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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 08/10/18 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Mira, lo que espero es que, de verdad,

no tenga nada que ver conmigo.

(Música de intriga)

O sea, que sí lo tiene, ¿no?

¿Qué pasa?

Ahora es el momento, Imanol, he estado hablando con ella.

La entiendo, entiendo de dónde viene ese poso de amargura.

Tiene una coraza puesta.

No puedo hacerlo, lo siento.

Conozco a Ángela lo suficiente para saber que a ella

le gusta decidir qué hacer con su vida.

Déjala que por lo menos esta vez se ella la que decida.

¿Por fin me vas a decir qué está pasando?

Sí, pero respira y relájate, por favor.

He quedado con alguien.

¿Con quién?

(Música de intriga)

¿Qué hace este hombre aquí? -Tienes que escucharlo.

(ÁNGELA) Pero esto... ¿Quién eres?

-Perdona, no debería haber...

Siento mucho presentarme así.

(Música de intriga)

Es tu padre.

¿Qué?

(Música de intriga)

Hija mía, espérate un segundo y te lo explico.

Todo tiene una explicación. No quería asustarte, de verdad.

Vale. Imanol, déjame que hable con ella.

¡No me toques! ¡No me toques!

Ángela, le ha costado mucho dar este paso.

¿Pero tú qué sabes? ¿Por qué no dejas donde nadie...?

Solo te pido que le escuches.

Ese hombre no puede ser mi padre.

¿Por qué no? -Porque mi padre está muerto.

(Música suspense)

¿Qué? ¿No vas a decir nada?

¿No vas a hacer un chiste de esos maravillosos?

Vamos, di algo.

(Sirenas)

Lo siento. -Yo también lo siento. ¿Algo más?

(Música triste)

Hay más personas esperando, así que espere su turno.

(ALTERADO) No, no espero.

Eres una niñata, no sabes lo que me dolerá.

¿Es usted médico? ¿Me atiende? Me duele mucho.

Para empezar... -Me duele.

No se dirija al personal del hospital en ese tono.

Y para terminar, espere su turno. -¡Que no espero más!

Pues váyase a otro centro, aquí tenemos unas normas.

-¿Otro centro? ¡No tienen vergüenza!

Como no se calme, llamaré a seguridad.

Me cago en... No me dejan otra opción, ¿eh?

¡O me atienden ahora mismo o lo abro!

Pero si son unos hilos, por favor. -¡Esto es verdad, esto es verdad!

O me atienden ahora mismo o les contagio a todos.

Yo le atiendo. -¿Ya?

Sí, ahora mismo.

¿Sin esperar? -Sin esperar.

No quiero hacer daño, quiero que me atiendan.

Pues por eso mismo, caballero, venga conmigo.

(HOMBRE) Mire cómo tengo los brazos.

Avisa a Lucía.

(Música triste)

¿Y se rasca con mucha frecuencia? -No sabe lo que me pica.

Por lo menos, cuando me rasco, se para unos segundos.

Eugenio, no se preocupe, que si ha podido superar un cáncer

esto es... Vamos, una tontería. -¿Cómo sabe que he tenido cáncer?

Pues... Porque lo estoy viendo en su historial.

Porque no quiero que me malinterprete.

Lo que quiero decir es si ha podido con un cáncer, esto...

Esto es grave, ¿eh? Esto no es ninguna tontería.

Justo porque he pasado un cáncer, esto no me parece normal.

¿A usted le parece normal que me salgan hilos, hilos de lana,

cuando duermo? Y fibras, unas cosas raras.

Todas las noches. Todas las noches.

Y da igual si me rasco, si me limpio. No dejan de crecer.

(Música de suspense)

Tranquilícese.

No se preocupe, que ahora vamos a examinar bien esas heridas.

¿Desde cuándo le salen las fibras? -Pues...

Exactamente no lo sé. Hará... Unos seis meses.

Sí, pero va a peor.

Antes había noches que no... ¡Ah!

No salía nada... y cada vez me duele más.

Los últimos días ha sido insoportable.

¿Y ha probado a no rascarse? Quiero decir...

Si no se rasca, también... -Me duele todo el rato, no para.

(Música de suspense)

¿Está tomando medicación para algo? -No, no tomo nada.

¿Alcohol suele beber o ha bebido...?

No, muy poco, muy de vez en cuando.

¿Consume algún tipo de droga? -No.

¿Comer, come de todo, variado?

Sí, normal, de todo y en cantidades muy moderadas.

