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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 03/06/16 (1) - ver ahora
Transcripción completa

(Sirena de ambulancia)

-Me pones un café con leche. -Uno solo, por favor.

-Perdona, estaba yo primero. -Lo siento, tengo prisa.

¡Silvia! ¿Qué tal? ¿Te acuerdas de mí?

-Ajá. ¿Qué tal, Álvaro?

-No, no, no. Dr. Mendieta.

Bueno, qué casualidad. -Ya.

-Hace poco que me he incorporado. Gracias.

Sabía que estabas por aquí,

sabía que habías estado de vacaciones por estrés

y que habías vuelto. Pero no nos habíamos encontrado.

Empezaba a pensar que me estabas evitando.

-Ya sabía que estabas por aquí, no te estaba evitando.

¿Quién te dijo que estuve fuera?

-Tengo mis fuentes.

-¿Y para qué me estabas buscando?

-Para nada, para saber de ti

y porque tu padre me preguntó también.

-Ya.

No te estaba evitando, como ves, hay mucho trabajo,

habrá sido una casualidad no vernos.

-Dímelo a mí, hoy me toca urgencias.

-A mí también.

(Suenan pitidos)

-Uf, nos tenemos que ir.

Lo siento, pero ese café tendrá que esperar.

-"Ese café va a tener que esperar".

¿Qué ha pasado? -No lo sabemos exactamente.

Un hombre estaba paseando a su perro,

le ha visto tirado en un arcén, ha llamado al 112

y lo que sabemos es que no lleva ni identificación encima ni móvil.

-Tiene toda la pinta de ser un atropello.

-Parece que el coche que lo atropelló

se dio a la fuga dejándolo tirado.

Es despreciable que alguien haga eso

aunque se viera superado por el miedo y los nervios.

No hay que olvidar que la rápida atención a los heridos

puede ser la diferencia entre la vida o la muerte.

Carlos acude al hospital porque, desde hace días,

tiene unas molestias que le preocupan especialmente.

Ah... -Carlos, ¿verdad?

-Sí, Carlos. -Muy bien.

Pues, cuéntame.

-¿Es usted Rey? -Sí.

-Ay, cuando me dijeron que me atendería Rey

me imaginé que era un médico hombre.

-¡Ah! (RÍE)

Bueno, es que Rey es un apellido y no tiene género.

-Ya, claro.

No quiero ofenderla, ¿eh?

Eh, bueno, es solo que mi problema

es un problema de... De hombres.

-Ah... Bueno, no sé, yo soy tan profesional

como cualquiera de mis compañeros, o sea, que...

-Ya. -Si tienes algún problema...

-No, no, no, no, para nada. -Vale, pues cuéntame.

-Bueno, pues que desde hace unos días,

una semana más o menos, siento la...

La zona... El escroto...

Eh... Un poco inflamado.

Con molestias.

-Ajá. Vale.

Pues vamos a pasar por camilla, por favor.

Voy a explorarte. -Soy psicólogo,

por eso sé que uno no debe precipitarse

a sacar conclusiones o ponerse en lo peor,

pero es que cuando uno tiene un problema ahí abajo

uno no puede evitar pensar en ciertas cosas.

-Es muy recomendable realizar una autoexploración testicular

una vez al mes para ayudar a diagnosticar

el cáncer de testículo de forma precoz.

Esta prueba es mejor realizarla durante la ducha o tras ella,

ya que el escroto se encuentra más relajado.

Bueno, ya te puedes vestir. (RÍE)

-Si nota algún tipo de hinchazón, bulto, cambio de tamaño,

de color o dolor, e incluso en las ingles,

entonces tiene que ir inmediatamente al médico.

(MEGAFONÍA) Dr. Dacaret, acuda a consulta dos.

-Deja, deja, ya sigo yo.

Ante un traumatismo craneoencefálico

hay que medir las constantes vitales básicas

y una exploración neurológica donde se valora la apertura

y la simetría de las pupilas y su respuesta a la luz.

Pues hay reflejo pupilar

y respuesta al dolor.

Pero no hay apertura ocular ni reacción verbal.

Según la escala de Glasgow,

tenemos un traumatismo craneoencefálico grave.

Con la escala de Glasgow se valora la gravedad de un coma.

En esa escala lo que hacemos es explorar

y cuantificar tres parámetros:

Apertura ocular, respuesta motora y respuesta verbal.

-Ya está estable.

-Tenemos que pedir un tac cerebral de urgencia

para saber cuál es la gravedad del traumatismo.

