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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 09/03/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

-¡Ay, esa sonrisa tan bonita que tienes!

-Perdona, perdona. ¿Un baño, por favor?

-Sí, ahí tienes uno.

Victoria acude a Urgencias con su madre, Chelo,

porque tiene dolor abdominal tipo cólico de ocho horas de evolución,

junto con vómitos y diarreas acuosas.

-Perdón. Soy la madre de Victoria, de la chica esta que ha entrado.

Desde que se ha levantado está con vómitos

y ya hace un rato que los tiene muy, muy fuertes.

-Bueno, no se preocupe que, ahora, en cuanto salga,

yo misma les puedo atender. -Vale. Gracias.

-¿Puede ser que estés embarazada?

-No no. Además he tenido la regla hace tres días.

-Por los síntomas parece una gastroenteritis.

¿Qué comiste anoche?

-Pues lo que suelo cocinar para el restaurante.

-Sí. Es que somos dueñas de un restaurante, tradicional,

la cocina es de mi madre.

Petra, se llama. Que por cierto, puede venir usted si quiere un día.

-Muchas gracias.

Es que necesito saber qué comiste exactamente

por si algún alimento pudiese estar en mal estado.

-¡No, en mal estado no...! Perdone, ¿eh?

Pero es que en mal estado no. Todos nuestros productos son...

-Buen, vale ya. -Naturales y no hay...

-Pues hice una crema de setas con espuma de foie

y esferificaciones de aceite de oliva.

-¿Crema de qué?

¿No hiciste el menú que te dejé preparado?

-Mamá, el movimiento culinario...

-¿El movimiento culinario? ¡Tú vas a la tuya!

-¡Ah! -¿Estás peor?

-Sí, me duele, me duele.

-Pásate a la camilla que te voy a explorar otra vez

y te voy a tomar la tensión arterial.

Pásate, por favor.

Me quedé en paro y entonces me fui a vivir a casa de mi madre

y me puse a trabajar en su restaurante.

Pero ella no confía en mí, no le gusta nada de lo que hago,

me dicta todo lo que tengo que hacer, y encima no me paga.

¿No es humillante esto?

El encargado de una gasolinera ha llamado a Urgencias

porque Bernardo se ha tropezado y se ha hecho un corte en la mano.

Pensaba que estaba borracho.

Por aquí, por la izquierda.

Las heridas en la mano sangran bastante

porque es una zona muy vascularizada.

Como primeras medidas de socorro para detener la hemorragia,

lo que tenemos que hacer

es presionar la herida con una gasa o con un paño limpio

y elevar la extremidad

de manera que quede por encima del nivel del corazón

y la presión sea menor.

-Bueno, pues parece que el corte

no ha afectado a estructuras nerviosas ni tendones.

Un traumatólogo te la revisará por si acaso. ¿De acuerdo?

Y luego ya te suturarán la herida.

Bueno, ¿y cómo se ha hecho esto, Bernardo?

-Si me está preguntando si estaba borracho, la respuesta es no.

A ver, yo no me refería a eso.

¡Fue un tropezón! Eso fue.

Estoy desando que me curen y marcharme. Tengo cosas que hacer.

-Eh, Bernardo, veo en tu historial que estás diagnosticado de Parkinson.

-Eso es evidente, ¿no?

Pero vivo con ello.

-Pero ¿tomas la medicación? -Sí.

-¿Seguro?

-Soy un hombre de pueblo, pero entiendo muy bien

cuando un médico me manda tomar pastillas, ¿no?

¿Dónde vive usted, de qué pueblo es?

Pues de un pueblo de la sierra con muy pocos habitantes.

Vivo con mis gallinas, no necesito a nadie.

Ya. Pues ahora sí que va a necesitar ayuda unos días, ¿eh?

-Eso no me preocupa. Vale.

-Hay cosas más importantes en la vida que un ternero o una gallina.

Bueno, incorpórese un poquito...

-No, no, no, no. Un segundo ¿eh?

Antes quiero explorarte porque esa caída

puede tener relación con la enfermedad, ¿de acuerdo?

Gracias, Clara.

El Parkinson es una enfermedad crónica

y degenerativa del sistema nervioso,

que se caracteriza por la falta de coordinación,

los temblores y la rigidez muscular.