No recuerda haberse dado ningún golpe en la cabeza, ¿no?

No, que recuerde no.

Vale, lo primero que vamos a hacer

es cogerle unas muestras de las heridas para analizarlas.

También le vamos a hacer una analítica de sangre

y una analítica de orina. Ahora vendrá la enfermera.

Muy bien.

Y además quiero que le vea un dermatólogo.

Y perdón por lo de antes.

Nada, no se preocupe, aquí estamos para ayudarle.

(Teléfono)

Perdón, tengo que coger.

Hola, ¿cómo estás?

No, no, tonto, no, claro que no me molestas, no.

Dime.

¿La llamada?

Nada, un problema con una reserva.

Es que tenemos un hotel rural.

Hace unos meses murió mi padre y lo heredamos mi hermano y yo.

Lo lleva él, bueno, eso es lo que creo, porque...

Sinceramente, lo llevo yo.

Oficialmente, lo lleva él, pero...

Pero es que el pobre tiene... tiene muchas limitaciones.

No es su culpa, ¿eh? Tuvo un accidente y...

El hotel es mucha responsabilidad para él así que...

Nada, me toca a mí.

Qué se le va a hacer, ¿no?

(Música triste)

(ÁNGELA) Completamente fuera de sí,

diciendo que iba a romper una cosa llena de hilos.

Bueno, por lo que comentas, esto apunta...

¡Que no, que no se puede parar todo

porque un tío piense que es lo importante!

Aquí hay unos protocolos. -Por eso,

cuando alguien no tiene en cuenta ni los protocolos

es porque le pasa algo. -Picores, tenía picores.

Le parecía que le salían hilos de los brazos, pero...

Todo encaja con un trastorno. -¿Uno? 25.

¿Qué, ya le has tranquilizado? -Sí, es que el pobre está asustado.

Cogí unas muestras de las heridas para analizarlas

y también vamos a hacerle una analítica de sangre y de orina

para descartar que su comportamiento esté condicionado

por algo físico, que sea algo orgánico.

Y no estaría de más que hablaras con él.

Claro. Si yo hablo con él, sin ningún problema.

Que no tiene nada.

Es un histórico que tiene un mal día como todos.

Le salen fibras sensibles, pero mira.

¿Digo lo que me salen? Cocodrilos. ¿Y sabes qué hago? Me los como.

Perdón, es que no puedo con los loquitos

que piensan que atacando a los demás arreglan sus problemas.

Disculpadme.

¿Qué le pasa?

Pues no lo sé, pero es evidente que le pasa algo.

Sí, a ver si hablo con ella. Pero primero el paciente.

Venga. -Ánimo.

A ver, Esther, escucha, que a mí no me engañas,

que estás rara.

Rara. -Sí.

Me encanta tu capacidad para describir estados emocionales.

A ver, que lo siento. ¿Qué pasa? ¿Qué es, por lo de Reina?

-¿Tú qué crees?

De verdad, perdona.

Mira, no sé lo que me pasa con mis mejores amigos,

pero que me cuesta discutir, lo odio.

Es como una maldición que tengo desde pequeño.

Claro, que ahora somos mejores amigos, ¿no?

Por lo menos te ríes, es algo.

Oye, que yo solo quiero que estemos bien, ¿vale?

Y yo.

Entonces, ¿estamos bien? -Bien.

Pero habla con Reina. -Sí, hablo con ella.

Hola, ¿qué ha pasado?

(HOMBRE) Doctor, mirábamos un local para ella,

para que monte su bar, y... -Ay, Carlos, no cuentes eso,

que no le importa.

Nada, me desmayé, pero estoy bien.

-Se ha desmayado así, sin más,

sin que pasara nada, y no es normal.

Estoy bien. Se ha asustado. -Pues claro.

Es normal asustarse, no pasa nada. -¿Ha sido mucha presión?

Lo del nombre del bar. -¿Qué?

Me hacía mucha ilusión que lo eligieras...

¿Qué dices, tonto? ¿Cómo habrá sido por eso? Que no.

Antes de desmayarte, ¿ha pasado algo o te has caído desplomada?

No, hablábamos tranquilamente y...

¡Pum! Como muerta al suelo. Bueno, aunque algo...

(MUJER) Carlos.

Algo ha pasado. Es médico, no pasa nada.

Puedes confiar en mí.

(MUJER) Antes de desmayarme... -Que se orinó encima.

(MUJER) Sí, pero me he desmayado y estoy bien. A veces pasa.

