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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 06/03/18 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Miren, disculpen, enseguida les van a atender.

¿Tú sabes cuánto tiempo llevamos aquí?

-¿Tú te crees que esto es normal? -A ver, yo le comprendo.

Raquel. ¿Qué está pasando?

Pues que Urgencias está colapsado. Es que no damos abasto.

Ya. Pero ¿el estado de pacientes lo tienes?

-Sí. Ahora mismo te lo doy. -Venga.

Juanjo, ¿qué está pasando hoy con las urgencias?

Es que hoy es un día muy malo.

Ah, ¿sí? ¿Por qué?

Ortega es la que se está encargando.

Pero no se lo tengas en cuenta. Es un día para ella...

-Pero hay que hacer algo, ¿no? -Pues sí.

Pues eso.

Voy a hablar con ella.

Gracias, Raquel. Venga, hasta ahora.

-¿Sergio Melvin? -Sí.

-Hola. -Hola.

Bueno, soy la doctora Natalia Romero y voy a llevar tu caso.

-Vale. -¿Vale?

Si me cuentas qué es lo que te ocurre...

Nada. Llevo dos días con fiebre y muchos vómitos.

-Ajá. Vale. ¿Desde cuándo? -Dos días.

Ajá. Vale.

Vamos a Triaje.

Pues cuando me tomes la temperatura, por favor,

le tomas también la tensión...

-36 de temperatura. -Vale.

Pues ahora mismo no tienes fiebre, ¿eh?

¿Cuánto me dijiste que te había subido en estos días?

Subió hasta 39. Sobre todo por las tardes.

Vale. Hasta 39.

Una cosita:

déjame que te mire los ojos

que parece que tienes ictericia conjuntival.

¿Eso qué es?

Pues la conjuntival

es cuando tienes la parte blanca de los ojos con un color amarillento.

¿Y eso es grave?

A ver, eso puede ser, entre otras cosas,

pues síntoma de un problema en el hígado,

de la vesícula biliar o también, entre otras cosas, ¿eh?

O también en el páncreas. ¿Vale?

¿La tensión?

Sí, perdón. Es que, como estaban hablando...

Bueno, ahora mismo ya no estamos hablando.

La ictericia

es la acumulación de bilirrubina en el cuerpo

y puede darse, por ejemplo, cuando los glóbulos rojos,

demasiados glóbulos rojos van muriendo,

por ejemplo

cuando el hígado está dañado

o cuando la bilirrubina no circula correctamente

hasta el tubo digestivo.

-¿Cuánto tiene? - 14/8.

Vale. Pues tienes la tensión alta, ¿eh?

Eso puede ser por un proceso infeccioso.

Que se trate de una hepatitis o una colangitis.

¿Y qué tiene pensado hacer para averiguar lo que tengo?

Pues una serie de pruebas, como una analítica,

un electro y también una radiografía de tórax.

¿Y con eso ya sabrá lo que me pasa?

Hombre, hasta que no tenga los resultados, no. ¿Vale?

¿Puedes hacer pasar al siguiente paciente?

-Sí. Enseguida. -Vale. Gracias.

Te puedes incorporar, recoger tus cosas...

Vale.

Y al final resulta que le dice que no tiene nada.

Sí. Es buenísimo.

Oye. Dime.

¿Y cómo te ha dado ahora por hacer esto de los cómics?

Digo yo que tu editor estará encantadísimo contigo, ¿no?

Pues mira, justo eso me ha dicho. Sí.

Sí; me he quitado un peso de encima porque no las tenía todas, la verdad.

¿A qué te refieres?

Bueno, que es la primera historieta que mandaba a la editorial

y estaba esperando un feed-back, y al final les ha gustado.

O sea que...,

que ya estoy tranquilo.

Pues me alegro.

Ahora, no tiene que ser fácil compaginar las dos cosas, ¿no?

Bueno, tampoco es tan complicado.

Para una persona normal.

Para ti puede que un poquito sí sea, ¿eh?

Mira, ahí tienes una complicación.

Venga. Ya. Me toca, ¿no?

O no. Hala.

Una ambulancia trae a Marcelino a Centro Médico,

después de que un amigo suyo llamase al encontrárselo inconsciente.

Hola. ¿Me oyes?, ¡Hola!

-El paciente no responde a estímulos. -Ya.

¿Y esto?

¿Qué pasa, que estaba esposado o algo?