Es fundamental un tratamiento bien ajustado al paciente.

-Abre la boca, por favor.

Tienes una leve faringitis;

porque sí que la mucosa está bastante irritada.

Túmbate, que quiero explorarte el abdomen.

Túmbate, por favor. -Sí, sí.

¡Ah, ah!

-Pon las manos a los lados,

y en caso de que te moleste, me avisas.

-¡Ay! -¿Ahí te molesta?

-Sí.

-Ahora dime si te duele más cuando te aprieto o al soltar.

-Me duele más al soltar.

-¿Sí? -Sí.

-Esto va a ser gastroenteritis. Si se lo digo yo.

Si esas cosas que cocina no..., no son buenas para la salud.

-No, a mí no me parece una gastroenteritis.

Tienes leves signos de irritación peritoneal y también está hipotensa,

tiene taquicardia y taquipnea, fiebre...

Yo lo que noto es que Victoria, desde que está aquí, ha empeorado.

-Bueno, entonces, ¿qué tengo?

-Todavía no lo sabemos.

Para eso tengo que empezar a hacerte pruebas.

Lo primero que vamos a hacer es una analítica de sangre.

-Pero, ¿para qué le van a hacer más cosas?

Si va a ser lo que digo yo. No, es que está claro.

-Noto cierta rigidez marcada.

-¿Y eso qué es?

-Pues eso Bernardo, es, para que me entiendas,

como si las bisagras no estuvieran bien engrasadas.

-Para eso no me hacía falta venir aquí, eso es por la edad.

-A ver, eso, junto con los problemas de equilibrio

y la dificultad para hablar, no se achaca a la edad. ¿Vale?

Es algo que me preocupa.

-Pues no se preocupe, que no pasa nada;

estoy acostumbrado a vivir

con mis dolores de ahí y de los huesos.

Pues ahora unos días sí que va a tener que descansar, ¿eh?

Y nada de conducir, si necesita ir a algún sitio,

seguro que hay alguien en el pueblo que le puede acompañar.

-Pues no, pero no necesito a nadie.

Hace muchos años que no cogía el coche.

Y entonces hoy, ¿por qué sí lo ha cogido?

-Para ver a mi hermano.

-Pues lo siento, Bernardo,

pero tendrás que quedar con tu hermano a mitad de camino.

Porque tu enfermedad te lo está exigiendo. ¿De acuerdo?

Necesito que entiendas que esto es importante.

Te voy a reajustar el tratamiento y tendrás que volver en unos días

para que te haga algunas pruebas.

Quiero que me digas que sí. -Sí.

Volveré en unos días.

-Y no vas a coger el coche.

-No, no voy a coger el coche.

-¿Seguro, Bernardo?

-Seguro.

A ver, Diana, yo creo que has sido un poquito dura con él.

Es un señor mayor, mujer.

-Bueno, es mayor, pero además es cabezota, Clara.

A veces hay que ser un poquito firme para que te hagan caso y ya está.

Mira, yo opino todo lo contrario, de verdad.

Yo creo que hay que ser mucho más comprensivos

y más paciente con ellos.

Porque al final, ¿de qué se trata?

De que entiendan lo que les decimos y nos hagan caso.

¿No ves que yo ya tengo mucha experiencia con ellos?

-Que sí, mujer, que sí.

Pero es que llega una edad en que hacen lo que les da la gana.

Como mi padre.

Ah, pero es que eso es distinto, ¿eh?

El tema con tu padre tiene muchas cosas.

Eh, Clara, te pido por favor

que no me digas ni cómo tengo que tratar a mi padre

ni cómo tengo que tratar a las personas mayores

porque sé hacer mi trabajo, ¿vale? Perdona, que tengo lío.

¡Pero bueno!

-Hola, Carmen. Sí, soy yo.

Mira, una cosita, estamos aquí todavía

y no sabemos a la hora que vamos a salir. ¿M?

Sí. Así que vete tú preparando el menú, el que tú quieras. ¿Vale?

Sí. Ese me parece bien.

Venga, un besito. Hasta luego.

-¿A Carmen no le dices lo que tiene que hacer?

-María Victoria, no empecemos otra vez, por favor.

-No, no empecemos no, dilo, dilo. ¿Qué pasa, que yo no sé cocinar?