(HOMBRE) ¿Y qué sabes? ¿Acaso eres médico ahora?

Bueno, a ver, vamos.

¿Te esperas aquí, por favor? -Vale.

(Música de suspense)

Lo primero que tenemos que hacer

si alguien se desmaya en nuestra presencia

es mantener la calma y comprobar si la persona respira.

Una vez comprobado esto,

intentaremos aflojar la ropa al máximo

para procurar que la persona respire mejor.

Luego, posteriormente, le pondremos mirando hacia arriba,

comprobar que respire, comprobar el pulso

y poner las piernas en alto durante al menos 10 minutos.

Sin embargo, si comprobamos que la persona no respira al principio,

lo tumbaremos y llamaremos directamente a urgencias.

Vale.

Tienes la presión arterial un poco baja y fiebre.

Pero no tiene por qué ser nada importante.

A ver, te voy a echar un vistazo. -No, no, no.

¿Qué te duele?

¿El abdomen?

Pues tengo que explorarlo.

No, por favor.

A ver, Laura, esto podría estar relacionado con el desmayo.

La única opción que tenemos es verlo para poder ayudarte.

Ya.

¿Puedo?

Vamos allá.

A ver.

Desabróchate y...

Necesito que te bajes un poquito más.

Bueno, me lo hice de pequeña. En un accidente.

Una caída.

Pero no creo que tenga nada que ver con esto,

fue hace muchos años, tenía...

No sé.

Laura, escúchame.

Tú y yo sabemos perfectamente que esa historia... no es verdad.

¿Vale? Además, que no tienes que avergonzarte de nada.

Esta operación es mucho más común de lo que la gente cree.

¿A mi edad, común?

No te haces una idea de lo que he visto.

¿Sabes lo que me dice esto a mí? Que eres una persona muy luchadora.

Así que quédate con eso, ¿vale?

Sí, seguro.

-Era un tumor benigno en el útero, pero la cosa se complicó

y al final... tuvieron que quitarme el útero entero.

Pero, bueno, lo tengo superado, es algo del pasado.

Estas cosas pasan.

Hay que coger lo que da la vida y hacer lo mejor con ello.

Para mí ha salido todo bien.

He conocido a Carlos cuando menos lo esperaba y...

bueno, estamos enamorados. Nos vamos a casar.

¿Qué más puedo pedir?

¡Ah! ¡Oh! -Vale, ya termino.

¡Ah! Ah.

Vale, vale, ya te puedes abrochar.

Escucha, ¿tú recuerdas si antes de desmayarte

te habías orinado encima alguna vez?

No, no. Bueno, alguna vez después de la operación,

he tenido alguna incontinencia, pero no así.

Vale. Creo que podría ser una irritación peritoneal.

¿De acuerdo? Y el desmayo seguramente ha sido producido

por la presión baja.

Lo que tenemos que hacer ahora es averiguar

es el foco del dolor y fiebre, ¿vale?

Ya, cree que es...

A estas alturas, creo que se trata de una infección abdominal,

pero no lo puedo saber.

Lo que tenemos que hacer es coger muestras, analizarlas

y ver los resultados.

Vamos a hacer una ecografía abdominal

para saber exactamente lo que está ocurriendo ahí dentro.

Vale. -Pues nada más.

Gracias.

Doctor, una cosa. -Dime.

Lo de la operación...

Mi novio no sabe que me quitaron el útero.

Él cree que fue de una caída.

Por favor, no le diga que me quitaron el útero.

Es que no supe cómo decírselo.

A ver, escúchame, a mí no tienes que explicarme esto, ¿vale?

Tienes que tener muy claro que yo soy tu médico

y tú eres mi paciente. Y es confidencial.

Así que de aquí no sale nada. -Vale.

¿Vale? Tranquila. -Gracias.

(Música tranquila)

Me pones un café, ¿por favor?

¿Sabes de qué me he enterado?

Hay bastante gente en el hospital

que quiere el mismo puesto de EE. UU. que tú y yo.

Pero he pensado que si nos ayudamos

igual podemos hacer que desaparezcan.

Qué bueno.

Que también me he enterado que se han retirado bastantes.

¿Crees que nos tienen miedo o algo así?

¿Te extraña? Yo también te tendría miedo.

En realidad, creo que te tienen miedo a ti.

¿Qué quieres?

Ni se te ocurra, es privado.

Bueno... ¿Pero qué pasa, que trabajas en el CNI?

A ver si al final tendrán que tenerte miedo de verdad.