Sí, sí. Soy Joaquín, un amigo de toda la vida.

Es que se había esposado a la puerta del estadio.

Vale. A Reanimación, rápido.

-Eh, Joaquín, oye. -¿Sí?

¿Este no será el caso que he visto en televisión en las noticias,

de un hombre que se esposó por no sé qué tema de un estadio de fútbol?

Sí. Es Marcelino, sí. El que ha salido en las noticias.

Pues bueno, lleva un tiempo en huelga de hambre.

Y ahora que la salida del club ya es inminente,

pues ha decidido esposarse.

Y es que ahora se había puesto en huelga de hambre.

-Mm. -Él estaba muy bien.

Pero me han llamado unos aficionados al bar

y me han dicho que se había quedado inconsciente.

Claro, he llamado a la ambulancia inmediatamente.

Vale. Escucha,

¿alguna cosa que deba saber sobre su salud?

-No. ¿De alergias o así, dice? -Cualquier cosa.

Pues no sé. No. no. no.

Vale. Tranquilo. Espérate por aquí, ¿vale?

-Vale, vale. -Venga.

La verdad que,

desde que le dejó su mujer hace tres años

y se llevó a los críos,

Marcelino no ha vuelto a ser el mismo.

Todo lo que le queda es el fútbol y nosotros.

Somos amigos desde niños

y nos juntamos en mi bar todos los domingos.

Y ahí estamos los de la peña Marcelina,

que la creó él.

Y bueno, que somos tres miembros,

vamos, los amigos de toda la vida.

Perdón, ¿eh?

¿Sí?

Sí, Román. Soy yo. Estoy en el hospital.

Es Marcelino.

A Sergio, el paciente que atendió la doctora Romero

a causa de la congestión en la sala de espera,

se le está realizando una radiografía de tórax.

¿Roberto Fernández?

Ah, pasa, por favor.

Sí. Un segundito, un segundito.

Perdón.

¿Ortega, tienes un momentín?

Sí.

Perdona, Roberto.

Dime.

¿Te pasa algo?

A mí no.

-¿No? -No. ¿Qué pasa?

No.

Lo digo porque las Urgencias están llenas de pacientes

que no son atendidos

y esto no avanza.

Ya, bueno. Estoy haciendo lo que puedo.

Seguro.

Pero igual hay que hacer un poquito más.

Porque he tenido yo que atender bastantes urgencias.

Y tengo otras cosas que hacer.

-¿Seguro que estás bien? -Sí.

Es que no es normal en ti que se te acumulen los pacientes.

Bueno, ¿me lo permites?

Voy a seguir atendiendo a la gente en vez de seguir hablando.

Porque es que ahora la que me está retrasando eres tú.

Por favor.

Vale.

Bueno, Sergio, la radiografía es normal

y el electro también.

Pero en cambio,

yo esperaba en la analítica ver leucocitosis, es decir,

los niveles de leucocitos elevados por una infección.

Pero no ha sido así.

¿Eso es bueno?

A ver, lo que he visto no es bueno.

Es decir, he visto los niveles de creatinina elevados

y eso nos podría indicar una insuficiencia renal.

Vayamos al grano. ¿Qué es lo que tenemos que hacer?

Bueno, pues tenemos que hacer más pruebas,

quiero dejarte ingresado, quiero mantenerte hidratado también,

y mañana por la mañana te hacemos una analítica de control

para ver esos niveles de creatinina, ¿vale?

-Pero ¿es necesario ingresarme? Yo tengo que trabajar.

Pensaba que era una gripe o algo así.

Ya. ¿Sabes lo que pasa?

Que tus síntomas no corresponden a una gripe.

Entonces tenemos que averiguar qué te está ocurriendo. ¿Vale?

Tiene las piernas amoratadas.

Habrá que sondarle.

Aunque en el abdomen no había alteraciones,

el paciente muestra mal estado general.

Lividez en extremidades inferiores, deshidratación, desnutrición...,

está claro que el dato de que está en huelga de hambre

es muy importante.

Pero no podemos descartar que exista otra causa.

Así que hemos cogido una muestra de sangre

y también hemos sondado al paciente para obtener orina.

Ha sido poca cantidad,

así que a ver si logramos unos resultados.

Andrés viene a visitar a Sergio,

que sigue ingresado por orden de la doctora Romero,

mientras trata de averiguar el origen de sus síntomas.

