qué sé.

-Pues son las dos cosas.

No, en serio. Quiero pedirte perdón

porque, básicamente, te he utilizado como recadero,

y yo siento que me he aprovechado de ti, Álvaro.

-Silvia: No. No. Nadie me ha obligado a hacer nada.

Alarma

-Ay... Voy a tener que llevarlo al taller.

-Mm... Bueno, si quieres, te lo llevo yo. Es broma.

-Te vas ya a casa, ¿no? -Sí. Sí, bueno. Me voy ya.

-Pues... nada. Nos vemos mañana. -Hasta mañana.

-Álvaro.

-Cuidado con el bordillo... Aquí es, ¿no?

Muy bien. Vigile con los escalones.

Ahí. Ahí. Muy bien...

Te dejo aquí las bolsas, ¿de acuerdo? -Gracias.

-Y de aquí ya, las sube usted. Venga. De nada, hasta luego.

-Ey. -Hola.

-¿Que la conocías, o qué?

-No. No, no. Me la he encontrado un poco apurada en el paso de cebra

y... le he echado una mano. Y ya está.

-Ah, o sea que no solamente ayudas con la compra a las embarazadas.

También lo haces con las personas mayores.

-No conocía yo esa faceta tuya tan... generosa y solidaria.

-Ya ves, supongo que aún te quedan cosas... por descubrir, de mí.

-Sí, no sé.

Supongo que nunca terminamos de conocer del todo a alguien, ¿no?

-Supongo que no.

-Eh... Álvaro: Es... Es que yo creo que...

Que tenemos que hablar del beso del otro día.

-Ah... Dime. -Pero vamos tardísimo.

No, mejor lo dejamos en otro..., para otro momento. -Vale. Sí.

Mireia llega al hospital acompañada por su marido Pedro,

porque ha roto aguas y está a punto de dar a luz.

-Ah... -¿Cómo se para esto? -¡Ah! Ah...

¡Aaah! -¡Un médico, por favor!

¡Mi mujer va a dar a luz! -¡Aaahe!

-¡Hola! Un parto, ¿no? -Sí.

-Venga, tranquila. ¿Estás bien?

Eh... Silla de ruedas, por favor.

-¡Ay, me tocaba la semana que viene, pero...! -Vale, vale.

-Pero no pasa nada malo por eso, ¿verdad?

O sea: No van a salir mal los niños.

-¿Cómo que los niños? -Son tres.

-¿Tres? -Sí. -Venga, no te preocupes.

Vamos, vamos. Vamos, para dentro. A la sala de parto.

-Pues sí. Tres que nos vienen. Y los tres chicos.

Eh... Al principio, pues nos costó asimilarlo, ¿no?

Pero bueno. Ya nos hemos hecho a la idea,

y la verdad es que tenemos muchísimas ganas de...,

de afrontar este nuevo reto.

Eh... Afortunadamente, pues Mireia trabaja en casa,

y yo tengo horarios flexibles, así que creo que podremos

hacernos con ello.

-Perdón. Sí.

Oye, que no voy a poder ir a trabajar.

Sí. Mireia ya está en el paritorio, sí.

Ya vienen los tres.

¡Ah! Gracias. Gracias. Hasta luego.

-Hola. Eh... Disculpa. -Sí.

-¿Eres el padre de los trillizos? -Sí, ¿qué pasa?

-Nada, nada. Solo darte la enhorabuena.

Es el primer caso que tenemos así en el hospital.

-¡Gracias! ¡Enhorabuena!

-Ya verás: A partir de ahora, tu casa va a ser como Vietnam, ¿eh?

Te lo digo por experiencia,

y solo tengo una hija... O sea que...

Ni caso, que es un exagerado, de verdad.

Que vas a vivir una experiencia maravillosa, ¿eh?

Ser padre es algo único. Así que nada, hombre.

Es algo único. Ya verás, ¿eh?

Y tú tampoco te vengas arriba. Venga. -Hasta ahora.

Una ginecóloga asiste a Mireia durante el parto de sus tres hijos.

¡Aaaaah!

-Vamos. Aprieta. Aprieta, vamos. Venga.

Mira: Ya le veo la cabecita al primero. Venga.

Ahora va a ser más fácil; verás.

-¡Ah..., yo no quiero que sea más fácil!

¡Quiero que se acabe yaaaa!

-Mira: Ya tengo la cabecita. -¡Ah!

-Venga. -Aaaah...

-Doctora: ¿Qué tal ha ido? -Tranquilo.

Me acaba de decir la ginecóloga que ha salido todo muy bien.