Dilo. -No, no es eso,

es que te falta mucho que aprender, no pasa nada.

-Me falta mucho que aprender...

Pues que sepas que tú no me vas a enseñar

porque he hecho una entrevista y me han cogido para otro trabajo.

Me voy a ir.

-¿Otro trabajo? ¿Qué estás diciendo?

-¿Qué tal, Victoria, cómo estás?

Ya tengo los resultados de tus análisis de sangre.

Hay varios parámetros, como la proteína C reactiva elevada

y la leucocitosis, que es un aumento de los glóbulos blancos,

que me hacen pensar que tienes una infección.

Eso, unido a la hipotensión, que tiene la tensión muy baja,

la taquicardia y la fiebre, me hacen sospechar

que tienes una sepsis grave.

Muy probablemente causada por una toxiinfección alimentaria.

-¿Y qué es eso, qué es una sepsis?

La sepsis es realmente grave y puede llegar a causar la muerte

en uno de cada tres casos aproximadamente.

Porque impide que la sangre realice sus funciones con normalidad

e incluso pueden llegar a formarse pequeños coágulos

que interrumpen en flujo sanguíneo a órganos vitales.

Sólo espero que el organismo de Victoria reaccione ante la infección.

Vamos a trasladarte a la UCI

porque necesitamos ponerte el tratamiento allí.

Vamos a empezar con una perfusión de cristaloides coroides

para remontar la presión arterial, para subírtela,

y también vamos a ponerte

un tratamiento antibiótico de amplio espectro.

Además tenemos que hacerte nuevas pruebas.

Vamos a cogerte sangre,

vamos a cogerte unas muestras de sangre

para hacerte unos hemocultivos y una gasometría.

Con los hemocultivos determinaremos

si la causa de la infección es una infección alimentaria.

-Silvia, ¿tienes un momento?

-¿Es importante? Es que tengo mucho curro ahora.

-Eh, no. Bueno... -Entonces hablamos luego.

-Era para hablarte sobre Mir.

Bernardo, que había abandonado el hospital

con un nuevo tratamiento para su Parkinson,

tiene que volver poco tiempo después porque se ha desplomado súbitamente.

Parece ser que Bernardo volvió a la gasolinera

para recoger el coche que había dejado.

Y justo, cuando fue a abrir la puerta,

el hombre se mareó y se cayó al suelo.

Y la verdad es que no tiene buen aspecto.

No sé, vamos a ver qué dice la doctora.

-Así que al final cogiste el coche y no me hiciste caso, ¿no?

-Tenía cosas que hacer.

-Sí, cuidarte.

-Hay cosas en la vida más importantes que cuidarse.

-A ver, por favor, necesito que entiendas, Bernardo,

que es importante lo que te estoy di...

Perdona, Diana.

A ver, Bernardo,

¿qué es eso que es más importante que su salud, hombre?

-Mi hermano.

Volver a verlo antes de que se muera.

A mi hermano José Carlos le han diagnosticado cáncer terminal.

Le queda poco tiempo y yo quiero recuperar ese tiempo.

Nos pasaron cosas muy graves entre los dos.

Y somos los dos del mismo carácter.

Y el tiempo y el orgullo no nos han dejado solucionarlo.

Tengo que ir a visitarlo.

Bueno, tranquilo, tú... -Bernar... ¡Bernardo! ¡Bernardo!

Tiene pulso. La tensión. Clara, rápido.

Bernardo, ¿me oyes?

La doctora Marco le ha realizado a Victoria una analítica

que ha confirmado la sepsis grave.

Su estado está empeorando por momentos.

-De momento vamos a seguir con el mismo tratamiento.

-Vale. -No vamos a cambiar nada.

-Tengo que bajar.

Si esta es mi parada, me tengo que bajar ahora. Me voy.

-¿Qué dices? -Me voy, me tengo que ir.

-Mi vida, ¿qué estás diciendo? -¿Cómo tiene la tensión?

-Le ha bajado muchísimo.

-Paula. -Pero ¿qué está diciendo?

-Por favor, ponle suero a chorro. -Voy.

-Es que ha entrado en shock. -Cariño...

-Llego tarde. Llego... -Disculpe, pero se tiene que marchar.

-Pero es que yo quiero estar con ella.

-Lo siento... -Y necesitamos que se marche.