-Pues sí. En la habitación 214. -Gracias.

-De nada. -Yo le acompaño.

-¿Es usted familiar? -No.

Bueno.

Sergio y yo somos socios y amigos.

Y nos dedicamos a comprar lotes de antigüedades al por mayor

y luego los clasificamos, los restauramos

y los vendemos por Internet.

A ver, no es que nos forremos, pero bueno, oye; da para vivir.

Aquí está.

(Hablan y se saludan en francés)

¿Qué pasa, chaval?

Que te pones enfermo y no me ibas ni a avisar ¿o qué?

No te quería preocupar.

Además, yo pensé que no era nada.

Ya.

Pero al parecer no saben lo que tengo.

Ah, ¿no?

-Me duele bastante la pierna. -Ah. Yo aviso a la doctora.

Sí. Gracias.

Oye. Y así..., entre tú y yo:

¿Tan mal estás?

¿No me ves con mala cara?

Pues la verdad que no, ¿eh? Yo te veo bien.

Bueno, de los dos siempre soy yo el más guapo.

Oye,

¿tú sabes cómo decía mi abuelo que se curan estas cosas?

-¿Qué decía? -"Currando" un poquito.

No me hables de trabajo.

Pues precisamente vengo a comentarte un negocio

del que me acaban de avisar.

Resulta que se ha muerto un señor mayor

y me dicen que tenía el trastero lleno de cositas.

-Cositas buenas. -¿Qué, cómo lo ves?

Que no. Que yo paso.

Además, ni siquiera hemos terminado de catalogar el último lote.

¿Ya me quieres meter en otro lío?

-Bueno, ese lío se llama trabajo. -ya. Trabajo...

Venga.

No. Que no; que yo paso.

¿Que pasas?

¿Por qué no lo haces tú, por una vez?

¿Por una vez?

Sí. Por una vez.

¿Qué quieres decir con: "por una vez"?

Pues siempre lo hacemos así, entre los dos, ¿no?

A ver,

cada uno pone su granito de arena en esta empresa.

Pero es que Andrés tiene un morro que se lo pisa.

Él va de que es el cerebro, el que lo planifica todo,

y yo solo cargo y descargo.

Pero no es así.

Al final lo hago yo todo.

Román llega a Centro Médico preocupado por su amigo Marcelino,

el hombre que estaba encadenado a la valla de un estadio de fútbol

en señal de protesta.

Marcelino sigue inconsciente. ¿De acuerdo?

Le hicimos una prueba para tóxicos, en este caso drogas,

y ha dado negativa.

Bueno, es que no me extraña

porque Marcelino,

lo máximo que hace es tomarse una cerveza como mucho.

Bueno, dos.

Una en cada tiempo.

Ya. Bueno.

Pero sin embargo en la analítica

sí que aparecen datos preocupantes. ¿De acuerdo?

Parece que un riñón está afectado,

la glucosa está muy elevada y el potasio está muy bajo.

Bueno, ¿y eso qué quiere..., qué quiere decir?

Un nivel bajo de potasio

puede producir deficiencias en el funcionamiento del corazón,

provocando arritmias.

Por eso le hicimos un electrocardiograma a Marcelino,

donde por suerte

no hemos encontrado ningún tipo de anomalía.

Eso sí, tengo otra sospecha.

Bueno, no.

Marcelino es diabético.

Pero lo lleva súper a rajatabla, sí, sí.

Es súper serio con todo el tema de la...

Un momento, un momento, un momento. ¿Cómo que es diabético?

Porque antes te he preguntado a ti y no me has dicho nada.

Lo siento.

Es que, con los nervios, como veníamos en la ambulancia,

no..., no me acordé.

Pero Joaquín,

¿cómo no le dices que es diabético?

No.

Si es que para él

la enfermedad de nuestro amigo no existe.

Imagínate, que cada vez que come en su bar,

le da de postre un dulce.

Oye, a ver.

a Marcelino le encanta la tarta de mi madre

y siempre me la pide.

No creo que yo, por un cacho de tarta,

que pase nada, ¿no? Digo yo, no sé.

Pues mira,

pregúntale ahora al doctor, si no va a pasar nada.

Bueno, a ver, a ver un momento.

Porque esto encaja perfectamente

con la sospecha que tenía, ¿de acuerdo?

Teniendo en cuenta que la glucosa está alta,

y los cuerpos cetónicos que encontramos en la orina,

yo pensaba que era una cetoacidosis metabólica.