Mireia y los bebés, los tres, están perfectos.

-¡Enhorabuena! Ahora la subirán a planta, para que...

-Pero... están todos bien, ¿verdad?

-Sí, sí. Claro. Quieres verlos, vale.

Carlos: Perdona. Eh... ¿Le puedes acompañar a Neonatos?

Gracias. Enhorabuena, Pedro.

-Gracias.

-Según me ha informado la ginecóloga

que ha asistido a Mireia en el parto,

no se han encontrado ninguna de las complicaciones

que pueden existir en un parto múltiple.

Mireia y los bebés, los tres, están perfectos.

Abel y Viqui llegan al hospital en ambulancia

después de sufrir un aparatoso accidente de tráfico.

-Vale. Estate tranquilo. ¿Vale? Todo va a ir bien.

¿Sí? No me voy a separar de ti ni un momento.

-Siéntese. -¿Sí?

-Mi hermano lo dejó con su novia Belén hace unos días, y...

Y yo me ofrecí a acompañarlo a su casa a recoger unas cosas.

Fuimos en coche.

Yo no tengo carné, así que conducía él y... Y no sé.

Yo..., el pobre llevaba varios días sin poder dormir.

Yo no dejaba de darle conversación,

pero... Pero debió de cerrar los ojos unos segundos,

y nos chocamos contra una señal de tráfico.

-¿Victoria Gutiérrez? -Sí, soy yo.

-Yo soy la doctora Marco. Tranquila.

Soy yo quien te voy a atender. -Vale.

-¿Te duele algo? -No, no, no, yo estoy bien.

Es mi hermano el que está mal. Sangra mucho.

Se ha golpeado la cabeza contra... Contra la ventanilla del coche.

Necesito saber cómo está. ¿Está bien?

-Es que es el doctor Mendieta quien le está atendiendo.

Él será quien te dé la información.

-Abel: ¿Has bebido alcohol,

o has tomado drogas o algún tipo de medicamento?

-No. Se me cerraron los ojos un segundo, por el cansancio.

Perdona. ¿Puedo hacer una llamada, que me está esperando mi nov...,

mi exnovia me está esperando?

-Tú no te preocupes. ¿De acuerdo?

En cuanto venga tu hermana, le decimos que se encargue de eso,

y a ti te haremos ahora una analítica y un TAC.

-¿De acuerdo? -Sí.

-La somnolencia está presente en el 16 % de los accidentes de tráfico.

Para combatirla debemos intentar dormir más de cinco horas

Evitar las comidas copiosas antes de conducir,

no consumir alcohol o cierto tipo de medicamentos,

e intentar que las temperaturas en el coche

Si aun así el sueño aparece,

debemos parar y descansar un mínimo de 30 minutos,

e intentar no relajarnos demasiado al volante.

Mireia, la paciente que ha dado a luz a trillizos,

ya descansa en la habitación tras el parto.

La doctora Ortega va a ver cómo evoluciona.

-¡Hola! -¡Hola!

-¡Hola! -¿Qué tal?

-¿Qué tal? ¿Cómo te encuentras, valiente?

-Bueno. Un poco mareada.

Pero también creo que es porque no me lo termino de creer.

-Bueno, normal. ¿Y dónde están los bebés?

-Pues los han llevado a cambiar.

Si te esperas un poquito, seguro que los traen enseguida

y los podrás ver. Son igualitos a mí.

-Oye, no. No, no. No le hagas ni caso,

que yo también los he visto y tienen mi boquita.

-Bueno...

-No sé si os vais a poner de acuerdo en esto.

Bueno, la especialista me ha dicho

que, en tres o cuatro días, podéis marcharos a casa.

-Por cierto, ¿los bebés tienen nombre ya?

-Pues puede parecer raro, pero... todavía no tenemos los nombres.

Y eso que hay que elegir tres.

-A ver. Lo que pasa es que decidimos

que hasta que no estuviésemos los cinco en casa,

no íbamos a poner ninguno.

Pero que conste que tenemos una buena lista de nombres, ¿eh?

-Y va y me dice mi hija el otro día

que tiene una fiesta el sábado. Y que va a volver tarde. ¿Eh?

Así, como quien no quiere la cosa.

Me dice que nada, que ninguna de sus amigas

tiene hora para volver.

Como si yo hubiera nacido ayer. Anda, que...

A ver, es que Marta está en esa edad, hombre.

Ah, en esa edad, ¿sabes? Claro.

¿Sabes lo que pasaba cuando yo tenía esa edad?

Que mis padres me decían: A las dos y media, en casa.