-Ponle suero a chorro y a mí dame el ambú.

-Me tengo que ir. Llego muy tarde.

Lamentablemente Victoria ha entrado en un shock séptico.

Se produce cuando en una sepsis la presión arterial baja persiste.

Eso significa que el tratamiento no está funcionando.

Ahora mismo la prioridad es estabilizarla

y administrarle fármacos que suban la presión arterial

y que potencien el bombeo del corazón.

Espero que lleguemos a tiempo.

-¿Cómo está mi hija?

-Acabamos de administrarle unos fármacos

para subirle la presión arterial y hemos conseguido estabilizarla.

Pero todavía no puede verla.

-Pero ¿esto que le dan es bueno, no? ¿Va a ir bien?

-Chelo, quiero ser sincera con usted,

porque creo que es importante que conozca la situación.

El estado de su hija es grave y todavía no está fuera de peligro.

-Gracias.

Tras un nuevo desvanecimiento,

Bernardo ha sido ingresado en el hospital.

Pero su estado ha empeorado.

Bernardo tiene una marcada hipotensión ortoestática.

Es decir, una bajada brusca de tensión

provocada por un cambio de posición.

Y está sufriendo un grave deterioro neurológico a pesar de la medicación.

A las dificultades para hablar se le han sumado micciones incontroladas,

problemas para realizar actividades diarias,

y episodios de risa y llanto inmotivados,

a pesar de no tener alteraciones cognitivas.

En una enfermedad de este tipo ocurre lo que llamamos fenómenos on y off.

De desaparición y aparición brusca de los síntomas de la enfermedad.

Que vienen marcados por el tiempo en el que hace efecto la medicación.

Ahora mismo no tenemos controlado al paciente,

por lo que algo se nos está escapando.

Necesito que tengas paciencia, Bernardo.

El reajuste de la medicación es así, es un proceso lento.

-Me da igual, soy un viejo despojo, la salud no me importa.

Quiero ver a mi hermano.

-Lo sé, y lo entiendo.

Pero ya habrá tiempo para eso cuando te encuentres bien.

-Ha tenido que suceder la desgracia de mi hermano

para darme cuenta que es lo único que tenemos, el uno al otro.

Espero que él también se dé cuenta.

-Seguro que piensa exactamente lo mismo que tú, estoy segura.

-Quiero ver a mi hermano, en persona.

Lo conozco y es la única forma de arreglar esto.

-Te prometo que voy a hacer lo posible

para que te encuentres mejor cuanto antes, ¿vale?

Respira, Bernardo, respira.

-¿Cómo estás?

-Un poco mejor.

-Victoria, sé que estás cansada,

pero tengo que preguntarte algunas cosas.

Necesito saber si has tenido alguna herida recientemente

o si recuerdas haberte cortado con algún cuchillo,

si has tenido algún problema urinario,

te han sometido a alguna extracción dental, lo que sea.

-Pero ¿por qué?

Le he vuelto a preguntar a la paciente

porque el shock séptico que presenta es demasiado grave

como para que la causa sea una toxiinfección alimentaria.

Así que tengo que volver a plantearme el foco de infección.

-Lo único que recuerdo es que...

me aumentó la regla más de lo normal,

y se me olvidó cambiarme un tampón y se me quedó dentro. Pero...

¡Ay, no sé! No sé si eso tiene que ver, ya no sé.

-No lo puedo descartar.

Pero en principio el foco de la infección es intraabdominal.

Es decir, de algún, de algún órgano dentro del abdomen,

como por ejemplo el páncreas, el hígado, el apéndice...

Porque en la exploración, cuando yo te palé,

lo que te molestaba era el abdomen.

Lo que voy a hacer es volver a cogerte muestras

para hacerte otros hemocultivos

y también voy a hacerte unos cultivos vaginales.

-¿Otra vez?

-Es que los cultivos

son la única forma que tenemos de identificar la bacteria

que te está produciendo la infección.

Lo único malo que tiene, la única desventaja

es que tardan un tiempo en salir los resultados.

Además voy a cambiarte el tratamiento antibiótico

y vamos a ir haciéndote análisis de sangre

cada cierto tiempo para ver cómo reaccionas.

Venga, anímate.