Pero con lo que me estáis contando,

puedo confirmar que se trata de una, perodiabética.

Vale. Y la cetoacidosis esta, ¿en qué...,

qué quiere decir con eso?

Bueno, teniendo en cuenta que es diabético

y que ha estado en huelga de hambre,

pues se ha desequilibrado tanto la insulina que provoca desmayos,

como en el caso de Marcelino.

Pero ¿se va a poner bien?

Pues sinceramente no os puedo dar una respuesta

ahora mismo.

Porque puede haber sido otra cosa.

Puede que cuando estuviera desmayándose

se dio un golpe en la cabeza y tiene una hemorragia interna.

No..., no lo sé.

Perdón.

Tengo que coger.

Bueno, ya veo lo que te importa nuestro amigo.

Bueno, entonces, doctor,

¿Cuál es el siguiente paso a seguir?

Sí. Mira.

Le hemos puesto un tratamiento para intentar corregir la cetoacidosis;

a base de suero fisiológico, insulina y bicarbonato.

Y también tenemos que hacerle un TAC craneal

por si existiera una hemorragia cerebral.

A ver, que cada uno tiene su especialidad.

Tú eres más de cargar, descargar y catalogar,

y yo me encargo de enterarme de los chivatazos

y de ajustar las citas, ¿no?

Así debería ser.

Pero en el día a día no lo es.

-Ah, ¿no? -Yo cargo, descargo,

pero también reajusto tus llamadas, me ocupo de tus chivatazos,

que por cierto, perdona que te lo diga,

tampoco son del otro mundo.

-¡Anda! ¡Vaya!

Al señorito no le gustan ahora ni siquiera mis chivatazos.

Pues mira, si no me encontrase tan mal,

a lo mejor no te lo diría.

Pero es que más que beneficio

esto me está dando dolores de espalda.

Pues se van a acabar tus dolores de espalda.

Porque a partir de ahora,

de este negocio me encargo yo solito.

¿Contento?

Pues sería el primer trabajo del que te merecerías sacar algo;

fíjate.

Oye, desde luego...

-Hola, ¿qué tal? -Hola, ¿qué hay?

¿Cómo te encuentras? ¿Qué tal noche has pasado?

Bueno, no he vomitado.

Pero sí tengo dolores desde los gemelos hasta los muslos.

Bueno,

a ver si va a ser de estar aquí todo el día tumbadito.

-¿Y por qué no te callas un poco? -Muy bien, Sergio.

Mira, me voy a trabajar en el nuevo lote.

Y ya hablaremos, ¿vale?

Pero acuérdate que todavía estamos a tiempo

de sacar beneficio de esto los dos.

¿Vale? Venga.

Que te recuperes.

-Perdona, doctora. -No, nada.

Bueno, cuéntame cómo es el dolor.

Intenso.

Desde arriba y va subiendo.

Vale.

Pues vamos a intentar incorporarnos, ¿de acuerdo?

Despacito y además,

cuidado que tienes ahí el suero...

-Despacio. ¿Te ayudo? -Sí.

Venga, el otro...

Vale.

Intenta levantarte.

Venga, despacito.

Me duele al apoyar. Me duele.

-¿Te duele? -Sí.

-Vale, vale, vale. -Sí, sí. Me duele.

Tranquilo.

Bueno, te voy a hacer una serie de pruebas, ¿eh?

¿Y por qué me pasa esto, doctora?

No lo sé.

No, no, Pablo. Le, le..., le llamo en un par de días.

Gracias.

¡Ay, tío, por fin apareces! Pero ¿dónde te habías metido?

Pues bueno, que tenía que atender una llamada importante.

Pero ¿qué puede ser más importante

que lo que le está pasando ahora a Marcelino?

Pues el pan de mis hijos.

¿Qué quieres decir con el pan de tus hijos?

Bueno, ya sabes que el club va a cambiar de estadio.

Y me han llamado para ofrecerme el bar del estadio nuevo.

Bueno, y les habrás dicho que no.

Tío, eres un vendido.

O sea ¡no puedes hacerle esto a Marcelino!

¡No puedes hacerle esto al barrio! ¿Entiendes?

Que el bar es un referente. Que todos nos reunimos ahí.

Ante el repentino dolor muscular de Sergio,

la doctora Romero ha pedido ampliar las analíticas de sangre.