A ver, en serio, ¿qué quieres? ¿O vienes a molestar?

No, no vengo a molestar.

Te quería hablar de Esther.

Bien, buena opción. Está soltera, así que a por ella, campeón.

Sé que está soltera, pero no es eso.

No sé, el otro día que hablamos del tema de EE. UU.,

pues... creo que no reaccioné muy bien.

No se notó nada. -Ya, qué graciosa.

Lo que pasa que discutí contigo, discutí con ella...

Yo sé que hay que separar el trabajo de los amigos.

Así que...

Que perdón, ¿vale? Que sé diferenciar las dos cosas.

Casi que prefería al enfadado que al blandengue este.

Una pena. -No seas así.

Tú piensa que a mí los castigos me gustan.

Si tienes alguna idea... -Ya te gustaría, guapo.

Oye, el café. (CAMARERO) Lo siento, ahora mismo.

Déjalo, déjalo.

Oye, ¿y en el CNI haciendo qué?

(Música tranquila)

Pero el dermatólogo ya me ha visto.

Es que yo soy dermatóloga.

Yo vengo a interesarme por los hilos que dice que le salen.

No, es que no lo digo, me salen.

¿Tiene alguno? ¿Puedo verlos?

Me los puede enseñar, de verdad, que no los voy a coger.

Estos son los de esta semana,

pero tendría que ver cómo tengo la casa.

Está asquerosa.

¿Puedo coger un momento?

¿Y le pasó algo antes de que empezarán a salirle estos hilos?

Algo... Sí.

Sí me pasó algo.

¿Me lo podría contar? -Sí, claro.

Mi padre.

Mi padre se murió,

de repente. Un paro cardíaco.

Lo siento muchísimo. -Gracias.

¿Y antes no le habían salido?

No, no. No me había pasado nunca.

Estaba... Estaba en la ducha un par de días después de lo de mi padre

y noté aquí, en el brazo derecho, detrás del codo,

un bulto duro, como un pelo, pero más raro.

Tiré...

y tenía un hilo de lana, negro, gordo.

La cosa se quedó ahí y no me salieron más hasta...

hasta hace dos meses que empezaron a salirme dos.

¿Esos dos que le salen ahora son iguales a los otros?

Sí, sí, son todos iguales.

Algunos más gordos, algunos finos, pero iguales.

Y ya no ha parado la cosa.

¿Le importa que lo abra para ver? -No, no, no.

No lo abra, mujer.

Son contagiosos.

¿Qué cree que tiene usted, Eugenio?

No sé, por eso he venido, para que me digan.

No sé, algún bicho o algo. -Un bicho.

Seguro. Ahora estoy esperando a que me digan cuál.

Vale.

(Teléfono)

Perdón. -Cójalo, tranquilo.

Mi hermano. -Vale, vale.

Sí.

No, no, no.

No, te dije que no.

Ay.

No, estoy arriba. No, no puedo.

Quédate ahí, ¿eh?

Venga.

Vale.

Mi hermano, que ha venido.

Y eso que le dije que no viniera.

Nada, es un cabezón. -No se preocupe.

Lo que pasa es que... está ahí abajo y...

Verá, es que es un poco corto el pobre.

No es que sea un inválido, pero... pero casi.

¿Le importaría ir a por él? Es que no va a saber llegar hasta aquí.

No se preocupe. -Gracias.

¿Cómo se llama? -Fernando. Está en la entrada.

Es alto, así, con barba, parecido, más guapo que yo.

¿Se parece a usted? -Sí, pero en bien hecho.

(RÍE)

Uf, tiene que dejar de rascarse porque se va a hacer daño.

Ahora mismo llamo a alguien para que le dé una pomada.

Gracias.

Mi hermano es así. No tiene mala intención, pero...

Le prometí a mi padre que lo cuidaría.

Es mucha carga.

Pero... ¿qué se le va a hacer?

A veces toca lo que toca.

(MEGAFONÍA) "Acuda a la consulta del doctor Iglesias".

Hola. -Hola.

¿Qué tal va todo? -Todo bien.

¿Seguro?

Sí, Lucía.

Como antes te vi que estabas como un poco enfadada...

Estoy bien, Lucía, de verdad. Gracias.

De nada.

No has bajado por eso, ¿no? -No, no, no.

Si es que bajo a buscar al hermano del paciente de los hilos.

No sabía que proporcionáramos ese servicio.

Es que estaba un poco nervioso

y dice que el hermano tiene algún tipo de deficiencia.

Ah, es de familia.