Y, como no sabemos cómo fue el accidente,

habrá que pedir también una placa de columna cervical,

una de tórax y una de pelvis.

Estudio de coagulación, analítica básica,

electrocardiograma y ecografía de abdomen.

-Sí, vale. Voy a pedirlo ahora. -Vamos.

-Vale.

Bueno, pues ya está. No ha sido para tanto.

-No. (RÍE)

-Bueno, vamos a ver, Carlos, no he notado nada

en la palpación abdominal e inguinal, ¿vale?

Pero sí que he notado una posible tumoración independiente inmóvil

en el testículo del hemiescroto izquierdo, ¿vale?

¿Tú has tenido problemas al orinar o al tener relaciones sexuales?

-Eh, no, no que yo me acuerde.

-¿No? -No.

-Pues necesito hacerte un tacto rectal.

-¿Un qué? -Un tacto rectal.

-Ah... -Es que necesito hacerlo porque,

como está cerca de la lesión, pues necesito comprobar

que no tengas ningún tipo de masa o inflamación

en la zona del recto o de la próstata.

¿Vale? -Bueno, pues sí.

-¿Me das tu consentimiento?

-Si no hay más remedio. -¿Sí? Vale.

El tacto rectal sirve para descartar anomalías

en la parte inferior del recto

y en los hombres también en la próstata.

A partir de los 50 años no solo no hace daño,

sino que es muy, muy recomendable.

-¿Está todo bien? -Sí, está todo bien.

Lo único que, para quedarme más tranquila,

me gustaría hacerte una ecografía escrotal.

¿Vale? -¿Es necesario hacer eso?

-Sí, es necesario, es que necesito seguir

todos los procedimientos hasta encontrar

lo que te provoca la inflamación, ¿vale?

Me dijiste que eras psicólogo. -Sí.

-Pues es exactamente lo mismo, vas paso a paso intentando

encontrar la tecla del problema que le está provocando al paciente.

-Claro. -A nivel mental lo tuyo.

Pues, lo mío, a nivel corporal.

-Estoy un poco preocupado.

¿Hay alguna posibilidad de que esto sea cáncer?

-Podría serlo, ¿vale? No te voy a mentir.

Pero, bueno, primero vamos a descartar otras patologías.

-Sí. Es lo mismo que yo le digo a mis pacientes

solo que, claro, desde el otro lado,

cuando uno ve el toro desde la barrera, es más sencillo.

Pues ojalá no sea cáncer.

Bueno, ojalá no sea nada.

Tengo personas cercanas que han sufrido esto

con un familiar y es muy duro.

Es muy duro para el enfermo,

pero también para los seres queridos.

No me gustaría nada que Blanca volviera a pasar por esto.

(MEGAFONÍA) Alfonso Sancho, le esperan en rayos.

-Pobre, no llevaba identificación ni móvil.

Su novia se preguntará por qué no está en casa

y mientras él aquí inconsciente.

-Nuestro deber es curar a los pacientes,

no podemos permitirnos sentir compasión.

Las emociones nublan la razón y nos impiden ser eficaces.

-Pues sí, ya están terminando.

-Ya pueden pasar. -Gracias.

Hay una hemorragia focal subdural en la zona de la contusión.

Habrá que esperar a ver si se reabsorbe por sí sola

y, si no es así, vigilar muy de cerca

la presión intracraneal. Si sube tendremos que drenar.

No podemos hacer nada más.

-Y todo por salir a correr.

Salir a correr es saludable, pero hay que hacerlo

con cierta precaución, sobre todo al anochecer o

a primera hora de la mañana. Con menos luz,

además de pisar una piedra o de meter en pie en un agujero,

hay que ser conscientes de que pueden no vernos.

Por eso es fundamental el uso de ropa reflectante.

La doctora Rey acaba de realizarle una ecografía a Carlos,

que sufre una tumoración en el escroto

de la que, de momento, desconoce su origen.

Bueno, Carlos, lamento decirte que lo que he visto

es que tienes una tumoración.

-Bueno, pero sea lo que sea, se puede curar, ¿no?

-A ver, de momento es que no te puedo confirmar nada más

porque podrían ser diferentes afecciones.

Entonces, tenemos que esperar.

Podría tratarse de un varicocele,

que es una vena dilatada a lo largo del cordón espermático;

o podría ser una orquitis, que es una inflamación producida

por una infección; o también podría ser un hidrocele,

que es una acumulación de líquido en el escroto.