Y sin ningún tipo de negociación.

Fíjate. No sé por qué me da que tú a su edad, vamos,

no eras ni la mitad de maduro que es Marta.

Oye, por cierto:

Que... ¿Qué tal tu hija? Que ha vuelto de Londres, ¿no?

Ah, sí. Hoy, pues muy bien, ¿eh?

Yo estoy encantada de tener a mi niña en casa.

Pero también te digo una cosa:

Ahora que la tengo cerca,

me doy cuenta que ya, pues como... que vuela por sí misma.

No tiene en cuenta ya mis opiniones como antes, en fin.

Es diferente. No sé, me siento rara; fíjate.

Bueno, es normal. ¿Qué tiene? ¿21 o 22 años?

Es lo que toca, la verdad. Ya. Pero yo le propongo planes.

Quiero ayudarle a tomar decisiones.

Pero ¿qué? Ella va tres pueblos por delante.

Y a mí eso, pues me hace sentir que ya no me necesita como antes.Ya

Y muchas veces, me pongo un poquito nostálgica,

pensando cuando era pequeña, que yo era su referente... Jo.

Pero vamos, que tampoco nos vamos a poner tristes por eso, ¿eh?

Que no, que no. Que no hay sitio para la tristeza.

Que tenemos un día muy duro por delante,

así que... con predisposición, ¿eh?

Ahí me has dado tú también. Venga, vamos.Vamos.

Tras varios días en casa después de ser dada de alta,

Mireia, la paciente que dio a luz a trillizos,

vuelve a Urgencias por un dolor en el pecho.

-Doctora. -Huy, pero Mireia, ¿qué ha pasado?

-Sí, pues que estábamos en casa,

y de repente ha sentido un dolor muy fuerte en el pecho,

-Tranquila. ¿Esto, esto le había pasado antes?

-No, no, no, es la primera vez.

Que... No será un infarto, ¿no?

-No lo sé. Vamos a Reanimación, por favor.

Pedro, lo siento: No puedes pasar.

Por favor, quédate en la sala de espera. -Vale.

-Aaa... -Respira. Respira profundo.

Nitroglicerina sublingual ya, por favor. Y analítica.

Respira. Respira tranquila. Eso es. Profundamente. Vamos.

A ver, Mireia: Abre un poquito la boca, cariño.

Abre. Levanta la lengua. Ahí. ¡Ah...!

-En el electro hemos visto

que Mireia ha sufrido un síndrome coronario agudo.

Se caracteriza por un determinado tipo de dibujo.

Y esto ocurre cuando se obstruye el flujo de sangre

de alguna de las arterias que llega al corazón.

Esperemos que con la medicación Mireia se estabilice.

-Te encuentras mejor, ¿verdad? -Sí. Sí.

¿Qué me ha pasado? -Mireia, has sufrido un infarto.

Necesito saber si... Si has tenido un problema cardiaco alguna vez,

o alguien de tu familia. -No, no, nunca. Mi familia tampoco.

-Vale. Bueno.

-Pero ¿por qué me ha pasado, si..., si lo único que he hecho es

estar tranquila en casa, con los niños?

-No lo sé. Pero tranquila, porque lo vamos a averiguar.

Vamos a hacerle otro electro. Vale.

Comprueba que está todo bien. Muy bien.

-Mireia se ha estabilizado,

y la gráfica, ya por fin, es normal.

Ahora toca averiguar las causas

que le han podido provocar este infarto.

Por eso le voy a hacer un ecocardiograma,

y la vamos a dejar ingresada.

El doctor Mendieta le realiza a Abel un TAC craneal,

para comprobar si el golpe que se ha dado en la cabeza

por dormirse al volante

le ha ocasionado alguna lesión.

Muchas gracias.

Viqui no tiene ninguna lesión.

-Pues a Abel le hemos hecho un TAC,

y hemos visto un hematoma subdural agudo interhemisferio. Mira.

-Pero este hematoma es muy raro.

¿Y qué vas a hacer?

Supongo que adoptarás una actitud conservadora.

-Sí. Sí, sí. En principio, como el hematoma es pequeño

y Abel está asintomático,

le voy a dejar en observación

mientras espero que el hematoma se reabsorba por sí solo.

-Pues eso espero. Porque el chico no se merece más palos, la verdad.

-¿Por qué? ¿Le conoces? -Sí, estuvo aquí hace unos días,

acompañando a su exnovia,

que tenía un pseudoquiste inflamatorio,

y la cosa es que le pidió matrimonio y ella le dijo que no.