Que no sé si es ese, ¿eh? Voy a ver.

Hola. -Hola.

¿Es usted Fernando? -Sí, ese soy yo. ¿Nos conocemos?

No, no, no. Hola, soy Lucía Velázquez, encantada.

Encantado.

Vengo a buscarle de parte de su hermano.

Ah, Eugenio siempre preocupándose por mí.

En cualquier caso, me alegro de que te haya enviado.

Vale, pues pase. Adelante.

(MEGAFONÍA) "Doctor González, acuda a traumatología. Gracias".

Alegra esa cara, mujer,

que últimamente no podemos ni miraros sin que os ofenda.

(Música de intriga)

(MEGAFONÍA) "Doctor Herrera, le esperan en quirófano".

¿Te sigue doliendo tanto?

Sí, pero estate tranquilo, que seguro que está todo bien.

El médico ha dicho que estaba todo bien.

Pero creo que debería hablar con él.

A ver si te dan algo para el dolor.

Que no te preocupes, que cada vez me duele menos.

Ya.

¿Cuándo te han hecho la última prueba?

Carlos. -¿Qué?

Ay.

(LAURA) No sé, que vamos a hablar de otra cosa.

Que estás tú peor que yo.

Si el caso fuera al revés, ya te querría ver a ti tranquila.

(LAURA) Ya. Bueno.

Gracias por el bar.

¿Te ha gustado?

Sí, es precioso.

Eso lo será cuando termine la decoradora, ya verás.

Bueno, no sé, a mí me gusta ya como está.

No, tiene que ser tan bonito como su dueña.

De verdad, qué cursi eres a veces.

Bueno, digo lo que pienso. -Ya.

¿Tú crees que el bar irá bien? Está en buena zona, ¿no?

Sí, además sé que Sara y tú lo vais a hacer genial.

Ya, los arranques son duros. -Mírame. Confía en mí, ¿no?

Haremos todo lo posible para que funcione como un tiro.

De hecho, debemos aprovechar ahora que estamos solos los dos

para dedicarle horas y que arranque bien.

No estamos solos, está Isabel.

A ver, me refiero a ti y a mí, la familia.

Tenemos que aprovechar ahora que tenemos tiempo

para dedicarle horas.

Porque una vez que nos casemos,

te voy a tener ocupada en otros menesteres, que lo sepas.

¿De qué hablas? ¿De niños?

Claro. Yo quiero tres.

Es importante que tenga hermanos, ¿no?

Así que ahora a dedicarle tiempo, que luego vamos a estar ocupados.

¿Qué pasa? ¿Te pasa algo?

Hombre, tres son muchos, ¿no?

Sí, vale, lo siento, tienes razón.

Me he venido arriba. Empecemos con uno.

Si tienes razón. Lo importante es que seamos una familia.

Ya...

(Música de tensión)

¿Ves cómo te pasa algo?

(LAURA) Dices familia y no puedo evitar pensar en tus padres.

Que mi familia te quiere.

No, Carlos, tus padres me odian.

Mis padres...

Mis padres...

A ver, yo no me puedo quejar.

Me va de fábula en los negocios, en el amor.

Vamos, que he tenido suerte en el amor.

Así que mis padres hacen todo lo posible

para contrarrestar y dar problemas.

No acaban de aceptar a Laura.

Creen que está conmigo por mi dinero

y eso es porque no la conocen, ¿eh?

Mira, yo tengo toda mi vida planificada con ella.

Y les guste o no, nada ni nadie lo va a estropear.

Venga. -Ay, Carlos, de verdad...

¿Qué? -Pues que me da cosa

poner nombres a niños que todavía no han nacido.

Mujer, pero si es un juego.

Que no te quedarás embarazada por decir el nombre de un niño.

Mira, sé que te parece raro, pero a mí me gusta Pedro.

¿Pedro? -Sí.

Por favor, qué nombre más antiguo.

Vale, vale. ¿Cuál te gusta a ti?

No sé, pero Pedro me suena a viejo. -A viejo.

No sé, Carlos, ni siquiera he pensado en el nombre del bar,

como para pensar en esto ahora. -Lo siento.

Hola, ¿qué tal?

Hola. -Hola.

A ver, os cuento: He mirado los resultados de la analítica

y aparecen indicios de una infección grave.

¿Cómo? ¿Cómo grave?

(DACARET) El problema es que no sabemos

dónde está concretamente ni lo que lo ha provocado.

En la ecografía abdominal no hemos podido ver nada,

así que haremos una ecografía transvaginal.