-Como no estén todos aquí te juro que te mato, ¿eh?

¡Vamos! Muchas gracias.

¡Hola! -Hola, ¿qué tal?

-Bien. -¿A quién matas?

-A una amiga. -¿Qué tienes?

-La segunda temporada de mi serie preferida.

-¿Cuál? -"Eros y Tánatos".

-¿Has visto el primer capítulo?

-¿Cuál? -Cuando llega y saca...

-¡Calla, spoiler! La voy a ver ahora en casa.

(RÍE) -Ah, ¿que la vas a ver en esto?

-Sí. -¿Aquí?

O sea, que eres una pirata.

-Una amiga me ha dado un archivo compartido.

-¿Archivo compartido? Es que da igual,

es llamarlo de otra manera, eres una pirata,

tienes que pagar por esto. -Eres muy pesada.

¿Quieres que me sienta mal? -Pues sí.

¡Perdona, perdona, Carlos! -¿Sí?

-Disculpa, disculpa que te aborde así,

te quería presentar a Lucía, es la psicóloga del hospital.

Él también es psicólogo. -¿También?

-Sí. -Encantada.

¿Dónde te licenciaste? -En México.

-¿En México? ¿En la UNAM? -En la UNAM, en DF.

-¿En serio? -Bueno, soy íntima amiga

de José Maldonado. -¿José Maldonado? ¿Lo conoces?

-El decano. -Sí, lo conozco.

-Qué bien. -Me tengo que ir,

llevo un poco de prisa. -Hasta luego.

-Mucho gusto. Hasta luego. -Hasta luego, Carlos.

Pasada la noche, el paciente de los doctores Mendieta y Marcos

sigue estable pero sin reaccionar.

No te he visto entrar, podías haber saludado.

-Te hubieras dado cuenta si no estuvieras tan concentrada

buscando eso que no has encontrado. -¿Cómo lo sabes?

-Está muy claro. Primero, por el portado de frustración

y, después, porque no vas a encontrar en la taquilla

eso que ya tienes: La goma del pelo.

En el antebrazo.

(RÍE)

Ay, tu padre va cumpliendo años

pero no perdona la pachanga de baloncesto semanal, ¿eh?

-¿Vienes de jugar con mi padre a estas horas de la mañana?

-Para él madrugar es una gran virtud.

-Ya. Seguro que te faltó tiempo para contarle

por qué estuve de vacaciones y también que no soy

lo suficientemente buena en mi trabajo.

-¿Y por qué tendría que decirle que no lo eres?

-¿Te crees que no me doy cuenta cómo me empujaste

con lo de ayer mientras exploraba al paciente del traumatismo?

Que, por cierto, he preguntado y sigue inconsciente.

-Y también lo he preguntado, fue lo primero que hice al entrar.

Y siguen sin identificarle. Y no, te empujé porque trabajo solo

y se me da mejor hacerlo así, pero no te equivoques

no hubiera trabajado contigo a cuatro manos

si no pensara que eres de confianza

y una buena profesional.

No me des motivos para pensar lo contrario, ¿vale?

Odio equivocarme.

Carlos vuelve al hospital acompañado por su mujer Blanca

porque no ha mejorado desde su última visita.

Pues Carlos sigue con eso hinchado.

Y la verdad es que ahora está peor porque tiene fiebre

y tiene que ir constantemente al baño.

Él dice que no me preocupe,

pero cómo no me voy a preocupar si es mi marido.

-¿Qué tal? -¿Te ha dolido?

-No, no mucho. -¿Seguro?

¿De verdad que no? -No, de verdad.

No me encuentro muy bien, doctora. La zona está inflamada y...

Está roja, me duele un poco más que antes.

-Ya. Me imagino que estarás un poquito nervioso

con los análisis. -Sí, también.

-Bueno, pues tengo buenas noticias, ¿vale?

No han dado positivos los marcadores tumorales.

-Lo que pasa es que no entiendo por qué no...

No le está haciendo efecto el tratamiento,

porque le duele más la espalda, tiene más fiebre, eh...

Va continuamente al baño y no... De hecho, el otro día no...

Casi ni llega. -Bueno, tampoco hace falta

que le contemos eso, mi amor. -Cariño, sabes cuál es tu lema.

-La verdad, sí. -Ser positivo y decir la verdad

y pues... -Sí, bueno, tienes razón.

-Y mucho más al médico. -Claro.