-Vaya, pobre.

De todas formas, es reconfortante ver

que todavía quedan románticos en el mundo.

-Ah, que ¿ahora también eres un romántico?

-Ya te he dicho que todavía te quedan cosas por descubrir, de mí.

-Bueno, Maripili. Entonces los niños están bien, ¿verdad?

-No, a ver. Escúchame, Marta: Más de las tres no, y punto.

-Bueno. Pues cualquier cosita, me llamas. ¿Vale?

Gracias, chao.

-Vale. Que sí, que sí. Vale. Luego hablamos.

¡Hombre! ¿Qué pasa? El Sr. Trillizos.

¿Todo bien? -Pues no, la verdad.

Se encontraba mal mi mujer, y le están haciendo unas pruebas;

parece algo del corazón. -¿Del corazón? -Sí.

Eh... No saben lo que tiene, la verdad.

Hemos estado en casa, se encontraba mal y...

Ha sido todo corriendo...

Hemos tenido que dejar a los niños con unos vecinos.

-Ya. Bueno, vale. Escúchame. Tú no te preocupes, ¿vale?

Que seguro que todo irá bien.

-Ya. ¿Y si no sale bien, qué? ¿Eh? Tú mismo me dijiste que...

Que ser padre soltero era como... ¡Como una locura!

-Vale. No, no... No hagas caso a lo que te dije. ¿De acuerdo?

Porque además no soy ningún ejemplo a seguir. Te lo aseguro.

-Pero es que me dijiste que una hija era como Vietnam.

-Ya. Menudo comentario te solté. Mira, escúchame:

Tú lo que tienes que hacer es ser positivo. ¿Vale?

Y apoyar mucho a tu mujer,

y ya verás cómo todo va perfecto. ¿De acuerdo?

-Vale. -Venga, mucho ánimo. -Gracias.

Tras someterse a un ecocardiograma Mireia descansa en la habitación,

a la espera de conocer los resultados.

-¿Qué tal? ¿Qué tal están nuestros chicos?

-Pues acabo de hablar con Paco y Maripili,

y dicen que se están portando genial.

-Cuando salgas de aquí nos vamos directos a casa,

a comérnoslos a besos. ¿Vale? -Sí.

-Hola. -Hola.

-¿Qué tal? -¡Hola!

-¿Cómo te encuentras? -Mejor. -Me alegro.

Tengo los resultados del ecocardiograma.

-¿Y son buenos?

-Pues no me permiten sacar una conclusión clara, los resultados.

En el ecocardiograma he visto una dilatación

de la porción proximal de la arteria coronaria derecha;

Donde has sufrido el infarto.

Pero todavía no sé por qué.

Mi principal sospecha es una patología cardiaca.

Pero necesito más detalles para tener un diagnóstico completo.

Además, los resultados de la analítica

tampoco me han esclarecido mucho la situación.

Porque han salido normales.

Cuando después de sufrir un infarto como el que ha sufrido Mireia,

las encimas cardiacas deberían estar elevadas.

-Vale. ¿Y entonces ahora?

-Hay que seguir haciendo pruebas. -Vale. -¿Vale?

Te voy a hacer un cateterismo en la sala de Hemodinamia.

-Vale. -¿Un cateterismo?

Eh... O sea que ¿vais a operarla? -No, Pedro: Tranquilo. Tranquilo.

No es una operación. Es una intervención.

Nosotros lo llamamos angiografía coronaria.

Sirve para ver el estado del corazón,

la anatomía, con más detalle.

Pedro. Pedro, mírame.

Tranquilízate, que va a salir todo bien, de verdad.

-Vale. -¿Sí?

-Tranquilo. La situación no es grave.

¿Vale? Enseguida vendrán a por ti

para llevarte a la sala de Hemodinamia.

-Gracias. -De nada.

-Espera.

Doctora. -Sí.

-Perdone. Necesito que sea totalmente sincera conmigo,

por favor. ¿Es algo grave?

-Pedro, he sido totalmente sincera.

La situación no es grave. Quiero que estés tranquilo. -Vale.

-Simplemente, no os puedo dar más detalles, pues porque no lo sé.

-Vale. Es que ya me estaba viendo yo, sin mi mujer,

-No, no, ¡por favor! ¡No! No pienses eso, por Dios.

-Luego está su compañero, el otro doctor,

que me dice que ser un padre soltero,

pues es como... una locura.

Que es como Vietnam, me dijo.

-¿Cómo? ¿Quién te ha dicho eso?

-El doctor alto, con rizos, moreno.