¡Qué sorpresa!

¿Qué ha sido de tu vida todo este tiempo?

Pues nada. Una movida rara.

De abogados con Charli.

Pero bueno, ya te contaré.

Bueno, pero ¿Todo bien?

-Todo perfecto y feliz de estar aquí. -¡Me alegro un montón!

-Te traigo los resultados. -De Sergio, ¿no?

De Sergio.

Bueno, tiene la createninquinasa y la bilirrubina por las nubes.

Efectivamente.

Me voy, que tengo mucho trabajo, Romero.

Vale. Muchísimas gracias. ¡Me alegro de verte!

Yo también. Adiós.

A ver,

lo que está claro es que Sergio

tiene una afectación renal y hepática.

De hecho,

el diagnóstico es insuficiencia renal junto a rabdomiolisis o miositis,

que son dos enfermedades que afectan al tejido muscular

y además provocan lo que hemos visto en la analítica.

Por tanto,

lo que le vamos a hacer es una ecografía abdominal

y también de los miembros inferiores.

Para comprobar si Marcelino,

además de padecer una cetoacidosis diabética

estaba sufriendo una hemorragia cerebral

fruto de un posible golpe,

se le realizó un TAC.

Bueno, afortunadamente no se perciben daños

y el tratamiento está empezando a hacer efecto.

Además,

Marcelino está recuperando la conciencia,

lo cual es buena señal.

Venga, Marcelino; que en dos días estás fuera.

Menudo mal rato nos has hecho pasar, ¿eh?

Bueno,

mal rato el que nos vas a hacer pasar tú a nosotros, ¿no?

Cuéntale a Marcelino lo que quieres hacer.

-¿A ti te parece el momento ahora hablar de esto?

-Mira, que nos quiere traicionar, ¿eh?

Que se quiere cambiar el bar de sitio.

Se quiere ir con el estadio.

¡No digas tonterías!

A ver, si tú sabes que está ahí el estadio

que se cae a cachos.

Pues se van a trasladar

y vamos a trasladar la sede al nuevo estadio.

Pero va a seguir todo como siempre.

Que no.

Que Marcelino piensa igual que yo. ¿Entiendes?

Que te has cargado una era. Que te has cargado el equipo.

Que te estás cargando la esencia del barrio.

Oye, vamos a ver,

que el bar es un negocio, ¿eh?

¿Me pagas tú las facturas?: ¡No!

Pues yo tengo hijos, ¿eh?

Y tengo una familia que alimentar.

A ver,

a mí nunca

me ha gustado

el fútbol.

Yo iba

para veros

a vosotros.

-¿Qué dices, Marcelino? -¿Estás bien?

-Marcelino. ¡Mar..., Marce! Marcelino, ¿estás bien?

¡Oiga, enfermera! -¡Enfermera!

Que le pasa algo. Que no puede respirar.

Pues al final,

como se ha complicado el caso de Marcelino,

he tenido que llamar a la editorial para pedir una prórroga.

Porque es que no doy abasto.

Ya te dije que era muy difícil compaginar las dos cosas a la vez.

Sin problemas.

A ver...

No, no. Escucha, escucha.

En ese trabajo surgen muchas circunstancias

que no podemos controlar.

Bueno, pero es que yo puedo porque me conozco.

Y ahora que tengo la guardia más tranquila,

seguro que saco tiempo y lo termino.

Ya, claro.

Teléfono. ¿qué?

El teléfono, que te suena. Ah.

¿Sí?

Vale. Voy enseguida.

Pues al final no puedo.

Que Marcelino no puede respirar.

Tira.

Pues tengo aquí los resultados

de la ecografía que te hice de las piernas,

y estamos ante una posible miositis.

-¿Miositis? -Mm.

¿Qué es eso?

-Es una inflamación de los músculos, debido, entre otras cosas,

a una infección.

-¿Y esto cómo se cura? -Pues con un tratamiento sintomático.

Es decir, reposo, hidratación

y también antiinflamatorios no esteroideos.

¿Con esto me podría ir a casa?

Es que de momento no sabemos la causa.

Es lo que tenemos que..., que averiguar; ¿de acuerdo?

Tenemos que ir viendo...

-Perdón. -¿Sí?

Eh ¿puedo, doctora, por favor, un segundo?

Pues la verdad

es que estaba terminando de explicarle a Sergio...

Dos minutos, por favor. Será rápido.