-Ha sido un par de veces solo y me ha pasado porque

estaba ahí aguantando hasta el final pero, bueno, no...

-Bueno, pasamos por camilla, por favor.

-Blanca es todo para mí,

si no fuera por ella yo no sería quien soy.

No, y ha sufrido un montón por asuntos médicos.

No quiero preocuparla más.

Lo de su padre, que al principio no era nada

y luego... -Al final resultó ser

cáncer de próstata. Y, bueno, yo lo pasé pero mal,

mal de caer en una depresión horrible

e, incluso, intentar cometer una locura.

Menos mal que Carlos me ayudó muchísimo,

primero como psicólogo pero luego como pareja porque...

Es impresionante, o sea, yo...

El amor, realmente, nos nació con la tristeza,

pero es que ahora mismo te juro que no lo cambio por nada.

-¿Por qué te caigo mal?

-No me caes mal. -No, claro.

Por eso me hacías burla en la cafetería, ¿no?

-A ver, Álvaro, que ya no tengo 15 años

como para hacerte burla.

-Es verdad, ya eres toda una doctora.

Pero para mí siempre serás Silvita.

¿Te acuerdas cuando tu padre te montó la fiesta de los 18 años?

Su era su alumno favorito y me hizo ir para controlar

que no bebieras mucho cuando se fueran los mayores

y te quedaras con tus amigos.

-Siempre pensando que necesito que me vigilen.

-Lo que no se imaginaba era cómo terminaría la cosa.

Cuando por fin conseguí echar a todos tus amigos,

tú habías tomado un par de copitas de más,

me cogiste en el quicio de la puerta y me diste un beso.

-¿Pero qué dices?

Me parece que te lo estás inventando.

-Cómo es la memoria, ¿verdad? ¿Cómo es? Es... selectiva.

Solo recordamos aquello que queremos recordar.

Para que no me pase, tengo una norma muy simple:

No hacer nunca nada que me pueda suponer

arrepentimiento o vergüenza.

Hasta luego, Silvita.

-Álvaro. -¿Sí?

-Espera, no me llames Silvita, lo odio,

así me llama mi padre. Mira, hagamos una cosa:

Yo a ti te llamo Dr. Mendieta en vez de Álvaro

si tú me llamas Dra. Marco, no Silvita.

(Suenan pitidos) -Muy bien.

Uf, nos llaman.

Ese café va a tener que seguir esperando.

-"Ese café va a tener que seguir esperando".

-¡Te estoy oyendo, Silvita!

-¿Qué tal estás?

(HABLA EN RUMANO)

-Me suena a rumano, pero no estoy segura.

-Sí, sí, es rumano.

(SE PRESENTA EN RUMANO)

(HABLA EN RUMANO)

-¿En serio sabes rumano? -No, cuatro cosas,

me estoy poniendo al día.

Hay unos artículos interesantes de la Universidad de Bucarest

que quiero leer sin traducir. -Ya.

-Nada, habrá que dejarlo en observación

y repetir las pruebas a ver cómo evoluciona.

-Pues parece que bien, porque no deja de hablar.

Pero tú sabrás que dominas el rumano.

-Te duele, ¿no? -Un poco, sí.

-¿Y ese dolor?

-Pues, mira, esto es una técnica... Ya está, Carlos.

Es una técnica que utilizamos para distinguir

un dolor lumbar mecánico de una posible patología renal.

Yo, por los síntomas que te veo,

creo que los problemas se deben al tracto genitourinario.

Mira, Carlos, te voy a hacer una pielografía,

te voy a hacer unos análisis de orina

y repetirte los análisis de sangre.

-Pero, ah... El dolor ese...

¿Sabes qué pasa? Que mi padre empezó

con los mismos dolores y no estoy segura...

-Mi amor, tranquila, está todo bien, de verdad.

-Pero si yo estoy tranquila, te veo a ti preocupado.

-Me duele un poco, pero estoy bien, de verdad.

-¿Sabes qué ha pasado? Hace de psicólogo conmigo

y ahora no le puedo yo... -Blanca, por favor..

-Bueno, a ver, Carlos, una cosa: Para poderte hacer la pielografía

necesito que vayas al baño e intentes orinar lo que puedas.

Debes tener la vejiga vacía, ¿de acuerdo?

-¿Puedes? -Sí, sí, claro.

Tranquila. -Que sí, sí, sí,

eres tú el preocupado.

-A ver, eh, que yo sé que estas situaciones

a veces son un poco difíciles de gestionar.