Sí, pero si yo le estoy diciendo que necesito esos hemocultivos,

es porque la vida de mi paciente depende de ellos,

no sé si así lo entiende mejor.

No, si yo estoy tranquilísima.

-¿Cómo estás?

-Genial, me acaban de colgar.

-¿Te vienes a tomar algo?

-¿Ahora? -sí.

-No puedo, porque Ramírez ha dicho que tiene el niño malo

y me ha pedido que le haga la guardia,

así que me toca pringar esta noche.

Lo siento, Marta. -Nada, no pasa nada.

-Los del laboratorio me van a oír.

Ortega.

Hola. Hola. ¿Qué tal Bernardo?

Bueno, pues está siendo un proceso complicado y lento.

Pero me da pena, Clara.

Porque detrás de esa coraza de hombre cabezota,

hay un buen corazón.

Bueno, ¡qué bien!

Me alegro que hayas relajado tu actitud con un señor mayor,

claro que sí.

Mira, si es que siempre hay que rascarles un poquito la coraza,

pero no sé, como regañarles tanto,

la verdad, no me parece la mejor manera, ¿eh?Ya.

Pero bueno, que tú, con lo que eres,

yo estoy segura que vas a poder ayudarle un montón.

Pues mira, sí.

Sí lo voy a hacer, porque voy a llamar a su hermano.

¿Perdona? Voy a llamar a su hermano.

Vamos a ver, tú tienes claro que eso no está bien, ¿verdad?

Llamar a escondidas, Ortega.

A ver, Clara, mi padre no se hablaba con una prima que tenía,

y no quería que la llamáramos.

Al final la llamamos a escondidas y, cuando se vieron,

es que se puso a llorar como una magdalena.

Yo sé que Bernardo, en ese sentido es igual que mi padre, lo sé.

Noto que debo hacerlo por él, ya está.

Mira, tú haz lo que quieras,

pero yo creo que no tienes que meterte

en la vida privada de los pacientes, ya está.

Clara, no le diré nada médico, sólo le voy a decir que venga.

No es tan grave.

-¿Qué pasa? ¿Dónde la llevan?

-Chelo, Victoria ha hecho un fallo hepático y renal

y vamos a hacerle un TAC de urgencia para tener más información

mientras esperamos los resultados de los hemocultivos.

La doctora Marco ya dispone de los resultados del TAC de urgencia

que le ha realizado a Victoria, la paciente con shock séptico.

-Te voy a explorar, ¿vale?

-Es el cirujano general.

Ha venido porque en el TAC se ha confirmado

que tienes una peritonitis.

Es una infección del peritoneo.

Una membrana que se encuentra dentro del abdomen.

-Bien. Dime si te duele. ¿Vale?

-Me duele, me duele, me duele, me duele...

-¿Te duele? -Me duele mucho.

¡Me duele mucho, me duele, me duele mucho!

Va a ser necesario hacer una laparotomía abdominal exploratoria.

¿De acuerdo?

El deterioro neurológico de Bernardo sigue su avance

sin que el ajuste de la medicación consiga frenarlo.

-Hola, Bernardo, ¿cómo estás? -Ya ves, hecho un guiñapo.

-Ya me imagino. A ver, te cuento, siguiendo la evolución de tu caso,

empiezo a cuestionarme

si realmente el Parkinson fue un diagnóstico acertado.

Porque hay cosas que me están desconcertando.

-Los médicos siempre os equivocáis.

¿Y esto es más grave?

-Todavía no te puedo decir nada concreto.

Necesito hacerte una analítica y algunas pruebas más.

-Yo quiero salir del hospital, ya sabe usted por qué.

-Lo sé,

pero escúchame,

para eso sí tengo una solución.

Espera.

-¿Qué haces tú aquí? ¡¿Quién te ha llamado?!

-Os dejo solos.

-Hola.

-Hola.

-Yo creía que era el que estaba mal.

-Tú no te has visto esta mañana en el espejo,

pareces un espectro.

-He venido porque me llamó la doctora,

y no creo que sea para ver mi aspecto.

-Pero la verdad es que yo quería saber...

cómo estás.

-Has tenido 15 años para preguntármelo.

-Yo quería arreglarlo pero veo que sigues siendo el mismo de siempre.

¡Con tu orgullo!