-Vale. -Gracias, doctora.

¿Qué tal, Sergio, cómo estás?

Pues nada. Aquí sigue, analizando mi caso.

Mira.

Una foto del lote anterior que hiciste tú.

¿Qué hay ahí?

Pues una botella.

Estaba haciendo el desglose

del último lote que hemos comprado, cuando vi la foto;

las fotos las usamos como referencia para hacer el inventario y catalogar.

Bueno,

pues en la foto aparece una botella de Fraile Camacho del 62

que falta en el lote.

Solo esa botella, ¿vale?

Lo que pagamos por el lote completo.

Así que tú me dirás,

¿dónde está la botellita?

Pues no lo sé.

Se la habrán llevado los señores de la limpieza

al limpiar.

¿Qué quieres que te diga?

Vamos a ver, alma de cántaro.

Sabes que ahí hay cosas de valor.

¿Para qué llamas a nadie para limpiar?

¡Limpia tú!

Pero ¡qué morro tienes!

¡Estaba solo! ¡Había hasta ratas ahí!

Mira, que yo no me chupo el dedo, Sergio.

O sea, que está clarísimo, y perdóname que te lo diga,

pero la botella te la has quedado tú.

-¿En serio piensas eso? -Pues sí.

O sea que hemos llegado a esto tú y yo.

Sí. ¿A decir la verdad ante nosotros? Sí.

Pues la verdad, quédate con tu negocio.

Ya no somos socios.

¿Ah, sí? ¡Pues perfecto!

Me quedo el negocio para mí solo, y cuidado, ¿eh?

Que ya veremos a ver quién ríe el último

cuando veas lo que saco con este lote.

Que te garantizo

que va a ser mucho más de lo que tú saques

vendiendo la botellita esa de...

¡no sé cuánto Camacho del 62!

Fray Camacho del 62. Un vino español.

De verdad...

¿Puedo hacer algo por ti?

Sí.

Pero es que no sé.

Estaba, de repente, se ha puesto así como a ahogarse.

Marcelino, Marcelino.

Está desaturando y tiene taquicardia.

Hay que intubarle, rápido.

Marcelino, ¿me oyes?

Estamos aquí, Marcelino.

-Marcelino, todo está bien.

La aparición de problemas respiratorios

junto con el aumento de la fiebre

nos hicieron pensar que podría tratarse de una neumonía.

Así que le hicimos una radiografía

y efectivamente, aparecían indicios.

Y..., ¿y qué pasa?

Yo creía que lo peor había pasado.

A ver, sinceramente.

Marcelino está muy débil. ¿De acuerdo?

Hemos tenido que intubarle porque tiene problemas respiratorios.

Y por ahora

hemos empezado un tratamiento con antibiótico de amplio espectro.

Pero lo que tenemos que hacer

es tener los resultados del cultivo

para obtener un tratamiento específico ¿vale?

Sinceramente,

la situación es bastante grave, ¿de acuerdo?

Pero en este punto

tenéis que intentar ser positivos; y sobre todo tener esperanza.

¿Vale?

En cuanto tenga noticias os digo.

-Vale. Gracias, doctor. -Hasta ahora.

Bueno pues..., esperamos.

Oye, Joaquín.

Que siento haberme puesto así antes con todo el tema del bar.

Es normal que,

si el bar es el sustento de tu familia,

pues que si el estadio se mueve,

pues que el bar se mueva

con el estadio.

Lo siento.

Que no pasa nada, hombre.

¿Cómo no te voy a entender?

Si el bar ha sido nuestra casa los últimos 25 años, ¿eh?

¿Cuántas horas hemos pasado allí con Marcelino?

Pues si no llega a ser por el bar, por el equipo y por la peña,

Marcelino no levanta cabeza después de lo del divorcio.

Y encima no le gusta el fútbol. Que lo hace por estar con nosotros.

Pues nos tendremos que aficionar al baloncesto.

Lo que sea con tal de estar juntos.

Mira, el equipo del barrio son unos mantas.

Pero, por lo menos, juegan en el polideportivo.

Al lado de casa de Marcelino.

Pues hala, nada.

Oye si la Peña Marcelina se tiene que pasar al básquet,

pues nos pasamos al básquet, no se hable más.

Pues claro que sí, hombre.

Venga, hombre. Chaval.

-Ortega. -¿sí?

Em... Hola. Que,

¿cómo estás, estás bien?