Si quieres, te puedo presentar a la psicóloga del hospital,

por si queréis hablar con ella.

-No sabes cuánto te lo agradezco, es que no sé cómo reacciona.

(MEGAFONÍA) Valeria Pérez, acuda a triaje, por favor.

A pesar de que la comunicación resulta complicada por el idioma,

el Dr. Mendieta y la Dra. Marco consiguen realizar

las pruebas pertinentes al paciente,

que parece evolucionar bien. Parece que responde,

pero si no encontramos una manera de comunicarnos con él,

no podremos establecer un diagnóstico fiable.

-El Examen Mínimo de Folstein

para evaluar el estado cognoscitivo del paciente,

se basa en preguntas como la fecha

y la ubicación o el nombre de objetos.

Difícilmente puede completarse,

si el médico no se comunica con el paciente.

-Doctor Mendieta.

-A. -Doctor Mendieta.

-A lo mejor, si le dices Álvaro,

que es más sencillo que doctor Mendieta...

(SUSPIRA)

-Oye, creo que acabo de encontrar la solución al problema. Espérame.

Hola, Marisol. -Dime.

-¿No era tu hijo el que estaba casado con un rumana?

-Sí. ¿Necesitas algo? -Sí. Que la llames

para que hable con un paciente. -Ahora mismo.

-Hasta luego. -Hasta luego.

Gracias a Marco, han conseguido

que el paciente pueda comunicarse con alguien en su idioma.

Dime. Cuéntame. Los datos que puedan obtener,

serán imprescindibles para seguir su tratamiento.

Vale. -¿Cómo se te ha ocurrido esto?

-Una ventaja de trabajar en equipo.

He trabajado y hablado mucho con esta enfermera.

-Vale. Ya me cuentas. Gracias.

Mi nuera dice que tiene un rumano muy elemental.

Parece un niño pequeño.

Y no se acuerda ni quién es ni dónde está.

-Será por la amnesia postraumática.

Pues todo igual. Lo dejamos en observación.

Y nos va a tocar a nosotros averiguar quién es.

-Vale. -Gracias.

Blanca, la mujer de Carlos, ha ido a ver a Lucía

para hablar sobre el problema

que tiene su marido y cómo afrontarlo.

Pues he conocido a Carlos el otro día.

Me imagino que no te costará nada sentarte con un psicólogo.

-La verdad es que Carlos es todo el rato psicólogo.

Parece que en vez de tener un marido,

tengo un psicólogo y nada más.

-Lo entiendo perfectamente.

Te iba a comentar que la doctora Rey me dijo

que el pronóstico de Carlos es mejor de lo que él piensa.

-Sí. Lo que no entiendo es por qué él sigue tan preocupado.

Me gustaría ayudarle, decirle que sea positivo y animarle.

Pero es que pasé una historia muy grave con mi padre,

que se murió, y me da mucho miedo.

Me bloqueo y no sé cómo hacerlo.

-Superar la pérdida de un ser querido es difícil,

porque nos genera mucha ansiedad y estrés.

Pero acudir a terapia nos puede ayudar para superar

esta etapa de forma menos traumática.

¿Yo qué haría en tu caso?

Pues estar tranquila. Si te pones nerviosa,

lo vas a poner más nervioso a él.

Acompañarle, estar a su lado.

Pero intentar no presionarle.

No le hagas demasiadas preguntas sobre cómo se siente.

-Estoy todo el rato.

-Si no, se va a cerrar en banda. -Vale, vale.

-¿O.K.? -Sí.

-Pero tú esto ya lo sabrás. Como estás con un psicólogo,

sabrás perfectamente cómo hacerlo.

-Bueno, es que, puesto en la práctica, no tengo ni idea.

Es psicólogo y me encanta que sea así.

Además, te digo una cosa. Es maravilloso.

Es la persona que estaba esperando en mi vida.

Es impresionante en todos los niveles.

Y como psicólogo... Bueno, como psicólogo,

le costó un poquito más. Pero ya ha encontrado su hueco.

Y fue el segundo de su promoción en la Complutense.

O sea, que algo bien estará haciendo.

-¿Pero estudió aquí en Madrid? -Sí.

Le dieron una beca y vino aquí a Madrid.

-¿Qué tal? -Hola.

-¿Qué? ¿Han identificado al hombre?

-No han podido. Le tomaron las huellas,

pero a no ser que esté fichado, no servirá.

Tampoco encontraron al coche

que lo atropelló. Siguen investigando.