El equipo de cirugía está terminando de realizar a Victoria,

la paciente con peritonitis y shock séptico, una laparotomía.

Durante la intervención se le ha practicado una apendicectomía.

Es decir, se le ha extirpado el apéndice.

También han drenado el líquido peritoneal purulento,

han extraído nuevas muestras para cultivo,

y han realizado varios lavados intraabdominales.

Afortunadamente no se han encontrado perforaciones,

pero, hasta que no sepamos qué bacteria le afecta,

Victoria seguirá en peligro.

-¿Cómo está mi hija? -Está estable.

-Pero ¿puedo verla ya?

-Siento volver a decirle que no.

-¡Ay! No se me va a morir, ¿verdad? Dígame la verdad por favor.

-Chelo, siéntese, por favor. Siéntese.

¿Usted quiere que le traiga una tila? -No, no, no.

Tengo el estómago que no me entra nada.

Yo solo quería pedirle perdón porque no les dejo trabajar

y estoy muy alterada; pero es que, entiéndalo.

-No, no se preocupe, es normal, no pasa nada.

¿Y esto qué es?

-¡Ay! Este es el cuaderno de Victoria, de recetas.

Lo empezó cuando era chiquitina y mira, todavía lo utiliza.

No hay muchas, pero...,

tiene muy buena idea y hace cosas muy ricas, ¿eh?

-Pero ¿usted no suele decir que no cocina bien?

-Es la mejor.

Además, incluso con esto de la nueva cocina,

hace cosas riquísimas.

-¿Y por qué no se lo dice a ella?

-Bueno, porque, si se lo digo, se me envalentona

y se me va del restaurante y de casa.

Y desde que estoy viuda, pues ella es mi única compañía, ¿sabe?

-Ya.

Pues, si me permite que le dé un consejo,

yo pienso que debería decirle a ella todo lo que me está contando a mí.

Móvil

Son del laboratorio.

Ya están los resultados de los hemocultivos.

Le tengo que dejar.

-Hola. -¡Hola! ¿Qué tal?

-Bien. ¿Y tú qué tal? -Bien. ¿Quieres algo?

-Eh, sí.

Mira, voy a ser directa, ¿vale?

¿Tú tienes un problema con ese paciente

que tiene un carácter parecido a tu padre?

-Que te lo ha dicho Clara, ¿no?

-Sí.

-Lucía, por favor, no hay ningún problema.

Bernardo es mi paciente, tiene un problema,

quiero ayudarle y ya está. -No, si eso está genial.

Pero es que tú no puedes llamar a un familiar

sin el consentimiento del paciente.

Y te lo digo desde el corazón

porque Clara y yo te queremos muchísimo, de verdad.

-Bueno, pues lo siento, ya es tarde.

He llamado a su hermano y ya se están viendo.

Y para que lo sepas,

pues parece que el encuentro ha ido bien; estate tranquila.

-Bueno, eso espero.

-¿Sabes lo que te digo? ¡Que me voy!

Portazo

-¿Ese es el hermano?

-¿Qué tal, bonita, cómo estás? -Mejor.

Sí, me tiran un poco los puntos. -Eso es normal, no te preocupes.

-Bueno, ¿y ya se sabe qué es lo que tengo?

-Sí, por fin lo sabemos.

Lo que has tenido es una peritonitis primaria

y un shock séptico estrectocócico.

-¿Y eso qué es?

-Estrectocócico es por la bacteria

que por fin hemos encontrado en los hemocultivos

y en los cultivos del líquido peritoneal.

Se llama estrectococo pyogenes.

Y es una bacteria muy frecuentemente implicada en faringitis

y en infecciones de la piel.

-¿Y cómo se ha podido producir todo esto?

-Creemos que la puerta de entrada de la infección

ha sido una infección vaginal producida por el tampón.

Porque ahí también hemos encontrado este tipo de bacterias.

Para evitar infecciones vaginales

hay algunos consejos que conviene tener en cuenta.

Algunos de ellos son: utilizar jabones neutros,

que no alteren el PH de la mucosa genital,

no utilizar esponjas porque pueden resultar un nido de gérmenes,

y limpiar la zona siempre de alante hacia atrás,

para no arrastrar gérmenes desde el ano hacia la vulva.

Lo bueno es que ya estás operada

y por fin vamos a poder ponerte un tratamiento antibiótico específico,

el adecuado para esta bacteria.