-Eh... Por favor, te pido que olvides ese comentario. -Vale.

-Mm..., confía en mí. ¿Vale?

Ahora es momento de que estés tranquilo

y que apoyes a Mireia. -Vale. -¿Vale? -Gracias.

-De verdad, la situación no es grave.

-Vale. Gracias por todo. -A ti. Venga.

-¿Has llamado a Belén? -Sí. Se ha quedado muy preocupada.

¿Te gustaría que viniera a verte? -No. No. Prefiero que no.

-Abel, te tengo que contar una cosa.

En cuanto supe que lo habíais dejado, hablé con Belén.

Y Belén me contó una cosa.

Una cosa que quizá deberías saber. -Dime.

-Belén era amiga mía antes de que empezara a salir con mi hermano.

De hecho, hoy quería ir a su casa con Abel,

para intentar mediar entre ellos.

Creo que esto es una crisis que tienen que superar.

La cuestión es que Belén me confesó

el verdadero motivo por el que rompió con mi hermano.

Belén te lo quiso poner fácil.

Ella sabía que tú querías tener hijos.

Y ella no podía dártelos, por la extirpación de útero.

Por eso rompió contigo:

para evitarte el mal trago de que lo hicieras tú.

-Que no. Que no. Belén me dijo a mí

que no podía mantener una relación estable.

-Hombre. Claro que puede mantener una relación estable.

Y aunque a ti te lo negase,

ella tiene miedo de que, dentro de unos años,

aparezca en ti el deseo de tener hijos. Sí.

-¿Qué...? -Ella tiene ese miedo.

Tu instinto paternal es muy fuerte; y ella lo sabe.

-¿Qué más da lo que pase dentro de unos años?

Lo que importa es lo que pase ahora.

Además, ella me lo decía siempre:

que lo importante es vivir el momento, ¿no?

Pues eso estaba haciendo yo: vivir el momento.

-Y aunque las circunstancias no acompañen,

Belén y tú os seguís queriendo, Abel. Os queréis mucho.

Y hay muchas formas de tener hijos.

Podéis adoptar, o los vientres de alquiler en algunos países.

Que yo me creo que no puede mantener una relación estable.

Y no hay que forzar las cosas. Ya está.

-Creo que deberíais volver a hablar.

Estoy segura de que triunfará el amor.

-Ya sé yo de quién me viene la vena romántica.

-¿De quién? -De ti.

Menuda carga.

-Dacaret: Te estaba buscando. -Dime.

-Por favor, ten cuidado cuando hables

con los familiares de mis pacientes.

-Pero... ¿a qué te refieres?

-Pedro. El padre de los trillizos. Está preocupadísimo por su mujer.

No sé qué le has dicho de criar a sus hijos siendo soltero.

Que lo comparaste con Vietnam. -Vale, sí.

-No te rías. -Sí. No. No, no, no.

Sí, sí es verdad que lo comparé con..., con Vietnam.

Pero vamos, que no le conocía de nada

y me hizo gracia lo de los trillizos.

Pero que yo no sabía que su mujer estaba así de mal.

-Bueno, pues por favor, es un caso complicado,

no me lo compliques más. ¿Vale?

Que parece que Pedro ya se asusta con facilidad.

-No volverá a pasar. -Por favor. -Vale.

La doctora Ortega revisa los resultados

de la angiografía coronaria a la que Mireia ha sido sometida

por un síndrome coronario agudo.

-Fff..., vale.

Hemos visto que una de las arterias

que riega parte del corazón está rajada, por así decirlo.

Y estoy impresionada porque es algo muy poco frecuente.

Está claro que está provocado por algo,

pero todavía no sé por qué.

-Pero ¿cómo que no saben el porqué todavía?

-Pedro: Estamos haciendo todo lo posible, de verdad.

Tarde o temprano daremos con el motivo.

Mireia está bien.

El episodio no se ha repetido, está controlada.

-Bueno, pero es que mis hijos

también tienen que estar controlados.

-Pedro, confía en mí, quiero que estés tranquilo.

De verdad, estamos haciendo todo lo posible.

-Vale, vale. -Paciencia.

-Vale. -Eso es.

Eso es. Respira. Ahí. -Gracias.

-Voy a seguir trabajando. A ver si doy con el motivo.

Hasta ahora.

-Oh... ¿No me podías haber traído el táper al hospital?

-Ay, sí, pero me gusta que salgas de vez en cuando.

Así te despejas un poco, y eso te viene bien.

-Sí. Ahí tienes razón.

-Bueno. Mira lo que te he preparado.

Mira qué pinta. -Qué bueno. -Hombre.