Sí. Sí, sí. Estoy bien.

He venido un poco antes para que no me pase como ayer.

Tranquila

porque hoy el turno de Urgencias irá como un tiro.

A ver, quiero hablarte como amiga, no como directora, ¿de acuerdo?

Es que no sé,

últimamente no..., no veo que estés al 100%.

Y no es una percepción mía.

Hay muchos compañeros que...,

que también lo están viendo. ¿Vale?

Entonces no sé si estás pasando una mala racha,

si necesitas hablar, si necesitas apoyo ...

pero, en cualquier caso,

lo que necesites ... estamos aquí.

Gracias.

Voy a...,

a atender a los pacientes, ¿vale? para que no se me amontonen.

Vale.

-Natalia... -Dime.

He estado hablando con Sergio,

después de que haya discutido con su socio, con Andrés,

y me ha contado cosas

que yo creo que te pueden ayudar a resolver el caso.

-Tiene que ver con ratas. -¿Cómo que ratas?

Sí.

Que a lo mejor ha estado en contacto con ratas.

Sí señor, Juanjo.

¡Muchísimas gracias! Buen trabajo. Gracias.

Cuando parecía que Marcelino estaba mejorando,

empezó a desarrollar una neumonía.

Se le extrajeron muestras para analizar.

Y el doctor Dacaret ya tiene los resultados.

La neumonía de Marcelino

fue causada por la bacteria Haemophilus influenzae. ¿De acuerdo?

Perdón. ¿No hay...? ¿Y eso...?

¿Tiene arreglo eso, doctor?

Bueno, ahora mismo le hemos puesto un tratamiento

con antibiótico específico, ¿de acuerdo?,

pero sinceramente,

viendo la situación en la que está Marcelino,

no sabemos exactamente cómo puede evolucionar.

Bueno. Yo confío en Marcelino.

Siempre ha sido un tío fuerte.

Bueno, siempre hemos sido gente del barrio.

Así que...

Y lo vamos a seguir siendo.

¿Sí? ¿Por qué? ¿Qué ha pasado?

Me acaban de mandar un mensaje los del club.

Ah, ¿sí?

El estadio no se cambia de sitio.

Al final ha quedado todo en un chanchullo urbanístico,

y no nos movemos. ¡Nos quedamos en el barrio!

¡Bua, qué bien!

¡Bua, vas a ver cómo se pone Marcelino cuando se entere!

-Donde tenemos que estar. -Claro que sí.

¿Sí?

Vale. Voy enseguida.

Marcelino ha empeorado.

¿Cómo?

Después de que Juanjo hablase con la doctora Romero,

esta ha decidido ampliar el estudio analítico

que le venía haciendo a Sergio.

Gracias a Juanjo,

he pedido unas serologías concretas

para saber si las ratas tenían que ver con este caso,

y efectivamente así lo han confirmado.

Es decir, lo que tiene Sergio se llama leptospirosis.

¿Leptospirosis? ¿Qué es eso?

A ver, es una enfermedad

producida por una bacteria que se llama Leptospira.

De ahí su nombre. ¿M?

-¿Y cómo he pillado yo esto? -Vale, yo te cuento.

Lo primero es que, en tu caso,

esta leptospirosis, en tu caso se llama síndrome de Weil.

¿Por qué?

Por los síntomas que presentas,

y también

por la afectación tan grave que has tenido

durante todo este tiempo.

¿Cómo la has podido contraer?

Pues, normalmente,

por estar en contacto con fluidos de animales

que contienen o que tienen esta bacteria.

Pero es que yo no he estado en contacto con ningún animal.

Todo podría tener que ver

con la botella esa que me enseñaste en la foto.

Sí. Cogí esa botella.

Pero no para venderla; sino para bebérmela.

Me lo merecía.

Siempre haciendo el trabajo sucio,

y Andrés riéndose de mí y llevándose todo el mérito.

Me lo merecía.

Lo que no entiendo es

cómo una rata ha podido contaminar el interior de una botella.

¡Si estaba cerrada!

A ver, Sergio.

Es posible... A ver.

Todo esto es una suposición, ¿no?

Pero es posible que, en este caso, pues el fluido de la rata,

pues haya llegado al vino

a través de una filtración del corcho.

-Qué asco. -Ya.

De todas formas,

ahora mismo estás con tratamiento antibiótico, ¿eh?,

y en unos días, en cuanto te recuperes,

pues podrás ir a casa. ¿Vale?