-¿Y ya voy a poder empezar a trabajar?

-Sí, a ver, Victoria, la recuperación va a ser lenta.

Pero sí que te vas a mejorar, tiene un buen pronóstico, no te preocupes.

¿Qué tal? -Hola.

-Os dejo solas mejor. -Gracias.

A pesar de que no se encuentra deterioro cognitivo,

y tras realizarle una analítica

Bernardo ha sido sometido a un TAC craneal,

un electrocardiograma y a una resonancia magnética;

de los cuales, la doctora Ortega ya tiene los resultados.

-Mira, el TAC mostraba lo que parecía ser

una atrofia en la corteza del cerebro.

Es decir, una pérdida de las funciones.

Y lamentablemente

la resonancia magnética pues lo ha confirmado.

Estos datos muestran una disfunción

del sistema nervioso autónomo de pies y manos,

que nos llevan a otro diagnóstico.

No se trata de Parkinson, Bernardo,

Es una atrofia multisistémica de origen cerebelosa.

¿Entiendes lo que te estoy diciendo?

-¿Quién le mandó llamar a mi hermano?

-Necesito que te centres en la enfermedad.

De verdad, siento mucho lo de tu hermano,

pero necesito que entiendas que,

que se trata en la enfermedad en la que solo vas a empeorar. ¿Vale?

Yo solo puedo añadir medicación al tratamiento que ya llevabas

para aliviar síntomas.

Y vas a tener que trabajar con un terapeuta ocupacional.

Y desde luego, cambiar el estilo de vida.

-Yo no quiero terapeuta ni quiero nada.

Todo se ha estropeado con mi hermano por su culpa.

Ahora él se ha ido

y los dos moriremos solos.

-Bernardo...

-Déjeme.

Déjeme solo.

-De verdad que lo siento.

-¿Qué, cariño?

¿Estás un poco más fuertecita?

Venga, deja que te ponga bien la almohada y así...

-No, no, no, no, por favor, Mamá déjalo, ¿eh? No.

-Ya es hora de que me preocupe un poquito más por ti, ¿no?

Eres la mejor cocinera que he conocido nunca.

-¿Qué?

O sea, ¿me vienes a vacilar porque estoy enferma, encima?

¿O porque te he dicho que me voy a largar a otro sitio?

-No, no, no, ni por una cosa ni por la otra.

Es que es la pura verdad.

Victoria,

cariño,

quiero que me perdones por haber sido tan egoísta.

Por no haber sabido reconocer que tienes un gran talento

y has hecho un gran esfuerzo.

Si quieres marcharte lo entenderé, al final, es lo que me merezco.

-¿Qué? No...

Eh no.

Mamá, era una broma, no me voy a ir a ningún sitio.

-¿Cómo que...? -Era solo para ver cómo reaccionabas.

-¿Cómo que es mentira? -Pero no...

-¿De verdad? -No puedo entender esto.

-¿De verdad que es mentira?

-Sí, era una broma.

Bueno, te digo una cosa, ¿eh?

Ahora lo vamos a llevar todo bien a medias,

los menús los voy a hacer yo, y yo voy a decidir muchas cosas.

Y encima me vas a pagar. -De acuerdo, cariño.

Pero te hago saber, señorita jefa de cocina,

que yo también voy a opinar sobre el menú. ¿M?

-¿Ah, sí? -¿Y sabes por qué?

Porque te hago saber

que me acabo de apuntar a un curso de esos de nueva cocina

para estar a tu altura. -¡Nooo!

-¿Qué te parece? -¡Oh, no!

-Sí. -¿De verdad? ¡No!

¡Ay, por Dios, he creado un monstruo!

-Mi vida... -¡Ay!

-Gracias por atenderme, doctora. -De nada.

-Mire, ayer me fui muy disgustado.

Discutí con mi hermano y no...,

no sé.

¿Y cómo se encuentra?

-Pues el pronóstico no es bueno, no te voy a engañar.

Yo creo que lo que más necesita tu hermano ahora mismo es apoyo.

-Apoyo, apoyo...

Estamos siempre discutiendo.

-Pero ¿por qué no os dejáis el orgullo a un lado?

Hay que seguir intentándolo, será bueno para los dos.