-A ver, que le tenemos aquí esperando, mamá.

Yo quiero un zumo de naranja natural.

-Bueno, cuéntame. ¿Qué tal con Álvaro?

-¿Qué te tengo que contar?

-Bueno, ¿sigues requiriendo de sus servicios

con la excusa de que estás embarazada?

-No, mamá: Puedes estar tranquila. -Bueno, me alegro.

-Y ¿sabes que he descubierto

que Álvaro es una persona muy servicial y amable,

no solamente conmigo?

Además de un romántico. -¡Vaya!

¿Seguro que no tienes nada que contarme?

-¡Mamá, que no! No te vengas arriba, ¿eh?

No quiero que te emociones.

Yo sé perfectamente lo que tengo con Álvaro. Así que tranquila.

¿Tú estás segura de lo que dices? -Mamá: Ya. -Ya.

Vamos a brindar. ¡Chin, chin!

¡Pedro! ¿Qué tal? Mal.

No, hombre. Mira: Acabo de hablar con la doctora Ortega,

que me ha estado contando cómo va tu mujer.

Y yo estoy segura que en unos días vais a estar en casa de nuevo.

Pues yo no las tengo todas conmigo,

porque es que no saben la razón por la que le ha dado el infarto,

y tengo miedo de que le dé otro, y no se recupere.

Hombre, te digo una cosa. Aquí está vigilada, ¿eh?

Y además, el equipo de Cardiología del hospital es extraordinario;

Ya, bueno, pero es que yo pienso en mis hijos,

y pienso en que ella no pueda verlos crecer y...

Tienes que quitarte de la cabeza esos pensamientos negativos.

Y mucho menos, aquí en un hospital.

Mira: Yo si fuese tú, ¿sabes lo que haría?¿Qué?

Pensar que te espera un futuro maravilloso, de verdad.

¡Con esos tres hijos tan preciosos que tienes! ¿Eh?

¡Que tu mujer y tú los vais a disfrutar muchísimo!

A ver: Que te esperan los mejores años de tus hijos. ¿Eh?

¡Y eso lo tienes que vivir con alegría! ¿Vale?Vale.

Mira: Yo tengo una hija que ya es mayor.

Y cuando no está en casa, madre mía.

Cada minuto se me hace eterno.

Así que tú, que tienes tres esperándote,

¡venga! ¡Espabila y disfrútalos, hombre!

Que todo va a ir muy bien, ya lo verás.

Gracias. Venga. Hasta ahora.

Hasta ahora, chao.

Mientras tanto, la doctora Ortega

sigue buscando la causa de la patología cardiaca

que le ha provocado un síndrome coronario agudo a Mireia.

-¿Me puedo sentar? -Sí. -Vale.

Oye: Que te quería preguntar

por la chica que ha tenido los trillizos.

¿Qué tal está? -Pues en eso estoy.

No sé; es que no sé qué pasa.

Mireia vino con un síndrome coronario agudo...

Y en el cateterismo, pues vi una disección helicoidal

de la arteria coronaria derecha.

Pero no sé qué le ha provocado esto.

-Ya. Oye, tenía la arteria rajada, ¿verdad? -Sí.

-Y ha dado a luz hace poco. -Sí. Pocos días antes.

-Es que creo que... Que puedo saber cuál es la causa.

Escúchame: ¿Tú sabes si la ginecóloga,

durante el proceso del parto,

le dio metilergometrina maleato?

-Es posible. -¿Sí? Bueno.

Es que leí hace poco un artículo relacionado con...,

con un caso igual en Vietnam. -¿En serio?

-No. No. No, no lo de Vietnam.

Pero lo del caso médico es verídico.

-Te mato. Espera un segundo, por favor.

Hola. Soy Diana Ortega.

Mira. Estoy atendiendo a la mujer que dio a luz a los trillizos.

Tú la atendiste en el parto, ¿verdad?

Vale. Necesito saber si le administrasteis

metilergometrina maleato. Sí.

Vale. Muchísimas gracias. Gracias. Hasta luego.

-La metilergometrina maleato es un oxitóxico derivado sintético

que se usa para estimular la tonicidad del útero.

Junto a los cambios hormonales

que está sufriendo esta mujer ahora mismo,

debilitan la capa media de la arteria,

haciéndola más susceptible a una disección.

Es que resulta que el 25 % de casos de disección primaria

se producen en mujeres jóvenes, en relación al parto.

-Gracias. Daca, de verdad, me has hecho un favor enorme.

Voy a contárselo a Pedro y a Mireia.