-Ya. El caso es que a mí me suena.

Bueno, al menos, ya sabemos que es diestro,

porque come con la derecha.

-El hematoma se mantiene estable.

Y el área de Wernicke está respetada,

pero está afectada la de Broca.

Seguramente, por eso habla como un niño.

El área de Broca es una zona del cerebro implicada

en el procesamiento y comprensión del lenguaje y el habla.

En los diestros, está en el lóbulo central izquierdo.

En los zurdos, en el derecho.

-Simplificándolo, el área de Broca

es la responsable de la creación de oraciones

desde el punto de vista gramatical,

el área de Bernicke se encarga de la decodificación auditiva,

es decir, de entender lo que escuchamos.

-¿Dani?

Perdona, ¿qué le ha sucedido? -Lo siento.

-Es un paciente que tiene amnesia por un traumatismo,

pero ya está estabilizado. -Espero que se recupere,

porque es muy buen hombre. -¿Le conoces?

-Sí. Donó un riñón a su hermano hace unos meses.

-¡Ahí va! Claro. Yo a este hombre le vi

el primer día que estuve de residente.

Pero él es español, ¿no? -Español. Muy español.

Creo que es de Albacete.

-Vamos a pedir el informe. -Hasta ahora, chicos.

Tras una pielografía y una ecografía de riñón,

Carlos vuelve a la consulta

de la doctora Rey a conocer los resultados.

A ver. Lo cierto es que no tengo buenas noticias.

Lo que he visto en las pruebas, es que tienes daño renal.

Tienes una hidronefrosis.

-Pero, exactamente, el hidro...

Es que no entiendo de los nombres.

¿Me puede decir exactamente qué tiene?

-La hidronefrosis es la inflamación de los riñones

debido a una dificultad por expulsar la orina.

En el caso de Carlos, existen otros riesgos.

Bueno, a ver. Si no se trata adecuadamente,

puede desembocar en una insuficiencia renal grave.

Entonces, te vamos a colocar un stent.

-¿Un qué? -Un stent. Es una sonda

que se utiliza para drenar la orina

desde los riñones hasta la vejiga. ¿De acuerdo?

Y también te voy a administrar unos antibióticos

para evitar una posible infección y unos analgésicos para el dolor.

-¿Pero tú crees que se le quitará lo que tiene ahí en el...?

-Sí, bueno. Lo primero que tenemos que hacer,

es descubrir qué te está provocando la hidronefrosis.

Entonces, Carlos, ¿tú tuviste

alguna enfermedad cuando eras pequeño?

-No. Bueno, pasé la varicela. Tuve una pierna escayolada.

Vamos, nada importante. -Nada importante. Vale.

¿Y has viajado a Méjico recientemente?

-Bueno, ahora que lo dices, hace unos años,

unos diez, más o menos, tuve tuberculosis.

-¿Tuberculosis? ¿Cómo no me has dicho nada, cariño?

-Bueno, porque no fue nada. Fue como una neumonía.

-Tuberculosis es grave, ¿no? Una tuberculosis...

-Me traté y ya está. No ha vuelto a aparecer.

-Hay mucha gente que pasa la enfermedad y ni lo sabe.

Pero, entonces, dadas las circunstancias,

te voy a hacer un cultivo.

Necesito comprobar que esta enfermedad

pues a lo mejor te haya podido afectar en lo que te ocurre ahora.

¿Vale? Así que nada. Te tengo que ingresar.

-Elsa, tengo que avisarte de que la situación

puede ser dura, porque Dani tiene amnesia

y no habla en español, sino en rumano.

-Pero eso es imposible, si él nunca ha tenido contacto

con Rumanía. Como mucho, que yo recuerde,

una chica que estuvo cuidando de él y de su hermano de pequeños.

-Ya.

Bueno, ¿quieres pasar a verle?

El idioma materno no se almacena en la misma área del cerebro

que los idiomas que se aprenden después.

Al sufrir lesiones en la primera,

es posible que la otra ocupe sus funciones.

Por eso, Dani no recuerda el español.

Y sí mantiene el poco rumano que sabía.

Padece el síndrome del idioma extranjero.

-Buenas tardes. -Hola.

-Dani.

Dani, ¿me reconoces?

Soy yo, Elsa.

Tu mujer.

Estamos casados desde hace diez años. Tenemos dos niños.

Y en verano, vamos a la playa, al apartamento de mis padres.

Dani, cariño.