Gracias, doctora.

Ha entrado en parada.

Venga. Vamos allá.

Venga, Marcelino.

Adrenalina, Mar. Rápido.

Déjame, Dacaret.

Ya está.

Nada.

Venga. ¡Venga!

Sergio, el paciente con síndrome de Weil,

ya ha sido dado de alta.

Aunque deberá seguir con tratamiento antibiótico

durante un tiempo.

-¿Qué tal, Sergio? -Pues nada. Aquí. Recuperado.

-¿Te han dado el alta? -Sí.

-Bueno. Me alegro. -¿Venías a verme, o...?

Pues... la verdad que no.

Venía a ver

si había pillado yo el tema ese de las ratas. Pero bueno.

Que se ve que...

Por lo visto, no lo tengo.

-Me alegro. -Gracias.

Te veo empresario, ya. ¿Te has puesto manos a la obra?

¡Qué remedio!

Oye, que...

Siento todo lo que te dije.

Y, por lo de la botella, también. Lo siento.

Bueno.

Yo también lo siento, lo que te dije.

Y por la botella ni te preocupes.

Si igual nos salvaste de una denuncia.

Porque, si se llega a vender y se pone alguien enfermo,

nos habrían cerrado el negocio.

Ha sido el final de mi negocio. Pero...

Ya.

Espera. Perdona.

¿Mucho lío con lo del último lote?

Sí, mira.

Precisamente era...

una oferta por el lote ese.

Bueno,

o sea que había tanta mandanga como decías, ¿no?

-Pues sí. Era un buen lote. -Me alegro. Te lo mereces.

-Gracias. -Cuídate.

Y tú.

Oye, Sergio.

Que no sé.

Si te apetece podemos ir a tomar algo,

y te cuento un poco...

... qué cosillas tiene el lote.

-Venga. -¿Sí?

Pero que no sea con vino. Por si acaso.

No.

¡Venga!

Despierta, por favor.

Bueno, no me gusta nada esto, eh?

Bueno. Están...

Están trabajando, ya...

Espera. Que viene el doctor.

¿Y bien?

Lo siento,

pero no hemos podido hacer nada por él.

Ha fallecido.

No, no. No puede ser.

Lo siento mucho.

Marcelino estaba muy débil.

La neumonía y la cetoacidosis

han provocado un desequilibrio que...,

que era muy difícil de controlar.

La evolución respiratoria fue mala y...

Y lamentablemente, pues no ha salido de esta.

No puedo creer que Marcelino se haya ido.

Que ya no esté aquí con nosotros.

El mejor de los tres.

Siempre lo fue.

Pero la Peña Marcelina sigue.

Y le vamos a hacer un homenaje cada domingo.

Pues claro que sí.

Este domingo, en el bar, el primero.

-Hola. ¿Se puede? -¡Claro! Pasa.

Que... Nada.

Quería darte las gracias por tu ofrecimiento.

El de hablar y el de...

pues eso, tomarme un descanso.

Aunque te haya dicho que no.

A ver, Diana.

Si te he pedido un poquito más,

es porque nos tienes muy mal acostumbrados,

y siempre das el 110%.

Entonces, está claro que, si no lo estás dando últimamente,

es porque te pasa algo.

Y es de ahí que esté tan..., tan preocupada.

Es algo personal. Pero pasará.

Poco a poco, pasará.

¿Seguro? ¿No quieres hablarlo?

¿No quieres...? Ahora mismo tengo...

Tengo tiempo.

Nada. De verdad.

Solo quiero decirte que, a partir de ahora,

voy a estar al 110% de nuevo.

Y que... Gracias por el apoyo.

Ven aquí, anda.

Sí.

¿Se puede?

Toma.

He pensado que igual necesitas un café.

Gracias.

Más que un café necesito un milagro.

Ya me dirás tú

cómo hago estas correcciones ahora mismo.

¿No dijiste que era poca cosa?

Ya. Pero el problema es que, con lo de Marcelino,

¿cómo me pongo a hacer chistes yo ahora mismo? ¿Cómo?

A eso me refería yo cuando te pregunté que...

cómo se podían conciliar los dos trabajos a la vez.

Ay... Bueno.

Te dejo trabajar. Vale. Gracias.

Ánimo.

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Centro médico - 06/03/18 (1)

06 mar 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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