-Vale. Yo voy a reservar en el chino,

y lo celebramos con rollitos vietnamitas. ¿Vale?

-¿Cuando estés pesadito con el tema Vietnam te aviso? -Vale.

Cuando vuelva a decir la palabra vietnamita o Vietnam,

-Ya, ya, ya. Necesitas unas cervezas. -Sí.

-Te lo digo, amigo. -Hasta luego. -Adiós.

Tras pasar la noche en el hospital,

Abel, el paciente que sufrió un accidente de tráfico,

recibe la visita del doctor Mendieta.

-¿Qué tal? ¿Cómo habéis pasado la noche?

-Mal. Es que últimamente tengo un poquito de ansiedad.

Y, aunque salga a correr, o me tome 20 tilas,

no puedo dejar de darle vueltas a la cabeza.

Mira, yo pensaba, igual,

que con el golpe se me iba a cortar el bucle, pero...

-Mi hermano ha roto hace poco con su novia.

-Vaya. Lo siento.

-Belén era... Es la mujer de mi vida.

¿Tú sabes cuando conoces a alguien

y te imaginas toda la vida a su lado?

Pues yo me he imaginado cada noche con Belén.

Me he imaginado nuestros viajes. Nuestra boda.

El embarazo.

Pero luego, en un momento, mira. Todo se va al traste.

¿Usted tiene novia, doctor? -No. No, no tengo.

-Pues cuando encuentres a la mujer de tu vida no la dejes escapar.

Y si puedes hacer una familia, mejor que mejor.

Que luego no sabe uno nunca lo que puede pasar.

¡Ay, cas...! -¿Qué...? -A ver. -A ver, ¿qué pasa?

-Abel, ¿estás bien? -¡No...!

-¿Qué pasa? ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa?

-No me puedo mover. -¿No te puedes mover?

-¡Enfermera! ¡Un celador!

Hay que bajarle a Imagen a hacerle un TAC de urgencia. ¡Rápido!

-Doctor, ¿le pasa algo? ¿Le pasa algo?

-Por favor, espera fuera. Espera fuera.

Abel, Abel, tranquilo. -Pero...

-Tranquilo, ¿de acuerdo? -Por favor.

-Enseguida viene un celador, y vamos a ver qué te pasa.

La doctora Ortega cuenta que por fin

ha dado con la causa del problema cardiaco de Mireia.

Y eso es lo que ha pasado.

Ha sido un fármaco que te pusimos en el parto.

Así que por fin tenemos un diagnóstico.

Afortunadamente se ha quedado todo en un susto.

¿Lo ves, Pedro, que no era grave? Vale. Bueno, os cuento.

El tratamiento consiste en betabloqueantes y heparina.

Te vas a quedar en observación unos días, ingresada.

Después te voy a hacer una prueba de esfuerzo,

y si todo va bien os podéis marchar a casa.

-Genial, genial. Muchísimas gracias, doctora.

-De nada. -Gracias, doctora.

Nos quita un peso grande de encima.

-Los betabloqueantes son unos fármacos que se utilizan

para tratar hipertensión, angina de pecho o arritmias.

Mientras que la heparina se utiliza

para prevenir la formación de coágulos sanguíneos.

Ambos son tratamientos que siempre deben ser usados

bajo la supervisión de un cardiólogo.

Bueno. Os dejo solos. -Gracias. -Luego me paso a verte.

-Bueno. Entonces, en unos días, nos vamos a casa.

-Juntos, los dos, ¿eh? -Sí.

Pedro. -¿Qué?

-Te quiero dar las gracias. -¿Por qué?

-Por estar pendiente de mí. Pendiente de los niños.

Por... Por hacerlo todo tan bien. Te quiero.

-Pues, cuando nacieron nuestros tres hijos,

no había cosa que más ilusión me hiciese

que cuidarlos junto a Mireia.

Ahora, después de todo lo que ha pasado,

la verdad es que mi ilusión es muchísimo más mayor.

Vamos: Que estoy deseando cambiarles los pañales.

-¿Lo has oído? ¿Lo habéis grabado?

¡Va a cambiar pañales...!

Bueno. Y yo, a ver cómo me tomo ahora la vida

un poco más tranquilamente.

Aunque, con tres bebés recién nacidos,

va a ser un poco complicado.

Menos mal que tengo a Pedro a mi lado.

Lo que no me voy a tomar con calma es

lo de ponerles nombre a los bebés.

Porque, aunque él no lo sabe, ya están decididos.

-¿Qué? ¿Cómo que decididos?