Soy yo.

-Elsa.

-Hola. -Hola.

-¿Qué tal? ¿Cómo te encuentras? -Bien. Mejor. Gracias.

-¿Y Blanca? -Fue a la cafetería,

a dar un paseo. -Bien.

Quería hablar contigo un rato a solas.

-No te preocupes.

Yo me sé cuidar solo. -Ya. Imagino.

Tú no eres psicólogo, ¿no? -¿Perdón?

Sabía que este día, tarde o temprano, llegaría.

No soy psicólogo. Pero he hecho

algún cursillo online y estudio en mi tiempo libre.

Digamos que soy autodidacta.

No. No soy psicólogo.

Mira. Cuando conocía a Blanca,

ella era una chica al borde del colapso.

Su padre lo era todo para ella.

Si nadie hubiera hecho nada por ella,

se habría ido detrás de él.

No quería que nadie se le acercara.

No quería hablar con nadie.

Pero cuando le conté que era psicólogo,

se abrió más y me dejó ayudarla.

-Ya, Carlos. Pero la manera de ayudar a la gente,

no es contar esas mentiras. -Yo le he ayudado y mucho.

La prueba está en que Blanca salió adelante.

Ahora estamos muy bien juntos, somos muy felices.

Hasta yo he salido adelante.

He empezado a tener pacientes, algún amigo, una vecina.

-Vamos a ver, Carlos.

Ser psicólogo no es solamente escuchar y hacer preguntas.

Es una responsabilidad muy grande.

La vida de muchas personas está en tus manos

y hay que estar muy preparado.

-Yo me estoy preparando y mucho.

Quiero ayudar a más gente, como lo he hecho con Blanca.

Por favor, no le vayas a contar a nadie esto.

Blanca no se puede enterar. -No me puedes pedir eso.

Según el código deontológico de psicología,

hay que denunciar los casos de intrusismo.

-Desde entonces, me siento como un estafador.

Pero, a ver. Imagínate que conoces al amor de tu vida.

¿No harías lo que fuera por ayudarla?

-Tranquila. Lo más seguro es que recupere la memoria

y el lenguaje poco a poco.

-Dado que la pérdida de memoria de Dani

se debe al hematoma causado por el traumatismo,

se recuperará, si este se reabsorbe.

Si no lo hace por sí mismo, tendremos que evacuar.

Estoy seguro de que lo conseguiremos.

-¿Has oído? Te vas a poner bien.

Y, encima, no has perdido el rumano.

Se lo puedes enseñar a los niños.

¿Verdad, doctora? -Claro que sí.

(SUSPIRA) Tengo ganas ya de ir a casa.

¿Hay que hacerle más pruebas?

-Hay que hacerle alguna prueba más.

-A ver si podemos salir pronto.

Los niños ya tienen ganas de verte.

-Identificaron al conductor que lo atropelló.

Volvía de estar de fiesta toda la noche

y se saltó un semáforo en rojo.

Lo tienen detenido. Si quiere pasar

por comisaría para denunciar... -No.

Denuncia no. No me quiero meter en historias.

Mientras que él se ponga bueno, me da igual.

Dani no recuerda nada de lo que pasó

y espero que nunca lo recuerde.

Y el conductor, pues no lo podrá olvidar jamás.

No sé. A lo mejor, es cierto eso de que un buen recuerdo

dura mucho, pero uno malo dura todavía más.

-Elsa. Casa.

Después de recibir los resultados del cultivo

que le practicó a Carlos, su paciente con hidronefrosis,

la doctora Rey ha decidido que pase por el quirófano.

Los resultados del cultivo han evidenciado

que la masa que tenía Carlos en el escroto,

era producto de una infección. Es tuberculosis.

Le hemos mandado al quirófano para extirpárselo por completo.

¿Qué tal, Carlos? -Bien. Gracias.

-¿Bien? Bueno, la operación ha salido fantástica.

-Ay. ¿Pero cómo puede ser que la tuberculosis

esté en los pulmones y se vaya ahí abajo?

-El tipo de tuberculosis que ha tenido Carlos,

es la tuberculosis escrotal.

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que afecta,

principalmente, a los pulmones, pero que tiene la capacidad

de diseminarse a otras partes del cuerpo por otras vías.

En el caso de Carlos, al tracto urogenital.

-Doctora, ¿y cuándo cree que pueda ponerme bien del todo?

-El tratamiento suele durar como unos seis meses.