-Yo no necesito a nadie.

-Y si no necesitas a nadie, ¿por qué viniste el otro día cuando te llamé?

Llaman a la puerta

-Prefiero estar solo.

-¡José Carlos!

Gracias por haber vuelto.

Siéntate.

Lo siento. -No.

-Lo siento por haberte hecho daño. -No.

-Siento mucho no haber ido... -No digas eso.

-A la comunión de tu hija. -No digas eso.

El que lo siente soy yo, siempre he tenido un problema.

-¿Qué problema?

-Te he tenido mucha envidia...

-¿Envidia? -Envidia mucha envidia de ti.

Siempre, desde que te fuiste del pueblo y yo me quedé allí solo.

El hermano menor.

-¿Por qué tardaste tantos años en decírmelo?

-No lo sé, porque he sido un cobarde.

Un cobarde y no he sabido decirte lo que te quería antes, mucho antes.

Lo siento. Lo siento de verdad.

-Marta. ¿Qué era eso que me querías contar?

¿Algo de la rehabilitación? Porque yo te veo muchísimo mejor.

-No, nada, no era nada.

-Martuqui, por favor. Venga, no te pongas así.

Si me lo cuentas te invito a una pizza barbacoa, con doble de queso.

-Vale, venga. -Es algo de Mir, ¿no?

-A ver, es que estoy tan bien con él que...,

me da miedo que se vaya a acabar.

-¿Me lo estás diciendo en serio?

No te comas la cabeza, por favor, disfruta y ya está, no seas tonta.

-Ya.

-La pizza la vas a pagar tú por decir estupideces. ¿Te enteras?

-Oye, ¿y qué es eso que te ha hecho estar tan metida en este caso médico?

-Pues digamos que de relaciones de pareja igual no sé mucho,

pero de relaciones complicadas con los padres..., tengo un máster.

-No sabes lo que me alegro, de verdad.

-Muchas gracias.

-A ti por volver.

-Gracias. ¡Ay, bueno!

-Chicas perdonadme, siento no haberos hecho caso.

-Nada. Si lo único que teníamos miedo

es que tu vida personal estuviera interfiriendo en el trabajo, mujer.

-Si ya lo sé, lo que pasa

es que sentía necesidad de hacer por Bernardo lo que mi padre no...,

pues no me deja hacer por él ahora mismo.

Bueno, pues ya está, mira, mira qué bien lo has solucionado.

Y menudo abrazo te ha dado el señor. -Eso es verdad.

¿Eh? -Me alegro muchísimo por ellos.

-¡Ay! -Venga, que te acompañamos.

¡Ya está!

-¡Ay, esa sonrisa tan bonita que tienes!

¡Ay, madre mía, madre mía!

-Tienes que presentar tu candidatura.

-¡Ah!

¡Aaah! -¿Estás bien?

Deberías hacerte unas radiografías

para descartar lesiones óseas tras la caída.

Y de paso hacerte un nuevo control de la escoliosis.

-Sonia, tienes el bazo aumentado de tamaño.

El bazo puede llegar a romperse y eso es muy peligroso.

Necesito que le den prioridad a sus análisis en el laboratorio,

¿de acuerdo?

-Supongo que muchos de vosotros os preguntaréis

por qué me presento a estas elecciones,

después de la huelga que se convocó

con el único fin de destituirme como director.

-Pues claro que nos lo preguntamos.

-Bueno, de todas formas tranquila porque él no tiene nada que hacer.

Pues yo no estaría tan seguro.

Como ves, la masa tumoral

parece la responsable de tus dolores de espalda,

de que hayas perdido fuerza en la pierna izquierda y...,

de que tu escoliosis esté empeorando.

-Además, si la masa siguiera creciendo,

podrías incluso quedarte parapléjica.

-Bueno, la operación también me lo puede provocar.

-¿Sabes si Sonia ha venido a trabajar hoy? ¿No?

Vale, gracias. ¿No les ha comunicado nada?

Entonces estoy segura de que le ha pasado algo.

¡Necesito un TAC toracoabdominal de urgencia!

-Puede votar.

Sea el que sea, por favor, que no sea Mendieta.

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Centro médico - 09/03/17 (2)

09 mar 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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  1. Lore

    Este es el emitido a las 18:50(2)

    09 mar 2017