Espera. ¿Qué es eso?

(DACARET) Es una prueba que tenemos que hacer,

pero tranquila, no es dolorosa, ¿vale?

Vale. -Vale.

Vamos viendo poco a poco. Luego os veo.

Vale. -Muchas gracias, doctor.

Bueno, pues ya está. Ánimo, que no va a pasar nada.

Piensa en cosas bonitas.

En el bar, en nuestra familia... -Sí.

Tenemos un gran futuro por delante, créeme.

De veras, ¿eh? -Vale.

Así te animas un poco.

Sí, vale.

No te asustes. -Vale.

Eh, eh, eh. ¿Qué pasa? Ya está.

Vale.

-El dermatólogo cree que las heridas de los brazos

son autolesiones.

Claro, es que con toda seguridad tiene la enfermedad de Morgellons

y, además, con un origen bastante evidente.

Se ha muerto su padre hace unos meses,

tiene un hermano con una especie de discapacidad...

Tú piensas que es algo reactivo, que es puramente psicológico.

No sé, yo creo que causa física no tiene.

Tú sabes tan bien como yo que muchos trastornos psiquiátricos

tienen una base exclusivamente orgánica.

Sí, sí. -Has hecho pruebas, además.

Ya, pero si sigo haciendo pruebas, puede que aumente su delirio

y que se ponga peor.

Pues, Lucía, yo prefiero que sigamos este procedimiento.

¿Vale? -Vale.

¿Algo más? -Eh...

Está un poco nervioso, igual un ansiolítico le vendría bien.

Un ansiolítico me parece buena idea.

Venga. -No te enfades.

No estoy enfadada. -Vale.

(Música tranquila)

Oye, ¿podemos hablar? -No, no podemos.

Tengo que hablar contigo. -No tengo nada que hablar.

¡Déjame en paz!

Lo que te he dicho es verdad.

¿Por qué haces esto? No logro entenderlo.

¿Qué buscas? ¿Dinero?

No sé a qué juegas, pero no jugaré más.

Pero es que esto no es un juego. Os he contado la verdad.

Ángela es mi hija. -¡Basta ya!

Su padre murió. ¿Por qué insistes? ¿No tienes vergüenza o qué?

Ella cree que su padre murió y no me extraña.

Yo también le hubiera dicho eso a mi hija para evitar preguntas,

pero no es cierto porque estoy aquí.

Piénsalo. ¿Para qué iba a mentir?

Se me ocurren muchos motivos por los que mentir.

Mira, estoy viejo y solo.

Quiero...

Quiero hacer las cosas bien antes de que sea demasiado tarde.

No puedo compensarla por lo que no le di ni reparar el daño,

pero sí puedo intentar hacerlo bien ahora.

No habría pensado esto si no hubiera sido por tu ayuda.

Mi ayuda.

Sí, tú me diste esperanza de poder arreglar las cosas,

verla otra vez, hablar con ella...

Solo por eso ha merecido la pena.

Pues me alegro, porque no creo que vayas a conseguir mucho más.

Ayúdame, me dijiste que lo harías.

Es lo único que tengo.

Por favor.

Es que yo sé que él no me lo perdonaría.

Si, en cambio, usted va y le dice que me lo han tenido que quitar...

A lo mejor...

A ver, Laura. Una cosa es la confidencialidad, ¿vale?

Y otra muy distinta es que me pidas esto, que es que mienta.

¡Que he estado en su tumba! ¿Te parece suficientemente muerto?

Ah, ¿sí? ¿En su tumba?

Mi padre murió en un accidente de tráfico.

Me criaron mi madre y mi tío.

No hay ninguna historia. ¡Mi padre murió!

¿Por qué haces esto? No sé.

Lo hará por dinero, lo que sea, ¿tú?

No logro entenderlo.

Solo quiero ayudarte, de verdad, y deberías hablar con él.

Él no quiere nada, solo hablar contigo.

¿De verdad eres tan ingenuo?

La vi en la cafetería y tenía en la mesa

una especie de informes. ¿Tú sabes qué son?

No sé, sería su tesis.

Últimamente va con la tesis en la mano por todas partes.

Lo de las bacterias multirresistentes, ¿no?

Esa. -Ya.

Te sonará raro,

pero ¿te importaría acercarte a lo James Bond

y hacerle una foto a los informes? Por curiosidad.

Como un juego. -Sí, hombre...

Es broma, ¿no?

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Centro médico - 08/10/18 (1)

08 oct 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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