Pero, bueno, en tu caso, hay buenas noticias,

porque lo hemos corregido a tiempo, al igual que la hidronefrosis.

-¡Ay, qué bien! Te voy a tener pronto en casa.

¿Has visto? ¿Ves cómo es?

-Lo único, que tenemos que enviar

la muestra al laboratorio

para analizarla. Pero lo peor ya pasó.

(Llaman a la puerta) -¿Interrumpo?

-Hola. ¿Qué tal? -Hola.

-Pues nada. Os dejo con ella.

-Muchas gracias. -Venga, hasta luego.

-Muchas gracias, Lucía, por el interés.

-Nada. Venía a preguntar qué tal estabas.

-Mejor. Ha dicho la doctora que, dentro de nada,

podré retomar mi vida con normalidad.

-Bueno, porque yo venía a hablar de que...

Sí, sí. Que me preguntaste que si quedábamos un día

para hablar de los másteres y querías que yo te comentara

los estudios que he realizado en España.

-Ay, qué bien, cariño, ¿no? -Sí.

-Además, no tiene casi amigos psicólogos aquí.

Te va a venir muy bien. -¿Te vendría bien

el martes a las siete, por ejemplo, que tengo un hueco?

-Sí, perfecto.

Gracias.

¿Has visto?

-Eva. -¿Qué tal?

-¿Has terminado? -Sí.

-Muy bien. Recoge tus cosas y cámbiate,

que te llevo a casa de tus padres.

Hoy es el cóctel anual que celebra tu padre por su santo.

-No voy a ir. Gracias. -Insisto.

-Que no, que mañana entro pronto. -Ya sé.

Justo a la misma hora que yo.

-Que no, que estoy cansada.

Además, tampoco creo que mi padre me eche de menos.

-Doctora Marco, si quiere que sus opiniones

se tomen en serio, no diga sandeces.

-No son sandeces. Es la verdad.

Mi padre solamente necesita a sus colegas del trabajo y a ti.

Su círculo de confianza.

-¿Sabes cuál es el peor miedo de tu padre?

-¿El qué? ¿Perder su prestigio?

-Pues sí. Eso y que se le llene

la piscina de algas en invierno. No. En serio.

El mayor miedo de tu padre, lo que más teme

el reputadísimo neurocirujano doctor Miguel Castello

y que nunca confiesa a nadie, es perder la memoria.

Igual, suena a cliché, pero supongo que cuando trabajas

rodeado de gente que constantemente está olvidando su vida,

sus recuerdos y su identidad, se convierte en inevitable.

-Ya. O sea, que mi padre, en el fondo, no es de piedra.

-¿Sabes por qué tu padre teme perder la memoria?

Porque implicaría perder los recuerdos.

Y los recuerdos son los que le hacen feliz.

Que no se entere de que te lo cuento,

porque sería yo quien terminaría en la piscina,

pero no quiere perder sus recuerdos porque en ellos estás tú.

Su niñita.

-Te lo estás inventando. Mi padre nunca se mostraría

tan vulnerable con alguien del trabajo

-Anda. Vámonos, que si no, vamos a llegar tarde.

Y yo odio llegar tarde.

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Centro médico - 03/06/16 (1)

03 jun 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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  1. Inma

    Haber a mi es una serie que me gusta mucho y si las enfermedades no coinciden mucho con realidad pensar que es ficción

    05 jun 2016
  2. a Juan Gonzalez Yague coleg nº282851825-4

    Hay que tener g......Tras dos comentarios sobre la pauperrima calidad de esta pretenciosa serie, les repito hay que tener guevos, para afirmar que la celiaca es una enfermedad autoinmune, hay que tener .... para que una paciente con sospecha de fractura cervical y consecuentemente lesion medular , se desplace andando a hacer una RX, hay que tener gue tener....para que a esa misma paciente con amaurosis fugax, mujer joven no sospeche nadie de una esclerosis en placas, hay que tener .. para a una paciente con sindrome de arañazo de gato, se le encuentren adenopatias explorando el abdomen una vez en angulo hepatico y la otra en el esplenico. Esto solo en dos capitulos que casualmente he visto, por estar de baja. Es vergonzoso que se gaste el dinero de los contribuyentes en una serie tan mal documentada, con actores de medio pelo dedicandose a tirarse los tejos sin ningun rigor cientifico en la mayoria de los casos, pretendiendo ser un foro medico. Por cierto el sindrome de arañazo de gato solo se trata en inmunideprimidos.

    04 jun 2016