Después de sufrir un empeoramiento,

el doctor Mendieta le realiza un TAC urgente a Abel:

su paciente con un hematoma subdural agudo interhemisferio.

El hematoma, no solo no se ha reabsorbido,

sino que ha aumentado de tamaño.

El estado del paciente ha empeorado,

y si el hematoma sigue creciendo, aunque sea de forma lenta,

podría llegar a provocar una herniación cerebral.

Dado que el tratamiento conservador no ha funcionado,

vamos a tener que intervenirle.

-¡Belén! Abel ha empeorado. Lo van a operar.

El médico dice que es una intervención muy delicada,

¡y que en cualquier momento puede quedarse en coma!

¡Estoy muy asustada! ¡No sé! ¡Sí! Ven.

Después de recuperarse de su dolencia, Mireia,

la paciente que sufrió un síndrome coronario agudo,

se somete a una prueba de esfuerzo

para ver si pueden darle el alta definitiva.

-¿Vale? Las pruebas de esfuerzo sirven

para medir el efecto del ejercicio sobre el corazón.

Mientras el paciente realiza la actividad,

se mide la actividad cardiaca y la presión arterial,

con un electrocardiograma.

hemos comprobado que no se repiten las anginas

y que todo está en orden.

Muy bien, Mireia. Pues voy a ir bajando. Progresivamente. ¿Vale?

Ya está. -Vale.

-¿Bien? -Sí. -Te ayudo.

Pues nada, todo ha salido perfecto.

-¿Sí? -Sí, ya está. Te puedes ir a casa.

Te voy a dar el alta. -¿De verdad? -Sí.

-Pensaba que esto no llegaba nunca.

-Nada. Con la medicación, todo ha vuelto a la normalidad.

El problema en el corazón que has tenido es circunstancial.

Eso sí: Te recomiendo que,

por lo menos durante las próximas semanas,

te tomes las cosas con calma.

Sobre todo porque sé a lo que te vas a enfrentar,

ahora cuando vayas a casa.

-Lo intentaré. Por lo menos lo intentaré.

-Sí. -Gracias.

-Que se ocupe Pedro.

Por lo menos durante unos..., unos días.

-¡Sí! -Muy bien.

¡Hola, Daca! ¿Qué tal? Muy bien, Clara.

¿Me pones otro igual, por favor? Gracias.

Pues mira: Acabo de hablar con Ortega...

Y me ha dicho que Pedro y su mujer, los de los trillizos,

que ya se van para casa. Ah, qué bien.

Y que también le has ayudado muchísimo en el caso.

Bua, ya ves tú; no tiene importancia.

Yo solo le hice memoria, ¿no?

De todos modos, el Pedro este es un poco personaje, ¿verdad?

¿Pedro? Lo que le pasa al pobre es que está agobiadísimo.Ya.

Oye: ¿Qué tal tu hija, y su megafiesta?

¿Al final consiguió lo que quería, o qué?

Pues más o menos, Clara.

Después de hablar un rato llegamos a..., a un acuerdo,

Digo yo que funciona así siempre, ¿no?Así funciona.

¿Y sabes de qué me he dado cuenta,

después de lidiar con una adolescente?

Me arrepiento de haberle dado la tabarra a mis padres

Pues si lidiar con una adolescente es difícil,

ni te cuento lo que es con una hija adulta,

que vuelve otra vez a casa,

después de haber probado la libertad en Londres.

Vamos: Que no hay manera de ponernos de acuerdo.

Ya. No quiero ni pensarlo, la verdad.

Mira, ¿sabes lo que podemos hacer? Brindar.

Por los trillizos, por tu hija y por la mía. ¿Qué te parece?

¿Vale? Venga. Hecho.

Oye, y por nosotros, ¿eh? Que nos lo merecemos.

Eso. Por supuesto. Por nosotros. Que nos lo merecemos.

Venga. Chin, chin. Chin, chin.

-¡Hola! -Amelia. -Hola, Álvaro.

-¿Qué tal? ¿Has comido ya? -No, no. Todavía no.

-Lo sabía. Pues esto no puede ser, Álvaro. Anda.

Prueba esta lasaña que he hecho, que está de rechupete.

Aunque te va a servir más de cena que de comida,

con las horas que son.

-¿Qué pasa? ¿Que Silvia ha vuelto a rechazar el táper?

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Centro médico - 13/09/17 (1)

Centro médico - 13/09/17 (1)

13 sep 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 13/09/17 (1) " ver menos sobre "Centro médico - 13/09/17 (1) "
Programas completos (655)

Los últimos 668 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos